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El papel del emprendimiento en la desigualdad regional de la Unión Europea. Un análisis de convergencia

Fernández Mesta, Alejandro

Abstract

Conceptos como desigualdad, emprendimiento y convergencia son comunes en la literatura económica especializada. El objetivo fundamental de este trabajo consiste en relacionar los tres y comprobar si el emprendimiento afecta positiva o negativamente a la desigualdad y, por tanto, si se trata de un factor que favorece, o no, la convergencia en desigualdad entre las regiones de la Unión Europea. Para ello, se empleará un modelo econométrico de efectos fijos y la metodología de la Beta convergencia y Sigma convergencia, para el periodo de tiempo comprendido entre 2009 y 2018. Las variables seleccionadas incluyen al coeficiente Williamson, como proxy de la desigualdad y la tasa de autoempleo, como proxy para el emprendimiento. Los resultados parecen indicar que existe Beta convergencia, pero no Sigma convergencia y que esta proxy de emprendimiento ayuda a disminuir la desigualdad.

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Índice Abstract ................................................................................................................................ 3 1. Introducción .................................................................................................................. 4 2. Fundamentos teóricos .................................................................................................. 5 2.1 El Emprendimiento ................................................................................................... 5 2.2 La Desigualdad económica ...................................................................................... 7 2.3 Desigualdad y emprendimiento ................................................................................ 9 3. Metodología y datos ................................................................................................... 11 3.1 La convergencia económica como herramienta metodológica .............................. 11 3.2 La Beta y Sigma convergencia ............................................................................... 14 3.3 Variables del estudio .............................................................................................. 15 4. Resultados y discusión ............................................................................................... 18 4.1 Resultados Beta convergencia y Sigma convergencia ........................................... 18 4.2 Resultados modelo econométrico ........................................................................... 21 5. Conclusiones y limitaciones ....................................................................................... 22 Bibliografía ......................................................................................................................... 24 Webgrafía ........................................................................................................................... 29 Anexo 1 ............................................................................................................................... 30 3 Abstract Conceptos como desigualdad, emprendimiento y convergencia son comunes en la literatura económica especializada. El objetivo fundamental de este trabajo consiste en relacionar los tres y comprobar si el emprendimiento afecta positiva o negativamente a la desigualdad y, por tanto, si se trata de un factor que favorece, o no, la convergencia en desigualdad entre las regiones de la Unión Europea. Para ello, se empleará un modelo econométrico de efectos fijos y la metodología de la Beta convergencia y Sigma convergencia, para el periodo de tiempo comprendido entre 2009 y 2018. Las variables seleccionadas incluyen al coeficiente Williamson, como proxy de la desigualdad y la tasa de autoempleo, como proxy para el emprendimiento. Los resultados parecen indicar que existe Beta convergencia, pero no Sigma convergencia y que esta proxy de emprendimiento ayuda a disminuir la desigualdad. Concepts like inequality, entrepreneurship and convergence are usual topics for academic papers in Economics. The main goal of this paper is to try to connect them and