La represión de periodistas en la guerra y la inmediata posguerra. El caso de Cádiz
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Concha Langa Nuño LA REPRESIÓN DE PERIODISTAS EN LA GUERRA Y LA INMEDIATA POSGUERRA. EL CASO DE CÁDIZ Archivo descargado de www.todoslosnombres.org
LA REPRESIÓN DE PERIODISTAS EN LA GUERRA Y LA INMEDIATA POSGUERRA. EL CASO DE CÁDIZ Concha Langa Nuño Universidad de Sevilla La comunicación que presentamos a este congreso Internacional “Historia y Memoria” celebrado en Granada es una primera aproximación del proyecto que estamos desarrollando para la Asociación de la Prensa de Cádiz bajo el título: “Periodistas gaditanos víctimas de represión en la Guerra Civil y el primer Franquismo”. Para la realización de este proyecto necesitábamos conocer los periodistas de la Bahía de Cádiz que fueron víctimas de algún tipo de represión durante la guerra o el primer franquismo por las autoridades civiles o militares primero sublevadas y luego franquistas. El desarrollo de esta investigación no ha sido fácil por los pocos datos de que partimos y la falta de algunas de las fuentes fundamentales para la investigación. Ello nos ha obligado a seguir distintos pasos para poder ir completando, como si de un rompecabezas se tratara, las referencias que nos han llevado a conocer, siempre con inevitables lagunas, la historia de los numerosos periodistas que sufrieron algún tipo de castigo. Ya se tratase de fusilamientos, condenas a muerte por juicio sumarísimo, cárcel, o inhabilitación para el ejercicio de su profesión, ya fuese el periodismo u otra. A continuación pasamos a ofrecer un resumen de los resultados de la investigación con el listado y las penas recibidas por los informadores, y la explicación de los pasos seguidos en la investigación que se encuentra muy avanzada pero todavía abierta. Para empezar, no existiendo un diccionario de periodistas gaditanos, tuvimos que confeccionar un listado partiendo de los propios periódicos. Solo contábamos con el registro de afiliados a la Asociación de la Prensa de Cádiz que se encuentra recogida en el Archivo Histórico de esa entidad y con la publicada en el libro de Fátima Salaverry: Historia de la Asociación de la Prensa de Cádiz1 (que coinciden en la mayoría de nombres pero tienen algunas diferencias). Y aquí apareció el primer problema. La Asociación de la Prensa gaditana (APC), nacida en 1909 en medio de un ambiente de expansión de este tipo de asociaciones (la primera fue la de Málaga en 1885, pero la que marcó el 1 SALABERRY BARO, Fátima: Historia de la Asociación de la Prensa de Cádiz (1909-1992), Puerto Real (Cádiz), edita Asociación de la Prensa de Cádiz, 1993.
camino fue la de Madrid nacida en 1895, siendo 1909 el año de creación de la mayoría de las asociaciones españolas), fue en principio un montepío para ayudar a los profesionales más desfavorecidos. Así lo indica la introducción de su reglamento: «La Asociación de la Prensa Gaditana es una Sociedad benéfica de socorros mutuos, consagrada a la defensa de los intereses morales y materiales del periodista, cuyos fines se propone realizar por los medios siguientes, tan luego como los recursos y desenvolvimiento de la Asociación lo vayan permitiendo»2. Si bien es cierto que en su reglamento también incluyó la defensa de la profesión, lo cierto es que la escasa profesionalización que el periodismo tenía en el periodo, explica que muchos de los asociados no fuesen profesionales del periodismo, sino colaboradores aficionados, mientras que aquellos que escribían en la prensa de izquierdas y obrera no lo hicieran. Por el contrario, el éxito de la APC en esta primera etapa hizo que contase con algunas de las autoridades gaditanas y hombres ilustres, reuniendo a 200 asociados. Sin embargo, la historia de la APC hasta la guerra civil no es una línea recta llena de éxitos. Tras unos primeros años de buen funcionamiento, la falta de recursos económicos la hizo languidecer y esta primera asociación malvive hasta final de la década de los años diez. En 1927 se refunda la APC bajo el nombre de Agrupación Profesional de la Prensa Diaria cuya corta vida no estuvo exenta de problemas, pues ha de volver a constituirse en 1930 (fundiéndose en 1933 con la Asociación hermana de San Fernando), desapareciendo al iniciarse la guerra civil. De nuevo se trató de crear un Montepío de ayuda a los profesionales y en esta ocasión no reunió tantos socios. La falta de profesionalización del periodismo fue un gran problema pues encontramos casos de asociados a la APC que apenas ocupan cargos periodísticos, mientras que importantes políticos o comerciantes gaditanos tuvieron sus propios medios de comunicación. También está el caso de aquellos que colaboran habitualmente, y que son considerados como parte del periódico en las escasas ocasiones que se habla de ellos, y que tuvieron una presencia en las páginas periodísticas, pero no son periodistas. Hemos optado por incluirlos cuando su presencia en la prensa fue habitual. También 2 Estatutos y Reglamento de la Asociación de la Prensa Gaditana, recogido por Salaverry. Op cit. p. 356.
