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Evaluación de la aplicabilidad de la herramienta LEVEL(s) en edificios de Bien de Interés Cultural: guía para la integración de criterios de sostenibilidad

Ruiz Álvarez, Andrea Samira

Abstract

En el marco de sus iniciativas para promover la sostenibilidad medioambiental, la Comisión Europea ha desarrollado LEVEL(s), una herramienta que establece un lenguaje común para evaluar y comunicar la sostenibilidad de los edificios en todas las etapas de su ciclo de vida, desde su diseño hasta su demolición. Esta herramienta está dirigida a una amplia variedad de partes interesadas, incluidos profesionales de la sostenibilidad, diseñadores, propietarios, inversores y responsables gubernamentales. Sin embargo, en la actualidad, LEVEL(s) está enfocado principalmente en edificios nuevos o renovados de uso residencial y de oficinas, sin considerar aún edificaciones con valor patrimonial. Este Trabajo de Fin de Máster examina la viabilidad de adaptar la metodología LEVEL(s) para su aplicación en edificios catalogados como Bienes de Interés Cultural (BIC). El objetivo principal es diseñar un itinerario de evaluación que integre los macroobjetivos, indicadores y niveles de LEVEL(s), analizando en qué medida su estructura actual permite evaluar adecuadamente estos inmuebles patrimoniales. A partir de esta investigación, se busca promover prácticas sostenibles específicas para edificios históricos y proponer la inclusión de lineamientos adaptados para BIC en futuras versiones de LEVEL(s), con el fin de promover los criterios de sostenibilidad en proyectos de rehabilitación sin comprometer el valor histórico y cultural de los edificios. Como parte del estudio, se ha desarrollado una guía de evaluación para aplicar LEVEL(s) en el contexto patrimonial y se ha validado este enfoque mediante un análisis teórico de su aplicabilidad en el caso del Pabellón de Estados Unidos, un edificio de alto valor patrimonial en Sevilla.

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MÁSTER EN GESTIÓN INTEGRAL DE LA EDIFICACIÓN. Trabajo de Fin de Máster. Elaborado por: Andrea Samira Ruiz Álvarez Directores: Jacinto Canivell García de Paredes / Carlos Rubio Bellido. Noviembre 2024 Sevilla, España. E S C U E L A T É C N I C A S U P E R I O R D E I N G E N I E R Í A D E EDIFICACIÓN. “En la crisis donde nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a si mismo sin quedar superado.” – Atribuido a Albert Einstein (frase apócrifa) En el marco de sus iniciativas para promover la sostenibilidad medioambiental, la Comisión Europea ha desarrollado LEVEL(s), una herramienta que establece un lenguaje común para evaluar y comunicar la sostenibilidad de los edificios en todas las etapas de su ciclo de vida, desde su diseño hasta su demolición. Esta herramienta está dirigida a una amplia variedad de partes interesadas, incluidos profesionales de la sostenibilidad, diseñadores, propietarios, inversores y responsables gubernamentales. Sin embargo, en la actualidad, LEVEL(s) está enfocado principalmente en edificios nuevos o renovados de uso residencial y de oficinas, sin considerar aún edificaciones con valor patrimonial. Este Trabajo de Fin de Máster examina la viabilidad de adaptar la metodología LEVEL(s) para su aplicación en edificios catalogados como Bienes de Interés Cultural (BIC). El objetivo principal es diseñar un itinerario de evaluación que integre los macroobjetivos, indicadores y niveles de LEVEL(s), analizando en qué medida su estructura actual permite evaluar adecuadamente estos inmuebles patrimoniales. A partir de esta investigación, se busca promover prácticas sostenibles específicas para edificios históricos y proponer la inclusión de lineamientos adaptados para BIC en futuras versiones de LEVEL(s), con el fin de promover los criterios de sostenibilidad en proyectos de rehabilitación sin comprometer el valor histórico y cultural de los edificios. Como parte del estudio, se ha desarrollado una guía de evaluación para aplicar LEVEL(s) en el contexto patrimonial y se ha validado este enfoque mediante un análisis teórico de su aplicabilidad en el caso del Pabellón de Estados Unidos, un edificio de alto valor patrimonial en Sevilla. Ciclo de Vida del Edificio, Patrimonio, Sostenibilidad, Indicadores, Macroobjetivos. As part of its initiatives to promote environmental sustainability, the European Commission has developed LEVEL(s), a tool that establishes a common language to assess and communicate the sustainability of buildings throughout all stages of their life cycle, from design to demolition. This tool is intended for a wide range of stakeholders, including sustainability professionals, designers, property owners, investors, and government officials. Currently, however, LEVEL(s) is primarily focused on new or renovated residential and office buildings and does not yet consider buildings of cultural heritage value. This master’s Thesis examines the feasibility of adapting the LEVEL(s) method for application to buildings chosen as Assets of Cultural Interest (Bienes de Interés Cultural, BIC). The main goal is to design an assessment pathway that integrates LEVEL(s) macro-objectives, indicators, and levels, analyzing to what extent its current structure allows for the adequate evaluation of these heritage buildings. Through this research, the aim is to promote sustainable practices specific to historic buildings and to propose the inclusion of tailored guidelines for BIC in future versions of LEVEL(s), with the goal of advancing sustainability criteria in rehabilitation projects without compromising the historical and cultural value of the buildings. As part of the study, an assessment guide was developed to apply LEVEL(s) with in the heritage context, and this approach was confirmed through a theoretical analysis of its applicability in the case of the United States Pavilion, a high-value heritage building in Seville. Building Lifecycle, Heritage, Sustainability, Indicators, Macro-objectives. RESUMEN .............................................................................................................................................. 3 ABSTRACT .............................................................................................................................................. 4 INDICE ................................................................................................................................................... 5 1. INTRODUCCIÓN .............................................................................................................................. 10 1.1 Sostenibilidad y Patrimonio: Una Cuestión de Equilibrio ................................................. 10 1.2 Hipótesis .......................................................................................................................... 13 2. OBJETIVOS ...................................................................................................................................... 15 2.1 Objetivo general .............................................................................................................. 15 2.2 Objetivos específicos ....................................................................................................... 15 3. METODOLOGÍA ............................................................................................................................... 16 3.1 Primera Etapa: Enfoque Teórico, Revisión de LEVEL(s) y Análisis Inicial del Edificio ........ 16 3.1.1 Revisión Teórica ........................................................................................................... 17 3.1.2 Visitas al Pabellón de Estados Unidos .......................................................................... 17 3.2 Segunda Etapa: Análisis Comparativo y Evaluación Critica de LEVEL(s) y Etiquetas de Sostenibilidad................................................................................................................... 18 3.3 Tercera Etapa: Desarrollo de Adaptaciones y Propuesta ................................................. 18 3.4 Cuarta Etapa: Análisis y Conclusiones de Resultados....................................................... 19 4. CONTEXTO Y OBJETO DE ESTUDIO................................................................................................... 20 4.1 Historia y Valor Patrimonial ............................................................................................. 20 4.2 Características Arquitectónicas y Materiales ................................................................... 22 4.3 Condiciones de Protección y Ordenación ........................................................................ 23 4.4 Relevancia del Pabellón de USA para la Aplicación de LEVEL(s) ....................................... 24 5. ESTADO DE LA CUESTIÓN ................................................................................................................ 25 5.1 Evolución histórica y consideraciones actuales ............................................................... 25 5.2 El Pacto Verde Europeo, Los ODS y LEVEL(s) ................................................................... 31 5.3 ¿Puede Considerarse LEVEL(s) la Nueva Bauhaus? .......................................................... 34 5.4 Herramienta LEVEL(s) y su Metodología .......................................................................... 38 5.4.1 ¿Para qué se puede emplear? ...................................................................................... 44 5.5 Certificaciones Ambientales............................................................................................. 47 5.5.1 Estándar Passive House ................................................................................................ 48 5.5.2 Sello Breeam ................................................................................................................ 51 5.5.3 Sello Leed ..................................................................................................................... 54 5.5.4 Sello Verde ................................................................................................................... 56 5.5.5 Comparativa Entre las Principales Certificaciones........................................................ 58 5.6 Comparativa: LEVEL(s) vs Certificaciones Ambientales .................................................... 60 5.6.1 Comparativa por Macroobjetivos ................................................................................. 62 5.6.2 Aplicación de Certificaciones Tradicionales a Edificios Patrimoniales .......................... 65 5.6.2.1 Caso de Estudio en Sevilla Sobre la Rehabilitación Sostenible en Edificios Patrimoniales de Sevilla ............................................................................................................................... 66 5.6.2.2 Análisis del Caso de Estudio: Tesis de Rosa Ana Caro Martínez (2021) ........................ 67 5.6.2.3 Caso de Estudio: Rehabilitación Sostenible del Pabellón de Vías y Obras (Sevilla)....... 71 5.6.2.4 Resumen Comparativo de los Casos de Estudio ........................................................... 75 5.6.2.5 Estrategias y Resultados en Casos de Estudio Internacionales .................................... 76 5.6.3 Justificación para la Adaptación de LEVEL(s) ................................................................ 81 5.7 Desafíos y Oportunidades en la Sostenibilidad de Edificios Patrimoniales ...................... 83 5.8 Normativa Europea y Local: Compatibilidad con la Aplicación de LEVEL(s) en Sevilla ..... 86 5.8.1 Normativa y Referencias .............................................................................................. 89 5.9 Justificación para la Adaptación de LEVEL(s) en Edificios Patrimoniales. ......................... 91 6. EVALUACIÓN DE LA APLICABILIDAD DE LEVEL(S) A EDIFICIOS BIC ..................................................... 96 6.1 Criterios de Evaluación de Aplicabilidad Cualitativa ........................................................ 98 6.1.1 Reglas para Evaluar La Aplicabilidad de Los Indicadores ............................................ 100 6.1.1.1 Incorporación de Normativas Locales e Internacionales ............................................ 102 6.1.1.2 Evaluación de Alternativas Tecnológicas Sostenibles ................................................. 102 6.1.2 Proceso de Aplicación Paso a Paso ............................................................................. 103 6.1.2.1 Consideraciones Sobre el Ciclo de Vida y Mantenimiento ......................................... 105 6.1.3 Validación de la Metodología a Través de un Edificio BIC .......................................... 105 6.2 Evaluación de Aplicabilidad de los Macroobjetivos, Indicadores y Nivel ....................... 105 6.3 Resultados y Análisis de la Evaluación de la Aplicabilidad de LEVEL(s) a Edificios BIC ... 125 6.3.1 Hallazgos Clave del Análisis ........................................................................................ 126 6.3.2 Justificación de la Hipótesis ........................................................................................ 129 6.3.3 Recomendaciones para la Aplicación de LEVEL(s) Edificios Históricos. ...................... 131 7. CONCLUSIONES. ........................................................................................................................... 134 8. FUTURAS LINEAS DE INVESTIGACIÓN ............................................................................................ 136 Referencias Bibliográficas .................................................................................................................. 138 Tabla 1. Pabellón de USA. Fuente: Adaptado de Catálogo Exposición “Exposición Iberoamericana de 1929” .................................................................................................................................................................. 23 Tabla 2 Datos Relevantes de LEVEL(s) Fuente: Adaptado de Manual de LEVEL(s) .................................... 46 Tabla 3 Comparativa entre certificaciones ambientales tradicionales Fuente: Elaboración propia. ......... 59 Tabla 4 Comparativa macroobjetivos y certificaciones tradicionales Fuente: Elaboración propia. ........... 62 Tabla 5 Comparativa casos de estudio Sevilla. Fuente: Elaboración Propia .............................................. 75 Tabla 6 Comparativa casos de estudio internacionales. Fuente: Elaboración propia. .............................. 79 Tabla 7. Sistema de convenciones de evaluación de adaptabilidad. Fuente: Elaboración propia. .......... 100 Figura. 1. Esquema de etapas de metodología. Fuente: Elaboración propia. .......................................... 16 Figura. 2 Fotografías y localización Pabellón de USA. Fuente: Google Earth, Adaptación Propia. ............ 21 Figura. 3 Avances Destacados Sobre Sostenibilidad. Fuente: Adaptado de Palomar Carnicero, J. M. (2022). Análisis de ciclo de vida (ACV) en edificios sostenibles y descarbonizados (F. J. Rey Martínez, R. López García, J. A. Lozano Miralles, & J. M. Rey Hernández, Eds.). Paraninfo. .................................................... 25 Figura. 4 Definición y Alcance de los Macroobjetivos. Fuente: Adaptado de Manual de LEVEL(s) ........... 40 Figura. 5 Indicadores Asociados a los Macroobjetivo. Fuente: Adaptado de Manual de LEVEL(s) ............ 41 Figura. 6 Niveles de Evaluación. Fuente: Adaptado de Manual de LEVEL(s) ............................................. 41 Figura. 7 Herramienta de cálculo y evaluación de LEVEL(s). Fuente: LEVEL(s) ......................................... 43 Figura. 8 Ficha de descripción del edificio información. Fuente: Adaptado de Manual de LEVEL(s). ..... 107 Figura. 9 Diagrama de mapeo de procesos. Fuente: Adaptado de LEVEL(s). .......................................... 108 Figura. 10 Ficha de evaluación de aplicabilidad Indicador 1.1. Fuente: Elaboración propia. .................. 109 Figura. 11 Ficha de evaluación de aplicabilidad Indicador 1.2. Fuente: Elaboración propia. .................. 110 Figura. 12 Ficha de evaluación de aplicabilidad Indicador 2.1. Fuente: Elaboración propia. .................. 111 Figura. 13 Ficha de evaluación de aplicabilidad Indicador 2.2. Fuente: Elaboración propia. .................. 112 Figura. 14 Ficha de evaluación de aplicabilidad Indicador 2.3. Fuente: Elaboración propia. ................. 113 Figura. 15 Ficha de evaluación de aplicabilidad Indicador 2.4. Fuente: Elaboración propia. .................. 114 Figura. 16 Ficha de evaluación de aplicabilidad Indicador 3.1. Fuente: Elaboración propia. .................. 115 Figura. 17 Ficha de evaluación de aplicabilidad Indicador 4.1. Fuente: Elaboración propia. .................. 116 Figura. 18 Ficha de evaluación de aplicabilidad Indicador 4.2. Fuente: Elaboración propia. .................. 117 Figura. 19 Ficha de evaluación de aplicabilidad Indicador 4.3. Fuente: Elaboración propia. .................. 118 Figura. 20 Ficha de evaluación de aplicabilidad Indicador 4.4. Fuente: Elaboración propia. .................. 119 Figura. 21 Ficha de evaluación de aplicabilidad Indicador 5.1. Fuente: Elaboración propia. .................. 