assess if entrepreneurship has a positive or negative effect over inequality and therefore, if it is a driver, or not, for the convergence of inequality at the regional level in the European Union. For this purpose, an econometric model of fixed effects and the methodology of Beta and Sigma convergence will be used for a period of time comprised between the years 2009 and 2018. The selected variables include the Williamson coefficient as a proxy for inequality and self-employment rate as a proxy for entrepreneurship. The results appear to indicate the existence of Beta convergence, although there is not Sigma convergence and that this entrepreneurship proxy reduces inequality. Palabras clave: Emprendimiento, desigualdad, Beta convergencia, Sigma convergencia Key words: Entrepreneurship, inequality, Beta convergence, Sigma convergence 4 1. Introducción En la actualidad no es difícil encontrar en discursos políticos o en campañas electorales el apoyo al emprendimiento. La importancia de este en los últimos tiempos no ha hecho más que aumentar y, con ello, los artículos especializados sobre el mismo. Una rápida búsqueda en los principales portales académicos nos ofrece multitud de estudios sobre emprendimiento y cómo este puede servir para impulsar la economía y mejorar la situación de los ciudadanos (Aceytuno et al., 2020; Moirangthem y Nag, 2021; Ragoubi y El Harbi, 2018). El emprendimiento ha sido analizado como factor fundamental del crecimiento y desarrollo económico desde hace décadas (Toma et al., 2014; Wennekers y Thurik, 1999) y ha entrado a formar parte de los análisis de convergencia económica (Fernández-Serrano, 2012), que desde los años 80 han sido impulsados por las herramientas matemáticas elaboradas por Robert Barro y Xavier Sala-i-Martín. Sin embargo, uno de los grandes debates que se ha abierto recientemente es el referente a su papel en la desigualdad económica. Diversos artículos como Alvaredo et al. (2017), Asteriou et al. (2014) o Atems y Shand (2018) indican una tendencia al aumento de las desigualdades en renta en diversos espacios geográficos, lo que hace pensar en la necesidad de un crecimiento más inclusivo. No es suficiente con crecer, si no que ese crecimiento llegue a los grupos más desfavorecidos. Puesto que el emprendimiento genera crecimiento, la cuestión sería, precisamente, cuál es su papel en la desigualdad. En este trabajo, se busca unir estos tres conceptos, convergencia, desigualdad y emprendimiento, empleando como variable de desigualdad el coeficiente Williamson, elaborado por Jeffrey Williamson en 1965. 1 Como medida para el emprendimiento se utilizará la tasa de autoempleo, a pesar de los problemas que esta puede tener para medirlo, como se comenta en Cuadros et al. (2021) y en Wennekers y Thurik (1999). En concreto, este trabajo de investigación busca comprobar si ha habido convergencia en las 1 Williamson, J. G. (1965). Regional Inequality and the Process of National Development: A Description of the Patterns. Economic Development and Cultural Change, 13(4), 1–84. https://doi.org/10.1086/450136 5 desigualdades en las regiones de la Unión Europea usando las herramientas de los estudios realizados por Barro y Sala i Martín. Este objetivo se complementa con un análisis econométrico para comprobar el efecto del emprendimiento sobre la desigualdad. Este estudio pretende aportar a la literatura existente un análisis de cómo afecta el emprendimiento a la desigualdad bajo una perspectiva regional europea, algo poco tratado, además de emplear la Beta convergencia y la Sigma convergencia para la variable de desigualdad para estudiar el periodo 2009-2018. Todos los datos han sido obtenidos de la base de datos de Eurostat. El estudio está organizado con una sección de fundamentos teóricos, donde se exponen los conceptos desigualdad y emprendimiento, analizando la relación entre ellos y los posibles efectos que el emprendimiento puede tener en los niveles de desigualdad. Seguida de esta sección, está la de metodología y datos, en la que se explica qué herramientas se emplearán para el estudio, en particular, se partirá del concepto de convergencia empleado en los estudios sobre crecimiento económico que llevan a la Beta convergencia y la Sigma convergencia. Se aplicará, además, un modelo econométrico de efectos fijos para comprobar la relación entre las variables objeto de estudio. La sección de resultados y discusión expone los hallazgos de emplear estas herramientas. Por último, el estudio se cierra con la necesaria sección de conclusiones, donde se exponen también las limitaciones de esta investigación. 