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Crítica en torno a la representación fílmica de la publicidad y el consumo : un caso del cine español

Fernández Gómez, Jorge David; Jiménez-Varea, Jesús

Abstract

Consumo y publicidad son dos fenómenos íntimamente ligados a la sociedad moderna y el discurso fílmico como reflejo de la realidad en la que nace no puede dejar de representarlos. El propósito del presente ensayo es abordar esta cuestión en su estado incipiente, es decir, antes de haber alcanzado sus actuales grados de desarrollo y competencia. Con ese fin se ha seleccionado un caso de la cinematografía española que presenta estas cuestiones de una forma especialmente explícita por el carácter crítico de su mensaje.

Full text

Global Media Jou nal ISSN: 2007-2031 [email p o ec ed] Ins i u o Tecnológico y de Es udios Supe io es de Mon e ey México Fe nández Gómez, Jo ge Da id; Jiménez Va ea, Jesús C í ica en o no a la ep esen ación ílmica de la publicidad y el consumo: un caso del cine español Global Media Jou nal, ol. 3, núm. 6, o oño, 2006, p. 0 Ins i u o Tecnológico y de Es udios Supe io es de Mon e ey Mon e ey, México Disponible en: h p://www. edalyc.o g/a iculo.oa?id=68730611 Cómo ci a el a ículo Núme o comple o Más in o mación del a ículo Página de la e is a en edalyc.o g Sis ema de In o mación Cien í ica Red de Re is as Cien í icas de Amé ica La ina, el Ca ibe, España y Po ugal P oyec o académico sin ines de luc o, desa ollado bajo la inicia i a de acceso abie o 02/04/2008 12:53 PMJo ge D. Fe nández y Jesús Jiménez Va ea - GMJE Page 1 o 7h p://gmje.m y.i esm.mx/ e nandez_jimenez.h m Ve sión en español - - - - Volumen 3, Núme o 6 | O oño 2006 A ículo an e io | Siguien e a ículo | Reg esa a índice C í ica en o no a la ep esen ación ílmica de la publicidad y el consumo: un caso del cine español. Jo ge Da id Fe nández Gómez (1) y Jesús Jiménez Va ea (2) Uni e sidad de Se illa Resumen Consumo y publicidad son dos enómenos ín imamen e ligados a la sociedad mode na y el discu so ílmico como e lejo de la ealidad en la que nace no puede deja de ep esen a los. El p opósi o del p esen e ensayo es abo da es a cues ión en su es ado incipien e, es deci , an es de habe alcanzado sus ac uales g ados de desa ollo y compe encia. Con ese in se ha seleccionado un caso de la cinema og a ía española que p esen a es as cues iones de una o ma especialmen e explíci a po el ca ác e c í ico de su mensaje. Palab as cla e: publicidad, consumo, cine, Juan An onio Ba dem, ideología. Abs ac Consump ion and ad e ising a e closely ela ed phenomena wi hin mode n socie y, so ilms, as e lec ions o he eali y in which hey a e made, canno help po aying hem. The ollowing essay a emp s o cope wi h his subjec in a phase p e ious o i s cu en deg ees o de elopmen and compe ency. To ha end, he au ho s ha e chosen a Spanish ilm ha depic s such ma e s in specially explici way because o he c i ical message i con eys. Keywo ds: ad e ising, consump ion, cinema, Juan An onio Ba dem, ideology. In oducción La sa u ación in o ma i a es un hecho en la ac ualidad: no icias, lib os, sms, e-mails, películas, música..., es imposible e ene odos los con enidos que nos llegan. En e ec o, el núme o de mensajes que se emi en dia iamen e supe a con c eces la capacidad de ecepción de los públicos. Y es e o e booking de da os, si nos a enemos a la comunicación pe suasi a, se acen úa no ablemen e. Los espec ado es no e ienen la g an can idad de mensajes publici a ios que se ubican en el en o no más ce cano ( allas, ca eles, mupis, e c.), que oyen po la adio, que en en la ele isión o que les llega po cualquie o o medio de comunicación de masas. Además, hábi os como el zapping epelen los es ue zos de los publici a ios po comba i es a c isis de ecepción aumen ando el núme o de pases de cada anuncio. Po o o lado, las au o idades es án cada ez más comp ome idas a ela po los consumido es, con olando la inse ción publici a ia pa a no bomba dea indisc iminadamen e y no pe judica al consumido . En es e sen ido, se limi an iempos en ele isión, se p ohíbe publici a cie as ca ego ías de p oduc o y se pe siguen cie as écnicas de publicidad. Todo es o obliga a la publicidad y el ma ke ing a in es iga en caminos al e na i os pa a llega a los públicos. Las ó mulas con encionales de comunicación es án pe diendo e icacia y se buscan o as he amien as que alcancen los obje i os p opues os: p oduc placemen o ad e ainmen son caminos al e na i os en ele isión que pe siguen conec a con los públicos de o o modo. Se busca habla al a ge indi ec amen e, sin que se pe ciba explíci amen e que se a a de iempo pa a la publicidad. En es e sen ido, el espec ado no se sien e in adido po los anuncios en el sen ido adicional: un bloque de publicidad ompe el p og ama que se es á iendo. Es as ó mulas se pe ciben su ilmen e po que no se co a una emisión o un mensaje, sino que la publicidad es á inse ada en el mensaje mismo (en la película, la se ie o el p og ama de cocina de u no). Es as écnicas, si bien se ienen u ilizando desde hace ela i amen e poco iempo, ienen p eceden es muy an iguos que, aunque no se pueden conside a es ic amen e como he amien as de ma ke ing, sí son una sue e de ó mulas que bien pueden conside a se como una p ehis o ia de la publicidad below he line. El cine es uno de los medios más u ilizados pa a