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Nuevas noticias sobre el retablo de la Venerable Orden Tercera de Santo Domingo de Guzmán, en el real convento de San Pablo de Sevilla José RODA PEÑA* Universidad de Sevilla Sevilla SUMARIO: [237]. Resumen: [237]. Abstract: [238]. Introducción: [238-239]. 1. El retablo de la Venerable Orden Tercera: proceso constructivo y dorado: [239-246]. 2. Aspectos formales y programa iconográfico: [246-250]. 3. Apéndice documental: [250-253]. 4. Ilustraciones: [254-263]. RESUMEN: Este trabajo de investigación aborda, utilizando fuentes documentales inéditas, el proceso constructivo y posterior historia material del retablo barroco que preside la antigua capilla de la Venerable Orden Tercera de Santo Domingo de Guzmán en el Real convento de San Pablo de Sevilla, actual parroquia de Santa María Magdalena. Su dispositivo arquitectónico en madera tallada y dorada, contratado por el maestro ensamblador Cristóbal de Guadix en 1707, ofrece un interesante programa iconográfico a través de un repertorio de esculturas cuya identificación y significado se proponen por vez primera, habiéndose visto transformado y al mismo tiempo enriquecido con la presencia, desde 1927, de las imágenes titulares de la cofradía penitencial del Calvario. Palabras clave: Venerable Orden Tercera, convento de San Pablo de Sevilla, retablo, Cristóbal de Guadix, cofradía del Calvario. * Profesor titular de Historia del Arte en la Universidad de Sevilla. Es uno de los máximos especialistas en iconografía y escultura barroca, especialmente en el ámbito andaluz, destacando su reciente monografía sobre Pedro Roldán. Este estudio forma parte de una ponencia tenida en las III Jornadas de Historia Dominicana en Andalucía (inéditas). Fue presentado a Archivo Dominicano en febrero de 2018 y aceptada su publicación en junio de este mismo año. Archivo Dominicano XXXIX (2018) 237-263 [27]
238 José Roda Peña Archivo Dominicano XXXIX (2018) 237-263 [27] ABSTRACT: This research, based on unpublished sources, addresses the process of construction and later material history of the baroque altarpiece which decorates the former Venerable Orden Tercera de Santo Domingo de Guzmán’s chapel in the Royal convent of San Pablo in Seville, nowadays known as Parroquia de Santa María Magdalena. The altarpiece’s architectonical device, wood carved and goldened, offers an interesting iconographic program through a repertory of sculptures which identification and meaning are proposed for the first time, for it was transformed and at the same time, enriched, by the presence, since 1927, of the titular sculptural images of la cofradía penitencial del Calvario. Keywords: Venerable Orden Tercera, convent of San Pablo de Sevilla, altarpiece, Cristóbal de Guadix, cofradía del Calvario INTRODUCCIÓN La reciente restauración del retablo donde reciben culto las imágenes titulares de la Cofradía del Calvario, en la parroquia de Santa María Magdalena de Sevilla, nos brinda la ocasión de profundizar más en la historia cultural y material de este dispositivo arquitectónico en madera tallada y dorada que preside la antigua capilla de la Venerable Orden Tercera de Santo Domingo de Guzmán, radicada en la iglesia del exconvento de San Pablo el Real de la capital hispalense. Para fundamentar nuestro estudio, hemos acudido a fuentes documentales total o parcialmente inéditas que se custodian tanto en el archivo del aludido templo parroquial de la Magdalena, cuanto en el General del Arzobispado de Sevilla. Como ya estudiara en su momento el profesor Romero Mensaque, la Fraternidad de San Pablo de Sevilla se constituyó el 20 de junio de 1690, esto es, a los pocos días de haber fallecido su principal promotor, fray Pedro de Santa María y Ulloa, tomando el hábito durante ese mismo año fundacional nada menos que 114 hombres y 252 mujeres, lo que ya de por sí habla de la auténtica “explosión dominica” que había logrado concitar el llamado “apóstol del Rosario” en este convento casa grande de la Orden de Predicadores1. Imaginamos el impacto desestabilizador que debió de tener en la incipiente vida de esta Fraternidad el hundimiento de la iglesia de San Pablo el 1 de diciembre de 1691 y el desplazamiento de las celebraciones litúrgicas a una amplia sala del convento, como lugar provisional de cul- to mientras se procedía a la reedificación del templo, cuya ceremonia de 1. C. J. ROMERO MENSAQUE: “La Ilustre y Venerable Orden Tercera de la Milicia de Jesucristo y Penitencia de Nuestro Padre Santo Domingo de Guzmán del Convento Casa Grande de San Pablo de Sevilla. Breves notas sobre su historia en el siglo XVIII”, en: José RODA PEÑA (Dir.). XI Simposio sobre Hermandades de Sevilla y su provincia. Sevilla, Fundación Cruzcampo, 2010, p. 215. [2]
