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El siglo XIX ante la religión católica

Casso y Fernández, Francisco (ca.1853-ca.1926)

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a i a ANA 7 DISCURSO. ES ñ EL SIGLO XIX | ANTE LA RELIGION CATOLICA: POR BL DOCTOR. om DON FRANCO DE CASO Y FERNDEZ— CATEDRÁTICO DE DERECHO. ES | E O DE LA A UNIVERSIDAD DE SEVILLA RS bz PA ¿A AS e 1 12 EN ye E A El A O pod as Eb SIGO DES ANTE LA RELIGIÓN CATÓLICA AL CONGRESO CATOLICO DE BURGOS A DISCURSO EL SIGLO XIX ANTE LA RELIGION CATOLICA POR EL DOC TOR DON FAME DE CASSO Y FERNÁNDEZ CATEDRÁTICO DE DERECHO DE LA UNIVERSIDAD DE SEVILLA $e S e ¡SEVILLA EscugLa TIPOGRÁFICA SALESIANA 1899 dad. ; p opio AO ECO Queda hecho el de ó E o que manda Ad - —, In necessa iis uni as, in - dubiis libe as, in omni- bus cha i as. Fides, a io i aque unum. SAN AGUSTÍN. Asis imos, Emmos., Excmos. y Rw mos. Seño- es, á los úl imos ins an es del Siglo ac ual, y ¡qué momen os pa a el Ca ólico Español! Como Ca ólicos p esenciamos el ce co, que con sin igual ie eza ó impe uosa saña ienen pues o la malicia, el e o , el egoísmo, la igno ancia y las concupiscencias de la bes ia con a nues a Augus a Mad e, la San a Iglesia, solazándose con son isa in e nal an e el espec áculo de sole- dad y abandono en que la dejan, cuando no la “ ejan y mal a an, odas las po es ades de la ie a: como Españoles, ¡ah! como españoles sólo. sabemos que aun pe manéecemos mudos de és u- 12. que asigna al homb e po p ogenie la selección animal y po é mino la sa is acción de sus ape i os, condenándole, po ello, á pe pe ua gue a, como ley de su exis encia, con a el Es- pi i ualismo c is iano que decla a al homb e hijo de Dios y he ede o de su glo ia, cuya pose- sión le asegu a como p emio de la ca idad y jus icia de su ida; del Na u alismo que e ige en a que ipos de Ve dad y de Belleza los es í- mulos de la sensualidad, el impe u de la sobe - bia 6 los halagos de la codicia, que co oen oda i ud en el alma, con a el idealismo c is- iano que ennoblece la ealidad de cuan o exis- e po la acción i i ican e del C eado , que conse a la subs ancia y man iene el O den del Uni e so, y cuya P o idencia secundada po la con o midad y coope ación ó sob epues a úl la esis encia de la c ia u a, de e mina la ac- ción y eacción con inuas, que modelan el i mo de la libe ad humana conce ando:con la mis- e iosa cla e de la p edes inación, cuyo ma a- illoso enlace engend a la he mosu a de la san- idad y los sublimes concep os de lo bueno, de lo jus o y de lo bello; de la ebeldía sa ánica, en in, de la Razón en e á la Fe, pa a deci lo en una ase, con a el obsequio debido po ley de su misma na u aleza á la Fe po la Razón. No: desa olla el cilind o, en que po la ac- ción pe cuso ia y o a i a del iempo cons an imp esionados los clamo es y esonancias del comba e social- eligioso de nues o siglo, es O 13 emp esa digna de acome e se y de que sea ea- lizada; pe o que demanda, pa a lle a la á cima. con p o echo, no una sino a ias y muy ex en- sas audiciones y un onóg a o de mayo capa- cidad e en i a que la que alcanza mi poco su- il ingenio. Mas, po o una, a ándose de un audi o io como el que me escucha, no es p eci- sa esa exposición; po que nada nue o hab ía de oi que an es y po mejo ó gano de in o - mación no conozca. Así, pues, c eo acomoda - me á las ci cuns ancias de luga , pe sonas y momen o en.que hablo y, á la ez, in e p e a ec amen e el p opósi o 4 que iende la adop- ción del ema señalado á mi discu so, dando po expues os los hechos, que pa a ninguno de los que nos cong egamos bajo es as bó edas. Son igno ados, consignando, 4 modo de conse- cuencia de la demos ación que de ellos hab ía de deduci se, la esis, cuya con i mación ha de: comp ende el cue po de es a o ación; y asen- ando, po ía de epílogo, la conclusión que deba es ablece se como egla de sen ido p ác- ico y no ma de conduc a del e dade o ca ó-. lico en el ins an e ac ual, in de inmedia a apli- cación y ele an e u ilidad, que yo conside o de p imo dial in e és en es e géne o de a- | bajos. Supues os ales an eceden es y p ecisado po ellos el campo, obje o y inalidad de la especu- lación 4.que con sob iedad suma amos á en- ega nos, he aquí el esquema del discu so: a 14 sin la que el homb e (sociedad 6 indi iduo) en = ia (de la que se haceidén ico como subs ancia El siglo XIX es adicalmen e an ic is iano y a eo. El a eísmo es la negación del o den. biológico uni e sal y especialmen e de la libe ad humana, wez de se pe ec ible po ac o desu p