120 Figura. 22 Ficha de evaluación de aplicabilidad Indicador 5.2. Fuente: Elaboración propia. .................. 121 Figura. 23 Ficha de evaluación de aplicabilidad Indicador 5.3. Fuente: Elaboración propia. ................. 122 Figura. 24 Ficha de evaluación de aplicabilidad Indicador 6.1. Fuente: Elaboración propia. .................. 123 Figura. 25 Ficha de evaluación de aplicabilidad Indicador 6.2. Fuente: Elaboración propia. .................. 124 Figura. 26 Grafica con porcentaje de resultados. Fuente: Elaboración propia........................................ 125 Para abordar este Trabajo de Fin de Máster, se ha estructurado una metodología en cuatro etapas, combinando el análisis teórico, evaluación crítica, trabajo de campo y desarrollo practico. Estas etapas permiten investigar y crear una guía para evaluar la aplicabilidad de la herramienta LEVEL(s) en edificios catalogados como Bien de Interés Cultural (BIC). En la Figura 1 se presenta un diagrama que ilustra estas etapas, destacando el proceso estructurado y los objetivos específicos de cada fase. Figura. 1. Esquema de etapas de metodología. Fuente: Elaboración propia. Esta etapa se centra en dos aspectos fundamentales: por un lado, la revisión exhaustiva de la literatura sobre la sostenibilidad en edificios patrimoniales y el estudio de la metodología LEVEL(s), y por otro, la visita al edificio del caso de estudio, el Pabellón de Estados Unidos, en Sevilla. Se analizan las directrices, normativas y principios que regulan las intervenciones en edificios patrimoniales, con especial énfasis en cómo estos lineamientos pueden afectar la aplicación de herramientas de sostenibilidad, como LEVEL(s). Esta revisión permitirá establecer el marco conceptual de la investigación, proporcionando una base sólida para evaluar la viabilidad de aplicar dicha metodología en contextos patrimoniales. Además, se completó el curso de eLearning en la plataforma EU Academy (European Union, n.d.). Recuperado de EU Academy, el cual ofreció una comprensión profunda de los indicadores y macroobjetivos de LEVEL(s), así como su aplicación en edificios residenciales y de oficinas. El objetivo de esta etapa es identificar los puntos de partida para evaluar la aplicabilidad de LEVEL(s) en edificios históricos y detectar las áreas que requieren adaptación practica para ser implementadas con éxito en inmuebles de carácter patrimonial. Paralelamente a la revisión teórica, se llevaron a cabo visitas al Pabellón de Estados Unidos, un edificio catalogado como Bien de Interés Cultural. El objetivo principal de estas visitas fue obtener una visión inicial y contextual del inmueble, evaluando sus características arquitectónicas, los materiales utilizados en su construcción, así como los sistemas de refrigeración, calefacción, y ahorro de agua y energía, junto con su estado de conservación actual. Esta evaluación preliminar in situ proporcionó una base sólida para comprender tanto las limitaciones como las oportunidades que el edificio presenta en términos de sostenibilidad. Estos factores serán clave para evaluar la aplicabilidad de LEVEL(s) en las etapas posteriores. A través de estas visitas, se logró obtener una visión clara de los desafíos específicos relacionados con los sistemas energéticos y de recursos, que se abordarán en mayor profundidad a lo largo del estudio. En esta etapa, se llevará a cabo un análisis comparativo entre la metodología LEVEL(s) y otras herramientas de certificación de sostenibilidad, así como un análisis de estudios previos de intervenciones sostenibles en edificios patrimoniales. Se seleccionarán casos de estudio relevantes en los que se hayan implementado prácticas sostenibles, y se analizarán las estrategias empleadas para equilibrar sostenibilidad y conservación. El objetivo es identificar las limitaciones, desafíos y éxitos de la aplicación de herramientas de sostenibilidad en estos contextos, particularmente en comparación con los estándares propuestos por LEVEL(s). Este análisis crítico permitirá identificar los indicadores que deben ser adaptados o ajustados para asegurar su correcta implementación en edificios BIC. En esta fase, se procederá a evaluar y adaptar a los indicadores y macroobjetivos de LEVEL(s) para hacerlos aplicables a edificios patrimoniales, basándose en los resultados obtenidos en las etapas anteriores. Este proceso implicará un análisis detallado y, cuando sea necesario, la reinterpretación de los criterios, teniendo en cuenta las particularidades y restricciones identificadas previamente en la etapa 2. Se llevarán a cabo evaluaciones de aplicabilidad cualitativas con el fin de analizar cómo los indicadores y macroobjetivos de LEVEL(s) pueden adaptarse a las características y exigencias de un edificio catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC). El resultado será la elaboración de la guía práctica de evaluación, que proporcionará directrices claras para facilitar la aplicación efectiva de la metodología en el contexto de edificios protegidos, asegurando que se mantenga un equilibrio entre la sostenibilidad y la preservación del valor histórico y cultural. En esta última fase del estudio, se procederá a realizar el análisis de los resultados. El objetivo principal de esta validación es generar un ejemplo práctico que sirva de referencia que soporte la aplicabilidad de la metodología LEVEL(s) en edificios patrimoniales, facilitando su comprensión y uso en proyectos de rehabilitación. Esta guía no solo pretende ser un recurso introductorio para los profesionales interesados en familiarizarse con LEVEL(s), sino también ofrecer herramientas prácticas para facilitar su implementación efectiva en edificios catalogados como Bien de Interés Cultural (BIC). La etapa concluirá con una serie de recomendaciones orientadas a optimizar la implementación de la guía en el campo de la sostenibilidad y conservación patrimonial. Estas recomendaciones estarán enfocadas en identificar mejoras necesarias para asegurar la integración efectiva de los indicadores de sostenibilidad en edificios patrimoniales sin comprometer su valor histórico y arquitectónico. Además, se propondrán futuras líneas de investigación que puedan ampliar el alcance de este trabajo, con el fin de mejorar la aplicación de LEVEL(s) en este tipo de inmuebles y fomentar nuevas estrategias que refuercen la sostenibilidad en el patrimonio construido. El Pabellón de Estados Unidos, construido para la Exposición Iberoamericana de 1929 en Sevilla, es un ejemplo destacado de cómo la arquitectura y la diplomacia pueden fusionarse para transmitir mensajes culturales y políticos. Este pabellón no solo representó los avances industriales y tecnológicos de Estados Unidos, sino que también se diseñó con un claro objetivo diplomático: fortalecer los lazos entre Estados Unidos y el mundo hispano, especialmente con España y América Latina, en un momento histórico clave para las relaciones internacionales (García Gómez, 2002). El pabellón fue diseñado por el arquitecto californiano William Templeton Jonson, en un estilo neocolonial, en tendencia durante los años veinte en USA, el que allí se denominó California Style, inspirado sobre todo en las misiones californiana, con su mezcla de elementos cultos y populares. Se construyeron tres pabellones, de los cuales dos fueron estructuras temporales y dedicadas a exhibiciones. Al finalizar la exposición, estos pabellones fueron desmontados, y el terreno que ocupaban fue devuelto al Ayuntamiento de Sevilla, que posteriormente destinó el espacio al Teatro Juan de la Cueva, el cual desapareció en la década de 1970. El tercer pabellón, de carácter permanente y seleccionado como objeto de estudio para esta investigación, sirvió como Consulado de Estados Unidos hasta 1986, cuando fue transformado en agencia consular. En 2006, el edificio pasó a albergar la sede de la Fundación Valentín de Madariaga-MP. A lo largo de los años, diversas modificaciones urbanísticas, como la cesión del suelo que albergaba los pabellones provisionales y el ensanchamiento de la Avenida de María Luisa, han reducido la extensión original del terreno. Actualmente, la parcela del pabellón tiene una superficie de 2.985 m² (Dirección General del Catastro, 2023). La Figura 2 muestra fotografías del edificio y su ubicación en el entorno urbano, destacando su proximidad al Palacio de San Telmo y la Plaza de España. Figura. 2 Fotografías y localización Pabellón de USA. Fuente: Google Earth, Adaptación Propia. El pabellón se destaca por sus elementos arquitectónicos ornamentales inspirados en la tradición colonial, como arcos de medio punto y los patios interiores. Estos elementos, junto con el uso de balcones. (García Gómez, 2002). El edificio físicamente se distribuye en dos plantas y un sótano, con un diseño en forma de hexágono irregular. La estructura se organiza en torno a un patio central también de forma hexagonal, rodeado por una galería con pórticos cubiertos. Dos de sus tres fachadas están alineadas con la Avenida de María Luisa y el Paseo de las Delicias. Este diseño fue influenciado por dos factores principales: por un lado, la forma del terreno, que presentaba un ángulo agudo en su extremo sur, donde confluyen ambas avenidas, y por otro, su cercanía con el pabellón adyacente de forma angular. La planta del edificio partió de un esquema triangular isósceles que fue modificado a un hexágono mediante el corte de las esquinas para evitar ángulos demasiado agudos. Uno de los aspectos más innovadores en su momento fue la compleja red de instalaciones, que incluía sistemas de gas, electricidad y calefacción, así como techos con aislamiento térmico (Graciani, 2015). El sistema constructivo utilizado en el pabellón fue el convencional para la época, basado en muros de ladrillo macizo, un material común en Sevilla durante ese periodo. La estructura incluía un entramado unidireccional y una cubierta de tejas con acabados de material vidriado en las líneas que delineaban su perfil. El revestimiento se realizó con mortero bastardo, y los suelos eran de solería hidráulica. En cuanto a los acabados interiores, destacaban las carpinterías de madera, en particular las vigas decorativas de los salones hechas en caoba, así como elementos de cerrajería de fundición (Cabeza Méndez, 1988). El Pabellón de Estados Unidos, además de compartir valores arquitectónicos con otras construcciones de la Exposición Iberoamericana, destaca por su estilo californiano, que añade interpretaciones históricas y regionalistas al contexto. Este enfoque estilístico, junto a su ubicación en el Parque de María Luisa, crea un diálogo con edificios circundantes, como los pabellones de Chile, Perú y Uruguay. La Tabla 1 presenta un resumen detallado de las características generales del pabellón, incluyendo su grado de protección, datos históricos y arquitectónicos, y condiciones específicas de protección, lo que permite comprender su valor patrimonial y su integración en el entorno urbano. Tabla 1. Pabellón de USA. Fuente: Adaptado de Catálogo Exposición “Exposición Iberoamericana de 1929” La inclusión del Pabellón de Estados Unidos en el Catálogo de Edificios Protegidos, bajo el Plan Especial de Protección del Patrimonio Histórico de Sevilla (PEPPHS), garantiza que cualquier intervención en el edificio debe respetar su integridad cultural, estética y arquitectónica. En este contexto, la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Edificación de la Universidad de Sevilla ha realizado diversos estudios sobre el pabellón, abarcando aspectos como la conservación, el riesgo y la vulnerabilidad. Este enfoque multidisciplinario, ofrece una base relevante por considerar para la aplicación de nuevas metodologías de evaluación, como LEVEL(s). Desde una perspectiva de sostenibilidad, el Pabellón de Estados Unidos presenta una oportunidad única para explorar la aplicabilidad de LEVEL(s) en edificios patrimoniales, ya que combina características históricas con necesidades contemporáneas de conservación y eficiencia energética. La metodología LEVEL(s), con su enfoque flexible y adaptable, se plantea como especialmente adecuada para este tipo de edificación, ya que permite seleccionar indicadores específicos que no comprometen la conservación de elementos protegidos, como fachadas y cubiertas. Su ubicación en el Sector 26, junto a otros pabellones históricos de la Exposición de 1929, refuerza el valor patrimonial del edificio en el contexto urbano de Sevilla. Además, la conservación de este espacio está alineada con los objetivos del PEPPHS, que establece que las intervenciones deben centrarse en la conservación, restauración y consolidación, sin alterar su sistema estructural ni la composición de sus fachadas. En este sentido, la evaluación de la aplicación de LEVEL(s) en el pabellón representa un paso clave para demostrar cómo los criterios de sostenibilidad pueden integrarse eficazmente sin comprometer sus valores históricos y arquitectónicos. A lo largo de las últimas décadas, una serie de eventos y publicaciones clave han impulsado el desarrollo de prácticas más responsables con el entorno. La Figura 3 ilustra esta evolución mediante una cronología que abarca desde 1970 hasta proyecciones futuras, mostrando como ha crecido la conciencia sobre el impacto ambiental y como se han implementado enfoques más respetuosos con el medio ambiente, impulsados por iniciativas y regulaciones internacionales. Figura. 3 Avances Destacados Sobre Sostenibilidad. Fuente: Adaptado de Palomar Carnicero, J. M. (2022). Análisis de ciclo de vida (ACV) en edificios sostenibles y descarbonizados (F. J. Rey Martínez, R. López García, J. A. Lozano Miralles, & J. M. Rey Hernández, Eds.). Paraninfo. Para comprender a fondo el concepto de "sostenibilidad", es necesario retroceder en el tiempo y destacar un momento crucial en el desarrollo de la humanidad en el siglo XVIII: la Revolución Industrial. Este periodo marcó un punto de inflexión significativo, dando lugar a transformaciones extraordinarias en aspectos sociales, económicos y ambientales. Estos cambios radicales alteraron profundamente la arraigada relación entre la humanidad y los recursos naturales, marcando un giro fundamental en la forma en que la sociedad interactuaba con su entorno. La trayectoria y desarrollo conceptual del término “sostenibilidad” ha sido notable a lo largo del tiempo. En el último tramo de la década de los años ochenta, se publicó el influyente Informe Brundtland. Este documento, analizo el impacto del concepto de "progreso" en el medio ambiente, identificando sus También es fundamental explorar cómo estas iniciativas pueden integrarse en la gestión y renovación de edificios patrimoniales, asegurando que estos no solo continúen como testigos del pasado, sino que también jueguen un papel activo en el futuro sostenible de las ciudades. El Pacto Verde es la hoja de ruta que la Unión Europea ha adoptado para convertir a Europa en el primer continente climáticamente neutro para 2050. Este ambicioso plan no solo busca reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, sino que también promueve una economía circular, la eficiencia energética y la sostenibilidad en todos los sectores, incluido el de la construcción. Para los edificios patrimoniales, el Pacto Verde representa una doble oportunidad: preservar su valor histórico y cultural mientras se adaptan a los estándares de sostenibilidad necesarios para el futuro. Este enfoque demuestra que la preservación del patrimonio y la sostenibilidad no tienen por qué estar en conflicto. En lugar de ver los edificios antiguos y la sostenibilidad como conceptos opuestos, el Pacto Verde muestra que es posible, y esencial encontrar formas de integrar ambos aspectos, permitiendo que el patrimonio y la sostenibilidad coexistan de manera armoniosa. (Comisión Europea, 2024; UNOPS & GlobalABC, 2023) Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) son 17 metas globales establecidas por las Naciones Unidas en 2015 como parte de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Estos objetivos ofrecen una visión holística del desarrollo, abordando desafíos globales como la pobreza, la desigualdad, el cambio climático, la degradación ambiental, la paz y la justicia. En el contexto de los edificios patrimoniales, varios ODS son particularmente relevantes. (Comisión Europea, 2024; UNOPS & GlobalABC, 2023) El ODS 11 ("Ciudades y comunidades sostenibles") subraya la importancia de preservar el patrimonio cultural y natural, reconociendo que los edificios históricos son parte integral de la identidad y la cohesión social de las ciudades. A su vez, el ODS 7 ("Energía asequible y no contaminante") y el ODS 13 ("Acción por el clima") exigen que incluso los edificios más antiguos se adapten para reducir su consumo energético y su huella de carbono. (Comisión Europea, 2024; UNOPS & GlobalABC, 2023) En este sentido, los ODS nos invitan a re imaginar los edificios patrimoniales no solo como relictos del pasado, sino como activos dinámicos que pueden contribuir activamente a un futuro más sostenible. Este enfoque resulta inspirador, ya que implica que la conservación del patrimonio no debe estar reñida con la modernización sostenible, sino que ambas pueden ir de la mano. Lo que me resulta interesante es cómo