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Los sitios de significancia comunitaria y la apropiación del patrimonio. Comuna inca de oro, III región de Atamaca, Chile

Tejada, María Sol

Abstract

Esta tesis, nace a partir de un estudio de Impacto Ambiental, realizado en la comunidad de Inca de Oro, Comuna de Diego de Almagro, Región de Atacama, La localidad de Inca de Oro, tiene una historia íntimamente relacionada con la minería ya que como pueblo nace a partir de la pequeña minería, particularmente de la extracción de oro y cobre, llegando a constituirse en la primera mitad del siglo XX como el más importante polo minero dentro de la Región. Esta investigación apuesta por un punto de vista que genere conexiones, visualizaciones y explicaciones, cuya integración permita añadir claridad a la imagen del mundo de la pequeña minería y de la expresión más humana que hay dentro de él. Se pretende que esta investigación sirva para visualizar de alguna manera el patrimonio pirquinero de Inca de Oro y sus alrededores pues el modo de vida del pequeño minero, tiende a desaparecer y perderse definitivamente a medida que los antiguos pirquineros van dejando la actividad. Este trabajo no solo busca reflexionar sobre el patrimonio minero o los pirquenes, sino que este texto buscará además bucear en los procesos, las actividades y las percepciones de la gente cuando está sumergida en un lugar inhóspito, dentro de una cultura cerrada de tradición minera, así como también sus comportamientos, acciones, fracasos, anhelos, sueños , ambiciones y pérdidas. En la práctica, en lugares como Inca de Oro, se da una importante relación entre la identificación que hace la comunidad histórica del pueblo de cierto tipo de patrimonio y su apropiación que es lo que lo sostiene. Sin lugar a dudas el pirquinero es un personaje que está perdiendo espacio, su modo de vida único guarda los secretos de los cerros y encierra dentro de cada uno de ellos, formas de trabajo que se han pasado de generación en generación, permitiendo su subsistencia en una actividad considerada arcaica y fuera de tiempo. Cada una de las viviendas y cada uno de los lugares que han sido utilizados por esta población tienen una explicación que se entrelaza con la historia de un pueblo próspero y de cientos de mineros que supieron trabajar de manera artesanal y sacar gran cantidad de riquezas. Cada generacion ha dejado su marca, transmitiendo lo aprendido y agregando en cada piedra sacrificio y sabiduría que formará parte de los saberes de sus sucesores. Hoy en día, dos cosas ponen en peligro esta práctica un factor externo que guardan relación con los espacios que ha cedido la minería artesanal frente a los grandes proyectos mineros que avanzan rápidamente, sobre todo en Atacama y uno interno, que radica en que los propios mineros, reconocen esta ocupación como una profesión de mucho sacrificio y soledad, por lo que esperan que paulatinamente su familia salga de la pirquinería para entrar en otras ocupaciones que en donde haya posibilidades de movilidad social. Desde esta mirada, es necesario poder documentar, registrar y resguardar tanto el patrimonio etnográfico como el patrimonio histórico y arqueológico de manera que no se pierdan estas prácticas que fueron primordiales para el desarrollo del país y que hoy en día sostienen una parte importante de la población de la región de Atacama. La desaparición del ser pirquineros significa no solo la pérdida de la practica pirquinera en si misma, sino que también la pérdida del significado de un pueblo entero, un enclave que ve como lentamente va disminuyendo su actividad.

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DEPARTAMENTO DE HISTORIA, TEORÍA Y COMPOSICIÓN ARQUITECTÓNICAS, UNIVERSIDAD DE SEVILLA LOS SITIOS DE SIGNIFICANCIA COMUNITARIA Y LA APROPIACIÓN DEL PATRIMONIO, COMUNA INCA DE ORO, III REGIÓN DE ATACAMA, CHILE Tesis Doctoral Dirigida por: Doctoranda: Dr. Juan Agudo Torrico Doña María Sol Tejada Septiembre de 2015 2 3 Para los pirquineros Para aquellos incansables buscadores de la luz en lo profundo de las entrañas de los cerros A Juan Pablo A los abuelos de Juan Pablo 4 Agradecimientos Comenzar esta tesis no fue fácil, no solo porque tomar la decisión de hacer este doctorado representaba un gran desafío sino que además, llegó a mi vida, en momentos muy complicados y de muchas pérdidas. Pero no me arrepiento, pues en el camino recorrido, tuve la oportunidad de conocer mucha gente que de otra manera hubiese sido imposible conocer, perdiéndome una parte importante de lo que ha sido para mí, una increíble experiencia de compañerismo y camaradería. En este camino mucha gente me acompañó, con muchos pudimos compartir y discutir ideas, otros me alentaron con mates y palabras amigas pero con todos me reí de las miles de anécdotas y cosas extrañas vividas en Macondo, como solía llamar a Inca los primeros meses que trabajé allí. Quiero agradecer en primer lugar a toda la comunidad de Inca de Oro, que me permitió, durante tres años, ser parte de sus vidas, me abrieron sus hogares y sus corazones, compartimos mateadas, churrascas, festejamos el dia del minero, las navidades y los cumpleaños. Agradezco la paciencia de cada uno por haberse sentado durante muchas horas a compartir sus vivencias y recuerdos a Don Marcelo, Don Ismael, Juan Castillo, Sra Aurora, Don Luis Ocaranza, Don Dagoberto, Don Rubenson, a Don Alejandro Cepeda, a Caruca, Clora y todos aquellos que con su generosidad construyeron en conjunto esta tesis. También agradezco la invaluable colaboración de Don Zacarias Segovia y la Sra. Amelia, con quienes realicé hermosos recorridos por los cerros incanos y quienes aportaron valiosos datos sobre los diversos sectores de estudio.. Gracias la Sra. Paloma por sus ricos queques y por compartir conmigo la pasión por los perros. Unas gracias muy especial a la familia Romero, sobre todo a Verónica y a Wille, con quienes compartimos muchos buenos momentos. También quiero agradecer a los pirquineros a quienes visité en cada una de las faenas para realizar entretenidas entrevistas, sacar fotos y escuchar las historias más alocadas de 5 cada uno de ellos. Un enorme gracias a Don Raúl Adriazola y un especial agradecimiento al Coquimbo, un hombre divertido y lleno de humor que gusta del azúcar con café. Juan Reyes merece un reconocimiento aparte, ya que él fue quien me acompañó desde mi llegada a Inca de Oro, mostrándome todos los recovecos de cada uno de los minerales de esta investigación, y acompañándome hasta los lugares más impensados solo para buscar más datos o sacar mejores fotos. Durante todo ese tiempo en las salidas a terreno, que ayudó a medir estructuras, me sacó de un montón de apuros y compartió conmigo su amor por las rocas y los cerros. A él le debo gran parte de mi entusiasmo en esta empresa. También quiero agradecer a Don Francisco Tomic, quien desde PanAust me alentó en todo momento y me permitió combinar mi trabajo con la comunidad con esta investigación. Además su comprensión y confianza, hicieron que pudiera desarrollar con la comunidad una relación que hasta el día de hoy aún persiste. Mi agradecimiento también a Mylisen, por soportar mis extensas jornadas laborales (ya tu sabes). A Lorena, porque Inca nunca hubiese sido lo mismo! Por último, quiero dedicar esta tesis, a mi familia, que se ha ido trasformando a medida que avanzaba esta tesis. Mientras escribo esto, mis padres ya no están conmigo, los dos partieron, pero me acompañan en cada uno de los pasos que doy, aunque debo confesar que me hubiese encantado que ellos compartieran conmigo este momento. A Mario, por acompañarme siempre, en las buenas y en las malas, sabiendo que recorremos juntos esta vida, al compás de nuestros sueños y anhelos. A Juan Pablo por ser mi luz, mi sonrisa y mis abrazos. A Isabel que aún no llega a este pedacito de mundo pero a quien estoy ansiosa por abrazar. 6 7 INDICE 1. Introducción 10 2. Justificación del tema 13 3. Hipótesis 15 4. Objetivos 16 5. Metodología de trabajo 17 6. Metodología de recolección de datos 24 PRIMERA PARTE: INCA DE ORO CAPITULO I: Caminos del desierto - Primeras impresiones 35 - Cenotafios: no hay olvido en el desierto 41 CAPITULO II : Los cerros se vuelven pueblos - Reconstruir el pasado 55 - Desde el Mineral del Inca a Cuba 58 - El Ferrocarril y la configuración del pueblo 66 - De Cuba a Inca de Oro 72 CAPITULO III: El Ferrocarril y el desarrollo de la zona - Estaciones de ferrocarril y los vestigios que aún persisten 89 Capítulo IV: El Pueblo de Inca: La memoria como revalorización del pasado. - El ser incano 151 - El universo femenino 153 - El patrimonio como reflejo de la sociedad incana 160 - Memoria etnográfica: los fragmentos que aún viven 166 - Espacios de sociabilidad 171 - Medios de comunicación, transporte y abastecimiento 190 - Creencias y rituales 206 - Trabajo Minero 226 - Otros 241 SEGUNDA PARTE: MINERIA Capítulo V : Caracterización de la pirquinería - Desarrollo histórico de la pequeña minería 252 - Caracterización de la actividad: pequeña minería y pirquinería 259 - Pequeña minería 263 - Pirquinería 265 8 - Pirquineros y pequeños mineros. La misma precariedad. 272 - Falta de gestión ambiental 281 - ¿Es posible la desaparición de la pirquinería? 285 Capítulo VI: Trabajo pirquinero - Sabiduría mineral 289 - Puruñar 310 - Proceso de molienda para la obtención de la pella 314 - Comercialización 319 Capítulo VII: Aún hay vida en el mineral - Sitios mineros aledaños a Inca de Oro 323 - San Pedro de Cachiyuyo 328 - Lavaderos de oro 335 - La isla 340 - Las Guías de California 353 - Tres Puntas 361 - Cementerio de Tres Puntas 372 - Sector Chimberos 376 - La Buena Esperanza 376 - Vestimenta de los Mineros 384 - Cementerio de Chimberos 386 Conclusiones 392 Bibliografía 397 9 16 opuestos y distantes pero que se reencuentran en el pueblos que se percibe como un patrimonio colectivo aun en uso, resguardado aun por la memoria del colectivo incano La pirquinería como actividad está desapareciendo debido a múltiples factores como a llegada de los grandes proyectos a las zonas pirquineras, pero por sobre todo porque hay un cambio en la mentalidad de las nuevas generaciones que prefieren otros trabajos menos sacrificados, lo que propicia la desaparición de la practica pirquinera, sus usos y costumbres lo cual genera la perdida de los saberes que han sostenido la economía incana durante muchas generaciones, y que son de transmisión oral. OBJETIVOS En base a lo expuesto anteriormente, el objetivo que se plantea en este trabajo apunta a identificar el patrimonio comunitario de manera que sea el fundamento para el involucramiento en la protección del mismo. Este objetivo puede lograrse a través de: 1. Recopilar información de la historia de Inca de Oro y los sitios mineros aledaños 2. Registrar los procesos pirquineros desde la práctica de los actores involucrados 3. Registrar los sitios de significancia cultural comunitaria y realizar una reconstrucción de la historia y las vivencias a partir de los relatos de la población incana 17 4. Generar un registro fotográfico de los sitios de significancia cultural Comunitaria dentro del pueblo. Y rescatar las fotografías etnográficas que aún se conservan 5. Generar un mapa de Inca de Oro y sus alrededores con los sitios existentes y los sitios desaparecidos, con la información provista por la comunidad, especialmente por los ancianos y los incanos. METODOLOGÍADE TRABAJO La metodología utilizada en esta investigación, se ha ido desarrollando de manera casual y un poco desordenada. Entendiendo que trabajar con comunidades que no han realizado ejercicios reflexivos ni de pensamiento introspectivo con respecto al patrimonio cultural y natural –ya sea propio o ajeno- , es un proceso largo y difícil, que conlleva un esfuerzo de pensamiento para poder tomar conciencia y aprehender la importancia y el valor que tienen estos elementos que les son cotidianos. En Chile, hace relativamente poco tiempo que se están trabajando temáticas como la gestión del patrimonio cultural o lo relacionado con la participación ciudadana. Esto desde un acercamiento inserto en un contexto histórico, se debe sobre todo a que hasta 1990, la dictadura militar del Gral. Augusto Pinochet, mantuvo el tema patrimonial enfocado en la “La producción, divulgación y naturalización de cualquier versión de la identidad nacional —portadora a la vez que superadora de los «patrimonios locales»— se convierte entonces en un ejercicio necesario para la configuración y mantención en el poder de un constructo ideológico de alcance estatal. “ (Jara: 2011: 230-252) Esta identidad nacional, se implementa desde la transformación del paisaje, en donde se instauran monumentos, las calles cambian sus nombres, hay estatuas y monolitos que le dan fuerza al mensaje patriótico. En Chile, Se contabilizan 9 pasajes, 23 calles y 5 avenidas “11 de Septiembre” fecha del Golpe Militar, se le suman 28 “General Oscar Bonilla”, una 18 decena de “Almirante José Toribio Merino” y otras cuantas “General César Mendoza”. Todas ellas en honor a los cuatro miembros de la junta militar. Luego del golpe, la consigna era borrar todo vestigio del “comunismo”, aunque ellos significara quema de libros, muerte y exilio de artistas, destrucción de múltiples obras de arte y la anulación profunda del pensamiento académico, crítico y se realizó una rápida limpieza de los símbolos de la Unidad Popular, por lo que se borraron los murales de la Brigada Ramona Parra, incluido el mural “El primer gol del pueblo chileno”, realizado por Roberto Matta y la BRP en la piscina municipal de La Granja, en 1971. La obra que comprende de 24 metros de largo y 5 metros de ancho aproximadamente, fue tapado por alrededor de 16 capas de pintura y otros materiales que sirvieron para borrarlo físicamente, pero no de la memoria colectiva, por lo que fue restaurada entre agosto de 2005 y abril de 2007 por la Corporación Cultural de La Granja. Dentro de la academia, al mes del golpe militar se intervienen directamente las universidades, denominándose Rectores militares delegados. En las universidades subsisten pequeños núcleos de científicos sociales, pero en muchas disciplinas se interrumpe la docencia. Las más afectadas fueron sociología y antropología, y en menor medida la carrera de historia, en tanto había un núcleo de historiografía conservadora que sería funcional al régimen (Garretón: 1983). En términos de investigaciones (…) por ejemplo, FONDECYT, institución estatal que financió la mayor parte de los trabajos arqueológicos en Chile, se asignó recursos a proyectos de investigación que excluían temas relativos a la valoración y conservación del patrimonio, como a aquellos que poseían cualquier implicancia social (Troncoso et al. : 2008). Al igual que en otros países sudamericanos, por años se ha estipulado que la metodología importada era el mejor camino hacia el conocimiento haciendo una praxis marginada de la participación local (Uribe y Adán: 2003). De esta manera, la arqueología chilena actual, heredera de la represión del gobierno militar, se halla en general desvinculada de la sociedad, así como de su contexto político e histórico.” (Fuenzalida: 2011:49-63) 19 Con la llegada de la Democracia, los temas patrimoniales y de participación ciudadana empezaron a tener relevancia. En términos de políticas públicas se ha trabajado de manera rápida aunque no siempre eficiente, pero se han realizado múltiples esfuerzos que al día de hoy dando como resultado la Creación el Ministerio de Cultura, cuyos antecesores son la “División de Cultura del Ministerio de Educación” en el Gobierno de Patricio Aylwin, y el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (CNCA) en el Gobierno de Ricardo Lagos. Afortunadamente el Estado chileno ha sido capaz de adquirir compromisos internacionales y llevarlos a cabo, de manera de mejorar la gestión en los diversos ámbitos relacionados con la cultura, la ciencia y la ciudadanía. Existe un largo camino que se debe recorrer para realizar mejoras sustantivas a los standares actuales, pero no se han escatimado esfuerzos en este sentido. Parte de estos avances, no siempre tan difundidos ni socializados entre la población como se debería, han llevado a que la palabra patrimonio en los contextos no académicos, haya ido transformándose paulatinamente en un concepto cotidiano, pero que pocas personas comprenden a cabalidad. Si bien la gran parte de la gente que vive en zonas en donde los proyectos de inversión se desarrollan tiene algunas nociones de lo que significa el patrimonio que han ido aprendiendo y haciendo propias aunque a la hora de ponerlo en palabras claras, las ideas se convierten en grandes listados de posibles “candidatos a ser patrimonio”. Para los incanos, como para la mayoría de la gente que no está inserta en estos temas patrimoniales o relacionados con esta materia, el patrimonio que se percibe es generalmente el de uso comunitario y cotidiano. Es por esto que los diversos sectores que rodean Inca de Oro y que guardan un innegable valor histórico tanto para la localidad como para la región en general, no han sido tratados con la importancia necesaria por la población, ni han sido abordados de ninguna manera por el gobierno local o los organismos correspondientes. En este sentido, para la 20 gente, la convivencia diaria que tienen con estos lugares históricos hace que pierdan importancia, pues se transforman en lugares que se han utilizado para la explotación del recurso minero, transformándose en patrimonio en uso es decir, lugares de trabajo, de explotación, que están cerca del pueblo. La falta de transporte, por ejemplo hace que gran parte de las mujeres y niños no conozcan la mayoría de los lugares aledaños y su historia. Convivir con los lugares históricos, tiene además otra consecuencia que amenaza constantemente el territorio y es que, dependiendo del precio de los minerales, los antiguos sectores mineros vuelven a ser trabajados por los mismos pirquineros, aunque de manera mucho más desordenada, afectando las zonas históricas ya en desuso. Pensar desde el principio en el estudio de los materiales y estructuras solo puede ayudarnos a comprender algo de los objetos, no de las personas que los crearon y les dieron algún uso particular. Para poder llegar ahí, vale la pena utilizar todos los recursos a la mano, que no son tan validables para la ciencia positivista pero que son excelentes herramientas cuando se trata de saber algo, saber mas de las personas. La intervención de varias formas de conocimiento es deseable y aconsejable pues amplían la visión de las cosas, tan necesario cuando se trabaja en solitario. Es por esto, que en Inca de Oro se trabajó en un proceso de reconocimiento consciente sobre el patrimonio, desde una Mesa de Trabajo con la comunidad que se llevó a cabo de manera sistemática dando como resultado, en el año 2012 unas 20 mesas aproximadamente, y continuando en el año 2013, con pocas interrupciones. Las Mesas de Trabajo estuvo integrada por gente de pueblo, adultos de más de 40 años, casi todos ellos oriundos de Inca de Oro, los cuales estaban interesados en la recuperación de la memoria del pueblo. Estas mesas de trabajo promediaron 21 un total de 8 o 10 personas aproximadamente, con las cuales se realizaban encuentros cada dos semanas, de aproximadamente 2 horas cada uno. En estas Mesas de Trabajo, se buscó realizar un trabajo participativo, en donde se organizara la información concerniente al territorio, entendido éste como el sector del pueblo y los sectores minero-pirquineros que lo rodean, para tomar conciencia de su existencia y de la importancia de la apropiación del mismo. Se realizaron varios trabajos de búsqueda, recopilación y clasificación de información, fotografías o testimonios que pudieran servir para armar este rompecabezas consistente en muchas capas de información no siempre coincidente. Se recopilaron las fotos antiguas que los miembros de la comunidad tenían en su poder y cedieron de manera voluntaria para su copia y escaneo, así como materiales relacionados directamente con la pequeña minería o pirquinería. Esta búsqueda de información también se extendió al recorrido de los 5 sectores más importantes de piques mineros aledaños al poblado, en donde se combinaron varias técnicas de recolección de datos de cada lugar, se realizaron numerosas fotografías para generar un registro fotográfico completo de cada sector, se tomaron medidas de las estructuras mejor conservadas y construir un registro completo y único de los sitios históricos relacionados con la minería que allí se encuentran. En la Mesa de Trabajo de patrimonio, se trabajó con mapas parlantes 1 . El primer mapa, constó de un croquis básico del pueblo, pero fue necesario contar con mapas más precisos y de gran tamaño, que fueron tomados desde Google Hearth, allí se trabajaron dos modalidades. 1 Los mapas parlantes son un recurso metodológico y técnico que permite , mediante el uso de una cartografía básica –en este caso con diversos sectores y diferentes escalas - que permite a los participantes de la de las mesas de trabajo que señalen lo que ellos consideran relevante, tanto patrimonio histórico, minero-geológico . Esto se realiza con lápices de colores que permiten destacar la importancia de cada uno de los sectores y realizar dibujos libremente para marcar o resaltar las características de los diversos lugares elegidos. 