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Hacia una mundialización humanista o la conciencia ética de nuestro tiempo (sobre Montiel, Edgar [coord.]: Hacia una mundialización humanista

Majfud, Jorge

Full text

Hacia una mundialización humanis a o La conciencia é ica de nues o iempo A p opósi o de Mon iel, Edga (coo d.): Hacia una mundialización humanis a (Pa ís, Ediciones UNESCO, 2003.) Jo ge Maj ud Uni e si y o Geo gia "Mien as una ci ilización eje za sob e o as una p esión polí ica, in elec ual y mo al basada en aquello que la na u aleza y la his o ia le han concedido, no pod á habe espe anza de paz pa a la humanidad" Alpha Ouma Kona é, p esiden e de la República de Malí (UNESCO, 1997, Hacia una mundialización, 18). Si po algo se ca ac e izó Occiden e en su Edad Mode na ue po la con ianza en la in eligencia humana. En sus exp esiones más adicales, es a con ianza omó la o ma de di e en es u opías, in augu ando así un nue o diálogo en e el indi iduo y la sociedad. El siglo XVII se a e ió a imagina el u u o; con en usiasmo, los más in luyen es pensado es eno a on una especie de comunión con la humanidad, después de siglos de dominio eclesiás ico, de un pensamien o eológico que desp e- ció las p eocupaciones del más acá. En el siglo XIX es e espí i u alcanzó la cumb e de su p opio op imismo. Acos umb ados a los descub imien os y a una nue a me- cánica de la his o ia, los nue os u opis as no sólo imagina on sociedades pe ec as sino que planea on la o ma de alcanza las en el iempo más b e e posible. Con ex- cepción de unos pocos pensado es, los p o e as de la sociedad jus a e u ie on a sus seguido es has a bien en ado el siglo XX, el siglo del pesimismo, del miedo, del iun o de las e oluciones mode nas y de su decepción -el siglo de las decons ucciones. Apenas comenzado el e ce milenio, los homb es -y aho a ambién las muje- es-pe die on la cos umb e, o el en usiasmo, de imagina y p oyec a sociedades pe ec as, e oluciones de ini i as que acabasen con la op esión y con la injus icia. Desde en onces, ya no se discu e cómo alcanza la pe1 ección sino cómo sal a se de la ca ás o e. Pa adójicamen e, la u gen e idea de "sal a al mundo del caos" a a- !60 A auca ia N o. 11 iesa los discu sos del cen o y del ma gen, del op eso y del esis en e, de la po- encia mundial y del mundo en po encia. Pe o quizás no hay pe ección ni ca ás o e, sino homb es y muje es luchando po en ende sus idas. A és os, seguimos llamándolos, después de an os siglos, pensado es, aunque su signi icado p obablemen e se nos escapa al como lo en en- die on ellos, y es de supone que ambién exis ía alguna o a o ma de pensamien o que se ía al pode , pa a o os ines. En el año 2003 la UNESCO publicó una colección de ex os bajo el í ulo Ha- cia una mundialización humanis a, donde eunió a 23 de es os pensado es, con la pa icula idad de que Ja mayo ía de ellos pe enecía, de alguna o ma, al mundo Ibe- oame icano, una de las egiones pe i é icas que aún hoy man iene con el cen o una elación con lic i a de amo y odio, de pe enencia y de exclusión del mismo. El í ulo del lib o alude, además, a un pa de opues os que es ecu en e en el cue po del ex o: la mundialización como una ag upación democ á ica de lo di e - so, cuyo mayo ges o se ía la polí ica. Conc e amen e, según F a n;:ois de Bema d, mundialización es la posibilidad de lee di e en es dia ios de di e en es pa es del mundo el mismo día de su publicación, el conocimien o del cine colombiano o i aní pa a los eu opeos, el a e de Malí o el a e jo en de China ( 152). Po o o lado, ene- mos el diagnós ico de la ac ualidad y el nue o g an ópico nega i o que se le opone al p ime o: la Globalización como un e o no a una economía de subsis encia y a un es ado p e-polí ico -pos -é ico (P andi 1996, 99)- donde impe a la uni o mización. Po su pa e, Femando Andach ecue da 1984, de Geo ge O well, como ejemplo del iejo miedo a la es anda ización, y al in elec ual u uguayo, José Rodó -opues o a Sa mien o-, que ya en 1900 ad e ía de la conquis a "u ili a is a" del mundo po pa e de Es ados Unidos. Sin emba go, pa a Andach, a ines del siglo XIX ya exis ía una globalización en Amé ica La ina, aunque eu opea en luga de no eame icana. Sólo po una azón de nos algia se en ende ía