estos objetivos globales se traducen en acciones concretas en el ámbito local, donde la metodología LEVEL(s) emerge como una herramienta valiosa para integrar estos ODS en la práctica diaria de la construcción. LEVEL(s) una metodología desarrollada por la Comisión Europea que proporciona un marco para medir y gestionar el desempeño sostenible de los edificios a lo largo de su ciclo de vida. A diferencia de otras certificaciones ambientales, LEVEL(s) no es una certificación en sí misma, sino una herramienta que guía a los profesionales de la construcción para que adopten prácticas más sostenibles desde la fase de diseño hasta la de operación. Aunque se ha desarrollado pensando principalmente en nuevos proyectos y renovaciones de edificios contemporáneos, sus principios son altamente aplicables a los edificios patrimoniales. LEVEL(s) con los seis macroobjetivos que aborda a la reducción de emisiones, la eficiencia en el uso de recursos, la salud y el confort interior, y la resiliencia al cambio climático. Para los edificios patrimoniales, esto plantea un desafío interesante: ¿cómo adaptamos estructuras históricas a estos estándares sin comprometer su valor cultural? La aplicación de la metodología LEVEL(s) a los edificios patrimoniales no está exenta de desafíos. Las limitaciones impuestas por las normativas de conservación pueden restringir ciertas intervenciones que serían necesarias para mejorar la eficiencia energética o reducir las emisiones. Sin embargo, estos desafíos también ofrecen oportunidades para la innovación. La implementación de tecnologías avanzadas y materiales innovadores que respeten la integridad histórica del edificio, o la adaptación de técnicas tradicionales de construcción para cumplir con los estándares de sostenibilidad actuales, son áreas que pueden beneficiarse de la investigación y el desarrollo continuo. Ampliar el enfoque e incluir este campo interdisciplinario donde la historia y la sostenibilidad se encuentren. En definitiva, el Pacto Verde, los ODS y LEVEL(s) no son solo conceptos teóricos o políticas lejana; son guías prácticas esenciales para el presente y el futuro de la construcción. Adoptarlas es fundamental para liderar el cambio hacia un entorno construido que sea respetuoso con el planeta y beneficioso para la sociedad. La Bauhaus, la emblemática escuela de diseño que revolucionó el arte, la arquitectura y el pensamiento creativo en el siglo XX, es inevitable reflexionar sobre su impacto duradero en la forma en que se conciben los espacios y objetos a nuestro alrededor. La Bauhaus no solo fue un movimiento artístico, sino una filosofía que integraba la funcionalidad, la estética y la innovación técnica para mejorar la vida cotidiana (European Commission, n.d.). Recuperado de How LEVEL(s)applies to you. Hoy, más de un siglo después, el mundo se enfrenta a nuevos desafíos que exigen una reinvención similar, pero esta vez bajo la premisa de la sostenibilidad y la responsabilidad ambiental. En este contexto, surge una pregunta intrigante: ¿Puede considerarse LEVEL(s) la nueva Bauhaus? ¿Podría esta metodología europea, con su enfoque en la sostenibilidad integral de los edificios, marcar el comienzo de una nueva era en la construcción y el diseño? La Bauhaus, fundada en 1919 por Walter Gropius en Weimar, Alemania, se distinguió por su enfoque interdisciplinario que fusionaba el arte, la arquitectura y la artesanía con un espíritu de modernidad. La escuela abogaba por una ruptura con las convenciones tradicionales, promoviendo un diseño que fuera accesible, funcional y, al mismo tiempo, estéticamente innovador. Su lema "menos es más" encapsulaba la idea de que la simplicidad y la funcionalidad podrían crear belleza en sí mismas. Este movimiento no solo influyó en la arquitectura y el diseño industrial, sino que también cambió la forma en que las personas vivían, trabajaban y percibían su entorno. En ese sentido, la Bauhaus fue más que un estilo visual; fue un cambio de paradigma que redefinió los principios del diseño, poniendo al ser humano en el centro de la ecuación. LEVEL(s), por otro lado, una metodología para guiar a los intervinientes del sector de la construcción hacia prácticas más sostenibles. A diferencia de la Bauhaus, LEVEL(s) no busca redefinir la estética ni la funcionalidad desde una perspectiva artística, sino que se centra en la sostenibilidad como principio rector. Sin embargo, al igual que la Bauhaus, LEVEL(s) podría considerarse un cambio de paradigma en la forma en que concebimos y construimos nuestros edificios. LEVEL(s) se estructura en torno a seis macroobjetivos que abarcan desde la reducción de emisiones de carbono hasta la creación de entornos interiores saludables, pasando por la eficiencia en el uso de materiales y agua, y la adaptación al cambio climático. Este enfoque holístico refleja una comprensión profunda de que el diseño y la construcción no pueden ser actividades aisladas del contexto ambiental y social en el que operan. A primera vista, la Bauhaus y LEVEL(s) parecen responder a preguntas completamente diferentes. Mientras que la Bauhaus se preocupaba por cómo hacer el diseño más accesible, funcional y bello, LEVEL(s) se centra en cómo hacer la construcción más sostenible, resiliente y en sintonía con los desafíos del siglo XXI. Sin embargo, ambos comparten una visión transformadora. La Bauhaus desafió las normas establecidas del diseño para crear un mundo más habitable y accesible, mientras que LEVEL(s) desafía las normas actuales de la construcción para garantizar que el mundo siga siendo habitable en el futuro. Ambos movimientos, aunque separados por un siglo y motivados por diferentes preocupaciones, buscan rediseñar nuestra relación con el entorno construido. En este sentido, LEVEL(s) podría ser visto como la "nueva Bauhaus", no en términos de estilo o estética, sino como un marco que guía una revolución en la forma en que pensamos y hacemos la arquitectura y la construcción. La Bauhaus se preocupaba por el "cómo" y el "por qué" del diseño, mientras que LEVEL(s) se ocupa del "cómo" y el "por qué" de la sostenibilidad en la construcción. Si consideramos que la Bauhaus representó una respuesta a las necesidades de su tiempo, es posible ver a LEVEL(s) como una respuesta a las necesidades del nuestro. La sostenibilidad, al igual que la funcionalidad y la accesibilidad en la Bauhaus, no es una opción, sino una necesidad imperiosa para garantizar que el planeta siga siendo un lugar habitable. En este sentido, LEVEL(s) nos invita a redefinir la construcción no solo como un proceso técnico, sino como un acto ético y responsable. Al igual que la Bauhaus integró el arte con la tecnología, LEVEL(s) integra la sostenibilidad con la práctica arquitectónica y de construcción, instándonos a crear edificios que sean tanto bellos como sostenibles. El potencial de LEVEL(s) para convertirse en la nueva Bauhaus reside en su capacidad para inspirar a arquitectos, ingenieros, diseñadores y otros profesionales a repensar sus prácticas en función de un futuro sostenible. Es un llamado a la acción que va más allá de los requisitos normativos y se convierte en un compromiso personal y profesional con la salud del planeta y el bienestar de las personas. El paralelismo entre la Bauhaus y LEVEL(s). Ambos representan puntos de inflexión en la historia del diseño y la construcción, marcados por una comprensión profunda de que la manera en que creamos nuestros entornos tiene un impacto duradero en la sociedad. La pregunta de si LEVEL(s) puede considerarse la nueva Bauhaus nos lleva a reflexionar sobre el papel del diseño y la construcción en la actualidad. Más allá de las diferencias estilísticas y contextuales, lo que une a ambos movimientos es su capacidad para liderar un cambio de paradigma. Si la Bauhaus nos enseñó que el diseño podía ser accesible y funcional, LEVEL(s) nos enseña que la construcción debe ser sostenible y responsable. En última instancia, LEVEL(s) no es solo una metodología; es una invitación a repensar el futuro de la construcción con el mismo espíritu innovador y transformador que caracterizó a la Bauhaus hace un siglo. En nuestra era, el cambio global se ha convertido en una realidad que afecta todos los aspectos de nuestro planeta. No se trata solo del clima, sino de una transformación profunda que abarca la biodiversidad, los ecosistemas, y los ciclos naturales de la Tierra. Estos cambios son impulsados, en gran medida, por nuestras propias actividades: desde el cambio climático causado por la acción humana hasta la pérdida acelerada de especies. Estamos hablando de un fenómeno que no solo afecta a la naturaleza, sino que también repercute en nuestras sociedades, en cómo vivimos y en cómo debemos planificar nuestro futuro. Esta situación ha llevado a muchos países a declarar estados de emergencia climática, reconociendo la necesidad urgente de un cambio drástico. Pero más que un problema, este es un momento de oportunidad: un chance para rediseñar nuestro modelo energético, económico y ambiental hacia algo más sostenible. En Europa, las instituciones ya están avanzando hacia esta transición. La Comisión Europea, a través de su Dirección General de Medio Ambiente, ha puesto en marcha una serie de planes estratégicos como parte del Plan de Economía Circular. Entre estas iniciativas destaca LEVEL(s), una herramienta que tiene el potencial de transformar el sector de la construcción. LEVEL(s) es un marco voluntario, creado para que podamos analizar y entender cómo se comportan los edificios en términos de sostenibilidad. Es la respuesta de la Unión Europea para medir el impacto ambiental de los edificios, utilizando estándares que ya existen, pero aplicándolos de una manera más unificada y accesible. Y es que el sector de la construcción en Europa tiene un enorme impacto: consume la mitad de los materiales extraídos, la mitad de la energía y un tercio del agua, y es responsable de un tercio de los residuos que generamos. Es un área crítica para cualquier política que busque una economía más circular y sostenible. La visión detrás de LEVEL(s) es clara: crear un sistema económico que sea regenerativo, que use los recursos de manera eficiente y que minimice el consumo de energía. Para ello, LEVEL(s) ofrece un método detallado para evaluar todo el ciclo de vida de los edificios, desde su diseño hasta su eventual demolición, asegurando que cada etapa esté alineada con los principios de la economía circular. Uno de los grandes objetivos de la Unión Europea es descarbonizar su parque inmobiliario para el año 2050. Esto significa que debemos reducir a cero las emisiones netas de carbono en el sector de la construcción. Para lograrlo, las Directivas de Eficiencia Energética de los Edificios (DEEE) están impulsando la renovación masiva de los inmuebles en toda Europa. Aquí es donde LEVEL(s) juega un papel crucial. Este marco no solo apoya la transición hacia la neutralidad de emisiones, sino que también facilita la aplicación de los principios de la economía circular en el entorno construido. LEVEL(s) promueve las mejores prácticas y los principios fundamentales que permiten mejorar la sostenibilidad de los edificios durante todo su ciclo de vida. LEVEL(s) está diseñado para ser accesible a una amplia variedad de actores: desde arquitectos y diseñadores hasta propietarios, inversores y responsables políticos. Su estructura se basa en módulos intuitivos y se organiza en torno a seis macroobjetivos clave. Estos macroobjetivos cubren todos los aspectos de la sostenibilidad en la construcción y se desglosan en 16 indicadores específicos que pueden ser evaluados en tres niveles, dependiendo de la fase del proyecto y de la información disponible Cada macroobjetivo tiene una definición clara y un alcance específico, lo que asegura que se aborden de manera integral todos los aspectos que influyen en la sostenibilidad de un edificio. Esto permite no solo medir, sino también mejorar el impacto positivo que los edificios pueden tener en el entorno y en la sociedad. LEVEL(s) establece una serie de macroobjetivos que guían el diseño y la evaluación de edificios en términos de impacto ambiental y bienestar social. La Figura 4 ofrece una descripción detallada de cada uno de estos, incluyendo su definición y alcance específico, lo cual permite entender cómo contribuyen a un enfoque integral en el ámbito de la construcción. Figura. 4 Definición y Alcance de los Macroobjetivos. Fuente: Adaptado de Manual de LEVEL(s) Cada macroobjetivo se aborda a través de indicadores específicos que ofrecen una ruta clara para la toma de decisiones durante la evaluación del proyecto. La Figura 5 muestra un cuadro que resume estos indicadores junto sus respectivas unidades de medida. Figura. 5 Indicadores Asociados a los Macroobjetivo. Fuente: Adaptado de Manual de LEVEL(s) La evaluación de cada macroobjetivo e indicador en LEVEL(s) se organiza en niveles, adaptándose a las diferentes fases de desarrollo del proyecto y permitiendo determinar el grado de detalle en el análisis de sostenibilidad. Como se muestra en la Figura 6, estos tres niveles corresponden a las distintas etapas de ejecución de un proyecto de construcción. Figura. 6 Niveles de Evaluación. Fuente: Adaptado de Manual de LEVEL(s) eficiencia energética, el uso de materiales sostenibles, la gestión del agua, la calidad del aire interior y la gestión de residuos. Estas certificaciones han sido creadas para satisfacer la necesidad del sector de evaluar el desempeño ambiental de los edificios y fomentar la implementación de prácticas sostenibles. Las herramientas de evaluación permiten identificar indicadores relacionados con la sostenibilidad ambiental, social y económica del edificio, abordando aspectos como la durabilidad, la eficiencia energética y el impacto ambiental general. El resultado de este proceso de evaluación otorga una calificación que refleja el rendimiento general del edificio, lo que sirve como guía tanto para los profesionales de la construcción como para los consumidores preocupados por la sostenibilidad. Sin embargo, es importante señalar que estas certificaciones, a pesar de su efectividad, no están completamente adaptadas a las necesidades y particularidades de los edificios patrimoniales. Los edificios históricos, que a menudo están protegidos por leyes de conservación, requieren un enfoque más delicado y especializado que el que ofrecen los sistemas actuales. A continuación, se presentan las certificaciones de sostenibilidad más comunes, con el objetivo de comparar cómo evalúan los edificios, qué indicadores utilizan y cuáles son las etapas necesarias para que un edificio obtenga su sello. Es importante aclarar que este estándar no se trata de una certificación de sostenibilidad, sino de eficiencia energética. Se enfoca exclusivamente en los aspectos energéticos del edificio, excluyendo otros indicadores ambientales y sociales. En Alemania, este sistema se ha utilizado desde 1996, siendo opcional hasta 2009, cuando se convirtió en obligatorio. Se aplica únicamente a viviendas nuevas y mide el consumo de energía primaria del edificio. Inicio con la certificación de viviendas unifamiliares y ha evolucionado para incluir una amplia variedad de edificios. Los certificadores son expertos independientes que han sido acreditados por el Passive House Institute. En 1991, se construyó el primer proyecto piloto de viviendas unifamiliares en Darmstadt-Kranichstein, Alemania, que ha sido monitoreado durante más de 25 años con resultados excelentes en términos de eficiencia energética. A raíz de este proyecto, se fundó el Passive House Institute (PHI) en 1996, con el objetivo de promover la filosofía de bajo consumo y coste asequible. La casa Passive House tiene un consumo de energía muy bajo para calefacción y refrigeración, lo que la hace más eficiente, gasta aproximadamente un 80% menos de energía para su acondicionamiento térmico. La casa pasiva utiliza varias estrategias para reducir el consumo de energía, como: • Utilizar el calor corporal de las personas y el calor solar entrante. • Diseñar la carpintería y la envolvente con alto aislamiento energético. • Utilizar un sistema de ventilación con recuperación de calor altamente eficiente. • Implementar medidas de aislamiento térmico en las paredes exteriores y la cubierta. CEPHEUS, es el proyecto con las comprobaciones básicas para garantizar que los productos desarrollados por Passive House sean comercializados en la Unión Europea. Algunos de los aspectos son los siguientes: • El aislamiento térmico de las paredes exteriores y la cubierta. • Puentes térmicos reducidos y estanqueidad. • Intercambiador de calor del subsuelo. • La ventilación higiénica y la recuperación de calor del aire de escape. • El aprovechamiento pasivo de la energía solar. • Super cristales y super marcos. • Placa solar plana colectores. • La eficiencia de los electrodomésticos y la oferta de la demanda energética restante. El estándar Passive House se presenta como un enfoque constructivo que prioriza la eficiencia energética y el confort térmico. Para lograr esto, se establecen límites energéticos específicos y se definen métodos para su verificación. La implementación de este estándar no es incompatible con otros estándares medioambientales que consideran otros criterios de eficiencia energética, como el