scieee Open visual document viewer

Usos lingüísticos y lenguaje subjetivo en la "Descripción de Portobelo y Cartagena de Indias"

Bravo-García, Eva

Full text

793 USOS LINGÜÍSTICOS Y LENGUAJE SUBJETIVO EN LA DESCRIPCIÓN DE PORTOBELO Y CARTAGENA DE INDIAS E a B a o Ga cía Uni e sidad de Se illa En el ámbi o de la in es igación ilológica e his ó ica emos con ecuencia que aquellos documen os que no cumplen con los equisi os de da ación y au o ía pueden se minus alo ados po que sus conclusiones se en iende que no gozan de oda la iabilidad deseable en el ámbi o de es a disciplina. P ecisamen e el documen o que enemos aquí como obje o de es udio es una desc ipción que quedó inconclusa al e ce olio. En es e abajo analizo los alo es his ó icos y ilológicos que se desp enden de es e manusc i o y alo a si la omisión de da os sob e su au o y sob e el con ex o en que se hizo, me man de o ma i emediable la u ilidad de los asgos que de él se pueden ob ene . En de ini i a, se a a de alo a la opo unidad o no de maneja ex os con ca encias de iden i icación y pun ualiza el alo de la in o mación subje i a que p opo ciona el au o , como palia i o de esas ca encias. Pa a comple a la in o mación, es os ex os pueden se co ejados con o os de la época o simila es ca ac e ís icas, ac i idad que no es posible desa olla en el ma co de es a apo ación pe o que en onca con el quehace ge minal de la ilología: la econs ucción de ex os. DESCRIPCIÓN DEL DOCUMENTO La Desc ipción de Po obelo y Ca agena de Indias echada en 1753 es á cus odiada en la sección de Indi e en e del A chi o Gene al de Indias1 que con iene “Relaciones de pasaje os y ca gamen os de las emba caciones que an y ienen de Indias”, desde 1550 has a 1775. Lo encon amos al p incipio de un cuade nillo hecho de pliegos, esul ando 11 hojas amaño olio y o ece una le a bas a da cla a y lige amen e cu si a, que se dis ibuye a lo la go y ancho del papel has a apu a los bo des, dejando sólo un ma gen de 2 cms a la izquie da. Es á esc i o po una sola mano, la misma que hace algunas ec i icaciones g á icas y que esc ibe las glosas ma ginales (“Po obelo” y “Ca agena”), a la al u a espec i amen e de las líneas en las que empiezan las desc ipciones de las dos ciudades. El manusc i o p esen a cie o de e io o en algunos má genes que a ec a a la lec u a del p ime olio en su esquina izquie da y a la de echa en el e ce o. El au o no ealiza ma cas especiales, a excepción del sub ayado de las ci as la inas y consigna su úb ica en el cen o in e io del olio, menos en el 2 . 1 Legajo 2162A. 794 ORBIS INCOGNITVS. AVISOS Y LEGAJOS DEL NUEVO MUNDO El manusc i o ocupa los es p ime os olios y as él an dos en blanco y a con inuación hay a ias “Memo ia de lib os”2 lle ados po dis in as pe sonas a Panamá y Ca agena, p obablemen e esc i o po la misma mano que la desc ipción y i madas po “Manuel Joseph Fe nández de Ayala”. EL AUTOR. A pa i del ex o podemos conclui algunos da os sob e su au o , a a és an o de in o maciones que indi ec amen e se pueden desp ende de su pe sona, como de los asgos p esen es en su lenguaje. En p ime luga , sabemos que e a un homb e de cie a ins ucción, posiblemen e elacionado con el mundo eclesiás ico, po que demues a sol u a y opo unidad en las ci as la inas de ex os bíblicos y o as ob as piadosas y da consejos a es e g upo social, como conocedo de sus necesidades. A lo la go de odo el ex o se comp ueba la in encionalidad del au o de hace se p esen e, da su opinión y el u o de su expe iencia, con o mando un en amado de lenguaje subje i o al que amos a dedica a ención más adelan e. Habla como conocedo di ec o de los e i o ios que desc ibe, aunque en el momen o de la edacción del documen o pa ece