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Notas sobre la actual idea de nación en Argentina

Rossi, Luis Alejandro

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No as sob e la ac ual idea de nación en A gen ina Luis Alejand o Rossi Uni e sidad Nacional de Quilmes {A gen ina) El p oceso po el cual se ue con o mando una idea de nación en A gen ina no se di e encia demasiado de los ocu idos en B asil o México. Muy p obablemen e, las mismas echas de inicio, los mismos pun os de in lexión y los mismos p oble- mas a esol e pa a pode llega a se una nación apa ece ían a lo la go de los es ela os. Sin emba go, si nos concen amos en la idea de nación exis en e hoy en A gen ina, encon a emos un enómeno pa icula que a nues o en ende no ocu e en los o os dos países la inoame icanos. Nos e e imos a una idea que se ha uel o sen ido común desde hace unas décadas, y es la de que la his o ia a gen- ina es una his o ia alsijicada 1• La comp ensión de es e ideologema equie e algu- nas b e es e e encias his ó icas ace ca de las e apas del nacionalismo a gen ino. Uno de los mé i os de la in es igación his o iog á ica de los úl imos quince años ue el pone de mani ies o la exis encia de un p ime nacionalismo libe al2. La isión p edominan e has a ines de la década del '70 p esuponía la exis encia de un único nacionalismo en A gen ina, que había enido un ca ác e ue emen e ca ólico y ligado a algunos sec o es (no mayo i a ios, pe o en algún momen o impo an es) de las Fue zas A madas y de la Iglesia ca ólica, y que alcanzó un papel polí icamen e ac i o a pa i de la segunda p esidencia de Hipóli o Y igoyen (1928-1930), pa icipando de mane a muy os ensible en el golpe de 1930. Sin emba go, el p ime nacionalismo a gen ino ue de ma iz indudablemen- e libe al y oma o ma en el pe íodo que a desde 1890 a 1910. Pueden señala se como hi os signi ica i os en es e p oceso la c isis económica y polí ica de 1890 en A gen ina, el impac o cul u al p o ocado en oda La inoamé ica po la gue a en e España y Es ados Unidos en 1898, y la celeb ación del cen ena io de la independencia a gen ina en 1910. Hacemos hincapié en el ca ác e libe al de es e l. Tal e a el nomb e de la colección de ensayos publicada en 1939 po E nes o Palacio, miemb o de la p ime a gene ación de his o iado es e isionis as. 2. Con espec o a es e ema, las in es igaciones de O. Te án ocupan un luga des aca- do, y es e a ículo es deudo de sus en oques. C . O. Te án, 1986 a y b, y 1987. No as sob e la ac ual idea de nación en A gen ina 171 p ime nacionalismo pa a pode comp ende mejo el con as e con el nacionalis- mo pos e io a 1930, cuya no a salien e se á su an ilibe alismo mili an e. El nacionalismo an e io a la época de en egue as exp esaba cie os epa- os en e al cu so del p oceso económico y social en A gen ina, pe o no cues io- naba de aíz ni el diagnós ico ace ca de la necesidad de in eg ación al me cado mundial como p oduc o de ma e ias p imas (diagnós ico que es aba en la base de las acciones de gobie no desde 1860 has a los años '20 de es e siglo), ni se p opo- nía e isa (es e e bo se con e i á en el emblema de la ac i ud del nacionalismo pos e io a 1930)3 la explicación his ó ica del p oceso de con o mación del Es ado a gen ino a pa i de 1852. Al señala el ca ác e libe al de es e p ime nacionalismo, que emos pone de elie e con ello que bajo la ei indicación nacionalis a podían encon a se i- gu as bas an e di e sas del campo in elec ual a gen ino de p incipios de siglo. Una de es as igu as es Manuel Gál ez, esc i o de aíz ca ólica, que se o ien a á pos e io men e hacia posiciones in eg is as an o en lo polí ico como en lo eligio- so, incluyendo el paso po el pe onismo. O a es Rica do Rojas, au