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Memorias academicas de la Real Sociedad de Medicina y demas Ciencias de Sevilla : extracto de las obras y observaciones presentadas en ella

Real Sociedad de Medicina de Sevilla; González y Centeno, Valentín

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./ ■ ; ' ■ .,;íAaC'Aj;;9a'.; *?' ■ -' gAtóWiííD, .Ü ; T- 'i;-»AJÍ.V.a8-Í[CÍ'' -i :9.jkmo. ¿Ád aa r ; ■ -• '^: oaAMHOÍ ^v:"^!.; ; ■ ■ aoa ¿k;-; 5fHiAS7.on /xi’ra:íip:;:' ' ¿(j pai«.raíí OI.ir {í íwüq' ' ,o,«¿H£^ft ¿ .OH . íí ' ^ í ■ oiT-A ív';;' ■ ' . . ^i)T 5 i aiw?.-uw^':, ■■ -•' oa/t^ioaíi '' ■ ■ ' ^ ..-'Ci‘::r ¿''fíb ^ ' ' MEMORIAS ACADEMICAS- DE LA REAL SOCIEDAD DE MEDICINA, Y DEMAS CIENCIAS DE SEVIK* . Extracto de las obras y observaciones presentadas en ella. FORMADO POR !>• VALENTIN GONZALEZ ■ ¡f Centeno Socio Medico db Nujíero Consiliario Pl RO. Año de 1774- \ TOMO QUARTO. i. dedicado , 1 Al X 'Y NUESTRO SEÑOR. ^ llf -- Con Real Permiso: la Imprenta de D. Josef Padriko Y SoLis. Ano de 1786. i ‘3¿ií¡ifííi5 iúi M M OK X\ .j ly i SEÑOR A El sublime Tro¬ no de V. M. liega revetente quarta vez vez la Sociedad, rejii- tiendo la ofrenda de sus trabajos Literarios, persuadida, eiicontrárá cii el pia4QSO animo de V. M. la misma be¬ néfica prot^ctiiÓn, ; qüb íós tres precedefites to¬ mos, pues se intenta en este cotnd eil aque¬ llos, dar preceptos que instruyan' en beneficio de la salud de SUS Vasa* líos. líos, é igualmente dar una concluyente prueba dc: quanto se esmera este Cuerpo en satis¬ facer las ideas, porque vuestra Magnificencia la prospera, y colma de sus liberalidades} y por tanto agrad&i- da, se determina á re¬ novar este testimonio de sti vigilante ze- lo , desempañando las ’ obli- obligaciones dé ¿u, ins¬ tituto. SEñOR A l. . La Sociedad 'de Aíedicina de Sevilla. ADVERTENCIA, C tJmiplieh3b'^ con lo prometido eiá íeL segundo, y tercero tomo de nuestras Memoria,¿)ul^]^ca en este, que se titula el quarto, no solo el^ejítrafto de las Diserta-. ciones,déida 4 eP-’lifio pasaílo’^^de 1774. sino anade las observa¬ ciones que le han parecido úti¬ les de todas las presentadas á la Sociedad por sus doftos Miera- brosyade Numero,Exercicio, ó Honorarios, para no defrau- dar ^bljco qtjie de - ellas puede sacar,y al mismo tiempo que ^u¿ ÁA. cuyos nom^ bres bres van al principio de cada una tengan la satisfacción de ver logrado el fruto de su apli*^ cacion, y sirva de alicitivo pay/j ra que repitan tan loable tr^:- ’ bajo. Haviendopor masí esmero que se ha puesto en las corree.^ eiones, escapadose en la prensa . algunos yerros que podran in¬ vertir el sentido verdadero de , los asuntos, se anade una No¬ ta que libre á el Leftor dees- tas dudas á costa de buscar en ella enmendado, lo que hará dudar en el texto de Obra. VALE. 1 articulo primero. Mes de Enero. JUEVES 20. Disertación Medica. LAS ENFERMEDADES QUE proceden de pasión de animo, no - son curables con remedios materiales &c. ' POR t>ON VALENTIN GONZALEZ Y Centeno, Socio Medico d¿^ Numero , y Consiliario Primero. OI la contemplación sola de la Fabrica del Cuerpo hur mano le pareció á un Mo- A der- derno (a) bastante convencimiento para desterrar el absurdo error de un Ateísta, Iquanto mayor argumento de la existencia de un supremo ser será la estupenda unión de una parte espiritual, inmortal, y de suma per¬ fección á la material rinita y grosera de que se compone el hombre, y la que exerce unas funciones tan dignas de un Ente superior á todas las Cria¬ turas sublunares que entiende, y dis¬ curre con una elevación-poco me¬ nos que Angelical y lo mas es que imprime en esta parte material sus movimientos con tanta eficacia que le causa, ya delicias, con que se re¬ focila, ó ya tormentos que la aflijei'i hasta lo sumo; por esto los efectos» que se advierten de aquel principio incorpóreo se llaman pasiones del Al" m^ (a) HofFnian. Disert.de Athaeo convincendí» 6íc, T. 4. edií. GeneVíc. Alio da 1748» y qiiando su aaividad llega Iws-- ta quebrantar la salud, se nombran estas resultas enfermedades del Esni ritu. _ 2. Estas tomó el Autor de esta Memoria por asunto para convencer que su curación no es fácil conseeuir por medio de las medicinas físicas sino por las morales. Para esto divi¬ de su discurso en dos partes, de las que emplea toda la primera en asig¬ nar el numero de la pasiones del Al¬ ma, descifrando sus efeflos, y el me- chanismo, con que se executan. En la segunda prueba la dificultad de su curación con medicinas, persuadien¬ do solo como Util, la Filosófica, pues con las primeras advierte, serán casi inexpugnables las enfermedades de dicho origen Espiritual. ^ 3. Precede pues á la primera par¬ te un breve exordio, en que exagera con erudición los raros efedos d? las pa-; pasiones del Alma, quando ama, ó aborrece, trayendo oportunos exem- plos en uno, y otro caso de las histo¬ rias, ya Sagrada, como la enfermedad del Príncipe Amnion, y la muerte! del Sacerdote Helí; y la profana co-' mo la muerte de aquellos dos Princi¬ pes nuestros que refiere Mexias (a) acaecida de la pena, que les causó nO poder volver sus huestes en la batalla . contra los Moros, que las persegiiian; la de Wenceslao Rey de Buemia, las de Nerva, y Yalentiniano, Empera¬ dores Romanos, Sciía Dictador, y otros, advirtiendo aiitesy que por es¬ tos sucesos se’ convence solamente la razón humana, sin necesidad de reve- lacions que reside en nosotros este principio espiritual, y eterno, qr^^ llamos Alma; por el que entendemos» y nos asemejamos al Divino Ser, ía crió. 4* (a) Cap. 3 8, de su varia lección. ’ 4 * P‘isa después á considerar di¬ cho principio por sus efedos que re¬ duce solo, á amar, ó aborrecer, pues quando conoce las cosas como útiles á su conservación, entonces exercesu parte concupiscible, y resultan los are^^os de amor, esperanza, y aleoria: y quando advierte especies que le da¬ ñan, é incomodan, obra la parte iras¬ cible, y resultan les contrarios afe<5los de ira. Odio, Temor y Tristeza, que son las siete pasiones, ó efectos á que re¬ duce todos los movimientos, ó accio¬ nes del Alma, no adoptando la varie¬ dad, con que se numeran por les Fi¬ losofes, como son las quatro que so¬ lamente le conceden los Estoicos, on¬ ce los Peripatéticos, ni las inumera- hles, que con un orden prolixisimo reiietc Renato Descartes. 5 - En qnanto á el modo de ejecu¬ tarse estas pasiones, bien reconose el A. la limitación de la humana intc- li- 6 ligencia; por tanto dice; quS'los ins-* trumentos son solamente los Nervio&í todos, á los que se imprimen los iiw pulsos del Espíritu, y la parte inti^ ma, y primera en su recepción es el centro del Cerebro, sin determinar preciso lugar, á que llaman los Ana¬ tómicos silla del Alma, huyendo de exponer alguna de las muchas opi" ilíones que con variedad afirman dis^ tintos puntos del mismo Cerebro» pues discurre que todas carecen de so' lido fundamento, en que cimentarse; aun mas escondido contempla el asig" narel ultimo punto, en que se tocáis estos Entes tan improporcionados» como son Alma toda espíritu care" ciendo absolutamente de las tres con" diciones, ó calidades de toda sustaiy cia material, que son extensión, lati*^ tud, y profundidad, y cuerpo todo materia privado de los dotes del opu<^j'' to principio como son indivisibilid^-’ y penetrabílídad; por lo que abisma-, do de este incomprehensible bien, aun¬ que manifiesto hecho, recurre pruden¬ te como única cansa, á la precisa ley impuesta por el Criador á estos Seres; píU'a que mutilándose sus funciones, obre unaporelimpulso,y contado de la otra, de modo que el Alma cono¬ ce los objetos materiales por el mo¬ vimiento que le comunican estos mis^ mos por medio de los Organos, que sirven á los sentidos externos. Ojos, Oidos, Nariz &c. Y el cuerpo recive vivamente los movimientos, que exe-. cnta el Alma según las dichas impre¬ siones, con tanta eficasia, que dice uii ^radico(a)es mayor que quanta le mo¬ tivan todas las demas cosas, deque usa el hombre, alterándolo en términos siendo vehementes, que le priban mur chas (®) Idem loe. cit, T.4. p.ai}, plus valent* ..animi passiones. §cc. 8 chas veces de la salud, y no pocas de | la vida. ^ 6 . Lo que es mas susceptible deex- ^ plicacion son los efeélos que en la ar-| monia de nuestros Cuerpos resultan* de estos movimientos, ó pasiones: pofl manera que en las que corresponden á la paite concupiscible, que son las tres primeras notadas antes, se advier¬ te una conmoción expansiva, y de db latacion, por la que se ríe el sujeto» enciéndesele el rostro, acelérasele el pulso, y todo se alboroza, palpitán¬ dole a veces el corazón, por la cele¬ ridad con que se mueve el circulo de la Sangre, y la vivacidad con que s^ mueven los Nervios cardiacos, ó db gase, su jugo, ó espiritu nerveo, sien¬ do esto á veces con tanta violencia» que una súbita alegria ha motivado ^ algunos sujetos peligrosas sofocacio" nes, que han terminado en la muer" te. 7 - Bien al contrarío se nota en quatro ultimas acciones mencio- i^adas, que corresponden á la Alma, quando aborrece, que estíU parte irasci¬ ble, pues entonces hace reconcentrar í^sliquidosá.l interiorcon una acción como compresiva, impeliéndolos del ámbito dcl Cuerpo á su centro, ó en¬ trañas; de aqui los temblores, rigores, y espasmos de los extremos, ansieda¬ des, dificultad de respirar, palidez de semblante , y contracción de pulso; evidente prueba del acodo de líqui¬ dos en las partes internas, pecho, pul¬ mones, corazón, estomago, y demas, de que resultan infartos, rupciones, ^ligrosas inflamaciones, Idericia, Hypocondiias pertinaces , y otros daños, que se observan en la pradica, y refiere el A. en su memoria proli- xamente con respedo á cada una de estas pasiones en particular lo que se omite, consultándola brevedad. 8 . En- ÍO 8. Entra pues el Disertante ^ probar la segunda, y mas útil parte de su dicurso, que es persuadir ladifi"? cil curación de dichas enfermedades del Espiritii, yqueesta no lo es tanto» !, emprendida por los medios Morales ó Filosóficos: para esto se vale del dio mas bien recibido, que es conven-; cerlo por razón, autoridad, y expe-;: riencia; lo primero, dice, se manifies¬ ta en que en dichas enfermedades el \ principal agente, y causa conservan- ' te es aquella vehemente idea, que per- civida por el Alma, la altera, y de¬ termina á imprimir en la materia, in^ cierto, y determinado impulso, con que le hace irregular la armónia del Cuerpo, ya sea recivido en el circule» todo de los líquidos, ya en el Est^ mago desordenando su acción digesti- ba, 6 en otra entraría mas proporcio¬ nada á recivir aquella acción, 9. Esto entendido, para remediaí la ííe este desorden es de nece^ sidadmoderar, sujetar, ó borrar aque- 5 otra contraria, ó satisfa¬ ciendo aquel apetito, á que inclina la ''^^^ ■ ‘cmente; de modo que cese f Alma de moverse con la dirección ínipLilsiva propia de aquella pasión, ^ue motiva la enfermedad: pues de otro modo, aunque se procure con Jintes medicinales los mas adequados ocurrir á la resulta, que ya se supo^- enfermedad, si el espiritu no cesa de dirigir por los Nervios su impulso ^ aquel organo, ó entraña, ya irritada y P^^vertida, parece imposible lograr el alivio que se desea, no cesando la causa conservante: y como por otra parte no haya remedio alguno en los tres reynos animal, vejetal, y mineral, de donde se toma la materia medicina 1, ^uerecividoenel Cuerpo,pueda impri- su virtud en la parte espiritual, se concluye con evidencia, que estos son . son inútiles: asi como por el opuesto ! rumbo, si el Alma pervierte sus íun-l clones por consentimiento delcuerpot j como en los delirios febriles, é hypo''] condrias obstinadas son ineptos, para aquel desorden, los medios Morales, ni Filosóficos, á saber los mas pruden-| tes consejos, los raciocinios mas bien' ordenados, persuaciones las mas efica¬ ces, ni otros de esta linea, hasta que, corregido el vicio de las entrabas, o ■ sosegado el orgasmo febril, lleguen los órganos á modificar sus perverti¬ das oscilaciones, y el Alma reciva de ellas un impulso ordenado, y corres¬ pondiente á el estado natural, reqiiish topara obrar con reófitiid,y prudencia» lo. Todo lo que confirman, y es la prueba de autoridad, los mas de loS Pradicos que tratan esta materia, para lo que alega algunos no inferior nota, tales son Galeno, (^) (a) Je cogno.et cur animi pass. ^swalcio Grems (a) Hoffman (b)Ra- Jp32zini (c) quandü trata de la salud los Príncipes Tozzi (dj Baglivi (e) Boix (f) y Sawages (g) y otros que Unánimes contcxtan la poca ó ningu- ua eficacia de los medicamentos dichos cu estos casos, al mismo tiempo, que conocen la indispensable necesidad de los otros remedios, ó medios morales que se contrarían á la pasión adora del afedo morboso, que se intenta extirpar. II. De esta prueba se infiere la l^ercerade experiencia, pues estos A A. citados, y los demas que se pueden ale- (a) in arbore integ. et ruin. hom. lib.í.cap. P. « 9 ' - í. pag, 97. (c) De Princ. valet.tuenda t.i. p. 178. (d) t. a, siip. aphor. p. 19:. y) prax. medie. lib. i. p. i^o. (f) sup. aphor, Hipp. p. 414. CS) Nosolog, t. a.^ pag. m, ala. ^^4 , ; alegar, no se fundarían para pródu A su didlamcn en puros discursos, sinul en su propria observación, deducidí^ de casos particulares acaecidos en sU pracílica; y asi lo dice expresamente Ballonio en sus consultas medicinaleSt{ (a) de modo, que este genero depruC" ba no lo deduce el A. de esta Disef' tacion solo de la autoridad agena, si¬ no que alega la propia, pues liaviendn asistido en los Hospitales del Exercif to de prevención, que pasó á Portn' gal el año de 1761, dice notó innU" incrables Nostálgicos^ de aquellos Sol^ dados visónos recicn llevados de su^ payses, cuya dulce memoria, c impn' sibilidad de volver á ellos, los consti- tilia en una melancolía, inapetencia» debilidad, y caimiento de animo, q^'^ muchos conduxo irremediablemeii' te ab Sepulcro, sin que los remedin^ físi¬ ca) t. 3. p, zós» edit. Venet. anno .i73P. fisicos, que se les subministraban en ííigo les utilizasen, y no estando en el arbitrio de los Médicos los útiles me^ dios, como eran regresarlos á sus Pa¬ trias, Padres y Familias, de necesidad perecian. 12,. Igual caso observó en las nuebas Colonias, ó Poblaciones de Sierra Morena, cuyos extrangeros Colonos adquirían una especie de fla¬ queza, y caimiento, en machos sin neore, que los aniquilaba; de modoy que morían sin remedio, é indagando el A. de ellos mismos la causa, nada; mas les oia, que tenían la enfermedad dclpa¡s,que es la verdadera Nostalgia^ esto es, enfei-medad de pasión de ani¬ mo, en la que, como no se logre de¬ sahogar el espíritu, variando de tier-, ó acomodarse á la que havitan, ó satisfaciendo de otro modo su pasión: dominante, irremediablemente falle¬ cen; fuera de estos casos | quantas hy^ pocon- l6 _ pocondrias, iélericías, melancolías, otras enfermedades nos ocurren cii| la practica, cuya difícil curación en'lj tendemos provenir de la perversión los humores ? y si indagamos con prolijidad los motivos, nos soleiníj encontrar con una causa moral, imposibilita la acción del remedií^C como una perdida de caudal, ú otí^ ' pasión dominante, á que las medicíf ñas no pueden satisfacer, como vá puesto: 13. Sin embargo de todo lo ciioporel A. finaliza su discurso virtiendo, que aunque ha procuraíl^ probar, que en estas enfermedades medicinas físicas tienen poco efe^íl^’ pero no le parece en algunos casos esta linea absolutamente infriuífií^^^ su aplicación: sea ejemplo, quaníi^ la pasión ha hecho en la parte poreá unas impresiones morbosas capaces de borrar, aun modifíc^^^ aqvic- de nia’ y.^ ®stá en el caso da^V q«c ai da s?^er of«ndi- Por csfr. 'í' causa primera: Quí. ^ diestros Médicos, aun- losofiGos no olvidan la admi- •o ya" ciusad'“' Pa^'on de anío.‘‘’’^‘'“‘°"'' """ quet. ^8“''"ante ai otros casos, en tienen V °' P°'’‘’“* y "’ota'es no «na n. Demente por «na pesadumbre fuerte; porque cnL sion el motivo de su pa- tornn^* Cerebro adquirió un tras- entender este 'a imnres^ t^o^tespeao á tanda y ‘<®'nascircuns- dolósí !r"“"T?®'^'í’^°f‘^^°t,usan- cmcdios del Arte sin atender B á á los otros medios filosóficos, de ya es incapaz; lo mismo se executan’^ en los casos, en que la pasión de cho tiempo sea el motivo del padece^ por la justa presunción de haber f daño en la materia, y solo los admi^^ á los principios de estas enfcrmcdadC'^’ quando no ai por lo regular aquel celo y entonces el recreo de los cien tes, la diversión, exercicíos tos, y remover los motivos, de la sion, si son auferiblcs, hacen admii'^' bles efeílos; porque el daño aun há echado nnichas raizes en las ent^^ has. Ultimamente expone no ser animo proscribir absolutamente 1 ^ medicamentos oportunos en estas termedades usando al mismo ticinF^ los medios políticos apuntados, cst*'! do en tiempo, de que sean solo es su animo advertirá los nop^^ veá'tos en la pradica el poco que en estos casos deben esperar remedios, y queno fien solo en su uso, quando traten enfermos por una pa¬ sión dominante. JUEYES 27. DisERTACIOK ChIRXJRGICA. DE LOS CARACTERES PA- tognomonicos que indican el verda^ dero Empyema, y modo de prac¬ ticar la Paracentésis POR don francisco pizarra Socio Cir.ujaííü de Numero. Cirugía es la mano diestra de la Medicina, sin r u ^ qucdaria la salud de los hombres sin el preciso socorro pa¬ ta su restitución, lo demuestra el asan- 20 asunto de esta memoria, pues todos los sujetos, que refieren los Prácticos' curados con la operación que se pro¬ pone en ella, como los que mencio¬ na el A. en este discurso probabilisa- inentc perecerían, á no haber sido en tiempo socorridos con ella: motivo porque como experto en suexecucion se propone tratar de ella en favor de la humanidad alentando á los menos experimentados ápracticarla,pues con las luces que facilita en este discurso» , y hechos felizes que acreditan el acier- s: to, podran con mas facilidad empren¬ derla. 