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De hombres, mujeres y vínculos en Die Herren de Angelika Schrobsdorff

Palma Ceballos, Miriam

Abstract

Die Herren, publicada en 1961, fue la primera novela de la autora de origen judío Angelika Schrobsdorff (1927-2016). Se trata de una larga narración autoficcional centrada en el desarrollo sentimental de Eveline, alter ego de la autora, y motivo de escándalo en el momento de su publicación. En este trabajo se pretende analizar qué modelos de feminidad y masculinidad encarnan los personajes, para, a partir de ahí, dilucidar cómo se construyen los vínculos erótico-amorosos entre la protagonista y los hombres con los que entabla relación.

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341 DE HOMBRES, MUJERES Y VÍNCULOS EN DIE HERREN DE ANGELIKA SCHROBSDORFF ABOUT MEN, WOMEN AND BONDS IN DIE HERREN BYANGELIKA SCHROBSDORFF Miriam PALMA CEBALLOS Universidad de Sevilla RESUMEN Die Herren, publicada en 1961, fue la primera novela de la autora de origen judío Angelika Schrobsdorff (1927-2016). Se trata de una larga narración autoficcional centrada en el desarrollo sentimental de Eveline, alter ego de la autora, y motivo de escándalo en el momento de su publicación. En este trabajo se pretende analizar qué modelos de feminidad y masculinidad encarnan los personajes, para, a partir de ahí, dilucidar cómo se construyen los vínculos erótico-amorosos entre la protagonista y los hombres con los que entabla relación. Palabras clave: relaciones erótico-afectivas, exilio, feminidad, masculinidad, poder. ABSTRACT Die Herren, published in 1961, was the first novel by Angelika Schrobsdorff (1927-2016), an author Jewish descent. It is a fictional autobiography centered on the sentimental development of Eveline (an alter ego of the author), which caused a scandal at the time of its publication. The present work analyses the models of femininity and masculinity that are embodied by the characters of the novel with the aim of elucidating how the author constructs the kinds of affective and erotic bonds that are established between the main character and the men that she interacts with. Keywords: erotic-affective relationships, exile, femininity, masculinity, power. 342 1. INTRODUCCIÓN Y OBJETIVOS Si existen temas que puedan considerarse universales, no cabe duda de que el amor es uno de ellos. Lo que realmente sea ese sentimiento, sin embargo, parece, pese a su masiva atención artística, filosófica, mediática o cotidiana, escapar de todo intento de aprehensión. Ambigüedad y contradicción son inherentes a los intentos de su valoración. Desde su más absoluta idealización – hay quienes lo consideran como “condición de posibilidad del pensar mismo” (Cruz, 2012: 18) – hasta visiones más materialistas y desidealizadas como las que se sustentan desde la psicología evolucionista o la crítica feminista, que considera el amor romántico como una de las trampas de las que se sirve el sistema patriarcal para sustentar y legitimar la desigualdad entre los géneros (Lagarde, 1989, 2011), existe todo un espectro de intentos de definición. Ninguno definitivo. Sea como sea, el ser humano es un ser relacional y los vínculos erótico-amorosos forman una parte básica de su existencia. Por otro lado, y para lo que compete a este estudio, es indudable que el exilio puede tener consecuencias traumáticas para las personas forzadas a abandonar su tierra natal que afectan de modo decisivo a su psique. Exiliarse supone tener que vivir afrontando una profunda pérdida. Los sentimientos de desarraigo y de desgarro dejan, en la mayoría de los casos, una profunda huella en la personalidad, en la relación de la persona consigo misma y en su vinculación con los otros, con el mundo. Pocas personas salen inmunes. Naturalmente, la experiencia será más o menos traumatizante en función de diferentes variables. Como atestiguan numerosas investigaciones en el ámbito de la psicología, la edad constituye uno de los factores más importantes. Niños y adolescentes son especialmente vulnerables en tanto en cuanto han de adaptarse a esas circunstancias, extremas y amenazantes, en una época en la que aún están en pleno proceso de desarrollo emocional y cognitivo y no cuentan con las defensas de un adulto (Kleina, 