La Conquista del alma
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la conquista DEL ALMA i de don PEDRO CALDERON DB^ LA BARCA. PERSONAS OyE HABLAN EN ELLA. El Pr'tndf^e Lu^^ello, Luzbel. Gracclio. La Gracia. ^ "Juíta, La Razón. Fais ,Gracioso. El Apetito. Music/i.. El Rey Alvedrio. El Pnnape Chrisidoro. ChtlstO. Vtéme. El LnteiidliTiiento. dimitida y. Princesa. £i Alma. JORNADA PRIMERA. Salen el Rey ^hedrio ,el Principe Lu:^ello ,yDidimcf!.. j|/r r^Tdímo,en míPakcvoEni.édimiétO. yei mas queridoConsejero mfo, C6n claro, yperspicaz conoeimiento, los pejigros rae svisa de tu brío. Yaunq pudiera yo cu nplir tu intéto, que al hn soi Rey ,ysoi el Alvedrio i pero es, LuzbeUo, acierte raas seguro, el prevenir con tiempo el raal futuro. cerntrs ti mlindignacio fulmino, que procede-: ,al 6n ,aconsejado: ^3S de Didimo ei ciego desatino, quedará por mi furia castigado. ^ Noches, Rey,por quantas peregrino '-ii^ades, amoroso be caminado «n busca siempre, de tu Alminda bella. Parque gozase en mimayor estrella ? E)iclimo, presumido viejo, doRcie centra mi tan atrevido, o. sj arrojas-á dar tan, vil consejo , ^áAlminda pido, quaocin tu error me quexo , Pue' rr. tienes conocido; ignorar quil rne conoce, qae iAla:ia43 -- gOZfc. Dldim.'Eih Infanta una inragé soberana del Cielo mismo ,yde su Autor divino, celeste imitación en forma humana, que Con supremas gracias la previno. Esta ,pues, de sus manos prenda ufana, en dadiva preciosa al Rey le vino; por que, en efedo, al Alma el Cielo pro; en manes la dexó de su Alvedrio. La gran sabia Fedéa, áquien el Cielo me ha dado por Maestra de mis años, que es la Fe ,por quien vivo, sin recelo de aconsejar al Rey vanos engaños, roe ha dicho, Luzbello, el desconsuelo, la gran fatiga, los eternos daños, con queáAlminda el Cielo la amenaza, sí Gontíger en un vinculo se enlaza. Dirasla al principio mil amores , yofrecerasla ,falso ,montes de oro; ypara que se incline á tus favores, será dcl ancho mar «orto el tesoro. Más ay !q al pato en carcelesde horrores ila querrás condenar áeterno lloro ; 1qce sabes, coa tyranas injusticias, Jímentar lo naismo que codicias. Es
2La ^An ComedíA. Es el Alma legitima heredera de un Keyno tao glorloso,y dilatado, que los términos excede de la esfera, queengasta en plata el piélago salado. De esta Coronaj que adquirir espera, por dulce fin dé sa dichoso estado , pierde el derecho, que gozar pretéde, si áruegos del pecado condesciende, Luzbell, No piense tu sagaz bachillería , Didimo, que roe dexá convencido, que si tu eoganó fcdntra mi pOrfia, quedará en el mar de mi furor teñido. No puede obscurecer la gloria mia , de tus palabras el confuso ruido , qantes qüeel Sol esmalte su occidente, alarde haré de mi esplendor luciente. Sí de Reyoo opulento jyanchuroso ^ es dueña el Alma como tu blasonas, no perderá en tenerme por Esposo otros mas ricos Cetros ,yCoronas : que en mi linage ilustre ,ygeneroso, (aunque tu injustamente le baldonas ) vendrá áquedar su gloria mas lucida, estando siempre ámi ^andeza unida. En fin, ei interés de mt porfía , ha de alcanzar su éfe<Só pretendido ; ysi llega la injusta tyraoia , áapartarme de premio tan debido, oy ha dé verse la venganza mia superior ála embidia ,yel olvido; yquandó el Réy en mi furor no tuerza, yo ásu Alminda robaré por fuerza. Vas. Alvtdr. Furioso vá. * Didim. Es tan terrible , en su futor denodado , que pasa de Iñ 'pesado al termino de insufiiblé. Prosigue siempre constante en tü determinación; yadvierte la coiidicioíi , oRey !de este 'falso amante. Que derrotado navegas , si oydos ásiis quexas das , yqué dichoso seras , si quanto pide ie niegas ! No te mueva su furor , ni sus prómésas tampoco^ que aquerie declara loco. yacuestas éngiñador. Advierte ,Alvedáo, advierte que eres Rey del Alma yá ’ por ley suprema, yestá * en ti su vida ,ósu muerte. LuzbcUo ,Rey de tinieblas* no es justo que al Alma goce guárdate. Rey, yconoce ’ la obscuridad de sus nieblas. No te engañe la embozada lisonja, con que combida , que es veneno la bebida , aunque es la copa dorada. Ysi ahora muestra amor al Alma ,como al fin ves , al punto ,que se la des , le ha de trocar en rigor. Alvedr. Ya estoy ,Üiditno ,advertido del engaño con que intenta mi daño, yeterna afrenta, aqueste amante fingido. Mas Almínda viene aquí yvuestra .hermana con ella. Didim. Mira que prenda' tan belU el Cielo fi^ de ti. Salen Alminda, y'justa, Almlnd. Rey, ySeñor? Alvedr. Alma mia ^ en cuyo gusto, yconsuelo, tiene vinculado el Cielo mi descanso, yalegría; como estás? Almini. Señor, ya sabes, . que estoy siempre átu servicio, pues tienes ,por proprio ohcio» de mi dominio las llaves. Dióte el Cielo potestad sobre todas mis acciones, con que siempre las dispo^^?® conforme átu voluntad. Yasi ,según lo que ordena , óAlvedrio !tu poder, puedes de mi disponer, que esté mala ,6este bu Ypor que tu solo eres » por quien niala ,obu si preguntas como * diré,'^ qUe como quisiere .