esc ibi desde la Península pues habla de “es os eynos de Eu opa” (1,16). Sabemos ambién que es u o en Po obelo diez días y que después con inuó su iaje hacia Ca agena de Indias. Finalmen e, podemos deci que su ca ac e ización lingüís ica lo incula a peculia idades dialec ales me idionales, po cie os usos ónicos que es án p esen e a lo la go del ex o. Del co ejo de la le a con las memo ias de lib os que apa ecen al inal del pliego podemos a en u a que el i man e de és as, Manuel José Fe nández de Ayala, sea el au o de es a desc ipción que po algún mo i o quedó inconclusa: quizá sólo ue a un bo ado , abandonó la idea, e c. Si es el au o , los da os an e io men e o mulados a pa i del ex o cob an ue za, pues la in es igación a chi ís ica nos lle a a localiza lo en Indias y en conc e o una elación de mé i os que nos in o ma de mucho más. A pa i de ella sabemos que e a na u al de Panamá, donde debió nace en o no a 1720, hijo del eso e o Tomás de Ayala. Es udió en a ios colegios de la ciudad, en e ellos A es en el de la Compañía de Jesús. Ocupó los ca gos de p omo o iscal y agen e iscal de la audiencia de Panamá y culminó su o mación en la Península, en la Uni e sidad de Se illa, donde se g aduó de Bachille en Cánones en 1753. Se á en es a o illa donde esc iba los p ime os olios de su documen o. Sus pa ien es p óximos, ocupa on pues os en la adminis ación indiana en la zona de Panamá y San a Fe, y o os en la milicia; quizá sean ellos los suge os idedignos ca a he isados ecclesiás icos y mili a es a los que él mismo se e ie e como uen es de in o mación pa a su documen o. 2 Lle an las echas: 18 de no iemb e de 1753, 19 de ma zo, 20 de ab il y 16 de sep iemb e de 1754, 795 XII CONGRESO INTERNACIONAL DE LA AEA CONTENIDO Y ESTILO DE LA DESCRIPCIÓN. A lo la go del siglo XVIII an a p oli e a es e ipo de esc i os que ela an la ida co idiana en una ciudad ame icana, sus iquezas y ca encias, las cos umb es y los sucesos más des acados. Es as desc ipciones se con ie en casi en un nue o géne o en el que, jun o a una se ie de cuad os de ipo social, me can il, opog á ico, e c, se inco po a un conjun o de ad e encias con la inalidad de ayuda a los que ayan a la zona: las mejo es u as, consejos pa a la ida co idiana, indumen a ia y cos umb es, e c. En ellas, los au o es suelen in o ma de una pa e sob e cues iones ma e iales de la ida de Ul ama , pa a e i a p oblemas en el iaje o disonancias con la nue a sociedad c iolla; de o a pa e, incluyen consejos pa a los que ayan a llega po p ime a ez que p e ienen de iesgos ma e iales y de pelig os mo ales. En esumen, cues iones que in e esan a la salud, cos umb es y mo al del ecién llegado a Indias. Si las c ónicas del XVI -y aun el XVII- se jus i ican pa a con a la his o ia y hazañas de un indi iduo y da a conoce su g ado de pa icipación en la emp esa indiana, la documen ación pos e io iene necesa iamen e que cambia su en oque. La isión de Amé ica que dan los egis os del siglo XVIII no es an op imis a ni p ome edo a: los descub imien os espec acula es son más escasos y po an o las g andes hazañas pe sonales menos p obables. Las Indias han pe dido en buena medida su ca ác e e ocado y cons i uyen una ealidad social, con p oblemas y desenlaces semejan es a los que se dan a es e lado del océano. No es posible a ae con la p omesa o la ambición y las ca as de pa icula es de es a cen u ia son mucho más ponde adas -e incluso pesimi as- sob e las posibilidades de p oyección social de un indi iduo que ma cha a al nue o con inen e. Pe o exis e aún la ine cia de con a , de esc ibi al Consejo de Indias y opina sob e el p opio en o no, como pedían ei e adamen e las disposiciones sob e el gobie no indiano. Aunque