239 Nuevas noticias sobre el Retablo de la Venerable ... Archivo Dominicano XXXIX (2018) 237-263 [27] colocación de la primera piedra tuvo lugar el 24 de julio de 1692. La nueva iglesia barroca construida bajo la dirección del arquitecto Leonardo de Figueroa (1654-1730) se abrió al culto –aun sin estar completamente terminada de labrar– en febrero de 1708, adjudicándose a la Venerable Orden Tercera un espacio privilegiado, cual era la capilla abierta al crucero que hacía cabecera a la nave de la epístola2. 1. EL RETABLO DE LA VENERABLE ORDEN TERCERA: PROCESO CONSTRUCTIVO Y DORADO A tenor de lo anteriormente expuesto, resulta sumamente interesante constatar cómo a pesar de las adversas circunstancias que para la vida cotidiana de la Venerable Orden Tercera debió imponer el proceso reconstructivo de la iglesia dominica de San Pablo, sus componentes decidieron en agosto de 1693 aplicar cien de los doscientos ducados que tenían en el arca de caudales para costear un paño de difuntos para los entierros de los hermanos y hermanas terceras, y los otros cien “para que se den al maestro escultor que está haciendo el retablo para la capilla de Nuestro Padre Sancto Domingo”3. Nada vuelve a tratarse en las actas sobre este asunto hasta el cabildo celebrado el 29 de septiembre de 1706, en que se da a conocer lo acordado antes por una junta secreta, referente a la suspensión de la fiesta anual consagrada por la Fraternidad al patriarca Santo Domingo, a fin de poder destinar el gasto previsto como ayuda para seguir costeando el retablo de la capilla, “y que para esto los hermanos contribuyesen con lo que fuese su devozión para este fin del aumento que poder dar a el Artífise sobre lo que tiene resevido, por ser este tiempo muy a propósito por siertas sircunstancias que la junta tubo presentes, y que si no fuera para este fin no se les pidiera (como está acordado) y entendido por dichos hermanos y diferentes hermanas que se hallaron presentes convinieron en ello y se nombraron hermanos para que fuesen a recoxer lo que cada uno mandare”4. Por consiguiente, estos testimonios nos inducen a pensar que los trabajos en el retablo de la capilla de la Venerable Orden Tercera de Santo Domingo habrían comenzado varios años antes de su contratación formal, que no se produjo hasta el 22 de marzo de 1707. De ser esto cierto, como nos lo 2. Véanse, con mayor amplitud, estas circunstancias, en José RODA PEÑA: “Nuevas noticias sobre la ruina y reconstrucción de la iglesia del Real Convento de San Pablo de Sevilla, según un manuscrito inédito de 1692-1708”. Revista de Humanidades, 27(2016) 209-222. 3. Archivo de la Parroquia de la Magdalena de Sevilla (APMS). Sección Venerable Orden Tercera (VOT). Libro 1º de Actas 1691-1740, junta de 28 de agosto de 1693, f. 3. 4. Ibidem, junta de 29 de septiembre de 1706, f. 61v. [3]
240 José Roda Peña Archivo Dominicano XXXIX (2018) 237-263 [27] parece, es probable que el ritmo seguido hasta entonces en su consecución material fuese lento, acompasado a las cantidades que fuera recibiendo el artífice por parte de la Fraternidad. Ahora, cuando la reapertura del templo estaba más próxima, se decide legalizar el compromiso ante el escribano público Toribio Fernández de Cosgaya. El ajuste, dado a conocer en 1991 por el investigador Francisco de Paula Cuéllar Contreras y transcrito en su integridad por el historiador del arte Juan Antonio Silva Fernández en noviembre de 2017, tras la localización del traspapelado documento entre los protocolos notariales sevillanos5, se suscribió entre el prior y hermanos de la “Terzera Orden de penitencia de Nuestro Padre Santto Domingo”, sita en el Real convento de San Pablo de Sevilla, y el “maestro arquitecto” Cristóbal de Guadix (1650-1709), siendo por el momento la última obra documentada de este reconocido ensamblador oriundo de la localidad cordobesa de Montilla, que está