desa olla es as écnicas. De hecho, el p oduc placemen nace en la pan alla g ande y iene una eme gencia no able en es e medio. No es és e el luga pa a e lexiona sob e el po qué de la p oli e ación de es e o ma o en el cine, pe o no cabe duda de que una de las p incipales azones es su dimensión na a i a. Pa a ep esen a un discu so eal y co idiano del cine con empo áneo hay que llama a las cosas po su nomb e, y en la ac ualidad odo iene ma ca: un coche, un e esco o una camisa. Vi imos en una sociedad ma quis a y pa a do a de es a pa icula idad al discu so ílmico hay que ma ca lo. Y se puede hace sin ánimo luc a i o (como ocu ie a en algunas películas del pasado) o hace lo in e esadamen e, cob ando un canon po ello. En es e es udio no p e endemos ealiza un análisis po meno izado de p oduc placemen o de cualquie o o nue o o ma o. Nues o obje i o pasa más po mos a lo que pod íamos conside a los cimien os de es as écnicas en el cine español median e el es udio de una película conc e a que se nos an oja pa adigmá ica a es e espec o. Pa adigmá ica po la óp ica c í ica e incisi a que ansmi e de la publicidad, el consumo y el sis ema de me cado en gene al. Lo que hoy se ha ans o mado en el día a día me cado écnico (el agen e 007 con eloj, coche y mó il de ma ca), en el ilm se mues a de o ma c í ica como écnica incipien e p oceden e de los Es ados Unidos (pa a hace nos una idea con una película ac ual, piénsese en The T uman Show, Pe e Wei , 1998). 02/04/2008 12:53 PMJo ge D. Fe nández y Jesús Jiménez Va ea - GMJE Page 2 o 7h p://gmje.m y.i esm.mx/ e nandez_jimenez.h m En e ec o, se ha seleccionado como co pus de nues o abajo la película Esa pa eja eliz (Ba dem y Ga cía, 1951) po que desc ibe la oposición en e la maquina ia consumis a de la cul u a es adounidense y la ealidad an agónica de la dep imida España anquis a. Al ex apola las écnicas me cado écnicas de la Amé ica de la opulencia al e eno baldío de la posgue a española, dichas écnicas se hacen más e iden es, p ecisamen e po su al a de adecuación al escena io. Así, lo que los di ec o es p e enden es ep esen a en ono i ónico las bases sob e las que se asien a la sociedad de consumo y po ex ensión la asimilación de écnicas come ciales ma cadamen e es adounidenses. No obs an e, pa a que su pa odia sea ealmen e e ec i a, los au o es lle an a cabo una ec eación igu osa de las écnicas mencionadas. Sob e es e co pus y pa iendo de es as p emisas nues a p opues a pasa po una lec u a de los símbolos a pa i de un abajo de con ex ualización y análisis he menéu ico donde se yux aponen las me as y modos de alcanza las de los dos pe sonajes p incipales. De es e modo, se ca ac e iza de mane a de allada la pe sonalidad, compo amien os y ac i udes de los p o agonis as pa a cons i ui los en exponen es de dos o mas pa adigmá icas de en ende el consumo. El p ime bo ado de Esa pa eja eliz ue esc i o du an e la p ima e a de 1950, pe o su ealización no comenzó has a ab il del año siguien e y en el in e alo el p oyec o expe imen ó impo an es modi icaciones. En un p incipio, la his o ia e a más la ga y, sob e odo, más ágica: el jo en ma imonio p o agonis a había pe dido un hijo, lo cual ma caba de pa hos las acciones de los pe sonajes (Ce ón, 1998, p. 81). Desde ese p ime a amien o a gumen al de cla as conexiones neo ealis as, el guión de ini i o se desplazó hacia una ca a apa en emen e más amable que se apoyaba en mayo medida en la sá i a que en el e a o social ealis a. Al elimina el ondo de ama gu a po el hijo allecido, los compo amien os ansiosos de los dos p o agonis as an sólo pueden a ibui se a sus dis in as o mas de a on a cómo ele a su es a us pa a pode accede a los obje os de consumo. Así pues, en su o ma inal, el ilm con igu a una e lexión más pu a sob e los enómenos de la publicidad, el consumo y la emp esa. Pa a ap ecia lo ace ado que ue el esul ado es p eciso es ablece p e iamen e un mínimo con ex o. En el año que se demo ó el odaje de Esa pa eja eliz ambién se p odujo la culminación de una e olución en el pano ama in e nacional que u o impo an es consecuencias en el ámbi o nacional y que quedan e lejados den o de la película. A aíz de la de o a de Alemania en la II Gue a Mundial, el alan e de F anco había cambiado, pe diendo su an e io a án expansionis a de econquis a del impe io a la somb a de los log os de Hi le . España no suponía amenaza alguna pa a el nue o equilib io mundial y la única medida que se adop ó con a el égimen anquis a ue el es ablecimien o de un bloqueo diplomá ico y económico a pa i de 1946. Todo cambia ía en 1950 cuando el p incipio de la Gue a de Co ea, como uno de los pun os culminan es de la p ime a e apa de la Gue a F ía, demos ase a EE UU la con eniencia de asegu a las elaciones con sus aliados así como la subo dinación de naciones necesi adas. En es a segunda ca ego ía en a el caso español, así que en 1950 la ONU puso in al bloqueo p o ocando nume osos cambios en la ida polí ica y dia ia española. España se con i ió no sólo en un in e esan e des ino u ís ico sino ambién en un me cado más pa a los p oduc os de la boyan e indus ia es adounidense de la posgue a. No se puede deja de ad e i la c uel i onía de un bomba deo publici a io sob e una España en la mise ia desde unos EE UU que habían con i mado su luga como una de las po encias mundiales y que i ían en esos años el camino hacia