El siglo XIX ante la religión católica
Full text
a i
a
ANA
7
DISCURSO.
ES
ñ
EL
SIGLO
XIX
|
ANTE
LA
RELIGION
CATOLICA:
POR
BL
DOCTOR.
om
DON
FRANCO
DE
CASO
Y
FERNDEZ—
CATEDRÁTICO
DE
DERECHO.
ES
|
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DE
LA
A
UNIVERSIDAD
DE
SEVILLA
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AS
e
1
12
EN
ye
E
A
El
A
O
pod
as
Eb
SIGO
DES
ANTE
LA
RELIGIÓN
CATÓLICA
AL
CONGRESO
CATOLICO
DE
BURGOS
A
DISCURSO
EL
SIGLO
XIX
ANTE
LA
RELIGION
CATOLICA
POR
EL
DOC
TOR
DON
FAME
DE
CASSO
Y
FERNÁNDEZ
CATEDRÁTICO
DE
DERECHO
DE
LA
UNIVERSIDAD
DE
SEVILLA
$e
S
e
¡SEVILLA
EscugLa
TIPOGRÁFICA
SALESIANA
1899
dad.
;
p opio
AO
ECO
Queda
hecho
el
de
ó
E
o
que
manda
Ad
-
—,
In
necessa iis
uni as,
in
-
dubiis
libe as,
in
omni-
bus
cha i as.
Fides,
a io
i aque
unum.
SAN
AGUSTÍN.
Asis imos,
Emmos.,
Excmos.
y
Rw mos.
Seño-
es,
á
los
úl imos
ins an es
del
Siglo
ac ual,
y
¡qué
momen os
pa a
el
Ca ólico
Español!
Como
Ca ólicos
p esenciamos
el
ce co,
que
con
sin
igual
ie eza
ó
impe uosa
saña
ienen
pues o
la
malicia,
el
e o ,
el
egoísmo,
la
igno ancia
y
las
concupiscencias
de
la
bes ia
con a
nues a
Augus a
Mad e,
la
San a
Iglesia,
solazándose
con
son isa
in e nal
an e
el
espec áculo
de
sole-
dad
y
abandono
en
que
la
dejan,
cuando
no
la
“ ejan
y
mal a an,
odas
las
po es ades
de
la
ie a:
como
Españoles,
¡ah!
como
españoles
sólo.
sabemos
que
aun
pe manéecemos
mudos
de
és u-
12.
que
asigna
al
homb e
po
p ogenie
la
selección
animal
y
po
é mino
la
sa is acción
de
sus
ape i os,
condenándole,
po
ello,
á
pe pe ua
gue a,
como
ley
de
su
exis encia,
con a
el
Es-
pi i ualismo
c is iano
que
decla a
al
homb e
hijo
de
Dios
y
he ede o
de
su
glo ia,
cuya
pose-
sión
le
asegu a
como
p emio
de
la
ca idad
y
jus icia
de
su
ida;
del
Na u alismo
que
e ige
en
a que ipos
de
Ve dad
y
de
Belleza
los
es í-
mulos
de
la
sensualidad,
el
impe u
de
la
sobe -
bia
6
los
halagos
de
la
codicia,
que
co oen
oda
i ud
en
el
alma,
con a
el
idealismo
c is-
iano
que
ennoblece
la
ealidad
de
cuan o
exis-
e
po
la
acción
i i ican e
del
C eado ,
que
conse a
la
subs ancia
y
man iene
el
O den
del
Uni e so,
y
cuya
P o idencia
secundada
po
la
con o midad
y
coope ación
ó
sob epues a
úl
la
esis encia
de
la
c ia u a,
de e mina
la
ac-
ción
y
eacción
con inuas,
que
modelan
el
i mo
de
la
libe ad
humana
conce ando:con
la
mis-
e iosa
cla e
de
la
p edes inación,
cuyo
ma a-
illoso
enlace
engend a
la
he mosu a
de
la
san-
idad
y
los
sublimes
concep os
de
lo
bueno,
de
lo
jus o
y
de
lo
bello;
de
la
ebeldía
sa ánica,
en
in,
de
la
Razón
en e
á
la
Fe,
pa a
deci lo
en
una
ase,
con a
el
obsequio
debido
po
ley
de
su
misma
na u aleza
á
la
Fe
po
la
Razón.
No:
desa olla
el
cilind o,
en
que
po
la
ac-
ción
pe cuso ia
y
o a i a
del
iempo
cons an
imp esionados
los
clamo es
y
esonancias
del
comba e
social- eligioso
de
nues o
siglo,
es
O
13
emp esa
digna
de
acome e se
y
de
que
sea
ea-
lizada;
pe o
que
demanda,
pa a
lle a la
á
cima.
con
p o echo,
no
una
sino
a ias
y
muy
ex en-
sas
audiciones
y
un
onóg a o
de
mayo
capa-
cidad
e en i a
que
la
que
alcanza
mi
poco
su-
il
ingenio.
Mas,
po
o una,
a ándose
de
un
audi o io
como
el
que
me
escucha,
no
es
p eci-
sa
esa
exposición;
po que
nada
nue o
hab ía
de
oi
que
an es
y
po
mejo
ó gano
de
in o -
mación
no
conozca.
Así,
pues,
c eo
acomoda -
me
á
las
ci cuns ancias
de
luga ,
pe sonas
y
momen o
en.que
hablo
y,
á
la
ez,
in e p e a
ec amen e
el
p opósi o
4
que
iende
la
adop-
ción
del
ema
señalado
á
mi
discu so,
dando
po
expues os
los
hechos,
que
pa a
ninguno
de
los
que
nos
cong egamos
bajo
es as
bó edas.
Son
igno ados,
consignando,
4
modo
de
conse-
cuencia
de
la
demos ación
que
de
ellos
hab ía
de
deduci se,
la
esis,
cuya
con i mación
ha
de:
comp ende
el
cue po
de
es a
o ación;
y
asen-
ando,
po
ía
de
epílogo,
la
conclusión
que
deba
es ablece se
como
egla
de
sen ido
p ác-
ico
y
no ma
de
conduc a
del
e dade o
ca ó-.
lico
en
el
ins an e
ac ual,
in
de
inmedia a
apli-
cación
y
ele an e
u ilidad,
que
yo
conside o
de
p imo dial
in e és
en
es e
géne o
de
a-
|
bajos.
Supues os
ales
an eceden es
y
p ecisado
po
ellos
el
campo,
obje o
y
inalidad
de
la
especu-
lación
4.que
con
sob iedad
suma
amos
á
en-
ega nos,
he
aquí
el
esquema
del
discu so:
a
14
sin
la
que
el
homb e
(sociedad
6
indi iduo)
en
= ia
(de
la
que
se
haceidén ico
como
subs ancia
El
siglo
XIX
es
adicalmen e
an ic is iano
y
a eo.
