España cumple 25 años de paz, Suplemento Nacional de la Prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2)
Abstract
A través del análisis del Suplemento del 1 de abril de 1964, editado por la Prensa del Movimiento, se estudia el impacto de la campaña de propaganda institucional “XXV años de Paz Española” en los medios de comunicación y su distinta acogida e interpretación. Asimismo, sirve para reflejar las tensiones que existían entre las distintas familias del Régimen en aquel momento coyuntural y con respecto al proyecto conmemorativo dirigido por Fraga y su equipo. También, es una muestra del relevo generacional y la transformación del periodismo vivida en paralelo al acontecimiento.
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Como citar este artículo: ARIAS, Luis y DE LUIS, Francisco (2021): “España cumple 25 años de Paz, suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección”, en Revista Internacional de Historia de la Comunicación, nº 16, pp. 413-461. © Universidad de Sevilla 1 ESPAÑA CUMPLE 25 AÑOS DE PAZ, SUPLEMENTO NACIONAL DE LA PRENSA DEL MOVIMIENTO (1964). ENTRE LA PROPAGANDA Y LA DESAFECCIÓN (1 Y 2) XXV Years of Spanish Peace, National Supplement of the Movement’s Press (1964). Between the propaganda and the disafection (1 y 2) DOI: http://dx.doi.org/10.12795/RiCH.2021.i16.18 Recibido: 2-2-2021 Aceptado: 8-5-2021 Publicado: 30-6-2021 Luis Arias González Doctor en Historia [email protected] ORCID 0000-0002-3749-9816 Francisco de Luis Martín Universidad de Salamanca [email protected] ORCID 0000-0001-5233-2320 403 Como citar este artículo: ARIAS, Luis y DE LUIS, Francisco (2021): “España cumple 25 años de Paz, suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección”, en Revista Internacional de Historia de la Comunicación, nº 16, 2021, pp. 403-450. http://dx.doi.org/10.12795/RiCH.2021.i16.18
Luis Arias González y Francisco de Luis Martín Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 413-461 2 Resumen: A través del análisis del Suplemento del 1 de abril de 1964, editado por la Prensa del Movimiento, se estudia el impacto de la campaña de propaganda institucional “XXV años de Paz Española” en los medios de comunicación y su distinta acogida e interpretación. Asimismo, sirve para reflejar las tensiones que existían entre las distintas familias del Régimen en aquel momento coyuntural y con respecto al proyecto conmemorativo dirigido por Fraga y su equipo. También, es una muestra del relevo generacional y la transformación del periodismo vivida en paralelo al acontecimiento. Palabras clave: Fraga, 1964, propaganda, periodismo, franquismo. Abstract: Through the analysis of the 1st April 1964 Supplement, published by the Movement's Press, the impact of the institutional propaganda campaign "XXV Years of Spanish Peace'' on the media and its different reception and interpretation are studied. It also serves to reflect the tensions that existed between the different families of the Francoist regime at that time and with respect to the commemorative project led by Minister Fraga and his team. It is also an example of the generational change and the transformation of journalism experienced in parallel with the oficial conmemoration. Keywords: Fraga, 1964, propaganda, journalism, francoism. 1 “XXV años de Paz”: encuadramiento y propuestas Se considera a 1964 una fecha emblemática en la historia del franquismo que marca, de forma precisa, “un antes y un después”; en esto, domina una rotunda -y sorprendenteunanimidad, por encima de las muy distintas interpretaciones historiográficas y doctrinales que se han vertido sobre la misma (Cañellas, 2009: 253- 280; Hispán, 2006; Molinero e Ysás, 2005; Sevillano, 1996; Townson, 2017, Zamarreño, 2015: 313-334). Ese año coincidió la efeméride de autoafirmación del Régimen, asentado de pleno en el interior y ya reconocido internacionalmente sin grandes problemas, con dos circunstancias ambientales totalmente novedosas; por una parte, la aceleración de un desarrollismo económico sin parangón que cristalizaría en el I Plan de Desarrollo (Torre, 2009: 61-88); por otra, la irrupción en la escena social y cultural de una generación inédita hasta entonces porque no había intervenido directamente en la Guerra Civil -elemento fundacional y clave del sistema- y que aportaba, además, una mentalidad diferente. El encaje de la celebración oficial de las bodas de plata de la Dictadura con estos dos poderosos condicionantes iría alterando las modestas y anquilosadas predicciones de partida del evento festivo, provocando una serie de consecuencias, tanto a corto como a medio plazo, que no fueron, precisamente, las previstas. Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº 16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 403 - 450 http://dx.doi.org/10.12795/RiCH.2021.i16.18 404 España cumple 25 años de paz, Suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Luis Arias González y Francisco de Luis
España cumple 25 años de Paz, suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 413-461 3 En 1958, se creó una Comisión Ministerial presidida por el ministro de Información y Turismo Gabriel Arias Salgado, con el objeto de gestionar una celebración en la línea de lo que se había venido haciendo hasta entonces, para conmemorar los 25 años del 18 de julio con una única exposición: Próximo a cumplirse el XXV aniversario del Alzamiento Nacional […] parece ocasión propicia para poner de manifiesto cuanto el esfuerzo inquebrantable y ferviente del pueblo español, salvando con ilusionado espíritu de servicio dificultades y obstáculos, ha logrado en este periodo en el camino de la reconstrucción y engrandecimiento de la patria. Por ello, se ha estimado oportuno que, coincidiendo con dicho aniversario, se celebre una Exposición Nacional en la que se recojan, bajo todos sus aspectos, las realizaciones y manifestaciones de la vida española en este cuarto de siglo. El evento tenía como lema “Veinticinco años de vida española (1936-1961)” (Temas Españoles, 1961). Sufrió un retraso motivado por la generalizada contención del gasto público que precedió de manera inmediata al Plan de Estabilización (Torre, 2009: 61- 88), quedando fijada la fecha definitiva para 1964. Sin embargo, la versión oficial justificó la demora aduciendo un cambio en la efeméride que pasaba a ser la del día de la victoria, 1 de abril de 1939. Aun así, se mantenían el tono contenido de la propuesta inicial. Fue designado comisario el teniente general José María López Valencia1 y la comisión que presidía la integraban cuadros ministeriales junto a directores de Ferias de Muestras, casi todos ellos muy por encima de los 55 años. La comisión apenas funcionaría hasta que la sustitución de Arias Salgado por Manuel Fraga como ministro de Información y Turismo, el 10 de julio de 1962, cambió radicalmente las cosas. A los dos meses de su nombramiento, Fraga pondría en pie un proyecto totalmente alejado del original y de dimensiones colosales, (Fraga, 1980). Nombró otra comisión, la “Junta Interministerial Conmemoradora [sic]”, abierta ahora a todo el gabinete para dejar bien clara la intención totalizadora y apostó por una composición multitudinaria, presidida por él, aunque reservándose los cargos decisorios para los más afines: Pío Cabanillas como vicepresidente y su cuñado Carlos Robles Piquer como secretario. Operativamente, funcionaron tres comisarías y trece subcomisarías, destacando la de Actos Públicos -presidida por José Mª. López de Valencia- y la de Publicaciones -José Mª. Hernández Sampelayo-. Quienes en realidad marcaron las líneas fundamentales fueron una serie de altos técnicos de la Administración, de la misma -o cercanageneración que el ministro, con quien, en muchos casos, habían coincidido previamente en anteriores destinos. Este núcleo institucional contó con la presencia permanente de la entidad privada publicitaria más 1 Premio a su actuación como Jefe del mando unificado en el conflicto de Sidi Ifni y un reconocimiento a la fama que tenía como militar de letras (Pacho, 2006: 109). Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº 16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 403 - 450 http://dx.doi.org/10.12795/RiCH.2021.i16.18 405 España cumple 25 años de paz, Suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Luis Arias González y Francisco de Luis
Luis Arias González y Francisco de Luis Martín Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 413-461 4 adelantada de la época, el conjunto de empresas RED, S.A., fundadas por un jovencísimo Alfonso de Zunzunegui Redonet (Ybarra, 2013: 101-106) -entonces tenía 33 años-, a la que se le daría carta blanca. Como sostienen los principales analistas y estudiosos de esta celebración (Aguilar, 2008; Marzo, 2009; Morán, 2014: 218-298), los “XXV años de Paz” supusieron una “campaña de propaganda sin precedentes”, una “exaltación de los logros del franquismo” y un “culto a la personalidad del Caudillo”, aunque su imagen hubiera ido cambiando con respecto a la de la larga posguerra, volviéndose menos bélica y menos heroica, más paternalista y desideologizada (Sánchez-Biosca, 2014; Ellwood, 1987: 225-238). Esto no supone que deba considerarse como un hecho histórico exclusivo de las dictaduras autoritarias2 y sin otros paralelismos. En el marco de la Guerra Fría y del desarrollismo occidental, tales montajes propagandísticos institucionales, de exaltación nacional y de los logros económico-sociales, fueron habituales. La celebración pionera del Festival of Britain -1951-, promovida por los laboristas (Conekin, 2003), devino en un modelo que serviría de inspiración a muchas otras como, por ejemplo, las bodas de plata de la reina Juliana en Holanda -1962-. En Francia, las teorías de Malraux en torno al intervencionismo cultural del Estado y al consumo cultural colectivo fueron profusamente aplicadas cuando llegó al Ministerio de Cultura en 1959; el modelo malrauxiano provocaría una gran admiración en toda Europa y toda una serie de adaptaciones encubiertas (Négrier, 2003: 3 y ss.). Volviendo a las tres afirmaciones anteriores, debemos completarlas con las demás motivaciones que también estuvieron presentes en los “XXV años”, aunque lo fueran en un grado menor, de forma oculta y hasta contradictoria. Una sería la propuesta - tácita y tímidade aprovechar el momento para llegar a una concordia nacional que superara la división entre vencedores y vencidos3; la otra, la pretensión de legitimar el Régimen por su actuación, en vez de por su origen, vinculándolo al proceso de modernización económica, social, cultural y artística que se estaba poniendo en marcha. Dos propuestas que ni el aparato estatal en su conjunto, ni las familias del Régimen, aceptarían con el mismo grado de entusiasmo. La celebración de la Paz, concebida como un único gran acto pero de ocho meses de duración, estuvo integrada por una multitud de elementos que ocupaban cada uno de 2 En Portugal, Joaquim Tavares Ferro, propagandista del salazarismo, dirigió la magna Exposiçâo do Mundo Português, con evidentes resabios de la escenografía fascista, aunque con una concepción muy vanguardista para el lugar y la época -1940- (Portela, 1987: 63-105). 3 El gesto que la acompañaba, el “indulto general” por los XXV años de Paz Española, extinguía las penas accesorias, aún en vigor, por “el delito de rebelión” y eliminaba los antecedentes del Registro Central de Penados y Rebeldes. Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº 16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 403 - 450 http://dx.doi.org/10.12795/RiCH.2021.i16.18 406 España cumple 25 años de paz, Suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Luis Arias González y Francisco de Luis
