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Habitar al margen. Prospección histórica sobre el arquitecto Alejandro Herrero Ayllón

Oliveira, Silvana Rodrigues de

Abstract

Es posible reconocer en la trayectoria de Alejandro Herrero Ayllón diferentes marginalidades. Sus circunstancias personales lo llevaron a aislarse de su entorno en diferentes ocasiones. Fue un estudiante que se preocupó por la arquitectura anónima y como arquitecto fue consciente de la responsabilidad social de la arquitectura y en sus proyectos estimulaba la convivencia y vida saludable para los habitantes de las viviendas que proyectaba en la posguerra española. Proyectos que Herrero consideraba prioritarios tal como lo manifiesta en la correspondencia continuada con su amigo Félix Candela, exiliado en México. Partiendo de sus documentos personales este artículo revisa la producción arquitectónica y palabra escrita de Herrero en torno al habitar al margen, rescatando sus propósitos donde las personas eran consideradas prioritarias; tema también enfatizado por Jane Jacobs en la década de 1960 y necesarios en el urbanismo contemporáneo.

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22 Es posible reconocer en la trayectoria de Alejandro Herrero Ayllón diferentes marginalidades. Sus circunstancias personales lo llevaron a aislarse de su entorno en diferentes ocasiones. Fue un estudiante que se preocupó por la arquitectura anónima y como arquitecto fue consciente de la responsabilidad social de la arquitectura y en sus proyectos estimulaba la convivencia y vida saludable para los habitantes de las viviendas que proyectaba en la posguerra española. Proyectos que Herrero consideraba prioritarios tal como lo manifiesta en la correspondencia continuada con su amigo Félix Candela, exiliado en México. Partiendo de sus documentos personales este artículo revisa la producción arquitectónica y palabra escrita de Herrero en torno al habitar al margen, rescatando sus propósitos donde las personas eran consideradas prioritarias; tema también enfatizado por Jane Jacobs en la década de 1960 y necesarios en el urbanismo contemporáneo. Palabras clave: Vivienda social Espacio de convivencia Tradición y modernidad Periferia arquitectónica FINALISTA XII BIAU RESUMEN DOI 10.22201/fa.14058901p.2023.50.85722 23 Introducción. Habitar al margen en la trayectoria vital de Alejandro Herrero La palabra “margen”, según diccionarios de lengua española, se refiere a “extremidad”, “orilla de una cosa”, “lo que queda sin ocupar”. Por lo tanto, habitar al margen encaja en vivir en lo inusual; en los bordes, en las fronteras del sistema convencional, en lo que no estaba programado. Es el habitar de forma espontánea en territorios carentes de proyectos, desprovistos de responsabilidades públicas que colaboren para una sociedad equilibrada donde prevalezca la socialización entre sus habitantes. Mirando al pasado, desde una revisión histórica, es posible hallar en la trayectoria del arquitecto Alejandro Herrero Ayllón diferentes situaciones de habitar al margen. A veces de forma metafórica en su faceta personal, otras, como un profesional que realizaba proyectos en donde imperaba su preocupación y responsabilidad social como arquitecto. Pronto se interesa por la arquitectura anónima y sus valores los aplicará Habitar al margen. Prospección histórica sobre el arquitecto Alejandro Herrero Ayllón SILVANA RODRIGUES DE OLIVEIRA en su obra construida en la posguerra española estimulando la convivencia y vida saludable jun- to a las viviendas. La enfermedad que Herrero padeció en su juventud termina siendo un estímulo de lucha y de creación intelectual. En 1936, como persona sensible registra sus preocupaciones: “Para el futuro, el destino del hombre debe basarse en una gran solidaridad, que es lo contrario de que unos se aprovechen y abandonen a los otros. Debe tratarse de organizar el mundo en solidaridad de países y hombres, hacia el bienestar de todos”.1 Este artículo repasa la producción y palabra escrita de Herrero en torno al habitar al margen rescatando sus propósitos donde las personas son prioritarias. Consciente de la distancia temporal y diferencias de ámbitos y escalas de la producción arquitectónica de Herrero, este 1 Archivo Municipal de Huelva, Fondo Alejandro Herrero Ayllón (AMH_ FAHA). 