2. Divide en dos partes el asun¬ to, en la primera propone lossignoS mas frequentcs, para no errar el cono¬ cimiento de la enfermedad que setij" ta. En la segunda instruye el mod^ de cxecutar la Paracentesis como nb timo asilo en estos casos y con la loí^ró felizmente los tres que refieJ*^ pra- pra«eticada por si mismo en csta Ciu^ dad. Entra pues suponiendo, que la palabra griega Empyos equivale á la latina siipuratiom aficíus ; asi Cas- tel: ( a ) de aquí la voz Empyema que en común significa toda supura¬ ción, bien que el común sentir de los Pra^icos contraen aquella generali¬ dad á la que se encuentra en la cabi- dad del pecho, y aun con mas preci¬ sión con respetólo al punto presente, no solo la hecha en todo el pecho, sino derramada ya la materia en su cabidad, que es quando es objeto de la Operación, ó extracción artificial con el yerro, que es quando ni los re¬ medios han facilitado su expulsión, ni la naturaleza por vias conferen tes, co¬ mo escupos, Orina, ó Vientre, ni p^r abeesos á las rodillas ú otras partes inferiores, ni á lo exterior de la Costi- (a) Lcxic.medic.verbo Smpyos et Empyema. 22 . . I lias ha podido libertarse de un mate- j rial, que precisamente há de sofocar á el entermo con su copia, ó há de * gangrenar detenido con su acrimo' nia los pulmones. 3. Para executar esto, esnecesa-l¿ rio intruirseantes de la enfermedad, y del estado de ella para su remediO' De lo primero podrá informarse el Medico por todas las enfermedades» cuyo termino puede ser por supura¬ ción, como si el sujeto há padecido pleuresia, que es la mas común qn^ tiene aquella terminación; igualmen¬ te la pulmonía, con menos frequen- cia la inflamación del hígado, diafrag' ma, mediastino, y rara vez del peri' cardio, las que han terminado crisis, ó evaquacion sensible: si precedido fuerte caída, contusión, ^ golpe considerable en pecho ó espab das; si el sujeto há padecido herida netrantede esta cavidad, y la sang^^ der- derramada en ella no ha podido eva¬ cuarse por la extrechez de la herida, rnala situación del enfermo al recivir- la, ó impericia del Cirujano, qiiepri- ay-TO trato el caso: si ha havido an¬ gina, cuyo material, no evacuado por la boca, se trasladó á los pulmones, donde contenido, hizo rompimento al pecho: si há ocurrido destilación vehemente, que como advierte Hipó¬ crates (a) á los veinte dias contrahe supuración: y últimamente, si ha ha¬ vido fiebre aguda, cu yo material mor¬ boso tubo tendencia al pecho, ó han precedido ^ apostemaciones externas quitadas sin evacuación sensible, que en todos estos casos, en que pue¬ den instruir el mismo cntermo, asis¬ tentes, ó Medico, que lo cura, sin mucha diñcultad se viene en fundada da Lib. 7. apho.r, 3 Destilatione in vent. ;«uf>eiior. íkc. 24 da sospecha de materia purulenta con' tenida en dicha cavidad, y á todos es" tos casos llamó con fundamento el A', conocimientos previos, ó signos prC' cedentes: y si, á todo esto se agregan^ los concomitantes del afe(5fo ya prC' sente, se puede tener un prudente cO' nocimiento, que convenza haber efe^ tivamente empyema. 4. Los presentes signos se dedil' cen, si precedidas dichas enfermeda'! desno quedael siijetobueno,robiistOí j apetente, con los demas signos, qu*^, caraAerizan un pcrfetftamente conva' , lecido, antes por el contrario se aca' lora por las tardes con leves hord' pilaciones, á que sigue fiebre no aU*' á los principios, pero sí dificultad aj respirar, cansancio al subir escaleras, ^ sitios elevados, inquietud en el sueno» ardores en el pecho, y poca, ó ningU' na nutrición en el todo; ya entonce^ puede discurrirse hay alguna congeS' tion (Ícl pecho, lo qut freqiiente tos, y esta I^^Jcaráelladoafeñ^ ’ ^ ‘'^^ostarse el enfermo del lado dn<; , SI este ocupa los «;pr<i mediastino, sera Igualmente difícil el decúbito de ^nio, y otro lado, y entonces se expe- ser la situación mas con- mo a del enfermo, de espaldas: tam- >en se denota el lado afe(ffo, por el ^ 3 y or calor, que se halla al ta¿fo en '> y esto se demuestra mejor ponien- o Sobre el; el lienzo mojado, que onseja Hipócrates (a) pues se secará las pionto la parte que caiga sobre el ‘ o afeéfo, que la que cubra la par- sft? sano, estendido igualmente re ambos lados; ó por el signo de (b) que es la hinchazón del 26 lado afedo: y también suele obs^í varse pústulas en el mismo; si á to^\ esto se agregan abundantes espuest<^ purulentos, manifiesta consuncio>’'¡ liebre mas intensa, sed, y ultimame^l te el sonido de la undulación de materia contenida, al moverseelcnf'^| mo, no queda duda de estarcí suje*^!¡ empyematico, si el aliento es fetitl^i y lo mismo los esputos, ó mas ros, fuscos, lívidos ó cinericios sin der ya acostarse con ree^itud el enídl mo, la fiebre es intensa, y frialdad estremos, ya está próxima la mucr^ y estas son las señales, y sin tomas qiiese presentan estos enfermos en dos sus estados; bien que no acompañan á todo empyematico, ^ j mo la undulación, tumor dd lado» aun la consistencia, ni color de los^’ putos, pero la fiebre, consunción^ dificil decúbito se hallan en los q. Estando ya ciertos de ser y*'’ 2 Sr pasa el A 7 á f ’ circunstancias, suje- empyema se puede, y cei executar la para¬ ta r ^k*^* priiTiero debe ser el suje- ^ usto, Joben, ó de edad media consistente, no débil, ni anciano, íes^ ^enga mala diátesis de humo- ' y cuyo pulmón no denote estar ^ cerado, pues de otro modo aunque en ^on felicidad lo contenido ^cavidad, quedará un daño irre- c lable con la operación, dexando j^s^creditadosá los Facultativos, que y executan, debe el sujeto sufrirla con ^ ítncia, teniendo contianza de su contribuye mucho pa- llama- ^ c en el remedio que se recive. be s¿j. 8’^‘'*do de la enfermedad de- Hqs ’ ^^icgo que conste por los sig- apuestos existir la materia puru¬ lenta :í8 lenta en la cavidad del pecho, Hip'^ crates (a) quiere que se execute á quince dias después de la rupcion, f ro siendo mui difícil este puntual nocimiento, será prudencia no dan^'í chas treguas; por la infección, que de comunicarse al pulmón por el so contado de dichas materias; y debilidad que contraen estos enfern^^í si se dilata mucho,no pudiendodespi’J, tolerar una operación , que siernp^, trae riesgo, por hacerse una herida P^^ netranteenla cavidad vital:pero In^^J que por los signos expresados se con^^ la colección déla materia, y lado que se sitúa, y que la naturaleza''' dá indicios de su expulsión por el creato, que es la mas obvia yseg^'^^' arrojando con poca molestia, des cantidades el material conten' con alivio de los sin tomas, y , l)í'' (.!_) Lib. a. de morb. sect. a, v. 300. ‘Minorándose, la respiración fran- Sneandose, acostándose con facilidad; por la Orina, deponien- a con nn sedimiento blanco, era- o, yen tan suficiente copia, que alivié J entermo; ni menos se depone por cesos arrojados á las partes exterio- s, principalmente muslos, ó piernas; tampoco aparezca tumorosidad al o lado del pecho, que se pueda hap ^^rir por el arte, ó lo la naturaleza por si, como no ra¬ da visto: no sucediendo na- raci la ope- hi paracentesis, para la que se _ ‘ e advertir igualmente, que los es- na blancos sin olor, y de bue- ‘ consistencm; porque sisonvariega- ^ otrQ color que de- ^ sustancia es di- previon condición, de la ^ de Praélicos niejor nota señaladamente Gos- tei* / :^o j ter (a) que es acelerar la muerte el cutarla, y mas si ya aparece la M dad de los extremos, ó el sujeto en una debilidad considerable. 7. Supuestas estas prudentes*^ fíecciones pasa el A. á la segunda te de su Discurso, exponiendo do de practicar con seguridad Operación cuya época procura gar trayendola de mucho antes de 1^^, pocrates, pues es evidente, que Principe de la Medicina puntualn^^¿ te la describe en sus Libros de las fermedades, (b) y es de discurir, 1 la aprendiese de .los Aselepiadas ^ Maestros, y predecesores; por lo no es fácil aberiguar el tiempo < so en que comenzó a ejecutarse; , que si es licito conje tu x-are! motiy^jj ra sucxecucion lo daria la casuali^^ (a) Chir. rcp. bb, 3. c. 4. (b ) a. íeá. a* v. 300, et lib, 3. V. 3 J ' 1 ® /^‘gun caso, en que la naturaleza dcrnonstraria este saludable ar- ítiio, abriendo el costado por si, y saliendo lo contenido con alivio del ^cíente; tal fue el caso que refiere answieten (a) á la verdad niara vi- oso, pues abrió por el mismo ester¬ nón el pecho la naturaleza en un Em- Pyematico, y se evacuó todo lo con- cmdo, quedando una como fistola poi ocho anos sin peligro del paciente. El A. de este extracto asistió nn Rustico Joben y robusto, que o labicndo Cirujano, que le abriese umor, que se le formó al lado iz- pneidodel pecho, donde estaba laco- eccion empyematica, resulta de un o or de costado, la naturaleza porsi saliendo tanta copia de Ajeria purulenta, que corrió hasta nelo, y desde aquel instante cesó el W Com. 3^ . J él esputo, que era abiíndantisimOi í sanó en breves dias perfectamente. ^ la verdad en la casual es admirable que refiere Plinio, (a) de aquel reo, que padeciendo una vómica el pulmón, y destituido de remedi<^| se entró despechado en una batall‘1 donde recivio una herida penetran^^^ en dicha cavidad, que abriendo^f; puerta al pus contenido, se la cefí^í á la muerte que por instantes espef'^' ba; por lo que dixo aquel con agu^^^ za, invenlt inedicinam ex hoste\ cuya suposición Q porque no se pod^J discurrir, que semejantes hechos rían motivo á los Profesores, para terminarse á dicha operación ?) siení^'^ estos unos Ministros, é imitadoi'^ de la naturaleza, manifestando eHj’ tantas veces con alivio este medio libertarse unos enfermos, que prol^^ bl^ (a) Hist. nat. lib. 7, cap, jo. p. 166. Piorínan sin este socorro; 'L^plor con este en w‘ * paracentesis en el pecho tadas-V M ^‘i?" ‘“P’ccaiicionesno- exeL’rl P describe el modo de cutarla, que es puntualmente co- .o establece Lorenzo Heister (a) el -Sí'^^cndo se haga, punsando con rir el TP ““2° q«eay de he- á la ni ' q^aando este adherida do'Hn-‘^“'^®’/“’°se haga cortan- que para Ss n""; te, si’af operan¬ te al?’;’^'‘^hercncia, y si fa an„' Pp''"°"’ q«c se necesite, pa- q se haga la abertura sin lesión ___nin- W ''utU.chir. t. 1. SCíJ. Part. a. cap. loS.p.m. iiingiina de el, y sino lo está, entoJ^j ces se puede con facilidad continu^^! la incisión, hasta que se de fácil sal*' da á lo contenido. ; lo. Tampoco quiereel A. se ene toda la materia purulenta en primera curación, como quisieron aj gunos; sino una competen te cantidaj!' para que el Paciente tenga pronto vio. La abertura, quiere que se M si es el lado derecho el afedo, la tercera y quarta Costilla falsa, 1 ' lo es el izquierdo entre la segund^l tercera dicha, señalando antes con ta el logaren que se há de abrir, íÍ|. debe distar quatro dedos transversa . de la espina, como nota Dionis, 1 Gorter (b) Solingen (c) y el cita^^ Ileístcr (d) se abrirá entre los (a) Oper. chir. demost. 5. pag. ayó. (^b) Loe. c¡t. supra. (.c) Man.dc op<-‘‘-*• p. *‘8 (d) Loe. cit. §• piacccJ. djs Costillas, y la incisión po¬ tro ^^"f^^gu'armente de tres á qna- longitud: todo lo que nro= • '^0''"T'0‘la situación , se oron 'i’s curaciones á quenínde materia, d „ f ^ ’ y ®‘’ dando mas pus, si 2 enfermo tiene libre la respirado^ y de ®^f^do natural pudiéndose volver enlV'^ * lados, se podrá hacer la rc- hasta su oethl '‘«.‘dzacion: no se deben re- rato circunstancias del apa- extenfa^” * V medicinas «cu as: porque sigue en todo el ^ «e odoapuntadodeHeister; y porque ^ ^'i c logrados que presenta, consta Punun, P°'‘ “ reheren II " j""* ™ ‘ ^yor inteligencia. conduA, d P'n^V^“‘°ri2a mas la dnfla de un Profesor, que ios ca- SOS 'SOS fclizcs de sn prn^llca y haviendí^' logrado los que e.vpone en esta mem^ ria, son convincente prueba de la rcC' titud del método que asigna. El pi'^J nicr caso que le ocurrió, dice fue ^ año pasado de 1746. en el Hospi^^ . del Amor de Dios de esta Ciuda^^j' cuyo Medico que lo era entonces Dr. D. Pedro Pastor; digno mici^' bro de esta Sociedad, quien detern^'' nó, se le hiciese la paracentesis á enfermo perfe^famente empycmatie^’ el qucá mas de la tos viülcnta,inqui^' tud grande, y demas sintonías, qud^^ caracterizaban de tal, se le notaba el lado izquierdo, hacia la tercera T quarta Costilla alguna entumescci^^ cia con un calor excedente, que notaba ser aquel el lado afecto, poy que dispuesto el aparato en toda ma, hizo incorporarel enlcrmo alguna inclinación al lado dcrccii?’ ‘Señaló con tintaelsitio,donde se ha' ylí ac I 37 l(x spcrcion, y cogio después comunes con su mano r¿2hlf’’y/'‘’P«'ai=*"teconh de- manr. de su tnnsv con el h°!' ^ sitio asignado, tres de ckdos al trabes de longitud en el naturaleza havia tañotumor, y salió instan- ^leamente gran cantidad de materia se ni 311c conoclo haber¬ lo Pleura, y siendo mucho a:?. el dedo pc- lien 1 ’ ^ ^‘^to dicha ulceración, sa- mateíi ciel mismo «iscL di de salir, puso una tüi, i suaves con su dador á «np„°d*d‘^n-'^1'í‘^‘-'’^°’ y 'aljclal d n" ‘’’="or, y un Pitiosl ■ '” escapulario: re- «uracion f ''“'"^=y'l”^-t>ohoras la. y continuó sin mas aumen¬ to tü de remedio á la parte; solo si vulnerarios internos que administré el Medico, hasta que se declaró fc^diamentc sano lo que se verificó ■ solo veinte y seis dias, que corriero'M desde el veinte de Julio en que se ró hasta el dies y seis de Agosto, que quedó restablecido. ^ 12. El segundocaso fueelaho é i'j^o. en esta misma Ciudad en un jé vende diesy nueve años bien comp^^ xionado hijo de D. PedroCabrera de é’ ta vecindad el que haviendo sido ai't jado con violencia por un Caballo bocado sobre unas piedras reciviovié^ gran contusión en todo el pcchoi la que siguió después de una tos vi lenta, diHcil respiración, ydcm,as^| nos de unhcmoptysico, lospro^io^^ un cmpycmatico y capitulado tal, de acuerdo con el Medico asistencia, no hallando otro se determinó á la operación la ^1^^ ^‘vámente hizo con el mismo nparato 7 ‘ ^stodo, que la precedente, y con ^gual, o mayor felicidad, pues á los ^ J. ‘de cxecutada la pa- ^acentesis, quedó el enfermo sin tos, m impedimento alguno en la respiración. ^ ^3- La tercera observación la re- ^cre ^sucedida en el mes 'de Febrero ^11^ ^' 5 ^ ’ el sujeto fue Antonio Ma- ^auanes vecino en la Collación de S.- ‘ ■ G e sta Ciudad, quien de resulta una pleuresía nobien juzgada, por que el material supurado, que debió CHS,, tiempo por el esputo, ca¬ lo n del pecho, haciendo- peiteid:amente empyematico; tenia C' ^"-'^^ripetentes fuerzas, y animo, do V^^ ‘Operación que hablen- dicn <-^^^‘^uutarpor su Me- exernf dispuso el A. Ü ■ ^ «cut.'irla cymo lo praílicó con el 40 mismo método y aparato que vá miado, hizo las dos preceden tes») no con menor felicidad, pues á veinte y nueve dias de la operación halló sano, sin fiebre, tos, ni dific^ tad de respirar; de modo que no ne¬ cesitó mas asistencia. Estas son last^^ observaciones, que el A. presenta esta memoria, y aunque nada p* ticular instruye en su execucion verso de lo que se lee en los Pra<^W confirma con estos exemplos la fd^^* dad de la operación, que es sin dn segura, haciéndola con la indicacío'” método, y precauciones dichas. . 14. Es indubitable, dice,qu^J> enfermos referidos por Sculteto};; W^illis^b; Juan F urstio (c) Hoífman y. (a) Armamment. chirurg p. 90. (b) Pharin. ration. p o.sect, 1. cap. i®* (c) Miscell.C.N. Decur. a.ann. <o. ^d) Toin. 3. medie, ration. p. ni. i 4 5 * ® Gcnevi aniio 1748. y otros curados con la paracentesis pecno, no lo hubieran sidoproba- emente por la naturaleza, según los TT algunos ha¬ ya libertado aquella por si sola ^n el socorro del arte, de lo que aytw os exemplares, como el que refiere ^inion Schultzioenque por una San¬ gría en el brazo salió el pus conteni- o en la cavidad del pecho dexando ^ore al Empyematico: el ya citado por el A. de este extracto, y otros S'ie se hallan en los Colcdores de ob- ?