la ase que algunos his o iado es han denominado La Amé ica de la opulencia (Vi es, 1989). En el seno de esa Amé ica se in en a on la cul u a adolescen e, los supe me cados, la comida ápida, los es au an es au ose icio,... Si Hollywood ab icaba sueños, se puede deci que el nue o impulso publici a io p oceden e de EE UU “ endía” ales sueños a odo el mundo. Esa pa eja eliz cons i uye un p ecoz es imonio de esa expo ación del Ame ican Way o Li e, a a és de la cual “los Es ados Unidos acaba on imponiendo un es ilo de ida en Occiden e que aba caba desde la a qui ec u a y la o ganización gube namen al a la opa in e io y el hoola-hoop... Las modas y o mas de consumo de los es adounidenses se hicie on modélicas...” (Vi es, 1989, p. 12). Ap oximación a las dos isiones del consumo en el ilm La película ep esen a la dico omía que se es ablece en e el sueño consumis a ( ep esen ado po la p o agonis a emenina: Ca men) y el sueño emp esa ial ( ep esen ado po el p o agonis a masculino: Juan), que pese a pa icipa de una misma na u aleza son adicalmen e opues as. La búsqueda de la elicidad es el mo o i al de ambos pe sonajes pe o los medios pa a alcanza la, las acciones que desa ollan, los códigos sociales y, en esencia, el en oque de esa elicidad son an agónicos. El sueño consumis a y la cul u a del ocio La p o agonis a emenina del ilme ep esen a el sueño consumis a, aunque pa adójicamen e se a e de una cos u e a que abaja po cuen a p opia en su domicilio pa icula (nada más lejos de lo que se ía el escena io na u al de odo ac o de consumo: un come cio). De hecho, en el p ime guión de la película, Ca men abaja en unos g andes almacenes — supe icie po an onomasia del hecho consumis a—, pe o suponemos que, pa a aleja la del cí culo consumis a y a la ez pa a acen ua más si cabe su sueño —y, po an o, amo a la acción de comp a—, es ecolocada como au ónoma. Que sea un pe sonaje emenino el que ep esen e es a endencia de consumo exace bado, casi en e mizo (pese a que po su p eca ia economía sólo se pueda desa olla en sueños), no es en absolu o g a ui o. Debemos ene en cuen a que las muje es, en p opo ción, adquie en una can idad de p oduc os muy supe io a los homb es: “las muje es comp an o in luyen en la adquisición del 80% de odos los bienes de consumo. Es o incluye el 51% del me cado de la elec ónica y el 75% de los medicamen os sin ece a. También in luyen en el 80% de las decisiones sob e el cuidado de la salud” (Popco n y Ma igold, 2001, p. 37). Po o a pa e, el ac o de consumo más que un ac o medi ado, e lexi o o acional es eminen emen e emocional. En es e con ex o, si enemos en cuen a nues a adición g eco-la ina donde a las muje es se les a ibuye un desa ollo men al únicamen e emocional (c . Shlain, 2000, p. 188), és as se ían las consumido as po excelencia desde una isión es e eo ipada. Dado su alan e emo i o, iel al pe il comen ado, Ca men ansía una elicidad inocen e y un an o i eal. Su deseo eminen emen e simbólico (muy en consonancia con el uni e so publici a io al cual es muy a icionada) se basa más en necesidades emocionales como las de es ima, que en o as acionalis as que se es uc u en a pa i de la capacidad económica. Pe sigue un obje i o aspi acional desde el plano social y no me amen e económico, po que pa e del consumo como signi icación. En es e sen ido, se puede en ende que es eliz con lo que iene pe o no po ello enuncia a la “o a elicidad” (la de los anuncios) a golpe de aza . De ahí su con ianza ciega en el des ino; el s a u quo se puede e al e ado sin p oponé selo po que odo es á esc i o. La quie ud y con ianza de Ca men en que en algún momen o le llega á “la buena nue a” se undamen a en su e en el a um, en endido és e como una con ianza ciega en el des ino pe o exen a de sus conno aciones ágicas. 02/04/2008 12:53 PMJo ge D. Fe nández y Jesús Jiménez Va ea - GMJE Page 3 o 7h p://gmje.m y.i esm.mx/ e nandez_jimenez.h m En is a de lo an e io la obsesión de Ca men son las p omociones de en as, conc e amen e los so eos, y po ex ensión odos los juegos de aza . P ueba de ello es la secuencia del picnic: en ella bomba dea a su pa eja eci ándole di e en es p omociones de p oduc os; pa a acen ua más la ieb e jugado a de la jo en, los au o es culminan es a a en u a del pa que con unas apues as a la ule a. Si en endemos el so eo como una écnica de ma ke ing que consis e en el o ecimien o, en un espacio empo al conc e o, de un alo adicional, que de alguna mane a induce a ap o echa la ocasión, se puede comp oba como Ca men se ajus a pe ec amen e al a ge ipo de es as p omociones. Y es que con iene los dos asgos más ca ac e ís icos del ca ác e de la p o agonis a: el alo adicional (la o a elicidad ansiada) y la idea de empo alidad (“quizá no uel a a epe i se”, asun o de la a alidad, es deci , se puede cambia adicalmen e si la sue e acompaña). La p omoción de en as no sólo o ece bene icios cuan i icables (como los p emios económicos) sino ambién alo es di ícilmen e cuan i icables. Es e es el caso de amosas p omociones como la campaña de Maggi en la que el p emio consis ía en la publicación de las ece as de las ganado as. P ecisamen e, la p omoción del jabón Flo i en la película esponde a es e ipo de p emios di ícilmen e cuan i icables. Se en iende que el deseo no es an o po el egalo sino po el momen o de ecibi lo (el día de comp as). El hecho de que Ca men