itteiu Diote el Ciclo soberano eran discreción, ycordura, fin como bella hechura de aquella divina mano, fusta, n.ucho me consuela y ver que al Alma acompañéis , que bien la aconsejareis. ¿Imind. Siempre Justa se desvela en lo que me está mejor; con ella estoy muy ufana, al fin, de Didimo hermana, tu Consejero mayor. Ella en ninguna ocasión , Señor ,de avisarme dexa , yes razón lo que aconseja, por que es la misma razón. ]«if. £i amor que te he cobrado , por tu suerte milagrosa , me obliga ,óAlminda hermosa ! áasistir siempre átu lado. Didim. Mi hermana. Señor ,yo séj que tendrá bien defendida átu Princesa querida. Jlvtd. Asi, Didimo ,estaré seguro siempre, ycontento: yo ádefenderla me obligo, si están con ella ,yconmigo I3 razón ,yentendimiento. Vamos !os dos átratar del govierno; yaquí quede hrazón ,que es la que puede .sola al Alma governar. JUit. Será siempre mi cuidado, cumplir con tu voluntad, S'íe es en mi felicidad ^orresponder ámi estado, hora ,óAlminda hermosa! amos átratar ,si os place , retiro, donde traze *tu dicha gloriosa. Vans» del Rentraste yte agregaste La Conquista del con muestras pla^r, yde alegría; en mi recibimiento: los criador brincaban, de contento ; yIq que mas es el Rey, yla Princesa, caripasquas salieron muy apriesa averme entré. ambos,) d^la bie venida muy contentos de verme eq sq acogida; por que en fin ,el deleyte, yapetito , siepre halla en los Palacios buen admito: solamente un Anciano, ‘ arrugado, giboso, ybarbicano, me miró de mal ojo , llevando la alegría con enojo , ydixo al Rey con mucho sentimientOL que'en tpatarrpe anduviera muy atento ^r que llepo de engaños yo venia; bien que esto ei Rey lo tuyo ácobardía, jiero quien mas sentido se mobtró en el gozo recibido, ruc una sañuda Dueña , tan arisca, tan osea, y’ zahareña, ytan cara de muy pocos amigos , que detrás de' trefeientos mil pollinos oen una ratonera, '^’ efeonderme quisiera , antes que haver mirado retrato tan horrible ,ydeícarado. Mas yo ala muy bellaca la prometo Ique lleve bien zurrádo su coleto; * si bien con mis ficciones deshice por entonces sus razones; yasi, Alminda me quiere, yAli^drio Rey ,por mi se muere. Aqueíto cs lo qnepafa ,ylo que corre: bien s^á ahora, que la panza aforre. Lu^búl» Dexate ,de eíbs diciios ymuda de caprichos , ’ que no están para gracias mi pechoj^mi aflicción, ymis deígracias: vámqs áip que importa. Prr, Lo que ámi me co.viene es una torta, con lus longitas gordas de tocir.o , * ya-£n cu r'-1“ ’-5,— y tras de ellas un trago de buen vino , Aycasa? jgtie mi tripa vacia, niiiadiligécia escasa, j ya no puede sufrir la beteria entr¿ ^^Luzbeüo !Iq^ncargado :Jde tantos torbellinos , "“'í'Janta hospedado ique en mi vientre se dan los interinos, cusma en el Palacio havia, 'Luzh Después comerás,Petis,dime aora, Az no
Ld ^itn CO íe ¿kistes al R'ey, qoe alAlma adora 5BÍ espíritu ámotoso? fet. Sí ,todo se lo dixe cauteloso. Lus.bell.A. suAiminda también no la dixisque en mi su amor asiste ?(tCj que es un bolean mi pecho , acuyo aSívo ardor esta deshecho? que amante fino ,ymolido idolatro de su hermosa beldad en el theatfo. Ptt. Dixela maravillas , <4 US bastaban,par diez, áhacer cosquillas ai Alma mas modesta, yretirada. LuMLY dime,Alminda ,qué responde? Nada; per que siempre asu lado va aquella malaDueña, ycon cuidado la amonesta ,yavisa con razones , quauto digo de ti ser invenciones. Yáesoqué dice el Alvedrio? pfñs. Un desvario; tíues tan prendado estando de tu ísllé , de tu amor, yriquezas, en babialle del caso con AireT^ia, ^_ nedice ,qüevuesarcé tenga pacien cia, hasta que él tenga indulgencia pienaria, venida de, las tierras de Gaaiaria , de vivir vida holgona, \ida ála babaia ,y’a follona ; yasi me dixo, muy metido en gorra, ívuc por Esposa vayas áGomorra. Vaí. ¿u^blHe escuchado. Apetito ,mis agratemblandome ios labios ,(vios; arrugada la frente, con ceño el rostro ,la^ color ausente , el pecho muerto ,yviva ^la congoja, que estas las señas son de quien se enoja: reportareme algún tanto , ypadecer desdenes entre tanto. Ytu, que ya én Palacio te has entrado, Irosigue cuidádnSO en tú cuidado,^ que en eso tengo puesta mi esperanza ; yavísame de todo sin tardanza Ánj* ¿den dPrirídpe chrisidor^ J Chr'tsid. Es tan grande el placer, y Didimo ,deefte dra,^ Vgr» » oue tu eran dvll2;cncia, ydetuhermana'jnft»!» prudencia, me lian aTégurado, Comedid. que del todo sosiego mi cuidado alterado cti los zelos, que en mi pecho brotan los desvd '- de un principe tyrano, “ embidioso ,cruel ,éinhumano. Didtnr.Al punto, Chiisidoro,que llegas:, de tu largo camino ,yme mandast; que me fuese al Palacio de Alvedrio’ Rey, ySeñor ,en cuyo poderío’ está puesta la Jvoya mas preciosa la beldad mas hermosa, (digo áAiminda ,Princesa soberana) allá mefuy,con la Razón mi hermana^ donde fuimos entrambos hospedadas, con mil muestras de aíedos estreViidel Rey, yia Princesa, (das, iefta fue de tu amor primera empresa. Pasó mas adelante la largueza delRey,sierapre conftante, ánuestro noble proceder atento, que enPaiacio quedásemos de asienrer, honrándonos con cargos ievanratios, ámi de Consejero en sus Estados, yámi hermana porAyade suinfanta, ákqualent amores se adelanta, ycon buenas razones ia dispene, desuerte que átu parte se aficione, yasi no da lugar álos engañas i yrebozados daños , que traza ese Luzbello con -'t0| por su Ministro vil el Apetito; Yde ia misma suerte procedo y'o ,por evitar su mui. con el Rey Alvedrio ;. dexa, pues, Chrisidoro ,^wfma ' el que poseas vidoriofe rJoit yalcances de tu amor ,v Chris. Muy contento eltoy ,A-' de tu grande entelado, ^ yde la diligencia. iqmhermanaba tenido en '.jbes 'mas pues-el Rey,y Altnmdaaun mi venida ,ytampoco e penólas dilaciones, voretédo"* que atormentan mi OU.C ' vamos, que al Rey ¿aras u_ de mi parte, yen ella ie notificarás ,y
La Coftquistx prereosíoo ,raiszelos ,ydolores; ¡ci pasos acelera , .»nel Palacio, DidiiBO ,me espera. Jíw.Es fuerza, señor, ir sin tardanza 'obedecer en todo ro¡ esperanza. Váns. *.salea álminda yjJustA. fist. Prosigo con mi obediencia cQ lo que havemos tratado. ilmind. Prosigue ,pues yo te he dado las llaves de mi obediencia, sale Petís de nmcbaiho. fttis. Ni me dan de merendar, ni aun hacen caso de mi. “«jf. Este rapaz viene aquí aestorvarme, qué pesar T Úmtni. Qiié hay, Petis? Prrií. Mas qué no hay? Vos me tratáis de manera , del ^ como áesclavo me tratáis, yme teneis trashijado? 'jiat. No veis, que el Cielo ha mandado, que vos mi esclavo seáis ? Petis. Hermana Justa ,recelo , que mil engaños os venden estas Beatas ,que entienden , que hablan luego en el Cielo, El Cielo manda, que vos con rigT>r no me tratéis ; vos rae tratáis, yasi hacéis contra io que manda Dios. Yque habléis con la otra vida , es tesrible desconsuelo, qué siempre os revela el Ciclo, que me acortéis !a comida ? No havrá un Angel merendon, que revele por ai , que sienípre cantar quisiera ei lonu del av, ay, ay; ia Razón no hay apartajia de vuestro lado un momento, yel Apetito, aunque hambriento que se cuelgue de la agalla : pese átal con la razón I Qué descorces siempre estás, ?ttu. Como si importase mas la razón ,que la ración r Señora ,no me maltrate - por la razón ,su merced, que también yo haré ,si hay sed, ia ¡azoQ por el gaznate. Quitadla de vuestro lado, que manda mas que una fuegra, yI2razón no me alegra, uno qunudo eñoy brindando, Siempre contra mi íe alzá , ^’ouna tytana injufta , yunque bien la llaman Juíta , K>as jufta ,que una calza. Vos sois un descometfido , ySOIS un deshonra buenos, ^^scomedido? álo menos, tenéis descomido, YO en hora mala, que comido haveis juas que mereceis. Dona Justa, 6Martingala, que me entregue Justa ámi cada tarde un pastelón I Que siempre tengo de hallar en la Botica de Justa, para morir muerte injusta , un recipe de ayunar! Alntindí Petis ,no te mata Justa , en lo que dices advierte. Petis. Para quién hay mayror muerte, que quitarle lo que gusta ? que ya os daba ,apostaré , con rethoricas morales, mas consejos que animales tuvo el Arca de Noé. Primero os querrá foner (que áesso tiran sus cuidados) en la boca dos candados, para no habEr ,ni comer. Luego os dará un Rosariazo, de cinco varas, oseis, para que rezando deis con cada quenta un porrazo. Que és Beatona ,yse contenta mucho de aqueste artificio ; plegue áDios ,que el dia del Juicio no haga rna.s ruido su quenta : que mas de seis veces llegan, aunque roas disimuladas ^ aquestas bcquiplegadas , al tiempo que se deselic^in.