la "C uzada del C oissan " ( ancés) supe io a la "macdonalización" del con inen e (205-224). Cla o, aún queda ía po analiza compa a i amen e la capacidad de una y o a "globalización" pa a ole a un amplio espec o ideológico. Dos in i ados de lujo inaugu an Hacia una mundialización humanis a: E - nes o Sába o y Edua do Galeano'. El p ime o, uno de los esc i o es la inoame icanos más conmo edo es del siglo XX, como desde hace ya muchos años, sólo se limi a a una pe cepción del p esen e, en e apocalíp ica y espe anzada. El segundo, el ya 1 Edua do Galeano es conside ado uno de los 10 mayo es Idio as la inoame icanos, según ecien es publicaciones del hijo del esc i o Ma io Va gas Llosa, econocido especialis a en la ma e ia. Hacia una mundializ.ación humanis a 161 mí ico au o de apun es b e es, denuncia la "macdonalización" del mundo y, una ez más, uel e sus ojos a la his o ia de los ol idados, cues ionando la é ica del alo come cial de los ac os humanos. Al igual que más a de lo hace F ancisco We o , Galeano de iende la di e sidad cul u al, amenazada po una globalización de los me cados que no pe mi e una e dade a mundialización de las cul u as, más allá de la me a ulga ización de e iches adicionales. Una ez más comp obamos cómo, po alguna ex aña conciencia, a los pensado es de la pe i e ia que imagina- on la libe ación de es a p oblemá ica elación con el cen o, ni siquie a le s alcanzó la ilusión cen al de que el desa ollo es una consecuencia de la iqueza o son la misma cosa (Gu ié ez, 74-78). Di e en es ópicos a a iesan las páginas de es e lib o, lo que nos deja la sensación de una g an di e sidad den o de una compac a unidad: la di e sidad o la uni o mización cul u al, la esis encia o la in eg ación al cen o, la memo ia o el ol ido, la globalización o la mundialización, el desa ollo me can il o el desa ollo humano . .. A pa i de aquí se ab i án a ias in e ogan es. Como po ejemplo, la eme gencia de las al e na i as, ¿se pos e gan po el p edominio de una cul u a do- minan e o po la al a de al e na i as eales?¿ Todo modelo de mundialización, como dice Melia , "po de inición debe ía se uno solo"? (112), o es posi ble una mundialización plu icul u al y plu i alen e ( 1 O), es deci , democ á ica en un sen ido cul u al? ¿La globalización (¿cuál?) es un hecho ine i able y, po lo an o, opone - nos a ella es en o pece su paso a al? En es e caso, ¿qué papel juega la libe ad indi idual y la colec i a? La di e sidad cul u al, ¿es á amenazada po la lógica eco- nómica de los me cados. como lo plan ea Edwin R. Ha ey? (119). Pa a ello, ¿son necesa ias polí icas cul u ales (como p opone la UNESCO) o es inú il opone se a un p oceso que, como una g an maquina ia, ya ha azado su p opio camino? ¿Es posi- ble, como lo p opone Susana Villa icencio, "cambia el umbo y ac ua en o o sen- ido pa a 'gobe na la globalización'?" Po o a pa e, ¿cualquie plani icación cul u- al es una in e ención a i icial de es e p oceso de cambio y, po lo an o, es eac- ciona ia? Si ya no hay luga pa a los e oluciona ios mode nos, ¿hab á luga pa a los ebeldes? En de ini i a, si no log amos esponde a es as p egun as -sin equi- ocamos-¿se á cie o, como dice Juan And és Ca dozo, que "en gene al en Amé- ica La ina no hemos ap endido a pensa "? (253). ¿Se á que somos pob es po que somos Idio as? (Manual) ¿Se á, en onces, que los icos son necesa iamen e in eli- gen es, como an os genios que conozco? Nos esul a ía muy di ícil imagina un iempo sin cambios. En cada momen o de la b e e his o ia de las ci ilizaciones, han nacido y han mue o símbolos, idiomas y has a cul u as en e as. En cada momen o los pueblos p oduje on o se ap opia on de una de e minada cul u a la que, a su ez, siemp e ue una mezcla de cul u as aje- nas. "Nadie se queja de Moza -dice F ancisco We o -, sin emba go no es p o- 162 A auca ia N o. JI due o de nues o desa ollo cul u al" (36). Como lo con i man Galeano y We o 1 1, oda cul u a es la sín esis de o as. Es deci , podemos pone nos ácilmen e de acue - do sob e Ja ine i able, necesa ia y sag ada "impu eza" de oda cul u a, co no de oda lengua y de oda aza. Po o o lado, se ía un abajo museís ico e imposible p e ende conse a las odas al mismo iempo, negando, implíci amen e, el cambio y p obablemen e ambién Ja