algunos in o man en unción del ca go que ocupan, odo indi iduo que lle a un iempo en el Nue o Mundo, an es o después esc ibe e incluye en su ex o su isión, su expe iencia e incluso su mala o una, si es el caso. Los p ime os ex os se con o man en o no a una se ie de obse aciones cuyo alo se undamen a, en p ime luga , en que son u o se la expe iencia pe sonal de quien esc ibe y, en segundo luga , en que cuen an con las in o maciones di ec as de pe sonas de oda sol encia. Así, el au o de es e documen o incluye obse aciones ob enidas con la mayo igilancia de mis ojos, quan o po suge os idedignos ca a he isados ecclesiás icos y mili a es, se me ha in o mado. No hay in ención de luc o o med o pe sonal que pueda en u bia el con enido, no hay p o agonismo pa a ei indica una conquis a. Es as desc ipciones es án elacionadas con la necesidad de exp esión, con el eng eimien o pe sonal del indi iduo que ha i ido una expe iencia y quie e con a la -po insigni ican e que pueda pa ece en su con ex o social- pues se sien e poseedo de algo digno de mé i o. Es as in o maciones e an bien ecibidas po sus con empo áneos, pues de una pa e, en e a las no icias que co e ían de boca en boca y sus consiguien es de o maciones, el ex o esc i o o ece un pun o de idelidad a las uen es 796 ORBIS INCOGNITVS. AVISOS Y LEGAJOS DEL NUEVO MUNDO que nunca se desp ecia; de o a, con ienen da os ú iles y de inmedia ez p ác ica que muchas eces se ob iaban en c ónicas y documen os o iciales. En es e sen ido, e an muy alo adas las in o maciones de c iollos o peninsula es que lle a an un iempo en Indias y u ie an ya una expe iencia de la ie a. LA DESCRIPCIÓN COMO ADVERTENCIA. El ex o pe enece a una cen u ia en la que abundan es e ipo de desc ipciones en las que el oco no apa ece sob e glo iosas hazañas pe sonales, sino sob e la condición pe sonal de se expe o en la ie a. Lo que adquie e alo y ele ancia en el ex o no es la desc ipción de nue as conquis as, sino la na ación de la ida co idiana y de la sociedad colonial, sus eglas y cos umb es. El yo, que an es singula izaba al soldado o al descub ido , ca ac e iza aho a al pe i o, al baquiano, a aquél que puede demos a con sus consejos y ad e encias su expe iencia de la ida indiana y mos a se ú il po su p opia ida. Así, nues o au o i ula su ex o: Ins ución gene al guía de o as e os, en odas las ma e ias y negocios que puedan o ecé celes pa a los Reynos de España. Es e ipo na a i o se con ie e en odo un géne o desc ip i o, de epe cusión ma e ial –pues muchas de sus obse aciones se án enidas en cuen a en decisiones pe sonales y polí icas- como espi i ual, pues si en como guía de ac uaciones pa a pa icula es e ins i uciones. Las obse aciones en ellos con enidas desg anan aspec os de ca ác e ma e ial y mo al, poniendo la a ención sob e dos g andes males: el engaño y la alacia encaños <sic> a que son in i ados cada paso, y modo que deben ene pa a la adquisición de amigos, es imaciones [...] qualesquie géne o de allacia, que es anelo del in e és p opio de la ambición que p edomina en la mayo pa e de algunos indi iduos de es os eynos. Es os pelig os sólo se pueden eludi con la expe iencia –p opia y ajena- y la ayuda di ina: se necesi a se hijo de la misma expe iencia e illuminado de la G acia, que es el emo de Dios, y bien del p ógimo pa a p e eni el daño. En es e con ex o apa ecen las ci as la inas en las que se condensan p ecep os y consejos de igencia uni e sal, que con ie en undamen o a las ideas que el au o a desa ollando. ESTRUCTURA DE LA INSTRUCCIÓN. Es e ipo de documen ación no suele ene un hilo conduc o bien de inido, ni es án bien es uc u adas. La na ación sigue en gene al la i encia del au o , su iaje ísico y pe sonal