6La gran Dará ,por que os arrobéis , traza de que un soplo os mueva, aunque mugern^, no es nueva , que todas asi os movéis. Llamareisnos íjermanicos , cortareisos el cabello , ycargareisos al cuello cincuenta bolas de trucos, Vestireisos de sayal , con un manto de tres suelas ; amoeceranse las muelas ,^ yámi me estará muy mal. Por comida no havrá mas , que mucho de canelón, del que hace la traycion, sacudiendo por detrás. No has de tener hora buena, Alma, si no soy tu amigo, ysi Justa está contigo, siempre serás alma en pena. Almind. No tienes razón ,Petis, Petis. Que no. la tengáis deseo ; yque reñiremos creo^ si áJusta no despedís. Jttrr. -No presumas ,Apetito , mudar mi ju^to cuidado que por no verte enojado , íni comdicion facilito. Ypor mas que te enarboles sabré tu orgullo vencer, que soy Razón, yhan de ser preferidas mis razones. No pienses ganar la palma en el Reyno espiritual, que quien es tan material , no ha de reynaf en el Alma. Es tosca ,amigo ,la ley de tus injustos tributos , por que áti solo los brutos te reconocen por Rey.v.:, Prrií,. Ami bestia? menos voces, que si llegáis á4)icar, ®s, sabré yo dírribar del Reyno del Alma ácoces. - Just. Almirvda siempre condeno el trato de este atrevido , entra endulzando el oido , para arrojar el veneno. Comedia. Si conservarme deseas nunca con fus quexas ’luch.. ni fus donayres efcuchcs * ni fus persuasiones creas ’ Tenle rendido en el suelo que SI él en el suelo está* de escala te servirá , * para que subas al Cielo. Peth. Oque bien lo acomodaste! mas afe ,que si la escala se bambolea ,óresvala suele dár con todo al traste. dRej Alvedrh ,yBÍdtmo. Alved. Una ernbaxada ha traído de Chrisidoro embiado, * Principe recien llegado, mi Consejero querido. Ycon él vengo ábuscarte, óAlminda !para que adviertas, con atenciones despiertas, quanto haiiláre de su parte. Dice es Señor soberano aqueste Rey valeroso, (por Principe ,ypor piadoso , jtan divino, como humano, jYtanto de su g^^randezi , Didimo me ha asegurado, que áChrisidoro empleado vér quisiera, en tu belleza. Tomemos, Alminda ,asiento, ytu la ernbaxada di. Siéntanse el Ary, yAltnindá, Didim. Prosperad, Cielos ,aquí . luces al Entendimiento. Petis, Yo creo ,que ádarme enojos el Chrisidoro ha venido; la Jusrilla lo ha entendido, ya se la alegran los ojos. Pero yo procuraré ap, presto el fustrar sus intentos : ami Amo voy por momentos^ ylo que hay le contaré. Didim. Chrisidoro, el piadoso, el mas noble de todos los mor discreto ,ygeneroso, pisa ya, b.Alvedrio! tus urri que átu Reyno ha ¿o. de tu bella Princesa cnapor
namores tan rendido el va!or,que encierra soberano, que aunque divino hr sidó^ ya comienza también áser humano, yasi ,para su Esposa , Cbrisidoro te pide al Alma hermosa. Sabe ,que amante fuerte , te la pide Luzbello ,ycondolido de la infelice suerte, que el Alma ha de tener có tal marido, quiere su^noble mano rescatarla de dominio tan tyrano. Yo soy Entendimiento , Ministro suyo,y traygo su cmbaxada; justo será que atento , trates de darle en tu Reyno entrada, yáAiminda un Esposo Li Conqíiistcí dd y han postrado mis fuerzas superiores. Hablarte, al fin, quisiera, ieílá esperando áque subir Je mandes, Didm. Rey ,Cbrisidoro espera , yentrar puede? Alvedr, Confusiones grandes ! Almind, Señor, qué nos turbamos? entren los^ dos ,ysu razón oigamos, 7wrr» Oqué dichosa fueras,^ siá Luzbcüo la entrada le negaras! P(tts. Si aeste otro no admitieras, yo sé que alegremente lo pasáras, Almind Justa, no hay cosa hecha, que quien oye, ni admite, ni desecha. Llega cada Emhaxador asu puerta ,jselen .^o,yLuzbello. Chrtstd. Noble Rey valeroso ;... ‘jvey valeroso :- í, ’n'.l ’Espera ,Nazareno ,no conoces Mira, pues, no resista áIJe. Mira, pues, no resista tu duro pecho al llamamiento mió , pues el Cielo conquista por mi medio tus puertas ,Alvedrib, yde amor abrasado, ya en Palacio Cbrisidoro ha entrado, Sde Petis de Embaxador. Luzbello ,el mas glorioso , aLuzbeilo dfamoso? Cferij.Bien sé quien sois,LuzbelIo,raenos Aim. Que lindo es Cbrisidoro !(voces. Tendrás, Almínda,en él rico teíbro, Luzbell. Escucha ,por que quiero primero hablar. Chris. El mal de allí te vino , de querer ser primero. Hpncr’r.r.rt- •.«V, vjucrcr scr primero. ^eembia ,oRey famoso !(gusta, 3proponer una embaxada justa , yes, que pretende hablarte, yde sus pretensiones informarte, 1 °su gran Privado ^Apetito, medio de sus glorias , P^t quien ha conquistado Almas, con prosperas vidorias, acuya dulce guerra -rinde ló mas fuerte de la tierra, (jj r‘‘ ^Venció batallas írnosos guerreros esforzados ; fasaltó -murallas , que nu^sus pies postrados; qoeT guerra mas dura, mi blandura, tjDe h, confia , yla ^Alminda hermoycontra mi te opones ? D/i/. Engaños serán todas sus razones.4», Luzb. Ya sabes. Rey poderoso, que soy Luzbello ,absoluto señor ,ácuya voz tiemblan dCielo, el Abismo, yMundo, Ya conoces el poder , coa que ámis Reynos difusos,, q’JS Naciones tantas ’ paguen continuos tributos. Ya te consta ,que he vencido. Reyes, yMonarcas muchos, que como esclavos ha^ itaa mis calabozos profundos. Qyerer decir mis hazañas, será contar en un punto los Exercitos, que forman atomos del í^l menudos. Mi generosa nobleza humano orjgen no -tuvo , que allá en la Esfera Celeste mi
sZíí roí claro ser se produxo. ^ Mi hermosura es tan notoria , que en varios fragrantés huiuos , adoraciones ofrecen^ mil T>rcvincias anris cultos. Mi riqueza es iphnita,^ pues yo desprecio y. yhundo quanio encierra el ancho mar en un salado sepulchro. Al-fin ,mis grandezas ion untas ,que en vano reduzgo ánumero mis blasones^ tan coronado de triunfos, Qyién será tan arrógame., que pretenda estar seguro de mi furor ,quando solo, rendir el Orbe procuro \ Quién podrá contradecir, de mii dominio absoluto , la ley ,que sin freno corre por ios campos de mi gusto . T'ío soy el que dando saco álos Celestiales muros , de tantas Antorchas bellas hice carbones inmundos? Soy quien penetrando esferas , yatravesando caluros ^ quise emprender ami Tiono, que el Cielo rindiese cultos? Soy el que ámis perfecciones, divinidad atribuyo , sin querer en excelencia ser al mismo Dios segundo . Soy de quien tiemblan los Orbes , en cuyo poder robusto * hallan los piélagos freno, vsienten los montes .yugo . Soy quien trocando las leyes de Ceres, yde Neptuno-, con aprensiones violentas ,_ golfos aro, ycampos surco . toy aquel, que con mi aliento, ocon mi belleza, anublo al Sol ,quando