Construcciones mudéjares de la campiña onubense y su repercusión en Hispanoamérica
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CONSTRUCCIONES MUDEJARES DE LA CAMPIÑA ONUBENSE Y SU REPERCUSION EN HISPANOAMERICA por JUAN MIGUEL GONZÁLEZ GÓMEZ La campiña onubense constituye un vasto espacio geográfico delimitado por el Aljarafe sevillano, el río Guadiana, los montes del Andévalo y el Océano Atlántico. Comprende la mayor parte de la Tierra Llana de Huelva; comarca fuertemente individualizada en el orden geográfico, histórico y artístico dentro del contexto de la Andalucía occidental. En el aspecto histórico la personalidad de la comarca radica en la extensa implantación del régimen señorial. Los señoríos jurisdiccionales afectaron a todos los pueblos de la Tierra Llana desde fines del siglo XIII hasta el XIX. Cinco familias nobles se repartían el territorio: los Zúñigas, por un lado, poseían las villas de Ayamonte, La Redondela y Lepe; otra rama del linaje detentaba Gibraleón y Cartaya; los Guzmán ostentaban el condado de Niebla, los Portocarrero eran señores de Moguer y los Silva tenían participación en la jurisdicción señorial de Palos junto con los Zúñiga y Guzmán. Solamente Hinojos, Manzanilla, Escacena del Campo y Paterna del Campo pertenecían al concejo de Sevilla. El comercio y la población aumentaron durante los siglos de la Baja Edad Media. 1 La prosperidad económica y demográfica 1 Para una más amplia consulta sobre los aspectos señoriales, sociales y económicos de la compañia onubense remitimos a los trabajos de Collantes de Terán, Antonio; González Gómez, Antonio; González Jiménez, Manuel; y Ladero Quesada, Miguel Angel en: Huelva en la Andalucía del siglo XV. Huelva, 1976. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
382 JUAN MIGUEL GONZÁLEZ GÓMEZ repercutió en la actividad constructora. Se levantaron iglesias, conventos, ayuntamientos y casas. En estas obras mudéjares intervinieron maestros alarifes de la comarca. En Niebla, por ejemplo, no había aljama pero sí familias aisladas de mudéjares cuyo numero aumentó a fines del siglo XV con los moros traídos por el duque de Medina Sidonia desde Casares. 2 Estos imprimieron en la campiña onubense determinadas peculiaridades arquitectónicas . Algunas de estas notas distintivas pasaron a América a través de los pasajeros y de los miembros de las órdenes mendicantes que marcharon a las Indias ' entre los cuales jugaron un papel decisivo los alarifes locales y los frailes especializados en la construcción, que adoptaron el estilo mudéjar —de materiales pobres: ladrillo, cerámica, madera y yeso— como manifestación artística acorde con su espiritualidad, basada en la pobreza. 2 Collantes de Terán, Antonio: El inundo ur b ano, en «Historia dc And a -lucía III. Andalucía del Medievo a la Modernidad (1350-1504)». Barcelona, 1980. i -á. 261. 3 Sobre la emigración a América tratan Rubio y Moreno, Luis: Pasajeros ca Indias. Catálogo metodolog v;., de las informaciones y licencias de los que allí pasaron, existentes en el Archivo General de Indias. Siglo primero de la colonización cle América, 1492-1592, tomo 1, Madrid, 1930. Bermúdez Plata, Cristóbal,- Catálogo de Pasajeros a Indias durante los siglos XVI, XVII y XVIII, vol. I (1509-1534).Sevilla, 1940. — Boyd-Bowman, Peter: La emigración peninsular a A;xzérica, 1520 a 1539, en «Historia mexicana», vol. XIII, núm. 50, 1963, págs. 165-192; Indice geobiográfico de cuarenta mil pobladores españoles de América en el siglo XVI, tomo 1, 1493-1519, Bogotá, 1964; tomo II, 1520-1539: La procedencia de los españoles de América, 1540-1559, en «Historia mexicana », vol. XVIII, 1, núm. 65, 1967, págs. 37-71; La emigración española a América, 1560- 1579, en «Studia Hispanica in Honorem R. Lapesa», vol. II, Madrid, 1974, págs. 123-147; Patterns of Spanish Emigration to the Indies, 1579-1600, en «The Ame. - ricas», XXXIII, Washington, 1976, págs. 78-95; Patterns of Spanish Emigration to the Indies until 