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Supervivencia de las tradiciones prehispánicas en la sociedad colonial del Perú: Testamentos de mujeres indígenas de la élite y clase media de los siglos XVI y XVII

Prządka-Giersz, Patrycja

Abstract

El presente artículo discute los testamentos de las mujeres indígenas como una de las fuentes etnohistóricas que proporcionan importantes datos acerca de la supervivencia de las tradiciones prehispánicas en la época colonial. Las informaciones incluidas en las disposiciones testamentarias, en comparación con las evidencias arqueológicas, permiten analizar los diferentes bienes tanto de origen europeo como indígena según su valor geográfico, estratégico y económico.

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124 SUPERVIVENCIA DE LAS TRADICIONES PREHISPÁNICAS EN LA SOCIEDAD COLONIAL DEL PERÚ: TESTAMENTOS DE MUJERES INDÍGENAS DE LA ÉLITE Y CLASE MEDIA DE LOS SIGLOS XVI Y XVII 1 SURVIVAL OF PREHISPANIC TRADITIONS IN THE COLONIAL SOCIETY OF PERU: WILLS OF INDIGENOUS WOMEN OF THE ELITE AND MIDDLE CLASS OF THE 16TH AND 17TH CENTURY Patrycja Prządka-Giersz. Universidad de Varsovia Resumen El presente artículo discute los testamentos de las mujeres indígenas como una de las fuentes etnohistóricas que proporcionan importantes datos acerca de la supervivencia de las tradiciones prehispánicas en la época colonial. Las informaciones incluidas en las disposiciones testamentarias, en comparación con las evidencias arqueológicas, permiten analizar los diferentes bienes tanto de origen europeo como indígena según su valor geográfico, estratégico y económico. Palabras clave: etnohistoria, arqueología, género. Abstract This article discusses wills of indigenous women as one of the ethnohistorical sources that provide important information about the survival of pre-Hispanic traditions in the colonial period. The information found in the testamentary dispositions, compared with archaeological evidence, allows to analyze different goods of both European and indigenous origin by geographical, strategic and economic value. Keywords: ethnohistory, archaeology, gender. Recibido: 17/10/214 Evaluado: 15/06/2015 1 Las investigaciones etnohistóricas fueron financiadas por el Centro Nacional de la Ciencia (NCN) en Polonia a través de la decisión No. DEC-2011/01/B/HS3/02185. Las investigaciones arqueológicas de los contextos funerarios prehispánicos hallados en el sitio Castillo de Huarmey y mencionados en el presente artículo fueron financiados por el NCN en Polonia a través de la decisión No. UMO-2011/03/D/HS3/01609. 125 El proceso de la conquista y la colonización europea de la región de los Andes, al igual como en otras partes del mundo, implicó para las sociedades indígenas un largo proceso de transformaciones socio-culturales y lingüísticas. La gente local fue sometida a un largo período de cambio de su visión y concepción del mundo. Una de las transformaciones más impactantes fue la destrucción del tradicional patrón de asentamiento disperso bajo el régimen de reducciones a pueblos de indios y la gran migración hacia las ciudades. Evidentemente, allí los lazos de parentesco y comunidad indígena conocida bajo el termino de ayllu fueron restringidos y lentamente redefinidos para crear las relaciones sociales basadas en nuevos conceptos. Además, un gran impacto para la sociedad indígena tenía la política de la evangelización, la imposición de nuevos modelos sociales como la monogamia y la fidelidad, la represión de las idolatrías, la superioridad de la lengua castellana, así como las diferentes normas hispanas judiciales. 