España cumple 25 años de Paz, suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 413-461 5 los días4, con la suficiente capacidad de penetración como para llegar a todos los rincones geográficos y a todas las capas de la población, independientemente de su nivel formativo y de sus gustos. En términos generales, la carga propagandística fluía encauzada en dos niveles, cada uno con sus correspondientes usuarios y sus medios propios de difusión, aunque estableciéndose espacios de contacto y actividades comunes entre ambos. El nivel superior, al que podríamos denominar también como “conceptual” u “oficialista”, iba destinado fundamentalmente al consumo de los elementos rectores del Estado; comprendía las publicaciones técnicas (Publicaciones Españolas, 1964; Servicio Informativo Español, 1964a y 1964b) y toda la demás producción escrita con pretensiones elitistas o académicas (Publicaciones Españolas, 1964), así como las manifestaciones públicas de corte más tradicional y continuista5; también comprendía la actuación internacional llevada a cabo fuera de las fronteras6. En cuanto al nivel inferior -el de “la nueva imagen”- iba enfocado al público en general y primaba una propaganda en donde lo formal era tan importante -o másque el propio mensaje, con un sistema de captación basado en el espectáculo y el entretenimiento. Desde luego, esta modalidad sería la más sorprendente en todos los sentidos, con logros inauditos como el millón de visitantes que marcó la exposición de España 64, la tirada, también millonaria, del folleto España para usted de Máximo, que rompió con todos los moldes del género publicitario y la serie de carteles alusivos, empezando por el magnífico cartel oficial de Julián Santamaría reproducido en todo tipo de formatos y tan moderno en su concepción y colorido -incluía versiones en gallego, catalán y euskera- y continuando con las series de 150 carteles, España hoy: viva la Paz (Carredano, 1964), que se imprimieron con profusión (Díaz del Campo, 2017: 205-226) y que fueron encargados a lo más representativo y vanguardista del diseño de aquellos momentos (Núñez, 2006). Otro de sus hitos más populares sería la conocida película de Sáenz de Heredia, Franco ese hombre, y la menos conocida Sinfonía española producida por Samuel Bronston (García de Dueñas, 2000: 256-267), dirigida por Jaime Prades y con música de Halfter7. 4 El chiste apócrifo -como tantos otrosatribuido a La Codorniz, en el que se veía un científico en un laboratorio con el lema equívoco, si se leía deprisa, de “XXV años de paz. Ciencia española”, ejemplifica el hastío que llegó a generar la campaña. 5 El inicio oficial de la celebración fue con un Te Deum en el Valle de los Caídos el día 1 de abril y el final con la colocación de la primera piedra del Palacio -“De la Paz”- de Congresos y Exposiciones de Madrid, el 21 de diciembre. 6 Aparte de los actos en embajadas y consulados, la principal intervención fue la del Pabellón de la Paz en la feria internacional de Nueva York, diseñado por Javier Carvajal y que acogió obras de Vaquero Turcios, Pablo Serrano, Oteiza, Picasso, Gris y Miró. 7 Halfter sería también uno de los tres músicos, junto a Luis de Pablo y Miguel Alonso, a los que se le encargó una obra específica en lo que fue el evento más arriesgado e incomprendido, el “Concierto de la Paz” del 16 de junio de 1964 (Contreras, 2016). Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº 16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 403 - 450 http://dx.doi.org/10.12795/RiCH.2021.i16.18 407 España cumple 25 años de paz, Suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Luis Arias González y Francisco de Luis
Luis Arias González y Francisco de Luis Martín Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 413-461 6 Los medios de comunicación quedaban incorporados obligatoriamente al proyecto desde un principio, lo quisieran o no. Tenían que servir de vehículo de la campaña, a la vez que se les exigía la propagación de las consignas oficiales asociadas a la misma. Esto resultaba muy fácil de llevar a cabo en la incipiente televisión (Bustamante, 2013: 36-40), con una cadena única y una difusión muy reducida, bajo la dirección de Jesús Aparicio Bernal, tan identificado con los esquemas de Fraga8; y lo mismo sucedería con los reportajes del NO-DO, el escaparate ministerial “al alcance de todos” (Sánchez- Biosca, 2014: 192). La radio, como se sabe, era el medio de masas por excelencia (García, 1980), dada su extensión y aceptación social. A pesar del predominio de Radio Nacional de España, teóricamente no había monopolio puesto que se concedieron licencias para las radios comarcales a la SER, a Radio España y a Radio Intercontinental -propiedad de Serrano Suñer-. En cuanto a las emisoras locales -450-, estaban repartidas entre la confesional COPE y las pertenecientes a la Secretaría General del Movimiento: REM -Red de Emisoras del Movimiento-, y CES -Cadena de Emisoras Sindicales-. Todos estos medios guardaron plena sintonía con las directrices del Ministerio de Información y Turismo, teniendo en cuenta, además, que su campo de autonomía informativa era mínimo al seguir sujetos a la censura previa y estar obligados a conectar con RNE durante los boletines oficiales de noticias. En la prensa, sin embargo, las posibilidades de interpretación y demostración de los diversos grados de adhesión, aún dentro de los estrechos márgenes permitidos, fueron mayores. Lo cual unido a su variedad y a la superior capacidad a la hora de transmitir y generar opinión, le confiere un valor añadido (Yanes, 1995: 71-79). De esto eran conscientes los directivos y periodistas del momento (Fernández Areal, 1971; González Seara, 1968; Instituto de la Opinión Pública, 1964) y así lo han demostrado los especialistas de la historia de la comunicación (Barrera, 1995; Chuliá, 2001; Fuentes y Fernández Sebastián, 1998; García Galindo, Gutiérrez Lozano y Sánchez Alarcón, 2002; López Pintor, 1982; Molinero e Ysás, 2005; Pizarroso, 1989; Sánchez Rada, 1996; Sevillano, 1996; Terrón, 1981). En esta línea de investigación, la Prensa del Movimiento ocupa por sí sola un importante apartado y cuenta con estudios muy completos sobre su conjunto (Zalbidea, 1996 y 2002) o sobre determinadas zonas o cabeceras periodísticas (Langa, 1998; Martín de la Guardia, 1994). Entonces, ¿qué sentido tiene este trabajo y qué aporta? Al tomar como punto de partida un enfoque metodológico de carácter “micro”, basado en un único número -el especial que la Prensa del Movimiento dedicó a los XXV años de Paz-, al que consideramos un paradigma múltiple (político-ideológico y periodístico-profesional), nos posibilita una aproximación sobre el grado de identificación -o de rechazode este grupo editorial estatal con la propuesta específica 8 La inauguración de los estudios de Prado del Rey, el día 18 de julio, tuvo lugar en el marco de las celebraciones y contó con la presencia de Franco. Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº 16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 403 - 450 http://dx.doi.org/10.12795/RiCH.2021.i16.18 408 España cumple 25 años de paz, Suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Luis Arias González y Francisco de Luis
España cumple 25 años de Paz, suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 413-461 7 del tándem Fraga-Robles sobre la celebración, así como la constatación de la existencia -o node una línea de pensamiento propia y común sobre este tema y sobre la influencia gubernamental ejercida en la opinión pública. Una fórmula de aproximación realizada a través del análisis de la estructura formal y estética del suplemento, que extendemos a los periodistas y a los demás colaboradores participantes, así como a los contenidos de sus páginas. Este análisis se completa con una comparación contrastada a través de una muestra significativa de medios escritos de la época de carácter nacional y de un ejemplo regional, Asturias. 2 España cumple 25 años de Paz. Suplemento Nacional de la Prensa del Movimiento. 2.1 Los periódicos en 1964 En 1964 la prensa española pasaba por un momento crítico agudizado con la intervención gubernamental a través del Ministerio de Información y Turismo. Mientras estaba teniendo lugar un cambio de ciclo vinculado a la renovación conceptual, tecnológica, estética y profesional, coexistían los antiguos esquemas de organización y de control informativo, arrastrados desde una, cada vez más lejana, posguerra (Diego, 2016). Seguía siendo primordial la división que marcaba la propiedad de los medios en dos grupos, cada vez más distantes y distintos: el sector público, con el 31’7% del total, integrado por la Prensa del Movimiento (Heras, 2000) y por la Prensa Sindical (Amaya, 2008) y el sector privado que ya controlaba el 68’3% de las tiradas. Entre los dos sacaban a la calle 107 diarios (Beneyto, 1965: 9-26). La media anual de ejemplares editados alcanzaba en esta fecha los 2.215.000, lo que suponía una cifra media de 71’3 periódicos por cada 1.000 habitantes, muy por debajo de la media europea (Aguado, 1996). Persistía, también, un control absoluto por parte del poder que iba desde el nombramiento de los directores hasta el detalle del precio de los periódicos; continuaban la tutela del sistema de acceso al carnet periodístico, la censura previa y la inserción obligatoria de consignas oficiales. Aun con todas esas trabas, podría hablarse de un cierto pluralismo latente, aunque fuera atenuado e incapaz de traspasar las líneas marcadas en este panorama que ha sido definido como “gubernamental pero no uniforme” (Beneyto, 1965: 23). Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº 16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 403 - 450 http://dx.doi.org/10.12795/RiCH.2021.i16.18 409 España cumple 25 años de paz, Suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Luis Arias González y Francisco de Luis