2. Fundamentos teóricos 2.1 El Emprendimiento Existe cierta dificultad para elaborar una definición del término emprendimiento, y no se ha alcanzado una definición única (Toma et al., 2014; Lippmann et al., 2005), siendo común que se use políticamente este término para definir conceptos que no tienen nada que ver con el mismo. En Wennekers y Thurik (1999) se ofrece la siguiente definición de emprendimiento: 6 “El emprendimiento es la voluntad y habilidad manifiesta de los individuos, por su cuenta, en equipos, dentro y fuera de organizaciones ya existentes de: -Percibir y crear nuevas oportunidades económicas (nuevos productos, nuevos métodos de producción, nuevos esquemas organizativos y nuevas combinaciones de productosmercados). –Introducir sus ideas en el mercado, frente a la incertidumbre y otros obstáculos, al tomar decisiones sobre la localización, forma y uso de los recursos e instituciones.” Con esta definición, se puede diferenciar de un concepto similar como es el autoempleo o trabajo por cuenta propia, pudiendo coincidir en determinados casos, pero no siendo exactamente lo mismo, como se señala en Cuadros et al. (2021) y en Wennekers y Thurik (1999). La literatura sobre emprendimiento también es amplia, comentándose en Angulo- Guerrero et al. (2017) que Cantillon fue de los primeros en emplear el término emprendimiento y emprendedor, en su caso para referirse a personas autoempleadas y que asumen un riesgo y unos beneficios inciertos, y en Apertrei et al. (2019), se expone que Schumpeter también dio gran importancia a los emprendedores. En numerosos artículos, desde los años 80-90, se destaca cómo el emprendimiento ha cobrado una gran importancia dentro del ámbito académico y es un objetivo de muchos países promoverlo, al considerar que este es un requisito para una economía potente y dinámica y también una manera de lograr mejorar la situación social de los individuos (Aceytuno et al. 2020; Audretsch y Peña-Legazkue, 2012; Goel y Saunoris, 2020; Koveos, y Zhang, 2012; Moirangthem y Nag, 2021; Prieger et al., 2016; Ragoubi y El Harbi, 2018; Toma et al., 2014; Wennekers y Thurik, 1999). También varios artículos han resaltado su importancia al favorecer el crecimiento económico, como es el caso de Bosma et al. (2018) y Toma et al. (2014), e incluso la propia Comisión Europea ha reconocido la importancia e impacto positivo para la creación de empleo y el crecimiento económico, como se recoge en Cuadros et al. (2021), aunque en Angulo-Guerrero et al. (2017), se expone que en la Unión Europea el nivel de emprendimiento es relativamente bajo en general. Existen numerosas formas de medir el emprendimiento. Como se ha comentado antes, es complicado de cuantificar, pero se optará en este trabajo por la tasa de autoempleo, 7 asumiendo que esta puede no captar adecuadamente lo que es el emprendimiento (Atems y Shard, 2018). 2.2 La Desigualdad económica La desigualdad es un tema tratado en numerosos artículos, por ser de candente actualidad, señalándose en Lippmann et al. (2005) que lleva siendo un tema tratado en la Economía desde el inicio de esta ciencia social. No son pocos los artículos que afirman que la desigualdad de ingresos está aumentando considerablemente desde los años 80 en los países desarrollados (Aceytuno et al. 2020; Aghion et al., 2019; Alvaredo et al., 2017; Asteriou et al., 2014; Atems y Shand, 2018; Lang y Lingnau, 2015), destacando que en Alvaredo et al. (2017) se comenta cómo los ingresos del 50% inferior de la distribución de ingresos se han estancado en los países avanzados, aunque han crecido en países como China, sin alcanzar el nivel de los países avanzados, no obstante. Sin embargo, también se defiende la postura contraria en Sala-I- Martín (2006), argumentando que existe una tendencia a la convergencia entre países menos desarrollados y los más avanzados y una disminución de los índices de desigualdad de ingresos. A nivel regional europeo también se ha estudiado la convergencia entre regiones