es é an in luida po los so eos además se debe, como imos, a que po aquellos años en España exis ía una ma cada endencia a acoge las expo aciones ame icanas. El o gullo pa io comienza a des anece se po las penu ias causadas po la au a quía impe an e has a la echa: La admi ación a la españolidad y su co ejo de exp esión impe ial inicia un len o e i e e sible decli e que culmina en los p ime os años de la década de los cincuen a. De epen e e minan las es icciones de agua y luz, desapa ecen las ca illas de acionamien o, se celeb a el Cong eso Euca ís ico de Ba celona —la Olimpiada de la Hos ia, según la designación popula —, se i ma el Conco da o con la San a Sede, y los acue dos con los Es ados Unidos de a iba. Mís e Ma shall nos aía —po in— leche en pol o y man equilla, mien as que el ío Sam, ocado po esa idícula chis e a majo e e, nos enseñaba con el dedo el ame ican way o li e (Ma chamalo, 1996, pp. 74-75). En e las es a egias de po enciación del consumo que se asladan a España cabe des aca , po su ele ancia en el ilme que nos ocupa, el auge de los concu sos publici a ios pa ocinados po emp esas come ciales. Pa a un pe sonaje a alis a como el in e p e ado po El i a Quin illá, su espe anza en que el des ino se enca gue de emedia su pob eza encuen a un nue o cauce con es os concu sos. Es in e esan e señala que, como el jabón Flo i de Esa pa eja eliz, en EE UU los ab ican es de jabones y p oduc os de limpieza se encon a on en e los p ime os en pa ocina espacios adio ónicos como ía de p omoción de sus a ículos. Conc e amen e, es a elación ha quedado inmo alizada en el é mino soap ope a, acuñado popula men e pa a denomina a los se iales d amá icos en cualquie medio, desde que dos impo an es emp esas de p oduc os de higiene y limpieza paga on los p ime os se iales adio ónicos. Colga e-Palmoli e ompió el uego con el p og ama Cla a, Lu’n Em en ene o de 1931 y, poco después, P oc e & Gamble segui ía su ejemplo has a con e i se en la eina de es a ó mula p omocional. Pa alelamen e se desa olló la a iedad adio ónica de los concu sos, que p i ilegiaba la pa icipación de los oyen es y basaba g an pa e de su e ec i idad cona i a en la pe sonalidad de los p esen ado es. En EE UU es e ipo de p og amas lo eció a pa i de los años cua en a con ejemplos an b illan es como Take I o Lea e I , con su amosa p egun a de los sesen a y cua o dóla es, y T u h o Consequences. Es os quiz shows u ie on su co espondencia den o del ámbi o adio ónico español en concu sos como Lo oma o lo deja y Doble o nada (VV. AA., 1999, pp. 37-45). Sin emba go, la modalidad de concu so que in e esa a la p o agonis a de Esa pa eja eliz es el gi eaway show, en el que el concu san e depende mucho o comple amen e del aza y que u o uno de sus p incipales exponen es en el es adounidense S op he Music! El his o iado de los medios Russell Nye señaló la elación en e el desa ollo de es e ipo de concu sos y el consumismo lo ecien e: “T as ein e años de dep esión, p i ación y aus e idad en iempo de gue a, S op he Music! supo oca la ib a adecuada en una sociedad opulen a y consumis a. Du an e los años siguien es, los concu sos hicie on llo e egalos sob e los adioyen es” (1970, p. 398). De nue o, el con as e con la si uación española es e iden e y el ilm de Ba dem y Be langa no despe dicia la opo unidad de pone la de mani ies o. De es e modo, Ca men pe sigue la elicidad que los anuncios p ome en, una elicidad e íme a, i eal y oní ica —idea que se conc e a en la denominación de la p omoción en cues ión: “la pa eja eliz”—. El p oblema que a p io i iene un so eo como el que p opone Flo i pa e de que si se en ega “un único p emio, aunque és e sea muy a ac i o, desalien a a los pa icipan es po las pocas posibilidades que cuen an pa a consegui lo” (Zo i a, 2000, p. 27). Pe o dada la na u aleza de un pe sonaje como Ca men, es echamen e ligada al aza , es e p oblema se con ie e en un e o. Y es que el p emio no podía es a más inculado al sueño consumis a que la p o agonis a ep esen a: odo un día de comp as en di e en es almacenes de bienes de consumo isible —zapa os y a ículos depo i os de pesca pa a el e aneo— y el dis u e de se icios p opios de la cul u a del ocio — es au an e y sala de ies as pa a e mina la jo nada—. Es deci , un paseo e íme o e i eal po el Olimpo del consumo, se a a de una ugaz subida a los cielos que a modo de spo ep esen a el sueño inal de la p o agonis a. Es o es, un día con la pe sona más que ida, su media na anja o el ma ido “pe ec o” (en es e caso, el pob e Juan). Pa a hace lo que más le gus a ?o al menos eso c ee, dado que aún no ha enido la ocasión de p oba ? como es comp a a des ajo. En su pe iplo consumis a iaja en un au omó il de lujo con cho e pa a eco e los luga es más ociosos y po an o deseables de Mad id. A los au o es les da la ocasión de es ablece un con as e decepcionan e en e ealidad y p emio median e un su il juego de ocul aciones y mues as: el laman e coche de Flo i ci culando po el paupé imo ba io de Ca men o una abulosa colgadu a publici a ia que lo ado na en el mismo plano que un ca el manusc i o desdibujado y pob e que eza “ alle ”. Acompaña a Ca men un ep esen an e de la emp esa jabone a o ganizado a, Flo i ?un e sión muy pa icula de Vi gilio en el descenso a los in ie nos de Dan e?, pe ec o a que ipo de lo que se ía el elacionis a público mal en endido (Be nays, 