hemos encontrado bastantes datos de los tipógrafos que en su mayoría pertenecían a los partidos de izquierdas, con condenas pero que no hemos incluido aquí (teniendo en cuenta la gran cantidad de cabeceras en la Bahía de Cádiz, hubo bastantes imprentas y dada la adscripción socialista de muchos de ellos, nada menos que 37 sufrieron algún tipo de pena). Como puede comprobarse, el primer problema que encontramos, por tanto, en esta investigación, fue realizar un listado de los periodistas gaditanos y decidir quiénes podían ostentar el título de periodistas. Comenzamos llevando a cabo un trabajo de Campo en la Hemeroteca de la Biblioteca Provincial de Cádiz y de la Biblioteca Municipal Celestino Mutis de la capital, además de la hemeroteca Municipal de San Fernando y de la Hemeroteca Nacional. La empresa consistió en un vaciado de toda la prensa republicana, anarquista y de otras ideologías izquierdistas en Cádiz, El Puerto de Santa María, Sanlúcar y Puerto Real. En esos periódicos recogimos todas las firmas de artículos de opinión, además de contar con los informes que la bibliografía y otras bases de datos nos ofrecieron. Este listado se completó con la información aparecida en el Anuario de Cádiz de 1930 y el Catálogo de periodistas españoles del siglo XX, de Antonio López De Zuazo. Esta base de datos (con más de 2000 entradas) nos ofreció una relevante información del trabajo de estos informadores, con que medios colaboraron y qué tipo de información redactaban. Aunque el primer problema fue decidir qué firmas aceptábamos como periodistas. En los Anuarios gaditanos comprobamos que la mayoría aparecía con otra profesión, no presentándose casi ninguno como periodista3. De nuevo nos encontrábamos con el reto de definir quién era o no periodista. Al final decidimos incluir a aquellos que firmasen más de tres artículos. Teniendo en cuenta que la gran mayoría iban sin firma, encontrar más de tres (en uno o varios periódicos) nos pareció suficiente. Aún así, una vez terminada la investigación volvimos a revisar algunos casos. A continuación cotejamos este listado con diversos archivos y bases de datos. Comenzamos por el libro de Alicia Domínguez: El verano que trajo un largo invierno4, que precisamente ofrece mapas 3 Los anuarios consultados han sido: CAMPOY MARÍN, Antonio: Guía de la provincia de Cádiz, 1922-23 (VI edición); FERNÁNDEZ DE LEÓN, Gaspar (editor-propietario): Guía-Anuario de San Fernando y del Departamento de Cádiz para 1937. Edición como homenaje al glorioso Movimiento Nacional, San Fernando (Cádiz). Imprenta-Talleres de Salvador Repeto, Cádiz. España, 1937;RESTÁN, VICENTE A. (dir.): Anuario Guía comercial de Cádiz. Guía oficial, 11 edición para 1936, Tipografía Niel, Cádiz, 1935. 4 DOMÍNGUEZ PÉREZ, Alicia: El verano que trajo un largo invierno, Cádiz, Quórum ed. 2005.