o del céleb e lib o La Res au ación nacionalis a, publicado en 1909, en el que c i icaba el sis- ema escola básico censu ando la ac i ud pasi a del Es ado en e a las escuelas de comunidades ex anje as -especialmen e la i aliana-, donde se educaba de acue do con el idioma de o igen y no en cas ellano. A di e encia de Gál ez -cuya impugnación del umbo que es á omando la A gen ina hacia la década del '10 es á ya enma cada po un ca olicismo mili an e, aunque oda ía no in eg is a-, Rojas man iene su plan eo den o de los lími es del laicismo de endido po el Es ado a gen ino. Una e ce a igu a de ese momen o, a la que no se acos umb a llama na- cionalis a pe o a la que un ápido examen de sus esc i os pos e io es a 1910 p o- po ciona ía la con icción con a ia, es José Ingenie os. P o enía de la mili ancia polí ica de izquie da, pe o abandonó el Pa ido Socialis a hacia 1902. No obs an e, siemp e se conside ó un esc i o de izquie da, y du an e la década del '20 lle a á adelan e di e sas emp esas polí icas. La más impo an e de ellas es la Unión La inoame icana, en la que apa ece es a mezcla oda ía incipien e de nacionalis- mo e ideología de izquie da, que ya en esa década e a mo o izada en Pe ú, de modo más cla o y decidido, po Haya de la To e y el APRA, aunque con una in lexión populis a ausen e po comple o en Ingenie os. 3. No debe con undi se es e e isionismo his o iog á ico a gen ino con el e isionismo con empo áneo ace ca de la na u aleza c iminal del Es ado nazi. Se pueden señala coinci· dencias en e ambos e isionismos, especialmen e el hecho de se ambos exp esión de g u- pos polí icos de ex ema de echa. 172 A auca ia N o. 1 En sus esc i os se en ápidamen e las limi aciones a que la incipien e combinación se e some ida. El es allido de la P ime a Gue a Mundial ue ca- alogado po Ingenie os como "el suicidio de los bá ba os", y en su opinión la cul u a " eudal" eu opea ya no e úa nada que o ece a los la inoame icanos. Sin emba go, a ese echazo an ené gico de la cul u a eu opea sigue la exal ación de "las ue zas del abajo y de la cul u a" como los medios pa a cons ui una cul u a nue a en luga de la ya caduca. Es deci , Ingenie os no puede sali -y po eso nos de u imos en él- de los lími es que le impone su con icción libe al sob e la nación. Po el con a io, el nacionalismo pos e io a 1930 impugna á, p incipalmen- e, los umbos que la his o ia a gen ina había omado a pa i de la caída de Rosas en 1852, que signi ica á, desde su pe spec i a, la pé dida de la independen- cia y la sumisión a los dic ados de G an B e aña. A pa i de es a ce eza o igi- na ia, se desa olla á una in e p e ación de la his o ia a gen ina que in e ía los é minos de la explicación his o iog á ica libe al del siglo XIX. No es amos a i - mando que los his o iado es e isionis as (como se llama on a sí mismos) hayan sido los p ime os en cues iona la igu a que la his o iog a ía más adicional había hecho de Rosas. De hecho, los p ime os en hace lo ue on algunos his o ia- do es libe ales, como po ejemplo J. A. Saldías en la His o ia de la Co i ede ación A gen inc . Rosas había sido uno de los p incipales obje os de la cu iosidad de los his- o iado es académicos an es de 1930. Si omamos el poema de Jo ge Luis Bo ges i ulado "Rosas", y publicado en 1922 en su p ime lib o, Fe o de Buenos Ai- es5, comp ende emos mejo el ca ác e de es a alo ación cambian e que se ie- ne de Rosas, la dis ancia que empieza a oma se en e a su igu a en busca de una alo ación más equilib ada. Su úl ima es o a dice: "El ma , aho a, es una sepa ación caudalosa en e sus es os y la pa ia, ya oda ida, po humilde que sea, puede pisa su nada y su noche. Ya Dios lo hab á ol idado y es menos una inju ia que una piedad demo a su in ini a disolución con limosnas de odio." 4. Edi ada po p ime a ez en Pa ís en 1881 en la Imp en a Nue a. 5. Ci amos según la eedición de 1969 publicada en Buenos Ai es po Emecé Edi o es. No as sob e la ac ual idea de nación en A gen ina 173 El poema exp esa que ya no se puede segui odiando a Rosas debido a que és e o ma pa e de las luchas pa a el es ablecimien o de un Es ado en A gen ina, e apa que en la década del '20 es aba hacía iempo de ini i amen e clausu ada. Bo ges no ealiza la ei indicación de esa igu a, sino que a i ma que, al igual que el ma que sepa aba la A gen ina de los es os de Rosas en Sou hamp on, el iempo anscu ido desde su caída pe mi ía una conside ación más calma que la condena masi a y i ualizada, debido a que e a ya his o ia y nada más. Segui C'ldiando a Rosas, segui p esen ando su la ga au oc acia nada más que como una abe ación y des ío de un umbo que e a o iginalmen e bueno ya desde las luchas de la emancipación (como se hacía sob e en los lib os de ex o de la enseñanza p ima ia) le daba a Rosas una ac ualidad que Bo ges c eía que ya había pe dido6• La no edad que desa olla la in e p e ación e isionis a no se á la de inda- ga la igu a de Rosas como al -es deci , la p osecución de labo académica ya iniciada po los his o iado es libe ales-, sino la de p esen a lo como un modelo polí ico pa a la ho a. Así, el e isionismo e a un p oyec o ligado desde su inicio a una apología de aquella igu a. De se el caso ano mal a explica , Rosas se con ie e en el modelo de i udes pa ió icas. El esul ado es, como no podía se de o a mane a, la negación en bloque de la his o ia a gen ina anscu ida en e 1852 y 1930 . Los e isionis as in en a án cons ui un nue o pan eón de hé oes, con Rosas en el luga cen al, mien as que Sa mien o y Mi e (especialmen e es e úl imo) pasa án a se cada ez más discu idos p ime o, y exec ados después7• El in en o de eesc ibi la his o ia a gen ina se en elaza á ápidamen e con o a idea, des inada a ene una la ga o una en la cul u a a gen ina: la de las dos A gen inas. La imagen emi ía al país isible y al país in isible. Es e úl imo· 6. También Saldías encon aba que Rosas es aba ya lejano en el iempo y decla aba, como esul ado de su ob a, cuáles e an a su juicio los pelig os eales q_ue en en aba A gen- ina: "Yo me he con aído a es udia un cue po social y un homb e . He hecho la au opsia del p ime o pa a a a de descub i la na u aleza del engend o que es Rosas. Es o me ha pa ecido más se io que lapida a Rosas sin u o pa a nadie, si no es pa a los que han que- ido ac edi a con es o su odio a la i anía y su amo a la libe ad y de la mix i icación más 0 menos odiosa del égimen ep esen a i o. El i ano es en onces o un pode ejecu i o abso ben e, o un pa lamen o cómplice o no de és e, pe o salido de quicio, o el p ime o que a ambos suplan e con la ue za, siemp e ácil de emplea se con a un pueblo que no exis e como ue za cí ica gobe nan e. La República A gen ina es á muy lejos de habe sal ado es e pelig o, a pesa de que hace más de cua en a años que se iene p egonando el ho o a Rosas y a la i anía de Rosas". (Saldías, 1968, omo 3, pág. 381). 7. Tal como a i ma Halpe in Donghi, el p ime e isionismo sólo p odujo in es igacio- nes his ó icas di igidas a cambia la alo ación exis en e de Rosas. En sus esc i os, no pasan del año 1852 y su echazo de la his o ia pos e io no es á undado en un abajo conc e o de in es igación de ese pe íodo, sino que la p esen an como la negación de las i udes conquis adas en la época de Rosas, c . no a 8. 