opia concien- cóa y olun a ia de e minación, queda some ido, como bes ia (la g an bes ia apocalíp ica), ú la b u alidad del ins in o y al a alismo de la ma e- y dis in o no más que enomenalmen e, como p o o ipo, especie ó indi iduo de selección p o- enien e de la ene gía emb iogene ia que adi- -ca en la ma e ia misma). : De cuyas p oposiciones, que sin e izan € es ado ac ual cien í ico y social, como que son los enunciados de la Nue a Religión, de la Nue a Mo al, de la Nue a Ciencia 6 Fi- loso ía, de los Nue os Ho izon es del De e-. cho, de los Fundamen os de Polí ica y P in- cipios de Sociología (con ob as muchas más úb icas que pudie an ano a se), se sigue que el homb e y la Sociedad, in de siécle ham e og adado á las mismas abe aciones del mun- do pagano, (aun excediéndolas en la concep- | ción ma e ialis a de la Na u aleza, de la Hu- | manidad, del Uni e so, de Dios y de la Vi-. da). Po lo que se impone una igo osa eac- ción ú a o del Reino de Dios y su Jus icia, | que dé po esul ado la digni icación humana, : la de ensa de la sociedad según el o den p o i-' (y i iz IS AA A ii la AA i cl | 1 : ¿ 1 : k o | E , dencial c is iano, y la es au ación de odas las cosas en C is o. : Pa á asis no más de es a conclusión, calca- da en la con i mación de las dos p emisas en que se unda, po el es imonio del mo imien o cien í ico, polí ico y social en nues o siglo, bien que únicamen e aducido en lo p incipal y necesa io, es es e discu so. In en a é, pues, desa olla la con sujección á los es pun os p opues os. A i mó el g an ilóso o de la Monadología co- mo ley o gánica del Uni e so la con inuidad y co elación de las subs ancias en la composi- ción de la na u aleza; o o, no menos céleb e, azó en su T ilagia el o den de gene ación de cuan o aba ca el mundo de la Idea; y el sis- ema izado del T ams o mismo en nues os días, así como el denominado me a ísico del Posi i ismo mode no, han asen ado la e olución como p oceso del hecho cosmológico Y an opológico uni e sal, que es el con enido de la His o ia y, ú la e dad, que no pudiéndose ni habien- do pa a que duda de que ese o den se ajus- a, como egla o mal, á la gene ación Co e- la i a y enlace de las subs ancias lo mismo que.á la se ie lógica y p o idencial de la i- da humana, pod ía aduci se, cual su demos a- ción más con inen e, el encadenamien o que: exis e en e el es ado ilosó ico-polí ico-social p esen e y el que se inició con aquella inje -. ción del i us pagano en la conciencia c is ia- ' na, que cons i uye el ondo dejado como las e: de con adicción á las gene aciones enide as: po el Renacimien o, Quiso Dios abandona el a a cdo 0 CANE mundo á las dispu as de los homb es, sanción la más al a que el lib e albed ío pudie a alcan- za ; y la lucha en e el ma e ialismo y el espl- i ualismo había de aba ca oda la labo de la olun ad y de la in eligencia desde que, hecho c is iano el mundo po la Redención, a i ma- dos sus e ec os po el eno me abajo de XI siglos, p óximo á queda encido en odas las líneas de comba e eligioso, cien í ico y polí-- ico el pode a ábigo, esu gió como Cue po, en que enca na a el alma de la Edad media, la cons ucción o al de la ci ilización pagana, y sabido es que p ime amen e se paganiza on las le as con Pe a ca, Boccacio, Neb ija, Besa- ión, Hu em, aun el mismo E asmo y los co-. labo ado es de las Epis olee obscu o um VIFOFUM; | seguidamen e, de mane a embozada Ú mani- ies a, la eligión con Bembo, C o us, Eobanus y cuan os les e an a ines en p e e i la lec u a de Cice ón, Pla ón y A is ó eles á la de San Pablo y E angelis as («neglec a Se ip u a Sanc- a» en ase con que juzga su p ocede Melcho Cano); muy luego la iloso ía con Pomponazzl, C emonini, Po a, Machia elli, Vanini, B uno, su giendo inmedia amen e, como consecuen- cia y expansión de las ene gías an ica ólicas acumuladas, el P o es an ismo; que b as im-. plan a á cos a de sang ien as luchas la ana - quía en el o den eligioso, el na u alismo en _ mo al, la duda e lexi a, nominalis a, escép- ica, ideológica, pan eís a y a ea en iloso ía, 2 EL SIGLO XIX 18 el indi idualismo económico, con odos sus des- quilib ios y eno mes abusos y dilapidaciones, y el absolu ismo cesa is a, i ánico, abso ben e, «dlilapidado , hipóc i a y c uel del Es ado, p o- ocó, á pa i de la segunda mi ad del Siglo XVII, la lucha polí ico-social, bá ba a y -sIn egua, de nues os días. * Bas a di igi una ápida ojeada ú la his o ia de la iloso ía, pues o que es a es el ce eb o y la médula del o ganismo social y en sús doc i- nas, endencias