consumo de recursos y energía en la transformación, transporte y colocación de materiales, así como su posibilidad de recuperación y proximidad de abastecimiento. Para diseñar y analizar una casa pasiva, se utiliza el Programa de cálculo Passive House Planning Package (PHPP), una herramienta fácil de usar que determina la eficiencia energética de la vivienda. La certificación de casas pasivas se divide en tres categorías: clásica, plus y premium. Estas categorías permiten evaluar la eficiencia del edificio considerando la interacción entre la eficiencia energética y la generación de energía renovable. La categoría clásica se refiere a edificios que no generan energía renovable. Sin embargo, se puede considerar la verificación clásica del estándar de la casa pasiva para edificios que tienen una demanda de calefacción de 15 kWh/ (m² año) y una demanda de energía primaria de 120 kWh/ (m² año), sin la adición de un generador de energía renovable adicional. La categoría plus se refiere a edificios que son más eficientes y producen energía renovable, pero no producen más de lo que consumen (energía positiva). Por último, la categoría premium se refiere a edificios que son los más eficientes y producen más de lo que consumen (energía positiva). Algunos ejemplos destacados de edificios que han obtenido la certificación Passive House incluyen el King's Block, un edificio histórico en Connecticut, EE. UU., y una casa adosada del siglo XIX en el oeste de Londres. Ambos proyectos lograron integrar la eficiencia energética extrema sin comprometer el valor arquitectónico y cultural de estas estructuras históricas (Patriquin Architects, s.f.). Aunque el estándar Passive House se centra casi exclusivamente en la eficiencia energética, otras certificaciones como BREEAM adoptan un enfoque más integral. BREEAM, desarrollado en el Reino Unido, evalúa no solo el consumo energético, sino también el impacto ambiental global del edificio, abarcando factores como la calidad del entorno interior, el uso del agua y los materiales de construcción. A continuación, se detalla cómo BREEAM ha establecido un marco más amplio para evaluar la sostenibilidad en diferentes tipos de edificios. Este sistema cuenta con una variedad de herramientas y procedimientos avanzados que permiten evaluar y ponderar los niveles de sostenibilidad de una construcción en diferentes fases del proyecto, incluyendo la planificación, la construcción y el mantenimiento, considerando las características únicas de cada tipo de edificio (BREEAM, s.f.). En términos generales, este enfoque sistemático se centra en la evaluación ambiental del edificio y se organiza en tres categorías principales: • Impacto ambiental global. • Impacto ambiental local. • Calidad del entorno interior. Se trata de una certificación internacional que se aplica en varios países. Para analizar edificios fuera del Reino Unido, es necesario utilizar BREEAM Internacional. Este certificado forma parte de los denominados certificados verdes y va más allá de evaluar únicamente los aspectos energéticos del edificio, considerando también el impacto ambiental desde una perspectiva más amplia y global. En lo que respecta a las exigencias generales, el esquema detalla las categorías y una descripción general de cada criterio evaluado en la construcción para obtener la calificación es el siguiente: • Emplazamiento sostenible. Transporte, iluminación exterior y relación con el medio exterior (1 requisito, 14 puntos). • Uso del agua. Tecnologías y uso eficiente del agua (0 requisitos, 5 puntos). • Energía y atmósfera. Emisiones, uso de fuentes de energía renovables. (3 requisitos, 17 puntos). • Materiales y recursos. Reciclaje, residuos, origen de materiales. (1 requisito, 13 puntos). • Calidad del ambiente interior. Calidad del aire interior, materiales con baja emisividad, confort térmico, iluminación interior. (2 requisitos, 15 puntos). • Innovación y proceso de diseño. Acústica, potenciación de comunidad, educación. (0 requisitos, 4 puntos). Este sello incluye aspectos más amplios que los energéticos y entre otras consideraciones, incluye: • Análisis del ciclo de vida del edificio y sus materiales • Impacto económico, ambiental y sobre la salud • Relación con el entorno (transporte, trabajo) Para obtener la certificación BREEAM, es fundamental que un evaluador se capacite adecuadamente y cumpla con los criterios de competencia, así como con los requisitos técnicos y profesionales necesarios. Es importante destacar que el asesor no emite el certificado; su rol consiste en enviar los datos recopilados a la oficina correspondiente, que es la encargada de realizar las verificaciones finales y emitir el certificado. Existen cinco tipos de certificaciones BREEAM (urbanismo, vivienda, nueva construcción, a medida y en uso). Se evalúa un edificio a través de varias categorías clave. Estas categorías cubren una amplia gama de aspectos ambientales y de sostenibilidad, y son las siguientes: • Gestión (Management). Evaluación de las prácticas de gestión durante el diseño, la construcción y el funcionamiento del edificio, incluyendo la administración de la obra y el mantenimiento. • Salud y bienestar (Health & Wellbeing). Análisis del impacto del edificio en la salud y el bienestar de los ocupantes, abarcando aspectos como la calidad del aire, la iluminación natural, la comodidad térmica y la acústica. • Energía (Energy). Evaluación del uso energético del edificio, incluyendo la eficiencia energética, el uso de fuentes de energía renovable y las emisiones de CO₂. • Transporte (Transport). Consideración de la accesibilidad y de las opciones de transporte, incluyendo la proximidad a servicios, al transporte público y a las facilidades para ciclistas y peatones. • Agua (Water). Evaluación del uso del agua, promoviendo la eficiencia en su consumo y la adecuada gestión de aguas residuales. • Materiales (Materials). Análisis de los impactos ambientales asociados con los materiales de construcción, desde su extracción hasta su disposición final, promoviendo el uso de materiales sostenibles. • Residuos (Waste). Evaluación de la gestión de residuos durante la construcción y el ciclo de vida del edificio, incluyendo prácticas de reciclaje y reducción de desechos. • Uso del suelo y ecología (Land Use & Ecology). Consideración del impacto del edificio sobre la ecología local, incluyendo la protección de la biodiversidad y el uso sostenible del suelo. • Contaminación (Pollution). Evaluación del impacto del edificio en términos de contaminación, incluyendo la del aire, la del agua, y la gestión del ruido. • Innovación (Innovation). Reconocimiento de los elementos innovadores del proyecto que van más allá de los requisitos estándar de BREEAM. Los puntos acumulados en cada categoría se multiplican por un factor que refleja su importancia ambiental. Luego, todas estas puntuaciones se suman para obtener un resultado final, al que se añaden los puntos adicionales conseguidos en la categoría de innovación. Dependiendo del puntaje total, el edificio puede recibir una calificación de aprobado, bueno, muy bueno, excelente o excepcional. Cada nivel de calificación viene acompañado de una asignación de estrellas, que varía de una a cinco. A lo largo de 20 años, más de 200,000 edificios han sido certificados, entre ellos, algunos ejemplos notables de edificios patrimoniales que han logrado la certificación BREEAM incluyen el Royal William Yard en Plymouth, Reino Unido. Otro ejemplo es el Fort Dunlop en Birmingham, Reino Unido, un icónico edificio industrial que ha sido renovado para convertirse en un espacio de oficinas con certificación BREEAM (BREEAM, s.f.). Al igual que BREEAM, LEED es una de las certificaciones más reconocidas a nivel internacional, pero con un enfoque global y una aplicación más extendida en países fuera de Europa. Leadership in Energy and Environmental Design (LEED), ha sido desarrollado en Estados Unidos en 1992 y, aunque comparte algunas similitudes con BREEAM en cuanto a las áreas de evaluación, su estructura y criterios tienen particularidades que lo hacen único. A continuación, se explora cómo LEED ha logrado convertirse en una referencia global en la certificación de edificios sostenibles. La certificación se basa en la obtención de puntos en función de diferentes categorías, que se suman hasta obtener un valor que marca el grado de sostenibilidad del edificio. Este sello clasifica distintos apartados a ser cubiertos, entre los que más se destacan: • Localización y transporte (LT). Relaciones con la ciudad y las áreas densas. • Sitios sostenibles. Relación de la parcela con el ecosistema local. • Eficiencia del agua. Promueve estrategias innovadoras de ahorro de agua • Energía y atmosfera. Es la que más puntos tiene y recoge el diseño pasivo y activo del edificio, así como la monitorización de los consumos energéticos. • Materiales y recursos. Controla la minimización de los impactos en el ciclo de vida de los materiales de construcción. • Calidad ambiental interior. Como las condiciones del aire, la iluminación, las condiciones térmicas y acústicas. • Innovación. Se obtienen puntos por las estrategias de sostenibilidad innovadoras. • Prioridad regional. Busca soluciones a problemas locales del país. Los materiales o productos por sí solos no obtienen la certificación LEED, por lo tanto, instalar un producto específico no asegura automáticamente que se obtendrá el punto correspondiente; esto solo se logra si el producto funciona en conjunto con otros elementos del proyecto. Para obtener la credencial de asesor LEED, es necesario aprobar un examen. Contar con la acreditación como LEED Accredited Professional (AP) demuestra que el profesional tiene un conocimiento profundo de los principios y prácticas de sostenibilidad, así como la capacidad para liderar proyectos que buscan obtener la certificación LEED. Después de revisar la documentación, el equipo de LEED dará una puntuación basada en los créditos obtenidos. Dependiendo del número de puntos, tu proyecto puede recibir una certificación LEED en uno de los cuatro niveles: Certificado (40-49 puntos), Plata (50-59 puntos), Oro (60-79 puntos) o Platino (80 puntos o más). Algunos ejemplos destacados de edificios que han obtenido la certificación LEED incluyen la Sede Centrale Ca’ Foscari en Venecia, Italia. Construido en 1453, este edificio es el más antiguo del mundo en recibir esta certificación. Otro ejemplo es la Fay House de la Universidad de Harvard en EE. UU., que ha logrado integrar la sostenibilidad moderna en una estructura histórica sin comprometer su legado arquitectónico. Si bien LEED tiene un enfoque global, existen certificaciones nacionales que están diseñadas específicamente para responder a los contextos locales de sostenibilidad. Un ejemplo de ello es VERDE, la certificación desarrollada en España ofrece un enfoque más adaptado a las necesidades locales del mercado español. Fundado en 2009, el Green Building Council España (GBCe) es el consejo dedicado a la edificación sostenible en España. Actúa como una plataforma para el encuentro y el diálogo, ofreciendo información y formación para fomentar la transición hacia construcciones más sostenibles, con un enfoque en el bienestar de las personas. El GBCe forma parte de la red global del World Green Building Council (WorldGBC), que cuenta con presencia en más de 70 países y más de 36,000 miembros. Como asociación independiente, sin fines de lucro y de carácter transversal al sector, el GBCe trabaja para promover prácticas de construcción que respeten el medio ambiente y mejoren la calidad de vida. Es una herramienta de evaluación para la certificación de la sostenibilidad de edificios de nueva edificación, intervenciones de rehabilitación y edificios existentes para uso residencial o de cualquier otro uso. La metodología empleada está basada en el Análisis de Ciclo de Vida de los edificios y en la valoración de la reducción de los impactos generados a nivel social, ambiental y económico. Así mismo, está alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y con las estrategias europeas, incluyendo la metodología LEVEL(s)y las exigencias de la Taxonomía europea en sus criterios (Green Building Council España [GBCe], s.f.). Los resultados se generan mediante tres informes de comportamiento del edificio, por áreas y criterios, añadiendo los resultados de los impactos evaluados y mostrando unos indicadores de los valores cuantitativos de los indicadores evaluados. Estos afectan a las siguientes áreas: • PE Parcela y emplazamiento • EA Energía y atmósfera • RN Recursos naturales • AI Ambiente interior • SE Aspectos sociales y económicos • CE Calidad de la edificación En la herramienta VERDE Edificios 2022, la puntuación final se determina en función del porcentaje alcanzado, donde la calificación Platino representa la mejor práctica posible con un coste razonable. La evaluación final depende del porcentaje de puntos obtenidos en relación con el total aplicable al edificio en particular. El sistema VERDE fomenta que los edificios logren un nivel uniforme de buenas prácticas en todas las áreas evaluadas. Por esta razón, no es suficiente alcanzar un porcentaje general alto para obtener la certificación; también es necesario cumplir con un porcentaje mínimo de puntos en cada área evaluada. Estos requisitos mínimos se han introducido en la versión 2022 de VERDE Edificios. La evaluación de la eficiencia de los edificios se clasifica en seis niveles de acreditación, que van desde 0 hojas, el nivel más bajo, hasta 5 hojas, que representa el nivel máximo de eficiencia. Aunque las informaciones de las herramientas son públicas, para certificar un edificio y garantizar su calidad, es imprescindible contar con un evaluador acreditado por GBCe. • BREEAM y LEED: Evalúan la eficiencia hídrica durante la fase operativa, con énfasis en la gestión del agua dentro del edificio. • VERDE: Similar a LEVEL(S), prioriza la gestión del agua tanto en la construcción como en la operación de proyectos en áreas donde este recurso es clave. Macroobjetivo 4: Espacios saludables y confortables • LEVEL(s): Proporciona un enfoque integral para la creación de espacios saludables y cómodos, cubriendo desde la calidad del aire interior hasta el confort térmico y acústico. • BREEAM y LEED: Altamente enfocados en la calidad del aire interior, el confort térmico y la iluminación natural, especialmente en edificios de uso comercial. • VERDE: Muy similar a LEVEL(s) en su enfoque integral sobre la salud y el confort de los ocupantes. Macroobjetivo 5: Adaptación y resiliencia al cambio climático • LEVEL(s): Incluye la evaluación de la resiliencia del edificio ante riesgos climáticos futuros, como inundaciones o eventos extremos, integrando estos criterios desde la fase de diseño. • BREEAM y LEED: Aunque ofrecen medidas de adaptación al cambio climático, no es una prioridad en sus sistemas de evaluación. • VERDE: Destaca por su fuerte alineación con las estrategias de adaptación climática, especialmente en zonas vulnerables. Macroobjetivo 6: Optimización del coste del ciclo de vida • LEVEL(s): Considera tanto los costos iniciales como los operativos, promoviendo un equilibrio entre rentabilidad y sostenibilidad a lo largo del ciclo de vida. • BREEAM: Tiene un enfoque más limitado en este aspecto, centrándose en el rendimiento operativo. • LEED: Evalúa parcialmente los costos en la fase de construcción y operación, pero no abarca la totalidad del ciclo de vida. • VERDE: Tiene un enfoque moderado, priorizando la sostenibilidad ambiental más que la optimización de costos. En conclusión, mientras que LEVEL(s) ofrece un marco flexible e integral para evaluar la sostenibilidad de los edificios en todas sus fases, las certificaciones tradicionales como BREEAM, LEED y VERDE proporcionan enfoques más rígidos que, aunque efectivos, se centran en la operación del edificio y no abarcan de manera tan profunda el ciclo de vida completo. LEVEL(s) destaca por su capacidad de ofrecer una evaluación continua que se adapta a los objetivos de sostenibilidad europeos y promueve la mejora continua de los proyectos a largo plazo. La rehabilitación de edificios patrimoniales con criterios de sostenibilidad presenta un desafío singular. Estos inmuebles no solo poseen un alto valor cultural e histórico, sino que también enfrentan limitaciones que complican la aplicación de estándares modernos de eficiencia energética. Las certificaciones tradicionales, como BREEAM, LEED y VERDE, han sido diseñadas principalmente para optimizar el rendimiento energético en edificios contemporáneos o nuevos. Sin embargo, su aplicación en el contexto de los edificios patrimoniales es más compleja, ya que estos inmuebles están sujetos a estrictas normativas de conservación (Sadrykia et al., 2016; Karimi et al., 2022). Uno de los principales retos para adaptar las certificaciones convencionales a los edificios patrimoniales es la falta de flexibilidad en los criterios establecidos. Las herramientas tradicionales, como LEED y BREEAM, están diseñadas para maximizar la eficiencia energética y el uso de recursos sostenibles en edificios modernos. Sin embargo, estudios recientes han demostrado que estos criterios no siempre se alinean con las restricciones de preservación que presentan los edificios históricos, donde cualquier