mas ufano sigue sus celestes Tienen dominio f‘ de los Astros los . está sujeto mi Imp€f^® Comedia, al vario tiempo caduco? Siente acaso mi grandeza ios asaltos importunos de un desastre? óde una los mal regidos impulsos? '* El que de nii campo sigue las vanderas ,quando supo ni lo duro de un pesar, ’ ni lo amargo de un disgusto? Pues si yo áAlminda pido , qué pecho havrá tan in|usto , que la procure ,sabienao , que no me iguala ninguno? Será razón ,bAlvedrio !) que un Nazareno desnudo, me preceda ,yanteponga SU& desmayos ámi orgullo? Será razón despireciar el alto Cetro, que empuño, preferiendo un desvalido ámi valor ,siempre augusto? Yá la colera me anega, con el sufrimiento lucho , ,y mi pecho altivo inunda de furcre,s un diluvio. Pero n, irando (b AUuinda 1 ) los hermosos ojos tuyos, focs, ose nacen de un parto ^1) un oriente purpureo lefieno mi fuíta toda, mis dssperhos disimulo, rriis impaciencias destierro, ymis enojos sepulto. SÍ lu libertad entregas 3Icxs brazos ,que procuro» dándome el premio, que mis gloriosos atributos ‘- Verás las felicidades , con alie tu hermosura sin que. tus humbrales toqu desastrados infortunios. Verás como del Oriente, los ihesoi os acumulo átus plantas, por q^c ^ tapetes dé tus coturnos. Verás como al Sol per ser de fus trenzas le quitu ,ydtu. caov/^-
La Cor,(¡mita fcs cabellos refíituyo. V-ras ,^juventud , eternidad aíeguro, átu dorada hermosura liunas aras conüruyo. Verás como no dcícanlo , ror regalarte, un minuto, ¿esde el bullicio del dia , haña el Ciencio nodurno. fitsalmente ,dichas tantas, ¿me prefieies ,te anuncio, que para íblo contarlas le faltan al tiempo luftros. Yasi, Eftrangero, te avifo , que pues mi intento descubro, \erte opuesto ami deseo, ci lo apruebo, ni lo sufro. Si prosigues tu porna, has de ver como destruyo las Celestiales esferas , desde la Luna áSaturno, Verás el denuedo altivo, con que en furores prorrumpo^ yen belicosas campañas , rayo animado discurro* Verás de quantos^e siguen, hecho mi aifange verdugo, con que ensangriento el mar, , con que los campos inundo. ^eras de mi vulto ayrado, el semblante ,con que turbo los Cielos, con que ániirarnie no se atrevieran sin susto. *erás, que ásola S'.i vo2, Pecará su curso, 5''^edandose Jos cavallos YP?-^ados ,'o difuntos, udesnudo el aifange , ^^embtazo el lucido escudo', en menudas piezas ydesmenuzo. WValor que encierro, h« cyue confundo, las 'r"'' ^ cumplo. ó{(g ^Chrisidero el Pío , *^'1“ qube, ia piedad dd de mis blasones el tvmbre. La verdad, ymansedumbre, serán las columnas firmes en que de mis excelencias* la n. ble fabrica estrive. Que no ha menester mi gloria eloquencias, que la pinten, furores, que la defiendan, ni^ engaños, gue la acrediten* Mi ascendencia soberana , en dos lineas se devide, que aunque infinito distaba, en mi vinieron áunirse. La una fue tan antigua , ytan noble ,que no admite numero alguno en los siglos, ni rastro de humano origen» Con su duración perpetua, nunca los tiempos compiten, que sus divinos blasones, áeternidades se miden, Po.r otra parte me toca ascendencia mas humilde, por que fue mi Padre ^Adan, de calidad corruptible. Diole de su mano el Cielo , para que contento havrte en los Campos Damascenos, un Reyno ,que en si consigue ricas, yopulentas tierras, -y Paraysos apacibles : allí pasaba la vida, siempre en sucesos felices , en los campos ,donde fueron - todos los meses Abriles , hasta que el común contrario, Xjual siempre antigua, que vive preñada de los engaños de, sus trayeiones tan viles. Por ,medio, ay Cielos ,qué pena' de un :no grandioso combite, dorado con los rebc=2os de su ser apetecible, ^ De un,a muger álos leves apetitos femeniles , executando el deseo, óya goloso ,oya simule. Trató su embidia engañosa ^Busi
l6 La pran Comedia. A!a lumbre de tus ojos, obscuras son las ^Estrellas , yde mirarte confusas baten deradas vanderas desafian ios primores de su divina belleza * al mismo Sol ,rayo ,arayo. yal Aurora ,perla ,áperla : lu soia alegras la vista, pues^ son de la PiMmavera, los jardines de tu rostro dulce beliiuma Esfera , que en tu verde hermoso brío, hallan bizarras ideas , los dps mas galanes meses, para sus flores, yyervas ; nunca dexes ála Gracia , Alma ,que si no la dexas , sera mas bella tu gloria, con esmaltes de la eterna. Si tal belleza ami ser, divina Gracia, acrecientas, quién sera tan descuidada, btan loca, que te pierda? qué alma será tan ingrata , tan torpemente resuelta , tan en su daño engañada , tan perdidamente ciega, que quiera verse en estado sujeta átantas miserias, siendo de Dios enemiga? Av de nú ljamás suceda , tal desdicha en" mi alvedrio, en mi pecho tai dolencia. tai ensaño en mis cidos Petts. Ea, señor, qué esperamo.» Arremetan.'i Os• lu'zb. Tu llega. qme yo hy robar e! Alma ea mis o;os tal ceguera. Didim. Si áiwis avisos respondes, Alminda hermosa ,no temas perder dei galán Graceiio, la gracia, yla fortaleza. Grai. Pues reconoces, que soy, Alminda, quien te hermiosea , guárdame, yestaré en ti, si tu misma no rxie desas. Peíir. Qué bizarro que es Graceliol i-uzh. El 'verle me dá molestia , que después cjue le perdí , en ninguno me conten ta. aunque el Cielo la defienda * Cavallercs, ála Infanta he de robar :si la dexan , escusarán pesadumbres. Gr 4c. Como dexarla? luz.b. Pues mueran. Tu Apetito ,con alhagos, ycaricias ,hazla guerra. Grac. Asístela Entendimiento, mientras la Gracia peléa. Desembaynan solos Graíelio ,^ jsale el Rey Alvedrio. ’ Alv. A»-mas parece he sentido, en el Campo ruydo suena: Mas qué es lo que miro, Cielos! GraCi Pues es bien que tu pretendas, áquien no es Esposa tuya , quererla robar por fueiza? Almind. Ay que susto 1qué es aq\i«tol ']ust. Ten animo , 'Alminda bella, que bien podrás resistir. Almind. Todos cíífntra m,i pelean. Líub. Graceiio mucho resistes^ pero m.is Armas aprietan con un rayo de ambición , yuna punta de riqueza. Grac. Yo te resisto ,enemigo.., con las soberanas fuerzas de la Sangre de mt Dios , derramada por sus venas, ycon la eficaz mernona de la Muerte ,yVida etern^i. DMíí». Presente átanto combate estás. Rey, yatu Princesa querida no la^efíendes' Alvedr. Pues si Luzbello la » tan mal estará ,empleada ^ en Esposo de sus Didim. Yí flaquea el LuzJf. Tiempo ,Apetito ,no Feris. Alminda, álos.gosto> de una regalada mesa, al pichón ,al ’t^^ra. con que la panza -se “’-a