1976), es deci , un so is a que ende su imagen igual que el jabón que ep esen a. La película mues a es e ipo de igu a asnochada, pesada e indeseable ecuen emen e, de hecho, una buena pa e de los pe sonajes que pululan po el ilm ienen es e ca ác e . Con odo es o, el paseo po el cen o de la capi al, se cons i uye, como si de un spo se a a a, en un eco ido oní ico, inalcanzable y único (al menos a p io i). Es amos an e un complejo anuncio ebosan e de elicidad que p e ende se un escena io de ensueño pa a las pob es, is es y dep imidas idas de Ca men y po ex ensión Juan. En es e sen ido, a i ma Ma chamalo que “los signos de opulencia —ambien es selec os, depo es exclusi os, dis inción— se con e i án en e e en e de la publicidad del momen o, obligada a mos a espejismos de lujo y esplendo a una sociedad que, sob e odo, quie e dis ancia se de una ealidad co idiana ma cada po la penu ia” (1996, p.113). En el ilm la pa adoja se e ue za con el in e calado de momen os de dep esión económica y social de los p o agonis as en e o os de elicidad e íme a y ugaz. Así, se mues a una ca encia económica ex ema pa a i i el día a día (el hecho de ca ece de un apa amen o p opio o la malnu ición acompañada de en e medades); con inuas peleas debidas a la necesidad; o la pica esca conc e ada en imos 02/04/2008 12:53 PMJo ge D. Fe nández y Jesús Jiménez Va ea - GMJE Page 4 o 7h p://gmje.m y.i esm.mx/ e nandez_jimenez.h m malnu ición acompañada de en e medades); con inuas peleas debidas a la necesidad; o la pica esca conc e ada en imos u o de la desespe ación de los pe sonajes. Todo es o, que ep esen a el momen o eal, se hil ana con o as escenas elices que o man pa e del imagina io publici a io más di e ido y ma a illoso. Así, cons an emen e se can an jingles (“la pa eja eliz, sí, sí, que i en con en os y con ilusión”) que in oducen a los p o agonis as en el uni e so mí ico publici a io en los momen os más inap opiados; se eci an slogans deli an es (“a la elicidad po la elec ónica” o “el jabón Flo i es sinónimo de elicidad”) como con a éplica a diálogos de ele ancia en escenas de al a ca ga d amá ica; y se pa a asean in e minables cue pos de ex o (mien as el jo en ma imonio se pelea ai adamen e, un ep esen an e de Flo i g i a: “en nomb e de la elicidad el jabón Flo i les saluda ¿qué es la elicidad? Mens sana in co po e sano. Men e limpia y co azón limpio. La a más, cues a menos, huele mejo ...”.) desa ollando las bondades de los p oduc os en si uaciones simila es. En de ini i a, un cúmulo de écnicas de ma ke ing imb icadas pa a da cue po a la pa adoja exis encial de la época, po o a pa e eje undamen al del ilm. De es e modo, du an e el me aje de Esa pa eja eliz obse amos: spo s (“hablo en nomb e de la elicidad” o “Mad id a sus Pies”), p oduc placemen (po ejemplo, de b andy Te y cuando escuchan el pa ido de ú bol), publicidad ex e io (ca eles de cine de Concha Pique o calenda ios), p omoción de en as (so eo de Flo i ), elaciones públicas (ge en e de la compañía de segu os o ep esen an e de Flo i ), cuñas de adio (du an e el pa ido de ú bol), e c... Como en un anuncio se a a de mos a una elicidad e íme a, ic icia, que es p ecisamen e lo que ansía Ca men siendo buena p ueba de ello su a ición al cine. Y es que po aquellos años de dep esión, como indica Ma chamalo, “el cine, incluso el más in ascenden e, si e de ál ula de escape a una población que no anda muy sob ada de e asiones” (1996, p. 171). Asimismo, sos iene Albe o P ie o que “el obje i o de oda es a p oducción [cinema og á ica] es el de aleja a los homb es y muje es del escena io eal donde es án i iendo, se les aleja de la His o ia, pa a que i an o a his o ia que al no exis i más que en su pensamien o no es noci a, y además les plan ea una salida a sus p oblemas co idianos a base de soña ” (1981, p. 36). En nues o caso, la p o agonis a sueña con las his o ias i eales y ma a illosas que p oyec an en el cinema óg a o de su ba io, como la de Tú y yo (Lo e A ai , Leo McCa ey, 1939). En oposición a es e en oque, Juan abaja como écnico en el cine, po lo que cuando e una película con su seño a la disecciona y analiza, eliminándole la mágica i ealidad p opia de la icción cinema og á ica y enseñando su e ien e más écnica y ope a i a, es deci , lo eal. Po ello, en la p oyección de Tú y yo donde Juan a i a oz mues a su conocimien o en ma e ia cinema og á ica (acla ando la écnica del a elling y po an o ompiendo la magia) los espec ado es (sumidos en un placen e o sueño) le obligan a calla se po que no quie en despe a , al menos en el cine. El sueño emp esa ial o el homb e que se hace a sí mismo In e p e ado po Fe nando Fe nán Gómez, Juan, el p o agonis a del ilme es un ipo soñado que ocul a su ena oní ica median e un escudo cons uido a base de p agma ismo exace bado, el p oblema es que pese a su ené gica nega i a en acep a lo, es un pelele eple o de deli ios de g andeza. Su obje i o, al igual que el de su esposa ambién es la elicidad, pe o en es e caso se a a de o o ipo de elicidad y po an o se ob iene a a és de unos medios adicalmen e opues os. F ases como “el amo no lo es odo” o “es acilísimo gana dine o” de inen cla amen e al pe sonaje y lo con aponen a su muje . De igual modo, en a ias ocasiones, Juan c i ica la pasión de su esposa y ei indica la inicia i a de lab a la p opia o una con abajo y conocimien o, en lo que