conceptuado como uno de los postreros y más cualificados representantes de la modalidad salomónica en los retablos sevillanos6. Destacaremos, de entre su producción conservada, los retablos mayores de los conventos de Santa María de Jesús de Sevilla (1690) y de Nuestra Señora del Rosario de Arahal (1693), y los de las parroquias de San Vicente de Sevilla (1690) y de la Concepción de Castilleja de la Cuesta –procedente de las mínimas de la Consolación de Sevilla– (1702)7, contando con la colaboración del escultor Pedro Roldán en algunas de sus mejores entalladuras8. Volviendo con el retablo que nos ocupa, queda claro que su destino sería “la Capilla que dicha Tercera Orden le está señalada en la yglesia nueva que al presente se está fabricando en dicho convento”, sometiéndose al dibujo que quedaría en poder de Cristóbal de Guadix como segura guía para su ejecución, salvo en la incorporación, no prevista en aquel diseño, de dos postigos laterales y de una “tarjeta con un Dios padre sobre la clave del arco de la capilla”, la cual, por cierto, no llegaría a realizarse. Respecto al resto del programa figurativo, se queda a la espera de lo que señalara a 5. Francisco de Paula CUÉLLAR CONTRERAS: “El retablo de la capilla del Santísimo Cristo del Calvario y un antiguo testimonio de su Hermandad. Años 1707 y 1675”. Tabor y Calvario, 16 (1991) p. 11. Juan Antonio SILVA FERNÁNDEZ: “El retablo de la capilla de la Hermandad del Calvario en la iglesia parroquial de Santa María Magdalena de Sevilla. Obra del arquitecto de retablos cordobés Cristóbal de Guadix en 1707”. Boletín de las Cofradías de Sevilla, nº 705 (2017) 793-797. 6. Francisco J. HERRERA GARCÍA: “El arquitecto de retablos Cristóbal de Guadix: adiciones y comentarios a su producción”. Laboratorio de Arte, nº 16 (2003) 171-196. 7. Las síntesis más recientes sobre la trayectoria vital y profesional de Cristóbal de Guadix, amén del ya citado estudio de Herrera García, se deben a Fátima HALCÓN: “El retablo salomónico”. En: Fátima HALCÓN, Francisco HERRERA y Álvaro RECIO, El retablo barroco sevillano. Sevilla: Universidad de Sevilla, Fundación El Monte, 2000, pp. 40-45; “El triunfo de la columna salomónica”. En: Idem, El retablo sevillano. Desde sus orígenes a la actualidad. Sevilla: Diputación Provincial de Sevilla, Fundación Real Maestranza de Caballería de Sevilla, Fundación Cajasol, 2009, pp. 237-242. 8. José RODA PEÑA: Pedro Roldán, escultor (1624-1699). Madrid: Arco/Libros, 2012, pp. 118-124. [4]
241 Nuevas noticias sobre el Retablo de la Venerable ... Archivo Dominicano XXXIX (2018) 237-263 [27] su debido tiempo la propia Orden Tercera. Se habría de emplear borne y cedro para “el primer banco” y pino de Flandes para el resto de la estructura lignaria, con sus correspondientes “juguetes” y sobrepuestos de talla en madera de cedro. En cuanto a plazos, solo se indica el más inminente, referido a la terminación y colocación del referido banco para el 24 de junio, fiesta de San Juan Bautista, de ese mismo año de 1707. La hechura de todo el retablo se presupuesta en 11.925 reales, declarando Guadix habérsele dado en contado 3.375, aunque no se concreta si los ha recibido en el momento de la firma del contrato o si se está refiriendo a las cantidades que con carácter previo se le habían estado entregando, como antes veíamos. Lo que sí se declara es que la suma que se le restaba por pagar, esto es, 8.550 reales, la iría recibiendo conforme los hermanos terceros fueran recogiendo limosnas para costear la obra, comprometiéndose el maestro ensamblador a su total conclusión e instalación en el testero de la capilla una vez se le hubiese liquidado la cuantía prenotada. En este contexto tenemos que encuadrar la junta verificada el 15 de abril de 1708 –poco más de un año después de haberse contratado el altar– en la librería del convento de San Pablo, donde bajo la presidencia del padre director fray José López y del prior de la Fraternidad, el marqués de las Torres, se discurrió largamente “sobre el modo de poder proseguir en el retablo de la capilla nueva, de la Yglesia, que se estrenará quanto antes”. Además de agradecer a los demandantes que hasta ese momento habían estado ayudando en este empeño, se nombró una comisión que debía entrevistarse con todos los hermanos para suplicarles la limosna que cada cuál