La ConqutstA rrAC Asístela, Entendimiento, no* la dcxes, aconseja cu bien al Alma, í». Alma ,huir , átentaciones como estas de bolver las espaldas. se han ,—, Qué desmayada te muestras ! ’Valieate ylindo es Luzbelio. 7»ir C^i\el. Ya desfallecen mis fuerzas. Didm. Flaqueza muestras, Gracelio! el deleyte la derrienga , oue al mi mo p-aso que el Alma, combatida titubea , en la verdad ,va perdiendo la Gracia ,yla Fortaleza. Ya vés lo que hay ,Alvedrio, j/vífií. Ea ,mi Ahninda ,no temas, gran Capitán es Luzbelio, no te peTe de que venza. Gr4f. Cansado estoy. Didim. Yo perdido. •Ci«. Ha ,ciega Alma ,que fiaquéasi Entendimiento, decía a Í3 veidad, con mas vivezat Ha, 'Rey”1 tan remiso estás? Jlmind, Vizarro Graedio ,es fuerza, que nos perdamos, amigo. Cae. Aprieta, Didimo, aprieta. álrrindx. Mucho me prenda Luzbelio. Si con tu favor me alientas, cómo sufro que en mis manos la vidoria se detenga ? Crac, Ay de mi 1 Cae Gra ello en el suelo ,ycomo fuere diiicndo ,haga aaiones de quererse levantar ^ 1no fueie ^yen el ultimo verso hagase muerto^ Ay mi Dios, yvida eterna! Amanos de mi contrario ®uero en batalla sangrienta, minda queda sin mi, Gracia el Alma se oueda , oosu culpa me mata , por que ¿{¡jj quiere quemuera. Muere. &• Ay dolo?! ^ 'djquedo. j Í>í^ ’que no me pesa. Vas. | Alai -baces ,jnas yo ta;; poco i del ^Ima. i me meto en gozos, ni penas, que el Entendimiento ,solo los bienes ,ymales muestra , ydexa ála Voluntad , que los goze, óque los pierda. 'Retirase algún tanto. Luz.bell. No temas, Alminda hermosa, veras mis dulces finezas. Almini. Después de muerto Gracelío, no me turba tu presencia. - Fetis. Ya murió el mal logradillo : pues primero que acá buelva , pasarán años, que yo tendré cerradas las puertas, 0qual está la Justiilal yá no hay que hacer caso de ella, canta agua llora la triste, que si un Tudesco la viera, se quedara desmayado* 01 las llaves se me entregan, sin que me registre Justa, los almuerzos ,-y meriendas. Lu^b. Muerto está el Mancebo hermosq, ia rica vanda ,que obstenta me pondré ,yserá trofeo, de ia vencida pelea. Esta será la arrogancia, con que mi furor se precia de haver al Alma robado, dexando su Gracia muerta. Que si en Gracelio fue adorno, que dio de su Gracia muestras , yo me atiibuyo ámi mismo de su Gracia la belleza. Vamos ,Alminda querida^ que yá deseo que tengas , de mi blando, ydulce trato ^ deseíigañsda experiencia. Todo tu gustó executa, ningún contento te veda mi amor, que deinfierno, yMando te cor' naiá por Reyna,' Alrnind. Galán ,Luzbelio ,ydiscreto, gustosa estoy ,ycontenta, de verme puesta en tus aianos^ yátu voluntad sujeta, Cautivanme tus placeres, tus gozos me tienen presa. lüs
iS La tus galas me regodgan-, Vtus deleytes me alientan. Ay, Didimo ,qué^pesar! ^vete, "y áGraceíi.d lleva. Didim. Qué dolor aChrisidoro ! ása ardiente amor, qué pena l sera el contemplan la Gracia tan difunta ásu presencia ! Llevaré sobre mis. omdros, aunque me falten las. fueszas , dei bello, ydivino Joven, la nsal lograda belleza : que de un auxilio frustrado, áquien ei alma se encierra, sin ©irle ,es propria acción, bolver con ;la Gracia muerta. Levanta Didimo aGracelio yyllévale en brazos. “JiíSt. Ay Alma., ycomo has perdido ia hermosura !av Dios !qué fea pareces, ála Razón, desque áLuzbelio'te entregas 1 Al Divino Gbrisidoro, siendo de la vida eterna. Principe, Justo, y-Señor de dichas gloriosas ,dexas , por entregarte al obscuro , tyrano Rey de tinieblas! iViatar dexaste áGraceiio , con que sin Gracia te quedas , al Enten dimiento sorda , yála luz del Cielo ciega ! dexarte quiero ,tyrana. Petís. No,' hermana Justa, detenga vuesarced esos piecitos , que un poquito de peadieocia hemos de tener los dos. Pensaba la bachillera, pagar en el otro mundo /los azotes ,ymolestias , con que me ha tratado? diga, venga, Mari Justa, venga, ^piensa quedar sin castigo. Criada, que llama fea asu Señora en su cara? Yo la prometo ,que tenga en mi poder buena vida, pues gusta de penitencia. Comsdii, M.t d1-na paso sudí i ydespii^ de aqueja guerra como Vino mal pecado , ’ haveisme de estar sujeta ; que ya sabéis ,que si el Alma sigue al Diablo, yaDios dexa yá es esclava la Razón , ’ yya el- Apetito rcyna. Just. Qué estado tan miserable ay Dios! el Alma ,qué ciega*! en ei deleyte se engolfa , jyen el vicio, se recrea i ’Petis. Verá usted ,Señora Alminda qué regaiaditas' mesas ’ la dispondrá ei Apetito , ó.ycómo gustosa en ellas se relamerá los dedos ! IAlmini, Dichosa ha sido mi estrella, Iyá no me afligen cuidados, Isolo Luzbelio me alegra; Ide Graceiio, yChrisidoro , Iyáno hay memorias apenas. Dentro Mitsua. Pero qué ruido es aqueste? Liizb. Es que mi gente festeja_ mis glorias ,por que ha tenido de mi feliz dicha nuevas. Concertad los instrumentos. Músicos ,-amigos ,ea, dad gusto 3mí Alminda hermosa, 'tañed, cantad, haya fiesta. Musha áenno ,ycanta lo slgvkntu Miisic. Robe Luzbel la fruta que de Dios era, por que fruta robada , irneipr le sepa, - Alminda dichosa , que en Luzbelio Reynas, a! deleyte abrazas, yai pesar desechas. Viva ia Alegría., muera. la tristeza,.^ ypues cobras giprias ,. olvida las penas, .^ rUzbelL Bello Exercito de flOiCS» que si Campo vierte' -w > haced áAlminda la/ab'A» de jazmines ,yvioletas. SüS
Sos thesoros opulentos rara resalarla ofrezcan, fenciidol ásu Alvedrio , el Asua, el Cielo ,yla Tierra. Quanto íiiiras ,pí encía lUia , quanto tocas ,Cjuanto piensas, todo es tuyo, ordena, rixe, quita ,añade ,manda ,yvela, jfgrr. Oqué amoroso la engaña! ap. como pretende tenerla sesura ,para trocar , en"" rigores sus finezas. jlmhd Vanos, bizarro Luzbello , ádescansar átu tienda. j>ítt.u Venid vos, hermana Justa, que alii tengo en la bodega, no se que cuba vacía , yquiero que esteis en ella , que no siempre la Razón , se ha de hacer en cubas llenas, Lüzb. Vamos, pues, para que goces, Alminda ,de nuestras fiestas , todos celebrad el robo de tan estimada prenda. Vans, Salen Chrisidoro ,yDidimo, Chrisid, Que tal desdicha pasa I que ciega ,al mal se rinda i que de Luzbello, Álminda , en el fuego se abrasa , ysorda ámis avisos , desprecie deliciosos paraisos ? Lidim. Vila en tyranos brazos , con su Principe injusto, sacrificar ai gusto , ®il viétimas de abrazos , y_ en su profana gloria, ^ultrajar ,Chrisidoro ,tu memoria. iJel deleyte cautiva , en sus daños reposa , 2Luzbello amorosa, gran nombre esquiva, el Vicio la mantiene , yel disfrazado engaño la entretiene. o Í4 Cofi(^uht4 del ip una luz ,tjn resquicio ,una memoria. Licenciosos jardines, bulliciosos