2018: 259-267). Un lugar privilegiado para dar testimonio y reelaborar dichas experiencias, a veces casi inenarrables, ha sido y sigue siendo la escritura literaria. El presente trabajo se focaliza justamente en las relaciones eróticoamorosas de un personaje femenino exiliado. De su país natal y de sí mismo. Se trata de la protagonista, y narradora, de la primera de las MIRIAM PALMA CEBALLOS 343 novelas de Angelika Schrobsdorff, escritora nacida en Freiburg im Breisgau en 1927. Dicha novela, Die Herren, fue publicada por primera vez en 1961. Tuvo entonces un gran impacto entre los receptores. Su contenido se consideró como provocador y escandaloso. En Baviera se llegó a prohibir. Fue tachada de antisemita y corruptora de menores (Rodewill, 2017). Y es que, desde la perspectiva moral e ideológica de esa época, para el gran público no era seguramente fácil de digerir este proceso de cruda, contundente y descarnada autoindagación que lleva a cabo una voz femenina focalizando su relato en su periplo sentimental. Desde un punto de vista conservador y estrecho, la protagonista podría ser considerada amoral, promiscua, casi ninfómana. Y desde ahí también podrían juzgarse como reprobables tanto el modelo identitario de mujer esbozado, totalmente distanciado de los estereotipos de feminidad, como el modo relacional de la protagonista, igualmente alejado de los códigos amorosos ortodoxos, que denota, en el punto álgido de su desarrollo, al menos en la superficie, una casi total ausencia de empatía y de escrúpulos morales. El objetivo de esta nuestra primera aproximación a la obra es analizar cómo se van construyendo los vínculos afectivos y erótico-amorosos que el personaje femenino, Eveline Clausen, va narrando a lo largo de esta larga novela, 717 páginas en la edición alemana que hemos manejado. La obra no censurada se divide en diez capítulos, focalizados cada uno de ellos en determinadas experiencias erótico-amorosas. Los dos últimos fueron censurados en la edición de 1961, junto a algunos pasajes que se juzgaron no publicables por ser considerados inmorales o especialmente escabrosos (la descripción de un intento de violación, los detalles argumentales de su decisión para abortar, escenas sexuales explícitas, y un largo etcétera). Por desgracia, la versión progresivamente mutilada, y edulcorada, ha ido manteniéndose en ediciones y traducciones posteriores. Al español fue traducida por primera vez en 1966 por la editorial Cid con el título Los hombres, versión que ha reeditado recientemente como Hombres, en 2018, Errata naturae. En ellas no se han traducido los dos últimos capítulos (Der Liebhaber y Der Geliebte). Sí se ha hecho, en la versión catalana editada por La Campana con el título Els homes (Ayén, 2018). DE HOMBRES, MUJERES Y VÍNCULOS EN DIE HERREN DE ANGELIKA SCHROBSDORFF 344 2. BIOGRAFÍA Y AUTOFICCIÓN La personalidad y la vida de Angelika Schrobsdorff, nacida en el seno de una familia acomodada, madre judía y de padre alemán, está fuertemente marcada por el exilio forzoso a la edad de 11 años. Este evento y las vivencias en el país de acogida impregnan de modo fundamental su modo de vincularse con los otros, especialmente en lo que respecta al ámbito erótico-afectivo. Poseía un gran atractivo físico y una personalidad magnética. Era sumamente inteligente. Tuvo, según ella misma confiesa, numerosas relaciones con hombres – cientos, según una entrevista para Stern (Luik, 2008) –, pero nunca logró amar a ninguno de ellos verdaderamente. Pese a que volvió a Alemania, y estuvo en otros países, y pese a su incesante búsqueda de amor y de un lugar al que pertenecer, nunca pudo conseguir tener un sentimiento de verdadero arraigo ni consiguió amar realmente a ninguno de sus amantes: “[...] den Schritt von der Leidenschaft zur großen Liebe habe ich nie gewagt. Stattdessen habe ich mir Arroganz und Härte und Stolz antrainiert, beschlossen, nie etwas zu empfinden. Ich habe nie geliebt” (Luik, 2008). Al final de su vida, como ella misma afirma, y tras una estancia en Israel – lugar en el que sí llega a sentirse arraigada – vuelve a Alemania, pese a no sentirse ya alemana, y se establece en 2008 Berlín, donde muere en 2016: “Es stirbt sich leichter in Deutschland, ja, das hoffe ich” (Luik, 2008). Angelika