22 En la primera sesión se identificaron todos los lugares que la gente recordaba, independientemente de su importancia en la historia del pueblo, dividiendo el patrimonio en minero geológico-natural, arquitectónico, cultural, y luego, fueron identificados de manera más específica por los propios pobladores los lugares que se reconocen hoy como más importantes. Estas categorías se definieron pensando en un público sin conocimiento previo del tema y en muchos casos gente interesada en la historia del pueblo pero sin ninguna educación formal. La idea de estas categorías responde a una asociación rápida entre un tipo de patrimonio y una imagen que los asistentes a las mesas de trabajo pudieran relacionar. La metodología que se utilizó en las primeras sesiones, fue la del “freelisting” que a pesar de su simpleza, permite identificar, medir y describir lo que en la comunidad se considera como culturalmente relevante. En este sentido no se busca hacer complicados análisis, sino más bien poder listar los posibles sitios y entidades patrimoniales, pues en esa primera instancia los facilitadores de la actividad, tampoco sabían que es lo que con seguridad había en la zona. Lo que fue evidente es que gran parte de lo reconocido como patrimonio son edificios o construcciones que se encuentran dentro del pueblo y lo segundo que se puedo comprobar es que la gente joven tiene una vaga idea de las minas, los sectores mineros y la historia en general de la zona. Existe un gran patrimonio desconocido, que es esencial develar a través de espacios participativos, que generen un sentido de pertenencia, cuyo camino vaya siendo una experiencia transformadora y de maduración como grupo social. En esa búsqueda el ejercicio realizado fue importante para descubrir que para muchos de los participantes de esta actividad, era su primer acercamiento real con estos conceptos, por lo que no realizaron una distinción entre los diferentes 23 tipos de patrimonio ni tampoco tomaban en cuenta si un lugar había desaparecido o no. Algunos lugares que se consideraron como patrimonio relevante en esa primera reunión, resultaron no existir más que en la memoria colectiva de la gente ya que para los incanos, como veremos más adelante, lo que está y lo que ya no está sigue siendo parte de un todo. Se pudieron grabar los testimonios de los participantes ya sea en terreno o en entrevistas más específicas, así como también toda la información concerniente a las construcciones existentes o que ya han desaparecido en Inca de Oro. Otro mapa, fue utilizado para reconocer las minas, cerros y lugares más alejados, los cuales fueron reconocidos mayoritariamente por los hombres, pues las mujeres en general tenían vagos recuerdos de haber ido durante su infancia debido a ciertos acontecimientos específicos. Otra herramienta con la que se recopiló información, fue realizando visitas a sitios cercanos con informantes clave que habían vivido o trabajado en los sectores, mayoritariamente hombres. Si bien es cierto que los habitantes de Inca de Oro tienen conocimiento de algunos sitios en las inmediaciones del pueblo, gran parte de ellos no conocen más allá de algunos kilómetros a la redonda, debido a que no cuentan con vehículos apropiados para desplazarse o porque nunca se han interesado en visitar otros lugares. En este tipo de localidades, pequeñas y aisladas, es muy común encontrar gente que nunca ha salido de su lugar de origen, o si lo han hecho es por razones específicas, como trámites en alguna institución pública, por ejemplo. Como se señaló anteriormente, el desarrollo de las mesas de trabajo implicó un proceso reflexivo, un despertar de los sentidos al patrimonio local, lo cual se materializó en el interés colectivo por dejar plasmado todo lo que se iba trabajando. La preocupación de muchos incanos, radica específicamente en que, a pesar de haber sido un pueblo minero pujante y de gran importancia, parecen no tener muchos registros que lo recuerde, las fotografías de la época son escasas y 24 dado el escaso nivel educativo histórico de su población, los registros escritos son insuficientes para poder crear una compilación adecuada de la historia del pueblo. METODOLOGÍA DE RECOLECCION DE DATOS El levantamiento de información se desarrolló a través de investigación de gabinete y de trabajo de campo, considerando primeras y segundas fuentes. En relación a la bibliografía específica sobre Inca de Oro, la búsqueda resultó bastante complicada pues solo se encuentran alusiones a algunos lugares y datos muy específicos sobre los sectores que componen la localidad, en general, escritos por personas que han vivido allí o cuya familia pertenecía al sector, son especies de anecdotarios, que si bien no tienen una base muy rigurosa, sirven para ir hilando y tejiendo las historias que aquí nos interesan. Internarse en el contexto cultural que rodea nuestra investigación, debe llevar implícita una reflexione en relación al sentido que rodea estos textos, lo cual se debe complementar con las entrevistas y el registro en terreno. La investigación de campo original, que fue planificada para la obtención de datos para la Línea de Base del Estudio de Impacto Ambiental, fue realizada entre el 15 de junio y 1 de julio de 2011 en Inca de Oro, y en consultas sucesivas entre los meses de octubre 2011 hasta diciembre de 2012. Para el primer proceso, se contó con un investigador permanente en la localidad, quién recopiló información a través de entrevistas semiestructuradas y observación participante. Las entrevistas fueron realizadas en 75 hogares de un total de aproximadamente 100, lo que representa una muestra de 200 personas de un total de cerca de 300, aunque no necesariamente habitan en la localidad de manera permanente. Es necesario tener en cuenta que estas entrevistas, que fueron realizadas por un antropólogo, es probable que tengan algún sesgo en la información. Resaltar las virtudes de la vida pirquinera o barajar un futuro mejor para el pueblo, pueden estar dentro de los problemas del relato, pues al momento de realizar esas 25 entrevistas, gran parte de las personas que habitaban el pueblo, pensaban que con la llegada de la empresa, el caserío sería desmantelado y trasladado. Teniendo en cuenta que la ley exige que al momento de relocalización de población se deben replicar exactamente las mismas condiciones en las cuales se encontraba la población al momento de ser desplazado, es probable que haya habido exageraciones. Es por eso que de estas entrevistas se tomaron testimonios que reflejan los procesos de explotación minera o ciertas referencias más positivistas. En el año 2013, a raíz del fracaso del censo nacional realizado por el Gobierno de Chile, se debió realizar un censo desde la empresa, para poder actualizar los datos de la Línea de Base en la localidad. Como resultado, se censaron 107 viviendas en dos días, y se obtuvo información de primera fuente. Lo interesante de este ejercicio fue que los censistas fueron ocho personas de la localidad, haciendo más fácil, confiable y amigable la obtención de datos, permitiendo contrastar datos y testimonios que se habían recolectado en el año 2011. El segundo proceso de trabajo, se realizó en el marco del trabajo de relacionamiento comunitario, y sirvió para obtener mayor cantidad de información relacionada con los temas patrimoniales. Si bien no todas las instancias se relacionan directamente con el tema patrimonial especifico, en cada una de las reuniones se llegaba de alguna manera a temas relacionados con la historia, y los usos y costumbres del pueblo. Se llevaron a cabo: - 2 Asambleas Generales - 6 Reuniones con la Junta de Vecinos - 6 Reuniones con la Asociación Minera. - 11 Mesas de Trabajo de Oportunidades - 18 Mesas de Trabajo de Calidad de Vida 32 PRIMERA PARTE 33 CAPITULO I CAMINOS DEL DESIERTO 34 Ilustración 1- Mapa de la Región de Atacama con la ubicación de Inca de Oro 35 Primeras impresiones La Región de Atacama es la puerta de entrada sur del desierto más árido del mundo; posee una división vegetacional, geomorfológica y climática que separa claramente los paisajes del norte y del sur (Novoa et al. 2008) La región se caracteriza por un clima semiárido y por la presencia de desiertos. Hacia el límite norte regional el clima es muy árido, similar al de la Segunda Región. Al sur de la ciudad de Copiapó se transforma en desierto marginal para paulatinamente dar paso al clima de estepa cálido. Se destacan en la región cuatro subclimas. Clima desértico litoral: localizado a lo largo de toda la franja costera de la región, penetrando al interior de los valles de Copiapó y Huasco. Son característicos de este clima la abundante nubosidad matinal, y el aumento de precipitaciones hacia el sur alcanzando 18 mm anual. Clima desértico de interior: se localiza en la franja intermedia especialmente en los relieves de las pampas, el límite sur de este clima es el río Copiapó y sus principales características son las elevadas temperaturas durante el día, ausencia de nubosidad y precipitaciones. Clima desértico marginal: se extiende desde el sur del valle de Copiapó hasta el límite meridional de la región. Presenta una mayor cantidad de precipitaciones anuales, aumentando hacia el sur. La temperatura media anual corresponde a 15° C y la humedad tiende a desaparecer en la medida que penetra hacia el interior de los valles y cordones de cerros transversales. Las condiciones desérticas son más atenuadas, debido al aumento de las precipitaciones caracterizando a esta zona como un semidesierto. Clima desértico marginal de altura: se localiza en la zona andina por sobre los 2.000 metros de altitud. Las precipitaciones son más abundantes, sobre los 250 mm anuales, y en las cumbres más altas nieva, lo que permite el desarrollo de ríos de régimen de alimentación pluvionival, con cursos permanentes durante todo el año y de carácter exorreicos. Las temperaturas son bajas y existe una marcada amplitud térmica entre el día y la noche. 36 La región se encuentra entre los 25º 17’ y 29º 11’ de latitud Sur, entre los 68º 17’ de longitud Oeste y el Océano Pacífico. Limita al Oeste con el océano Pacífico, al Este con Argentina, al Norte con la Región de Antofagasta y al Sur con la Región de Coquimbo. Se estructura en torno a sus características geográficas dominantes de zona costera, la alta cordillera y el centro o zona intermedia. Ubicada en la zona denominada Norte Chico 2 , la región, como se ha visto en la caracterización climática, posee características geográficas de altos contrastes. La Cordillera de los Andes mantiene sus características generales, aunque a la altura de la “Laguna del Negro Francisco” el altiplano desaparece, observándose como un solo cordón montañoso en donde se presentan las mayores alturas de la Cordillera: Ojos del Salado (6.893 msnm), el nevado de Tres Cruces (6.763 msnm), el Incahuasi (6.621 msnm) y el Ermitaño (6.146 msnm) (Carrasco: 2010) La Región presenta en general cielos predominantemente despejados, baja humedad, temperaturas elevadas durante el día debido a que ocupa una zona dentro o sobre la capa de inversión térmica, aunque en las noches las temperaturas descienden notablemente, ya que hay una amplitud térmica diaria del orden de 18º a 20ºC.Las precipitaciones son de régimen frontal y se presentan en invierno, donde precipita entre el 75% y el 85% de las cantidades anuales. En relación a esto último, en la zona de estudio, en 2012 llovió 4 días y en el 2013 solo 2 días. En los sectores más altos, nieva, aunque en el sector de Inca de Oro, a la nevazón de 1983 le siguió la del 2014. A raíz de esta nevazón, el 2014 trajo consigo un fenómeno denominado Desierto Florido, que en general ocurre cada tres o cuatro años. Los paisajes eco-regionales se reducen a siete tipos, (Novoa et al 2008): Paisaje altiplánico(18,5% de la superficie regional), paisaje andino (28,1% de la Región), el más abundante, paisaje serrano ( 21,3 %), paisaje preandino (17,6%)paisaje de pampa (9,6% de la Región)costero ( 3.5 %) y valle (1,4%). 2 Está formada por la parte sur de la Región de Atacama, la Región de Coquimbo, y la zona norte de la Región de Valparaíso. 37 Esta variedad de paisajes hace que Atacama parezca muchas regiones a la vez, los cambios no solo son estacionales sino que en pocas horas las condiciones pueden variar y cambiar notablemente. En la primera salida a terreno las sensaciones son diversas, pues si bien uno es consciente de que va al desierto, la inmensidad y la desolación del territorio es abrumadora. La llegada al Aeropuerto Chamonate en la localidad de Caldera, se hace en este marco en donde por momentos no hay señal de telefonía celular, en la ruta hacia Copiapó la capital regional, a unos 40 km aproximadamente se empiezan a divisar algunos manchones de vegetación hasta encontramos de repente con viñedos y olivares, próximos a la entrada a la ciudad. Llegando a la capital el aspecto es bastante triste, pues la cuenca del Rio Copiapó, que hasta el año 1983 tenía agua en abundancia y se usaba como una especie de “balneario urbano”, en donde la gente se bañaba y hacia pic-nic, hoy no es más que una “avenida” de arena y piedras, que se ha convertido en un lugar para desechar basura, escombros y hasta se han comenzado a construir algunos caseríos. Como gran parte del Norte de Chile, Copiapó sufre de un desinterés general por el hermoseamiento de la ciudad. Este fenómeno se debe principalmente a que la población copiapina se conforma de tres tipos de personas diferente: 1) la gente oriunda de la zona que habita de manera permanente 2) la población flotante, constituida mayoritariamente por trabajadores de la minería que pasan allí algunos años y luego migran hacia otras regiones y 3) trabajadores de paso, que duermen en la ciudad a la espera de tomar el avión o el bus en el cambio de turno laboral. La población flotante y los trabajadores de paso, no se interesan por la ciudad ni por su entorno, haciendo que Copiapó se constituya como una ciudad de servicios que abastece a las mineras que se encuentran en el interior de la Región. Un ejemplo de las incoherencias que se viven en la ciudad es la construcción actual de un centro comercial, en la orilla de este “no río”, y para lo cual paradójicamente han debido cortar árboles de pimiento que tenían más de 200 38 años, para poder dar “paso” a alguna rotonda o estacionamiento. Lo más triste del caso, es que con el clima seco y extremadamente caluroso todo el año, sumado a la falta de precipitaciones cada vez más evidente, en lugar de generar algún proyecto que traiga vida, desde la frescura del agua y la vitalidad mental que da la vegetación, se realizan verdaderos monumentos de cemento poco estéticos, grises, uniformes y faltos de identidad. 39 Mayo 2014 foto Juan Reyes Septiembre 2014 foto Aurora Nagares 40 Septiembre 2014 foto Aurora Nagares Septiembre 2014 foto Aurora Nagares 41 Cenotafios: no hay olvido en el desierto Tomando la carretera hacia el Norte para dejar Copiapó y dirigirse hacia Inca de Oro, es adentrarse en el desierto más árido del mundo. Lo impresionante de estos 100 km entre la capital regional e Inca de Oro, es que a lo largo del camino se pueden ver diversos elementos que conforman un paisaje repleto de pequeños hitos, llamados cenotafios y conocidos popularmente como “animitas”, los cuales se van repitiendo a lo largo de todos los caminos y carreteras del país, aunque la expresión de devoción que se ve en el norte, hace que estas animitas sean de gran tamaño y muy elaboradas en general. Estas “animitas” son casetas que pueden ser templetes, ermitas, grutas imitaciones de iglesias, y se construyen al costado de los caminos para recordar a una persona fallecida en situaciones trágicas, lo que en la voz popular se conoce como “una mala muerte”. Las animitas han ido complejizándose pues antiguamente la estructura básica era una pequeña caseta que siempre tenía una cruz y guardaba espacio en su interior para prender velas, a la cual se le agregan diferentes elementos, los amigos y parientes hacen una construcción simbólica que finalmente hace que la animita sea el reflejo del mundo de la persona fallecida 3 y también personas desconocidas dejan diferentes cosas en el cenotafio que van agregando otros componentes menores sin identidad, orden o sentido alguno. De esta manera, se crea un simbolismo único e irrepetible en cada uno de estos recordatorios de carretera, que reproduce un mundo –el de los vivosque podemos llegar a deducir con tan solo observar las ofrendas que allí se han dejado. En esta confusión hallamos cigarrillos, fotos, cascos de minería, muñecos de peluche, rosarios, banderas de clubes de fútbol y una gran cantidad de otros elementos que le dan vida a estos lugares que finalmente terminan convirtiéndose en obras de arte por sí mismas, que nada tiene que envidiarle a algunas obras de arte como “Crucifixion” o “Marié au cheval” de Niki de Saint Phalle. Las animitas 3 Esto se hace evidente en las banderas que muchas animitas tienen (Equipos de futbol, banderas Scouts, etc.). 48 Vista de la animita 49 Detalle animita de Marcelo Ocarazza. Minero 50 Marcelo Ocarazza. Representación de la persona con su ropa de faena. Vista general de la animita 51 Denisse: Niña de la localidad de El Salvador Detalle castillo 52 Animita de la década de 1960 aproximadamente. Animita de latón. Sector La Isla 53 Animita sector La Isla Animita Sector Chimberos 54 CAPITULO II LOS CERROS SE VUELVEN PUEBLOS 55 Reconstruir el pasado Otra de las particularidades de este recorrido, son los vestigios de las construcciones que alguna vez fueron importantes lugares habitados, puntos de referencia en las paradas que realizaban los camiones que trasladaban mineral y posteriormente del paso de los trenes que llevaban pasajeros y cargas de todo tipo. Tal como nos relatan los informantes en algunas de las entrevistas, lugares como LLampos 4 , Puquios, Carrera Pinto o la misma Estación de trenes de Chimberos, eran centros donde habitaba gente y donde había mucho movimiento. “Fíjese que en esos años nosotros cuando éramos uuuuh 5 , pasaba antes toda la Panamericana, pasaba entera por acá por Inca de Oro, eso de Caldera-Chañaral, no, no, no, todo por aquí. Esta era la carretera oficial. Y había puro camino de tierra, y había de los transportes, vi varias veces a amigos arriba de la carga, con lona y cosas, arriba lo llevan a uno, mire como es la… y llegaba todo revolcado, cuando nos íbamos de aquí, nos íbamos de Inca, todos revolcados llegábamos a Copiapó…pero si imagínese, era huella, pura tierra esta parte, por aquí pasa la Panamericana… no me acuerdo (en qué año)”. [Marcelo González, Agosto 2012] Es interesante ejercitar la reflexión y estimular la imaginación dejando fluir en nuestra mente el movimiento generado por los camiones cargados con minerales, las mulas transportando agua, los trenes y los mineros en pleno desierto, lo que es de gran ayuda para poder comprender la mentalidad de estas personas, la mentalidad de los pequeños mineros y sus familias. En las entrevistas y en algunas crónicas que se revisaron a propósito de esta investigación, se hace presente todo el tiempo, la vida y la alegría de la época del auge de los minerales, en donde después de días de trabajo, los mineros bajaban a los numerosos burdeles, a ver “las chicas lindas”, tomar, bailar y cantar. Si bien la vida era aún mas sacrificada que la actual, la diversión no faltaba y eso se percibe en las 4 Llampo en la jerga minera se le dice al mineral molido que contiene oro. 5 Haciendo gesto de que Inca de Oro era un gran pueblo, importante. 56 miradas llenas de nostalgia. Bucear en estos relatos tampoco fue fácil, ya que la gente tiende naturalmente a recordar lo bonito, lo agradable y las aventuras mientras que olvidar las penas vividas parece una salida tan válida como frecuente. Los recuerdos de las grandes fiestas y los días de gloria, prevalecen por sobre el resto de los relatos que parecen ir esfumándose, poca gente fue capaz de relatar las penurias y las miserias del pueblo, que al fin y al cabo, son intrínsecas a todos los grupos humanos. Sin lugar a dudas, se recuerda lo mejor, pues la memoria es lo que nos hace ser lo que somos, la memoria juega un rol fundamental, como mecanismo de supervivencia desde donde sacamos las fuerzas y el incentivo para seguir viviendo y riendo, incluso en un ambiente tan hostil como el desierto minero. El clima desértico y la gran cantidad de obras – incluyendo mejoramiento de la carretera, sondajes mineros, apertura de caminos secundarios hacia nuevas faenas mineras –generan de manera rápida y constante una impactante destrucción en las diversas construcciones que se encuentran generalmente cerca de la antigua Panamericana o de la línea férrea. Si bien hablamos de una historia relativamente reciente, son pocos los vestigios que quedan de lo que fueron estas estructuras, por lo que es necesario entrenar el ojo y prestar atención a los mínimos vestigios superficiales. Aún permanecen en pie las pircas que alguna vez conformaron corrales, muros construidos de piedra y argamasa o parte del piso pedregoso que en alguna época fueron parte de una casa. En 2012 se realizó una salida a terreno al sector de Mostazal al norte de Inca de Oro, con Don Zacarías Segovia, nacido en Inca de Oro hace 74 años, en la quebrada del mismo nombre, se encuentra un cementerio de origen Colla, en donde quedan 3 o 4 cruces en pie y dos tumbas más o menos bien conservadas. Don Zacarías explicó que allí hubo una ocupación permanente, de unas 40 o 50 personas cuyas casas y corrales fueron destruidos producto de los aluviones que se desatan en el invierno boliviano, arrasando con casas, pircas, maquinaria y ganado, haciendo que los pobladores finalmente abandonaran el lugar, aunque se 57 sigue usando la ruta como camino tropero para el traslado de animales en las temporadas de veranada e invernada. Al Sur, se encuentra Puquios, un pueblo que llegó a tener trescientas personas, en donde hoy sobreviven los muros del cementerio y algunos vestigios de las casas que alguna vez albergaron a los mineros y sus familias y que como se verá más adelante, llegó a ser un importante centro de abastecimiento de mercancías y una estación de gran importancia para la carga de minerales de las minas de la zona aledaña. De toda esa historia casi todo se ha perdido, su historia escrita es escasa, y solo se han podido recabar algunas informaciones fragmentarias. Aquí, pareciera que todo es fugaz, efímero. Las riquezas de los minerales, el auge minero, la decadencia, las casas, los corrales…hasta los cementerios y la vida misma. Solo la dureza de las piedras dentro de las minas, en los piques y los túneles que se van abriendo, parece ser la única certeza del desierto, lo único que permanece a lo largo de las décadas. Pesar del paisaje, al llegar a Inca de Oro, se experimenta la sensación de estar en un oasis, aunque el calor allí sigue siendo insoportable sin importar las estaciones del año, el desierto muestra una cara más amable, que a primera vista, configura un lugar inhóspito y crudo. El pueblo es un enclave minero que en la época de auge del oro y la plata, se constituyó como la capital de la minería del norte chileno, entendiendo que se hace referencia a las explotaciones mineras de mediano tamaño trabajadas por los empresarios con la precariedad de la tecnología de hace un siglo o por pirquineros, mineros independientes que hasta el día de hoy trabajan “a ñeque 6 ” hasta agotar cualquier yacimiento. Su historia es producto de los altos y bajos de los precios de los minerales, aunque el pueblo, de una forma u otra, se las ha arreglado para sobrevivir, negándose a desaparecer. 6 Ñeque es una expresión muy utilizada en el norte para señalar algo que se hace a pulso, con esfuerzo, con trabajo arduo. 64 Llano de Varas 65 Huellas de las carretas que transportaban minerales. Se observa huellas de camionetas. Sector entre Carrera Pintos y Puquios Sector de Las Guías 66 El ferrocarril y la configuración del pueblo Antes de que llegara el tren a Inca de Oro, el paraje se encontraba aislado, pues el tren llegaba hasta la estación Chulo por el Sur y Pueblo Hundido - actual Diego de Almagrohacia el Norte. En Marzo de 1904 y luego de tres años de trabajo 9 , se inaugura el tramo Pueblo Hundido – Inca de Oro que recorría 54 km y en 1908 se inaugura el tramo Chulo-Inca de Oro de 88 km, de trocha angosta, con lo cual el pueblo se inserta completamente dentro del circuito de comunicación y comercio de la región.( Marín: 1901:22) Evidentemente la construcción se retrasó pues “la construcción del Ferrocarril de Pueblo Hundido a Inca de Oro, de 55 kilómetros, fue contratado por $ 360.000 i debe ser entregado en Diciembre de 1901. Su trocha es de 1.00. Forma parte del ferrocarril longitudinal”(Marín: 153) Según las estadísticas del Instituto Nacional de Estadísticas (INE)la población de Inca de Oro crece en 30 años de manera exponencial, correspondiendo al auge de los precios de los minerales y la llegada del tren. Esto se mantuvo hasta que el el ferrocarril fue suspendido, como se puede ver en el cuadro, para la década de 1980 la población había disminuido más del 50%. En la década siguiente, en el pueblo se abrieron los lavaderos de Oro en el sector de Cachiyuyo por un período de 5 años aproximadamente, lo que explica el repunte demográfico. Al cierre de los Lavaderos, el pueblo comienza a despoblarse de manera constante, hasta el día de hoy. 9 En 1901 se estaba construyendo el tramo Pueblo Hundido –Inca. Para esa fecha, la longitud total del ferrocarril es de 587 kilómetros, de los cuales hay en exploración provisoria 214 kilómetros, entre ellos el de Inca. 67 Habitantes de Inca de Oro Año Cantidad de habitantes 1907 179 1940 2.324 1952 1.555 1960 1.406 1970 1.195 1982 554 1992 921 2002 424 2012 300 El lugar para la construcción de la estación de ferrocarril en la localidad, se definió debido a la cercanía de fuentes de agua, ya que las locomotoras de la época tenían un alto consumo de agua, y en Inca había numerosas norias en lo que hoy es Avenida Antonio Matta, una de sus calles principales. Es este consumo hídrico el que determinó la ubicación de todas las estaciones de la época ya que no podían estar separadas por más de 50 km. En el “Diccionario Jeográfico de Chile”, escrito en 1924, se señala que en la estación del Inca “...se extrae buena agua de piques de 5 mts.de profundidad y en su parte central se ha constituido un lugarejo que cuenta con servicio de correos.” (Riso Patrón, 1924) Es importante aclarar que anteriormente, en ese lugar, solo había algunos ranchos, en donde vivían los trabajadores de un trapiche de oro que se encontraba cerca de un pozo de agua. Popularmente y entre la gente entrevistada, se suele pensar que la instalación de la estación se debió a la existencia de un caserío, pero en realidad, es esta construcción la que origina y da forma al núcleo del futuro pueblo, generado la llegada de nuevos habitantes. 