1600, en «The Hispanic American Historical Review», vol. 56, núm. 4, Durham, N. C., 1976, págs. 580-604. — Móner, Magnus: La emigración española al Nuevo Mundo antes de 1810. Un informe del estado de la investigación, en «Anuario de Estudios Americanos», tomo XXXII. Sevilla, 1975, págs. 43-131. — González Gómez, Antonio: Moguer en la Baja Edad Media (1248-1538). Huelva, 1977, pág. 166, resefia que un alarde confeccionado en Moguer, el año 1502, es calificado de imperfecto porque muchos moradores estaban en la Indias y en otros puertos, y, en 1508, en una relación sobre la villa de Palos, se informa que esta localidad de la campiña onubense se despoblaba por la emigración de gran parte de su vecindario a América. Prieto Moreno, Manuela: Marinería y emigración onubense a América en el siglo XVI, en «Primeras Jornadas de Andalucía y América », 1981, tomo I, págs. 265-276. Y Gozálvez Escobar, José Luis: Huelva y América. La emigración onubense en las fuentes locales, siglos XVI - XVIII, en «Primeras Jornadas de Andalcela y Américas,, 1981, tomo I, págs. 279-354. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
ACTAS II JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA 383 Los ejemplares onubenses más notorios para el estudio comparativo entre las edificaciones mudéjares de la campiña de Huelva e Hispanoamérica son las ermitas de la Virgen del Valle y de San Sebastián en La Palma del Condado, el monasterio de Santa Clara de Moguer, la capilla bautismal de la iglesia parroquial de Ntra. Sra. de la Asunción de Almonte, el templo conventual de San Francisco y la prarroquial de Ntra. Sra. de las Angustias en Ayamonte. Precisamente, el modelo de templo ayamontino — presbiterio cubierto con techumbre mudéjar— alcanzó una gran difusión en América. Se encuentran ejemplares en Colombia, Ecuador y Perú. 1. ERMITA DE LA VIRGEN DEL VALLE. LA PALMA DEL CONDADO En el borde izquierdo del antiguo camino real de Sevilla- Huelva, se halla enclavada, dentro del blanco caserío de La Palma del Condado, próximo a la parroquial, la ermita de la Virgen del Valle. Se trata de un interesante ejemplar de la arquitectura mudéjar sevillana. Angulo Iñiguez la cataloga, entre las iglesias con capilla mayor morisca, como obra del siglo XV muy avanzado. El buque del templo adopta el esquema parroquial sevillano. Presenta, por tanto, tres naves. La central, más alta y ancha que las laterales, luce una techumbre lígnea en forma de artesa con tirantas. Por el contrario, las laterales se cubren con sendos colgadizos. Precisamente, en las arquerías divisorias de naves destacan los arquillos ciegos de las albanegas (Lam. 1). Estos arcos apuntados con la convexidad hacia el interior prosperan como elementos ornamentales. Aparecen en distintos monumentos. Por ello, podemos observarlos en las torres de San Vicente, de Avila; y en • la actual provincia onubense, en la iglesia mayor de San Pedro apóstol de Huelva y en La Rábida. Sin embargo, tiene su interés el 4 Ángulo Iñiguez, Diego: Arquitectura mudéjar sevillana de los siglos XIII, XIV y XV. Sevilla, 1932, págs. 102-104. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
384 JUAN MIGUEL GONZÁLEZ GÓMEZ que, gracias a los ecos medievales del setecientos, surjan nuevos ejemplos en el mismo México. En la ermita palmerina que nos ocupa recibe culto, como titular de la misma, la Virgen del Valle, patrona de la localidad. ' De ahí que su fábrica haya recibido siempre, por parte de los fieles, especiales atenciones. - Que esto es cierto lo prueban las pinturas murales del siglo XVI aparecidas en 1980, bajo el encalado, al ejecutarse ciertas mejoras en el sagrado recinto. 7 2. ERMITA DE SAN SEBASTIÁN. LA PALMA DEL CONDADO En la Baja Edad Media ya se invocaba a San Sebastián en todo el orbe cristiano como especial protector contra la peste, la más terrible de las epidemias, que diezmaba las poblaciones de Occidente. Además existía, en aquella época, la creencia generalizada de que quien contemplase su efigie, al igual que la de San Cristóbal, no moriría aquel mismo día. s Razones éstas que motivaron la construcción de la ermita de San Sebastián, por devoción popular, en las afueras de La Palma del Condado, junto al camino real que conduce a Niebla. 