y o ien aciones se concen a el mo imien o humano en odos los ó denes de la ida, pa a ap ecia la exac i ud de esa iliación de cuan o cons i uye el C edo de nues o siglo, anscenden e con i esis ible ue za á los he- chos, que ya se dibujan, dolo osísimos los unos con insondable malicia, consolado es los o os con bien undadas espe anzas, pa a el po eni . : -Tocó á Gio dano B uno la is e celeb idad de se el que, 4 mediados del siglo XVI, se co- locó en abie a oposición con a la Iglesia y la doc ina Ca ólica, enegando de oda Religión posi i a y de iniendo, sob e la base de las ideas pi agó icas y pla ónicas y bajo de e minadas in luencias de Raimundo Lulio, el pan eísmo, que, cual obse a Le e e, juega un papel an p eponde an e en la Filoso ía mode na. A la pa que el após a a y e an e cal inis a esc ibía «De la Causa», «Del In ini o» y <De Monade», Bacón de Ve ulam, aunque man eniéndose con i meza, como ilóso o, en el e eno ca ólico, - 19 mal que pese á los que sinies amen e con e i- den e alsedad sos ienen ó insinúan lo con a- io, de cuya o odoxia a es igua inequí oca- men e su doc ina ace ca del conocimien o de Dios, de sus a ibu os y de la C eación, cuando, después de adap a po comple o: sus pensa- mien os á á la Teodicea y Cosmogenia c is ianas, consigna su amoso ase o «Una iloso ía supe - icial inclina al a eísmo; pe o la p o unda ilo-- so ía conduce al conocimien o de Dios», y su decla ación e minan e ace ca de la necesidad de la e elación pa a conoce el alma acional, c i icó el mé odo ap io ís ico y escolás ico y, p econizando las excelencias de las ciencias ísi- cas y de la inducción, dejó echadas en su «No- um Ó ganum», bien que se haya exage ado su mé i o, las bases del mé odo expe imen al, se- gún lo p opone y p ac ica hoy el Posi i ismo. Casi en los mismos días, Campanella, an in- jus amen e ildado po Teó ilo Raynauld de «igno an issimus> y á quien con buen acue do. cali ica el ca denal Pala icini « i qui omnia lege a , p ee alida ingen », 4 la ezque a eme e calu osamen e con a los exage ados en usias- m.Os del Renacimien o po Pla ón y A is ó- eles y ana ema iza el «ju a e in e ba magis- is», inicia, como dice muy bien nues o F ay Ze e ino González, el mo imien o c í ico en su eo ía eológico-cósmica de las es p imala-. dudes, aunque de endiendo y aca ando á San o “lomás como e dade o sabio c is iano; y Des- 20 | | ca es, apellidado pad e y undado de la i- loso ía mode na, sin e iza las lucub aciones de esos es y de los ilóso os g iegos, bien que a ec ando p e enciosamen e desconoce los, y deja semb ada y a aigada, en condiciones de ápido c ecimien o, la semilla del acionalismo con su p incipio de la «duda uni e sal» y «mé- odo de e idencia» po ac o del pensamien o lib e del más le e in lujo del c i e io de au o- “ idad y, po an o, en con aposición y con menosp ecio de la Filoso ía adicional c is- lana. Así como en los ac uales ins an es ha sido! conside ado Helbe Spenze el me a ísico del ] Posi i ismo ma e ialis a, así puede asigna se | 4 Desca es el ca ác e de .me odis a ilosó- ico del P o es an ismo; y ácil es comp en-* de que, eunidas en un mismo canal las co- ien es eligiosa y cien í ica, pa a soca a el “edi icio de la Re elación y de la inmanencia! de la Ve dad en la Iglesia Ca ólica, bien p on-! o hab ía de despeña se como o en e y ex en- de se, po odo el campo de la ciencia, inun- dándolo en oda su ex ensión, bi u cándose pol | odas las sinuosidades de la inc edulidad, del! o gullo y la an asia, y aun los in olun a ios: pe o i emediables ex a íos de la men e,aban= donada á sus p opias ue zas pa a pene a en el a cano de la Sabidu ía, y deposi ando en el ondo de la sociedad el légamo de una alse conciencia, que había de a as a á los pue? 21 blos al escep icismo ma e ialis a, pan eís a y a eo, seno a al donde se elabo a y b illa el a- yo de las ca ás o es que egis a la his o ia. Con e ec o: de una pa e el ocasionalismo du- bi a i o de la Fo ge, el é ico-pan eís a de Gue- linex, y el opo unis a de Malleb anche; (idea- lis as) de o as el pan eísmo escép ico (na u a na u ans-na u a a) de Spinoza, p ime dogma- izado del libe alismo polí ico de nues os iempos, que po ez p ime a plan eó B uno, y Locke, el au o del «T a ado de las sensacio- nes» desen ol iendo su doc ina absolu amen e ma e ialis a, padecie on y despa ama on el i us del nominalismo y a eísmo de la iloso- ía del lib e examen, no obs an e los es ue zos de Pascal, de Bossue , Fenelon, y de la: po en e cons ucción me a ísica de Leibni z pa a e i a - lo, al pun o de acasa , cual sabido es, las en- a i as del Obispo de Meaux pa a ae á é - minos de a enencia á p o es an es y ca ólicos, y el pensamien o del g an ilóso o- eólogo-his- o iado y ju isconsul o de echa po ie a las e óneas y unes ísimas di ecciones ca esianas, que muy, po el con a io, hi ie on, aicione- amen e su alma, al pun o de deja abie o con su sis ema monadológico el abismo e olucionis- a de He ba y el ni anismo del au o de la «Filoso ía de lo Inconscien e», en que sucum- be la libe ad humana y se cie a el paso á oda in eligencia posible en e la he e odoxia de la concepción de la olun ad anonadada (Ha - 8 E: alejamien o y ol ido de Dios, po el con a io, ha ebajado al homb e has a con undi le con el b u o, some iéndole á las pasiones del ins- in o animal é «Jen i icándole con la ma e la. Ese e e no pa alelismo de la ele ación y mejo- amien o ó caída Y co upción humana, en Ye- lación lógica y AUN ma emá ica con la noción de Dios y el econocimien o de adica en la obse ancia de su ley la pe ección de la ida y la conquis a de elicidad y descanso inacaba- ble, es el hecho que aba ca la his o ia; en él se comp ende y po 6l se explican las mons uosl- dades del mundo pagano y las excelsi udes de la ci ilización c is iana; compa ad á un Alejan- d o con un F ancisco de Asís, 4 Césa con un ! Domingo de Guzmán, 4 Napoleón con Tenacio de Loyola, á los hé oes de Salamina con los má i es del Ci co y las ca acumbas, 4 las a- langes pé sica y macedónica y 4 las coho es omanas con las legiones de los p edicado es 6 imi ado es de C is o desde los iempos apos óli- cos has a nues os días: co ejad la ciencia del di ino Pla ón, que, nO obs an e sú numen ce- les ial, di idía, cual es sabido,á los homb es en cas as, una de los nacidos lib es, o a de los ! engend ados en escla i ud, de A is ó eles y "Pi ágo as con la del Doc o de Aquino, el ge- nio de Hipona y los Anselmos, Buena en u a, A anasios, Leand os, Isido os, GH ego ios y: - Alejand os; escanciad ues o ánimo con la $ a obado a y ib an e elocuencia de los O i- á q 29 -_sós omos, Basilios, Leones y Te esas de Jesús y co ejadle con la de Demós enes, Scé ola, Ci- ce ón, Ho ensio y G aco: aquila ad el emple de alma de un Pe icles, de un Ca ón y la p u- dencia de un Licu go y de Sulón y pa ango- nadla con la sob ena u al g andeza de un He - nán-Co és en la is e noche, que b illó como esplendo oso día pa a la Religión Ca ólica y pa a España, ó de un Díaz de Vi a en la /a- mosa ju a, de un Pé ez de Guzmán esmal an- do con su p opia sang e el pendón de la leal- ad cas ellana, de un Conde de los buenos ue- os, del Can o de sus que ellas y sabio o de- nado de las Pa idas, de un Cisne os, de un Mendoza, de una Reina, en in, que ende sus P opias joyas pa a coope a , pues la gue a con el aga eno había ago ado el eso o de la nación, á la ex ensión del impe io de la C uz, iun an e ya en odos los dominios de León y Cas illa, á las igno as Indias O ien ales. ¡Ah! Cuan o dis a la expedición de los A gonau- bas óla Odisea de Home o de la a esía en busca del Nue o Mundo y la posesión de es e Po los hé oes de la A aucana, an a di e en- “la media de la al eza mo al de los homb es que con undie on á Dios con la na u aleza ó, cuando más, le an a on su an asía á c ee en un Dios desconocido, á los p edes inados pa a ia p opaga y consolida la e del Dios Tino y Uno. La ca ac e ís ica de la ci iliza- ción y concep o de la pe sonalidad paganos es. A e a AENA AO LA CA la cons i ución de la humanidad en dos cas- as; escla os y lib es; que, á pesa de llama se así, i ían adsc i os á la se idumb e de la ma e ia; el p incipio undamen al de la ci ili- zación y del concep o de la pe sonalidad c is- ianos es la ep esen ación de Dios en el hom- b e, y, po an o, jun amen e con la concien- cia de $u o igen y de su des ino, el a ibu o de la libe ad, pa a ealiza , en p og esi o O - den de pe eccionamien o, su in. Du an e odo el siglo XIX ha epe cu ido en odas las Naciones, lo mismo en el es udio del ilóso o que en la academia del li e a o, así en el labo a o io del ísico como en la exposi- ción del indus ial y en el alle del ob e o, en los palacios del po en ado y en el ugu io de los mendigos, el g i o «Gue a á Dios», omi- ado po P oudhom, en su «Sis ema de las con- adicciones económicas»; y el esul ado de ha- be omado po di isa la «Nue a Ci ilización» esa mili an e blas emia ¿se á menes e nos lo con emos á noso os mismos, que somos de a- | maña es upidez y u iosa locu a, á la pa , es- A igos p esenciales y c