de la represión en Cádiz y su provincia y que nos ha facilitado mucho la labor. Aunque no estaba exento de inconvenientes pues en muchos casos era difícil demostrar si se trataba de la misma persona. Más cuando volvimos a comprobar que incluso los principales profesionales de la ciudad aparecían con otro tipo de trabajo. Sin embargo, los informes ofrecidos por Alicia Domínguez nos sirvieron de punto de partida y nos dieron una primera idea de quiénes tuvieron problemas y del tipo de represión sufrida por la mayoría. Aunque, a continuación, decidimos confirmar esos datos pues en ocasiones no eran completos o tenían errores. Además del libro de Alicia Domínguez, existen otros estudios de la represión en Cádiz, como el de José Casado sobre San Fernando y otra bibliografía que nos ayudó a conocer mejor la época y sus protagonistas, pues muchos políticos usaron con asiduidad la prensa5. Teniendo en cuenta el inmediato éxito del golpe de Estado en Cádiz y su Bahía, la represión sufrida por los periodistas gaditanos vino de las nuevas autoridades del Bando Nacional y se hizo en dos fases: de modo inmediato con aquellos elementos que habían destacado durante la II República, ocupando cargos relevantes en la política municipal y nacional, y en una segunda fase, cuando la represión se organiza y legaliza a través de la Ley de Responsabilidades Políticas y la Ley de represión de la Masonería y el Comunismo, ambas de 1940. A ello se unió la creación de un Registro Oficial de Periodistas, tras la Ley de Prensa de 1938, poderoso tamiz para no permitir el ejercicio de su profesión a todos aquellos que resultasen sospechosos. Por tanto, comenzamos por el análisis del Registro Oficial de Periodistas (ROP) que se encuentra en el Archivo General de la Administración (AGA), en Alcalá de Henares. En el ROP pudimos comprobar qué periodistas recibieron el carné de prensa, aunque algunos tuvieron que esperar varios años para poder obtenerlo. También las fichas de estos profesionales tenían recogidos los principales puestos ocupados y en qué diarios y, en algunos casos, curiosas anotaciones de los 5 GARRACHÓN CUESTA, Antonio: De África a Cádiz y de Cádiz a la España Imperial, Imprenta Establecimientos Cerón. Cádiz. 1ª edición. España, 1938; JULIÁ TELLEZ, Eduardo: Historia del Movimiento Liberador de España en la Provincia Gaditana. Eduardo Juliá Tellez, Cronista de la Diputación de Cádiz. Establecimientos Cerón y Librería Cervantes S. L. Cádiz. España, 1944; CARO CANCELA, Diego: La Segunda República en Cádiz. Elecciones y partidos políticos. Cádiz, Diputación Provincial de Cádiz, 1987; CASADO MONTADO, José: Trigo tronzado. Crónicas silenciadas y comentarios,. Edición del autor, San Fernando (Cádiz), 1992; MARTÍNEZ CORDERO, Manuel: El Penal de El Puerto de Santa María (1886-1981), Edición del autor. El Puerto de Santa María, 2004.; PETTENGHI LACHAMBRE, José Aquiles: La escuela derrotada. Depuración y represión del Magisterio en la Provincia de Cádiz (1936-1945). Quorum Editores, Cádiz. España, 2005; PIZARRO FERNÁNDEZ, José: Puerto Real durante la II República. procesos electorales, sociedad y política municipal. Verano de 1936: violencia política, Puerto real, Ayuntamiento, 2006.
