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Dinámicas territoriales y desarrollo en un contexto de globalización económica. El caso de la industria del vestido en Yucatán

Alonzo Solís, Juan Felipe de Jesús

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UNIVERSIDAD DE SEVILLA FACULTAD DE CIENCIAS ECONÓMICAS Y EMPRESARIALES DEPARTAMENTO DE ECONOMÍA APLICADA II DINÁMICAS TERRITORIALES Y DESARROLLO EN UN CONTEXTO DE GLOBALIZACIÓN ECONÓMICA. EL CASO DE LA INDUSTRIA DEL VESTIDO EN YUCATÁN TESIS DOCTORAL Presentada por: Juan Felipe de Jesús Alonzo Solís Dirigida por: Dr. D. Antonio Cano Orellana Dr. D. Manuel Delgado Cabeza Sevilla, 2015 3 A mi madre, porque a ella le debo todo lo que soy. A mi padre†, a quien extraño. A María José, por la paciencia y apoyo. A Marijó y Piloncito, por darme una razón. 5 AGRADECIMIENTOS Nacer en Yucatán es una de las cosas que le agradezco a la vida, una tierra llena de cultura, tradiciones y gente buena. Durante el siglo XX y los primeros años del presente siglo, Yucatán ha sido escenario de transformaciones económicas y sociales que han impactado en la calidad de vida de sus habitantes; algunas de estas transformaciones las he podido observar en los años que me ha tocado vivir en esta maravillosa tierra. Mi incesante deseo de comprender los porqués de estas transformaciones fue una de las principales razones de mi acercamiento a la Ciencia Económica. Por tanto, indudablemente, la elección del tema de esta tesis respondió a mi aspiración de comprender mejor los procesos económicos, que en la actualidad, afectan el desarrollo de los territorios. Espero que este trabajo permita aportar, aunque sea un granito de arena, a mejorar las condiciones de vida del pueblo yucateco. La elaboración de este trabajo no hubiera sido posible sin la ayuda y el apoyo de algunas personas a quien quiero mostrar mi agradecimiento. En primer lugar, quiero agradecer a los directores de mi tesis, Dr. D. Antonio Cano Orellana y Dr. D. Manuel Delgado Cabeza por los consejos y enseñanzas durante la realización de este documento y en general durante todo el Doctorado. Ambos, indudablemente, han influido en mi formación académica y en la forma de acercarme de manera crítica al análisis de los procesos económicos. A Antonio, también, le agradezco la paciencia y enseñanzas en las conversaciones que fueron dando forma a este trabajo en las estancias que realice en la Universidad de Sevilla. Asimismo, agradezco al conjunto de profesores del Departamento de Economía Aplicada II de la Universidad de Sevilla, en particular a Chary, Vicente y Javier, quienes amablemente me recibieron en las estancias académicas realizadas en su Departamento. En especial quiero agradecer a Estrella, por todo su apoyo en los trámites requeridos y por su buen trato. 6 Quiero, también, agradecer el Dr. D. Rodolfo Canto Sáenz, por todos los consejos para la realización de este trabajo. Es indudable que la culminación de esta tesis incluye todo el recorrido, de varios años, en que el Desarrollo de Yucatán ha sido nuestro punto de encuentro. A la Dra. Dña. Cristina Girado y Dr. D. Prudencio Mochi por compartir conmigo su pasión por el desarrollo territorial. A todos los empresarios y funcionarios relacionados con la industria del vestido en Yucatán quienes amablemente me abrieron las puertas de sus fábricas y/o oficinas y compartieron conmigo sus conocimientos y comentarios. Quiero agradecer a toda mi Familia quien me ha acompañado en estos años durante la elaboración de este proyecto. A mi madre, a quien le debo todo lo que soy y quien me dio una identidad de Universitario, que sin duda, marco mi vida. Quiero agradecerle, también, su gran esfuerzo de trabajo, para darnos una mejor vida. A mi padre, a quién extraño como compañero y amigo. Espero volver a tener la oportunidad de compartir algún día un juego con él. A mi hermana, Cesar y sobrinos quienes siempre han estado allí apoyándome. En especial quiero agradecer a María José, mi compañera durante las noches de redacción de este documento, quien me ha apoyado en la realización de este trabajo duplicándose, seguramente, su trabajo de madre. Sin el amor y comprensión de tu parte no hubiera sido posible esto. A Marijó y piloncito por ceder su tiempo para realización de este trabajo y por darme una razón para llegar a buen puerto. 7 ÍNDICE INTRODUCCIÓN ............................................................................................. 27 Introducción general ..................................................................................... 27 Objetivo de la tesis ....................................................................................... 29 Justificación .................................................................................................. 32 Estado del arte .............................................................................................. 36 Materiales y Métodos. ................................................................................... 38 Fuentes de información. ............................................................................... 39 CAPÍTULO 1. INDUSTRIALIZACIÓN Y DESARROLLO EN UN CONTEXTO DE GLOBALIZACIÓN ECONÓMICA .............................................................. 47 Introducción .................................................................................................. 47 1.1. Inicio de la relación entre industrialización y desarrollo ......................... 49 1.2. La evolución de la <<economía del desarrollo>> y las políticas de industrialización de los territorios antes del contexto actual de globalización económica. ................................................................................................... 51 1.2.1. Teoría de la modernización ............................................................. 51 1.2.2. Teoría estructuralista del desarrollo ................................................ 57 1.2.3. Teoría neomarxista de la dependencia ........................................... 60 1.2.4. Teoría neoliberal del desarrollo ....................................................... 64 1.2.5. La escuela neoinstitucionalista del desarrollo ................................. 65 1.2.6. Teorías alternativas del desarrollo .................................................. 67 1.3. Desarrollo e industrialización en un contexto de globalización económica ...................................................................................................................... 69 1.4. Emergencia de nuevas aproximaciones teóricas para explicar la industrialización en un contexto de globalización económica ....................... 72 1.4.1. Nueva división internacional del trabajo .......................................... 73 1.4.2. Acumulación flexible........................................................................ 75 1.4.3. Nueva geografía económica ........................................................... 77 1.5. Emergencia del enfoque de las Cadenas Globales de Valor o Redes Globales de Producción para analizar las perspectivas de los territorios en desarrollo ...................................................................................................... 79 8 1.6. Conectando el desarrollo, la industrialización y las Redes Globales de Producción .................................................................................................... 82 1.6.1. Perspectiva sistema-mundo ............................................................ 83 1.6.2. Cadenas de valor y las ventajas comparativas ............................... 84 1.6.3. Cadenas Globales de Valor (CGV) ................................................. 85 1.6.3.1. Algunas consideraciones al enfoque del ascenso industrial ..... 91 1.6.4. Redes Globales de Producción (RGP) ............................................ 93 1.7. Participación de las pequeñas y medianas empresas en las Redes Globales de Producción. Oportunidades y amenazas .................................. 97 Consideraciones finales del capítulo ............................................................ 99 CAPÍTULO 2. LA INDUSTRIA MUNDIAL DEL VESTIDO Y SUS DINÁMICAS EN UN CONTEXTO DE GLOBALIZACIÓN ECONÓMICA ........................... 103 Introducción ................................................................................................ 103 2.1. Características tecnológicas de la industria del vestido ....................... 104 2.1.1. Cadena de valor de la industria del vestido ................................... 104 2.1.2. Actores que participan en la cadena de valor de la industria del vestido. .................................................................................................... 107 2.1.3 Moda e industria del vestido ........................................................... 114 2.1.4 Subcontratación de la producción: Elemento característico de la industria del vestido ................................................................................ 116 2.1.5. Talleres de explotación laboral y trabajo domiciliario: imágenes ligadas a la industria del vestido a través de su historia ......................... 117 2.2. La evolución histórica de la industria mundial del vestido ligada a la regulación de su comercio por parte de los países desarrollados .............. 119 2.2.1. Los inicios industriales de la fabricación de prendas de vestir y la regulación de su comercio por parte de Inglaterra. ................................. 120 2.2.2. La influencia de Estados Unidos en el desarrollo de la Industria textil y del vestido en los países del continente asiático, tras la Segunda Guerra Mundial.................................................................................................... 121 2.2.3. La regulación por cuotas del comercio mundial de prendas de vestir y el impacto de los cambios a este marco regulatorio en los territorios en desarrollo. De 1974 2015 ........................................................................ 123 2.2.4. Acuerdo Multifibras (AMF) de 1974 a 1994 ................................... 123 9 2.2.5 Acuerdo sobre los textiles y el vestido de la Organización Mundial del Comercio de 1995 a 2004 ....................................................................... 125 2.2.6. Acuerdos preferenciales de comercio entre países ...................... 126 2.2.7. El fin del acuerdo sobre textiles y el vestido de la Organización Mundial del comercio .............................................................................. 126 2.3 Dinámicas de la industria del vestido en un escenario de globalización económica .................................................................................................. 127 2.3.1. Patrones del comercio mundial de la industria del vestido ........... 127 2.3.2. La entrada de China a la OMC y su impacto en los flujos del comercio mundial de la industria del vestido ........................................... 130 2.3.3. La finalización del sistema de regulación por cuotas del comercio mundial de la industria textil y del vestido y sus impactos territoriales. ... 132 2.3.4. Incremento de la subcontratación internacional (offshoring) ......... 137 2.3.5. Reaparición de los talleres de explotación laboral a escala mundial ................................................................................................................ 138 2.3.6. Incremento en el poder de mercado de los grandes minoristas y los distribuidores de marca ........................................................................... 141 2.3.7. Modelo de negocio basado en ofrecer y estimular el rápido cambio de la moda (Fast Fashion) ...................................................................... 145 2.4. Industria del vestido y procesos de industrialización en los territorios en desarrollo. ................................................................................................... 153 Consideraciones finales del capítulo .......................................................... 157 CAPÍTULO 3. DINÁMICAS Y EVOLUCIÓN DE LA INDUSTRIA DEL VESTIDO EN MÉXICO EN UN CONTEXTO DE GLOBALIZACIÓN ECONÓMICA ...... 159 Introducción ................................................................................................ 159 3.1. Origen y evolución de la industria del vestido en México. Breve recorrido histórico ...................................................................................................... 161 3.1.1. Orígenes de la industria del vestido en México (desde la Colonia hasta 1940) ............................................................................................. 162 3.1.2. Las cuatro etapas de la evolución reciente de la industria del vestido en México. (Desde 1940 a 2015) ............................................................ 164 3.1.2.1. Primera etapa (de 1940 a 1955). La industria del vestido orientada a proveer la demanda creciente del mercado interno .......... 164 17 ÍNDICE DE CUADROS Cuadro 1.1. Fuerzas que actúan sobre la concentración geográfica ............... 78 Cuadro 2.1. Posición de los principales minoristas de mercancías generales dentro de la lista de Fortune 500. Año 2013................................................... 109 Cuadro 2.2. Posición de los principales minoristas de ropa en la lista Fortune 500. Año 2013 ................................................................................................ 109 Cuadro 2.3. Posición de las principales manufactureras de ropa en la lista Fortune 500. Año 2013 ................................................................................... 112 Cuadro 2.4. Patrones del comercio mundial de prendas de vestir por regiones, en porcentajes. Año 2011 .............................................................................. 128 Cuadro 2.5. Principales exportadores e importadores de prendas de vestir, en miles de millones de dólares y porcentajes. Año 2011 ................................... 129 Cuadro 2.6. China: Proporción de las importaciones de prendas de vestir de las principales economías mundiales, en porcentajes y variación porcentual anual .............................................................................................................. 131 Cuadro 2.7. China: Estructura porcentual de sus exportaciones de prendas de vestir por región destino ................................................................................. 131 Cuadro 2.8. Estados Unidos: Importaciones de prendas de vestir por principales regiones de origen, en porcentajes. Años 2005 y 2011 ............... 133 Cuadro 2.9. Estados Unidos. Importaciones de prendas de vestir por principales economías de origen, en porcentajes. Años 2005 y 2011 ............ 133 Cuadro 2.10. Unión Europea. Importaciones de prendas de vestir por principales regiones de origen, en porcentajes. Años 2005 y 2011 ............... 134 Cuadro 2.11. Unión Europea. Importaciones de prendas de vestir por principales economías de origen, en porcentajes. Años 2005 y 2011 ............ 134 Cuadro 2.12. Factores de Competitividad de los grandes minoristas, fabricantes y comercializadores de marcas y sus implicaciones en el trabajo 136 Cuadro 3.1. Principales subsectores manufactureros en México, por personal ocupado. Año 2009 ........................................................................................ 168 Cuadro 3.2. Principales subsectores manufactureros en México, por número de unidades económicas. Año 2009 ................................................................... 169 18 Cuadro 3.3. Contribución a la producción bruta total, número de unidades económicas y personal ocupado de las 10 principales entidades productores de prendas de vestir en México. Año 2009 ......................................................... 171 Cuadro 3.4. Participación porcentual de los principales proveedores de prendas de vestir a Estados Unidos. Años 2000-2006 ................................... 172 Cuadro 3.5. Marcas estadounidenses que maquilaban en Tehuacán Puebla, México, durante el auge de la IME ................................................................. 193 Cuadro 3.6. Clientes principales para las exportaciones de La Laguna en el año 2000 ........................................................................................................ 196 Cuadro 3.7. Porcentaje de la población ocupada en la industria del vestido con prestaciones sociales. Año 2000 .................................................................... 202 Cuadro 4.1. Principales empresas establecidas en Yucatán en la actualidad ....................................................................................................................... 230 Cuadro 4.2. Origen de las importaciones y destino de las exportaciones de Yucatán. Año 2008 ......................................................................................... 231 Cuadro 4.3. Balanza comercial del Estado de Yucatán. Marzo de 2003. ...... 231 Cuadro 4.4. Ingresos percibidos por trabajadores en Yucatán. Marzo 2013 . 235 Cuadro 4.5. Origen y participación de capital en la IME establecida en Yucatán, año 2000. ....................................................................................................... 238 Cuadro 4.6. Distribución por rama industrial de la IME establecida en Yucatán al año 2000..................................................................................................... 238 Cuadro 4.7. Contribución de la IME al PIB de Yucatán. Años 1990-2000 ..... 243 Cuadro 4.8. Industria manufacturera en Yucatán por estratos de personal ocupado. Año 2008. ....................................................................................... 254 Cuadro 4.9. Industria manufacturera en Yucatán por estratos de personal ocupado, estructura porcentual. Año 2008 ..................................................... 254 Cuadro 4.10. Estructura del producto interno bruto de Yucatán en porcentajes. Años 1988 y 1993. ......................................................................................... 255 Cuadro 4.11. Industria manufacturera en Yucatán. Participación en el valor de la producción y el empleo. Años 1988 y 1993 ................................................ 256 Cuadro 4.12. Tasa de crecimiento en la industria manufacturera de Yucatán, en porcentajes. Años 1988-1993 .................................................................... 257 Cuadro 4.13. Indicadores de las actividades manufactureras en Yucatán según intensidad tecnológica, en porcentajes. Año 2003 ......................................... 267 19 Cuadro 4.14. Sectores manufactureros según intensidad tecnológica en México ............................................................................................................ 269 Cuadro 4.15. Evolución del número de unidades económicas de la industria manufacturera de Yucatán, según intensidad tecnológica. Años 2003-2008 . 270 Cuadro 4.16. Evolución del personal ocupado en la industria manufacturera de Yucatán, según intensidad tecnológica. Año 2003-2008 ................................ 271 Cuadro 4.17. Evolución del valor agregado generado en la industria manufacturera de Yucatán según intensidad tecnológica. Años 2003-2008 .. 272 Cuadro 5.1. Las diez entidades federativas en México con mayor porcentaje de personal ocupado dedicado a la confección de prendas de vestir. Año 1988 286 Cuadro 5.2. Unidades económicas y personal ocupado dedicado a la confección de prendas de vestir en Yucatán. Año 1988 ................................ 287 Cuadro 5.3. Crecimiento de la industria de confección de prendas de vestir en Yucatán, en unidades y porcentajes. Años 1988-1993 .................................. 293 Cuadro 5.4. Industria maquiladora de exportación establecida en Yucatán en 1990, por rama de actividad, en unidades y porcentaje ................................. 300 Cuadro 5.5. Principales empresas maquiladoras de la rama del vestido establecidas en Yucatán y sus vínculos territoriales ...................................... 306 Cuadro 5.6. Número de plantas maquiladoras de exportación establecidas en municipios rurales de la zona henequenera en 1999 ..................................... 310 Cuadro 5.7. Rama productiva de las maquiladoras de exportación establecidas en la zona henequenera en 1999 ................................................................... 311 Cuadro 5.8. Número total de unidades económicas dedicadas a la fabricación de prendas de vestir en Yucatán por estrato de tamaño de empresa, Año 2009, en unidades y porcentajes.............................................................................. 320 Cuadro 5.9. Fabricación de prendas de vestir. Valor de la producción en pesos y porcentaje de contribución al total de la producción por estrato de tamaño de empresa. Yucatán. Año 2009 ......................................................................... 321 Cuadro 5.10. Industria manufacturera en Yucatán. Distribución del personal ocupado por subsector manufacturero. Año 2009 .......................................... 324 Cuadro 5.11. Industria manufacturera en Yucatán. Distribución de unidades económicas por subsector manufacturero. Año 2009 .................................... 324 Cuadro 5.12. Industria manufacturera en Yucatán. Distribución del valor agregado generado por subsector manufacturero. Año 2009 ........................ 325 20 Cuadro 5.13. Industria manufacturera en Yucatán. Participación en el valor agregado manufacturero nacional de sus correspondientes subsectores. Año 2009 ............................................................................................................... 325 Cuadro 5.14. Distribución geográfica de la Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación (IMMEX) en México, número de establecimientos por entidad federativa. Año 2014 ........................................ 327 Cuadro 5.15. Distribución por actividad económica de la IMMEX localizada en Yucatán. Año 2014. ........................................................................................ 328 Cuadro 5.16. Las 10 principales localidades de Yucatán con el mayor número de unidades económicas dedicadas a la confección de prendas de vestir .... 329 Cuadro 5.17. Valor agregado y remuneraciones totales por personal ocupado en Yucatán, Kimbilá y Tekit. Cifras en miles de pesos. Año 2009 .................. 336 Cuadro 5.18. Distribución de las unidades económicas encuestadas por periodo de inicio de actividades. .................................................................... 338 Cuadro 5.19. Unidades económicas encuestadas registradas como IMMEX por periodo de inicio de actividades ..................................................................... 339 Cuadro 5.20. Distribución de las unidades económica encuestadas por número de empleados, en unidades y porcentajes ..................................................... 340 Cuadro 5.21. Principales tipos de prendas de vestir confeccionadas en las unidades económicas encuestadas ............................................................... 342 Cuadro 5.22. Distribución de las unidades económica encuestadas por origen de capital ........................................................................................................ 344 Cuadro 5.23. Distribución de las unidades económica encuestadas por mercados que atienden. ................................................................................. 345 Cuadro 5.24. Distribución de las unidades económicas encuestadas por canales de distribución que utilizan ................................................................ 345 Cuadro 5.25. Distribución de las unidades económicas encuestadas por tipos de clientes ...................................................................................................... 347 Cuadro 5.26. Distribución de las unidades económicas por el porcentaje de su producción que es maquila para terceros ...................................................... 348 Cuadro 5.27. Distribución de las unidades económicas encuestadas por el tipo de unidades económicas que subcontrata para la realización de parte de su producción ...................................................................................................... 349 21 Cuadro 5.28. Relación de las unidades económicas encuestadas con la IME ....................................................................................................................... 349 Cuadro 5.29. Relación de las unidades económicas encuestadas con minoristas, comercializadoras y fabricantes de marca en el extranjero ......... 350 ÍNDICE DE GRÁFICAS Gráfica 2.1. Patrones del comercio de prendas de vestir por regiones. Año 2011 ............................................................................................................... 127 Gráfica 2.2. China: Evolución de la participación relativa de sus exportaciones en el mercado mundial de prendas de vestir. 1980-2012 ............................... 130 Gráfica 2.3. Evolución en la participación en las exportaciones mundiales de prendas de vestir de los principales países exportadores al término del Acuerdo sobre los Textiles y el Vestido de la OMC. Años 2005-2012 .......................... 135 Gráfica 2.4. Consumo promedio per cápita por unidad de ropa y zapatos en un año. Países seleccionados en América Latina ............................................... 148 Gráfica 3.1. Contribución de la industria del vestido al PIB nacional y manufacturero en México. Años 1993-2013 ................................................... 170 Gráfica 3.2. Participación de la industria del vestido en las exportaciones nacionales. 1993-2007 ................................................................................... 172 Gráfica 3.3. Los 10 principales exportadores de prendas de vestir en el mundo en 2011. (Exportaciones en miles de millones de dólares) ............................ 172 Gráfica 3.4. Crecimiento porcentual promedio del PIB y del PIB per cápita en México (1963-2013) ....................................................................................... 197 Gráfica 3.5. Índice del salario mínimo real en México (1976-2013) ............... 197 Gráfica 3.6. Exportaciones de México por tipo de mercancías, en porcentajes. Año 2012 ........................................................................................................ 204 Gráfica 3.7. Exportaciones industriales de México por contenido tecnológico, en porcentajes de las exportaciones totales. Año 2006 ................................. 205 Gráfica 3.8. Porcentaje de insumos nacionales e importados de la Industria Manufacturera y Maquiladora de Exportación en México. (2007-2014) ......... 206 Gráfica 3.9. Fabricación de insumos textiles. Total de unidades económicas en México ............................................................................................................ 208 22 Gráfica 3.10. Fabricación de insumos textiles. Personal ocupado total en México ............................................................................................................ 208 Gráfica 3.11. Fabricación de insumos textiles. Valor de la producción en México a precios de 2003 .............................................................................. 208 Gráfica 4.1. Número de maquiladoras de exportación localizadas en Yucatán. Años 1990-2006 ............................................................................................. 237 Gráfica 4.2. Empleos generados por la IME localizada en Yucatán. Años 1990- 2006 ............................................................................................................... 239 Gráfica 4.3. Crecimiento e ingreso en entidades mexicanas. Años 1995-2001 ....................................................................................................................... 242 Gráfica 4.4. Valor de la producción, consumo intermedio y valor agregado de la IME establecida en Yucatán. En miles de pesos, a precios de 1993. Años 1990- 2004 ............................................................................................................... 243 Gráfica 4.5. Crecimiento e ingreso en los Estados mexicanos. Años 2003-2013 ....................................................................................................................... 246 Gráfica 4.6. Ocupados por posición de trabajo en Yucatán. Años 2000 y 2013. ....................................................................................................................... 275 Gráfica 4.7. Ocupados por rama de actividad económica en Yucatán. Año 2000 y 2013. ................................................................................................... 276 Gráfica 4.8. Tasa porcentual de desocupación por entidad federativa. Octubre 2014 ............................................................................................................... 276 Gráfica 4.9. Tasa de desempleo en Yucatán, México. Años 2006-2013 ....... 277 Gráfica 4.10. Remuneraciones reales por persona ocupada en los establecimientos manufactureros con programa IMMEX. Promedio mensual en pesos. Años 2012-2014 ................................................................................. 277 Gráfica 4.11. Ingreso promedio de la población ocupada. Pesos mensuales. Cuarto trimestre de 2013 ................................................................................ 277 Gráfica 4.12. Tasa de informalidad laboral .................................................... 278 Gráfica 4.13. Evolución del ITLP-IS (ENOE). Yucatán. Primer trimestre 2005 – segundo trimestre 2014 .................................................................................. 278 Gráfica 4.14. Ingreso Laboral per cápita, Yucatán. Primer trimestre 2005 – segundo trimestre 2014 .................................................................................. 279 Gráfica 5.1. Número de maquiladoras de exportación instaladas en Yucatán entre 1990 a 2006 .......................................................................................... 307 23 Gráfica 5.2. Personal ocupado en la IME establecida en Yucatán de la industria textil, prendas de vestir e industria del cuero. 1990-2004 ................ 308 Gráfica 5.3. Valor de la producción, consumo intermedio y valor agregado de la IME establecida en Yucatán de la industria textil, prendas de vestir e industria del cuero. En miles de pesos, a precios de 1993. Años 1990-2004 ............... 309 Gráfica 5.4. Remuneración salarial media anual en pesos en la IME establecida en Yucatán de la industria textil, prendas de vestir e industria del cuero, a precios de 2002. Años 1990-2004 .................................................... 310 Gráfica 5.5. Índice real del valor de las exportaciones totales en Yucatán y de su industria textil y confección. Base 2002 (2002-2008) ................................ 313 Gráfica 5.6. Fabricación de prendas de vestir. Número de unidades económicas en Yucatán según estrato de personal ocupado. Año 2009 ....... 320 Gráfica 5.7. Fabricación de prendas de vestir. Contribución a la producción total según estrato de personal ocupado. Yucatán. 2009 .............................. 320 Gráfica 5.8. Fabricación de prendas de vestir. Personal ocupado según estrato de personal ocupado. Yucatán. Año 2009 ..................................................... 321 Gráfica 5.9. Distribución geográfica de la IMMEX ubicada en Yucatán. Año 2014, Empresas. ............................................................................................ 327 ÍNDICE DE MAPAS Mapa 4.1. Localización del Estado de Yucatán, México ................................ 221 Mapa 4.2. Porcentaje de población en situación de pobreza en Yucatán. Año 2010 ............................................................................................................... 233 Mapa 4.3. Municipios con mayor porcentaje de población en situación de pobreza en Yucatán. Año 2010 ...................................................................... 234 Mapa 4.4. Porcentaje de población en situación de pobreza extrema en Yucatán. Año 2010 ......................................................................................... 234 Mapa 5.1. Distribución geográfica de IME en el Estado de Yucatán en el año 2004 ............................................................................................................... 312 Mapa 5.2. Distribución geográfica de la Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación (IMMEX) en México ........................................... 326 ÍNDICE DE FIGURAS 24 Figura 2.1. Cadena de Valor del Vestido ....................................................... 105 Figura 3.1. Estructura de la redes de producción bajo la modalidad de maquila de exportación ................................................................................................ 187 ÍNDICE DE IMÁGENES Imagen 2.1.Imágenes del incendio sucedido en la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist en la ciudad de Nueva York el 25 de marzo de 1911 .................... 118 Imagen 2.2. Condiciones del área de trabajo en la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist en Nueva York después del incendio del 25 de marzo de 1911 .... 118 Imagen 2.3. Dibujo publicado en la prensa estadounidense, después del incendio en la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist en Nueva York sucedido el 25 de marzo de 1911 .................................................................................. 119 Imagen 2.4. Incendio en la fábrica Tazreen Fashions Ltd., situada en Dhakar, capital de Bangladesh el 24 de noviembre de 2012 ....................................... 139 Imagen 2.5. Derrumbe del edificio del Distrito de Savar, en la capital de Bangladesh, ocurrido el 24 de abril de 2013 .................................................. 139 Imagen 2.6. Vista satelital del Mar Aral en 1989 y 2008 ................................ 151 Imagen 2.7. Barco abandonado cerca de la ciudad de Aral .......................... 152 Imagen 3.1. Contaminación provocada por las maquiladoras en el municipio de Tehuacán, Puebla .......................................................................................... 212 Imagen 3.2. Desecho de agua color azul originada por las lavanderías de pantalones de mezclilla localizadas en el municipio de Tehuacán, Puebla .... 213 Imagen 5.1. Huipil yucateco........................................................................... 288 Imagen 5.2. Terno yucateco .......................................................................... 288 Imagen 5.3. Traje típico para el trabajo de mestizo yucateco ........................ 288 Imagen 5.4. Vestimenta de fiesta de mestiza y mestizo yucatecos ............... 289 Imagen 5.5. Guayabera yucateca .................................................................. 289 Imagen 5.6. Blusa con bordados producida en Yucatán ............................... 290 Imagen 5.7. Vestido con bordado, producido en Yucatán ............................. 290 Imagen 5.8. Taller de confección de prendas de vestir situado en Kimbila, Yucatán con más de 20 años de existencia ................................................... 330 25 Imagen 5.9. El Gobernador del Estado de Yucatán inaugura la Semana de Yucatán en la Ciudad de México, edición 2014. Atrás se puede observar dos stands con prendas de vestir con bordados yucatecos .................................. 330 Imagen 5.10. Artesana yucateca en un stand de la Semana de Yucatán en la Ciudad de México, edición 2014 .................................................................... 331 Imagen 5.11. Fotografias que utiliza una de las principales firmas yucatecas en su página de Internet para promocionar la marca de ropa que ha creado para comercializar prendas de vestir con bordados de punto de cruz a escala nacional e internacional .................................................................................. 331 Imagen 5.12. Fotografía tomada de la página web Corporativa de una empresa yucateca de la industria del vestido que muestra a una de las artesanas que labora para ella realizando los bordados de las prendas de vestir ................. 332 Imagen 5.13. Fábrica de confección de prendas de vestir situada en Tekit, Yucatán, que maquila en promedio 2 mil prendas a la semana ..................... 333 Imagen 5.14. Presentación de la primera colección del programa Stilo Yucatán, la cual se presenta como la fusión de las tradiciones mayas con la alta costura ....................................................................................................................... 356 Imagen 5.15. Autoridades gubernamentales de Yucatán en la Inauguración de la primera boutique del programa Stilo Yucatán en el año 2011 .................... 357 Imagen 5.16. Presentación de la inciativa gubernamental para elevar la competitividad de la industria local del vestido ante empresarios de la rama, cámaras empresariales, y el sector académico. Enero de 2015 .................... 