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La medición del desarrollo, la cohesión y la diversidad territorial

Pita López, María Fernanda; Pedregal Mateos, Belén

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05 INTEGRACIÓN Y CONCLUSIONES SOCIEDAD 04 INTEGRACIÓN Y CONCLUSIONES 05 Capítulo 17 La medición del desarrollo, la cohesión y la diversidad territorial  TERCER INFORME DE DESARROLLO TERRITORIAL DE ANDALUCÍA 2010 5 INTEGRACIÓN Y CONCLUSIONES Capítulo 17. La medición del desarrollo, la cohesión y la diversidad territorial A partir de las experiencias de medición adquiridas en los dos Informes de Desarrollo Territorial de Andalucía (IDTA) publicados hasta la fecha (Zoido, 2001; Zoido y Caravaca, 2005) este Informe incorpora algunas mejoras surgidas tras la reflexiones y debates planteados en el seno del grupo de investigación, cuyas consideraciones han sido recogidas, en gran parte, en la publicación “Medición del desarrollo territorial en las escalas de detalle. Aplicación a Andalucía” (Zoido et al., 2009). Al mismo tiempo, hemos tenido en cuenta otras experiencias recientes de medición o propuesta de indicadores sobre desigualdad social (Jiménez, M.L. y Bericat, E. 2009), calidad de vida (Pérez Carretero, D. y Fernández Márquez, M., dir. 2009) y desarrollo urbano (Méndez, Ricardo, 2007; Méndez, Rafael, 2009), ambiental (Moreira, J.M., 2009) o territorial (Collado, J.C., 2009; Hernández, M.L. Collado, J.C., 2003 y 2005). Entre ellas es de destacar la publicación de la Estrategia Territorial de Navarra (Hernández, M.L. y Collado, J.C., 2005), a pesar de que en ese trabajo las escalas de análisis no son coincidentes con las utilizadas en este Informe, ya que compara el grado de desarrollo territorial de la Comunidad Foral de Navarra con el de España. Sin embargo, el marco teórico empleado sí lo es, pues se basa en los principios orientadores de la Estrategia Territorial Europea (CE, 1999) trasladados a objetivos medibles y con capacidad de ser seguidos y evaluados en el tiempo a través de indicadores sintéticos. Teniendo en cuenta todos estos antecedentes, las mejoras incorporadas en este Informe se refieren, en primer lugar, a los propios presupuestos de partida establecidos en relación con los conceptos medidos y, en segundo lugar, a los métodos empleados. 17.1.1. Presupuestos de partida Al igual que en anteriores Informes seguimos asumiendo una concepción de desarrollo territorial que resulta de la consideración conjunta de los tres componentes básicos que sustentan la propia noción de sostenibilidad: el componente ambiental o natural, el componente económico y el componente social. Los tres deberían presentar una situación favorable y armoniosa para poder caracterizar a un territorio como desarrollado. Seguimos suscribiendo también la importancia de respetar la diversidad territorial y de adecuar a ella los modos de desarrollo deseables para cada territorio. Sustentamos también, por último, la necesidad de que todo ello vaya acompañado de un adecuado nivel de cohesión territorial, sin el cual cualquier tipo de desarrollo se vería muy reducido cuando no claramente invalidado. La relación y sinergias entre estos conceptos se muestran esquemáticamente en la figura 17.1. Asimismo, consideramos que la cohesión y el desarrollo territorial no pueden ser entendidos como hechos fijos, o que una vez alcanzados permanecerán estables. Se trata, por el contrario, de objetivos o propósitos abiertos que presentan distintas manifestaciones en función de las coyunturas. En definitiva, no podemos considerar la medida de la cohesión o el desarrollo territorial como la captación de aspectos estables o inmanentes respecto a un ámbito determinado, sino como algo variable, en gran medida relacionado con objetivos políticos previamente señalados, referidos a la economía, el bienestar social o la disponibilidad y el buen uso de los recursos naturales y culturales (Zoido et al., 2009). Siguiendo esos principios, hemos abordado la medición del desarrollo territorial en Andalucía a través de ocho objetivos parciales, que se inspiran en gran parte en los principios de la Estrategia Territorial Europea y la Agenda Territorial de la Unión Europea (CE, 1999 y 2007a). Tales objetivos se establecen en