68 En la estación del ferrocarril, se instaló una cuba para almacenar agua, que hoy en día ya no existe, aunque se sabe, por algunos informantes y por una foto prestada por una incana, que sería igual a la instalada en la Estación de Carrera Pinto o en la Antigua Estación de Pueblo Hundido, ambas actualmente abandonadas. Curiosamente, la construcción de este estanque, es la que le da el primer nombre oficial a este pequeño caserío, ya que se empieza a conocer como “La Estación de la Cuba”, hasta transformarse oficialmente en “Cuba”, mediante el Decreto Nº 3811 del 24 de Agosto de 1926, formando parte del Distrito de Pueblo Hundido. Quizás esta fecha podría tomarse como hito “fundacional” del pueblo, pero no fue así, y hasta la fecha no hay acuerdo en la comunidad. Por otro lado, si tomamos en cuenta que Santiago Vicuña ya habla de “Inca” en su libro publicado en 1901, las cosas se vuelven aún más confusas, aunque es de suponer que el nombre se haya usado de manera indistinta. Según Juan Castillo, oriundo de Inca de Oro, “hay una fecha que es en Junio, supuestamente esa es la verdadera fecha de la fundación de Inca de Oro, pero según los historiadores y toda la cuestión quedó en Febrero. Lo que pasa es que una fecha es desde que se pusieron de acuerdo en cambiarle el nombre de Cuba a Inca de Oro… una es en Junio, cuando se aprobó es en Febrero y el acta pasó a firmarse en Enero. Son tres fechas, pero al que más se celebra es en Febrero.” [Febrero 2014] El 20 de Mayo de 1904, el diario “El Obrero” de Chañaral anuncia: “Gran movimiento se nota en este mineral [Inca de Oro] y circunvecinos con ocasión de regular precio que hoy tienen el cobre y el oro en los establecimientos de Copiapó y de este puerto. Solo falta, para que se consideren felices sus moradores, que se eche al tráfico el nuevo material rodante y el carro salón de pasajeros que fue construido expresamente para la línea del Inca (…) Además del tren mixto semanal de pasajeros piden que también lo haga uno de carga extraordinario para 69 atender a la bajada de los mucho minerales y que hoy no se hace por motivo que faltan carros” (Monroy: 2011:17) El historiador Medardo Cano Godoy, recoge datos del poblado en 1920 “…este lugar no era más que un paradero en cuya estación, denominada Cuba, las locomotoras se abastecían de agua a la vez que descargaban mercancías e implementos para los escasos mineros, que rasguñado la inhóspita sierra lograban, con grandes sacrificios, reunir sus remesas mineras, las que luego por los mismos medios ferroviarios, trasladaban hasta Copiapó para ser vendidas en las diferentes casas compradoras”( 2011:24) Desde la comunidad, a partir de la recopilación bibliográfica, las entrevistas y lo que se ha podido indagar en terreno, se da por entendido desde una repaso lógico secuencial en el tiempo que Inca de Oro se constituye desde la mirada y la lógica de un pueblo minero, aunque a partir de la constitución de su ordenamiento territorial parece entrar en la categoría de pueblo ferroviario, ya que el centro del pueblo es – y siempre ha sidola estación de FFCC y desde allí se irradian las diversas calles y cuadras, en forma de damero, desarrollando una nueva forma urbana. La estación tuvo un papel preponderante ya que por allí pasa la vida del pueblo, se recepcionan y envían diversas mercancías, llegan animales para el consumo del pueblo, elementos de construcción para levantar viviendas y se trasladan los minerales que conforman, hasta el día de hoy, el corazón de la vida incana. La estación se transforma en un símbolo indiscutido de progreso. En las espacios de dialogo que se han dado de manera informal entre grupos de incanos al referirse al tren, nunca se habla de una vida anterior al ferrocarril, o “antes de la llegada del tren”, es indudablemente una realidad construida colectivamente que no tiene discusión y que se toma como dada. Podríamos hablar del paradigma de las vías ferroviarias, armazón y sostén que aúna, que ensambla y teje historias, siendo sin lugar a dudas un referente. 70 El relato general compartido colectivamente por toda la población sobre la llegada del tren a Inca de Oro, en donde la estaciones un lugar socialmente activo, que funciona como esfera de encuentro y recreación, además de convertirse también en una oportunidad para realizar pequeñas ventas a los pasajeros del tren como huevos duros, té y pan amasado, tres alimentos que parecen estar siempre presentes. En una entrevista a la Sra. Aurora Chayle ella nos relata: Entrevistadora: ¿Ud. viajó en Tren? Sra. Chayle: Si, hasta Antofagasta. Salíamos a las 12 de la noche y llegábamos a las 10 de la mañana. Entrevistadora: ¿Había negocios en la estación? ¿Que había? Sra. Chayle: En la estación no había negocios, era la gente que vendía ahí. Vendían pan, te, té en esas botellitas de Malta, antes se le decía malta a esas botellitas chicas de cerveza. El negocio de la comida y la bebida debe haber sido fundamental, ya que al ser de trocha angosta (1 metro), el tren era lento, y no podía ir a gran velocidad, debido a la topografía de la zona, que combina cerros y quebradas indistintamente y respira con algunas planicies, haciendo de estos viajes, largas horas para compartir entre conocidos. Claudio Rivera, trabajador de en Inca de Oro, relata “Los viejos cuentan que en las subidas muy pronunciadas el tren iba a paso de hombre, o menos, así que se bajaban del tren en movimiento, y subían los cerros, ahí se armaban un picnic, se comía unos huevos duros, tomaban tecito y descansaban, esperando que el tren pasara ese tramo. Después cuando se ponía plano, se subían y seguían viaje”. Quizás por eso, como relata Curtis en su viaje en 1909, de Copiapó a Puquios tarda 4 horas en llegar en el tren. (Leiva: 2010:18) 71 Curiosamente, lo que se conoce hoy como la estación de ferrocarril, no es la Estación propiamente tal, sino que es lo que queda de todas las construcciones que conformaron la estación, ya que el edificio que aún queda en pie, fue la casa donde habitaban los cuidadores y el jefe de la estación. Esta casa se ocupa actualmente como vivienda de una familia incana. El Programa Corfo PTI (Programa Territorial Integrado) hizo algunos intentos de desarrollo turístico con gente de la localidad, y entre la señalética que se hizo, encontramos que en el edificio antes dicho se lee “Estación Inca de Oro”, sin ningún cartel explicativo. El edificio principal de la estación ferroviaria original fue desmantelado y posteriormente demolido, junto con los galpones en donde se guardaba el mineral y se acopiaban las mercaderías. Este gran galpón, servía para los festejos del pueblo. Don Zacarías Segovia en una entrevista informal, cuenta que en ese galpón había bailes y se hacían “grandes fiestas.” Vista de Casa de empleados del ferrocarril 72 Estación Cuba y sus construcciones aledañas De Cuba a Inca De Oro En 1939, el nombre de Cuba se modificó por Inca de Oro cuyo origen se remonta a la presencia del Camino del Inca en la localidad. El desarrollo experimentado por el pueblo se evidencia en los diversos aspectos de la vida del pueblo. Todo parece florecer al ritmo de los buenos precios y de las minas que trabajan incesantemente trayendo riquezas. Es en este momento, y quizás desde un poco antes, que Inca de Oro se vuelve la “Paris del Norte” como muchos la denominan, en 1933 en un diario copiapino se lee “Inca de Oro, más que un pueblo parece ciudad, y cuenta con seis mil habitantes” (2011:53) Los espectáculos teatrales iban desde Santiago directo a esta pequeña localidad, los empresarios llevaban grandes obras de teatro, las bandas proliferaban y todo parecía brillar en ese pequeño páramo, devenido en gran ciudad. Una de las 73 bandas más famosas y de la que aún se guardan grandes anécdotas es la “Banda del litro”. Se ve que Inca nace desde el vientre de la madre tierra como el hijo prodigo que trae el oro, las mercancías, la vida que en aparienciasolo en aparienciaes fácil, Mucha gente llega al pueblo en busca de oportunidades, grandes fortunas se amasan ahí, aunque en estricto rigor es una vida de sacrificios, de pérdidas y hallazgos, de quitar y dar. 80 actual es de muy mala calidad y eso se comprueba “porque los porotos no se cocen nunca 17 ” Aguadores en mula En septiembre de 1936, se inició el peor incendio que se recuerda, y fueron arrasados por el fuego el Teatro, el cuartel de Carabineros, el club social, la escuela pública, la oficina de correos y telégrafos, la tienda Mina de Oro, la pulpería Kong y Chang, entre otros. El fuego se apagó aislándolo y echándole tierra debido a la escasez de agua. Todo el centro comercial quedó reducido a escombros y cenizas. El Cuerpo de Bomberos de Inca de Oro, quienes hasta el día de hoy tienen la difícil tarea de combatir los frecuentes incendios que se producen en el pueblo son mineros que sacrifican su tiempo en post del bienestar común. Los bomberos se llevan el peso de apagar el fuego del desierto, ese desierto que cada tanto, arrasa con las casas del pueblo. 17 Esta es una referencia que se utiliza mucho para saber si el agua es de buena calidad. 81 Bomberos antes de 1930 Foto gentileza Alejandro Cepeda Cuerpo de Bomberos cerca de 1970 82 Hoy en día el pueblo sigue sufriendo episodios de incendios cada cierto tiempo. Ser bombero en Inca de Oro es sinónimo de orgullo. Se jactan, y deben hacerlo de ser un cuerpo de bomberos especializado en rescate de mineros, accidentes carreteros, rescate de personas perdidas en las avalanchas… ser bombero es una ocupación importante en un pueblo que poco a poco se apaga.. a pesar de eso, cuentan con gran equipo moderno, apoyado por la empresa minera y por el Ministerio del Interior del cual dependen. En 1949 se funda la Asociación de Pequeños Mineros de Inca de Oro, que continua hasta la actualidad con más de 100 socios activos. Las Asociaciones Mineras, surgen en esa época con el propósito de las falencias detectadas en la labor ejercida por la Caja de Crédito ya que una gran cantidad de pequeños productores no encontraba los medios adecuados para aumentar su producción. Si bien la CACREMI teóricamente era un “modelo de virtudes”, su gestión era deficiente por lo que comenzaron a nacer las diversas Asociaciones de Mineros, la de Inca de Oro, fue una de las primeras en crearse, incluso antes de la Asociación de Copiapó en 1934, que sería una de las más fuertes del país y que se ocuparía de aunar fuerzas de pequeños y medianos mineros para resolver los temas de productividad en la región. De estas épocas, no hay muchos testimonios directos, pues la gente que hizo grandes fortunas migró y ya no vive en Inca de Oro y el resto de los mineros murieron por causas de la silicosis o de otras enfermedades relacionadas con la minería. Pero se han rescatado algunos relatos. En este momento cobran gran importancia las fuentes fotográficas, que son fundamentales para el pueblo. Se han compilado una cantidad considerable imágenes que son las que sustentan parte relevante de este capítulo. Otra parte vital y de gran importancia, es la de las pocas personas que aún pueden dar testimonio de esa época. 83 Es notable pensar en Inca de Oro como una fuente casi inagotable de riquezas y que hoy en día sus moradores sean adultos mayores, solos, enfermos y muchos de ellos en estado de abandono, sin familia y sin redes que puedan ayudarlos, viviendo en casas precarias y en pésimo estado. El derroche y la buena vida, parecen haberle jugado una mala pasada a estos hombres, faltos de educación y llenos de ganas de vivir solo aquel presente. En los ojos de muchos de ellos, al recordar sus proezas, se ve el brillo de la picardía y del recuerdo que aún se conserva fresco, casi como si la Banda del Litro estuviera tocando en el cabaret de la Guatona Hilda. En relación a las riquezas que había en el pueblo, existen innumerables anécdotas, algunas de las que se recogieron son las siguientes: Sra.: Aurora Flores Arriaza: “Lo derrocharon nomas, si hubiesen ocupado el dinero para hacer casas bonitas, Inca de Oro hubiese sido precioso. Los Navarro de Copiapó, que tuvieron grandes tiendas, esos fueron oriundos de Inca de Oro, ahí hicieron su fortuna. Incluso está la Mina Rodesia, que es una mina de Oro que es la mina más profunda de Sudamérica. Si, hace como 100 años que está funcionando. Si. Entonces esa mina fue arrendada por un grupo de jóvenes de Tierra Amarilla, con decirle que sacaban cualquier cantidad de oro, y se compraban autos, eran siete personas. Una historia muy divertida… porque yo era amiga de uno de ellos, del Chago Cambe, el era un socio de ese grupo y un día fue uno de ellos a comprar siete vehículos… entonces claro, entra a la automotora, y le dice “Necesito siete autos de estos mismos” “claaaaaro le dice el vendedor, te los voy a traer mañana “ “ si, los necesito, no los tienes ahora?” “noooo… córrete” entonces le dijo “tengo la plata, te lo voy a pagar al contado” y el vendedor le dice “si, pero no te voy a traer siete, te voy a traer diez”… Y entonces se va donde otro, a otra automotora… ahí el vendedor inmediatamente hizo el trámite y para el otro día estaban los autos puestos en Copiapó. “Lo único 84 que te pido, es que llames al dueño de la otra automotora y le digas la venta que hiciste”. Entrevistadora: Así nomas Sra. Aurora: Y así son las historias!...A ese nivel de plata! Aparte de eso, chocaban los autos, los rompían y después volvían a comprar otro igual, de distinto color.” El Auge del oro es una constante de todas las conversaciones donde se indaga el pasado del pueblo, esto se debe mayormente a que muchas de las personas que protagonizaron y fueron testigos del auge del oro, aun viven en el pueblo. Lamentablemente, casi todos los ancianos viven hoy en condiciones de pobreza y vulnerabilidad, dependiendo de una pensión de gracia. Esto se debe principalmente al derroche permanente, algo que hoy en día también sucede, trabajar toda la semana, para carretear fin de semana. Entrevistadora: En Inca de Oro, cuando uno habla del auge del pueblo, tiene que ver con que había cosas de buena calidad? ¿Mucha gente además de que había mucho oro? Sra. Aurora Flores Arriaza: En la calle J. Tellez… ahí había casa por medio una fuente de soda… llegaban los mineros y llevaban una bolsa de oro, la ponían sobre la mesa, era lo que me comentaba a mí la Sra. Emperatriz…y cerraban el negocio. Lo cerraban y ahí los mineros eran dueños del negocio, de las mujeres, del trago (…) Se juntaban entre varios mineros, era como una fiesta privada. Y ahí la dueña de casa les hacia las cazuelas, los asados y ellos pagaban con oro. Yo llegue en el ´70 y eso fluyó como hasta el ´65 y ya después se fue poco a poco perdiendo. Si cualquier niño, cualquiera persona, andaba con una pella de oro. Entrevistadora: ¿Tan así era?? Sra. Aurora Flores Arriaza: Tan así, claro…como bolitas de oro (…) Según el Profesor Darío Escalante, los burdeles más refinados de Inca se asemejaban a los franceses (…) salían al salón ataviadas con trajes de raso 85 largos (…) los establecimientos contaban con orquestas muy buenas en vivo. El cuartito Azul, que debía su nombre a la decoración de los muros, con tela de ese color, tenía unas treinta mujeres trabajando todas las noches. Según el relato, era muy común ver a un parroquiano adinerado pagando en oro. ( Escalante: 22) La historia desde otra perspectiva, se hace leyenda desde la tumba de “Las dos Adrianitas”, quienes, víctimas de la crisis de los años ´30 deben comenzar a trabajar en los burdeles de Copiapó. En 1932 hubo una reactivación “el mejoramiento económico laboral y la agilidad comercial se fue haciendo más vivaz, muy en particular las casas de cena, restaurantes y los infaltables cabarets, donde el dinero ganado después de meses de trabajo en las sierras se derrochaba a manos llenas. Los cabarets cada cierto tiempo recibían, desde las ciudades del sur, remesas de muchachas que eran anunciadas con pomposos avisos en la prensa como “las señoritas bailarinas”, las más viejas eran reemplazadas por bailarinas nuevas, de las que solo se sabía el apelativo. Entre estas señoritas llegaron dos muchachas, ambas conocidas como Adriana, las que se destacaron en uno de los cabarets existentes. Sus bellezas les llevaron a atraerá los más connotados clientes del lugar, siendo preferidas en cada noche. Corrido el tiempo, el destino separó sus caminos. De este modo una de ellas, cuyo verdadero nombre era Adriana Labraña, según consta en el libro 5°, Inscripción 338 del 12 de agosto de 1935 del libro del Cementerio de Copiapó, habiendo encontrado un amigo, se radicó definitivamente en Copiapó, mientras su amiga Adriana Álvarez Quiroz se marchaba hacia aquella caja de Pandora dorada, a villa minera de Inca de Oro. Un día la prensa da a conocer un drama pasional ocurrido en uno de los locales de diversión en cuyo suceso había salido malherida una de las “bailarinas” que fue trasladada al hospital donde se temía por su vida. Catorce meses más tarde, otro drama en un centro de baile del mineral Inca de Oro afecta a otra “dama de la 86 noche”, la que fue trasladada al hospital y atendida por el médico Juan Fuentes Aguirre, quien declara que la bailarina de cabaret de aquel pueblo, muere a raíz de una fulminante bronconeumonía, originada por la “mala vida” que llevaban esas mujeres. Posteriormente se supo que su muerte fue provocada por un plomo escapado del revólver de un celoso amante, siendo el nombre de la occisa Adriana.( 2012: 174) 87 CAPITULO III 88 EL FERROCARRIL Y EL DESARROLLO DE LA ZONA 89 Estaciones de ferrocarril: los vestigios que aún persisten Como se dijo al principio, el desierto y la intervención humana, han terminado con gran parte de las construcciones en la zona de estudio, pero aún quedan algunos vestigios que pueden darnos una idea de la importancia de cada uno de los lugares. El primer camino que comunicó y unió las zonas desérticas, fue el Camino del Inca, que fue durante mucho tiempo el principal vínculo entre minas, pueblos y puertos de las regiones. Además no se debe limitar la visión del Camino del Inca a un momento temporal, ya que aún hoy sigue uniendo pequeños poblados del mundo Andino, en este sentido, la atemporalidad de esta vía, es fascinante, pues sigue siendo utilizado como una red vial de gran significancia, ya que antes del ferrocarril y antes de que se abriera la ruta desde Copiapó hasta Diego de Almagro para la circulación de camiones, la ruta más común era el Camino del Inca. Luego, se hizo una carretera de tierra y más tarde, se construyó la ruta asfaltada, paralela a la original. Además de estas rutas principales, existen innumerables caminos que comunican cada sector con la ruta o entre ellos, conformando una intrincada red de comunicación informal, que es de gran utilidad para todos los pirquineros que trabajan en la zona ya que ellos se trasladan a pie de una zona a otra, aunque deban caminar muchos kilómetros. Generalmente son pequeños caminos o rutas que se desprenden de un camino más importante, y tienen señalética propias. No hay carteles formales, sino pequeños elementos de identificación en el paisaje que son parte de un lenguaje común, un casco rojo, un balde plástico azul, un par de botas de goma son las señales que definen los caminos de entrada hacia un sector o una mina en particular. 96 motivo del tráfico a Tres Puntas era mui frecuentada antes de construido el ferrocarril de Puquios. Chimberos Agua de Cachiyuyo. — En el mismo cerro, en una de las quebradas detrás de la mina Diana. Buena Esperanza Pique de la Buena Esperanza. — Digno premio a la perseverancia en el trabajo fué el de haber alcanzado agua esquisita en este pozo. Empezado con timidez en plena llanura del desierto de Varas, a lo kilómetros de distancia a! oriente del Chimbero i con el objeto de buscar el indispensable elemento de la vida para una numerosa población, fue abandonado a los 50 metros para volver después de cierto tiempo a recomenzar su perforación hasta los 100 metros, sin haber dado con el menor indicio de agua. Pero el cascajo del terreno indicaba una sucesión regular de depósitos lacustres, i mediante un contrato fue convenida la perforación de 100 metros mas, que todavía no resolvieron la cuestión; pero continuaron en la certidumbre de que el agua existía mas abajo. Fue cuestión de 20 metros mas para obtener un manantial fecundo en bienes e inagotable en producción. Los sobrantes de una estraccion bastante para dos mil almas i para las necesidades industriales de las minas dan todavía agua para un cultivo de hortaliza que constituye lo que en el desierto se llama Finca de la Buena Esperanza verdadero oasis artificial. Pueblo Hundido Pueblo Hundido. — Vertientes famosas por su abundancia i buena calidad, i por los importantes servicios que han prestado a los viajeros i esploradores del desierto. Sirven para los usos de un establecimiento metalúrjico por fundición i alcanza para cultivar un pequeño huerto i árboles frutales. Piques del Inca Piques del Inca. En el importante distrito de mina de oro del Inca, al norte i cerro de por medio con Tres Puntas, el agua se alcanza abundante i buena, desde los 4 hasta mas metros de hondura, en cantidad que sirve para los establecimientos de amalgamación que allí se han fundado. 