estuviese en condiciones de aportar “para ayuda de proseguir el retablo, y pagar lo que se está deviendo del entarimado y limpiesa de la capilla, y otros gastos que con la mudansa de la Yglesia se an ocazionado”. A esa misma diputación se le facultó “para reconoser lo obrado del retablo y lo resevido por el artífise, y que con nuestro Padre Director discurran el mejor modo para lo adelante”9. No se hace constar en el libro de actas de la Venerable Orden Tercera la fecha en que se terminaron de tallar el retablo y sus esculturas, pero puede presumirse que fuera en torno a 1709, año en que murió Cristóbal de Guadix. Hasta tres lustros permanecería aquel sin dorar, pero los responsables de la Fraternidad se las ingeniaron, cuando alguna ocasión en particular lo requirió, para transmutar su aspecto y el de toda la capilla para disimular y hasta revertir cualquier tipo de carencia ornamental. Hablamos concretamente de las fiestas que se celebraron entre el 25 de junio y el 3 de julio de 1713 por la canonización del papa dominico San Pío V (1504-1572), en las que la Tercera Orden jugó un papel verdaderamente destacado, y cuya crónica, redactada por su secretario Francisco Antonio Solano (documento nº 1), 9. APMS. Sección VOT. Libro 1º de Actas 1691-1740, junta de 15 de abril de 1708, f. 65rv. [5]
242 José Roda Peña Archivo Dominicano XXXIX (2018) 237-263 [27] nos ofrece una vívida estampa del acontecimiento. Así, sabemos que la disposición y ornato de la capilla de la Orden Tercera estuvieron bajo el cuidado de su padre director, fray Diego de la Llana –biógrafo de fray Pedro de Santa María y Ulloa–, quien ordenaría que se colgase aquel recinto sagrado de terciopelos y damascos encarnados, adornándose asimismo con múltiples piezas de plata, espejos y hasta “bufetillos con hermosos Niños Jesús” colocados en el suelo. Pero lo que más interesa a nuestro propósito es destacar que el retablo también se revistió de colgaduras, elementos de orfebrería y cristales azogados, viendo trastocada parte de su iconografía habitual para acoger en los nichos laterales del primer cuerpo y en el central del segundo tres representaciones, entendemos que pictóricas, exaltadoras de la personalidad y virtudes de San Pío V. Por su parte, en la hornacina principal se colocaron, emparejadas, las efigies escultóricas de San Francisco de Asís y Santo Domingo de Guzmán, esta última sosteniendo una argéntea maqueta de iglesia y luciendo prendas suntuosamente bordadas. Para la procesión del 3 de julio, en cuyas filas participó la Venerable Orden Tercera de San Francisco de su convento casa grande, con su padre comisario al frente, ambas esculturas amanecieron ese día, dentro de la capilla, situadas en unas amplias andas con su tarima de plata y circundadas por un arco de rayos del mismo preciado metal. Al año siguiente se daría un paso trascendental para la definitiva consolidación de la vida corporativa de la Venerable Orden Tercera, pues en sesión capitular presidida el 6 de mayo de 1714 por el mencionado padre director fray Diego de la Llana y el prior Daniel O’Brien –noble irlandés que tenía “casa de comercio” en Sevilla–, se hizo relación de los pasos que se habían ido dando para comprar al convento de San Pablo un sitio localizado justamente detrás de la capilla de Santo Domingo de Guzmán con el fin de labrarlo y dedicarlo a sala de juntas. Dicha zona, de siete varas y media de largo por cinco de ancho (6,27 x 4,18 m, aprox.), había sido visitada por el maestro de obras Leonardo de Figueroa, quien la apreció en 850 reales. Al final, la comunidad de frailes, que tenía la posibilidad de construir sobre aquella una sala propia, decidió rebajar dicha suma hasta dejarla en 600 reales, obteniéndose la licencia para su venta por parte de fray Antonio de Pitillas, prior provincial de la provincia de Andalucía, el 5 de mayo. La escritura pública se otorgó tres días después ante el escribano público y hermano tercero Miguel de Santander10. Pasada casi una década, encontramos una información de indudable relevancia artística en el acta del cabildo celebrado por la Orden Tercera el 27 de junio de 1723, donde se aprobaron las cuentas anuales, tras perdonar el padre director fray Diego de la Llana los 600 reales que se le adeudaban, 10. Ibid., junta de 6 de mayo de 1714, ff. 87r-88r. Dio a conocer el contenido de tal escritura Francisco J. HERRERA GARCÍA: Noticias de Arquitectura (1700-1720). Sevilla: Ediciones Guadalquivir, 1990, p. 62. [6]