y la desigualdad, observando la tendencia de que entre países está disminuyendo (al considerar los países que pertenecieron al bloque comunista y el resto de los países de la Unión), pero a nivel regional e interno de cada país está aumentando entre unas regiones favorecidas y otras relegadas, siendo este fenómeno común en todos los países que forman parte de la Unión Europea (Lipps y Schraff, 2020). En los estudios sobre la desigualdad a nivel regional se han realizado interesantes avances en modelos, creando algunos que tienen en cuenta la movilidad entre países o regiones como en Piacentini (2014) o el efecto capitalidad (Díez-Minguela et al., 2020; Lipps y Schraff, 2020; Rodríguez-Pose y Storper, 2019), señalándose en Piacentini (2014) que las diferencias entre las regiones de un mismo país son menores que al compararse con las diferencias existentes dentro de una misma región, llegando Monfort (2020) a una 8 conclusión similar para los países de la Unión Europea, destacando en su artículo el caso de los países que formaban parte del antiguo bloque comunista, donde las diferencias entre regiones son más pronunciadas, generalmente entre las capitales y el resto de regiones. Díez-Minguela et al. (2020) comenta que las regiones capitales en el suroeste de Europa han acumulado población y riqueza y esto ha supuesto un aumento de la desigualdad y en Geppert y Stephan (2008), se llega a una conclusión similar, citando en su caso las regiones metropolitanas, aunque en su artículo se centra más en el efecto de atracción de estas regiones de los empleos mejor remunerados, no incidiendo tanto en la desigualdad. También resulta destacable la conclusión a la que llega Ezcurra (2019), que sostiene que la desigualdad dentro de un propio país es un componente de gran importancia en la desigualdad entre regiones de la Unión Europea, y también afirma, como en los otros artículos comentados, que la desigualdad entre las regiones que forman parte de la Unión Europea ha aumentado para el periodo en el que se fecha su estudio, de 1996 a 2010. En Parente (2019), se realiza un índice de desigualdad multidimensional, usando en su caso el Índice de Desarrollo Humano, llegando a la conclusión de que las regiones europeas que mejor se comportaban según el criterio de este índice eran Londres (lo incluye a pesar de que ya estaba iniciado el proceso para la salida del Reino Unido de la Unión Europea) y las regiones alemanas y escandinavas. Generalmente, la desigualdad se suele expresar con indicadores que emplean los ingresos de la población, existiendo múltiples indicadores para este propósito, cada uno con sus ventajas e inconvenientes. Se pueden citar, por ejemplo, el índice 80/20, la participación en los ingresos del 1% más rico o porcentajes más reducidos y también del 50% inferior en la distribución de ingresos, (Alvaredo et al., 2017; Piacentini, 2014). El índice de Gini es el más extendido, como se indica en Deininger y Squire (1996) y posee una interpretación sencilla, ya que oscila entre 0 y 1, siendo 0 la máxima igualdad y 1 la máxima desigualdad, aunque no está exento de problemas, destacando que no detecta si la desigualdad de ingresos está impulsada por los ingresos situados en lo más alto de la distribución o por elevados niveles de pobreza, centrándose más en los ingresos en el rango medio (De Maio, 2007; Halvarsson et al., 2018; Piacentini, 2014) o como se indica en Deininger y Squire (1996) que, como otras medidas agregadas, los cambios que se producen en el índice no muestran por qué se han producido, es decir, no muestran cuál ha sido el cambio en la distribución de ingresos que ha provocado el cambio en el índice de Gini. 9 Para el estudio que aquí nos ocupa, por desgracia, no ha sido posible calcular un índice de Gini a nivel regional europeo por la falta de datos, ya que los datos relativos a los ingresos de la población aparecen recogidos en la EU-SILC (encuesta de la Unión Europea sobre ingresos y condiciones laborales, por sus siglas en inglés), pero no son de libre acceso por ser información sensible, y los datos que recoge Eurostat sobre ingreso para regiones son insuficientes para elaborar cualquiera de esos índices. Por ello, se ha apostado por emplear el coeficiente Williamson, (expuesto por primera vez en Williamson (1965)), como en Díez- Minguela et al. (2020), pero construido a nivel regional, en lugar de a nivel país como el artículo, estando explicado en la parte de Metodología y datos el proceso de construcción. Este coeficiente también varía entre 0 y 1, coincidiendo también en la interpretación con el índice de Gini, ya que 0 representa la máxima igualdad y 1 la máxima desigualdad. 