97 San Pedro Agua de San Pedro. — En la famosa mina de cobre de este nombre, se alcanzó agua que servia para el consumo doméstico i alcazaba para las máquinas i demás necesidades de la mina. Chañarcito Agua de Chañarcitos. — Bajando quebrada abajo de la Finca, hasta quebrada de Chañaral, se encuentran manantiales de buena agua que surje en las mismas condiciones de la de Pueblo Hundido, pero no tan abundantes; sin embargo, un importante establecimiento de amalgamación de oro ha funcionado allí sin que el agua haya faltado para sus operaciones. Maestranza de Estación Caldera 98 Estación Copiapó (II) Estación Copiapó (I) 99 Tramo Copiapó – Puquios (trocha 1.44) Largo de la línea de Puquios: 50,23 km Largo de sus desvíos: 1,41 km 1265 durmientes por km. Planificación y construcción: Trazada por el señor Juan A. Barnard como ingeniero Estaciones intermedias: Chulo - Garín – Venado Saliendo desde Copiapó, la primera estación era la de Chulo, de la cual actualmente no queda nada, no se sabe exactamente cuál fue su importancia, pues la única referencia que se ha encontrado es la que se señala más arriba, en relación a un pique de agua, en donde se abastecían mineros y conductores de carretas. Lo que es seguro es que este pique debe haber tenido agua en abundancia, pues aquí llegaban las locomotoras de los ramales hasta Puquios y posteriormente hasta Pueblo Hundido. Tramo Copiapó - Puquios 100 .Actualmente, en su lugar hay una garita de los años 1960 o 1970, con algunas inscripciones políticas. Garín y Venado no se encuentran dentro de la bibliografía revisada, esto puede deberse a que eran pequeñas estaciones en donde solo se realizaba el aprovisionamiento de agua a la locomotora. La Estación de Puquios, en cambio, logró consolidarse como una estación de importancia, ya que antes de la llegada del ferrocarril ya se había constituido en una posta, rumbo al Mineral de Tres Puntas. Previo a la llegada del ferrocarril, Treutler, relata cómo era Puquios, destacando una vertiente muy importante, que también es nombrada por otros viajeros, no en vano la palabra Puquios es un vocablo que en la lengua quechua significa “vertiente de agua pura y cristalina”: “Después de avanzar una legua, llegamos a la cuesta de Puquios, a 5.358pies de altitud, a cuyo pie se encuentra la tercera posta, Puquios. También aquí descansaban muchas carretas y mulas, cargadas con minerales de plata o de cobre, y supimos que se acababa de descubrir otra veta riquísima en Tres Puntas y que los jinetes que habíamos encontrado estaban empeñados en una carrera por ese hallazgo. La vertiente que había en ese lugar era la más copiosa. No suministraba el agua solamente a los viajeros en tránsito ya los incontables animales, sino también al mineral de TresPuntas, situado a una distancia de seis leguas, y a las minas que se encontraban en un radio hasta de una legua de aquel, a todos los cuales el agua se transportaba en barrilitos, a lomo de asnos. Cada barrilito contenía aproximadamente doce cuarterolas y valía un peso.Hasta una distancia de veinte pasos de esta vertiente se veía también algo de vegetación, yal lado de dos restaurantes crecían incluso algunos rilarnos. Había una gran cantidad de asnos que descansaban en el suelo o se movían por los alrededores; se les alimentaba solo con cebada y eran empleados para el transporte del agua, que era de importancia, y en el de los minerales de cobre procedentes de las ricas minas situadas en las cercanías. Desde allí se extendía una profunda quebrada hacia Oriente, donde se encontraban yacimientos de lignito, cuyas hermosas muestras me fueron exhibidas; a pesar de aflorar en capas bastante potentes, no se les explotaba. En uno de los restaurantes había, 101 afortunadamente, café, pan, huevos e incluso un pollo para el almuerzo. Este último, por cierto, cinco pesos, y cada huevo, dos reales.”(1858: 113) En 1881, esta localidad hacía ya diez años que era el terminal de ferrocarril más próximo para recepcionar los minerales de la zona “de Puquios parte el camino carretero para el mineral de Plata de Tres Puntas. Parte de ahí también el camino carretero a los depósitos de Borato de Cal en Maricunga. El tráfico consiste en la subida de víveres y forraje para ese distrito y de carbón para la máquina de amalgamación de "Buena Esperanza y Ca."; en la bajada: de minerales a los establecimientos de fundición en el Valle, y de Borato de Cal a Caldera. De Puquios debía partir el Ferrocarril trasandino que se estudió o intentó llevar a cabo en los años 1873 y 1874. Hasta la estación de ferrocarril el transporte consistía en carretas y mulas cargadas con los minerales extraídos 21 .” Philippi, en su viaje por el Desierto relata que el día 5 de Febrero, llegaron a alojarse a Puquios “este alojamiento se halla en una elevación de 3509 metros sobre el nivel del mar, y por consiguiente las noches son muy frías aun en medio del verano. Tuvimos hielo en la noche y solo 3,1°C a las 5 ¾ de la mañana. El valle del alojamiento está al pié del Alto de Puquios, se dilata hacia abajo, y se estrecha hacia arriba. En un lado había muchas pircas, las unas destinadas para dormir dos o tres personas en ellas, las otras para servir de corrales. Trescientos pasos más arriba se hallaba el agua, dos pozos redondos del diámetro de unos tres pies cada uno; el agua que salía de ellos corría apenas 20 pasos y se perdía en los escombros que forman el fondo de la quebrada (…) un césped espeso (…) rodeaba estos pozos, pero había poco pasto para las mulas, algo de Cachiyuyo, Atriplex Microphylla y de Pingopingo, de modo que era preciso darles cebada. (…) muchos animales sueles frecuentar esta agua (…) vino también a beber una Vicuña, pero no fue posible tirarle.” (1860: 70) 21 Compañía de Ferro Carril de Copiapó (1882): informe de las operaciones del año 1881 y memoria de los 30 años 1852-1881 p. 42-43 (Museo Regional de Atacama) 102 El ferrocarril era muy útil para las minas del sector y al ser un medio de transporte masivo contribuyó al desarrollo industrial de la zona, ya que permitía la extracción de minerales a costos competitivos y en grandes cantidades. De la estación de Puquios salieron en 1881 casi 16% de la carga de toda la región. En el año 1894, desde esta estación salen el 60% del oro y 43 % del cobre de la región. La carga saliente se aumentó de 4.107 toneladasen 1881 a 13.029 toneladas en 1894. Para 1895, Puquios se había constituido como una comuna que comprendía las subdelegaciones de San José de Garín, Puquios y Bulnes, con una población total de 2074 habitantes. El pueblo de Puquios es la estación de término del ferrocarril de Copiapó, en el ramal que avanza al NE por Puquios pasa un camino para el N que pone en comunicación con diversos puntos mineros. En ese momento, en el sector había aproximadamente 100 minas, hacia el norte, se encuentran Cachiyuyo a 18 km, Chimberos que en ese momento tenía 385 habitantes estaba a 35 km. A 5 km al norte se encuentra Tres Puntas, que en ese momento contaba con 280 habitantes ya que había pasado el momento de auge, al momento de su descubrimiento, en donde llegó a tener 4000 habitantes. “Este mineral debe su nombre a las tres puntas llamadas San José, del Medio i Juana del Norte que sobresalen del cerro o macizo sobre el cual está situado. Tres Puntas se llama también Pueblo del Inca, por hallarse sobre el Camino del Inca.” (Espinoza: 1897: 121) Y se denominó también Placilla Bulnes cuya definición de la época es un pueblo o poblado cercano a la faena minera en donde los peones socializaban. Estación de Puquios En una publicación de la Compañía de Ferrocarril de Copiapó 22 , se encuentra una descripción de la estación en donde se puede apreciar la relevancia del complejo: Mide 24.200 metros cuadrados, está cercada y contiene: Un edificio para estación y bodega que mide 490 metros cuadrados. Tres casas para habitaciones de 22 De: Compañía de Ferro Carril de Copiapó (1882): informe de las operaciones del año 1881 y memoria de los 30 años 1852-1881 p. 30-35 (Museo Regional de Atacama) 103 empleados, una cochera, una romana para pesar carros y un estanque de piedra para depósito de agua, con capacidad para 30.000 litros En la estación de Puquios trabajaban al 31 de Diciembre de 1881: 1 Jefe de estación. 1 Bodeguero. 1 Sereno. 3 Cargadores. La importancia de la Estación radicaba en el transporte de pasajeros y carga, en 1881 salieron semanalmente dos trenes de pasajeros de Copiapó a Puquios. Cada tren transportó entre 12 hasta 14 personas por semana hacia Puquios y casi la misma cantidad a la vuelta, lo que para la época en aquellos parajes puede considerarse una cantidad razonable. En 1883 la estación de Puquios “es el estremo del ferrocarril de Copiapó que se avanza al oriente: es cómoda i espaciosa, i contiene buenas bodegas i corrales para mercaderías, carretones i animales (…) A uno de los costados de la estación, al norte, i formando calle con ella se encuentra la población de Puquios, de cuatro cuadras de largo i con edificios pequeños e insignificantes. A pesar de todo esto i de ser mui limitado el número de pobladores, haí en este lugar un restaurante un hotel i una empresa de coches, que hacen el tráfico al mineral de Tres Puntas, los días lunes i viernes de cada semana, días que llegan los trenes de Copiapó. El establecimiento de Puquios es excelente i uno de los mejores en su jénero. Actualmente (año 1883) se ocupa en el beneficio de los minerales de plata de la mina Buena Esperanza del Chimbero i de las minas de Tres Puntas.” El pequeño poblado tenía además estafeta. (1889:65) En la zona, no solo se extrae plata y cobre, sino que además hay un centro de fundición, del cual se conservan numerosas evidencias debido a los restos relacionados con la actividad. En 1825, se forma en Londres la Copiapó Mining 104 Company, La Dulcinea de Puquios es una de las primeras minas en ser explotadas, su veta tenía una corrida de alrededor de 3.5 km y su potencia media era de 1.5 mt. , produciendo sulfuros de Cobre con contenido de oro y plata. La Fundición se utiliza para procesar los minerales provenientes del Centro Minero de plata de Chimberos, del Centro Minero de Cobre en el mismo Puquios en donde se encuentra la mina Dulcinea, inagotable productora de cobre y de la zona de Chivato, al noroeste Tres Puntas. Este centro de Fundición pertenece a la Mina Dulcinea, que en 1890, la economía copiapina estaba retrocediendo debido al ocaso de la industria del cobre. Sólo la mina Dulcinea explotaba exitosamente el cobre, con una producción mensual de los últimos importes extraídos de la mina Dulcinea alcanzan los 5.000 quintales métricos con 20% de cobre. Mientras que a su alrededor operan sin éxito cientos de pequeñas minas. (1860:410) Por tradición oral, se conoce que en la mina Dulcinea, en el sector de Carrera Pinto hubo en el pasado gran número de accidentes, se habla de caídas, incendios, aterramientos, que habrían tenido cuantiosas víctimas fatales, en diferentes épocas. Sin embargo no queda constancia de ello en el enorme historial de la literatura chilena Sector Puquios y Carrera Pinto N 105 Ricardo Leiva Gajardo, realiza un valioso aporte con su relato de estas tierras. En 1909, un grupo de científicos del observatorio Lick de California, encabezados por Herber D. Curtis, visitaron el Llano de Varas, en los alrededores de Puquios, dándose cuenta de las similitudes climáticas y físicas de esta región con California y del gran potencial astronómico de sus cielos, los cuales serían ideales para instalar el primer Observatorio Astronómico de Chile. Para la llegada de Curtis, Puquios será una estación de carga de minerales de las grandes minas que existían en los alrededores como Dulcinea, La Descubridora, y otra más. Hacia el sur, se encontraba la fundición de cobre de la “Copiapó Mining Company” llamada “Santa María”. Los minerales de la mina Dulcinea llegaban por medio de carretas a un poblado llamado “El ingenio”, del cual hoy sólo quedan ruinas, y de allí eran transportados a la fundición por un pequeño ferrocarril, del cual aún quedan vestigios como el terraplén. (Leiva: 2010:17) Ruinas El Ingenio 112 En la Mina Dulcinea, se sabe que por lo menos una parte, sino todo le salario se pagaba con fichas de pulpería, lo que reducía aún más las posibilidades de cualquier salida del trabajo minero e imposibilitaba también ir a chinganas y bailes, ya que no había forma –aparentede financiar esta diversión. Si, aparente, porque los mineros cangallaban, es decir se robaban los minerales y los vendían en el mercado negro, a compradores de cangalla, para poder obtener algo de dinero. Si Esto sucedía o no en la Dulcinea no se sabe, aunque podemos decir que fue una costumbre extendida, que se intentó castigar y erradicar sin suerte. Otro punto importante de las fotografías que se han compilado es la presencia de gran cantidad de niños que se ven en la canchamina. Hasta hace poco tiempo, era muy común que los niños comenzaran a trabajar en las minas entre 6 y 7 años, ya que no concurrían a la escuela y debían aprender el oficio prontamente. Es probable que los niños hayan sido pallaqueros, o canchamineros, oficios que no requerían bajar a las profundidades de las minas, aunque muchos de ellos, eran apires, y debían cargar sacos con minerales como todos los trabajadores. Mina Dulcinea (1954) 113 Terremoto 10 de Noviembre de 1922 Foto tomada el 24 de Noviembre1922 La última foto de la zona, hace referencia al terremoto de 1922, acontecido en Vallenar, el cual dejó la ciudad en el piso, ya que todos los edificios resultaron con daños severos por lo que la ciudad debió ser reconstruida por completo. El terremoto de 8,2 en la Escala de Richter, fue el segundo más fuerte en la historia del país, sin embrago, no hay testimonios de lo ocurrido en las minas, excepto esta foto. Tampoco se encuentran relatos que expliciten que pasó en los pirquenes cercanos. Guillermo Rojas, vinculado con el Liceo de Niños de Copiapó relata que el terremoto ocurrió el 10 de Noviembre de 1922, a las 11 horas y 53 minutos pm. “cuando afortunadamente hacía un momento que habían terminado las funciones teatrales, se oyó un terrible ruido, como un potente trueno, y a continuación el gran temblor. También alcanzó en esta ocasión hasta el 10° grado, y entre sus distintas fases o variaciones, se prolongó por 11 minutos, y sus oscilaciones se sentían en todas direcciones. La tierra experimentaba en forma intermitente movimientos 114 bruscos y se agitaba imitando el oleaje del mar, principalmente de N. E. a S. O, mientras al N. E. los relámpagos alumbraban el espacio poniendo mayor espanto en el ánimo empavorecido de los habitantes. Los ayes de los heridos y moribundos, la obscuridad, la hora misma, el crujido de los tabiques que se partían, el estruendo de las murallas y techos que caían, los llamados de desesperación, todo contribuía a acrecentar la angustia de los corazones. Un 40% de las casas quedó en ruinas, un 45 % quedó en estado de ser demolidas, y el el 15% restante podría considerarse como susceptible de reparación. Los relojes se detuvieron. La oficina sismográfica del Liceo no pudo señalar sino el principio del sismograma, porque una brusca sacudida volcó el péndulo de Wiechert. Setenta muertos y centenares de heridos pusieron un rubro trágico a esta desgracia nacional. Lo que los sismólogos llaman "réplica" del terremoto, o sea, repetición frecuente de temblores de poca intensidad, se prolongó durante los veinte días restantes del mes y se calcularon 380 fenómenos perceptibles. “(Rojas: 1929:60) Tramo Chulo - Inca de Oro Inauguración del tramo Chulo - Inca de Oro: noviembre 1908; distancia: 88 kms. Este tramo del ferrocarril, es sumamente importante debido a que los vagones de estos trenes, cargaran con los minerales de las minas más importantes, ubicadas en las estaciones Carrera Pinto y Chimberos. Además de estas dos estaciones se construyeron en el tramo intermedio las instalaciones de Juan Godoy y Llampos, en un territorio que actualmente es completamente desértico, y donde solo habitan lagartijas, ratones y zorros. La fragilidad evidente de una historia a corto plazo, inmediata, efímera dependiente del recurso mineral como única ancla a cualquier sitio se repite en estos parajes. Este tramo de la línea, es una muestra de ello. Estas estaciones fueron testigo del trabajo de cientos de trabajadores, decenas de minas 115 trabajadas y de millones de toneladas de roca arrancadas de las entrañas de la tierra. Y hoy, no queda nada. Solo algunos vestigios de muros y pisos, relacionados con viviendas y algunas construcciones utilizadas para la provisión de agua. Tramo Copiapó- Inca de Oro Ni ayer ni hoy al minero le ha interesado que su entorno no sea bonito, que su cama no sea cómoda, que por las paredes se filtre el aire helado de las noches en invierno. No le interesa porque sabe que permanecerá en ese lugar hasta agotar el mineral, dejando atrás todo, excepto sus herramientas, que no son muchas. 116 No hay idealismos, el mundo es lo que es, el tiempo no se detiene, y los minerales están ahí, esperando para recompensarlos por tanto esfuerzo. El ser minero vive en la precariedad, la precariedad material, la precariedad afectiva, la precariedad del futuro y es por eso que cada objeto, cada cosa se repara, se transforma… el ingenio como cualidad necesaria para la supervivencia, un tornillo por acá, un pedazo de alambre por allá…la transformación en las manos que trabajan, de las espaldas que sacan capacho tras capacho miles de kilos de piedra desde las entrañas de la tierra hasta la superficie, que sigue siendo del mismo gris, del mismo marrón…A esas tierras llegó el tren, y trajo consigo, una aparente revolución, que al fin y al cabo posibilitó mejoras en relación al acceso de nuevos y mejores bienes. Pero, antes del tren los mineros jamás se amedrentaron por el calor, la aridez del paisaje ni las malas condiciones de vida, por el contrario, supieron adaptarse, recorriendo los cerros una y otra vez. Chulo no parece ser un gran lugar, pero tiene una aguada “Después de unas dos leguas de viaje encontramos una casucha de madera junto al camino, alrededor de la cual se había detenido un gran número de carretas y reposaban en la arena infinitas mulas 23 . Tratábase de Chulo, la primera posta, donde existía una noria o puquio, y todos los que recorrían este camino se detenían allí, para dar de beber a los fatigados animales. Chulo quedaba a una altitud de 2.450 m. También nosotros nos detuvimos media hora. Apoco de llegar, escuchamos un lejano campanilleo y observamos que una nueva tropilla de mulas, cargada de minerales, acababa de bajar por una abrupta quebrada de la montaña, y se dirigía a paso rápido al puquio anhelado. A la cabeza marchaba un bello animal blanco, sin carga, cuya cabeza estaba adornada fantásticamente con cintas y lazos rojos y que llevaba en el cuello una hermosa campana de plata; esta bestia que encabezaba la tropa era llamada “madrina”; le seguían sesenta mulas, que se movían siempre con mucha precaución, en fila india, cargadas cada una con cerca de tres quintales de minerales en capachos de cuero. Al final seguían seis arrieros, figuras hercúleas, tostadas por el sol, excelentes jinetes, bien armados, que estaban a cargo de un capataz (…) Las carretas que se detenían eran tiradas por tres caballos o mulas, y 23 Las mulas se dividen en “piaras”, grupos de 10 mulas a cargo de un arriero. 117 y transportaban a Copiapó pesados sacos de minerales de plata. Los carreteros y cuidadores se encontraban armados, como los arrieros.”(1958:110) Este relato, señala que hasta ese momento, Chulo solo tenía una noria, en donde los viajeros y sus animales podían tomar agua, pero tan solo unos años después cuando Philippi realiza su viaje por el Desierto por encargo del Gobierno de Chile, bajo la Presidencia de Dn.Manuel Montt, nos relata en su libro “Viage al Desierto de Atacama” publicado en 1860, que en Chulo existía una posada “La fonda había cambiado de dueño en la víspera y por eso no estaba todavía bien arreglada. Por eso no pudimos obtener otra cosa para la cena que café con huevos, pero había camas buenas, las primeras desde que dejamos Atacama; en la mañana al día siguiente el café estaba hecho y había leche, las mulas habían tenido su buena comida de alfalfa seca, y la cuenta no era muy cara” (1860:25) De Juan Godoy a Llampos De Llampos, Treutler, quien estuvo en la zona durante varios años, relata “Dos leguas más allí llegamos a una estrecha quebrada rocosa, por cuyos dos costados bajaban innumerables vetas cupríferas, cuyos bellísimos colores azules yverdes se destacaban sobre la roca madre obscura. Después de haber viajado cerca de un cuarto de legua por esta quebrada rocosa, alcanzamos otra casa de madera, 118 situada a 3.322pies sobre el nivel del mar, que era la posta de Cachiyuyo de Llampos. También aquí tomamos un descanso, a fin de que se repusieran los cansados animales. Quisimos reponernos con alguna comida y bebida, pero desgraciadamente solo nos pudieron ofrecer anis “del mono” y charqui, de modo que tuvimos que lamentar no habernos abastecido en Copiapó de todo lo necesario.”(1958:112) Ultimas huellas de las vías del ferrocarril. Llampos parce haber sido una estación bastante importante en este tramo desértico. Aún se conservan restos subactuales de construcciones, aunque por los tipos de muros parecen ser más antiguas que las encontradas en Puquios o Carrera Pinto. Su duración como parada para abastecerse perduró en el tiempo. Si bien no ya como estación de ferrocarril sino como pequeño negocio donde los viajeros podrían refrescarse. Desde Inca de Oro hacia Copiapó la gente viajaba arriba de los camiones que transportaban minerales, según los relatos, la gente 119 ponía alguna tela arriba de los minerales y viajaban casi 4 horas, pues no existía la carretera asfaltada. Llampo - Vestigios de la línea férrea en buen estado de conservación. 120 “Yo creo que tiene que haber sido 68, 69, cuando dice, porque era el camión (…) llevaba el metal y ponía unos paños usados. Entonces uno se subía ahí arriba. Y en ¿Llampos? parábamos a tomar té acuérdese, con pan amasado”. “En Llampos, después de Carrera Pinto” “Donde hay un letrero que dice Rosa de Puquio, al frente (…) Ahí nos bajábamos a tomar el té, vendían hallullas 24 ”. “La señora se levantaba bien temprano, y me vendía pancito amasado, y ahí tomando tecito, arriba del camión poh.” [Aurora Chayle, Agosto 2012] 24 Allulla: tipo de pan 121 Llampo – Lo que queda de la Estación en el sector es una señal ferroviaria. 128 Carrera Pinto, acopio de minerales (1950) De esta manera, el territorio, antes un enorme desierto se convierte en un espacio atractivo para un gran número de personas que dinamizaron los espacios circundantes, permitiendo de este modo la distribución de un gran número de pirquineros que encontraban en esos “centros poblados” un lugar en donde vender su producción y por otra parte, encontrar un lugar en donde abastecerse no solamente de insumos necesario para la faena, sino también de los efectos más esenciales para la vida diaria y también de las ofertas de esparcimiento. Se produjo entonces una especie de simbiosis entre esos espacios y la masa de pequeños productores y operarios mineros que de acuerdo al censo de 1952 llegaba a un número de 10.277 trabajadores que se dedicaban en pequeña escala a las labores extractivas dentro de la región. 25 25 Censo de Población de la República de Chile, 1952. Cuadro n.º 11: población Activa según posición ocupacional, rama de actividad económica y sexo. 129 Carrera Pinto (1935) Sin embargo, los cálculos establecidos por la propia Caja de Crédito Minero, para ese mismo año, precisaban la vinculación de los pequeños mineros con la corporación. Así de acuerdo a un censo, realizado por la entidad en la provincia de Atacama, existían 398 dueños de minas trapiches y plantas, en tanto el número de arrendatarios y pirquineros llegaba a las 1.993 personas. Además, relacionados con esas faenas existían 4.189 obreros y empleados, que acompañados por sus familias, representadas en 10.329 personas, constituían un grupo humano de poco más de 17.000 individuos ligados directamente a los estímulos generados por la CACREMI. Si a ese número se agrega la población trabajadora, y sus familiares, vinculada a los inicios del funcionamiento de la refinería en Paipote, la cifra aumenta en 1.308 personas más. Es decir 18.319, personas de un total Provincial de 80.113 habitantes, un 22,86 por ciento de la Población total de Atacama. 26 Carrera Pinto, fue considerado en sus inicios como un centro minero más, de pequeña escala, en el censo de 1930, llegó a su máximo esplendor en la década de los cuarenta, en que la combinación del funcionamiento de una estación de 26 Caja de Crédito Minero, Censo de la población minera que vende sus productos a la Caja de Crédito Minero, correspondiente al año 1952. 