360 32 del análisis de los siguientes aspectos: origen, evolución, procesos que se consideran del tipo path-dependent, su relación con el territorio y las dinámicas que se presentaron en ella después de la inserción del territorio yucateco a las redes de suministro de prendas de vestir hacia Estados Unidos. Por último, se incluyen las conclusiones obtenidas del análisis de los capítulos anteriores, las cuales permiten presentar una síntesis de los principales hallazgos del estudio de caso realizado. Justificación Este trabajo se encuadra en la línea de análisis sobre los impactos que producen la reestructuración económica global en los territorios periféricos, así como las posibilidades y/o restricciones que estos “nuevos” procesos ofrecen para su desarrollo. Esta línea de análisis ha cobrado fuerza a partir de la década de los ochenta del pasado siglo ante la evidente influencia de estos procesos en el desarrollo económico de los territorios periféricos y la gran diversidad de resultados (outputs) observados. Asimismo, el contenido del presente trabajo se inserta en el debate sobre las implicaciones que trae esta nueva organización de la producción en las políticas de fomento industrial de los territorios periféricos. En años recientes, diversos organismos internacionales y autores han sugerido que en una dinámica de globalización económica la industrialización de los territorios periféricos pasa por insertar a su industria local en las RGP y que, por tanto, las políticas de fomento industrial deben centrarse en este aspecto. En este sentido, nuestro análisis busca aportar elementos que contribuyan a una mejor elaboración de las políticas de fomento industrial. Los procesos de reestructuración del capital trasnacional tras la crisis de los setenta del siglo pasado han provocado cambios en la organización de la producción que han modificado la forma en la cual los territorios periféricos se insertan en la economía global. La producción de bienes y servicios en gran medida se organizan a través de las llamadas Redes Globales de Producción 33 lideradas por las grandes empresas transnacionales. A partir de la década de los ochenta del siglo pasado han surgido diferentes estudios que ofrecen nuevos elementos para explicar dichos procesos (Capdevielle, 2007; Delgado Cabeza, 2006; Dicken, 2007; E. D. Dussel Peters, 2008; Gereffi & Korzeniewicz, 1994; Gereffi, 2001; J Humphrey & Schmitz, 2000; Humprey & Schmitz, 2002; R. Kaplinsky, 2013; Kosacoff & López, 2008; Stamm, 2004). Sin embargo, a pesar de que las causas y procesos que han motivado esta compleja organización de la producción han sido ampliamente señaladas, lo que es menos evidente es el efecto que tiene la globalización de las redes de producción sobre las pequeñas y medianas empresas (PYMES), las cuales son más seguidoras que líderes en este proceso (OCDE, 2008a). Desde el punto de vista teórico, este trabajo utiliza los diversos aportes que han surgido en los últimos años para analizar las dinámicas y sus efectos en el desarrollo de los territorios periféricos ante la globalización de los procesos productivos como consecuencia del cambio de modelo de acumulación de los territorios centrales. Dicho fenómeno dinámico y sistémico es resultado de la evolución histórica del comercio internacional y en especial de las empresas transnacionales, las cuales son los actores principales que dan forma al proceso al definir sus estrategias ante las nuevas formas globales de competir y cooperar. Existe un amplio consenso en cuanto a que los territorios no se insertan de la misma forma en estos procesos, sino que aquellos se ven afectados por diversos factores económicos, históricos, institucionales y culturales que marcan su inserción y evolución (Bernhardt, 2013; Coe, Hess, Yeung, Dicken, & Henderson, 2004; Delgado Cabeza & Sánchez Fernández, 1999; Dicken, 2007; Ferrando, 2013; Gereffi, 2001; Henderson, Dicken, Hess, Coe, & Yeung, 2002). La interacción entre lo global y lo local produce un resultado específico para cada caso. Para Manuel Delgado y Jesús Sánchez (1999), los territorios son construcciones sociales resultado de procesos que van modulando sobre ellos pueblos, historias y culturas diversas. 34 La elección de la economía del Estado de Yucatán (México) como ámbito territorial de análisis y la industria del vestido como objeto de estudio, se basa en las siguientes consideraciones:  Una de las industrias más globalizadas e icono de los efectos de la globalización en los sectores productivos es la industria mundial de vestido (R. Appelbaum et al., 2005; R. Appelbaum, 2005; Dicken, 2007; Gereffi & Memedovic, 2003; Rosen, 2002). En los últimos años, la intensa competencia global de esta industria ha impulsado su restructuración, que se ha manifestado en la fragmentación global de sus procesos productivos y la participación de cada vez más territorios periféricos en las redes de proveeduría de ropa confeccionada hacia los territorios centrales.  En los últimos treinta años, se han producido en México fuertes transformaciones económicas e institucionales relacionadas con la liberalización de la economía y la apertura comercial. Uno de los hechos más singulares es el cambio de modelo de desarrollo basado en la industrialización por sustitución de importaciones (ISI) al modelo de industrialización orientado a las exportaciones (IOE), como consecuencia de su integración progresiva a la economía global. La firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), en 1994, fue el detonante que marcó la inserción de la industria del vestido de Yucatán a las RGP comandadas por grandes compañías transnacionales.  Bajo este nuevo modelo de industrialización, a partir de 1984, las políticas de fomento industrial de Yucatán se orientaron a difundirlo en los mercados internacionales como un territorio con diversas ventajas para ser un centro maquilador hacia el exterior. El supuesto era que la atracción de la industria maquiladora de exportación (IME) al territorio ayudaría a encadenar la incipiente industria local a los mercados de exportación y ello apoyaría el proceso de industrialización del Estado. 35  El hecho fue que, después de la firma del TLCAN, diferentes empresas trasnacionales vieron en el Estado yucateco un territorio con potencial de convertirse en un centro de confección de prendas de vestir para el mercado estadounidense. Su cercanía geográfica lo hacía un territorio con las características idóneas para el desarrollo de un centro de producción de prendas de vestir por las posibilidades de responder con mayor rapidez a los cambios de moda. A partir de ese momento, el Estado de Yucatán comenzaba su participación en las redes globales del vestido.  La importancia económica y social de la industria del vestido en Yucatán, la cual llegó a ser la rama manufacturera de mayor generación de número de empleos y exportaciones durante la segunda parte de la década de los noventa del pasado siglo y los primeros años del siglo XXI, situación que emanó principalmente del crecimiento importante de la llamada Industria Maquiladora de Exportación (IME). Fenómeno explicado por la inserción de Yucatán a las redes globales de suministro de prendas de vestir a Estados Unidos, impulsada por grandes corporaciones transnacionales de capital extranjero.  Las expectativas que se generaron en Yucatán en cuanto a que el cambio de modelo de desarrollo de México, ligado a la integración con la economía global y a la estrategia de industrialización orientada a las exportaciones, lo convertiría en uno de los territorios “ganadores” de estos procesos, al incrementarse de manera substancial y en un periodo muy corto de tiempo las exportaciones manufactureras y el crecimiento de la industria del vestido en las áreas rurales, situación muy favorable para el Estado después de que durante la década de los ochenta y noventa se habían impulsado diversas políticas públicas para reorientar a la economía yucateca ante la caída de la industria henequenera. La inserción del Estado en la economía global parecía ser la solución para acelerar su proceso de industrialización e impulsar un desarrollo económico que proporcionara mejores condiciones de vida a sus habitantes. 36  La caída vertiginosa que ha tenido la IME en territorio yucateco, durante la primera década del siglo XXI al cerrarse gran cantidad de empresas de este tipo y generar la pérdida de un número importante de empleos en la rama. Lo cual ha traído una preocupación en los responsables de las políticas de fomento económico del Estado de Yucatán sobre el futuro de la industria del vestido en Yucatán en un contexto de globalización económica. Estado del arte Transformaciones de la industria mundial del vestido, en un contexto de globalización económica, y su impacto en el desarrollo de los territorios periféricos Durante los últimos años del siglo pasado y los primeros años del presente siglo han emergido diversos estudios que analizan las implicaciones de las transformaciones en la organización de la producción y comercio de la industria mundial del vestido en el desarrollo económico de los territorios periféricos. Algunos de estos estudios se han centrado en el impacto que ha traído, para los territorios periféricos, los cambios en el marco regulatorio del comercio mundial de productos textiles (en especial el término de las regulaciones por cuotas, a partir del año 2005) (Appelbaum, 2005; Appelbaum, Bonacich, & Quan, 2005). Asimismo, otros estudios han analizado las perspectivas que tienen los territorios periféricos al participar en las RGP de la industria del vestido (Bernhardt, 2013; Gereffi & Memedovic, 2003). Algunos estudios han documentado diversas dinámicas observadas en estos años ligadas a las transformaciones de la industria mundial del vestido; tales como dinámicas en el trabajo (Rosen, 2002) y en la sustentabilidad del modelo de negocio (Allwood, Laursen, Malvido de Rodríguez, & Bocken, 2006). Además, debido a los diferentes resultados observados en el desarrollo económico de los territorios periféricos que participan en las RGP de la industria del vestido, en años recientes se han incrementado el número de 37 estudios de casos, realizados por académicos, que analizan lo observado en estos contextos. Así, se ha realizado estudios de casos de la industria del vestido en Marruecos (Rossi, 2013), Marruecos y Rumania (Plank et al., 2012), el Este de Europa (Smith et al., 2014), Lesoto (Staritz & Morris, 2013), Vietnam (Thang Pham, 2010), y México (J Bair & Gereffi, 2003). México: la IME y su industria del vestido El crecimiento de la IME en la mayor parte del territorio mexicano, a partir de la década de los noventa, incentivada, aún más, con la firma del TLCAN, ha hecho emerger una vasta literatura sobre el tema desde diferentes perspectivas. Así, algunos autores han analizado sus efectos en la economía Mexicana (Capdevielle, 2007) (Moreno-brid, Rivas Valdivia, & Santamaría, 2005) (Martínez, 2004) (Dussel Peters, 1997). También se han estudiado algunas dinámicas ligadas al modelo maquilador de exportación, en especial en el trabajo (Toledo & Bouzas, 2002), (de la O. & Medina, 2008). Por otra parte, la inserción del territorio mexicano en las RGP de la industria del vestido, ocurrido en mayor medida, a partir de la década de los noventa, y las dinámicas que se observaron en las entidades mexicanas participantes y, en general, en la industria del vestido Mexicana han sido documentadas por diversos autores (García de León, 2008) (Alonso, 1997) (Castro, 2004)(García de León, 2005) (Martínez de Ita, Sánchez Daza, & Campos Ríos, 2006) (Patlán & Delgado, 2009). La inserción de Yucatán en las RGP y las dinámicas observadas en su economía e industria del vestido. Las dinámicas observadas en los últimos años en la economía yucateca, ligadas a su inserción en las RGP, han hecho emerger diversos estudios de académicos sobre el tema. Se han realizado estudios que, en general, hablan sobre las transformaciones en la economía yucateca debido al cambio del modelo de desarrollo de México (Ramírez, 2006) (García de Fuentes, Pérez Medina, & Espejo-Saavedra, 1996); sobre los impactos de la IME en las 38 comunidades rurales yucatecas (Albornoz, 2001) (Gaultier, 2006) (Becerril, Ortiz, & Albornoz, 2012). También se ha analizado las política públicas que han favorecido la llegada de la IME al territorio yucateco (Canto, 2001) y los impactos en el desarrollo regional (Biles, 2004 & 2010) Por otra parte, debido a que la mayoría de la IME establecida en Yucatán fue de la rama industrial del vestido, han emergido estudios de varios académicos que han documentado su evolución. Sin embargo la mayor parte de estos estudios se han centrado en documentar el impacto en la mano de obra yucateca y, en general, en las dinámicas laborales (Castilla & Torres, 2010), (Ramos & Quintanilla, 2006) (Castilla & Torres, 2007). Aunque estos estudios han hecho importantes contribuciones para comprender las dinámicas de la IME en Yucatán, existe poca literatura que enfoque su análisis sobre su impacto en la industria local del vestido y, en general, en el proceso de industrialización del territorio yucateco. Materiales y Métodos. Para la realización de esta tesis reconocemos la importancia del pluralismo cognoscitivo, propio de las ciencias sociales, como vía de acceso a la realidad social a estudiar. Lo anterior debido a que como dice Miguel Beltrán: La realidad social es producto histórico del juego de las partes de que consta y de los individuos que las componen, siendo estos a su vez también producto histórico del conjunto, y ello en una interacción inextricable de lo que el animal humano tiene de herencia genética y de gerencia cultural ... realidad social, que como objeto de estudio, de una complejidad inimaginable, impone la penosa obligación de examinarlo por arriba y por abajo, por dentro y por fuera, por el antes y por el después, desde cerca y desde lejos; pensarlo, contarlo, medirlo escucharlo, entenderlo, comprenderlo, historiarlo, describirlo y explicarlo (Beltrán, 1985, p. 8). Pluralismo cognoscitivo de lo social que entraña consecuentemente un pluralismo metodológico y tecnológico (Beltrán, 1985). Por tanto, para aproximarnos a la realidad social estudiada en esta tesis, utilizamos diversos métodos, a saber: 1) el método histórico; 2) el método cualitativo; 3) el método cuantitativo; 4) el método comparativo; y 5) el método crítico racional. 39 Se utilizó el método histórico al considerar que la realidad social presente es constructo de las transformaciones sociales, culturales, políticas y económicas que se han sucedido a lo largo de la historia; y las instituciones son configuradas a través de su trayectoria. La inclusión de aspectos históricos para el análisis de nuestro objeto de estudio en el presente, tiene el propósito de conocer, explicar y comprender el porqué de su situación actual. De igual forma, reconociendo la existencia de complementariedad entre los enfoques cualitativos-cuantitativos para un mejor análisis de la realidad social (Ortí, 1995); en esta tesis se empleó una combinación de ambos métodos. El método cualitativo, al acercarnos a través de la observación directa y las entrevistas semi-estructuradas a la comprensión del objeto de estudio para su explicación; y el método cuantitativo, mediante la aplicación de una encuesta y el análisis de datos estadísticos de fuentes secundarias, que nos permiten obtener tendencias, estructuras y realidades cuantificables. Utilizamos el método comparativo debido a que reconocemos la importancia de examinar diferentes contextos (geográficos, sociales y temporales) para ayudar a analizar una sociedad dada y el descubrimiento de relaciones causales (Beltrán, 1985). Fue importante, por tanto, en esta tesis la inclusión y descripción de otros territorios en donde la industria del vestido es, también, de importancia social y económica. Finalmente se utilizó el método critico-racional al valorar que el conocimiento es un medio y no un fin en sí mismo. Por tanto nuestro propósito es la observación de los hechos para analizarlos y confrontarlos con la realidad social a la que aspiramos. Fuentes de información. El desarrollo de la tesis ha requerido una amplia revisión documental y recopilación de datos, con el objeto de identificar y analizar las principales 40 dinámicas territoriales en la industria del vestido tanto a nivel mundial, nacional (México) y local (Yucatán) en un contexto de globalización económica. Como primer término, para asociar los conceptos de <<desarrollo>> e <<industrialización>> (Capítulo 1), se realizó una revisión bibliográfica de las principales aproximaciones teóricas de la <<economía del desarrollo>> para analizar su evolución acerca de la naturaleza y causas del “subdesarrollo” de los países periféricos. En esta revisión, nos centramos en identificar lo que cada perspectiva teórica considera como los determinantes para la industrialización de un territorio, misma que mostramos está asociada a la idea de “desarrollo” que cada una de ellas considera. Asimismo, se analizaron los principales enfoques que, en la actualidad, utilizan el marco de las Redes Globales de Producción para analizar las perspectivas de desarrollo de los territorios periféricos participantes. Para identificar las principales dinámicas de la industria mundial del vestido en un contexto de globalización económica (Capítulo 2), se realizó un revisión documental de diversos autores y organizaciones que han analizado tanto su evolución histórica como los impactos territoriales en los territorios participantes, asociados a los cambios institucionales del comercio mundial en los últimos años, y a la “nueva” forma de organización productiva en dicha industria. Así mismo, se analizaron fuentes hemerográficas que han documentado diversas dinámicas de la industria mundial del vestido en un contexto de globalización económica. Para analizar las dinámicas y evolución de la industria del vestido en México en un contexto de globalización económica (capítulo 3), se realizó una revisión bibliográfica de diversos autores y organizaciones que las han documentado, en especial, durante las dos últimas décadas del siglo pasado y los primeros quince años de este siglo, periodo en que México ha impulsado su industrialización bajo un modelo orientado a las exportaciones y el territorio mexicano participa en las redes de suministro de prendas de vestir hacia el mercado estadounidense. Asimismo, a través de datos estadísticos de fuentes oficiales, se analizó diversos indicadores económicos y sociales para analizar 41 la evolución de la industria del vestido mexicana en el periodo de estudio. Por último, a través de fuentes bibliográficas y hemerográficas se documentaron diversas dinámicas que se han presentado en Estados mexicanos que destacan por su producción en la industria nacional del vestido y que participan en estas Redes Globales de Producción. Para poder analizar los efectos de la inserción de Yucatán en las RGP, su incidencia en la industria del vestido, en particular, y en su industrialización (capítulo 4), se realizó un análisis, a través de revisiones bibliográficas, de los procesos histórico-económicos que han dado forma a la economía yucateca actual y las principales dinámicas que se han presentado después de su inserción en la economía global. Asimismo, por medio de fuentes estadísticas oficiales se presentó la evolución de la economía yucateca en un contexto de globalización económica; centrándonos, principalmente, en evaluar las transformaciones ocurridas en la industria manufacturera yucateca en el periodo de estudio y su incidencia en el desarrollo de la población yucateca. Para la realización del estudio de caso (Capítulo 5), se han utilizado tanto fuentes de información primaria como secundarias. Las fuentes primarias fueron: 1) Encuesta a una muestra de empresas de la industria local del vestido en Yucatán (Ver anexo 1) 2) Entrevistas a personas claves de la industria del vestido (Ver anexo 2). 3) Observación directa realizada a través de un estudio de campo en las poblaciones de Kimbilá y Tekit, ambas de Yucatán, especializadas en la confección de prendas de vestir, así como en talleres de confección localizados en Mérida, capital del Estado de Yucatán. Fuentes secundarias: 1) Hemerográficas. 2) Estadísticas de organismos internacionales y de organismos oficiales en México. 48 mejores políticas y/o estrategias para acelerar los procesos de industrialización de los territorios “subdesarrollados”. A través del tiempo, los postulados de la <<economía del desarrollo>> han evolucionado, en sintonía con los cambios acontecidos en las condiciones económicas y sociales de la economía mundial. En los últimos 35 años las transformaciones en los procesos de acumulación a escala mundial, agrupados bajo la denominada globalización económica, han hecho resurgir de nuevo este debate. La aparición de “nuevos” procesos económicos que complejizan las dinámicas territoriales y aumentan la heterogeneidad de los resultados observados en diferentes países, no son fácilmente explicables a través de las teorías del desarrollo existentes. Ante esto, diversos autores y organismos mundiales 6 , han planteado la necesidad de repensar la teoría del desarrollo económico bajo el contexto de globalización económica, con el fin de comprender mejor su naturaleza, las causas y la elección de las “mejores” políticas para acelerar las tasas y la calidad del proceso de desarrollo de los países periféricos. En este primer capítulo, se analiza la evolución de las distintas aproximaciones teóricas acerca de la naturaleza y causas del “subdesarrollo” de los países periféricos. Nos interesa mostrar los determinantes que cada concepción teórica considera que explican la industrialización de un territorio misma que consideramos está ligada a la evolución de la idea de “desarrollo” y la manera de alcanzarlo. En específico nos centraremos en tres aspectos importantes para esta tesis: 1) la visión que cada una de ellas tiene sobre la relación entre 6 En los últimos años, diversos autores y organismos mundiales, han publicado documentos y organizado foros que han expresado la necesidad de repensar las teorías de la economía del desarrollo, debido a los “nuevos” procesos de globalización de la actividad económica, entre los cuales cabe mencionar a: Ha- Joon Chang con el libro denominado Rethinking Development Economics (Chang, 2003); el Instituto de Investigación de las Naciones Unidas para el Desarrollo Social, que en 2001 convocó a una reunión en Ciudad de Cabo, Sudáfrica, cuyo objetivo fue desarrollar el tema que denominó The Need to Rethinking Development Economics, en la cual se presentaron trabajos relacionados con este tema destacando el de Thandika Mkandawire (Mkandawire & Rodríguez, 2001); el Banco Mundial realizó en 1999, en la ciudad de Dubrovnik, Croacia, el simposio el Futuro de la Economía del Desarrollo del cual se editó, con los trabajos presentados, el libro Fronteras de la economía del desarrollo. El futuro en perspectiva. Editado por Gerald M. Meier y Joshep E. Stiglitz (Meier & Stiglitz, 2002). En 2007, el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) publicó el libro Repensar la Teoría del Desarrollo en un contexto de globalización. Homenaje a Celso Furtado (Vidal & Guillen Coords., 2007), que contiene varias aportaciones de autores Cepalinos, que en 2004 habían convocado a una Conferencia en la Ciudad de Río de Janeiro Brasil para tratar la propia idea de “desarrollo”. 49 industrialización y desarrollo económico, 2) los factores que, bajo sus perspectivas, explican la industrialización de un territorio, y 3) las estrategias propuestas, por cada una de las perspectivas teóricas para impulsar la industrialización de un territorio. Antes de iniciar con nuestro análisis es impórtate definir, para los objetivos de esta tesis, lo que entendemos por <<desarrollo>>. Es importante mencionar que como toda categoría normativa dicho concepto tienen un anclaje histórico, es decir, un punto de partida 7 y una evolución. Dentro de la Ciencia Sociales la evolución del debate sobre el <<desarrollo>> lo ha llevado a tener una naturaleza polisémica, misma muestra la complejidad del concepto. Sin embargo, para los objetivos de este trabajo y con el afán de simplificar nuestro análisis entenderemos por <<desarrollo>> en general como la mejora en las condiciones de vida de los habitantes de un territorio. Bajo esta lógica la industrialización de un territorio, como ya se mencionó, impulsaría un crecimiento económico sostenible, la elevación de los niveles de vida y la “modernización” social en el territorio, misma que le permitirán reducir la pobreza, y mejorar su cohesión social. 1.1. Inicio de la relación entre industrialización y desarrollo ¿En qué momento de la historia del pensamiento económico se establece la relación entre industrialización de un territorio como sinónimo de desarrollo? Después de la Segunda Guerra Mundial (SGM) la desigualdad en el ingreso entre países era explicado por la división: “ricos” países industrializados versus “pobres” países agricultores. Por tanto, parecía bastante obvio que la ruta a la prosperidad era embarcarse en la industrialización. Asimismo, la modernización fue generalmente identificada con la industrialización, la cual, por esta razón, 7 El concepto de desarrollo es un tópico de la posguerra. En la Carta del Atlántico firmada en 1941 por Churchill y Roosevelt se expresa que el único fundamento cierto de la paz reside en que todos los hombres libres del mundo puedan disfrutar de seguridad económica y social, y por lo tanto, se comprometen a buscar un orden mundial que permita alcanzar estos objetivos una vez finalizada la guerra. Idéntica declaración de principios se establece en la Conferencia de San Francisco en 1945 que diese forma a las Naciones Unidas (Boisier, 2001). 50 fue algunas veces defendida no solo como un medio para el desarrollo sino como un objetivo nacional por derecho propio (Toye, 2003). El término “desarrollo” quedaría como concepto aplicable a los países “subdesarrollados”, y ligada, en principio, a la sola noción de desarrollo económico, reservando para la evolución de las economías “desarrolladas” el término crecimiento, dado que se admitía que estas ya habían alcanzado el desarrollo y solo les restaba crecer (Capitán, 1998). Por consiguiente, al darse por sentado la “existencia” del “subdesarrollo” emergieron las explicaciones de sus causas materiales e históricas (Esteva, 1996) mismas que dieron inicio a las teorías pioneras de la <<economía del desarrollo>>. Se consideraba que para que los territorios “subdesarrollados” alcanzaran su desarrollo económico era condición necesaria tener que industrializarse, lo que les permitiría alcanzar los niveles de ingreso de los países “desarrollados” ya industrializados. Es a partir de este momento que el crecimiento industrial se convirtió en condición natural y objetivo fundamental del funcionamiento de la sociedad. Desde entonces, el desarrollo connota por lo menos una cosa: escapar de una condición indigna llamada subdesarrollo… [A partir de ese entonces] dos mil millones de personas se volvieron subdesarrolladas. En realidad, desde entonces dejaron de ser lo que eran, en toda su diversidad, y se convirtieron en un espejo invertido de la realidad de otros: un espejo que los desprecia y los envía al final de la cola, un espejo que reduce la definición de su identidad, la de una mayoría heterogénea y diversa, a los términos de una minoría pequeña y homogeneizante ... [y] el modo industrial de producción, que no era sino una forma, entre muchas, de la vida social, se convirtió en la definición del estadio terminal del camino unilineal de la evolución social. Este estadio llegó a ser la culminación natural de las potencialidades ya existentes en el hombre neolítico, como su evolución lógica. La historia fue así reformulada en términos occidentales (Esteva, 1996, pp. 54 y 56). Bajo esta concepción, uno de los objetivos principales de la teorías pioneras de la <<economía del desarrollo>> era determinar qué factores explicaban que ciertos territorios fueran industrializados y otros no, y, sobretodo, qué estrategias debían de seguir los países “subdesarrollados” para acelerar sus procesos de industrialización y, con ello, alcanzar su desarrollo económico. 51 Aunque la discusión y debate sobre la relación entre desarrollo económico e industrialización ha ido cambiando a lo largo del tiempo, y algunas de las teorías más recientes sobre desarrollo no le dan la misma prioridad, en la actualidad, todavía, se concibe la industrialización como una condición, no suficiente pero sí necesaria para alcanzar mejores niveles de ingresos en un territorio, haciendo que los gobiernos de los territorios “menos desarrollados” busquen las mejores estrategias para impulsarla. En los últimos años, el debate entre las posibilidades o restricciones que la globalización económica ofrece a la industrialización de los territorios “subdesarrollados”, y sus efectos sobre sus industrias locales, incita, de nuevo, al interés académico por la idea del desarrollo y sus diferentes aproximaciones intelectuales. Se trata, en fin, de comprender la naturaleza y las causas del desarrollo económico desde la perspectiva teórica bajo los “nuevos” procesos económicos que tienen lugar en un escenario de economía globalizada. 1.2. La evolución de la <<economía del desarrollo>> y las políticas de industrialización de los territorios antes del contexto actual de globalización económica. 1.2.1. Teoría de la modernización Después de la SGM, emergieron un grupo de planteamientos teóricos agrupados bajo el epígrafe de «teoría de la modernización» 8 que, bajo preceptos convencionales, intentaba inferir un modelo que describiese mejor el proceso de industrialización que habían seguido los países “desarrollados”, y que permitiera reproducir este proceso en los países “subdesarrollados”, o, en su defecto, explicación del “atraso” a partir de la constatación de las desviaciones con respecto de sus características definitorias (Molero Simarro, 2008). 8 Entre los principales aportes teóricos agrupados bajo el epígrafe de la Teoría de la Modernización se encuentra la Teoría de las Etapas del Desarrollo de W.W. Rostow, la Teoría del Gran Impuso (Big Push) de Paul Rosenstein-Rodan, la Teoría del Sector Dual de William Arthur Lewis. 52 El surgimiento de Estados Unidos como la nueva potencia hegemónica propició el desarrollo de este cuerpo teórico ad hoc a sus necesidades de disponer de un modelo de desarrollo que diese respuesta a los nuevos países recién independizados diferentes del modelo comunista 9 (Preston, 1999). La <<teoría de la modernización>> fue considerada como la ortodoxia de la <<economía del desarrollo>> durante los años cuarenta, cincuenta y sesenta del siglo pasado. Como se mencionó, al término de la SGM se presentaba al mundo dividido entre los “ricos” países industrializados y los “pobres” países agrícolas. 10 Por tanto, parecía bastante obvio que el medio para que los países “subdesarrollados” alcanzaran su desarrollo económico era impulsar y/o acelerar procesos de industrialización en los territorios “subdesarrollados”. Estados Unidos e Inglaterra constituían entonces el modelo de referencia para alcanzar la “modernización” y la revolución industrial era el proceso a imitar. Por tanto, el camino consistía en imitar o crear las condiciones que impulsaron la industrialización de los países “desarrollados”. La acumulación de capital sería la vía para la transformación de los países en áreas “desarrolladas”. Desde la visión de la <<teoría de la modernización>>, el fenómeno del “subdesarrollo” es concebido como un problema de atraso económico, debido a que los países “subdesarrollados” no podían alcanzar su fase de “despegue” 11 . Las causas de este atraso constituyen los obstáculos al desarrollo que se perpetúan en formas de círculos viciosos. Por tanto, la mejor manera de sacar 9 El propio título del trabajo de Rostow, quien fuera consejero de seguridad nacional del presidente de Estados Unidos Lyndon Johnson, Las etapas del crecimiento económico. Un manifiesto no comunista, da muestra de la gran preocupación que se tenía en esos años por presentar una vía alterna a la propuesta comunista para el desarrollo de los países “subdesarrollados”. 10 Australia, Nueva Zelanda, Argentina y Dinamarca eran países categorizados como agrícolas, pero, dado que, que su población tenía alto niveles de ingresos se les consideraba como una excepción a la regla que establecía que para alcanzar altos niveles de ingreso los territorios debían evolucionar a una sociedad industrial. 11 El concepto fase de despegue lo introdujo W.W. Rostow (1960) en su teoría de las etapas del desarrollo, entendidas como periodo de tiempo (dos o tres décadas) de crecimiento continuo, en el que la economía y la sociedad se transforman de tal modo que el crecimiento económico subsiguiente es más o menos automático. Para Rostow un territorio llega a su fase de despegue cuando se presentan en él las condiciones necesarias para dar inicio a la senda del desarrollo. Una de estas condiciones era la aparición en el territorio de sectores manufactureros líderes que impulsaran este despegue. 53 a un territorio del subdesarrollo era rompiendo en ellos el círculo vicioso de la pobreza, impulsando el eslabón ahorro-inversión. Sin embargo, al no ser posible un aumento significativo del ahorro interno en este tipo de territorios era necesario que estos acudieran al endeudamiento, la ayuda o las inversiones extranjeras. Esto les permitiría poner en marcha sus planes de industrialización para pasar de una sociedad tradicional y agrícola a una economía modernizada e industrializada, considerada, entonces, como la base del crecimiento económico autosostenido al ir difundiéndose por toda su economía (Capitán, 1998). Por tanto, se concebía el desarrollo económico como la evolución de los territorios de una economía agrícola (atrasada) a una economía industrial (modernizada). Bajo este esquema, si la desigualdad en el ingreso mundial se quería reducir, el exceso de población dependiente de la agricultura, o tendría que emigrar para encontrar capital con que trabajar (una opción que no era de las más deseadas porque implicaba migración hacia los países “desarrollados”), o el capital debía ser llevado a los territorios subdesarrollados para crear condiciones más productivas y mejor pagadas, a través de la industrialización. El crecimiento inducido, a través de altos salarios pagados por la industria reduciría la pobreza (Toye, 2003). Es a partir de los aportes teóricos de la <<teoría de la modernización>>, que el progreso quedaría como sinónimo de desarrollo económico, medido a través del crecimiento del PIB per cápita, y el medio para alcanzarlo era la industrialización del territorio. Sin embargo, se consideraba que la industrialización no solo permitiría mejores salarios sino también una transformación de las estructuras sociales en el territorio que impulsarían su “modernización”. El proceso de crecimiento era presentado como una sucesión de cinco etapas por la que han pasar todos los países para alcanzar su desarrollo. Para que el país pudiera cursar estas etapas era necesario “el despegue” (“take-off”) entendido como un periodo de tiempo (dos o tres décadas) de crecimiento continuo en el que la economía y la sociedad se transformaban de tal modo 54 que el crecimiento económico era, subsiguiente, de manera más o menos automática (Molero Simarro, 2008). Se establecía que las cuatro condiciones básicas para que se diese el despegue eran:  Una alta tasa de inversión productiva.  Desarrollo de uno o dos sectores manufactureros que liderasen el proceso.  Existencia de una estructura política, social e institucional que propiciase los impulsos para la expansión del sector moderno.  Posible generación de economías externas.  Capacidad de movilizar el ahorro interno para fines productivos. Lo importante, por tanto, era propiciar el “despegue” en las economías subdesarrolladas para encauzarlas en la senda del desarrollo. Para lo anterior, se mencionaba la necesidad de la aparición de sectores manufactureros líderes que impulsaran el despegue. Para propiciar el “despegue” los mecanismos a utilizar por las economías “subdesarrolladas”, para romper el círculo vicioso de bajo ahorro-inversión, podrían ser el endeudamiento, la ayuda para el desarrollo o la inversión extranjera. Por su parte Paul Rosenstein-Rodan, en su teoría del Gran Impulso (“Big Push”), afirmaba que las economías “subdesarrolladas” no podrían iniciar por sí solas la fase de “despegue” que les permitiera pasar al periodo de crecimiento sostenido debido a que lo pequeño de sus mercados internos no propiciaba incentivos para invertir. Para que lo anterior sucediera se requería de un programa de inversión masivo diseñado para promover la industrialización y construcción de infraestructura; siendo uno de los caminos la implementación de programas de ayuda para el desarrollo. 55 Asimismo, durante la década de los 50 del siglo pasado el economista inglés Sir William Arthur Lewis, quien en esos años fuera el principal inspirador de los informes de la ONU relativos a las medidas para el desarrollo económico de los países subdesarrollados, presentó un artículo titulado El Desarrollo Económico con Oferta Limitada de Trabajo, el cual sentó las bases de su modelo de sectores duales, también conocido como el modelo de Lewis. En el modelo de Lewis se consideraba que los países “subdesarrollados” tenían un exceso de oferta de empleo en el sector rural (tradicional y atrasado), lo que producía niveles de salarios de subsistencia, por lo que era necesario impulsar un cambio estructural que permitiera que este exceso de mano de obra fuera absorbido por la industria, considerado un sector modernizado. Por tanto, para Lewis el impulso a la industrialización de un territorio lograría un cambio estructural que permitiría su modernización, pasando de la subsistencia (el agrícola) a la vía capitalista (el industrial). Lewis fue de los primeros economistas en mencionar que ciertas precondiciones políticas, sociales e institucionales eran importantes para que el desarrollo económico sea de largo plazo en los países “subdesarrollados”. Asimismo, consideraba que los países subdesarrollados podían utilizar la tecnología existente para alcanzar los niveles de los países desarrollados. Por tanto, para Lewis, productividad, conocimiento y capital eran las variables relevantes para impulsar el crecimiento económico, siendo las instituciones adecuadas las que permitirían mantener y acelerar el crecimiento de la producción. El modelo de Lewis se basaba en tres supuestos tomados de Roseintein- Rodan: 1. El primero consistía en que los países subdesarrollados podían recurrir al stock, cada vez mayor, de las tecnologías con el fin de ponerse al día con otros países. 