empieza a escribir en un momento preciso de su vida, ya adulta. Esa actividad y sus gatos van a ser considerados, cuando rememora su vida ya en su vejez, los pilares fundamentales de su existencia. Las relaciones erótico-afectivas con hombres fueron numerosas y, sin lugar a duda, muy importantes. Pero será la escritura lo que se convierta en la actividad primordial que le proporciona, frente a todo el resto de experiencias y actividades, liberación y felicidad: “Schreiben war eine Droge, eine Erlösung” (Luik, 2008). Para entender hasta qué punto llega a convertirse en lo más relevante en su vida, puede verse su propia declaración en una entrevista en la que relata cómo en un momento dado no pudo compatibilizar la crianza de su hijo con su actividad literaria y su desordenado modo de vivir. Su decisión fue dejar a su hijo bajo los MIRIAM PALMA CEBALLOS 345 cuidados de una mujer para trasladarse a Israel y dedicarse a la literatura (von zur Mühlen, 1998). Gran parte de lo que escribe Angelika Schrobsdorff es una continua reelaboración de sus experiencias vitales. Este es también el caso de Die Herren. En ella el personaje narrador, Eveline Clausen, puede considerarse como un alter ego de la autora. No es una autobiografía en el sentido estricto. Los nombres de los personajes están inventados, aunque muchos de ellos, así como muchos de los eventos que se narran, tienen una clara correspondencia con el periplo vital de la misma. Como para una gran cantidad de autores que vivieron el nazismo y el exilio, la escritura será un anclaje que le permite elaborar dichas vivencias, en parte traumáticas y, en cualquier caso, profundamente determinantes. Su ficcionalización le ofrece una vía de reelaboración de esa experiencia, se convierte en un modo de autoindagación y autocomprensión y puede así ser considerada, en palabras de Ana Casas cuando se refiere a la autoficción, como “la expresión de una subjetividad que, a través de la ficción, accede a una verdad íntima, hecha de equívocos y contradicciones, como equívoca y contradictoria es la identidad del individuo” (Casas, 2012: 17). 3. LOS VÍNCULOS ERÓTICO-AFECTIVOS EN DIE HERREN En el inicio del relato autodiegético se comienza a perfilar al personaje femenino de 14 años en un periodo de profunda transformación. Ansía convertirse en mujer y está descubriendo el mundo de la sexualidad. Entonces vive con su madre, judía, en Sofía, la capital búlgara, donde han tenido que refugiarse huyendo de la persecución nazi. Del por entonces idealizado padre, no se sabe nada en estos momentos. Bettina, medio hermana, fruto de la relación de su madre con otro hombre, también las ha acompañado en el exilio. Pese a la dureza de las condiciones que se relatan, la protagonista no es caracterizada en ningún momento, con la distancia de la narración en pasado, ni como una heroína ni como una víctima; la voz narrativa ofrece una reflexión de un tiempo pretérito en la que se muestra plenamente consciente de sí misma y de sus circunstancias, las propias y las condiciones sociopolíticas del momento. Tampoco puede afirmarse que posea una visión estrictamente DE HOMBRES, MUJERES Y VÍNCULOS EN DIE HERREN DE ANGELIKA SCHROBSDORFF 346 dicotómica del sistema de organización de géneros ni que ofrezca un universo simplista dividido en hombres malos victimarios y mujeres sometidas. Sin embargo, ello no obsta para que, desde su despertar a la realidad del mundo de las relaciones, sea perfectamente consciente de los mecanismos del sexismo que vertebran todas las estructuras de poder, a las que ella, inevitablemente, está sometida y de las que intentará, con las armas de las que dispone, liberarse: Wenn eine Frau ihr Eigenleben hat und sich nicht dankbar dem Mann fügt, dann ist sie hysterisch oder neurotisch. Wenn sie im Bett nicht so reagiert, wie es der Mann in seiner Einfalt und Überheblichkeit für selbstverständlich hält, dann ist sie frigide, und wenn sie sich ähnliche sexuelle Freiheiten wie der Mann herausnimmt, ist sie nymphoman. Herr und Meister haben ein Etikett für alles, was die Frau betrifft, nur für ihre eigenen Mängel und Übel haben sie keins, schlimmer noch, sie glauben, sie hätten überhaupt keine Mängel und Übel (Schrobsdorff, 1988: 647). Es una voz narrativa poco autocomplaciente