intervención debe respetar los valores culturales y arquitectónicos inherentes (Karimi et al., 2022). Esto crea una tensión inherente: ¿Cómo se puede mejorar la eficiencia energética en edificios patrimoniales sin afectar su valor cultural? A lo largo de los años, algunos proyectos internacionales y locales han logrado implementar soluciones sostenibles dentro de los límites de la conservación. A continuación, analizaremos varios casos de estudio que ilustran las estrategias empleadas y los resultados obtenidos en diferentes contextos. La rehabilitación de edificios patrimoniales en entornos urbanos históricos plantea múltiples retos, especialmente cuando se busca aplicar criterios de sostenibilidad que respeten tanto la integridad arquitectónica como los valores culturales de estos inmuebles. En Sevilla, donde gran parte del Conjunto Histórico está protegido bajo el Plan Especial de Protección del Patrimonio, estos desafíos se ven exacerbados por normativas estrictas que limitan las intervenciones en las estructuras y fachadas de los edificios. En este capítulo se presentan dos casos de estudio clave que respaldan las propuestas de esta investigación. Estos estudios no solo muestran cómo los desafíos normativos y técnicos pueden abordarse, sino también cómo la implementación de soluciones sostenibles puede equilibrar los requerimientos de conservación patrimonial y eficiencia energética en edificios históricos. El primer caso de estudio, basado en la tesis de Rosa Ana Caro Martínez (2021), ofrece un análisis profundo sobre los conflictos normativos y las estrategias adaptativas necesarias para mejorar la eficiencia energética en edificios patrimoniales de Sevilla. El segundo caso, centrado en el Pabellón de Vías y Obras (Cimiano-Prados, Pedreño-Rojas, Fot, & Morales-Conde, 2023), examina comparativamente dos enfoques de rehabilitación (convencional y sostenible), revelando los beneficios y limitaciones de las intervenciones sostenibles en un edificio protegido. Ambos casos de estudio destacan los retos y soluciones dentro del marco normativo de Sevilla, ofreciendo una visión complementaria sobre cómo diferentes estrategias pueden integrarse para cumplir con los objetivos de rehabilitación sostenible sin comprometer el valor patrimonial de los edificios. Uno de los estudios más detallados sobre la integración de la sostenibilidad en edificios patrimoniales de Sevilla es el de Rosa Ana Caro Martínez (2021), quien ha abordado la problemática de la rehabilitación energética en el Conjunto Histórico de Sevilla. Su investigación es crucial para comprender las dificultades y las oportunidades que enfrenta la ciudad en la intersección entre la conservación del patrimonio y las exigencias actuales de sostenibilidad y descarbonización. Sevilla posee uno de los conjuntos históricos más extensos de Europa, con una amplia variedad de edificios protegidos bajo la figura de Bien de Interés Cultural (BIC), lo que los convierte en inmuebles de alto valor patrimonial. Estos edificios representan una parte esencial del patrimonio arquitectónico y cultural de la ciudad, pero al mismo tiempo, su protección bajo normativas locales y nacionales impone limitaciones estrictas a cualquier intervención arquitectónica. Caro Martínez (2021) señala que el Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico de Sevilla (PEPCH) establece las normas para la preservación y rehabilitación de estos edificios. Aunque el plan tiene como objetivo la conservación arquitectónica, también reconoce la necesidad de abordar la eficiencia energética en estos inmuebles, algo cada vez más urgente en el contexto de los compromisos europeos en materia de reducción de emisiones. No obstante, las restricciones que impone el PEPCH a menudo limitan las posibles intervenciones, lo que crea un conflicto directo entre las normativas de conservación y las soluciones energéticas modernas (Caro Martínez, 2021). Uno de los puntos más relevantes que destaca Caro Martínez es que las soluciones energéticas convencionales, como las que promueven certificaciones como BREEAM y LEED, no siempre son viables en los edificios históricos de Sevilla. Esto se debe a las características estructurales y materiales originales de los inmuebles, que son parte integral de su valor patrimonial. Por ejemplo: • Sustitución de elementos arquitectónicos: Caro Martínez subraya que las normativas locales prohíben la sustitución de elementos originales como las ventanas, que son parte del valor patrimonial del edificio. Certificaciones como LEED suelen recomendar la sustitución de ventanas para mejorar la eficiencia energética, pero en edificios históricos, esta opción no es viable. La autora señala que el Conjunto Histórico de Sevilla enfrenta este problema en muchos edificios, donde las ventanas originales no pueden ser reemplazadas sin comprometer la autenticidad del inmueble (Caro Martínez, 2021). • Uso de energías renovables: Otro reto identificado es la instalación de tecnologías renovables como paneles solares o sistemas geotérmicos. Según Caro Martínez, las normativas del PEPCH imponen restricciones que prohíben cualquier intervención que altere la apariencia exterior de los edificios, lo que dificulta la instalación de paneles solares en los tejados visibles. Además, las regulaciones sobre el uso del subsuelo complican la instalación de sistemas geotérmicos, lo que limita aún más las opciones de fuentes de energía renovable en estos inmuebles (Caro Martínez, 2021). • Condiciones climáticas: Sevilla, con su clima mediterráneo, enfrenta veranos extremadamente calurosos, lo que incrementa la demanda energética para mantener el confort térmico en los edificios históricos. Caro Martínez destaca que, aunque existen soluciones como el aislamiento térmico interno, este tipo de intervenciones también tiene limitaciones debido a las normativas de conservación que restringen cambios en las estructuras interiores de los inmuebles (Caro Martínez, 2021). Otro aspecto crítico que analiza Caro Martínez es el conflicto normativo que surge entre las regulaciones locales de conservación y las directrices europeas sobre eficiencia energética. La Directiva Europea 2010/31/UE, que regula la eficiencia energética de los edificios, establece exenciones para los edificios catalogados como patrimoniales, lo que permite que estos inmuebles no tengan que cumplir con las mismas exigencias que los edificios nuevos o contemporáneos. Aunque esta exención es necesaria para preservar el valor cultural, también limita las posibilidades de intervención en términos de mejoras energéticas. Caro Martínez señala que esta exención crea una situación paradójica: por un lado, protege los valores culturales, pero por otro, dificulta la descarbonización de estos edificios y pone en riesgo los objetivos climáticos establecidos por la Unión Europea. En el caso específico de Sevilla, esta normativa ha dificultado la integración de mejoras energéticas en edificios del Conjunto Histórico, especialmente en aquellos con una alta demanda energética debido a su tamaño y antigüedad (Caro Martínez, 2021). A pesar de las limitaciones, Caro Martínez propone una serie de estrategias que podrían facilitar la rehabilitación energética sin comprometer el valor patrimonial de los edificios de Sevilla. Entre las más destacadas se encuentran: • Uso de tecnologías pasivas: La autora sugiere que, en lugar de aplicar soluciones tecnológicas visibles o invasivas, se debería priorizar el uso de tecnologías pasivas como la ventilación natural, el control solar a través de elementos arquitectónicos tradicionales como persianas y celosías, y la optimización del uso del agua en los jardines y patios históricos. Estas soluciones permitirían mejorar la eficiencia energética sin modificar la estructura o el diseño exterior de los edificios. • Planificación reversible: Caro Martínez también resalta la importancia de aplicar técnicas reversibles en las intervenciones. Esto implica realizar mejoras que puedan ser revertidas en el futuro sin afectar la estructura original del edificio. De esta manera, cualquier intervención energética que se realice hoy podría deshacerse sin dañar los valores patrimoniales. • Compatibilidad de materiales: La elección de materiales compatibles con la estructura original es otro aspecto clave. Caro Martínez subraya que, en lugar de emplear materiales modernos, se debería priorizar el uso de materiales locales y tradicionales que respeten las características originales del edificio. Esto incluye el uso de ventanas de doble acristalamiento diseñadas específicamente para mantener el aspecto original del edificio, pero que a su vez ofrezcan mejoras en términos de eficiencia energética. El estudio de Caro Martínez (2021) es crucial para comprender los desafíos y las oportunidades que enfrenta la ciudad de Sevilla en el ámbito de la rehabilitación energética de edificios patrimoniales. Su análisis demuestra que es posible implementar mejoras energéticas en estos inmuebles, siempre y cuando se respeten las normativas de conservación y se adopten enfoques que integren la sostenibilidad sin comprometer la autenticidad histórica. En resumen, la investigación de Caro Martínez ofrece un marco de referencia sólido que podría guiar las futuras intervenciones en el Conjunto Histórico de Sevilla. Las lecciones extraídas de su trabajo destacan la necesidad de adoptar enfoques flexibles y adaptativos, que consideren tanto las exigencias energéticas como la protección de los valores culturales. El artículo titulado Sustainable Retrofitting Criteria in Heritage Buildings: Case Study in Seville (Spain) (Cimiano-Prados, Pedreño-Rojas, Fot, & Morales-Conde, 2023) ofrece un análisis detallado sobre la aplicación de criterios de sostenibilidad en edificios protegidos, utilizando como ejemplo el Pabellón de Vías y Obras, una edificación emblemática del siglo XIX situada en el barrio de San Bernardo, dentro del Conjunto Histórico de Sevilla. Este edificio, catalogado con un grado de protección 2 bajo el Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico de Sevilla, representa un caso relevante para estudiar los retos y oportunidades en la implementación de mejoras energéticas en inmuebles históricos. La investigación compara dos alternativas de intervención: una basada en criterios constructivos convencionales y otra que incorpora criterios de sostenibilidad. Los resultados de este análisis proporcionan información valiosa sobre las ventajas y limitaciones de aplicar principios sostenibles en edificios patrimoniales. El Pabellón de Vías y Obras es un ejemplo significativo de la arquitectura industrial del siglo XIX en Sevilla, lo que le confiere un alto valor histórico y urbano. Al tratarse de un edificio protegido, cualquier intervención debe respetar tanto la fachada como la cubierta, preservando las características arquitectónicas que definen su valor patrimonial. El estudio destaca la necesidad de que las intervenciones en estos edificios cumplan no solo con las normativas de conservación, sino que también se alineen con los objetivos de sostenibilidad y eficiencia energética que Sevilla está adoptando en su planificación urbana. Este aspecto es especialmente relevante debido al clima mediterráneo de la ciudad, caracterizado por veranos muy calurosos, lo que incrementa considerablemente la demanda energética para la refrigeración. En este sentido, el Pabellón de Vías y Obras se presenta como un ejemplo clave para evaluar la viabilidad de aplicar soluciones sostenibles en edificios patrimoniales. El estudio combina herramientas avanzadas como Building Information Modeling (BIM), simulación energética, y el Análisis de Ciclo de Vida (LCA) para comparar el impacto ambiental y energético de dos propuestas de intervención. Este enfoque metodológico permite evaluar el comportamiento energético del edificio y su impacto ambiental en función de las soluciones constructivas seleccionadas. Las propuestas de intervención evaluadas en el estudio son: 1. Propuesta convencional (Modelo A): Utiliza materiales y técnicas constructivas convencionales, como estructuras metálicas y aislamiento con poliestireno extruido. Aunque cumple con las normativas de conservación, no optimiza el impacto ambiental ni reduce de manera significativa las emisiones de CO₂. 2. Propuesta sostenible (Modelo B): Se enfoca en la preservación de elementos arquitectónicos originales y el uso de materiales ecoeficientes, como el corcho natural para aislamiento térmico y la madera reciclada para la cubierta. Esta propuesta minimiza la generación de residuos y el impacto ambiental asociado a la intervención. Uno de los aspectos más destacados del estudio es la clara superioridad de la propuesta sostenible frente a la convencional en términos ambientales. A través del análisis del ciclo de vida y la simulación energética, el estudio demuestra que la propuesta sostenible (Modelo B): • Redujo las emisiones de CO₂ en un 86.6% en comparación con el modelo convencional. • Disminuyó en un 53% la energía incorporada en los materiales de construcción, gracias al uso de materiales reciclados y de baja energía incorporada, como el corcho. • Mejoró el comportamiento energético del edificio al reducir la demanda de energía primaria no renovable. Estos resultados confirman que la rehabilitación sostenible es una opción viable para los edificios patrimoniales, siempre que se seleccionen de manera adecuada los materiales y estrategias de intervención. Además, evidencian que los criterios de sostenibilidad pueden aplicarse sin comprometer la integridad arquitectónica de inmuebles con altos grados de protección. El estudio también identifica diversas limitaciones y complicaciones asociadas a la implementación de la propuesta sostenible, que son relevantes para cualquier proyecto de rehabilitación similar: A pesar de los avances en certificaciones de sostenibilidad como BREEAM y LEED, su aplicabilidad en edificios patrimoniales sigue siendo limitada. Estas certificaciones se diseñaron principalmente para optimizar la eficiencia energética y el uso de recursos en construcciones nuevas o rehabilitaciones de edificios contemporáneos. Sin embargo, cuando se trata de edificios históricos, las herramientas de evaluación carecen de la flexibilidad necesaria para respetar las restricciones culturales y arquitectónicas que estos inmuebles exigen. Por ejemplo, uno de los principales problemas que enfrentan estas certificaciones es su tendencia a recomendar la instalación de tecnologías modernas o la sustitución de elementos constructivos. En edificios patrimoniales, tales intervenciones suelen ser inapropiadas, ya que las normativas de conservación limitan los cambios en fachadas, materiales y técnicas constructivas. Esto crea un conflicto entre la necesidad de mejorar la eficiencia energética y el imperativo de preservar el valor cultural y estético del edificio. Un caso concreto es el de LEED, que típicamente recomienda la sustitución de ventanas para mejorar el rendimiento energético. Sin embargo, en edificios patrimoniales donde las ventanas originales son parte del patrimonio protegido, esta intervención sería inviable sin comprometer la autenticidad histórica del inmueble. De manera similar, en el contexto de BREEAM, los criterios para la optimización de la eficiencia energética frecuentemente recomiendan la instalación de sistemas de energía renovable, como paneles solares o sistemas geotérmicos. Sin embargo, la instalación de paneles solares en los tejados de edificios históricos no solo puede alterar la apariencia visual del edificio, sino que también puede violar las normativas de protección del patrimonio. Los retos que se enfrentan en cuanto a la rehabilitación de edificios patrimoniales son consistentes con otros estudios internacionales. Wong (2019), en su marco de evaluación para la rehabilitación sostenible en Malasia, y Sadrykia et al. (2016), en su análisis de los edificios patrimoniales en Irán, concluyen que la falta de criterios flexibles que tomen en cuenta las particularidades de estos edificios reduce la efectividad de las certificaciones convencionales (Sadrykia et al., 2016; Wong, 2019). Estos estudios revelan que las certificaciones tienden a priorizar los aspectos ambientales, como la eficiencia energética, a expensas de los valores culturales y estéticos. Asimismo, Grodzka y Solbiati (2023) identificaron en su análisis de edificios históricos en Polonia y Gran Bretaña que el sistema BREEAM presenta dificultades para evaluar adecuadamente la sostenibilidad de los edificios patrimoniales. Concluyen que BREEAM requiere reformas significativas para poder adaptarse a las necesidades específicas de estos edificios (Grodzka & Solbiati, 2023). Tanto la investigación en Sevilla como los estudios internacionales sugieren que es necesario desarrollar marcos específicos que combinen la sostenibilidad ambiental con la preservación cultural. A diferencia de las certificaciones tradicionales, la herramienta LEVEL(s) ofrece una mayor flexibilidad para adaptar sus indicadores a diferentes contextos, permitiendo un enfoque equilibrado en la rehabilitación de edificios patrimoniales. Frente a los desafíos que presentan los edificios patrimoniales en términos de sostenibilidad, surge la necesidad de herramientas más flexibles y