243 Nuevas noticias sobre el Retablo de la Venerable ... Archivo Dominicano XXXIX (2018) 237-263 [27] “dándolos por limosna para ayuda a la rexa de la capilla”, al tiempo que hacía lo propio el hermano Francisco Solano con otros 100 reales “para ayuda de dorar el retablo”11. Aquí, tenemos, por tanto, una cronología segura a la hora de situar tanto el trabajo de forja de la reja de hierro –en cuyo friso campea la inscripción: “CAPILLA DE N. G. PADRE SANTO DOMINGO QUE DIO ESTE CONVENTO A LA V. ORDEN 3ª”– que actualmente sigue cerrando este espacio, como el de dorado de su retablo. Precisamente, el 21 de mayo de 1724 se convocó una junta para disponer todo lo concerniente a la fiesta del estreno del retablo, que se daba por enteramente concluido con la finalización de su dorado. Las palabras de fray Diego de la Llana, como padre director, anuncian a los hermanos reunidos “cómo está perfectamente acabada la obra del dorado del retablo de la Capilla de N. P. Santo Domingo desta Tercera Orden. Y que para colocar en ella a N. P. es preciso se haga alguna demonstración de festividad con que se celebre”. De este modo, se tomó el acuerdo de que, justo una semana después, en la mañana del domingo 28 de mayo, se iniciaría la jubilosa jornada con una misa cantada y sermón, concluyéndose con una procesión por los claustros del cenobio con la efigie del santo, que de inmediato quedaría entronizada en la hornacina principal de su retablo. Esa misma tarde daría comienzo en la capilla la Novena que habitualmente se venía consagrando a Santo Domingo de Guzmán, habiéndose convidado para predicar en la fiesta matutina a fray Juan García de la Viñuela, lector de teología y maestro de estudiantes del propio convento de San Pablo, y para las pláticas de las tardes del novenario a fray Juan García de Guzmán. Dada la precariedad económica en que se encontraba la Venerable Orden Tercera, “por lo mucho que se ha gastado en la obra del dorado del retablo”, se decidió nombrar, como en tantas otras ocasiones, una comisión, encabezada por el subprior de los hermanos terceros, Bartolomé Mexía Carreto, para allegar los fondos necesarios con los que sufragar tales funciones12. La realidad acabaría superando la mejor de las previsiones, según se colige del prolijo relato insertado por el secretario de la Fraternidad, Nicolás Andrés de Yepes, en el pertinente libro de actas (documento nº 2)13. Ya en la víspera de la fecha señalada, es decir, el sábado 27 de mayo, se produjo un repique de campanas a las doce de la mañana, acompañado de una música de clarines y de la quema de fuegos artificiales desde el claustro y campanario del convento. Lo mismo se repitió al atardecer, añadiéndose luminarias, “que ardieron en la elevación del campanario nuevo”14. No puede pasarnos 11. APMS. Sección VOT. Libro 1º de Actas 1691-1740, junta de 27 de junio de 1723, ff. 114v-115r. 12. Ibidem, junta de 21 de mayo de 1724, ff. 115r-116v. 13. Un resumen de lo acontecido en Carlos José ROMERO MENSAQUE: “La Ilustre y Venerable Orden Tercera…”, o. c., p. 221. 14. APMS. Sección VOT. Libro 1º de Actas 1691-1740, f. 117r. [7]
244 José Roda Peña Archivo Dominicano XXXIX (2018) 237-263 [27] desapercibida, desde luego, esta alusión a la contemporánea construcción de la espadaña que se yergue a la izquierda de los pies de la iglesia de San Pablo, la única de las dos que llegó a concluirse en aquel tiempo, y que en su cara interna, al pie de la hornacina avenerada de su tímpano semicircular, muestra pintada la fecha de 1727. Para la fiesta del domingo 28, la capilla se manifestó “con la novedad de estar dorado todo su elevado y primoroso retablo, de mano de un curioso Artífise e igualmente estofadas todas las imágenes de Santos y Ángeles que en él se veneran”15. Sin duda, es lástima que se haya silenciado el nombre del maestro que emprendió la tarea de dorar la máquina lignaria. Probablemente, como sucediera en tantas otras ocasiones similares, fuese él también quien se encargara de policromar la imaginería del conjunto, que hasta entonces había permanecido “en blanco”. Cabe la posibilidad de que ese mismo “curioso Artífise” pudiera ser el responsable de estofar las paredes