uen as ic imas? Xx La Ciencia, abominando de se eológica, ha N acabado po es ingi su es e a de acción al examen enomenal de la ma e ia, p oclamando la incapacidad de la in eligencia pa a conoce la subs ancia y el po qué y el in de su exis- encia: mas como inú ilmen e po ia á la men- * e del homb e po sus ae se á la expeculación | ] 31 me a ísica, bien p on o ecu ió á la mónada de Kan y de Leibni z pa a explica ; digo mal, Pa a imagina la C eación, p oceso ino gánico y ánsi o al o gánico de la ma e ia, consi- -de ando á es a como p incipio, ue za y in de sÍ misma(Biichne , Vache o , Buckle, D appe , Ha mann, y aunque con c i e io que epugna «la iden idad dela na u aleza o gánica é ¡NO gá- Nica, Fiigel, Zellme , Lange, Vi chow, odos los que "ep ensen an con Li é, Hiickel y Léwen- hal las endencias adical, ecléc ica y c í ica dela eo ía de A. Comp e) y dando luga , en in- ducción Necesa ia, á la doc ina ans o mis a, de Dha wing de la selección de las especies, ya Iniciada po Lama k, Sain -Hilai e, Sain -Vin- | «cen , Nandin y Ocken; en la que, acosado po el igo lógico de Háckel, el e dade o p opa- gado del ans o mismo, hubo de amplia su hipó esis de la e olución p og esi a de'«El o i- Yen de las especies,» al « O igen del homb e, » asignándole en la «Descendencia del homb e y de la selección, sexual,» el g ado 22 y úl imo de la escala Z00lógica, y señalándole po pad es á ¿MOS Monos, que inie on acá, di o ciados de los del o o mundo, de los que no se encuen a *£JMpla ni pa a un emedio, po que aun cuan- O se leg a ibuye g an p oli idad y núme o ya 1.0 Se es ilan y pa ece se que se han pe dido: P£ o de los que, no obs an e la ca encia absolu- a de Mues as, se a i ma de mane a solemne y o mal que «en época emo ísima p ocedió el 32 homb e, ma a illa y glo ia del Uni e so.» Así, ni más ni menos: es e es el nue o E angelio: y la Teología y la Me a ísica y la Psicología se han con e ido en His o ia Na u al; y conc e- amen e cuan o al conocimien o del' homb e: concie ne, en sí y Con elación á la Na u aleza oda sensible y sup asensible, en UNOS p incl- pios de Zoología, An opología Ó Fisiología, únicos aspec os, en la ac ualidad, que jun a- men e con la Sociología, auxiliada po la A - queología y las Ciencias na u ales, exac as y ísicas dan azón, á modo de moléculas, es am- b es, hilos, gé menes o cí culos que'se jun an, ene gias a ines que se compene an y con a- ; ias que se di e si ican, de cuan o i e y pal- pi a en la con o mación «e e na 6 in ini a del : cosmos, único y odo el se de que o mamos: pa e y cuya ac i idad conocemos, consis ien- do en es e conocimien o expe imen al y en su desa ollo isiológico el único in de la exis en- cia, lo mismo pa a el indi iduo que pa a la: humanidad, como p o o ipo de la selección - ani e sal.(Da wing, Háckel, Bu meis e , Jáge » Co a, Clemencia Roye , (doc ina adical) 3 Buckle, D ape , Bagheob (doc ina ecléc ica ' con aplicación 4 la” his o ia) Lyell, Lubbock;. Tylo (aplicación á la An opología) Wisch- ne , Zalle (eclóc ico- eligiosa) y pu amen e: de: o ien ación ecléc ico zoológica Wagne , Nágeli, Wigand Kóllike y p incipalmen e S auss en su lib o «La An igua y la, Nue a e.») / y 33 Tal es el cuad o, in de siécle, de la Filoso ía; Pe o en iéndase que es á con e ida en escuela, DO SÓlO eó ica sino p ác ica, aquella la a de des ucción, que el mismo P oudhon, después de p esen a á odo el mundo que abaja como el Único legí imo p opie a io y condena al come cio in e media io, en su «Exposición Uni- e sal,» como el g an explo ado indus ial, a ojó sob e la haz de los pueblos, en su «Filo- so ía de la MISE iaA,» co o yendo sus en añas, y oci e ando, cual si se goza a con place de hiena en la pe spec i a de la gene al uína, en- Ca amado sob e ella, «Je suis ana chis e.> Sí esa decla ación de gue a, que lo aba. Como ana ema de un loco 4 p iúicipios del siglo, | es la exp esión de la úl ima e olución ilosó ica y e oluciona ia, á la ez, en sus pos ime ías: e ible legado que deja al que muy luego ha de eni ; el Socialismo, el Ana quismo, el Nihi- lismo; las sec as masónicas, como enemigas de Dios y de la Au o idad; la In e nacional y las T ad's Unions, con su co ejo de c ímenes y de huelgas, como conju ación de las clases des- he edadas con a Dios, con a la Au o idad y el Capi al, a isbando odas jun as y pe si- Sulendo con encono á la Iglesia ca ólica, como la única ue za que puede doma las y pone les Í eno; he ahy el abominable pá amo á que ha egscendido la ciencia y el géne o de p og eso á que ha conducido