e implacable también consigo misma. Posee una mirada aguda y una ironía magistral para dar cuenta de los actos y procesos internos propios y de lo que sucede alrededor, entornos que se perciben de modo lúcido y preclaro en una narración ágil, descarnada, ácida y no pocas veces teñida de tonos grotescos. Los seres humanos nos construimos a través de los vínculos. Somos porque somos mirados y porque somos tocados por los otros. Somos humanos porque así adquirimos la capacidad de mirar y de tocar a los otros. El modo específico que tienen las personas de vincularse tiene que ver en gran medida con las experiencias tempranas. Por otra parte, nuestro modo de amar, el cómo es experimentado por los individuos y los códigos de su expresión están determinados en gran parte por los juegos de verdad de cada época (Foucault, 1984). También en el ámbito de sentimiento amoroso estamos sujetos a los códigos de la cultura a la que pertenecemos (Precht, 2009: 276; Illouz, 2012: 25). La experiencia del exilio, como se adelantó, puede tener catastróficas consecuencias en el ámbito relacional. Una persona forzada a abandonar su tierra ha de enfrentarse a la casi siempre dolorosa experiencia de ruptura de todos sus vínculos, lo que puede MIRIAM PALMA CEBALLOS 347 provocar un trauma en el exiliado destrozando su confianza básica en la vida e incapacitarle, quizá durante toda su existencia posterior, para establecer relaciones nutritivas y duraderas. Ese sería un buen resumen del hilo que subyace a todo el desarrollo del ámbito relacional que se muestra en Die Herren. La narradora relata la extrema incapacidad para estar sola, su sed de pertenencia y de amor, su temor a ser abandonada, y, al tiempo, la progresiva pérdida de la capacidad para amar de verdad al otro, de descentrarse para acercarse a la alteridad, y su redención final. Los factores que en la narración condicionan ese proceso son diversos y de naturaleza heterogénea, pero se conjugan y entrecruzan e inciden de modo determinante en la construcción de su identidad, su autoconcepto y su modo de vincularse con el mundo. Podría entenderse que la niña y adolescente ha estado sometida a lo que algunos investigadores han denominado como traumatización secuencial (Kleina, 2018: 261-263), manifestado, en su caso, como un proceso de miedo y dolor continuo producido al tener que abandonar su tierra natal y sobrevivir después sintiéndose siempre en un no-lugar y continuamente amenazada tras el exilio forzoso: Ich war ein zerstörtes Kind. Wenn man eingestuft wird als Mischling ersten Grades, sich immer verstecken muss, immer Angst hat, wenn man dann auch noch seine Mutter dahinsiechen sieht - das bringt man nie weg. In mir ist eine fürchterliche Gespaltenheit. Minderwertigkeitskomplexe. Mit 24 war ich ein Stück Dreck. Ich wollte Macht, Macht ausüben. Ich habe vielen Männern Schmerzen zugefügt. Ich habe mich verhalten wie ein Mann, und sie waren es nicht gewohnt, dass man sie einfach sitzen lässt. Ich bin ja immer plötzlich weggelaufen, keine Szene, keine Kräche, nichts, ich war einfach weg. Wenn sie dann anriefen, habe ich geschwiegen, vielleicht noch gesagt: Auf Wiedersehen (Luik, 2008). Muy importante es la ausencia inicial de la figura del padre. Y fundamental es también la manera en la se produce la pérdida de su inocencia infantil y cómo descubre la sexualidad en una cruda realidad contrapuesta al idílico mundo de fantasía que se nutre de los mitos sociales del amor romántico y que estructura de modo profundo su imaginario. A todo ello se suma, sin duda, la propia personalidad, lúcida, desesperanzada, inteligente y rebelde del personaje. Su DE HOMBRES, MUJERES Y VÍNCULOS EN DIE HERREN DE ANGELIKA SCHROBSDORFF 348 desubicación y su posición marginal con respecto a la sociedad búlgara y a las fuerzas de la ocupación le permiten disponer de una mirada crítica y distante de los mandatos de género, las relaciones de poder y unas convenciones sociales que también conllevan una determinada visión de lo femenino y lo masculino y sus papeles en el juego amoroso. Cuando regrese a Alemania continuará sintiéndose exiliada. Seguirá inundada por ese sentimiento, angustioso y doloroso, de nopertenencia, de desplazamiento. Esa situación de distancia con la realidad le provoca