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En busca de una nueva expresion imaginera

Fuentes del Olmo, Miguel

Abstract

Ya tenemos el lenguaje plástico y sabemos cómo tenemos que transmitirlo solo falta perfeccionar la simbiosis entre ambas cosas; existe una interrelacion dialéctica entre la materia plástica y el mensaje que queremos transmitir con ella. Investigamos desde hace años con la vista puesta en el resultado final. Constatamos hechos, hacer, denuncia de lo que ocurre al hombre, de su entorno, comunicarse y todo ello utilizando un lenguaje plástico que trata de ser diferente en la forma y el material.

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133 "ENBUSCA DE UNA NUEVA EXPRESION IMA GINERA " 1.1. EN BUSCA DE UNA NUEVA EXPRESION IMAGINERA Busca una nue a exp esión plás ica no igu a i a pa a deci o mas conc e as. La esolución de es e p oblema iene plan eado desde los años sesen a, como una lucha en soli a io e in en ando se comp endido, en una egión en la que odo lo que ue a inno ación suponía un echazo ajan e al no eni de la mano de la adición. Ya enemos el lenguaje plás ico y sabemos cómo enemos que ansmi i lo solo al a pe ecciona la simbiosis en e ambas cosas; exis e una in e elacion dialéc ica en e la ma e ia plás ica y el mensaje que que emos ansmi i con ella. In es igamos desde hace años con la is a pues a en el esul ado inal. Cons a amos hechos, hace , denuncia de lo que ocu e al homb e, de su en o no, comunica se y odo ello u ilizando un lenguaje plás ico que a a de se di e en e en la o ma y el ma e ial. Dos es ímulos (uno la escul u a y el o o la ida), con luyen en noso os como en odo a is a, pa a con igu a la p esencia inal de su ob a. Dichos es ímulos es án es echamen e ligados, ya que la elección se hace desde la ida misma y su pe cepción se clasi ica desde la cul u a. El es ímulo de la escul u a, en mi ob a de ipo eligioso, p ocede, cómo no, del Ba oco de los e ablos del XVII y XV111 y la escul u a p ocesional del p ime e cio del XVII. Del que ecibimos el lujo exp esi o, ¿po qué no deci lo?, su paganismo elado, su mo imien o, aunque hay que econoce lo exis e algo undamen al que nos sepa a de aquel a e, y es que en e a un sen ido cen í ugo, de aciamien o, oponemos o o cen ípe o, la abso ción y posesión, ya que pa iendo de un aciado ya p opues o, de iene hacia su ocupación, hacia la posesión ac i a del en o no. O a posible di isión es la del escul o y la del imagine o, que no deja de se , una pa e de aquella pa e, aún exis iendo po algunos es udiosos di e gencias sob e el ema. Hemos di idido po nues a pa e una ida c ea i a en e la ob a llamada a se consumida po un en e de ipo eligioso y o a que esponde a unos p esupues os de ipo social, de con emplación masi a, de ubicación en la calle, abie a a odos los ien os de la o namen ación ciudadana y de la obse ación del iandan e. Un a is a ac ual y conscien e de sus posibilidades debe sabe que ha de se hijo de su época. Lo se ía igual aunque lo desconocie a, pe o siemp e es bueno asumi plenamen e la esponsabilidad que la concepción del espacio, igen e en momen o dado o ece a un escul o . Se ía po , an o anac ónico desde mi pun o de is a epe i lo que hicie on o os escul o es. Sus p oblemas ue on suyos y queda on esuel os pa a siemp e. De los olúmenes u ilizados en nues a p oducción eligiosa puede, pues, ácilmen e, il a se el exp esionismo de pos-gue a. Y, poco a poco, amos hacia él. Se a a sin emba go, de una dimensión especial del exp esionismo: po un lado, la que a anca del