‘'^‘'^'^^oncs; pero esto es raro, y se ha estar a lo que acaese mas comun- ^os Empyemati- a lisíeos no evacuado el pus en oempo oportuno; y lo mismo suele ^^ontecerlcs, aunque se haga la ope- ‘^on, siendo ya tarde, como sucedió citado Willis, cuyo QMnH por ser hecha, 4 ‘ando se havia corrompido el pul- 42 mon, lo que evidenció el _ Anatómico;por lo que resuelve el ^ que quando no ay esperanza que vulnerarios internos, aunque oporl‘’|'' ñámente administrados, curen el fermo, debe pasarse á la operación,l^^^ go que pasen algunos dias deldern^^., délo supurado á la cavidad,no dan^; muchas treguas, para que el enfef'J; se debilite, y no pueda sufrir la or^ ración, ó el pubnon contraiga purulencia y ulceración irreparal’|| de modo que frustre el buen efct^^^ ; aquella, aunque se pradíque; y j se executará luego como único de sacar estos enfermos de la mucJ que casi infaliblemente les sigue. JVÍ' articulo segundo. DE Febrero. JUEVES 3. I^iSERTACION Medica. pEL LIMITADO PODER DE OS remedios anti-Asciticos persua^ ^Giido deberse á todos preferir la Paracentesis POR r>ON JOSEF CONTRERAS DE LA Plaza Socio Supernujmerario. S Uele haber entre los hombres Índoles tan osbtinadas,queno ^ sabiendo desamparar sus preo- paciones, aun resisten á la misma ex- 44 experiencLi, que Ies entra porlos'oF el desengaño. No parece ya dispu^^ ble entre los juiciosos prácticos la lidad y necesidad, en muchos de extraer las aguas, ó humores dcfí| mados en la cavidad del vientre de Ifs Ascitícos, aunque fue entre los gos y los que les siguieron pu^^^í mui controvertido; no obstante preceptos tan manifiestos que Hip*^ crates nos dexó de su execucion, mo puede verse en sus Epidemias F y libros de afecciones (b) y de enf-j' medades internas (c) sin embargo lo que se vio Celio Aureliano (dj pí cisado para establecerla, á conibíi^' los seqiiazcs de Erasistrato con tan*^^ energía, que parece satisfiso quanto \c 1 • ■ O ponía contra su pradica; y á la verdad poco se puede decir mas que o que el propone en su defensa como puede verse en sus escritos. 2,* Ha seguido después con varia OI tuna la puntura del abdomen, que ^ riego llama paracentesis, tenien- o siempre en contra de su utilidad el crrible argumento de ,su mal éxito, pues en nuestros dias se numeran mas i ^^^os infaustos, que dichosos con ella; I Pp^qucla partcChirurgica dexa de ^ ^ medios para pradicaila con ‘ menor molestia, y mayor seguri- ‘ m^* P^Jjil^le; asi lo hicieron de lospri- Aquapendente (a) Pa- (b) Ambrosio Pareo y der ^ ultiinamente los mo^* ^"^os la disponen con tanta precaví- I cion <lfperfürat. cion y buen método que á la verj^ de los veinte que mueren opci'^í apenas se podrá verificar lo haya ■ uno por causa de la puntura. Bs ^ obstante innegable, que mueren 'J' chos punzados; por lo que se dirá pues, sanando mui pocos por lo mo, y reincidiendo los mas; lo q^’^^ zotanta fuerza al celebre Sydenl'*?^ que desconfiando de ella la prqscf*,^ absolutamente (a) y lo mismo 1^' Tulpio. (b) Pero muchos mas eos reflexivos, siguiendo el de Hipócrates, que la recomiend^’^ ia desechan; antes bien la admitd^ mo Util remedio, y proporcio^ medio; para que con mas faci¡|., puedan sanarlos Asciticos, y oni^ . do casi infinitos que la pi\uftiC‘^‘^i¡ por no aglomerar mas AÁ. sol^ j (a) Pe hyd. pag. 174. [h) Obs. lib. 2. cap. 38, 47 que vale por muchos, este es granBoeraave (a) quien llegando para minorar las aguas os Hydropicos, el primero que ñu¬ to ín ^ I^aracentésis siguiendo áes- nsigne Maestro sus acreditados ter ^answieten (b) y Gor- ^ primeros Médicos de las dos ^gestades Imperiales Catholica, y '^zarina. ^ ta pues cargo el A. dees- de todo lo expresado se ^^^Pone probar ñola necesidad de es- fo?; esto resulta porcon- «('> o? ^ todos los Pradicos; si- coin supuesta la ineficacia délos '""'"dios, que seadministran in J ! ‘'ydropcsias, lo que también ^ persuadir, la Paracentesis es _ pre- 5 ! ’- Cc)p°7’""-.'“P'n§ .^ 3 , . Boer. ‘medie, pag. aS. gjp.n. i6. ■ T® . ([ preferible en tiempo pra^^icada, y, utilidad á todos ellos. No neces’^ mucho esfuerzo para hacer ver lo f co que alcanzan quantos remedios^ dena el Arte Medico, para expug'J^ aquella Hydra debastadora de tan^ vidas, quantas han sido vidimas d^- crueldad: solo con ofrecer la licidad de las curaciones de todos Asciticos se convence esta verdadi^^ que consta de los mismos - PradicoS^, sus observaciones, pues á penas l 3 gesima parte de los que se curan, desde el principio de esta enfermcd^^ Togran librarse de ella: pero mas tic^s, suele advertir en la diseccio^^^, los Cadáveres las casi infinitas, djs , tas, c invencibles causas, que motivo á su producción, convc^^j, que los remedios ni pudierondcsaf ^ garlas, ni jamas hubieran podidoi y aun caer en la imaginación del tativo de su asistencia, ser ' 49 Cuchillo Anatómico la fj causa del Ascitis, que tra- a: .como havia de pensar Tulpio hydropico, que ^a llamado Jonás havia de tener ^Cirazon marchito sin or c alguno, ni la elasticidad conir Pctcnte para exercer sus funciones, unquede una magnitud excesiva, sin ro daño en las demas entrañas? ni pensar que Fe- Palatino del Rhin cáúc^'^ 1 vientre, que le ^ i'^ydropesia de que falleció; V ^‘ ■ 'contró sus pulmones negros, dos corazón obstrui- Qiif. • ^ substancia como sebosa liqni- • JJe aqui nace un inevitable prin- D r. cipio cipio de lo importuno c íncompetci^' te de los remedios para destruir la caif sa de esta enkrniedad, lo que es mer motivo de su ineficacia: pcí'^; aun supone el A., que se apliqu^'^^' adequadamente según la indicacioi^q que se presenta ^podrán quiza entoi’'‘ cesextirpar la causa originaria del citb? los cfciflos, dice, respondan gun vá insinuado. 4. Acercase masá el asunto propi\^^ to, y dice, dos clases solo ce rcniedi^^ se pueden y deben aplicar en esta termeviad, á saber, evaquantes, y terantcs; en los primeros, se numci*^ los eméticos, y purgan tes fuertes; que los leves no alcanzan; uno?’J otros en los principios (porque al ^ ni aun adelantada bien la enlernied*’^^, tienen lugar, pues destruyen bien, que remedian) aplicados gran reflexa, sanidad de entrañas stíjetü, cuyo ^conocimiento no fuerzas competentes, siempre alivian, pero -"fiestas medi¬ que á Si porque sucederá lo 5na r. W con su Jarabe de dad retí^ 7*"*‘ugenui- 'uo cnn** ^ *'i ' ■ ‘ ^dexa el mechanis- tos* obran estos medicameiv mos aventurará usarlos, porque á la Jicadn ' unos vasos de- suDfinp’r ^ rotos, como deben ¿^'^'"/“^"'^«' ■ « ^ ^ chirrosas, ‘*'da por obstruidas, é impe- ‘•'=údo la con.“ aña- ^'ícm''nfr> • ^ irritación ve- *^ragoaos ^ ■ nu !'® '*’? purgantes hy- ^' ■ asos°noH b» ''‘^"’Pim'cntos, y 4 '"sus sin utilidad s cfeftosj porqués! ellos cva- lo vertido á la cavidad, por tx toe. mis- 'it. supra. misma acción, y mechanismo moví^ rán los líquidos de todo el cuerpo azia el vientre, los que por una Icf natural fluirán según regla de la Hy" draulica á la parte que hallen menO^ resistencia, como son los vasos scrí>' ' sos, y linfáticos, que están, y se co^'. templan rotos, é igualmente, que diizcan el beneficio de disminuir remansado, aumentarán el pcrjuicií^’ haciendo caigan mas y mas humor^^ á la cavidad del vientre, y de este do aumentarán mas la enfermedad*» en lugar de curarla. 5. Mayor obstáculo enciient^' en la administración de los vomitivo^’ para que tenga buen efedo, pues tiende lo ai insuperable, en que co^ tra la ley de los graves, suban con acción antiperistalticalos líquidos travasados desde la cavidad, en se sitúan, á los mismos canales, ^ don de salieron, óá la cavidad de '0^^ tengan buen efedo; de otro mo- serán inútiles, á mas de que po- íí' ^plmcnte, con la extensión, con ^ j violentos, que pade- entrañes, causar unrom- L. rojos, ó otros. osos y Un la ticos, que no lo estaban _ Ines, aumentando el daño orgánico, ^^‘'‘^jg^Uente, hacer mas inacce-, Jie la curación. Omite tratar délos . ^^‘'‘OS evaq lian tes comn <;on inri- - UC encino, y aunque se iiLif"'' de los^ al mismo tiempo, quitando par- parte dejugosla evaqiiacíonnrtífíciafr se debilita precisamente el sujeto eiendolo inepto para tolerar otro • medio mas útil, qual es la operacioi^ de nuestro asunto; á mas de estos tácalos, el conocido riesgo, á que exponen los hydropicos, que se ul^^' ran,'pues las mas vezes terminan mortales gangrenismas, como dice**' experiencia. 6. Los alteran tes se reducen á dii\' reticos> aperitivos, é incindentcs-. resecantes desde la grama con los d mas vegetales,que simbolizan con eH*'’’ hasta la scylla, ó albarrana, todos que tienen mas lugar, ó menos ¡nco^' venientes que los referidos en U P'' mera clase, y asi suelen causar á go tiempo algún buen cfcc:l:o, esto quando comi-nza la Ascitis dolos con niucho tesón, adietan^ metódicamente los cnícrmos, \c^' ráO' doles tener un continuo y ptopot' circunstancias, daH ^ 1 ’^estierren esta cnferme- í>cro* impiden su progreso; voUim» ^chirrosidades notables, volumen grande de v.entre, es anti- enfe-m ’ l ^ perecerá sm duda el ^ e.mo, tomando los diuréticos con dice ’5‘’l‘tiid, é igualmente hs mi contra su eficacia, tas í ^‘izoneS) que lleva expues- => l-i'verd^^^s-'^ porque suer.rs u ’ ? "’“«ven aquellos.los de h .'\^"'‘''^“dos hacia los caminos viendoh mi j precisamente disol- Viscidezé- humores desús ‘"'emente d^ch"'ur’‘'"‘*“ considera- ^ y por esta mis- bendjf- ^' ■ * ■ ' ‘ "1' no solo comprc- '« violentamlo espacio, ‘ ■ '«P=t«‘'h!^l'‘r""«verán c'on más •' P->rtc, ó parces obs¬ truí- truidas, las que ó se empeñarán en su dureza, ó el derrame linfatí<^^ y seroso será mas abundante, de do, que si orina mas el enfermo, civirá también por los canales roto^’ como menos resistentes mas pro^*' sion, que reemplaze con ventaja que evacúa; y de aqui nace sin da la poca eficacia de estos remedí^ en estas curaciones, administrando^^ por todos los Pradicos con tanta 1 ^^^ qiiencia, pues regularmente comi<^|^ za por estos la curación, que es la guiar materia Medica: algún raro^^^ so se cuenta conseguido por estos dios como se ve en las observación ^ de los A A. ya en los principios oo^ los drásticos, ó fuertes evaquant^^^’ ya con los acres estimulantes, y fn^^ tes diuréticos; por esto no lo ba absolutamente el A sino mam ta lo poco que regularmente, y P lo general podemos esperar de su ^ 7 * Todo lo que entendido, pasa ^ i'atar el segundo argumento de su ^enioria haciendo constar, que la •^íiiacentésis se debe apreciar mas, y por tanto.preterirla á dichos remedios «r rl^ del Ascitis. Parecerá ^ una paradoxa este aserto, pe- o funda con tanta solidez, queca- ’ ^si, puede asegurarse lo conven- ce. Entra pues, quejándose con razón c os Profesores Médicos, quecono-^ ciendo el mérito de Hipócrates, jamas an atendido sus preceptos en orden á Hvri yurppicos prontamente se deben Perar, y nuestro insigne Valles (b) omentando este lugar de las Epide- as dixo,^ que rara vez aprovecha cs- operacion; porque casi siempre se. - exe- ' 158. P‘ 5 * txecutamtempeshVamente.Tgualrns’^ te dixo el Principe (a) que si los medios ni dieta alivian, dcscargan^^ ^ e\\ se el vientre de las nonas, se saqi^'^ estas cortando ó punzando: aora pregunta el A. con razón <'sc sig^’^^ estos puntualmente, haciendo la racentésis al pincipio de dicha medad, óá lo mas, luego que se vierte no han echo efecto los ren^ dios alterantes, ó cvaqiiantes? menos, rarisima curación de estas comienza extrayendo las aguas operación, continuando despucs ella con los medios apuntados eu' son dieta, corroborantes, si ha do débil el enlermo, y los Diuréticos, á tin de que no se sen otra vez los humores < pues ^ . aplica debidamente esta como se quieren conocer sus (a) Lib. de afc<ft.sea. i. v. 2f4" P'« contrariosiem- *^‘«1 p'rofihñf'*’ P"®° secxecuta mas g P ■ ^'-tica, que curativamente. íán fuerv? y® ‘ ■ ación tñV^'f'^® ®' "P=’ q^'cseaK “ desgraciados,: ®y mcHipf'’^'’’ ®‘^g'"dos.t ella, pues no cada nrp "* ¡"debidamente apli- Y)Qr saliiJables efe< 5 los, an- DarJ^ contrario perjudica: tam- apolle la razón, que se le se *^y‘^’;opesia; pues aunque ^^roacion á su ex- do indire'rt*^* ° cxccuta por un mcH ¡os inven'^’M '"/"'‘diato, pues aparta tcs, ‘ ¡«s demas alterin- ^ ■ “^¡'itan/”'7^ Aquella intención, ‘ ■ “‘"Si 1» y linf.iticos ^"®«shn sgnas, en corados, y nadantes sus 6 o orificios, con mas facilidad se aproximar á un punto, en que dose sus extremos, se consoliden rando asi la puerta á los fluidos ríen tes: á mas de que la misma ra2^^ seria transcendental á la sangría, ga, y quiza los mas remedios, piie» las fiebres una, ni en las saburrasv^'J trales otra, suelen las mas vczes raigar la causa primitiva, pero rando aquella el licor roxo y qui^ , do esta todo lo que estorba en su/^ fcra la acción de los demas remedí^! proporcionan la curación ^y que^^^'’’ se le puede pedir á un remedio ^ que lo sea? y si esto impide nombi*^^ le tal, se pueden borrar de esta goría casi tOwia la Selva de los prescribe el arte. 9. Fundado en estas razones p'|j^ el A. á discurrir sobre su modo pradicarla, supuesto, que sicmpi^^.,, contempla útil con respecto á d . sé idm'^ p'’fenTio, y tiempo, en que y ° preservativa del nr^ «ecuta, muelen ° todos Sun cnr'fP" V ° consigue dar al¬ mo v‘ ''"° °=•> «’fe- oer, n.Jc treguas de su pade- en esb • P°t ‘"Atantes se sofoca, y ®«nque ‘*'80 aprovecha que est i'r entermedad, á lo ^'cn onn °*^*‘gado todo Profesor, traté ‘1"® ’Ucliiijfí memoria, pues unos P'ansitorin^'^^v* enfermos este dos ó circ- '‘',1°’ y otros mas timi- '•^rselo. n ‘'*P®^^os no queran facili- quiza á acc- d'ri ai„ ‘f' ■ '‘^rte como sin duda suce- 8»«grein?® ''“f’ P“« un por ia '«5 entrañas, faltando "“‘dos “Potación aquel volumen de •loe sostienen su peso tem- plan- piando la acrimonia de los jugo^‘' jetan algún tanto el transito á ^ facelo, quitado aquel como ap^í se hará un prontisimp derrame, yPj cipitaran al enfermo en un fuerte , liquio, que pasando á sincope termine en la muerta, lo que infrequentc: por esto en semej*^^ casos se necesita mucha prudenei^'^ ra ordenarla. No obstante aun ta critica situación tiene aserto como dice el Disertante, á la verdad <que medicina de tas previenen los A A. pone en ^ desahogoal Ascitico sacándolo ^ > agonizar, y tal vez en lugar de der lo que se teme como va acacsc lo contrario aliviándose Oj ferino considerablemente, y no sane, vive con menos fat/g'^^y conmodidad; á lo que debe contf% todo Profesor según los de nuestro Arte, y tal vez po^ v ínafj la v!da\ angustiS^'o,'^® ’° 3"? Prometian la* prmdoilrnp 'f enfermo, tarla S u'‘"° "sturaleJa “ esfuerzos de la ^‘“alcza venada de la enfermedad. carh’p I ^'^S«Hdomodo de prafti- tcmul? q«<=la con- Pardich?'”? ' ■ ='"‘=‘^‘0 «paz deexeir- fuerza sñ di- fiesfr, / poniendo de mani¬ dos se-n ^ insinua- desimn,p ® ° evaquantes. Si HypocnJ ■ ° " ==»‘o'-'dad da ^'e (af V H *a de Boeraa- favor dTíi alegamos Asunto CP I® • de nuestro ®g«as ll”®'®*® ® extracción de las 'Mítico’ vi P''escntase un As- goloso, en buena edad, y sa¬ no C^) Aplior.je cosnosc.cap.dcHydiop.§.,a3p/ 64 ño de entrañas á ló que puede ¡etíirarse del principio y causas de suf decer con las devidas precaucionas d>.í el aíto y después de ella, sin numerariamos mas casos felices» | aunque algunos se desgraciaran; que causas invencibles conservariai’ enfermedad, como se dixo, lo c^, prueban las disecciones anatorni^jj sin embargo tendriamos menos •\ 0 ^ vos de arrepentimos de su execuci^^ y ella no perderla tanto de su vef dero mérito. II. Bien al contrario siicc^j en estos mismos casos, si intimidad^* Profesor con el horror que secoH^^ va á este remedio, prefiere la . de los demas antiasciticos pcri do continué cnsuuso elenfermOi sin experimentar alivio como sn*' comunmente: en este caso las fn^.,^,r se van minorando,las entrañas vi^*, do, y los mismos sueros y :ai^ ^uptivaS?" T P«‘'=f=*'^‘^¡°n cor- paces de ‘‘"®. humores inca- aunqué se ^ ®utoncesj sin efefln * Paracentesis será mas il I, ■■ usultas perjudica- ditada una *>• princinll°P‘^[?'''?"’ ‘i''« P^'^icada ^nferm quiza la salud casos Que^'J advierte, los felizmente r logrados sido ^ ^ conocerá ha^ PwtunaLnte y ™ - tiempo V ciL. wndiciones ■ viene e! A ^ “"^tancias que prc^ ,*“= hacerse atesP“‘^"-‘''> de- casos dicho?'’l^ T Preferida en P q'm estos obren con mas encr-' 66 ^ . . ,4 energía: lo que, sí asi se pradlca» tiende cederá en beneficio del do, y de esta clase de enferii^^ que es la mira que se ha ptopj! to á vista del temor que sin damcnto conoce reina en muf!' Profesores para ordenar con utih^ la Paracentésis. JUEVES 10. Disertación Chirurgica* DEL PERJUICIO QUE CAJ san los Sarcoticos en la curación ' las heridas con perdimiento substancia. POR ^ I). JUAN BAUTISTA MAT^^ Socio SuPERNUiVI erario. ^ I. ]VTO es la menor ^ las artes desterrar cupaciones de sus s ^7 siguen er- fin sin'V*4^'^“'^“‘^®’ y '°8‘'® «fio! con^l'^i*^ procederá en los he- didi snl" 1 * ’* aten- mientn 'n ^ ' ■ ‘ ^^''‘^ad de los procedt- esta m naturaleza. Poseído de discurs propone el A. de este n'scurso apartar del animo de los Jóve- nos h n" provéaos Ciruja, cotlr ■ * ''•rtud atribuida á los Sar, hí hr.^k’ entendida teoría cria’ ^°^'antarencarnatlvos, ó que to carnes, y por tan- Per^m^*" a’ heridas con total flamacir,^'’ niundificadas, pasada la In- PtS P°'' ‘«dos los tiemn encarnación, que es .d 'acToo "" ^'•'nar aquel para “ Porclon perdida, y gcnerarT"^""'.