2. El segundo era que la productividad marginal del capital era mayor en los países subdesarrollados, por la escasez relativa de mano de obra. 56 3. El tercero radicaba en que el subempleo bruto del trabajo proporcionaba una oportunidad para conseguir mano de obra barata y con ello el capital adicional para producir manufacturas con mano de obra intensiva. La tesis de que las diferencias estructurales entre los países “subdesarrollados” y los “desarrollados” eran la causa que inhibía el crecimiento económico de los primeros fue argumentada por la teoría de los círculos viciosos 12 . Un <<círculo vicioso>> puede definirse como una situación en la que diversos factores están tan interconectados que en conjunto tienden a producir un estado de estancamiento del que resulta muy difícil salir. Según esta teoría, estas diferencias producían una tendencia inherente hacia la continua reproducción del subdesarrollo. Para la economía del desarrollo, el más importante círculo vicioso era el de la pobreza. Bajo esta perspectiva, se desarrolló una explicación a las desigualdades territoriales existentes: el principio de <<Causación Circular Acumulativa>>. Este principio, pone de manifiesto que la riqueza genera más riqueza y la pobreza más pobreza. Se consideró que la existencia de una serie de barreras estructurales en los países subdesarrollados impedía el desarrollo del orden natural propuesto por sus antecesoras. Para la teoría de los círculos viciosos la única manera de salir de la pobreza era romper ese círculo a través de mecanismos de intervención pública y captación de ahorro externo. Este planteamiento se convirtió en la justificación teórico-económica de las políticas de inversión extranjera. Endeudamiento externo y ayuda al desarrollo que en muchos casos no hicieron sino reforzar las relaciones de dependencia existentes (Capitán, 1998). Por tanto, la única manera de eludir esta tendencia en forma de círculos viciosos hacia la continua reproducción del subdesarrollo iba a ser la promoción de un proceso de industrialización, la cual permitiría romper el 12 Los principales autores de esta doctrina fueron Singer, Nurkse y Myrdal 57 “atraso” provocado por la “tardía” y periférica inserción en la economía mundial de los países “subdesarrollados”. De esta manera, se concebiría el desarrollo como un proceso de crecimiento auto-sostenido en economías con una estructura productiva o económica particular, cuyo proceso de acumulación solo podría comenzar con una industrialización a gran escala (Molero Simarro, 2008). En resumen, fue a partir de la segunda mitad del siglo XX que la industrialización fue presentada como el camino para impulsar el desarrollo económico de los territorios “subdesarrollados” a imagen y semejanza de los considerados ya países “desarrollados”. Sin embargo, según los teóricos de la modernización, este camino no lo podrían iniciar por sí solos los países “subdesarrollados” debido, principalmente, a sus problemas estructurales, en especial el bajo nivel de ahorro y por tanto de inversión. Se requería de un gran impulso que acelerara su industrialización fomentado con endeudamiento, inversión extranjera y/o ayudas para el desarrollo. La industrialización, en estos supuestos, no era concebida como un proceso favorecido por el progreso técnico sino, más bien, como el intento de aplicar la tecnología existente en el mundo industrializado en las áreas “subdesarrolladas”. Dinámica que tenía que ser planeada y dirigida por el Estado, y parcialmente financiada con fondos internacionales, ya que si se dejaba que este impulso descansase solo en manos de la iniciativa privada podría esta no aconteciese o, al menos, no con la velocidad deseada. 1.2.2. Teoría estructuralista del desarrollo Continuando con la tesis de que la industrialización era el medio para impulsar el desarrollo económico, desde el pensamiento latinoamericano, en la década de los cincuenta y sesenta del siglo pasado, se desarrolló la llamada Teoría Estructuralista del Desarrollo, en franca crítica a la visión que habían presentado los teóricos de la modernización sobre las causas del subdesarrollo y las estrategias para impulsar la industrialización. El estructuralismo en el campo del desarrollo tiene su origen en la obra de la Comisión Económica para 64 explicación de la fase actual del capitalismo imperialista; 2) centrar la problemática del imperialismo en la economía mundial en el proceso de internacionalización del capital a través de las corporaciones transnacionales determinantes estructuralmente de las relaciones políticas hegemónicas mundiales y 3) quizás la más importante, la explicación de funcionamiento del capitalismo internacional, el desarrollo e intercambio desigual de la economía internacional y la forma como el capitalismo periférico es integrado de manera especializada según la rama de la producción a la economía (Sosa Fuentes, 2006). 1.2.4. Teoría neoliberal del desarrollo La década de los 70 del pasado siglo fue testigo de una oleada de opiniones negativas sobre el desempeño del Estado como el actor fundamental para impulsar el desarrollo de los territorios periféricos. En esos años, los postulados de la economía del desarrollo fueron ampliamente criticados por los economistas neoliberales, sobre todo porque la mayor parte de las teorías ponían al Estado como el centro de todas las estrategias de cambio estructural en los países “en desarrollo”, encomendándole la tarea de lograr mediante la planificación económica el impulso a la industrialización (Herrera, 2008). La cercana relación entre planificadores, asesores económicos y la maquinaria del gobierno y los escasos resultados que se habían presentado en las últimas décadas en materia de desarrollo económico en los países “subdesarrollados” es tal vez la mejor explicación de la frustración de la esperanza de un Estado racional y benévolo que pudiera impulsar los cambios estructurales requeridos (Toye, 2003). Para los economistas neoliberales los obstáculos al desarrollo de los países “subdesarrollados” eran internos y no externos 15 . Argumentaban que las 15 La OCDE, que representó a los países industriales, fundó una serie de estudios diseñados para sustentar la tesis de que los obstáculos al desarrollo de los países subdesarrollados eran internos. La clave analítica fue la medición de la tasa efectiva de protección. Los estudios de la OCDE sobre el comercio y la industria así lanzaron una nueva luz de la naturaleza de la protección en los regímenes comerciales nacionales. La tasa efectiva de protección de algunas industrias llegaba a ser dos veces mayor que la tasa nominal, que en muchos casos era alrededor de 100 por ciento. Los estudios 65 estrategias de industrialización impulsados por el Estado habían creado un sector industrial poco competitivo y una asignación de los recursos no eficiente. Se proponía, por tanto, que un mercado autoregulado era el medio para impulsar la eficiente asignación de los recursos y, con ello, obtener una estrategia de desarrollo basada en la competitividad 16 . Los teóricos neoliberales, por otra parte, al apoyar la teoría de la ventajas comparativas no podían aceptar como válida la estrategia de industrialización basada en la sustitución de importaciones, proponiendo en su lugar, una estrategia de industrialización orientada a las exportaciones. A través del análisis de la experiencia de los Nuevos Países Industrializados de Asia, los principales teóricos neoliberales 17 sugirieron que impulsar la industrialización por medio de una estrategia orientada a las exportaciones produciría mejores tasas de crecimiento, una mejor distribución de la renta y mayor absorción de la mano de obra que con la estrategia ISI. 1.2.5. La escuela neoinstitucionalista del desarrollo La economía institucional ha sido definida como “el estudio de la estructura y funcionamiento del campo en evolución de las relaciones humanas que se interesa por la provisión de los bienes y servicios materiales para la encontraron ejemplos de industrias con valor agregado negativo: sus inputs valían más que el producto fabricado. Se consideró que el uso de la protección de los países en desarrollo era excesivo. Se criticó también el uso por parte de los gobiernos de restricciones cuantitativas a las importaciones (RCI) para mantener un tipo de cambio sobrevaluado. Las RCI fueron señaladas como los principales obstáculos para la gestión nacional de la economía, el responsable de un síndrome de crecimiento lento y la desigualdad de ingresos (Toye, 2003). 16 En el plano político, la mayoría de los países “subdesarrollados” entraron en un proceso de restructuración de sus economías concibiendo al mercado y la liberación de su comercio como mecanismos para impulsar su desarrollo económico. Aunque, desde esta perspectiva, la industrialización por sí misma no era planteada como un medio para impulsar el desarrollo de los territorios, el planteamiento neoliberal regresó de nuevo a la teoría de las ventajas competitivas del comercio internacional para establecer el beneficio mutuo que podría darse en el comercio entre países industrializados y no industrializados, estableciendo que los países no industrializados, dadas sus ventajas comparativas, podrían especializarse en la manufactura de bienes intensivos en mano de obra, que luego serían exportados hacia los países industrializados. Desde esta perspectiva, este tipo de industrialización inicial, impulsada por el mercado, permitiría a los países subdesarrollados “evolucionar” a industria de mayor contenido tecnológico por la transferencia de tecnología que este “empuje” inicial les permitiría utilizando el término de “ascenso industrial” para denominar a esta posible evolución. 17 Bela Balassa (1982, 1983) es uno de los principales representantes de la corriente neoliberal que destaca por sus estudios sobre los nuevos países industrializados de Asia. 66 satisfacción de las necesidades humanas” [esto es] “el estudio de los cambiantes modelos de relaciones culturales que se ocupan de la creación y distribución de los bienes y servicios materiales escasos por parte de los individuos y grupos en función de sus objetivos privados y públicos” (Grunchy, 1947: 550-552). La escuela institucionalista considera que las que las actividades económicas no se desarrollan en un vacío social, sino que se cumplen en el seno de una determinada sociedad, caracterizada por una población, una cultura, y por un marco de instituciones jurídicas y políticas propias. Todo lo cual está regido por una autoridad pública que coordina las actividades de los individuos y grupos. El institucionalismo del desarrollo 18 se divide en tres corrientes: 1) la escuela francesa de la regulación, 2) el enfoque shumpeteriano, y 3) la escuela anglosajona de la nueva economía institucional 19 . Considerando, en general, que las diferencias en el grado de desempeño de las economías pueden ser explicadas por el papel de las instituciones. La idea central de la teoría institucionalista es que lo que determina la producción de una nación no son los recursos que posee, sino las instituciones existentes en ello y las políticas que lleva a cabo. Para esta corriente teórica, el fenómeno del subdesarrollo es una situación de estancamiento económico derivado de un inadecuado marco institucional que impide que las innovaciones puedan impulsar un mayor crecimiento económico. El desarrollo de los territorios en gran medida es el resultado de decisiones humanas, en las que el marco institucional juega un papel muy destacado (Cano-Orellana, 2015). Por lo tanto, la mejor manera de salir del subdesarrollo consiste en una reforma institucional que dote a dichos países de las instituciones adecuadas para que 18 Las primeras aportaciones del neoinstitucionalismo a la economía del desarrollo datan de las décadas de los 40 y 60 con los trabajos de Clarence Ayres, Gunnar Myrdal y Simon Kuznets. 19 En esta corriente destaca el trabajo de Meier y Stiglitz (2002) sobre la propuesta de refundar la <<economía del desarrollo>> con bases institucionales. 67 el mercado regulado pueda asignar eficientemente los recursos y generar un aumento del bienestar colectivo, Asimismo, considera que el enfoque de la teoría económica tradicional es limitado, dado que considera que el mercado es lo único que permite mejorar la asignación de los recursos, olvidando que los mecanismos reales de asignación de recursos son las instituciones y especialmente las estructuras de poder que organizan a los mercados. En relación con la industrialización de un territorio, la escuela institucionalista es un punto medio entre el excesivo optimismo de las teorías modernizadoras y el pesimismo de la dependencia. En este sentido considera que el efecto real de la localización en un territorio de una actividad industrial controlada por el capital trasnacional depende, en buena medida, de elementos institucionales y culturales propios de cada entorno. Con lo cual se insiste en el cambio institucional y social como elemento fundamental que explica la industrialización de un territorio (Coq Huelva, 2001). En este sentido, Cardoso (2009) señala que en el contexto de globalización económica actual, las estrategias políticas de inserción de los territorios en la economía global tienen cierto margen de autonomía. Así, la elección de las alternativas y su éxito aunque dependen en mucho de la estructura económica, también lo hacen de las instituciones y la cultura política en el territorio, en un amplio sentido. Los patrones recientes de desarrollo demuestran que, a pesar de que la dependencia –derivada de la distribución desigual de recursos, roles y oportunidades– continúa siendo un aspecto importante de la división internacional del trabajo, ella ha dejado de ser un factor en contradicción con formas complejas de industrialización. En vez de buscar recetas universales, es posible articular estrategias que permitan cambiar situaciones concretas de dependencia. En otras palabras, el desarrollo tiene un alto grado de pathdependent y no exclusivamente una función de la relación con el centro. 1.2.6. Teorías alternativas del desarrollo 68 En la década de los 80, el incremento en la pobreza mundial, la obvia e innegable problemática ambiental que se había documentado por diversas organizaciones y el incremento en las desigualdades entre países, hacen surgir diversos aportes teóricos alternativos a la visión tradicional, que basan su noción del desarrollo en la satisfacción de las necesidades básicas y no en la acumulación de capital. La reducción de la pobreza se convirtió en el principal fin para impulsar el desarrollo económico de los territorios “subdesarrollados”. Se le dio mayor crédito a la idea de que el propio crecimiento depende de la reducción de la pobreza. Se argumentaba que invertir en educación y servicios de salud para los más pobres permitiría formar el capital humano (que de otra forma no tendría lugar) y hacer la economía más productiva (Toye, 2003). Bajo este epígrafe de escuelas alternativas del desarrollo se encuentran propuestas de autores de diferentes disciplinas. Entre las principales corrientes se encuentran: la propuesta del desarrollo humano, que se centra en la satisfacción de las necesidades de los individuos (Stretten, 1981) y (Sen, 1999); la propuesta del desarrollo territorial, que reconoce la importancia de los actores locales para impulsar procesos de desarrollo (Stohr & Taylor, 1981); la de desarrollo sostenible, que se centra en la dimensión ambiental del desarrollo (Meadows, Randers, & Jorgen, 1992); la propuesta del postdesarrollo, centrada en la negación del estilo de vida de los países desarrollados como modelo a imitar por los subdesarrollados (Sach, 1996), y la propuesta de la altermundialización centrada en el orden económico y en la regulación de la globalización (Tinbergen, 1976). Las aportaciones de estas teorías comenzaron a llegar a los organismos internacionales para la década de los 90. En el informe sobre el desarrollo humano edición 1990, el Banco Mundial mencionó el nuevo interés en la reducción de la pobreza. También en ese año, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo comenzó a publicar el Índice de Desarrollo Humano que contempla como indicadores para medir el grado de desarrollo de los países la salud y la educación adicionalmente al indicador de riqueza tradicional. 69 La propuesta en términos generales de estas teorías alternativas ha sido reducir la pobreza para crecer y no crecer para reducir la pobreza, lo que alejó el término de industrialización de sus conceptos claves. Sin embargo, la industrialización sigue siendo considerada importante para el desarrollo económico de los territorios bajo la perspectiva de que la inversión en capital humano redundaría en mayor productividad y desarrollo económico. Uno de los aportes más importantes desde esta perspectiva es el enfoque de las <<capacidades>> de Amartya Sen (1999). Para Sen el “desarrollo” es la ampliación de las capacidades de la población para realizar actividades elegidas y valoradas libremente. Desde esta perspectiva, el “desarrollo” debe proporcionar a toda la población las oportunidades necesarias para vivir dignamente y ejercer una plena libertad (Sen, 1998) . Con respecto a la industrialización, Amartya Sen considera que aunque esta puede ser un medio muy importante para expandir las libertades de los miembros de una sociedad; existen otros determinantes sociales que contribuyen a estas libertades tal como la salud, la educación y la ampliación de los derechos políticos y civiles de la población (Sen, 1999). Para Sen, uno de los errores más comunes es concebir a la industrialización de un territorio tan solo bajo la noción de formación de capital físico, obviando, por tanto, la importancia del capital humano en el desarrollo (Sen, 1998). 1.3. Desarrollo e industrialización en un contexto de globalización económica A partir del último cuarto del siglo pasado, las transformaciones económicas ocurridas a escala mundial, en un escenario de economía globalizada, han impulsado el resurgimiento del debate sobre la industrialización y el desarrollo, así como hecho emerger el planteamiento de que los postulados tradicionales de la <<economía del desarrollo>> han quedado “rebasados” y deben ser actualizados para incorporar estas “nuevas” condiciones y poder explicar las 70 “nuevas” formas de generación y reproducción del subdesarrollo en la actualidad. Diversos científicos sociales han planteado la hipótesis de que el modelo de desarrollo predominante durante la postguerra dejó de ser operativo a partir de la crisis económica de los años setenta del siglo pasado, y que la reestructuración del sistema económico, los cambios en el patrón de acumulación, unidos al desarrollo de los procesos de globalización económica, traen como consecuencia un cambio en la articulación espacial, en las actividades productivas y nuevas oportunidades y/o restricciones para la industrialización de los “territorios en desarrollo” (Aglieta, 1979; Piore & Sabel, 1984; Benko & Lipietz, 1994) . La relación global-local se ha convertido en un importante objeto de estudio en los últimos años debido a los desiguales resultados observados en el desarrollo económico en los territorios y en la geografía de la producción. A diferencia de lo que algunos autores mencionaban del “fin de la geografía”, cada vez más los estudios muestran que la globalización es un fenómeno intensamente localizado (Helmsing, 1999). Según Dicken (2007), los procesos de globalización se reflejan y son influenciados por múltiples geografías, en lugar de una sola geografía mundial: el engranaje de lo local y lo global se presentan de diferentes maneras. De hecho, muchas tendencias pueden ser identificadas como reflejo de diferentes combinaciones de dispersión geográfica e integración o interconexión funcional:  Procesos de localización: concentración geográfica de las actividades económicas con distintos grados de integración funcional.  Procesos de internacionalización: extensa dispersión geográfica de las actividades económicas a través de las fronteras nacionales con bajos niveles de integración funcional.  Procesos de globalización: una extensa dispersión de las actividades económicas con un alto grado de integración funcional. 71  Procesos de regionalización: la operación de los procesos de globalización a una escala más limitada geográficamente (pero supranacional), que va desde la unión europea altamente integrada hasta los más pequeños acuerdos económicos regionales. En general, el incremento en el interés en el mundo académico sobre la teoría del desarrollo y las posibilidades y/o restricciones de industrialización de los territorios periféricos se debe a que se considera que en la actualidad estamos viviendo la emergencia de una nueva geo-economía, que es cualitativamente diferente que la del pasado (Dicken, 2007). En esta “nueva” geo-economía el cambio cualitativo se expresa en diferentes dimensiones:  Transformaciones importantes en los modelos de organización industrial como consecuencia de los procesos de reestructuración y globalización, que tienen un efecto sobre la repartición de la actividad industrial a lo largo del territorio (Coq Huelva, 2001). Situación que ha hecho emerger la idea de que se están presentando “nuevas” oportunidades y/o restricciones de industrialización para los territorios periféricos.  El mayor peso que se le está dando a los elementos extraeconómicos para explicar el desarrollo económico de los territorios. Situación que se expresa en la emergencia de varias teorías que enfatizan la importancia del territorio como espacio social que tiene un papel esencial en la manera como se insertan estos en la economía global y aprovechan sus “ventajas” (Polèse, 1998).  Las empresas trasnacionales como los principales actores que han dado forma a la nueva geografía de la producción. Así como el reconocimiento, dado su cada vez mayor capacidad de condicionar la distribución de la actividad productiva a escala mundial, del incremento de su importancia en los procesos de desarrollo económico de los territorios periféricos (Dicken, 2007). 72  Un incremento en la competencia mundial debido a los procesos de globalización que hace difícil competir a las pequeñas y medianas empresas de los territorios periféricos con las grandes empresas trasnacionales pero que a su vez establece nuevas condiciones que les permite insertarse en los circuitos mercantiles mundiales de generación de valor (considerados antes de mayor dificultad de acceso para ellas). Sin embargo, se reconoce que las pequeñas y medianas empresas son más bien seguidoras que líderes de estos procesos de globalización (OCDE, 2008a).  Las nuevas posibilidades que ofrece el avance en las tecnologías de información a las empresas para una mejor organización de la producción aún en sitios geográficamente lejanos y dispersos (Bárcena, Prado, Cimoli, & Malchik, 2010). 1.4. Emergencia de nuevas aproximaciones teóricas para explicar la industrialización en un contexto de globalización económica La globalización económica ha hecho resurgir de nuevo el interés sobre el estudio de los factores que explican la industrialización de un territorio. Las trasformaciones observadas en la geografía de la producción, asociadas a la globalización económica, en estos últimos años ha traído de nuevo el interés de académicos para proponer modelos teóricos que mejor expliquen lo observado. La geografía económica y la economía del desarrollo se han posicionado de nuevo como marcos teóricos importantes para entender los efectos de la globalización económica en el desarrollo de los territorios. En el caso de la geografía económica, según Krugman, se renueva el interés sobre las dos interrogantes clásicas de la economía espacial, a saber: 1) ¿Por qué se concentra la actividad económica en unas determinadas localizaciones en vez de distribuirse uniformemente por todo el territorio?, y 2) ¿Qué factores determinan los sitios en los que la actividad productiva se aglomera? Incluyéndose una tercera interrogante: ¿Cuáles son las condiciones para el sostenimiento o la alteración de tales situaciones? 73 En lo que respecta a la economía del desarrollo, la globalización económica pone de nuevo el debate entre las visiones modernizadoras versus las visiones de la dependencia. A pesar de que en general se reconoce que diversos procesos, como el avance de las tecnologías de la información y los medios de transporte, hacen esta etapa del capitalismo diferente a las ya vividas, en esencia el debate sigue siendo el mismo. Asimismo, la industrialización se sigue considerando una variable importante para explicar el desarrollo económico de los territorios, al fijar la atención el crecimiento económico importante de algunos países, tales como China, India, y Brasil, todos asociados a la manufactura de bienes para la economía global y a la participación de estos territorios periféricos en la redes de producción global. El debate se ha centrado en el impacto que trae en el desarrollo económico de los territorios periféricos la participación en estas redes de producción global. Por un lado, se considera que su participación sigue condicionando el subdesarrollo de los territorios periféricos y, por otro lado, se consideran como un modo para modernizar e impulsar la industrialización del territorio. En general, es posible distinguir dos posiciones teóricas sobre la influencia de los procesos globales en las posibilidades de industrialización y desarrollo de los territorios periféricos: 1) Aquellas posiciones cercanas a la teoría de la dependencia, que básicamente considera la globalización como la nueva etapa del capitalismo, por lo que se preserva el diseño desigual de la economía mundial y, por tanto, perjudicial para los países no desarrollados, y 2) una visión que le da un gran peso a las condiciones institucionales y/o económicas locales, como factor explicativo de los territorios que se benefician de las “nuevas posibilidades” que estos procesos globales ofrecen para la industrialización y desarrollo de estos. ¿Qué relaciones pueden encontrarse, en una economía globalizada, entre la dinámica globalizadora y los procesos de industrialización de los territorios? Analicémoslo bajo algunas aproximaciones teóricas. 1.4.1. Nueva división internacional del trabajo 80 1) El incremento importante en el volumen de producción mundial que es controlado bajo estas RGP por las grandes empresas trasnacionales. 2) La cada vez mayor influencia de las RGP en la configuración del comercio y producción mundial. 3) El cada vez mayor número de territorios en desarrollo con presencia de “eslabones” de las RGP. 4) El incremento de países en desarrollo que han basado su estrategia de desarrollo económico en la integración con la economía global. 5) La cada vez mayor influencia que tienen las RGP en diferentes dinámicas que se observan en los territorios en desarrollo. Desde esta perspectiva, los cambios estructurales de la economía mundial, sucedidos en los últimos 35 años, han venido a modificar la forma como las naciones y territorios, sobre todo de los países en desarrollo, se insertan en la economía global. Siendo la integración global de la producción y la globalización de la competencia las principales transformaciones que han impactado en la naturaleza de inserción de los territorios periféricos a la economía global. (Dabat, Rivera, & Sztulwark, 2007). Cambios que se considera han traído “nuevas” restricciones y posibilidades para el desarrollo económico de estos territorios. Por tanto, algunos autores han propuesto marcos conceptuales que analizan la naturaleza y funcionamiento de estas redes (Coe et al., 2004; Gereffi & Korzeniewicz, 1994; Gereffi, 2001; Henderson et al., 2002; J Humphrey & Schmitz, 2000; Humphrey & Schmitz, 2002; Stamm, 2004). Cadenas Globales de Mercancías (CGM), Cadenas Globales de Valor (CGV), y de manera reciente, Redes Globales de Producción (RGP) son los principales marcos conceptuales utilizados para analizar los impactos de estas redes de producción en los territorios en desarrollo. En estos marcos conceptuales, la industrialización de los territorios en desarrollo sigue siendo una premisa para impulsar su desarrollo económico. Sin embargo, los “nuevos procesos” ligados a la forma como se organiza la 81 producción a escala mundial en un contexto de economía globalizada han modificado la visión sobre las estrategias que los territorios dependientes deben seguir para lograrlo. Como se ha mencionado, a partir de la segunda mitad del siglo pasado, la estrategia de industrialización preferida por los países en desarrollo fue la denominada Industrialización por Sustitución de Importaciones (ISI), basando sus premisas, principalmente, en la teoría de la dependencia. La crisis de los setenta del siglo pasado propició un giro de 180 grados, convirtiéndose la estrategia de Industrialización Orientada a las Exportaciones (IOE) como la dominante, cuyas premisas están basadas en la teoría de la modernización y las ventajas comparativas. Sin embargo, en las dos últimas décadas del siglo pasado, y principalmente en el inicio de este, el incremento de la presencia de las RGP en los territorios periféricos así como los desiguales resultados observados en los territorios participantes, han hecho surgir la propuesta de que el desarrollo económico regional pasa por una inserción y evolución exitosa a estas redes de suministro global. Se establece, pues, un debate sobre las posibilidades de desarrollo económico que ofrece el capitalismo global a los territorios periféricos (Cardoso, 2009; Chang, 2003; Dabat et al., 2007; Dicken, 2007; Ferrando, 2013; Gereffi, 2001; OCDE, 2008a). Siendo más específicos, algunos estudios de caso han mostrado que la inserción de los territorios en las cadenas de suministro mundial de bienes y servicios puede producir resultados contradictorios respecto del desarrollo económico (Bernhardt, 2013). Por un lado, algunos autores tratan de mostrar que hubo un ascenso industrial producto de la inserción del territorio en la red de comercio mundial (Jennifer Bair & Gereffi, 2001; Cattaneo & Gereffi, 2013; Memedovic, 2004; Neidik & Gereffi, 2006; Smith et al., 2014; Sturgeon, 2006; Thang Pham, 2010). Por otro lado, otros autores realizan estudios de casos que en síntesis reflejan que, a pesar de que se incrementaron las exportaciones el resultado fue una menor calidad de vida de los habitantes del territorio (Bernhardt, 2013; Knorringa & Pegler, 2006; Plank et al., 2012; Rossi, 2013; Werner, 2012). Términos como: territorios ganadores versus perdedores; camino al éxito versus camino al fracaso; subiendo la escalera versus bajando la escalera, han aparecido reflejando los 82 desiguales resultados observados y las diversas interpretaciones que de los casos de estudio se realizan. 1.6. Conectando el desarrollo, la industrialización y las Redes Globales de Producción La globalización de los procesos productivos, entendida en este documento como el incremento de la segmentación de las cadenas de producción en distintas fases físico-técnicas, que tienen lugar en diversas naciones y cuyos productos son comercializados a escala mundial, ha transformado la actividad económica y el comercio internacional (Capdevielle, 2007). Estas transformaciones incluyen los desiguales impactos observados en el desarrollo económico de los territorios participantes, que han hecho emerger aportaciones de diversos autores explicando estos resultados. En general, dos son las perspectivas que se encuentran en los enfoques teóricos sobre Cadenas Globales de Valor (Jennifer Bair, 2005): 1) Los autores que enfatizan que el incremento de la globalización de los procesos productivos es simplemente la evolución del sistema capitalista, ahora global, en el que por naturaleza el desarrollo económico es polarizado, persistiendo por tanto el esquema centro-periferia, reflejado en las Cadenas Globales de Valor, y que, por tanto, hablar de posibilidades de desarrollo económico de un territorio, es una “ilusión desarrollista” (Arrighi, 1990) (Immanuel Wallerstein, 1988). 2) Por otro parte, están los autores que aunque partiendo, en general, de aceptar estructuras de dependencia y una nueva división internacional del trabajo, plantean posibilidades de que esta “nueva” organización de la producción mundial ofrece caminos a los territorios periféricos para ascender industrialmente, y por esto es importante comprender las dinámicas de las redes de producción global que permita a los gobiernos de los territorios periféricos implementar políticas que los impulsen en el “camino hacia el éxito” 83 en una economía globalizada (Humprey & Schmitz, 2002; Gereffi & Korzeniewicz, 1994; Kaplinsky, 2000; R. P. Appelbaum & Gereffi, 1994). A continuación, se examinarán los diferentes marcos conceptuales que utilizan el concepto de “cadena o red” para explicar la organización de la producción en un escenario de globalización económica. Se analizará, desde distintas aproximaciones teóricas, sus visiones sobre las oportunidades y/o restricciones de desarrollo que ofrecen esta nueva etapa del capitalismo a los territorios periféricos, así como los factores que desde sus enfoques teóricos explican la industrialización de estos. Los marcos conceptuales analizados son: la perspectiva sistema-mundo, cadenas de valor y ventajas comparativas, las Cadenas Globales de Valor y las Redes de Producción Global. 1.6.1. Perspectiva sistema-mundo Los teóricos del sistema-mundo fueron los primeros en introducir el concepto cadenas de mercancías para entender las dinámicas de la producción en el sistema capitalista (Jennifer Bair, 2005; I Wallerstein, 2009). Un punto importante es que, en primer término, consideran las cadenas de mercancías como parte integral del funcionamiento de la economía-mundo capitalista, que tuvo sus inicios en el siglo XVI y no como un proceso que data de los años setenta o más reciente aún después de 1945 (Jennifer Bair, 2005). Considerándola como la estructura subyacente de este sistema de producción social y definiéndola como una red de procesos laborales y de producción cuyo resultado es una mercancía acabada (Sandoval, 2012). El enfoque del sistema-mundo sostiene que el capitalismo, como sistema social histórico, ha integrado siempre una variedad de formas de trabajo dentro de una división del trabajo en su funcionamiento (economía-mundo). Los países no tienen economías, sino que son parte de la economía-mundo. Lejos de ser sociedades o mundos separados, la economía-mundo manifiesta una división del trabajo tripartita en zonas: central, semiperiférica y periférica. El centro establece los negocios en zonas, con la ayuda de los estados que funcionan dentro de cada zona, monopolizando las actividades más provechosas de la 84 división del trabajo. En el reconocimiento de un patrón tripartito, el análisis de los sistemas-mundo es crítico con la teoría de la dependencia y su sistema bimodal que incluye solamente el centro y la periferia. Bajo esta perspectiva, las cadenas de mercancías son un constructo útil para analizar el funcionamiento del sistema capitalista en su dimensión territorialespacial. Pues son un artífice metodológico que permite analizar su operación más allá de los límites territoriales de la economía de un país; además de romper con las posiciones tradicionales del desarrollo de las ciencias sociales, que utilizan al país como unidad de análisis y que para ellos es una limitante para comprender el sistema-mundo (Jennifer Bair, 2005). Sobre las posibilidades de desarrollo que ofrecen estas cadenas, los teóricos del sistema-mundo no utilizan el constructo cadenas de mercancías para el estudio de las posibilidades de desarrollo de un territorio, pues en su enfoque no existe “tal caso de desarrollo nacional” al ser su unidad de análisis y comparación el mismo sistema-mundo (Bair, 2005). Criticando los enfoques que sí lo hacen por albergar una “ilusión desarrollista” de los procesos (Arrighi 1990 y Wallerstein 1994, en Bair, 2005). Sin embargo, sus contribuciones sobre la dimensión espacial del sistema capitalista permiten encontrar elementos que refutan o complementan las propuestas de otros enfoques y, con ello, comprender los resultados de la inserción de un territorio en particular. 1.6.2. Cadenas de valor y las ventajas comparativas En el marco de la teoría moderna de la competitividad internacional, Michael Porter (1990) utiliza el constructo de las cadenas de valor para mostrar que en la producción de un bien existen actividades que generan mayor valor agregado donde las empresas buscan situarse para obtener ventajas comparativas sobre sus competidores. 85 Porter dividió las actividades que producen valor añadido en una organización en dos categorías: actividades primarias y actividades de apoyo o auxiliares; mostrando que en muchas ocasiones las segundas son donde reside el mayor valor agregado, al ser las encargadas de la articulación y coordinación de las cadenas de producción. Resaltando que la producción específica del bien es solo una parte de la cadena y no necesariamente la más importante. Para Porter la competitividad de las naciones tiene que ver con decisiones estratégicas en las industrias impulsadas por la necesidad de innovar y mejorar (Porter, 1990). La unidad de análisis de Porter es la industria y, por lo tanto, su preocupación principal es utilizar la cadena de valor como una herramienta que permita maximizar la ventaja competitiva de las firmas dentro de una industria particular. En este sentido, el éxito o fracaso de las mismas está en relación directa a las estrategias empresariales seguidas por la firma en particular (Sandoval, 2012). 