174 A auca ia N o. 1 e a el que se en endía como e dade o. Es a idea es á ema izada po p ime a ez en la ob a His o ia de una pasión a gen ina, de E. Mallea, publicada en 1937. La búsqueda de la A gen ina e dade a, esencial, que se encon a ía ocul a po deba- jo de la A gen ina o icial, es el pe iplo que Mallea in i a a ealiza al lec o . Mallea lle a a cabo un ipo de ensayís ica que in en a ap ehende , a pa i de una pu a inspección ocula del paisaje, lo que conside a de alles ca ac e ís icos de una ealidad social. El esul ado al que a iba es una especie de "esencialismo", ípico de la esc i u a ensayís ica p e ia a la o mación de las ciencias sociales. Tal o ma del ensayo no ue ob iamen e una c eación o iginal de nues o au o , sino la imi ación de una modalidad que enía en Eu opa di e sos cul o es, pe o que en A gen ina es á ligada de mane a insepa able a O ega y Gasse 8• Po a- zones de espacio no podemos da cuen a aquí del inmenso impac o que iene la ob a de O ega en A gen ina9• Solamen e podemos e e i como un modelo ípico de es a esc i u a o eguiana, no sólo los ensayos de El Espec ado en gene al, sino ambién especialmen e "In imidades", dedicado a A gen ina y echado en sep iemb e de 1929. Más allá de si el lib o de Mallea es una ob a e ec i amen e log ada o no (más bien se pod ía deci que su es ilo solemne es de algún modo lo que disimula su pob eza de ondo), a los ines de nues o ema nos in e esa señala dos cosas. En p ime luga , el en ec uzamien o del ideologema de una his o ia " e dade a" -que había sido ocul ada po la his o iog a ía "o icial", es deci , una his o iog a- ía que es, ella ambién, p oduc o de aquel país que los libe ales cons uye on, y cuya única unción, po lo an o, puede se la de jus i ica pe o jamás la de escla- ece el pasado-, con el de una ealidad esencial a la que se iene acceso una ez que quien quie a accede a ella ha abandonado las ideas y los p ejuicios ípicos de la A gen ina isible, es deci , o icial. En segundo luga -y c eemos que ello es al amen e signi ica i o...: , el o igen de es as impugnaciones an o a la sociedad que el libe alismo decimonónico había cons uido como a la explicación que había dado de su pasado, p o iene del nú- cleo mismo del libe alismo. Los p incipales his o iado es e isionis as, los he - 8. También se debe ía nomb a , en e o os isi an es cul o es del ensayo "in uicionis a" que en ese momen o log an un impac o muy signi ica i o en la cul u a a gen ina, a Eugenio D'O s, quien isi a el país en 1919, y al conde de Keyse ling, di undido a a és de las páginas de la Re is a de Occiden e, quien isi ó Buenos Ai es en 19 _ 28. 9. O ega isi ó es eces A gen ina. En 1916 log a el g an impac o sob e la in elec ualidad a gen ina. Pe manece sie e meses, eje ciendo la docencia y ealizando una in ensa ac i idad de con e encian e. Reg esa en 1928, en la cima de su p es igio. La e ce a no ue una isi a sino un in en o de es ablecimien o, y se p odujo desde 1939 has a 1942. C . Tz i Medin, 1994. No as sob e la ac ual idea de nación en A gen ina 175 manos Julio y Rodol o l azus a, si bien no descienden de mane a lineal del libe- alismo, ampoco son ajenos a él, ni siquie a cuando ompen ideológicamen e con al doc ina. El modelo polí ico pa a Julio I azus a se á siemp e la de echa an- cesa, y sus echazos se di igen más hacia las ideas democ á icas que hacia las libe ales. El caso de Mallea es aún más escla ecedo al espec o. No debe pensa se que se a a de un nacionalis a, sino más bien odo lo con a io, en an o e a una de las p incipales igu as del comi é de edacción de Su , y sos u o du an e oda su ida el libe alismo conse ado de endido po el dia io de la amilia Mi e, La Nación, del cual ue una de sus p incipales igu as cul u ales. Todo ello nos habla ace ca del impac o cul u al que u o la c isis del '30 en A gen ina. En la ob a de nume osos in elec uales apa ece de modo cada ez más ecu en