crystales, tapetes naturales, de rosas, yjazmines, llevan su vista ciega por el rebuelto mar, en que navega. De Gracelio Luzbello, la vanda al pecho obstenta, yde su brío cuenta mil glorias su alto cuello, que wempre es la arrogancia de todas las virtudes la constancia. Estos daños consiente el mudable Alvedrio, yel Alma en tu desvio engañada ,no siente, ypor que mas te pierda, del difunto Gracelio no se acuerda, Aeste encanto rendida , en una vida muerta, juzga su vida cierta , su desventura olvida, en perdición se anega , sorda ámis voces ,yátus luces ciega. C/;rír. Cesa ,cesa ,que me matas,'” ay Didimo !no prosigas en ios injustos desprecios, de la desdichada Álminda. Alira ,que en mi tierno pecho duras batallas excicas , Guando ]¿ pintas ingrata, yjqcando ciega la pintas. Qu.e en fin ,al pecado el Alma tan toscamente rendida está, que se juzga libre, en sus prisiones cautiva ! Que Luzbello áAlmindiv-gcza 1 Janto cegar la puede regalo profano, la usurpa, tyrano, ‘b que en el Alma quede ^tu segura gloria , Que ásu mesa la convida ! Que su ponzoña la ofrece! Que su veneno la brinda 1 Ay dolor gCZí lque la que un tiempo ;mis delicias. Ciega Vlies auetece comidas T iba añora , toscas ,y Ovosotros, los^.quc a por caminos noche, ydia , mirad si hay doler alguno, Cz mdais que
que con e! mío compita,^ r.'á. Oquan justamente sientes de tu Espesa la desdicha í Pero, ay Cielos íqué doler sientes, si advierte tu vista al vivo representada la referida desdicha ! Advierte, pues ,Chrisidoro , ysi bien todo lo miras , de la muerte de tu Esposa contempla la estamqa viva. Cerré D'tdimo una íoriina ,jdescubre en un Tbrono AAlnúnda ,yLüzbelío^ en dos sillas, durmiendo, les ops de AÍniinda vendados ,yun brazo debaxo de la, cabeza de luzbello ,yJusta alos pies postrada. chris. Ay dolor 1ay Alma ingrata. Dtdim. Mira, Señor, qué donríida, goza de su dueño infame ia tyrana compañia mira como del deleyte torpemente peseida , ala Razón atropella, ycon sus plantas Ja pisas mira qué ciega te dexa, mira qué sorda te olvida, cen todo el pecho revelde, ycon teda el alma esquiva. ehrisid. Desenlaza ,hermoso Cielo , tu mequina cryscalina , pues oy el Aima se emplea en acciones tan indignas-. Los Aljibes rotos busca, que los^licores disipan , Vdespreciado me dexa , siendo Fuente de aguas vivas. Es esclava ,por ventura , la que se ve redimida con' mi Sangre? pues si es libre, cómo en cadenas havita ? Í5ÍO conoces ,Alma ciega , que te viene esta desdicha , por dexar al que amoroso por buen camino te guia ? a«é buscas en los desiertos, ya de Egypto ,ya de Syria, sino beber turbias aguas . Comedla. dexando las^ efystaHnss? Ya tu aversión te condena ya te arguye tu malicia' ’ por haver dexado , al que fue Autor de la VidI Rompes mi yugo, bolviendo* atus costumbres anticuas yque servirme no qmeres* dices, neciamente esquiva. * No fuy yo quien te plantó fecunda ,ylozana viña ? Pues cómo en lugar de frutos .me das abrojos ,yespinas ? Cómo ya eres asolada , triste Ciudad ,que algún dia llena de pueblo ,yde glorias* te viste prospera ,yrica? * La señora de las gentes, Ise vé ámiserias rendida ? Iycomo viuda muy triste Ide mir duelos participa? ICómo quien Princesa fue Ide tantas nobles Provincias, se mira en ^vugo tyrano, con tributos oprimida ?“ 1-ecasce, ingrata ,pecaste, ymirando tu ignominia, ios que antes te daban glorias, ya te afrentan ,ya te gritan, bañan tus hermosos pies cenagosas inmundicias , por que átus principios bueives, yde tus fines te olvidas. Rompidas miro tus fuentes, tus almenas destruidas , ;yel muío ,yla barba cana Iso han disipado en un dia j ®los Anvanos de Sión Iála tierra se derriban ,• yllorando -en su cabeza esparcen polvo, yceniza: áquién te compararé, _ después que ciega caminas, pues alos mares exceden ^ los mares de tus desdichas = Qj-iantos mirando pasaban , esta es ia Ciudad ,decían» que encerraba un tiempo
Z,í ConciiiitiA L ,jrandczas lucidas : jTiovuendo sus cabezas mofan, y A¿ que tan falsa deseches ,, yde que tan torpe admitas, rdmo color , Gue vistoso siempre brilla sombra te obscurece, ySUS luces amortigua Cómo tus culpas las piedras ¿el Santuario derriban, yse ven perdidamente por las Plazas esparcidas ? Yo, pues. Varón de dolores, (6 ingrata ,ydesconocida !) por ti, árigores tyranos, ofrecere mis mexillas; harto me veras de oprobios, Vpondré en la tierra misma ñiiboca, por la esperanza, de que ami gusto te rindas , que tan exquiva te niegas! que me dexas !que me olvidas 1. que mis gozos dificultas I que mis ansias facilitas ! que en mi muerte te recreas con tus vicios Ique tu misma cubras mi rostro de afrentas ! cargues mi cuerpo de heridás I qué tas gustos al demonio adultera ,sacrificas ! que desprecias ai amor, con que te ofrezco mi vida i Que no la muevan tus quexas! tus lágrimas no siga su üoior !otorpe durar, ^.^rSioacion repetida! f> dureza de su pecho! .-- .3 venganza me incita: i-'-uo ensangrentar en ti azero; tu sangre tiña ^cn roxo esmalte los filos í/j cuchilla. íspada aráodo de Cruz. ,yYA A \:, ^c/ golpe. 3mis manos, ingrata., i-raydora, fementida. ^etienese. Qcl -' Mas ay Ique el mismo ir.síruu.cí^tc con que me conmuevo aherirla , detiene ios rigurosos ímpetus de mi justicia, acordándome que en él sufrí penas infinitas, por librarla de la muerte. Entendimiento, ve, anima, alúmbrala con los rayos de mi clara luz divina ; llamala con fuerza ,amigo , para que despierte Aiminda , c^e podra ser que te oyga. Liega Dídíma aAiminda ,ydice, Did. Re.cuerde el alma dormida , avive el sueño ,ydespierte , de el sueño ,que la cautiva. Bueivese^ ydice. Esté, señor ,echa un marmol , por que su culpa la priva , para mis voces, de oídos, para tus luces, de vista. Chús. Que de tal suerte la ten^-a sií letargo poseída !- ^ ay alma ,ycomo te pierdes ! Didimo ,buelve, porfía , que quiza despertara átus voces repetidas. Llega ^Didimo aAiminda ,ydice. Mira ,alma, que te condenas,"* recuerda, enmienda tu vida. Buelve ,ydice. Es duro bronce ámis golpes, que obstinada tyraniza las puertas^de sus sentidos , por que mis toques impida. Chris. Qué espero, que ya mi brazo ios golpes de su Justicia no, descarga sobre el alma, y'^'obstinación castiga? Bien sé que obstinada vives, alma ingrata, de ti misma , de mi ser, mi lealtad , de tu bien ,de tu desdicha , mas pues la culpa té tienes, muere, torpe ,yatrevida. Va aherirla ,ydetienese. Mas ay, amor !que refrenas ae