relación con aspectos ambientales (calidad ambiental, sostenibilidad y gestión inteligente del medio natural), económicos (competitividad económica y capacidad de generar empleo) y socio-culturales (el bienestar, la equidad 17.1. Presupuestos de partida y consideraciones metodológicas Figura 17.1 Esquema conceptual del desarrollo territorial. Fuente: adaptado de Zoido, F. et. al., 2009:250  TERCER INFORME DE DESARROLLO TERRITORIAL DE ANDALUCÍA 2010 Capítulo 17. La medición del desarrollo, la cohesión y la diversidad territorial INTEGRACIÓN Y CONCLUSIONES 5 y la integración sociocultural). Para cada uno de ellos se han seleccionado las variables con mayor capacidad para reflejarlos y para integrarlos en índices sintéticos, y éstos se han analizado a escala comarcal. Tanto la definición de objetivos, como la selección de variables se ha realizado de manera consensuada con los autores del Informe. Además, puesto que los IDTA lo que pretenden es analizar y comparar el grado de desarrollo existente en los distintos ámbitos de la región (el desarrollo intrarregional), para cada una de las variables analizadas se enfatizan no tanto sus valores absolutos cuanto las posiciones que en ellas ocupa cada comarca en relación con las demás. Ello es así por asumirse que aquellos territorios con valores más altos en las variables seleccionadas para reflejar los ocho objetivos establecidos se encuentran mejor posicionados respecto al propósito general del desarrollo territorial. En relación con estos principios conceptuales la principal evolución experimentada desde el Segundo IDTA es el reforzamiento de la importancia de la cohesión territorial como pieza protagonista e indispensable de la noción de desarrollo, siguiendo con ello la propia tendencia registrada tanto a nivel nacional como internacional en este sentido (Farinós, J., Romero, J. y Salom, J., 2009; CE, 2008). La propia Comisión Europea, con la elaboración del Libro Verde sobre la Cohesión Territorial en 2008 ha sido una pieza básica para el avance conceptual en relación con esta noción de cohesión territorial y para nosotros constituyó un acicate para la reflexión, que se materializó en el envío de una aportación al mismo1 y en la 1. La aportación resultó de los debates y discusiones llevados a cabo en el Foro de expertos sobre la cohesión, la diversidad y el desarrollo territorial, que organizamos con el objeto de debatir estas cuestiones y en el que participaron numerosos profesionales y expertos en esta cuestión. Más información en http://grupo.us.es/giest/es/node/215 [consultado el 12/07/2010]. publicación del artículo Fernández Tabales et al. (2009). En este Informe esa reflexión se ha materializado en la elaboración de un epígrafe específico dedicado a la medición de la cohesión territorial en Andalucía. 17.1.2. Consideraciones metodológicas En el capítulo de las consideraciones metodológicas también predominan las continuidades respecto a los anteriores Informes, pero alternando con importantes innovaciones que afectan a todos los procesos y aspectos implicados en el proceso de medición. En este Tercer Informe seguimos utilizando la misma escala comarcal de los anteriores (ver mapa 17.1 y Anexo I), a pesar de tratarse de una delimitación sin atribuciones políticas ni administrativas. Sin embargo, como ya hemos argumentado en anteriores ocasiones, se trata de una escala idónea para la medición del desarrollo territorial, puesto que partimos de la base de que ciertos servicios que contribuyen significativamente al bienestar social no pueden estar presentes en todos los municipios. Igualmente, los recursos naturales disponibles exceden la delimitación municipal en la mayoría de los casos, al igual que los impactos sobre éstos o las dinámicas económicas, además de la importancia creciente que adquieren las redes de cooperación intermunicipal en la valoración de la cohesión territorial. La base comarcal empleada en los IDTA cuenta, además, con las siguientes características que resultan ventajosas para medición, como se ha puesto de manifiesto en los dos anteriores Informes: Se trata de 63 unidades espaciales en su mayoría ho-• mogéneas en su conformación natural y en la orientación de su ocupación y aprovechamiento humano, de tal forma que su delimitación