Luis Arias González y Francisco de Luis Martín Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 413-461 8 Fraga consideraba que la modernización del sector de la comunicación estaba en relación directa con cualquier posible plan de modernización estatal y civil (Fraga, 1980: 54 y ss.). Con este proyecto puesto en práctica con las decisivas aportaciones de su equipo -el director de prensa, Manuel Jiménez Quiles, su subsecretario de confianza, Pío Cabanillas, y Juan Beneyto (Equiza, 2015)-, se pretendía conseguir una mayor confianza de la población con respecto a sus dirigentes y aumentar a la vez la presencia mediática de España en el exterior. La carga propagandística incidía en la puesta en marcha de una evolución cultural y política del Régimen en consonancia con el nuevo desarrollismo triunfante; “lo posible en nuestro tiempo”, según las propias palabras del activo ministro, que llegaría a tocar techo con la Ley de Prensa e Imprenta de 1966 (Davara, 2005), que concitó en todos -incluido el propio Fragamás ilusiones que verdaderos logros, en un gesto que pretendía enterrar para siempre la noción, indefendible ya en plenos años sesenta, de una “prensa orientada”, según el lema de su predecesor ministerial. Pero, hasta llegar aquí, tuvieron que darse una serie de pasos preparatorios (Vela, 2009: 620-627), a la vez que se dotaba de verdaderas funciones profesionales y decisorias al Consejo Nacional de Prensa (Beneyto, 1986: 221 y ss.), el ente que había creado Arias Salgado en 1957 con una intención muy distinta, únicamente representativa y formalista. Dentro de estos antecedentes previos, deben incluirse dos organismos que ejercieron como símbolos de cambio: el Club Internacional de Prensa, aparecido en 1962 y concebido como un lugar abierto de encuentro y discusión, y el Instituto de la Opinión Pública, surgido en 1963 bajo la dirección del jovencísimo jefe de la secretaría particular de Fraga, Luis González Seara (Alcobendas, 2006: 90), con la pretensión de servir de observatorio imparcial y como herramienta técnica de recogida de datos. A estos dos nuevos ámbitos se sumaría la promulgación del Estatuto de la Profesión Periodística del 6 de mayo de 1964, completado a su vez con el Estatuto de la Publicidad del 11 de junio de 1964 y con la Oficina de Justificación de la Difusión -20 octubre de 1964- (Aguado, 1996: 80). De la mano de este paquete de medidas legales y estructurales, se adoptaron otros estudiados gestos aperturistas de cara a la galería9. Uno de los más notorios fue el plácet concedido a cuatro nuevos periódicos locales y a tres revistas de talante crítico, casi contestatario, que marcarían el posfranquismo hasta convertirse en iconos opositores: Revista de Occidente -resurrecta en abril de 1963-, Cuadernos para el Diálogo, de Ruiz-Giménez -octubre de 1963- (Pando, 2009) y Triunfo -transformada en revista de información general en junio de 1962-, dirigida por José-Ángel Ezcurra (Castro, 2017: 99-116). La Delegación Nacional de Prensa, Propaganda y Radio del Movimiento, en su sector de Prensa, padecía desde los años 50 un creciente temor a la decadencia y la pérdida 9 Entre otros, la relajación en la emisión de consignas oficiales y el fin de la censura militar en lo relativo a los temas relacionados con la Guerra Civil. Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº 16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 403 - 450 http://dx.doi.org/10.12795/RiCH.2021.i16.18 410 España cumple 25 años de paz, Suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Luis Arias González y Francisco de Luis
España cumple 25 años de Paz, suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 413-461 9 de hegemonía comunicacional; si bien, disfrutaba aún de una situación inmejorable, uno de sus “mejores momentos” (Heras, 2000: 41) según confirman las cifras absolutas y relativas correspondientes a 1964 (Instituto de Opinión Pública, 1964). Ese año, bajo su amparo, se editaron una media de 479.723 ejemplares al día, se alcanzó la captación máxima de lectores y hasta un sorprendente superávit económico en el que tenía mucho que ver la exención tributaria, vigente hasta 1968 (López Gallegos, 2003: 159-185). El emporio estatal contaba por entonces con 205 publicaciones entre periódicos –en torno a 1 de cada 5 del total nacional- y revistas, disponía de una agencia de información propia -PYRESA-, con diarios en todas las provincias de España -excepto Toledo-, y en algunas de ellas sacaba a la calle más de una cabecera, conservando la categoría de monopolio provincial en Alicante, Almería, Castellón, Córdoba, Cuenca, Gerona, Jaén y Tarragona. Unos años antes, en 1956, se habían puesto las bases de una reorganización estructural de la Prensa del Movimiento; y hasta hubo -en 1963-, un fallido intento de captación de capital privado encomendada a Garrigues Walker. Sin embargo, cundía el pesimismo y la sensación de no poder competir contra los triunfantes ABC, Ya, La Vanguardia o El Alcázar. Al frente de la institución, se encontraba desde 1961 José María del Moral, sin una vinculación profesional exclusiva con el mundo de la información y con una dilatada carrera en el Consejo Nacional del Movimiento; nunca se mostró favorable a efectuar replanteamientos a gran escala, limitándose a un continuismo con ciertas concesiones a medidas menores de agilización administrativa y de modernización formal de los medios. En tal ambiente, el matutino Arriba, considerado el buque insignia de la Delegación, con distribución por toda España, mantenía aun la aureola de representar el pensamiento oficial ortodoxo de la Dictadura (Estévez, 1977: 21), zafándose de la obligatoria censura previa. En 1961 había estrenado una flamante redacción en el paseo de la Castellana que sustituía a la de la calle Larra; allí, se llevaron también los talleres y la imprenta dotados con los mayores adelantos técnicos del momento. Todo ello resultó posible gracias a la eficaz dirección -1960-1962- de Rodrigo Royo Masía, que compatibilizaba su falangismo radical con la adopción de cuantas novedades técnicas iban surgiendo (Rodríguez Jiménez, 1994: 129-133). Sería él quien echase a andar el Arriba Dominical, un suplemento de los mejores de la época en cuanto a composición y atractivo estético. Su postura totalmente contraria a los pactos con los Estados Unidos motivó su destitución y posterior sustitución por parte de Sabino Alonso Fueyo (1962-1966), un reconocido intelectual orgánico, aunque sin la talla profesional que alcanzarían luego sus sucesores Manuel Blanco Tobío (1966-1970) o Jaime Capmany (1970-1971). Alonso Fueyo, falangista de primera hora y profesor universitario de filosofía en Valencia, tenía experiencia como director del diario Levante (1953-1962) y venía avalado por los premios oficiales José Antonio (1947), Jaime Balmes (1962) y Francisco Franco (1965), además de ser miembro del influyente Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº 16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 403 - 450 http://dx.doi.org/10.12795/RiCH.2021.i16.18 411 España cumple 25 años de paz, Suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Luis Arias González y Francisco de Luis
Luis Arias González y Francisco de Luis Martín Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 413-461 16 celebraciones del 18 de julio por parte de los sectores más rabiosamente azules, aquellos que hasta desconfiaban de Solís y de lo que representaba. Llama la atención la imagen de la Guerra como una larga intervención quirúrgica en un organismo enfermo, con resultados diferidos en el tiempo: Esto, insólito en los anales de la Patria, ha costado lo suyo. Primero, la cruenta y difícilmente olvidable operación bélica. Tres años largos de quirófano, tres años dramáticos y terribles. Después, una convalecencia penosa, amenazada por las convulsiones feroces del exterior, debatiéndose en una alucinante contienda, más las congojas del trauma padecido. Larga convalecencia si se quiere, pero insoslayable, de la que España sale más vinculada a sí misma que nunca. Ahora, de alta. Revilla finaliza con una loa a la revolución pendiente joseantoniana, una referencia cuidadosamente descartada de todos los discursos de Fraga y su equipo en 1964: “Para evitarlo, cualquier cosa menos creer que con la Paz se gana todo. No. La paz burguesa, sosa, facilona y cómoda es orden hoy y guerra mañana. Nosotros entendemos una Paz despierta, inquieta, recreadora, florecida de enjundias y de vivacidades, con los pelos de la ilusión siempre en punta”. En la misma línea guerracivilista y con el recuerdo permanente a los caídos y a los elementos simbólicos fundacionales del falangismo, se insertan los dos textos de Rafael Sánchez Mazas recuperados exprofeso para la ocasión: la “Oración de los caídos” (Burguera, 2012: 519-532), aparecida en 1938, y “El Escorial hoy. Herrera, viviente”, que vio la luz en 1939. La justificación que acompaña al último de los títulos, supone toda una declaración de intenciones, sin matices: Hemos considerado que no podía faltar en este número la colaboración de Rafael Sánchez-Mazas, maestro de prosistas españoles y, probablemente, la mente que mejor interpretó un nuevo concepto de España. Incorporamos, precisamente, la mejor convocatoria de su voz lírica y profunda a una visión arquitectónica de la Patria, encarnada ayer, hoy y mañana en ese pasmo glorioso que es El Escorial, al que la España que ha ido forjándose en estos veinticinco años ha dedicado sus mayores cuidados, atenciones y ternuras, como el símbolo que es de la España eterna. Este recurso a la poesía falangista más reconocible -y más combativaprosigue con la inclusión de otro conocido poema bélico, “Alférez Provisional”, escrito por Foxá en memoria de su primo Pío García-Escudero y que llegó a convertirse en una especie de himno oficioso para los oficiales provisionales del bando nacional. Se cierra este apartado lírico tan grato al falangismo más purista (Vivó, 2017) con una página entera, obra de Federico Muelas y Pérez de Santa Coloma11 (Muela, 2010) titulada “Pequeña 11Muelas seguía siendo, a pesar de su activismo, un poeta muy minoritario que no vio publicado un libro completo hasta 1959. Su inclusión, junto a figuras de la talla de Foxá o de Sánchez Mazas se explica por Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº 16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 403 - 450 http://dx.doi.org/10.12795/RiCH.2021.i16.18 418 España cumple 25 años de paz, Suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Luis Arias González y Francisco de Luis
España cumple 25 años de Paz, suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 413-461 17 Elegía” e integrada por tres poemas con ciertos ecos a lo Paul Claudel– “Mi llamada a los muertos”, “Soneto”, “Tierra de cimientos”-. El contraste de toda esta carga retórica, ideologizada hasta el extremo, frente a la prosa ligera y humorística que caracterizaba la contribución de Máximo, resulta chocante. Pero no hay porqué pensar que su inclusión se debiera a una imposición por parte del Ministerio de Información y Turismo. Desde 1962, Máximo venía colaborando en publicaciones del Movimiento como Juventud y en el mismo Arriba, especialmente en el suplemento cultural, además de sus otras incursiones en el diseño editorial y en diversas revistas de humor que le llevarían a integrarse, finalmente, en la plantilla del diario Pueblo en octubre de 1964 (Conde, 2014: 15-29). Aun así, la participación del escritor-dibujante suponía la nota más discordante del Suplemento Nacional y eso que la parte que se reprodujo de su folleto era totalmente inocua12- instrucciones de viaje, información sobre los toros, la Guardia Civil y la paella, el carácter españoltal y como reconoce la forzada entradilla que lo acompaña: “Muy seleccionados y prietos, por imperativos de espacio, ofrecemos unos dibujos comentados del genial Máximo, recogidos en una publicación sensacional del Ministerio de Información y Turismo. Si bien van dedicados especialmente a los turistas, sirvan también a los españoles, permanentes turistas de nuestra propia Patria”. Los artículos informativos ocupan más de la mitad del Suplemento. Como cabría suponer, a pesar del intento de algunos por aparentar una cierta imagen de ecuanimidad y de eficiencia estadística acorde con los aires tecnocráticos a la moda, todos resultan transidos de triunfalismo y de carácter propagandístico, si bien no siempre en las mismas dosis. Son cincuenta y una las piezas que componen este apartado, cuya pretensión era ofrecer al lector una síntesis del proceso de transformación vivido en España desde la posguerra hasta entonces, dando el protagonismo prioritario a la actuación gubernamental y el secundario -o complementario, más bien-, a la sociedad civil. Este apartado se dejará en manos de los distintos ministerios y de las empresas anunciadoras, limitándose el equipo de redacción a una mera labor de recogida y presentación, sin aportación investigadora alguna. Apenas se hizo uso de las informaciones que sobre este asunto había encargado el Ministerio de Fraga a través de múltiples colecciones documentales, como las editadas por el INE, por “Publicaciones Españolas” o por el “Servicio Informativo Español”; datos que, sin embargo, fueron la base informativa de la la participación que tenía en Arriba y, probablemente, por su relación personal con Revilla y con el propio Fraga, que le incluyó en su equipo ministerial como asesor cultural. 12 Algunos párrafos del folleto provocaron ciertas suspicacias, especialmente los dedicados a la Guerra Civil: “Todavía recuerda el mundo aquella guerra de tres años a la que la Iglesia católica dio el nombre de Cruzada. No diremos que en ella todos los buenos estaban de una parte y todos los malos de otra, entre otras cosas porque la bondad y la maldad siempre andan mezcladas” (Máximo, 1964: 54). Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº 16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 403 - 450 http://dx.doi.org/10.12795/RiCH.2021.i16.18 419 España cumple 25 años de paz, Suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Luis Arias González y Francisco de Luis
Luis Arias González y Francisco de Luis Martín Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 413-461 18 faraónica Exposición Conmemorativa alojada bajo la vanguardista cúpula de Emilio Pérez Piñero (Pérez Belda y Pérez Almagro, 2016: 146-155) y montada en la lonja del Ministerio de Fomento. Ni siquiera se recurrió a los aludidos folletos de España para Usted y las colecciones de carteles, plagados todos de datos estadísticos. La dejación y la indisimulada falta de entusiasmo, tendrían como consecuencia un resultado final muy por debajo de las pretensiones iniciales, puesto que el panorama que se ofrecía al lector del Suplemento se limitaba a muy pocos aspectos de la realidad socioeconómica española y, además, presentados de forma totalmente descompensada y fragmentaria respecto al verdadero peso específico de cada uno de estos sectores. A la ausencia absoluta de datos sociológicos elementales sobre referentes tan básicos como la demografía, la sanidad o la enseñanza, se une la ausencia casi total de las contribuciones informativas de los Ministerios considerados como “mayores” -Asuntos Exteriores, Hacienda, Justicia, Educación y Comercio-; un vacío que afectará también a otros Ministerios “menores” -Vivienda e incluso Ejército, Marina y Aire- (Vid. Gráfico 3). Gráfico 3.- Reparto temático de los artículos informativos por su ámbito ministerial. Surge la duda de si la culpa de tales ausencias se debe, sobre todo, al desinterés por parte de determinadas autoridades ministeriales en colaborar con el Arriba o a una intención, más o menos consciente, del coordinador del número por devaluar a aquellos sectores del franquismo con los que el Arriba no comulgaba. El mayor número corresponde, como es obvio, al Ministerio de Información y Turismo; al fin y al cabo, actuaba como el motor dominante del evento, a pesar de las constantes menciones al carácter interministerial del mismo. Sin embargo, no figuró en sus páginas la firma de Fraga; de hecho, sólo tres ministros, además de Solís, obligado por la naturaleza de su cargo de secretario general del Movimiento, cedieron sus firmas para prestigiar un Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº 16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 403 - 450 http://dx.doi.org/10.12795/RiCH.2021.i16.18 420 España cumple 25 años de paz, Suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Luis Arias González y Francisco de Luis
España cumple 25 años de Paz, suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 413-461 19 tanto esta sección; dos resultaban del total agrado de la línea defendida por el periódico, ambos militares: Camilo Alonso Vega -Gobernación- y Jorge Vigón -Obras Públicas-; el tercero no lo era tanto, al tratarse de uno de los que estaban más cercanos por entonces a Carrero, el también militar almirante Pedro Nieto Antúnez - Marina- a quien se incluyó para que estuviera representado, al menos, uno de los tres ministerios militares. El artículo de Nieto -“España se mira en el mar. Balance de una política naval”-, destaca entre los demás por su tono realista, casi crítico: “En los veinticinco años de paz el deseo que caracteriza a nuestra política naval ha tendido a la supervivencia […]. Esto, que dicho así pudiera parecer mezquina empresa, representa empero un redondo triunfo […]; del entendimiento con los Estados Unidos brota nueva savia para vigorizar la política naval española”. En cuanto a los demás ministros, optaron mayoritariamente por delegar esta tarea en sus cuadros técnicos ministeriales (Vid. Gráficos 4 y 5). Gráfico 4.- Distribución porcentual según la autoría de los artículos informativos. Gráfico 5. Distribución específica según categoría de los autores con puestos ministeriales en la sección de artículos informativos. Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº 16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 403 - 450 http://dx.doi.org/10.12795/RiCH.2021.i16.18 421 España cumple 25 años de paz, Suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Luis Arias González y Francisco de Luis
Luis Arias González y Francisco de Luis Martín Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 413-461 20 Resulta evidente que existía un sordo rechazo hacia los titulares que presidían aquellos ministerios ausentes -o apenas representados por un artículo de compromiso- en el Suplemento. Castiella -Exteriores- se consideraba, a los ojos del falangismo ortodoxo, una especie de traidor que apostató de sus ideales imperialistas de los años 40, defendiendo una postura abierta a los pactos con los Estados Unidos y a la descolonización; de Antonio Iturmendi -Justicia-, les separaba su condición de tradicionalista monárquico a ultranza; peor aún eran las relaciones con Mariano Navarro Rubio (Hacienda) y con Alberto Ullastres Calvo (Comercio), por su adscripción de tecnócratas creadores del demonizado Plan de Estabilización y miembros del Opus Dei; a José María Martínez y Sánchez-Arjona (Vivienda), no le perdonaban el haber sustituido rápidamente a uno de sus iconos, el dimitido Arrese en 1960 (Candela, 2017: 281-292); este carácter de intruso se extendía también al general Camilo Menéndez Tolosa (Ejército), quien al suceder a Pablo Martín Alonso en febrero de 1964, se había saltado el escalafón por encima de Rafael García-Valiño, militar muy del agrado del falangismo ortodoxo y entonces caído en desgracia; en cuanto a Manuel Lora Tamayo, arrastraba el sambenito de ser un contemporizador frente a los conflictos universitarios. Ahora bien, ¿cómo explicar, siguiendo esta pauta de las posibles antipatías o simpatías que provocaban los ministros, que la segunda cartera ministerial con mayor número de aportaciones fuera precisamente la de Industria? El ocupante de la misma era Gregorio López-Bravo, que completaba la odiada triada tecnocrática, con los agravantes de su condición de supernumerario del Opus Dei y protegido especial de Carrero. Lo cierto es que resultaba imposible dejar a un lado el proceso acelerado de industrialización para hacer evidentes el progreso y la modernización asociados al sistema. El asumir lo de “la décima potencia industrial del mundo” (Banco Mundial, 1962 y Fuentes Quintana, 1963), obligaba a hacer una loa que comprendiese por igual al INI y a las empresas privadas, a los grandes avances técnicos o energéticos y a las bondades sociales de las factorías modelo, reduciendo a la mínima expresión el enfrentamiento que se daba entre unos arrolladores planteamientos liberales y los autárquicos, ya en franca retirada (Beltrán, 1994). Éste es el sentido que imprime José María Fontana Tarrats -falangista catalán, fundador del influyente semanario Destino y secretario por entonces de la Cámara de Comercio de Madrid y del Tribunal de Defensa de la Competencia-, a su artículo “La industrialización, objetivo logrado”13, donde afirma que “la industria es nuestra auténtica liberación y la posibilidad única de redención nacional. Ella permitirá y forzará la posible racionalización de la agropecuaria. Ella nos dará el bienestar que nuestra Etnia exige y la Gea nos niega”. El otro indicador de progreso que se exhibe es la puesta en marcha de la Seguridad Social, un proyecto que asumieron como triunfo propio los sindicatos verticales, 13 Resumen de su libro La lucha por la industrialización de España, Madrid, Ateneo, 1953. Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº 16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 403 - 450 http://dx.doi.org/10.12795/RiCH.2021.i16.18 422 España cumple 25 años de paz, Suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Luis Arias González y Francisco de Luis
España cumple 25 años de Paz, suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 413-461 21 reducto de las esencias falangistas en el Estado. El artículo de Rafael Cabello de Alba, director general de Previsión -“Una victoria de la Paz: la Seguridad Social”- ocupa hasta tres páginas enteras y contiene algunos de los textos más combativos, ideológicamente hablando14: “Todos los planes de la Seguridad Social, conteniendo las más progresivas reformas, han nacido en estos últimos años de los efectos económicos y sociales de las grandes guerras […]. La guerra civil hizo ver la necesidad de potenciar los beneficios de la Previsión o Seguridad Sociales”. Como contrapeso a la actividades industriales y turísticas y a la extensión de la Seguridad Social que configuraban el santo y seña de los nuevos tiempos, la agricultura aparece sobredimensionada, a pesar de que todavía concentraba al 36% de la población activa, a la mitad de las exportaciones y suponía el 16% del Producto Interior Bruto (Abad, García y Muñoz, 1994: 73). De entre todas las comunicaciones sobre el sector agropecuario, sobresale la de Tomás Allende y García-Baxter, futuro ministro de Agricultura y por entonces presidente de la Cámara Nacional de Labradores y Ganaderos, porque en su artículo -“Agricultura y Desarrollo”-, expone la situación real de atraso que sufría el campo español y la necesidad de industrialización y capitalización del mismo, alineándose con las propuestas desarrollistas del grupo de López Rodó: “Nos enfrentamos con el problema de cuáles deben ser las acciones públicas y privadas para romper este círculo vicioso”. Capítulo aparte merecen las dos únicas colaboraciones culturales -“El espíritu y la cultura en 25 años paz” y “25 años de poesía española. Breve selección antológica”- correspondientes a Dámaso Santos Gutiérrez -premio nacional de poesía José Antonio, 1968-, el agudo crítico literario de Pueblo -llegaría a ser director de su suplemento cultural- y colaborador en Arriba y Estafeta Literaria bajo el seudónimo de César Villamañán. Ambas intervenciones, además de ser en sí unas rigurosas síntesis concebidas con sólidos criterios académicos, conforman un muestrario de la visión cultural falangista más ortodoxa, la que se entendía como una provocación permanente -aunque bastante consentidahacia los sectores conservadores y católicos del franquismo. Esta auténtica pose se exhibía a modo de banderín identitario para marcar una zona propia y exclusiva, definida por la independencia artística y personal, aunque buena parte de sus seguidores se debatiera, contradictoriamente, entre la fidelidad o la ruptura con el sistema al que se acogían bajo el amparo protector y siempre cómplice del Movimiento. En los dos escritos de Santos aparecen todas y cada una de las consabidas interpretaciones falangistas sobre la literatura española que iba desde fines del XIX hasta 1964 (Mainer, 1971: 60-64, Díaz y Uribe, 2005). En primer lugar, la consideración de la poesía como el género literario por excelencia, siguiendo así las preferencias personales de José Antonio (García de Tuñón, 2003); también, la 14 Algo que sorprende en quien más adelante sería un defensor temprano de la apertura política -1971-, enfrentado a los sectores más inmovilistas del Régimen (Rodríguez Jiménez, 1994: 151). Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº 16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 403 - 450 http://dx.doi.org/10.12795/RiCH.2021.i16.18 423 España cumple 25 años de paz, Suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Luis Arias González y Francisco de Luis