2.3 Desigualdad y emprendimiento Una vez comentados los conceptos de desigualdad y emprendimiento, se pasará a evaluar la literatura que estudia la relación entre ambos. En este sentido, resulta relevante comentar que la dirección encontrada no es unívoca, sino bidireccional. Se trata, por tanto, de una relación muy compleja que hace aún más necesario seguir investigando. En este sentido, por su utilidad en este estudio, se destacarán ambos tipos de relaciones presentadas en la literatura. De esta manera, respecto al vínculo desigualdad-emprendimiento, en varios artículos se expone que existe una relación positiva al considerar los efectos que provoca la desigualdad sobre el emprendimiento, como en Packard y Bylund (2018) y Pathak y Muralidharan (2018), llegándose a la conclusión de que la desigualdad incrementa la posibilidad de que los individuos sean emprendedores. En esta línea también están Goel y Saunoris (2020), al sostener que en países con bajo emprendimiento y alta desigualdad, ésta puede convertirse en un impulsor del primero, en lugar de perjudicarlo, defendiéndose también estos planteamientos en Xavier-Oliveira et al. (2015). En Lippmann et al. (2005), también se defiende que niveles moderados de desigualdad favorecen el emprendimiento. 10 No obstante, parece claro que el debate en este tema está lejos de haber terminado y hay estudios que llegan a conclusiones distintas. En Jung et al. (2018) explica que la desigualdad tiene efectos negativos sobre el emprendimiento, y que este tiene un papel muy importante en la economía de las regiones, teniendo en Aceytuno et al. (2020) conclusiones similares de que la desigualdad tiene efectos negativos sobre el emprendimiento. En Ragoubi y El Harbi (2018), por otra parte, se incide en que la desigualdad tiene un efecto positivo sobre el emprendimiento, y que ante aumentos de desigualdad el emprendimiento aumentará también, pero hasta cierto límite, ya que elevados niveles de desigualdad pueden dificultar la creación de empresas, siendo por ello su relación en forma de U invertida. También expone que los emprendedores tienden a ahorrar más y ello puede ser el motivo por el que aumenta la desigualdad. En Auguste (2021), también se sostiene la existencia de una relación en forma de U invertida y que la desigualdad fomenta el emprendimiento hasta determinado nivel. Por otra parte, en otros artículos se estudia el efecto que tiene el emprendimiento sobre la desigualdad, como en Lewellyn (2018), en el que se expone que el emprendimiento aumenta la desigualdad, llegándose a afirmar en este artículo que no tiene efecto global positivo, manteniendo también esta conclusión en Cagetti y De Nardi (2006). En Lecuna (2020), se llega a la conclusión contraria, de que la actividad emprendedora mejora el índice de Gini a nivel país, por tanto, disminuye la desigualdad, manteniendo también Apertrei et al. (2019) que el emprendimiento reduce la desigualdad. En Gawel (2020), se expone que el efecto directo del emprendimiento sobre la desigualdad es limitado, pero tiene el efecto indirecto de generar empleo, que reduce la desigualdad. En Atems y Shand (2018) se hace una reflexión muy interesante, comentando que existe una relación positiva entre emprendimiento y desigualdad, y aunque el emprendimiento tiene efectos positivos sobre el crecimiento económico, la desigualdad genera efectos negativos sobre el mismo, por lo que los avances que se produzcan gracias al emprendimiento pueden ser anulados por el efecto adverso de la desigualdad sobre el crecimiento económico, llegándose a una conclusión similar en Ragoubi y El Harbi (2018), afirmando estos autores que se deberían realizar políticas favorables al crecimiento económico, no al emprendimiento per se, por los efectos que éste puede provocar sobre la desigualdad, mientras que en Patel et al. (2021) se llega a una conclusión distinta, 17 Eurostat de otros que sirvan para el