9 En 1949 pasó a propiedad particular. lo Actualmente se utiliza como almacén de neumáticos. Esta edificación mudéjar, reformada en época barroca, pre- 5 Ibídem. 6 González Gómez, Juan Miguel - Carrasco Terriza, Manuel Jess • Escultura Mariana Onubense. Huelva, 1981, págs. 419-420. 7 González Gómez, Juan Miguel: Pinturas murales del siglo XVI en el condado de Niebla, en «Actas del IV Congreso Español de Historia del Arte ». Zaragoza, 4 y 8 de diciembre de 1982 (En prensa) . 8 Santos sanadores. Barcelona, 1948, pág. 35. 9 Portfolio fotográfico de España. Andalucía. Provincia de Córdoba - h uelva. Barcelona, s.a. Una lámina reproduce exteriormente la ermita de San Sebastián de la Palma del Condado. El comentario a pie de foto recoge que fue «erigida por la devoción popular al Santo mártir, no tiene ninguna significación artística considerada». 10 Archivo de Protocolos de La Palma del Condado. Protocolo núm. 101, tomo I, año 1949, fols. 237 a 241, Incluye una escritura de compra-venta, otorgada el 4 de febrero de 1949 ante don Francisco Gordillo Díaz, por la cual el párroco. don Paulino Chaves Castaño, vende la antigua ermita de San Sebastián de esta villa, previa autorización del Arzobispado de Sevilla, a don Rafael Salas López por un importe de 30.000 ptas. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
ACTAS II JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA 385 senta tres naves que desembocan por la cabecera en sendas capillas rectangulares. El total resultante se cubre con tosca techumbre de madera. Cada arquería divisoria de naves abarca dos arcos apuntados, enmarcados en alfices, que apean sobre pilares ochavados (Lám. 2). Estos pilares de sección octogonal eran de uso común en las construcciones domésticas del antiguo reino de Sevilla. Buena prueba de ello, nos ofrecen, entre otros, el claustro de los muertos del monasterio de San Isidoro del Campo, en Santiponce (Sevilla); y en la campiña onubense, los del monasterio de Santa María de La Rábida, en Palos de la Frontera; el del monasterio de Santa María de Gracia, en Huelva; y el del exmonasterio de Ntra. Sra. de la Luz, en Lucena del Puerto. Por ello, la utilización de dichos ele -mentos de sostén en la ermita de San Sebastián de La Palma del Condado constituye una notable excepción en la arquitectura religiosa del momento. 1 Sin embargo, los pilares ochavados, tan escasamente usados en iglesias andaluzas, tuvieron una gran repercusión en posteriores construcciones americanas. Así sabemos que este tipo de pilar fue empleado en la primitiva catedral de México y en la Capilla Real de Cholula. 12 3. CAPILLA BAUTISMAL DE LA IGLESIA PARROQUIAL DE NTRA. SRA. DE LA ASUNCIÓN. ALMONTE La capilla bautismal de la parroquia de Almonte, de marcada autonomía espacial, es otro humilde ejemplar de la arquitectura gótico - mudéjar en Andalucía. El recinto, de sólida cubicidad, se cubre con bóveda de crucería. La datación de esta pieza a juzgar por su regular morfología arquitectónica y por la ornamentación interior, descubierta durante la restauración efectuada en ella el pasado año de 1976 zócalo de pintura mural, desa- 11 Ángulo Iñiguez, Diego: Arquitectura mudéjar seviliana..., op. cit., pág. 117. 12 Ángulo Iñiguez, Diego: Historia del Arte Hispanoamericano. Barcelona- Buenos Aires, 1945, tomo I, pág. 188. (25) II UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