El
a eísmo
es
la
negación
del
o den.
biológico
uni e sal
y
especialmen e
de
la
libe ad
humana,
wez
de
se
pe ec ible
po
ac o
desu
p opia
concien-
cóa
y
olun a ia
de e minación,
queda
some ido,
como
bes ia
(la
g an
bes ia
apocalíp ica),
ú
la
b u alidad
del
ins in o
y
al
a alismo
de
la
ma e-
y
dis in o
no
más
que
enomenalmen e,
como
p o o ipo,
especie
ó
indi iduo
de
selección
p o-
enien e
de
la
ene gía
emb iogene ia
que
adi-
-ca
en
la
ma e ia
misma).
:
De
cuyas
p oposiciones,
que
sin e izan
€
es ado
ac ual
cien í ico
y
social,
como
que
son
los
enunciados
de
la
Nue a
Religión,
de
la
Nue a
Mo al,
de
la
Nue a
Ciencia
6
Fi-
loso ía,
de
los
Nue os
Ho izon es
del
De e-.
cho,
de
los
Fundamen os
de
Polí ica
y
P in-
cipios
de
Sociología
(con
ob as
muchas
más
úb icas
que
pudie an
ano a se),
se
sigue
que
el
homb e
y
la
Sociedad,
in
de
siécle
ham
e og adado
á
las
mismas
abe aciones
del
mun-
do
pagano,
(aun
excediéndolas
en
la
concep-
|
ción
ma e ialis a
de
la
Na u aleza,
de
la
Hu-
|
manidad,
del
Uni e so,
de
Dios
y
de
la
Vi-.
da).
Po
lo
que
se
impone
una
igo osa
eac-
ción
ú
a o
del
Reino
de
Dios
y
su
Jus icia,
|
que
dé
po
esul ado
la
digni icación
humana,
:
la
de ensa
de
la
sociedad
según
el
o den
p o i-'
(y
i
iz
IS
AA
A
ii
la
AA
i
cl
|
1
:
¿
1
:
k
o
|
E ,
dencial
c is iano,
y
la
es au ación
de
odas
las
cosas
en
C is o.
:
Pa á asis
no
más
de
es a
conclusión,
calca-
da
en
la
con i mación
de
las
dos
p emisas
en
que
se
unda,
po
el
es imonio
del
mo imien o
cien í ico,
polí ico
y
social
en
nues o
siglo,
bien
que
únicamen e
aducido
en
lo
p incipal
y
necesa io,
es
es e
discu so.
In en a é,
pues,
desa olla la
con
sujección
á
los
es
pun os
p opues os.
A i mó
el
g an
ilóso o
de
la
Monadología
co-
mo
ley
o gánica
del
Uni e so
la
con inuidad
y
co elación
de
las
subs ancias
en
la
composi-
ción
de
la
na u aleza;
o o,
no
menos
céleb e,
azó
en
su
T ilagia
el
o den
de
gene ación
de
cuan o
aba ca
el
mundo
de
la
Idea;
y
el
sis-
ema izado
del
T ams o mismo
en
nues os
días,
así
como
el
denominado
me a ísico
del
Posi i ismo
mode no,
han
asen ado
la
e olución
como
p oceso
del
hecho
cosmológico
Y
an opológico
uni e sal,
que
es
el
con enido
de
la
His o ia
y,
ú
la
e dad,
que
no
pudiéndose
ni
habien-
do
pa a
que
duda
de
que
ese
o den
se
ajus-
a,
como
egla
o mal,
á
la
gene ación
Co e-
la i a
y
enlace
de
las
subs ancias
lo
mismo
que.á
la
se ie
lógica
y
p o idencial
de
la
i-
da
humana,
pod ía
aduci se,
cual
su
demos a-
ción
más
con inen e,
el
encadenamien o
que:
exis e
en e
el
es ado
ilosó ico-polí ico-social
p esen e
y
el
que
se
inició
con
aquella
inje -.
ción
del
i us
pagano
en
la
conciencia
c is ia-
'
na,
que
cons i uye
el
ondo
dejado
como
las e:
de
con adicción
á
las
gene aciones
enide as:
po
el
Renacimien o,
Quiso
Dios
abandona
el
a
a
cdo
0
CANE
mundo
á
las
dispu as
de
los
homb es,
sanción
la
más
al a
que
el
lib e
albed ío
pudie a
alcan-
za ;
y
la
lucha
en e
el
ma e ialismo
y
el
espl-
i ualismo
había
de
aba ca
oda
la
labo
de
la
olun ad
y
de
la
in eligencia
desde
que,
hecho
c is iano
el
mundo
po
la
Redención,
a i ma-
dos
sus
e ec os
po
el
eno me
abajo
de
XI
siglos,
p óximo
á
queda
encido
en
odas
las
líneas
de
comba e
eligioso,
cien í ico
y
polí--
ico
el
pode
a ábigo,
esu gió
como
Cue po,
en
que
enca na a
el
alma
de
la
Edad
media,
la
cons ucción
o al
de
la
ci ilización
pagana,
y
sabido
es
que
p ime amen e
se
paganiza on
las
le as
con
Pe a ca,
Boccacio,
Neb ija,
Besa-
ión,
Hu em,
aun
el
mismo
E asmo
y
los
co-.
labo ado es
de
las
Epis olee
obscu o um
VIFOFUM;
|
seguidamen e,
de
mane a
embozada
Ú
mani-
ies a,
la
eligión
con
Bembo,
C o us,
Eobanus
y
cuan os
les
e an
a ines
en
p e e i
la
lec u a
de
Cice ón,
Pla ón
y
A is ó eles
á
la
de
San
Pablo
y
E angelis as
(«neglec a
Se ip u a
Sanc-
a»
en
ase
con
que
juzga
su
p ocede
Melcho
Cano);
muy
luego
la
iloso ía
con
Pomponazzl,
C emonini,
Po a,
Machia elli,
Vanini,
B uno,
su giendo
inmedia amen e,
como
consecuen-
cia
y
expansión
de
las
ene gías
an ica ólicas
acumuladas,
el
P o es an ismo;
que
b as
im-.
plan a
á
cos a
de
sang ien as
luchas
la
ana -
quía
en
el
o den
eligioso,
el
na u alismo
en
_
mo al,
la
duda
e lexi a,
nominalis a,
escép-
ica,
ideológica,
pan eís a
y
a ea
en
iloso ía,
2
EL
SIGLO
XIX
18
el
indi idualismo
económico,
con
odos
sus
des-
quilib ios
y
eno mes
abusos
y
dilapidaciones,
y
el
absolu ismo
cesa is a,
i ánico,
abso ben e,
«dlilapidado ,
hipóc i a
y
c uel
del
Es ado,
p o-
ocó,
á
pa i
de
la
segunda
mi ad
del
Siglo
XVII,
la
lucha
polí ico-social,
bá ba a
y
-sIn
egua,
de
nues os
días.