permite mantener las referencias a las grandes unidades naturales que conforman la región andaluza. Cada comarca presenta internamente importantes re-• laciones funcionales entre sus municipios integrantes respecto a las actividades productivas y a la prestación de servicios públicos; Todas cuentan con una población superior a 10.000 ha-• bitantes, lo que facilita su comparación; Están formadas por términos municipales completos, • contiguos y comprendidos en la misma provincia. Se mantiene, pues, la misma comarcalización que la usada con anterioridad no solo por un afán de continuidad sino, además, por considerar que se adapta adecuadamente a nuestros propósitos, aunque somos conscientes de que cualquier agregación territorial implica mezcla de fenómenos muy diversos y, por ende, ciertas simplificaciones de la realidad; entendemos que estas simplificaciones son inevitables. Respecto a la selección de variables, se mantiene la idea central de seleccionar solo las más relevantes como indicadores para la caracterización del desarrollo territorial, por lo que, para los objetivos referidos a los componentes del desarrollo, se han seleccionado las más aptas para evaluar su grado de consecución. En los cuadros 17.1, 17.2 y 17.3 se detallan los objetivos y variables seleccionadas, señalando, además, el sentido de su contribución positiva o negativa respecto al objetivo marcado.  TERCER INFORME DE DESARROLLO TERRITORIAL DE ANDALUCÍA 2010 5 INTEGRACIÓN Y CONCLUSIONES Capítulo 17. La medición del desarrollo, la cohesión y la diversidad territorial Por lo que respecta a los métodos empleados para la medición, han estado orientados, en primer lugar, a la creación de índices sintéticos que permitan medir los distintos grados de consecución de los objetivos del desarrollo territorial; en segundo lugar a la expresión del grado de cohesión territorial existente en la región y, finalmente, a la expresión de la diversidad territorial a partir del establecimiento de una tipología de comarcas en función del comportamiento registrado en cada una de ellas por los ocho índices sintéticos. El método de creación de los índices sintéticos implica el desarrollo de cuatro fases: 1) la agregación comarcal de las 25 variables municipales seleccionadas; 2) la estandarización de las variables comarcales resultantes; 3) la integración de las 25 variables en 8 índices sintéticos, uno por cada objetivo marcado; 4) y la agregación final en un único indicador de desarrollo territorial, que integra toda la información anterior (figura 17. 2). La agregación comarcal resulta del sumatorio de los valores municipales integrantes de la correspondiente comarca en los casos de valores absolutos, o bien del recálculo de la variable a escala comarcal, cuando se trata valores relativos tales como tanto por ciento, tanto por mil o valores por unidad de superficie. La fase segunda implica la estandarización de las variables comarcales, al objeto de expresarlas en unidades similares y poder realizar la integración. Para tal fin los valores de las variables se reescalan entre 0 y 1, mediante un reescalado lineal que asigna un 1 al valor máximo de la serie y un 0 al valor mínimo en los casos en los que las variables tienen la misma intencionalidad y dirección que el objetivo al que representan (sentido positivo en la integración), asignando, por Figura 17.2. Metodología seguida en el análisis integrado. Fuente: Elaboración propia.  TERCER INFORME DE DESARROLLO TERRITORIAL DE ANDALUCÍA 2010 Capítulo 17. La medición del desarrollo, la cohesión y la diversidad territorial INTEGRACIÓN Y CONCLUSIONES 5 el contrario, un 1 al valor mínimo y un 0 al valor máximo en las variables que apuntan en sentido contrario al del objetivo representado (ver cuadros 17.1, 17.2 y 17.3). Un ejemplo del primer caso sería el de la Renta Neta Media Declarada, definitoria del objetivo Bienestar Social, y que efectivamente contribuye tanto más al logro del objetivo cuanto mayor valor alcanza. Como ejemplo del segundo caso se puede citar al Porcentaje de Superficie Municipal con Suelos Alterados, que contribuye a la definición del objetivo Calidad Ambiental a través de la calidad del suelo, y cuya aportación al logro del objetivo es tanto mayor cuanto menor valor alcance