e el diagnós ico pesimis a ace ca del país. La ob a de E. Ma ínez Es- ada, Radiog a ía de la pampa es un ejemplo pa adigmá ico, pe o de ninguna mane a el único, de es e males a que se pe cibe en la cul u a y la ealidad a - gen ina. La li e a u a que us iga la "he encia mo al" ecibida de la colonización española iene una la ga adición en la cul u a a gen ina, y ambién la inoame i- cana, como lo puso de mani ies o C. Real de Azúa en su a ículo "Los males la inoame icanos y su cla e". Pe o a di e encia de la ensayís ica posi i is a -que aun en los casos en los que ese diagnós ico se ex emaba has a el biologismo con- dena o io de odo el pueblo, apa ece siemp e algún ipo de solución, como po ejemplo, el asplan e inmig a o io eu opeo "ya que la ci ilización p ende de gajo", como a i maba Juan Bau is a Albe di-, en los au o es an es ci ados desapa- ece cualquie ipo de solución. Y es o a pesa de que el na ado de His o ia de una pasión a gen ina llega e ec i amen e a conoce la "A gen ina eal", lo que le pe mi e e con nue os ojos la ealidad ya conocida; la o a A gen ina pe mane- ce á ocul a. El su gimien o del pe onismo se á ápidamen e in e p e ado - an o a a o como en con a- en es a cla e de la eme gencia de ue zas ocul as, e inclu- so in isibles, que in empes i amen e i umpen en el escena io social y que po el hecho de habe es ado ocul as e elaban mejo que nadie la e dade a na u aleza de la sociedad a gen ina. La c isis del '30 iene como esul ado un cambio en la idea de nación en A gen ina. La an igua concepción libe al ponía el acen o en el u u o; es deci , si bien econocía la exis encia de una cul u a especí icamen e a gen ina, la ealiza- ción comple a de la nacionalidad e a una a ea pendien e pa a la sociedad. Es a debía asimila el impac o mig a o io p incipalmen e eu opeo, y, a pa i de allí, el log o de aquella nue a nacionalidad. Es a concepción en a en una c isis p o- unda desde la década del '30. La imposibilidad de encon a un nue o luga den- o del me cado in e nacional y una elación sus i u i a al desplazamien o de 176 A auca ia N o. 1 G an B e aña como me ópolis come cial ajo apa ejada la conciencia, cada ez más ue e, de la necesidad pa a A gen ina de eco e un nue o camino. Debido a los d ás icos cambios su gidos en el me cado in e nacional, al camino es aba comple amen e ce ado pa a la ieja idea de nación libe al. Es e es el pun o de pa ida de la nue a idea de nación p edominan e. La A gen ina an e io a 1930 e a is a como un p oyec o acasado y, en e a ella, el país an e io a 1852 -es deci , el país de Rosas- es aho a in e p e ado como una ea i mación de p incipios sobe anos y como la olun ad de cons ui una nación independien e de cualquie dominación ex anje a. Es a ei indicación nacionalis a no es de ninguna mane a ajena a las co ien es ideológicas de ex e- ma de echa que a eciaban en Eu opa po esos años, pe o algunos de sus ópicos se emon an a la década del '10, especialmen e la exal ación de la igu a del gaucho como símbolo de la nacionalidad en e al inmig an e ex anje o. A pesa de la supues a con adicción, a al ei indicación iba siemp e ligado cie o a is oc a ismo 10 • El nacionalismo es, en cie o modo, una pa adoja en la polí ica a gen ina, po que si bien odos sus p oyec os polí icos acasa on comple amen e, al mismo iempo sus ideas log a on len amen e pene a el sen ido común y con ibuye on de mane a impo an e a es ablece una alo ación del pasado a gen ino que se ol e- á p edominan e luego de la caída del pe onismo. No nos p oponemos aquí un análisis de la p oducción his o iog á ica e isionis a, que, po lo demás ya ue ealizado po Halpe in Donghi (1971 y 1984), sino e oma lo anunciado al p in- cipio de es e a ículo: las consecuencias