*
Bas a
di igi
una
ápida
ojeada
ú
la
his o ia
de
la
iloso ía,
pues o
que
es a
es
el
ce eb o
y
la
médula
del
o ganismo
social
y
en
sús
doc i-
nas,
endencias
y
o ien aciones
se
concen a
el
mo imien o
humano
en
odos
los
ó denes
de
la
ida,
pa a
ap ecia
la
exac i ud
de
esa
iliación
de
cuan o
cons i uye
el
C edo
de
nues o
siglo,
anscenden e
con
i esis ible
ue za
á
los
he-
chos,
que
ya
se
dibujan,
dolo osísimos
los
unos
con
insondable
malicia,
consolado es
los
o os
con
bien
undadas
espe anzas,
pa a
el
po eni .
:
-Tocó
á
Gio dano
B uno
la
is e
celeb idad
de
se
el
que,
4
mediados
del
siglo
XVI,
se
co-
locó
en
abie a
oposición
con a
la
Iglesia
y
la
doc ina
Ca ólica,
enegando
de
oda
Religión
posi i a
y
de iniendo,
sob e
la
base
de
las
ideas
pi agó icas
y
pla ónicas
y
bajo
de e minadas
in luencias
de
Raimundo
Lulio,
el
pan eísmo,
que,
cual
obse a
Le e e,
juega
un
papel
an
p eponde an e
en
la
Filoso ía
mode na.
A
la
pa
que
el
após a a
y
e an e
cal inis a
esc ibía
«De
la
Causa»,
«Del
In ini o»
y
<De
Monade»,
Bacón
de
Ve ulam,
aunque
man eniéndose
con
i meza,
como
ilóso o,
en
el
e eno
ca ólico,
-
19
mal
que
pese
á
los
que
sinies amen e
con
e i-
den e
alsedad
sos ienen
ó
insinúan
lo
con a-
io,
de
cuya
o odoxia
a es igua
inequí oca-
men e
su
doc ina
ace ca
del
conocimien o
de
Dios,
de
sus
a ibu os
y
de
la
C eación,
cuando,
después
de
adap a
po
comple o:
sus
pensa-
mien os
á
á
la
Teodicea
y
Cosmogenia
c is ianas,
consigna
su
amoso
ase o
«Una
iloso ía
supe -
icial
inclina
al
a eísmo;
pe o
la
p o unda
ilo--
so ía
conduce
al
conocimien o
de
Dios»,
y
su
decla ación
e minan e
ace ca
de
la
necesidad
de
la
e elación
pa a
conoce
el
alma
acional,
c i icó
el
mé odo
ap io ís ico
y
escolás ico
y,
p econizando
las
excelencias
de
las
ciencias
ísi-
cas
y
de
la
inducción,
dejó
echadas
en
su
«No-
um
Ó ganum»,
bien
que
se
haya
exage ado
su
mé i o,
las
bases
del
mé odo
expe imen al,
se-
gún
lo
p opone
y
p ac ica
hoy
el
Posi i ismo.
Casi
en
los
mismos
días,
Campanella,
an
in-
jus amen e
ildado
po
Teó ilo
Raynauld
de
«igno an issimus>
y
á
quien
con
buen
acue do.
cali ica
el
ca denal
Pala icini
« i
qui
omnia
lege a ,
p ee alida
ingen »,
4
la
ezque
a eme e
calu osamen e
con a
los
exage ados
en usias-
m.Os
del
Renacimien o
po
Pla ón
y
A is ó-
eles
y
ana ema iza
el
«ju a e
in
e ba
magis-
is»,
inicia,
como
dice
muy
bien
nues o
F ay
Ze e ino
González,
el
mo imien o
c í ico
en
su
eo ía
eológico-cósmica
de
las
es
p imala-.
dudes,
aunque
de endiendo
y
aca ando
á
San o
“lomás
como
e dade o
sabio
c is iano;
y
Des-
20
|
|
ca es,
apellidado
pad e
y
undado
de
la
i-
loso ía
mode na,
sin e iza
las
lucub aciones
de
esos
es
y
de
los
ilóso os
g iegos,
bien
que
a ec ando
p e enciosamen e
desconoce los,
y
deja
semb ada
y
a aigada,
en
condiciones
de
ápido
c ecimien o,
la
semilla
del
acionalismo
con
su
p incipio
de
la
«duda
uni e sal»
y
«mé-
odo
de
e idencia»
po
ac o
del
pensamien o
lib e
del
más
le e
in lujo
del
c i e io
de
au o-
“ idad
y,
po
an o,
en
con aposición
y
con
menosp ecio
de
la
Filoso ía
adicional
c is-
lana.
Así
como
en
los
ac uales
ins an es
ha
sido!
conside ado
Helbe
Spenze
el
me a ísico
del
]
Posi i ismo
ma e ialis a,
así
puede
asigna se
|
4
Desca es
el
ca ác e
de
.me odis a
ilosó-
ico
del
P o es an ismo;
y
ácil
es
comp en-*
de
que,
eunidas
en
un
mismo
canal
las
co-
ien es
eligiosa
y
cien í ica,
pa a
soca a
el
“edi icio
de
la
Re elación
y
de
la
inmanencia!
de
la
Ve dad
en
la
Iglesia
Ca ólica,
bien
p on-!
o
hab ía
de
despeña se
como
o en e
y
ex en-
de se,
po
odo
el
campo
de
la
ciencia,
inun-
dándolo
en
oda
su
ex ensión,
bi u cándose
pol
|
odas
las
sinuosidades
de
la
inc edulidad,
del!
o gullo
y
la
an asia,
y
aun
los
in olun a ios:
pe o
i emediables
ex a íos
de
la
men e,aban=
donada
á
sus
p opias
ue zas
pa a
pene a
en
el
a cano
de
la
Sabidu ía,
y
deposi ando
en
el
ondo
de
la
sociedad
el
légamo
de
una
alse
conciencia,
que
había
de
a as a
á
los
pue?
21
blos
al
escep icismo
ma e ialis a,
pan eís a
y
a eo,
seno
a al
donde
se
elabo a
y
b illa
el
a-
yo
de
las
ca ás o es
que
egis a
la
his o ia.
Con
e ec o:
de
una
pa e
el
ocasionalismo
du-
bi a i o
de
la
Fo ge,
el
é ico-pan eís a
de
Gue-
linex,
y
el
opo unis a
de
Malleb anche;
(idea-
lis as)
de
o as
el
pan eísmo
escép ico
(na u a
na u ans-na u a a)
de
Spinoza,
p ime
dogma-
izado
del
libe alismo
polí ico
de
nues os
iempos,
que
po
ez
p ime a
plan eó
B uno,
y
Locke,
el
au o
del
«T a ado
de
las
sensacio-
nes»
desen ol iendo
su
doc ina
absolu amen e
ma e ialis a,
padecie on
y
despa ama on
el
i us
del
nominalismo
y
a eísmo
de
la
iloso-
ía
del
lib e
examen,
no
obs an e
los
es ue zos
de
Pascal,
de
Bossue ,
Fenelon,
y
de
la:
po en e
cons ucción
me a ísica
de
Leibni z
pa a
e i a -
lo,
al
pun o
de
acasa ,
cual
sabido
es,
las
en-
a i as
del
Obispo
de
Meaux
pa a
ae
á
é -
minos
de
a enencia
á
p o es an es
y
ca ólicos,
y
el
pensamien o
del
g an
ilóso o- eólogo-his-
o iado
y
ju isconsul o
de
echa
po
ie a
las
e óneas
y
unes ísimas
di ecciones
ca esianas,
que
muy,
po
el
con a io,
hi ie on,
aicione-
amen e
su
alma,
al
pun o
de
deja
abie o
con
su
sis ema
monadológico
el
abismo
e olucionis-
a
de
He ba
y
el
ni anismo
del
au o
de
la
«Filoso ía
de
lo
Inconscien e»,
en
que
sucum-
be
la
libe ad
humana
y
se
cie a
el
paso
á
oda
in eligencia
posible
en e
la
he e odoxia
de
la
concepción
de
la
olun ad
anonadada
(Ha -
8
E:
alejamien o
y
ol ido
de
Dios,
po
el
con a io,
ha
ebajado
al
homb e
has a
con undi le
con
el
b u o,
some iéndole
á
las
pasiones
del
ins-
in o
animal
é
«Jen i icándole
con
la
ma e la.