laterales de la capilla, donde se colocaron cuatro lienzos con molduras doradas, representando, dos de ellos, el Nacimiento y el Bautismo de Santo Domingo de Guzmán –que aún se conservan en la capilla contigua de Santa Catalina de Siena, actual de San Antonio de Padua–, y los otros dos a su madre la beata Juana de Aza y a su hermano el beato Manés de Guzmán16. Todo el altar deslumbraría a la vista, adornado como estaba por múltiples ramos de seda y figuras de plata, e iluminado por un abundante aparato de cera. En el nicho principal, donde habría de colocarse la figura del patriarca Santo Domingo, estuvo expuesto desde temprano el Santísimo Sacramento, oficiándose repetidas veces en el altar el sacrificio de la misa. La referida imagen de bulto redondo de Santo Domingo de Guzmán se presentó ante los fieles “con su vestido bordado de oro, el collar y toysón, y algunas joyas de ricas piedras”17, sobre unas parihuelas cubiertas con faldones de damasco encarnado y blanco, y un par de cirios alumbrándola. Los hermanos terceros, con el padre director y el prior sentados tras la mesa de oficiales, se acomodaron en un coro de escaños dispuesto delante de la capilla, en la nave de la epístola del templo. Comenzó entonces la misa mayor, oficiada por la comunidad de frailes de San Pablo. Uno de los momentos álgidos de la celebración llegó cuando se entonaba el Gloria, pues desde las bóvedas de la iglesia se esparcieron innumerables estampas grabadas de 15. Ibidem, f. 117v. 16. Hoy cuelgan en las paredes laterales de la capilla dos óleos sobre lienzo con la Anunciación y la Epifanía, provistos de ricos marcos de madera tallada y dorada, que forman parte de un ciclo de cuatro pinturas de la infancia de Cristo, que en diciembre de 1848 se encontraban en la sacristía de la parroquia. Archivo General del Arzobispado de Sevilla (AGAS). Sección Justicia. Serie Fábrica. Leg. 1.877. Ynventario de los Bienes de la Fábrica de la Yglesia Parroquial de la Magdalena. 1848, s.f. “Cuatro cuadros apaisados como de vara y media de largo y una de ancho con molduras doradas antiguas que representan la Anunciación, Nacimiento, Presentación y Adoración de Reyes”. 17. APMS. Sección VOT. Libro 1º de Actas 1691-1740, f. 118r. [8]
245 Nuevas noticias sobre el Retablo de la Venerable ... Archivo Dominicano XXXIX (2018) 237-263 [27] Santo Domingo y de otros santos hijos suyos, entremezcladas con flores, hierbas aromáticas y la suelta de pajaritos, lo que se volvería a repetir al tiempo de la elevación de las especies sacramentales y cuando se ocultó a Su Divina Majestad después de la misa. Fray Juan García de la Viñuela predicó el sermón de esta solemnidad, “tan docto y profundo, como siempre”18. Terminada la eucaristía, se organizó la procesión, que estuvo encabezada por el estandarte de la Orden Tercera, al que sucedían los hermanos con velas encendidas; luego, la cruz del convento y su comunidad, seguidos por otros doce hermanos con cirios y la presidencia, conformada por el padre director y el prior Daniel O’Brien, delante de las andas de Santo Domingo. Los frailes iban cantando “el Hymno que se acostumbra”, con el acompañamiento de instrumentos musicales. El cortejo recorrió todos los claustros, sin que dejaran de repicar las campanas ni de disparatarse cohetes, retornando a la iglesia para concluir depositando al “Santísimo Patriarcha en su altar, causando nueva alegría en sus hijos verle en el trono que sus amantes afectos le han costeado”19. Tal como se dijo, a la caída de ese mismo día principió la Novena, estando manifiesto el Santísimo Sacramento, “con la asistencia de música en la tribuna, rumor de clarín y gran concurrencia de gente que se repitió todas nuebe tardes”, incluida la presencia en algunas de ellas del obispo de Licópolis y auxiliar de Sevilla, el dominico fray José de Esquivel, que sin duda escucharía con gran delectación las prédicas de fray Juan García de Guzmán, “fervorizando mucho al pueblo su doctrina, ayudada del exemplo que ofreze su religiosa vida”. Se sabe que el séptimo día acudió una diputación de la recién fundada Congregación de Nuestra Señora de la Esperanza –más conocida como del Pecado Mortal–, sita en el convento casa grande de San Francisco, trayendo consigo un “Santo Xpto.” que se colocó en un altar provisional preparado al efecto dentro de la