24 estudio busca relacionar sus reflexiones con los planteamientos que se han ido incrementando en las últimas décadas con la recomendación de concebir los espacios públicos como generadores de vida, propios de las iniciativas pioneras de la activista social Jane Jacobs, del arquitecto danés Jan Gehl o del sociólogo urbanista francés François Ascher, entre otros. Metodología y circunstancias Este texto es fruto de una investigación más extensa2 sobre el arquitecto Alejandro Herrero Ayllón (Madrid 1911-1977) apoyada en fuentes primarias extraídas del Archivo Municipal de Huelva (AMH), especialmente del apartado dedicado al arquitecto, Fondo Alejandro Herrero Ayllón (FAHA), con innumerables documentos de proyectos y legajos personales: escritos, fotografías y un gran número de correspondencias, información complementada con datos de otros archivos. El artículo de Ángela Giral sobre Félix Candela en los Estados Unidos,3 publicado en Bitácora arquitectura en 2011, cita algunas misivas de Herrero enviadas a Candela en México, lo que permitió localizar y completar la relación epistolar entre ambos. Desde sus retiros habla de sus expectativas profesionales y personales; diálogos que se convierten en vínculos vitales y apoyos mutuos. 2 Silvana Rodrigues de Oliveira, Alejandro Herrero Ayllón. Arquitectura e investigación desde sus correspondencias, cuadernos y fotografías, Tesis doctoral en arquitectura (cum laude, inédita) EIDUS – ETSA Universidad de Sevilla, mayo 2021. 3Ángela Giral, “Félix Candela en los Estados Unidos”, en Bitácora arquitectura, núm. 23, nov. 2011, p. 48, DOI:10.22201/fa.14058901p.2011.23. Itinerario vital de Herero Herrero estudia en la Escuela de Arquitectura de Madrid con la promoción de 1935, teniendo como grandes amigos a Félix Candela Outeriño y Eduardo Robles Piquer. Etapa de debate en el entorno madrileño sobre la introducción de la modernidad centroeuropea y al mismo tiempo del reconocimiento de la modernidad desde la racionalidad de la arquitectura popular, fomentada por diversos profesores entre ellos Teodoro Anasagasti y Leopoldo Torres Balbás. Formación que Herrero irá perfeccionando con actividades complementarias como su colaboración en la Asociación Profesional de Alumnos de Arquitectura (APPA), vinculada a la Federación Universitaria Escolar (FUE). Participa en el “Concurso-Exposición de Arquitectura Popular Española”, obteniendo el primer premio junto con Antón Pacheco, con el trabajo “La casa Popular en la Región de Soria”. Los viajes de estudios promueven su atracción por la fotografía identificándose con “arquitecturas sin arquitecto”, consideradas como un “contrapun- to a los afanes renovadores de la modernidad”. Imágenes que años más tarde ilustrarán algunos artículos en la española Revista Nacional de Arquitectura (RNA). El itinerario vital de Herrero se verá salpicado de diferentes rupturas que lo llevaran a vivir al margen. La primera está relacionada con su salud. En la primavera de 1935, mientras cursaba el último año de la carrera, padeció una crisis de tuberculosis ingresando en un sanatorio que le impide obtener su título este año. Luego, en el verano de 1936, cuando todavía se encontraba convaleciente en la casa de su familia paterna en Soria, estalla la Guerra Civil Española. Coincide en esta ciudad con su exprofesor, el catedrático de Historia de la Arquitectura, Leopoldo Torres 25 Balbás, afianzando una larga amistad reflejada en una relación epistolar duradera hasta el año del fallecimiento del maestro en 1960.4 Finalizada la contienda, regresa a Madrid y obtiene su título de arquitecto a primeros de 1940. En la primavera de este año