Ese
e e no
pa alelismo
de
la
ele ación
y
mejo-
amien o
ó
caída
Y
co upción
humana,
en
Ye-
lación
lógica
y
AUN
ma emá ica
con
la
noción
de
Dios
y
el
econocimien o
de
adica
en
la
obse ancia
de
su
ley
la
pe ección
de
la
ida
y
la
conquis a
de
elicidad
y
descanso
inacaba-
ble,
es
el
hecho
que
aba ca
la
his o ia;
en
él
se
comp ende
y
po
6l
se
explican
las
mons uosl-
dades
del
mundo
pagano
y
las
excelsi udes
de
la
ci ilización
c is iana;
compa ad
á
un
Alejan-
d o
con
un
F ancisco
de
Asís,
4
Césa
con
un
!
Domingo
de
Guzmán,
4
Napoleón
con
Tenacio
de
Loyola,
á
los
hé oes
de
Salamina
con
los
má i es
del
Ci co
y
las
ca acumbas,
4
las
a-
langes
pé sica
y
macedónica
y
4
las
coho es
omanas
con
las
legiones
de
los
p edicado es
6
imi ado es
de
C is o
desde
los
iempos
apos óli-
cos
has a
nues os
días:
co ejad
la
ciencia
del
di ino
Pla ón,
que,
nO
obs an e
sú
numen
ce-
les ial,
di idía,
cual
es
sabido,á
los
homb es
en
cas as,
una
de
los
nacidos
lib es,
o a
de
los
!
engend ados
en
escla i ud,
de
A is ó eles
y
"Pi ágo as
con
la
del
Doc o
de
Aquino,
el
ge-
nio
de
Hipona
y
los
Anselmos,
Buena en u a,
A anasios,
Leand os,
Isido os,
GH ego ios
y:
-
Alejand os;
escanciad
ues o
ánimo
con
la
$
a obado a
y
ib an e
elocuencia
de
los
O i-
á
q
29
-_sós omos,
Basilios,
Leones
y
Te esas
de
Jesús
y
co ejadle
con
la
de
Demós enes,
Scé ola,
Ci-
ce ón,
Ho ensio
y
G aco:
aquila ad
el
emple
de
alma
de
un
Pe icles,
de
un
Ca ón
y
la
p u-
dencia
de
un
Licu go
y
de
Sulón
y
pa ango-
nadla
con
la
sob ena u al
g andeza
de
un
He -
nán-Co és
en
la
is e
noche,
que
b illó
como
esplendo oso
día
pa a
la
Religión
Ca ólica
y
pa a
España,
ó
de
un
Díaz
de
Vi a
en
la
/a-
mosa
ju a,
de
un
Pé ez
de
Guzmán
esmal an-
do
con
su
p opia
sang e
el
pendón
de
la
leal-
ad
cas ellana,
de
un
Conde
de
los
buenos
ue-
os,
del
Can o
de
sus
que ellas
y
sabio
o de-
nado
de
las
Pa idas,
de
un
Cisne os,
de
un
Mendoza,
de
una
Reina,
en
in,
que
ende
sus
P opias
joyas
pa a
coope a ,
pues
la
gue a
con
el
aga eno
había
ago ado
el
eso o
de
la
nación,
á
la
ex ensión
del
impe io
de
la
C uz,
iun an e
ya
en
odos
los
dominios
de
León
y
Cas illa,
á
las
igno as
Indias
O ien ales.
¡Ah!
Cuan o
dis a
la
expedición
de
los
A gonau-
bas
óla
Odisea
de
Home o
de
la
a esía
en
busca
del
Nue o
Mundo
y
la
posesión
de
es e
Po
los
hé oes
de
la
A aucana,
an a
di e en-
“la
media
de
la
al eza
mo al
de
los
homb es
que
con undie on
á
Dios
con
la
na u aleza
ó,
cuando
más,
le an a on
su
an asía
á
c ee
en
un
Dios
desconocido,
á
los
p edes inados
pa a
ia
p opaga
y
consolida
la
e
del
Dios
Tino
y
Uno.
La
ca ac e ís ica
de
la
ci iliza-
ción
y
concep o
de
la
pe sonalidad
paganos
es.
A
e
a
AENA
AO
LA
CA
la
cons i ución
de
la
humanidad
en
dos
cas-
as;
escla os
y
lib es;
que,
á
pesa
de
llama se
así,
i ían
adsc i os
á
la
se idumb e
de
la
ma e ia;
el
p incipio
undamen al
de
la
ci ili-
zación
y
del
concep o
de
la
pe sonalidad
c is-
ianos
es
la
ep esen ación
de
Dios
en
el
hom-
b e,
y,
po
an o,
jun amen e
con
la
concien-
cia
de
$u
o igen
y
de
su
des ino,
el
a ibu o
de
la
libe ad,
pa a
ealiza ,
en
p og esi o
O -
den
de
pe eccionamien o,
su
in.
Du an e
odo
el
siglo
XIX
ha
epe cu ido
en
odas
las
Naciones,
lo
mismo
en
el
es udio
del
ilóso o
que
en
la
academia
del
li e a o,
así
en
el
labo a o io
del
ísico
como
en
la
exposi-
ción
del
indus ial
y
en
el
alle
del
ob e o,
en
los
palacios
del
po en ado
y
en
el
ugu io
de
los
mendigos,
el
g i o
«Gue a
á
Dios»,
omi-
ado
po
P oudhom,
en
su
«Sis ema
de
las
con-
adicciones
económicas»;
y
el
esul ado
de
ha-
be
omado
po
di isa
la
«Nue a
Ci ilización»
esa
mili an e
blas emia
¿se á
menes e
nos
lo
con emos
á
noso os
mismos,
que
somos
de
a-
|
maña
es upidez
y
u iosa
locu a,
á
la
pa ,
es-
A
igos
p esenciales
y
c uen as
ic imas?