ini ismo conscien e, po o o lado, de un exp esionismo lindan e con las ealizaciones llamadas pop-a is as: lo insigni ican e po dominan e en la ida, ele ado a la ca ego ía de signi ican e. En nues a p oducción ex ensa de ipo eligioso, exis en una se ie de ob as que ma can la pau a que en algún momen o hab á que delimi a , con p ecisión. Tal ez sea és e uno de los momen os más angus iosos, has a aho a, de nues a ida a ís ica. Una y mil eces son ep esen ados los callejones sin salida del homb e, los absu dos a que somos condicionados, nues o hace y i i , odo aquello que hace ine i able a lo que el a is a ha de some e se ecuen emen e debido po los condicionamien os que impone la dedicación como en nues o caso a la docencia e in es igación po una pa e y al a e po o a, pe o que quie e en de ini i a queda inje ado al mismo iempo. 1.2. EXPRESIONISMO EN MI OBRA RELIGIOSA Siguiendo los dic ados de la adición escul ó ica andaluza, pa imos 134 135 de sólidos p incipios igu a i os, pa a i decan ando paula i amen e las o mas hacia una abs acción, o gánica. Hemos omado de la igu ación el gus o po los con o nos y ondulaciones olumé icas escul ó icas, y de la abs acción, el cul o uni icado de la ma e ia. Lo que sí podemos a i ma es la no concesión a los modismos de la ac ual igu ación, siendo ieles al camino azado. He aquí dos pos u as habi ualmen e con apues as: igu ación no- igu ación, hay quien abandonó la igu ación y sin p emedi ación apa en e acabó den o de la no igu ación. No puede in en a se po an o una igu ación peculia en es e momen o. Dándose aho a mismo un enómeno impo an e: el in o, en odo caso, la casi desapa ición de la dico omía igu ación-abs acción; la pe meabilización de las dos on e as de es os campos, i educ iblemen e a inche ados aún no hace mucho en sus obias, dogmas y excomuniones, queda, cla o es á, una p o unda zanja ca ada a golpe de decla aciones, mani ies os y eo ías po geome is as, sin é icos, hipe - ealis as, concep uales y cul i ado es de las endencias más a anzadas. No que emos deci con es o que no sen imos admi ación po la apo ación alguna de sus ob as que se empeñan en dec e a el iun o de ini i o de su o ma de ealiza las y la mue e i emediable de los elemen os adicionales, como ba o, made a allada, pied a cincelada, la o ja adicional, e c. Pe o la escul u a eligiosa a pesa de es os y de es as endencias sigue gozando de odo su p es igio aunque padezca, de ez en cuando, los na u ales a a a es de la moda y de los "modis as". 1.3. LA RUPTURA La c isis de la o ma se ins au a en la ciudad como campo "au ónomo de las expe iencias comunica i as". Las angua dias a ís icas, ya de po sí in e esan es y polémicas, a la ez que imp escindibles pa a comp ende la ac ual c isis po la que a a iesa el a e en gene al, odo ello de i ado po la al a de au én ica iden idad. ¿Es acaso papel del a is a ad e i de las amenazas que nos espe an?. Sin emba go el ono empleado po los c í icos del a e no deja de se ambi alen e y con uso, ambiguo, achacando el ma emagnum a ís ico al abuso que hace el c eado de o mas, a la ayuda desmesu ada de imágenes écnicas y a c ee , que un nue o descub imien o de és as le lle a ía a alcanza la co a más al a del éxi o. 1.4. LOS NUEVOS IMAGINEROS En e los años cincuen a y sesen a, la eliz inco po ación de los nue os ma e iales a la nue a o ma de e e in e p e a el a e eligioso, a la escul u a española con empo ánea apo a una ex ensa elación de nomb es y de ob as que i umpe en las co ien es del a e con esa apasionada ac i idad que ca ac e iza a los la inos en las épocas de c isis. Algunos a is as así lo comp endie on e inicia on a pa i del Concilio Va icano II, una ans o mación y u ilización de los ma e iales has a aho a u ilizados en la imagine ía española (Coomon e Chillida, Chi ino, Espinos, A cadio Blasco, Se ano, Subi achs, José Luis Sánchez, e c.). Ellos posiblemen e po ene el mecenazgo de a qui ec os, con a is as y es a más ce ca de las co ien es a ís icas eu opeas, pueden igu a en los manuales con el epíg a e de "a is as a esanos en me ales", ob as elabo adas al calo de las aguas y c isoles de undición. Unos (Blasco, Espinos), segui ían las écnicas an iguas y popula es, o os (Chi ino, Coomon e, Chillida, Se ano y en ocasiones Subi achs), seguían el uni e so de los signos de Julio González. Un ca álogo comple o de a is as con empo áneos que han u ilizado los me ales en p oducción de ipo eligioso esul a ía casi u ópico, ya que aún igu ando nomb es como, Venancio Blanco, Fe an y O eiza en e o os, pe enece ían, no obs an e, más al mundo de la in es igación. Los me ales, desde el Os enso io de Coomon e (P emiado en la bienal de a e Sac o de Salzbu go), ¿no son acaso la c eación en cada elemen o aislado?. Los C is os en me ales di e en es de Ba celó, de Se a, del alenciano Sac amen o, de Al a o, de Amado , de Gabino y las de Feliciano, ¿no es án supedi adas al hallazgo de una nue a es é ica?. Incluso los ma e iales en desuso u ilizados en ocasiones po Pablo Se ano, José Luis Sánchez y Susana Polac, en la Iglesia de los Dominicos de Alcobendas ¿no son acaso, sino cons ucciones?, la in ención social en los pe iles de Rubio Camín en algunas capillas de 136 ba iadas de Mad id, el delicado abajo de Domingo Fi a con láminas de plomo y cinc sob e C is os ealizados en made a, el ba oquismo de Be ocal con sus undiciones en dis in os ma e iales ¿no demues an acaso, la necesidad del escul o de u iliza odo nue o ma e ial como elemen o de exp esión?. Po eso no pa icipo de las mani es aciones del c i ico Ja ie Rubio, cuando dice (el conjun o de Piezas o denadas, según esquema y soldadas, pueden esul a ob a de a e, pe o di ícilmen e puede se llamada "escul u a en me al"). Pa a a i ma es o se hab á basado en que España no ha sido c eado a de o mas escul ó icas, ya que uimos ecep o es de es ilos aplicados como exp esión imagine a. Con es e bagaje his ó ico hemos enido, sal o a as excepciones, que cul i a una es a ua ia ac ual al amen e de ici a ia. Pe o podemos deci que en es os momen os sin emo a equi ocamos que asis imos a un p oceso eminen emen e español, que en con a de lo que en o a época uimos, aho a sí somos obse ados y expo ado es. Pa a pode de e mina en que momen o comienza a in oduci se en escul u a eligiosa el ho migón, hab ía que emon a se a la a qui ec u a acionalis a de las iglesias Alemanas y a los a qui ec os Le Co busie , C opius, Van de Rohe, Ee o Saa inen, Miguel Fisac, e c., que dan a los a is as de su en o no la libe ad de exp esa se con es e ma e ial y comp enden que es e ma e ial plás ico iene un sin in de posibilidades. Algunos escul o es a an de eludi la esponsabilidad cuando se a a de ejecu a una ob a en ho migón, debido sin duda po un lado al echazo de ó denes eligiosas a in oduci es e ma e ial en sus Templos y po o a sin duda a la di icul ad emanada del enco ado, pa a pode acome e con la expe iencia necesa ia el éxi o en su ealización. Las piezas más signi ica i as cu iosamen e sal o excepciones han salido de las mismas manos de a is as an e io men e ci ados. Vaque o Tu cios que u iliza en p ime luga el po espán, como modelado, pa a pos e io men e posi i a en ho migón. Pablo Se ano lo u iliza en algún C is o aunque sin con inuidad. Siendo José Luis Sánchez, el que apo a un en oque sin duda o iginal pla eando y do ando sus C is os y Ví genes. 137 El ca alán Subi achs, lo emplea con des eza en sus eno mes imágenes, alcanzando en es e campo el di ícil equilib io al queda las eno mes ob as sos enidas en ing á idos anclajes. 1.5. RESINAS Y PLASTICOS Dada la di e sidad de ipos u ilizados en la aplicación de esinas a la ealización escul ó ica apo amos las de uso común en la escul u a ac ual. Como sabemos el polies e , como esina de sín esis es el más u ilizado, p esen ado en o ma líquida pasa a es ado sólido po la acción de un ca alizado o acele ado -. De es a mane a pueden ealiza se o mas con écnica nue a muy esis en e, en cuyo uso hemos adqui ido una expe iencia que conside amos impo an e Las esinas de polies e poseen además una g an esis encia a in empe ie. Teniendo un núme o conside able de aplicaciones: ba nices an ico osión, molde de ho migón, ab icación de paneles sandwiches, gelcoa , e c. Usos: - Paneles deco a i os ( e ablos). - Escul u as anspa en es. - Escul u as con limadu as de me ales (b once, hie o, alumninio, e c.). Ven ajas: - Pe mi e oda gama de colo es y pa inas. - Pe mi e do ado y b uñido. - Posibilidad de ob ene o mas complejas. - T anslucidad, anspa encia, lige eza. - Resis encia a los golpes y a los elemen os. Con su uso apo amos una con ibución singula a la imagine ía, sob e odo en es e momen o en el que la supe icie escul ó ica ocupan un luga nue o en el desa ollo del a e mode no, dominado en g an pa e po la di usión de los medios, de comunicación y audio- isuales. 138 El ma e ial plás ico se adap a po consiguien e a es a cualidad dialéc ica que imp ime la escul u a, de la misma mane a que la made a como ma e ial adicional, la pied a, ce ámica o hie o dan la espues a adecuada a los e inamien os a esanales. La elación de a is as que u ilizan es e ma e ial es al o signi ica i o, podemos deci sin emo a equi oca nos que es á en el 100/100 de a is as españoles. Unos lo han u ilizado bien en e moendu ecibles y o os en e moplás icos, es os úl imos en ins alaciones o en ob as de ipo concep ual y abs ac o. Mi apo ación en es e campo ha supues o un as ase de mi expe iencia abs ac a a ob as in eg adas den o del nue o concep o eligioso, en emplos que han ma cado un concep o en la deco ación y acep ación de mo i os eligiosos sin a a en ningún momen o de camu la el nue o ma e ial. En nues a p oducción como hemos is o han exis ido dos e apas bien di e enciadas, una doble di ección al uni las exp esiones abs ac as y exp esionis as. Podemos de ec a de es a o ma la es echa alianza que exis e en e los ma e iales u ilizados. En el momen o de da in a es a ponencia, me pa ece que una de las cosas que han quedado cla as es la pa icula e olución na u al. En cada uno de los ma e iales expues os he a ado de da un sen ido dialéc ico, un p oblema en el que p o undiza a ando de concilia sus en en ados elemen os, es oy con encido que en odo lo aquí e lejado, como mo i o exposi i o, es ap ecia es a unidad. Al ealiza las escul u as de ipo eligioso he jun ado una pa e, el a án de in es igación es uc u al, la cohesión del conjun o es é ico, y la supe ación de alo es conocidos, y po o a la po encia cons uc i a que cada nue o ma e ial puede apo a a la nue a es é ica eligiosa. 139 MIGUEL FUENTES DEL OLMO CATEDRÁTICO DE LA FACULTAD DE BELLAS ARTES DE SEVILLA