1.6.3. Cadenas Globales de Valor (CGV) El incremento de la producción mundial a través de redes de producción global y el análisis de sus posibles impactos, tanto en países desarrollados como en países en desarrollo, ha dado lugar en los últimos años a una línea de investigación centrada en el estudio de las dinámicas de la “nueva” organización mundial de la producción. La literatura de las Cadenas Globales de Valor (CGV) ha pretendido desarrollar un marco conceptual para explicar el funcionamiento de esta nueva arquitectura de producción mundial y poder ofrecer recomendaciones de política industrial para mejor aprovechamiento de los territorios participantes. Esta línea parte con el trabajo de Gereffi & Korzeniewicz (1994) denominado Commodity Chains and Global Capitalism y se ha nutrido con diferentes aportes de investigadores tales como Humprey, Kaplinsky, Schmitz, Pietrobelly y Rabelloti. 86 El concepto inicial desarrollado por Gereffi es el de Cadenas Globales de Mercancías usando como punto de partida el término utilizado por Hopkins & Wallerstein (1986) para explicar el funcionamiento de la producción en el sistema capitalista, evolucionando este concepto a Cadenas Globales de Valor (CGV) para hacer hincapié en que existe una distinta distribución del valor a lo largo de la cadena que afecta a los participantes. El marco conceptual de las CGV puede enmarcarse, en principio, en la teoría de la dependencia y con afinidad a los trabajos emergentes de los años setenta y ochenta sobre la nueva división internacional del trabajo. Sin embargo, este rompe con la tipología estática de centro, periferia y semiperiferia, ofreciendo elementos para entender la realidad de las “nuevas” formas de la organización industrial, lo que ha servido para varios autores para realizar estudios empíricos de diversos casos (Coe et al., 2004). Para Gereffi & Korzeniewicz (1994), una CGV consiste en un conjunto de redes organizadas entre sí, agrupadas alrededor de una mercancía o un producto, conectando entre sí unidades familiares, empresas y estados dentro de la economía mundial. Otra definición planteada por los autores es que una CGV es el amplio rango de actividades involucradas en el diseño, producción y comercialización de un producto. Para esta tesis, y utilizando los conceptos de Gereffi, se entiende que una CGV es la serie de actividades entrelazadas y necesarias para que un bien o servicio se materialice, desde su idea y concepción hasta su consumo y reciclaje. Se reconoce que en un contexto de globalización económica existe un incremento de la fragmentación espacial y funcional de estas CGV. En la práctica, esta compleja organización de la producción es liderada por las empresas trasnacionales que, en busca de mayores rentas, externalizan (outsourcing) algunas actividades que no generan ganancias extraordinarias, lo cual les permite centrarse de las partes más rentables de la cadena. 87 Una de las principales líneas de investigación de esta corriente es el estudio del impacto que tiene para las industrias locales y, en general, para el desarrollo económico de los territorios periféricos el participar en estas cadenas de suministro mundial. En los últimos años, se han realizado diversos casos de estudio que, utilizando este marco conceptual, explican los resultados observados en las industrias locales de los territorios periféricos. El concepto principal utilizado para mostrar el “éxito” o “fracaso” de las industriales locales en su inserción a las CGV es el de “ascenso Industrial”. ¿Qué se entiende como ascenso industrial? El ascenso o escalamiento industrial significa el cambio de la industria local de actividades intensivas de mano de obra a actividades económicamente intensivas en capital, así como a habilidades que conlleven aprendizaje organizativo para mejorar la posición de las empresas o de las naciones en el comercio internacional y en las redes de producción (Gereffi, 2001). Es decir, el concepto ascenso industrial se asocia por lo general a una evolución de capacidades productivas y tecnológicas de territorios o ramas industriales en territorios que participan en los procesos de las cadenas globales. Entendiendo por tales, desde el cambio en la composición de la producción de actividades simples, a otras más complejas, y el desarrollo de formas de organización modernas, hasta el desarrollo económico y tecnológico de una sociedad (Capdevielle, 2007). En la literatura de las CGV, el proceso de escalamiento industrial se presenta como resultado de un proceso de aprendizaje que permite a las empresas mejorar sus posiciones en las cadenas de valor, permitiéndole a la empresa asumir funciones de mayor valor agregado en la cadena, al incrementar su dificultad de reemplazo y acceder a una mayor proporción de los beneficios totales. Según Stamm, (2004) existen cuatro formas de ascenso industrial: 88 1) Ascenso en los procesos, mediante el incremento de eficiencia y la reducción de los tiempos de producción. 2) Ascenso en el producto, mediante la producción de bienes de mayor valor. 3) Ascenso funcional, mediante la incorporación a funciones más complejas en el proceso de producción-distribución. 4) Ascenso sectorial, mediante movimientos a segmentos con mayores perspectivas de generar valor. ¿Qué se necesita para ascender industrialmente? Estos autores presentan como clave el entender la “gobernanza” de las cadenas de valor como punto medular para comprender las implicaciones en las posibilidades de ascenso industrial de los territorios periféricos. En específico, se presenta la idea que determinadas formas de gobernanza en la cadena ofrecen mayores posibilidades de mejora industrial para los territorios y empresas participantes. El término gobernanza, bajo esta perspectiva, se refiere a las diferentes formas de control/coordinación que ejercen las empresas líderes en una cadena de valor específica (Gereffi, Humphrey, & Sturgeon, 2005). Es decir, se refiere a la estructura de poder y control que las empresas líderes ejercen sobre los diversos segmentos de la cadena. Para Stamm (2004), las posibilidades de ascenso dependen de varios factores: (i) las características básicas del mercado (mercados dirigidos por el consumidor o por los productores); (ii) el grado de sustitución de los proveedores de la cadena; (iii) el nivel de competencia de las empresas líderes; (iv) la integración de la firma en conglomerados que promueven procesos de aprendizaje colectivo y; (v), finalmente, la eficiencia del entorno institucional en el territorio. ¿Por qué la gobernanza es importante para las “oportunidades” de ascenso industrial? 89 Gereffi (2001) señala que para poder triunfar en la actual economía internacional, los países y las empresas necesitan ubicarse estratégicamente en dichas redes globales y desarrollar estrategias para tener acceso a las empresas líderes y mejorar sus posiciones. Entender la gobernanza de la cadena es útil, desde esta perspectiva, para generar instrumentos de política eficaces, relacionados con el ascenso industrial, el desarrollo económico, la creación de empleos y el alivio a la pobreza (Gereffi et al., 2005). Para Humprey & Schmitz (2002), la forma de vinculación de las empresas locales a la economía global es un tema de mayor relevancia para entender las implicaciones que esto tiene para su desarrollo. La pregunta sobre si la incorporación a una cadena productiva creará o no potencial para el desarrollo de un conglomerado de empresas, dependerá de la posición en la cadena y de la capacidad de las empresas y de las instituciones para utilizar o crear ventajas competitivas y oportunidades para mejorar y crecer. Por tanto, desde esta perspectiva, al desarrollo local en un escenario de economía globalizada se le concibe como un juego estratégico de inserción dentro de dichas redes (Cohen y Zook, 1997, en García de León, 2008). ¿Qué tipos de gobernanza se puede encontrar en las CGV? Gereffi (2001) clasifica en dos categorías a las CGV, según su tipo de gobernanza: a) cadenas dirigidas por el consumidor y b) cadenas dirigidas por el productor. La anterior clasificación sirve para analizar las diferentes posibilidades que estas ofrecen a los territorios periféricos dadas sus características y dinámicas.  Cadenas dirigidas por el productor. Son aquellas en las que los grandes fabricantes, comúnmente transnacionales, juegan los papeles centrales en la coordinación de las redes de producción (incluyendo sus vínculos o integración hacia atrás y hacia adelante). Esto es característico de las industrias de bienes de capital y en las industrias de tecnología intensiva, tales como la automotriz, de fabricación de aviones, semiconductores, computadoras y maquinaria pesada. 96 Biles (2010) presenta lo que considera los tres conceptos fundamentales de este marco de análisis:  Las RGP constan de las operaciones y actividades de un conjunto de empresas (trasnacionales) focales, las cuales trascienden las fronteras internacionales, que se encargan de organizar la producción, abastecimiento y distribución de bienes y servicios a una escala global.  Las instituciones regionales comprenden las actividades del gobierno, el sector privado y el empresariado, las organizaciones nogubernamentales y demás organismos de la sociedad civil para organizarse y responder a las oportunidades que surgen de las RGP. A la vez, estas instituciones sirven para afinar la articulación de la región dentro de las RGP.  Los atractivos regionales son factores endógenos, los cuales pueden ser transformados por las instituciones regionales y comparten cierta semejanza con los cuatro componentes del “diamante” de Porter (1990), ya que representan las grandes ventajas competitivas de la región (la calidad de los factores de producción, las bases de demanda, competitividad y estructura empresarial, y disponibilidad de proveedores clave y empresas auxiliares). Dentro del marco de las RGP, los factores regionales solo son “atractivos” si cumplen con las necesidades estratégicas de las RGP. Así que la condición necesaria para el desarrollo regional es la articulación o el acoplamiento entre las demandas de las RGP y los factores de atracción regionales. En términos generales, los atractivos dependen de las características de la región, incluyendo la calidad, disponibilidad y flexibilidad de la mano de obra, la infraestructura, la disponibilidad de proveedores estratégicos y servicios de apoyo, el engranaje territorial, incluyendo la cultura empresarial y el acceso a recursos y servicios auxiliares. Por último, según Biles (2010), la dimensión temporal representa una dificultad para su tratamiento, aunque la contemple, dentro este modelo, ya que, a diferencia de las demandas de las empresas focales y la configuración de las RGP, la transformación de los factores regionales es relativamente lenta y 97 algunas instituciones se caracterizan por sus trastornos cíclicos, por ejemplo, los gobiernos estatales y municipales debido a fines electorales. 1.7. Participación de las pequeñas y medianas empresas en las Redes Globales de Producción. Oportunidades y amenazas El impacto de las RGP en las micro y pequeñas empresas de los países periféricos es un tema poco estudiado. En general, se considera que estas empresas son seguidoras del proceso por su poca influencia en la organización de la producción, a través de las propias RGP, coordinadas estas últimas por las grandes empresas trasnacionales (OCDE, 2008a). Comúnmente, a las PYMES se les delega las operaciones más sencillas, intensivas en trabajo poco cualificado, de montaje de material importado, que son rápidamente transferidas para otros países de costos laborales más bajos y regulaciones más laxas. A pesar de lo anterior, se considera que la participación de las PYMES en las RGP entraña ciertas oportunidades y ventajas, así como amenazas e inconvenientes que se derivan de sus distintas formas de integrarse y/o insertarse en las CGV (Ferrando, 2013): Oportunidades  Favorecer el crecimiento de las PYMES por los efectos directos sobre las ventas, los beneficios y el empleo, generando además consecuencias indirectas que benefician a las economías locales.  Constituye una vía directa de acceso a los mercados externos. Su inserción en estas redes hace que participen de manera activa en la globalización, diversificando los riesgos derivados de una excesiva dependencia del mercado local. Sin embargo, la mera participación no garantiza su internacionalización.  Impulsa sus procesos de mejora e incrementa su eficiencia. Los procesos de mejora de las PYMES se pueden ver estimulados por su participación en las cadenas de valor debido a: 98 o La transferencia de tecnología y asimilación de tecnologías (efecto derrame tecnológico o technological spillovers) de las grandes empresas que gobiernan la cadena; o Los procesos de aprendizaje de los trabajadores y la gerencia; y o La obtención de estándares técnicos internacionales.  Mejor absorción de los procesos de mejora en aquellas cadenas donde el suministro se produce de manera indirecta mediante intermediarios. Hay un menor control de las grandes corporaciones sobre el funcionamiento global de la cadena, que se acrecienta conforme aumenta la longitud de las mismas;  Aprendizaje por la difusión no intencionada de información y conocimiento desde la gran empresa mediante cauces informales (knowledge spillovers)  Acceso a financiación para futuros desarrollos de la empresa, contando, en ocasiones, con el respaldo y la garantía de la gran corporación que gobierna la cadena, beneficiándose de contratos garantizados a mediano y largo plazo. Amenazas:  Significativa limitación a los efectos de la obtención de márgenes de negociación elevados debido a la situación de dependencia con respecto de las grandes empresas que gobiernan la cadena.  Dificultad en retener el valor agregado, especialmente en el caso de aquellas PYMES que participan en cadenas cautivas o que desarrollan funciones intensivas en mano de obra sin especiales requerimientos tecnológicos o de conocimiento.  Riesgo de que las grandes corporaciones que asumen la gobernanza de la cadena inhiban los procesos de mejora en las PYMES vinculadas con ellas, principalmente en relación con la adquisición de aquellas competencias en actividades no relacionadas con la producción física, como el diseño y el marketing. 99  Vulnerabilidad ante posibles decisiones de las empresas líderes, de cambiar los proveedores. En un contexto internacional donde las ventajas competitivas se modifican rápidamente, la configuración de las RGP está sujeta de igual forma a cambios continuos, generando riesgos estratégicos importantes para las PYMES que forman parte de ellas.  Todas las amenazas y riesgos recién mencionados pueden tener un costo mayor para la economía del país periférico que alberga a la o las PYMES en términos de desintegración de las cadenas locales de valor. En otras palabras, una mayor inserción de una empresa en una red global de producción puede ocasionar una discontinuidad en cadena de valor interna del país. Consideraciones finales del capítulo La relación entre industrialización y desarrollo se establece en el pensamiento económico al término de la Segunda Guerra Mundial. En ese entonces, la división del mundo entre “ricos” países industrializados versus “pobres” países agricultores hacia bastante obvio que la ruta hacia la prosperidad era embarcarse en la senda de la industrialización. Estados Unidos e Inglaterra constituían, entonces, el modelo de referencia para alcanzar la “modernización” y la revolución industrial era el proceso a imitar. Por tanto, el medio para que los países “subdesarrollados” alcanzaran su “desarrollo” era impulsar y/o acelerar sus procesos de industrialización. Bajo esta premisa las preguntas importantes entonces eran ¿cuáles son los factores que explican que ciertos territorios fueran industrializados y cuál es la mejor estrategia para acelerar los procesos de industrialización de un territorio? Es bajo este supuesto (industrialización sinónimo de desarrollo) que surgen diversos aportes teóricos agrupados bajo la llamada <<economía del desarrollo>> que buscan dar respuesta a estos interrogantes. Entre las principales aproximaciones teóricas en este sentido se encuentran: la teoría de la modernización la teoría estructuralista del desarrollo, la teoría de la dependencia, la teoría neoliberal del desarrollo, la escuela neo institucionalista, y las teorías alternativas del desarrollo. 100 La teoría de la modernización establecía la necesidad de un gran impulso para acelerar los procesos de industrialización de los territorios “subdesarrollados”. Bajo los supuestos de esta aproximación teórica, la industrialización no era concebida como un proceso favorecido por el progreso técnico, sino más bien, como el intento de aplicar la tecnología existente en el mundo industrializado en las áreas “subdesarrolladas”. Dinámica que debía ser planeada y dirigida por el Estado. Asimismo, veía al comercio internacional, a través de las ventajas comparativas, como beneficioso para el desarrollo de los territorios “subdesarrollados”. Por su parte la teoría estructuralista del desarrollo consideraba que lo que los teóricos de la modernización consideraban como causas del subdesarrollo eran en realidad sus consecuencias y estas a su vez asociadas al funcionamiento del sistema económico capitalista. El mundo dividido en países “centrales” industrializados y países “periféricos” exportadores de materias primas explicaba la relación desarrollo – subdesarrollo y la hacía perdurar. Los estructuralistas propusieren la sustitución de importaciones como estrategia para industrializar a los territorios periféricos y con ello “romper” la relación de “centro - periferia”. La teoría de la dependencia explica el “subdesarrollo” como una consecuencia directa del proceso de desarrollo del sistema capitalista, más que por elementos internos al territorio. Por tanto, el atraso y la dependencia de la periferia son resultado de la explotación que han experimentado estos países por los países centrales. El desarrollo dependiente agranda la brecha que separa al centro de la periferia. Los seguidores de esta corriente proponían un Nuevo Orden Económico Internacional para apoyar el “desarrollo” de la periferia. Para los economistas ligados a la teoría neoliberal del desarrollo los obstáculos al desarrollo de los países “subdesarrollados” eran internos y no externos. El mercado auto-regulado debía ser el medio para impulsar la asignación eficiente de los recursos e impulsar la competitividad de la industria. Se propuso la 101 estrategia de industrialización orientada a las exportaciones como camino para impulsar mejores tasas de crecimiento y una mejor distribución de la renta. La escuela neoinstitucionalista del desarrollo considera, en general, que la diferencia en el grado del desempeño de las economías puede ser explicada por el papel de las instituciones. Establece que los mecanismos reales de asignación de recursos son las instituciones y especialmente las estructuras de poder que organizan los mercados. Para los institucionalistas, en el actual contexto de globalización económica, el desarrollo tiene un alto grado de pathdependent y no exclusivamente una función de la relación con el centro. A partir de las década de los ochenta del siglo pasado comienzan a surgir un grupo de aportaciones teóricas alternativas a la visión tradicional, que basan su noción de desarrollo en la satisfacción de las necesidades básicas y no en la acumulación de capital. La reducción de la pobreza se convirtió en el principal fin para impulsar el desarrollo. En relación con la industrialización de un territorio, Amartya Sen (1998) considera que uno de los errores más comunes es concebirla, tan solo, bajo la noción de capital físico, obviando por tanto, la importancia del capital humano en el desarrollo. A partir del último cuarto del siglo pasado, las transformaciones en los procesos de acumulación a escala mundial han incrementado las voces de diversos autores y organismos internacionales acerca de la necesidad de repensar la teoría del desarrollo bajo un contexto de globalización económica. Se afirma que el cambio en la articulación espacial de las actividades productivas trae nuevas oportunidades y/o restricciones para la industrialización de los territorios periféricos y su desarrollo. Baja esta premisa han surgido nuevas aproximaciones teóricas que tratan de explicar la industrialización en un contexto de globalización económica, entre ellas: la nueva división internacional del trabajo, la acumulación flexible y la nueva geografía económica. Para la teoría de la nueva división internacional del trabajo, por primera vez en la historia de la economía capitalista, es posible producir bienes industriales 102 intermedios o terminados de forma redituable en los territorios periféricos, lo que permitirá su industrialización. La teoría de la acumulación flexible establece que nos encontramos en una nueva etapa del capitalismo, que transforma la forma de producir de gran escala a la especialización flexible de los territorios; abriéndose la posibilidad, con ello, de impulsar la industrialización con base en pequeñas empresas, a través del impulso de los distritos industriales. Para la nueva geografía económica la industrialización de los territorios puede ser explicada por la mayor importancia que tienen los rendimientos crecientes versus los rendimientos decrecientes. Rendimientos crecientes que surgen de un proceso de aglomeración el cual es de naturaleza regional o local. Asimismo, ante la cada vez mayor influencia que tienen las empresas transnacionales en la configuración del comercio y producción mundial, en los últimos años se han incrementado el número de estudios que utilizan el marco conceptual de las RGP para analizar las perspectivas de desarrollo de los territorios periféricos. Se habla de posibilidades de ascenso industrial de las empresas en un territorio como sinónimo de industrialización del mismo y se establecen los factores que posibilitan dicho proceso. Para el marco de las RGP, el desarrollo regional como el resultado contingente de las relaciones dinámicas entre las RGP, las instituciones regionales y los factores de “atracción regional”. Lo importante es la captura de valor por parte del territorio. 103 CAPÍTULO 2. LA INDUSTRIA MUNDIAL DEL VESTIDO Y SUS DINÁMICAS EN UN CONTEXTO DE GLOBALIZACIÓN ECONÓMICA Introducción En la actualidad, la industria mundial del vestido es considerada como un icono de los efectos que la globalización económica tiene en las actividades económicas y en los territorios. Lo anterior, debido a que, como en ninguna otra actividad económica, la red mundial de producción de prendas de vestir, que abastece a los grandes centros de consumo en las economías desarrolladas (Estados Unidos, Unión Europea y Japón), se ha expandido prácticamente a cada rincón del planeta (R. Appelbaum, 2005; E. Bonacich, 1994; García de León, 2008; Gereffi & Memedovic, 2003; R. Kaplinsky, 2013) Sin embargo, cada actividad económica y territorio posee características particulares que van dando forma a estas dinámicas y marcando su evolución. Para el caso de la industria del vestido son sus características tecnológicas, así como factores históricos e institucionales los que han dado forma a la manera en que se organiza su producción y su comercio mundial. La industria del vestido, a lo largo de los años, ha reproducido la forma en que nuestro sistema económico funciona. Creciente desigualdad social y étnica son imágenes que han acompañado la organización de su producción a través de su historia en los diferentes territorios (Bonacich & Appelbaum, 2000, p. 2). Por tanto, en un contexto de globalización económica, sus dinámicas reflejan la intensificación del modelo capitalista pero ahora a escala mundial. Asimismo, la evolución de la organización de la producción de la industria mundial del vestido puede entenderse dentro del marco del sistema económico capitalista, en el que la división social del trabajo históricamente ha acentuado las desigualdades sociales dentro de un territorio, y en un escenario de economía globalizada, la división internacional del trabajo lo reproduce en desigualdades entre territorios (Bender D.E. & Greenwald, 2003; Collins, 2009; Howard, 1997; Rosen, 2002; Werner, 2012). 104 En este capítulo describimos las principales características tecnológicas 23 de la industria del vestido, así como los factores históricos e institucionales que han marcado la evolución de su organización productiva y comercio mundial. Asimismo, se presentan las principales dinámicas que se han producido en la industria mundial del vestido dentro del contexto de la globalización económica. Se muestra que las dinámicas observadas en la industria mundial del vestido en las últimas cuatro décadas, dirigidas principalmente por las grandes corporaciones transnacionales de los países desarrollados, son el resultado de estas características y de los cambios en los marcos institucionales en los que se desarrolla dicha actividad económica. 2.1. Características tecnológicas de la industria del vestido 2.1.1. Cadena de valor de la industria del vestido La cadena de valor 24 de la industria del vestido está formada por los siguientes eslabones: producción de materias primas, fabricación de insumos y componentes, manufactura de la prenda de vestir (que incluye como elementos importantes el diseño y el desarrollo de la marca), la distribución y venta (ver Figura 2.1). 23 Por características tecnológicas entendemos los diferentes elementos asociados a la producción distribución y consumo de un bien, tal como la forma como se organiza la producción, los principales actores que participan en su distribución y particularidades en su consumo. 24 Se define cadena de valor al conjunto de actividades que incorporan valor al producto final, que van desde la concepción del mismo, pasando por su producción, distribución y comercialización, hasta la propia recogida o reciclado después de su uso (I. R. Luna, 2009) 105 Figura 2.1. Cadena de Valor del Vestido Fuente: (Sturgeon, 2001, p. 4) Con el paso del tiempo, la apropiación de la mayor parte del valor que se genera en la cadena total se ha ido concentrando en la parte más alta de la cadena, a saber, distribución y venta; por lo que es común observar que los grandes minoristas y distribuidores de marca tengan márgenes de ganancia muy superiores a los que tienen los fabricantes o manufactureros, situación que hace que sean las personas que costuran las prendas, últimas en la cadena de valor, las que tengan menores retribuciones respecto al valor generado (R. P. Appelbaum & Gereffi, 1994; Edna Bonacich & Appelbaum, 2000; Raphael Kaplinsky, 2000; Rosen, 2002; Ross, 1997). Producción de materias primas, de insumos y componentes. Este eslabón de la cadena se refiere a la producción de los insumos necesarios para la manufactura de la prenda de vestir. La industria textil es la principal proveedora de la industria del vestido, al ser la tela el insumo básico para su elaboración. Por tanto, en el inicio industrial de la fabricación de prendas de vestir, el principal factor de localización era la cercanía con las grandes empresas textileras (en muchas ocasiones eran parte de la misma industria textil) Gradación ↓ Trazado ↓ Corte ↓ Costura ↓ Terminado ↓ Empaquetado Producción de materias primas Fabricación de insumos y componentes Manufactura de Prendas de Vestir Distribución y venta Mayoreo y menudeo Consumo Diseño y desarrollo de marca Logística Control de calidad Otros servicios de apoyo 112 Cuadro 2.3. Posición de las principales manufactureras de ropa en la lista Fortune 500. Año 2013 Posición Compañía Ingresos (billones dólares) Ganancias (millones de dólares) 126 Nike 24.1 2,223 250 VF 10.9 1,086 370 Ralph Lauren 6.9 681 422 PHV 6 433.8 Fuente: Fortune 500. Sus redes de proveeduría alcanzan diferentes países en desarrollo, y sus estrategias y dinámicas tienen una gran influencia en el desarrollo económico y el empleo de esos territorios. La decisión de muchos grandes fabricantes de países desarrollados ya no es preguntarse si deben involucrarse en la producción que se va a realizar en el extranjero o no, sino cómo la van organizar y gestionar (Gereffi & Memedovic, 2003). Como respuesta a las presiones de los minoristas hacia ellas, algunas manufactureras están incursionando en establecer puntos de ventas de sus propias líneas de ropa, que les permita tener otros medios para alcanzar los mercados meta. Talleres de costura (contractors). Una de las características particulares de la industria del vestido es el rol que cumplen los pequeños talleres de costura dentro de la organización de su producción. En la actualidad, la elaboración de la prenda de vestir sigue siendo intensiva en mano de obra; por ello estos talleres son vistos dentro de esta industria como la mano de obra necesaria para la elaboración de la prenda de vestir. La mayor parte de estos talleres de costura o contractors (por su término anglosajón) se dedican al ensamble y costura de las prenda de vestir para diferentes manufactureros de marca. Aunque, algunas realizan otras actividades como son el cortado, lavado y finalizado de la prenda de vestir. Según Boachich (2000), la utilización de este sistema de contratación dentro de la industria del vestido se debe a que proporciona, al menos, cuatro mayores beneficios a los manufactureros: 1) les permite externalizar su riesgo; 2) bajar 113 el costo de la mano de obra; 3) evadir la responsabilidad moral y legal por violaciones en las leyes laborales; e 4) impedir o dificultar la formación de sindicatos. Este sistema de contratación de pequeños talleres de costura, unido a las presiones que ejercen sobre ellos los contratantes para mantener los costos bajos de la producción, ha sugerido una imagen de la industria del vestido asociada a la idea de talleres de explotación laboral o como se le conoce en su término anglosajón, sweatshops (Bender D.E. & Greenwald, 2003; Howard, 1997; Rosen, 2002). En los territorios en los cuales la industria del vestido tiene un carácter más local, los pequeños talleres de costura, generalmente, son talleres familiares que se encargan de ciertos procesos para empresas de mayor tamaño y, en muchas ocasiones, son mujeres, que, a través del trabajo domiciliario, realizan estas actividades. Trabajadores de la industria del vestido. Dentro de la industria del vestido existe una alta heterogeneidad en el tipo de trabajadores que participan en eslabones de la cadena de valor. Desde los altos ejecutivos de las grandes corporaciones, con altos niveles de ingresos, hasta los trabajadores de los talleres que costuran la prenda de vestir (por lo general mujeres), que reciben una pequeña parte del valor de cada prenda elaborada. Esta imagen, de explotación laboral a los trabajadores que realmente costuran la prenda de vestir, es una característica que siempre ha acompañado a la industria del vestido en los diversos territorios y épocas históricas. Los trabajadores de los pequeños talleres regularmente tienen características que los hacen proclives a ser explotados en sus condiciones laborales, por ejemplo inmigrantes o habitantes de poblaciones rurales. Esta imagen en gran medida se debe a que la industria del vestido es de las ramas industriales con menor equidad en la distribución del valor generado entre los actores que participan en su cadena de producción. Se estima que el 114 50 por ciento de los ingresos obtenidos por la venta de una prenda de vestir se queda en el minorista, el 35 por ciento en la manufacturera, el 15 por ciento al taller de costura. El trabajador que costuró la prenda recibe solo el 6 por ciento del ingreso que recibió el taller de costura. (Weiner, E. & Foust, D. en Bonacich & Appelbaum, 2000). 2.1.3 Moda e industria del vestido La actividad de elaboración de prendas de vestir acompaña al hombre desde sus inicios al tener este la necesidad básica de protegerse del frío y de las inclemencias del tiempo. Sin embargo, a través de la historia, esta actividad se ha ido separando cada vez más de su carácter meramente satisfactor de una necesidad básica a una más relacionada con la estética y la moda 26 . Desde la antigüedad hasta nuestros días la vestimenta ha reflejado una posición y status dentro de la sociedad. La prenda de vestir ha adquirido, por tanto, un carácter estético, convirtiéndose en un adorno más de la persona, sujeto a los cánones de la moda y del devenir artístico de cada civilización (Torrijos & Arenas, 1988). Más allá de su nivel básico de satisfactor de una necesidad, la demanda por ropa se hace más discrecional y sujeta a una compleja variedad de fuerzas sociales y culturales, incluyendo el deseo de la gente a expresarse a través de su elección de ropa. La vestimenta es un bien altamente simbólico, que sugiere cierta autopercepción y auto-proyección. Variables como ingreso, edad, estatus social, género y etnicidad juegan importantes roles. Este es un mercado lleno de incertidumbre y volatilidad. Mucho del negocio de producir y vender ropa, por tanto, depende de las habilidades de la empresa para predecir, o influenciar, que los consumidores desean comprar (Dicken, 2007). Esta característica de la vestimenta ha influido en varias de las dinámicas que, a través de su historia, se han presentado en la industria del vestido (Dicken, 26 Una de las definiciones de moda relacionada con las prendas de vestir es la siguiente: Se define moda al arte de la confección de prendas de vestir en base a parámetros funcionales y estilísticos no solo en ropa sino en todo tipo de complementos (Cosgrave, 2012). 115 2007; Rosen, 2002). Desde la forma en que se organiza su producción hasta las estrategias de venta y de obtención de mayores ganancias han sido influidas por este carácter, más estético que de satisfactor de una necesidad básica. 1) La utilización de la subcontratación como medio para organizar la producción en la industria del vestido ha sido incentivado, en alguna medida, por este mercado lleno de incertidumbre y volatilidad. Los manufactureros de prendas de vestir ven en los fabricantes pequeños (talleres) de ropa de vestir un medio para flexibilizar su producción. En épocas de alta demanda son subcontratados para elaborar parte de la producción y a su término, simplemente el contrato concluye. Asimismo, los pequeños talleres de fabricación de prendas de vestir, al no tener los medios tecnológicos que les permita competir en los mercados de la moda, ven en la maquila hacia terceros un medio para sobrevivir en la industria del vestido. Por tanto, es una imagen común en los territorios que han desarrollado su industria del vestido ver cómo el crecimiento de esta produce la aparición de talleres de pequeño tamaño, e incluso trabajo domiciliario maquilando prendas de vestir para las de mayor tamaño (Bender D.E. & Greenwald, 2003; Edna Bonacich & Appelbaum, 2000; Rosen, 2002). 2) Diversas de las estrategias, que utilizan las empresas de la industria del vestido para procurar mayores ingresos y ganancias, están ligadas a cómo lograr que las prendas de vestir que producen y/o ofrecen al mercado sean adquiridas por mayor cantidad de consumidores y con mayor frecuencia. Estas estrategias han evolucionado desde las más básicas relacionadas con el posicionamiento de las marcas y mejores diseños hasta las más complejas, que utilizan sistemas de información para obtener en tiempo real lo que el consumidor está eligiendo. Modelos de negocios (conocido como fast fashion), estos últimos, que a través de la disminución de los costos de producción y un recambio constante de las prendas de vestir en sus mostradores buscan incentivar a los consumidores a adquirir ropa con mayor frecuencia. Asimismo, 116 debido a que el incremento de la demanda de prendas de vestir crece en menor proporción que el ingreso, los grandes minoristas de ropa, que antes se orientaban a segmentos de vestimenta básica, han incursionado al mercado de prendas de vestir de moda (Allwood et al., 2006; Joy, Sherry Jr, Venkatesh, Wrang, & Chan, 2012; Plank et al., 2012; Strassel, 2014). 3) Debido a que el ingreso es una de las variables relacionadas al consumo de prendas de vestir de moda, y este (el nivel de ingreso) se encuentra, a su vez, desigualmente distribuido en el mundo, son los patrones de consumo de los países desarrollados los que han determinado, en mayor medida, el nivel y naturaleza de la demanda de las prendas de vestir en el mercado mundial (Dicken, 2007). 