dirigentes de la jefatura de Prensa y Propaganda local o las copias de documentos que relacionaban al periodista con la Masonería o algún partido político6. Sin embargo, sólo pudimos consultar las fichas de aquellos que recibieron su carnét oficial. No se encontraba en el AGA el correo intercambiado entre la Delegación Nacional de Prensa y Propaganda y la de la provincia de Cádiz, documentación que tampoco pudimos encontrar después en el Archivo Histórico Provincial de Cádiz (AHPC). Por ello, no podemos saber qué periodistas gaditanos intentaron volver a ejercer su profesión tras la guerra y se vieron imposibilitados para ello, elemento fundamental de esta investigación que no podemos demostrar. Sin embargo, sí podemos conocer los problemas de aquellos que sufrieron algún tipo de represión durante la guerra y en la posguerra. Comenzamos con el Archivo General de la Guerra Civil (AGC), en Salamanca. Este magnífico archivo nos ofreció documentación original de gran valor. En esta vasta colección los documentos relacionados con los gaceteros gaditanos se encontraban en varios apartados principalmente: los recogidos en los informes del Tribunal para la Represión de la Masonería y el Comunismo7, los de la Sección Político Social (fichas policiales que recogían otro tipo de afiliaciones o señalaban si el sujeto había sido fichado o investigado, no siempre con resultados) y cartas a políticos republicanos destacados, como Martínez Barrio. Aquí pudimos comprobar como la pertenencia a la Masonería de gran cantidad de periodistas (por algo Cádiz era la provincia española con mayor número de Logias y masones en el primer tercio del siglo XX) nos daba el mayor número de represaliados. El otro principal órgano represivo fue el Tribunal Responsabilidades Políticas (TRP). De nuevo nos encontramos con problemas. Sólo contamos con las sentencias publicadas en el Boletín Oficial de la Provincia de Cádiz (BOP). De nuevo la documentación no se encuentra en el AHPC ni en el AGA. En Alcalá encontramos algunos casos de sobreseimiento, pero muy pocos. También se encuentran las 6 En el AGA hemos analizado toda la información del Registro Oficial de periodistas (sección de Presidencia, Cajas 52/13916-13926-7-8-1367-1382-13844-13866), de la Delegación Nacional de Prensa y Propaganda hasta 1945 y de la Vicesecretaría de Educación Popular. 7 El número de expediente como masones y el del TRMC aparece en el listado de periodistas.
copias de las sentencias, pero la mala organización del material en el AGA y la falta de tiempo nos hizo no encontrarlas en las 200 cajas en las que están repartidas8. Para reparar estas lagunas nos ha resultado de gran utilidad los fondos del Archivo Histórico Municipal de Cádiz (AHMC). En la sección de “Policía Municipal” tenemos las fichas policiales de los gaditanos desde el fin de la guerra y eso nos ha permitido saber quiénes estaban fichados y en algunos casos el por qué9. Por otro lado, tenemos la documentación de aquellos que trabajaron para el ayuntamiento en Sección Personal: expedientes personales. También han sido interesantes los Expedientes de Pensiones de huérfanos de la guerra civil y las de viudedad. Pero sobre todo, en la sección correspondencia de la alcaldía, encontramos todo el intercambio epistolar que la represión provocó, al pedirse informes sobre penados o para los tribunales como el TRMC y el TRP10. En Cádiz también nos ha ofrecido importante información el Archivo Histórico Provincial. En el AHPC hemos podido consultar la Sección de Orden Público del Gobierno Civil que nos ofreció datos sobre los que tuvieron problemas con la justicia. Ha sido de gran interés la documentación de los maestros depurados que se encuentra en la Sección Columela pues la existencia de varias revistas pedagógicas hace que algunos de sus redactores fuesen maestros. Por último, el Archivo Histórico Tribunal Militar de Sevilla nos ha informado de aquellos que pasaron por tribunales militares, ya que Cádiz dependía militarmente de Sevilla. Tras estos pasos, tenemos una lista aproximada de los periodistas gaditanos que sufrieron cárcel, juicios, depuración o inhabilitación para ejercer su profesión. O simplemente la de aquellos que fueron vigilados durante años. Como podrá observarse, no se trata de una represión de periodistas como tales, pues la mayoría desarrollaban otra profesión de la que realmente obtenían sus ingresos. La falta de datos del ROP y de la Delegación de Prensa y Propaganda de Cádiz no nos ha permitido un estudio directo de la coerción en la profesión periodística que no tenemos duda se llevó a cabo... 8 Sección Audiencia Territorial de Madrid. Cajas vistas (en las que no está Cádiz): 75/0097575/0018675/0033675/0071175/0123575/0111675/0083775/0134275/0061375/0087275/0058275/0044375/0019775/00530-75/0041575-0138775/0019375/0102975/0018375/00184 75/0135075/0093175/0053475/0030075/0089675/0011975/0026175/0012075/0085775/0129975/0046675/0063275/0025875/0065975/0064375/0060775/0011875/0123375/0025475/01264. 9 AHMC, Sección Policía Municipal. Cajas 2730-2731-2732-2733. 10 AHMC, Sección Expedientes y correspondencia de Alcaldía, cajas: 1016-1035/1070/1453-67/1961.