2 Todos estos aspectos de individuación y diferenciación de las condiciones europeas empezaron constantemente a transformar las formas tradicionales andinas de organización social y provocar el desarrollo de diversos mecanismos de adaptación a la nueva situación, y también formas de mantener sus tradiciones y costumbres centenarias. En el caso del estudio sobre la vigencia de costumbres y tradiciones prehispánicas en la sociedad colonial del Perú se trata de una tarea muy difícil y compleja que requiere de varios análisis basados en diferentes datos provenientes de la documentación colonial –tanto de carácter iconográfico como informativo– en combinación con las evidencias arqueológicas, iconográficas y etnográficas. En las últimas décadas los estudios andinos han mostrado un creciente interés por explorar el tema de mujeres y su rol en las sociedades antiguas. Ello se debe tanto a los descubrimientos de nuevos contextos funerarios de mujeres de la elite indígena, como al surgimiento de los estudios de género en la arqueología y la 2 Véase, entre otros: Nathan Wachtel, The Vision of the Vanquished: The Spanish Conquest of Peru Through Indian Eyes, 1530-1570, New York: Barnes and Noble, 1977. Steve J. Stern, Peru’s Indian Peoples and the Challenge of Spanish Conquest: Huamanga to 1640. Madison: University Of Wisconsin Press, 1993; Juan Carlos Estenssoro Fuchs, Del paganismo a la santidad. La incorporación de los indios del Perú al catolicismo, 1532-1750, Traducción de Gabriela Ramos. Lima: Instituto Riva-Agero, Instituto Francés de Estudios Andinos, 2003, pp. 27-28; Alan Durston, Pastoral Quechua: The History of Christian Translation in Colonial Peru, 1550- 1650. Notre Dame, IN: University of Notre Dame Press, 2007. 126 etnohistoria en general. 3 Especialmente recientes investigaciones han arrojado nuevas luces sobre los sistemas de parentesco, así como de los conceptos de dualidad (masculino/femenino) y complementariedad de género, los que en los Andes se presentan de modo mucho más complejo que en otras partes del mundo. 4 Sin embargo, todavía hay pocos estudios sistemáticos que tratan de abordar este tema desde una perspectiva amplia y multidisciplinaria. Por lo demás, existe cierta tendencia entre investigadores de enfocar sus estudios en el área del sur del Perú, como por ejemplo en el Cusco y sus alrededores, donde se supone que las estructuras tradicionales, generalmente incaicas, perduraron más tiempo que en otras regiones andinas y están plenamente demostradas en la documentación colonial. A su vez, la costa y la sierra central del Perú quedaron más marginadas en el discurso historiográfico, incluso por los mismos cronistas y estudiosos. Uno de los documentos etnohistóricos que proporcionan importantes datos acerca de la sociedad indígena en la época colonial son los testamentos indígenas del siglo XVI y la primera mitad del siglo XVII. Este tipo de documentación notarial, cada vez más apreciado y reconocido por los investigadores de la época colonial, ofrece tanto una visión del mundo prehispánico como su transformación provocada por la colonización española. 5 Obviamente, hay que recordar que no toda la gente indígena de la colonia que tenía bienes dejaba testamentos. Entre este grupo de testadores se encontraban las personas exitosas de la época, 3 Véase, entre otros: Joan M. Gero, “Genderlithics: Women’s Roles in Stone Tool Production”, en Gero, Joan M., y Margaret W. Conkey (eds.), Engendering Archeology: Women and Prehistory. Oxford: Blackwell Publishing, 1991, pp. 163-193; Margaret W. Conkey, Janet Spector, Archaelogy and the Study of Gender, en Advances in Archaeological Method and Theory, vol. 7, Michael B. Shiffer (ed.). New York: Academic, 1984, pp. 1-38. 4 Véase, entre otros: María Rostworowski de Diez Canseco, La mujer en la época prehispánica. Lima: Instituto de Estudios Peruanos, 1986; Irene Silverblatt, Moon, Sun, and Watches: Gender Ideologies and Class in Inca and Colonial Peru. Princeton University Press, 1987; Mary Weismentel, Cholas and Pishtacos: Stories of Race and Sex in the Andes. Chicago: University of Chicago Press, 2001; Karen B. Graubart, With Our Labor and Sweat: Indigenous Women and the Formation of Colonial Society in Peru, 1550 – 1700. Stanford, CA: Stanford University Press, 2007. 