acepta la plaza de Arquitecto para Obras Especiales en la alejada ciudad de Huelva. Todo indica que se tratara de un exilio interior, una forma de eludir el acoso político debido a su pasado cercano a la II República, además, su hermano mayor, Vicente, así como varios compañeros, entre ellos Candela y Robles Piquer se habían exiliado en México. Asimismo, su única hermana y su padre, ex masón, pasaban por expediente de depuración. En su nuevo destino, Herrero esquiva el control de la posguerra y mantiene una continuada relación epistolar con sus compañeros. Otras veces trabajaba calladamente, elaborando apuntes y escritos. Será uno de los arquitectos que “condicionados por un mismo denominador común” participa en la “recepción de la modernidad arquitectónica andaluza”.5 Pese a la decisión de Herrero de apartarse del ambiente gestor madrileño, mantiene contacto con varios compañeros que ocupan importantes cargos en la cúpula administrativa del nuevo Estado. Además de su puesto en el ayuntamiento onubense, ejerce como subdelegado del Instituto Nacional de Vivienda de la provincia de Huelva. Su buena gestión y labor proyectual lo encaminan a realizar una producción teórica, en donde también expone parte de su obra construida. Es consciente de que proyecta una “arquitectura menor”; afronta los problemas desde la integración al lugar, respondiendo a sus características particulares. Adopta en su trabajo profesional las tempranas reflexiones de 1937: “el arquitecto ha de ser lo más consciente posible a la hora de enfrentarse a una realidad”.6 4 Silvana Rodrigues de Oliveira, “Cartas entre Alejandro Herrero y Félix Candela: amistad, arquitectura y técnicas constructivas”, ZARCH, núm19, diciembre 2022. 5 Eduardo Mosquera Adell y M. Teresa Pérez Cano, La vanguardia imposible: quince visiones de arquitectura contemporánea andaluza, Sevilla, COPT. Junta de Andalucía, 1999. 6 Archivo Municipal de Huelva, Fondo Alejandro Herrero Ayllón. Fotografías de Alejandro Herrero Ayllón, luego referentes para su arquitectura. Fuente: RNA, núm168 (1955). Parroquia S Antonio Ibiza, (c. 1934). Fuente: AMH_FAHA. 26 Dos textos singulares. La ideación de espacios intermedios junto a las viviendas En el primer artículo que Herrero redacta en su fase profesional, Independencia de circulaciones y trazados de poblados,7 sintetiza con maestría lo aprendido en las clases de Urbanología del profesor José Fonseca. Expone las ventajas de la aplicación de sistemas de circulaciones separadas para tránsito peatonal y rodado en proyectos de ordenación de poblados o conjuntos de viviendas, priorizando la dilatación de la calle peatonal para crear un lugar de relación junto al acceso de las células vivideras. Se apoya en 7 Alejandro Herrero Ayllón, “Independencia de circulaciones y trazados de poblados”, Revista Nacional de Arquitectura, núm. 81, sep. de 1948, pp.354-355. los ideales de la ordenación de la manzana Radburn. Enseña un trabajo suyo presentado en el Seminario de Urbanología en 1939, todavía como estudiante, sobre Ideas para el trazado de poblados rurales, asimismo cuatro proyectos, uno antes de obtener el título, la primera experiencia en la que aplica lo aprendido. Artículo que pasó a ser un referente para el trazado de los nuevos poblados del Instituto Nacional de Colonización.8 En un artículo posterior, titulado 15 Normas para la composición de conjunto en barriadas de vivienda unifamiliar9 redacta una serie de recomendaciones para el trazado de nuevos barrios 8 José Antonio Flores Soto, “Espacio intermedio en los pueblos de colonización de Alejandro de la Sota”, Norba. Revista de Arte, núm. 41, España, 2021, p. 265. Artículos de Alejandro Herrero Ayllón publicados en la Revista Nacional de Arquitectura: RNA, núm 80 (sep.1948) y RNA, núm 168 (dic. 1955). Fuente: Biblioteca. ETSA Sevilla. 