2.1.4 Subcontratación de la producción: Elemento característico de la industria del vestido Un elemento característico que ha acompañado a la industria del vestido, a través de su historia, es el uso de la subcontratación de la producción (generalmente de empresas de menor tamaño) como medio para disminuir los riesgos que conlleva las rápidas fluctuaciones de la moda. Aún en el periodo fordista, en el que el común denominador de todas las industrias era la utilización de la producción en masa y la integración vertical, los fabricantes de prendas de vestir utilizaban la subcontratación de parte de su producción como recurso de flexibilización de la misma. Gran parte de la industria del vestido que se rige por la moda y las ventas de prendas de moda son muy volátiles. La producción de prendas de vestir, generalmente, es un negocio de riesgo, lo que desalienta la inversión de capital y limita la disponibilidad de capital para las empresas que desean expandirse. El nivel de riesgo aumenta con el tiempo. La moda puede cambiar rápidamente. Los fabricantes de ropa quieren estar seguros de que cualquier demanda se cubra plenamente, pero deben tener cuidado con la sobreproducción de prendas que puedan caer fuera de moda. La industria tiene 117 que ser especialmente sensible a las variaciones en los gustos de los consumidores, para responder rápidamente a estos cambios y cesar la producción de las prendas que estén fuera de moda en el momento oportuno. (Bonacich & Appelbaum, 2000, pp. 9 y 10) La producción real de la prenda, el corte, costura, lavado, y terminado, por lo general, se lleva a cabo por un contratista independiente. La mayoría de los contratistas independientes se dedican solo a la costura de la prenda de vestir. Ellos, generalmente, reciben la tela ya cortada y sus empleados la cosen. La mayoría de los trabajadores de la industria del vestido son empleados en pequeñas fábricas, costurando para fabricantes de prendas de vestir de mayor tamaño, que, generalmente, emplean a varios contratistas. La subcontratación se extiende hasta el margen del trabajo industrial (lo que se conoce como trabajo domiciliario), con una sola mujer sentada en su casa en su máquina de coser haciendo ropa para una empresa que la contrató. La subcontratación de la producción de prendas de vestir puede ser vista como una instancia de producción flexible. Esto permite a los fabricantes de prendas de vestir para hacer frente a las fluctuaciones de la moda y la temporada mediante la contratación de contratistas solo cuando los requieran. (Bonacich & Appelbaum, 2000, pp. 11 y 12) Por tanto, en los territorios que han desarrollado su industria del vestido es común encontrar pequeños talleres y trabajo domiciliario, dedicados a la maquila de ciertas partes de la producción de fábricas de mayor tamaño. 2.1.5. Talleres de explotación laboral y trabajo domiciliario: imágenes ligadas a la industria del vestido a través de su historia La especialización productiva ha generado que la subcontración y la maquila sean actividades comunes dentro de la industria manufacturera. Sin embargo, en la industria del vestido, estas actividades están más asociadas a la búsqueda de las grandes empresas de externalizar sus costos de mano de obra en fábricas de menor tamaño. La dinámica anterior ha producido que, a lo largo de la historia, una de las imágenes de esta industria sean los talleres de 118 explotación laboral o sweatshops, término utilizado en la literatura anglosajona (Bender D.E. & Greenwald, 2003; Edna Bonacich & Appelbaum, 2000; Howard, 1997; Rosen, 2002; Ross, 1997). Taller de explotación laboral o sweatshops es un concepto con connotación negativa, que se utiliza para nombrar un entorno de trabajo considerado como inaceptable, difícil o peligroso. En él tienen lugar violaciones a las condiciones laborales mínimas establecidas por en la ley. Por lo general, salarios menores al mínimo establecido, falta de pago de horas extras, jornadas laborales mayores a las permitidas y diversos atentados a las regulaciones de salud y seguridad en el trabajo. Pudiendo llegar a casos extremos, como el uso del trabajo infantil. En los Estados Unidos los talleres de explotación laboral en la industria del vestido aparecieron en la última década del siglo XIX, con el desarrollo de la producción en masa de prendas de vestir en la ciudad de Nueva York (Bender D.E. & Greenwald, 2003; Edna Bonacich & Appelbaum, 2000; Howard, 1997; Rosen, 2002). El suceso más conocido en ese tiempo, relacionado con la explotación laboral en la industria del vestido en los Estados Unidos, fue el incendio de la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist en la ciudad de Nueva York, el 25 de marzo de Imagen 2.1.Imágenes del incendio sucedido en la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist en la ciudad de Nueva York el 25 de marzo de 1911 Fuente: Imagen tomada del sitio: http://historymartinez.wordpress.com/2011/08/20/thetriangle-shirtwaist-factory-fire-1911-primary-source- newspaper-account-with-reading-questions/ Imagen 2.2. Condiciones del área de trabajo en la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist en Nueva York después del incendio del 25 de marzo de 1911 Fuente: imagen tomada del sitio http://infusion.allconet.org/virtual/TriangleShirtwaistFire Netscape.html 119 1911 (Ver imágenes 2.1 y 2.2). En ese incendio perdieron la vida 146 trabajadores de la fábrica (siendo el desastre industrial más mortífero de la ciudad de Nueva York, y el cuarto en la historia de los Estados Unidos). La mayoría de las víctimas eran mujeres inmigrantes de origen judío o italiano, de entre 14 y 23 años de edad. La tragedia se incrementó porque los responsables de la fábrica, como práctica común, mantenían cerradas las salidas del edificio para forzar a las trabajadoras a permanecer trabajando, lo que imposibilitó la evacuación de las costureras (Ver imagen 2.3). 2.2. La evolución histórica de la industria mundial del vestido ligada a la regulación de su comercio por parte de los países desarrollados En su carácter industrial, la fabricación de prendas de vestir es considerada (junto con la industria textil) una de las más antiguas, y su evolución está estrechamente ligada con las dinámicas presentadas en cada una de las revoluciones industriales, así como con el marco regulatorio impuesto al comercio mundial por los países “desarrollados”. En esta sección analizamos cómo este marco regulatorio ha ido definiendo el comercio mundial de prendas de vestir desde los orígenes de esta industria. Imagen 2.3. Dibujo publicado en la prensa estadounidense, después del incendio en la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist en Nueva York sucedido el 25 de marzo de 1911 Fuente: imagen tomada del sitio http://infusion.allconet.org/virtual/TriangleShirtwaistFire Netscape.html 120 2.2.1. Los inicios industriales de la fabricación de prendas de vestir y la regulación de su comercio por parte de Inglaterra. A través de la historia, la evolución de la industria del vestido a escala mundial ha sido fuertemente influenciada por la regulación del comercio llevado a cabo por los países más industrializados. Ya desde sus orígenes se observan esfuerzos de estos países para proteger a su industria del vestido, por medio de la imposición de un marco regulatorio que las beneficiase. La expansión industrial de la fabricación de prendas de vestir tiene sus orígenes en Inglaterra con la llegada de la primera revolución industrial. Se considera que la producción de prendas de vestir abrió las puertas de la revolución industrial en Inglaterra, a través del algodón que se importaba, sobre todo, de los países asiáticos. Los avances tecnológicos y las restricciones comerciales que se imponían a las importaciones asiáticas de algunos textiles, permitieron a Inglaterra expandir su industria textil y del vestido a costa de la caída de las importaciones de los países asiáticos, principalmente de India. En 1638, Inglaterra importaba de la India alrededor de 200,000 camisas y mudas (ropa interior) de tallas, colores y calidades variadas. En 1750, India producía alrededor de la cuarta parte de los textiles a nivel mundial. Para esos años, con el objetivo de proteger su industria textil y del vestido de las importaciones indias 27 , Inglaterra promovió que la exportación, importación y fabricación de mercancías fuese controlada y dirigida por la Compañía British East India Company. En muchas ocasiones, esta medida exigió el uso de la fuerza. Se confió a los Sepeboys 28 de la East India Company la misión de destruir a las fábricas propiedades de los indios rivales de East India Company. A los tejedores independientes que se negaban 27 En 1696 se produjeron disturbios en Inglaterra por la repercusión de las importaciones de algodón de India (que hacían furor entre la nueva burguesía europea) sobre la industria local de la lana. Ya en 1700, este negocio preocupaba tanto a los fabricantes ingleses de lana que el Parlamento prohibió llevar sedas y algodones importados de India, Persia o China. 28 Nativos de India empleados como soldados al servicio de Gran Bretaña. 121 a trabajar por los salarios miserables que pagaba la East India Company se les cortaban los dedos. La sustitución del género textil indio por el británico por medio de la colonización, junto con las restricciones comerciales impuestas que ya se aplicaban a la importación de algunos textiles, condujo a una reducción gradual de la cuota india de producción textil, que cayó hasta alrededor el 5 por ciento de la producción mundial en 1900. La entrada masiva en India de textiles baratos fabricados en Lancaster, Inglaterra, paralizó la industria textil india. Para el año 1912, Inglaterra importaba 90,000 toneladas de algodón en bruto, produciendo ocho mil millares de yardas de tela al año, y exportando material tejido para vestir al mismo tiempo a todos los hombres, mujeres y niños de la época. (Rose, 2008) 2.2.2. La influencia de Estados Unidos en el desarrollo de la Industria textil y del vestido en los países del continente asiático, tras la Segunda Guerra Mundial. Al término de la Segunda Guerra Mundial (SGM), el poderío político y económico alcanzado por los Estados Unidos lo convirtió en el principal regulador del comercio de la industria textil y del vestido en el mundo. La nueva geografía mundial de la industria textil y del vestido fue influenciada en gran medida por los intereses políticos y económicos de la nueva potencia mundial. En plena guerra fría, la revitalización de la industria textil y del vestido en algunos países en desarrollo, sobre todo asiáticos, fue una estrategia utilizada por los Estados Unidos para reconstruir e impulsar sus economías y alejarlas de las lógicas comunistas de la época. La influencia de los Estados Unidos se reflejó en mayor medida en diversos países asiáticos, tales como Japón, Corea, Hong Kong, Taiwán, y China. Para el caso de Japón, por ejemplo, la ocupación estadounidense, después de la SGM, promovió un plan de reconstrucción, dirigido por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, que incluía rescatar los sectores industriales que existían en la isla antes de la confrontación mundial. Esto supuso reconstruir la industria textil japonesa que para 1940, en la víspera de la guerra, representaba el 40 por ciento de sus exportaciones industriales (Rosen, 128 Cuadro 2.4. Patrones del comercio mundial de prendas de vestir por regiones, en porcentajes. Año 2011 Región Exportaciones Importaciones América del Norte 2.8 23.8 América del Sur y Central 3.7 3.5 Europa 32.3 48.0 Com. de Estados Independientes 0.6 5.0 África 2.7 2.2 Oriente Medio 0.9 3.8 Asia 56.8 14.8 Fuente: Calculado de Estadísticas del Comercio Internacional de la OMC. China, es por mucho el principal exportador mundial de prendas de vestir, con el 37.3 por ciento de las exportaciones mundiales. De las 15 principales economías exportadoras de prendas de vestir 11 son del continente asiático. En los últimos años, la evolución de las exportaciones ha tendido a concentrarse en menos países; en el año 2000 las 15 principales economías exportadoras participaban con el 78.6 por ciento de las exportaciones mundiales, y en el año 2011 con el 90.1 por ciento. (Ver cuadro 2.5). Por el lado de las importaciones, la Unión Europea, Estados Unidos, y Japón son los principales destinos. En 2011, las tres regiones importaron el 71.9 por ciento de las importaciones mundiales de prendas de vestir. De 2005 a 2011, la variación porcentual anual de las importaciones, de estas tres regiones, se incrementó en 6 por ciento, 2 por ciento y 7 por ciento respectivamente. (Ver Cuadro 2.5) 129 Cuadro 2.5. Principales exportadores e importadores de prendas de vestir, en miles de millones de dólares y porcentajes. Año 2011 Valor Parte en las exportaciones /importaciones mundiales Valor porcentual anual 2011 1980 1990 2000 2011 2005-11 2009 2010 2011 Exportadores China (a) 154 4.0 8.9 18.2 37.3 13 -11 21 18 Unión Europea (27) 116 - - 28.4 28.2 5 -15 2 16 Exportaciones extra UE(27) 28 - - 6.6 6.8 7 -22 2 26 Hong Kong, China 25 - - - - -2 -18 5 2 Exportaciones locales 0 11.5 8.6 5.0 0.1 -39 -80 -28 -14 re-exportaciones 24 - - - - 3 -11 6 2 Bangladesh (b) 20 0.0 0.6 2.6 4.8 19 15 25 27 India 14 1.7 2.3 3.0 3.5 9 9 -6 28 Turquía 14 0.3 3.1 3.3 3.4 3 -15 10 9 Vietnam 13 … … 0.9 3.2 19 -2 22 27 Indonesia 8 0.2 1.5 2.4 2.0 8 -6 15 18 Estados Unidos 5 3.1 2.4 4.4 1.3 1 -6 12 12 México (a) 5 0.0 0.5 4.4 1.1 -7 -16 6 6 Malasia (a) 5 0.4 1.2 1.1 1.1 11 -14 24 18 Tailandia 5 0.7 2.6 1.9 1.1 2 -12 15 6 Pakistán 5 0.3 0.9 1.1 1.1 4 -14 17 16 Sri Lanka (b) 4 0.3 0.6 1.4 1.0 7 -5 7 21 Camboya (b) 4 … … 0.5 1.0 11 -19 25 33 Total 372 - - 78.6 90.1 - - - - Importadores Unión Europea (27) 189 - - 41.1 43.8 6 -10 3 13 Importaciones extra- UE(27) 101 - - 19.8 23.4 7 -9 4 14 Estados Unidos 89 16.4 24.0 33.1 20.5 2 -13 14 8 Japón 33 3.6 7.8 9.7 7.6 7 -1 5 23 Hong Kong, China 17 - - - - -1 -16 7 4 Importaciones definitivas … … … … … … … … … Canadá (c) 10 1.7 2.1 1.8 2.2 8 -8 10 15 Rusa, Federación de (b),(c) 8 - - 0.1 1.8 42 -14 53 21 Suiza 6 3.4 3.1 1.6 1.4 6 -10 1 16 Corea, República de 6 0.0 0.1 0.6 1.4 13 -20 31 38 Australia (c) 6 0.8 0.6 0.9 1.4 11 -5 19 21 China (a) 4 0.1 0.0 0.6 0.9 16 -19 37 59 Turquía 3 0.0 0.0 0.1 0.8 27 -3 32 15 Emiratos Árabes Unidos 3 0.6 0.5 0.4 0.7 13 -8 2 21 Noruega 3 1.7 1.1 0.6 0.7 8 -11 10 16 Arabia Saudita, Reino de (b) 3 1.6 0.7 0.4 0.7 12 -11 278 27 México (a), (c) 3 0.3 0.5 1.8 0.6 1 -17 9 20 Total 365 - - 92.8 84.6 - - - - (a) Incluye importantes exportaciones e importaciones de las zonas de elaboración. (b) Incluye estimaciones de la Secretaría. (c) Importaciones f.o.b. (d) No incluye las importaciones definitivas de Hong Kong. Fuente: OMC, 2011. 130 2.3.2. La entrada de China a la OMC y su impacto en los flujos del comercio mundial de la industria del vestido La entrada de China a la OMC, el 11 de diciembre de 2001, ha sido uno de los factores que ha venido a cambiar los flujos de comercio en las cadenas de suministro global de la industria textil y del vestido. Con la terminación, el primero de enero de 2005, del marco regulatorio global de la industria textil y del vestido, todos los miembros de la OMC tienen la posibilidad de acceder sin restricciones por cuotas a los mercados europeos, americanos y canadienses Como se observa en la Gráfica 2.2, China pasó de tener, en 1980, una participación del 4 por ciento del total de las exportaciones mundiales a más del 37 por ciento durante el 2011. Su evolución, en la participación de las exportaciones mundiales, se ha visto favorecida por los cambios en las regulaciones mundiales y los acuerdos comerciales. Con la entrada de China a la OMC, a finales de 2001, sus exportaciones sobrepasaron el 20 por ciento del total mundial; y después de 2005, con la finalización de la regulación por cuotas del comercio mundial de prendas de vestir, su participación alcanzó niveles superiores al 30 por ciento. Asimismo, China se ha convertido en una de las mayores fuentes de importaciones de las principales economías mundiales. Los grandes minoristas y comercializadores de marca han encontrado en China su principal fuente de abastecimiento de prendas de vestir. En 2001, del total de las importaciones de prendas de vestir realizados por los Estados Unidos solo el 14 por ciento provenía de China, mientras que para el 2011 este porcentaje había subido al 39.4 por ciento. Asimismo, en ese mismo periodo, la Unión Europea paso de importar de China del 10.6 por ciento al 23.5 por ciento del total de sus Gráfica 2.2. China: Evolución de la participación relativa de sus exportaciones en el mercado mundial de prendas de vestir. 1980- 2012 Fuente: OMC. 0,0% 5,0% 10,0% 15,0% 20,0% 25,0% 30,0% 35,0% 40,0% 131 importaciones de prendas de vestir. Japón, siguió utilizando a China como su principal proveedor de prendas de vestir con aproximadamente el 80 por ciento del total de sus importaciones de la rama del vestido (Ver Cuadro 2.6). Cuadro 2.6. China: Proporción de las importaciones de prendas de vestir de las principales economías mundiales, en porcentajes y variación porcentual anual Porcentaje Variación País/año 2001 2005 2011 2005-2011 2010 2011 Estados Unidos 14 26.4 39.4 9 19 4 Canadá 26 46.8 50.7 10 10 10 Unión Europea 10.6 17.9 23.5 11 6 9.7 Japón 77.1 80.9 79.9 6 4 19 Fuente: Elaborado con datos de las estadísticas mundiales del comercio de la OMC 2002, 2006, 2011 La estructura de las exportaciones de China, de otro lado, es diversificada en cuanto a su destino, al convertirse en el principal proveedor de prendas de vestir de las principales economías mundiales. Una tercera parte de sus exportaciones totales se dirige a la Unión Europea, una cuarta parte se destina a la misma región Asiática, con Japón como su principal importador, y un 22.4 por ciento se exporta a América del Norte. De 2005 a 2011, la evolución de las exportaciones de prendas de vestir de China a la Unión Europea incremento su peso relativo en las exportaciones de China, pasando del 23.7 por ciento al 30.4 por ciento del total de exportaciones Chinas al mundo (ver Cuadro 2.7). Cuadro 2.7. China: Estructura porcentual de sus exportaciones de prendas de vestir por región destino Estructura porcentual Regiones 2005 2011 Europa 23.7 30.4 Asia 33.3 26.2 América del Norte 24.7 22.4 Comunidad de Estados Independientes (CEI) 9.5 7.7 Oriente Medio 3.5 5.1 América del Sur y Central 2.9 5.2 África 2.4 3.1 Mundo 100 100 Fuente: OMC. El incremento de la participación de China en las exportaciones mundiales de la industria del vestido ha provocado una presión, aún mayor, en la disminución de los precios unitarios de las prendas de vestir elaboradas, primordialmente, 132 en los países en desarrollo. Situación que ha favorecido la aparición, de nuevo, de los talleres de explotación, no solo en los países en desarrollo sino, también, en los desarrollados. 2.3.3. La finalización del sistema de regulación por cuotas del comercio mundial de la industria textil y del vestido y sus impactos territoriales. Como ya se ha mencionado, las tendencias del comercio mundial y de localización de la industria del vestido, así como los impactos en los diversos países, es explicado en mayor medida por la evolución del marco regulatorio de la industria textil y del vestido, impulsada, principalmente, por los países en desarrollo en busca de protección de sus industrias y empleos. Como se mencionó anteriormente, tres han sido las etapas recientes de la regulación por cuotas que han marcado el comercio de la industria del vestido mundial. La primera, de 1974 a 1994, regulada por el Acuerdo Multifibras; la segunda, de 1994 a 2004, regulada por el Acuerdo sobre Textiles y el Vestido de la OMC; y la tercera de 2005 a la fecha con la terminación de la regulación por cuotas. La finalización, a partir de enero de 2005, del sistema de regulación por cuotas del comercio mundial de la industria textil y del vestido, ha generado diversas preocupaciones sobre los impactos y dinámicas que dicho suceso producirá a los diversos participantes en el comercio mundial de prendas de vestir (y textil). Este sistema regulatorio fue diseñado para proteger la industria textil y del vestido de los países desarrollados imponiendo límites en las cuotas de importación de prendas de vestir provenientes de ciertos países, principalmente localizados en el continente asiático. Lo anterior posibilitó que otros países en desarrollo, que estaban libres de cuotas, pudieran ser utilizados como proveedores de prendas de vestir hacia los países desarrollados. Por tanto, con la finalización de las restricciones de cuotas, existe una preocupación tanto en los países desarrollados y en desarrollo sobre los impactos que esto 133 producirá en estas industrias y sobre todo en las condiciones laborales de las mismas. Después de nueve años del término de este marco regulatorio en la industria del vestido, un análisis del flujo del comercio mundial en la rama nos proporciona una imagen de las dinámicas principales de la industria del vestido mundial. Cuadro 2.8. Estados Unidos: Importaciones de prendas de vestir por principales regiones de origen, en porcentajes. Años 2005 y 2011 Proporción de las importaciones de los Estados Unidos Región 2005 2011 Asia 65.2 76.5 América del Sur y Central 14.5 11.2 América del Norte 9.8 5.4 Europa 5 3.3 África 2.7 2.3 Oriente Medio 2.4 1.3 CEI 0.4 0 Fuente: OMC. Cuadro 2.9. Estados Unidos. Importaciones de prendas de vestir por principales economías de origen, en porcentajes. Años 2005 y 2011 Economía 2005 Economía 2011 China 26.4 China 39.4 México 8.0 Vietnam 7.9 Hong Kong 4.7 Indonesia 6.1 India 4.2 Bangladesh 5.3 Indonesia 4.0 México 4.8 Total 47.2 Total 63.3 Fuente: OMC. 134 Cuadro 2.10. Unión Europea. Importaciones de prendas de vestir por principales regiones de origen, en porcentajes. Años 2005 y 2011 Proporción de las importaciones de la Unión Europea Región 2005 2011 Europa 59 49.1 Asia 33.6 40.2 África 5.6 4.2 América del Norte 0.5 0.4 CEI 0.7 0.5 América del Sur y Central 0.3 0.2 Oriente Medio 0.3 0.2 Fuente: OMC Cuadro 2.11. Unión Europea. Importaciones de prendas de vestir por principales economías de origen, en porcentajes. Años 2005 y 2011 Economía 2005 Economía 2011 Unión Europea 44.9 Unión Europea 46.7 China 17.9 China 23.5 Turquía 7.9 Turquía 6.2 Rumania 3.5 Bangladesh 5.5 India 3.4 India 3.8 Total 77.6 Total 85.6 Fuente: OMC Las Cuadros 2.8, 2.9, 2.10 y 2.11 nos muestran tres dinámicas, principalmente: 1) Concentración de la producción en un número reducido de países en desarrollo. La búsqueda de economías de escala por las compañías transnacionales ha permitido la consolidación de las grandes empresas y reducido el número de países proveedores. Es más barato y eficiente para los distribuidores de marca y las tiendas minoristas aprovisionarse en menos países. Una encuesta reciente determinó que las marcas que antes se aprovisionan en 40-50 países han concentrado los lugares de producción en 12-15 países. Asia, ha sido la región más beneficiada, al incrementar la proporción de sus exportaciones a los países en desarrollo. 2) Menos y más grandes proveedores. Con la competencia abierta, existe una mayor presión hacia los proveedores por los distribuidores de marcas y minoristas por reducir costos. Los proveedores multinacionales con grandes fábricas y producción de paquete completo han sido los 135 más beneficiados por esta situación, más que las fábricas pequeñas que solo hacen ensamblaje. Situación que ha favorecido a los países asiáticos que tiene la capacidad de producir paquete completo para los importadores mundiales. Sin embargo, el uso de pequeñas instalaciones subcontratistas de costura por parte de las grandes fábricas ha continuado con un aumento en la aparición de casos de explotación laboral en el mundo. 3) Caída de los precios unitarios. Los distribuidores de marca y minoristas han podido obtener más producción por menos dinero porque el precio de las prendas de vestir dejo de estar inflado por gastos de cuotas; ello, produjo que las empresas han podido seleccionar a aquellos fabricantes y países que ofrecen la mayor eficiencia por el menor costo. El fin del acuerdo ha tenido un fuerte impacto en los diferentes países que participan en la industria del vestido (ver Gráfica 2.3):  La industria del vestido ha crecido en países grandes y de bajos salarios, especialmente China e India.  Algunos países que habían tenido altas restricciones por los límites de cuotas en muchas categorías de prendas de vestir han podido crecer.  Los países más dependientes de las exportaciones de confecciones han experimentado con mayor rigor los impactos de los cambios en la industria.  Los trabajadores en aquellos países cuyas industrias se basaban en el acceso libre de cuotas a los mercados de los países desarrollados han sido los más afectados.  Los países con acuerdos preferenciales han perdido en gran medida su atractivo para las inversiones en la industria del vestido, puesto que los Gráfica 2.3. Evolución en la participación en las exportaciones mundiales de prendas de vestir de los principales países exportadores al término del Acuerdo sobre los Textiles y el Vestido de la OMC. Años 2005-2012 Fuente: OMC 0,0% 5,0% 10,0% 15,0% 20,0% 25,0% 30,0% 35,0% 40,0% 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 136 costos por las cuotas son mayores que las tarifas, las cuales son fácilmente superadas por los bajos costos de mano de obra. Por tanto, la finalización del sistema de regulación de cuotas de la industria textil y del vestido ha producido el aumento en la producción de prendas de vestir en los países en desarrollo, pero en menos países y en menos fábricas. Sin cuotas, los países y las empresas están en una competencia más directa. Por otra parte, existe una gran preocupación por el impacto del incremento de la competencia sobre las condiciones laborales de los trabajadores de la rama. La industria del vestido siempre ha sido cuestionada acerca de las condiciones laborales que enfrentan sus trabajadores, provocada por la búsqueda de las empresas en cuanto a cómo disminuir costos, mediante la explotación de mano de obra con prácticas de aumento en la intensidad del trabajo, el trabajo domiciliario y otros mecanismos. Sin embargo, el costo de la mano de obra no es el único factor de localización en la industria del vestido mundial. Las diversas estrategias de los grandes minoristas, fabricantes y comercializadores de marcas hacen que consideren otros factores, tales como: la flexibilización de la producción, la posibilidad de proveeduría de paquete completo, y acuerdos regionales para la producción compartida. Aspectos, estos últimos, que, también, han tenido impacto en las condiciones laborales en la industria del vestido mundial (ver Cuadro 2.12). Cuadro 2.12. Factores de Competitividad de los grandes minoristas, fabricantes y comercializadores de marcas y sus implicaciones en el trabajo Factor Competitivo ¿Qué significa? Impacto sobre trabajadores Flexibilidad Especializarse en pedidos más reducidos con tiempo más rápido de entrega. Horarios erráticos de trabajo, posible trabajo temporal o estacional. Producción de paquete completo Integrar todas las etapas de la producción de confección en una instalación o clúster; adquirir o hilar la tela, comprar otros componentes, ensamblar y empaquetar. Algunos empleos mejor pagados. Desplazamiento de mujeres trabajadoras de grandes fábricas a instalaciones donde serán subcontratadas. Tratados de libre comercio (TLCS) Mediante las negociación de TLCS pueden reducirse o eliminar aranceles Los TLCS combinan beneficios de bajos aranceles con muchas restricciones y condiciones. La maquila como efecto de los TLCS. Fuente: Red de Solidaridad de la Maquila 137 2.3.4. Incremento de la subcontratación internacional (offshoring) 30 A partir del desarrollo de la denominada globalización económica, tienen lugar un aumento significativo del flujo del comercio mundial en la industria del vestido, llevándola a ser considerada como una de las más globalizadas en la actualidad. Lo más significativo es el aumento de las exportaciones de diversos países en desarrollo hacia los países desarrollados, presentándose esto como un efecto de las ventajas del libre comercio. Sin embargo, esta dinámica no debe ser entendida como el hecho de que estos países en desarrollo han decidido producir ropa para los mercados de estos países, sino, más bien, como bienes producidos por compañías de los países desarrollados fuera de su territorio cuyo destino final serán los mismos países desarrollados. Las grandes manufactureras de la industria del vestido y minoristas trasnacionales, pues, se han convertido en grandes importadores de ropa que es producida, a menores costos, en los países en desarrollo alrededor del mundo. Los diversos procesos asociados a la globalización económica han facilitado a las grandes corporaciones de la industria del vestido la relocalización de partes de sus procesos productivos, sobre todo la manufactura de las prendas de vestir, a otros países en busca de menores costos laborales. Las nuevas tecnologías de información y la baja en los costos de transporte, han permitido a las corporaciones trasnacionales organizar la producción a través de fábricas subcontratadas fuera de su territorio, para proveerse del exterior manteniendo costos bajos. El modelo de apertura comercial y atracción de inversión extranjera directa (IED), como estrategia de desarrollo, seguido por varios países, sobre todo en América Latina y el sudeste asiático, han aumentado las oportunidades de las grandes corporaciones de elegir los “mejores” lugares para relocalizar parte de su producción. La deslocalización de la producción en la industria del vestido es, generalmente, el resultado de transacciones cuasi-jerárquicas. Rara vez, las grandes empresas establecen subsidiarias o filiales en los países 30 Offshoring (deslocalización en español) es el traslado de parte del proceso productivo a otros países; normalmente, por tener costes laborales mucho más reducidos. 144 que esta presión recae en uno de los últimos eslabones que son los trabajadores que costuran la prenda de vestir (Edna Bonacich & Appelbaum, 2000; Gereffi, 2000; Plank et al., 2012; Rosen, 2002; Strassel, 2014). 3) La concentración del poder en las grandes minoristas en la industria del vestido se refleja en la concentración de la producción en grandes manufactureras. Por un lado, las minoristas, al no ser productoras, requieren encontrar manufactureras con la capacidad de producir el denominado paquete completo. Asimismo, los requerimientos tecnológicos y financieros que requieren estos minoristas solo pueden ser alcanzados por manufactureras de considerable tamaño. Lo anterior conduce a que los pequeños manufactureros y talleres de la industria del vestido, para poder permanecer en el mercado, tengan que situarse todavía en eslabones más bajos de la cadena de valor, convirtiéndose en maquiladores de ciertas partes de la prenda de vestir (Alonzo, 2011; R. P. Appelbaum & Gereffi, 1994; Buitelaar et al., 1999; Dicken, 2007). 4) El impacto de estos grandes minoristas en los territorios en desarrollo no solo está ligada a la relocalización de su producción sino, también, a los cambios en los patrones de consumo de prendas de vestir en estos territorios. Su cada vez mayor presencia en los mercados de los países en desarrollo es una competencia directa con las empresas y distribuidores locales de la industria del vestido (Allwood et al., 2006; García de León & P, 2009; Johansson, 2010). Por ejemplo, la minorista de prendas de vestir de moda más grande del mundo, en términos de número de puntos de venta a nivel mundial, es Inditex, con sede en Arteixo, Galicia, España. En 2012, el grupo Inditex contaba con 100 empresas relacionadas con la ropa (sus marcas más reconocidas son Zara, Pull & Bear, Massimo Dutti, Bershka, Stradivarius, Oysho, Zara Home y Uterqüe), y más de 6,000 puntos de venta, que operan en 86 mercados de venta de todo el mundo y unos ingresos anuales de más de $ 15 mil millones de dólares. Mientras que el mayor minorista del mundo, Wal-Mart tiene más de 10.000 tiendas, la 145 mayoría de los cuales venden ropa. (“What is the World’s Largest Fashion Retailer?,” n.d.) Por todo ello, la pérdida de mercado que experimentan los fabricantes de prendas de vestir locales los lleva a tener como única salida para permanecer en la industria el tener que “encadenarse” a la parte más baja de una de las cadenas de suministro global, con las implicaciones que lo anterior conlleva para estos productores. 2.3.7. Modelo de negocio basado en ofrecer y estimular el rápido cambio de la moda (Fast Fashion) Como se ha mencionado, la moda es un factor importante dentro de la industria del vestido. Los consumidores quieren comprar artículos únicos que reflejen sus gustos personales y les ofrezcan status. Las empresas que venden ropa tienen que proveer prendas de vestir que satisfagan estas necesidades cambiantes y que estén disponibles a un precio razonable. Además, estas empresas vendedoras de ropa pueden influir en la tendencia de la moda. Una de las dinámicas de la industria del vestido mundial, en la actualidad, es el cambio de modelo de negocio de las grandes empresas compradoras de ropa (detallistas, tiendas departamentales y comercializadores de marca), que han evolucionado desde el segmento de mercado de prendas de vestir básicas hacia el segmento de ropa de moda. A este modelo de negocio se le conoce como fast fashion, cuya traducción al español sería algo así como cambio rápido de la moda (Allwood et al., 2006; Joy et al., 2012; Plank et al., 2012; Ross, 1997; Strassel, 2014). El fast fashion, es un modelo de negocio que persigue fomentar el consumo de prendas de vestir y, con ello, incrementar las ventas. El corazón de esta estrategia está en incrementar la variedad de la moda y en la reducción de ciclo de vida de los productos, para lo cual se requiere traer nuevas mercancías al mercado, a un ritmo cada vez mayor y en intervalos de tiempo más cortos. Tener una alta capacidad de respuesta, a los cambios en los mercados de 146 consumo, implica no solo una mayor flexibilidad organizacional y la disminución de los plazos de entrega de las empresas proveedoras, sino, también, la entrega de ropa de alta calidad a bajo costo. Las empresas proveedoras de ropa de estos grandes compradores luchan para adaptarse a estos requerimientos potencialmente conflictivos y, en muchas ocasiones, esta presiones comerciales se ven reflejadas en la fuerza de trabajo (Plank et al., 2012). Generalmente, en este modelo de negocio la cercanía con el mercado meta de los proveedores es importante para reducir los tiempos de entrega. Por tanto, los grandes compradores de ropa buscan crear redes regionales de provisión con los países en desarrollo más cercanos a su entorno. Sin duda, los avances en las tecnologías de información son uno de los factores que han permitido a estos grandes compradores de ropa poder ofrecer prendas de vestir de alta calidad, a bajos costos y con mayor rapidez de recambio. Sin embargo, para que esto funcione requiere, también, un consumidor que desee adquirir con mayor frecuencia estas prendas de vestir. Inducir el hábito de la moda en los consumidores se convierte, pues, en una variable clave para el éxito de este patrón de producción, distribución y consumo. Por tanto, el modelo fast fashion es favorecido por lo que David Chaney (1996) denomina el estilo de vida 32 , característico de la modernidad 33 . Para Chaney las formas culturales en la época moderna, así como los estilos de vida, se han desvelado como proyectos con significancia ética y estética en la que se confía (Chaney, 1996:10). Por tanto, la gente utiliza los artículos de consumo como coordenadas simbólicas para cartografiar y construir relaciones sociales (Chaney, 1996:81). El orden social moderno exige mecanismos complejos de 32 El termino estilo de vida es considerado por este autor en su significado sociológico. En sociología un estilo de vida es la manera en la que vive una persona (o grupo de personas). Esto incluye la forma de las relaciones personales, del consumo, de la hospitalidad, y la forma de vestir. Una forma debida también refleja las actitudes, los valores o la visión del mundo de un individuo. 33 Para Chaney (1996:14) los estilos de vida son modelos de acción que diferencian a la gente. 