5 Véase, entre otros: Kerstin Nowack, “Como cristiano que soy”: Testamentos de la élite indígena en el Perú del siglo XVI, INDIANA 23, 2006: 51-77; Salomon, Frank. “Indian women of early colonial Quito as seen through their testaments”, The Americas 44:325-342, 1988; Susan E. Ramirez, “Rich Man, Poor Man, Beggar Man or Chief: Material Wealth as a Basis of Power in Sixteenthen-Century Peru en: Dead Giveaways: Indigenous Testaments of Colonial Mesoamerica and the Andes. University of Utah Press, 1998, pp. 224-226; Karen B. Graubart, op. cit. 127 especialmente miembros de la nobleza nativa que por medio de este tipo de documento podrían proteger su fortuna y estatus social. Generalmente se trata de los caciques o curacas que llevaban el título de “don” que los distinguía de los plebeyos. Entre este grupo se encontraban también a las mujeres en el rango de curacas o sus esposas que tenían el título de “doña”. Otro grupo de mujeres cuyos documentos proporcionan importantes datos sobre las tradiciones indígenas, a veces más significativos que los anteriores, son las representantes de la clase media que alcanzaron el éxito económico y el reconocimiento social en los espacios urbanos en la época colonial. Este artículo está basado en tres documentos no publicados que fueron elegidos como más representativos de un total de veinte testamentos analizados de mujeres indígenas, provenientes de la región de la costa y la sierra central del Perú. Los tres documentos tratan de mujeres que abandonaron sus grupos familiares de origen –sus ayllus– para empezar una nueva vida en el espacio urbano de la colonia –en un pueblo de “indios” o una reducción. El testamento más temprano es del año 1598, de María Lapan, una “india biuda del ayllo Ydcar” del pueblo Santiago de Surco, actualmente la ciudad de Lima. 6 El siguiente documento es de Catalina Carguay Chumbi del año 1608, que era nacida en Huarochirí y que se mudó al pueblo de Santiago del Cercado que fue una de las reducciones establecida en las periferias orientales de la ciudad de Lima. 7 El último testamento es del año 1649 y fue dictado por doña Juana Flores “yndia natural deste pueblo de Ambar, del ayllo de Guacas”, parte alta del valle de Huaura en la costa norcentral del Perú. 8 Este documento es más largo que los anteriores y contiene dieciséis folios e incluye además una memoria de los bienes de la dicha difunta con las informaciones sobre su ejecución. El presente artículo muestra el análisis preliminar de los datos incluidos en las disposiciones testamentarias, en las clausulas sobre bienes y herederos, dejando una serie de otras informaciones que nos ofrecen estos documentos acerca de la realidad colonial temprana. Los testamentos a pesar de su estructura bastante rígida y controlada por el orden colonial, como pocos documentos de la época, expresan los deseos de personas verdaderas, dejando huellas tangibles de su propia existencia del mundo que les rodeaba. Este material 6 “Testamentos de Indios”, Archivo General de la Nación, Lima (AGN), legajo 3, expediente 313. 7 “Testamentos de Indios”, AGN, legajo 1, expediente 21. 8 Archivo Arzobispal de Lima (AAL), Testamentos, legajo 42, expediente 1. 128 nos permite analizar los diferentes bienes y sus elementos tanto de origen castellano como indígena según su valor cultural, geográfico, estratégico y económico. En los escasos estudios realizados sobre el tema, generalmente predominan los análisis enfocados en los conceptos occidentales como la propiedad privada, la herencia, el poder económico y las relaciones familiares. Hay pocos estudios que abarcan el tema desde una amplia perspectiva histórica y comparativa resaltando los aspectos tradicionales que fueron transmitidos por medio de los registros de bienes en los testamentos indígenas. Debido a esta situación en la literatura todavía existen muchos estereotipos de las mujeres nativas acerca de su estatus social, laboral, familiar y económico durante el período colonial temprano. Evidencias arqueológicas: ajuares funerarios de las mujeres Para comprender mejor la magnitud de la problemática planteada y obtener una perspectiva más amplia del pasado de las mujeres indígenas, y antes de analizar los documentos coloniales, es necesario hacer un recorrido por los datos provenientes de evidencias arqueológicas. Tanto los patrones funerarios como las representaciones iconográficas muestran que a lo largo del tiempo las mujeres de élite ocuparon