po Amé ica, enlazando da os y desc ipciones que en oncan con el gus o na u alis a de es a época. Los da os son b e es, o ien ados a la inalidad p ác ica y enume ados con escasa sis ema icidad, obedeciendo más a la e ocación que a un plan desc ip i o, como sí puede e se en las ob as de c onis as e his o iado es o iciales. Lo que se pie de de o ganización, se gana en espon aneidad. El au o no suele de ene se más que en aquellas cues iones que a ec an a las cos umb es mo ales o a la con i encia, en las que sí insis e an e la u gencia de emedia los males de la ie a. Con pequeñas di e encias, incluso las desc ipciones más amplias de es e ipo, siguen es a misma écnica de desa ollo impulsi o, en ases co as y con escasa subo dinación. 797 XII CONGRESO INTERNACIONAL DE LA AEA En el ex o que nos ocupa podemos conside a es pa es: una in oducción, una desc ipción de Po obelo y una desc ipción de Ca agena de Indias. a) La in oducción ( ol. 1 , ls. 1-23) es cul a -como e a cos umb e en las c ónicas y desc ipciones de los siglos p eceden es- y con iene la decla ación de p opósi os del au o , indica las uen es de las que se a a in o ma y e mina con una in ocación a Dios y pe ición de ayuda pa a la a ea que se abo da. Va seguida de los p ime os consejos p e ios al iaje: examen pe sonal de la conciencia y ob ene las licencias opo unas según el es ado. b) La desc ipción de Po obelo ( ol. 1 , ls. 2- ol. 2 , l.1) se de iene en pin a un cuad o de la ida en la ciudad: desc ipción, abundancia y p ecios de agua, ca nes y casas; cos umb es y es imen a de moda; es ado de las iglesias y si uación mo al de la ciudad; es ado del camino de Po obelo a Chag es; casas y habi an es, comidas y p oduc os p opios e impo ados. c) La desc ipción de Ca agena ( ol. 2 , l.1- ol. 3 ., l.14) se inicia con el iaje a es a localidad y pasa a con a los con en os e iglesias, el p ecio y es ado de las casas, las di e siones ( o os y paseos) y los p oduc os p opios y de impo ación. Los elemen os con enidos en es as desc ipciones son los que con ie en habi abilidad y dignidad a una ciudad: 1) abundancia y calidad de comida, 2) in aes uc u as de caminos y pue os, 3) iglesias, es ado de la eligión y de ociones, y 4) ocio y di e siones. CARACTERÍSTICAS LINGÜÍSTICAS. El au o p esen a una se ie de ca ac e ís icas in e esan es desde el pun o de is a esc i u a io. Po ejemplo, inicia ya un uso de las mayúsculas con cie o sen ido semán ico, pues las ese a gene almen e pa a palab as impo an es y p opo ciona ambién una cie a egula ización en el uso de algunos signos de pun uación: el pun o y coma, po ejemplo, equi ale al uso ac ual de un pun o y seguido en la mayo pa e de los casos. Todas sus pau as de esc i u a hacen e e encia a un indi iduo de buena o mación y acos umb ado a esc ibi . Desde el pun o de is a lingüís ico, el ex o que comen amos p esen a una esc i u a luida con asgos cul os, no sólo po las ci as la inas, sino ambién cons ucciones la inizan es de ocabula io como ci cumduc o, conse ación de g upos consonán icos ya simpli icados en la época (objec os), e c. Jun o a es os semicul ismos llama la a ención e o es en cie as palab as (sapi he sión ‘supe s ición’) que el au o no es capaz de esc ibi bien. Des acan especialmen e algunas peculia idades dialec ales que o ien an la p ocedencia geog á ica del au o , como son las siguien es: a) Seseo-ceceo: las con usiones g a émicas indican que el au o no hace dis inción en e un onema apicoal eola /s/ y o o in e den al /θ/, ambos ica i os y so dos, pues con unde las g a ías espec i as s y z (c + e,i): za na, iglecia, coza, in e eces, e c. po un lado, en e a 798 ORBIS INCOGNITVS. AVISOS Y LEGAJOS DEL NUEVO MUNDO p esiso, A