la variable. El seguimiento de este procedimiento implica, pues, que una vez reescaladas, todas las variables apuntan en la misma dirección: significando el 1 el valor máximo de la serie en la consecución del objetivo marcado. En la fase tercera se procede a la integración de las 25 variables reescaladas en 8 índices sintéticos correspondientes a cada uno de los ocho objetivos planteados. Para ello se realiza la media aritmética de las variables correspondientes a cada objetivo. Por último, en la fase cuarta se realiza una agregación por bloques mediante la media aritmética de los índices de los componentes de cada uno de ellos, para obtener un índice sintético ambiental, otro económico y otro social. Además, esta fase implica la toma en consideración del número de índices sintéticos que en cada comarca están bien o mal posicionados con respecto a la realidad regional. Para ello se contabilizan en cada una de ellas los índices sintéticos situados por encima del quintil superior y por debajo del inferior.2 Lógicamente, la 2. Como es bien conocido, el quintil inferior delimita el 20% de los valores más bajos de la variable. El quintil superior, por su parte, delimita al 20% de los valores más altos de la variable. situación es tanto más favorable, en relación con el contexto regional, cuanto mayor número de índices se encuentren por encima del quintil superior y cuanto menor sea el número de los que se sitúan por debajo del quintil inferior. En ese sentido, el indicador de consecución de los objetivos del desarrollo territorial, se elabora a partir de la diferencia entre el número de índices que se sitúan por encima del quintil superior y los que lo hacen por debajo del inferior. El resultado puede oscilar, por tanto, entre +8 y -8, correspondiendo el valor máximo a las comarcas en las que los ocho índices sintéticos se situaran por encima del quintil superior (la situación más favorable) y el valor mínimo a aquellas en las que todos estuvieran por debajo del quintil inferior (la situación más desfavorable). Con valores medios aparecerían las comarcas con posiciones intermedias en todos o la mayoría de los índices o aquellas otras con un número similar de índices en situación favorable y desfavorable. Hay que reseñar que este método de caracterización del desarrollo territorial está inspirado en la metodología empleada en el Cuarto Informe sobre la Cohesión Económica y Social (CE, 2007b: 87-88) para la elaboración de un indicador sintético sobre el comportamiento de las regiones respecto al cumplimento de los objetivos económicos marcados en la Estrategia de Lisboa. Su principal ventaja, a nuestro entender, es que consigue integrar territorialmente la información procedente de los distintos ámbitos analizados sin necesidad de adicionar o mezclar variables expresivas de realidades muy diferentes entre sí. Todas las representaciones cartográficas de los índices sintéticos y de las variables que integran se han llevado a cabo por medio de intervalos de clase establecidos con el método de los quintiles, con objeto de poder analizar la contribución de cada variable en la posición final de la comarca en el índice sintético correspondiente. Los índices sintéticos se han utilizado también para el análisis de la cohesión territorial, examinando en ellos los principales parámetros de dispersión, los cuales nos han permitido identificar los niveles de disparidad existentes en la región en cada uno de los grandes temas abordados. Este análisis se ha completado con el empleo de índices de concentración para algunas variables especialmente expresivas del desarrollo. Además, se han utilizado variables de accesibilidad a transportes y centros hospitalarios para expresar la igualdad de oportunidades y la equidad territorial; por último, la cooperación institucional se ha usado para derivar una primera aproximación a las relaciones interterritoriales que se desarrollan en la región. El análisis se completa con la medición de la diversidad territorial. Para ello, sobre los valores de los ocho índices sintéticos registrados en las diferentes comarcas, se ha aplicado un análisis cluster. Sus resultados nos han permitido realizar una tipología de las comarcas en función del comportamiento adoptado en cada una de ellas por los 8 índices sintéticos. Se refleja así no solo el grado de desarrollo territorial alcanzado por cada comarca sino, además, el modo peculiar como éste se alcanza en cada una de ellas.  