Luis Arias González y Francisco de Luis Martín Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 413-461 22 admiración por las tres grandes generaciones literarias anteriores a los años 30, con especial consideración, por encima de la discrepancia política, hacia Antonio Machado, Juan Ramón, Miguel Hernández, Rafael Alberti y Lorca; igualmente, el reconocimiento como asumidos precedentes intelectuales de los autores regeneracionistas y, sobre todo, de Ortega y de sus discípulos -Marías- y de Eugenio D’Ors; muy importante es la reivindicación de la labor cultural y propagandística llevada a cabo durante la Guerra y en los primeros años de la Posguerra que él presenta de esta manera: Las memorables horas burgalesas […] una veintena de nombres españoles nacionalmente conocidos han salido de aquel grupo: los poetas Ridruejo, Rosales y Vivanco; los dibujantes y pintores Cabanas, Escassi, Pruna y Caballero; el novelista y dramaturgo Torrente Ballester […] el novelista Agustí; los profesores Tovar, Salas, yo mismo […] Foxá […] Luis Escobar, uno de los arcades de nuestro teatro, y luego el malogrado Aladrén, y Pedro Salvador, y Juan Ramón Masoliver, y Carlos Alonso del Real. y que luego continúa durante los años 50 y 60, apuntándose como propias buena parte de la promoción cultural y de la actividad editora de esas dos décadas -Ínsula, Índice…-. Hay presente también un asumido orgullo por la nómina de literatos salidos -y entradosde sus filas, desde los tiempos heroicos de la fundación del Partido hasta el momento presente que se cierra con los nombres de dos jóvenes promesas: Gloria Fuertes y Manuel Alcántara. Es evidente el deseo por mostrar la cercanía y la contribución a las vanguardias de cada momento, sin prejuicios de ningún tipo hacia sus autores más señeros -Cela, Laforet, Sánchez Ferlosio, Aldecoa, Buero, Alfonso Sastre, Hierro, Celaya, Blas de Otero, Claudio Rodríguez, Valente, Goytisolo, Gil de Biedma…-; por último, señala la intención de acercarse a los escritores del exilio, denominados eufemísticamente como “escritores españoles emigrados” -Sender, Max Aub, León Felipe, Guillén, Cernuda…- para lograr un reencuentro cultural que facilitase la reconciliación histórica en un futuro. La tercera de las secciones, la de la encuesta sobre el día de la Victoria -“1. ¿Dónde y cómo vio el 1 de abril de 1939? 2. ¿Qué significación le dio a esa fecha?”-, basa su interés más en el perfil de los entrevistados que en las respuestas propiamente dichas, todas bastante previsibles. El que la fecha elegida fuera el final de la Guerra en vez del 18 de julio no supondría atenuación alguna en la interpretación tradicional del acontecimiento, ni un giro significativo hacia las posturas favorecedoras del olvido histórico o de cualquier otro mínimo gesto pacifista. No hay más que mirar la lista de los trece encuestados (Vid. Tabla 1). NOMBRE PRESENTACIÓN 1.Emilio Romero Gómez “Novelista, autor teatral y periodista del más alto prestigio. Consejero Nacional. Vieja Guardia. Director del diario Pueblo”. Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº 16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 403 - 450 http://dx.doi.org/10.12795/RiCH.2021.i16.18 424 España cumple 25 años de paz, Suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Luis Arias González y Francisco de Luis
España cumple 25 años de Paz, suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 413-461 23 2.Raimundo Fernández Cuesta “Notario. Exministro de Agricultura, Justicia y Secretario General del Movimiento. Embajador de España en el Brasil e Italia. Consejero Nacional del Movimiento”. 3.Carlos Asensio Cabanillas “Ilustre soldado de las campañas de África y de la Cruzada. Jefe de la Casa Militar. Ex Ministro del Ejército¨ 4.Ángel González de Mendoza y Dorvier “Ilustre militar acreditado en las campañas de África y de la Cruzada. Ex Capitán General de Región militar, con gran prestigio como hombre de Estado Mayor. Actualmente director de la Escuela Superior del Ejército”. 5.José María Pemán y Pemartín “Poeta y escritor. Luchador infatigable de la causa nacional como diputado tradicionalista durante la República; como anteriormente colaborador del Gobierno del General Primo de Rivera. Ex presidente del Instituto de España, de la Real Academia Española, presidente del Consejo privado del conde de Barcelona, destacadísimo por sus artículos periodísticos en los que ha alcanzado un nombre de primerísima actualidad”. 6.Carlos Martínez de Campos y Serrano “Duque de la Torre, insigne militar perteneciente al Cuerpo de Artillería. Escritor ilustre, académico, historiador”. 7.Rafael García- Valiño y Marcén “Una de las más gloriosas figuras del generalato español. Brillantísimo jefe de la Cruzada. Ex Alto Comisario de España en Marruecos, director de la Escuela Superior del Ejército, jefe del Estado Mayor Central, Capitán General de la primera región militar. Consejero Nacional del Movimiento”. 8.Eduardo Ezquer Gabaldón “Falangista rebelde, consejero del primer y segundo consejo nacional de José Antonio, primer Jefe Provincial de Badajoz hasta finales de 1935 y fundador nacional de la Falange Española. Ezquer tan reiteradamente citado en la Historia de la Cruzada Española, en Biografía apasionada de José Antonio, de Ximénez de Sandoval; Madrid de corte a checa, del conde de Foxá; Vieja Guardia de Montes Agudo; Falange: a History of Spanish Fascism de Stanley G. Payne, y numerosos libros más, además de docenas de periódicos y revistas nacionales y extranjeras, mereció de la clara pluma de Víctor de la Serna, el calificativo de ‘puro como el aliento de los ángeles’, cuando hablaba de las escuadras extremeñas y de su Centurión-jefe. Ezquer, citado por José Antonio como Jefe de Escuadras ejemplares en Barcelona, Villagarcía de Arosa y otros puntos de su peregrinación, cuenta con el mayor número de citas dispensadas en los periódicos de combate de Falange, FE y Arriba, y hasta con la excepción de un artículo, ‘Ezquer y su gente’ en el número 5 de este periódico últimamente citado”. 9.Eduardo “Heroico aviador. Ex Ministro del Aire. Teniente General jefe Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº 16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 403 - 450 http://dx.doi.org/10.12795/RiCH.2021.i16.18 425 España cumple 25 años de paz, Suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Luis Arias González y Francisco de Luis
Luis Arias González y Francisco de Luis Martín Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 413-461 24 González-Gallarza. de la Región Aérea Central”. 10.Eduardo Aunós Pérez “Sociólogo eminente. Ex ministro del Gobierno del General Primo de Rivera y del Estado Nacional. Presidente del Tribunal de Cuentas del Reino”. 11.Pedro González- Bueno y Bocos “Ilustre director de Empresas. Ex ministro del Estado Nacional. Consejero Nacional del Movimiento”. 12.Enrique García- Ramal Cellalbo “Ingeniero industrial, director gerente de Altos Hornos de Vizcaya S.A., consejero del Consejo de Economía Nacional, Procurador en Cortes. El Movimiento le sorprende en Barcelona, donde interviene activamente en el Alzamiento, tomando parte en él y resultando herido grave en la madrugada del 19 de julio. Es hecho prisionero y cuando logra fugarse a la España Nacional se incorpora al frente y ve el final de la guerra como teniente provisional de Artillería”. 13.Felipe Bertrán Güell “Destacadísima personalidad barcelonesa. Patriota extraordinario. Director del Instituto de Cultura Hispánica en Barcelona”. Tabla 1. Cuadro-resumen de los entrevistados. Esto no quiere decir que fuera una muestra totalmente monocolor y homogénea (Vid. Gráfico 6). Había personalidades entrevistadas que ya no ocupaban altos cargos y también los había caídos en desgracia dentro de los círculos de poder -Fernández- Cuesta, García-Valiño-; otros permanecían en el mayor olvido -Aunós, González-Bueno, Bertrán Güell-. Junto a los tenientes y capitanes generales, los civiles representaban un abanico más amplio, en edad, procedencia política y profesional, hasta el punto de incluir a un pintoresco disidente hedillista, Ezquer Gabaldón (Payne, 1985: 177) glorificado con la presentación más extensa de todas. Sobresalen, por notoriedad y popularidad, dos nombres, los de Emilio Romero y José María Pemán quienes ofrecieron las respuestas más chocantes y originales. Romero, con su mordacidad habitual (Amilibia, 2005), sostiene que “Yo era entonces un inocente idealista; después de veinticinco años mantengo el idealismo hacia cosas menos fantásticas y ya no soy inocente”; Pemán, más irónico, compara al 1 de abril con “la revolución francesa, la Guerra de Secesión americana o el Pacto inglés de la Corona y el pueblo después de Cromwell”, toda una boutade. Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº 16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 403 - 450 http://dx.doi.org/10.12795/RiCH.2021.i16.18 426 España cumple 25 años de paz, Suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Luis Arias González y Francisco de Luis
España cumple 25 años de Paz, suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 413-461 25 Gráfico 6. Ámbito y cargos de los entrevistados. La sección sobre la crónica desde 1939 a 1963 constituye la parte más cuidada del Suplemento y conforma una línea narrativa común (Giménez, 2015: 11-45), a pesar de que cada uno de los veinticinco autores dispusiera de una cierta libertad temática y de extensión. Prácticamente, todos ellos eran firmas populares y reconocidas profesionalmente (Vid. Gráfico 7). Gráfico 7. Perfil y categoría profesional de los autores de las crónicas de los 25 años de paz. Excepto en dos de los casos -Ariel y de Aguirre-, cada escrito iba acompañado del retrato del periodista. TÍTULO AUTOR 1939 “Señores: vamos a hacer España” Tomás Borrás Bermejo 1940 “La neutralidad” Felipe Ximénez de Sandoval y Tapia 1941 “Un año decisivo” Jesús Vasallo Ramos Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº 16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 403 - 450 http://dx.doi.org/10.12795/RiCH.2021.i16.18 427 España cumple 25 años de paz, Suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Luis Arias González y Francisco de Luis