“‘°’ " re-- ‘tedios- eaines, ordenan unos re- ’ ^ne cumplen en su errada in- teli- 06 . . -{á tdigencla aquella indicación; y asi^ llaman como vá dicho Sarcotic^’ del nombre griego Sarcosis, que iiiíica generación de carnes. 2. Aplicanse estos Entes con ^ cho fin, á el que por su medio puede llegarse: tomase su materia los Balsámicos resinosos, adstring^^^^ tes, ó absorventes, como trae ter (a) con los que se halla el tativo con qiianto necesita para nar la herida de aquello que la ca^ lidadhizo separarse, ó mejorentend»^, para retardar la curación, perder cho tiempo, y quiza imposibilití^% mismo que se procura, en di^ay del A. de esta memoria. Para esto comienza desengañando á lo^ cautos, y pocos reflexivos Cirup^p de su radicada aprehensión sobre ^ cha regeneración de carnes en (a) Mac. medie.p. m. 87 . n. i45* notados, en lo que gasta la prl- p" j de su disertación, con grande acierto, pues destruido el fun - miel ’ t «ecesidad.se destruye la anf j íf cimenta. Dale grave discurrir, e todas,^ la sentencia de Hypocra- Qu> Tf aphorismos (aj i ~ e^hueso, nervio, ternilla, y aun dn P^^eion de la mexilla quan- není" se aumenta, ni rege-. hasH verdad tan constante que di;d-ar^ falsiíicado, y en fakifi «' se podrá que un''/r se ha de ver cli i'f"’ «Juzci nff,“ scparaa:), se rcpio- direln^ ^ substancia y P ran ver si perfeaisimas uniones ^ P bb. 6.Cum. discisum.fueihos &c» 7'^ fí y pulidas dcatrizes en partes cof^ das, y aun separadas, acomodan^ ^ las el diestro Cirujano, de inodOí f • aplicada la superficie de k parte dida al sitio de dondescseparó,se moden sus vasos con los de estai i suerte que en la extensión que lo^ ¡j cuerpo tomen para formar la cic^^ ^ se dirijan sus líquidos sutiles con ta perfección á las boquillas de ^ cortados, que continuando su sin interrupción conserve, una pondencia entre una y otra parte unida, y consolidada vuelva con^^^jj revivir siendo parte integrante k J solo era un trozo muerto del ene viviente, en cuya comprobación i se el caso referido por Wans'V^^^ (a) de aquel Soldado, á quien taron totalmente el extremo ó P' íli ^a) Coment. in í>phor. i8p, Doer. P' edit. Taurin. an. 1744. y se la volvio á unir per- de Garengot, (a) y os muchos que traen los Pra^i- t>ar^p ^si en la misma á In reproduzca otra igual soliifTseseparó? y esto es lo que ab- ca huSa" su A. en la fabri. ^ "^^iribien dice lo separó del sobre la virtud de estos cini^ prolixa y atenta observa- ior reproduce, ó por mc- Uarfp^^*^ cicatriz la mpri ^ri dichas heridas, y la exer'?’‘í’ naturaleza Un la amputación de donde jamas se advierte tQcZ^ ^ ■ ‘aturaleza aumentar la par¬ eada, antes por el contrario,con- W Oper. Chlrurg. t 3-P- 5^ sumido el texido celular, los los, y vasos se van corrugandoi j acercándose sus margenes al centrt^ i hueso, formando el muñón ó cicaj que siempre se reduce á menos metro que el que ocupaba antes hacer el corle: pues del mismo i^^jj tico modo, dice, procede la natuf^^, za en toda herida con perdimiento ^ substancia, en que no pudicndo carse sus margenes no se cria carne fondo, para que iguale su supern^, y que quede á nivél del sitio de <ie se separó, antes bien deprio^' ^ aquellas, se ván recogiendo centro, y forman la cicatriz, q^^^; ,1a desigualdad, y distinto moao .j^ ■ substancia, dá señales, y circiinse'^ su situación, quedando mas baxan*^^ donde mas faltó lo separado, nüt»*% sesiempre formar la cicatriz •dura, fnertecomo callosa, sin aq‘ natural blandura, y dirección de n ^ y museíílosa, que CYi y ^sto mismo con claros, y presos términos confirma el citado j ^^'‘swieten (a) pues como adrpiran^ pregunta <quien dirá que esta mpaginacioii regenerada sea la misr insolutamente que la que se separó? -n Anónimo comentador de ^ ocraave (b) con mas distinción $$ 1 ^ es carne musculosa, dice, ^substancia, que recrece en estas he- porque los Cirujanos á ^a de su color roxo,asi la llaman,de nombro, lo que después Qmarma en estos términos: esta cn- ^ generación de carne no h P^^P^i^^ntc carne y. solo es cuyos va.T admitieron sangre. Apoya el A. pensamiento con la doílrina de 74 , IVÍr. Tabre (a) quien explica con ta energia el modo de hacerse 1^ ^ catriz en las heridas de nuestro y como se reemplaza lo perdido^^, modo posible á la naturaleza, í borra toda la aprehensión de la d^ regeneración, sentando como pío demostrado, que jamas se venir, igualando el vacio de la separada, puntos carnosos, qn^ hiendo desde el fondo, lleguen al ^ vél de los margenes de la herida; tes bien sucede al contrario, mo se dixo, esto es, un abatimi^^^, de ellos por la evaquacion de l^s Ijj gos y extenuación de los labios herida, hasta que llegan á J fondo ó hueso, y después acudie^¿ con el tiempo mas )Ugo nutricioi engruesa esta cicatriz y levanta la te, que aparece mas corpulentai (a) Mem. de la Acad. de Ciruj, deP^i^h^ . que casi llena toda la cavidad: ^ lo que abusivamente 11a- dar^ ^ podrán los Parti¬ rlos de la sentencia opuesta jamas nvencer, por mas que se empenen quererlo demostrar como lo hizo uschio (a) quien se admira del her- espectáculo de esta regenera- Qu, y su,modo de formarse pues la upone, y dice, se ven con admira- unos puntos de toda la circuii’* ^ciencia de la heridas como los ciier^ caracoles, que unien-' centro forman la carne: lo que 3s parece aprehensión de la prccom ^i^iaaopinion,querealidad del hecho, P res procediendo siempre la natii raleza I orme en sus obras, si el viera esa ocultara^á los demas cali sucede, pues lo ^u, diciendo solo lo contrario, que Prax. medie.loe,dt. Anopimi p. 340. 76 que es lo que vá expuesto, y ^ ván confórmeseos mas. 5. Haccse cargo el A. de tencia en contrario de Boeraav^’ que no le hace fuerza, pues este Hombre grande en sus afori^^’l al 185. n. 2. y al 189 manda pan^^ rar estas heridas, que se procure generación délo que perdió el siendo tan puntual y lacónico del modo común y trivial, lo qi*^ j muestra allí mismo, diciendo, engendra carne semejante, esto es» se parezca en algo, ó asemeje á tural, quese perdió, gemrata materia simili perdlta, que es nircon clA. entendiendo la \ rada una substancia que equival^ - * - j'ir la que se perdió, lo que nada P ba contra su aserto> como It^ P ban ó atestigan sus Discípulos dos, quienes penetrarían á lonu^^-^ sentir de su doelo Maestro, cuyo * íi; Entendiendo no car¬ el naturaleza, y na to P ^ para suplir el defec- el A 'í ''' Tampoco adopta con que este accinh^ explicar esta inri P^°‘^*g‘osa de la naturaleza, ni s^1r^ contentándose cill pJ^ndente, con referir sen- ^ observa en estos foriYiT ^ al modo se con- ésta^m'^?" • ‘*‘*0 Galeno (a) que do W. ‘^' * "sturaleza: y el cita- pÍ"" a hablando expre- P C me, re de este hecho, después da, ‘\°’ ‘ 1 "=’"'*° "’=>^ hace - cumpu / '?* para que se P SU intención, expone sobre el 78 . modo, aquella sentencia llena de dor: que asi-se hace, lo conocemos dos, dice, pero con que ley abs< 5 ‘ tamente lo ignoramos. 6. Supuesto, pues, como vá f suadido, que no se regeneran las nes perdidas, por precisa conseq^^í cia se infiere, que no ay, ni-. haver remedios,quelas procíuscan cO heridas de que tratamos; conquénOj^ ni puede haver medicamentos sarc^^ eos en el rigor dé síi significado y noP^ diendo estos cumplir la indicaciom/lj^ se propone el Profesor en su admi'’ tracion es inútil, y perjudicial sU Que esto sea asi, no por ilación il>' principios sentados, sino por dad de los hechos, lo hace const^^^| A- de esta memoria en la segi^^ parte de ella, donde desde luege> ^ tra suponiendo que en las herid*!^ su asunto no se puede hacer desde luego se praélica en las necp j reunión, sino, que de esf-aJ* deben pasar aquellas por los mnní4 ^^.^‘^^^rnacion, supuración, encarnación, y cicatri- 1 q5 ^os que se prescriben por cada ’ remedios competentes á Una ii^^j’,^'^^^*‘‘dido, que conseguida supuración, y limpia la sino p diestro Facultativo 'e sigU^^H»T ® praffi,. “ encarnación según la Pues*^f?“"’ í” reprueba el este pcf^a °i ^“*ere que se dexe en feccioti'^i'^ “ naturaleza que lo per- ^n hace ’ ’^‘^‘®"rlo, como casi siempre ''^ya te’bb''^ mismo pus se los^va3„. "‘‘«'=ndo la extremidad de ®'=nsible?ne^t-P ^ ^’^fg^ndose in- ^“rniando ? ’ 'íf <“8° nutricio 'a catidaT^^ ? rnateria que ocu- “'tiende dixrf?!* ’ bien el citado Wans- wic- 8o wieten (.1) hablando de Sarc?otí^^'' que solo la naturaleza es el vercl 3 ^^ ro Sarcotico. 7. Entendido asi el mechanís*^^J de este hecho discurre asi el K-}' solo la naturaleza exccuta esta todo lo que sea impedirla en su tentó, queriendo limpiar la ulcen^ va mas de lo que es debido, será trar su útil operación y por giiientc perjudicial al enfetmo? K remedios que llaman encarnativos^' ven de introducir en la herida - balsámicas que den resorte á las que suponen laxas, ó adstringen^ que las entonen, cierren sus boq^^ j,, c impidan venir jugo á la cavid^dp^ ra secar la ulcera, ó otros t¿siu^|^^, para los misinos eí^<q:os, y asi ren abreviar esta acción y mejoraí • ^ su concepto, pero quan divcrsain^^^^ (a) Con:cr.t. ad §. Boer, p» doTe'^bs I,?''® experiencia, resecan* remedios, y la consolida^ y que callosa perti- l^amacion v l^crmina en una in- lo que sirven ^ 8. M Narcóticos. ^ ^stubocnes?.'' el A. í^equicios P^‘^"^íea notando estos ifíente la ; ^^ ^onociendo absoliita- ^los; gj ^^^{^lidad de dichos reme- ^“e dexad?llT“. obserbava gfabanios ca° * j® "aturaleza, se io- Pyontitudy '^on mas por si Mío "° PO" "“n Sobre el preocupa* '"'^arnatibos hfr’® ’os y^“oione3 1 f •'* P"= las ob- «iídí'-^'r. ™ 00.»- p ^ modo de pensar por I. por aquellos célebres Profesores siguen paso á paso á la naturaleza erprogreso, que constantemente serva en la curación de estas herí^^ en particular quandó trabaja la digiosa obra de la encarnación que^^^^ sin necesitar los adminículos te la perfecciona quando se tapa la herida y se detiende del conta^'^^ del aire, que sin duda la altere co^, heretogeneidad de susimperceptit|j^, miasmas; y asi después de una la% ble supuración destapada la ly p se halla, sin saber como, ocupacl^.^,, cavidad, y formada una consohf^y tan perfeéfa que finalizada la se completa la curación y la restituye. ^ 9. Bien al contrario acón quando el imprudente Cirujano ta con su oficiosidad dirigir la Icza en su obra, conduciéndola j sus errados sistemas, á saber se seaiíl^^fremedios para ^ ■■ ases todls ’ ^' ■ ‘ ‘^‘3"^'y corrobore, *«edios, d efca decantan sus re- cxecuti i quando esto asi P"cs turbad! ’as tragedias, no aH 7"' " >=> "•'>tnral curación f a o>^ra da, y g| ‘ ’clefechbleniente se retar* P^^rde, n.f^ ® empeora ó se í'^faccion de*^° Cirujano con la sa- ‘gállela loQ execiitó en su inte- ?'"’iimitó^,r‘’‘“ bien b'r-iieza se^un 7“^°'^°"‘^“cir la na- b'nye quando r,l° misnia ins- Pp'-^í'nentos de n 'o^ im- ""‘«dos .-n ^“'bos remedios admi- '‘^"8>n¡düs !f cantoso dc- r^'^í exn^ cstediscur* ‘•'Puaica de estos casos tra- ta- 84 1 tados dennóy otro modo que es ^ niedio oportuno de poder instruir ^ el asunto. JUEVES 17. Disertación Medica. de la virtud de lOí baños de agua fría para curar los Maníacos. D. POR FLORENCIO DELGAP*^ Socio Supernumerario Coadjutor. >ON l^s operaciones del í• C Operaciones aci jj el carácter mas rioble^^^jyí ei III.*- — I especie humana-» por qri t *_Aresp. en una fabrica material hacc'i \t en una ..w..... deccr cfcv^os casi la ‘ ^ /^otívD porque se hacen de gf ^ ^^^sideracion en el Medico los se desordenan, pues j esto, no solo hacen per- tiva^ • singular preroga- nnKi’ ^^ejan tanto de su casi esfera, que lo colocan dni puro bruto, inutilizan- ferm'-T^ ^ estado. En ninguna en¬ ea l verifica esto tanto como curso materia de este dis- atenr! pues, ocupa toda la i'ir al descoso de ocur¬ to ¡n tan lamentable afec- ‘tedios para extirpar tan- reflexivo ge- ^coría í'^ "? í esta materia, sobre una sensit ep principios físicos y hia serian remedio cia: no 1'ii la T. desnudo el pensamiento utondad de celebres Profeso- ^6 res, en cuya virtud havlendolos ticado con feliz efecto, corno constar en los casos, que expone 1^ grados con su uso, quiere manifest^^ este pensamiento, persuadiendo ellos un remedio bastante adequ^^^ á la ¡dea de causas, que entiende scn^ por lo común de la manía, con ferencia á los mas que se practican su curación, y corren con el fam^^ epíteto de antimaníacos. 2. Para esto divide su discn^'^ en dos partes; en la primera, hace cripcion de esta enfermedad, sus sas, y signos con que se distinguí los demas delirios, á saber, nielan^ lico, frenético, hydropliobico, moniaco, la fatuidad, y sus progr^^^^j! después elige entre las muchas, y ^ lias causas, que dan antiguos y '^^5 dernosá la manía, la que tiene por verosimil, y que mas se proporeJ^^^^ á los fenómenos, con que se Bstc delírín fm.* cocT 1 f^iioso, pues no es otra nerim^ quando sin fiebre se ex- docT comprehendi- riue cid furiosos; bien tos (fie sobre todos los asiin- irregularidad, y sin P2nsimf‘^l j *=g“"da esfuerza el los Im' ** mayor utilidad de que ^ ^ iriiichos otros remedios rnanía. Dis- ^osdemLdT- ^0^05 ^''icnte- ll Ti^í orden si- ^re dei-or • ,^^^‘'*colicos deliran so- particnb^^^^ objetos con adhe- ó mon l y siempre con ^ien que en los ^'‘^^urroV inclina su delirio, *^^r:cdQ _ lo que no n . de nuestro poseidosde mnado objeto. Los Fre- ncti- neticos siempre traen calentura da de la que es síntoma su padcc^' y que terminada, se restituyen á razón y estado primitivo. 3. Los Rabiosos están sumam^*^^ inquietos y su padecer exadam^'^^] agudo extendiéndose quando nías , quarto dia después que aparece en el horror ala agua,ayrc,luz,y toda sa fluida; nada de esto sucede al co, cuyo padecer es crónico, ólargí^’j^ sin particular repugnancia á nada ^ lo dicho. El delirio Demoniacn^', da á conocer por los particulares^ ra»flerés, que demuestran la poses^^^j ó obsesión de los espiritus en los cuerpos, como son haij^^ idioma extraño, de que no ha instrucción, saber loque pasa en res distan tisímos del que habita, Y ^ ^¡1] que pueden verse er ^ Deh in (a) Disquh. iriagic. y otro^/ ^ Louii’(a) Haen (b> (c) xr 1 Pueden verse en Boérncr pi'estioC! enfermedades ^^P«‘“¡dad fac¡l„,ente pacifico ca'^i tn í ^ ^'*^cen daño, discurren en' vezes?" Y 7 condición innata, y asi humor que. P®’’ que est <^C)mina, advirtiendo,; ^0 dañan' .^fPÍe^tes están quietos, ^ci^a n ’ ^. ^^^c)tan, abundando de P^'^piedad^*!!”^^’, produce esta Ha’ alteran,- coléricos inquietos, son 'i"='''do se c¿''r°ty ^• ■ ’ade, '"‘^'ono due men uciiuen, claman, y vocean (=‘)Schol . . --- 90 en la noche, lo que prueba dicho tdf peramento: todo lo que es dive^^^ en los maníacos; pues discurren chas vezes con acierto, y no se enfurecen contra todos, y estossy los signos, que distinguen los citadíj^ delirios, de que se trata en este curso. H 4. Entra pues el A. á tratar causa de la manía, para loque, an ^ se hace cargo de la variedad de AA. médicos en este punto; p^res Antiguos con Hipócrates (a) y no (b) sentían que la colera llevad^ el Cerebro con un grado de adusta que la obscurecía; por lo que la mabañatra, ó negra, causaba esta^^j^, fermedad, lo que confirma auii do moderno? Hureto (c) dando 1*^ (a) Epidem. lib, n. f. (b) Tract. de loc, aíFeCl. cap. 7. (^c) In coac,coment.tra<a.4.cap. i.n. * poroso aquella irrita Siguió este h; natural ó flava: de loe pequeño par- mismo ^ Mae^^r j- comentarios Colera nj^\ puede mui bien *nian (k^ causar la manía. Hof- esnes. 1 qi^e la san- vasos d*i n ^ circulo á difprpn . es la causa; por ^e la melan- con 1#”^“’ lo que vácon- 5 . a" (c) j” '^utTiür causa en (di r)h° en el aqua WOhosqnie,en(e)q„e¿n- OOc—- (b) §, ..o,r5;;;r~'—”. W) '^'“'''" ■ '•" ■ "•Vs’’ '‘^‘‘•S'nucns.anno 1748. (') ' . -‘SO, ^*»^Ulcuo. í sista la causa en un acido volátil altera los espíritus; no faltan o^y (a) que quieren consista en estos * mos. Otros finalmente, disciifí'^'^ existe la causa en los solidos rigidos, y tirantes, como insinúa glivi, (b) ó laxos, y floxos como re HofFman, quien hace causa ^ ta esta disposición'de los sohdí^y^i Sydenham (c) quiere que una de manía conozca por causa 1*^ pidezde la sangre,y otra la exalta^* excesiva de la misma. Entre tanta cordancia, solo es inegable; lo demuestran las disecciones cas y es encontrarse unos dahos manifiestan diversisimas causas; se á Teodoro Zuvinger (d) q^^^^ (a) Idem. (b) De íib. hiottíc. p. 279. (c) O bs.medlc.p>ig. «6. edit.Vcnct^.^ (d) Múc. i\. C. DccaJ, a. á 6. p* » 3 4 * .171^ en un m-s ' * . excesivamente au- veeÍ 7 :jí^ ^ coroides y lleno de (a') ¿nr Henrrique de Heer de duro y calloso (b'\ o,, ^ ?niarillo el Cerebro: Bonet substan cráneo la ^holor 9^rcbro en un mucha- tomi( P^o al abrirle la Cabeza el Ana- sano!? ^ túnicas hinchadas de una ^osCerel • y varicosos Secaron- maníacos, que di- por Iq ’ ^ ^oeraave (e) asegura, que Illas, se encuentran así los ‘^‘snia ^ ^ prueba, que una diverso modo esbri disposición, y distim lebro enfermedad el Ce. 5. ? Obs c¡r‘rí' . Aphor.§. 