cons i uye una de ensa a ul anza de lo que, años después, Young bau iza ía “me i oc acia”, e i iéndose al esul ado de la ó mula: I + E = M (in eligencia + es ue zo = mé i o) (Young, 1999). Se a a de una ac ualización del mi o del sel -made man —el homb e hecho a sí mismo— que, en es e caso, se cub e con dos opajes de la mode nidad de su momen o: la educación a dis ancia como o ma y la elec ónica como con enido. Los cu sos po co espondencia exis ían en Eu opa y EE UU desde mediados del siglo XIX y su abanico de o e as se ue inc emen ando a lo la go del siglo siguien e has a que, en la echa de Esa pa eja eliz, las posibilidades aba caban desde la musculación a las clases de dibujo y pin u a. Pa a quienes no habían pasado de los g ados elemen ales de la enseñanza eglada, es a ía de ap endizaje se e igía en una opo unidad apa en e de accede a una o mación especializada y, al ez, a esa posibilidad de p omociona se en la escala social. Ba dem y Be langa as ean la publicidad de la época pa a concebi a un pe sonaje an p e endidamen e in anqueable po aquella como Juan, pe o en el ondo an in luenciable. El ema de la p oli e ación de los cu sos po co espondencia (como medio pa a p ospe a en la sociedad) es pa adigmá ico a es e espec o. Juan p e ende abandona su abajo del cine median e el es udio de la elec ónica. Si epasamos los mensajes publici a ios del momen o encon amos un pa alelismo impo an e: “Cu so de ibu ación. Con nues o í ulo se le ab i án odas las pue as; No con íe en su sue e y si abaja des ine ho as lib es a supe a sus ap i udes; una si uación b illan e la consegui á Vd. Si posee los conocimien os siguien es: con abilidad y aquimecanog a ía; Aspi e a un pues o mejo es udiando con abilidad en su p opia casa; ¡Cho e s! Escuelas Nue a Yo k. Enseñanza ápida con coches ame icanos y eu opeos” (Ma chamalo, 1996, pp. 209-210). “A la elicidad po la elec ónica” a i ma una y o a ez la academia Rius en el ilm, pues en aquella época la elec ónica se había con e ido en un des acado símbolo de p og eso. De nue o Ma chamalo ilus a es a endencia en la ida eal al a i ma que “se écnico de adio se con i ió en una de las p o esiones de u u o: ¡Hacen al a écnicos! —publici a un anuncio en ab il de 1945—, España necesi a con u gencia homb es écnicamen e capaci ados” (Idem, 209). La sus i ución de las ál ulas de acío, ágiles, pesadas y len as po los ansis o es, ecién in en ados en 1948, había pe mi ido educi el amaño y mejo a el uncionamien o de los disposi i os elec ónicos, en e ellos el apa a o de adio, con el que se ha iden i icado an o que la palab a “ ansis o ” se emplea coloquialmen e como sinónimo de aquél. Si los cu sos po co espondencia apelan al mi o del “homb e hecho a sí mismo” en gene al, los cu sos de elec ónica emi en di ec amen e a la igu a del in en o -emp esa io que Juan aspi a a se y que end ía p obablemen e su máximo ep esen an e en la igu a his ó ica de Thomas Edison. Así pues, en e al sueño consumis a, Juan ep esen a el sueño emp esa ial (un enómeno simila a lo que años después en España se ino a llama “la cul u a del pelo azo”). Es o es, una o ma de en ende los negocios undamen ada en la idea de que el consumido es pasi o y po ello con un p oduc o inno ado amen e es úpido ?concebido y ealizado con el mínimo es ue zo? se puede llega al éxi o. Pa a ilus a es e concep o piénsese en una de las p ime as ideas e oluciona ias de Juan: el “ abuloso” es en uno: cale acción, ho nilla y lámpa a. Dicho de o o modo, Juan p e ende alcanza la glo ia come cial en el mínimo espacio de iempo, y con ello en iquece se ápidamen e. Es e concep o come cial del p o agonis a choca con su emenda animad e sión al ac o de consumo en si: po un lado, p e ende p eocupa se en conoce las necesidades de los consumido es (al inal sólo es udia las suyas p opias) pa a o ece les p oduc os que deseen y, po an o, demanden (aunque ealmen e sus in en os po conoce el me cado son an nulos como su in e sión en in es igación); po o o lado, de es a la ieb e consumis a que exis e a su al ededo ?con su muje como bande a? y que no es o a cosa que un público po encial an ás ico pa a sus hipo é icos p oduc os e ideas emp esa iales. Una de las secuencias del ilme donde Juan mues a su adical oposición a la cul u a consumis a se obse a cuando iaja en el au omó il de lujo de Flo i 02/04/2008 12:53 PMJo ge D. Fe nández y Jesús Jiménez Va ea - GMJE Page 5 o 7h p://gmje.m y.i esm.mx/ e nandez_jimenez.h m Juan mues a su adical oposición a la cul u a consumis a se obse a cuando iaja en el au omó il de lujo de Flo i acompañado de su seño a, un cho e y el ep esen an e de la ma ca de jabones, siguiendo un p og ama de isi as an e io men e pac ado. Juan, que lo que quie e ealmen e es en e is a se con su socio, lucha po no segui la u a consumis a azada al e ando los deseos de su esposa y sob e odo del p og ama. No es casual que an a insis encia y ehemencia e minen en un acciden e le e que as oca los planes de unos y o os. Con odo es o, como imos, Juan se ajus a a la pe ección al a que ipo del homb e que se hace a sí mismo. Bas e eco da la escena de la no ia donde desde las al u as (pa adójicamen e en un a e ac o eléc ico que se es opea) Juan a gumen a que se á “el amo” po que lo e odo desde a iba. Es e concep o de an icipa se a los cambios se imb ica di ec amen e con el mi o de hace se a uno mismo, enido