2í ...^3"“” de mí indignscion Iss ins y con las amadas memorias de las penas, yfatigas , de los trabajos ,ytantas tempestades de desdichas , que sino amante pase, por esta infehz^ Cautiva : por otra parte indignada justamente mi Justicia, clama en repetidas voces , qué ala piedad po me rinda : no digan que mis agravios con rc'midon se castigan ;• que haré del alma? él amor, áperdonarla me obliga, ácastigarla me mueve mi rigurosa Justicia ; aquí el rigor me provoca , aquí el amor me retira, va me irritan las maldades , ya me ablandan las caricias. Didimo, llega otra vez vava de tres la vencida > pero tente, a^aioa, esprna , qüe esté el alma muy dormida, vo qüiero hacer un encanto, que sirva de medicina , para que despierte el alma- _ J)id. Qué hacer, señor ,imaginas^ C&rin Heriré lili corazón, ycon la sangre vertida, „ mas üna que los corales tiñiré algunas e"spígas, Didim. Yluego? C/ií-íí.- -Luego haré u» pan con que el' áltóa mas dormida despierte, -’ .^^^ . Diátm, Opiedad' insigne ! por qué, Señor, exercitas tantas finezas, con solo en ofenderte es fina . Chñs. El grande amor qu« la tengo áesta acción me determina : yo buscaré oy ocasión ^ para qJé este Manjar s¡rva de Desuertador al Alma. D\dm, Con tan grande maravn.a , con tan estupendo amor , Comedí a. con piedad tan infinita bolverá ,Señor ,el alma átu amada compañía. Chrlí. Ay alma! y'quatuo-n= tu Obstinación 1*qué de me acrecienta !yqué de pl» tus viles gozos me quitan. Ya te espero ya ,re aguardo ya^ el rigor de mi Justicia ’ \refreno ,atento al amor que áperdonarte me incita para que ámi en algún \iem-c te buelvas reconocida. ^ Mira que te pierdes ,Alma mira que herrada caminas ’ mira que no vés tus yerros mirate esclava ,ycautiva. ’ Mira mis ansias ardientes, mira tu ingrata porfía , mira ámi amor ,que te ilama mi abrasado pecho mira. ’ Vase ,ysale Petis. Peth. Ay mas profundo dormir', pardiez que ya es mucha siesta, que tengo la mesa puesta , yrabio por engullir. Llegase a Aiminda ^jdesfwtilu Alma, despierta un poquito. Alffñnd. Omi Petis I Just. Ay, perdida! qué despierta al Apetito! al •auxilio qué dormida! Alm. Es hora ya de comer? Petis. La hora no sé si es fíada, mas mi panza está horada ápura hambre desde ayer. La lengua tengo abrasada, como de una calentura, apura sed, ybien pura, por que en mi no hay sed s»- Luzb'. Alminda ? Alm, Querido Esposo?^ Luzb. Como estás? estás con^»' | Levantanse del asiento. Alnúnd. Atodasdioras me ver que contigo reposo. Un sueno tuv^ pesado , que. me aparraban de m
Zít Conquiiti •5-f ^n ti ’^ .'-o lo bueno es sonado. •" Hi seií°^^ camarada , ^•?.’-:d como lo pasáis ? ;:;^pe parece que estáis í-o justa ,sino apretada, r,-tílí. Mis deleytes_ te aseguran Siempre los hados risueños , Jexa Alminda, aquesos sueños, que entristecerte procuran : Vaftos, Esposa, yno creas ilusiones de tu juicio, q^e yo haré ,que atenta al vicio, ni las oigas, ni las creas. t\iíi. Bien'podeis estar conmigo, que la edad en verdes años , ni condenten desengaños , ni tropieza en escarmientos. Siempie te seré leal, ycendras en mi la palma , que es mi amor, amor deí alma , que es fuerza ser inmortal. Laeiell. Vamos, Alminda, al banquete, que di priesa el Apetito. Para esta ocasión remito el llenarme hasta el gollete. .<•«. Vamos ,que quiero que veas , como tus preceptos sigo. I-«dcll. Bueno va, Petis ,amigó. ‘‘uú. Hazaie en-premio dos libreas: ^^irise Luzbelío yyAlminda, !<'. Piadoso, justo Cielo, ‘i'-ie cjuantos se levantan , ala Kazon anegan tempestades tantas? -i que el imperio tuvo ia Ciudad del Alma, baxaíTieníe sirve 2miserable esclava 1 }que triunfo en un tiempo , •' prosperas batallas, entre desastres j*^t‘tuna vada! ^-C’.Qa me sujetan, me quebrantan, nie oprimen , matan! ^^9 Aíredrio ,yDidmo, dcl ,, 4¿v. Obien dichosa Altninda, pues_ gozas abundarxcks , regalos ,ydeleymes, banquetes, fiestas ,galas ! Adarte parabienes vengo, aLuzbelio gracias, que celebrar es justo gozos, que siente eí Alma. Dídim. Mal haces ,Alvedrio , de gozarte en desgracias , en que esta puesta Alminda, yaLuzbelio entregada. Después que cuidadoso, , te he dicho veces. varias, lo que el Entendimiento en este caso alcanza. Áun Amante fingido has entregado al Alma! pero tu gusto sigue , ypues tu solo mandas, es fuerza obedecerte. 7«íf. Ay Cíelos 1el Rey baxa afestejar alegre áquien falso le engaña : con él mi hermano viene, .voces daré tan altas , que lleguen áios Cielos , ysus esferas abran, ílngañado Alvedrio , por qué en desdichas tantas, yen ciegos laberinthos , de el perder ai Alma? Did. Mucho me afliges, Justa. Alv. Didimo ,con quién hablas? I>id. Con la Razón ,que grita. Alv. Quién es, pues, esa Dama? Did. Piesente aquí la tienes. Alv. Ni veo, ni oigo nada.' 'jmt. Ya, Rey, no me conoces, por que con Dios no tratas. Didirn. No la vés? no la oyes? vlv. Didimo, tu -me engañas, óyo estoy ciego ,ysordo. Aquesa es ,Rey ,la causa, Did. Atiende, Rey, áJusta. aIv. Entendimiento ,calla, que Razón ,yrazones , son cosas que rae cansan. Voy-
24 Voyme áhablar con Luzbeilo. fas. Díd* kla Razón agravias ? mas ya no la conoces , pues que murió la Gracia. Ami también, óJusta 1 parte de luz me faita. Ypues tu sola sientes , paciencia 3Justa, hermana , ya yo cuidaré atento^ de reducir, áinstancias de alguna luz divina , '1 al Alma ,ciega ,yvana de las tinieblas negras , áclaridad de Gracia. T4í, Jiifi Otiempo desdichado! todA me desamparan ; con que ofuscada vive mi luz serena, yclara ; Casi ofuscada vivo, con que se queda el Alma oprimida en tinieblas, yen sombras sepultada^ El Apetito loco, da libertad tyrana: ei deleyte insolente , Xj ^itn Comedid, quando anegada me veo en mares de sobresaltes? Quiero entrar conmigo a yrestando lo que pago al recibo del deieyte ^ con mucho caudal alcanzo. Que inri porta que el Apetito corra siempre desvocado, si con ese curso queda el corazón palpitando? Yqué importa, que mi arnanú goce exquisitos regalos , si en la pensión de mi vida estoy temiendo su engaño? Qué importa de sus combiies los varios costosos platos , si siendo el principio dulce son los postres muy amargos? Sale Petis con la ropa de Ju ta ^chíut. ta la cara lon una toia. Petis, Entra ahora Petis di frazado ap. con ,la ropa de Justa ,ei Apetito con-capade Razón ,que es ,áténin, de los lindos papéiS',q hace el diablo. Prfíí.Qué delicada esjusta de cintura a?, ya no puedo suhir tanta apretura. yla Razón esclava.^ .yg -- r——- Ay pesaVes Iay lag/iraasl ay ansias! Que hay justa ?q Cie!