6. Pasa después el A. á estaí^lf cer la causa^ que en su juicio con verosimilitud produce este afeólo» f ra adaptarle el remedio mas propof'^'^^ • WM* I.W V-X llirto AA nado á exterminarla: á este ef^^- , supone antes con Hypocrates (a) í la parte afe( 3 :a en la manía es el ., rebro y su substancia, y lo expl^ qiiando dice, que con esta parte demos,y conocemos y con la misiu^* loq uceemos y del i ram os. S u pon e mente con el mismo Principe (b) fl. se delira, quando el Cerebro se ta demasiado: también quiere, ^ vierta, que casi todos los Cere disecados en maníacos no se wii 11laiUL/» j Ip tran sino efcíflos de sequedad^ f | za y callosidad de su substaní^‘*'’’p! sus canales varicosos, y la sangf^ (a) De morb.sac- v. i6. (b) Ibld. clamat. ec vociferatur cuí^ pcjue Cercbium percalefiat de una crasitud irre« resultas solo se advierten loe i; precipitado desorden mente r chocando ruda- ^ebil tev^!í ^f^^cados estambres del ^erebralp ^ substancia y vasos lo m*’ repetidos impul- extern^'"’ trabajos f ' se exercitan en endurece^^^^^’ T continuos, que es, ^^taneo cerrándose los minlmos sas en tnj ^ resultan las partes callo- ^ vasculoso y membra- dT]n<,% observa en los pies y tan r y los fluidos P^rte choques, disipada intn'^^-fquedan mas cra- y trnn k lormandose vari- Ws sif^ 1-^ ^^'^ora en ^cres, tienen ^odo y como turba- ^prcbro,ydeaquilasvi- ‘‘^^^mtiid tan propia de es¬ tos yo fd tos enfermos como el desorden en respectivo al raciocinio y demas op^ raciones del Alma. Que esta cion sea alkalino surfurea, lo ca el principio bilioso y adivo domina en la sangre de estos y el incendio que explican estos íermos, pues jamas se qiiexan de ^ rigido y trio de la Atmosfera, m puestos desnudos á ella, se tocan ^ carnes frías. - y. También se colige, que callosidades de sus solidos y espe^'j^ de los líquidos, que se hallan en ^ Cerebros de los maníacos no causa primordial de su padecetí^^^^j no termino, resulta óetedode^^,] circulación violentísima, que j el tiempo motivó estos productos se observan al fin de su padecer disecciones porque no es de ^ queá un hümbresano,quandopo^ j/ pasión de animo, sobreviene im* Uolt\^‘J«^lp ™ t oselepuso^< 91 ca- y sus moTy neorfrf“"’P ■ • ■ 8 ™ ' vidos cnh ’ sinoquemo- ' ™ p e(:un?a * pasión los líquidos vasos sre r''"'!)”","'"®"®’ aaiií^u ’ ^ toda la economía Almarccivc ^cierta^id*^^ desorden, que no una i comoque ^^uadi y secreción desor- para el ¡!^ g^íindula, donde se se- ^srados V?^ ^^Usacíon! comunican las V h' trastorno perma- ^ discernir Alma, es inf P^'udencia, como que f =1 mechr'^* y ^^^ 'Uianú de esta acción en diíicil po- ^Jtan líquidos que tran- Y ^ canales tan sutiles, in- scnsi les, de aquí proviene G la 98 . la difícil restitución de estos pacie^^' tes lográndose rara vez con pcrí^^' cion: y los tocados una vez de cff i enfermedad, aunque sanen con fad^^' dad, recaen en ella,y entonces se 1^^ ce mas resistente á los auxilios dicos. 8. Despucs pasa el A. á la scgij^ , da parte de su memoria, en la ! tenta proporcionar el remedio p‘^ j; su curación, en la que nota en ^ ^ Prácticos la misma variedad que presó en las causas: Hypocratcs y con los que le antecedieron, les denaba desde luego á los maníacoí^^ Helleboro, para evaquar por y vientre aquella bilis atra rcdiii^^^ te, que el contemplaba en sus bros, causa cfíciente.de su pade^ jj pero vista la poca seguridad administración de este vccctal, (a)-Lib, de insom. v. 75,et epist* i ilota Geofmí / \ daba ^ '''' con que el Principe lo imitación emc- Por entienden, que vcscM ° evacuaba, usaba aquel dichia Maestro de la Me- tud ni!> ^^^crcr entendiese en él vir- to especifica para dicho afec- ^ su ^^i’ma Alien (b) y tal vez rem * Sydenham (c) man evacuantes. Otros esti- ^^i'os el sangrías, ^enfem P?^' i^ieion, como ^^'‘‘iníaro w dio á un Rustico "‘ ■ ''¡''ó, y salló ín‘ ‘1"= 'i^iico Ln * ^^*'**ii‘'ioicnte otros por las ° ’'®='>'ren á la sumersión * B -as, o del Mar, como quie- re L^l Syiiop'’^;P- m.a.S. P''oce^r‘'"- P-‘«í- Obs.'8'""8-P.a5,,ctp.4o.ct,5. * P^S» 3 ^ 3 , TOO re Boeraave, (a) ó comunes como citado Wanswieten, que no por precisa circunstancia la de Alaestro, sino, en que sea en qu^*< quiera agua, como la pradicaü^ famoso Robertson, que con este ; todo curó á muchos como testí^^^ Baglivi. (b) , ^ 9. Algunos se valen de parti^;^ lares remedios ordenados según la tención que se proponen, entre ott se encomienda por el citado wieten la mixtura, que Alaximib^'j^ Locha* Aícdico deVicna usaba Y ^ trae en su opúsculo praélico (c) de con repetidos hechos compt*^*^!^ su eficacia, la que atribuye no } 0 ‘ al alcantor, que entra en su coi^P . caní^‘ sicion; por lo que la llama (a) §. 1113. Aphor. (b) Cnp, de pag.^oíí. Cap.3. de mama edit.Viciincns. a'’ di c* / ^ vehicula, que es el vi- esf^ f’ y por no ser común ratado^ pone literal el A. que ^ tómese de Alcanfor media Azúcar de Canarias, y Cosa Arábiga de cada en ^fíigma, todo bien molido día Vidrio, auadaselc me- sek vinagre caliente, y agua de flor de sabuco, ve> de amapolas, alguna treinfT A. á esta mixtura Láudano liquido de m se necesitaba cal- con ^íceel A. fue ‘^'‘aníip*^, curación de los ^cl 1. de mañana y después dexando por tiempo los i-^^^cliaradas cada ora ‘dgunos dice nece- en Sil I l‘^qucxa decstcPrncti- citada obra sobre el poco uso de la sangría de las venas dél cugU^^^Í con la que dice experimentó alivio después de las de el pie, y el de este discurso en lugar de aq^ e el pie, y el lugar de aq^^^ lia después de hechas las demas quaciones de pie, ó brazo, á porción de la robustez, advierte, ^ mui Util la evacuación de sangre sanguijuelas puestas sobre toda la ^. tura coronal, como disposición P administrar mejor su propuesto dio de los baños frios. jo 10. Para establecer el método de aplicarlos, supone d ^ quente uso que hacía de ellos 1^ ^^5, tiguedad, ya fríos, ó ya calie^^j^. principalmente los Egypdos Y ^ manos, y casi todos los oricntal^^^jjj, principio por necesidad de rcírip^j^o y después por recreo y delicia, refiere Plinio (a) de autoridad f t * Séneca, y Marcial. No mc< a Medicina conocio siempre su g para curar muchas dolencias icando los particulares, ya á la ca- ^^za, pieg ^ y piernas, ó de medio y ya generales al todo con q‘ ^ .^2 temples según el fin para otr unas,vezes calientes, Ce el y otras; los que di¬ rá h Utiles y eficaces pa- por* hallan encomendados coin en varias dolencias V enT] ^^^uiores de las articulaciones, ^entí mismas, (a) igual- ^essf'ñ enlasconvulsio- tetanicosjó^ ^Qi'ram ^ los Cólicos ordena se tfe (r\ ^ agua fría sobre el vien- ?vc; no menos los disponía Celso (d) 104 en muchos casos, Sinibaldo (a) ba el agua fría en las Paridas, y xam (b) en las toses convulsivas^ > reumatismos: en las calenturas lenp^ Tisot; (c) y el A, alega casos logrados en su praclica .con la fria aplicada en dolores de varias partes, pero en los maiiííij'^ asegura son los baños fríos g^ncral^^ particulares en la cabeza, mas que los naturales y templados. II. Para demostrar esto se de la razón, autoridad, y e.xper^^^^ cía.. La primera prueba la las causas y mechanismo con lleva insinuado se produce esta en medad, pues una exaltación bíl^^j¿ acre, y un niovim'ento excesiva . los líquidos en el Cerebro, no (a) Animadvers, vigésima, (b) I. ib. de aa rc. p.ni. loj, (c) De Onanismo. j que la intro- V íTauchas partes humedas, aoii todo, que templen nior^ ^ disposición alkalina de los lia¬ se ^ ^S^^^^oientc con las mismas cinir-^ rigidez, que han ad- estim ^ solidos con el continuo alo de dichas particulas acres, 1 Consigue famosamente con tro-i g-nerales de agua íria in- el particulas por todo W^idos, llevadas al Cerebro: dirá ,! ^^^*^ride después de la meto- enfermo, cuyas y la m regular competen tesy ^^da ciuísa provenir de la exprc- ridad* prueba de auto- A. d^^^'obora el pensamiento del que los Prácticos, ^ermedfr!^’ iT siempre en cstacn- ‘ d el baño particular de acrua tía ro6 fría en la cabeza, como nota el cí^/j do Celso (a) y los generales de la ma, los recomienda Wanswietcn(? confirmándolo con el caso de un zo, que de una manía repetida curado con ellos, y tan trios, qn® ' la arrojaban con fuerza de nieve ^ bre la cabeza; lo mismo asegura tin Chisi. (c) Sauvages (d) qniG^^.* * - den dos baiíos al dia de este ternp* la Academia de las Ciencias (c) casos que autorizan esto: Mr. , me, (f) dice, curó una maníaca da con un baño íVio de ocho 1^^., al dia, no cesando al mismo tiO^ de ponerle sobre la cabeza paño 5 j|^. (a) Lib. 3. cap. »8. (b) Coment. aphor. Bocr. §. (c) Cart. medie, pag. 27. (d) Nosül. mct. t, a. pag. a6ó» (c) Aon. 1734. pag, 56. (J^j T. des vapeuls, t, 1. pag. * 39 * • a. • 107 se^c^ En esta Ciudad j í'^aníaco condecorado con hür S^í^erales trios de machas tos^^ acertadamente dispues- miembro de esta su n ^^*^“^amente el A. con ííion P^'^'^ica confirma la opi- í qvie propone con tres casos, de^ logrados en esta Ciudad curadas con los insinuados ^^^^^ales de agua fria. (jg J* . ^1 primero fue en una miiger la Qu supresión loquial, se P^’‘a'^icadQs quantos remedios da para este afefto, fue baha- experim? v ¡ 9 ’ V primero l^astai continuando este quinze, en que se halló per¬ lado restituida á su natural es- de p segundo fué en un sujeto ^ind^fi Comerciante en esta y ^ ^ licores, ■ "^^^^^^^curridoclA.cncon- sulta r loS .. sulta con el Medico de su asisten^.^ votó dicho baños, a que no coH' cendio el primero; pero sí, á acostase el enfermo sobre una hada de cuero llena de agua fría? novándola luego-, que se calenbJ^^^ hizose asi, y la primera noche mió,vy siguió serenándose, hasta los seis dias sin otro auxilio se pero. El tercero fue en un jóven^. ^ á 30 años, de temperamento ■ lioso melancólico, y parece, qoe E la causa de su manía alguna p*"*-^ amorosa, en esta inteligencia disp^jj el A. sangría, y después los bant^^^p agua fria, que hizo cumpliese gunos hasta tres horas, y fue ni^l tan eficaz, que á los siete todo restituido á su cabal juicio- ¡^j ■ na^., tos hechos confirman, que manía por causa acre, y biliosa de los humores, y el busto, sin duda será eficaz su ap , Clon pues es innegable, que á todos os maníacos modifican, y templan es baños; y aunque radicalmente no queden curados, á lo menos tienen ^igunos alivios, y si repite perio^ jcalmente como sucede en mii- os con los baños, son los interva¬ los mas dilatados, y no duran tanto s accesiones, y proceden con menos luror y violencia. MIER- lio MIERCOLES 23, Diserta c ioK de Cirxjjia^ SOBRE EL HYDROCELE, SU radical curación. POR D. BARTOLOME CALEÍ^'’ Socio de Numero, y FiscAí' DE LA Sociedad. I. Oí dcbil sexo por las que lo distinguen, padcc^^^ finitas enfermedades, dixo Dcmocrito, (a) el opuesto sufre pocas en las mismas, que racfcrizan diverso, y por esto 1^ peculiares varias, qual es la que se ta en este discurso, á saber, 1*1 (a} Episté 23. ad Hippoc. p. ni. 4^* III ^ ^quosa, que el Griego llama Hy- part’ qiie dice el A. es aquella Hydropesia, que compre- dJVi como la otra llama- L^y'-^^ocephalo la Cabeza, la del can demas de otras partes: la es io^ 1 primera, que trata el A. ^ hydropesias imi- fases, la efusión de las lin- entre las túnicas, quecom' ducid^ escroto, ó su cavidad, pro- obstr ^ ?^‘8ip^'riamente por infarto, Quo resudación de los vasos luTtar" '‘‘5"''*°*’ y caujj. y ^ris membranas, ó se bnfa«i descenso de estas mismas fuera del circulo en como se nota quando es ^ ^ de la anasarca, ó Ascitis. P^r \ry ^ primer modo, se observa f Bwndo m’T y del *“5 hvd^^- '^’ ” produccen picos adultos; para la prime-- ■ ra, ra, no es el menor motivo la fi^^; compresión de las faxas, con que prudentemente ligan las Madres tiernos hijos; igualmente en aqu^ edad las repetidas toses, ó llantos uj. tes, pues comprimidos los musca* del vientre con el Ímpetu de estas ciones, resulta una violencia dimento de los delicados liufot‘^^|/ del escroto, que hace romper suS ^ nicas, arrojando fuera lo conten* , idí- En los Adultos, los golpes. cal' y esfuerzos extraordinarios disp^^^^ á esta enfermedad, ó quando mímica por la túnica adiposa afluxo de sueros, que extravasé* ^ en el vientre, no pueden j circulo, gravitan, y rompen cas; causando otra particular hy pesia sintomática en dichas part^^^^iií locándose aquellos líquidos diversas membranas, y según su situacionsc distingue la Q ^ y varía su conocimiento, lo 8 ^^*^ momento eri esta enfei- por los graves yerros, que se íunL^^\ curación,quando se con- tuan '^^^^^^cro lugar, en que se si- toron ¿S^as: buen testigo es de esto tro quien vioá un dies- Vnr^^ enormemente cqui- operad tendid abrió un Sarcocclc en- A. har^ hydrocele; por esto el tomic/ri^^'^^ puntual descripción ana- se partes, que por sabi- <lad consultando la breve- ‘‘ ■ • ■ 'e» toa diversas señales, que '^ion d¡i h la distinta situa- 4 este ^ a"'"' «da hydrocele, y ®ipOco^°‘^°r°í? PU'^da confundir experto Profesor. formase el hydrocele ó her- ^ nia Citu* Y^* ————— a'v' -t- «‘iic. de V4s^, Madrid ,^ 5 0 , nía aquosa éntrelos comunes teguine" tos del escroto, y la primera membr» na propia de los testes, llamada tos, y entonces adquiere el escro^ un volumen disforme, á vezes se^ tentacomo la cabeza de un homP'^j perciviéndose bien el humor en ^ Situación, y esta especie es por lo mun sintoma de universal hydrope* quedando casi siempre sin dañocl cU po de los testículos, presentando figura una vegiga llena de agua, J ^ mas vezes se transparenta_ en est» tumor: bien que no es señal tibie, no siendo el liquido conten ficmnre pelúcido y claro,sino op» ^ fusco, ó turbio tal vez:tambicnse ^^ jaman los sueros entre las dos n branas del Partos, como nota * j low, (a) y entonces es inclolen% de una magnitud excesiva; por lo (a)TiaU. du vis vcnt. ii, 493. 11 ^ siielen llamarla Anasarca del Escro- entr igualffíente el Hydrocele culos vaginal, y los mus- ásteres, y entonces forma de la Cutis no pier- denf como en las prece- el n ^ descubrirse en media 9 u e dolorosa, ^eced se forma en los sitios an¬ del y por resultas conor^^*-^^^’ y tendido el enfermo, se anillo^el tumor azia los vanj./ abdomen, y quando se Ic- hinchazón azia lo infe- gles ^harp, famoso In- ter fkN '^^answieten,(a) Heis- ^ívdrr. ^^^^cre que esta especie de Uq ^ suceda en Ascitico algu- padecido el Entero- P ro el A. de este discurso dice, _ que que la observó en-iiil Eclesíastíco esta circunstancia. 4. Alguna vez se halla el del Hydrocele contenido entre túnicas vaginal y albugínea, y en te caso, se siente el tumor al profundo, algo resistente, redondo?) describe en su centro el mismo tcst^ culo, el liquido contenido está claro, y comprimido, no cede, ni ría su figura, aunque mude de situ^^ cion el enfermo, y nota, que su ca^' sa suele ser la falta de absorción sus vasos bibulos, de aquel vapp^J que exhalan los mínimos de la tun^^^ vacinal, y condensándose en la cap?^ ciclad, que forma esta, y la albu^^, nea, se hace aquel deposito no obstante advierte el A. que ^ principios de la formación del drocelc , no será difícil al Cirujano notar estas difercnc^^^ por el tac1:ü, vista, y prollxa » II7 Clon del enfermo, siendo llamado dcs- _ ^ego; pero si es antigua, y la tu- orosidad se há hecho general, de sW confundan todos los tino^‘ ^^l^^dos, será mui arduo dis- situ jjsf sino es aun conocer de 1 Hernia, como distinta esto es, la intestinal, car¬ ta a’ mucho mas si es- tan c ^ ^ ^‘S^^nos signos, que deno¬ el distinta, de este modo: forma un tumor mas ó primaltadlo en su ta pelúcido, y pues- quQ 1 la parte opuesta del doleos se transparenta, es in- siendo suma la dis- perón tegumentos comunes, ^onteiv^^ ‘iiovimicnto del liquido eono?^Ejitcroccle ó intestinal e en el ingente dolor, vómi¬ tos. ii8 tüs hasta estercorosos, retención orina y vientre, su hinchazón es mn/ dura, y viene formada desde los líos del abdomen, le acompañan bien mido, y dolores en el vienrrcí í últimamente á la introducción dcb^ i testino, que cayo al escroto, paresen en el instante todos estos si'l tomas: la carnosa, ó sarcocele se coH ce en la resistencia al ta< 5 lo del tun^^,^’ su dureza, ningún movimiento de contenido, dolores lancinantes, ^ de transparencia, y mucha lentitud su progreso, y ¡amas es produ< 5 te> progreso, y /«mao , alguna de las hydropesias generé La Ventosa, ó Pneomatocele que algunos dudan de su existcnei^j^ lo menos sola, sin ser resulta cred; enterocele, podrá sin embargo se posible,yentoncessu levedad,y tocádo el escroto dá algún y el poco dolor, podrán descu existencia, ííT . Todos estos signos se conoce- bien, quando cada una de estas species estuviere sola, pero quando oinplicadas forman dos, una hernia y roenterocele, esto es, formando su ontenido parte de aguas, y parte de ^^?^^^P^ol3psion del intestino, ó una y rosarcocele, esto es, que compre- des ^ f ^ linfas, sino schirrosidar ^orarto, ó excrescencia carnosa, inevitable- otro^^^ ootarán signos de uno y pr«k ^^*^^?oído, siendo no pequeho der facultativo para proce- curación; pero esto es de ne- mpH; ’ p3S3r á disponer re- ca^r. P3^^tlcularmente si llega el ?Per3cion, tomar una pun- pdocipio de la enfer- ^oal T conocimiento de pues ^ contenidos fue primero, radicación: notar, que síntomas, por mas nota- 120 notables, exígan mas pronto socotfP* y entonces se administraran aqiieU»^ remedios que puedan evacuar, ó tirparel con tenido, que mas inste, que perjudique la expulsión de ¡ opuesto, ni pasar á la operación, gran reflexa; y atenta circunspeccio*^^’ pues en estos casos, es en los qv^^ han executado yerros de mucha sideración. . 