Luis Arias González y Francisco de Luis Martín Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 413-461 32 Extraordinario para el 1 de mayo. El Especial propiamente dicho, constaba de 64 páginas -28 de ellas de publicidadcon una portada del matrimonio Franco en el puerto de Barcelona, compartida con el icónico cartel de Santamaría, y el editorial “Nuestros primeros veinticinco años de Paz”. Los veintidós trabajos integrantes son, como sucede en el Arriba, muy variopintos en cuanto a profundidad de tratamiento o alcance territorial, puesto que se incluyen tres artículos de temática catalana. Aunque predomina la información sobre los éxitos económicos e industriales en la línea desarrollista clásica, el segundo ámbito lo copó la especialidad informativa de La Vanguardia (Davara, 2005: 138): la política exterior española y la visión de España en el extranjero. Seguía la lista temática Información y Turismo, cerrando la Agricultura y, por último, el Movimiento. Las tres firmas más prestigiosas presentes en el Especial no procedían de la abultada plantilla de La Vanguardia: José María de Areilza, embajador entonces en París, escribió “Hitos señeros de las batallas de la Paz”; Manuel Aznar, embajador ante las Naciones Unidas y exdirector de La Vanguardia hasta 1963, “Perspectiva exterior para las nuevas generaciones españolas”, y el ministro de Hacienda, Navarro Rubio, “Síntesis en los progresos alcanzados gracias a veinticinco años de una paz fecunda”. Junto a estos nombres destacados, fueron entrevistadas los ministros Martínez Sánchez-Arjona -Vivienda-, López-Bravo -Industria- y Fraga - Información y Turismo-; las dos terceras partes de los artículos informativos iban sin firmar o sólo con iniciales25, y en cuanto a los autores de la casa que emplean sus nombres, se dedican a reportajes locales26. La Editorial Católica, propietaria del Ya, dirigido por Aquilino Morcillo Herrera planificó cuidadosamente un Especial para el 1 de abril (Hemeroteca Municipal de Madrid E: 2037, T.2). La forma utilizada seguía en todo la de sus Dominicales. También se confería una gran importancia a la publicidad y a la modernidad compositiva. Constaba de 46 páginas, con la portada -en color, al igual que la contraocupada enteramente por una foto familiar de Franco, obra de Martín Santos Yubero “obtenida expresamente para este número”; la imagen simbólica, cercana y paternal, coincidía con la propuesta en la campaña de los XXV años. Cinco ministros abrían el Especial con sus contribuciones, en lo que fue la mayor participación ministerial en toda la prensa y una muestra de la cercanía al sector católico del gobierno; figuraron Lora Tamayo -“Elevación del nivel cultural medio del Español”-; Jorge Vigón -“Una tercera parte de las inversiones públicas del Plan de página 8, aparecían “Cinco lustros de trabajo en orden” y dos artículos especializados, uno sobre las enseñanzas militares de la contienda -por el capitán de Ingenieros Francisco López de Sepúlveda- y otro sobre la evolución naviera española -por Juan B. Robert-. 25 “F.A.G.” -Federico Abascal Gasset- y “F.G.S.” -Francisco Gor-, entonces dos jóvenes periodistas, que acabarían triunfando profesionalmente en la Transición. 26 Tomás Rabanal Brito escribiendo sobre Extremadura y Juan Potau Compte sobre Tarragona. Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº 16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 403 - 450 http://dx.doi.org/10.12795/RiCH.2021.i16.18 434 España cumple 25 años de paz, Suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Luis Arias González y Francisco de Luis
España cumple 25 años de Paz, suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 413-461 33 Desarrollo, para obras públicas”-; Navarro Rubio -“Claro optimismo en el futuro de nuestras relaciones financieras”-; Martínez Sánchez-Arjona -“Más de un millón de nuevas viviendas gracias a la protección oficial”-; y Cirilo Cánovas, el titular de Agricultura -“Necesidad de abrir vías a la comercialización de los productos agrícolas y ganaderos”-. Tras este golpe de efecto, venía una página sinóptica de datos -“Cifras de veinticinco años”-, seguida por la interpretación canónica de la Guerra defendida por el general Díaz de Villegas -“Desarrollo sintético de la guerra de Liberación”- (Díaz de Villegas, 1964: 25-29 y Martínez-Vasseur, 2011). Las restantes contribuciones pertenecían a reconocidas personalidades católicas, como eran el doctor Carlos Jiménez Díaz -“Nuestra medicina está al nivel de la de cualquier otro país”- y el jurista Luis Sánchez Agesta que, en su artículo “La Victoria y la Paz”, defiende la superación del enfrentamiento entre las dos Españas, la integración de los vencidos y la concordia -que no “reconciliación”27-, como elemento constructivo social superador: “el vencido no sea un enemigo, sino un posible colaborador […] otros veinticinco años de paz, fundándola sobre la concordia”. Entre los periodistas del Ya que intervinieron están Fernando Martín-Sánchez Juliá, uno de los primeros integrantes de la Asociación Nacional de Católicos Propagandistas y director de la antigua escuela de El Debate (Cantavella, 2003: 81-85), autor de las entradas referentes a la agricultura, y dos jóvenes, también muy cercanos a la ANCP: Enrique Domínguez Millán y Manuel Alcántara, el poeta malagueño que fuera también colaborador habitual del Arriba y que en esta ocasión forma frente común con Sánchez Agesta en la defensa de la concordia y en la superación del guerracivilismo, dos ideas subyacentes a su artículo “Juegos en Paz”, en el que se cita como autoridades a Antonio Machado y a Bertrand Russell, “un gran pacifista, no siempre bien entendido”. 3.2 Un ejemplo regional: la prensa en Asturias el 1 de abril de 1964 La Asturias de 1964 encabezaba la España industrializada y urbanizada, con sus poco más de 985.000 habitantes, la mitad localizados en núcleos urbanos, con un 39% de la población dedicado a la minería y la siderurgia y con tres de las diez empresas más grandes del país -ENSIDESA, UNINSA y HUNOSA- radicadas en su territorio. La quinta provincia española por su renta per cápita había experimentado, dos años antes, una huelga general que preocupó seriamente al Régimen (Cañada, 1978: 9, 55, 155 y 169). En correspondencia con todos estos datos, el número de periódicos -y de lectoresera de los más altos en términos relativos, pero también absolutos, porque disponía de 27 El término “reconciliación” fue el que propuso como lema el Comité Central del PCE a partir de 1956 en su afán por crear un frente nacional antifranquista, por lo cual quedó prácticamente proscrito, aunque se había usado con anterioridad por parte de destacados elementos del franquismo como Yagüe en 1938 (Valiente, 2012: 80) o Serrano Suñer en 1947 (Serrano Suñer, 1977: 102). Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº 16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 403 - 450 http://dx.doi.org/10.12795/RiCH.2021.i16.18 435 España cumple 25 años de paz, Suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Luis Arias González y Francisco de Luis
Luis Arias González y Francisco de Luis Martín Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 413-461 34 cinco diarios (Cabal, 2019 y Fernández Abello, 1976: 211), mientras que en Madrid llegaban a ocho en total, sumando dos periódicos deportivos. Ésta era una peculiaridad atípica sólo compartida en la zona noroeste con La Coruña y sus cuatro diarios. Otra característica propia, proviene de la superioridad de los medios privados -tres-, frente a los de la cadena de Prensa del Movimiento -dos-, aunque luego las tiradas correspondientes matizasen bastante la diferencia de partida. Tal auge periodístico, aún dentro de su modestia material y limitada proyección, daría lugar a una cantera de profesionales de alto nivel, de la que saldrán algunas de las firmas y voces más reconocidas de la Transición. Puede afirmarse que la prensa asturiana representa fidedignamente a la restante prensa española de provincias en el tratamiento dado a los XXV años de Paz (Langa, 1998: 79-128). Asume la intención última del equipo interministerial comandado por Fraga en su pretensión por llegar hasta el último rincón de España, en un afán propagandístico totalizador sin precedentes; también recoge las líneas ideológicas generales que resultaban ser prácticamente las mismas en todas partes, pero la distancia física con respecto a los centros de poder y un asumido incipiente regionalismo moderado, permitieron ciertas libertades temáticas y unas singularidades interpretativas propias, aunque siempre en dosis mínimas. Voluntad fue la cabecera del Movimiento en Gijón desde 1937 y el diario con menos tirada y recursos económicos de todos en 1964. Dirigido por Federico Miraz Fernández seguía editándose con la anticuada maquinaria de La Prensa, convertido en un periódico exclusivamente local. Incapaz de competir con El Comercio, el otro órgano gijonés, languidecía asistido únicamente por la inyección económica de la cadena estatal. El 1 de abril28 salió a la calle al inusual precio de 6 pesetas, por la consabida adición obligatoria del Suplemento. Su contribución propia se limitó, sin embargo, a tan solo seis páginas extraordinarias29, añadidas a las doce habituales, con anodinos reportajes sobre aspectos locales de Gijón. Todos estos artículos van sin firma, al igual que la tópica columna de entrada -“Veinticinco años de vida asturiana”- que acompaña el cartel oficial de Julián Santamaría. Hay una única excepción y es la incendiaria y fuera de lugar columna de Vallina30 -“¡Vivan las cadenas!”-, un feroz ataque encubierto contra los tecnócratas y aperturistas que finalizaba con esta frase amenazadora: “Y 28 https://hemeroteca.gijon.es/detalle.html?info=https://fondos.gijon.es//fotoweb/archives/5000- Hemeroteca/Hemeroteca/Voluntad/196404. Consultado el 27 de junio de 2018. 29En las doce páginas iniciales había un editorial sobre el tema -“Veinticinco primeros de abril”- y cuatro entradas alusivas informando del indulto con motivo de los XXV años, la entrega de condecoraciones, el deporte en el último cuarto de siglo y el Te Deum rezado en la iglesia de San Pedro. 30Seudónimo, quizás, de Salvador Vallina López: falangista fundador del SEU, colaborador del Arriba, oscuro espía que tuvo una actuación destacada en el regreso a España del excomunista Enrique Castro Delgado. Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº 16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 403 - 450 http://dx.doi.org/10.12795/RiCH.2021.i16.18 436 España cumple 25 años de paz, Suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Luis Arias González y Francisco de Luis