147 diferenciación social, de manera que el estilo de vida, en una cultura de consumo, ofrece un apoyo a la persona que nos gustaría llegar a ser. Para la industria del vestido, el estilo de vida ligado a la “modernidad” significa un consumidor con las siguientes características: exigente en moda, variedad, especialidad y exclusividad; más emotivo, compulsivo y comprador más frecuente; y en búsqueda de identificación con la maca. Por tanto, la marca de la prenda de vestir contiene este carácter simbólico de la moda y tramite al consumidor un grado de superioridad. Es por esto, que, en la actualidad, la esencia del negocio de esta industria se ha centrado en el posicionamiento de las marcas y no en la confección de la prenda de vestir, ya que tanto lo uno como la otra pueden realizarse en cualquier parte del orbe, sin perder ese valor que le viene dado por el carácter simbólico de la prenda. El modelo de negocio fast fashion exacerba este estilo de vida característico de “las pautas de consumo actuales”. De acuerdo con un estudio realizado por American Apparel y Footwear Associations, tan solo en Estados Unidos un consumidor promedio adquiere aproximadamente ocho pares de zapatos y 68 prendas de ropa cada año, otorgándoles un tiempo de vida máximo de tres meses (Trends. An anual Statistical Analysis of the U.S. Apparel & Footwear industries, 2008). En Reino Unido, a pesar de que los jeans son una prenda diseñada, originalmente, para durar décadas, se venden 3 de ellos por segundo, y el promedio de prendas de ropa que adquiere una mujer, por año, se incrementó de 19, en 1997, a 34, en 2007 (“Guía de moda I: Slow Fashion - news - *faircompanies,” n.d.). Este estilo de vida ha permeado a otros territorios. En España, por ejemplo, un estudio de EAE Bussines School señala que se espera que para 2018 el gasto en prendas se incremente en un 26 por ciento, y el gasto medio por persona en prendas de vestir llegue a los 521 euros, un crecimiento del 25 por ciento, respecto a las cifras actuales (“El gasto en prendas de vestir en España crecerá un 26 por ciento hasta 2018 - EAE,” n.d.). En América latina, como se observa en la Gráfica 2.4, entre 2008 y 2012, la mayoría de los principales 148 países de la región incrementaron el consumo per cápita de prendas de vestir (“Mercado de Ropa y Zapatos en Chile - Outlet Chile,” n.d.). Por consiguiente, la implementación de este modelo de negocio, por las grandes empresas transnacionales de la industria del vestido, ha traído grandes preocupaciones, sobre todo a organizaciones de la sociedad civil, por los costos sociales y ambientales que produce; y que, por supuesto, no se ven reflejados en la etiqueta del precio de las prendas de vestir. Por una parte, existe una preocupación en las instituciones y organizaciones de la sociedad civil, que promueven los derechos laborales y el trabajo decente, sobre las repercusiones en la calidad laboral que este modelo de negocio trae a los fabricantes de los países en desarrollo. Las presiones por proveer a los grandes compradores de ropa de mayor calidad, con costos bajos y mayor rapidez, impactan en la calidad del trabajo de los fabricantes de ropa de los países en desarrollo, y, particularmente en la calidad de vida de las personas que trabajan en este sector. Un estudio reciente sobre la industria del vestido en Marruecos y Rumania (Plank et al., 2012), muestra el impacto en las condiciones laborales que ha provocado su participación en las redes de producción global, destinada a grandes compradores de ropa –situados principalmente en los países europeosque utilizan el modelo de negocios basado en el fast fashion. Las principales conclusiones del estudio son: a) Las prácticas de compra relacionados con el modelo fast fashion, de los grandes corporativos internacionales que se proveen de prendas de vestir en Marruecos y Rumania, han tenido un impacto contradictorio en Gráfica 2.4. Consumo promedio per cápita por unidad de ropa y zapatos en un año. Países seleccionados en América Latina Fuente: Euromonitor Internacional 0,0 5,0 10,0 15,0 20,0 25,0 30,0 6,8 8,8 11,3 13,8 15,5 20,0 7,3 8,1 12,2 15,8 17,8 27,1 2008 2012 149 la trayectoria de su industria del vestido. Por un parte, han promovido procesos de ascenso industrial en las áreas de terminado, al elaborar productos más sofisticados; pero, por otro lado, en el trabajo intensivo: 1) el uso de trabajadores eventuales que no poseen los niveles básicos de seguridad laboral; 2) las excesivas jornadas extra de trabajo; y 3) las altas e irreales metas de producción que se imponen a los trabajadores. b) El ascenso social ha sido diferenciado en la industria del vestido de Marruecos y Rumania tanto en su dimensión como por tipo de trabajador. La evidencia presentada muestra que ciertos trabajadores, con contratos de trabajo estables en los productores principales, han experimentado cierto nivel de ascenso social como resultado de las habilidades requeridas por este tipo de demanda y la exigencia de mejores estándares de calidad; mientras que los trabajadores con contratos irregulares (eventuales) y los trabajadores en los talleres más pequeños, que son subcontratados por estas fabricantes de mayor tamaño, han sido excluidos de estas oportunidades de ascenso social e incluso algunos han experimentado descenso social, dado su rol de ser en los que recae la mayor presión de la flexibilidad de la producción y la reducción del costo. En cualquier caso, el ascenso social alcanzado por los trabajadores regulares, anteriormente señalado, ha sido limitado, en cuanto que ciertas mejoras en la calidad del trabajo en variables como los salarios, las jornadas de trabajo, la intensidad en el trabajo y el uso de sindicatos siguen estando en conflicto con el modelo de negocio. c) Las altas exigencias de los compradores exacerba la existencia de una fuerza de trabajo en paralelo. Los grandes compradores establecen altos requerimiento en la producción (calidad, bajo costo, flexibilidad y menores tiempos de respuestas) así como en los estándares laborales a sus proveedores. Estos requerimientos promueven el uso de fuerza de trabajo paralela al núcleo básico de trabajadores de los proveedores; debido a que los trabajadores del núcleo básico son supervisados en el cumplimiento de sus estándares labores mientras que la fuerza de trabajo paralela no. 150 d) Aunque existe una estructura institucional local, cuyo marco regulatorio mitiga algunas de las presiones que el modelo fast fashion impone sobre los trabajadores del núcleo básico de las empresa proveedoras, les resulta más difícil proteger a los trabajadores irregulares subcontratados. Por otro lado, otra de las preocupaciones que ha traído la aplicación de este modelo de negocio, por las grandes trasnacionales, es el incremento de la huella ecológica de la industria mundial del vestido al incentivar el consumo excesivo de prendas de vestir en ciclos cada vez más cortos (Allwood et al., 2006). En general, los principales impactos que este modelo de negocio se considera trae al medio ambiente son (Dosomething.org, n.d.): 1. El incremento de los desechos arrojados a nuestro medio ambiente. La enorme capacidad que tienen las grandes empresas transnacionales de alentar la velocidad de adquisición de prendas de vestir en sus consumidores, mediante estrategias de cambio rápido de la moda, ha provocado que el aumento de los residuos generados sea cada vez más preocupante. Por ejemplo, la marca española Zara ha recortado sus plazos de entrega en tan solo 13 días y TopShop, minorista de origen británico, libera 300 nuevos estilos de ropa a la semana (“Counting the cost of fast fashion,” 2012). Según la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos, los estadounidenses arrojan alrededor de 12.7 millones de toneladas de ropa cada año (cerca de 68 libras de ropa por persona) (Dosomething.org, n.d.). En el Reino Unido, unos 30 kilogramos de productos textiles, por persona, van a la basura o a la caridad. Un único centro de clasificación de ropa para caridad en Nueva Gales del Sur recibe 10,000 toneladas de ropa cada año (“Counting the cost of fast fashion,” 2012). 151 Asimismo, en otro orden de cosas, muchas veces esta ropa de segunda mano es enviada a los países en desarrollo, lo que perjudica a las industrias del vestido locales (“Counting the cost of fast fashion,” 2012). 2. Se incrementa la contaminación del aire. Como la demanda de la moda rápida crece, también lo hace la necesidad de más fábricas en lugares con mano de obra barata. La mayor parte de las fábricas de prendas de vestir, por tanto, se encuentran en países en desarrollo, como China y Bangladesh, en los cuales existe un marco regulatorio débil contra las emisiones contaminantes. Esto ha dado lugar a un fuerte aumento de la contaminación del aire (Dosomething.org, n.d.). Cálculos de la Universidad de Cambridge, muestran que la industria del vestido genera aproximadamente 3.1 millones de toneladas de CO2 en un solo año (Allwood et al., 2006). 3. Se agotan nuestros recursos hídricos. La industria textil es el tercer mayor consumidor de agua en el mundo. El cultivo de algodón, una materia prima clave para la producción de prendas de vestir en todo el mundo, es extremadamente intensivo de recursos en términos de agua. Solo en la producción de una camiseta de algodón, se requieren aproximadamente 60 litros de agua y, aproximadamente 45kg de aguas residuales se vierten por cada kg de producto (Allwood et al., 2006). A nivel mundial, la producción anual de algodón evapora 210 billones de metros cúbicos de agua y, al mismo tiempo, contamina 50 billones de metros cúbicos de agua. Esto es 3.5 por ciento del uso global del agua para la producción agrícola. Un caso representativo es el de Uzbekistán, país en el cual la producción intensiva de algodón ha tenido graves repercusiones sobre los recursos naturales locales, produciendo la Imagen 2.6. Vista satelital del Mar Aral en 1989 y 2008 Fuente:(Mezcua, 2013) 152 desecación y reducción del mar de Aral a solo el 15 por ciento de su volumen original (ver imágenes 2.6 y 2.7). Esto se registra como uno de los peores desastres ambientales en la historia (“The Water Impact of Fast Fashion | MADE-BY.org,” n.d.). Cálculos realizados en un estudio de la Universidad de Cambridge, mostraron que la industria de la moda rápida en el Reino Unido utilizó, durante 2004, aproximadamente 90 millones de toneladas de agua; el 0.5 por ciento del consumo total de agua en ese año en ese país y arrojó 70 millones de aguas residuales (Allwood et al., 2006). 4. Aumenta el uso de productos químicos nocivos. La preocupación no solo se refiere al sobreconsumo de agua, sino, también, al uso de pesticidas y productos químicos en el teñido y diversos procesos de producción que contaminan los suelos de cultivo (“The Water Impact of Fast Fashion | MADE-BY.org,” n.d.). Las dos fibras más populares para la ropa de moda algodón y poliéster tienen impactos ecológicos considerables en su producción. El algodón convencional, por sí solo, representa una cuarta parte del consumo mundial de plaguicidas, relacionado con la contaminación del aire y las aguas subterráneas. Además, el algodón requiere un promedio global de 11,000 litros de agua por kilogramo producido (“Counting the cost of fast fashion,” 2012). En 2012, un informe de Greenpeace reveló que empresas como Zara y H & M estaban vendiendo productos que contenían sustancias químicas peligrosas. Refiriéndose, no solo a sustancias químicas que contaminaban el agua y la vegetación, sino también a otras que causaban cáncer y trastornos hormonales (Brigden, Casper, Cobbing, & Crawford, 2012 en “5 Effects of Fast Fashion | Do Something,” n.d.). Imagen 2.7. Barco abandonado cerca de la ciudad de Aral Fuente: (Mezcua, 2013) 153 5. Aumenta el uso de petróleo. Mucha ropa de moda rápida se hace con un porcentaje de poliéster, que es una fibra hecha a partir del petróleo. No es ningún secreto que la extracción de petróleo y el proceso de conversión en poliéster son extremadamente perjudiciales para el medio ambiente. El modelo de moda rápida viene a presionar, aún más, las reservas de petróleo de la tierra (Dosomething.org, n.d.). 2.4. Industria del vestido y procesos de industrialización en los territorios en desarrollo. En años recientes los cambios en la regulación del comercio mundial, que han favorecido la relocalización de la producción de prendas de vestir a diversos países en desarrollo, ha extendido la idea que esto puede impulsar el desarrollo económico de estos territorios, a través de los efectos que se producirían por su participación en las Redes de Globales de Producción de la industria del vestido. Diversos son los efectos positivos que se mencionan en la literatura de las CGV o RGP que podría traer la “participación” del territorio en estas redes, efectos que van desde la generación de grandes cantidades de empleo y de “mayor calidad”, que el que se generaría en el territorio si este no participara; “modernización” de la industria local del vestido, al encadenarla a redes de producción con mayores requerimientos competitivos; hasta incentivar la industrialización del territorio, permitiéndole desarrollar funciones con mayor valor agregado y evolucionar hacia otras industrias de mayor contenido tecnológico; y, por ende, mejores condiciones de vida de sus habitantes. El razonamiento detrás de estos argumentos esta, en general, basado en dos premisas: 1) una lógica de efecto derrame que se produciría con el crecimiento económico provocado por estas RGP en las territorios periféricos, y 2) haciendo un símil sobre el papel que tuvo la industria del vestido en los procesos históricos de industrialización en algunos territorios hoy considerados como “desarrollados”. Por una parte, bajo la lógica del “efecto derrame”, “teoría del goteo” o “trickle down effect”, está el supuesto de que al producirse un crecimiento económico, 256 Cuadro 4.11. Industria manufacturera en Yucatán. Participación en el valor de la producción y el empleo. Años 1988 y 1993 Valor de la Producción % Personal Ocupado % Principales Ramas Manufactureras 1988 1993 1988 1993 Alimenticia (consumo humano) 43.0 48.9 36.0 32.8 Alimenticia (consumo animal) 10.2 11.2 1.4 1.6 Textil de fibras duras 7.3 3.4 13.9 5.0 Textil, calzado y confección 3.7 5.9 12.5 29.5 Madera y muebles 6.9 1.7 7.1 4.2 Editorial e imprenta 3.0 3.1 4.5 4.3 Química (sin plástico) 1.7 1.3 2.9 1.2 Plástico 7.0 3.4 5.4 2.4 Materiales para construcción 10.1 11.2 7.7 7.1 Metálica, maquinaria y equipo 6.1 8.9 8.0 8.5 Otras manufacturas 0.2 0.7 0.7 3.4 Total 100 100 100 100 Fuente: INEGI La articulación de Yucatán con el mercado nacional, en ese momento, era un proceso incipiente e incompleto, y su inserción internacional vino, además, a destruir esta articulación antes que a consolidarla (Fuentes & Morales, 2000). La apertura comercial produjo el incremento en las importaciones de bienes manufactureros hacia el territorio yucateco y la llegada de franquicias estadounidenses, cambiaron su rostro comercial. La industria manufactura estatal experimento una brutal competencia que llevó a fusiones, reacomodos y desplazamientos del capital yucateco, produciendo una fuerte contracción económica durante el periodo 1988-1993. El Cuadro 4.12 muestra los efectos de la liberalización económica en la evolución de todas las ramas manufactureras en Yucatán. 257 Cuadro 4.12. Tasa de crecimiento en la industria manufacturera de Yucatán, en porcentajes. Años 1988-1993 División Manufacturera Tasa de crecimiento División 1. Productos alimenticios, bebidas y tabaco -0.5 División 2. Textiles, prendas de vestir e industria del cuero -82 División 3. Industria de la madera y productos de madera -26.8 División 4. Papel, productos de papel, imprenta y editoriales -14 División 5. Sustancias química, derivados del petróleo, caucho y plástico -41.6 División 6. Minerales no metálicos, sin derivados del petróleo y carbón -6.5 División 7. Industrias metálicas básicas -59.8 División 8. Productos metálicos, maquinaria y equipo -11.6 División 9. Otras industrias manufactureras59 73.1 Total Industria manufacturera -30.6 Fuente: INEGI Como se aprecia en este cuadro, la industria manufacturera de Yucatán se contrajo notablemente entre 1988 y 1993, precisamente los años en que se aplicó de lleno la estrategia de la liberalización. A excepción de la división 9, denominada otras industrias manufactureras, todas las demás registraron tasas negativas de crecimiento en este periodo, resaltando la división 3 denominada textiles, prendas de vestir e industria del cuero, que decreció en 82 por ciento a causa, como se mencionó, del desmantelamiento de la industria henequenera controlada, para ese entonces, por Estado mexicano. Sin embargo, la contracción no se limitó a esta división; también son notables las caídas de las divisiones de alimentos, bebidas y tabaco; madera y productos de madera; sustancias químicas, hule y plástico e industrias metálicas básicas. En consecuencia, las manufacturas yucatecas, en su gran mayoría de baja intensidad de capital y uso abundante de mano de obra, fueron profundamente afectadas por la liberalización. La feroz competencia que los capitales yucatecos experimentaron en su territorio, que les hizo disminuir participación en el mercado local y regional, aunado al incremento de los incentivos por parte de la política gubernamental para que las empresas mexicanas orientaran su producción hacia la 59 Incluye la producción de artículos cuyas característica principal es la compilación de diversos procedimientos de producción y la combinación de insumos de diferentes cualidades, sobre las cuales ni puede establecerse uno como principal, tales como fabricación de instrumentos musicales, fabricación de cierres, botones y agujas, fabricación de escobas, cepillos y similares, fabricación de velas y veladoras, fabricación de ataúdes. 258 exportación, propiciaron que uno de los caminos fuera subordinarse a los capitales extranjeros, convirtiéndose en forma de maquila para terceros, siempre y cuando encajaran en las necesidades del mismo. 4.3.2.2. Segunda etapa, de 1994 a 2001: Crecimiento exponencial de la IME en el territorio yucateco, que lo lleva a ser una de las regiones con mayor crecimiento económico de las regiones de los países de la OCDE La puesta en marcha del TLCAN en 1994, vino a incrementar la presencia de la IME en la entidad de manera exponencial. Parecía que la política de fomento industrial, consistente en atraer esta actividad a territorio yucateco, e iniciada en la década de los ochenta, había dado resultado. Las “ventajas comparativas” de Yucatán basadas en una posición geográfica “privilegiada”, por situarse frente a la costa sur de Estados Unidos y su costo de mano de obra, podrían convertirlo en uno de los territorios “ganadores” de los procesos asociados a la globalización económica. El TLCAN era el detonador para impulsar su industrialización, la cual se alcanzaría con mayor rapidez resultado de la asignación eficiente de los recursos productivos que los mecanismos de mercado debían propiciar. Bajo estas premisas, responsables de las políticas de fomento industrial, en esos años, centraron los esfuerzos en facilitar aún más la instalación de la IME. Inversión en infraestructura carretera, inversión en electricidad, facilidades para adquirir los terrenos, donde se instalara la maquiladora y programas que financiaban la capacitación necesaria a los obreros, fuera tan solo algunas de las facilidades otorgadas a este tipo de empresas. Al centrar el Gobierno de Yucatán su política de fomento industrial en la atracción de maquiladoras, otro tipo de acciones para apoyar a los sectores manufactureros locales, ligados principalmente a sectores tradicionales y artesanales, fueron escasos y de poca magnitud. Bajo esta lógica de actuación de los responsables de las políticas de fomento industrial del Gobierno yucateco, se encontraba la premisa de que una rápida industrialización del territorio yucateco solo sería posible con la atracción de la IME, ya que, como ya se dijo, se pensaba que con los capitales locales esta sería más lenta o 259 nunca ocurriría, sobre todo ante el incremento de la competencia en los mercados mundiales. Por tanto, según estos, era más “eficiente” aplicar los recursos públicos en el fomento a la IME. Asimismo, dadas las características tradicionales de manufactura yucateca ofrecía pocas posibilidades para incursionar en los mercados y exportar por sí misma. Por tanto, una de las posibilidades que presentaba la maquiladora era permitir a la industria local “encadenarse” a los mercados de exportación, de manera indirecta, a través de ellas. Otro impacto de la IME, en ese periodo, sobre todo en la industria de corte artesanal situada en los municipios rurales yucatecos, fue la presión que ejerció sobre mercado laboral su instalación en dichos municipios. Esta presión desplazó a las manufacturas artesanales al absorber gran parte de la mano de obra que en ella laboraba. Por ejemplo, la industria del cuero y calzado de tradición en los municipios de Ticul y Hunucmá, así como la actividad artesanal (trajes típicos, objetos de madera, cerámica) fueron desplazadas por el auge maquilador. Caso especial se dio en la industria del vestido, que será analizado con mayor detenimiento en el siguiente capítulo, la cual pasó de centrarse en producir productos regionales, como la guayabera y trajes típicos de la región, a productos para el mercado internacional, como pantalones de mezclilla, y playeras, poniendo a “competir” a las empresa locales de esta rama con la industria global del vestido, al insertarlas en las cadenas de suministro de prendas de vestir hacia el mercado estadounidense. Sin embargo, golpe más duro en este periodo, para la manufactura local fue la devaluación del peso mexicano en diciembre de 1994. La crisis económica que experimento México, durante ese periodo, complicó, aún más, la situación de la manufactura local, al incrementarse las tasas de interés, imposibilitando su acceso al crédito; encarecer sus insumos, haciéndolas menos competitivas; y contraer el mercado interno que era su principal y con frecuencia único consumidor de sus productos. 260 La recesión del mercado local abría la posibilidad a algunas manufactureras locales de encadenarse a la IME como proveedores. Sin embargo, la realidad de la mayoría de ellas, dado su atraso tecnológico y organizacional, les impedía ser proveedoras de ellas. Les quedaba encontrar nichos de mercados para subsistir, en muchas ocasiones, como trabajo subcontratado para pequeñas empresas, posicionándolas en la parte más baja de la cadena de valor y precarizando aún más el empleo en la región. Ante la realidad de la manufactura local en Yucatán y el rápido crecimiento de la IME en su territorio durante este periodo, esta se convirtió en el “único” camino, que los responsables de la políticas de fomento industrial del Gobierno estatal vieron, para una rápida industrialización que ofreciera mejores condiciones de vida a su población. Lo anterior se reforzaba al ver que el gran número de población rural que había sido dejada sin una fuente de ingreso segura, ante la caída de la industria henequenera, que por su magnitud se había convertido en un problemática social para Yucatán, era “absorbida”, en tan corto tiempo, por la IME. Por tanto, se pensaba que la inserción en los mercados mundiales abría nuevas posibilidades a la industrialización de territorio yucateco, proceso que se iría fortaleciendo al evolucionar hacia una IME con mayor contenido tecnológico y de segunda y tercera generación. Sin embargo, la recesión de la economía estadounidense en el año 2001 dio inicio a la caída de la IME en el Yucatán. La llegada de maquiladoras de mayor contenido tecnológico no se ha dado hasta ahora al territorio yucateco, y durante la primera década de este siglo muchas de las maquiladoras que habían llegado emigraron o simplemente cerraron. Lo que al principio parecía ser solo un efecto coyuntural de los ciclos económicos en Estados Unidos se ha convertido en una tendencia negativa, asociada a la recomposición y reestructuración de los capitales trasnacionales quienes, en sus los primeros quince años de este siglo, no han seguido considerado a Yucatán como posible receptáculo de algunos eslabones manufactureros de las RGP. 261 4.3.2.3. Tercera etapa, de 2001 a 2015: Retroceso de la IME en el territorio yucateco y debilitamiento de su industria manufacturera, que precariza, aún más, la situación del trabajo en Yucatán En los primero años del siglo XXI, toma fuerza la idea de que la fuerza motriz del cambio estructural en un territorio es producto de la innovación en procesos y productos, en base a las nuevas tecnologías y la generación del conocimiento (CEPAL, 2012). Esto debido al creciente dinamismo que, en los últimos años, han tenido las actividades manufactureras intensivas en conocimiento (Stumpo & Rivas, 2013). Innovación y conocimiento toman relevancia como factores productivos necesarios para impulsar el desarrollo económico. Asimismo, las RGP incrementan su presencia en diversos territorios periféricos, incrementando su influencia en los procesos de desarrollo de mayor número de países. China se convierte en el principal manufacturero a escala mundial y su entrada a la OMC en 2005 tiene un impacto en el reacomodo de las RGP, sobre todo en los territorios con mayor pobreza. Bajo estas dinámicas, la política industrial en Yucatán centra sus esfuerzos en seguir impulsando su inserción en la economía global, fomentando la atracción de maquiladoras con mayor contenido tecnológico, que las que han llegado a su territorio hasta ahora; promoviendo la inserción de algunas ramas industriales locales en las RGP; e impulsando la creación de un clúster de la industria de tecnologías de información, mediante la agrupación de empresas existentes en el territorio yucateco. En general, como ya se mencionó, la idea sigue siendo que la industria local, dadas sus características de atraso tecnológico, no tiene las condiciones para impulsar un cambio estructural a través de la innovación y el conocimiento por si sola y, por tanto, es necesario su inserción en la economía global, no solo para generar los empleos necesarios sino, también, para impulsar en las pymes yucatecas un aprendizaje tecnológico y desarrollo de mayores 262 capacidades, que les permita, además, encadenamientos más fuertes entre las empresas, sectores y territorios. A continuación analizaremos la evolución de la industria manufacturera durante los primeros años del siglo XXI, para analizar las dinámicas que se están presentando en ella, y que esto nos permita encontrar tendencias de su comportamiento en un contexto de globalización económica. Uno de los apartados a analizar será la evolución de las ramas que tiene mayor intensidad tecnológica para determinar cómo se han comportado en el periodo analizado. 4.3.2.4. Desempeño de la industria manufacturera en Yucatán de 2003 a 2008 Unidades Económicas En este periodo podemos observar que la industria manufacturera siguió dominada en cuanto al número de unidades económicas por tres subsectores tradicionales y la concentración aumentó en este periodo. Los tres principales subsectores manufactureros, en cuanto al número de unidades económicas, en 2003, confección de productos textiles, industria alimentaria y fabricación de prendas de vestir, pasaron de representar, en conjunto del 75.40 por ciento del total manufacturero al 77.59 por ciento al final del periodo analizado en este apartado. Tres subsectores destacan por su retroceso o estancamiento en este periodo, la de fabricación de prendas de vestir, con una caída de 2.56 por ciento, industrias metálicas básicas, con una caída de 60 por ciento; y fabricación de maquinaria y equipo que no tuvo avance en este período. Personal ocupado En cuanto a personal ocupado, los tres principales subsectores manufactureros: fabricación de prendas de vestir, industria alimentaria y confección de productos textiles, que concentraban, en 2003, el 63.20 por 263 ciento del personal ocupado manufacturero, en 2008, aumentaron su aportación representando en este último año el 64.94 por ciento del total. Sin embargo, en este periodo se observa que la fabricación de prendas de vestir, principal subsector en generación de empleo, está en franco retroceso con una caída del 24.19 por ciento, pasando de contribuir del 36.60 por ciento al 26.24 por ciento en el periodo. Perdiendo en términos absolutos 6,813 personas ocupadas, siendo esta la mayor perdida en empleo de cualquier subsector manufacturero en Yucatán. Durante este periodo hubo un retroceso importante en cuanto al número de personas ocupadas en el sector manufacturero, en total el personal ocupado disminuyó el 3 por ciento. De los 21 subsectores manufactureros, 14 tuvieron una disminución en personal ocupado, siendo los principales, en términos relativos, el subsector de productos derivados del petróleo y del carbón, con 92.25 por ciento; industrias metálicas básicas, con 61.48 por ciento; fabricación de insumos textiles, con 53.86 por ciento; equipos de generación y aparatos eléctricos con 46.01 por ciento; industria del papel, con 29.54 por ciento; industria química, con 28.76 por ciento; industria del plástico y el hule, con 28.40 por ciento; y fabricación de prendas de vestir, con 24.19 por ciento. En términos absolutos, los subsectores con mayor disminución en personal ocupado fueron la fabricación de prendas de vestir, con 6,813 personas; fabricación de insumos textiles, con 1,821 personas; industria del plástico y el hule, con 758 personas; y la industria alimentaria, con 721 personas. Los subsectores que aumentaron en personal fueron confección de productos textiles, con 7,425 personas ocupadas adicionales; fabricación de equipo de trasporte, con 917 personas adicionales; y fabricación de productos metálicos, con 837 personas adicionales. Valor agregado Durante este periodo la industria manufacturera yucateca tuvo un incremento en términos reales monetarios en el valor agregado del 8.89 por ciento. 264 Cinco eran los subsectores que aportaban el 81.60 por ciento del valor agregado total de la industria manufacturera en el 2003: industria alimentaria; fabricación de prendas de vestir; industria de la bebida y el tabaco; productos a base de minerales no metálicos; e industria del plástico y hule. Este comportamiento se mantuvo, en general, al aportar estos cinco subsectores el 79.54 por ciento del valor agregado total. Sin embargo, dos de las cinco tuvieron caídas en el valor agregado importantes, tal es el caso de la industria de las bebidas y el tabaco, con una caída real del 65.34 por ciento del valor real, y la fabricación de prendas de vestir, con un retroceso real del 13.57 por ciento. Valor agregado por unidad económica La industria manufacturera tuvo un decremento real del 32.02 por ciento en el valor agregado generado por unidad económica, debido a que en 14 de los 21 subsectores manufactureros se dio este comportamiento. De hecho, las ocho principales ramas, en cuanto a valor agregado generado por unidad económica, retrocedieron en términos reales. Destacan las caídas de la industria metálicas básicas, con un retroceso de 280.19 por ciento; la industria de las bebidas y el tabaco, con una caída del 87.39 por ciento; y la de fabricación de insumos textiles, con 87.67 por ciento. Asimismo, destaca la fabricación de equipo transporte que aumentó un 526.45 por ciento la generación de valor agregado por unidad económica, siendo la única con un comportamiento destacado. La industria del plástico y el hule, que por mucho es la que genera mayor valor agregado por unidad económica, tuvo un retroceso real del 11.95 por ciento. Cambios Estructurales 265 La industria manufacturera, respecto al personal ocupado total en Yucatán, pasó de contribuir del 26.71 por ciento al 23.52 por ciento, entre 2003 y 2008. En el año 2003 la industria manufacturera en Yucatán registraba 83,865 personas ocupadas, para el año 2008 este número se redujo a 81,352 personas, lo que representó, como ya se dijo, una caída del 3 por ciento. Una observación importante, en este periodo, es que el crecimiento de la industria manufacturera, en cuanto al número de unidades económicas, se dio en establecimientos pequeños, al incrementarse en un 62.68 por ciento el número de unidades económicas con 20 o menos empleados. Mientras que hubo una disminución importante en empresas de mayor tamaño, al disminuir el número de empresas manufactureras de más de 20 empleados en un 11.86 por ciento, en términos absolutos 46 empresas. Lo anterior fue lo que provocó que, a pesar de que se produjese aumento en unidades económicas en la industria manufacturera yucateca hubiese un retroceso en el número total de personal ocupado. El incremento de trabajadores de las empresas de 20 o menos empleados fue, en este periodo, de 47.99 por ciento, siendo, en términos absolutos, de 13,321 personas. Mientras que las empresas de más de 20 empleados redujeron su personal en 28.22 por ciento, con una reducción de 15,833 personas. Esto muestra que la salida de empresas de mayor tamaño de la manufactura yucateca es un reto importante, pues a pesar de su escaso peso relativo, en cuanto al número de empresas (representan el 1.85 por ciento del total de unidades económicas de la industria manufacturera yucateca), son las que más contribuyen con algo más del 88 por ciento del total del valor agregado del sector. Por tanto, podemos considerar que en este periodo existió un cambio estructural importante en la industria manufacturera. En 2003, un tercio de los trabajadores del sector manufacturero yucateco estaba en empresas de 20 o menos empleados, mientras que en el 2008 esta cantidad se elevó hasta 272 Cuadro 4.17. Evolución del valor agregado generado en la industria manufacturera de Yucatán según intensidad tecnológica. Años 2003-2008 Intensidad Tecnológica Valor agregado 2003 Valor agregado en 2008 Cambio absoluto % de contribución al incremento del valor agregado total de la industria manufacturera baja 8,051,092 8,417,366 366,274 37.08 Media-baja 2,661,446 2,962,946 301,499 30.52 Media Alta 400,416 720,396 319,980 32.40 Total 11,112,995 12,100,708 987,753 100 Fuente: Elaboración propia con datos tomados de los Censos Económicos 2004 y 2008. INEGI Lo anterior muestra que el incremento del 8.89 por ciento del valor agregado de la industria manufacturera fue debido principalmente a las unidades económicas con mayor intensidad tecnológica, y que las de baja intensidad tecnológica tienen valores agregados marginales que apenas les permite subsistir. Esto es una de las principales razones por las que encontramos niveles de salarios bajos en la economía yucateca, pues el 84.24 por ciento del personal ocupado se encuentra en unidades económicas de baja intensidad tecnológica, y solo el 4.10 por ciento en unidades clasificadas como media-alta intensidad tecnológica. Considerando que la tendencia en estos años es la creación de unidades económicas de baja tecnología, las perspectivas son difíciles en cuanto a la contribución que la manufactura pueda hacer a la economía yucateca en términos de ocupación y valor añadido. 4.3.2.6 Resumiendo las dinámicas observadas en la industria manufacturera en Yucatán de 2003 a 2008 Las principales conclusiones que se observan en la evolución de la industria manufacturera en Yucatán de 2003 a 2008 son: 1) Existe un retroceso importante en el subsector de fabricación de prendas de vestir. Subsector que ha sido en los últimos años el que genera el mayor número de personas ocupadas. Su caída fue del 24.19 por ciento, pasando a contribuir del 36.60 por ciento al 26.24 por ciento del personal ocupado de la manufactura yucateca. Siendo la mayor caída en personas ocupadas de cualquier subsector manufacturero en el territorio yucateco. 273 2) La manufactura yucateca sigue dominada, en cuanto a número de unidades económicas, por tres subsectores tradicionales; aumentando, de hecho, esta concentración en estos años; a saber, confección de productos textiles, industria alimentaria y fabricación de prendas de vestir. 3) El incremento real del valor agregado fue tan solo del 8.89 por ciento. Permaneciendo la concentración (79.54 por ciento) de la generación del valor agregado en cinco subsectores. Sin embargo, dos de ellos tuvieron un retroceso importante: la industria de la bebida y el tabaco y la fabricación de prendas de vestir. 4) Hubo una disminución importante en el valor agregado real generado por unidad económica. Este decremento se ve reflejado en la caída de las remuneraciones totales. 5) Comparado con el crecimiento de empresas manufactureras de gran tamaño, entre 1994 y 2003, en el periodo de estudio, este tipo de empresa tuvo un retroceso importante, al disminuir el 11.86 por ciento en número de unidades económicas. Lo cual produjo la caída del número de empleos en la manufactura yucateca. La salida de este tipo de empresas que contribuían al 88 por ciento del valor agregado del sector impactó en la caída de las remuneraciones totales y, por tanto, en el ingreso de los trabajadores del sector. Hoy la mitad de los trabajadores de la manufactura yucateca se encuentra trabajando en empresas de 20 o menos trabajadores, mientras que en 2003 solo era la tercera parte. 6) El crecimiento de la industria manufacturera se está dando en empresas de pequeño tamaño con escaso nivel de valor agregado; aunque hay ejemplos de empresas de mayor contenido tecnológico que han permanecido con éxito en el territorio. 7) Existe una marginal creación de empresas de intensidad tecnológica media-alta. Por el contrario, se consolidó una estructura tradicional de poca tecnología en la industria. 8) Las unidades económicas con mayor intensidad tecnológica tuvieron una mejor dinámica en el periodo. Más aún, fueron las únicas ramas que tuvieron incremento en el personal ocupado, compensando, 274 parcialmente, lo perdido por las otras categorías, siendo su contribución al valor agregado muy importante. 9) La industria yucateca profundizó su estructura en ramas de bajo nivel tecnológico. Lo preocupante es que esas ramas son las de peor desempeño, al perder personal ocupado y proporcionar una aportación marginal al valor agregado por unidad económica. 10) De la caracterización de la evolución de la industria manufacturera en Yucatán en el periodo analizado se pueden obtener algunas consideraciones importantes para lineamientos de una política industrial para Yucatán en un contexto de apertura a los mercados mundiales de su economía: a. El crecimiento de unidades económicas de la industria manufacturera no es un indicador de fortalecimiento de dicho sector, pues lo que se observó fue una atomización de la industria en unidades económicas, de muy bajo nivel tecnológico, poca capacidad para genera empleo y valor agregado. b. Es la gran empresa la que genera empleo en Yucatán (66 por ciento del empleo lo generan dichas empresas); sin embargo fueron estas las que redujeron su número, provocando una caída importante en el empleo. Se debe procurar, por tanto, mantener este tipo de empresas, que son las que pueden generar mejores dinámicas en la industria yucateca. c. A pesar de la dificultad que implica el impulso a la creación de empresas de mayor contenido tecnológico en un territorio, la política industrial del Gobierno yucateco debe seguir con un esfuerzo constante y con mayores recursos hacia dicha dirección, pues a largo plazo esto redundará en una mejor dinámica en su industria manufacturera. d. En un contexto de globalización económica, como el actual, son las ramas industriales de menor contenido tecnológico las que tendrán mayor competencia con otros territorios de menor nivel de desarrollo, dadas sus bajas barreras de entrada, lo que lleva a menores márgenes de utilidad. 275 e. Es necesario, por tanto, tener un plan de largo plazo que, a pesar de la dificultad, fomente otras actividades de mayor contenido tecnológico sin olvidar que hoy el 96 por ciento de las unidades económicas de la industria manufacturera son de menos de 20 personas ocupada y de bajo nivel tecnológico. Podemos concluir que, en general, lo observado es un importante debilitamiento de la industria manufacturera en Yucatán durante el periodo analizado. 