sobispo, econose, desen e, sino, plasa, e c. po o o. Ambas endencias g a émicas son abundan es y los casos de g a ía seseosa (25) p edominan lige amen e en e a los de g a ía ceceosa (20), lo que indica que el au o ealiza ía una única a iculación den al pa a la que iene a ias g a ías, sin que podamos p ecisa si e a p óxima a la a iculación den al baja (ceceo) o al a (seseo). En ningún caso se co igen es as cacog a ías, como ocu e en o os que sí se ían conside ados como e o es po pa e del au o ; en los casos de seseo y ceceo, pa a el amanuense son simples al e nancias g a émicas. b) Hay un solo caso de g a ía que indica ía yeísmo: alluda po ‘ayuda’, que sólo pe mi e a en u a con mucha cau ela que el au o pod ía se yeís a y con unde la a iculación del onema pala al la e al (g a ía ll) con el cen al (g a ía y). c) La neu alización de /- / y /-l/ en posición implosi a se p oduce en a ias ocasiones, con en aja de la g a ía del onema ib an e a mue so, a quila , mo du as sob e el esul ado la e al (me cadeles po ‘me cade es’). La consonan e puede pe de se en es a posición (p opoción ‘p opo ción’) e incluso hay un caso de cacog a ía, que indica en de ini i a la debilidad del onema la e al co espondien e en posición implosi a: admí a (‘almí a ’). d) La pé dida de consonan es implosi as se da en el caso de la /s/ en bla emias (‘blas emias’) las opa (‘las opas’)y en el de la nasal inal en égime (‘ égimen’), ex age os (‘ex anje os’). e) Sólo hay un caso en que la g a ía nos indica ealización posiblemen e aspi ada de una epén esis: ep egenda po ‘ ep ehenda’. La g a ía del onema ela sono o g indica ía una p onunciación p óxima a la aspi ación [ ep ehénda] más que al co espondien e onema ela ica i o. La sociedad c iolla se hace en español, po lo que el ocabula io es básicamen e el p opio del siglo XVIII. Hay algunos é minos que hoy conside amos como a caísmos con i alidad en Amé ica (polle as) y ambién palab as p opias de la ida en Indias: en e los ame icanismos encon amos cocos, que no iene ninguna explicación po que se en iende ocablo conocido, pe o sí se explica pan ujos (“siemp e en chinelas que dizen pan ujos”). En cuan o a palab as p oceden es de lenguas indígenas, encon amos gicaco (“abundan más los gicacos”) del aíno hicaco (a bus o p opio del Ca ibe que iene un u o del amaño, o ma y colo de la ci uela claudia, muy dulce). Jun o a es os enómenos dialec ales y en e a o as usos que pueden se conside ados muy cul os, hay ambién ulga ismos que en su mayo pa e pod íamos conside a panhispánicos, como diendo (‘yendo’), aiga (‘haya’), asiado (‘aseado’), e c. EL LENGUAJE SUBJETIVO. El lenguaje obje i o suele a en aja en las desc ipciones y se usa pa a expone hechos, o ece da os, na a acon ecimien os, e c., mien as que el leguaje subje i o ansmi e una isión pe sonal, juicio u opinión, e c. que singula iza al documen o. Es os elemen os subje i os pueden eni a a és de usos lingüís icos de los que el au o no es conscien e, pe o ambién de una ansmisión explíci a po in e és pe sonal. 799 XII CONGRESO INTERNACIONAL DE LA AEA En la desc ipción his ó ica, es e lenguaje debe se plenamen e dis in o al lenguaje subje i o li e a io, que ans ie e un mundo imagina io del au o , sus e ocaciones, emociones, e c. Aquí la ealidad no se pie de de is a y sólo es á ma izada po la isión pe sonal en p o de un se icio a e ce os, o bien de demos a una implicación pe sonal que le con ie e p es igio. En es e caso, el uso del lenguaje subje i o no sólo es plenamen e conscien e, sino in encionado y se á alo ado a o ablemen e po el ecep o , que e á en él un signo de au en icidad. Los ex os con lenguaje subje i o ocalizan la isión indi idual en e a la labo colec i a que, aunque