diferentes posiciones sociales, culturales, políticas y económicas. Por lo tanto, se puede observar claramente que su éxito y prestigio social dependía, al igual que en otras culturas del mundo, del acceso a bienes materiales y simbólicos. En el caso del mundo prehispánico caracterizado por sociedades ágrafas, los contextos arqueológicos son lo más importante para el estudio de las tradiciones prehispánicas, especialmente acerca de los ajuares funerarios. Se puede notar que el rango de las personas se reflejaba tanto en la cantidad y la calidad de las ofrendas que formaban sus ajuares funerarios. Al principio hay que notar que para los Andes Centrales todavía no disponemos de registros arqueológicos para todos los períodos de la cronología andina. La mayoría de los entierros femeninos ricos que conocemos corresponde a las culturas de Período Intermedio Temprano (200-800 d.C.), donde se observa una notable diversificación social de la nobleza femenina. La tumba de la Señora de Cao hallada en el complejo monumental de la huaca de Cao Viejo presenta un rico ajuar femenino compuesto 129 por múltiples objetos de prestigio de metal y otros materiales valiosos. 9 Lo que llama la atención es que entre sus bienes figuraban los atributos tradicionalmente relacionados con el poder y el prestigio masculino, como armas. Otros contextos arqueológicos provenientes de la costa norte de los sitios de San José de Moro, en el valle de Jequetepeque 10 , o de Illimo y Chornancap en el valle de Lambayeque 11 , proporcionan valiosa información acerca de los ajuares de las mujeres del antiguo Perú que desempeñaban el posible papel de funcionarios del culto religioso. Otras evidencias arqueológicas que demuestran el alto estatus de la mujer en la sociedad de la época provienen de la sierra de sitios tales como Queyash Alto 12 , Pashash 13 y Pacopampa 14 . Tanto las evidencias iconográficas, como los ajuares personales demuestran que las mujeres tenían acceso a los bienes de lujo y objetos exóticos, entre los cuales se encontraban diferentes objetos de prestigio, como los alfileres de cobre de tipo tupu, figurillas y conchas de Spondylus. Además, desempeñaban un papel central en la preparación de alimentos y bebidas, como la chicha, y también, en la producción de tejidos finos. Lo relevante es que estos datos reflejan una amplia estratificación de la nobleza femenina y sugieren, según la interpretación prevaleciente, que el estatus de la mujer en la sociedad no fue necesariamente inferior al del varón. En cambio, para períodos más tardíos no disponemos de muchas evidencias arqueológicas acerca del tema. Esta situación se refiere especialmente a las culturas responsables de la difusión de las tradiciones sureñas por todo el ámbito andino que 9 Elías Mujica Barreda, et al., El Brujo: Huaca Cao, centro ceremonial moche en el valle de Chicama. Lima: Fundación Augusto N. Wiese, 2007. 10 Luis Jaime Castillo, Ulla Holmquist, “Mujeres y poder en la sociedad mochica tardía”, en El hechizo de las imágenes: estatus social, género y etnicidad en la historia peruana, Narda Henríquez (ed.). Lima: Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú, 2000, pp. 13-34; Donnan, Christopher, Luis Jaime Castillo, “Excavaciones de tumbas de sacerdotisas moche en San José de Moro, Jequetepeque”, en Moche propuestas y perspectivas. Actas del Primer Coloquio sobre la Cultura Moche, Trujillo, 12 a 16 de abril de 1993, Santiago Uceda y Elías Mujica (eds.). Trujillo-Lima: Universidad Nacional de La Libertad-Institut Français d’Études Andines, 1994, pp. 415-424. 11 Alana, Cordy-Collins, “Labretted Ladies: Foreign Women in Northern Moche and Lambayeque Art”, en Moche Art and Archaeology in Ancient Peru, Joanne Pillsbury (ed.). Washington, D.C: National Gallery of Art, 2001, pp. 246-257. 12 Joan M. Gero, “Field Knots and Ceramic Beaus: Interpreting Gender in the Peruvian Early Intermediate Period”, en Gender in Pre-Hispanic America, Cecelia F. Klein (ed.). Washington, D.C.: Dumbarton Oaks, 2001, pp. 15-55. 13 Terence Grieder, The Art and Archaeology of Pashash. Austin: University of Texas Press, 1978. 