4.3.2.7. Efectos del debilitamiento de la industria manufacturera en Yucatán en el mercado de trabajo El debilitamiento de la industria manufacturera de Yucatán se ve reflejado en su desempeño económico, sobre todo en cuanto a una mayor precarización del empleo. La generación de un proceso de industrialización que permita generar más y mejores empleos no se ha dado, a pesar de tres décadas de políticas gubernamentales que han intentado generar este proceso mediante su inserción en la economía global. La precariedad en las condiciones laborales de la gran mayoría de los yucatecos sigue siendo el reflejo de su débil estructura económica y debilidad industrial mismas, con tendencias a incrementarse. Como se observa en la Gráfica 4.6, la cuarta parte de los ocupados en Yucatán laboran en actividades por cuenta propia que, por lo general, son de las ocupaciones más precarias, al no contar con Seguridad Social ni un salario seguro. Esta proporción, además, ha permanecido, constante, en los últimos años. Gráfica 4.6. Ocupados por posición de trabajo en Yucatán. Años 2000 y 2013. Fuente: INEGI 0% 20% 40% 60% 80% 100% 2000 2013 3% 5% 62% 64% 26% 25% 9% 6% Empleadores Asalariados Trabajadores por su cuenta trabaqjadores sin pago 276 Asimismo, en la Gráfica 4.7, se observa el incremento de la tercerización de la economía yucateca. De 2000 a 2013, el porcentaje de ocupados en actividades de servicios se incrementó en un 10 por ciento, mientras que el porcentaje de ocupados en la industria manufacturera y actividades agropecuarias ha caído en un 5 y 6 por ciento, respectivamente en el mismo periodo. Asimismo, más del 60 por ciento de los ocupados en Yucatán se encuentran en actividades de servicios o comercio. Esta estructura económica y el debilitamiento de su industria han colocado a Yucatán entre las entidades de México con mayores tasas de precariedad laboral, y con una tendencia a incrementarse. A pesar de que el Estado yucateco ha destacado en los últimos años por encontrarse entre las entidades federativas en México con menores tasas de desocupación (ver Gráfica 4.8), la tendencia de este indicador se ha incrementado en los últimos años (Gráfica 4.9), dando lugar a que en el año 2013 alcanzará su nivel más alto de desocupación de los últimos 10 años, llegando a la cifra de 3.14 por ciento (Unión Yucatán, n.d.). Gráfica 4.7. Ocupados por rama de actividad económica en Yucatán. Año 2000 y 2013. Fuente: INEGI 0% 20% 40% 60% 80% 100% 120% 2000 2013 17% 11% 23% 18% 1% 1% 7% 9% 18% 18% 4% 4% 25% 35% 5% 5% Agropecuaria Manufactura Extractivas Construcción Comercio Transport y comunic. Otros Servicios Gobierno Gráfica 4.8. Tasa porcentual de desocupación por entidad federativa. Octubre 2014 Fuente: INEGI 0 1 2 3 4 5 6 7 Distrito Federal Baja California Sur Nayarit Aguascalientes Durango Tabasco Sonora Estado deMéxico Jalisco Queretaro Baja california Sinaloa Tamaulipas Tlaxcala Colima Guanajuato Nuevo Leoón Quintana Roo Coahulia Chihuahua Zacatecas Morelos Hidalgo Michoacan Puebla Veracruz Chiapas Yucatán San Luis Potosí Oaxaca Campeche Guerrero 277 A pesar de ser de las entidades con menores tasas de desocupación, Yucatán se encuentra entre los 13 estados de la República Mexicana con menor ingreso promedio de la población ocupada (Ver Gráfica 4.10). Para 2013, el ingreso el ingreso promedio de un mexicano era de 5,118 pesos mensuales (365 dólares aproximadamente) y el de un habitante de Yucatán era de un poco menos de $5,000 pesos mensuales (357 dólares aproximadamente). Una de las principales razones para estos bajos niveles de ingreso se debe a la diferencia estructural entre la industria manufacturera del país y la establecida en Yucatán. Como se observa en la gráfica 4.11, las remuneraciones promedio de un trabajador en la industria manufacturera de Exportación en Yucatán es casi la mitad del promedio nacional. El sector exportador yucateco sigue siendo tradicional y asociado a bajos niveles salariales. Gráfica 4.10. Ingreso promedio de la población ocupada. Pesos mensuales. Cuarto trimestre de 2013 Fuente: INEGI 0 1000 2000 3000 4000 5000 6000 7000 8000 Baja California sur Nuevo León Distrito Federal Baja California Chihuahua Quintana Roo Colima Sonora Coahuila Queretaro Sinaloa Campeche Jalisco Tabasco Estado de México Aguascalientes NACIONAL Nayarit Tamauilipas Veracruz Yucatán Hidalgo San Luis Potosí Michoacan Guanajuato Durango Zacatecas Morelos Puebla Tlaxcala Guerrero Oaxaca Chiapas Gráfica 4.9. Tasa de desempleo en Yucatán, México. Años 2006-2013 Fuente: INEGI 0,00 0,50 1,00 1,50 2,00 2,50 3,00 3,50 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 Gráfica 4.11. Remuneraciones reales por persona ocupada en los establecimientos manufactureros con programa IMMEX. Promedio mensual en pesos. Años 2012-2014 Fuente: INEGI 0,00 2000,00 4000,00 6000,00 8000,00 10000,00 12000,00 14000,00 Nacional Yucatán 12.009,72 6.132,45 278 Otra razón es la tasa de informalidad laboral, que en Yucatán se encuentra por encima de la media nacional ampliándose en los últimos años . La imperiosa necesidad de la población de procurarse un ingreso, ante la escasez de empleo formal y el incremento de la oferta de trabajo por el incremento de la población económicamente activa (PEA), podría estar explicando la participación de más del 60 por ciento de los trabajadores en actividades por cuenta propia de manera informal, por encima de lo registrado en el ámbito nacional (Ver Gráfica 4.12). Los bajos ingresos de los ocupados en Yucatán muestran una tendencia a precarizar aún más el trabajo. Diversos indicadores de pobreza relacionados con el ingreso así lo muestran. Por ejemplo, el Índice de la Tendencia Laboral de la Pobreza (ITLP), que muestra trimestralmente los cambios en la proporción de personas que no pueden adquirir la canasta alimentaria con su ingreso laboral, se ha incrementado en los últimos años 60 (ver Gráfica 4.13). Haciendo que Yucatán se encuentre dentro de las ocho entidades federativas de México que, desde el primer trimestre de 2005 hasta el segundo trimestre de 2012, han tenido un incremento en el valor del ITLP entre el 5 y el 15 por ciento. Además de Yucatán, en este grupo de estados se encuentran Colima, Guerrero, Hidalgo, Oaxaca, Puebla, Sinaloa y Veracruz. 60 Si el valor del ITLP aumenta, significa que el porcentaje de estas personas se incrementa. Gráfica 4.12. Tasa de informalidad laboral1 Fuente: INEGI 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 Yucatán 62,24 60,67 63,19 62,06 62,85 63,8 63,68 65,40 64,62 62,97 Nacioal 59,44 58,87 57,85 58,00 58,88 59,77 59,39 59,66 58,90 58,19 54,00 56,00 58,00 60,00 62,00 64,00 66,00 % del PEA Gráfica 4.13. Evolución del ITLP-IS (ENOE). Yucatán. Primer trimestre 2005 – segundo trimestre 2014 Fuente: CONEVAL 279 El resultado del anterior indicador se debe a que el ingreso laboral per cápita en Yucatán ha tenido una tendencia a la baja durante estos años, lo cual se puede observar en la Gráfica 4.14. En referencia al indicador de Ingreso Corriente Total Per Cápita (ICTPC) 61 el último reporte de la CONEVAL mostró que en el bienio de 2008 a 2010 se observó una disminución en el ICTPC promedio de Yucatán, el cual pasó de 3,017 a 2,656 pesos, mientras que el promedio nacional fue de 3,059.7, en 2008, y 2,915.8 pesos, en 2010. Lo cual significa una disminución en el nivel de ingresos de las personas que habitan Yucatán 62 . En síntesis, la información presentada da cuenta de las principales tendencias del mundo del trabajo en Yucatán. Se refuerza su precarización debido principalmente a la disminución del trabajo formal protegido. Así como por el aumento del subempleo y la informalidad. Consideraciones finales del capítulo 61 El ICTPC incluye los ingresos monetarios de las personas (remuneraciones al trabajo, ingresos por trabajo independiente, autoconsumo, ingreso por renta de la propiedad y transferencias) más los ingresos no monetarios de las personas (pago en especie, transferencias en especie y regalos recibidos en especie). 62 El ICTPC se utiliza en México para determinar el porcentaje de personas en pobreza y pobreza extrema en su territorio al compararlo con la línea de bienestar mínimo Gráfica 4.14. Ingreso Laboral per cápita, Yucatán. Primer trimestre 2005 – segundo trimestre 2014 Fuente: CONEVAL 280 En este capítulo mostramos los procesos histórico-económicos, políticos e institucionales que han dado forma a la estructura económica actual de Yucatán. En primer término, presentamos cómo los casi 100 años de monoproducción henequenera, en que el Estado yucateco basó el desarrollo de su economía, contribuyó a su escasa industrialización, situación que, consideramos, influyó en la forma en su territorio se insertó en la economía global. En segundo término, se analizó la naturaleza y características de la inserción del territorio yucateco en las RGP; la cual ocurrió, en general, con la llegada de la un grupo de fábricas de la industria de la confección, ligadas a corporativos internacionales, que utilizaron el territorio yucateco como base para maquilar prendas de vestir hacia el mercado estadounidense. Con la caída de la industria henequenera, Yucatán había perdido la actividad que durante años había sido considerada como el “motor” de su economía. Por tal motivo, comenzaron a fomentarse una serie de programas gubernamentales que intentaban diversificar su económica, en especial su industria manufacturera. Fue en ese contexto que el cambio de modelo de desarrollo de México, basado en la apertura comercial y la industrialización orientada a las exportaciones, encontró al territorio yucateco. En esos términos, la política de fomento industrial del Estado yucateco, comenzó a promocionar a su territorio para atraer a la IME; misma que se pensaba podría acelerar el proceso de industrialización de su territorio. La firma del TLCAN incentivo la llegada de la IME al territorio yucateco, en especial de la rama del vestido. Durante la segunda mitad de la década de los noventa, el territorio yucateco experimentó la llegada un gran número de maquiladoras de exportación que eran parte de la red de suministro de prendas de vestir hacia el mercado de Estados Unidos, mismas que generaron una gran cantidad de empleos, sobre todo en las zonas rurales, lo que hizo pensar en que esto apoyaría una rápida industrialización del territorio yucateco. Sin embargo las dinámicas observadas sobre el proceso de industrialización del territorio yucateco, en un contexto de globalización económica, han sido contrastantes: 1) La llegada de la IME de rama del vestido generó un 281 crecimiento económico pero con poco impacto en la cohesión social; 2) Así como la llegada de la IME del vestido fue en un periodo corto de tiempo, del mismo modo migró del territorio yucateco; 3) A pesar de los esfuerzos del Gobierno yucateco de atraer maquiladoras que produzcan bienes con mayor contenido tecnológico, esto no ha sucedido; 4) Los esfuerzos del Gobierno yucateco por insertar algunas actividades económicas tradicionales del Estado en la economía global no han tenido impacto, 5) Se observa un debilitamiento de la industria manufacturera yucateca en este contexto, expresado en la atomización de la manufactura en unidades económicas de muy bajo nivel tecnológico, poca capacidad para generar empleo y valor agregado, 6) Este debilitamiento de la industria manufacturera ha precarizado, aún más, el mercado de trabajo en Yucatán, lo cual se ve reflejado en diversos indicadores del mercado laboral, entre los cuales se puede resaltar: a) se observa una disminución en las remuneraciones totales en la manufactura yucateca; b) Yucatán continua siendo uno de los estados con menores niveles de ingreso, más de las tres cuartas partes de los trabajadores en Yucatán percibe menos de tres salarios mínimos; c) el promedio de remuneraciones de los obreros que laboran en una planta IMMEX en Yucatán es de 6,132.45 pesos mientras que el promedio nacional es casi del doble de esta cantidad; y d) Yucatán se encuentra entre las entidades de la República Mexicana con mayor tasa de informalidad laboral (empleo informal más el trabajo dependiente que se ejerce sin garantías laborales elementales). La industrialización de las regiones del norte y centro de México, ligada a la IME de la rama electrónica y de la industria automotriz, respectivamente, contrasta con lo sucedido en este contexto en el sureste del país. 288 Maya aún preservan su vestimenta tradicional, que, en la actualidad, sigue asociada a su industria del vestido. En el caso de la vestimenta femenina, las comunidades rurales en Yucatán utilizan el llamado huipil (vocablo náhuatl que significa blusa o vestido adornado), también llamado hipil, el cual es generalmente un vestido blanco, de la misma dimensión desde arriba hasta abajo, cosido lateralmente, con dos aberturas para los brazos y una más en forma rectangular para la cabeza. El cuello, las mangas, así como la parte inferior del vestido, están decorados con motivos de gran colorido, generalmente bordados (ver Imagen 5.1). Una versión más elaborada del hipil es el terno, utilizado en ocasiones especiales como son las fiestas tradicionales de los pueblos y el cual denota elegancia. El terno consta de tres partes: jubón, fustán y el propio hipil. El jubón es un cuello cuadrado sobrepuesto al huipil y está bellamente decorado con motivos bordados. El fustán es una enagua larga que, generalmente, lleva también bordada la parte inferior (Ver Imagen 5.2). Actualmente, es común ver en las comunidades rurales yucatecas a mujeres portando el hipil como vestimenta de a diario, y el terno en las fiestas tradicionales de la población. En el caso de los mestizos yucatecos, su vestimenta típica para el trabajo consistía de pantalón largo de manta ceñido por un delantal de cotín, camisa de hilo de manga larga, sombrero de palma, alpargatas de cuero sujetas a los pies con hilo de henequén y un sabucán de henequén (Ver Imagen 5.3). El traje de fiesta era pantalón blanco de corte recto con valenciana, bolsas verticales a los lados y horizontales en la parte trasera, filipina blanca de manga larga y cuello largo y redondo sin solapa que usaban sobre una camiseta de Imagen 5.1. Huipil yucateco Fuente: http://huipilyucateco.mex.tl/ Imagen 5.2. Terno yucateco Fuente: http://dzanyucatan.anunciosred.com. mx/huipil-girasoles- rojos.html Imagen 5.3. Traje típico para el trabajo de mestizo yucateco Fuente: www.yucatan.gob.mx 289 algodón, sombrero blanco de jipi, alpargatas de cuero de tacón, pañuelo rojo colgado de la bolsa lateral derecha (Ver imagen 5.4). A diferencia de la mestiza yucateca, los hombres de las comunidades rurales mayas han ido abandonando esta vestimenta tradicional usando solo la filipina o la guayabera que, aunque no proviene de Yucatán, también se ha arraigado entre sus costumbres. Las guayaberas son camisas fabricadas, por lo general, de algodón o lino, ya sea con mangas cortas o largas, y están adornadas con alforzas verticales y, a veces, con bordados, y llevan bolsillos en la pechera y en los faldones (Ver Imagen 5.5). La filipina es una variante de la guayabera que parece una chamarra de popelina blanca alforzada, de manga larga y cuello alto; se le considera la prenda típica del mestizo yucateco. La importancia de la vestimenta típica de Yucatán, en su industria del vestido, radica en que siempre ha estado ligada, de diferentes formas, a cada una de las etapas de la industrialización del territorio yucateco. De tal manera, que podemos asegurar que existe una relación indisoluble entre ellas. Aún en la actualidad, con una industria mundial del vestido globalizada, en Yucatán el desarrollo de su industria del vestido y de miles de sus habitantes sigue dependiendo en gran medida del crecimiento de un gran número de talleres cuyo origen fue la producción de prendas típicas de la región. Por ejemplo, uno de los legados que ha dejado a Yucatán la elaboración de hipiles y ternos es la gran cantidad de artesanas en las comunidades rurales con conocimientos para la elaboración de prendas de vestir y, sobre todo, en el bordado de las mismas, utilizando la técnica de punto de cruz. Como se puede observar en la Imagen 5.4, la complejidad en la elaboración de este tipo de prendas, sobre todo en lo referente a los bordados, implica un trabajo artesanal Imagen 5.4. Vestimenta de fiesta de mestiza y mestizo yucatecos Fuente: http://tusamigosenmexico.t umblr.com/ Imagen 5.5. Guayabera yucateca Fuente: www.info7.mobi 290 de gran calidad. Hace algunos años era común observar en las comunidades rurales a mujeres en las puertas de sus domicilios bordando sus propios hipiles y ternos. Este conocimiento pasaba de madres a hijas. Ante el crecimiento de la demanda de este tipo de vestimenta por parte de las mujeres yucatecas se fueron desarrollando poblaciones que se especializaron en el bordado de hipiles y ternos. Poblaciones que aún, en la actualidad, siguen especializadas y dependen de la elaboración de este tipo de prendas de vestir y, en algunos casos, les ha permitido evolucionar a la elaboración de blusas (Imagen 5.6) y vestidos bordados (Imagen 5.7) que mayormente son comercializados como prendas de vestir típicas de Yucatán para los turistas que visitan la región. Esta gran cantidad de mujeres en las poblaciones rurales, con conocimientos artesanales para elaborar y bordar prendas de vestir femeninas, son las que se han convertido en un activo de estas localidades, capaces de atraer a ellos, en un principio, a la industria local del vestido, y después a la IME, aunque con diferentes dinámicas. Las comunidades rurales en Yucatán han sido un bastión de mano de obra, sobre todo femenina, para la industria del vestido establecida en su territorio. Para el caso de la industria local del vestido, estas mujeres se han convertido en una fuente de maquila domiciliaria, actividad tan frecuente en la organización de la producción de la industria del vestido. Es común ver que fábricas de la industria del vestido instaladas en la capital del Estado subcontraten parte de su producción en talleres situados en las comunidades rurales, que, a su vez, utilizan para ciertas actividades la maquila domiciliaria. Con el crecimiento de la industria local del vestido, en las décadas de los sesenta y setenta, el aumento de esta actividad de subcontratación de talleres situados en comunidades rurales propició que algunas poblaciones rurales se especializaran en la confección de prendas de vestir; poblaciones rurales que persisten en la actualidad y en las cuales la mayoría de sus habitantes se relaciona con alguna actividad de la industria del vestido. Imagen 5.6. Blusa con bordados producida en Yucatán Fuente: Internet Imagen 5.7. Vestido con bordado, producido en Yucatán Fuente: Internet 291 Para el caso de la IME, esta característica fue uno de los factores que incentivo su instalación en las comunidades rurales de Yucatán y, al mismo tiempo, la razón por la que el Gobierno mexicano escogiera como estrategia la atracción de maquiladoras de exportación de la rama del vestido. En la segunda parte de la década de los noventa, la mayor parte de esta población rural se convirtió en mano de obra directa para la IME, y una menor proporción trabajó en talleres que de manera indirecta se ligaron al crecimiento de la maquila de exportación. Por tanto, la inserción del territorio yucateco a las redes globales de proveeduría de prendas de vestir hacia Estados Unidos “encadenó” a las comunidades rurales del Estado a las dinámicas globales de la industria mundial del vestido; así como a la competencia, a través de bajos costos de mano de obra, con otros territorios en otras partes del mundo. La producción artesanal, que en teoría produce prendas con un mayor valor económico, fue sustituida por una producción en serie de prendas de vestir de bajo costo y cuyo aporte al valor, por parte mano de obra, era mínimo. En la actualidad, la mayoría de los talleres de la industria del vestido, establecidos en las localidades rurales de Yucatán, y aún en Mérida, capital del Estado, se orientan a la confección de prendas de vestir que de alguna manera siguen ligados a las ropas típicas de la región. La guayabera y las prendas femeninas (blusas y vestidos) con bordados siguen siendo el producto más elaborado por los talleres yucatecos. La vestimenta tradicional no solo impulsó el inicio de la industria del vestido en Yucatán, durante la década de los sesenta, sino que su arraigo en la población yucateca la sigue convirtiendo en su ícono y de la cual dependen una gran cantidad de habitantes en el Estado. Hoy en Yucatán, se pueden encontrar localidades que dependen, casi en su totalidad, de la fabricación de prendas de vestir típicas y que se comercializan en la región. Además, estas localidades se encuentran ligadas, mediante la actividad de la maquila, a la producción de mayor volumen realizada por talleres de mayor tamaño en Mérida, cuyo mercado meta es el gran número de turistas que visitan la Riviera Maya. 292 La importancia social y económica, que en pleno siglo XXI, tienen en Yucatán los talleres y fábricas de ropa típica muestra que aún en un escenario de globalización económica el desarrollo del Estado pasa por fortalecer la industria local del vestido. 5.1.3. Industria del vestido en Yucatán y su papel como una fuente alternativa de ingresos para las comunidades rurales Otra característica importante de la industria del vestido en Yucatán, anterior a la llegada de la IME, fue el papel que fungió como fuente alterna de ingresos de las comunidades rurales. Las diversas caídas de la producción henequenera en varios periodos de tiempo presionó a las familias a encontrar nuevas fuentes de ingreso, sobre todo en los municipios rurales, generando que personas, principalmente del sexo femenino, incursionaran de manera artesanal y a nivel doméstico en la producción de prendas de vestir, las cuales podían venderse al turismo que llegaba al Estado (Puerto, 1989). En la década de los ochenta y los primeros años de la década de los noventa, la caída de la producción henequenera y las políticas establecidas, por el Gobierno mexicano, para impulsar la diversificación de la economía de Yucatán, propiciaron el crecimiento de otras fuentes de ingreso en el territorio yucateco; tal fue el caso de la industria del vestido que, entre 1988 y 1993, creció 621 por ciento, en el número de unidades económicas, y 254 por ciento, en el de personal ocupado (Ver Cuadro 5.3). La industria local del vestido comenzaría a ser impulsada por el crecimiento de la demanda de la región y los municipios rurales iniciarían su participación, principalmente, a través de la maquila de prendas de vestir en pequeños talleres o a través del trabajo domiciliario, al no requerir esta actividad económica una gran inversión monetaria. 293 Cuadro 5.3. Crecimiento de la industria de confección de prendas de vestir en Yucatán, en unidades y porcentajes. Años 1988-1993 Indicador 1988 1993 % de Crecimiento Número de Unidades Económicas 423 3,051 621 Personal ocupado total 2,741 9,693 254 Fuente: Censos Económicos, INEGI A partir de esos años, la confección de prendas de vestir comenzaría a ser una de las principales actividades económicas en Yucatán por el número de personas que dependían de ella, aunque, en general, en talleres muy artesanales o de manera doméstica. Para 1993, esta rama ya contribuía con 17.47 por ciento del personal ocupado en la industria manufacturera de Yucatán. En gran medida estas unidades económicas estaban integradas por mujeres en trabajo domiciliario dedicadas a la producción de prendas de vestir o a maquilar para talleres de mayor tamaño situados en Mérida. En lo referente a empresas de mayor tamaño, durante ese periodo, la Cámara Local de la Industria del Vestido tenía registrado a 41 talleres de confección, la mayor parte de ellos situados en la ciudad de Mérida. En general, las comunidades rurales experimentaron la falta de fuentes de ingreso ante la caída de la industria henequenera. Durante muchos años los campesinos y sus familias habían dependido de la siembra del henequén y de los apoyos y subsidios gubernamentales para mantener esta industria. La actividad de confección se convirtió en la década de los ochenta y principios de los noventa en una forma de obtener ingresos para el apoyo a la familia. 5.1.4. El papel de las comunidades rurales en la industria del vestido de Yucatán: Maquila y trabajo domiciliario El crecimiento de la industria del vestido en Yucatán, en la década de los setenta, impulsó a los talleres industriales situados en Mérida a subcontratar mano de obra en los municipios rurales de Yucatán en forma de maquila en talleres pequeños o en trabajo domiciliario. En esta modalidad el trabajo era a nivel casero, sin máquinas industriales. Sin embargo, políticas del gobierno yucateco para fomentar el auto empleo en las comunidades rurales que incluían entre sus estrategias el proporcionar máquinas de coser a mujeres en 294 dichas comunidades y, en algunos casos, las máquinas de coser proporcionadas por el dueño de la empresa, para la cual se trabajaba, para el acabado final de la prenda, incrementó la participación de las comunidades rurales en la industria local del vestido. Demuestra lo anterior el hecho de que, en 1982, en el municipio de Tekit existían alrededor de 100 máquinas de coser dedicadas a la maquila y tres talleres que hacían la confección completa de la guayabera. En el pueblo de Kimbilá había, en el mismo año, aproximadamente 3,000 máquinas de coser con las que se maquilaba bordado para la industria del vestido en Mérida. Otras comunidades de menor importancia eran Izamal y Maní, donde se maquilaba bordado; en Umán se armaban prendas completas; en Chumayel y Sotuta se bordaban y armaban prendas (Puerto, 1989). De este modo, se acentuaba la importancia de esta rama al absorber la mano de obra de los municipios rurales henequeneros. Datos de un estudio de 1990 muestran que los principales municipios rurales en los cuales existía la presencia de talleres de confección de prendas de vestir eran Tekit, con 81; Valladolid, con 61; Tizimín, con 44; y Ticul, con 26 (Mata, 1990). Por otra parte, ante la necesidad de generar nuevas fuentes de ingreso para la población, el Gobierno del Estado yucateco promovió la instalación de Unidades Agrícolas Industriales para la Mujer Campesina (UAIM). 66 Estas, en muchos casos, fueron apoyadas con máquinas de coser y materia prima para que se dedicaran a la confección de prendas de vestir; situación que propició un porcentaje aún mayor de mano de obra femenina en la industria del vestido del Estado (Mata, 1990), y la posibilidad de que fueran incorporadas como trabajadoras en talleres domiciliarios por las fábricas situadas en Mérida 5.1.5. La guayabera: El comienzo de la confección de prendas de vestir en Yucatán de manera industrial con apego a las raíces locales 66 Las Unidades Agrícolas Industriales para la Mujer Campesina (UAIM) son formas de organización social, incorporadas en la Ley Agraria Mexicana en las reformas del año 1971, que tenían como objetivo permitir que la mujer campesina fuera sujeto de crédito de los bancos de desarrollo y así impulsar el empleo femenino en el campo mexicano. 295 La fabricación de guayabera 67 siempre ha tenido un lugar relevante en la industria del vestido en Yucatán. De hecho, se puede decir que el inicio de la fabricación de prendas de vestir, en estricto sentido industrial, en Yucatán, se dio a través de las fábricas que se dedicaban a la elaboración de esta ropa que ya se había convertido en una prenda típica de la región. Con el paso de los años, y a pesar del embate de la globalización económica, esta clase de empresa ha perdurado y hoy en día es la base de la industria yucateca del vestido. A pesar de que el origen de la prenda no es yucateco, pues es originaria de la isla de Cuba, la guayabera se ha convertido en una prenda de vestir ligada a la historia de Yucatán y de su industria del vestido. De hecho, en los últimos años, el Gobierno de Yucatán ha intentado registrar la guayabera de Yucatán como una marca con denominación de origen. 68 Al inicio del siglo XX la guayabera era una prenda utilizada por los ricos hacendados henequeneros yucatecos, quienes solían viajar a Cuba donde compraban sus guayaberas a la medida. Con la revolución cubana, de 1959, los hacendados ya no pudieron ir por sus guayaberas a la isla y algunos sastres de Mérida empezaron a producirlas (“Guayaberas Yucatecas - Historia de la guayabera”, n.d.). En las décadas de los sesenta y setenta la guayabera ya era muy popular en los ámbitos local, nacional e internacional. 69 El incremento de la demanda y el cambio de régimen del Gobierno cubano en 1959 propiciaron el aumento de las fábricas instaladas en Yucatán dedicadas a la producción de guayaberas. Para la década de los setenta, la guayabera recibió un importante impulso por parte 67 Otras maneras de nombrar a esta prenda de vestir en el resto de países hispanoamericanos son: "chacabanas" "camisa", "guayabana" o “cubana”. 68 Denominación de origen es un tipo de indicación geográfica aplicada a un producto, cuya calidad o características se deben fundamental y exclusivamente al medio geográfico en el que se produce, transforma y elabora. Distingue los productos creados en una zona determinada, contra productores de otras zonas que quisieran aprovechar el buen nombre que han creado los originales, en un largo tiempo de fabricación o cultivo. 69 Las guayaberas es una vestimenta muy popular y usada en Cuba, República Dominicana, Puerto Rico, México, Panamá, Venezuela, en la región caribe de Colombia, en la costa ecuatoriana, España, las Filipinas y otros países de Centroamérica. Actualmente, las guayaberas finas constituyen una vestimenta de etiqueta en los países tropicales y suelen ser portadas en ceremonias solemnes. 296 del presidente Mexicano Luis Echeverría Álvarez, quien la tenía la costumbre de usarla en sus giras de trabajo, tanto en México, como en el extranjero, convirtiéndola en un artículo de exportación en ese periodo. Entre los años 1985 y 1995 la industria yucateca de la guayabera enfrentó un gran desafío. Productores de Taiwán invadieron el mercado internacional con guayaberas de bajo costo. Luego vino la devaluación del peso mexicano en 1994, que contrajo la demanda interna incrementando con ello su crisis. En esos años la producción bajó hasta en 80 por ciento (“Guayaberas yucatecas - Historia de la guayabera,” n.d.). En la segunda mitad de la década de los noventa, con un mercado internacional inundado con guayaberas de bajo costo y un mercado nacional deprimido, para muchas fábricas de guayaberas en Yucatán solo les quedó como único camino el utilizar su planta instalada para maquilar prendas de vestir para la IME; esto las situó en el eslabón más bajo de la cadena productiva, con las implicaciones que ello conllevaba. Este cambio cualitativo de la industria del vestido en Yucatán de productoras de guayaberas a maquiladoras significó una de las dinámicas que más ha impactado la industria del vestido en la entidad federativa. De pronto, una industria ligada a una tradición local y que había logrado crecer y apoyar la industrialización del Estado se convirtió en el eslabón más bajo de las Redes Globales de Producción, al insertarse en las dinámicas mundiales de la industria del vestido. Como consecuencia de lo anterior, al convertirse en maquiladoras, abandonaron el esfuerzo de diseñar y comercializar sus propias prendas de vestir. La “seguridad” de los pedidos realizados por la IME las fue alejando cada vez más de encontrar sus propios mercados. Con el paso del tiempo fueron perdiendo sus clientes y mercados. Sin embargo, el problema vendría con la caída de la IME en Yucatán. 297 5.1.6. Principales características de la industria local del vestido de 1988 a 1993 A) Mercado La industria local del vestido producía principalmente para los mercados local y regional. Algunos talleres de mayor tamaño, sobre todo los productores de guayaberas, comercializaban sus productos en el ámbito nacional mediante agentes de ventas. Como ya se mencionó, las diferentes crisis económicas, experimentadas por México en los años setenta y ochenta, provocaron una contracción del mercado nacional que impulsó a las empresas yucatecas a diversificar su producción hacia segmentos que tuvieran mayor demanda, como es el caso de la ropa para mujeres y niños. Entre 1988 y 1993, se estimaba que el 30 por ciento de la producción se canalizaba al mercado local, el 40 por ciento a los mercados regional y nacional, y el 30 por ciento se exportaba, principalmente, a Estados Unidos. Del total de la producción destinada al mercado local, el 80 por ciento se maquilaba para las grandes tiendas y almacenes y el 20 por ciento restante se comercializaba entre los pequeños mayoristas de esta plaza. En cambio, el 100 por ciento de la producción para los mercados regional y nacional era propia y se comercializaba a través de sus agentes. En el plano internacional, el 70 por ciento de su producción era propia y el 30 por ciento restante se maquilaba para algún cliente extranjero (Mata, 1990). b) Principales problemáticas de la industria local del vestido La principal problemática que enfrentaba la industria del vestido de Yucatán antes de su inserción en las RGP era que sus insumos debían provenir, principalmente, de los Estados del centro de país, en particular de Puebla o del Distrito Federal, ya que, de una parte, la incipiente industria local del vestido y el escaso mercado local no había propiciado el desarrollo de proveedores de calidad, y, de otra parte, el modelo de industrialización por sustitución de importaciones había fortalecido la aglomeración de la industria en el centro del país en búsqueda de mercados de gran dimensión y de la posibilidad de 304 globalización económica. Desde una perspectiva histórica, ambas zonas geográficas han formado una región económica asimétrica, en la que la Península de Yucatán ha tenido un papel subordinado. Siguiendo a Saskia Sassen, en cada periodo histórico la economía mundial ha consistido en una combinación de áreas geográficas, industrias y arreglos institucionales. Procesos que alteran las formas sectoriales y socio espaciales de prosperidad de ciertos lugares y reinician la prosperidad en otros bajo nuevas formas, mientras excluyen vastas zonas –incluyendo porciones de territorios prósperosde la arena de la prosperidad; proceso que Sassen denomina <<nuevas geografías de la centralidad>> (Sassen, 2000). Lo anterior puede explicar en gran medida el porqué, a pesar de que los responsables de las políticas de fomento industrial en Yucatán han seguido promoviendo en los últimos años la atracción de maquiladoras de exportación con mayor contenido tecnológico a su territorio, estas simplemente no han llegado. Este tipo de maquiladoras requieren otro tipo de factores más que mano de obra de bajo costo para competir, como pueden ser la disponibilidad de proveedores estratégicos, servicios de apoyo y mano de obra especializada; factores que el territorio yucateco no les puede proporcionar dada su incipiente industrialización. 5.2.4. Naturaleza de la inserción de Yucatán en las Redes Globales de Producción de la industria del vestido El cambio de modelo de desarrollo de México, en la década de los ochenta, encontró diferentes realidades en la industria del vestido de las distintas regiones del país. Estas diferenciadas realidades fueron determinantes en el modo en que se insertó cada territorio mexicano a las RGP de la industria del vestido. Se puede afirmar que las industrias del vestido de cada región en México enfrentaron un mismo proceso, pero de diferente modo. Por ejemplo, un estudio de Gereffi (2003) muestra cómo el conglomerado de empresas textiles y del vestido de la región de La Laguna, la cual había sido desde la década de los cuarenta y cincuenta un centro de producción nacional de textiles y prendas de vestir de algodón, experimentó cambios cualitativos 305 importantes en su organización ante la llegada de un grupo de compradores extranjeros con necesidades diferentes a las de los fabricantes de la industria del vestido que solían dominar la producción de prendas orientadas a la exportación. Las empresas de esta región, con tradición en la industria del vestido, evolucionaron a esquemas de paquete completo, permitiéndoles participar de mejor forma en las RGP. En el año 2000, la región de La Laguna llegó a producir un promedio semanal de seis millones de prendas, el 90 por ciento de las cuales se exportaba. Esta región se especializó en la elaboración de pantalones de mezclilla destinada a grandes compradores transnacionales. Para el caso de Yucatán, la participación de su territorio en las RGP fue diferente. Esta participación no se dio directamente por la industria local del vestido, la cual carecía de la calidad, escala y procesos para ser proveedora de los grandes compradores globales. La incipiente industria local del vestido no reunía los requisitos requeridos para afrontar las exigencias de los mercados de exportación. La modalidad de inserción se dio mediante la llegada de empresas manufactureras, conocidas como “maquiladoras”, de capital principalmente estadounidense y asiático, subsidiarias de grandes corporativos transnacionales o asociadas con estos, y dedicadas a ensamblar prendas de vestir para grandes minoristas, fabricantes o comercializadores de marca, tales como Polo Ralph Lauren, Gap, American Eagle, Outfitters, Liz Clairborn, Lee, Blauer, Lanier Clothes, Shadowline, Nike, Russel Corp y Perry Ellis (Ver Cuadro 5.5). 