una honda zozobra y una a veces insostenible angustia vital, pero, al tiempo, le proporciona una lúcida perspectiva sobre la misma. Ciertamente los vínculos familiares con la madre y los hermanos de la protagonista permanecen intactos. En la vida real, Angelika afirma haber tenido una infancia feliz, aunque ella se define como una niña miedosa y neurótica (von zur Mühlen, 1998). Fue amada, protegida de las amenazas exteriores – quizá en demasía – y sus necesidades afectivas y materiales fueron satisfechas. En esta novela, Eveline Clausen, pese a los conflictos, ama profundamente a su madre y a su medio hermana. Pero es la figura masculina del padre la que cumple un papel fundamental y, ciertamente, ambivalente. Idealizado en un comienzo, se convierte, durante un tiempo, en un ídolo derrocado y odiado cuando finamente reciben noticias de él y se entera de que se ha casado con otra mujer. La faceta y las necesidades humanas de su progenitor la decepcionan de modo profundo. En el capitán de corbeta Wahl, prototipo del héroe y del hombre ideal, de quien se enamora platónicamente a sus inocentes 14 años, dice explícitamente buscar un sustituto de ese padre amado con el que sueña reencontrarse cuando regrese a una patria igualmente idealizada. En una entrevista Angelika llega a afirmar que probablemente en sus numerosos affaires amorosos siempre buscó una pareja ideal y quizá la figura del padre (von zur Mühlen, 1998). Cuando regresa a Alemania, ya casada con el oficial americano Stephen Cherney, se produce finalmente un reencuentro. En ella renace una gran admiración hacia su personalidad y un amor real y profundo que fortalece su poderoso vínculo. Curiosamente es tras la muerte del padre cuando se abre un proceso, voluntario y consciente, de autodescubrimiento y finalmente la redención final que se produce MIRIAM PALMA CEBALLOS 349 cuando encuentra al hombre al que consigue amar de verdad. Hasta ese momento se suceden de modo frenético decenas de relaciones, entre las más o menos significativas y numerosísimas aventuras. 3.1. Eveline, el amor y los hombres Las tres primeras constituyen experiencias de una época aún ingenua en la que la idea del amor de la protagonista está nutrida de los idílicos escenarios y fantasías del amor romántico: el amor platónico hacia el capitán de corbeta Wahl, 25 años mayor que ella, el descubrimiento del deseo propio, la pérdida de la inocencia y el enfrentamiento a las normas sociales con el juego con los hermanos Bojan y Boris, y el descubrimiento del primer gran amor con Julian, a los 17 años. Conforme a los códigos del amor romántico, ella busca de modo explícito un héroe fuerte e infalible que la salve y la proteja. El universo de la sexualidad es, entonces, un campo de referencias oscuras y turbias insinuaciones. Nadie da a esa niña ingenua y curiosa información explícita y veraz. Todo se convierte en un tabú, en algo pecaminoso, sucio y secreto. Ella irá haciendo descubrimientos en este sentido en el seno de una sociedad rural profundamente patriarcal (la búlgara de Bujowo, un pequeño pueblo en el que se han de refugiar cuando en Sofía la situación se hace peligrosa para ellas como judías). El desvelamiento brutal del “secreto” de la sexualidad, el cese de su mirada inocente de niña soñante es profundamente traumático. Se produce el día de la boda del hermano mayor de la familia de campesinos que las acogen. Allí observa los anquilosados ritos sociales que ordenan la división sexual. Y allí sufre después también la agresión de un Boris descontrolado por el deseo que ella ingenuamente le suscita. Ella saca sus propias conclusiones: los héroes no existen, el hombre se comienza a percibir como un agresor, las relaciones empiezan a ser temidas por el daño que hacen. Mientras, en su cuerpo, despierta el deseo que aún no sabe entender ni manejar. Ahí empieza a generarse todo un conjunto de sentimientos y emociones contradictorios que aúnan miedo y la paulatina toma de consciencia del propio poder de su capital erótico (Hakim, 2012). Además, con su posición de exiliada y su propio carácter se va perfilando como una outsider, una mujer al margen de las convenciones y del entramado social que ordena, DE HOMBRES, MUJERES Y VÍNCULOS EN DIE HERREN DE ANGELIKA SCHROBSDORFF