oda ía p esen es en la cul u a a gen ina que el en ec uzamien o de los dos ideologemas an es nomb ados p odujo. De esa alo ación del pasado nos in e esa uno de sus mo i os de mayo pe du abilidad: el populismo. Una ez caído el pe onismo, sus enemigos lo iden- i ica on con la au oc acia de Rosas, b indando así un mo i o al mo imien o pe- 10. El p ime o en ealiza es a ope ación es Leopoldo Lugones en las con e encias sob e el Ma ín Fie o que dio du an e 1913 {al espec o, c . Ca los Al ami ano y Bea iz Sa lo, 1983). No obs an e, esa mezcla de a aque a la "oliga quía", unido a la ei indicación de c iollo iejo, se encuen a nume osas eces en los e isionis as. Un ejemplo de ello nos lo da E. Palacio en el p ólogo a su His o ia de la A gen ina. Allí a i ma que uno de los mo i os que lo lle a on a esc ibi his o ia es " ... cie o espí i u de desqui e. Pe enezco, en e ec o, a una aza calumniada. Cuando hace más de cua ocien os años i ía en el e i o io que es hoy nues a pa ia apenas un puñado de blancos españoles -menos de ·un cen ena -, ya había en e ellos gen e de mi sang e. [ ... ] Soy po consiguien e un iejo a gen ino; es deci , una íc ima de la oliga quía que p oclamó la supe io idad del ex anje o sob e el c iollo y del hijo del inmig an e sob e los descendien es de los conquis ado es. No es de ex aña mi escasa simpa ía po Sa mien o y Albe di, con quienes engo esa cuen a pendien e de ca ác- e pe sonal". {E. Palacio, 1954, omo 1, pág. XIII). No as sob e la ac ual idea de nación en A gen ina 177 onis a pa a encon a en la his o ia a gen ina su p opia genealogía. El naciona- lismo, que nunca había podido conc e a sus p oyec os polí icos, se eía mo o i- zado aho a po un mo imien o polí ico en cuya ges ación no había pa icipado, y al que algunos de sus miemb os eía con cie a descon ianza. Ese asgo ue seña- lado -y con azón-, po los ensayis as que omaban los mo i os ideológicos del e isionismo du an e Ja década del '60 11 , como un insupe able sín oma del eli ismo de los an iguos nacionalis as. Se llegaba así a la in e sión comple a en la alo a- ción de lo que se acos umb aba llama Ja his o ia o icial. Los caudillos popula es de las gue as ci iles pos e io es a la gue a de independencia pasaban a ene aho a un Juga an impo an e o más que el de Rosas en el nue o pan eón p opues o, po que exal aban lo que Ja adición ideoló- gica a gen ina, desde el Facundo de Sa mien o, había iden i icado como la "ba - ba ie". Se que ía esca a en ellos Jo que el país cons uido a pa i de 1852 había negado y pe seguido, una ez conseguida la de ini i a uni icación es a al. Las di e sas pe ipecias de la polí ica a gen ina desde 1976 has a Ja ac ua- lidad ue on debili ando algunas de esas con icciones, que se habían uel o sen ido común. Sin emba go, Ja con icción ace ca del ca ác e ideológico y de ocul ación plani icado de la p opia his o ia a gen ina pa ece ene una inago able i alidad. Tal idea encon ó una consag ación en los medios a a és de la única película a gen ina que ue p emiada con un Osca 12 , y que se llamaba, p ecisamen e, La his o ia o icial. El í ulo hacía alusión a las explicaciones con que el gobie no mili a jus i icaba su c uel ep esión (y que g an pa e de la población no pa ecía encon a dudosas), jugando con es a concepción ya uel a sen ido común ace ca de la ocul ación sis emá ica de la his o ia en que hab ían i ido siemp e los a - gen inos. Po si quedaba alguna duda al espec o, el a gumen o, que ubicaba la acción en el úl imo año del gobie no mili a , p esen aba a una p o eso a de his- o ia de escuela secunda ia que al p incipio de la película c ee en la his o ia o icial -es deci , en la e sión canónica de la his o iog a ía libe al-, y a la que dis in os