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Reseña al libro de Benabéu, Salvador y Langue, Frédérique (coords.): "Fronteras y sensibilidades en las Américas"

Gutiérrez Aguilera, Mª Selina

Full text

139 Benabéu, Sal ado y Langue, F édé ique (coo ds.). F on e as y sensibilidades en las Amé icas. Mad id: Doce calles, 2011, 392 páginas. El lib o F on e as y sensibilidades en las Amé icas, coo dinado po los p es igiosos his o iado es Sal ado Be nabéu y F édé ique Langue, cons i uye la más ecien e apo ación en o no a la cada ez más econocida co ien e his o iog á ica den o del ame icanismo, que in es iga y analiza la in luencia que “las sensibilidades” y las conduc as de i adas de ellas, han enido en el acon ece his ó ico. El análisis inédi o de es a línea his o iog á ica se en iquece al se i se en su en oque del concep o de on e a usado como ma gen espacial, é nico e his ó ico. Es a ob a es u o de una p oyec o iniciado hace ya una década, siendo la p ime a publicación o ien ada en es a línea que ha sido edi ada en España. La o iginalidad de la ob a adica en po encia una nue a o ma de e lexiona sob e la His o ia, e o mulando si es p eciso, los es udios p eceden es y llenando los acíos que la his o iog a ía adicional ha dejado en la His o ia Ame icana. Jun o a o as his o ias, como es la de las emociones o la de las ideas, se pone de mani ies o g acias a los a ances ealizados en los dis in os abajos con enidos en es a publicación, la in luencia que los sen imien os y pasiones han eje cido en las coyun u as y cambios que de e minan la His o ia del Nue o Mundo. Es a ob a ecupe a a los ol idados de la His o ia y los con ie e en p o agonis as de la misma. Es más, en sus modelado es, pues es a a és de la p opensión na u al del homb e a deja se lle a po sus a ec os, compasión, simpa ías, ideas, po la que el homb e ha ido modelando la sociedad en la que le ocó i i . Las conduc as nacidas de las sensibilidades y la isión del mundo que le odea, con o man un conjun o de alo es, de modos de ida y cos umb es, que unidos a di e en es ci cuns ancias, an modelando el pe il de las sociedades e impulsando los cambios que o ja án los de o e os de la His o ia. A lo la go de los quince capí ulos que componen es e ex ao dina io ejempla , los au o es nos lle an a eco e Amé ica desde lo más p o undo del sen i de las gen es que la han poblado. Nos hacen pa icipes de sen imien os y idas que nos ayudan a 140 comp ende las ans o maciones que se han ido p oduciendo g acias a la acción y al dinamismo, como mo o es de cambio social. Sin cae en el indi idualismo, se nos e elan imágenes poco comunes en los es udios his ó icos, así como igu as que eciben un papel ac i o en las ans o maciones empo ales, como son las muje es y los indígenas. G acias al es udio examen del concep o de on e a, empleado en oda su as edad, desde su sen ido simbólico, como di isión cul u al o como di isión ísica, cual nos pe mi e comp ende y calcula los lími es sociales y cul u ales que se in e elacionan con lo mencionado an e io men e. El ejempla que es amos a ando consigue una se ie de log os y ace camien os a la ealidad his ó ica g acias a la me odología y uen es de que se ale. Cabe des aca la apo ación indispensable de las uen es sob e las que se apoya es a línea, inédi as o an es denos adas, así como en oques no edosos sob e uen es usadas adicionalmen e. Ello se cons a a desde el p ime capí ulo de la ob a, donde Pila Ponce Lei a si iéndose de la adicional documen ación no a ial y en especial de los es amen os, en endiéndolos como un esumen de ida, desde las úl imas olun ades, analiza el p ocede emenino de las muje es qui eñas del XVII, p ocu ando una ep esen ación a odos los ni eles sociales y a pa i del cual nos asomb a con conduc as que an desde lo habi ual, has a las ac i udes que aspasan los con encionalismos de la época. Es la libe ad de ac uación que queda en el espacio en e la no ma y la p ác ica en el que los indi iduos es ablecen los ínculos que de e minan la sociedad en la que i en. También de los es amen os se si e Aude A gouse, quien apoya su abajo sob e és os, analizando desde las on e as del iempo, los es amen os de indios esiden es en el pueblo de indios de Cajama ca en el siglo XVII. Se cen a en el momen o de la c eación del es amen o, conside ado como es imonio de los aspec os ma e iales y espi i uales de una ida, y plan eando así desde el pasado la in luencia que es e documen o eje ce á sob e el u u o, especialmen e en la ida de los bene icia ios. So p ende la óp ica de los es amen os, al se i como