ós,piedad,q se me pierde el Alma. ya -te escucho, jornada TEFXIrRA. Iresuelr——— - Sale Alminda a^^ustada, [Ittiind. Quéme quereis, pensamicfitosl donde me lleváis ,cuidados ! ue me quiero; áqué aspiráis, suspensiones! qué pretendéis, sobresaltos! qué furiosa batería padece el pecho alterado! Cómo puede ser seguro el rumbo., que voy tirando , pues temiOres, yrecelos, son mis continuos corsarios? En todo turbada ,yciega , solo con vista ámis daños: aquí me suspendo en dudas, allí en furores me abraso: ya valerosa acometo, ya fugitiva me escapo : va determinada rompo ya medrosa me accbardí ta estoy áoir tus desengaños. Osi pudieran tus continnas queui quitar mis miedos, yatajar mis danj;- Habla, que en mí ledras gratos oiJo>t quite tu solía niebla ámis sentido'' Luxbell. El Apetito viene disfrazaría* que la apariencia ala Razón le ha m-Cu en este engaño mi quietud consiste, y ^ que átanto ardid el Alma no reys;- ehris. Ya conozco el di-fraz d su engaño sufro, ysu ' Pet. Ahora son mis quexas roasfda a• ahora soy e<:clavo, ahora Alminda, que no estrañot-n j Alm. Pues por q.-ora, mas que r Peí. Por qtan vanafnence te que aú premio de lo bueno aItstLucso no es cierto. Juila, qm, g^.re- en seguir al deleyte, ai “I ..pj; te ai bien dorado de Luzoedo
Za CGnoittsíít del ^Ims. alivio en las suspensiones, {yquietud en los desvelos, ai3 lüj.'Oii iIDiá¿/?í. La K.a2on ?triste de Síar.diíe acaso el Cielo que te mates, |petis. Opese átal Jyo me -Dentabas tu que era mi inceto ^despejada de contento ? ia razón precipitada? enaspenas ,en rigores ,en eombates ? ^•l'.llrrando ei piadoso regocijo ? p¿xa el vano temor. ,qme maltratas, ydexa ia tristeza, queme matas. Clnfs.Qp^ ciega tiene la torpeza al Alma pues no coi^oce tan dañoso engaño ! J, as presto disfrazado ,haré que vea e; disfi 37 engr'ñoso,que la ciega. Vas. 7,^- 0qué apretadamenTe la -combare! ngo ti ! pierdo. quaní as conciencias Cics;?.^! Apetite, .r¡i •tVt"*1f!»^ ••• que átoda priesa me vá esta gente conociendo, Didim. yqué dice ? Almlnd, Que es mal hecho ei desterrar ia alegría; poi que no pretende el Cielo, que me alteren aflicciones, que me desatinen duelos, que memorabatan pesares. ntormentos. quardo ti vestido ala sxazon ii^urpa! j DIlíVhi, Ay Alma !que ahora Vives líím Grandemente neakgasQusta mia, ien el peligro mas fiero. restituirme quiero aia aitgiía, pues ya no es justo de afligirme trate, I quanáo laRazó no manda qme mate. * litií ('onrento vouq eirá ya quieta elAI- ei Apetito se lle^o la palma; (ma, en mi amistad será su muerte cierta, pues ya es su yerro imaginar que Xdss, (acierta, fft. Tragóla beliamente'.yá con t-fto, 4p. aunque grite Justilla solfeando, mas que ünFranchcte,que limosna piverán como el Alm.a la despide, (de, Í*Un chtisidsre ,yDid'nno ^en trage de Villano^. Cbfi. Todos me desan entrar, jlue yo en todas partes entro. ^Hm Yyo siempre te acompaño. Pues qué busc-is ,Zagalejos? Vengo áver lo que me pesi algunas cosas que veo, *l'íe es lastima que la engañeo Con mentiras ,yembelecos. Pues quien me engaña ,'Zagal? Aquí traygo un Corr. pañero, si ella le cree en todo ,í pocas veces lo ha hecho )* mas claro que el di aj perpfciotpj^ enredcc, | ”que perdida ia tieoea;» 1 que en el mar de tus desdichas anegan tus pensamientos. Desemboza aPetis. Desembózate ,insolente, pues con loco atrevimiento ala Razón oprimida las has usurpado sus velos. Mira que te pierdes, Alma, -que el Apetito protervo te disfraza tus errores, para que mueras con ellos, bus industrias reconoce Alma dispierta dei sueño^ que tiene ciega tu vista, yendurecido mpecho. Bien, Entendimiento, empiezas» Alrmnd. Qué fieros remordimiectos asaltan ámi conciencia. feíis. Qué brabos azotes temo^ SI me entregan áJustiila. Ya yo me juzgo por muerto, no hay escudarme, sin duda, que e! diablo me meti6,.cn esto. Ea ,que todo es de burlas, tiempo es ya que rrerendejsso^ Almúnda, que pesadumbres ro es manjar que ie ape'^ezco. ¿Imtná Ay, Apetito traydori tb'iiñd. Aibora ha venido ei Ee-moo, -D de
L<i grafj Comedia. Alm. Ay Dios, que dichofa qué bella viene ia Gracia i Gr.tr, Con el encaaío Divido de !a fabia peir.íencia 3^ te tienen de tu íbbervia los protervos desatinos, Yasi ,no te mato yo : la Gracia ,que tus delitos te quitaron la arrogancia , con que obíbnado has vivido, te abate ,Luzbeilo fiero , G-acelio, por ti vencido j Lüzbéi ,Gracelio te mata. Dale LÍn 'uidojo una estocada ,cae en ¡a tramfa de il Esconlíon salen llamas ,y toLanClarinesyíelebraHdo la Vi&oúa. Lux.b. Gracelio, me echa al Abiflno. Vas. Didwí. Viíloria por Chrisidoro. Mmhid, pCielos juños ,benignos, qué piedad tan milagrofa 1 Alv, Qué fucefo peregrino ! baxemos ,Aiminda amada, ^tis. Ay que defgracia que ha íido ! vez juro, ay de mi i que me expetaa cn_ dos picos, bque me hacen_ chicharrones en una farten =bien fritos , para que almuerce Juíliila , las Fieñas, ylos 'Domingos. X)idim. Qué viáoria tan dichpa, cántenla fiempíe los ligios. ^ Alrn. Que Lauro tan bien ganado I Chris. Todo es tuyo. Dueño mtq , que íiempre vence el Amor, pfííf. Yo quedo en brete^ metido , ya mis meriendas, yalmuerEos , las daré por un comdno. 3axanel Kr}, Alniinda ,y,ysale Gracelio. ^ Jim. Dadme los brazos ,T^pofo. chris. Ya nucflra amifíad cofinrmOj pues he vifto, que Rigea, ha bueito áGracelio vivo :^ ya eftás en Gracia, Alma naiSt mas gallardo reíucito. Por tx %ivimos. Señor. Cbñs. Pues .defde oy mas, Alv¡;jj.j^j ten con ci Alma cuidado. ’ Didim. Alma ,ci ibberano hechizo de las pálabras ,yel agua , ’ dichoíb efeéío han tenido. AÍm. Elíér le debo aRigea. Did. En eñe mar de prodigios, fe anega el Enter.dimierto. chris. Solo me falta ,que ahora, Alma ,en eñe regocijo , de mi alcanzada victoria , guñes de aquel Pan Divino, que perdida te enfeñé , quando de Paftor veñido , disfrazé mi grande amor , para bolverte ámi Aprifo. Pues con efe Pan tendrás para íeguirrae mas brios: nunca olvides áRigea. Alm. Siempre en tu memoria vivo, y3ti, bizarro Gracelio, -mí tierno pecho dedico. GraceL Pues xahes, que tu hertaouit» acredito, quando vivo, guárdate de verme muerto, ,í3ue no fiempre refucito. ^ Alm. Dulce vencedor Gloiiofo. chris. Ati mis Glorias dedico. Decid todos ,viva el Alma. Todos. Viva el Aima ,eternos íijl '• Chris. Yafi rindiendo al demomo. la roxa Sangre de Chriño, el Divino Chrifidoro , os pide de gracia ud Vi«of* Hallarle esta Comedia , imprenta Votras diferentes en de la StantsCruz» Salamanca