al homb e y á la sociedad, al Cé a se el ciclo de la p esen e cen u ia. No en EL SIGLO XIX 3 5 = manidad. : jan e es ado de conciencia y de lucha, e igida . posición COn odos los o os animales y se es 0 - ¡pac o y man ene esa ene gía dominan e, de: a 34 | balde, p edijo nues o P. Ze allos «se la Falsa Filoso ía c imen de Es ado;> y aun puede po la p ueba de sen ido expe imen al, po lo que emos y ocamos (pues que es lo único 4 que, según la mode na ciencia, podemos p es a asen imien o) cali icá sela c imen de lesa hu- No hay que deci las consecuencias que seme- en ley biológica de la bes ia humana, ha de ba- be mo i ado en el concep o y nue a cons uc- ción del De echo y la Polí ica: la Fue za es el Dios queha eemplazado al de la Teología O is- iana; el homb e es un animal que iende a al- men e ásu indi idual c ecimien o, en con a- gánicos é ino gánicos, que le odean; po e ec- o de su necesa io desa ollo y, es imulado po el ins in o, esis e, en cuan o su ue za alcanza 6 des uye cuan o lo es o ba; esa colisión de ue za es el o den dela ida humana, ni más ni menos que sien en y quie en y abo ecen y codician y s5e acosan y despedazan las ie as en la sel a Ó los peces en el ondo de los ma es; aun es peo que la de es os su condición; po - que no puede el homb e ealiza su exis en- cia disg egado de sus semejan es: el pac o, pues, 4 el equilib io dinámico p oducido po la ene - gía p eponde an e, se á la no ma de o den ¡ social; y pa a asegu a la obse ancia de ese : | 30 que esul a el o den, in e iene la ue za omni- moda que se a ibuye el Es ado, g an Deus ex machana, en que quedan i u ados los an ca: ca eados de echos del homb e, que men i o- sos ideólogos de inen oda ía como absolu os en su eje cicio indi idual, en en e de la socie- dad o ganizada: (Pouillése, Helbe Spenze , Y he ing), la que mejo se debe ya deci , pa a habla con p opiedad, bien a mada; po que las Ue ca ecen de po en es cañones K upp, o - ísimos aco azados, on e as bien a illadas y bodos los medios de hace con en aja la gue- 7 a, que, po el me o hecho de se supe io el O ganismo social que la eje ze espec o de aquel con a quien se lanza, es jus a, según los! cánones del laman e posi i ismo, ya saben po el es imonio expe imen al del despojo de Espa- ñía y po las Máximas seleccionis as de Salisbu- Y OS P oyec os de Cumbe land, cual es la Sue e que les espe a. Ma e ialismo, a alismo, de e minis a; he ahí la ley socia] y Pe sonal de exis encia, que ha sus i uido á la acción p o idencial en la his- bo ia y al lib e albed ío, pa a el pe ecciona- mien o humano, de la esis c is iana. La segunda P oposición, pues, que o ecimos P oba , queda ue a de oda duda. Asen emos la conclusión y deduzcamos las Consecuencias p ác icas. “4 la se ie lógica, 4 NO duda lo, ingeniosísima y ES A E ER A TO Luego o zoso es conclui , como e dad e i- den e po c i e io expe imen al, que el homb e y la sociedad, in de siócle, han e og adado ás las mismas abe aciones del mundo pagano. Pa ece que i imos en plena an í esis con la idea c is iana, di emos discu iendo con o me muy hábil, de Hegel, pa a explica el p oceso his ó ico. Inició esa eacción la Enciclopedia, ci cuncidóla con la cuchilla de la guillo ina, e iendo a oyos de sang e, la Re olución; y hoy cons i uye el espí i u y la o ma de la cons ucción ilosó ica, polí ica, ju ídica, eco- nómica y social en ales condiciones que, aun * cuando no ha llegado oda ía ála pleni ud de su desa ollo, que indudablemen e se a ecina, domina ya en las ciencias, en la li e a u a, en las cos umb es p i adas y públicas, y, sob e odo, cons i uye el é e que lo a en la a mós- o a de las ideas en que se desa olla la ida en odas las es e as de la ac i idad, inclinando j con pesan ez « esis ible la olun ad, que mal- ] ca el umbo en el g an manóme o de la ci ili- : zación, hacia un o den de cosas, que hoy no es 37, dable más que p esen i muy agamen e; pe o que, pa icipando del mismo ca ác e , que el que se delineó en el siglo: pasado é impe a al inal del ac ual, ha de di e encia se, po azón de aumen o y ampli icación, an o de es e en la ? ans o mación del modo de se humano, como se ha dila ado y aún apa en emen e excedido el p esen e de los dos an e io es en el desá o- Mo y sis ema ización de la he encia in elec- ual y ma e ial que le ué dejada. El obje i o social es el mismo absolu amen e; la cons i u- ción an ic is iana; la es e a á que se ex iende su acción ha ido sucesi amen e ensanchándo- Se, y en es os úl imos años de una mane a asomb osa, á compás del