Xx
La
Ciencia,
abominando
de
se
eológica,
ha
N
acabado
po
es ingi
su
es e a
de
acción
al
examen
enomenal
de
la
ma e ia,
p oclamando
la
incapacidad
de
la
in eligencia
pa a
conoce
la
subs ancia
y
el
po
qué
y
el
in
de
su
exis-
encia:
mas
como
inú ilmen e
po ia á
la
men-
*
e
del
homb e
po
sus ae se
á
la
expeculación
|
]
31
me a ísica,
bien
p on o
ecu ió
á
la
mónada
de
Kan
y
de
Leibni z
pa a
explica ;
digo
mal,
Pa a
imagina
la
C eación,
p oceso
ino gánico
y
ánsi o
al
o gánico
de
la
ma e ia,
consi-
-de ando
á
es a
como
p incipio,
ue za
y
in
de
sÍ
misma(Biichne ,
Vache o ,
Buckle,
D appe ,
Ha mann,
y
aunque
con
c i e io
que
epugna
«la
iden idad
dela
na u aleza
o gánica
é
¡NO gá-
Nica,
Fiigel,
Zellme ,
Lange,
Vi chow,
odos
los
que
"ep ensen an
con
Li é,
Hiickel
y
Léwen-
hal
las
endencias
adical,
ecléc ica
y
c í ica
dela
eo ía
de
A.
Comp e)
y
dando
luga ,
en
in-
ducción
Necesa ia,
á
la
doc ina
ans o mis a,
de
Dha wing
de
la
selección
de
las
especies,
ya
Iniciada
po
Lama k,
Sain -Hilai e,
Sain -Vin-
|
«cen ,
Nandin
y
Ocken;
en
la
que,
acosado
po
el
igo
lógico
de
Háckel,
el
e dade o
p opa-
gado
del
ans o mismo,
hubo
de
amplia
su
hipó esis
de
la
e olución
p og esi a
de'«El
o i-
Yen
de
las
especies,»
al
«
O igen
del
homb e,
»
asignándole
en
la
«Descendencia
del
homb e
y
de
la
selección,
sexual,»
el
g ado
22
y
úl imo
de
la
escala
Z00lógica,
y
señalándole
po
pad es
á
¿MOS
Monos,
que
inie on
acá,
di o ciados
de
los
del
o o
mundo,
de
los
que
no
se
encuen a
*£JMpla
ni
pa a
un
emedio,
po que
aun
cuan-
O
se
leg
a ibuye
g an
p oli idad
y
núme o
ya
1.0
Se
es ilan
y
pa ece
se
que
se
han
pe dido:
P£ o
de
los
que,
no
obs an e
la
ca encia
absolu-
a
de
Mues as,
se
a i ma
de
mane a
solemne
y
o mal
que
«en
época
emo ísima
p ocedió
el
32
homb e,
ma a illa
y
glo ia
del
Uni e so.»
Así,
ni
más
ni
menos:
es e
es
el
nue o
E angelio:
y
la
Teología
y
la
Me a ísica
y
la
Psicología
se
han
con e ido
en
His o ia
Na u al;
y
conc e-
amen e
cuan o
al
conocimien o
del'
homb e:
concie ne,
en
sí
y
Con
elación
á
la
Na u aleza
oda
sensible
y
sup asensible,
en
UNOS
p incl-
pios
de
Zoología,
An opología
Ó
Fisiología,
únicos
aspec os,
en
la
ac ualidad,
que
jun a-
men e
con
la
Sociología,
auxiliada
po
la
A -
queología
y
las
Ciencias
na u ales,
exac as
y
ísicas
dan
azón,
á
modo
de
moléculas,
es am-
b es,
hilos,
gé menes
o
cí culos
que'se
jun an,
ene gias
a ines
que
se
compene an
y
con a-
;
ias
que
se
di e si ican,
de
cuan o
i e
y
pal-
pi a
en
la
con o mación
«e e na
6
in ini a
del
:
cosmos,
único
y
odo
el
se
de
que
o mamos:
pa e
y
cuya
ac i idad
conocemos,
consis ien-
do
en
es e
conocimien o
expe imen al
y
en
su
desa ollo
isiológico
el
único
in
de
la
exis en-
cia,
lo
mismo
pa a
el
indi iduo
que
pa a
la:
humanidad,
como
p o o ipo
de
la
selección
-
ani e sal.(Da wing,
Háckel,
Bu meis e ,
Jáge »
Co a,
Clemencia
Roye ,
(doc ina
adical)
3
Buckle,
D ape ,
Bagheob
(doc ina
ecléc ica
'
con
aplicación
4
la”
his o ia)
Lyell,
Lubbock;.
Tylo
(aplicación
á
la
An opología)
Wisch-
ne ,
Zalle
(eclóc ico- eligiosa)
y
pu amen e:
de:
o ien ación
ecléc ico
zoológica
Wagne ,
Nágeli,
Wigand
Kóllike
y
p incipalmen e
S auss
en
su
lib o
«La
An igua
y
la,
Nue a
e.»)
/
y
33
Tal
es
el
cuad o,
in
de
siécle,
de
la
Filoso ía;
Pe o
en iéndase
que
es á
con e ida
en
escuela,
DO
SÓlO
eó ica
sino
p ác ica,
aquella
la a
de
des ucción,
que
el
mismo
P oudhon,
después
de
p esen a
á
odo
el
mundo
que
abaja
como
el
Único
legí imo
p opie a io
y
condena
al
come cio
in e media io,
en
su
«Exposición
Uni-
e sal,»
como
el
g an
explo ado
indus ial,
a ojó
sob e
la
haz
de
los
pueblos,
en
su
«Filo-
so ía
de
la
MISE iaA,»
co o
yendo
sus
en añas,
y
oci e ando,
cual
si
se
goza a
con
place
de
hiena
en
la
pe spec i a
de
la
gene al
uína,
en-
Ca amado
sob e
ella,
«Je
suis
ana chis e.>
Sí
esa
decla ación
de
gue a,
que
lo aba.
Como
ana ema
de
un
loco
4
p iúicipios
del
siglo,
|
es
la
exp esión
de
la
úl ima
e olución
ilosó ica
y
e oluciona ia,
á
la
ez,
en
sus
pos ime ías:
e ible
legado
que
deja
al
que
muy
luego
ha
de
eni ;
el
Socialismo,
el
Ana quismo,
el
Nihi-
lismo;
las
sec as
masónicas,
como
enemigas
de
Dios
y
de
la
Au o idad;
la
In e nacional
y
las
T ad's
Unions,
con
su
co ejo
de
c ímenes
y
de
huelgas,
como
conju ación
de
las
clases
des-
he edadas
con a
Dios,
con a
la
Au o idad
y
el
Capi al,
a isbando
odas
jun as
y
pe si-
Sulendo
con
encono
á
la
Iglesia
ca ólica,
como
la
única
ue za
que
puede
doma las
y
pone les
Í eno;
he
ahy
el
abominable
pá amo
á
que
ha
egscendido
la
ciencia
y
el
géne o
de
p og eso
á
que
ha
conducido
al
homb e
y
á
la
sociedad,
al
Cé a se
el
ciclo
de
la
p esen e
cen u ia.