386 JUAN MIGUEL GONZÁLEZ GÓMEZ parecido en la mencionada reforma, y pie de una pila bautismal de cerámica vidriada con decoración de santos e hipocampos en relieve 14 — puede fijarse hacia 1500. La breve silueta del baptisterio, de sobrios perfiles, se avista claramente desde el exterior del templo al quedar adosada a la nave izquierda del mismo. En su parca decoración vibra la vigorosa plástica de las almenas trapezoidales que coronan externamente la capilla, acentuando su cúbico y escueto volumen (Lán. 3). Es obvio el influjo de estas almenas trapezoidales, interpretadas por el profesor Angulo Iñiguez como una variante de las almenas escalonadas andaluzas, en México. Así, reaparece en la iglesia del convento de Huejotzingo. 15 4. MONASTERIO DE SANTA CLARA. MOGUER El monasterio de Santa Clara de Moguer es uno de los ejem -plares más significativos de la arquitectura medieval andaluza. Fue fundado por el almirante mayor de Castilla, Alonso Jofre Tenorio, en 1337. 16 Se caracteriza arquitectónicamente por su aspecto de baluarte, por sus enormes dimensiones y por su sobriedad ornamental. Todo ello pregona su pasado esplendor. En el cenobio han morado tres órdenes religiosas. Desde su fundación hasta 1903 fue habitado por las monjas clarisas. A partir de 1902 y hasta 1955 ocuparon el edificio las Esclavas Concepcionistas. Por último, desde 1956 a 1975, residieron en él los 13 González Gómez, Juan Miguel: i'iutcra mural gótica -,nudéjar eo los lugares colombinos, en «Actas del I Congreso de Historia de América ». Córdoba, diciembre, 1976, tomo II, págs. 229-247. 14 Hernández Díaz, José - Sancho Corbacho, Antonio - Collantes de Terán, Francisco: Catálogo Arqueológico y Artístico de la Provincia de Sevilla. Sevilla, 1943. tomo II, pág. 296, fig. 467. Reproduce otro ejemplar de la parroquial de Santiago el Mayor, de Castilleja de la Cuesta, fechado hacia 1500. — Carrasco Terriza, Manuel Jesús: La capilla bautismal de la iglesia parroquial de Almonte (Huelva), en «Actas del Simposio sobre la proyección del Arte Español en América y Filipinas». Universidad de La Rábida, agosto 1977 (En prensa). 15 Angulo Iñiguez, Diego: Arquitectura mudéjar sevillana..., op. cit., pág. 137; e Historia del Arte Hispanoamericano, op. cit., págs. 142 y 207. 16 ViIaplana Montes, Maria Asunción: La colección diplomática de Santa Clara de Moguer, 1280-I483. Sevilla, 1975. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
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388 JUAN MIGUEL GONZÁLEZ GÓMEZ b) La antigua enfermería de las clarisas de' Moguer es un amplio pabellón mudéjar de doble planta. Cada planta se divide en dos naves gracias a una arquería central, compuesta por siete arcos, peraltados y enmarcados en alfices, sobre columnas di mármol (Láms . 5 y 6) . La base métrica, topológica y constructiva del conjunto nos permite catalogarla como obra mudéjar de la décimo sexta centuria. Sus arquerías ratifican la datación apuntada, ya que son semejantes a las del claustro del convento onubense de Santa María de Gracia, fundado en 1510. 20 Estas arquerías trascienden a otras construcciones colombian as . Así las hallamos en el patio de la casa del capitán Suárez Rendón y en el patio de la antigua residencia de la Compañía de Jesús en Tunja. 21 5. AYAMONTE En casi todas las iglesias mudéjares andaluzas —salvo en casos excepcionales como el de Santa Ana de Sevilla, San Antón de Trigueros (Huelva) y Santa Clara de Moguer— se renunció al abovedamiento total del templo. De esta forma, triunfó la carpintería morisca en las cubiertas de las naves, mientras que los ábsides adoptaban el sistema abovedado de nervaduras góticas. En el presbiterio, la parte más sagrada del edificio, se impone el gótico. En consecuencia, la capilla mayor se cubre con bóveda gótica, elemento arquitectónico típicamente cristiano. No obstante, en las zonas de mayor influjo mudéjar se transforman los ábsides. Por ejemplo, en el Aljarafe se sustituyeron las cabeceras gótico -poligonales de las iglesias por otras de planta cuadrada con cubierta de madera. Según Torres Balbás, en las zonas rurales, donde no 20 Archivo de las Agustinas de Huelva. Nuevo libro de actas de las elecciones de las M. Rvdas. MM. Prioras en este convento de Santa María de Graci u . de la Orden de Ntro. P. San Agestín, que sustituye al desaparecido en los tristes sucesos del año 1936, cuando la quema de este convento el día 20 de julio del citado año, págs. 1-2. — González Gómez, Juan Miguel: Arquitectura de los siglos XVII y XVIII en la Tierra Llana de Huelva. (Tesis doctoral en vías de publicación) . 21 Ángulo Iñiguez, Diego: Historia del Arte Hispanoamericano, op. cit., págs. 570-571. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