adelan o que se ía Pue il á más de insano é inmo i ado descono- Ce , que se ha ealizado, y día po día se si- sue ealizando, en las Ciencias na u ales y i- SICAs y en el a bi io de mayo es comodidades pa a la ida; al pun o de que hoy ya esul a es a o denada en é minos que no cabe en los moldes a] USO, y busca pa a odo un cliché nue- o. No hay, Pa a juzga debidamen e la exac i- ud de es a ap eciación, más que eco e las Túb icas ¿ í ulos de ob as expues as en los es- “apa a es de la más modes a lib e ía; obse a “omo queda an iguo y abandonado en el meca- BISMO indus ial lo que se in en ó la semana an e io ; de que modo cambia la enomenali- dad CoMe cia] y económica; á que ex emo nos SOU p ende el ap isionamien o de las ue zas. de Conclusión p ác ica. Es segu o queno ha de habe pasado des- ape cibido á ues a ilus ación que, al eseña el mo imien o cien í ico de nues o siglo, no he p onunciado siquie a el nomb e de Víc- o - Cousín ni de su Escuela, en cualquie a de los dos g upos que la o man; y pe mí ome c ee que me hab óis hecho la jus icia de opi- na no ha de habe sido casual ó ue a de p o-. pósi o al omisión. Muy al con a io; aunque educado en las aulas uni e si a ias en las doc- “ inas de ese ilóso o, que bien pudie a cali ica - se el me a ísico de la polí ica gube namen al usa- da en Eu opa desde el impe ialismo o leánico . has a nues os días, pienso ace ca de ellas y de E su e icacia ac ual de acue do con el concep o AN que me ecen al escla ecido juicio de nues o X Mo ado Ca denal F . Ze e ino González; el cual se exp esa así, al c i ica la en su p eciosa «His o ia de la Filoso ía (Tomo 1V.—Pág. 193)» Po lo demás, es e desc édi o (el que, á pesa del apoyo o icial y el mé i o de los discípulos que la p opagaban, su ía ya la eo ía ecléc ica Edi dle A 46: eís a) es muy na u al y lógico. y el mo imien o de la PL - acionalis a-paD La ue za de las cosas his o ia han aido los espí i us 4 pun o de que: | ya ao son posibles (nó ese bien el igo del gen ido c í ico de un esc i o an emplado é impa cial en odo, como cumple á un excelen e: - Tomis a) más que ó las g andes a i maciones. del. “espi i u ca ólico 0 las g andes negac ones del po-- ; si i ismo ma e ialis a.» Y después de o mu- Ja es a admi able de inición sin é ica, que ha- “ ceos ensible el uelo de la in eligencia del ilus- e domínico, con inúa comple ando la idea. del alo de la iloso ía cousiniana en es as palab as: «El Espi i ualismo acionalis a de. Cousín y de su escuela, al coloca se en e es as: dos g andes y undamen ales concepciones, al busca una si uación in e media y equidis- an e..... se condenó po el mismo hecho á des” ma “apa ece de la escena ilosó ica.» Los hechos. han con e ido en ealidad esa p o ecía, po que: 2 yani aun en los gabine es polí icos de las Po g andes naciones se oma el pulso, ni se me lici- na, á la opinión po los p ocedimien os case os” so modus i enda eó ico gube namen al; es0 e" queda aun igen e nO más que en nues a Es- paña; mas Como odos econocen Su sin azón, inu ilidad 6 injus icia, cla o es que, pensando se iamen e, cual exige es a eunión y es e ac o: en es e si io, nabu al es habe de al componen- - da, mal llamada sis ema, ¿Que á ello deci que - de.ese p escindido. debamos ab oquela - 46 : mos con las p imo osamen e cinceladas a ma- «du as de la adición eológico-cien í ica y po- lí ico- eligiosa, de pe ec o ajus e, y empuña las a mas de inísimo b uñido co espondien es 4 la época en que aquella impe a, con iando á «su hábil manejo y á nues o a onil a dimien- : o el eñi expe amen e el comba e y conse- gui la ic o ia? ¡Ah! No: o zoso es econoce - lo; hicie on bien en su iempo, en cuan o que ec ea on la imaginación y sa is icie on á la conciencia ca ólica, dando pode oso es imonio del igo de su c eencia, los De Mais e, Lam- menais, an es de su caída, Bonald y sus discípu- los, Bau ain, Donoso Co és, Augus o Nicolás, «(no ci o á Cha eaub iand po es ima le más -espi i ualis a ecléc ico que adicionalis a c is- iano); pe o conside ado el alo anscenden- “e de la labo , en sí misma ap eciabilísima, de esc i o es an ilus es, únicamen e ap o echa- on pa a p es a calo á la lucha polí ica; pues po lo que espec a al mo imien o cien í ico y social, niaun siquie a han cons i uido un pa a- pe o, en que de u ie a su ca e a la Re olu- ción, que can a hoy ic o ia en oda la línea. (Balmés me ece una conside ación especial; po lo mismo no se ci a, en azón de se más ilóso- o que polí ico. ) Es menes e no hace se ilusio- nes. Si con campeones an ague idos y