No
en
EL
SIGLO
XIX
3
5
=
manidad.
:
jan e
es ado
de
conciencia
y
de
lucha,
e igida
.
posición
COn
odos
los
o os
animales
y
se es
0 -
¡pac o
y
man ene
esa
ene gía
dominan e,
de:
a
34
|
balde,
p edijo
nues o
P.
Ze allos
«se
la
Falsa
Filoso ía
c imen
de
Es ado;>
y
aun
puede
po
la
p ueba
de
sen ido
expe imen al,
po
lo
que
emos
y
ocamos
(pues
que
es
lo
único
4
que,
según
la
mode na
ciencia,
podemos
p es a
asen imien o)
cali icá sela
c imen
de
lesa
hu-
No
hay
que
deci
las
consecuencias
que
seme-
en
ley
biológica
de
la
bes ia
humana,
ha
de
ba-
be
mo i ado
en
el
concep o
y
nue a
cons uc-
ción
del
De echo
y
la
Polí ica:
la
Fue za
es
el
Dios
queha
eemplazado
al
de
la
Teología
O is-
iana;
el
homb e
es
un
animal
que
iende
a al-
men e
ásu
indi idual
c ecimien o,
en
con a-
gánicos
é
ino gánicos,
que
le
odean;
po
e ec-
o
de
su
necesa io
desa ollo
y,
es imulado
po
el
ins in o,
esis e,
en
cuan o
su
ue za
alcanza
6
des uye
cuan o
lo
es o ba;
esa
colisión
de
ue za
es
el
o den
dela
ida
humana,
ni
más
ni
menos
que
sien en
y
quie en
y
abo ecen
y
codician
y
s5e
acosan
y
despedazan
las
ie as
en
la
sel a
Ó
los
peces
en
el
ondo
de
los
ma es;
aun
es
peo
que
la
de
es os
su
condición;
po -
que
no
puede
el
homb e
ealiza
su
exis en-
cia
disg egado
de
sus
semejan es:
el
pac o,
pues,
4
el
equilib io
dinámico
p oducido
po
la
ene -
gía
p eponde an e,
se á
la
no ma
de
o den
¡
social;
y
pa a
asegu a
la
obse ancia
de
ese
:
|
30
que
esul a
el
o den,
in e iene
la
ue za
omni-
moda
que
se
a ibuye
el
Es ado,
g an
Deus
ex
machana,
en
que
quedan
i u ados
los
an
ca:
ca eados
de echos
del
homb e,
que
men i o-
sos
ideólogos
de inen
oda ía
como
absolu os
en
su
eje cicio
indi idual,
en en e
de
la
socie-
dad
o ganizada:
(Pouillése,
Helbe
Spenze ,
Y
he ing),
la
que
mejo
se
debe
ya
deci ,
pa a
habla
con
p opiedad,
bien
a mada;
po que
las
Ue
ca ecen
de
po en es
cañones
K upp,
o -
ísimos
aco azados,
on e as
bien
a illadas
y
bodos
los
medios
de
hace
con
en aja
la
gue-
7 a,
que,
po
el
me o
hecho
de
se
supe io
el
O ganismo
social
que
la
eje ze
espec o
de
aquel
con a
quien
se
lanza,
es
jus a,
según
los!
cánones
del
laman e
posi i ismo,
ya
saben
po
el
es imonio
expe imen al
del
despojo
de
Espa-
ñía
y
po
las
Máximas
seleccionis as
de
Salisbu-
Y
OS
P oyec os
de
Cumbe land,
cual
es
la
Sue e
que
les
espe a.
Ma e ialismo,
a alismo,
de e minis a;
he
ahí
la
ley
socia]
y
Pe sonal
de
exis encia,
que
ha
sus i uido
á
la
acción
p o idencial
en
la
his-
bo ia
y
al
lib e
albed ío,
pa a
el
pe ecciona-
mien o
humano,
de
la
esis
c is iana.
La
segunda
P oposición,
pues,
que
o ecimos
P oba ,
queda
ue a
de
oda
duda.
Asen emos
la
conclusión
y
deduzcamos
las
Consecuencias
p ác icas.
“4
la
se ie
lógica,
4
NO
duda lo,
ingeniosísima
y
ES
A
E
ER
A
TO
Luego
o zoso
es
conclui ,
como
e dad
e i-
den e
po
c i e io
expe imen al,
que
el
homb e
y
la
sociedad,
in
de
siócle,
han
e og adado
ás
las
mismas
abe aciones
del
mundo
pagano.
Pa ece
que
i imos
en
plena
an í esis
con
la
idea
c is iana,
di emos
discu iendo
con o me
muy
hábil,
de
Hegel,
pa a
explica
el
p oceso
his ó ico.
Inició
esa
eacción
la
Enciclopedia,
ci cuncidóla
con
la
cuchilla
de
la
guillo ina,
e iendo
a oyos
de
sang e,
la
Re olución;
y
hoy
cons i uye
el
espí i u
y
la
o ma
de
la
cons ucción
ilosó ica,
polí ica,
ju ídica,
eco-
nómica
y
social
en
ales
condiciones
que,
aun
*
cuando
no
ha
llegado
oda ía
ála
pleni ud
de
su
desa ollo,
que
indudablemen e
se
a ecina,
domina
ya
en
las
ciencias,
en
la
li e a u a,
en
las
cos umb es
p i adas
y
públicas,
y,
sob e
odo,
cons i uye
el
é e
que
lo a
en
la
a mós-
o a
de
las
ideas
en
que
se
desa olla
la
ida
en
odas
las
es e as
de
la
ac i idad,
inclinando
j
con
pesan ez
« esis ible
la
olun ad,
que
mal-
]
ca
el
umbo
en
el
g an
manóme o
de
la
ci ili-
:
zación,
hacia
un
o den
de
cosas,
que
hoy
no
es
37,
dable
más
que
p esen i
muy
agamen e;
pe o
que,
pa icipando
del
mismo
ca ác e ,
que
el
que
se
delineó
en
el
siglo:
pasado
é
impe a
al
inal
del
ac ual,
ha
de
di e encia se,
po
azón
de
aumen o
y
ampli icación,
an o
de
es e
en
la
?
ans o mación
del
modo
de
se
humano,
como
se
ha
dila ado
y
aún
apa en emen e
excedido
el
p esen e
de
los
dos
an e io es
en
el
desá o-
Mo
y
sis ema ización
de
la
he encia
in elec-
ual
y
ma e ial
que
le
ué
dejada.