propósito de este trabajo. Aunque ofrece una variable que se podría emplear como medida de desigualdad, el índice de participación de los quintiles 80 y 20 en los ingresos, esta ofrece información para menos de un 40% de las NUTS 2, con importantes ausencias como todas las NUTS 2 de España y Alemania, además de presentar problemas similares a los comentados anteriormente, como los cambios en la división territorial en Irlanda o Hungría. No se han encontrado en Eurostat otros indicadores de desigualdad, y como se ha comentado antes, los datos de EU-SILC no son de libre acceso Los datos del PIB para el coeficiente Williamson están en estándar de poder adquisitivo, al no estar disponible a nivel regional en paridad de poder adquisitivo. Como variable independiente para medir el emprendimiento se usará la tasa de autoempleo, como se comentó anteriormente, como en los artículos de Lecuna (2020) y Ragoubi y El Harbi, (2018), calculada como el porcentaje de población autoempleada de entre 15 y 64 años sobre el total de personas empleadas de esa misma franja de edad. En Eurostat no aparecen datos desagregados a nivel regional para otras variables que se mencionan en diversos artículos y que quizás serían más adecuadas para medir el emprendimiento, pero al no estar disponibles se usará la tasa de autoempleo. Como variables de control, se usarán el ingreso disponible, el desempleo y el porcentaje de población que posee educación terciaria, como proxies para la situación macroeconómica las dos primeras y la tercera para el capital humano, por los efectos que estos pueden tener sobre la desigualdad, usando como justificación para estas variables los artículos de Atems y Shand (2018), Lecuna (2020) y el de Ragoubi y El Harbi, (2018). El ingreso disponible está en estándar de poder adquisitivo. El desempleo aparece como un porcentaje sobre la población activa (considerándose la edad de inicio para incorporarse a la vida laboral los 15 años en esta base de datos). Para la variable educativa, como se ha indicado, se emplea el porcentaje sobre la población total de entre 25 y 64 años que ha superado la educación terciaria. Como último aspecto a destacar, se operará con todas las variables en términos logarítmicos, aunque para la Beta convergencia la medida de desigualdad debe estar obligatoriamente en logaritmos, como se ha visto en la fórmula. 18 4. Resultados y discusión Tras el cálculo del coeficiente Williamson para las 153 regiones del estudio, al observar la media y la desviación típica en cada año en la Tabla 1, llama la atención que no hay mucha dispersión en esta variable empleada para la desigualdad, además de que existe un ligero aumento de la media a lo largo de los años, lo que puede ser indicativo de que ha aumentado la desigualdad en este periodo. A pesar de esto, no parece haber grandes niveles de desigualdad, en general, en las regiones de la Unión Europea, según este indicador. 4 Tabla 1: Estadísticos del Coeficiente Williamson regional para los años 2009-2018 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 Media 0.1745 0.1750 0.1767 0.1741 0.1742 0.1752 0.1745 0.1758 0.1760 0.1761 D.T. 0.1335 0.1364 0.1370 0.1343 0.1336 0.1336 0.1302 0.1372 0.1361 0.1426 Fuente: Elaboración propia con datos de Eurostat Tras este breve análisis, se pasará a comentar los resultados del análisis de convergencia. 4.1 Resultados Beta convergencia y Sigma convergencia En la regresión para calcular el valor estimado del coeficiente “β” en la fórmula de la Beta convergencia absoluta, como se puede ver en la Tabla 2, se ha obtenido un valor de -0.016, lo que indica la existencia de la misma. El R2 de la regresión es muy bajo, un 0.0835, 4 Es muy llamativo el caso de la NUTS 2 alemana de Braunschweig, que presenta un valor cercano a 1 en este coeficiente en todos los años de estudio, causado por la gran diferencia en PIB per cápita entre la NUTS 3 de Wolfsburgo y el resto de NUTS 3 de Braunschweig, sucediendo algo similar para los últimos años en la NUTS 2 checa de Jihovýchod. 