ins umen o pa a hace jus icia sob e hechos pasados, desde el p esen e y con p oyección de u u o. En el siguien e capí ulo, F édé ique Langue, nos mues a en su in e esan ísima in es igación como se en endía el hono en la Ca acas p eindependen is a y como los episodios de índole iolen a y con lic os de géne o, es aban p esen es en odos los 141 ni eles sociales, a pesa de lo que a p io i se piensa debido al “pe pe uo silencio” que gua dan las eli es blancas c iollas, así como los sen imien os y pasiones que de aquéllos de i an. A ello se añaden p ocesos ansg eso es de muje es íc imas del “hono emenino”, que nos comple an la imagen social ca aqueña. Tan o las uen es como el ema a ado con Ma ía Eugenia Albo noz Vásquez, son de abiosa o iginalidad po la lec u a que hace del co pus documen al de expedien es judiciales po inju ias del A chi o Sec e o de la Real Audiencia de Chile de inales del siglo XVIII e inicios del XIX, desde los sen imien os y con lic os que de i an de las palab as y ges os “que duelen”. De nue o es á p esen e el silencio en es os casos de pe sonas muy “ uidosas” que no supie on espe a su “hono ”, siendo des e ados al sec e o po in e eses supe io es, en una sociedad de con ol y sospechas. En los capí ulos siguien es podemos dis u a de una e lexión sob e el pasado desde los má genes y on e as, an o espaciales, como é nicas e his ó icas. Ch is ophe Giudicelli, analiza desde un discu so decimonónico como en la cons ucción de la iden idad nacional a gen ina se in eg a a los indígenas calchaquíes del no oes e a gen ino. El au o mues a cómo se ensalza la ac uación insumisa, de esis encia y lucha con a encomende os y jesui as en el pe íodo colonial, con i iéndolos en símbolo de iolencia y ebelión e inco po ándolos pa adójicamen e en el pa imonial nacional g acias a las uinas encon adas. Los sen imien os de iolencia y oposición indígena, ambién p o agonizan el siguien e capí ulo, en el que Sal ado Be nabéu que nos delei a con los p ocesos de esis encia indígena en el G an No e de México y de las ebeliones que pusie on en pelig o la e angelización de las misiones sudcali o nianas du an e el XVIII. Los le an amien os u o de los sen imien os encon ados en e dos sis emas an dis in os, nos indica el au o que enía como obje i o un e o no a las cos umb es p opias. Luc Capde ila y Nicolás Richa d, en su abajo nos desmien en con a gumen os sólidos que la zona del Chaco, sob e la que se cons uyó Pa aguay, sea “ on e a” en endida como di isión en e ba ba ie y ci ilización. A i man que es a pe cepción esponde a un discu so de las éli es cul u ales que deja on de lado el aspec o sensible del é mino, in i iéndolo en el plano ideológico. Pues habiendo sido zona de con ac os 142 e in e cambios en e indígenas y pa aguayos, más aún po los acon ecimien os de la Gue a del Chaco, se o igina on es echas elaciones en odos los sen idos, y ello aba ca mucho más que un luga ideológico de cli aje cul u al. El pode , sus elaciones y los que lo os en a, ambién apa ecen dibujados den o del amplio abanico de componen es de las sensibilidades. En el caso de escena ios u banos, Os aldo O e o, expone pe ec amen e la si uación de auge come cial y dinamismo social que ans o mó la ciudad de Buenos Ai es de ines del XVIII, y que en e o os aspec os se plasmó en aumen o de población, mo imien o de ascenso social y mes izaje, ep esen ados en la ocupación de la ciudad y dando luga a la con i encia de odos los es a us en un mismo escena io y al mismo iempo que la sociedad a modi icando el paisaje u bano. Ese mismo pode u bano, a delimi ando desde la éli e las dis in as on e as. En esa línea con inua el abajo pa a el caso de Ciudad de México de Ja ie Pé ez Sille , quien de o ma genial analiza la sensibilidad polí ica que se desp ende de la cons ucción del Palacio Legisla i o Fede al, pa a conmemo a el P ime Cen ena io de la Independencia, pe o al mismo iempo expone las on e as de i adas del au o i a ismo del pode de la dic adu a po i is a, su modelo epublicano y su “ icción democ á ica”. De lo mencionado ambién se desp ende la e lexión sob e el simbolismo del edi icio público en las nue as azas u banas. Los siguien es capí ulos nos siguen guiando po el concep o de on e a, es echando la elación de on e as simbólicas y polí icas. La in es igado a E elyne Sánchez analiza la colonización y la emig ación, apo ando una nue a in e p e ación, a la de la his o iog a ía mexicana pos e oluciona ia, sob e la emig ación in e na inculada a pos u as ideológicas. Desde la emp esa de Manuel Siliceo y a pa i de las