capilla, con el que se volverían después a su sede en comitiva procesional20. No habían pasado ni siquiera dos meses de las solemnidades anteriores cuando la Venerable Orden Tercera participó activamente, el miércoles 19 de julio de 1724, en la fiesta con que la comunidad de San Pablo celebró la elección al solio pontificio del dominico Benedicto XIII. Los hermanos terceros, con cirios en las manos, se alinearon junto a los niños del colegio de San Telmo en dos filas en la nave de la epístola para recibir a la procesión litúrgica de entrada hacia el altar mayor; a su paso, el celebrante, que volvía a serlo el obispo dominico fray José de Esquivel, penetró en la capilla, “que estava primorosamente adornada”, y en su interior “se cantó con música el responsorio Magne Pater y dicho el verso cantó su Iltma. la oración Deus qui ecclesiam suam”. Pero, sobre todo, traemos a colación esta función 18. Ibidem, f. 118v. 19. Ibid., ff. 118v-119r. 20. Ibid., ff. 119v-120r, [9]
252 José Roda Peña Archivo Dominicano XXXIX (2018) 237-263 [27] todo su elevado y primoroso retablo, de mano de un curioso Artífise e igualmente estofadas todas las imágenes de Santos y Ángeles que en él se veneran, y los dos lienzos de pared de los lados y en ellos quatro hermosas láminas de rica pintura con molduras doradas, las dos del Nacimiento y Baptismo de N. P. y las otras dos una pintura de la Venerable Señora D.ª Juana de Aza Madre del Santo y otra del Beato Mannés de Guzmán, su hermano, Religioso de su Orden; todo el altar adornado de primorosos ramos de seda y figuras de plata, con mucho número de velas de cera. Y en el nicho principal que ha de ser trono del Santísimo Patriarcha, estava colocado en su tabernáculo el Rey de los Cielos Jesu Xpto en el Admirable y Soberano Sacramento de la Eucharistía, aunque oculto entre accidentes, manifiesto a la fee cathólica y a la común Veneración de el Pueblo, desde muy temprano, celebrándose repetidas vezes en el altar el altíssimo sacrificio de la Missa. N. Santísimo Patriarcha en su peregrina Ymagen de bulto, se manifestó en una desahogada parigüela vestida de faldones de damasco encarnado y blanco, muy bien adornada y la Ymagen con su vestido bordado de oro, el collar y toysón, y algunas joyas de ricas piedras, alumbrándole dos cirios y número de velas de cera. En la nave a que hace testero la Capilla se formó un choro de escaños para la Orden Tercera, presidiendo en la mesa el R. P. Director y nuestro hermano Prior asistidos de bastante número de hermanos. A la hora regular se dio principio a la Missa mayor, que ofició la comunidad deste Religiosíssimo Convento con la Magestad, y sonoro canto que acostumbra; y al entonar la gloria, se esparcieron desde las bóvedas de la Yglessia innumerables estampas de N. G. P. y de otros santos hijos suyos, con muchas flores y olorosas yerbas y número de pajaritos, repitiéndose lo mismo al tiempo de elevar las sacramentales especies y a el ocultar a S. M. después de la Missa. A su tiempo subió al púlpito el M. R. P. fray Juan García de la Viñuela, lector de theología y maestro de estudiantes deste Real Convento, y predicó un sermón de la solemnidad tan docto y profundo, como siempre. Fenecida la Missa se formó una solemne processión que guiava el estandarte de la Orden Tercera acompañado de todos los hermanos con velas encendidas; luego la Cruz del Convento y su religiosíssima Comunidad, a quien seguían doze de nuestros hermanos con cirios y presidiendo el M. R. P. Director y nuestro hermanos D. Daniel O’Brien Prior; luego el santo en su parigüela, cantando la comunidad el Hymno que se acostumbra con acompañamiento de instrumentos músicos y anduvo por todos los claustros, y bolvió a la Yglesia a dexar el santo en su capilla, durando mientras la procesión el repique de campanas y disparo de cohetes. Y acabado se colocó al Santísimo Patriarcha en su altar, causando nueva alegría en sus hijos verle en el trono que sus amantes afectos le han costeado. [16]