TERCER INFORME DE DESARROLLO TERRITORIAL DE ANDALUCÍA 2010 5 INTEGRACIÓN Y CONCLUSIONES Capítulo 17. La medición del desarrollo, la cohesión y la diversidad territorial 17.2.1. Aproximación a la dimensión ambiental en Andalucía Los objetivos fijados para la expresión de la dimensión ambiental en Andalucía son la calidad ambiental, la sostenibilidad y la gestión inteligente del medio (ver cuadro 17.1). Los tres se justifican por sí solos dada su importancia en la valoración ambiental de cualquier territorio, pero, además, persiguen la mayor adaptación posible a los objetivos fijados en otras instancias espaciales o temáticas. En este sentido, los objetivos y las variables a partir de las cuales se evalúan han perseguido el mayor grado de asimilación y cercanía con los fijados por la Agencia Europea del Medio Ambiente, por el Banco Público de Indicadores del Ministerio de Medio Ambiente y, particularmente, por el Sistema de Indicadores Ambientales de Andalucía (CMA, 2007), para la posible comparabilidad de los resultados. La asimilación total es imposible, en primer lugar, por el hecho de que cada una de las instancias mencionadas establece sus propios sistemas de medición no totalmente homologables entre sí; además, por la naturaleza de la información disponible en cada caso, y no hay que olvidar que en el presente estudio la escala municipal impone limitaciones informativas importantes; por último, porque los objetivos de un análisis territorial, como en este caso, no tienen por qué coincidir estrictamente con los objetivos de informes que están concebidos con fines exclusivamente ambientales. A pesar de todo ello, se ha procurado que las coincidencias con los restantes sistemas de indicadores sean las máximas posibles. La calidad ambiental alude a la existencia de unas condiciones en el medio ambiente que propicien el desarrollo de la vida, la salud y el bienestar, tanto físico como psicológico de la población. Resulta de un conjunto de dimensiones que en nuestro caso hemos reducido a tres: la calidad del aire, la calidad del agua y la calidad del suelo. La calidad del aire es fundamental para la salud de la población y se evalúa aquí mediante el número de afectaciones por días con calidad del aire mala o muy mala por problemas de contaminación atmosférica. La calidad el agua resulta también de vital importancia para la salud del ser humano y de otros seres vivos en general, pero además refleja adecuadamente el estado y la calidad de los múltiples ecosistemas que con ella se relacionan. El estado ecológico de las aguas superficiales y el riesgo de incumplimiento Cuadro 17.1. Objetivos e índices sintéticos establecidos para la medición del desarrollo territorial en el componente ambiental. Objetivo e índice sintético Variables (*) Contribución al objetivo Dimensión medida Calidad ambiental Afectaciones por días con calidad del aire mala o muy mala, 2008 Negativa Calidad del aire Estado ecológico y riesgo de incumplimiento de los objetivos de la DMA en aguas superficiales y de transición, 2009 Negativa Calidad del agua % Superficie municipal con suelos alterados, 2003 Negativa Calidad del suelo Sostenibilidad Emisiones GEI (kt CO2)Negativa Sostenibilidad ante el cambio climático % de superficie agrícola con erosión hídrica alta y muy alta, 2003 Negativa Sostenibilidad ante la pérdida de suelo Ratio demanda total de agua / lluvia útil, 2008 Negativa Sostenibilidad en el uso de los recursos hídricos Gestión inteligente del medio % de espacios protegidos y LICs, 2009 Positiva Espacios protegidos % de población equivalente con depuración respecto a población equivalente total, 2005 Positiva Depuración de aguas residuales Potencia instalada en energías renovables (MWh/año) 2007 Positiva Energías renovables (*) Las fuentes de información utilizadas y, en su caso, el proceso de elaboración están detallados en los capítulos en los que se tratan y han sido recalculados para obtener su valor comarcal. 17.2. Análisis de las desigualdades intercomarcales. El comportamiento de los tres componentes del desarrollo en Andalucía