El
obje i o
social
es
el
mismo
absolu amen e;
la
cons i u-
ción
an ic is iana;
la
es e a
á
que
se
ex iende
su
acción
ha
ido
sucesi amen e
ensanchándo-
Se,
y
en
es os
úl imos
años
de
una
mane a
asomb osa,
á
compás
del
adelan o
que
se ía
Pue il
á
más
de
insano
é
inmo i ado
descono-
Ce ,
que
se
ha
ealizado,
y
día
po
día
se
si-
sue
ealizando,
en
las
Ciencias
na u ales
y
i-
SICAs
y
en
el
a bi io
de
mayo es
comodidades
pa a
la
ida;
al
pun o
de
que
hoy
ya
esul a
es a
o denada
en
é minos
que
no
cabe
en
los
moldes
a]
USO,
y
busca
pa a
odo
un
cliché
nue-
o.
No
hay,
Pa a
juzga
debidamen e
la
exac i-
ud
de
es a
ap eciación,
más
que
eco e
las
Túb icas
¿
í ulos
de
ob as
expues as
en
los
es-
“apa a es
de
la
más
modes a
lib e ía;
obse a
“omo
queda
an iguo
y
abandonado
en
el
meca-
BISMO
indus ial
lo
que
se
in en ó
la
semana
an e io ;
de
que
modo
cambia
la
enomenali-
dad
CoMe cia]
y
económica;
á
que
ex emo
nos
SOU
p ende
el
ap isionamien o
de
las
ue zas.
de
Conclusión
p ác ica.
Es
segu o
queno
ha
de
habe
pasado
des-
ape cibido
á
ues a
ilus ación
que,
al
eseña
el
mo imien o
cien í ico
de
nues o
siglo,
no
he
p onunciado
siquie a
el
nomb e
de
Víc-
o -
Cousín
ni
de
su
Escuela,
en
cualquie a
de
los
dos
g upos
que
la
o man;
y
pe mí ome
c ee
que
me
hab óis
hecho
la
jus icia
de
opi-
na
no
ha
de
habe
sido
casual
ó
ue a
de
p o-.
pósi o
al
omisión.
Muy
al
con a io;
aunque
educado
en
las
aulas
uni e si a ias
en
las
doc-
“ inas
de
ese
ilóso o,
que
bien
pudie a
cali ica -
se
el
me a ísico
de
la
polí ica
gube namen al
usa-
da
en
Eu opa
desde
el
impe ialismo
o leánico
.
has a
nues os
días,
pienso
ace ca
de
ellas
y
de
E
su
e icacia
ac ual
de
acue do
con
el
concep o
AN
que
me ecen
al
escla ecido
juicio
de
nues o
X
Mo ado
Ca denal
F .
Ze e ino
González;
el
cual
se
exp esa
así,
al
c i ica la
en
su
p eciosa
«His o ia
de
la
Filoso ía
(Tomo
1V.—Pág.
193)»
Po
lo
demás,
es e
desc édi o
(el
que,
á
pesa
del
apoyo
o icial
y
el
mé i o
de
los
discípulos
que
la
p opagaban,
su ía
ya
la
eo ía
ecléc ica
Edi
dle
A
46:
eís a)
es
muy
na u al
y
lógico.
y
el
mo imien o
de
la
PL
- acionalis a-paD
La
ue za
de
las
cosas
his o ia
han
aido
los
espí i us
4
pun o
de
que:
|
ya
ao
son
posibles
(nó ese
bien
el
igo
del
gen ido
c í ico
de
un
esc i o
an
emplado
é
impa cial
en
odo,
como
cumple
á
un
excelen e:
-
Tomis a)
más
que
ó
las
g andes
a i maciones.
del.
“espi i u
ca ólico
0
las
g andes
negac ones
del
po--
;
si i ismo
ma e ialis a.»
Y
después
de
o mu-
Ja
es a
admi able
de inición
sin é ica,
que
ha-
“
ceos ensible
el
uelo
de
la
in eligencia
del
ilus-
e
domínico,
con inúa
comple ando
la
idea.
del
alo
de
la
iloso ía
cousiniana
en
es as
palab as:
«El
Espi i ualismo
acionalis a
de.
Cousín
y
de
su
escuela,
al
coloca se
en e
es as:
dos
g andes
y
undamen ales
concepciones,
al
busca
una
si uación
in e media
y
equidis-
an e.....
se
condenó
po
el
mismo
hecho
á
des”
ma
“apa ece
de
la
escena
ilosó ica.»
Los
hechos.
han
con e ido
en
ealidad
esa
p o ecía,
po que:
2
yani
aun
en
los
gabine es
polí icos
de
las
Po
g andes
naciones
se
oma
el
pulso,
ni
se
me lici-
na,
á
la
opinión
po
los
p ocedimien os
case os”
so
modus
i enda
eó ico
gube namen al;
es0
e"
queda
aun
igen e
nO
más
que
en
nues a
Es-
paña;
mas
Como
odos
econocen
Su
sin azón,
inu ilidad
6
injus icia,
cla o
es
que,
pensando
se iamen e,
cual
exige
es a
eunión
y
es e
ac o:
en
es e
si io,
nabu al
es
habe
de
al
componen-
-
da,
mal
llamada
sis ema,
¿Que á
ello
deci
que
-
de.ese
p escindido.
debamos
ab oquela -
46
:
mos
con
las
p imo osamen e
cinceladas
a ma-
«du as
de
la
adición
eológico-cien í ica
y
po-
lí ico- eligiosa,
de
pe ec o
ajus e,
y
empuña
las
a mas
de
inísimo
b uñido
co espondien es
4
la
época
en
que
aquella
impe a,
con iando
á
«su
hábil
manejo
y
á
nues o
a onil
a dimien-
:
o
el
eñi
expe amen e
el
comba e
y
conse-
gui
la
ic o ia?
¡Ah!
No:
o zoso
es
econoce -
lo;
hicie on
bien
en
su
iempo,
en
cuan o
que
ec ea on
la
imaginación
y
sa is icie on
á
la
conciencia
ca ólica,
dando
pode oso
es imonio
del
igo
de
su
c eencia,
los
De
Mais e,
Lam-
menais,
an es
de
su
caída,
Bonald
y
sus
discípu-
los,
Bau ain,
Donoso
Co és,
Augus o
Nicolás,
«(no
ci o
á
Cha eaub iand
po
es ima le
más
-espi i ualis a
ecléc ico
que
adicionalis a
c is-
iano);
pe o
conside ado
el
alo
anscenden-
“e
de
la
labo ,
en
sí
misma
ap eciabilísima,
de
esc i o es
an
ilus es,
únicamen e
ap o echa-
on
pa a
p es a
calo
á
la
lucha
polí ica;
pues
po
lo
que
espec a
al
mo imien o
cien í ico
y
social,
niaun
siquie a
han
cons i uido
un
pa a-
pe o,
en
que
de u ie a
su
ca e a
la
Re olu-
ción,
que
can a
hoy
ic o ia
en
oda
la
línea.
(Balmés
me ece
una
conside ación
especial;
po
lo
mismo
no
se
ci a,
en
azón
de
se
más
ilóso-
o
que
polí ico.
)
Es
menes e
no
hace se
ilusio-
nes.