27 y estimula la incorporación de recintos, de “plazoletas” para la realización de “actividades básicas” circundadas por edificaciones generando un “lugar de vida de un grupo de familias” con el fin de conseguir que la vida en ellos sea más agradable. Hace claras referencias a la memoria colectiva como un valor a ser rescatado en un proyecto. La periodista-socióloga Jane Jacobs, manifestaba en torno a 1960 que el espacio de socialización y encuentro ayuda a la creación de vínculos entre las personas, reorientando el enfoque del espacio público en las grandes ciudades.10 Planteamientos heredados por varios estudiosos del espacio urbano, entre ellos el arquitecto Jan Gehl, quien formula terminologías propias relativas a los usuarios del espacio colectivo y a las variantes del uso real del mismo, del tipo: ‘¿quiénes?’ ‘¿qué?’ ‘¿dónde?’ ‘¿cuántos?’ ‘¿cuán- to tiempo?’ Términos reconocidos en la praxis de Herrero; la actualización o inserción de algunas palabras a extractos de sus textos (destacados en cursiva) lo convierte en contemporáneo: Quitemos de las calles residenciales, siempre que podamos, el tráfico rodado –inhóspitas calzadas y aceras– llevándolo por circuitos exteriores. Muchos barrios no necesitan circulación rodada. En poblaciones pequeñas el tránsito normal de los habitantes –mujeres y hombres al trabajo, al mercado, al comercio, los niños al colegio, al esparcimiento, o alguna visita– puede ser a pie, en patinetes, en bicicleta; y, en las poblaciones mayores, los tranvías y autobuses no tienen 9 Alejandro Herrero Ayllón, “15 Normas para la composición de conjunto en barriadas de vivienda unifamiliar”, Revista Nacional de Arquitectura, núm, 168, dic. de 1955, pp. 17-28. 10 Jane Jacobs, Muerte y vida de las grandes ciudades, Madrid, Península, 1967. que llegar hasta la puerta de todas las casas. Solo hay que prever como servicio diario el tránsito local de abastecimiento, de recogida de basura, de ambulancias y bomberos (servicios públicos generales) y estas atenciones y cualquier otra contingencia eventual, no hay inconveniente que queden a una corta distancia, servidas por una calle de tránsito general dispuesta para muchas calles de vivienda. 11 Años más tarde, sobre los límites de conjuntos urbanos Jan Gehl hacía una serie de recomendaciones que ya estaban recogidas en la obra construida de Herrero: transiciones suaves y fluidas entre las dife- 11 Alejandro Herrero Ayllón, “15 Normas…, op. cit., p. 17. Dibujos de Alejandro Herrero con estudio de tipos de manzanas y definición de áreas peatonales con espacios intermedios de convivencia. Fuentes: AMH_FAHA y Herrero, RNA, núm 168 (1955). 28 rentes categorías de espacios públicos. […] Es conveniente y a menudo importante que las transiciones, por ejemplo, entre la calle de la ciudad y del grupo residencial estén señaladas físicamente, pero al mismo tiempo es fundamental que la señalización no sea una demarcación tan firme que impida los contactos con el mundo exterior.12 El habitar y el espacio público comunitario Una breve y concisa frase del arquitecto-crítico italiano Alberto Sartoris, aparece recortada y pegada en uno de los cuadernos de notas de Herrero: “Arquitecto no es tan solo una persona capaz de dibujar edificios, es la persona capaz de crear un ambiente –ciudad o casa– en que el hombre se sienta feliz”. Palabras que evidencian el interés de Herrero por la vivienda social y resaltan ser constante búsqueda para ofrecer el bienestar y felicidad a los usuarios de sus obras. Sus proyectos para barriadas y poblados sin duda arrastran los aprendizajes de su etapa de formación, reflejadas en sus textos citados y en varias memorias de sus proyectos. Aplica con gran destreza combinatoria de células vivideras, agrupándolas cuidadosamente, formando las manzanas, las calles y plazas “dentro de una concepción jerarquizada, sumamente racional, y a su vez, plenas de valor estético desde un pun- to de vista compositivo […], la fue pergeñando poco a poco, y tiene unas claras matrices funcionalistas”.13 La virtud de esta labor se centra en el empleo de elementos sencillos, propios de arquitecturas menores, atendiendo a unos ajustados programas y a las normativas entonces 12 Jan Gehl, et al., La humanización del espacio urbano: la vida social entre los edificios, Barcelona. Editorial Reverté, 2006, p. 71. 