de los EEUU y basado en el concep o del pione o. Es o es, cuando el colono ame icano in en a ab i se camino en el nue o con inen e lo hace de o ma espacial, de mane a que p e ende p ospe a , sob e odo económicamen e, en la indi idualidad. De la mano de es a ieb e expansi a es á la idea del p agma ismo ?que como e emos es una de las p incipales señas de iden idad de Juan?, es deci , busca las soluciones más p ác icas ( áciles y ápidas pe o decisi as; como p e enden se lo in en os de Juan) a los p oblemas que se plan een; sin e lexiones sesudas que necesi en iempo, in es igaciones complejas que no lle en a buen pue o o discusiones é icas que di icul en el ma co de acción. Es o, sumado a su concepción e ónea de lo que se ían las écnicas de me cado, c ea un pe sonaje e iblemen e in luido po la ecnología (desencadenan e na u al de odo lo an e io ), conc e amen e, como hemos esbozado, po la elec ónica ( ecué dese el boom ya comen ado en los EEUU). Pues o que aquella es el medio que iene pa a cumpli sus sueños emp esa iales, es, en de ini i a, la única o ma que le queda pa a hace se a sí mismo. Juan se conside a un ipo cabal, sob io y eminen emen e acional, pa a quien la elec ónica se con igu a como la cla e del en iquecimien o. Se puede deci que en e a la a ec i idad y obsesi a con ianza en el aza de su esposa, el suyo es un pe sonaje empí ico, que basa en la expe iencia —e o y acie o— su iloso ía de ida y po ello, elige una écnica como medio pa a consegui sus ines. Pe o bajo es a apa iencia acional el p o agonis a no deja de se un soñado po mucho que él mismo se lo niegue y su excesi a con ianza en la academia Rius es buena p ueba de ello. No ol idemos que se a a de una emp esa de es udios a dis ancia (que como hemos comen ado es aban muy de moda en aquellos años) que de o ma machacona p egona: “la elicidad po la elec ónica”. Es e slogan esume las dos ideas básicas del p o agonis a: el deseo de hace se a sí mismo median e el abajo y el es udio pa a ob ene la elicidad económica que se ía el obje i o básico de odos sus p oyec os; ambién mues a la pa e emocional del indi iduo, que p e ende consegui la elicidad en la elec ónica. No es casualidad que el ipo de publicidad que emplea la casa Rius sea eminen emen e emocional, es deci , apela a los sen imien os y no a la azón, que se supone que es el asgo p incipal del p o agonis a. Pa a mayo desc édi o de Juan, es seducido p ecisamen e po una écnica po a oz del sis ema consumis a a la que odia en especial: la publicidad. En a ias secuencias del ilme, mues a una p o unda animad e sión hacia ella y po ex ensión al ma ke ing en gene al. Es e odio isce al se hace pa en e sob emane a cuando el spo de Flo i in e umpe la p oyección de Tú y yo. No obs an e, la cuña de adio de la Academia Rius lo con ence has a el pun o de que, pese a su p eca ia si uación económica, lle a más de es años pagando sus se icios sin p og eso apa en e. Buen ejemplo de es a al a de esul ados es la escena en la que Juan y sus amigos escuchan un pa ido de ú bol en la adio que él mismo ha cons uido siguiendo las lecciones a dis ancia de Rius. Pa a empeza , los amigos se íen de la ma ca de la adio (más bien de la ausencia de és a), y en ono de so na la llaman “la elicidad po la elec ónica”. Pe o lo más idículo y g o esco ocu e cuando en lo más in e esan e del encuen o la adio alla y odos le abandonan en e bu las. Finalmen e un desolado Juan esume el esul ado del pa ido como “3 años a 0”. Pa a consegui hace se a sí mismo y po consiguien e en iquece se, Juan iene que ma e ializa un negocio sencillo y sin demasiadas in e siones de iempo y dine o. A sus ojos, odo se soluciona con ma ke ing, aunque su pa icula concepción de és e como “sen ido come cial” sea a odas luces equi ocada. Dice San esmases que “ma ke ing es un modo de concebi y ejecu a las elación de in e cambio, con la inalidad de que sea sa is ac o ia a las pa es que in e ienen y a la sociedad, median e el desa ollo, alo ación, dis ibución y p omoción, po una de las pa es, de los bienes, se icios o ideas que la o a pa e necesi a” (1996, p. 68). Ob iamen e es a de inición no se co esponde en ningún modo con la idea de Juan: el a ge de Juan lo con igu an pob es igno an es en un es ado de p eca iedad económica absolu o (que son su iel e lejo); ampoco es udia el me cado en ningún sen ido, sino que se apoya en me a in uición; asimismo, su iloso ía emp esa ial, la plani icación y el diseño de es a egias de ma ke ing ope a i o pa en de esas p emisas e óneas. Además de odo lo an e io el odio de Juan hacia el sis ema consumis a y sus he amien as hace que su en oque no pude se más con a io a la iloso ía de ma ke ing. Lejos de lo que se pod ía pensa , dadas las supues as do es an o en acionalidad como en sen ido emp esa ial de Juan, no es el ideólogo del p oyec o con el que sueña. En ealidad sigue como una ma ione a los p incipios que ma ca Ra a, un cha la án empeñado en ende p oduc os inú iles po el máximo bene icio. En su igno ancia el p o agonis a con empla a Ra a como el p o o ipo del pe ec o homb e de negocios, pe o pa a el espec ado es e iden e que se a a de una e sión mode na del píca o. Como al su a ma es la palab a aunque pa adójicamen e abaja como ex a ea al y nunca llega a eje ce la sob e el escena io. A cambio se enca ga de equilib a la balanza en la ida eal con un despliegue