adaptativas. LEVEL(s) se destaca frente a certificaciones más rígidas como BREEAM y LEED precisamente por su enfoque holístico, basado en el ciclo de vida del edificio y su capacidad de adaptación a las normativas de conservación locales (European Commission, 2021). A diferencia de las certificaciones tradicionales, que a menudo imponen criterios estándar que pueden entrar en conflicto con la preservación del patrimonio, LEVEL(s) proporciona un marco metodológico más accesible que permite a los profesionales seleccionar los indicadores más adecuados según las necesidades de cada proyecto y contexto. El enfoque de LEVEL(s) se basa en la evaluación integral del ciclo de vida del edificio, lo que significa que considera no solo el impacto ambiental durante la fase de operación, sino también durante la construcción, renovación y mantenimiento. Esta perspectiva es especialmente relevante en edificios patrimoniales, donde las intervenciones deben ser cuidadosas y respetuosas con los elementos históricos protegidos. Además, LEVEL(s) se distingue por la incorporación de soluciones no invasivas que permiten mejorar el confort térmico y la eficiencia energética sin comprometer la integridad arquitectónica. Por ejemplo, la implementación de técnicas de aislamiento pasivo dentro de los muros existentes, sin alterar la fachada externa, es una solución recomendada que puede mejorar el rendimiento energético de los edificios patrimoniales (European Commission, 2021). Este enfoque es crucial en casos donde las normativas locales, como el Plan Especial de Protección del Patrimonio Histórico de Sevilla, restringen cualquier alteración visible en los edificios catalogados como Bien de Interés Cultural (BIC). En comparación con BREEAM y LEED, que a menudo requieren la implementación de tecnologías modernas que pueden ser incompatibles con la preservación del patrimonio, LEVEL(s) ofrece una mayor flexibilidad para adaptar sus criterios a los contextos históricos. Mientras que BREEAM puede recomendar la instalación de sistemas de energía renovable como paneles solares, lo que en muchos casos es inviable en edificios históricos debido a restricciones visuales, LEVEL(s) propone intervenciones menos invasivas, como el uso de sistemas de energía geotérmica o la mejora del aislamiento interno. Por otro lado, la adaptabilidad de LEVEL(s) también se refleja en su capacidad de integrar una evaluación continua del edificio, lo que facilita la mejora progresiva del rendimiento sostenible sin la necesidad de cumplir con una serie de requisitos fijos y estáticos. Esto contrasta con las certificaciones más tradicionales que, una vez obtenidas, no siempre promueven un seguimiento continuo del edificio (Sadrykia et al., 2016). Esta característica convierte a LEVEL(s) en una herramienta particularmente útil para los edificios patrimoniales, donde las necesidades de conservación y rehabilitación deben estar en constante revisión y ajuste. En conclusión, LEVEL(s) ofrece un marco metodológico adecuado para la rehabilitación sostenible de edificios patrimoniales. Su enfoque basado en el ciclo de vida, su flexibilidad para adaptar los indicadores y su propuesta de soluciones no invasivas hacen de esta herramienta una opción más viable para garantizar la preservación del patrimonio al mismo tiempo que se mejora la eficiencia energética y el confort interior. En este sentido, LEVEL(s) representa un avance significativo hacia la integración de la sostenibilidad en el contexto de la conservación del patrimonio cultural europeo (European Commission, 2021). En las últimas décadas, conceptos como la eficiencia energética y la sostenibilidad han cobrado gran relevancia en el diseño y la gestión de edificaciones. Aunque ambos términos están estrechamente relacionados, no son sinónimos. Mientras que la eficiencia energética se centra en la optimización del consumo de energía, la sostenibilidad va más allá, buscando promover el progreso económico y social, protegiendo al mismo tiempo los ecosistemas naturales y la calidad ambiental (European Commission, 2018). Este enfoque más amplio incluye, además de la eficiencia energética, aspectos sociales, económicos y culturales que permiten un desarrollo más equilibrado y respetuoso con el medio ambiente (United Nations, 2015). Para alcanzar los ambiciosos objetivos de sostenibilidad y eficiencia energética propuestos por la Unión Europea, es fundamental que ambas áreas trabajen de forma conjunta. La eficiencia energética es un componente crucial en la reducción de la huella de carbono, mientras que la sostenibilidad implica una visión integral que incluye también la protección del medio ambiente y la justicia social (European Commission, 2018). En este sentido, los edificios juegan un papel central en la transición hacia un futuro sostenible, siendo clave que estos se diseñen, gestionen y rehabiliten de manera que contribuyan a la lucha contra el cambio climático (Caro Martínez, 2021). Sin embargo, la rehabilitación de edificios históricos plantea un desafío adicional. No solo es necesario cumplir con los estándares arquitectónicos actuales, sino también garantizar la preservación y valorización del patrimonio cultural. Este desafío se convierte en un verdadero dilema cuando se trata de equilibrar la eficiencia energética con la conservación del patrimonio (Caro Martínez, 2021). A lo largo del tiempo, este debate ha incorporado perspectivas ideológicas, arquitectónicas y legales, y sigue siendo una fuente de incertidumbre y controversia hoy en día (Grodzka & Solbiati, 2023). Actualmente, aproximadamente el 22% de los edificios residenciales en Europa fueron construidos antes de 1945. Muchos de ellos están protegidos por normativas de conservación, lo que dificulta su inclusión en los planes de rehabilitación energética. Excluir estos inmuebles de las estrategias de descarbonización no solo pone en riesgo la reducción de emisiones, sino que también afecta la calidad de vida de sus habitantes, quienes se ven obligados a lidiar con viviendas energéticamente ineficientes y condiciones interiores insalubres (European Commission, 2018). Esta exclusión se traduce en un impacto negativo tanto en el bienestar de los residentes como en la salud ambiental de los barrios históricos. Integrar estos edificios en los planes de descarbonización urbana, sin comprometer su valor patrimonial, representa un desafío técnico y científico. Los edificios históricos, por su diversidad constructiva y particularidades arquitectónicas, no se pueden adaptar a soluciones energéticas estandarizadas sin arriesgar pérdidas patrimoniales irreparables, como ya ha sido documentado en la literatura científica (Sadrykia, Medghalchi & Mahdavinejad, 2016). Además, la incorporación de energías renovables en áreas históricas plantea desafíos adicionales en términos de impacto visual y protección del paisaje urbano, protegido por normativas internacionales como el Memorándum de Viena de 2005 (UNESCO, 2005). La instalación de tecnologías como paneles solares o turbinas eólicas en edificios históricos puede entrar en conflicto con las normativas de conservación, lo que hace necesaria la investigación de soluciones más adaptadas (European Commission, 2018). A pesar de los avances, aún son escasos los estudios que abordan la eficiencia energética en edificios históricos ubicados en climas mediterráneos, donde las condiciones climáticas imponen demandas energéticas particulares. La situación en Europa es especialmente preocupante debido a la larga vida útil de sus edificaciones. Solo el 1% de los edificios que se construyen cada año son de nueva planta, lo que significa que los esfuerzos de descarbonización deben centrarse en mejorar la eficiencia energética del parque edificado existente, en lugar de depender exclusivamente de los nuevos edificios (European Commission, 2018). El éxito de las estrategias de descarbonización europeas depende en gran medida de la rehabilitación de los edificios históricos. Desde la entrada en vigor de la Directiva UE 2012/27, cada Estado miembro de la Unión Europea está obligado a desarrollar una estrategia a largo plazo para transformar sus edificios existentes en un parque de alta eficiencia energética para 2050. En España, esta obligación se materializó con la publicación de la Estrategia a largo plazo para la rehabilitación energética en el sector de la edificación en España (ERESEE 2020), que establece una hoja de ruta para alcanzar este objetivo (Gobierno de España, 2020). Sin embargo, existe una importante excepción en la Directiva UE 2024/1275, que exime a los edificios protegidos por su valor arquitectónico o histórico de cumplir con los requisitos mínimos de eficiencia energética establecidos para el resto de los edificios. Esta exención refleja el reconocimiento por parte de los legisladores europeos de que ciertos requisitos energéticos podrían comprometer la integridad y el valor de los edificios históricos (European Commission, 2020). En ciudades como Sevilla, donde el 67% de los edificios están catalogados como parte de su Conjunto Histórico, la exclusión de estos inmuebles de los planes de rehabilitación energética tiene un impacto significativo. No solo se comprometen los objetivos de reducción de emisiones, sino que también se pone en peligro el confort térmico y la eficiencia energética de los edificios, condenando a estas viviendas al deterioro y la obsolescencia (Caro Martínez, 2021). La integración de criterios de sostenibilidad en edificios patrimoniales plantea un reto significativo en ciudades históricas como Sevilla, donde las normativas locales imponen estrictas restricciones a las modificaciones en edificios protegidos. A nivel europeo, la Directiva 2010/31/UE sobre eficiencia energética en edificios reconoce que los inmuebles patrimoniales requieren un tratamiento diferente. Esta directiva permite una exención específica para los edificios protegidos, asegurando que las normativas de conservación prevalezcan sobre las exigencias energéticas (European Commission, 2018). No obstante, esta exención ha creado un vacío normativo que, en ciudades con un alto porcentaje de patrimonio arquitectónico como Sevilla, puede ralentizar la implementación de mejoras en eficiencia energética. El Plan Especial de Protección del Patrimonio Histórico de Sevilla (PEPPHS) establece un marco normativo específico para la protección y conservación de los edificios históricos y bienes de interés cultural (BIC) en la ciudad. Su objetivo principal es preservar la integridad arquitectónica y el valor cultural de Sevilla, limitando drásticamente las intervenciones que puedan alterar las características esenciales de los inmuebles protegidos. Las normativas del PEPPHS, por ejemplo, restringen las modificaciones en las fachadas, el uso de ciertos materiales y la incorporación de tecnologías que afecten la apariencia visual o la estructura del edificio. Desde una perspectiva de eficiencia energética, el PEPPHS plantea un desafío, ya que intervenciones comunes para mejorar el rendimiento energético, como la instalación de paneles solares, el aislamiento exterior o la sustitución de ventanas, pueden contradecir las disposiciones de conservación del patrimonio. Esta situación crea una tensión entre el cumplimiento de los objetivos de descarbonización y sostenibilidad, a nivel regional y europeo, y la obligación de preservar el valor histórico y estético de los edificios. Aquí es donde herramientas más flexibles, como LEVEL(s), podrían desempeñar un papel clave (Sustainability, 2022). LEVEL(s), con su enfoque basado en el ciclo de vida y la flexibilidad de sus indicadores, ofrece una alternativa viable para abordar los desafíos que impone la normativa local en Sevilla. A diferencia de certificaciones más rígidas como LEED o BREEAM, que tienden a requerir soluciones estándar, LEVEL(s) permite adaptar sus indicadores a las características específicas de cada proyecto, facilitando así la conciliación entre los objetivos de sostenibilidad y los requisitos de conservación. Por ejemplo, uno de los macroobjetivos de LEVEL(s) es la reducción de la demanda energética y la mejora del confort térmico. Sin embargo, no especifica un método único para alcanzarlo, lo que permite flexibilidad en las soluciones. En un edificio protegido del centro histórico de Sevilla, se podrían utilizar soluciones no invasivas, como el aislamiento interior, la mejora de los sistemas de ventilación pasiva o el uso de tecnologías discretas para la generación de energía renovable (como paneles solares ocultos en patios o zonas no visibles). Estas soluciones, al respetar las restricciones visuales y estructurales impuestas por el PEPPHS, podrían ser aprobadas por las autoridades locales sin comprometer el valor patrimonial del edificio (Sustainability, 2022). A nivel regional, la Agencia de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía (AVRA) ha estado involucrada en proyectos europeos como VIOLET, que buscan mejorar las políticas de rehabilitación energética de edificios históricos. Estos esfuerzos han resaltado la importancia de adoptar enfoques multidisciplinarios y colaborativos que incluyan a todas las partes interesadas (sector público, privado y comunidad científica) para diseñar estrategias de rehabilitación compatibles con las normativas de conservación. En este sentido, la adaptabilidad de LEVEL(s) es crucial, ya que permite a los profesionales seleccionar los indicadores más adecuados para cumplir con las restricciones normativas locales. Esto facilita la implementación de soluciones sostenibles en el marco legal andaluz (Sustainability, 2022). Un ejemplo práctico de esta integración es el proyecto VIOLET, en el que se diseñaron planes de acción específicos para mejorar la eficiencia energética de edificios patrimoniales en Andalucía sin comprometer sus características culturales. LEVEL(s) podría complementarse con estos esfuerzos, proporcionando una metodología clara y flexible que permita a los responsables de la rehabilitación cumplir con las normativas locales mientras logran los objetivos de sostenibilidad (The problem of assessing, 2019). Las experiencias en Sevilla y en el contexto andaluz evidencian la necesidad de contar con herramientas de evaluación de sostenibilidad que sean lo suficientemente flexibles para respetar las normativas de conservación locales. LEVEL(s) tiene el potencial de ajustarse a este marco, proporcionando soluciones adaptables que permitan mejorar la eficiencia energética sin alterar los elementos protegidos de los edificios históricos. Al integrar los indicadores de LEVEL(s) con las disposiciones del PEPPHS y las estrategias regionales de sostenibilidad, es posible desarrollar proyectos que respeten el patrimonio histórico de Sevilla y, al mismo tiempo, contribuyan a los objetivos de reducción de emisiones y la sostenibilidad urbana. Esta flexibilidad es esencial para garantizar que las intervenciones en edificios patrimoniales puedan mejorar su rendimiento energético sin comprometer su integridad cultural (Sustainability, 2022). La estructura metodológica de LEVEL(s) está respaldada por una serie de normativas internacionales y referencias técnicas que fundamentan su aplicación en la evaluación de la sostenibilidad de los edificios. Cada uno de los indicadores dentro de los macroobjetivos definidos por LEVEL(s) se basa en estándares ampliamente reconocidos, lo que garantiza la coherencia y la precisión en la evaluación. Las normas de referencia que sustentan la metodología de LEVEL(s) no solo proporcionan un marco para la evaluación energética y ambiental de los edificios, sino que también promueven una evaluación holística que abarca aspectos fundamentales como la eficiencia energética, la resiliencia al cambio climático, y la optimización del ciclo de vida de los materiales y recursos. En este capítulo, se exponen los criterios y la metodología utilizados para evaluar la viabilidad y la adaptación de los indicadores de LEVEL(s)en edificios declarados Bien de Interés Cultural (BIC). La evaluación se fundamenta en las limitaciones y desafíos observados tanto en estudios de caso locales, como en Sevilla, así como en contextos internacionales, donde la sostenibilidad y la conservación patrimonial deben integrarse de manera efectiva. El propósito central de esta evaluación es determinar en qué medida los indicadores de sostenibilidad propuestos por LEVEL(s)pueden ser implementados en edificios protegidos, respetando su valor histórico, arquitectónico y cultural. En aquellos casos donde la aplicación directa no sea factible, se identificarán las adaptaciones necesarias o alternativas que permitan alcanzar los objetivos de sostenibilidad sin comprometer la integridad del patrimonio. Este capítulo no solo se enfoca en la conservación patrimonial, sino que busca integrar la sostenibilidad de manera efectiva en proyectos de rehabilitación, garantizando que las intervenciones respeten las normativas locales e internacionales de conservación. La meta es alcanzar un equilibrio que permita modernizar los edificios patrimoniales de forma responsable, sin sacrificar su valor cultural y estético. El análisis presentado aquí será crucial para comprender el potencial de LEVEL(s) en contextos patrimoniales y establecer qué adaptaciones son esenciales para lograr una