6 . Sentados estos fiindameiy^^ pasa el A. á establecer la curacijj del hydrocele, considerándolo versos sujetos y estados, pues aca^'^ en párvulos por lo común, y no vez en adultos, y merece diversa cion y remedios al principio , ^ quandp está radicado de tiempo^^^, sidcrable; en el primer caso, si riamente se cuso en el escroto, ^ re, supuesta la Dieta ‘Arreglada y medios, ya evacuantes, ya ¡eos dispuestos por la parte se Inténtela resolución de lo extra¬ vasado , parji lo que, ordena el va- PPr de succino, almaciga, ó nuez de specia quemada, fomentaciones del ^^címiento de anis,y rosa castellana vino, á que pueden añadirse unas Botas de aguardiente, y no consi- b^iendose con esto, dice, experimen- d^ ’ aplicar la Cataplasma / ^^nsitano, compuesta de un puíia- o de caracoles, otro de frutillas, nayas de Laurel mojado junto, lendo después un poco de azu- 1 ^^ polvorizado,humedecido todo con ^ cantidad competente de la segun- de íimocaprino, coin aconseja á este cfcvílü la Sal decrepitada, y cabezales mo- añadia ^S«a segunda de Cal ^o iin poco de Sal Ammoniaco. el QJ.J. 'considerado el Hydrocele en o estado, quando c-'ta ya mui radicado , y cuya 'magnitud sup^^ la tolerancia del enfermo,, ó es diiv^o, y síntoma del Ascitis, sarca, entonces no debe esperarse, dilatado y difícil de la resolución^ necesario tomar otros recursos: ninS, no le parece mas fácil, pronto» oportuno, que la evacuación contenido por la operación, ó . ccntcsis. Ya se hace cargo el A- por este medio no se consigue > dical, y perfeda curación, pues es un medio paliativo, que desahO:?^^^ •el enfermo pero igualmente oono^.^ •que no podríi e)(ecutarse aquella» , que, evacuado lo contenido, ser mas eficaces los medios de guirla: asi mismo entiende, qne mas se logrará en la Hydrocele niatica, si subsiste la liydropesia 5 ^ versal, de quien es producto, ¿i debe ponerse la mayor confían^^^jo xsta curación en la deaquclla, n 'A > será tan pronta su repetición, , ^^^sndicndo prontamente los sueros j ^ escroto, hallándolo inferior^ y esociipadQ^ que se burlará de la mas diligencia del Cirujano; bien aun en esta se consigue con la peracion, que tenga el enfermo en ^ padecer el notable alivio de poder escansar, andando, y acostándose eon libertad, disponiendo á que ten- g3 mejor éxito lo demas de su cura- ioti,y quÍ2a sane, lo que es tánfiin- Ravio y Erndelio (a) ja- . ^ pUí^icaron otra curación, y el , ^ o Sharp la prefiere á la radical trata al fin. cioi' pues todas las precau- , procede á exponer Q t praílicar la Paracentesis ^ a hernia y se reduce á compri- ^ ^ 8i. notas á la de Butzei- sob. Hydioc, mir con una faja dedos dedos deancí^| todo el escroto teniendo sus puntas ^ mismo enfermo, para que teniendo suspensa no le moleste, y puesta luz á la parte opuesta del operant^^^ fin de inspeccionar bien el sitio d<í ■ puntura para evitar no se hiera el ticulo, cordon esperma tico, vaso ■ noso ó arterioso, que haría pclig^'^'j la operación, y con un Trocar o delgado que el coman parala hyd‘^^ pesia ascitica, penetrará por la baja y anterior el tumor hasta pon la aguja adonde se halla contenido, se saca esta con por ha verse untado antes la con azei^e de almendras dulces, í xandoesta iutipducida, sale todo lo contenido, y luego que no salir mas licor se quita, é tamentc corrugándose los teg^^*^^^^ tos comunes se cierra por si la P^^ pí ha herida, quedando el cntcrni^^^,^5 12 ? dn! de salir S sus nego-« P^ies estoTn^""^ permitir, r csco lo dispone a una pronta re- si mismo deposito, y mas Para precisos corroborantes aquellf^ ^ solidos de S por lo que se debe ellos al íílgunos dias, usando en el escr suspenda todo eos se^ ^P^m que los vasos linfati- ^‘'leion á una como cicatri- de este ^ T ^ contenido ^^u*acio'n ^iguna vez se hará esta pero sino paliativa, radical; antes por el cou- ^"^'^edarí ^^P^^pduce la misma en- tieup ' ^ ® vezes» , P^ *8**^ repetir la misma ope^ cllq salen ya las aguas ^^rbias ' ^ olor, sino obscuras, ^^^tonccs^ ^^'^8uinolcntas,y fetorosas, con íiindamento se debe te¬ mer 120 iner íá comipclon de los testes, y gangrenisiTío; por loque el A. Gonf^^^ me con los mas Pradicos aconseja ^ intente la curación radical óperfe‘^j’' 9. Esta no se limita á extrahef \o contenido en el Hydrocele, sino T pasa a kJti . cion. Para esto no hallan los impedir reproi M' otro medio que intentar' la sup; la unió”: cion, por la que se consigné iu ^5 ó conglutinación de las membr^^l^j entre si, y con el mismo cuerpo de testes, en conformidad que se cie^^ el paso á los líquidos que induy Para este fin son varios los medios» que se valen los Profesoresrhasta se numeran porButzero, primero? ^ andor. Cáusticos^ó corrosivos, scgun^u Sedales, tercero por incisión, ó con el escalpél; quarto elRuisch^ y el quinto, y ultimo el cmpynco de la castración: de estos métodos tiene sus ^ ^ su favor razones y expe¬ no acreditan; por lo que «lificar la no dp i.’"‘ "'^' ■ ‘os preferencia de alan¬ do á á los demas, dexan^ se mas fer que |p ^ ® praíflca, seinclina al ñieiioc '^3s seguro, sencillo ó ba Wrt* y es el que pradica- teñirá Cauterio po- *^asu implicado á el tumor íor- ^üan levantada, se eva- ^^nasp serosidades contenidas, separa Prenden,? ^.P^^Pp^^lon que se des^ obraq Hq k insigne Praclicosque di- pra perjuicios con P^a'-WPeroelA.de esta Di- scrtacion asegura, haver curacío ríos sin recaída con solo la operacií^n haviendo tenido gran cuidado ^ observar después las precauciones f lleva notadas. ARTICULO TERCERO. Mes de Marzo. JUEYES lo. Disertación de CirujiA* SOBRE LOS SIGNOS,; distinguen las Parótidas las^Sintornaticas, y método» ciírar unas y otras. DOTí JUAN DE HERRÍ^' Socio Cirujano dé NuME^ ' A I. X T O es menos difícil te de curar el conoció j; tos de las causas, y)i ra enfermedades aun pa* Peftn misma entre si, res-; que accidentales diferencias, lo acier- seria curaciones: y no tasohm quando se tra-. Has V indispocisiones Ínter- 1^‘eaun . 1 la sillín? " externas quedan por Eables^n^ ^ irrefra- lian n^f existencia, se ha- indi dificultades en conocer B^^lrla b¡ ^^tnraleza, para distin- ^^^teresm?^ entre si, y siendo esto tan ^'^l^entaoy ef / Cirujia 1.^*. I>isertacion sus dif^ Signos, que distingan diferencias una de las enferme- y Li 1 dichos caraéleres: el sif.; parótidas, tumores que Na ocupan que es la par- '‘‘PwtenordclaOrVsedLt * asi, -isifpucs las glándulas numerosas, as», — J5--- ' ' ■ allí se sitúan, las denominan pafo^^ das los Anatómicos, para csto^ oc^ pa el A.la primera parte de su dicu^^'^J en describir estas señales, y la segu‘^^^ en exponer el método que bá vado mas útil y feliz para curarlas ^ gnn. sus, propias observaciones. ^ 2 ., Es pues la parótida un causado por la naturaleza con ó sin ella en el expresado sitio, do no la trae, es esencial, y nc> lcP ^^ cede otra enfermedad, siendo benigna sin peligro de los que la cen, algunas vezes correh cpidcH^^^^ mente, como las observó (a) en la Isla de Thaso, y se por la primavera en los Párvulos lo común, Y las llama nuestro a Paperas. Éstos tumores son indolentes, que casi no alteran blení ni Impiden considera¬ res y meríosel tragar, ^el . sufragios algunos linfas las fraim; su salida por la HiIITT^ ‘"^^ensible diminuta, y cuestas glandu- do eM "" tcxi-^ ^llas f P'^^cril, se acopian cu ^ente esta elevación inno- naturaleza con el del ?- íicelerado movimien*í pele estación las ex- ^recC,i evacuación, ó vuelve >'>»slle'f “""'f respeaivos vasos, ^ns usos ^ P*'' destina la misma iuviíf^’ P^r esto, se observan en de lluvias, 6 ^^'•nuedoe bigares pantanosos y ^‘Mes impiden los insen- clrcu! 71 .^^ cutis, y en cii- staneus, aim en adultos» so- sobrevienen, pero sin mas resultas la molesta de su hinchazón, hasta q‘* se disipan por si mismas, y asi fiierí^^^ las citadas por Hypocrates, en epidemias. . <». La parótida con fiebre coir*^ sintomática, es efedo del humor produce esta, y siendo segunda f fermedad siempre es molesta al te,y difícil su e^ítirpacion, anadiéis, cuidados al Medico por lo proU^? su complicacion.Di videnseen Criti^ su complicación.J^iviaensccii vjti- y sintomáticas. Las primeras son^^ que vienen pasado el aumentodel^ bre al fin de su estado, quando 1^ turaíeza,no pudiendo por otras evacuar el humor por ser craso, ^ y proporcionado al cribo cutancí^y demasiado tenue para expelerlo r.;- el canal intestinal, lo deponen en' CI ..7— r- chas glándulas, y entonces apy^^ un tumor, ó parótida, mas o n grande, según la cantidad de motivóla fiebre, es poco dolo- rosa, y acaeseporlo regular en fiebres o tuertes, linfáticas,’en sujetos de fi- laxa, y succolentüs, quando no . l^^^^^^dido otra evacuación sen- \ y por esto á su presencia se ali- sin duda el enfermo, como la fie- y sin tomas, que la acompañaban, 4 * Esta clase de parótida no debe tan pequeña, que no comprehen- p r que es preciso, para que la ermedad haga su perfeda Crisis, lo mn^ ^o^ocerá en el alivio del enfer- bre' Se ’ tu los sintomas que Ja companan U pj ’ Crisis perfcifta, ni contiene todo el humor, enfermedad. Ni tam- rjue '^“^^^tiuella ser tan corpulenta, <2;e3^^tipeñando toda lagarg.anta, fau- no ó sofoque al sujeto, ó ■ en 1 ^ ^^turaleza regular, y ven- ^ supuración todo el quanto con- *3-r X. , U contenido, lo que se advertirá en enorme hinchazón de cuello y impidiéndole, el habla, y el tragar ^ enfermo, que se mantiene soporad ’ y el tumor se manifiesta duro sin dicios de supuración: al contrario; es perfectamente critica la Paroh'^j’ el sujeto duerme naturalmentG,pn^ hablar, y tragar á lo menos lo do, y administrando los auxilios tunos, y con alguna fiebre se va ’ •poniendo á una supuración toma movimiento el contenido, y su blandura presenta señales de hecha una laudable regulación alivio conocido dol paciente. y 5. La sintomática, por el con^^( rio, aparece á los principios, ó aumento de la enfermedad con vehemente, y agravándose los dentes, y esto proviene, deqnCí k bada la naturaleza, c irritada acritud del humor morboso 1 ^ ^ j Jo depone á dichas glan- Vnr ^ y motiva oti'o ma¬ tes’ ^ paciente. Sí esta es fiebre ardiente, ya notó tp,* autoridad de Hipocra- ^que es mala, no viniendo pronta ¿o^|\ • y si en otra fiebre co- feof oo se supura, ó imper- ^'tiodo, que queda re^ coi?h\'^ tumor indomable, que mis-vf se puede curar, y si el cienú^ fugaz, desapare- ^iad^r ^ agraba la malit So J ^oicrmedad, es mui pcligro- ''^ici-io /^^.^^^'fisimas resultas, Sobre^ malion.parótida en las fiebres píos Conocida por sus pro¬ pulsen ú saber, parvedad de ^^vop' ^uimiento de fuerzas sin mo- ^ el principio, é irregularidad de _ sin- J8dict^\ í'arotld. pag. ni, Ca, • ^“gdvn. á i74f. ^ 3 ^ ■ síntomas, entonces auménta su man cia y peligro la presencia de aquel^‘^’ que por lo regular, es poco voluj^^ nosa, con mucho dolor, ó tan dis^^ me, que en breve sofoca á el enfema^’ y los materiales en una y otra, llegan ásupurarse bien; por lo siempre son perversas, agravan enormemente, y muchas veces minando la vida del enfermo: obstante todo esto advierte Hipo 51Í' tes, (a) que en estas, que no se puran, si vienen en fiebre aguda se sigue después de su erupción, * rea biliosa, disenteria, ii orinas sas, se liberta el enfermo, coivo^'' j¿ do á Clazpmcno xn. enfermo los que refiere en su libro -las epidemias: aunque también vó, que no obstante todas las se» V ' ..... . -i,.. ,Tiin‘ de ser criticas, y supurándose, > (a) Lib, i.epidcm. sect. 3,nuni. .pr* I ^*7 ion los enfermos, como sucedió áCra- ^stonactes, y á la Criada del P.ntor cymno que por la excesiva supu' ^^•on perecieron. (a) De todo lo dicho se deduce,lo vá insinuado, que toda parótida ciece gran cuidado en el Medico, ^'n quando parezca critica y regular, ^cediendo tal vez en ellas, |o que á ^ ^os tumores, ó abeessos de las par- del cuerpo, que es,depositarse en Qs el humor morboso, terminando por alli la enfermedad, y entonces son' (j¡^*?^^^ne]las, y estos, como suce- ii ^^'‘^Icidonio, que esperando (^) una supuración en los s^i^i'eyinieron las parótidas, crispperfectamente, y estas ^ por metastases, ó translación no son forc vijcbatür suppuiatus “•noiUdctum est. 138 soiT^diíícíIes de conpcer, plies que aparecen estos turnores, si caln^*^’' los síntomas de la enfermedad ra, y se desaparece toda la indispo'* eion, se debe tener por moviniisí^^^ crítico: pero aunque venga de ^5 modo la parótida y sea útil á el mo, respecto de la enlermedad - > - ( -r - --- ^ por ella critica» por respecto a y. mísma,debe dar cuidado á el por el peligro que muchas veces acj^ rea á el enfermo, que estando bil déla primera enfermedad, que vencer otra segunda, que veces en su duración y sintoniafí que padecer á el sujeto no menos» la primitiva dolencia. y. Habiendo sentado todo l^ puesto en orden á la naturale^.a, ^ . sas, conocimiento, y juicio de •rotidas, pasa el A. á la segunda te dcsii discurso, en que trata la CÍon,para lo quesupone, que la y sin fiebre nada dcl arte ecesita para su remedio, pues la na^ ^uraleza sola basta , y rara vez será g ^y^^darla para conseguir la re^ ucion, que es su regular termina- on, lo que fácilmente se efectúa con quiera unción de esta idea, como ^ szeite de manzanilla, ó de azucen con la esperma de Ballena, cu^ ^^‘®ndo toda la parótida con un poco fj.; el contacto del ay re no impida la resolución. No asi ner^^ fiebre, en las que se- precauciones y aiir ^cim ? conducirlas con debe ^ ^ terminación, esta siempre dirigida por la siipu- ^ue d ’ por ^1 que, el material naturaleza en aquellas cho u y lo la Evacúa, y dexa libro no so- nia parr ^ líquidos, sino la mis- _ í^ua no pocas veces, inspi- sada sada la materia contenida, se endiH*^ ce el tumor, y resaltan SchirroSi carcinomas, ó tomando otra tencí^'j^ cia el humor, se reabsuerve, y viendo á el circulo, irrita de nuebí^ naturaleza, y levanta otra calenb^ quizá de peor condición, que la P ■ mera. u 8. Esto se debe entender es primaria ó critica, pero aun cho mas se arriesga, en no conda ^ la desde luego á la supuración^ secundaria, ó sintomática, pues si do aquel un deposito violento hizo la naturaleza irritada, es mer vuelva á arrebatarlo con el culo, y quizá depositarlo en entraña como cerebro, pulmoue^'j^ y causando una enfermedad aunque* sea el material compi'^^^iV dido en ella indigesto, no bien lado, ó crudo, en frase antigua? prc es parte, del que motiva la air ^uenó agrabará, estando pudiéndose tener esta P rptida por una de aquellas terini- "aciones, que apellida Hypocrates.(a) ícatória non judicantia^ por que y huniior, que uar enfermedad, y necesita se- enf j y evacuarse, y esto lo dá á yj claramente, el que, quarido ene una parótida sintomática ea si7'\^ura, aunque no la álí^fa, e desaparece mui pronto, sin duda el enfermo, así es lo supuración en que debe entenderse cs inr-f”^‘^^igna, cuyo contenido eiott cfe;^uar esta termina- fe Pr entonces debe el pruden- nc? que pueda, que estáeñ'su ma- o llamar abocan do y bxando el ^ hu- rpí humor en el'sitio d Jonde la rratn^^ kza lo embio para que no retroceda^ siendo de perversa condición, en el centro mayores estragos. 9 . Con cordura quiere el A. bien procedan de acuerdo á este ^ el Medico y Cirujano;uno juzgan^ atenta la enfermedad primaria, si parótida es critica, ó sintomat¡ca,ay|^ dando con los refuedios internos a naturaleza en uno, y otro determinando el rumbo, que d^^^ seguirse por el otro, que cuidara conducir los auxilios externos, ^^9 la intención del primero, arreglai^^^^ se siempre á los preceptos del y que instruye en la parótida criti^'^’y ra ayudarla,procurc el Cirujano xitud de todo el texido celular parte; para que de este modo ad'^^|^ mejor,quantoallí deposite la zadoquenosLiccdera.si faltando ^ medios, baila crispadas y *>gue ‘ lo que se con- «lor ^ t '"'""“to, á todo el tu- ''iolei-a'^ szeite dulce de almendras, «olor M añadiéndole, si ay •lena V i o esperma deBa- «'wria! r 2a- 'íive m, ^*P““ queseadvierta, no re¬ pondrá aumento la parótida, se le 'ataplasm, '* primera apronl^Tíle Vidós tan su- •^'ando 1‘idicará lo tratable, y ■ "¡«no 1’"’°'' algún movi- se ahr?.- r "Atenido, quiere el cinv con el pus ^ evacué todo ^^‘‘^^prehenda, lo que he- ?:•'’ qaalñní."’ fn f«:ar coma regularid lo. Pe- . I o. Pero si á presencia del meto , insinuado, no se presenta la supu^^^, cion, se vigorarán aquellos poniéndole en su lugar á la el azeite de Euforbio con la sa ammoniaco, ú otros, que estim'-^^^¡, los solidos, y conmuevan los i dos, para qile se efectúe en ellos movimientointestiilo de extrieae . por el que se consigue el mas, si aun con esto no se esta, ó por ser excesiva la canti*'^.^, y no poder regularse en^ la pa^^’^ .