ACTAS II JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA 389 llegan los canteros cristianos, se dan estas capillas mayores de planta cuadrada, copia de las qubbas islámicas —rábitas y sepulcros de santones— usuales en la comarca y cuya tradición conservan en la Península Onubense: La fontanilla o aguada de Palos de la Frontera y el humilladero de la Virgen de la Cinta en Huelva. 22 En cambio, en los centros urbanos más importantes siguen construyéndose las cabeceras de los templos en estilo ojivel durante los siglos XV y XVI. En la campiña onubense existen dos importantes edificaciones religiosas cubiertas totalmente con techumbres mudéjares. Se trata de la iglesia conventual de San Francisco y de la parroquial de Ntra. Sra. de las Angustias de Ayamonte. Sobre el particular, puntualizábamos líneas atrás que el modelo de los mencionados templos ayamontinos — capilla mayor con cubierta mudéjar -- tuvo gran repercusión en Canarias e Hispanoamérica. 5.1. Iglesia de San Francisco. Ayamonte El antiguo convento de San Francisco de Ayamonte fue fundado en 1527 por Francisco de Zúñiga y por su mujer, Leonor de Manrique, marqueses de Ayamonte. 24 En su templo nos interesa muy especialmente la capilla mayor, ya que cubre su planta cuadrada con armadura ochavada (Lám. 7). El tránsito del cuadrado al octógono se efectúa gracias a cuatro pechinas en forma de abanico. Su decoración de lacería se enriquece en el almizate. Esta cubierta ha sido catalogada como obra de la primera mitad del siglo XVI, aunque las pechinas, labradas en madera, quizás correspondan a una adición del siglo XVIII. 25 22 Torres Balbas, Leopoldo: Arte almohade, Arte nazarí. Arte mudéjar. ,*Ars Hispaniaen. Madrid, 1949, vol. IV, pág. 288. 23 Fraga González, Maria del Carmen: La arquitectura mudéjar en Ccrizartrrs. Santa Cruz de Tenerife, 1977. 24 Ortega, Angel: La Rábida. Historia documental crítica. Sevilla, 1926, tomo IV, págs. 34-35. 25 Amador de los Ríos, Rodrigo: Huelva. Barcelona, 1891, pig. 650. — Fraga. González, María del Carmen: Arquitectcra mudéjar en la Baja Andalucía, Santa Cruz de Tenerife, 1977, pág. 212. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
390 JUAN MIGUEL GONZÁLEZ GÓMEZ 5.2. Iglesia Parroquial de Las Angustias. Ayamonte La iglesia de Ntra. Sra. de las Angustias es la segunda parroquial de Ayamonte. Se trata de una obra bastante avanzada en el quinientos. 26 El templo consagrado a la V irgen de las Angustias, patrona de la localidad, ha sido objeto de constantes mejoras a través del tiempo por parte de los devotos. Precisamente, el informe de la visita canónica de 1704 abunda sobre el particular. Anota que el tesoro artístico de la parro -quial del Divino Salvador era inferior al de las Angustias porque «no ay indiano que no haga viaje o resida en Indias, vecino de esta ciudad que no remitan o traigan alguna ataja preciosa» a esta última. 27 Sin embargo, el mismo documento nos facilita también ciertos datos sobre las cubiertas de la iglesia parroquial de las Angustias de Ayamonte. Amén de apuntar la ubicación del citado templo «en lo más llano y parte más florida de la ciudad», 2 acomete la pormenorizada descripción de su fábrica. De esta forma, sabe -mos que la capilla mayor es «por su gran capacidad y dilatación, hermosísima con su media naranja correspondiente de bóveda - , cuia superficie tiene contigua por más firmeza y maior esplendor, otra superficie o techumbre de madera labrada a lazos con gran primor y dorada con bastante perfección y firmeza para la duración del dorado». 