13 Eduardo Mosquera Adell y M. Teresa Pérez Cano. La vanguardia imposible…, op. cit. vigentes, acordes con las estrictas posibilidades constructivas y económicas. Emplea el ladrillo en muros de carga, citaras o capuchinas; cubiertas de tejas apoyadas en tablazón sobre rollizos de madera; asimismo investiga con bóvedas tabicadas de ladrillo. Se tratan de conjuntos modestos en forma, cuentan con la incorporación de elementos decorativos locales como recercados, cierros, faroles y pozos (con la función de servir agua potable). Cuida la inserción en el lugar y siempre que fuera posible, incorpora zonas para el esparcimiento y generadores de relaciones sociales. “Herrero va a ser capaz de escribir una de las más interesantes lecciones de nuestro ambiente arquitectónico: la coherencia entre investigación y práctica de la arquitectura”.14 Transcurridos varios años de Herrero en Andalucía, escribe a Candela confirmando su predilección por los proyectos de vivienda: Lo que considero más mío y hago con más interés son los proyectos de barriadas de viviendas protegidas que he hecho 8 o 10 en estos años, tres de ellos en Huelva capital y los otros en pueblos […]. Espero que cualquier día me decida a mandarte planos de todo. Ha sido bastante esfuerzo en unos tres años, pero se iban acumulando los proyectos hechos sin que se ejecutaran ninguno ni se cobraran, enrareciéndome mucho la vida. Por fin parece que ambas cosas van a suceder [...]. Mis ilusiones inmediatas están en estas obras que se van a empezar y en las cuatro o cinco que están aún en el aire. Carta Alejandro Herrero Ayllón a Félix Candela Outeriño, 01 de marzo de 1953.15 14 Idem. 15 Fuente. “Architectural Records and Papers, Department of Drawings & Archives, Avery Architectural and Fine Arts Library”, de la Universidad Columbia de Nueva York. (Fcarp, box 16). 29 En Huelva, Herrero va modelando la ciudad con la creación de nuevos barrios. Dirige el equipo responsable del trazado de la Barriada de Huerta de Mena y la Esperanza, con la participación de destacados arquitectos: Sedano Arce, Anadón Frutos, Riestra Limeses, Rodríguez Cordero y Morales Lupiáñez. De forma unitaria o en pareja proyectan diversos grupos de viviendas plurifamiliares manteniendo una gran homogeneidad volumétrica. Conjunto catalogado en el apartado de vivienda social en el Docomomo Ibérico. Algunas obras seleccionadas evidencian los planteamientos teóricos de Herrero: Circulaciones separadas Los conceptos de circulaciones aprendidos en aquellas clases de Urbanología reflejados en su artículo sobre la separación de circulaciones, los aplica en diversos proyectos como en el concurso para 100 viviendas sociales en San Leonardo (Soria, 1940), realizado con Guillermo Cabrerizo, del que obtienen el primer premio. Duplican y separan las circulaciones, el tránsito de animales comunicados en un extremo con el campo y en paralelo los caminos peatonales conectados con el pueblo y con la inclusión de espacios comunitarios con horno de pan y áreas de estancia. En la vivienda recuperan la cocina tradicional de la región pinariega estudiada en el Concurso de Arquitectura Popular. Incluye en el artículo otros proyectos, realizados ya en Andalucía. Recorridos entre límites virtuales y la cinta de Moebius En la parcela irregular de la Barriada Federico Mayo (Ayamonte, 1950), Herrero genera un espacio central vividero en forma de “Z”, con conexión en sus extremos en tres puntos a distintas cotas con la población. Logra un recorrido en forma de un ocho espacial, con subidas y bajadas relacionando espacios interiores y exteriores de la urbanización, haciéndose público lo privado, lo que recuerda la cinta de Moebius. Formaliza en su interior espacios públicos continuos en declive, como un adelanto a las normativas actuales de eliminación de barreras. Para el arquitecto la “exagerada irregularidad” geométrica de la parcela es un estímulo para “obtener un gran número de rinconadas”, “lugares donde es apetecible sacar la silla a la calle y disfrutar de la tertulia […].” Formaliza un límite virtual con la inserción de Cinta de Moebius: Implantación de 50 viviendas en Ayamonte. Fuente: RNA, núm 168, dic. 1955; Exposición Escher en Lisboa. Fuente: fotografía autoría propia (2017). 