130 ferrocarril, agencia compradora de la Caja y la cancha de acopio de minerales permitió, guardando las proporciones, su mayor dinamismo. Año Carrera Pinto Viviendas Hombres Mujeres Total 1930 13 39 30 69 1940 111 511 244 755 1960 16 47 21 68 Fuente: Censo de la República de Chile En década de 1950 la población decayó notablemente, ya que la agencia fue cerrada, pues muchos de los productos minerales fueron trasladados directamente a Paipote (Copiapó). Hoy en día evidentemente no hay población en el llano, pero si en las cercanías donde existen aún una vega con agua en donde se vende el agua por tambor, o camión. Vega de la Granja San Miguel 131 Vestigios de la línea férrea. 132 Sector Carrera Pinto La estación que sigue, Chimberos, fue una estación clave para el transporte de los minerales de la zona de Tres Puntas, La Buena Esperanza y también de Chimberos, esta última, es trabajada en la actualidad por un grupo de aproximadamente 20 mineros, mayoritariamente de la “Sociedad Nenita”, constituida por los socios de la Asociación Minera de Inca de Oro. La estación es la única que está construida en ladrillos y cemento, y es justamente por eso que hoy sus paredes siguen en pie, aunque todo el resto ha sido saqueado. En el año 2005, aun se podían ver los postes de la electricidad y los rieles en diversas fotografías, en el año 2008 los postes ya habían desaparecido pero los rieles del ferrocarril aun existían, para el año 2012 los rieles también desaparecen, producto de los robos masivos y organizados que se han llevado a cabo en la zona, a vista y paciencia de todos lo que circulan por el territorio En la actualidad, solo algunos tramos de los terraplenes pueden verse nítidamente. 133 Esta zona, fue uno de los polos mineros más importantes del país, en los tres sectores antes nombrados existían pequeños pueblos, con Plaza, negocios, bares y numerosas viviendas. Si bien todas las construcciones eran muy precarias, la zona tenía mucha vida y albergaba gran cantidad de gente. Para la llegada del ferrocarril la actividad ya había decaído, pero aun había mineros viviendo de manera permanente, En Chimberos, en 1920 había 13 habitantes, y en Tres Puntas en 1920 habitaban 61 personas. El sector siempre fue netamente minero, nunca llegó a haber escuela, y según los relatos de viajeros, las únicas mujeres que se encontraban allí eran las que trabajaban en los bares y chinganas. Pequeñas viviendas temporales de mineros en Chimberos. 134 Vista de la Estación desde Sector de La Buena Esperanza. Desde este sector hasta la estación se debían trasladar los minerales. En general la información que tenemos de Chimbero es anterior a la llegada del ferrocarril. En 1869 solo en Chimberos se trabajaban activamente las minas Alemania, Barcelonesa, Buena Esperanza, California, Candelaria, Cuatro Amigos, Delirio, Delirio 2, Espectativa, Guías de San Francisco, Herminia, Janequeo, Manto Reservado, Margarita, Margarita Isla, Marquesa, Occidente, Oriente, Reforma, Republicana, San Antonio, San Carlos, San Francisco, San Francisco de Soto, San Luciano San Pedro Nolasco, Serena, Treinta de mayo y Volcán, con un total mensual de 742 operarios en promedio para ese año. 135 Chimberos nevado (2014) Vestigios de la línea férrea (2011) 136 Viviendas Sector la Buen Esperanza (I) Viviendas Sector la Buena Esperanza (II) 137 Tramo Inca de Oro - Pueblo Hundido Inauguración Inca de Oro - Pueblo Hundido: 1904 La distancia desde Inca de Oro hasta el empalme cerca de Pueblo Hundido es de 54 km, y ahí encontramos las estaciones de San Pedro, Angostura y Chañarcito. Desde Chimberos a Inca de Oro, la línea férrea va casi paralela a la actual ruta C- 17. La Estación de Inca de Oro, ya no existe, de hecho, solo queda lo que fue la casa en donde se alojaban los trabajadores ferroviarios. Tramo Inca de Oro Pueblo Hundido 144 Luego de Chañarcito, nos encontramos con el empalme que hacia la derecha recorría 10 km hasta la Estación de Pueblo Hundido y hacia la izquierda iba hacia la estación del Salado. Si bien el Empalme está inactivo, la línea que conecta Potrerillos se encuentra aún activa y transporta minerales. Empalme hacia Pueblo Hundido La Estación de Diego de Almagro– ex Pueblo Hundidoactualmente está abandonada, aun se pueden ver el estanque de agua y los edificios. Pueblo Hundido, ubicado a 30 kilómetros del Pueblo del Salado, contaba con 265 habitantes, con agua en abundancia. La Estación era la estación de término del ferrocarril de Chañaral, importante centro minero, rodeado de numerosas minas de cobre, plata, oro, plomo, fierro, cobalto y bórax. (1924: 117) Hoy en día es la capital de la comuna, pero se ha visto muy golpeada por el aluvión ocurrido en Abril del 2014, que arrasó con gran cantidad de edificios, nuevos y antiguos, haciendo que gran parte de la población quede sin hogar y sin 145 trabajo, lo que ha provocado que muchos trabajadores y sus familias han debido abandonar la el pueblo. Estación de Pueblo Hundido 146 Tanque de agua Estación Pueblo Hundido 147 Tanques de agua abandonados 148 CAPITULO IV 149 EL PUEBLO DE INCA DE ORO LA MEMORIA COMO REVALORIZACIÓN DEL PASADO. 150 El ser incano Inca de oro, es una localidad que se ha ido conformando con la articulación de varios procesos, que han conversado entre sí por más de un siglo. Se conforma como un caserío de unas pocas casas alrededor de algunos pozos de agua, para dar paso a una disposición más ordenada y mucho más solida a partir de la llegada del ferrocarril, el cual transformó a este pequeño lugar en una localidad que nucleaba de cierta manera todos los sectores cercanos, como San Pedro de Cachiyuyo, La Isla, Las Guías. Esto se debe principalmente a que al tener carácter de pueblo, los servicios básicos esenciales para vivir se conglomeraban allí, haciendo que la gente “bajara de las minas” al pueblo, para adquirir víveres, cargar bencina, enviar cartas o divertirse en algunos de los muchos lugares que existían para ello. Desde lo geográfico, la localidad tiene su núcleo en el pueblo, pero se vincula con un paisaje de grandes dimensiones, que es siempre cambiante, pues la pirquinería tiene como característica principal, la modificación del paisaje de manera constante. Abrir piques, volver a trabajar en ellos y abandonarlos de manera cíclica es parte de la vida de estos Pirquineros. A pesar de que la localidad no supera las 300 personas, existen múltiples divisiones en donde mineros versus no mineros e incanos versus afuerinos es lo que más fuertemente se evidencia. Los mineros, son por excelencia, la fuerza del pueblo, dentro de la asociación minera se cuentan aproximadamente 100 de ellos, es decir, un tercio de la población total. Ellos toman las decisiones, se reúnen con las empresas, mandan en sus casas y son los que tienen la última palabra. Son amables en la medida que no se vean amenazados, y en general ven a la mujer como seres hechos para criar hijos y permanecer dentro de la casa dentro de una cultura donde la ley del más fuerte sigue imperando, por lo que la mujer rara vez trabaja. Ellos mismos se autodefinen como “brutos” y “poco educados”. Son solidarios entre ellos pero en cuanto se agregan algunos factores como el alcohol, se muestran agresivos y llegan incluso a agredirse físicamente con armas blancas. 151 A pesar de todo esto, el ser minero, se lleva en el corazón y el que nace minero, muere minero dicen por ahí. Los incanos, particularmente los más viejos, se sienten orgullosos de haber sido pirquineros, se reconocen como un grupo homogéneo y cerrado, solidario y sobre todo, portadores de un saber que se transmite solo con el esfuerzo diario de bajar a las minas. En este universo minero, los que no forman parte de esta hermandad son “los otros”, mujeres, niños, comerciantes y personas que trabajan ofreciendo sus servicios a empresas mineras y contratistas de ellas que se instalan en la zona. A estos otros, se le suman “los afuerinos”. Los afuerinos, son personas que han llegado a Inca de Oro por una u otra razón. Ya sea porque vienen huyendo de algo o alguien (deudas, problemas con la ley, problemas familiares) o porque se instalaron un día en busca de un futuro mejor. Para los incanos, no ser “nacido y criado en este pueblo” desvaloriza la opinión y el accionar de las personas, aun cuando puedan ser personajes importantes dentro de la vida del pueblo o que lleven viviendo en el pueblo 25 años. Se suele escuchar mucho expresiones como “estábamos aquí haciendo patria” y “nosotros acá, comiendo polvo” para referirse a las duras condiciones que ellos enfrentaban mientras que “los otros” estaban en otros lugares (léase, disfrutando). Foto 71 Entorno desértico. 152 Foto 72 Vista de Inca de Oro El universo femenino No existe consciencia entre las mujeres incanas, que pertenecen a uno de los grupos marginales dentro del pueblo, de una u otra forma ha logrado agruparse alrededor de organizaciones sociales o alrededor de las actividades vinculadas a sus hijos, como la escuela. Si bien es verdad, según todos los testimonios recogidos, que Inca de Oro era un lugar de fiesta permanente, la diversión siempre estuvo enfocada a los hombres. El pueblo cumple la función de proveer de bienes y servicios a los mineros de otros sectores cercanos y de albergar a las familias de estos mineros que pasaban a veces varias semanas en los cerros. Sin embrago, las mujeres tienen recuerdos que no parecen condecirse con esta realidad, hay un doble discurso que evidentemente no es consciente. En contraste con lo que sucede hoy en día, se habla de un pueblo alegre, bonito, entretenido. Se plantea la idea de una idealización fantástica del pueblo, su gente y lo que dio vida a Inca. ¿Se trata de 153 una perspectiva diferente de la concepción de la vida o de una construcción de la realidad, utilizada como forma de supervivencia? Todos los discursos incorporan como forma de diversión dos cosas, las actividades de la escuela, epicentro femenino por excelencia, y las “Fiestas primaverales”, otro universo exclusivamente femenino en donde los hombres “participaban” y se elegían las reinas de belleza, dando lugar a grandes festejos acompañados de una preparación que incluía, un carro alegórico construido especialmente para la competencia. Las Fiestas primaverales involucraron a todos los sectores, se elegía reina en cada sector minero y luego había competencias entre los diversos sectores. Esto evidentemente era motivo de unión y fiesta, una realidad que hasta el día de hoy es exacerbada por todo el pueblo. Afloran sentimientos y ciertos recuerdos más que otros, la nostalgia y la ilusión de lo vivido en un pueblo que no quiere desaparecer. Los relatos parecen querer resucitar el pueblo, intentos un poco desesperados para sobrevivir. Fiestas Primaverales en Inca de Oro 1954 256 impulsan a las migraciones collas hacia la cordillera de Atacama se relacionan principalmente con las condiciones de sometimiento de los indígenas en el noroeste argentino y a la falta de acceso a la tierra , así como también la necesidad de trabajos complementarios a la cría de animales que había sido su actividad tradicional hasta ese momento y la búsqueda de espacios libres y desocupados para el desarrollo económico adecuado; y probablemente, al interés por encontrar refugio luego del levantamiento indígena ocurrido entre 1872 y 1875 en la Puna y las quebradas de Salta y Jujuy. Sectores en estudio 257 Estas migraciones se vieron facilitadas por el conocimiento previo que los collas tenían del territorio de Atacama, debido el Tratado de Libre Tránsito y Comercio (1856) existente entre Chile y Argentina que facilitaba el arrieraje entre ambos países. La cordillera de Atacama -su extremo meridionalpresentaba a lo menos tres condiciones favorables para albergar las migraciones collas: primero, la puna y las quebradas formaban un espacio territorial relativamente abandonado para las actividades pastoriles; segundo, existían numerosos lugares propicios para la crianza de animales y desarrollo de la caza y recolección; y, tercero, estos territorios eran eco-geográficamente la continuidad natural de la Puna de Atacama. En consecuencia la migración colla permanente y temporal, se vio favorecida por el auge de la actividad minera en Atacama. Un repunte económico de la región, que comenzó a gestarse a mediados del siglo XIX en Copiapó, al descubrirse y reactivarse nuevas minas de oro, plata, cobre en las serranías y cordilleras. Entre 1879 y 1883, Chile se enfrentó a Bolivia y Perú en la denominada Guerra del Pacifico, La guerra se desarrolló en el océano Pacífico, en el desierto de Atacama y en los valles y serranías del Perú. Al finalizar la guerra, se anexaron los territorios de Tarapacá y Arica con lo cual también fueron incorporados a Chile numerosas comunidades aymaras, quechuas y atacameñas, quienes también desarrollaban actividad minera. En Atacama la minería artesanal concentró a miles de pirquineros, hacia mediados del siglo XX, la pirquinería fue una actividad muy importante para las familias collas, quienes podían tener un reventón –veta pequeña pero con muy buena ley - que explotaban cuando necesitaban dinero para comprar víveres, animales o enseres, aun hoy en día es habitual que las familias indígenas complementan con la actividad minera sus actividades de criancería. 258 Como hemos visto, ha habido transformaciones al interior de la pirquinería, y se han ido generando mecanismos de supervivencia, como por ejemplo la creación en tempranas décadas del siglo XX de la CaCreMi, en un intento por estabilizar la economía de miles de personas dependientes de esta actividad y como forma de “emparejar la cancha” como se dice en buen chileno. Esto ha dado sus resultados, y ha logrado mantener hasta el día de hoy una identidad que los llena de orgullos y los sostiene en estas áridas tierras a partir de la pertenencia a un grupo y la continuidad histórica de sus saberes y prácticas. En la actualidad, la minería sigue siendo la principal actividad económica regional las formas de explotación se han transformado, a través de las organizaciones de pequeños pirquineros y los programas de fomento desde el Estado ha habido una reagrupación y organización que es lo que ha permitido finalmente, que la pirquinería siga existiendo. No se sabe hasta cuándo estas prácticas, consideradas anacrónicas y poco rentables podrán seguir existiendo pues la minería ha dado desde hace ya muchas décadas un giro hacia el uso de grandes maquinarias y tecnología de punta, herramientas que evidentemente los pirquineros no tienen ni van a tener. Caracterización de la actividad: pequeña minería y pirquinería Las explotaciones artesanales, han dado paso a los grandes proyectos mineros internacionales y a explotaciones de gran envergadura. Si bien los pirquineros siguen existiendo, la convivencia con las grandes empresas no siempre es fácil, aunque se han hecho algunos avances en temas de relacionamiento comunitario y trabajo conjunto con las comunidades en general. En esto aplican dos principios básicos: 259 1- El Estado desde el Servicio de Evaluación Ambiental ha generado políticas en donde se fomenta y se prioriza la participación ciudadana y en donde las medidas de mitigación, compensación y reparación deben ser consensuadas y acordadas con la comunidad. 2- Las empresas han comprendido que la falta de diálogo y el no cumplimiento de la normativa ambiental, tiene como consecuencia una mala convivencia con las poblaciones cercanas, un deterioro de la imagen de la empresa y por consiguiente, fuertes pérdidas económicas, lo que los ha llevado a adoptar progresivamente políticas de buen vecino cada vez más afiatadas. Además la gran mayoría de las compañías mineras han creado departamentos de medioambiente y de relaciones comunitarias que trabajan responsablemente y que han logrado realizar importantes cambios en las políticas empresariales. Evidentemente, como en todo negocio, a pesar de los esfuerzos conjuntos, hay compañías que siguen sin entender la importancia de la convivencia con el entorno y el respeto por el medioambiente. En este sentido, el Servicio de Evaluación Ambiental ha sido fundamental para encausar en el buen camino a estas empresas, a través de sanciones que van desde millonarias multas hasta el rechazo de proyectos millonarios. La industria minera en todo el mundo ha dividido a la minería en tres grandes bloques: la pequeña, la mediana y la gran minería. Han sido muy variados los elementos mediante los cuales se ha pretendido entender o explicar esta clasificación y en este caso es importante identificar a la pequeña minería o minería artesanal. 260 Tabla 4 Características de la pequeña minería Intensa utilización de mano de obra. Abastecimiento de mercados locales Deterioro ambiental Precarias condiciones de seguridad e higiene. Bajos costos de producción Variabilidad de volúmenes y tamaño por mineral y por región. Ocurrencia universal Multiplicidad de actores. Explorador de nuevos yacimientos Bajo desarrollo tecnológico Amplia distribución geográfica. Alternativa laboral para sectores afectados por la pobreza. Conflictividad social y legal Generación de encadenamientos productivos locales Dinamizador de las economías locales La caracterización de la pequeña minería a nivel mundial no tiene parámetros universales y uniformes. Incluso en Chile no se ha establecido una norma que la defina en forma única. Asimismo, la pequeña minería se puede subdividir en dos segmentos, la pequeña minería propiamente tal y un segmento denominado pequeña minería artesanal. No existe tampoco un definición clara que distinga estos dos segmentos, pero se puede señalar que el sector artesanal es el más precario e informal. Sólo para efectos de tributación se define a la minería artesanal como una faena con un máximo de cinco personas dependientes. Las definiciones legales a nivel nacional respecto a la pequeña minería se muestran en la siguiente tabla: Tabla 5 Definiciones de pequeña minería según diversos servicios SERNAGEOMIN Definición en base a Trabajadores y Horas Menor a 80 trabajadores Menor a 200.000 horas trabajadas 261 Trabajadas SERNAGEOMIN Reglamento para manejo de explosivos distingue Pirquineros: Aquellas personas que ejecutan por sí mismos labores de búsqueda o exploración y extracción o explotación de minerales, en forma individual o colectiva, en número no superior a 3; y que sólo requieren mantener hasta 30 Kgs. equivalentes a dinamita 60% en sus almacenes. Pequeños mineros: El que labora en faenas mineras, con una dotación no superior a 5 personas y que sólo requiere mantener hasta 70 Kgs. equivalentes a dinamita 60% en sus almacenes Código de Minería Definición en base a Trabajadores Menor a 12 trabajadores . Ley de Impuesto a la renta (Minería Artesanal) Definición en base a Trabajadores Menor a 5 trabajadores ENAMI Definición en base a Producción Son los productores que en forma individual venden o benefician mensualmente hasta 10.000 toneladas de minerales o su equivalente en productos mineros. En estricto rigor, la definición de los pequeños mineros artesanales tiene que ver no solo con la cantidad de mineral que extraen sino también con la gente que trabaja en la mina, Estos mineros se acogen a la política de fomento del Estado 48 y en su mayoría venden su producción a la Empresa Nacional de Minería (ENAMI) 49 a través de un sistema de tarifas fijas. Estos productores explotan 48 En Julio de 2003 se promulga el D.S. Nº 76, “Política de Fomento de la Pequeña y Mediana Minería”, iniciativa impulsada por la Sociedad Nacional de Minería, así como su modificación según D.S. N° 13 de Marzo de 2005. 49 Su función es impulsar la actividad minera y contribuir a la sustentabilidad de las faenas y las empresas de Pequeña y Mediana Minería. A fines de los años 70, inició un programa de reactivación de pequeños y 262 principalmente minas de cobre y oro, aunque también hay faenas pequeñas relacionadas con la minería no metálica. En Inca de Oro ser pirquinero o pequeño minero es lo mismo, no hay distinción, sin embargo para poder caracterizarlos se utilizarán algunos parámetros relacionados con el acceso a maquinarias y capacidad de gestión, dos temas que pueden diferenciarlos. Pequeña Minería El sector denominado de pequeña minería agrupa a los mineros en las Asociaciones mineras o Sindicatos de pirquineros como es el caso de Inca de Oro, algunos grupos incluyes faenas 50 en mina regularmente más organizadas y con un cierto grado de mecanización, en donde hay al menos un compresor y un huinche, herramientas mecánicas que hacen que el trabajo sea más fácil y rápido. Este grupo trabaja fundamentalmente en pequeñas plantas en las que se benefician 51 minerales a baja escala y que disponen de poca capacidad de gestión, es decir, que no son capaces de mover grandes cantidades de minerales. Alexis Cortés, pirquinero independiente, en una entrevista realizada en terreno, relata que “En la (mina) Cuba IV, los Talamilla sacan oro grueso, sacan harto. Son de Copiapó, vienen, juntan 20 sacos -porque es para moler- y luego vuelven después”. En realidad es “harto” porque el proceso de molienda se debe hacer medianos mineros, que le permitiera asegurar su abastecimiento y que posibilitó la creación de más de diez mil fuentes nuevas de trabajo a través de la incorporación de un sistema de participación en la fijación del precio del cobre, la rebaja en cargos de tratamiento y la renegociación de créditos (Ministerio de Minería3, 1996). En la actualidad, su fin primordial lo constituyen, el aumento de la producción y la productividad minera, facilitando a pequeños y medianos mineros el acceso a los mercados internacionales. Con este propósito divide su actividad en dos áreas: la producción y el fomento. ENAMI se abastece de los tres segmentos y por ley debe dar prioridad en la asignación de sus capacidades de fusión a la Pequeña y Mediana Minería. (http://biblioteca.unmsm.edu.pe/redlieds/Recursos/archivos/pequenamineria/Chile/impactoambiental.pdf) 50 Faena es el lugar de trabajo de cada minero dentro de la mina. 51 Beneficiar: trabajar 263 manual, lo que hace que se deba trabajar en el trapiche y hacer todo el proceso en varios días. Mineros artesanales organizados. Mina La Emilia Una de las principales características que tienen los pequeños mineros es que pueden trabajar apatronados, es decir, en relación de dependencia, garantizando de esa manera un ingreso mensual seguro. No son muchos en el sector de Inca de Oro que trabajan así pero los que hay son una fuente segura de ingresos para varias familias del sector, incluyendo a las mujeres que son contratadas como cocineras, único oficio que ejercen dentro de la minería en la actualidad. Por ejemplo, la Mina La Imprevista tiene personal por turno. El dueño de esta mina se llama Oscar Rojas y es dueño de múltiples yacimientos. Lo relevante de trabajar apatronado es que se siguen las medidas de seguridad que dicta el Servicio Nacional de Geología y Minería, con lo cual se reduce la accidentabilidad y todas las medidas de seguridad de prevención de riesgo, pueden ser controladas de manera periódica, reduciendo la su ocurrencia que en este trabajo generalmente 264 es fatal. En esta misma mina, un trabajador señala que hay dos animitas, en recuerdo de dos trabajadores que fueron enterrados por el disfrute en las galerías internas. Mina la Imprevista, guinche y compresor. Otra ventaja de estas pequeñas empresas es que tienen la capacidad de impactar en la economía de estos pequeños pueblos, ya que aunque la contratación podría no ser relevante si se contratan 10 mineros, se estará contratando al 10% de los socios de la Asociación Minera. Pirquinería El otro grupo, los pirquineros, trabajan en soledad o con otro compañero de labores, como es el caso de algunos pirquineros que van de un sector a otro sin darle aviso a nadie y pueden cambiar de pique cada dos o tres meses, dependiendo de la disponibilidad de minerales. Esta práctica extremadamente artesanal hace que con los bajos costos que se necesitan para la extracción de metales, todo sea ganancia. Las herramientas que llevan estos mineros son tan elementales como la pala, barreno, martillo, carretilla y una puruña. 