armonía entre la preservación y las demandas sostenibles del presente. Inicialmente, se consideró un enfoque mixto, incluyendo tanto evaluaciones cualitativas como cuantitativas. Sin embargo, uno de los principales problemas de las certificaciones tradicionales, como BREEAM o LEED, es que se basan en métricas y valores numéricos que no logran captar la complejidad y la sensibilidad inherente a los edificios patrimoniales. En el contexto de Bienes de Interés Cultural (BIC), la rigidez de una evaluación cuantitativa puede simplificar excesivamente los desafíos únicos que estos edificios presentan. La riqueza histórica, estética y cultural de los edificios patrimoniales no puede ser reducida a una simple cifra. Los números tienden a ignorar aspectos como la percepción visual, la autenticidad histórica, y la experiencia estética del usuario, factores que son cruciales para una rehabilitación respetuosa. Por lo tanto, una evaluación basada únicamente en métricas numéricas podría no captar la profundidad del contexto patrimonial. Además, los edificios patrimoniales poseen características únicas que requieren soluciones específicas, alejadas de estándares rígidos. Una evaluación cuantitativa puede forzar la aplicación de soluciones generalizadas que no se ajusten a las necesidades individuales de cada edificio, limitando la flexibilidad necesaria para su conservación adecuada. El enfoque cualitativo, en cambio, permite una justificación detallada y matizada para cada intervención, ofreciendo la flexibilidad necesaria para adaptaciones específicas según el caso. Esto resulta esencial en la evaluación de edificios patrimoniales, donde cada inmueble puede presentar desafíos y oportunidades únicos que no pueden ser fácilmente capturados por números. La metodología adoptada en este capítulo se centra en una evaluación cualitativa flexible, que permite a los profesionales del patrimonio justificar decisiones basadas en un análisis contextual detallado. La adaptabilidad es clave en el trabajo con edificios patrimoniales, y un enfoque cualitativo permite incorporar elementos subjetivos que, si bien no pueden medirse numéricamente, son determinantes para la preservación del valor cultural y estético del inmueble. Este enfoque adaptativo es especialmente relevante cuando se trabaja con LEVEL(s), ya que se busca adaptar sus indicadores a un contexto patrimonial sin comprometer la esencia histórica del edificio. De esta forma, cada intervención es valorada no solo en términos de eficiencia y sostenibilidad, sino también en términos de respeto por la historia y la cultura que el edificio representa. En conclusión, la evaluación cualitativa no solo preserva la riqueza del patrimonio, sino que también permite un análisis más profundo y justificado de las intervenciones necesarias para integrar la sostenibilidad en la rehabilitación de edificios BIC. Este enfoque contextualizado y flexible representa una estrategia más adecuada para abordar la complejidad de los edificios patrimoniales en un entorno cambiante, garantizando que las prácticas sostenibles se implementen de forma coherente con la preservación de su valor histórico y cultural. El método se basa en una evaluación cualitativa de los indicadores de sostenibilidad de LEVEL(s). Se propone una clasificación que permite identificar si un indicador puede ser completamente implementado, si necesita adaptaciones o si debe buscarse una alternativa. La evaluación está diseñada para asegurar que los edificios BIC mantengan su carácter patrimonial al tiempo que se integran principios de sostenibilidad. La metodología se basa en una clasificación estructurada en cuatro categorías, que permite valorar la viabilidad y el grado de adaptación necesario para cada indicador de sostenibilidad. Estas categorías ayudan a determinar hasta qué punto un indicador puede aplicarse sin afectar el valor patrimonial del edificio y, en caso necesario, qué modificaciones serían requeridas. En primer lugar, está la categoría de Totalmente Aplicable (TA), que se refiere a aquellos indicadores que pueden implementarse en su totalidad sin necesidad de adaptaciones. Estos indicadores respetan las normativas de conservación patrimonial y se integran perfectamente en el edificio sin comprometer su integridad histórica. Por otro lado, se encuentran los indicadores Parcialmente Aplicables (PA), que requieren adaptaciones menores para ser viables. Estas modificaciones aseguran que la intervención cumpla con los estándares de conservación y respete la esencia patrimonial del inmueble, sin alterar significativamente su estructura o estética. En situaciones donde la aplicación directa del indicador no es factible, se recurre a la categoría de No Aplicable con Alternativas (NA-A). En estos casos, es posible implementar soluciones tecnológicas alternativas que alcanzan los objetivos de sostenibilidad sin comprometer la integridad del patrimonio, manteniendo intacto el carácter histórico del edificio. Finalmente, algunos indicadores se clasifican como No Aplicables (NA). Esto ocurre cuando la implementación del indicador supondría alteraciones significativas en la estructura, la estética o el valor histórico del edificio, comprometiendo su esencia patrimonial. En estos casos, la intervención se descarta para preservar la identidad del inmueble. La evaluación se realizará en base a los manuales emitidos por LEVEL(s) disponibles en línea para cada indicador (Comisión Europea, s.f. Recuperado de https://susproc.jrc.ec.europa.eu/productbureau/product-groups/412/documents), los cuales proporcionan un marco detallado de aspectos y consideraciones específicas. Estos manuales permiten abordar los indicadores dentro de los seis macroobjetivos establecidos, que abarcan 16 indicadores clave. Además, la evaluación considerará el nivel de aplicación más adecuado de acuerdo con el estado en el que se encuentre el proyecto de rehabilitación del edificio. El objetivo de esta metodología es garantizar una integración equilibrada de la sostenibilidad en el contexto patrimonial, permitiendo adaptar las intervenciones a la realidad de cada edificio BIC sin perder de vista su valor cultural e histórico. A través de este enfoque cualitativo, se busca proporcionar una guía clara para la toma de decisiones en proyectos de rehabilitación patrimonial que requieren aplicar indicadores de sostenibilidad de forma coherente y respetuosa con el patrimonio existente. La Tabla 7 presenta una clasificación de estos niveles, detallando su definición, el uso en edificios patrimoniales y ejemplos prácticos que ilustran cada nivel de aplicabilidad. Tabla 7. Sistema de convenciones de evaluación de adaptabilidad. Fuente: Elaboración propia. Para determinar el nivel de aplicabilidad de cada indicador en edificios patrimoniales, se siguen las siguientes reglas. Estas reglas aseguran que las intervenciones respeten el carácter histórico y arquitectónico del edificio, mientras se evalúan las oportunidades para aplicar mejoras en sostenibilidad: 1. Grado de intervención en el edificio: • Intervenciones que no afectan la estructura o los elementos protegidos tienen mayor probabilidad de ser clasificadas como Totalmente Aplicable (TA). • Intervenciones que impliquen modificaciones en la envolvente o los elementos arquitectónicos serán evaluadas con mayor probabilidad como Parcialmente Aplicable (PA) o No aplicable (NA), dependiendo de la magnitud del impacto estructural y estético. 2. Compatibilidad con normativas de conservación: • Si la normativa local o internacional prohíbe la intervención (por ejemplo, la Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía o la normativa UNESCO para edificios protegidos), se clasifica como No aplicable (NA). • Si la intervención es posible mediante adaptaciones compatibles con la normativa (por ejemplo, cambios reversibles o no invasivos), se clasifica como Parcialmente Aplicable (PA). 3. Impacto en el valor estético o histórico del edificio: • Si la intervención puede realizarse sin afectar el valor estético o histórico del edificio, y es compatible con su uso, entonces se clasifica como Totalmente Aplicable (TA). • Si el impacto puede mitigarse mediante alternativas tecnológicas, se clasifica como No Aplicable con Alternativas (NA-A). 4. Disponibilidad de alternativas no invasivas: • En casos donde la intervención directa no es viable (como la instalación de paneles solares en la fachada), se considerarán alternativas tecnológicas como fuentes de energía renovable externas (geotermia o energía solar instalada fuera del área protegida) o mejoras internas (aislamiento interior de alto rendimiento). • Estas alternativas, si resultan viables, permiten la clasificación como No Aplicable con Alternativas (NA-A). Este sistema de evaluación permite realizar un análisis exhaustivo de cada indicador, facilitando la toma de decisiones para proyectos de rehabilitación patrimonial que requieren integrar la sostenibilidad sin comprometer el carácter histórico o arquitectónico del edificio. El respeto a las normativas de conservación es esencial en la rehabilitación patrimonial. Para asegurar que las intervenciones cumplan con los marcos regulatorios, se debe tener en cuenta: • Normativa local y autonómica: Las regulaciones como la Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía o los planes específicos de protección de cada municipio (por ejemplo, el Plan General de Ordenación Urbana de Sevilla) deben ser consultados al evaluar cada intervención. • Normativa internacional: En el caso de edificios declarados Patrimonio de la Humanidad, se deben aplicar las recomendaciones de la UNESCO, que establecen directrices claras sobre los límites de las intervenciones sostenibles en sitios patrimoniales. Las intervenciones propuestas deben ser compatibles con estas normativas para evitar clasificaciones como No Aplicable (NA). En los casos donde las normativas permiten cierta flexibilidad (por ejemplo, en términos de tecnologías reversibles), la intervención puede clasificarse como PA, siempre que se respeten los principios básicos de conservación. En los casos donde los indicadores de LEVEL(s) no son aplicables de forma directa, es fundamental considerar alternativas tecnológicas que permitan alcanzar los objetivos de sostenibilidad sin afectar el patrimonio. Algunos ejemplos incluyen: • Sistemas de ventilación natural asistida: Que mejoren la calidad del aire interior sin requerir modificaciones visibles en la fachada. • Aislamiento interior de alta eficiencia: Que respete las características externas del edificio mientras mejora el rendimiento energético. • Sistemas geotérmicos o energías renovables externas: Como alternativas a la instalación de paneles solares visibles en áreas cercanas del edificio protegido. • Tecnologías de monitorización energética: Que permiten mejorar la eficiencia operativa del edificio sin intervenir en su estructura física. Estas soluciones, cuando son viables, permiten la clasificación de un indicador como NA-A, ofreciendo opciones creativas que equilibran sostenibilidad y preservación del valor patrimonial. Para facilitar la aplicación del sistema de evaluación en el análisis de indicadores de LEVEL(s) en edificios patrimoniales, se hará el siguiente procedimiento: 1. Descripción del edificio: • Completar la descripción del edificio es siempre el primer paso, con el fin de tener una descripción general del edificio en cuanto a la ubicación, la tipología y grado de conservación, uso, forma y características generales. 2. Identificación del macroobjetivo, indicador y nivel: • El segundo paso consiste en determinar qué macroobjetivo, indicador y nivel de sostenibilidad de LEVEL(s) se van a evaluar en el contexto del edificio patrimonial. Esto implica identificar el aspecto específico de la sostenibilidad que se quiere analizar, asegurando que la evaluación esté alineada con los objetivos del proyecto de rehabilitación y conservación. 3. Análisis del impacto en el edificio patrimonial: • En esta etapa, se realiza una clasificación inicial cualitativa del indicador en función de su impacto en el edificio patrimonial, utilizando las categorías TA (Totalmente Aplicable), PA (Parcialmente Aplicable), NA-A (No Aplicable con Alternativas) o NA (No Aplicable). • Durante el análisis, se consideran tres aspectos fundamentales: la estructura del edificio, su estética y su valor cultural. Es importante evaluar si la intervención afecta o altera alguno de estos aspectos clave, ya que cualquier impacto negativo puede comprometer la conservación del patrimonio. 4. Consulta de normativas: • La consulta normativa es fundamental para asegurar que cualquier intervención propuesta cumpla con los marcos regulatorios y principios de conservación establecidos. 5. Exploración de alternativas tecnológicas: • Si la evaluación inicial sugiere que el indicador no es aplicable de forma directa (clasificación NA), se exploran posibles alternativas tecnológicas. Estas alternativas deben permitir alcanzar los mismos objetivos de sostenibilidad sin comprometer la integridad patrimonial del edificio. • Ejemplos de estas alternativas pueden incluir tecnologías de energía renovable externas (por ejemplo, sistemas geotérmicos) o mejoras no invasivas en la eficiencia energética (como el aislamiento interior de alto rendimiento). 6. Clasificación: • Tras realizar el análisis y la consulta normativa, se asigna el nivel de aplicabilidad final al indicador. Esto se hace basándose en el resultado del análisis cualitativo, justificando claramente la decisión en función de la evidencia recogida. • Es esencial detallar las razones específicas que llevaron a clasificar el indicador en una de las categorías establecidas (TA, PA, NA-A o NA). Esto implica una reflexión detallada sobre cómo la intervención afecta o respeta la estructura, la estética y el valor cultural del edificio, asegurando que la evaluación sea transparente y esté bien fundamentada. Las intervenciones sostenibles se evalúan no solo en términos de su impacto inmediato, sino también en cómo afectarán el ciclo de vida del edificio patrimonial. Las soluciones aplicadas deben ser compatibles con las prácticas de mantenimiento a largo plazo y con los estándares de conservación. Este enfoque asegura que las mejoras energéticas o de sostenibilidad no generen un deterioro futuro del patrimonio ni requieran intervenciones adicionales que comprometan la estructura o estética del edificio. Finalmente, para validar la metodología de evaluación sobre la aplicabilidad de LEVEL(s) en edificios catalogados como Bien de Interés Cultural (BIC), se ha seleccionado el Pabellón de Estados Unidos como caso de estudio representativo. En este contexto, se evaluará cada macroobjetivo e indicador de LEVEL(s), analizando su viabilidad y adaptabilidad según las características patrimoniales del edificio. Además, se determinarán los niveles en los que estos indicadores pueden ser evaluados dentro de la estructura de LEVEL(s), proporcionando un ejemplo práctico de cómo aplicar la metodología en un contexto real. Este proceso no solo probará la aplicabilidad de LEVEL(s) en un edificio patrimonial específico, sino que también ilustrará el grado de adaptación requerido para cumplir con los objetivos de sostenibilidad sin comprometer la integridad histórica del inmueble. En esta sección se presenta un análisis exhaustivo sobre la viabilidad de aplicar los macroobjetivos, indicadores y niveles de la metodología LEVEL(s) en edificios patrimoniales. Como caso de estudio, se ha seleccionado el Pabellón de Estados Unidos, un edificio catalogado como Bien de Interés Siguiendo con la evaluación de los indicadores del Macroobjetivo 2, la Figura 13 muestra la ficha de aplicabilidad del Indicador 2.2, enfocada en los residuos y materiales de construcción y demolición. Figura. 13 Ficha de evaluación de aplicabilidad Indicador 2.2. Fuente: Elaboración propia. En el contexto del mismo Macroobjetivo 2, la Figura 14 presenta la ficha de evaluación de aplicabilidad del Indicador 2.3, que aborda el diseño con fines de adaptabilidad y reforma. . Figura. 14 Ficha de evaluación de aplicabilidad Indicador 2.3. Fuente: Elaboración propia. Finalmente, dentro del Macroobjetivo 2, la Figura 15 presenta la ficha de evaluación de aplicabilidad del Indicador 2.4, orientado al diseño para la deconstrucción. Figura. 15 Ficha de evaluación de aplicabilidad Indicador 2.4. Fuente: Elaboración propia. En el marco del Macroobjetivo 3, la Figura 16 presenta la ficha de evaluación de aplicabilidad del Indicador 3.1, que analiza el consumo de agua en la fase de uso. Figura. 16 Ficha de evaluación de aplicabilidad Indicador 3.1. Fuente: Elaboración propia. Dentro del Macroobjetivo 4, la Figura 17 muestra la ficha de evaluación de aplicabilidad del Indicador 4.1, que se centra en la calidad del aire en interiores. Figura. 17 Ficha de evaluación de aplicabilidad Indicador 4.1. Fuente: Elaboración propia. En el mismo Macroobjetivo 4, la Figura 18 presenta la ficha de evaluación de aplicabilidad del Indicador 4.2, que examina el tiempo fuera del intervalo de bienestar térmico. Figura. 18 Ficha de evaluación de aplicabilidad Indicador 4.2. Fuente: Elaboración propia. Continuando con el Macroobjetivo 4, la Figura 19 muestra la ficha de evaluación de aplicabilidad del Indicador 4.3, que se centra en la iluminación y el bienestar visual. Figura. 