hechos le i án e elando el ca ác e adicalmen e also de lo que oma po eal y e dade o. Sin emba go, la película no pos ulaba como esul ado inal una e dad e ec- i amen e alcanzada. En la úl ima escena, la p o agonis a se une a las Abuelas de 11. El más des acado de ellos ue A. Jau e che, an iguo miemb o de FORJA (ag upación adical que apoya al nacien e pe onismo en 1945) y au o de nume osas ob as en los años pos e io es a la caída de Pe ón (en 1955), en e las cuales se cuen an El medio pelo en la sociedad a gen ina, Manual de zonce as a gen inas, El plan P ebisch o el e o no al coloniaje, Po- lí ica nacional y e isionismo his ó ico. 12. Lo que ob iamen e no nos dice nada ace ca de sus mé i os in ínsecos (que e an bas an e escasos). 178 A auca ia N o. 1 Plaza de Mayo en su eclamo po el pa ade o y la es i ución de los niños secues- ados po los mili a es y en egados a amilias "con iables". La idea de ondo que animaba el a gumen o e a, en onces, más que la denuncia de lo acon ecido du an e la dic adu a mili a , la con icción de que oda la his o ia a gen ina e a alsa y que, como suele deci se co ien emen e, no nos cuen an la e dade a his o ia. Es di ícil comp ende la pe sis encia de ese mi o si a endemos a la elabo- ación de manuales de his o ia a gen ina pa a la educación básica. Va ios manua- les, ya desde ines de la década del '60, enían pun os de is a que simpa izaban con el e isionismo, y desde el es ablecimien o de la democ acia nume osos his o iado es pe enecien es al campo académico han pa icipado en la edacción de nue os ex os más ac ualizados. En o os é minos, a di e encia de la e sión canónica del pasado que se daba en las escuelas has a p incipios de la década del '70, no es a la his o ia que e ec i amen e hoy se enseña a la que pueda acusa se de sos ene una e sión del pasado di igida a la ocul ación. Pe o la escena inal de La his o ia o icial nos da la cla e ace ca de qué es lo que pe sis e. El hecho de que la película no saca a a la luz la e dad que pos ula como ocul a es lo que ha pe du ado de aquella con icción: en e ec o, ella es aho a, en sí misma, comple amen e acía. No se pos ula a Rosas o a los cau- dillos o a algún o o pe sonaje his ó ico como necesi ado de ei indicación y e- conocimien o pós umo; sólo pe sis e la sospecha en sí misma, la olun ad de e- chazo hacia lo que ins i ucionalmen e es p esen ado como his o ia a gen ina, más allá de cuáles sean los con enidos conc e os que se enseñen. Ello nos mues a un asgo pa adójico en la ac ual idea de nación que exis e en A gen ina: si oda idea de nación emi e a un pasado al que los miemb os del g upo conside an como p o- pio, nos encon amos en e a una comunidad que supues amen e quie e conoce su pasado pe o que echaza cualquie e sión de él po conside a la ins umen alizada. El odio a Rosas o maba pa e de los mi os undado es del nue o Es ado su gido en e 1853 y 1861. La c isis que a ec ó a esa e sión del pasado ue e - minal en la década del '60. Las e siones al e na i as ue on e íme as, pe o el esul ado de la c isis ue la imposibilidad de aleja la sospecha ace ca del in en o de explicación del pasado a gen ino. Pa adójicamen e, ello no ha lle ado a una mengua del nacionalismo di uso en la polí ica a gen ina, sino que ue el desenlace de la gue a de Mal inas el que nos e eló a los a gen inos el e dade o luga de nues o país en el mundo, y nos obligó a deja de ce amos sob e noso os mismos. Asimismo, la alo ación de la igu a de Rosas su ió un cambio impo an e luego de que el e o ismo de Es ado se aba ie a sob e la sociedad. Como ya lo ha señalado Halpe in Donghi, el p esen e ans o mó el pasado. El único é mino de compa ación con el ho o de la úl ima dic adu a mili a que enía la memo ia