265 Generalmente no son propietarios de las faenas que explotan, y a esto se debe este constante recorrer el paisaje en busca de una mejor oportunidad. No utilizan equipos y operan a base de la fuerza humana en la extracción como dice Gustavo Rojas “nosotros en este momento como minero artesanal tenimos, carretilla, pala, picota, martillo, cuña y lo que más tenimos es una perforación, que son las máquinas perforadoras una 327“. En una entrevista con Raúl Adriazola en relación al trabajo en el sector de Las Guías, relata que en la mina la Suerte “Hay un camioncito abandonado, se ve re bueno, del año 1928(…) Ese era del Lencho, era el huinche 52 que tenía antes él ahí, el motor lo tiene abajo” Una de las características de la pequeña minería es la precariedad en la seguridad, algunas fotos demuestran que esta actividad requiere, necesariamente de más control. Por ejemplo: 52 El huinche es un sistema de izaje de materiales pesados, en este caso, saca los minerales desde la mina. “El Tintán” huinche Mina La Suerte 272 Vivienda de madera del minero llamado El Coquimbo En una entrevista con Don Raúl Adriazola (67) se pregunta sobre la precariedad de la vida en los cerros y la alta movilidad señala que la explicación es simple pues “la mayoría del pirquinero no paga arriendo, porque nadie pedía papeles de arriendo, hoy en día no, hoy en día usted tiene que tener los papeles de donde arrienda para trabajar (…) Ahora, de pirquinero usted se instala en cualquier parte. El gringo que me decía usted, ¿cómo cree usted que llego acá?, con una pura lámpara en la mano no más…nada más, ni martillo ni cuña ni barreno (…) Se puso a trabajar que por aquí por acá un martillo, que por acá una cuña. El otro siete manos 55 …jajaja! Esa es la realidad del pirquinero y el pirquinero así trabaja. Y después se van” En Chile aún existen aproximadamente 35.000 mineros artesanales, de los cuales 14.000 se encuentran en el cuarto decil de vulnerabilidad 56 , es decir, que perciben 55 Siete manos se le llama a la gente que se apropia de herramientas ajenas. 56 http://www.dipres.gob.cl/572/articles-49771_doc_pdf1.pdf ( consultado 1 de Marzo 2013) 273 menos de USD 400 mensuales. Se trata de trabajadores independientes muy poco organizados, pero cuya labor tiene particularidades que ellos valoran mucho, como por ejemplo la libertad de elegir cuando y con quien trabajar. Esaú González, trabajador asalariado en la mina la Imprevista dice “El pirquinero, de repente… Usted trabaja a su voluntad, cuando trabajamos de pirquineros. Nosotros acá, trabajamos a sueldo, trabajamos apatronados, tenemos que trabajar con horario, pero cuando trabajamos particular, trabajamos a la idea de nosotros.” Pero esta idea de libertad también tiene sus complejidades como relata Rubenson Araya, pirquinero incano quien afirma que la independencia es “relativa”…”uno va a una empresa a cumplir y cumple con su trabajo y sale, en cambio cuando uno trabaja como pirquinero no hay horas (…) de uno depende de si en la casa hay pan (…) lo de la libertad es como de refrán (…) y uno tiene que velar por los de uno” Los pirquineros de mayor edad, perseveran en su actividad aun cuando los precios de los minerales son bajos. Su presencia en los cerros se explica en función de una serie de aspectos culturales que dan forma a la tradición minera, a los que se sumarían la baja aversión al riesgo de sus participantes y en algunos casos a la falta de alternativas de subsistencia. 1- Falta de educacion formal. El relato generalizado es que comenzaron de muy pequeños trabajando en las minas, algunos desde los 6 años, ayudando a sus padres, por lo que paulatinamente fueron dejando de lado los estudios hasta el abandono de los mismos. Otra de las causas que es predominante en el discurso es que se fueron siendo aún adolescentes a buscar otras oportunidades laborales. Don Raul Adriazola (65) , un pirquinero de la zona, relata que trabajaba como buzo en en la pesquera Huanai, en 1969 hasta que tuvo un accidente “ me salí del rubro y nunca habia estado en una escuela, no habia tenido una educacion (…) 274 entonces para mi era muy dificil entrar a trabajar en cualquier parte, entonces me tiré a la minería que era lo más fácil.” En una conversacion personal con a Bladimir Castro (40), relata “yo estaba estudiando, y para pagarme los estudios venía a trabajar a las minas, y un verano me fue muy bien y no volví mas a estudiar… un error, despues vienen mujer e hijos…(…) como yo no tengo estudios tengo un sueldo muy bajo si trabajo apatronado, como pirquinero gano dos o tres veces ese sueldo.”Las oportunidades que una persona sin estudios puede tener, son muy escasas y en general se relacionan con actividades donde se gana el sueldo mínimo, el trabajo apatronado en mineria no se paga bien, pero asegura el salio mensual, es por esto que los mineros mas viejos prefieren esta modalidad, ya que a un bajo sueldo le suman las pensiones de gracia otorgadas por el Estado a todos los pirquineros. En el caso de Bladimir, esta precaria actividad le da la posibilidad de trabajarlas horas que él quiera , alargando los turnos y obteniendo mejores ganacias. No es raro que un pirquinero jóven con la abundancia metalica de los cerros incano gane 1500 dolares o mas. 2. Para ayudar a sus hijos o nietos. Gran parte de los pirquineros adultos mayores, que ya tienen mas de 65 años, son conscientes del sacrificio que significa trabajar en la pequeña mineria, por lo que no quieren que sus hijos o nietos sigan en esta actividad productiva.Muchos se mantienen en la actividad para ayudar a sus hijos o nietos economicamente, generalmente esto se relaciona con la compra de una vivienda o con la ayuda para poder realizar estudios superiores en la Universidad. La logica de las familias es que el abuelo es pirquinero, los hijos realizan actividades como chofer de buses, manipuladora de alimentos, tecnicos en actividades relacionadas con la mineria, y los nietos, ayudados por ambos, van a la Universidad logrando titulos de Ingeniero en Minas, Geologos ó Profesores. 275 En una de las visitas realizadas en el sector de Chimberos en la Mina Carola, cerca de la Mina Carmen, Don German Contreras Tito, un pirquinero que actualmente tiene aproximadamente 80 años y trabaja en el sector, dijo que él seguía trabajando como pirquinero, pues estaba pagándole la Universidad a su nieto, que a pesar de que él no había tenido la oportunidad de tener educación, no quería que su hijo ni su nieto se dedicaran a la pirquinería, pues “es un trabajo de mucho sacrificio.“ Don Raúl Adriazola, cuenta: “ De ahí, me fui a Carolina de Michilla(…) ahí hice mi fortuna yo (…) Empecé a comprar furgón utilitario, auto, camioneta,(…) 2 salas de cerveza. Vendí todo eso y le compré casa a mis niños, casa a mis 7 niños, tengo 8 hijos. Yo cuando me vine de Tocopilla, me vine así a Inca de Oro (…) a brazos cruzados.”Don Raul llegó a Inca de Oro el 23 de Diciembre de 1984, en vísperas de navidad para trabajar apatronado en la mina Canada. En la decada de 1980 Inca habia tenido un repunte en la actividad minera, y era un polo atractivo para la llegada de los mineros desde otras localidades. Rubenson Araya , sobre este tema nos dice que sus hijos ni siquiera saben donde trabaja, que él no quiere que pasen lo que él ha pasado,” es dura la vida… a veces se gana y a veces no se gana.” 3- Los pirquineros, tambien atribuyen la falta de gente jóven en esta actividad a lo sacrificado del trabajo,y ademas “porque la gente es floja, la juventud es floja, mala crianza, lo unico que pueden andar haciendo es estar parado en la esquina ahí, viendo a quien le pueden pedir un cigarro, y de adonde sacar pa´un copete (…)no trabajan, no quieren, y los que quieren trabajar y ayudar a sus familias esos salen pa fuera, emigran de aquí, hay partes que son bien pagados.” (Raúl Adriazola, 2013). Don Rubenson Araya nos relata que los jovenes no trabajan en pirquineria, pero sí en empresas mas grandes, “los jovenes son irresponsables,son irresponsables 276 hasta con ellos mismos(…) uno va a la mina y el joven está sentado y el viejo está trabajando (…) Casi nadie. Los que estan haciendo lo hacen por necesidad , gente que es del sur, de otras partes, no es gente minera…” (2013) Roberto Ayala reflexiona “(…) o sea que finalmente en el futuro e inca de oro va desaparecer prontamente por si solo porque finalmente cuando mueran los viejos actuales ya no van seguir la productividad nadie la produce el mismo estilo de los viejos eso es lo que pasa uno lo está viendo día, día oiga para trabajar la minería artesanal es fundamental el asociarse con otros minero uno tiene que hacer su economía tener como una habilitación para movilizarse para poder trabajar” (2010) En una entrevista Soledad Bustos señala “es que hay ser aperrado 57 para trabajar en mina porque es muy sacrificado una por el frio y otra por el trabajo porque hay que levantar piedra hay que amachar piedras que con bolones que hay que amachar, golpearlos por un macho 58 allá en el sur por un combo es el macho por 18 kilos, 14 kilos. Hay que amachar todo el día amachando para poder sacar el metal supongamos que tiene un piedra así y esa parte del teclado es metal hay que sacársela, lo otro es piedra hay que botarlos partirla, partirla para sacar el metal hay una veces que no le echan mas ánfora al tiro salen más molido pero tampoco conviene por que se pierde a veces sale mucha piedra donde la beta es muy ancha tiene mucha piedra con el molido se pierde eso la idea es sacarla en colma y eso hay que necesitar macho, tener fuerza para partir la piedra, las carretillas y son viajes como de aquí a la esquina después que cargas camión a carretilla o a pala… a veces la mina esta en un cerro hay que bajar todo en punta con la carretilla (…) los jóvenes, la juventud de ahora se dedica a pasarla bien o a tener trabajos menos forzado… por ejemplo ahora los jóvenes que viven acá prefieren las empresas que vienen llegando ellos prefieren mas las empresas que irse a trabajar a una mina allá arriba… que ahora es computación no mas se conecta la maquina y listo la maquina al final trabaja sola (…) yo que he sabido 57 Poner el hombro, seguir frente a las dificultades. 58 Macho es una maza que se usa para picar la piedra. 277 Inca de Oro es el único pueblo que está trabajando pirquinería, porque Salvador, Salvador está trabajando el cobre con maquinaria es una planta grande, Chatal también una cantidad, la Silica también son plantas grandes que trabajan con maquinaria con camiones o retro o sea la pirquinería sería y los de afuera lo están sacado adelante porque hasta hora ya han ido avanzando en pirquinería porque hay varios sectores como Las Guías ya se está, antiguamente se estaba perdiendo pero ya está entrando de nuevo porque hay hartas empresas que están trabajando de pirquinero.“ 4. La pirquinería es una actividad que permite abandonar y retomar la practica pirquinera si se encuentra algún trabajo que permita ganar más dinero o en el caso de las personas mayores, estar más tranquilo. Don Germán Araya señala “Porque, por ejemplo, yo a veces no trabajo en cobre, pero trabajo en oro. A veces que ocupan… sabi que se necesitan un viaje pa´ unos cuantos meses en esto, bueno se va si es que está malo lo de la minería. Todo depende de los precios de los minerales, ahí es cuando uno… se va el cobre abajo, no es conveniente, se va unió a buscar trabajo en otro lado.” Otro tipo de pirquinero es el minero que tiene trabajo pero que tiene su mina como seguro de cesantía. Por ejemplo, Don Dagoberto cuenta que su familia tiene una mina en el Sector Las Guías, pero que él trabaja en una empresa grande porque es más fácil y es dinero seguro, que la mina la tiene por las dudas que la empresa lo despida. Don Raúl Adriazola, tiene esta misma lógica: “(…) yo soy de la idea de que uno nunca tiene una pega segura, en ninguna parte, yo a donde vaya nunca he dicho esta pega es segura para mi, no, tengo mis cositas ahí porque sé que si el día menos pensado, me dicen sabís que te estábamos contando los 12 pasos 59 , y 59 Ser despedido 278 los12 pasos tuyos llegan hasta justo ahí a la huella 60 …Entonces yo tengo donde irme…” Foto 167 Mina de Don Dagoberto, Sector Las Guías Así como las minas se arriendan y se debe pagar un porcentaje a los dueños, existen otras formas de trabajar sin pagar por la extracción de los minerales, lo que genera una modificación del paisaje constante. Al empezar a trabajar en un pique, y sacar toneladas de piedra, van amontonando la roca que no contiene minerales en las canchas, lo que hace que existan verdaderos cerros de material estéril. Ese material estéril puede permanecer ahí por varios años, hasta que otro pirquinero, sin permiso, comienza a extraer el poco mineral que contienen esas rocas y va modificando esas pilas, las cuales debe trabajar en canchas nuevas, por lo que mueve gran cantidad de material hacia los costados. Esto se hace de manera cíclica, y se pueden ver las transformaciones que suceden en estas zonas, cuando uno vuelve de manera recurrente, esto resulta evidente. Todo tiene que ver con el vaivén de los precios de los minerales y las posibilidades de recuperar metales desde los desmontes y los disfrutes. 60 La huella significa “ la calle” 279 Las viviendas que constituyeron los pequeños poblados cerca de Inca de Oro, han desaparecido casi por completo, ya que muchas de las viviendas hechas de piedra, “los rucos”, han desaparecido pues los mismos mineros las desarman y muelen las piedras para extraer el mineral que contienen. Con el tiempo, las rocas que contenían mineral considerados “malos” hace algunas décadas, hoy se consideran buenos, debido al natural agotamiento de las vetas. Por ejemplo en San Pedro de Cachiyuyo, todas las viviendas que componían el pequeño poblado desaparecieron debido a que fueron desarmadas para ser trabajadas. Juan Castillo, un minero incano, comenta por ejemplo que en la mina donde ellos trabajaban habían dejado un ruco de paredes de piedra y techo de zinc, lo En la zona rayada se encontraban los rucos de los trabajadores de la mina, actualmente solo queda la que se puede ver en el círculo. Todas las viviendas fueron desmontadas para procesar las rocas 280 suficientemente resistente para que ellos pudieran contar con ese lugar cada vez que decidían trabajar en el sector. Un día su tío decidió que esas piedras tenían minerales, por lo que decidió “trabajarla” sin avisarle a nadie, dejando sin refugio a los mineros que subieron después, quienes no tenían idea de la desaparición del ruco. En esta misma línea, podemos hablar del chuculleo, que es el robo de los minerales. Antiguamente, los mineros escondían los minerales entre sus ropas, para ser vendidos a compradores ilegales. En Inca de Oro, cuando el trabajo minero estaba en su auge, se chucullaba pero es una práctica que se ha perdido, quizás debido a que son pocos los mineros que trabajan apatronados. Otra denominación de esta práctica es la de cangallar que fue perseguida fuertemente en el siglo XIX. En esa época la práctica estaba extendida, y había trapiches (molinos) que se dedicaban exclusivamente a trabajar con minerales cangallados. Eso que los jueces comenzaron a visitar las minas y a exigir las guías de despacho de los minerales Falta de gestión ambiental En ningún caso los pequeños mineros ni los pirquineros desarrollan ningún tipo de gestión ambiental, ya que a su paso van dejando toneladas de rocas estériles 61 sin tratamiento y los piques quedan abandonados sin ninguna señalización. Algunos mineros, al terminar de trabajar una mina la “soterran” que significa que devuelven todo el material estéril al pique. Esto tiene una doble función que es dar la mina por agotada e impedir que alguien desprevenido caiga decenas de metros. 61 Se denomina estéril al material que no tiene minerales y que se va dejando a un costado. Dependiendo del tamaño de la mina se pueden formar botaderos de varios metros de alto. 281 Pique soterrado El control y la capacidad de fiscalización de las autoridades es mínimo ya que la alta movilidad y marcada estacionalidad de los pirquineros dificulta realizar cualquier tipo de seguimiento. Incluso el control del manejo de explosivos, que deben ser manejados en polvorines 62 habilitados para estos fines son difíciles de fiscalizar. 62 Los polvorines son lugares especialmente habilitados para guardar los explosivos utilizados en la explotación minera. Entrada e interior de un polvorín socavado en el cerro. 288 Sabiduría mineral El trabajo de los pirquineros no es fácil, y como dicen los mineros más experimentados, el minero se hace en terreno. Los mineros artesanales experimentados saben hacer todo y se jactan de no necesitar de otros. El trabajo del pirquinero es igual para todas las rocas , tiene el mismo proceso pero difiere de los metales que se encuentra, ya que cada metal se trabaja de forma diferente “ La explotación es casi igual, la diferencia es que uno tiene que saber trabajar, no todo se trabaja de la misma manera, en la explotación tiene que hacer disparos, usar explosivos, todas esas cosas el minero tiene que saber comparar qué tipo de material es, el oro sabemos que es amarillo, la plata es blanca, el cobre es verde y así, entonces uno eso ya se aclimata, se acostumbra.” El trabajo del minero comienza muy temprano y consiste en salir a caminar, en buscar de los lugares donde hay mineral para realizar explotación. Esa acción se llama “catear”, “buscar el mineral que usted quiera trabajar, usted puede estar buscando oro o cobre entonces usted sale para los cerros, encontró oro lo que es beneficioso para uno y se pone a trabajar o sea hay que encontrar la veta eso es salir a catear (…)Don Luciano Hidalgo, cuenta que él trabajaba haciendo cateo abierto y cateo cerrado “ los sondaje se llamaba antiguamente cateo abierto y cateo cerrado no nosotros trabajábamos un sistema chan, sistema chan ese hacer hoyos para abajo a donde llegaba la dureza entonces después ahí metíamos un carro y hacíamos sondaje más abajo para encontrar el salitre después llegaban los muestrarios sacaban muestras del pique que sacábamos nosotros a cateo abierto y después llegaba esa máquina y hacia el cateo cerrado para hacer sondaje más abajo, claro pero hasta 12, 13 metros ahora lo que más hacen son 1000 metros con la diamantina” 289 Entrada Túnel rampla. Mina Cóndor, Sector las Guías Túnel rampla y compresor. Camino a Puquios 290 Mina con entrada colapsada. Camino a Puquios. Esto pasa cuando las perforaciones se encuentran con las napas Entrada Túnel, Mina Cachiyuyo 291 Luego de que se encuentra el mineral es necesario saber si el mineral es de buena ley, “eso dependiendo el mineral claro si es conveniente uno ve altiro 66 la ley, uno ve el material y lo convierte y dice este me va a dar tanto 67 ...y esa destreza para saber que el material es de buena ley se aprende haciendo el trabajo no más, el cobre se conoce a la vista el oro sí que no el oro tiene que sacar un común” 68 “La experiencia le va enseñando porque le erra muy poco, porque uno para trabajar oro, uno con una puruña ve si tiene oro o no tiene oro y ahí calcula según la ley, el cobre es más fácil porque se lo da la piedra a usted, esta piedra la mira uno “da tanto por ciento” y le erra, le erra muy poco, la plata también, la plata es similar al oro también tiene que puruñarla y es en la puruña que se ve la cantidad que deja y ahí calcula uno el oro también como le digo la gente es muy astuta. 69 ” Cuando se decide trabajar en un lugar, se hace la “labor”, que es donde se va a trabajar. Las labores pueden ser un túnel, un chiflón 70 o un pique vertical. El túnel, es un agujero que se va haciendo de manera horizontal y tiene que tener por lo menos, la altura de una persona. En las minas grandes, se puede entrar en camioneta a los túneles y en las de minería mayor, camiones. Los pirquineros, entran a pie. El chiflón es un túnel que va descendiendo de manera horizontal, es parejo. Finalmente el pique, es la forma más común y es un agujero que puede descender centenares de metros. 66 Altiro: enseguida 67 Calcular la ley, gramos de oro por saca de mineral extraído. 68 Entrevista Roberto Tapia 69 Entrevista Marcelo González. 70 El chiflón es una labor inclinada que posee una inclinación de 35º o 40º. 292 Pique que sigue la veta, Sector Las Guías 293 Pique vertical. Se puede ver como la veta sigue. 294 Luego de las entradas, se deben hacer las cajas de madera, que sostienen a las rocas, esas cajas se llaman ademes, y el encargado de hacer esto es el ademador. Ellos necesitan ser carpinteros hábiles pues las obras en lo general son muy delicadas y no carecer de cierta intrepidez pues su ocupación como se puede deducir fácilmente está siempre en los puntos más peligrosos de la mina.(Lopez Monroy:1866) Después, es necesario poner el andamiaje que va a permitir sacar el mineral. Existen varias formas de bajar a las minas, hay algunos mineros que trabajan directamente con una escalera, de las cuales existen varios tipos la “escalera simbra”, que es la escalera que se hace de cable de acero. Otra escalera es la “escalera de patilla”, que ya casi no se usa debido a que se hacía de pino oregón por su resistencia. En Inca de Oro, encontramos solo una. Una forma de ahorrar madera, es también hacer la “pisadera en el cerro”, es decir, hacer los escalones en la misma roca. Otra posibilidad para bajar a la mina es en el mismo balde donde se saca el mineral. Escalera de Simbra 295 Balde Mina La Cobriza, Sector Las Guías Balde Mina Sebastopol, Sector Las Guías Escaleras de patilla 296 Para bajar a la mina, hoy en día se usan el casco y la lámpara acoplada, pero antes se usaban lámparas de carburo. El modelo más viejo, se debe sostener con la mano, pero el más nuevo se sostiene con un gancho que se pone alrededor del cuello. Lámpara minera antigua Lámpara a carburo 297 Don Luis Ocaraza en una entrevista señala que “Dentro de la mina, usted tiene distintas labores que unos le llaman labor, otros le llaman punto. Yo tengo mi punto pa’ trabajar, él tiene su punto de trabajar en otros lados. Referente a la Mina de Agustina usted tenía nivel: un, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve…tenía hasta el nivel doce en ese tiempo cuando trabajaba yo y cada nivel tenia treinta metros; entonces usted se baja de la jaula y se iba pa’ lla’ derechito y después agarraba pa’ la izquierda pa’ la derecha donde tenía su labor usted. Por consiguiente que en la mina chica usted tiene la parte de afuera el pique auxiliar aquí está el otro dónde sacan el mineral y aquí por consiguiente usted se baja y se va pa’ su labor, pero aquí no tienen tantas labores porque son pirquineros que tiene una sola acá le buscan por donde esté el metal. Pique con tres niveles y cinco labores 304 cuales muchos están soterrados. La Mina La Imprevista, tiene 80 metros de profundidad, pero tiene 300 metros de avance (galerías hacia los costados) La Mina Rodesia, tiene 300 metros de pique y 150 de avance hacia el norte. La extracción del mineral, se realiza llenando los baldes. Estos baldes se sacan a través de un sistema de torno o huinche. Antes esta operación se realizaba apireando. El apireado lo realizaban los apires que son mineros que sacan el metal desde la mina hasta la cancha. Este acarreo se hace hacía en bolsos de cuero, llamados capachos que cargaban hasta 70 kilos, existen también capachos más modernos que son metálicos o plásticos, pero siempre de factura artesanal. Es importante destacar que las labores que primero desarrollan los niños cuando empiezan a trabajar con sus padres en las labores de la mina, es el apireo. Don Luis, en una salida a terreno relata que su madre murió muy joven y que su padre Capacho de cuero Foto 2 Foto 3 Foto 4 Foto 5 Foto 6 Foto 7 Capacho de plástico 305 no tenía con quien dejarlo, así que se lo llevó a la mina. “Era cabrito, tenía como 5 años, ahí andaba apireando rocas chiquititas, hasta que crecí” Apires saliendo de Tres Puntas Todo este material, se lleva a la “cancha de minerales” que es un lugar, afuera de la mina, donde se deposita el material extraído de la mina, para su procesamiento. Es necesario pallarlo, es decir dejar lo bueno y poner lo malo al costado. Para esto es necesario hacer pilas con el material de una misma ley el cual puede ser “pinta” (20 grs por tonelada), “despiente” (6/7grs por tonelada) y “cola de mono”(entre 2/3grs por tonelada) “llampo” ( mineral hecho arena). 