19 por lo que el nivel inicial de desigualdad, en principio, explica poco de la variación de la desigualdad entre los años 2009 y 2018. Tabla 2: Beta convergencia absoluta para el Coeficiente Williamson regional Desigualdad inicial Constante Coeficiente -0.0159927 -0.0141111 Desv. Típ. (0.0043114)*** (-0.0042169)*** R2 = 0.0835 F (1, 151) = 13.76 Prob > F = 0.003 Fuente: Elaboración propia con datos de Eurostat 5 En cuanto a la Beta convergencia condicionada, como se observa en la Tabla 3, el valor estimado del coeficiente “β” es -0.017, siendo la interpretación idéntica, existe Beta convergencia condicionada. En esta ocasión el R2 es ligeramente superior, un 0.11, aunque este valor sigue siendo muy bajo. 5 Los asteriscos indican la significatividad, variando entre uno y tres, siendo tres la máxima significatividad. 20 Tabla 3: Beta convergencia condicionada para el Coeficiente Williamson regional Desigualdad inicial Autoempleo Educación Ingreso Desempleo Constante Coeficiente -0.0167698 -0.0019811 0.0064855 -0.0094666 -0.0002529 0.0609175 Desv. Típ. (0.0609175)*** (-0.0047098) -0.0059816 (0.0051427)* (-0.0043422) (-0.0488002) R2 = 0.1133 F (5, 147) = 3.76 Prob > F = 0.0031 Fuente: Elaboración propia con datos de Eurostat En referencia a la Sigma convergencia, los resultados parecen indicar una ligera Sigma divergencia, como se refleja en el Gráfico 1, aunque esta es muy leve y se podría hablar de una situación de estancamiento o paralización, como en los artículos de Geppert y Stephan (2008), Halmai y Vásáry (2012) o Monfort (2020), aunque en este caso para la variable de desigualdad. Gráfico 1: Sigma convergencia para la desigualdad en las regiones de la UE Fuente: Elaboración propia con datos de Eurostat También, el hecho de que haya Beta convergencia absoluta y condicionada, pero no Sigma convergencia no es algo fuera de lo normal, ya que el propio Sala i Martín en Sala- 0.77 0.78 0.78 0.77 0.77 0.76 0.75 0.78 0.77 0.81 0.70 0.72 0.74 0.76 0.78 0.80 0.82 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 21 I-Martín (1996b), comenta que la existencia de Beta convergencia es condición necesaria pero no suficiente para que exista sigma convergencia. Parece que estos resultados son similares a los del ya comentado artículo de Savoia (2020). 4.2 Resultados modelo econométrico Por último, se ha calculado el modelo econométrico para comprobar el efecto del emprendimiento sobre la desigualdad, empleando un modelo de efectos fijos con corrección de heterocedasticidad, correlación contemporánea y autocorrelación sin constante, por presentar dichos problemas el modelo. Se ha optado por este modelo tras aplicar a la regresión agrupada la prueba del Multiplicador de Lagrange para Efectos Aleatorios de Breusch y Pagan, que indica que es preferible usar los efectos aleatorios frente a la mencionada regresión agrupada, y a continuación, utilizar el Test de Hausman, que indica que el modelo con efectos fijos es preferible al de efectos aleatorios. La Tabla 4 recoge un resumen de la estimación. Tabla 4: Efectos fijos con Coeficiente Williamson regional como variable dependiente Autoempleo Educación Ingreso Desempleo Coeficiente -0.2672675 -0.2036749 -0.1347728 -0.0509072 Desv. Típ. (0.0681447)*** (0.047374)*** (0.0274703)*** (0.0297848)* R2 = 0.9881 Wald chi2 (13) = 233.32 Prob > chi2 = 0 Fuente: Elaboración propia con datos de Eurostat Todas las variables y el modelo en su conjunto son significativos. La variable que se ha empleado para medir el emprendimiento, la tasa de autoempleo, parece que, como en los artículos de Apertrei et al. (2019) y Lecuna (2020), ayuda a reducir la desigualdad, y al 22 ser este un modelo en el que todas las variables están en términos logarítmicos, la interpretación sería que un aumento de un 1% en la tasa de autoempleo provoca una disminución del Coeficiente Williamson en un 0.2673%. Sin embargo, en estos dos artículos se emplean otro tipo de variables para medir el emprendimiento, y como ya se ha comentado antes, la tasa de autoempleo no es la medida más eficaz del mismo. Quizás empleando otras variables para medir el emprendimiento el resultado sería distinto, pero por no estar disponibles, se tomarán los resultados con la tasa de autoempleo. De manera similar, para las variables de control, un aumento en un 1% del porcentaje de población con educación terciaria disminuye en un -0.2037% la variable dependiente, un aumento del 1% de los ingresos disponibles en estándar de poder adquisitivo disminuye el Coeficiente Williamson en un -0.1348% y un aumento de un 1% en la tasa de desempleo provoca el mismo efecto negativo sobre el Coeficiente Williamson, causando una reducción en el mismo de un -0.0509%, algo extraño, puesto que, como se ha comentado en el artículo de Gawel (2020), es el empleo el que debería reducir la desigualdad, no el desempleo. Quizás la explicación se encuentre en que un elevado porcentaje de población desempleada puede llevar a que las variaciones en el PIB per cápita en las NUTS 3 que componen una NUTS 2 sean más pequeñas y al tener niveles de PIB per cápita más similares, el Coeficiente Williamson es más bajo. 5. Conclusiones y limitaciones La relación que existe entre el emprendimiento y la desigualdad es compleja, y se está lejos de llegar a una conclusión aceptada mayoritariamente. Esta relación se ha estudiado en los dos sentidos, cómo afecta el emprendimiento a la desigualdad y cómo afecta la desigualdad al emprendimiento. Este trabajo pretende aportar al debate a nivel regional, un tema menos tratado, estudiando en este caso el efecto del emprendimiento sobre la desigualdad. Las variables empleadas para medir desigualdad y emprendimiento tienen problemas ya comentados, pero ante la falta de datos han sido las más viables de utilizar. 23 Aplicar las herramientas de convergencia para desigualdad regional es un enfoque poco común y que podría ser de utilidad para futuros estudios, quizás de algunos que puedan emplear variables de desigualdad más comunes como el índice de Gini, y que puedan emplear un número de años de estudio mayor a los diez que se han utilizado en el presente trabajo. En cuanto a los resultados, parece que el estudio sobre convergencia en desigualdad está en sintonía con aquellos que exponen que la convergencia con variables de crecimiento económico está estancada. Existe Beta convergencia absoluta y condicionada, pero sin embargo hay ciertos indicios de Sigma divergencia en desigualdad para el periodo comprendido entre los años de la crisis económica y su recuperación, es decir, los años 2009 y 2018. También, parece que se esté dando un proceso de convergencia hacia mayor desigualdad, como en Savoia (2020). En cualquier caso, el modelo econométrico parece mostrar que el emprendimiento puede acelerar la reducción de las desigualdades, en este caso, un aumento de un 1% en la tasa de autoempleo reduciría en un 0.2673% el Coeficiente Williamson, por lo que las iniciativas políticas encaminadas a fomentarlo pueden ser útiles para reducir la desigualdad. También las variables de control utilizadas parece que ayudan a la disminución de la desigualdad, aunque resulta extraño el caso de que la tasa de desempleo ayude a reducir la desigualdad. Puede que la explicación sea la ya comentada, que regiones formadas por provincias con altas tasas de desempleo tengan un PIB per cápita similar en dichas provincias, lo que explicaría un menor Coeficiente Williamson por estar este basado en el PIB. Futuros análisis podrían estudiar con mayor profundidad este fenómeno. Por último, es muy importante resaltar la falta de datos a nivel regional en la base de datos de Eurostat para los temas tratados en este artículo. Es cierto que esta base de datos posee una amplia gama de estadísticas, para temas que van desde la economía a criminalidad o condiciones de vida. Es por ello que resulta frustrante que, a pesar de la ingente cantidad de datos, estos estén en su mayoría mal presentados, siendo en ocasiones difícil encontrar para qué variables dispone de datos. Otro gran problema es que en muchas variables omiten los datos de muchas regiones, faltan para algunos años o se da una combinación de ambas. El caso que más ha 24 llamado la atención es el de Francia, que carece de una información tan básica para la investigación económica como es el PIB de sus NUTS 2 hasta el año 2015. Eurostat es una herramienta muy potente y que debería servir para facilitar la investigación, al ofrecer una base de datos en la que investigadores de toda la Unión Europea y también de otros lugares del mundo pueden obtener datos y elaborar sus propios modelos para sacar conclusiones. En el estado actual de esta base de datos, hay ciertas dificultades para llevar a cabo esta tarea de manera eficiente en el ámbito regional. Bibliografía Abramovitz, M. (1986). 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