14 Seki, Yuji, Juan Pablo Villanueva et al. “Nuevas evidencias del sitio arqueológico de Pacopampa, en la sierra norte del Perú”, Boletín de Arqueología PUCP 12:69-96, 2008. 130 perduraron hasta la conquista europea, es decir, a las culturas Tiwanaku, Wari e Inca. Entre los escasos contextos arqueológicos conocidos de la nobleza indígena de este período 15 , el descubrimiento que merece destacarse es la tumba intacta de cincuenta y ocho mujeres de alta nobleza wari hallada en el Castillo de Huarmey, en la costa norte del Perú. 16 Debido a su riqueza, el hallazgo aporta impresionantes datos sobre el rol y la posición de las mujeres de esta época. 17 Cabe subrayar que hasta ahora es la única tumba conocida de la élite imperial wari que demuestra el estatus más alto de las mujeres sepultadas, comparable con las reinas o coyas de los tiempos de los Incas. Entre las ofrendas funerarias se encontraron más de mil trescientos objetos de prestigio, poder y valor simbólico que constituían sus pertenencias. Comparando estos datos con las informaciones provenientes de los documentos coloniales tempranos, encontramos muchas analogías en cuanto al carácter y la naturaleza de los objetos que formaban los ajuares personales. Entre las mujeres sepultadas en el mausoleo del Castillo de Huarmey, una de ellas destacaba por un rico ajuar funerario que reflejaba su alto estatus (la Dama Principal) 18 . Sus prendas de vestir fueron elaboradas de telas finas de fibras seleccionadas de camélido y lana de algodón. Posiblemente, aparte de una larga túnica, llevaba en los brazos una chalina o lliclla sujetada por un alfiler tupu elaborado de plata, que en estos tiempos tenía un valor más apreciado que el oro. Los cronistas del siglo XVII, como Guaman Poma de Ayala 19 y Martin de Murúa 20 confirman que este elemento característico del atuendo femenino se relacionaba exclusivamente con las mujeres nobles que lo usaban para las llicllas, así como algunos tipos de túnicas. Los dibujos de las coyas o las reinas incaicas presentan varios elementos de la indumentaria femenina que fue usada por las mujeres indígenas de la colonia y fue 15 Véase, entre otros: William H., Isbell, y Anita G. Cook, “A New Perspective on Conchopata and the Andean Middle Horizon”, en Silverman, Helaine, William H. Isbell (eds.), Andean Archaeology, Vol. II: Art, Landscape and Society. Nueva York: Kluwer Academic/Plenum Publishers, 2002, pp. 249-305; Isbell, William H., Antti Korpisaari. “Burial in the Wari and the Tiwanaku heartlands: Similarities, differences, and meanings”. Diálogo Andino: Revista de Historia, Geografía y Cultura Andina 39:91-122, 2012; Tung, Tiffiny A. Violence, Ritual and the Wari Empire. A Social Bioarcheology of Imperialism in the Ancient Andes. Gainesville: University Press of Florida, 2012. 16 Milosz Giersz, “El hallazgo del mausoleo imperial“, en Castillo de Huarmey El mausoleo imperial Wari, Milosz Giersz, Cecilia Pardo (eds.). Editorial: Museo de Arte de Lima – MALI, 2014. 17 Patrycja Przadka Giersz, “Ajuar personal: las mujeres de la élite wari y su atuendo”, en Castillo de Huarmey. El mausoleo..., op. cit., pp. 100-127. 18 Ibídem, pp. 105-110. 19 Felipe Guamán Poma de Ayala, op. cit. 20 Martín de Murúa, op. cit. 131 registrada en sus testamentos. Estos no son otras prendas que las túnicas largas sujetadas por los cinturones decorativos, las llicllas y mantas, entre otros. Junto a esta mujer fueron depositados tres cestos finamente decorados que contenían una variedad de elementos del ajuar personal, como las orejeras –el antiguo símbolo de poder, tradicionalmente relacionado con los hombres de alta nobleza–, y también accesorios y herramientas relacionados con la actividad textil. 21 Todos estos objetos se destacaban por la excepcional calidad técnica y artística. Entre ellos se hallaban cuchillos de bronce, cucharas, piruros, agujas, husos, un punzón, puntas de obsidiana provenientes de la sierra sureña, envoltorios de textiles, ovillos, concentraciones de hilos de colores y otros elementos decorativos hechos de metales, como las placas en forma trapezoidal. Además, la dama fue rodeada por un conjunto de vasijas de carácter ceremonial, destinado principalmente a los rituales de libación. Entre los recipientes se distingue el excelente vaso tipo kero elaborado de piedra blanca con decoración tallada que fue colocado simbólicamente delante de la mujer. 