306 Torno para izar el balde. 307 Peinecillo Pata de cabra de 3 pilares para izar el balde 308 En las cancha se separa el mineral del estéril, es decir, la roca que no contiene mineral. Las piedras más pequeñas se pueden pasar por un arnero artesanal. En todos los sectores se encontraron arneros de todos los tamaños, desde los confeccionados con latas de sardina hasta los más elaborados, con latones con agujeros. Arneros artesanales 309 Arnero para grandes cantidades de roca Estos diversos arneros, permiten realizar una selección de piedras más pequeñas. Esto no es casual, ya que para poder puruñear la muestra y se debe arnear y luego moler la muestra. Puruñar Antes de llegar al trapiche es necesario hacer bien el cálculo de qué cantidad de oro se espera vender. Los pirquineros más viejos explican que lo general en una mina a ciertas profundidades la calidad del oro va cambiando, por lo que se va catalogando, mientras más cerca de la superficie es oro grueso y a medida que va bajando se va afinando el oro, eso no quiere decir que de por si se va a perder el oro grueso. Don Ismael Contreras (75) relata en una entrevista: “…el oro apareció entre los 10 y los 50 mts. (primera etapa) de oro grueso, después se afina, cuando se afina, tiene un abrigo más el cerro, que llega de 50, 60 hasta los 100 metros, pero de oro fino (segunda etapa)” Esto en las minas de oro grueso, en otras minas la veta hace un socavón (cuando la veta no es sólida sino que tiene muchos orificios) esa ya es una veta 310 que partió siendo oro grueso y terminará siendo oro fino, en la cual, según su profundidad, ya se mete el cobre, entonces allí viene cobre, oro y plata. El pirquinero trabaja esos tres metales. El pirquinero antes de mandar sus minerales a moler o mandarlos a una planta debe analizarlos y para ello utiliza el cacho (es un cuerno de buey que se corta por la mitad para hacer una puruña). Foto 189 Puruña En una piedra totalmente lisa martillea el mineral hasta dejarlo lo más fino posible, que quede como harina, enseguida cuartea la cantidad de mineral que se sacó (cuartear significa que si se tiene un montón de mineral se divide en cuatro partes) y después se toma una porción de muestra molida llamada cala y que no es más que la cantidad que entra en la tapa de una bebida. Eso viene a representar proporcionalmente los 70 kilos de mineral que es entran en un saco y el minero lo puruñea 75 con el cacho. Es decir, que vacía el material molido que está en la 75 Puruñear: Es un método para determinar la ley del minera. Consiste en moler finamente una muestra del mineral y luego ponerla en un cacho de vacuno y por medio del lavado de la muestra que se tomó en la tapa de la bebida y por concentración gravimétrica se determina la ley. 311 pequeña tapa de bebida en la puruña, y por medio del lavado de la muestra y por concentración gravimétrica se determina la ley. Básicamente, se hace el cálculo de cuántos gramos de oro le va a dar el saco de mineral. Piedra de molienda. Sector Al fin Hallada Piedra de molienda. Sector Lavaderos de Oro, mide 70cm x 50cm 312 Finalmente, podemos decir que una vez que se hace el ensacado, los minerales ya separados se envían a la Asociación Minera de Inca de Oro. En este punto, es importante detenerse, ya que hace varias décadas, cuando los diversos sectores aun funcionaban, el proceso se completaba en los cerros. Si bien quedan algunos trapiches, ninguno de ellos funciona, y muchos han sido destruidos, pues al realizar la molienda el oro se va metiendo en el cemento poco a poco y algunas personas destrozaron los trapiches para molerlos y así sacar lo poco que podría contener una estructura como esta. Antiguamente el agua de esos sectores se sacaban de los pozos de la zona, pero las sequias han hecho que ya no exista esta posibilidad, considerando las grandes cantidades de agua que se necesita para cada proceso. Algunos de los trapiches que todavía se conservan son principalmente los que se encuentran en el sector de las Guías, uno de los dos sectores que aun hoy en día ven el incesante trabajo de los pequeños mineros. Es probable que dentro de algunos años esos trapiches, que son el símbolo de la gran actividad minera de la zona, hayan desaparecido, robados o destruidos como sus antecesores. Sin embrago, existe la esperanza que se logre preservar de alguna manera este patrimonio que recuerda cada día una las particularidades de este sistema de vida que se va extinguiendo pero que no quiere darse por vencido aún. 313 Proceso de molienda para la obtención de la pella El mineral, luego de ser calculado, se ensaca y se baja para procesarlo, el que se procesa en trapiches que consiste en dos boleadoras (ruedas) de fierro que giran en un recipiente llamado taza, la cual contiene con agua y mercurio. En el fondo de esta taza, se colocan unas planchas amalgamadoras, en donde se adherirán el oro y el mercurio. Trapiche, Sector Las Guías 320 Esto generaría no solo la pérdida invaluable del patrimonio etnográfico que sostiene el modo de vida minero pirquinero, sino que también seria un grave problema socioeconómico que afectaría a los trabajadores más jóvenes quienes por un lado, carecen - en su mayoría - de educación formal que pueda permitirles desarrollarse en otras tareas en donde pudieran obtener las mismas ganancias, y por otro lado, esto produciría una pronta migración desmembrando familias enteras, con la fragilidad que significa romper las redes sociales que sostienen estos frágiles sistemas de superviviencia. 321 CAPITULO VII AÚN HAY VIDA EN EL MINERAL 322 Sitios mineros aledaños a Inca de Oro Antes de que Inca de Oro se convirtiera en el importante pueblo en el que devino a principios del siglo XX, en la zona se había dado a partir de mediados del siglo XIX un desarrollo minero casi sincrónico en la región. El descubrimiento de los grandes minerales de Chañarcillo primero y luego de Tres Puntas y Chimberos, generaron la llegada de miles de personas, modificando completamente las relaciones socioeconómicas de la zona. El desierto había conocido hasta el momento de los grandes descubrimientos, el trabajado minero indígena que servía de complemento a la actividad principal que era la criancería de animales. Sus viviendas se organizaban a partir de estas actividades económicas alrededor de pequeñas vegas que se encuentran mayoritariamente en las quebradas de los cerros o en majadas que se utilizadas en las veranadas. El yacimiento de Chañarcillo fue tan grande y próspero que se puede plantear que la identidad minera de la región, comienza en aquellos cerros, debido a que antes de este descubrimiento las faenas operaban con muy pocos trabajadores por lo que no se necesitaba una verdadera organización ni control alrededor de ellas. Este cambio socioeconómico y cultural determino el comienzo de la lucha de los trabajadores para impedir su proletarización, privilegiando sus espacios de libertad económica, laboral y su forma de vida independiente, además de entablar una lucha contra su domesticación definitiva.(Illanes: 1990:90) Alrededor de estas numerosas y recién descubiertas minas se instalaron miles de personas, levantando un pueblo completo en tiempo record, donde antes solo había rocas y arenas. Este mineral no se encuentra dentro de la zona de esta investigación pero si es necesario nombrarlo pues da el puntapié inicial para una serie de eventos que pondrían a la Región de Atacama como una zona de grandes descubrimientos, dando paso a lo que se denominó la fiebre del oro. 323 En el lugar en donde se desarrolla esta investigación, hay enclaves de gran importancia patrimonial, como Puquios, Carrera Pinto, Chimberos, Tres Puntas, Las Guías de California, San Pedro de Cachiyuyo, La Isla e Inca de Oro. Mapa 1 Ubicación de la zona de minerales (Elaboración Claudio Rivera) En este capítulo se analizarán las zonas de San Pedro de Cachiyuyo, la Isla, Las Guías de California, Tres Puntas y Chimberos. De todos ellos hemos dado amplias 324 referencias a lo largo de los capítulos anteriores por lo que profundizaremos en la materialidad presente, que refleja los modos de vida que puede ser una primera aproximación a registrar las estructuras y los elementos asociados a ellas. En este sentido, solo se realizaron visitas y registros fotográficos de los lugares, debido a que la extensión del territorio y la gran cantidad de estructuras y elementos de origen antrópico, que articularon la organización de este sistema productico. El estudio de estos lugares, permite apreciar las diferencias en la explotación de los yacimientos y en la vida cotidiana de los grupos de pirquineros, que han trabajado en estas faenas a través del tiempo, pues cada uno de los lugares puede aportar al estudio de estas variables, en momentos diferentes, ya que desde Tres Puntas, descubierta en 1848 hasta la actualidad a través del trabajo que se realiza diariamente en Las Guías y Chimberos, los dos sectores que aún se encuentran activos , se puede hablar de una ocupación y explotación continua a través del tiempo en los llanos de la zona. Si bien todos fueron reductos de gran importancia, los restos arqueológicos más significativos se encuentran en Tres Puntas y Chimberos, lugares cercanos que llegaron a albergar a más de 4000 personas en su época de auge. De estos dos lugares hay aún varios miles de metros cuadrados con estructuras muy bien conservadas y que pueden mostrar los diferentes periodos de construcción, ya que si bien la materia prima siempre ha sido la roca, se ha ido reemplazando el material de unión de estas paredes. En cuanto a la infraestructura de producción, los lugares más significativos son La Isla y Las Guías, pues allí aún se pueden ver los peinecillos, y los trapiches que sirvieron para los procesos productivos en el lugar. El sector de Las Guías tuvo su auge en las década de 1950 a 1970 pero sus vetas aún son trabajadas, por múltiples pirquineros. Si bien la zona guarda importancia patrimonial, lo que se ha respetado hasta ahora es solamente la escuela y un grupo de viviendas de madera de la Mina la Cirujana, el resto ha sido removido y modificado varias veces, por lo que las casas y negocios que supieron estar instalados en la zona, han desaparecido por completo. En Inca de Oro, 325 también se encuentran algunas personas que vivieron en esa zona y se destaca que era lugar donde vivían familias enteras, y hasta contaban con una escuela. En San Pedro de Cachiyuyo se encuentra una estructura que solía ser la administración, en muy buen estado de conservación y dos o tres estructuras menores, pero la destrucción de las viviendas y de otras estructuras que pudieran haber existido, se dio paulatinamente, debido a que los pirquineros las han ido “desarmando” para molerlas y sacar el poco oro que ellas pudieran contener. En San Pedro a diferencia de los sitios anteriores, se instalaron familias completas que desarrollaron una parte de su vida allí. En el pueblo de Inca de Oro, aún hay algunas personas que vivieron en ese lugar, por lo cual se ha podido indagar de muy someramente en la formas de vida de los habitantes del lugar. La idea de este capítulo no es investigar de manera minuciosa la historia de cada uno de estos sectores, pues cada uno de ellos merecería una tesis individual debido a la riqueza histórica y arqueológica que allí se guarda. Además, la información de cada uno de los sitios es muy diferente, ya que por ejemplo, de Tres Puntas y Chimberos a diferencia de los otros sitios, se pueden leer relatos de viajeros del siglo XIX, documentos públicos de la época de auge o recurrir a los documentos de pedimentos mineros. Los otros sitios, se han trabajado a partir de la memoria etnográfica de las pocas personas que vivieron o trabajaron allí y que aún viven en la zona, pues no hay datos en la bibliografía disponible de la zona. A pesar de su riqueza patrimonial. El valor de estos lugares viene dado por un lado porque allí se encuentran: 1. Estructuras y construcciones que se utilizaron para vivir en el sector, es decir viviendas, escaleras, muros divisorios, y aquello que pueda haber colaborado para poder construir estas placillas. 3. Objetos asociados a la vida cotidiana, como restos óseos asociados a la cocina, fragmentos de botellas, platos, entre otros. 326 2. Estructuras industriales necesarias para la producción, almacenaje y distribución, ya que allí aún se pueden ver los peinecillos, patas de cabra, contenedores para almacenar agua, los piques con sus respectivos ademes de madera, canastos para izar los minerales y algunos trapiches que aún persisten. 3. Objetos asociados a la producción minera, como copelas, clavos, barretas, etc. Se pretende hacer una aproximación a los restos arqueológicos de la zona, de manera que queden documentados los sectores que hoy se encuentran en grave peligro de desaparecer, dada su fragilidad y sobre todo a las amenazas a los cuales están sometidos cotidianamente. 327 San Pedro de Cachiyuyo En esta foto aérea se puede ver el entorno de la entrada a la mina, completamente desértico y rodeada de cerros. 328 Si bien estas dos construcciones parecen una sola, en realidad la primera (A) es la casa donde vivían el administrador de la mina y su familia y la segunda (B) era la administración. Administración La Administración tiene un largo total de 14.60 metros que se dividen en dos habitaciones. A B 329 La altura de la pared colindante con la casa habitación es de 6 metros, pero es interesante que al medir la pared en donde termina la administración y que mira hacia la entrada de la mina, hay una diferencia de 2.4 metros, debido a la natural inclinación del cerro, lo que hace que esta pared mida 3.6 metros. En varios testimonios comentan que entre la administración y el campamento había una pirca de unos 3 o 4 metros, que los separaba, pero no hay ningún rastro de su existencia. Las paredes de estas estructuras están enteramente construidas de piedra y adobe. Son muros muy gruesos, sin ser una construcción tosca. Es bastante común que las paredes de los edificios muy antiguos de la zona sean gruesas debido a la amplitud térmica que deben enfrentar diariamente. Durante el día las temperaturas son extremadamente elevadas y las durante las noches descienden bruscamente. Estructura del edificio de la administración 336 Ruco. Vivienda construida con rocas Con techo de fibras vegetales (probablemente totoras de sectores aledaños) Vivienda 337 Según comentan los informantes entrevistados, en la zona estaban los lavaderos de oro, Don Mamerto Valdés relata: “´Bueno pa´ mirar es bueno ante era muy bueno aquí ahonda [ahora] no poh ahora estamos así porque está pobre el pueblo…pobre, pobre porque antes tuvimos un lavadero de oro aquí pa´ arriba sacábamos 30 o 40 gramos en 3 días o 4 días.” (MamertoValdéz, 2010) La Señora Benice Pino, habitante de Inca de Oro desde 1983 relata que llegó al pueblo sin conocerlo “… mucho menos sabía que es lo que era esa faena y como ya venía de haber visto así el ambiente en Jesús María venía predispuesta a que no me iba a gustar pero aun con aprehensiones me dije yo me quedo basta de temores o inquietudes. Llegué a Inca de Oro, entonces pregunté por los lavaderos de oro y desde el pueblo habían 12 kilómetro hacia la cordillera me dijeron en ese lugar hay un caballero de apellido Arancibia se llama Ramón Arancibia (…) esperé que hubiera un camión que subiera hacia las minas para arriba y llegué a los lavaderos, busque a Ramón, me entregó un lugar me dijo puede pasar la noche aquí … era una pirca, que los de la localidad saben que es una pirca, ahí me toco pasar la noche hacia un frio horrible me convidó un pedacito de vela para que me alumbrara, que terminó luego y quedé en la más profunda oscuridad. La pirca consistía en una montonera de tierra con piedra y afirmada o adosada a la pared, la pared también es un relleno de piedra y tierra y entre broma me decía Ramón si viene cansada no se va a dar ni cuenta de las picadas de vinchuca y cuando ya quede en las más profunda oscuridad ya dije yo , sea lo que sea ya estoy aquí mañana es otro día(…)al otro día me dijo bueno venga vamos a ver como lo hace aquí tiene que picar tierra Soporte de la canaleta, construida con tres tablones 338 tiene que despedrarla una vez que esta despedrada la tiene que arneriar y una vez arneriada la tiene que carretillar hasta el lugar donde usted la va a lavar donde está la canala y ahí el lavado de la tierra es un promedio de 5 litro de agua por una palada de tierra piensen y yo digo que sí es una carretillada de tierra y estoy haciendo pasar una palada con 5 litros agua y yo primeriza en todo esto era una faena que me iba a tomar medio día o más igual lo hice, igual y así fueron pasando los tiempos … “ Relaves Pasillo hacia botadero de material lavado 339 La Isla Como su nombre lo indica la Isla es un cerro que sobresale en el Llano de Varas, se encuentra a 3 km aproximadamente de Inca de Oro. Allí la minería se desarrolló hasta mediados de 1970. A diferencia de otros enclaves, en la Isla habitaban familias y había una escuela, donde concurrían los hijos de los trabajadores del sector, quienes llegaron a ser entre 200 y 250 personas, según relata Don Zacarías Segovia. De esta Escuela, no hay registros fotográficos ya que el sector sufrió un incendio donde se quemaron la escuela, la administración y las viviendas aledañas. Actualmente solo se pueden encontrar en el sector pequeñas viviendas de piedra y barro, y la infraestructura de trabajo minero, hoy en día abandonada, pero bien conservada. Sector La Isla 340 En esta vista aérea, se pueden observar tres sectores relevantes, el rojo representa la veta más grande que hay en el sector, se puede observar como los pirquineros la fueron siguiendo hasta su agotamiento o desaparición. A lo largo de esa veta se emplazan numerosas estructuras de explotación, como peinecillos, piletones para almacenar agua y diversos ademes. Según los relatos de algunas personas entrevistadas, el sector ya no se puede trabajar, debido a los peligros de derrumbes de los piques, ya que los pirquineros debido a la excelente ley que tenía ese sector, sacaron los “cogotes” de los piques, los cuales son fundamentales para sostener las paredes y evitar los colapsos. Una de las cosas que llamaron la atención durante los recorridos es que a pesar de la magnitud del trabajo abordado allí, no se han encontrado trapiches para la molienda y el procesado de los minerales. Según relatos posteriores, la molienda se realizaba en la planta enfrente al Cerro España, distante unos 3 kilometros 341 aproximadamente, por lo que hubo numerosos intentos de robo del metal entre su salida desde el sector de La Isla hasta la Planta. El círculo verde representa la administración. De la cual queda muy poco pues sufrió un incendio que arrasó con todo. El círculo amarillo, representa la zona en donde aún se conservan estructuras de vivienda, confeccionadas en piedra y se han encontrado elementos asociados a la vida doméstica como zapatos, revistas, cepillos, fragmentos óseos y vidrio. En ese sector se habían instalado algunos negocios que funcionaban como proveedores de víveres. Distancia de 3 km entre planta procesadora y sector de La Isla 342 Pirquinero trabajando desmontes Sector de producción Este sector tiene cientos de piques, como se puede ver en las imágenes, algunos han sido cerrados con tapas de madera, que son parte de los ademes. Otros piques conservan las estructuras de madera originales pero no han sido cubiertos de ninguna manera. 343 Otros piques conservan las estructuras de madera originales pero no han sido cubiertos de ninguna manera. Adame original También existen los llamados socavones, que son agujeros que bajan directamente, pero con un ángulo para formar un pequeño túnel, esto tiene directa relación con seguir la veta encontrada. Socavón 344 En esta foto se puede ver el trabajo de seguimiento de la veta, en donde se abre un punto y a partir de ahí se pueden ir instalando peinecillos a medida que se va avanzando. Este corte sigue hasta el peinecillo que se ve al fondo. Veta 345 Algunos de los elementos asociados que se encontraron en el sector son una roca de 70 cm de ancho aproximadamente que sirvió de practica para los barreteros. Otro elemento muy extendido es el arnero que se encuentra siempre para poder separar las rocas por tamaño. Un tercer elemento encontrado es la piedra que se utiliza para moler los minerales de manera que queden pulverizados y asi a traves del metodo de la puruña, sacar los gramos por saca de mineral trabajado. 352 Las Guías de California El sector de las Guías de California, se ubica a 10 kilómetros aproximadamente de Inca de Oro y abarca un extenso sector que cuenta con aproximadamente 45 minas identificables hoy en día. Muchas de ellas, no se encuentran visibles ya que fueron soterradas a través de las diversas faenas en la zona. En las Guías aún se ven muchos pirquineros que viven allí con la única compañía de sus perros y solo bajan a Copiapó o a Inca de Oro para comprar víveres. Sector Las Guías Este sector, tuvo su esplendor en los años 50. Según los testimonios de varias personas que vivían allí, además de la escuela, había negocios y bares. No alcanzó a ser un pueblo, pero habitaban familias completas. Existieron en el sector, una cancha de básquet y una de futbol que contaban hasta con camerinos para cambiarse, pero actualmente estas instalaciones ya no existen, ya que con los años se han ido abriendo y cerrando faenas, lo que ha hecho que el lugar este repleto de desmontes, que aún hoy se trabajan. 353 Mina del Sector Las Guías (I) Minas del Sector Las Guías (II) 354 También había barracas para trabajadores de las diferentes minas, la particularidad de estas barracas es que eran solidad en el exterior, pero en el interior, la separación de las diferentes habitaciones se hacía con bolsas de harina unidas con hilo grueso. Es difícil pensar en la convivencia de parejas con hombre solteros, pero así era la precariedad de la situación. Referencia 1 cancha de futbol; referencia 2 sector de casas; referencia 3 cantina; referencia 4 barracas de trabajadores La escuela dejó de recibir niños y se convirtió en la casa de un grupo de pirquineros que habitaban allí durante la semana, en total, eran 14 personas que pernoctaban allí. Escuela 1 2 3 2 4 355 Escuela Pedro Aguirre Cerda. Actualmente es un depósito Casa de Mina La Cirujana 356 A medida que avanzan los años, las viviendas de este sector han ido cambiando su materialidad. En el primer periodo, se encuentran las estructuras de pirca con techo de fanolita, un material altamente inflamable, que luego fue reemplazado por chapas de calamina. Una segunda etapa es al de las construcciones con madera, como la que se ve en la escuela o en la mina La Cirujana, los techos son de madera o de fanolita. Una tercera etapa viene acompañada de una mayor informalidad, ya que las viviendas no son permanentes, sino temporales, por lo que son una mezcla entre varios materiales, muchas veces reciclados de otras casas. En ambas viviendas se puede ver que las rocas de las pircas son bastante grandes, y se diferencian de las que se sacan en las minas. Esto tiene que ver con que en el sector existían una cantera, donde los pirquineros sacaban los materiales para la construcción. 