Si
con
campeones
an
ague idos
y
de
e -
-«dade o
genió
al
ha
acon ecido,
cuando
el
ene-
migo
ocupaba
posiciones
mucho
más
educi-
-das,
con aba
meno
núme o
de
adic os
y
dispo-
e
A:
ug
É
E
A
A
A
E
4
E
y
|
A
4
a
7
MI
O
Y
1
AY
nía
de
medios
muy
in e io es
de
comba e,
como
que
se
hallaba
eclu ando
ue zas
y
o ganl-
zámdose,
¿qué
hab ía
de
acon ece
aho a,
qué
en aja,
ni
aun
siquie a
ac i ud
de
e dade a
de ensa,
cons i ui á
hoy,
insis i
en
aquellos
a inche amien os,
man ene se
en
las
mismas
líneas
de
comba e,
usa
la
misma
ác ica
y
Sse -
i se
de
las
mismas
a mas,
cuando
has a,
po
desg acia
y
pa a
esca mien o,
cuen a
hoy
la
o aleza
amada,
bellísima,
escul u al,
bendi a
y
sac osan a
de
la
adición
con
muchos
menos
leales
se ido es,
que
la
de iendan?
Hay
que
man ene
la
bande a
de
esa
adi-
ción;
sl;
pe o
dela
e dade a
adición
ca ólica,
no
polí ica;
Ó
sea
la
que
p o esa
el
p incipio
del
p og eso
p o idencial
c is iano;
esa
bande a
no
es-
4
en
manos
de
ningún
pa ido,
ni
de
ninguna
pe sonalidad
me amen e
polí ica,
eclesiás ica
Ó
ci il,
po
al a
que
Ses,
iénela
ena bolada
hoy
como
siemp e,
po
de echo
di ino
y
humano,
la
Iglesia,
á
cuya
cabeza,
el
Pon í ice,
ócale
ondea la
y
señala
el
o eón
en
que
ha
de
cla-
wa se
el
más il,
el
campo
de
acción
en
que
de-
ba
eclu a se
la
hues e
que
bajo
los
pliegues
del
pabellón
se
acoja,
dispues a
4
da la
ida
po
man ene lo,
y
la
ác ica
y
las
a mas
que.
han
de
adop a se
pa a
la
lucha..
Eso
es
lo
enseñado
po
León
XIII
p incipalmen e
en
su
admi able
Encíclica
de
la
«Cons i ución
C is iana
de
los
Es ados;»
eso
es
lo
que
han
p ac icado
y
p ac-
ican
los
ca ólicos
de
Ingla a a
bajo
la
di ec-
48
ción
del
inol idable
Ca denal
Maning,los
No -
e-ame icanos
dóciles
á
la
sabia
p udencia
de
Mons
Gibbon,
los
Alemanes
egidos
po
Mons.
Ke elle ,
los
F anceses,
los
Belgas,
los
I alia-
nos,
sumisos
á
la
oz
del
Papa;
y
eso
exac a-
men e,
hay
que
hace
con
odas
las
ue zas
del
co azón
y
dela
men e
jus icia
ála
e dad
y
p oclama lo
muy
al o,
eso,
exac amen e
eso
y
ni
más
ni
menos
que
eso,
enseñó
en
Co ia,
alec-
cionó
en
Málaga,
y
ha
enseñado,
enseña
y
ense-
ña á
siemp e,
como
hijo
e ien ísimo
de
la
Islesia,
como
Pas o
que
gobie na
ec amen e:
y
ha
de
da
buena
cuen a
4
Dios
de
la
di ec-
ción
de
su
ebaño,
como
español
que
sabe
sen-
i
y
comp ende
bien
el
e dade o
Pa io is-
mo,
como
a ón
que
es
de
econocida
p obidad
y
g andes
i udes,
mi
amado
y
p ecla ísi mo
A zobispo
de
Se illa
S .
Don
Ma celo
Spínola,
de
cuya
idelidad
á
la
disciplina
más
es ic a,
en
odos
sus
aspec os
y
es e as,
no
se
si
hab á
alguien
que
haya
osado
duda ,
pe o,
caso
de
que
al
hubiese,
sepa,
yo.lo
asegu o
po
el
co-
“nocimien o
cie o
que
de
ello
engo,
que
de
me-
dio'á
medio
se
equi oca,
Y
no
digo
más:
abaja
sí;
abaja
oman-
do
po
U
edo
el
Syllabus
y
po
no ma
de
p o-
cede
la
azada
po
el
Pon í ice;
coope ando
á
la
ealización
de
sus
p o idenciales
p opósi-
os,
unidos
con
los
Obispos
como
él
iene
man--
dado.
T abaja
mucho
en
la
cá ed a,
en
el
li-
b o,
en
la
p ensa,
en
la
polí ica.
Se
ieles
ob-
Í
/
3
b
se an es
de
la
Ley
de
Dios
y
de
la
Iglesia.
Coo dina
uni o memen e
á
la
mo ma
c is iana
49
la
ida
p i ada
y
pública.
Respe a
los
po-
de es
cons i uidos,
legí imos
6
legi imados
po
el
asen imien o
explíci o
ó
implíci o,
en
a as
de
la
paz,
de
la
Nación,
lo
que
es
dobe
elemen-
al
de
odo
buen
ca ólico
y
ciudadano;
y
con-
ia
á
la
ca olización
de
la
ciencia,
de
la
ibu-
e
'na,
de
la
escuela,
del
alle
y
de
la
amilia,
la
" e so
y
e elado
es au ación
polí ica.
Esa
es
la
conduc a
que
deben
obse a
los
ca ólicos,
y
especialmen e
'
los
ca ólicos
españoles.
He
ahí
expues os
cla a=
men e
y
Con
absolu a
since idad
la
concepción
de
sen ido
p ác ico
que
yo
conside o
adecuada
pa a
llega
al
log o
de
los
ines
p opues os,
ea”
lizándose
la
digni icación
de
la
pe soñalidad
humana,
la
de ensa
social
y
la
es au ación
c is iana
de
los
Es ados.
Así,
el
he aldo
de
la
ci ilización
ha á
des-
colla
de
nue o
el
lába o
de
la
C uz,
en
que
cons a
p oclamado
4
odos
lus
ien os
el
po-
de
de
la
Fe
con
el
lema
«Ch is us
inci ,
Ch is us
egna ,
Clwis us
impe a ;
y
ha moni-
“zado
ese
pode
con
el
dela
Razón,
don
di ino
o o gado
al
homb e
pa a
lab a
su
e e na
en-
u a,
en
ez
de
sucumbi
en
las
bo ascas
de
la
ida,
pod emos
p esencia
con
nues os
mis-
mos
ojos
el
hecho
uni e sal
de
odos
los
iem-
o
la
conse ación
del
Uni-
al
Após ol
de
los
Gen iles:
«En
el
nomb e
de
Jesús
se
p os e na
oda
odilla
pos,
a es iguado
P
50
en
las
Gene aciones
Celes iales,
en
el
A e no
y
sob e
la
edondez
en e a
de
la
Tie a.»
He
dicho.
FRANCISCO
DE
UaAsso.
Se illa
28
de
Agos o
de
1899.