emociones y descon ianza, cons uye es a mic ohis o ia que descub e que es cie o que la epa ición p eocupaba al po i ismo, pe o ambién la exis encia de muchos mi os. Los mo imien os mig a o ios, es a ez inculados a cues iones de géne o, nos asoman, g acias al excelen e abajo de Rosalina Es ada, a una ealidad social igno ada ampliamen e po la His o ia o icial: la p os i ución de muje es ancesas, que po olun ad p opia o no, oma on pa e en la a a de blancas asladadas a los pue os de 143 Ve ac uz y de Buenos Ai es en el siglo XIX. Sin emba go, en la li e a u a y bibliog a ía cien í ica si encon a on una oz que con a a las emociones, penu ias e ince idumb es de sus idas “impu as” y que lle a ía al cues ionamien o de la si uación en el siglo XX. Gé a d Bo as, nos lle a a un escena io dis in o, el Pe ú del siglo XX bajo Augus o B. Leguía, y nos delei a con su econs ucción de un pasado ins umen alizado y p ác icas polí icas del espacio, inculando la música, la polí ica y la sociedad. Pa a ompe las dis in as on e as que di idían el país en odos los sen idos y en busca de la “Pa ia Nue a”, Leguía apos ó po una polí ica indigenis a po enciada po dis in os e en os cul u ales, como en época i einal, median e an iguas ies as como Amancaes. Es a nue a sensibilidad musical incula la cons ucción nacional con los indígenas. En el siguien e capí ulo, con inuamos po el ámbi o cul u al, en es e caso nos ace camos a las sensibilidades de i adas del mundo de las le as y las c ónicas pe iodís icas o li e a ias a inales del siglo XIX b asileño. Ma ina Haizen ede E zogue, de o ma magis al nos aden a en el mundo de es as sensibilidades ocalizadas desde el ámbi o u bano, a a és de la ob a de los no elis as Alcino Guanaba a y Gas ão Bousque . Desde su in e io de los au o es, nos descub en sus sensibilidades, cuyo lei mo i es la melancolía de in de siglo, sinónimo de is eza y dep esión, así como de las ans o maciones que ajo apa ejadas, que nacen como sín oma de la Mode nidad y o igen de un g an abanico de sen imien os apasionados y desga ado es. En cuan o a la e ien e ideológica que la sensibilidad aba ca, Moi a C is iá nos o ece su isión de sub e sión de las on e as simbólicas. Con el elón de ondo de los acon ecimien os de i ados de la Re olución cubana y el o den impues o po los egímenes au o i a ios as la des i ución de Pe ón, a a és de las his o ie as, i as cómicas o ebeos, la sociedad encuen a un modo de exp esión pa a sus inquie udes aco de con sus sensibilidades polí icas y a ís icas, en e la icción y la his o ia, g acias a me á o as na a i as y isuales, ca gadas de mensajes c í icos o p opaganda polí ica. Finalmen e, en el úl imo capí ulo que cie a es a ma a illosa ob a, la in es igado a Ca men O iz, nos asoma a la cons ucción de la memo ia desde un auma colec i o median e la c eación de un “A chi o”. Pa iendo de los a en ados de Mad id del 11 de ma zo de 2004, nos ace ca a la his o ia desde sen imien os iolen os 144 ecien es y nos e o ae con el duelo y el ecue do a iempos ecien es de Amé ica, especialmen e a países del Cono Su con un pasado op eso ecien e. Man iene que, jun o al ecue do de un pueblo unido po la desg acia, que compa e su dolo en espacios públicos, es án los especialis as enca gados de ecoge los, odo ello o ma pa e de la lucha con a el ol ido de las íc imas. Po an o, como podemos e que en el lib o se a a desde una di e sa ampli ud de en oques espaciales, cul u ales y c onológicos el ema de las sensibilidades, apo ando no edosos a ances pa a la His o ia, desde la his o ia de las sensibilidades. A medida que se a anza en la lec u a, la emá ica a apa al lec o al i omando conciencia de la dimensión his ó ica que se ha denos ado la gamen e y que an in e esan e esul a al ma e ializa se en es as in es igaciones. Es a ecien e o ma de hace his o ia, que pone de elie e los a ec os y las emociones que delinean los ma cos cul u ales y sensibles que de e minan las con igu aciones polí icas, demues a la impo ancia del uso de los sen idos, de los cue pos, del imagina io social, de los ínculos in e pe sonales, de los compo amien os y de las emociones; en de ini i a: las sesibilidades. Es a ob a cons i uye po an o la lucha con a el ol ido y los ol idados po la his o iog a ía o icial, sob e pe sonas que median e sus ac os ue on dando o ma a la His o ia, aún sin ene conciencia de ello. Pe o no hay mejo o ma de de ini es a excelen e ob a que en boca de sus au o es: “la memo ia del silencio con a el silencio de las memo ias y los abúes de un pasado cons an e e isi ado”. Mª Selina Gu ié ez Aguile a.