de e - -«dade o genió al ha acon ecido, cuando el ene- migo ocupaba posiciones mucho más educi- -das, con aba meno núme o de adic os y dispo- e A: ug É E A A A E 4 E y | A 4 a 7 MI O Y 1 AY nía de medios muy in e io es de comba e, como que se hallaba eclu ando ue zas y o ganl- zámdose, ¿qué hab ía de acon ece aho a, qué en aja, ni aun siquie a ac i ud de e dade a de ensa, cons i ui á hoy, insis i en aquellos a inche amien os, man ene se en las mismas líneas de comba e, usa la misma ác ica y Sse - i se de las mismas a mas, cuando has a, po desg acia y pa a esca mien o, cuen a hoy la o aleza amada, bellísima, escul u al, bendi a y sac osan a de la adición con muchos menos leales se ido es, que la de iendan? Hay que man ene la bande a de esa adi- ción; sl; pe o dela e dade a adición ca ólica, no polí ica; Ó sea la que p o esa el p incipio del p og eso p o idencial c is iano; esa bande a no es- 4 en manos de ningún pa ido, ni de ninguna pe sonalidad me amen e polí ica, eclesiás ica Ó ci il, po al a que Ses, iénela ena bolada hoy como siemp e, po de echo di ino y humano, la Iglesia, á cuya cabeza, el Pon í ice, ócale ondea la y señala el o eón en que ha de cla- wa se el más il, el campo de acción en que de- ba eclu a se la hues e que bajo los pliegues del pabellón se acoja, dispues a 4 da la ida po man ene lo, y la ác ica y las a mas que. han de adop a se pa a la lucha.. Eso es lo enseñado po León XIII p incipalmen e en su admi able Encíclica de la «Cons i ución C is iana de los Es ados;» eso es lo que han p ac icado y p ac- ican los ca ólicos de Ingla a a bajo la di ec- 48 ción del inol idable Ca denal Maning,los No - e-ame icanos dóciles á la sabia p udencia de Mons Gibbon, los Alemanes egidos po Mons. Ke elle , los F anceses, los Belgas, los I alia- nos, sumisos á la oz del Papa; y eso exac a- men e, hay que hace con odas las ue zas del co azón y dela men e jus icia ála e dad y p oclama lo muy al o, eso, exac amen e eso y ni más ni menos que eso, enseñó en Co ia, alec- cionó en Málaga, y ha enseñado, enseña y ense- ña á siemp e, como hijo e ien ísimo de la Islesia, como Pas o que gobie na ec amen e: y ha de da buena cuen a 4 Dios de la di ec- ción de su ebaño, como español que sabe sen- i y comp ende bien el e dade o Pa io is- mo, como a ón que es de econocida p obidad y g andes i udes, mi amado y p ecla ísi mo A zobispo de Se illa S . Don Ma celo Spínola, de cuya idelidad á la disciplina más es ic a, en odos sus aspec os y es e as, no se si hab á alguien que haya osado duda , pe o, caso de que al hubiese, sepa, yo.lo asegu o po el co- “nocimien o cie o que de ello engo, que de me- dio'á medio se equi oca, Y no digo más: abaja sí; abaja oman- do po U edo el Syllabus y po no ma de p o- cede la azada po el Pon í ice; coope ando á la ealización de sus p o idenciales p opósi- os, unidos con los Obispos como él iene man-- dado. T abaja mucho en la cá ed a, en el li- b o, en la p ensa, en la polí ica. Se ieles ob- Í / 3 b se an es de la Ley de Dios y de la Iglesia. Coo dina uni o memen e á la mo ma c is iana 49 la ida p i ada y pública. Respe a los po- de es cons i uidos, legí imos 6 legi imados po el asen imien o explíci o ó implíci o, en a as de la paz, de la Nación, lo que es dobe elemen- al de odo buen ca ólico y ciudadano; y con- ia á la ca olización de la ciencia, de la ibu- e 'na, de la escuela, del alle y de la amilia, la " e so y e elado es au ación polí ica. Esa es la conduc a que deben obse a los ca ólicos, y especialmen e ' los ca ólicos españoles. He ahí expues os cla a= men e y Con absolu a since idad la concepción de sen ido p ác ico que yo conside o adecuada pa a llega al log o de los ines p opues os, ea” lizándose la digni icación de la pe soñalidad humana, la de ensa social y la es au ación c is iana de los Es ados. Así, el he aldo de la ci ilización ha á des- colla de nue o el lába o de la C uz, en que cons a p oclamado 4 odos lus ien os el po- de de la Fe con el lema «Ch is us inci , Ch is us egna , Clwis us impe a ; y ha moni- “zado ese pode con el dela Razón, don di ino o o gado al homb e pa a lab a su e e na en- u a, en ez de sucumbi en las bo ascas de la ida, pod emos p esencia con nues os mis- mos ojos el hecho uni e sal de odos los iem- o la conse ación del Uni- al Após ol de los Gen iles: «En el nomb e de Jesús se p os e na oda odilla pos, a es iguado P 50 en las Gene aciones Celes iales, en el A e no y sob e la edondez en e a de la Tie a.» He dicho. FRANCISCO DE UaAsso. Se illa 28 de Agos o de 1899.