e olución a es adios de mayo libe ad y jus icia social. "Asis imos -dice Edga Mon iel- a un eplan eo ci iliza o io que nos a ec a a odos" (10). Una no edosa pa 1icula idad de ese eplan eo es la ca encia de un e e en e e i o ial de los símbo- los, o de Jos espacios mismos -como lo plan ea Ca los Juan Mone a (134) . Ca encia e i o ial que lle a a p oblema iza la misma palab a "nues a", cuando Pablo Guada ama Gonzáles ci a a José Ma í, e i iéndose a la enseñanza sob e la cul u a inca: "nues a G ecia es p e e ible a la G ecia que no es nues a" (284). La idea de "lo que es nues o" o "lo que es ajeno" has a el siglo XX es aba muy ligada a la geog a - ía, a Ja egión. Hoy ha pe dido mucho peso y "Jo nues o" -la iden idad- es á más comp ome ida con aquello que yo engo en común con o os, mi p oximidad empo- al, ideológica, é ica, económica y simbólica; no necesa iamen e con la dimensión espacial. El espacio geog á ico ha sido econs uido po una iden idad que dialoga iolen amen e con su p opia disolución, con su p opia me amo osis, ya que sólo se busca una iden idad cuando se la ha pe dido. En es a lucha simbólica po la iden idad -po el pode -, ad e imos o o enó- meno ecien e. La pode osa i adiación de los símbolos cen ales se expande a la pe i e ia al mismo iempo que las cul u as pe i é icas i umpen en el cen o, a ica- das po los nue os inmig an es. Edga Mon iel y Pa icio Dob eé nos ecue dan que desde la o mación de Jos Es ado-Nación (XVIII) se p ocu ó que la cul u a co- incidiese con lo lími es polí icos pa a da unidad nacional. Ya desde comienzos del siglo XX es a espacialidad se io as ocada. Hoy el espacio- iempo de la cul u a ha sido modi icado d ás icamen e po Jos medios de ep esen ación y comunicación i uales (161). Su gen en onces nue as a inidades sociales y una des e i o- ialización de Ja cul u a. Lo cual se puede ad e i con cie11a cla idad. Sin emba go, más adelan e se ecae en Ja en ación de Umbe o Eco de compa a nues o iempo con Ja Edad Media: hab ía, así, un enacimien o de Ja cul u a de Ja imagen, eg eso a la Edad Media: Ja e a "imagológica" -lo cual no oma en cuen a el ac ual eg eso a la cul u a esc i a de In e ne - en e o as cosas. Po su pa e, Fe nando Ainsa ma iza, con lucidez, en e a ios pa es de opues os. Pa a él, es necesa io ecupe a aspec os posi i os de Ja dimensión mundializada de la polí ica (que hizo posible la decla ación de los de echos huma- nos, como la undación de di e sos o ganismos in e nacionales de solida idad) y en en a la "dic adu a neolibe al del me cado" asumiendo la ocación uni e salis a Hacia una mundialización humanis a 163 de la his o ia occiden al. Desde siglos p eceden es, an o los libe ales como luego los socialis as imagina on e impulsa on la in e nacionalización de sus aspi aciones: el lib e me cado o la solida idad humana. Una conciencia de ciudadanía plane a ia, en eclamo de los "de echos de los pueblos", complemen a ía los an e io es de e- chos indi iduales decla ados en la Re olución F ancesa p ime o y en 1948 después. En es e sen ido, ambién A u o And és Roig menciona la u opía de Albe di: una o ganización de jus icia in e nacional que ascie nda los concep os de país o nación (266). Todo lo cual, aunque ímida y eme osamen e, comenzamos a e en los e- cien es in en os de in e nacionaliza lo p ocesos judiciales en pe secución de las iolaciones a es os de echos. Aho a, cuando Ainsa analiza la adición de u opías en Amé ica La ina hace la dis inción en e lo posible y lo absolu o, "en un mundo donde los escomb os de las u opías polí icas con isibles ... " (181-182). En es e escena io de "escomb os de u opías", Alejand o Se ano Calde as e lexiona que "el p oblema de la iden idad polí ica del la inoame icano es á es echamen e ligado al p oblema de la legi imidad del pode " (271). En la his o ia epublicana de Amé ica La ina la ins i ución ha exis- ido débilmen e, como ins umen o pa a acili a el eje cicio del pode . Debemos pasa de la polí ica como a e del pode a la polí ica como a e del bien común (273). Es, lo que José Luis Gómez-Ma ínez ha señalado, e i iéndose la Amé ica La ina de la "independencia", como un aspaso undacional de la op esión española a la op esión de una clase dominan e e inconscien e de los bene icios de una e dade a "libe ación" (Con e encia). Como p oyec o espe anzado , nos dice Ainsa, la u opía debe segui p econi- zando un pensamien o de up u a, al iempo que debe sospecha de los pode es es ablecidos y de las o odoxias ideológicas ( 183). En nues o iempo -se asume- esa o odoxia es la neolibe al. No po lo que iene de eo ía ce ada sino po su ca- ác e a alis a que la con unde con un o den na u al. Según Hugo Biagini, es a ideología se p esen a a sí misma como espon ánea e ine i able, basada en leyes inmu ables (229). Po o o lado, no exis e azón alguna pa a acep a un nue o cambio y un nue o o den enunciando a una pa icipación más jus a en esa din ámica que sólo bene icia a unos pocos en el mundo. Como obse ó el p opio We o e iéndose al me cado cul u al en B asil, "somos económicamen e ma ginales den- o de nues o p opio me cado" ( 41 ). Es, en es e momen o, donde apa ece un iejo ac o en la nue a dispu a: el Es ado, su necesidad o su incon eniencia pa a sal a la di e sidad cul u al y legisla sob e las a ogan es leyes del me cado. A ilo Bo ón apo a algunos da os que, como un caballo de T oya, lle an consigo su p opia in e p e ación: a) el gas o públi- co en Eu opa aumen ó en los úl imos 20 años, mien as en Amé ica La ina, aun sien- 164 A auca ia N o. 11 do de los más bajos, disminuyó po azones de "ajus es"; b) en los úl imos 15 años la población adolescen e disminuyó 2 cm de su es a u a; y c) Ja p opues a de aplica la Tasa Tobin2 a las ansacciones in e nacionales (72). Con ello, se pod ía accede a la "economía bilingüe" -como la llama Melia-, en la que el me cado y la solida idad no ue an excluyen es ( 109). El iesgo que pueden co e es os pensado es es ecae en la ampa que De ida cues ionó hace ya iempo: los pa es de opues os. No sólo po que pudiese se una ilusión es uc u alis a, sino -sob e odo- po que es pa e del juego de las ideologías dominan es. Po ejemplo, bas a ía con menciona b e emen e la his o ia de los me cados. Ve íamos que en el pasado lejano és os ope a on como pode osos medios de di usión cul u al, desde los an iguos enicios has a los na egan es eu o- peos del siglo XVI, pasando po la u a de la ceda que unía Xi'an con Roma. Pe o ambién ue un pode oso mo o de des ucción, de conquis a, abuso y mue e en odos los sen idos de la palab a. Es deci , que no se a a de un en e me a ísico o de na u aleza cósmica sino, en odo caso, de ese se ambiguo y con adic o io que es el se humano. Al igual que con la ene gía a ómica, se pueden espe a los esul a- dos más an agónicos. Como siemp e, odo depende de su conciencia mo al; no de su in eligencia. Hacia una mundialización humanis a es un lib o he e ogéneo, de una lec u- a ápida y a apan e; un lib o que disc epa consigo mismo y lo ha á, sin duda, con un lec o consecuen e. Los más lúcidos -conje u o-, no i án en busca de una e - dad o de alguna e elación; ampoco busca án da os que con i men sus p ejuicios ideológicos (pa a es os o os, el lib o iene con aindicaciones). Se ecomienda sólo pa a lec o es en el más amplio sen ido de la palab a, ya que, sin duda, se e án es- imulados en su p opia e lexión, en el acue do o en la disc epancia. Sólo po es o, Hacia una mundialización humanis a cumple con la unción más u gen e y más impo an e de una p oblemá ica apasionan e: la oma de concien- cia de nues o iempo. Bibliog a la GóMEZ · MARTÍNEZ, JosE Luis (2004) La enc ucijada del camb io: Simón Bolí a en e dos pa adigmas . Con e encia, Mon e ideo. G UT IÉRREZ, G11sTAVO (l 999) Teología de la libe ación. Ediciones Sígueme, Salamanc a. 2 Si se pusie a un impues o del 0,5% a las ansacciones especula i as in e nacionales, se ob end ían po año 200.000 millones de dóla es, el equi alen e a dos planes Ma shall pa a comba i la pob eza en el mundo. Hacia una mundialización humanis a 165 MoNTIEL, EDGAR (coo dinado ) (2003): Hacia una mundia/i¡,ación humanis a. Pa ís, Ediciones UNESCO. PRANDI, REGINALDO (1996) Pe a da magia, longe da polí ica. En A ealidade social das eligioes 110 B asil: eligii o, sociedade e polí ica. Ed An onio Fla io de Oli ei a Pic ucci and P andi . Sao Pablo, Huci ec. 93-105. VARGAS LLOSA , ÁLVARO: MONTANER, CARLOS ALBERTO; MENDOZA, PUNO APULEYO (2001) Manual del pe - ec o idio a La inoame icano. Ba celona, Plaza y Janés, Edi o es S. A ..