19 Ficha de evaluación de aplicabilidad Indicador 4.3. Fuente: Elaboración propia. Finalmente, en el ámbito del Macroobjetivo 4, la Figura 20 presenta la ficha de evaluación de aplicabilidad del Indicador 4.4, centrada en la acústica y la protección contra el ruido. Figura. 20 Ficha de evaluación de aplicabilidad Indicador 4.4. Fuente: Elaboración propia. Iniciando con el Macroobjetivo 5, la Figura 21 presenta la ficha de evaluación de aplicabilidad del Indicador 5.1, enfocada en la protección de la salud y el bienestar térmico de los ocupantes Figura. 21 Ficha de evaluación de aplicabilidad Indicador 5.1. Fuente: Elaboración propia. En el mismo Macroobjetivo 5, la Figura 22 presenta la ficha de evaluación de aplicabilidad del Indicador 5.2, que aborda el riesgo de fenómenos meteorológicos extremos. Figura. 22 Ficha de evaluación de aplicabilidad Indicador 5.2. Fuente: Elaboración propia. patrimoniales requieren soluciones más especializadas y adaptadas a sus particularidades de conservación. • Optimización de costos del Ciclo de Vida: Los indicadores relacionados con la optimización de costos del ciclo de vida estuvieron algo limitados. La necesidad de materiales específicos y métodos tradicionales para preservar la autenticidad del Pabellón limitó el potencial de reducción de costos que típicamente se espera en edificios estándar. LEVEL(s) sugiere eficiencias en los costos del ciclo de vida a través de elecciones de materiales y diseño, pero en un edificio patrimonial, el énfasis debe centrarse en inversiones a largo plazo impulsadas por la preservación en lugar de ganancias económicas puramente. • Consideraciones para el fin de la Vida Útil: Los indicadores de LEVEL(s) para la planificación del fin de la vida útil, incluida la deconstrucción y recuperación de materiales, presentaron desafíos, ya que los edificios patrimoniales como el Pabellón suelen preservarse indefinidamente en lugar de ser demolidos o completamente deconstruidos. Por lo tanto, LEVEL(s) fue algo limitado para ofrecer orientaciones relevantes en edificios bajo preservación permanente, requiriendo una adaptación en cómo se interpretan estos indicadores para sitios patrimoniales. En general, el marco LEVEL(s) demostró ser adaptable y valioso para fomentar prácticas sostenibles en edificios patrimoniales, aunque ciertos indicadores requirieron reinterpretación para alinearse con las prioridades de conservación. Esto demuestra la capacidad de LEVEL(s) para apoyar la sostenibilidad en edificios protegidos, respaldando la hipótesis inicial de que la conservación del patrimonio y la responsabilidad ambiental pueden coexistir de manera efectiva. Este análisis fortalece la conclusión de que LEVEL(s) puede ser una herramienta valiosa para la sostenibilidad en el ámbito patrimonial, siempre que los indicadores se apliquen con sensibilidad a los requisitos de conservación. Los resultados obtenidos a través de las fichas de evaluación respaldan sólidamente la hipótesis inicial, que proponía que LEVEL(s) es aplicable en edificios patrimoniales como una herramienta efectiva para la evaluación y mejora sostenible. Las conclusiones obtenidas de cada indicador demuestran que LEVEL(s) respeta el valor histórico del edificio mientras introduce mejoras en resiliencia, eficiencia y funcionalidad. Esto se logró mediante una adaptación cuidadosa y estructurada, enfocada en las necesidades de conservación específicas del Pabellón de Estados Unidos. La adaptabilidad de LEVEL(s) se destaca por su capacidad para ajustar indicadores de sostenibilidad a las particularidades de edificios patrimoniales sin comprometer su integridad histórica. A continuación, se detallan los aspectos específicos de LEVEL(s) que facilitan su adaptación en estos contextos: • Marco flexible de indicadores: LEVEL(s) está estructurado en torno a indicadores clave de sostenibilidad que cubren áreas como la eficiencia energética, el uso del agua, la calidad ambiental interior, la resiliencia ante el cambio climático y los costos de ciclo de vida. Cada indicador cuenta con múltiples niveles de aplicación, desde conceptual hasta detallado, lo que permite adaptar los objetivos de sostenibilidad a las necesidades y restricciones de cada edificio. En edificios patrimoniales, esta flexibilidad es crucial, ya que algunas intervenciones deben limitarse a medidas no invasivas o soluciones alternativas que no afecten los elementos estructurales o estéticos. • Implementación de soluciones no invasivas: LEVEL(s) es inherentemente adaptable en su promoción de prácticas sostenibles que pueden ser implementadas de forma no invasiva. Por ejemplo, fomenta el uso de iluminación de bajo consumo, accesorios de agua de bajo flujo y mejoras en la aislación térmica, todos los cuales pueden aplicarse sin alterar los elementos históricos del edificio. Este aspecto fue particularmente valioso en el caso del Pabellón de Estados Unidos, donde preservar los materiales originales era una prioridad. • Enfoque de Ciclo de Vida y planificación a largo plazo: LEVEL(s) proporciona herramientas para evaluar el rendimiento de un edificio a lo largo de todo su ciclo de vida. Para edificios patrimoniales, este enfoque permite priorizar la durabilidad y la resiliencia mediante medidas como el mantenimiento preventivo en lugar de renovaciones intensivas. El enfoque de LEVEL(s) hacia la inversión a largo plazo se alinea con los objetivos de conservación y sostenibilidad del Pabellón de Estados Unidos, favoreciendo una preservación que respalde su mantenimiento a lo largo del tiempo. • Resiliencia climática en contextos patrimoniales: LEVEL(s) respalda la integración de estrategias de adaptación climática respetuosas con los valores patrimoniales. Por ejemplo, el sistema permite evaluar y mitigar riesgos climáticos sin necesidad de realizar cambios estructurales mayores. Aboga por estrategias como modificaciones en el paisaje o el uso de vegetación circundante para gestionar riesgos de inundación, en línea con las prioridades de preservación en sitios patrimoniales. • Orientación en el uso de materiales sostenibles: LEVEL(s) fomenta la selección de materiales sostenibles y duraderos, ofreciendo flexibilidad en cómo se adoptan estas recomendaciones. Para edificios patrimoniales, esto puede implicar técnicas de restauración que empleen materiales tradicionales o la elección de materiales ecológicos compatibles con las reparaciones necesarias. LEVEL(S) permite estas elecciones, haciéndolo compatible con las necesidades de conservación propias de los edificios históricos. En definitiva, LEVEL(s) se adapta a edificios patrimoniales al ofrecer un marco escalable, flexible y mínimamente invasivo que equilibra la preservación con los objetivos modernos de sostenibilidad. Esto permite que los sitios patrimoniales mantengan su carácter histórico mientras cumplen con los estándares ambientales actuales. Los marcos de sostenibilidad como LEVEL(s) pueden aplicarse de forma reflexiva en una variedad de edificios históricos, proporcionando un enfoque estructurado para integrar la responsabilidad ambiental con la preservación patrimonial. A continuación, se detallan recomendaciones clave sobre cómo LEVEL(s) puede adaptarse para garantizar la sostenibilidad en distintos contextos históricos: Actualizaciones personalizadas de eficiencia energética. Los edificios históricos presentan desafíos específicos de eficiencia energética, debido a la falta de aislamiento o sistemas de climatización modernos. Los marcos de sostenibilidad como LEVEL(s) pueden guiar la implementación de mejoras no invasivas como: • Sistemas de iluminación y climatización eficientes: Sustitución de iluminación convencional por tecnología LED e incorporación de sistemas de calefacción y refrigeración de alta eficiencia que se instalan sin alterar elementos estructurales. • Mejora en aislamiento y flujo de aire: Uso de materiales de aislamiento natural que mejoran el rendimiento térmico sin comprometer ni ocultar elementos interiores históricos. Este enfoque respeta los componentes históricos del edificio mientras reduce la demanda energética y la huella de carbono. Conservación de agua con impacto mínimo. Muchos sitios históricos, especialmente aquellos abiertos al público, utilizan recursos significativos de agua. Los marcos de sostenibilidad sugieren tecnologías adaptadas a estos contextos: • Accesorios de bajo flujo: Instalación de grifos y sanitarios de bajo consumo que optimizan el uso de agua sin afectar el diseño del edificio. • Recolección de agua de lluvia: En entornos apropiados, la recolección de agua de lluvia para riego o mantenimiento puede reducir el consumo de agua. Este sistema puede ubicarse discretamente para evitar interferencias visuales. Conservación de materiales y técnicas de restauración. Promover el uso de materiales ecológicos y pueden adaptarse a las prácticas de restauración que priorizan la conservación patrimonial: • Reutilización de materiales originales: Fomentan técnicas de restauración que conservan la mayor cantidad posible de material original, reduciendo el desperdicio. • Sustituciones sostenibles: Cuando no es posible restaurar materiales originales, se pueden emplear materiales sostenibles e históricamente precisos, como madera recuperada o yeso ecológico, que respetan la autenticidad y sostenibilidad del edificio. Resiliencia climática a través de adaptaciones no invasivas. La adaptación climática es esencial para edificios históricos que enfrentan riesgos como inundaciones, calor extremo o humedad. Los marcos de sostenibilidad como LEVEL(s) ofrece pautas para estas adaptaciones: • Gestión de inundaciones: La adición de pavimento permeable, la redirección del agua y la creación de barreras naturales pueden ayudar a manejar el agua sin alterar la estructura. • Estrategias de enfriamiento pasivo: La incorporación de elementos externos, como sombras de vegetación o toldos retráctiles, ayuda a controlar la temperatura interior, aumentando la resiliencia sin afectar la integridad del edificio. Planes sostenibles de mantenimiento a largo plazo. El mantenimiento proactivo en edificios históricos es una estrategia intrínsecamente sostenible que prolonga su vida útil y minimiza el consumo de recursos: • Inspecciones y reparaciones programadas: Los marcos sugieren revisiones periódicas para evitar daños importantes y realizar intervenciones puntuales y menos invasivas. • Uso de materiales sostenibles en el mantenimiento: Productos de limpieza, pinturas y materiales de mantenimiento ecológicos reducen el impacto ambiental y preservan los elementos originales del edificio. Mejora de la experiencia del visitante y valor educativo. La implementación de prácticas sostenibles permite que los edificios históricos se conviertan en ejemplos educativos de responsabilidad ambiental: • Señalización interpretativa: Explicaciones sobre las prácticas sostenibles implementadas pueden educar a los visitantes sobre el valor histórico y los esfuerzos ambientales actuales. • Programas interactivos: Talleres y visitas guiadas centrados en sostenibilidad pueden inspirar a la comunidad a participar en la conservación patrimonial. Estas recomendaciones, al aplicar los manuales de LEVEL(s), permiten a los edificios declarados BIC, demostrar que la sostenibilidad y la conservación pueden complementarse, fomentando una apreciación profunda tanto de la gestión ambiental como de la preservación cultural. Cada estrategia respeta las necesidades específicas de los edificios, alineando la sostenibilidad a largo plazo con la integridad histórica. A continuación, se presentan las conclusiones obtenidas a partir del análisis de la aplicabilidad de la metodología LEVEL(s) en el pabellón de Estados Unidos, un edificio catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC) en Sevilla. Estas conclusiones sintetizan los resultados principales de la investigación, destacando los hallazgos significativos y las implicaciones prácticas de esta investigación. • Se logró adaptar la metodología LEVEL(s), diseñada originalmente para edificios modernos, al Pabellón de Estados Unidos, un edificio catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC), demostrando que el 93.75% de los indicadores son aplicables con ajustes menores, permitiendo así un equilibrio entre sostenibilidad y conservación en inmuebles patrimoniales. • Se identificaron los principales retos de sostenibilidad en edificios patrimoniales debido a las restricciones de protección, especialmente en los indicadores de durabilidad y adaptabilidad. La investigación evidencia la importancia de la colaboración interdisciplinaria para afrontar estos desafíos, integrando enfoques de conservación, normativa y sostenibilidad. • Se desarrolló un sistema de categorías en los indicadores de LEVEL(s), permitiendo su aplicación flexible según el grado de intervención viable en cada inmueble BIC. Este sistema facilita una evaluación contextualizada que respeta tanto la sostenibilidad como los requisitos de preservación patrimonial. • Se elaboró una guía práctica de evaluación para adaptar LEVEL(s) al contexto de edificios históricos, proporcionando una herramienta aplicable en futuras intervenciones sostenibles en el patrimonio, alineando los objetivos de conservación con las metas de sostenibilidad. • Se propone un cambio de paradigma en la gestión del patrimonio cultural, sugiriendo que los edificios históricos pueden y deben integrarse en estrategias de sostenibilidad urbana. Esta integración promueve su rol activo en la resiliencia y enriquecimiento cultural del entorno urbano, potenciando su valor en el tejido urbano. Este trabajo aspira a ser un aporte significativo en el diálogo entre sostenibilidad y preservación patrimonial, demostrando que ambos objetivos no solo pueden coexistir, sino también fortalecerse mutuamente. A través de la metodología LEVEL(s), el discurso sobre la sostenibilidad en edificios patrimoniales puede trascender de la teoría y convertirse en una práctica concreta y aplicable, integrada de manera tangible a estos inmuebles. Así, la conservación y la sostenibilidad, lejos de ser objetivos incompatibles, se presentan como principios complementarios que pueden y deben converger, guiando el futuro de nuestras ciudades hacia un equilibrio armónico entre identidad, funcionalidad y respeto al medioambiente. Teniendo en cuenta el alcance y la naturaleza de este estudio, se vislumbra un abanico de posibilidades para futuras investigaciones, que surgen como respuestas naturales a las preguntas generadas a lo largo de esta indagación. Estas potenciales líneas de trabajo no solo buscan profundizar en áreas fundamentales, sino que también fortalecen el diálogo entre sostenibilidad y conservación del patrimonio. Este enfoque integral permite apreciar la complejidad inherente y el potencial transformador de nuestro entorno construido. A continuación, se presentan algunas de estas lineas de investigación prometedoras: • Aplicación comparativa de LEVEL(s) en contextos internacionales y multiculturales: Realizar estudios comparativos sobre la implementación de LEVEL(s) en edificios patrimoniales en diferentes países y bajo normativas diversas permitiría evaluar su versatilidad y adaptabilidad en contextos multiculturales. Estos estudios facilitarían la identificación de ajustes específicos necesarios para optimizar el marco de LEVEL(s) en una variedad de contextos patrimoniales y geográficos. Además, esto podría abrir la posibilidad de desarrollar directrices regionales dentro de LEVEL(s), promoviendo un sistema inclusivo y globalmente aplicable que respete las particularidades culturales y patrimoniales en la conservación de edificios. • Inclusión de una sección para edificios patrimoniales en el manual de LEVEL(s): Como resultado de la validación preliminar, se recomienda a la Comisión Europea incluir un módulo o parámetros específicos en la herramienta de cálculo y evaluación (CAT) de LEVEL(s), así como una sección dedicada en su manual, que aborden las particularidades de los edificios patrimoniales. Para fortalecer esta propuesta, se sugiere la creación de un comité de expertos en patrimonio y sostenibilidad que colabore en la adaptación de LEVEL(s) para entornos patrimoniales. Esto permitiría un análisis más preciso, directrices alineadas con normativas de conservación, y aseguraría una evaluación sostenible de Bienes de Interés Cultural (BIC), en consonancia con sus valores históricos y culturales. • Evaluación de tecnologías sostenibles y su adaptación a edificios patrimoniales: La implementación de tecnologías sostenibles en edificios patrimoniales presenta desafíos debido a las limitaciones en cuanto a materiales y técnicas que respeten la integridad arquitectónica y estética de estos inmuebles. Esta línea de investigación propone un análisis exhaustivo de materiales y técnicas innovadoras que permitan alcanzar objetivos de sostenibilidad sin comprometer los valores patrimoniales. Se sugiere, además, desarrollar una base de datos de materiales y tecnologías compatibles con diferentes estilos arquitectónicos y normativas de conservación. Colaborar con fabricantes de materiales innovadores también podría ofrecer soluciones adaptadas a las necesidades específicas del patrimonio cultural.