¿í poniéndose aquella acción, ó jc^ tan crasa su materia, que no p%( dividirse sus particulas para ^ jí aquel movimiento, requisito p^ supuración, ó no se ha hecho ^¡i en el todo de la parótida, si^ parte, como en el centro o mor, lo que indicará el salir ci .^ir rial cozido por el oido, pcrmai do ál taólo dura la parótida en se dividen ’ ^ «te es el caso en que rios rn T prácticos siguiendo va- pH P”» f^dncir todo el cuer- y omitiv"® perfecta suparacicn; quelei el medio es abriru ‘"‘*‘eado su experiencia, que eoii el !?•* y esto lo apoya de esn ‘asignes Médicos eonsuU expuesto en repetidas tió ^ ^ estos casos asi^ Prec;??^^ 1 ^ P^í’cste medio, dice» '^“'Tiente podian jus- 'rritaci '^^P^’^^rse, cohibiendo con la en los vasos '• ■ "'ridaÍH <l«c caiga mas 'l«en ni ‘?‘’c'S la naturaleza sofo- d'cha, ' pero introducidas í^ materias PonicM^?' atenuani, aptitud de supurarle: f^'^cedeuf ’por la uncí at y caída aquella, se d >l>é ^ CÜll- 14® . 1 lil continuar la' curación regiílar de V ulcera, como si se abriera con frió; lo que cumplen los disgestiv^^ comunes, como es el ungüento ^ -estoraque mescladp con el <le Arceo, Icchinando con algunos estos la cavidad, que forme la tida, cubriéndola con un pegadc> ungüento Basilicon, ó del Ginpl^^^[ Benedicto de Miisitano mixto con mismo dicho de Arceo, ponlendc?^^^,^ bre todo sus cabezales y venda que todo el tumor haya formado .puracion, y mundificada despn^^ > ulcera de todo lo contenido^ sc^ -tinua repitiendo esta cura hast*"* -periccia cicatrización, y es ^.j.! momento de curación que ncon^^'^. el A. de la parótida critica P^ , ta ó imperfecta. ^ II. Empero en la sintomat^^j> diverso modo se debe manejar pación respecto k ser su materia y 8«n ’a critica^Je- deml hI”’ i y la ^,n,. ílsck f ’ según doctrina de es r \ uoccnna de es un por medra*? '"^oido no elaborado otras movimiento febril, y * 0 , é in ^“O'io- grueso,acre bilio- se puede ni de- ?* ordenQtie por ogfc ann ?^c emolientes se ?o acón V **”’ *”^05 bien desde lue- ’parte.’,!*'’ “pirquen ventosas á '^' 00 ' v’siT '’^Sa mas atrac- ri'*‘“faLa.?^,?t“ ' *9 ^“0 ‘toposo la vecpc V sino sehaceu mu- A y á poco de prc- Vets^,;’ desaparecen, lo que es per¬ no laia ve¿ mortal como bres ardientes; pero: si fueren ^^ lorosas se les pondrá la catapl^^ ^ ya dicha de Yidós, ó la de de Rivera; y si se observa de allí á P co tiempo alguna blandura en el mor, es mas seguro^ pero sino se sigue esto,sin mas tardanza la abre el cauterio actual aplicado á 1^ te mas blanda , y promin^% profundizando con él^ hast^^y se toque bien lo contenido evacuado quanto se pueda terial, qualquiera que sea, se deP^j;. guir curando esta ulcera según xo en la critica, pero cuidandoj^ p conservación, hasta evacuar contenido, pues de este modo dará recelo de retroceso. '12. Al fin' nota el A. 4 ^ 1 ? y sS' que este método le ha sido f^^d (a) Comenl. in afhor. 741, Boer. p* L ^uanHnT no se use y la nirf ^ sea mui dolorosa, enrrubecida, prue- ^lliosní humores acres añadiri^- niíiligna condición, y se-^ *^iento - ^ ^uego a^i trata¬ dos tem' entonces mas útiles tadorld'f'^^tes’ y emolientes apun- ^•ntom^f^ oritica. Lo mismovquelaj ^ue tratarse la maligna, ^'^esta ; f á las Calenturas en P'techiales ó punticiila- dehpn^j^^’ oon mas pronfi- ^P^rezea^ ^ fuego, luecoque pnra qúe, ^^^cluy ^d perverso humor, que lil^ertc de el la ^ no se impida I f do que alimentaria te; o sumo el peligro del Pacien- ^^''das ay causadas por j bunior, que causaba . .sclíid, coniolas que vieíien .... dc6- de=pues del vorvulo, pñrapleyiíí? inflamación de otras partes, todas que dice Dureto (a) son funestas, prontamente no se supuran; .^í que dice el A. se debe en todas seg‘' desde luego esta indicación por los medios, y modos que insinúa, todas las demas terminaciones siempre infeliz éxito. ^a)Conient.inquoc. HIpp. I*ugd, Datav. á 1737. JUEVES 17. Disertación Medica. SOBRE LOS ABUSOS QUE se notan en la educación física de los Niños. POR bernardo DOMINGUEZ Socio Supernumerario. E n todas sus edades arrebata la salud de los bombes la Per ¡atención de la Medicina, mas apreciable ^uich locxeciita, *^an' • primeras que se 11a- y puericia; porque en te '^^l^jene el hombre la compclen- conducirse á la salud, motivo l^odos tiempos ha sido tan Úgí ^ primera partc dcla vidii para ? 5 ^ p.ira su instrucción é indíjrencias no há havido Reyno, Nación, vincia, ni aun República bien govef" oada,que no haya consagrado alg^^' nos piadosos establecimientos, cuidar del SQCorro.de los pcquenosi*^^ solo en la educación, §ino tanib^ en el alimento, entendiendo muí te Políticos, que. qlianto mas se ^ ' dique.á este laudable fin por los gistradoá, tanto mas florecerá el estad ^ y rr^S'Utiles Ciudadanos prodii<'*^ Ko;se olvidan por la parte flsica MeJic.os á la consecución de estos ten tos, dirigiendo algunos ese^ ^ instructivos en . esta materia^ ni ‘ Academias en susexcrcios omiteiv^í cuidado como de tanta imporran^lj^ La nuestra % pues, animada , estos mismoi sentimientos alguna, vez parte de las tareas ^ ^us ¡individuos á la dirección ’ ¡rtsfcjucciün de los Padres d^ ' > ... 1^3 1^1 la en orden á la éducaclon física 2 sus hijos, encargo que desempeña ^ su orden el A. en la presente me* como en com¬ pendio las útiles reflexiones de varios A. antiguos, y modernos, quetra- rataron de intento y con solidez el nnto y entre ellos algunos Regnico^ ^ núes tros, coma son Christoval Pe- ez de Herrera en su Escudo de M u- tiíit ^ Jnan Gallego de Lacerna> 3 d o del común modo de criar los , ns, Juan Gutiérrez Godoy en su. niis- SQk ’ 1 Caro tratado inedita ^Uauf pueriles; deduciendo 1^0 pt)dido encontrar mas clcct . ^ r^tüdos sobre la materia. de\]^ Comienza pues el asunto des¬ une exponiendo el regimen grar un las Madres, para lo- robustos, .á cuyo fín. que desde luego deben abs-* te- tenerse de exercidos violentos, ya do" mesticos, ó ya de diversiones, procu^ rando evitar toda alteración consideré" ble de animo, no comiendo con so,ni usando inmoderadamente la mis hasta llegar al parto, en este de^^ ser tratada la embarazada con prud^^j^ eia y madurez, sin precipitación enes ^ lance, considerando que el parto obra natural, y de ningún modo tificial, y por lo tanto se debe de^ á la misma naturaleza, sin prevenid intempestivamente, pues la oficio- dad impertinente suele costar la muchas vezes al feto, y no pocas f _ Madre. Nacido ya el infante coi^‘ za á correr su vida por cuenta dc^^,^ Madre, y demas personas, ácuyo^:^^, dado se pone su asistencia; y havi^^^ do notado el A. desde este mismo p to en Nuestras naturales varios cuidos, c inadvertencias, previene j; método desde el instante del j ripiento quanto debe execuhrse; lo primero, dice, que es kbarlo mui ¡en, no como los Barbaros en el rio, fuente, ni como los Schytas, y tras Naciones belicosas que lim- P¡‘^ban sus hijos de aquella materia "'Riscosa que sacan del vientre por todo ® ámbito del cuerpo, con agua mui salmuera, ó cocimientos fuertes ^Astringentes, bastará sea con agua J^^fcural, añadiéndola unas gotas de vb y si la estación fuese fría,templan- ^ ^ Con moderación, cuidando al '‘isnio tiempo queden expeditos los oidT^^ <2munetonos do boca, nariz^- des? 1 las materias que h-iii ^ descargan por ellos, no impedido el piso. se pasa á disponer el ^uie*^ ^ ''vestido, el que no como se pradica repiticn- sobre mantillas,y dando 3 s vueltas de unas fajas que mas se se pueden llamar p'rí'síon que vestid^f bastando solo cubrirlo regularment'^»' y faxandolo quanto basta para snj<í' tar las mantillas, olvidando el de ligarlos, de modo que parecen colima vestida, infiriendo asi no co['. tos perjuicios en la respiración, chíb' ficacion, buena coníormacion desu^ tiernos miembros, pues comprimií^^^ estas cavidades de vientre, y pecli^ no circula la sangre con libertad pa¬ ellas, y de aqui las angustias que plican con repetidos llantos. : 4. Sigue después proponiendo alimento el que, sin duda, debe sul^ ministrarlo su misma Madre, á i-nen^^^ que grave enfermedad , ó debiH^f^ considerable lo impida , siendoí ún lo moral tan precisa obligación Las Madres, que no pueden eximia de ella, quantos frivolos prctc^*^?^ La inventado el luxo, vicios comodidad, y aparentes necesid^m^ abiilfanla relaxacion de nuestro Siglo, y la misma naturaleza ofendi¬ da las constriñe á su ciimplimiento, naciendo á estas morosas Madres su- Iraivgraves accidentes en la retención de su leche, si niegan dar este dul¬ ce sustento á ^us hijos: omitiendo ''^arjos convencimientos físicos y mo¬ dales, que hacen patentes la utilidady y aun comodidad de las mismas Ma¬ dres, si quieren verdaderame'nte aquel producto de sus entrañas dándole propio alimento de sus pechos;.No ^oe, pues, intervenir alguna otra eche que h de su Madre en los pri- ^cios dias de nacido, haciéndole otra, ^c>mo llaman, vulgarmente, las entra- perversísimo abuso, que acarrea infeliz recien nacido fatales conse- Snencias, haciéndole tomar una le- V*^dgua , ya perfectamente for- ‘ ^ipor tanto llena de partes ca- y mantecosas, con que desde h.c- Juego se dispónen á criidezíts, Icncias, retención de aquellas que sacan en sus estómagos detenid?^ de todo el tiempo de la preñez, y peor es, del meconio, lo que le es sumo perjuicio, y quizá motivo que pierdan aquella vida delicada* 5. Acomódales, pues, solo aquellos principios, los que llama*' calostros, que es aquel suero alg^ acidulo, ó leche imperfecta, que d^ los pechos de la Madre ál principié’ y lo que sabia la naturaleza, propí'^^ ciona entonces para sustento, y pueda regularlo un estomago que*'^ esta hecho á digerir algún aliment^^’ por tanto, se debe con todo cuidar, no tomen otro hasta qi*^ . ]\íadrc tenga estos sueros, entr^! niendolo mientras, para que se aq**’^^ te, con algún lamedor suave, el de rosas, violado, ó el simple te dulce de almendras con azu^^ los t|fte lasaran d vientre, precavicn- dolo de este modo de dolores i fati- aun de Alferecías, pues se li* “^rtarán de quantas horruras han re^ tenido, y sacan del útero: tampoco se debe repetir,tanto en aquella edad, darles el pecho como regularmente '>accn las Madres, pues si por acaso ^^'pliea el infante con su llanto al- dolor ó fatiguilla , quizá de la ^acha leche, no tienen otro modo ^ ^ aquietarlos, que aplicárselos á ma- debe tenerse en esto alguna ^^«nomía, para no fatigarles los es- la ’ ocasionándoles acedías de acarrean casi todas las ^ ^aposiciones de esta edad, cada tres oras se pueden poner ál pe- . ^ para satisfacer su indigencia. pasado el les ab ^^til í ofrcccr- ^ncharadita de ■ ’nrn-j- ^6ó encarga ignaíménte, de ningún do se les administre, comoimp^^^ dentemente hacen muchas necias, ^ medores paregoricos, como el de conio, amapolas, o adormideras pretexto de procurarles el principalmente las Amas que carej^ de la precisa leche, para sustentail^^’ como dolosamente executan á didas de sus Padres; pues es cosii ¡udicialisima, y que ha hecho ^ pocas familias carecer de sucesof y aun que no mueran, suele so venirles convulsiones, ó de por vida, á otros les resulta ^ estupidez, que quedan incapace-j servir á el estado, ni sus av-ivii a ti , III j como se ha visto en esta Ciudad - --- ^ A fw* tiempo déla lactación no ticn^ .í mino ti.Yo pues este se debemeJj^^y la robustez, y disposición del te, observando siempre no los hasta que les ayan salido los i6x ss a tos, y bax'os, para que piiedari cor ar, y mascar los alimentos, tam- len varía aquella erupción por la particular constitución de cada in- P^ro lo común es desde los los diez meses, y entonces necesita gran prudencia, para ad- . arles el alimento, dándoles pri- ^ ero los mas suaves, y de mas fácil gestión, y en cortas, aunque repeti- sémola ó miga de de polla, ternera ó se¬ de" i suficiente en los hijos los conveniencias, para Pan^n^ bastará la simple miíza de ó agua , y poca man te- '*»''do fr?“i?” cu¡- esta , alternando algunos días ^ayau^^*^ leche; para que se poco A acomodando rnaniar interponicn- aqupn^ competente tiempo en- . la? y este, para dár lugar á! L la la digestión de ambos, .y no sucqí^.^ indigestiones, que es d origen princi¬ pal de enfermar los niños.^ <7, Después de este tiempo gue, disponerlos para andar, lo previene el A. no sea demasiado tc^ prano, en lo que yerran mucho Padres, que divertidos con la de ver al niho hacer sus treinih^^ pasos, los incitan sin tiempo a ^ acción, no teniendo en sus ticn^ muslos, y piernas la debida motivo porque se lastiman en rep^ tidas caidas, exponiéndose no sol CLie se encorven sus delicadas quedando imperfectas, si no lo H és peor á dislocaciones, ó l'nictu por esto aconseja, no se pongíniJ^j^ de luego inhicstos, antes bien permita aquel cxercicio,á qnc turalcza los inclina, que es, se, haciendo fuerza, para brazos y piernas, como los «OS; y esto que parece poco decen¬ te á los Racionales, no lo es en esta edad, antes si les fortifica los mus- culos de brazos, y piernas, para que después con mas facilidad puedan exer- citarlos en la postura recta, mante¬ niendo con mas vigor el cuerpo, y haciéndose mas robustos. El vestido en esta edad es sus¬ ceptible de muchos desordenes, que *^os dice la practica en el dia; por- jliie si son hembras, se está dicho, que acomodan un Calzado bien estre- ^ y en el pecho una cotilla para limarles el cuerpo derecho, y la cin- j > comprimiéndoles la I ad superior del cuerpo, de modo, _ veces tan indiscreto, que las hacen ^^^aquclla tierna edad llorar, y pa- ino^ ^^giistias, que no merece su sionT^^^ daños de esta compre- tes ‘^'•tempestiva son tan eviden- ’ 1^0necesitan de prueba; p^ies á 164 á mas, que sus mammas no adqníércrt la debida extensión, que es natural» y se requiere, para las íunciones de su sexo, los pulmones igualmente comprimidos no toman la extensión» que se necesita, para una libre y pedita circulación, y de aquí difie^ les respiraciones, y propensiones á 1^ hemoptysis en la juventud: debe,pues» dice el A. acomodarse el vestido ^ los Niños quahto baste para dcfen^ dcrlos del atacto de una rigida atmos^ fera, con ropas, que no íes comp^^ man parte alguna, sino quanto bast para mantenerlas sujetas; de modí^» que no consulten los Padres en estí> á su gusto, y recreo, sino á la saín » V comodidad de sus hijos, cuyo ea ^ ¿ado debe ser desde luego bolgad^^ para que no se impida el aumcn natural, en que consiste la robiist de estas partes, que son la basa, que entiba todo el edificio naturab 9 - ^ ^ 9* ^ Es mui útil sacarlos de las ha¬ bitaciones mui reparadas ál aire libre; paraque se v^yan acomodando á va¬ riar de atmosferas y no se críen tan ílelicados, que qualquier descuido los constipe. Advierte con razón el A. el estendido abuso que se ha querido introducir en las gentes de crianza, fn quitar á los Niños usen la mano Izquierda igualmente que la derecha, reprehendiéndolos severamente, si les observan manejar aquella; como si- ñera de inferior gerarquia, que la de- echa, ó ñola huWera criado el AutoP e la Naturaleza para utilidad, y ser¬ íelo del hombre, como la otra, con- cnciendo esto las yentajas, que lo- los ambidestros, respecto de los n tales en el manejo rnayor, y mas los^^^ todos sus exercicios, pues^ cstab?^*^^ crian con aquella practica pinecen mancos, no pu- ^ valerse en sus maniobras con igual i66 ^ ' iaual expedición de sus dos mános, cosa repugnante á la misma natura¬ leza, que no dio la izquierda, para que establera ociosa, y como de res¬ pecto, y por esto induce el A, á qu<J se les imponga desde luego á los ninos en el uso mutuo de ambas, sin pr^^' ferencia. . lo. Continua la instrucción en la edad quesigueála dicha, queesla puericia» en la que necesita el hombre mas severa dirección, pues entonces á su inadvcf' tencia añade lalozania, é inclinación» teniendo una inquietud infatigable en sus cxercicios,junto con una hambre insaciable; por lo que se hace precisé gran prudencia para conducirlos uno y otro por la mediocridad. ^ los juegos y diversiones pueriles, be concedérseles algún tiempo opn tuno, como por las tardes cada di ♦ ó alternado, para que se excrcitcn^J^ adquieran robustez sus miembros» xandolos en libertad,qnando no haya peligro en el sitio, que debe ser des¬ cubierto, pues nada les dañará tanto como una sujeción ó reclusión conti¬ nua, que los cntristesc, y aíemina. El alimento se les debe permitir en nías ocasiones, que a los Adultos, y no mucho de cada vez, de suerte que ^odo el que necesiten en un dia,se les debe administrar en tres, quatro, ó naas vezes, observando siempre la pac- de todo racional, que es tomar alimento hasta que se sienta poco el estimulo de la hambre, pero no satis¬ faciéndola de modo, que fastidie lo mis- se apetece.Enquantoala cali^ J'dserá lo mas útil inclinarlo siem- tí^flnanto se pueda á lahomogene- hvA ^ no dándoles muchos, de distintas calidades; de modo jj e Siendo varia su Índole, mezclados, diticiles digestiones: tam- ^ 0 les será saludable la abundan- i68 da, y frequencia de cosas dulccSi que aumentando la colera quebrad' tan el apetito, y exítan tal vez diaí' réas, dando poco nutrimento; que los hará débiles su repetido usPj II. Bien se hace cargo el A* ^ esta memoria de lo infrudiferas, serán quiza todas estas advertencias» pues se vé poco ó nada consulta*" Médicos sobre la salud de los hasta que están enfermos, debien con igual esmero inquirir de ellí^» ¿que manjares les subministrarán^ mo, y en que disposición, como bestirán principalmente las hijas, conducir aquellos y estas á un^* lud, y robustez envidiable? to es tan al conrrario, que atención se cifra en observar cier métodos generales, que ay para é hijas, dirigidos por el gusto^ c inclinación de cada pais, ^ á imitación de otros, según cHo dominante,y áque llaman modos ^ modas^ cuyo origen suele ser la va- *^*dad, fantasía, óliixo de ociosos, sin consultar ¡amas la razón, ni pruden¬ cia, ni menos obstar los perjuicios que Se experimentan. 