apa ezca desc i a, siemb e end á un con apun o de in e p e ación pe sonal. Es e ca ác e subje i o ponde a asgos, ma iza opiniones gene almen e acep adas, o ece al e na i as y gene almen e desemboca en una isión más op imis a y posi i a de que se solía ene sob e el obje o de la desc ipción, odo ello a alado po la opinión ecu en e del au o . EL YO DEL AUTOR. Los ecu sos lingüís icos u ilizados pa a es uc u a el con enido subje i o son p incipalmen e el p onomb e de 1ª pe sona, la implicación del ú y las obse aciones gene ales en e ce a pe sona, en las que odos los in e locu o es quedan incluidos. Es os ecu sos se ponen a disposición de es uc u as que dan elie e a esa pa icipación pe sonal. De es a mane a, el lenguaje subje i o se plasma an o a a és de p ocedimien os lingüís icos y de es uc u as como las siguien es: a) Desc ipción gene al seguida de una aplicación pa icula : as un elogio gené ico de la limpieza en la en a de ca ne, el au o a i ma: la ca nise ía quando la ide en compañía de n amigo po ue a, me p egun ó si e a iglecia. La p ime a pe sona del plu al y el p onomb e uno, si en en ocasiones pa a c ea ambién es as es uc u as: odos i imos bajo la supe io idad de una egla y o denanza: la egla es... con seis de pla a la en egan pa a oda una a de y lleba uno los amigos que quie e... en pa es ay mucha a ena, que se en ie a no. b) Obse ación pa icula seguida de una conclusión gene al: po lo que yo ide en el co o iempo de diez días, di é [...], de que se in ie e que quien en an co o iempo ubo conosimien o de lo e e ido se queda co o en na a o as c iminalidades que de es as p emissas se siguen. En es as es uc u as la conclusión gene al se exp esa con más ue za a a és de la 3º pe sona. b) Exposición de idea gene almen e acep ada y e u ación pe sonal: no lluebe como se p eponde a de que no se le e la ca a al sol, po que an es bien di é yo que es ube po ines del mes de junio de 1752 po diez días y an sólo llo ie on dos mui poco. c) Ponde ación de asgos o de alles en los que el au o puede apo a su i encia: 800 ORBIS INCOGNITVS. AVISOS Y LEGAJOS DEL NUEVO MUNDO el iage suele du a lo egula ocho días pe o yo en el na ío nomb ado San Expe idión dila é diez y ocho. LA IMPLICACIÓN DEL LECTOR. La apelación di ec a al lec o hace más p óximo el ex o y gene a complicidad, pe o iene además el e ec o de esal a el yo del au o , aunque no haya sido especí icamen e mencionado. En el documen o se implica al lec o con: a) Exho aciones: An es de emp ende qualesquie iage a dis ancia al menos de eyn e legua[s] examina po menudo u conciencia pa a con esa e bien de modo que si en él mu ieses sea pa a en ega lo más p ecioso que es el alma a u C iado . b) Desc ipciones en las que se ace ca al lec o con una apelación di ec a en 2ª pe sona: eligiones ienes anciscan[os], dominicanos. b) O ien aciones p ác icas: es [p ]esiso sali con las licencias co espondien es, an o seas clé igo como secula . c) El ú es la pe sona pa a el consejo di ec o: con ocho eales de pla a e da án de come decen e a i y a u c iado [...] po sinco pesos e da án qua o y sala. d) El uso de ú ambién es ecuen e pa a la e lexión: po que al mundo no nacis e sino pa a ecibi abajos. En dos ocasiones se di ige al lec o con la 3º pe sona del singula , lo que pod ía e e i se a es os del a amien o ues a me ced, auque es a ó mula de co esía no apa ece exp esamen e3: pa a emba ca se pa a Ca agena se á mui bien lo haga en nauío y no aland a en dando ocho de pla a come á mui desen e y paga á la casa en sinco o seis pesos. El an iguo a amien o os, pe dió su alo de co esía ya en el siglo XVI, época en la que empezó a adqui i conno aciones peyo a i as. En el documen o es á ese ado pa a la in ocación a