357 Foto 9 Vivienda construida con diversos materiales, a partir de una pirca existente, se le han agregado maderas, chapas y fonalita. Vivienda de madera 358 Hay algunas minas muy antiguas en el sector como la Mina Rodesia y la Mina Sebastopol. La primera aun funciona y trabaja con ocho personas aproximadamente y la mina Sebastopol solo cuenta con dos cuidadores. Foto 10 Mina Sebastopol Sebastopol es la única mina del sector que aún conserva los antiguos rieles y dos carros para transporte de minerales. 359 La infancia tiene sus particulares formas dejar registro. En el caso de estos sectores no se han encontrado materiales relacionados con este periodo de la vida, excepto por algunos zapatos, escarpines y juguetes. Esto probablemente guarde relación con la temprana edad en que los niños comenzaban a pirquinear para ayudar a sus padres. Don Luis Ocaraza relata que cuando él era niño, no existían los juguetes manufacturados y que éstos eran fabricados con latas de paté, atún, sardinas y galletas. Las muñecas eran confeccionadas a mano con las telas que sobraba. Foto 11 Escarpín de bebé Foto 12Zapato niña 360 Tres Puntas Tres Puntas fue una de las zonas más importantes de la minería en el siglo XIX, en septiembre de 1848 nace el distrito minero, con el descubrimiento de las minas “Al fin hallada” y Esperanza, existen varias versiones sobre el descubrimiento de estas minas, el cual se le atribuyen a un arriero llamado Osorio que viajaba entre el Puerto de Flamenco y Copiapó en mula, quien “llevaba siempre muestras muy ricas de mineral de plata a la ciudad para venderlas, pretendiendo haberlas recibido en regalo de fulano y zutano. Varias personas sospecharon que debía haber una mina de donde sacaba estas muestras, pero nunca quiso confesarlo, hasta que habiendo tomado demasiado licor en la fiesta del Diez y ocho dejó escapar el secreto, contando que hallaba el mineral en los cerros de Trespuntas e indicando la localidad con bastante precisión. Los Señores D. Vicente Garín, D. Mateo Pérez, y unos otros más, habiendo oído eso, se pusieron luego en marcha en busca de este mineral. La suerte quiso que se hallaron el mismo día en los cerros de Trespuntas a pesar de haber salido el Señor Garín de Copiapó, y los otros de Puerto Flamenco. El primero halló la Buena Esperanza, el Señor Pérez la Al fin hallada, y sus compañeros el Manto de S. José (…) Muchísimas personas acudieron a la noticia de este descubrimiento de metales de una riqueza fabulosa, para abrir minas en Trespuntas. Como por encanto nació un pueblo de 4000 almas en el desierto más árido que se puede imaginar, y un camino carril lo unió con Copiapó, pero de las numerosas minas que se trabajan no había más que tres que daban una pingüe ganancia, la Buena Esperanza, la Al fin hallada y la Salvadora. Algunas otras como la Pilar, S. Rafael, la Cobriza etc. daban provecho; pero el mayor número de las minas no daba indicio de plata, y probablemente no lo darán nunca.” (1856:23) 361 Sector Tres Puntas En la primera época Tres Puntas es un lugar desordenado y desorganizado, en donde cada nuevo allegado se instalaba donde podía. Treutler que realiza su relato de este paraje en 1851, es decir solo 3 años después de su descubrimiento y en pleno auge de la plata, señala que “ El llano antes solitario y sin vida (…) estaba ocupado ahora por centenares de carretas y carpas, entre las que se movían abigarradamente millares de individuos, caballos, mulas y asnos (…) se había formado un circulo de carretas cargadas de víveres y bebidas, o de cantores, prostitutas y organillos. Todo el paraje estaba repleto de gente.” (1958:106) En esa época habían 62 minas que ocupaban a 2000 trabajadores. Al parecer el auge de la primera etapa había disminuido, ya que en en Diciembre de 1869 quedaban 30 minas activas y 86 labores (frentes de trabajo) en donde trabajaban 335 operarios. Para dimensionar la producción, ese año se extrajeron 560 kilos de minerales y 3400 kilos de plata fina. Las Minas del sector eran Al fin hallada, lianza, Atacama, Británica, Candelaria, Carmen, Carolina, Cobriza, Codiciada, Colorada, Delirio, despreciada, Elena, Empalme, Flor del Desierto, 368 1. Estructura de habitación en forma de L con 8 separaciones; 2. Placilla antigua;3 depósito de agua moderno 1 2 3 369 Estructura 1 Foto 13 Muro Oeste estructura 1 de 20 mts de largo Vista de la estructura 1 hacia el Este 30 metros de largo. Esta estructura está asociada a un corral para animales. 370 La diversión, por más precario que haya sido el asentamiento no faltó nunca. Tres Puntas era un poblado donde mayoritariamente había hombres pues, probablemente debido a la precariedad y a las condiciones de vida. Esto, hizo que evidentemente llegaran al lugar muchas mujeres “de vida alegre” y que prosperaran las chinganas, lugares de diversión que estaban abiertos todos los días hasta altas horas de la noche. Estos negocios estaban en la Placilla, donde también habían negocios de víveres, vestuario, herramientas mineras, etc. Los mineros, que vivían en las minas donde trabajaban bajaban al lugar los viernes y volvían a subir el domingo por la noche, habiéndose gastado todo lo ganado la semana anterior. Chingana en Tres Puntas ( Extraido de Treutler:96) 371 En el sector se han encontrado basurales, que contienen diversos elementos como loza, huesos, fragmentos de botellas, fragmentos de botellas antiguas para medicamentos. También llama la atención la cantidad de cuernos de vacunos de diversos tamaños que hay en el sector, que aunque se habla de carnicerías y de la venta de carne, no hay referencias a corrales o torines en la bibliografía disponible. Es probable que se hayan traído los animales vivos desde Copiapó para ser faenados ese mismo día, aunque al ritmo de caminata, habrían tardado varios días. Los basurales se encuentran el sector de la estructura en forma de L señalada anteriormente. Es necesario aclarar que debido a que esa zona ha sufrido varios ciclos de explotación – abandono no es posible saber si existen otros basurales soterrados por los desmontes. Cementerio de Tres Puntas No se han encontrado antecedentes del cementerio de Tres Puntas asociado a este sector, no es claro cuando nace pues Philippi alrededor de 1856 relata la ausencia de dos cosas muy importantes para la época: la capilla y el cementerio “ Deposito de agua época más moderna (década de 1950 aproximadamente) hecho en cemento y piedra mide 16 mts de largo x 7 mts de ancho 372 La sed del oro o más bien de la plata la “auri sacra fames" no ha permitido levantar ni siquiera una pequeña capilla, que recuerde a los vecinos el deber de adorar el Ser supremo; mueren sin recibir los consuelos de la religión en sus últimos momentos, y no hay ni siquiera un cementerio seguro, donde puedan descansar sus restos mortales sin peligro de ser estraidos y devorados por los perros.”( De Philippi:1856:23) Treutler quien había estado unos años antes señala la existencia de una capilla “pero como en esta población reinaba poca moral, los habitantes no concurrían ni a misa ni a confesarse y tampoco se casaban o bautizaban a sus hijos. Así, el sacerdote que se había establecido en un principio, se vió obligado a abandonar el lugar para no morirse de hambre” (1958:115) Evidentemente, en un primer momento nadie pensaba en un cementerio, seguramente debido a la inmediatez de todo el procesos, en donde las expectativas estaban en hacerse rico rápidamente, no en prever donde pasarían la eternidad. Es de esperar que a medida que se este sector se fue consolidando, se hizo evidente la necesidad de un cementerio .Si bien ya no está activo, el cementerio alberga aun parientes de antiguos pobladores que aun acuden a visitarlos el día de los Muerto, por ejemplo en el año 2012, se encontró para el Día de Todos los Muertos, una tumba con una flor, luchando aun contra el total abandono del camposanto. Vista panorámica del cementerio 373 “Nosotros tenemos tres tías sepultadas en Tres Puntas, hermanas de mi mamita, murieron con los pulmones cocidos, se le cocieron los pulmones, porque allá habían que atravesar pa´cá unos 300 metros a la mina, entonces mi abuelita tenía que mandar los sacos con botellas de té caliente en la mañana al desayuno, al almuerzo, a la hora de once , la comida, y a las 12 de la noche y a las 4 de la mañana pa´ dentro de la mina entonces mis tías con esos sacos de te caliente en la espalda, se les fueron cociendo pulmones, murieron las 3, están sepultadas en Tres Puntas. Ahí está sepultada la mamá de mi hermana, la suegra que tenía mi papá….” 81 Foto 14 Hay algunos sectores de las pircas que han sufrido derrumbes 81 Entrevista a Don Pedro 374 Cruz de madera aún en pie Tumbas colapsadas 375 Sector Chimberos La Buena Esperanza El sector de Chimberos es probablemente el más interesante de la zona ya que a pesar de que no hay tanta información, las estructuras han sufrido menores daños y se puede ver claramente los diferentes periodos de ocupación y los distintos tipos de viviendas y otras instalaciones. Chimberos es de la misma época de Tres Puntas y se encuentran a poca distancia, por lo que parecen haber sido lugares similares. En 1869 Chimberos produce mucho más que Tres Puntas ya que el total del mineral para ese año son 10.670 kilos y 60 kilos de plata fina, una cantidad considerablemente mayor. Esta cantidad de mineral fue producido por 32 minas en donde trabajaban 622 operarios. Trabajadores Cantidad Administradores 22 Mayordomos 66 Ademadores 11 Herreros 18 Barreteros 121 Apires 94 Canchamineros 216 Maquinistas 2 Pirquineros 3 Cocineros 19 Otros empleados 50 Total 622 376 Foto aérea 2 Hacia el este se ven los depósitos de estériles, hacia el Oeste, aun se pueden ver estructuras habitacionales. En Chimberos había 32 minas, estas eran Alemania, Barcelonesa, Buena Esperanza, California, Candelaria, Cuatro Amigos, Delirio, Delirio 2,Espectativa, Guía de San Francisco, Herminia, Janequeo, Manto Reservado, Margarita, Margarita Isla, Marquesa, Occidente, Oriente, Reforma, Republicana, San Antonio, San Antonio 2 , San Carlos, San Francisco, San Francisco de Soto, San Juan de Dios, San Lázaro, San Luciano, San Pedro, Serena , Treinta de Mayo y Volcán. La más productiva fue siempre La Buena Esperanza, que producía el 90 % del mineral del sector y empleaba a las del 50% de los trabajadores. 377 Lo característico de este sector encontrar conjuntos de viviendas pareadas, es decir una al lado de la otra, sin ningún espacio de separación. Todo el sector de Chimberos tiene esta misma característica, por lo que podría probablemente a una descripción que hace Treutler al referirse a una mina del sector, la cual tiene un galpón “separado en cuatro partes por medio de tabiques. Una era habitada por el administrador, otra por los empleados, la tercera contenía una bodega de alimentos y la cuarta, la de los minerales extraídos. En la cercanía de esta había otra muy similar; donde vivían los obreros; al lado se encontraban la cocina y la En azul sector mas antiguo y en rojo el sector más actual 384 sobre todo una larga camisa de listado que, cubriendo la mayor parte del culero, sólo deja sus faldones al descubierto. Una enorme faja de color ciñe su cuerpo desde la cadera al pecho: en ella, hacia adelante, va colgada la bolsa tabaquera, y por la espalda se divisa el mango de un puñal. Usa medias negras y sin pies, y por calzado ojotas. Un gorro negro o lacre, con una gran borla que le cae sobre el cogote o sobre la oreja, es el adorno de la cabeza; pero donde el minero echa todo el lujo es en la manta, que compra sin reparar en precio siendo buena, y que carga con suma desenvoltura y gracia” ( Pérez Rosales: 2006) Mineros del Mineral de Juan Godoy (extraído de Atlas Físico y Político de Chile Claudio Gay) 385 Mineros copiapinos (Extraído de Simonin) Cementerio de Chimberos Este sector, tal como Tres Puntas cuentan con un cementerio, que mide aproximadamente 30 x 30 mts, es decir, casi la mitad de lo que mide el cementerio de Tres Puntas. En Chimberos el camposanto está casi enteramente soterrado y no presenta indicios de haber tenido pircas perimetrales, aunque es difícil saberlo con el nivel de perturbación del sector. Se encuentra muy bien delimitad en la vista aérea, pero es de difícil detección en terreno. En 2011 había una cantidad considerable de cruces de madera en pie, lo que se ha perdido casi completamente al día de hoy pero aún se conserva una cruz de metal que data de 1898 y otras cruces más pequeñas de madera en muy mal estado. 386 Cementerio Chimberos Además se pueden ver restos óseos en la superficie debido al movimiento de tierra y al colapso natural de las tumbas, ya que además no parecen haber sido enterratorios muy profundos, pues en todos los cementerios del área de estudio, se pueden ver los restos óseos en superficie. 387 “A la memoria de nuestro inolvidable amigo Antonio Gutiérrez. Le dedican este recuerdo sus amigos de Chimberos. Noviembre 1ro de 1898.” 388 Tumbas colapsadas La muerte llega siempre, pero a veces llega muy temprano y es probable que gran parte de los muertos de los cementerios de la zona sean jóvenes llenos de sueños y ambiciones que llegaron a buscar fortuna o simplemente a ganarse la vida a los cerros. Como dice Neruda en su Canto General: “Entraba cantando como un capitán. Salía agrietado, amarillo, corcovado, reseco, y sus ojos miraban como los de un muerto. Después se arrastró por la mina. Ya no pudo bajar al pique. El antimonio le comió las tripas. Enflaqueció, que daba miedo, pero no podía andar. Las piernas las tenía picadas 389 como por puntas, y como era tan alto, parecía como un fantasma hambriento pidiendo sin pedir, usted sabe. No tenía treinta años cumplidos. Pregunto dónde está enterrado. Nadie se lo podrá decir, porque la arena y el viento derriban y entierran las cruces, más tarde.” La muerte, durante todo el trabajo realizado en terreno se ha planteado como un interrogante, pues pareciera que existen muchas contradicciones. Evidentemente todos morimos, pero el minero, enfrenta tres tipos de muertes, la muerte por accidente, la muerte por silicosis y la muerte natural, esta última, afortunadamente cada vez más frecuente. Pero en el siglo XIX, vestidos con ojotas y equipados con camisas de algodón y sin protección de ningún tipo, es esperable que la muerte haya rondado incesantemente los piques mineros. Esta presencia tan cercana con la muerte les permite ver las cualidades invisibles de la vida, y ellos festejan, apartan a la muerte en su paso por la chingana, por el cahuín, en el baile hasta la madrugada. Vivir es ahora, porque mañana un pequeño error y no bastará todo el mineral del mundo para resucitarlo. Pero el minero, es valiente, es aguerrido y se sobrepone al miedo, o por lo menos, eso parece querer hacer. En general los pirquineros hablan de la muerte como algo inevitable, como algo tan cercano que es quizás ese el motivo de las fiestas en los fines de turno, celebrar la vida, celebrar que siguen vivos. El minero no prevé, no ahorra, no piensa en la vejez. Vive al día, toma vino, fuma sus cigarritos y baja todos los días a enfrentarse con la muerta, a la cual se la respeta silenciosamente, pero se desprecia de manera pública. Probablemente sea su manera de espantarla, de alejarla. La distancia es mejor, es segura. Lo mismo pasa con Dios, con San Lorenzo y las virgencitas a las cuales se encomiendan diariamente. En algunos lugares visitados, la Virgen del Carmen o la 390 de Andacollo cuida al pirquinero, lo despide a la mañana y lo espera a su regreso, pero el pirquinero no solo convive de manera cotidiana con de sus pequeños y merecidos vicios sino que tampoco se enmienda los domingos. Eso sí, es el primero en salir en procesión el 10 de agosto. Su vida es como las animitas que se encuentran en cada camino, sincrética, llena de sufrimiento y de colores al mismo tiempo. 391 Conclusiones En este capítulo se presentan las conclusiones de la investigación llevada a cabo durante el desarrollo de esta tesis. Lo que se ha pretendido desde el principio, es poder recopilar la mayor cantidad de información del sector de Inca de Oro, considerando al pueblo que actualmente cuenta con aproximadamente 300 personas y los sectores aledaños, que constituyen en su conjunto uno de los últimos reductos mineros pirquineros del país cuya riqueza patrimonial es única desde el punto de vista etnohistórico y arqueológico. Esta investigación optó por la articulación de diversas fuentes de información que permitieran realizar las conexiones necesarias para poder llevar a cabo los objetivos planteados. La profundidad de este patrimonio radica en que el sector estudiado ha contado con pequeños mineros desde épocas prehispánicas, y la práctica pirquinera se mantiene hasta el día de hoy a pesar de algunas modificaciones tecnológicas que se han insertando lentamente, posibilitando ciertas mejoras en el trabajo diario. Además de la profundidad temporal, existen actualmente seis sectores que pueden ser estudiados para la obtención de datos. Durante la investigación fue necesario generar una gran cantidad de datos, ya que desde lo arqueológico no hay ningún estudio referidos a esta zona, excepto por algunos artículos que se refieren más que nada al Camino del Inca y a la ocupación incaica de la Finca Chañaral, que se encuentran en las cercanías y que escapan de esta tesis. Desde lo etnográfico, hay un solo libro contemporáneo que relata algunas anécdotas y que fue necesario verificar con los entrevistados la fiabilidad de la información, además se han publicado dos libros de gente que conoció Inca de Oro de alguna manera y que pueden ser considerados como un raconto de fechas y de algunos datos sueltos sin conexión. Ellos contribuyeron 392 para poder tener una imagen general de la zona y poder realizar el primer acercamiento con la población incana, de quienes se obtuvieron la mayor cantidad de datos que aquí se presentan. La idea de las entrevistas fue primero reconstruir paulatinamente la historia del pueblo para poder saber desde donde se podía partir y cuáles eran los lugares de significancia para la comunidad, los cuales resultaron ser un gran numero heterogéneo de diversos elementos, pero fue impactante comprobar cómo gran parte de lo que las personas consideraban de gran importancia para su vida y su memoria colectiva, eran irrecuperables y estaban en muy mal estado de conservación, por lo que en algunos casos solo se pudieron sacar algunas fotografías, esperando solamente que el tiempo termine de hacer su trabajo. El patrimonio comunitario tiene extrema importancia, pero es una importancia construida desde los recuerdos, desde la memoria etnográfica pero por el cual no se ha realizado nunca alguna acción que permita conservar y manejar de alguna manera estos recursos. Los únicos lugares que se encuentran en buen estado de conservación y a los cuales se les realiza algún tipo de intervención son los relacionados con la minería, y con las organizaciones de poder que manejan de cierta manera el pueblo. Estas instituciones son la iglesia, la Asociación Minera, la Empresa Nacional de Minería, y el museo. Podríamos decir que la primera se relaciona más con la organización cristiana precedida por mujeres, pero en realidad, la Iglesia alberga a San Lorenzo, patrono de los mineros, quienes realizan una procesión anual y grandes festejos el 10 de Agosto, Día del Minero. A partir de esto, se buscó internarse de alguna manera en estas redes entretejidas que sostienen la forma de vida de este pueblo, considerando a todos los habitantes, dejando de lado al hegemonía minera, que resulta sumamente difícil ya que el pueblo históricamente se ha construido socioeconómicamente en base a esta práctica. No sorprende que los relatos desde lo masculino redunden en las actividades nocturnas o las actividades mineras, lo que contrasta con las actividades femeninas, de las cuales se sabe poco, y se habla menos aun. El 393 patrimonio femenino, se genera y se conserva en lo privado, en la casa y su figura se relaciona o con los cabarets o con la esposa que cuida a los hijos y espera a su marido cuando baja de la mina los viernes por la tarde. A pesar de esto, se pudieron rescatar una gran cantidad de datos y hechos de una parte importante de los lugares considerados patrimonio por la comunidad y que aún existen y a través de un ejercicio de mapeo etnográfico se pudo dar cuenta de una cantidad considerable de instalaciones que ya no existen y que cumplieron funciones importantes dentro del sistema de abastecimiento de bienes y servicios del pueblo. En relación a esto último, se realizó un registro fotográfico y se complementó con bibliografía el recorrido completo que realizaba el ferrocarril, el cual fue determinante para el desarrollo posterior de Inca y los sitios asociados a la explotación de minerales. Otro desafío representó recorrer cada uno de los sitios significativos patrimonialmente para los mineros como La Isla, Tres Puntas o San Pedro de Cachiyuyo. Las mujeres y la gente joven no toman estos sitios como algo importante pues ellos escapan de su cotidianeidad y no hay identificación con estas espacios mineros y las actividades que allí de desarrollan. Por el contrario, muchos de ellos dijeron no haber ido nunca a pesar de saber de su existencia. Los mineros, por el contrario, fueron los que aportaron la mayor cantidad de datos, y fueron los encargados de ir describiendo los procesos mineros pirquineros paso a paso para poder tener el registro de estos saberes. Gran parte de este grupo son adultos mayores, que llevan muchos años buscando minerales de manera particular o apatronados, y saben que de su sabiduría y su voluntad de transmitir sus conocimientos depende que este patrimonio etnográfico tan importante no se pierda. A partir de esto, se lograron dos objetivos, el primero fue generar un registro de los procesos pirquineros desde la práctica de los actores, incluyendo varios métodos de trabajo más antiguos que los que se usan actualmente, por lo tanto también se rescataron algunos elementos que ya no están en uso. El otro objetivo fue la generación del registro de los sitios de laboreo, actual, 400 - Plath, Oreste L`animita. Hagiografía Folclórica. Edición Corregida y Anotada por Karen P. Müller Turina, Fondo de Cultura Económica. Chile, 2012 - Riso Patrón, Luis “Diccionario Jeografico de Chile”, Imprenta Universitaria. 1924 - Rodriguez T., Juan Carlos; Miranda B., Pablo y Mege R., Pedro. Réquiem para María Elena: Notas sobre el imaginario de los últimos pampinos. Estudios Atacameños - Rojas, Guillermo, “ El Liceo DE Hombres de Copiapó, Su historia” Imprenta Nascimento, Santiago, 1929 - Romero Acuña, Isidora. “Pirquineros del oro de la Sierra Jesús María: Una mirada etnográfica” 2012. 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