El resultado ha sido un gran número de periodistas y colaboradores habituales que existía en Cádiz en este periodo. Queremos incidir en este punto porque la riqueza periodística de Cádiz hasta 1936 resulta extraordinaria. Cádiz, a pesar de ser una pequeña capital de provincia, cuenta con un número de publicaciones superior a la media española y sólo comparable con las grandes capitales. Es cierto que muchas de las cabeceras tenían escasa tirada o eran semanarios o mensuales, pero la gran cantidad de publicaciones políticas y profesionales es de gran interés. Y es que Cádiz conservaba desde las Cortes una tradición periodística encomiable que sólo la guerra civil logró truncar11. Por ello, hablar de 64 periodistas con algún tipo de expediente, de pena o fallecido sólo en la Bahía de Cádiz resulta una cantidad enorme para, repetimos, una pequeña capital de provincia. Y es que supone un número mucho mayor de profesionales o “semiprofesionales”. De esos 64 nombres la mayoría pueden ser considerados periodistas profesionales aunque casi todos ejercieran otra profesión que es la que aparece en sus expedientes. Y es que de los 64, 19 eran miembros de la APC y 22 directores de periódicos (seis de ellos coinciden en ambas características). El número más alto de incriminados lo fue por su adscripción a la Masonería. Como hemos indicado antes, Cádiz también destaca por ser la provincia española con mayor número de Logias y por tanto de hermanos masones. 35 de tienen expedientes como masones en el AGC de Salamanca y de ellos 17 pasan por el Tribunal de Represión de la Masonería y sólo uno (el médico y dirigente comunista Daniel Ortega) por el Tribunal de Represión del Comunismo. Muy alto también es el número de los que mueren, generalmente fusilados en los primeros meses de la contienda, nada menos que 16 seguros (de uno de ellos nos falta confirmación). La información sobre el TRP es más incierta pues sólo contamos con los nombres de los que aparecieron en el BOP (los casos de sobreseimiento que hemos encontrado en el AGA son todos de tipógrafos) a los que se añaden las cartas de tribunales de Cádiz o Sevilla pidiendo informes. El problema del TRP es que en 1943 se satura de tal modo que se cierran muchos de los expedientes, en especial de aquellos con pocos recursos económicos pues el principal fin de los expedientes era la 11 RAMOS SANTANA, Alberto, FERNÁNDEZ TIRADO, José Manuel, CARO CANCELA, Diego, SANZ TRELLEZ, Alberto y MARCHENA DOMÍNGUEZ, José: Prensa gaditana (1763-1936), Diputación provincial, Ayuntamiento y Patronato provincial del Quinto centenario del Descubrimiento de América, Cádiz, 1987
incautación de bienes. Desgraciadamente no tenemos los expedientes de Cádiz y nos faltan datos para confirmar los nombres de todos los que tuvieron una causa abierta. En el BOP se publicaron 12 sentencias del TRP y tres más sobre incautaciones. Igualmente, hemos de indicar que un buen número estuvo fichado por la policía municipal o por gobernación. Hemos visto las fichas policiales de 23 de ellos, incluso de algunos de los que fueron fusilados. En estas fichas se dan datos escuetos sobre la falta por la que se fichan: masón, afiliación política. Es significativo que de las numerosas fichas policiales consultadas, pocos lo fueran por delitos criminales. Por último queremos indicar que de esos 64 represaliados, 4 eran maestros nacionales y su depuración o inhabilitación lo fue por ello. Hasta aquí estos primeros datos de un estudio que pretende, modestamente, un mejor conocimiento sobre la represión que se desarrolló en España por el bando vencedor durante y después de la guerra. Una represión que se hizo especialmente dura en algunos ámbitos profesionales como el periodismo. Según la nueva ley de prensa de 22 de abril de 1938, al referirse a los periodistas, decía que quería devolver a los hombres que vivían de ella su dignidad material que merecen, «constituyéndose en apóstol del pensamiento y de la fe de la nación recobrada a sus destinos».