de elocuencia y e ó ica. Pe o en el con enido es absolu amen e acuo, sus a gumen os ca ecen de oda lógica, se a a a odas luces de e dade os uegos de a i icio. De hecho, a modo de ál ula de escape, siemp e u iliza su manido slogan “sen ido come cial” pa a soluciona cualquie p oblema. Un ejemplo de es o que decimos se puede obse a en el momen o en que Juan, po in conocedo de que es e gu ú del come cio los ha imado, se p esen a en su casa pa a pedi le cuen as. Ra a sale del apu o lanzándole un cúmulo de a gumen os densos pe o acíos que con encen al p o agonis a de que la culpa es suya po ca ece de sen ido come cial. La unción de Ra a, an o en ida como en ob a, es un a san e (ex a de ob as ea ales ba a as y imado de in elices que no poseen nada que pode saca les) que cons an emen e pe ie e el ol del homb e de negocios. Conclusiones La película adquie e cualidades p óximas a las de un ela o publici a io, con igu ándose como un e dade o anuncio donde la consecución de los obje i os de cada pe sonaje se plan ea como la lla e de su elicidad. Pa a ello la ealidad ab icada en el ex o ílmico se con ie e en un espejo de o mado de la ealidad del ecep o donde la lógica na u al ha sido sus i uida po o a cuyo axioma undamen al implica el consumo del p oduc o publici ado. Pe o pese a es a es uc u a p opia del ma a illoso y bello uni e so publici a io, la ealidad de Juan y Ca men es bien dis in a. Él es un pob e homb e que busca au o ealiza se po medio de sus deli ios emp esa iales pe o, as desmo ona se su e en 02/04/2008 12:53 PMJo ge D. Fe nández y Jesús Jiménez Va ea - GMJE Page 6 o 7h p://gmje.m y.i esm.mx/ e nandez_jimenez.h m Él es un pob e homb e que busca au o ealiza se po medio de sus deli ios emp esa iales pe o, as desmo ona se su e en el mi o del emp esa io, descub e que sus p oyec os son poco menos que imposibles. De es e modo, el pe sonaje demues a su alejamien o absolu a del sueño ame icano en una escena muy indica i a del ilme, en la que incluso llega a pa icipa del sueño de su seño a, en p incipio an agónico a su na u aleza. También la mi i icación del consumo po pa e de Ca men se ambalea a medida que comienza a a isba disonancias con lo que ella c eía que iba a se el p emio: no se lle a los zapa os que le gus an sino los que el dependien e quie e p omociona , que además le hacen daño; al más pu o es ilo su ealis a le egalan un usil subma ino pa a unos supues os e aneos que la pa eja nunca pod á pe mi i se; en la comida en el es au an e de lujo, as los in en os balbucean es de Juan po pedi en ancés, les si en lo que el cama e o c ee con enien e; po úl imo, la elada e e na en el mágico Copacabana se con ie e en una ba alla campal po la imposibilidad de in eg ación de la pa eja en un en o no an hos il. El inal del ilme ilus a pe ec amen e el desmo onamien o de los sueños de la pa eja: ambos al amanece se desp enden de los esquicios oní icos que aún pe du an al abandona los egalos que les hizo Flo i en los bancos de una g an a enida. El plano, que p esen a una pe spec i a donde unos indigen es due men con un g an edi ico a medio hace , como una colmena, de ondo, es desolado . Se a a de un e lejo ce e o de la pod edumb e del momen o en cla a oposición a los supues os momen os elices y escena ios pa adisíacos que han dejado a ás. El plano de cie e mues a a la p o agonis a qui ándose los zapa os (p ime egalo que le hizo Flo i y que le moles an desde el p incipio) que suponían su encuen o con el consumo. En de ini i a, se a a de una hipe bólica pa adoja en la que un modelo de sociedad consumis a como la ame icana — plagada de símbolos publici a ios— se p e ende ex apola con calzado a la paupé ima y de aluada España anquis a. Es o es, un iaje a los in ie nos del consumo más adical desde dos p ismas con apues os pe o igualmen e u ópicos. De un lado, una aleg e mi ada, e íme a y ugaz, a la ealidad de un momen o como si se a a a del ma a illoso y bello uni e so publici a io, y de o o lado, una in ensa búsqueda del sueño ame icano a a és de unos deli ios de g andeza basados en la cons ucción de uno mismo. Re e encias bibliog á icas Be nays, E. (1990). Los años úl imos: Radiog a ía de las Relaciones Públicas 1956- 1986. Ba celona: ESRP-PPU. Ce ón, J. F. (1998). El cine de Juan An onio Ba dem. Mu cia: Uni e sidad de Mu cia-P ima e a cinema og á ica de Lo ca. Ma chamalo, J. (1996). Bocadillos de Del ín. Anuncios y ida co idiana en la pos gue a. Ba celona: G ijalbo. Nye, R. B. (1970). The Unemba assed Muse. The Popula A s in Ame ica. Nue a Yo k: The Dial P ess. Popco n, F. y Ma igold, L. (2001). Las 8 e dades del ma ke ing. Po qué las emp esas deben di igi se a las muje es. Ba celona: G anica. P ie o, A. (1981). His o ia de masas sin masas. Mad id: Akal. San esmases Mes e, M. (1996). Ma ke ing. Concep os y es a egias. 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Comunicación Audio isual y Publicidad y Li e a u a de la Uni e sidad de Se illa Facul ad de Comunicación C/ Amé ico Vespucio, s/n 41092 Se illa 954559659 Fecha de ecepción: 30 de no iemb e de 2005 Di igi dudas y comen a ios a: Jo ge Da id Fe nández Gómez y/o Jesús Jiménez Va ea Global Media Jou nal, e sión en español. 2004. De echos ese ados Ac ualizado: 23-oc ub e-2006 02/04/2008 12:53 PMJo ge D. Fe nández y Jesús Jiménez Va ea - GMJE Page 7 o 7h p://gmje.m y.i esm.mx/ e nandez_jimenez.h m