España cumple 25 años de Paz, suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 413-461 35 ahora que me llamen demócrata, fascista o rojo. Lo único que sé es que no me gusta un pelo el despotismo ilustrado o sin ilustrar”. En cambio, el otro diario del Movimiento en Asturias, La Nueva España de Oviedo (Biblioteca de Asturias “Ramón Pérez de Ayala”, Ast. PP2), sobresalía por encima de los demás en difusión y en calidad. Buena parte de su éxito lo debía a la duradera dirección de Francisco Arias de Velasco, lo que no impidió que éste fuera cesado abruptamente en octubre de aquel mismo año por un encontronazo con el gobernador civil, Mateu de Ros. Aparte del obligado Suplemento nacional, el número de La Nueva España del 1 de abril incorporó un magnífico Extraordinario de 32 páginas; una edición equiparable a la de los más grandes rotativos en cuanto a la exhaustividad temática y a la calidad formal de los reportajes que compusieron un informe sociológico completo y sin el lastre del triunfalismo imperante. Este fondo común, regionalista y partidario del periodismo de investigación y de la información ecuánime, constituirá el germen de la posterior revista Asturias Semanal31 (Ruitiña, 2012) fundada en 1969 por uno de los redactores más activos del Extraordinario, Graciano García García (Lillo, 2012). Los artículos del Extraordinario abarcaban a casi todos los sectores económicos y sociales de la provincia, además de las inevitables referencias a la labor social del Movimiento y de los otros poderes públicos, y hasta con una entrada sobre la gastronomía asturiana. Tengamos en cuenta que la media de edad de los diez periodistas que compusieron el Extraordinario, estaba en 33 años y cuatro de ellos ni siquiera llegaban a los 25; todos se habían formado ya en la Escuela Oficial de Periodismo -excepto el más veterano, Juan Luis Cabal Valero- y tres procedían de familias relacionadas con la profesión periodística - Juan Luis Cabal, Manuel Fernández Avello y José Antonio Cepeda-. Fue un conjunto de nombres con una proyección posterior exitosa en el mundo de la comunicación, tanto en Asturias32 como fuera33. Algunos, incluso, llegaron a alcanzar una notoriedad manifiesta, como Graciano García, promotor de los Premios Princesa de Asturias y José 31 En Asturias Semanal intervendrían otros compañeros del Extraordinario de La Nueva España -Lillo, Arce…- junto a nombres que acabarían siendo referentes en el periodismo posterior como Juan Cueto y Lalo Azcona. De este proyecto saldrían también el diario Asturias diario regional, aparecido en 1978 y, posteriormente, los míticos Cuadernos del Norte (1980), bajo la dirección de Juan Cueto Alas. 32Juan Luis Cabal Valero llegó a ser director de La Hoja del Lunes y redactor jefe de La Nueva España, Manuel Fernández Avello ocupó el cargo de cronista oficial de Oviedo, siendo un elemento fundamental en la vida cultural asturiana, al igual que Juan de Lillo –posterior director de Región- y Evaristo Arce – redactor jefe de Los Cuadernos del Norte-. José Antonio Cepeda González -Juan de Neguriprotegido de Sabino Alonso Fueyo, fue jefe de prensa y comunicación de la Diputación Provincial y de la empresa HUNOSA, y durante un tiempo dirigió Región. Aquilino Iglesias-Cuesta, especializado en información deportiva, corresponsal de Marca. 33 Juan Ríos Suárez vinculado a la prensa del Movimiento hasta su extinción -redactor de La Voz de Castilla, subdirector de La Hora Leonesa-; Eugenio Martínez Pérez – Eugenio de Riojadirigió Línea de Murcia en 1969, regresando después como redactor a La Nueva España. Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº 16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 403 - 450 http://dx.doi.org/10.12795/RiCH.2021.i16.18 437 España cumple 25 años de paz, Suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Luis Arias González y Francisco de Luis
Luis Arias González y Francisco de Luis Martín Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 413-461 36 Manuel Diego Carcedo, un renombrado corresponsal y referente televisivo casi hasta hoy mismo. Región, el matutino ovetense, propiedad de Editorial Gráfica Asturiana S.A. -grupo empresarial cercano a El Debate-, había sido fundado en 1923, vinculado al tradicionalismo católico. En 1960 estaba dirigido por Ricardo Vázquez-Prada Blanco que escribe el editorial del 1 de abril (Biblioteca de Asturias “Ramón Pérez de Ayala”, Ast. PP2) -“Paz para todos”-. Su escrito es una muestra palmaria de la interpretación canónica que apoyaría la Iglesia española posconciliar, partidaria de la reconciliación y de la superación definitiva de la Guerra: La paz ganada el 1 de abril de 1939, tras la dura, sangrienta y amarga batalla, pertenece por entero a todos los españoles sin distinción de clases ni de ideologías […] Paz para todos los españoles, paz para todos los hogares, paz para todas las fábricas y talleres, para todas las minas y buques, para todas las aulas. Paz evangélica, paz del pan que salva y conforta, paz en el espíritu de los que combatieron, aquí o allá, por un limpio ideal. Este Especial tenía sólo cuatro páginas. Destaca la presencia de los testimonios -“Tres españoles opinan sobre la paz”- en los que intervinieron dos conocidas personalidades: el maestro Joaquín Rodrigo y el escritor Miguel Mihura. Otra nota original fue la firma de un artículo por parte de una de las primeras mujeres periodistas surgidas en la década de los sesenta, María Teresa Dolset Romero, de la agencia Pyresa -“La familia, la gran protagonista de nuestra paz”-. Cerraba el número un artículo de José Antonio Cepeda -“Tres vertebrales obras de la paz asturianas”34-, al que también hemos visto simultáneamente actuar como redactor de La Nueva España. La Voz de Asturias, creado también en 1923, en Oviedo, por el empresario Tartiere, pertenecía desde 1963 al grupo periodístico de El Faro de Vigo encabezado por Amado de Lema; su director, Jorge Víctor Sueiro (Cabal, 2019: 172-193), también provenía del ente gallego. La Voz tenía fama de ser un medio bastante crítico, habiendo cubierto con todo detalle, y sin temor a la censura, las grandes huelgas de 1962, lo que le convirtió en el periódico de las cuencas mineras. Sin embargo, nada de ese presunto izquierdismo opositor se encuentra en el Suplemento especial (Biblioteca de Asturias “Ramón Pérez de Ayala”, Ast. PP2) del 1 de abril. Constaba de 10 páginas, cada una de las cuales recogía información institucional de lo más encomiástica y oficialista posible, toda ella sin firmar35, excepto la de la página X, autoría de Jaime Peñafiel para la 34 Estaba extractado de su libro Asturias. España en Paz y formaba parte de la colección dedicada a cada una de las provincias españolas que editó Publicaciones Españolas en el marco de los XXV años de Paz. 35 I: artículo sobre los generales de la Victoria y artículo sobre la educación en España; II: sobre el ferrocarril vasco-asturiano y una entrevista a Cepeda, de nuevo sobre su libro Asturias. España en Paz; III: declaraciones del Gobernador Civil, José Manuel Mateu de Ros; IV: un balance de la actuación del alcalde de Oviedo, Antonio Rico de Eguíbar; V: sobre la Diputación; VI: sobre las realizaciones sociales; Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº 16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 403 - 450 http://dx.doi.org/10.12795/RiCH.2021.i16.18 438 España cumple 25 años de paz, Suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Luis Arias González y Francisco de Luis
España cumple 25 años de Paz, suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 413-461 37 agencia Pyresa, poco antes de que el mediático periodista entrase en la plantilla de la revista ¡Hola!. Se trataba de una entrevista, con pregunta única, al equipo ministerial - “El 1º de abril de los ministros de hoy”-, siguiendo la misma fórmula empleada en el Suplemento del Arriba. El Comercio, decano de los periódicos en activo en el Principado, seguía siendo un diario local y bastante independiente para los parámetros del momento, manteniendo la línea conservadora ilustrada característica de la casa. Desde 1954, Francisco Carantoña Dubert sería su sempiterno director hasta 1995. Carantoña optó por una solución original para cumplir con las consignas ministeriales ante el 1 de abril, pero sin alterar en exceso la dinámica habitual. Optó por no lanzar ningún Suplemento, sino que dedicó cinco de las doce páginas cotidianas al evento36. Igualmente, con su habilidad característica, buscó un equilibrio en las colaboraciones –todas externas a la redacción del periódico-; dio cabida a las interpretaciones y los puntos de vista más doctrinalmente ortodoxos para así poder “colar” otras más aperturistas, evitando la censura. La portada, junto a un retrato de Franco y el cartel oficial en una de las calles de Gijón, acogía el editorial del director, “Meditación de la paz”, en el que se hacía una soterrada defensa de la superación definitiva de la Guerra y una propuesta de progreso en todos los órdenes para España. En la página 3, iba un artículo del ministro del Ejército referido a aspectos histórico-militares del bando nacional junto a otro de Isidoro Martín Martínez, catedrático de derecho, miembro destacado de la ACNP y salido de las filas de El Debate -“Colaboración amistosa entre la Iglesia y el Estado Español en estos veinticinco años de paz”- donde se hacía una defensa del Concordato de 1953 en particular y de la apertura de España al mundo en general. La página siguiente se abría con un incendiario artículo de Blas Piñar -“Conmemoramos veinticinco años de paz, pero también de una victoria que ha de mantener cada día su vigencia”-, inmerso de pleno en su deriva extremista desde que escribiera públicamente (“Hipócritas”, ABC, 19 de enero de 1962) contra los pactos con los Estados Unidos; junto a él aparecía Pedro Gómez Aparicio -“España ya conoce qué es la paz”-, representante por excelencia del adoctrinamiento informativo a favor del Régimen y, todavía, con un gran peso en la profesión. En la misma órbita iban las contribuciones del militar africanista Tomás García Figuera y del periodista asturiano del Ya, Antonio José González Muñiz. Junto a todo esto, Luis Sánchez Agesta -“Saldo favorable de 25 años de paz”-, defendía una propuesta católica integradora: “las diferencias ideológicas sobre problemas de la vida política española no son hoy inconciliables”. VII: “25 años de política exterior española”; VIII: sobre la Sanidad; IX: sobre la circulación y el parque automovilístico. 36 https://www.elcomercio.es/hemeroteca/19640401. Consultado el 12 de marzo de 2018. Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº 16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 403 - 450 http://dx.doi.org/10.12795/RiCH.2021.i16.18 439 España cumple 25 años de paz, Suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Luis Arias González y Francisco de Luis