22 Como mostraron los análisis, en este vaso se servía la chicha, la bebida más apreciada en los tiempos prehispánicos. 23 En este grupo de vasijas de carácter ceremonial destacaba también un par de keros gemelos de cerámica 24 , un par cantimploras cara-gollete con decoración polícroma 25 , y dos cuencos de plata y de cerámica 26 . Es relevante que la mayoría de los bienes, especialmente los marcadores de prestigio que formaron su ajuar personal aparecían en pares, como dos objetos iguales. Los ajuares funerarios de otras mujeres nobles sepultadas en la tumba no fueron tan abundantes, pero sí compartían muchos rasgos comunes que reflejaban su alto estatus social. Además, cada individuo presentaba entre sus bienes objetos excepcionales e individuales relacionados con diferentes prácticas culturales que tienen muchas analogías con las pertenencias incluidas en los inventarios de testamentos de las mujeres indígenas de la época colonial temprana. Entre estos se encontraron tanto objetos de prestigio como 21 Es muy probable que los cestos cuidosamente elaborados y decorados que servían en los tiempos prehispánicos para guardar utensilios y otros objetos personales, en el tiempo colonial se convirtieron en las petacas, véase la nota de pie 11. 22 Castillo de Huarmey. El mausoleo..., op. cit., pp. 130-132. 23 Milosz Giersz, op. cit., p. 92. 24 Castillo de Huarmey. El mausoleo..., op. cit., Fig. 80 a y b. 25 Ibidem, Fig. 86 a y b. 26 Ibidem, Fig. 197. 132 hachas de bronce y cuchillos de diferentes formas y tamaños, así como objetos de carácter ritual y cotidiano como figurillas, caleros, sonajas, y también diferentes bloques de minerales y pigmentos naturales. El análisis sistemático de todos los accesorios que formaban parte de los ajuares personales de las mujeres, según su uso, procedencia, posible significativo cultural, incluso su iconografía, nos permite reconstruir una imagen más compleja del mundo femenino en el pasado, que es muy útil en los estudios enfocados también en la sobrevivencia de las tradiciones prehispánicas después del contacto europeo. 27 Herencia y continuidad de vestidos tradicionales Es significativo que entre las primeras pertenencias mencionadas en las listas de bienes y propiedades de todos los testamentos analizados se encuentran prendas tradicionales de vestir de las mujeres, tales como las chalinas indígenas o llicllas, mantas usadas para abrigarse y fajas o cinturones con decoraciones complejas. Asimismo, se mencionan los vestidos femeninos tipo anacu o asqu que es una túnica larga sin mangas, de tela cuadrada o rectangular que cubre el cuerpo desde el cuello hasta los pies y esta sujetada por un cinturón decorativo y ancho. Es una de las prendas que más conserva su estirpe prehispánica, y que en la época colonial fue muy popular entre las mujeres de alto estatus, especialmente en la región de la costa norte. Lo que es llamativo es que las prendas de trajes de uso tradicional se mencionan según sus propios nombres en quechua, como llicllas o anacu, atribuyendo a estos artículos calificadores, como viejo –probablemente referido a objetos heredados de otra generación o generaciones anteriores–, traído, nuevo y “ya servido”. Además, en los testamentos los tejidos y las prendas prestigiosas de uso tradicional como las llicllas y las túnicas se registraban en pares según la antigua tradición andina. Juana Flores declaró tener varias prendas en pares: “Yten mando a mi ahijada Barbola una lliclla negra ya trayda y otra manta blanca de lana de Castilla”. Las descripciones nos dicen también mucho sobre las preferencias de los colores de vestidos de mujeres. Toda la ropa de origen tradicional se caracterizaba por los colores apagados y sin contraste característico para la estética occidental de la época. Los vestidos 27 Castillo de Huarmey. El mausoleo..., op. cit.