29 En efecto, la capilla mayor de la parroquial ayamontina que estudiamos, de planta cuadrada, acaba en testero plano y luce una riquísima armadura ochavada sobre pechinas que, según Matia del Carmen Fraga, es la más interesante de cuantas existen de este tipo en la actual provincia de Huelva. 30 El arrocabe está compuesto por dos frisos, solera y estribo, cuyo único tema decorativo, casetones centrados por rosetas, in- 26 Angulo Iñiguez, Diego: Arquitectura mudéjar sevillana..., oh. cit., pág. 114. 27 (A) rchivo del (P) alacio (A) rzobispal de (S) evilla: Libro de visitas núm. 11. Cuadernillo 39. Ayamonte, 1704, febrero, 3. 28 A.P.A.S. Ibídem. 29 A.P.A.S. Ibídem. 30 Fraga González, María del Carmen: Arquitectura mudéjar ens la Baja Andalucía, op. cit., pág. 212. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
ACTAS II JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA 391 vade hasta los cuadrantes. La armadura, apeinazada, presenta la típica labor de lacería. Pequeñas variantes distinguen el almizate de los ocho faldones. El harneruelo ostenta ruedas de ocho alfar - dones y los paños, en cambio, de diez, formando en los vértices estrellas de cinco puntas (Lám. 8), En la cubierta, totalmente policronada, se combinan el encítado mudéjar con los casetones renacentistas. Disposición de elementos ornamentales muy significativa para la datación de esta obra. Datación que parecen confirmar los triángulos planos, concebidos a guisa de pechinas, cuya lacería sigue el dictamen de la décimosexta centuria. En definitiva, este ejemplar prueba sobra -damente el esplendor alcanzado en aquel momento por la carpintería de lo blanco en Andalucía. Tras el terremoto de 1755 debió ser restaurada. Por entonces, debieron fijar el arrocabe para contener el desplome de la cubierta. Colocaron la tiranta de hierro hoy existente. Y renovaron su policromía. Razón, esta última, por la que Amador de los Ríos repara en su flamante aspecto. 3 " Al igual que en las citadas iglesias ayamontinas —San Francisco y Ntra. Sra. de las Angustias— en Sudamérica, y muy especialmente en Colombia, Ecuador y Perú, hay templos que cubren su presbiterio con techumbres mudéjares. Así, entre otras, ostentan en la capilla mayor armadura del siglo XVI las siguientes iglesias colombianas: La Concepción de Bogotá, la Catedral, San Francisco, Santo Domingo y Santa Clara de Tunja, y la iglesia mayor de Pasto cuya cubierta nos recuerda las de San Francisco de Quito (Ecuador). Semejanza explicable por pertenecer Pasto, en aquella fecha, a la Audiencia quiteña. 32 Por último, debemos hacer notar que en Lima casi todas las iglesias conventuales del quinientos contaban con techumbres de lacería. Entre todas ellas, tan sólo la del monasterio de «Las Descalzas» (recoletas franciscanas) tuvo cubierta mudéjar sobre el pres- 31 Amador de los Rfos, Rodrigo: Huelva, op. cit., pág. 642. 32 Ángulo Iñiguez, Diego: Historia del Arte Hispanoamericano, op. cit., págs. 534, 539 y 547. — Marco Dorta, Enrique: Arte en América y Filipinas. HArs Hispariiae». Madrid, 1973, vol. XXI, págs. 61-62. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
392 JUAN MIGUEL GONZÁLEZ GÓMEZ biterio, desde 1602 hasta el seismo de 1746. 33 Lamentablemente, los terremotos destruyeron las techumbre de los templos limeños. Por ello, las ciudades peruanas menos azotadas por los movimientos sísmicos son las únicas que conservan sus iglesias con cubiertas mudéjares. Es el caso de la villa de Ayacucho, cuya iglesia de Santa Clara ofrece sobre el presbiterio una interesante armadura ochavada con fórmulas transitivas entre la decoración mudéjar y la renacentista. 34 33 Bernales Ballesteros, Jorge: El mudejarismo de la Ciudad de los Reyes, en «Homenaje al profesor Carriazor. Sevilla, 1972, tomo II, págs. 73-74. 34 Ángulo Iñiguez, Diego: Historia del Arte Hispanoamericano, op. cit., págs. 663-664, Iám. XVI. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA