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Retórica y derecho romano en lo pequeño

Ribas Alba, José María

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Tex o y Comunicación  235 RETÓRICA Y DERECHO ROMANO EN LO PEQUEÑO José Ma ía Ribas Alba Se illa Pe enece a la na u aleza de la Re ó ica su ocación elacional. Pe suadi , con ence , son concep os que equie en un campo en el que pode se desplegados. En e ellos, jun o con o os muchos co no, po ejemplo, el de la educación (C.Na al 1992) o el de la p edicación eclesiás ica (A.Oli a 1991), po ci a dos casos ecien emen e es udiados con g an b illan ez, ocupa ambién un luga el mundo del De echo. A nadie pod á ex aña la ascendencia de las conexiones en e lo ju ídico y lo e ó ico, en e dos disciplinas que aspi an a la acionalización de la ida social y a la sup esión pací ica de los con lic os; en palab as de Vi es (1948: 453), "el ínculo p incipal y la consis encia de odas las sociedades humanas son la jus icia y la palab a" Sólo la especialización i ánica, que independiza ic ici:unen e los obje os es udiados, es esponsable de la habi ual al a de en endimien o en e dos disciplinas que se dan sen ido mu uamen e en un g an núme o de p oblemas, en los que ene en cuen a es as dos dimensiones, es la única o ma de comp ende los enómenos al como se dan en la ealidad. La ensión habi ual en e el ju is a y el o o se plan ea con oda cla idad en Roma. En p ime luga , po la peculia con igu ación del sis ema p ocesal omano en el que ambas p o esiones, como e emos a con inuación, se epa en papeles igualmen e impo an es. En segundo luga , po un mo i o de aíces más p o undas que se enma ca den o de un con lic o gené ico en el que la Re ó ica ep esen a a G ecia, mien as que el ius e a pe cibido como una c eación genuina del genio la ino. La expulsión de los é o es y ilóso os dec e ada en el 161 a.C. mani ies a con su icien e con undencia el ho o de la clase di igen e omana, de la nobili as, an e la supues a pé dida de su p opia iden idad cul u al (S.F.Bonne 1977: 66 ss.). No obs an e, es as esis encias iniciales nada pudie on a medio y a la go plazo. La Re ó ica ue en Roma, co no en odo el mundo helenís ico "la eina de la enseñanza" (H.I.Ma ou 1985: 257) y el camino más ansi ado y du ade o pa a accede de una u o a o ma a la ida pública. Julio Césa y Agus ín de Hipona, an lejanos en el iempo y en an as o as cosas, u iliza on magis almen e aunque con inalidades dis in as sus conocimien os de elocuencia. En ealidad, el papel cen al de la Re ó ica no e minó con la caída de Roma; man u o su in luencia has a el siglo XVIII y aho a pa ece es a i iendo un enacimien o (B.Mo a a Ga a elli 1988: 55). ¿Cuál ue la elación en e el De echo Romano y la Re ó ica? O mejo : ¿Fue el De echo una disciplina au ónoma, inmune a su in luencia? Es es e un p oblema que desde hace mucho iempo se iene plan eando la omanís ica (en endida en es e con ex o como el es udio del De echo Romano), y en la que adicionalmen e las pos u as es u ie on encon adas (F.Wieacke 1988: 665 ss.). Hoy la opinión más gene alizada admi e la in luencia aunque muy media izada. La discusión se desa olla siemp e desde una pespec i a muy gene al. Los omanis as, que es amos habi uados a los es udios de de alle, abandonamos en es e caso la me odología de lo conc e o pa a sume gimos en una discusión que oza la Filoso ía ju ídica y a a al De echo Romano como una unidad concep ual. Desde es e pun o de is a suelen epe i se opiniones que dis inguen con pe iles muy p ecisos una y o a disciplina. Según F.Schulz (1961: 66), el De echo Romano se io a o ecido po la inexis encia de una Re ó ica judicial, que impidió en G ecia el nacimien o de una e dade a ciencia ju isp udencia]. En G ecia, la única ac i idad p o esional conec ada 236  Encuen o sob e Re ó ica con la p ác ica o ense ue la Re ó ica y ello no o ecía una base a o able pa a elabo ación eó ica de lo ju ídico (M.B e one-M.Talamanca 1981: 32). Po el con a io, Roma conoció una ju isp udencia especializada que aplicaba una me odología o iginal (M.B e one 1982). El ca ác e especí ico de la iu isp ude aia da ía su u o: P.Bon an e (1959: 275), uno de los más g andes es udiosos de nues o De echo, llega a habla de una e dade a misión his ó ica. Como es lógico, es as esis no niegan la aplicación del ins umen al e ó ico en algunas pa celas ju ídicas muy de e minadas, como son el p oceso penal público; los juicios lle ados a cabo en el ibunal de los cen un i os, sob e odo en asun os he edi a ios; o la aplicación en de e minadas ma e ias del s a us e ba- olun as, p e e en emen e en la in e p e ación de es amen os o de los ex os legales (F.Wieacke 1988: 662 ss.). El p oblema necesi a de una e o mulación. Es e nue o en oque debe pa i necesa iamen e de la c í ica del concep o de Re ó ica u ilizado en es e deba e. Sólo una cla i icación de lo que se en iende po Re ó ica penni i á a anza en la comp ensión del papel que jugó en el pensamien o ju ídico de Roma. Pues bien, es aquí donde la apo ación de Ch.Pe elman (1989), undamen almen e en su T a ado de la a gumen ación, se e ela como esencial en es a ma e ia. Es p eciso señala que es a nue a e ó ica no supone una negación de la Re ó ica clásica, sino más bien un es ue zo po ecupe a algunos aspec os que habían sido descuidados en el anscu so de la his o ia. Ob ene la adhesión del audi o io según c i e ios azonables que espe en la libe ad ue siemp e el obje i o de la Re ó ica en el mundo an iguo: la in en a) e a la p ime a "pa e" de la cons ucción de odo discu so. Es e aspec o sus ancial de la elocuencia es el que debe se aplicado al p oblema que nos compe e. Nadie niega la o mación e ó ica de odos los ju is as omanos po que, como se sabe, aquélla e a la pieza cla e en la educación de odo homb e cul o. Sabemos po Pomponio (Diges o 1,2,40) de casos en los que incluso se simul aneaban ambas écnicas: Vi ió po la misma época Sex o Pompeyo, ío pa e no de Gneo Pompeyo, y Celio Anlípa o, au o de lib os de his o ia, el cual, sin emba go, se dedicó más a la elocuencia que a la ciencia del de echo. Algo pa ecido nos cuen a el mismo au o sob e Se io Sulpicio (Diges o 1,2,43).Sólo es a o mación e ó ica, que en la gene alidad de los casos no se mani es aba de o ma exp esa, explica la peculia me odología de los ju is as omanos. Lo dice de mane a insupe able T.Viehweg (1986: 78): "el ju is a omano plan ea un p oblema y a a de encon a a gumen os. Se e, po ello, p ecisado a desa olla una écnica adecuada. P esupone i e lexi amen e un nexo que no in en a demos a , pe o den o del cual se mue e. Es la pos u a undamen al de la ópica." En es e sen ido, ni siquie a puede conside a se que la ju isp udencia omana, en su ac i idad de esponde e, ue o iginal. Como a i ma Ch.Pe elman (1979: 17), "en odo caso, an o en e los ju is as omanos como en e los almudis as o en e los glosado es de la Escuela de Bolonia, cons a amos que el De echo se elabo a a a és de con o e sias y de opiniones dialéc icas o de a gumen aciones en sen ido di e so." Todo ello no supone nega el alo , la pe ección écnica e, incluso, la belleza del sis ema ju isp udencial omano. A nadie se le ocu ía impugna los esul ados de la ísica mode na po su u ilización de las ma emá icas. El De echo Romano no es g ande po u iliza un mé odo de es udio indi idual de p oblemas, sino po la o ma genial de su u ilización y po la p o undidad de sus ca ego ías ju ídicas. Si hemos podido iden i ica un concep o de Re ó ica álido pa a sus aplicaciones ju ídicas, se imponen aho a algunas p ecisiones sob e el p opio con enido y ca ac e ís icas del De echo Romano. En p ime luga , una de o den empo al: nues o e e en e es el llamado De echo Romano clásico, que podemos si ua en e los inicios de la ac i idad pública de Cice on (80 a.C.) y el inal de la dinas ía de los Se e os (235 d.C.) (G.Pugliese Tex o y Comunicación  237 1986:11). En segundo luga , una limi ación ela i a al sec o no ma i o obje o de nues a a ención: hablamos de De echo P i ado, del ius ci ile en sen ido amplio. Dejamos ue a de nues o análisis el De echo Público, menos elabo ado que el p i ado, y some ido a una más in ensa in luencia de la polí ica, ca ac e es que exigi ían un es udio independien e de sus elaciones con la Re ó ica. Realizadas es as delimi aciones, pod íamos p egun a nos qué asgos del De echo Romano explican y hacen posible la u ilización del mé odo e ó ico, y ello de una o ma an in ensa que, como a i ma Viehweg (1986: 90) siguiendo a S oux, la men alidad de los ju is as y de los e ó icos es la misma. Son dos los ac o es que ayudan a comp ende la pene ación de la Re ó ica en el ius ci ile. En p ime luga , la escasa p esencia de la legislación en ma e ias p i adas (M.Kase 1978: 128 ss.). Las ins i uciones p i adas -desde el De echo de amilia has a los con a os- ue on en su mayo pa e una c eación ju isp udencial. Cuando apa ece la lex en es as ma e ias, es sólo pa a pe ila algunos e ec os, pe o nunca pa a undamen a o c ea las ins i uciones. Es cie o que Roma conoció una "codi icación" de su De echo a mediados del siglo V a.C. Sin emba go, la Ley de las Doce Tablas -con amos aho a con una excelen e edición debida al p o eso A.Ruiz Cas ellanos (1992)- po la época de su p omulgación, muy p on o se hizo insu iencien e y debió se obje o de una emp ana inie p e u io de la p ime a ju isp udencia (J.Pa icio 1992: 71 ss.). La al a de egulación legisla i a p o ocó el p o agonismo de los p incipios en la aplicación del De echo y, con ello, el p edominio de la a gumen ación basada en la analogía y en la icción, como o mas de da salida a las con o e sias ju ídicas. Es os p incipios del De echo Romano (F.Schulz 1990), no es aban some idos al deba e eó ico que a ec a a es e concep o en la Filoso ía del De echo ac ual (L.P ie o Sanchís 1992).La causa es ácil de en ende si se iene en cuen a que la clase di igen e omana pa icipaba de una men alidad común en los aspec os undamen ales de la ida social (G.Al óldy 1988: 68 ss.). Las llamadas "escuelas" de ju is as, sabinianos y p oculeyanos, que apa ecie on en el P incipado, no suponen una di e encia ele an e de ideología en e sus miemb os (Bon an e 1959: 410 ss.), sino quizá un dis in o en oque de los p oblemas, compa ible con la acep ación gene al de las " eglas del juego". Como a i ma L.P ie o Sanchís (1992: 23), los p incipios o o gan al De echo la cualidad de se un o den no ma i o cuasi mo al. P ecisamen e es e enga ce con la mo al social ue lo que con i ió al ius ci ile el ca ác e a mónico que oda ía sigue p oduciendo la admi ación de quienes se ace can al él. A monía en e la mo al y el De echo no signi ica con usión de ambos ó denes no ma i os. No iene azón A.Macin y e (1987: 215) cuando esc ibe que "en la isión medie al, como en la an igua, no hay luga pa a la dis inción libe al mode na en e de echo y mo al". Has a en las sociedades p imi i as, como pa ece demos a la An opología, hay luga pa a una no ma i a basada en la mo al, sen ida po los indi iduos como algo di e en e de la eligión o del De echo (B.Malinowski 1991: 65 ss.) En odo caso, en lo que a Roma y a sus ju is as espec a, la sin onía (E.Luño Peña 1947: 330) en e ambos sec o es egulado es de la ida social, a o eció eno memen e la e lexión ju ídica basada en el caso pa icula y la admisión de la e ó ica, esencialmen e de la luyendo, en una disciplina especializada po su con enido como e a la ju isp udencia. El segundo ac o que con ibuyó a la acep ación del mé odo e ó ico adica en la es uc u a y uncionamien o del sis ema p ocesal p i ado de la época clásica, es deci , en el denominado p ocedimien o o mula io (J.L.Mu ga 1989: 159 ss.). Es e elemen o p ocesal cuali ica de o ma di e en e las elaciones en e De echo y Re ó ica en Roma. No se a a ya de una in luencia ex e na, en la que la Re ó ica se i ía como una sue e de c i e io 238  Encuen o sob e Re ó ica o denado del ma e ial ju ídico ope ado po la ju isp udencia. A a és del p oceso, la Re o ica se con igu a como un ing edien e in e no del p opio De echo; incide sob e él de una o ma pa icula , en concep os y soluciones pe ec amen e indi idualizables. Con iene eco da que los juicios sob e con o e sias del ius ci ile se sus anciaban en dos ases. En la p ime a, el P e o , magis ado ju isdiccional, de e minaba con ayuda de las pa es, el obje o del li igio y concedía la ac io co espondien e de en e las posibles que con enía su Edic o. En la segunda ase, el asun o pasaba al conocimien o de un juez p i ado que, sob e la base de la ó mula edac ada p e iamen e, dic aba sen encia en unción de los esul ados de la p ueba (M.Kase 1966: 268 ss.). Es a b e ísima desc ipción c eo que bas a po sí sola pa a echaza la opinión adicional que señala la poca p esencia de la Re ó ica en es e ipo de li igios (F.Wieacke 1988: 664). Po una pa e, las acciones p ocesales que o ece el P e o no se con igu an como un sis ema ce ado; en su ac i idad ju isdiccional la analogía juega un papel p incipal, sob e odo en las llamadas acciones ú iles y ici icias. La a gumen ación a a és de p incipios iene ambién un ex enso campo de aplicación cuando se a a de solici a la u ela de los de echos, po ejemplo, a a és de la es i u io in in eg u n. La a ención p e e encial po el caso pa icula queda p obada po la posibilidad de que el magis ado "imp o ise" en su Edic o una acción nue a cuando la jus icia pa ezca aconseja es a solución. El desa ollo del li igio an e el juez -en es a segunda ase denominada po ello apud iudiceni- o ece un conjun o de asgos que a alan su icien emen e nues a posición. El juez es un ciudadano sin especiales conocimien os de De echo. Es elegido po las pa es o ex aído de una lis a in eg ada po pe sonas en las que concu en de e minadas condiciones de edad y pa imonio. Se comp ende á po ello que las alegaciones se es uc u a an con a eglo a un c i e io a gumen a i o en el que lo ju ídico apa ece en pie de igualdad con las écnicas de la elocuencia. Si el ju is a e a el aseso an e el P e o , es aho a el é o quien suele p es a su colabo ación. An e el juez se ealiza la p ueba sin ningún ipo de limi aciones o males de signo ju ídico: de nue o o a ía de pene ación de una de las écnicas más elabo adas del pensamien o e ó ico (B.Mo a a Ga a elli 1991: 84 ss.). Jun o con ello, el juez podía e i a el p onunciamien o de la sen encia cuando el asun o no le pa ecie a su icien emen e cla o (M.Talamanca 1990: 354). La sen encia, que no e a ecu ible ni debía se undamen ada, pone in al li igio. Como se obse a, el juicio p i ado -en sus dos ases-, no es que admi a po la p opia na u aleza de las cosas un conjun o de in luencias ex aju ídicas: el enómeno puede comp ende se mejo a i mando, si se nos pe mi e la p osopopeya, que el sis ema judicial p i ado omano ha asumido olun a iamen e, den o de su misma es uc u a, un ing edien e que no dudamos en cali ica como e ó ico, y lo ha hecho con la inalidad de ace ca el mecanismo judicial a la ealidad social. Nue amen e con iene sub aya que las conside aciones an e io es no suponen un menoscabo de la écnica ju ídica, ni la de ensa de la sen encia como uen e del De echo (M.Kase 1986: 53), odo lo con a io. Si en Roma el De echo b illó con an a luz ue p ecisamen e po su capacidad de in eg ación de las ca ego ías ju ídicas en un sis ema abie o y p epa ado pa a da espues as ágiles a las ans o maciones que a ec an a oda comunidad polí ica. Es os p esupues os es uc u ales del De echo clásico explican ambién que muchos de sus concep os y ca ego ías hayan sido an as eces mal comp endidos cuando han sido es udiados con una men alidad o malis a, alejada del con ex o p ocesal pa a el que ue on diseñados. Conside aciones de espacio nos imponen e i a el desa ollo po meno izado de odas es as igu as, cuyo análisis hab á que deja pa a o a ocasión. Sin emba go, pa a ejempli ica la esis an e io , podemos e mina con la enume ación de algunos de es os TemoyComunicación  239 concep os ju ídicos pe o suscep ibles de una aplicación e ó ica: la exis encia o inexis encia del ma imonio (P.Bon an e 1963: 257); la cali icación de cosa p incipal y acceso ia en la accesión (M.Talamanca 1990: 417); el es amen o ino icioso (A.Fe nández Ba ei o-J.Pa icio 1991: 517 ss.); el égimen de esponsabilidad con ac ual y, en especial, los concep os de dolo y de culpa (G.Pugliese 1986: 658 ss.); la cali icación de los gas os como necesa ios, ú iles o olun a ios (P.Bon an e 1963: 493); el égimen de obligaciones y de esponsabilidad d e o das las igu as basadas en la buena e (J.L.Mu ga 1989: 242 ss.). BIBLIOGRAFÍA Al óldy, Géza, His o ia social de Roma, 3 3 ed., Mad id, 1988. Bon an e, Pie o, S o ia del di i o omano I, eimp esión de la 4' ed., Milano, 1959. Co so di di i o omano I, eimp esión de la 1 3 ed. Milano, 1963. 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