306 Cuadro 5.5. Principales empresas maquiladoras de la rama del vestido establecidas en Yucatán y sus vínculos territoriales Control Nombre Sede de la subsidiaria de vinculación directa Localización en Yucatán EEUU Createx (Maidenform) Nueva York Mérida y Valladolid Balmex (Sara Lee Corp.) Carolina del Norte Mérida Oxford Atlanta Mérida Lee Company Merrian, Kansas Izamal Tekax, Acanceh Jerzees Alexander City, Alabama Tixkokob Jordache (inicio operaciones en el año 2000) Nueva York Mérida, Valladolid Canadá Vogue Dessoues Toronto Mérida Italia Produce México (Grupo La Perla) Bolonia Mérida Italia-EEUU Fabra Trezzo, Italia Ormond Beach, Florida Mérida Hong Kong Doulton de México Nueva Jersey Mérida Monty Miami Motul, Maxcanú Taiwán Hong Ho Taiwán Valladolid China-EEUU Mexaisi Ningbo, China Mérida México Textil Maya Carolina del Norte Mérida Manufacturera de Ropa Meridana Nueva York Mérida Mayafiel Interna Miami Mérida Industrias Rasini Mérida Mérida CIA Manufacturera Mérida Mérida Originales Alejandra Tijuana Motul Fuente: García de Fuentes, Pérez Medina, & Espejo-Saavedra, (1996). Actualizado con datos de fuentes hemerográficas. La relación de estas empresas maquiladoras con sus matrices era de carácter jerárquico o cuasi jerárquico 70 hecho que generaba una gran dependencia en la toma de decisiones y ello limitaba su participación en la economía local. El principal aporte de la población yucateca fue la mano de obra de bajo costo. La inexistencia de proveedores de calidad y las altas especificaciones de los compradores globales motivaron que la mayor parte de los insumos fueran importados. A pesar de que las reglas de origen del TLCAN ya permitían la proveeduría de insumos nacionales, la mayoría de los principales insumos y el 70 Según Humprey & Schmitz (2002), las cuatro principales formas en que los conglomerados de empresas locales pueden insertarse en la economía global son: 1) Relaciones de mercado. Esta se describe como la relación donde hay potencialmente muchos compradores y vendedores para productos equivalentes, aun cuando un comprador y vendedor específico pueda relacionarse en repetidas transacciones. Esto implica que el productor realiza un producto estándar o diseña el producto sin referencia a las necesidades de un cliente particular. 2) Relación de Redes. Ocurre cuando empresas proveedoras y empresas compradoras combinan y complementan sus habilidades y competencias para producir. Por ejemplo, pueden diseñar de manera conjunta el producto. Este tipo de relación es particularmente evidente cuando empresas proveedoras y compradoras se consideran innovadoras y se encuentran en la frontera tecnológica o del mercado; pero, también, se presenta cuando determinadas firmas realizan actividades importantes para la competencia ofreciéndolas a las empresas proveedoras. 3) Relación cuasi-jerárquica. Se da cuando una parte de la transacción (usualmente la empresa compradora) ejerce un alto grado de control sobre la otra. Esto, por lo general, incluye las especificaciones del diseño y de los parámetros del proceso productivo tales como sistemas de calidad y materiales. La introducción de procedimientos de monitoreo y control son importantes en esta relación; 4) Relación jerárquica. Ocurre cuando la empresa compradora adquiere la propiedad de alguna empresa del conglomerado o crea sus propias empresas dentro del mismo. 307 diseño de la prenda eran suministrados por las casas matrices a las empresas maquiladoras, que únicamente ensamblaban el producto para su reingreso al mercado estadounidense. La posición geográfica de Yucatán, por su cercanía al mercado estadounidense, y las ventajas que ofrecía las reglas de origen del TLCAN, favorecieron el crecimiento de este tipo de actividad. Por tanto, la forma de inserción de Yucatán a las RGP fue más parecida a una zona de libre procesamiento para la exportación, ante su poco impacto en la economía local y como un modelo de enclave cuyos frutos no se transfieren al resto de la economía por estar desvinculados de la economía del territorio huésped. 5.2.5. La etapa de crecimiento acelerado de 1994 a 2000 Después de la firma del TLCAN, el territorio yucateco se convirtió en un centro maquilador de prendas de vestir para el mercado estadounidense. Entre 1994 y 2000, Yucatán fue escenario de la llegada de firmas maquiladoras de subsidiarias transnacionales. Asimismo, capitales nacionales crearon empresas maquiladoras en la entidad yucateca y empresarios locales del vestido dieron un giro en su producción, para maquilar prendas de vestir para exportación, ambos en búsqueda de aprovechar el auge maquilador de esos años. El crecimiento de la IME en el territorio yucateco fue espectacular (Ver Gráfica 5.1), siendo, como ya se mencionó, la mayoría de ellas dedicadas de la rama del vestido. Sin embargo, lo que hizo todavía más espectacular el fenómeno de la IME en Yucatán de la rama del vestido, fue el gran número de puestos de trabajo que generó en tan solo seis años (Gráfica 5.2); sobre todo, en las poblaciones rurales, permitiéndole absorber gran parte de la mano de obra que la caída de la industria henequenera había dejado. Situación que hizo pensar que la IME podría ser el nuevo “motor” del desarrollo de Yucatán. Gráfica 5.1. Número de maquiladoras de exportación instaladas en Yucatán entre 1990 a 2006 Fuente:INEGI. 0 20 40 60 80 100 120 140 160 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 10 17 21 36 39 45 63 101 115 136 144 104 111 89 87 85 74 308 5.2.6. Cambios cualitativos que generó el crecimiento acelerado de la industria maquiladora de exportación en la industria local del vestido El gran crecimiento de este tipo de empresa en el territorio yucateco hizo que muchos empresarios locales de la rama de la confección encontraran en la subcontratación de maquila bajo pedido, por parte de las empresas de mayor tamaño, una opción de desarrollo con menos riesgo que el que implicaba producir para un mercado interno, ahora deprimido. Por consiguiente, muchos empresarios locales dieron un giro a sus operaciones al inscribir sus empresas al régimen fiscal de maquila de exportación, ya que con ello buscaban aprovechar la gran demanda de pedidos que llegaban a Yucatán en ese momento. Hay estimaciones que muestran que para el año 2000, el 20 por ciento de la producción destinada a la exportación, era procesado por empresas locales, y al menos 300 pequeños talleres de Mérida y del interior del Estado habían sido subcontratados por las grandes fábricas maquiladoras, situación que generaba 18,000 empleos indirectos. Este es uno de los principales cambios cualitativos que produjo la inserción de Yucatán en las Redes Globales de Producción de la industria del vestido, al propiciar que muchas manufactureras locales de la rama se alejaran del esfuerzo de encontrar sus propios medios para diseñar, producir y comercializar productos de su creación; actividades estas últimas que antes sí realizaban. La subcontratación de empresas locales para maquilar prendas de vestir orientadas al mercado estadounidense se realizaba como a continuación se describe: la empresa maquiladora de mayor tamaño les entregaba la tela Gráfica 5.2. Personal ocupado en la IME establecida en Yucatán de la industria textil, prendas de vestir e industria del cuero. 1990-2004 Fuente: INEGI. 1.692 2.071 2.406 3.189 3.697 4.249 5.671 8.327 12.417 20.414 28.081 27.485 24.205 22.755 24.093 - 5.000 10.000 15.000 20.000 25.000 30.000 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 309 cortada y los avíos que necesitaban, y entonces los talleres se encargaban de armar las prendas. Una vez listas, las retornaban a la planta en donde les daban el acabado, las empaquetaban y etiquetaban para su envío a Estados Unidos. De este modo, la estructura de gobierno que se fue configurando en la industria del vestido en Yucatán se asemejaba más a una estructura cuasi jerárquica que a una de red de empresas. Bajo esta estructura el aprendizaje o transferencia tecnológica fue muy limitado. Sin embargo, según diversos gerentes de maquiladoras, ligadas a empresas extranjeras, la subcontratación a empresas locales no evolucionó hacia un esquema de mayor cooperación debido al alto riesgo que implicaba que estas empresas locales no cumplieran con las especificaciones de calidad y de tiempo en la entrega del pedido, dado los procesos poco eficientes que tenían. 5.2.7. Crecimiento de la producción y las exportaciones con bajos salarios y escaso encadenamiento con la economía local El desempeño de la industria maquiladora de la rama del vestido en Yucatán mostró ser un modelo con escaso impacto en el desarrollo económico del Estado. Por una parte, el esquema nunca evolucionó a encadenamientos más importantes con la industria local. Como se observa en la Gráfica 5.3 a pesar de que de 1994 a 2000 la producción creció en un 686 por ciento; durante ese mismo periodo los insumos intermedios, mayormente importados permanecieron en promedio en 78 por ciento y el valor agregado bruto en 22 por ciento. Asimismo, en contraste con lo que podría esperarse que ocurriera con las remuneraciones medias anuales de los trabajadores de la IME, debido al gran Gráfica 5.3. Valor de la producción, consumo intermedio y valor agregado de la IME establecida en Yucatán de la industria textil, prendas de vestir e industria del cuero. En miles de pesos, a precios de 1993. Años 1990-2004 Fuente: INEGI. - 200.000 400.000 600.000 800.000 1.000.000 1.200.000 1.400.000 1.600.000 Producción Consumo intermedio Valor agregado 310 crecimiento de la producción de 1994 a 2000, estas, como se observa en la Gráfica 5.4, cayeron al iniciar el “boom” maquilador y permanecieron durante el periodo por debajo de los 35,000 pesos anuales (equivalen aproximadamente a 2,692 dólares americanos por persona). En el año 2000, se observó un ligero incremento; sin embargo, fue a partir del siguiente año cuando se produjo el cierre y migración, hacia otros países con menores costos laborales, de gran número de maquiladoras. Lo anterior tiene gran relevancia para este análisis al mostrar que el modelo maquilador de la rama del vestido en Yucatán estuvo basado en competir mediante bajos costos de la mano de obra, y cualquier incremento en estos provocó la rápida salida de las maquiladoras del país. 5.2.8. Comunidades rurales en Yucatán y la IME Una de las características de la inserción de Yucatán a las RGP es que las IME de capital extranjero se localizaron, en gran medida, en municipios rurales de la zona henequenera (Ver Cuadro 5.6). Cuadro 5.6. Número de plantas maquiladoras de exportación establecidas en municipios rurales de la zona henequenera en 1999 Municipio No. Maquiladoras Municipio No. Maquiladoras Municipio No. Maquiladoras Acanceh 1 Homún 1 Seyé 1 Baca 2 Ixil 2 Suma 1 Cacalchén 1 Izamal 2 Tecoh 3 Cansacab 1 Kanasín 1 Tekantó 2 Chicxulub 2 Komchén 1 Tekit 5 Cholul 3 Maxcanú 2 Temax 1 Halachó 1 Mocochá 1 Tixcocob 1 Huhí 1 Motul 3 Umán 2 Fuente: Albornoz (2001). Como se mencionó, estos espacios rurales ofrecían una mano de obra sin tradición ni competencia industrial, idóneos para el trabajo en maquila por su Gráfica 5.4. Remuneración salarial media anual en pesos en la IME establecida en Yucatán de la industria textil, prendas de vestir e industria del cuero, a precios de 2002. Años 1990- 2004 Fuente: INEGI. 0 5.000 10.000 15.000 20.000 25.000 30.000 35.000 40.000 45.000 311 docilidad y carencia de experiencia sindical, además de una abundante mano de obra femenina con una gran riqueza de creatividad y destreza manual innatas. Así, en diversas localidades rurales el papel de una maquiladora comenzó a ser muy significativo, al convertir al pueblo en parte de la empresa y hacer que toda su vida girara en torno de ella. El Gobierno yucateco facilitó e incentivo el proceso de instalación de maquiladoras en localidades rurales al ofrecerles terrenos a bajo costo, además de crear las condiciones de infraestructura necesarias para su funcionamiento (electricidad, mejora de carreteras, etc.). El objetivo gubernamental era evitar la migración de campesinos a la ciudad o a Estados Unidos, al crear fuentes de empleo en su localidad. Un hecho a destacar es que la IME que se instaló en la llamada zona henequenera yucateca, en su mayoría, eran de la rama industrial de confección de prendas de vestir, llegando a absorber gran parte de la mano de obra de esas localidades de Yucatán (Ver Cuadro 5.7). Cuadro 5.7. Rama productiva de las maquiladoras de exportación establecidas en la zona henequenera en 1999 Rama Número de Maquiladoras Número de Empleos Confección de prendas de vestir 33 9,333 Artículos de nylon 3 60 Eléctricos 2 115 Otros 3 371 Fuente: Albornoz (2001). En general, la IME se fue situando en los municipios rurales de Yucatán (Mapa 5.1) y, con ello, cobró gran importancia por el número de empleos generados. Un ejemplo de esto lo encontramos en el municipio de Valladolid, el cual fue escenario de un importante crecimiento del sector maquilador, al ser sede de importantes compañías como Creaciones Textiles de Mérida, Jordache y Hong Ho, que en conjunto llegó a dar empleo a más de cinco mil trabajadores, con una derrama económica semanal de diez millones de pesos (“Archivo Confidencial Agencia Informativa,” n.d.). 312 El modelo de crecimiento maquilador en la zona rural henequenera generó dos posiciones encontradas entre los encargados de la política económica y los académicos estudiosos del tema. Por un lado, se hablaba de una nueva forma de desarrollo rural, de la industrialización del campo yucateco y de un nuevo “motor” de crecimiento para el Estado, haciendo símil con lo que había pasado con la industria henequenera. Por otro lado, se señalaba la fragilidad del modelo, al ser las maquiladoras plantas de fácil reubicación a otras regiones ante el cambio de cualquiera de las condiciones que justificó su instalación; teniendo en consideración que la mayoría de las empresas cuenta con espacios simultáneos de producción, que, en el caso de desplazamiento imprevisto de una planta, son una alternativa momentánea que permite cumplir compromisos de producción. Por tanto, existía una preocupación sobre el efecto social que provocaría el cierre de una maquiladora en pequeñas localidades, y la presión que esto traería para mantener las condiciones de sobreexplotación de la mano de obra. Mapa 5.1. Distribución geográfica de IME en el Estado de Yucatán en el año 2004 Fuente: Secretaria de Fomento Económico del Estado de Yucatán. 313 Desde la literatura de las cadenas de valor y los distritos industriales, la localización de las maquiladoras en diversas localidades rurales en Yucatán marca una de las características más importantes para comprender la naturaleza de su inserción en las RGP. Es indudable, como han señalado varios autores (Canto Sáenz, 2001; Castilla & García, 2006; Castilla & Torres, 2007; García de Fuentes & Morales, 2000) que uno de los principales factores de localización fue el bajo costo de la mano de obra por la abundancia de mano de obra disponible en el campo yucateco, más que la búsqueda de ventajas que podría ofrecer en algún momento la rama del vestido local ya existente. Las compañías manufactureras estadounidenses y asiáticas encontraron en Yucatán una base para la maquila de sus prendas de vestir. Su localización no fue motivada por algún factor de competitividad de la industria local del vestido, sino, más bien, por las características de la mano de obra rural. Los impactos en la industria local del vestido fueron efectos indirectos propiciados por el crecimiento de la IME. 5.2.9. Retroceso de la IME en Yucatán Durante la primera década del presente siglo, el fenómeno maquilador tuvo un retroceso importante en Yucatán, situación que llevó al Estado a reconsiderar si el modelo tendría futuro en el territorio y cuáles serían las perspectivas de la industria de vestido local. El cierre de maquiladoras, la disminución de las exportaciones y el despido de trabajadores fue una constante durante el periodo. En el año 2001, la recesión en Estados Unidos provocó la primera contracción de la IME; hacia el año 2000, habían registradas 83 maquiladoras de la rama, y, en 2003, se registraron 54 empresas perdiéndose aproximadamente 6,000 empleos al pasar de 28,081 a 22,755 personas ocupadas, lo que representó una caída del Gráfica 5.5. Índice real del valor de las exportaciones totales en Yucatán y de su industria textil y confección. Base 2002 (2002-2008) Fuente: Secretaría de Fomento Económico de Yucatán. 100,00 90,01 80,96 78,46 69,92 60,06 52,21 100,00 93,74 100,52 98,32 94,85 95,07 91,25 0,00 20,00 40,00 60,00 80,00 100,00 120,00 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 Textil y Confección Total 320 estratégicas del capital transnacional, y, por ello, la mayoría de las maquiladoras de exportación migraron. 5.3. Industria del vestido en Yucatán en la actualidad Hoy en día, según datos del más reciente censo económico publicado (en el año 2009), en Yucatán, existen 1,982 unidades económicas dedicadas a la fabricación de prendas de vestir, el 75.73 por ciento de las cuales tiene menos de tres personas ocupadas, y tan solo 5 unidades económicas, el 0.25 por ciento tienen más de 1,001 personas ocupadas (Gráfica 5.6). Si se agrupa a las unidades económicas según la clasificación que las estratifica por tamaño de empresa, se observa que el 93.89 por ciento son microempresas; el 4.39 por ciento caen en la clasificación de pequeña empresa; el 0.91 por ciento son del tamaño mediano, y tan solo 0.81 por ciento son consideradas de tamaño grande (Ver Cuadro 5.8). Cuadro 5.8. Número total de unidades económicas dedicadas a la fabricación de prendas de vestir en Yucatán por estrato de tamaño de empresa, Año 2009, en unidades y porcentajes. Tamaño de empresa Total de Unidades Económicas Porcentaje del total Micro (0-10 personas ocupadas) 1,861 93.89 Pequeña (11-50 personas ocupadas) 87 4.39 Mediana (51-250personas ocupadas) 18 0.91 Grande (más de 250 personas ocupadas) 16 0.81 Total 1,982 100 Fuente: INEGI Sin embargo, las 5 empresas con más de 1,000 personas ocupadas contribuyen al 41 por ciento del valor de la producción total, y las 1,501 Gráfica 5.6. Fabricación de prendas de vestir. Número de unidades económicas en Yucatán según estrato de personal ocupado. Año 2009 Fuente: INEGI 0 500 1000 1500 2000 1.982 1.501 249 111 40 20 12 15 12 6 6 5 5 Gráfica 5.7. Fabricación de prendas de vestir. Contribución a la producción total según estrato de personal ocupado. Yucatán. 2009 Fuente: INEGI 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100% 100% 2% 2% 2% 2% 2% 3% 3% 7% 7% 11% 20% 41% 321 unidades económicas más pequeñas solo contribuyen con el 2 por ciento al valor total de la producción (Ver Gráfica 5.7). Si se agrupan según estrato de tamaño de empresa, las micro y pequeñas empresas solo contribuyen con el 16 por ciento del valor de la producción total mientras que las medianas y grandes que tan solo son 34 unidades económicas en total contribuyen con el 86 por ciento del valor de la producción (Ver Cuadro 5.9). Cuadro 5.9. Fabricación de prendas de vestir. Valor de la producción en pesos y porcentaje de contribución al total de la producción por estrato de tamaño de empresa. Yucatán. Año 2009 Fuente: INEGI En cuanto al personal ocupado 5,340 personas que se dedican a la fabricación de prendas de vestir están ubicadas en las micro y pequeñas empresas, mientras que 16,168 personas se encuentran en unidades económicas consideradas medianas y grandes (Ver Gráfica 5.8). Si se combinan los datos anteriores con el valor de la producción por estrato, se puede observar la diferencia en productividad que existe entre los tipos de empresa según tamaño. En las medianas y grandes empresas cada persona ocupada produce, en promedio, 146.92 mil pesos, mientras que en las micro y pequeñas empresas cada persona produce tan solo 78.54 mil pesos, en promedio. Es decir, la productividad del personal ocupado en las medianas y grandes empresas es casi el doble que en las pequeñas y microempresas. Lo anterior es debido a las diferencias en capital con la que cada una de ellas produce. Maquinaria, tecnologías y procesos de organización del personal que establecen una gran Tamaño de empresa Valor de la producción (miles de pesos) % de contribución al valor total Micro (0-10 personas ocupadas) 149,387 5.35 Pequeña (11-50 personas ocupadas) 270,036 9.66 Mediana (51-250personas ocupadas) 388,941 13.92 Grande (más de 250 personas ocupadas) 1,986,400 71.08 Total 2,794,764 100.00 Gráfica 5.8. Fabricación de prendas de vestir. Personal ocupado según estrato de personal ocupado. Yucatán. Año 2009 Fuente: INEGI 0 5000 10000 15000 20000 25000 21.508 1.880 900 804 505 349 301 601 877 1.036 2.124 3.816 8.315 322 diferencia entre las empresas de gran tamaño y las miles de empresas pequeñas y micro en Yucatán. Como se observa en la Gráfica 5.8, después de la migración o cierre de muchas de las maquiladoras de exportación ligadas a corporativos internacionales, que se habían establecido en Yucatán, la industria del vestido está caracterizada por micro y pequeñas empresas. En el caso de las microempresas, son en general talleres familiares que realizan la actividad como forma de subsistencia. Muchas de ellas están integradas por mujeres que en su hogar realizan alguna actividad específica para alguna empresa de mayor tamaño, esto puede explicar entre otras, el diferencial de productividad. De hecho, la gran cantidad de unidades económicas con menos de tres personas ocupadas se localizan en los municipios rurales como Tekit y Kimbilá, que, poco a poco, se han convertido en localidades especializadas en la fabricación de prendas de vestir. Sin embargo, aunque se puede inferir que debido al pequeño tamaño de estas 1,861 unidades económicas no tendrían cabida en una industria del vestido dominada por las grandes empresas trasnacionales, en el trabajo de campo realizado para esta investigación se observó que entre ellas existen muchas empresas que se dedican a la fabricación de prendas de vestir completas (no maquila) relacionadas con la ropa típica de Yucatán (guayaberas, blusas, vestidos bordados), que se ofrecen a los turistas que visitan la región y que por el trabajo artesanal alcanzan a venderse en precios elevados. Esto último, se observó en la localidad de Kimbilá, Yucatán, cuyo caso es importante de analizar debido a que su especialización en ropa para mujeres con bordados ha hecho que cientos de familias vivan de esta actividad con una derrama económica que se percibe en la zona. Sin embargo, su contribución e ingresos son marginales ante el reducido mercado que estas unidades económicas abarcan y la escala tan pequeña que tienen. La exportación está lejos de su realidad no por la calidad de las prendas de vestir que fabrican sino por sus condiciones casi artesanales que tienen. 323 En el caso de las unidades económicas clasificadas como pequeñas empresas, en el trabajo de campo se observó que la mayoría de los casos son fábricas de guayabera o fábricas que han logrado incursionar a mercados regionales. Estas empresas, ya más formales en su estructura empresarial han logrado, en muchos de los casos, sobrevivir a los embates de las crisis económicas. Su tecnología es una de sus principales limitantes, lo que no les permite maquilar para la IME. Por el contrario, han encontrado nichos de mercados también ligados a la vestimenta tradicional (fabricación de guayaberas en su mayoría) con lo que han alcanzado mercados regionales. Sobresalen algunas empresas yucatecas fabricantes de prendas de vestir, cuyo origen es diferente a la IME, y cuyos productos elaborados, ligados a la vestimenta tradicional yucateca, se comercializan en los exhibidores de algunos minoristas transnacionales que están en el territorio yucateco. A pesar de la estructura de la industria del vestido en Yucatán está dominada por micro y pequeñas empresas, su importancia radica en que es la rama manufacturera que tiene el mayor número de personas ocupadas (Ver Cuadro 5.10), la tercera rama en número de unidades económicas (Ver Cuadro 5.11) y la segunda en su contribución al valor agregado total de la industria manufacturera de Yucatán (Ver Cuadro 5.12). Asimismo, es la rama manufacturera del Estado yucateco, que contribuye con mayor porcentaje a su correspondiente rama manufacturera nacional (Ver Cuadro 5.13). 324 Cuadro 5.10. Industria manufacturera en Yucatán. Distribución del personal ocupado por subsector manufacturero. Año 2009 Código Descripción Personal ocupado total % respecto al total 315 Fabricación de prendas de vestir 21,350 26.24 311 Industria alimentaria 17,361 21.34 314 Confección de productos textiles 14,119 17.36 332 Fabricación de productos metálicos 4,042 4.97 312 Industria de las bebidas y del tabaco 3,445 4.23 327 Productos a base de minerales no metálicos 3,369 4.14 339 Otras industrias manufactureras 3,340 4.11 337 Fabricación de muebles y productos relacionados 2,317 2.85 326 Industria del plástico y del hule 1,911 2.35 316 Productos de cuero y piel 1,831 2.25 323 Impresión e industrias conexas 1,603 1.97 313 Fabricación de insumos textiles 1,560 1.92 321 Industria de la madera 1,270 1.56 336 Fabricación de equipo de transporte 1267 1.56 333 Fabricación de maquinaria y equipo 812 1.00 325 Industria química 696 0.86 334 Equipo de computación, comunicación y otros 470 0.58 322 Industria del papel 334 0.41 331 Industrias metálicas básicas 146 0.18 335 Equipo de generación y aparatos eléctricos 88 0.11 324 Productos derivados del petróleo y del carbón 22 0.03 31-33 Industrias manufactureras 81,353 100.00 Fuente: INEGI. Cuadro 5.11. Industria manufacturera en Yucatán. Distribución de unidades económicas por subsector manufacturero. Año 2009 Código Descripción Unidades económicas % respecto al total 314 Confección de productos textiles 8,756 47.48 311 Industria alimentaria 3,571 19.36 315 Fabricación de prendas de vestir 1,982 10.75 332 Fabricación de productos metálicos 1160 6.29 337 Fabricación de muebles y productos relacionados 491 2.66 316 Productos de cuero y piel 485 2.63 321 Industria de la madera 450 2.44 312 Industria de las bebidas y del tabaco 371 2.01 323 Impresión e industrias conexas 259 1.40 339 Otras industrias manufactureras 233 1.26 327 Productos a base de minerales no metálicos 221 1.20 313 Fabricación de insumos textiles 157 0.85 322 Industria del papel 88 0.48 326 Industria del plástico y del hule 76 0.41 325 Industria química 65 0.35 333 Fabricación de maquinaria y equipo 32 0.17 336 Fabricación de equipo de transporte 24 0.13 331 Industrias metálicas básicas 8 0.04 324 Productos derivados del petróleo y del carbón * ND 334 Equipo de computación, comunicación y otros * ND 335 Equipo de generación y aparatos eléctricos * ND 31-33 Industrias manufactureras 18,442 100.00 Fuente: INEGI. 325 Cuadro 5.12. Industria manufacturera en Yucatán. Distribución del valor agregado generado por subsector manufacturero. Año 2009 Código Descripción Valor agregado (miles de pesos) % respecto al total 311 Industria alimentaria 4,243,531 38.02 315 Fabricación de prendas de vestir 1,723,505 15.44 327 Productos a base de minerales no metálicos 1,307,055 11.71 326 Industria del plástico y del hule 1,142,542 10.24 312 Industria de las bebidas y del tabaco 460,952 4.13 339 Otras industrias manufactureras 453,103 4.06 332 Fabricación de productos metálicos 306,515 2.75 314 Confección de productos textiles 283,640 2.54 336 Fabricación de equipo de transporte 209,686 1.88 337 Fabricación de muebles y productos relacionados 209,163 1.87 333 Fabricación de maquinaria y equipo 145,790 1.31 323 Impresión e industrias conexas 145,094 1.30 325 Industria química 144,607 1.30 313 Fabricación de insumos textiles 142,791 1.28 334 Equipo de computación, comunicación y otros 123,789 1.11 316 Productos de cuero y piel 65,509 0.59 321 Industria de la madera 54,848 0.49 335 Equipo de generación y aparatos eléctricos 40,621 0.36 322 Industria del papel 27,043 0.24 324 Productos derivados del petróleo y del carbón 23,663 0.21 331 Industrias metálicas básicas -46,754 -0.42 31-33 Industrias manufactureras 11,161,693 100.00 Fuente: INEGI. Cuadro 5.13. Industria manufacturera en Yucatán. Participación en el valor agregado manufacturero nacional de sus correspondientes subsectores. Año 2009 Código Subsector Participación en el valor agregado nacional de su correspondiente subsector 315 Fabricación de prendas de vestir 4.96 314 Confección de productos textiles 3.82 326 Industria del plástico y del hule 2.00 311 Industria alimentaria 1.90 327 Productos a base de minerales no metálicos 1.79 339 Otras industrias manufactureras 1.39 337 Fabricación de muebles y productos relacionados 1.36 321 Industria de la madera 1.01 313 Fabricación de insumos textiles 0.92 323 Impresión e industrias conexas 0.88 316 Fabricación de productos de cuero y piel 0.50 312 Industria de las bebidas y del tabaco 0.41 333 Fabricación de maquinaria y equipo 0.36 335 Equipo de generación y aparatos eléctricos 0.22 334 Equipo de computación, comunicación, y otros 0.21 324 Productos derivados del petróleo y del carbón 0.10 336 Fabricación de equipo de transporte 0.09 322 Industria del papel 0.07 325 Industria química 0.06 332 Fabricación de productos metálicos 0.04 331 Industrias metálicas básicas -0.04 31-33 Industrias manufactureras 0.75 Fuente: INEGI. 326 5.3.1. Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación (IMMEX) en Yucatán en la actualidad Referente a la IME, ahora integrada al programa denominado Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación (IMMEX), se encuentra concentrada, actualmente, en el norte del México y en menor proporción en el centro del país. A pesar de los esfuerzos del Gobierno mexicano por impulsar una industrialización orientada a la exportación, el sursureste de México se encuentra con muy pocas empresas exportadoras. En el caso de Yucatán, después de la caída de la IME de la rama del vestido, el número de empresas exportadoras instaladas en su territorio regresó a los mismos niveles de otros Estados del sur del país (Ver Mapa 5.2). Yucatán, según el número de establecimientos registrados en el programa, se localiza en la posición 19 de las entidades de México, con un total de 73 empresas. Número que contrasta con las 1,192 empresas IMMEX registradas en el Estado de Baja California o las 869 en Nuevo León. Sin embargo, Yucatán sigue siendo el Estado con el mayor número de establecimientos exportadores en el sur-sureste de México (Ver Cuadro 5.14). Mapa 5.2. Distribución geográfica de la Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación (IMMEX) en México Fuente: INEGI. 327 Cuadro 5.14. Distribución geográfica de la Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación (IMMEX) en México, número de establecimientos por entidad federativa. Año 2014 Fuente: INEGI. Su localización en el territorio yucateco ha dejado de ser primordialmente los municipios rurales, pues de las 73 empresas registradas en el IMMEX, 49 se localizan en Mérida, capital del Estado yucateco y 9 en Umán, municipio conurbado de Mérida y donde se localiza uno de los parques industriales de Yucatán (Ver Gráfica 5.9). A pesar de que, como se mencionó, la mayoría de las maquiladoras de exportación ligadas a corporativos internacionales migró a otros países o simplemente cerró sus puertas, la rama textil y de confección sigue siendo la actividad económica con mayor número de empresas exportadoras (Ver Cuadro 5.15). Entidad Total de Establecimientos IMMEX Entidad Total de Establecimientos IMMEX Baja California 1192 Michoacán 90 Nuevo León 869 Durango 83 Jalisco 536 Yucatán 73 Chihuahua 517 Morelos 41 Coahuila 440 Colima 31 Tamaulipas 408 Baja California Sur 29 Sonora 406 Hidalgo 29 Distrito Federal 395 Tlaxcala 29 Guanajuato 348 Zacatecas 29 México 343 Campeche 12 Querétaro 237 Oaxaca 9 Puebla 185 Nayarit 8 Sinaloa 157 Chiapas 4 San Luis Potosí 149 Guerrero 3 Veracruz 103 Tabasco 3 Aguascalientes 99 Quintana Roo 2 Gráfica 5.9. Distribución geográfica de la IMMEX ubicada en Yucatán. Año 2014, Empresas. Fuente: INEGI. Mérida 49 Umán 9 Progreso 4 Tixkokob 2 Otros municipios 9 328 Cuadro 5.15. Distribución por actividad económica de la IMMEX localizada en Yucatán. Año 2014. Actividad económica Total de establecimientos IMMEX Textil y confección 26 Pescado empacado 9 Fabricación de Joyería 7 Productos de plástico y hule 5 Muebles y productos relacionados 3 Industria de la madera 2 OM Aires acondicionados 2 OM Piezas dentales 2 Productos a base de piedra 2 Agroindustria 1 Fabricación de empaques 1 Fabricación de equipo de transporte y sus partes 1 Jabones de lavandería y tocados 1 Llantas industriales 1 Maquinaria y equipo 1 OM Artículos de control de plagas 1 OM Electrónica 1 OM Partes automotrices 1 Partes de avión 1 Pinturas 1 Productos metálicos 1 Tecnologías de la información 1 No reportado 2 Fuente: INEGI. 5.4. Kimbilá y Tekit, dos localidades rurales de Yucatán especializadas en la confección de prendas de vestir pero con resultados diferentes Otra característica que muestra la importancia de la industria del vestido en Yucatán es que existen localidades rurales cuyas poblaciones dependen casi en su totalidad de esta actividad económica. Tal es el caso de Kimbilá y Tekit, en las cuales más del 80 por ciento de su población depende económicamente de la actividad. En Kimbilá, casi la tercera parte de sus unidades económicas establecidas en su territorio se dedica a la fabricación de prendas de vestir, y en Tekit, casi la mitad de sus unidades económicas. 71 71 Según datos del Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas del INEGI (DNUE) para el año 2013 Kimbilá tenía 564 unidades económicas en total en su territorio, de las cuales 172 se dedicaban a la confección de prendas de vestir (30.50 por ciento). Asimismo, Tekit tenía en su territorio 910 unidades económicas en total, 418 de las cuales se dedicaban a la confección de prendas de vestir (45.93 por ciento). 329 Es tal la especialización de ambas localidades en la confección de prendas de vestir que a pesar de que ambos territorios tienen menos del 1.5 por ciento del total de habitantes de la ciudad de Mérida, capital de Yucatán, 72 el número de unidades económicas dedicados a la confección de prendas de vestir es muy similar a los existentes en la capital. De hecho Tekit, supera en número de unidades económicas a la capital de Estado, siendo, además, la población de Yucatán con el mayor número de unidades económicas dedicadas a esta actividad. Tekit, Mérida y Kimbilá son con diferencia, las tres principales localidades yucatecas en cuanto al número de unidades económicas que confeccionan prendas de vestir (Ver Cuadro 5.16). Cuadro 5.16. Las 10 principales localidades de Yucatán con el mayor número de unidades económicas dedicadas a la confección de prendas de vestir Localidad Número de unidades económicas Tekit 418 Mérida 409 Kimbilá 172 Tekax de Álvaro Obregón 125 Tizimín 65 Mama 60 Tahdziú 60 Muna 57 Temozón 51 Teabo 45 Fuente: INEGI. La importancia de Kimbilá y Tekit en la industria del vestido en Yucatán no solo ha sido cuantitativa sino también cualitativa, ya que ambas localidades han destacado en los últimos años como los principales centros de fabricación de prendas de vestir típicas del Estado, cuya producción alcanza mercados nacionales e incluso, en algunos casos, internacionales. Sin embargo, la vocación de ambos territorios dentro de la confección de prendas de vestir es marcadamente diferente. Kimbilá está ligado a la producción industrial, pero de corte artesanal mientras que a Tekit se le puede considerar un pueblo maquilador. Lo anterior ha hecho que su desempeño en 72 Según datos del INEGI, para el año 2010 el número de habitantes de Mérida era de 777,615 personas, el de Kimbilá 3,633 personas y el de Tekit 9,934 personas. 336 Cuadro 5.17. Valor agregado y remuneraciones totales por personal ocupado en Yucatán, Kimbilá y Tekit. Cifras en miles de pesos. Año 2009 Remuneraciones totales por persona ocupada remunerada Valor agregado censal bruto por personal ocupado total Yucatán 63 125 Kimbilá74 54 54 Tekit75 24 30 Fuente: INEGI. Asimismo, en el trabajo de campo, que se realizó para encuestar a los talleres de ambas localidades, se percibió una imagen urbana diferente en cada población. En Kimbilá, se observa en la calle principal varias boutiques pertenecientes a los principales talleres de confección de la localidad, que, aunque sencillas, muestran una imagen de mayor calidad y modernidad para promocionar las prendas de vestir a los turistas que visitan la región. Mientras que en Tekit, los puntos de venta de las unidades económicas de mayor tamaño son los mismos talleres, lo que obedece, en general, a su especialización maquiladora. En Kimbilá la imagen del poblado refleja una mayor derrama económica que la de Tekit. Se advirtió que en Tekit varios talleres de confección se encuentran en las partes traseras de los predios, donde se ve trabajando a varias personas en alguna actividad para la elaboración de la prenda de vestir, que se aproxima más a un taller de confección clandestino (Sweatshop) que a una fábrica moderna. 5.5. Profundizando la caracterización de la industria local del vestido en Yucatán Con el propósito de profundizar en la caracterización actual de la industria local del vestido en Yucatán, y así poder tener mayores elementos para analizar cuáles son sus determinantes fundamentales, realizamos una encuesta a una muestra de unidades económicas localizadas en Yucatán cuya actividad es la fabricación de prendas de vestir. La encuesta persigue, además, el propósito 74 Los datos pertenecen al municipio completo al que pertenece Kimbilá. Sin embargo, se puede asumir que el dato es una buena aproximación al que corresponde a la localidad ya que el municipio completo está especializado en las prendas con bordados y Kimbilá es el de mayor tamaño. 75 En este caso los datos también pertenecen al municipio de Tekit. También se puede asumir que es una buena aproximación al dato de la localidad ya que Tekit es la capital del municipio que lleva su mismo nombre. [Document text truncated for crawler view.]