Luis Arias González y Francisco de Luis Martín Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 413-461 38 El cierre se encomendó a un polémico Claudio Fernández Junquera -“Los que ganaron la Paz”-, identificado con los posicionamientos de Carantoña y de Sánchez Agesta. Su artículo conciliador defendía un futuro “distinto” y representaba el anhelo de una nueva generación aperturista, lo que no dejaba de ser toda una provocación dado que, además, Fernández Junquera era hijo de un ilustre fusilado por los rojos. 4 Conclusiones El análisis del Suplemento del Arriba no añade nada a lo que ya sabemos sobre el acontecer de esta campaña propagandística, pero abre dos vías temáticas distintas para su correcta interpretación (Eiroa, 2014: 253-264). La primera es su contribución como fuente complementaria (Hernández Ramos, 2017: 465-477) al explicar las interrelaciones establecidas entre el hecho en sí, la sociedad y las diversas estructuras de poder en ese momento crucial de 1964 y, también, cómo las diferentes ideologías del Régimen convirtieron los XXV años de Paz en un auténtico símbolo emocional, sujeto a sus propias interpretaciones múltiples. Por otra parte, como fuente directa, nos ayuda a aclarar el panorama de la situación periodística española en general y la de la Prensa del Movimiento en particular, al poner de manifiesto muchos de sus condicionantes, tanto los inmediatos -la presión ministerial, la acogida de los lectores, la actuación de los directivos y demás profesionales…-, como los de más largo plazo -la propiedad y situación económica de los medios, el marco legislativo, el cambio generacional de los periodistas…-. Fuera de la clandestinidad, resultaba casi impensable oponerse a la celebración según la concibieron y desarrollaron Fraga y su equipo. Sin embargo, no se logró que hubiera una completa unanimidad ante los fastos gubernamentales. Los medios de comunicación, a su modo, reflejan el distinto grado de identificación social y de identificación grupal que mantuvieron cada una de las familias que componían el Franquismo, en una escala que iba desde la entusiasta identificación hasta el distanciamiento desdeñoso, pasando por una neutralidad con matices. En 1964, dos años antes de la famosa Ley de Prensa, ya existía en la práctica una tímida protopluralidad informativa (Vela, 2009: pp.620-627 y Míguez, 1990), a la que luego la Ley daría carta de naturaleza reduciendo el control ministerial y ampliando la autonomía de gestión y la libertad de información y de opinión, con las consabidas restricciones y excepcionalidades (Greciet, 1998). El ministro de Información y Turismo, junto a Solís y, en ocasiones, al almirante Nieto, encarnaba una línea de apertura institucional, basada en la “política de realizaciones” y en el “ejercicio correcto y oportuno del poder”, que era considerada por parte del sector más “azul”, el identificado con el Arriba, toda una traición a las esencias del 18 de julio. Carrero Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº 16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 403 - 450 http://dx.doi.org/10.12795/RiCH.2021.i16.18 440 España cumple 25 años de paz, Suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Luis Arias González y Francisco de Luis
España cumple 25 años de Paz, suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 413-461 39 Blanco junto a su equipo tecnocrático afín no mostraban tampoco excesivas simpatías hacia ese “laborismo a la española” de Solís. Pero los desarrollistas dejarán a un lado sus escrúpulos y rencillas personales para apoyar la campaña de los XXV Años de Paz en aquello que coincidía plenamente con sus objetivos: la despolitización inhibidora, la transmutación de la imagen de Franco en un De Gaulle paternalista y la utilización de la celebración como formidable escaparate expositivo de los avances conseguidos y un anuncio a gran escala de los futuros Planes de Desarrollo (Torre, 2009: 61-88). La crisis de gobierno de 1969, acabaría cercenando este tímido y contradictorio aperturismo que, en 1964, había disfrutado de uno de sus mayores momentos de gloria gracias, sin duda, al éxito de los XXV años de Paz Española (Hispán, 2006). Toda esta ebullición histórica, propia de una coyuntura de crisis, trasciende también al periodismo de entonces inmerso en su propia catarsis. Además de las discrepancias ideológicas encubiertas, asistimos a un enfrentamiento de fondo entre dos formas opuestas de entender la profesión. Las nuevas generaciones de periodistas surgidas después de la Guerra -y cada vez más ajenas a ella-, defienden unos principios éticos y unas maneras formales que chocan con aquellos otros que siguen aún aferrados a un periodismo de combate y adoctrinamiento, aunque vaya disfrazado con los últimos avances tecnológicos o con la retórica de una supuesta superioridad moral. Las antiguas fórmulas de propaganda se mostraban incapaces de competir ante el empuje de las técnicas de marketing y publicidad y el atractivo estético del nuevo diseño, los dos grandes principios que sustentan toda la estructura informativa de los XXV años. El Suplemento del Arriba constituye así la mejor muestra de ese viejo periodismo abocado a una decadencia sin remedio (Martínez Fábregas y Romero-Domínguez, 2014: 321-340), a pesar de la indudable calidad individual de muchos de sus integrantes y de todos los intentos formales de puesta al día que se hicieron. De igual modo, los suplementos y extras del ABC, La Vanguardia, el Ya y de algunos otros medios regionales y locales o bien apuntan, o bien ya ejercitan plenamente este nuevo periodismo español que marcará las dos décadas siguientes, aunque aún permanezcan en sus páginas muchos redactores -y resabiospropios del pasado. De este modo, no debiera resultarnos tan paradójico el que la mayoría de los periodistas que cubrieron la Transición y contribuyeron, en buena medida, a hacerla posible, salieran, como hemos visto, de los periódicos provinciales de entes privados o incluso de las cabeceras de la Prensa del Movimiento (Martín de la Guardia, 1994) o de Pueblo (Alférez, 1986). Los directores de los medios estatales ya anteponían la preparación y la calidad de los redactores y colaboradores a los certificados de adhesión; así, Emilio Romero no resultaría ser una extraña excepción sino la confirmación de esta nueva norma no escrita. Por otra parte, las columnas de la prensa oficial suponían un cauce de estreno laboral asequible a las nutridas promociones de la Escuela de Periodismo, poco escrupulosas en lo referente a la titularidad de los medios o a sus estrechos vínculos con el Régimen (Barrera, 1991: 173-180). Al fin y al cabo, hicieron lo mismo Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº 16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 403 - 450 http://dx.doi.org/10.12795/RiCH.2021.i16.18 441 España cumple 25 años de paz, Suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Luis Arias González y Francisco de Luis
Luis Arias González y Francisco de Luis Martín Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 413-461 40 que los numerosos artistas e intelectuales que contribuyeron con su obra y con su nombre a los XXV años de Paz de Fraga (Iglesias, 2012: 159 y ss.); como muchos de ellos, acabarían finalmente engrosando las filas de la oposición a la Dictadura durante el tardofranquismo. Bibliografía y fuentes ABAD, C., GARCÍA, J.L. y MUÑOZ, C. (1994): “La agricultura española en el último tercio del siglo XX: principales pautas evolutivas”, en SUMPSI, J.M.: Modernización y cambio estructural en la agricultura española, Madrid, Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, pp.69-125. AGUADO, G. (1996): OJD y el control de la difusión de prensa en España, Barcelona, Ariel Comunicación. AGUILAR, P. (2008): Políticas de la memoria y memorias de la política. El caso español en perspectiva comparada, Madrid, Alianza Editorial. ALCALDE, A. (2014): Los excombatientes franquistas, 1936-1965, Zaragoza, Prensas de la Universidad de Zaragoza. ALCOBENDAS, Mª.P. (2006): IOP. Historia del Instituto de la Opinión Pública 1963-1977, Madrid, CIS. ALFÉREZ, A. (1986): Cuarto poder en España: la prensa española desde la ley Fraga 1966. Barcelona, Plaza y Janés. AMAYA, A. (2008): “La figura de Franco en el discurso de la Organización Social Española durante los años del ‘desarrollismo’ a través del diario ‘Pueblo’ (1957- 1969)”, en Hispania, Vol. 68, nº 229, 2008, pp. 503-531. - (2010): El Acelerón sindicalista: discurso social, imagen y realidad del aparato de propaganda de la organización sindical española, 1957-1969, Tesis Doctoral, Barcelona, Universidad Autónoma de Barcelona. AMILIBIA, J.M. (2005): El gallo del Franquismo, Madrid, Temas de Hoy. BANCO MUNDIAL (1962): El desarrollo económico de España, Madrid, Oficina de Coordinación y Programación Económica de Presidencia del Gobierno. BARRERA, C. (1991): “Caracterización regional de la Prensa del Movimiento”, en DELGADO, J.M. y MARTÍNEZ LATRE, M.P. (eds.): Jornadas sobre prensa y sociedad, Logroño, Instituto de Estudios Riojanos, pp.173-180. Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº 16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 403 - 450 http://dx.doi.org/10.12795/RiCH.2021.i16.18 442 España cumple 25 años de paz, Suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Luis Arias González y Francisco de Luis
España cumple 25 años de Paz, suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 413-461 41 - (1995): Periodismo y franquismo. De la censura a la apertura, Barcelona, Ediciones Internacionales Universitarias, 1995. BELTRÁN, M. (1994): Política y administración bajo el franquismo: la reforma administrativa y los planes de desarrollo, Madrid, Instituto Juan March, 1994. BENEYTO, J. (1965): “Los diarios impresos españoles”, en Revista Española de la Opinión Pública, nº 1, 1965, pp.9-26. - (1986): “Los Consejos de Prensa bajo el franquismo”, Revista de Estudios Políticos, nº 52, julio-agosto, 1986, pp.217-242. Boletín del depósito legal de obras impresas (1963), Madrid, Dirección General del Archivos y Bibliotecas, nº 58. BIBLIOTECA DE ASTURIAS “RAMÓN PÉREZ DE AYALA”: Ast PP2 –microfichas-. BIBLIOTECA NACIONAL: HNC/62. BOVES, C. (2014): Teodoro Delgado: Forja de lápiz y pincel, Madrid, Create Space Independent Publishing Platform. BURGUERA, M.L. (2012): “La Oración por los caídos, de Rafael Sánchez Mazas: el discurso fúnebre y la retórica política”, en RÍO, E., RUIZ DE LA CIERVA, M.C. y ALBADALEJO, T. (coords.): Retórica y política: los discursos de la construcción de la sociedad, La Rioja, Instituto de Estudios Riojanos, pp.519-532. BUSTAMANTE, E. (2013): Historia de la Radio y la Televisión en España. Una asignatura pendiente de la democracia, Barcelona, Gedisa. CABAL, R. (2019): "Historia, memoria y otros antagonismos del periodismo asturiano contemporáneo: La Voz de Asturias (1962-1986)", en CABAL, R., FRISON, H. y GARCÍA, M. (coords.): Au-delà de la dualité: repenser les antagonismes de l'Espagne contemporaine (XIX-XXIe siècles) (2019), París, Universidad de la Sorbona 3, pp.172-193. CABAÑAS, M. (coord.) (2003): El arte español fuera de España, Madrid, CSIC. CANDELA, J. (2017): La política falangista y la creación de una cultura de propiedad de la vivienda en el primer franquismo, 1939-1959, Valencia, Universidad de Valencia (tesis doctoral). CANTAVELLA, J. (2003): “La Escuela de El Debate y el inicio de la enseñanza del periodismo en España”, Aportes. Revista de Historia Contemporánea, Vol. 18, nº 51, 2003, pp. 81-85. CAÑADA, S. (dir.) (1978): Historia General de Asturias, T. XII, Gijón, Silverio Cañada. Revista internacional de Historia de la Comunicación, Nº 16, año 2021, ISSN 2255-5129, pp. 403 - 450 http://dx.doi.org/10.12795/RiCH.2021.i16.18 443 España cumple 25 años de paz, Suplemento nacional de la prensa del Movimiento (1964). Entre la propaganda y la desafección (1 y 2) Luis Arias González y Francisco de Luis
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