253 Nuevas noticias sobre el Retablo de la Venerable ... Archivo Dominicano XXXIX (2018) 237-263 [27] La tarde este día se dio principio a la Solemne Novena, estando manifies- to el Santíssimo Sacramento y nuestro Padre con gran decencia con la asistencia de música en la tribuna, rumor de clarín y gran concurrencia de gente que se repitió todas nuebe tardes, authorizando la mesa, algunas de ellas el Yltmo. y Rmo. Dr. D. fray Joseph de Esquibel, obispo de Lycópoli auxiliar desta Ciudad, hijo de N. Santísimo Padre y deste Real Convento; y predicando todas las tardes el M. R. P. fray Juan García de Guzmán, fervorizando mucho al pueblo su doctrina, ayudada del exemplo que ofreze su religiosa vida. El séptimo día de la Novena vino una Diputación de la Congregación de Nuestra Señora de la Esperanza sita en el Convento de N. S. P. San Francisco y manifestaron al M. R. P. M. fray Gabriel Castellanos, Prior deste Real Convento, y al R. P. Director, que en cumplimiento de su nuevo y santo instituto de rogar a Dios por los que están en pecado mortal, avían determinado venir en rogativa el día siguiente Domingo de Pascua del Espíritu Santo, a rogar a Dios por el fin referido, poniendo por medianero a N. Santísimo Padre y ayudando su súplica las oraciones desta Tercera Orden, y lo mismo participaron a algunos hermanos por no aver avido tiempo de convocar a Junta, cuya propuesta se admitió con grande gozo. Y el referido día Domingo a la hora regular vino la referida Congregación en forma processional, acompañada de número de religiosos hijos de N. P. S. y salió a recibirla la comunidad deste Real Convento y esta Tercera Orden, y aviendo entrado en la Yglesia se colocó el Santo Xpto. que traían en un altar decentemente adornado que se avía prevenido dentro de la Capilla al lado derecho del altar, y los hermanos de la referida Congregación se sentaron interpolados con los terceros y en la mesa se les dio lugar al hermano mayor y Alcalde, entre nuestro Padre Director y hermano Prior y se comenzaron los exercicios de la Novena, como las demás tardes, y fenecidos, salió en la misma forma la dicha Congregación, acompañada de la Comunidad y Orden Tercera hasta la puerta de la Cadena, repartiendo nuestro Padre Director a los hermanos de dicha Congregación Estampas de N. Santísimo Padre que recibieron con grande estimación, y aviéndose despedido bolvió a entrar la Orden Tercera acompañando la Comunidad a la Yglessia. Con lo qual se terminó la función, aviéndose logrado en todas el mayor luzimiento, acompañado de devoción, deviéndose todo al zelo y cuydado de nuestros hermanos, movidos todos del, del dicho M. R. P. Director, incansable en solicitar el culto y obsequio de N. G. P. Sea todo para honra y gloria de Dios y de N. Santísimo Patriarcha Santo Domingo. Y por mandado de la Tercera Orden para perpetua memoria, yo el hermano Secretario pongo esta noticia en San Pablo el Real de Sevilla, en 6 de Junio de 1724. Nicolás Andrés de Yepes, Secretario de la Tercera Orden (rúbrica)”. [17]
254 José Roda Peña Archivo Dominicano XXXIX (2018) 237-263 [27] Figura 1. Cristóbal de Guadix. Retablo de la capilla de la VOT de Santo Domingo de Guzmán. 1707-1709. Parroquia de Santa María Magdalena, Sevilla. [18]
255 Nuevas noticias sobre el Retablo de la Venerable ... Archivo Dominicano XXXIX (2018) 237-263 [27] Figura 2. Vista parcial de la capilla y retablo de la VOT de Santo Domingo de Guzmán en 1890. Foto: Biblioteca Nacional de España. Sign. R/60451. [19]
256 José Roda Peña Archivo Dominicano XXXIX (2018) 237-263 [27] Figura 3. Mesa de altar y banco del retablo de la VOT de Santo Domingo de Guzmán. [20]
257 Nuevas noticias sobre el Retablo de la Venerable ... Archivo Dominicano XXXIX (2018) 237-263 [27] Figura 4. Cuerpo principal del retablo de la VOT de Santo Domingo de Guzmán, que acoge desde 1927 las imágenes titulares de la Hermandad del Calvario. [21]
258 José Roda Peña Archivo Dominicano XXXIX (2018) 237-263 [27] Figura 5. Segundo cuerpo y ático del retablo de la VOT de Santo Domingo de Guzmán. [22]
259 Nuevas noticias sobre el Retablo de la Venerable ... Archivo Dominicano XXXIX (2018) 237-263 [27] Figura 6. Virgen del Rosario entronizada en el camarín del segundo cuerpo del retablo de la VOT de Santo Domingo de Guzmán. [23]
260 José Roda Peña Archivo Dominicano XXXIX (2018) 237-263 [27] Figura 7. Esculturas de Santo Domingo de Guzmán y Santa Catalina de Siena que se postran arrodilladas ante la Virgen del Rosario. [24]
261 Nuevas noticias sobre el Retablo de la Venerable ... Archivo Dominicano XXXIX (2018) 237-263 [27] Figura 8. Escultura de un terciario dominico que pudiera identificarse con el beato Nicolás de Holanda. [25]