30 imperceptibles arcos junto a los accesos logrando delimitar y respetar lo privado como único impedimento al trasiego. Algo que recuerda sus primeras fotografías en las Islas Baleares tomadas en su época de estudiante. Límites. Patio y espacio público interior En el conjunto de 76 viviendas protegidas Francisco Summers (La Palma del Condado, 1951), proyecta una acertada ordenación racional y al mismo tiempo laberíntica, con grupos de viviendas adosadas volcadas a espacios comunes, obteniendo recorridos sorpresivos huyendo de las “inhóspitas calzadas y tránsito rodado”. Concentra la circulación rodada en la periferia de la parcela, dispone una gran plaza junto a la vía principal que hace de recibidor y una sucesión de plazas menores conformando recorridos con carácter de paseo. En el único “tipo en T”, el arquitecto repite la sucesión de vacíos de la ordenación, insertando patios, una de las referencias más significativas de la tradición de la arquitectura sureña, y también recurrente en el movimiento moderno, dice: “La vida en el patio tiene gran importancia en Andalucía, donde se pasan muchas horas y se toma el fresco en las noches veraniegas; donde crecen las plantas haciéndolos más agradables”. Entre transparencias y visiones directas desde el eje de acceso, se vislumbra el “patio de estar”, alargando las miradas, sin interferir en la privacidad de la casa: entrar para salir”. Obra completa. Espacios saludables El proyecto de Aldea de Minas de las Herrerías (Puebla de Guzmán, 1952), un poblado a mayor escala, construido para mineros, se puede entender como una “obra completa”. Atiende a una cuidada ordenación en un extenso territorio donde implanta grupos de viviendas, equipamientos y una serie de elementos complementarios: jardines, mobiliario urbano, detalles de la iglesia y de la escuela. Además, él será el fotógrafo de la obra. El arquitecto comentaba que modernamente hay una “tendencia a situar las manzanas residenciales entre zonas de campo con amplios espacios arbolados de juego de niños y reposo”, Implantación ‘laberíntica’ 76 viviendas en La Palma del Condado y planta tipo vivienda con dos patios. Fuente: RNA, núm 168 (1955). 37 Jacobs, Jane 1967 Muerte y vida de las grandes ciudades, Madrid, Península. Mosquera Adell, Eduardo y M. Teresa Pérez Cano 1999 La vanguardia imposible: quince visiones de arquitectura contemporánea andaluza, Sevilla, COPT. Junta de Andalucía. Rodrigues de Oliveira, Silvana 2021 Alejandro Herrero Ayllón. Arquitectura e investigación desde sus correspondencias, cuadernos y fotografías. Tesis doctoral en arquitectura inédita, EIDUS – ETSA Universidad de Sevilla. Sevilla. 2022 “Cartas entre Alejandro Herrero y Félix Candela: amistad, arquitectura y técnicas constructivas”, ZARCH, núm.19, Zaragoza, diciembre. 2022 “Concurso-Exposición de Arquitectura Popular Española (1933). ‘La Casa Pinariega’ e influencias en proyectos de Alejandro Herrero Ayllón”. Cuaderno de notas, núm .23, Inédida, Madrid. Archivos consultados Archivo Municipal de Huelva, Fondo Alejandro Herrero Ayllón (AMH_FAHA), <https://www.huelva.es/portal/es/paginas/ fondo-alejandro-herrero-ayll%C3%B3n>. “Architectural Records and Papers, Department of Drawings & Archives, Avery Architectural and Fine Arts Library”, de la Universidad Columbia de Nueva York. (Fcarp, box 16), consultado en agosto de 2015. Alejandro Herrero fotografiado por su hija María Agustina Herrero Molina, entonces futura arquitecta, durante una visita a la Barriada de Guadalupe (c. 1968). Fuente: AMH_FAHA.