Dios (“Y po an o a Vos Seño ocu o...”), uso esidual pa a el ono ele ado. LAS CITAS LATINAS. Las ci as en la ín no son sólo un elemen o de e udición, sino que cons i uyen una especie de “a qui ec u a eológica” que en e eje la desc ipción. Los ex os c onís icos de siglos an e io es solían inclui las sólo en las in oducciones, no malmen e muy cul as y en no pocas ocasiones hechas po una pe sona di e en e del au o . A di e encia de lo que e a has a esa época habi ual, en es e documen o son opo unas y a alan lo expues o; ac úan como un ca alizado que esume una a i mación del au o , do ándola de una segu idad de acción: algo es un buen consejo, pues lo encon amos en lib os san os. Además, ayudan a la p og esión en el discu so, ac uando como cie e de ideas con enidas en pá a os. 3 O a posibilidad es que es emos an e casos de aspi ación de /s/ inal, que c eo menos p obable. 801 XII CONGRESO INTERNACIONAL DE LA AEA Los ex os4 que incluye el au o p oceden de los Salmos, Je emías, el Nue o Tes amen o5, La imi ación de C is o de Tomás de Kempis y sen encias la inas. En los amen os bíblicos, hay algunas disco dancias espec o a la nume ación de la Vulga a: así, el ex o “Dominus p o ec o i ae meae a quo epidabo. Psalm 16” co esponde al salmo 26. O as con ienen e o es de i ados de la o mación del au o y del hecho de que posiblemen e és e esc ibía de memo ia: en el 2º ex o se dice u debimus lumen cuando debe deci idebimus lumen. Las ci as de inen la pos u a del au o y en ocan sus consejos y desde es e pu nod e is a, con o man los aspec os subje i os del ex o. CONCLUSIONES. El documen o que nos ocupa pe enece a un géne o de desc ipción muy ca ac e ís icos del siglo XVIII, época en la que las Indias ya no son ie a de p omisión y cuando la posibilidad de des aca en hazañas singula es se ha educido no o iamen e. Es la época de las his o ias co idianas, del alo de la expe iencia y la di e encia en e los pe i os en la ie a y los ecién llegados. Es as in o maciones y ad e encias con ienen la posibilidad de demos a un se icio cuando no se ha pa icipado en g andes emp esas, pues lo que a eso a el au o es su p opia expe iencia y jus i ica su hon a en compa i la con los demás. Desde es e pun o de is a, ascienden la e acidad de lo na ado pa a ocaliza su apo ación en el consejo pe sonal y de buen c i e io. A pa i de es as ca ac e ís icas, la es uc u a ex ual y el lenguaje subje i o son elemen os muy elocuen es pa a comp ende an o la si uación social de la época, como la exp esión de pensamien os y opiniones del au o sob e lo na ado. Los ecu sos lingüís icos nos mues an una p esencia c ecien e de un es ilo pe sonal, alejado de la o malización y con abundancia de asgos dialec ales pe sonales, que poco a poco i án con o mando la ealidad lingüís ica de lo que hoy llamamos español ame icano. En el caso de nues o ex o, es os asgos co esponden a un c iollo cul o panameño que desempeñó su ac i idad en Indias du an e la p ime a mi ad del siglo XVIII. APÉNDICE DOCUMENTAL A.M.G.P.D. año de 1753. Dominus p o ec o i ae meae a quo epidabo. Psalm 16.6 /2 Siendo os Seño ampa o de mi ida, qué pod é eme ? /3 4 Son los siguien es: 1º) Dominus p o ec o i ae meae a quo epidabo. Psalm 16. 2º) Apud e es ons i ae, e in lumine uo u debimus lumen. Psalm 35. 3º)Veni Domine e ponens occulos supe me sol e ca enas, quae sun en me. Je em: 40. 4º) cu quae is quie em, cum na us sis ad labo em? 5º) Pe me Reges egnan , e c. 6º) ad exemplum egis o us componi u o bis y 7.º) si peca o peni ue i pecca am nam quasi non uissen . 5 No incluye en la ín la ci a del Nue o Tes amen o: pod emos deci con el ex o “el que de oso os no ubie e culpa acúsele”. 6 Salmo 26 en la nume ación de la Vulga a.