13* Y aun tienen lugar, nota el • estas reglas de los caprichos tan in¬ undadas en los mismos alimentos; y no prediquescles a las gentes nobles' y acomodadas, que por la salud pri- ^cnsus hijos del repetido uso, del cho^ o ate, dulces, mezcla de varios y tal. tan alimentos; que los vis- q. 7 ? ropas viles, y holgadas, L ^ permitansc les cs- chn ^calzado, seles ajuste el pe-* ' ni cintura, se oirá el desprecio interesaría á sus nos v^i ^ ^ascendencia,teniendo á me- comnl.!*^’, fuertes, y sanos, do Aldeanos, quesignicn- naturaleza, aprovechándose no* co co del artificio en esta partes, y peor es, pues afianza mas aquellos su desprecio, su común expresión, que la insinuada es crianza de gent<3' ordinaria, y no correspondiente a calidad, como si la distinción de 1^ nobleza se tomara de la comida, Y vestido, y no da lo heroico de las ciones, y Christiana generosidad d ks costumbres. Sin embargo taran gentes racionales, que adrnjp*^*^ con gusto, y á quienes podrán ding***^ se estas instrucciones; con lo lo tendrá esta Sociedad la satisfacci^^ da esperar algún fruto, haciendo ‘ mismo tiempo constar al publico esmeros contribuyendo quanto de en beneficio dela.salud de bres, y el A. el de ha ver desemp^^ do su encargo. 1-Jl JUEVES 24. I^KKRT ACION DE Girtjjia Practica SOBRE LAS CATARATAS, pueden operarse y el método de todos los practicados hasta oi debe preferirse. POR JUAN SIXTO RODRIGUEZ “OCIO Cirujano de Numero» Y Consiliario Segundo. S I la Cabeza entre los miembros dcl ci^erpo es el mas conde- por corado, según Felino, (a) que la llamó divina Aristóte¬ les l ” cum non Uccat. &c. 172 les, (ti) los ojos respe<^o á los Organos rnereccn tener la prcennneii" cia, pues sirven en nuestra hurnaH^ maquina como el Sol en elfirmarnen' to, en didamen de San JuanChriso^. tomo (b) siendo no solo norte y para el hombre, en sus operacion^^ externas, sino conduciendo áel Al^^^ quantas especies expresas produce rnq objeto de su esfera la admira^* maquina del Universo; y es la raz^^Jj’ porque á proporción de su utiliíí^^^ se hace sensible la perdida de sus cionesó de la vista, en todo, ó pa*^^ J y asi con tanto esmero ^tienden á reparo, quando esto se verifica» parte interna la Medicina, y la ¡ia porla externa, que lo demaestra la operación tan prolixa, y delica^^’ (a) Vid. in Baldo cap. 4. §. ad hoc. de pace jiirarnento firmanda. (b) Homilia 35* ín Joann. 173 ordena, qiiando sucede la Cata¬ rata, penosa enfermedad, que hace perturbar, depravar, ó aniquilar la Vision, y que seexecuta pocas vezes ^on felicidad, aunque se hace con fre¬ cuencia, bien que, sin la requisita in- ^hgencia, porlo común; motivopor- Sue el A. de este discurso intenta ma- u^estar los signos gen niños de esta ^fitermedad, en particular de la espe- ‘e, calidad, estado, y circunstancias . *1 que debe ser objeto de la opera- tcr'^’ el método, que le pa- obviar? P''‘’¿Ücí'rbi, para ea h perjuicios, que en su pradi- por *falf!“f opei aciones y miH ? debida instrucción, ®^ocuta"^'^^ Facultativo que la •"Oria primera parte de esta nic- ''''ieto’d.f® ‘® Catarata que es '*'lmodo “To7T"’ y método m,is seguro de prac- 174 pradicaría. Hacesc desde luego de la famosa qiiestion, que tanto ventilado los Profesores de Ciruj*^ sobre ^quesea, ó en que consista ^ ta enfermedad? pues todos los tiguos creyeron era siempre una cula, ó membrana situada en las del ojo, por viscosidad, y crasitud propia substancia de ellas, y se ad‘i ria alguna vez á la Ubea, variando color, según la perversidad, o d^g • • • • ’ :SC^O^: neracion de los jugos, de que S'- - ^ i ma, y asi se observa blanca, de oo de Margarita, ó Perla; mas óin^^ obscura, y tal vez verdosa ó Igualmente se distingue por su tancia, pues la constituían nosa, celulosa, piliculosa, y según los varios grados de que adquiere; por lo que con tosoloá esta inteligenciadirigííi*^ to las medicinas internas, externas, y entre ellas la • / > Ciony y modo de. executarla. 3 ^ I’ero en el inmediato siglo,Ilus¬ tres Profesores no bien satisfechos con M expresada causa de las cataratas icieron disección de los ojos de aque- los que las habian padecido, y halla- ton con especialidad, Rolfincio, Ra- ^olcio, Borcllo, Taylor Ingles, y como los Franceses Brísseo, y •^aestro Juan, (a) que las mas no con- ^istian, ni eran tal tela, membriína, ó expresada, pues hallaban o o el humor christalino obscureci- se^’ celebre Heister, (b) dice, ob- ^ volo mismo, estando la lesión unas de^T misino cuerpo christalino, did encrasado, que haya per- ^ran'n^ transparencia, ó en la mem- ^ contiene, conven¬ go esta opinión con repetidas ob- —-_ ser. scrvacioneSí y anatomías exéciitaa^^ en ojos dé animales,y hombres á qui^' nes en vida se les hizo esta operacioi^ por padecer esta enfermedad. Felipa de la Hire el Padre, adelantó prueb^^ matemáticas de este modo de discu^^ ■ rir sobre dicha causa, las que piiedeí' verse con su demostración en raave : (a) inteligenciado, pues,de est^ intrincado punto el A. siéndole ficil seguir alguno de los dos paf^*^ dos, por tener cada uno sus pr^^^ bas experimentales, y respectivos y tronos toma el partido de ambas causas ó ambas especies ^ cataratas, á saber, unas christalhi^^’ ó quc’se causan, por este humor’^ serán las mas, y otras se formaran membrana, ó pclicula, en el aqueo> ayudándole á esta resol (4) De morb. ocul. cap, 3, -pars 134. ad i;f. conocer, que 1 ninguno de los doS partidos favorece tan absoluta, y ex¬ clusivamente la experiencia que dcxe ^ el opuesto destituido de apoyo, y de este modo se salva la fe á las ob¬ servaciones contrarias que unos, y ^l^í’os alegan, y mas pudiéndose por C^te medio establecer con mas segu*» ^idad el método de ía operación. 4 *^ Entra, pues, á tratar la des- ^npcion, y proponer los signoS de la ^^ta^ta, que juzga debe ser opera- cill* pi imero que hai unas sen* y C^tan solas, y otras mix- enfer- enrn^ 1 P^^^eras son las que se vicio en lá ^usH ’ serena , uñas, an^ cn pupila, ó otras, lo que sujeto recibe percibicn- sc^d^ objetos y entou- í i la catarata inniatu^ M ra, ra, esto es aun no proporcionada p^' ra la operación. Las segundas ó coifl" pilcadas son aquellas que vienen con alguna de las otras enfermedades di" chas, que se conocerán por sus reS' pectivos signos, y entonces no ciben los enfermos alguna impresión de la luz, lo que ellos mismos decU" ran; á mas de conocerse, pues presen" tado el sujeto de un lugar obscuro ^ otro mas iluminado, nada se contri el músculo ciliar de su pupila, nip^^ el opuesto rumbo traido de mas menos claridad se le dilata la pnpj'*^ como se reconoce en los que pa^^^ cen las de la primera especie, tan^ bien tienen aquellas distinto co pues aparece la mancha roxa, cerní verde ó fusca denotando la. condición del humor, que la pr^ ce, y estas dice el A, que de alguno deben operarse. Las de p ra especie tienen por lo comnn . ^ 6 menos blanco color, y aparece al¬ gún tanto la brillantez de la cornea; dividense también según el humor,en <iue se sitúan, en christalinas, y aguo¬ sas, siendo aquellas las que consis¬ ten en vicio del humor christalino, cuya transparencia se obscurece por por crasitud de los liquides, que los Ciegan,pues no pudiendo transitar por Sus delicados canales, se detienen, los obstruyen, é impiden que los ra¬ yos luminosos penetren á la retina, para hacerse la visión, estas se cono- cen en que están mas profundas, son -s e su principio siempre circulares, > aunque se frote el ojo, ni se divide, m* ^®l^fa figura, y mirando á acha luz obliquanientc el ojOíSedis- alguna obscuridad entre la l^lanc' catarata; su color es mui cernió perla, rara vez o, tasco, ó roxo. Las aguosas, por situarse en el i8o •él humoraqiieo, se causan poruña película, ó membrana mas ó menos densa que en el se forma, por impu' rezade el mismo, alguna vez se no¬ tan en él unas como celdillas, lo q^^® no es fácil conocer por la simple vis** ta, y estregando el ojo, se observai -dividirse prontamente esta catarata lia se de la cornea,:junto á él iris, con el q^^^ •se adhicrealgunas veces, aunque otr^’^ están como nadantes, y se observáis mas distantes: estas se pueden op^^ xar estando en disposición, ó ras, cuya distinción de las que no ^ son, no es esencial, sino accidcnt‘|^ denotándose por ella solo el distii^^^ estado dé la catarata, según sus rios tiempos y disposiciones, de do,que la que tiene color de perla^ tá unida,’de suerte, que estregada A OfOi aquea , separándose aquella pelici presentando como una mancha, y ‘disfeiníiue mui inmediata, v detras i8i 0)0, no se divide, es redonda, pro¬ funda, y la pupila hace algún mo- 'vimiento al contacto de la luz, esta* se dice madura, esto es, dispuesta á que; la Operación con feliz suceso, P^ro si se observa lo contrario de lo. va dicho, se llamará inmatura,ó ^‘ ■ «proporcionada, para que se ejecute- dicha Operación: de modo que una uusma catarata en varios tiempos y ‘Aposiciones se llamará madura, ó- no tal. Supuesto , pues, el conocí- ‘ento de los tiempos, disposiciones, ase, y grado de catarata, que puc- Operación, pasa el A. á poner las demas circunstancias pa- que se practique con utilidad: el Aer sano, robusto, ni de edad media, ni mui niño,; ^'"‘^'ñano, que la catarata sea feriv, ^ *^o complicada, con otra cii- ^ ‘^d de ojos, pues si la tiene, aun¬ que l8:i que se ejecute bíeirla Operación, como- esta solo vence la catarata, quedará otra, no se logrará la vista del pacien¬ te, y el remedio quedará infamado; tampoco se puede lograr su efecto en lasqueson mui blancas movibles, óius- cas, negras, verdes ó encendidas, y en las purulentas, ó quando lapupi' la está inmoble, lo que también sc'cor noce, á mas de lo dicho, tapando el ojo'bueno, siendo uno solo.el q^^^ tiene la catarata, también, qiiiere el A. se practiquen' antes los remedios internos, que conduzcan á la cxtit' pación del humor causa del afecto poj- su dicha crasitud V ó espesura en christalino, ó por su vapidez, y torosidad en el aqueo, estos serán, ^ dieta, usando alimentos secos, de cil digestión, exercicio repetido, ^ ministrándolo los Diaforéticos, menzando por los teiformes, gradí»^ dolos hasta llegar, si necesario á los Mercuriales, que son los mas enérgicos resolutivos de los jugos vis¬ cosos, que impiden la claridad, y trans¬ parencia de dichos humores del ojo. ero vista su ineficacia y que laca- ^*ata está en proporción, ó con la *^adiirez dicha, quiere se pase á exe- cntar la operación, que es el ultimo Gciirso, y pjra que tenga el efecto -síjido, pasQ el A. á elegir el mejor ^'‘odo de practicarla, y.es la segunda P'^ite de su Discurso. - ^ ^05 modos se conocen para , a operiicion: el primero y de epo- sio *‘'^í'*^cniorial dicho por dcprc- Sun' executaban los Anti- ta *r^^^^c'upados siempre en que cs- Pcli ^ membrana, tela, ó humor aqueo, la N describió Celso, (a) que flore- cio- (0 l\h, ' P- ni, 7* cap, 7 . De ¡15,011® tnatiu curaniur, ^oo.cdit.Parisa. ,519.. j84 recio al principia de la' Era Christianí con tanta puntualidad, que no de^a que desear, y aun supone su uso establecido antes por los Gnegosv»'*^" truidos de los Egypcios, á quienes era mui frequente, y casi Endemi^^^ esta enfermedad. El segundo es también de fecha, considerable, se halla ya en Avicena (a) que ció á fines del siglo diez, y principi^^ del onze de nuestra Era Christiana, 1 se llama de extracción, pues se ha^^ I cacando fuera del Ojo^ lo que cau^^ I la enfermedad, que es, en ^ de estos, siempre el Christaljno- * I pinchos siglos estubo sepultado eii ^ I olvido este método, hasta promovio Daviel, y después lo Jcccionaron, é hicieron mas taeiU íaye, Stenon, y Berenguer. ^ ^ 8 . Sin embargo dc las diligencias toshabiles Profesores quedó sicmp^^ (a) Lib. 3. fen, 3. Uactatu 4. cap. ¿o,)'- ? Operación muí peligrosa y de temibles consequencias; en virtud de que para lacer dicha extracción, de necesidad se han de cortar las dos terceras partes circulo transparente de la cornea, y después la sutil túnica del Christa- para que salga el humor con* tenido, y ocupe después su lugar el Pitreo, supliendo el defedo y funcio- 3quel: y ya puede discurrir el Reflexivo por la deliciadeza, y sensibi- ‘^dadde estas partes, iquanto scrá el o qr dcl Paciente ál herírselas, quan- inflamaciones se pueden con fun- ^imento temer ! pues cortadas las ranas déla cornea, y conjunti- dp’ *‘qtraen los músculos, é impi- I3 cicatriz de la herida, y el mas del Ojo, ó cabeza cion irremediables ac- *an ^1 ^ estornudo, can- Wr^l inipedimento, y no se b 3 larecupcracion dd humor aqueo vertido, lo que es un obstáculo ínsu-^ perable para lograr la vista^ á mas que, por la dicha contracción suele salir parte de la Ubea y causarse otfí» nueva enfermedad. 9. Por todos estos motivos adop’* ta el A. el primer modo de los A*!" tiguos, que es deprimir la Catarata fondo del Ojo, paradexar, que el mor vitreo ocupe con mas con^' didad el lugar del Christalinoysi en el la Catarata, y haga sus vezcs; y si fuere alguna vez membranosí^’ residente en el aqueo, quitada óab^' tida dexe libertad á los rayos lumiii^^ sos, y se logre la vista con mas lidad. No admite, pues, para hacer h operación dedichomodola Agují^ donda, y aguda que usaban los A' liguas, pues con ella es fácil ercLierpo de la Catarata, por su nuidad, y volver á situarse donde taba antes inutilizando la opcraci<?^» por esto sigue el modo, que le pare- y es el que pradicó el a 11 francés Mr. Fcrrein, y aehere Alberto Haller, (a) que se dicha depresión con na Aguja, cuya punta sea de Hgu- ‘ de lengua de Serpiente, ó de lan- a cornun, la que introducida, se ^*i)e cuidadosamente á la parte baxa y posterior del humor Christalino, iyembrana rota, saldrá el licor y después retraída algún I? se dirije á la parte al¬ io humor y comprimiendo- de de arriba á bajo, y ^^li*r n Centro, se le hace i^or • ^ ^l>srtura, y cae en el hu- detenido con la Par todo el tiempo que bas- ^Puci ! vacio que dexó ^ ’'^lograperfcdamcnte la ope- Chir. t. a.discrt, 34. p. i88 ración sin recelo de inflamación, y ta solo después curar el corte hech^^ en la cornea, lo que se consigue facÜ' mente por un orden común, y regv^' lar. lo. Dice el citado A. que ningún otro método tubo mas feliz^^ sucesos; lo que confirman las obs^f' , vaciones de Deidier (a) y Pnliicr (b; hechas en ojos, que disecaron, por í te método curados; y en los qne ^ . Christalino deprimido se havia con^^" mido, de modo, que ni aun vestig’^ j dexaba de su substancia, por lo no ay que temer se inflame, ni cons\*^ | ma el Ojo, por la lesión desús tu‘^'^ | cas, como se observa en el otro do, antes por el contrario, puesto el humor vitreo un suplemento . Christalinoj se logra la visión (•«) Traite des humcuns,obs. pag. (b) MeU de Abbattre, la catarata ta despucsde la operación. Lo mis¬ mo afirma Petit en sus memoriaspre- ^ntadas á la Academia de Ciencias de París (a) y se puede también confir-^ mar su utilidad con la Thesis Medica, ^ne sehalla en la Colección de Dispu-* daciones de Cirujia de Haller. (b) II. Bien conoce el A. de esta memoria lo dificil, y delicado de esta operación, aun pradicada por el métodos que adopta de Ferreiñ, y en las Cataratas Christalinas con notas dichas podrá tener buen exi- pero en las mui adheridas,lacteasv gaseosas, negras, y purulentas, ñi de ? ni otro modo aconseja se prac- ^“íne: advierte igualmente, que las- ^^nosas.flotantes,ó vagas no tienen in- gg^^'^^niente su extracción como mas y que puede precaverse me¬ jor i diser^.34.§,ai.p.96. « 197 . 190 jor la recidiva el como que quita absolutamente lo que causa^ ba el impedimento en la vista: f mas, aconseja con prudencia ^ los Profesores, que aun para executí^!^ la operación en los casos mas circuí)^" tanciados y con todos los buenos sig" nos notados cometan su execucioná lo^ prácticos en ella, que se dicenOculistas» aunque no tengan toda aquella instru^^ cion de un buen Facultativo, estos dice Boeraave con admiración’ la executan, y muchas vezes con licidad (a) sin embargo de no en el tiempo, ni madurez de la tarata, solo conducidos por su pa^^’' ciliar experiencia, y no será indccoio so, conocida la enfermedad, y sion de la operación, para alivio Paciente, dexar la exccucion ál ^ tr ^a) De morb. ocul, p, m. la/. I9t tuviere mané|o, y praL^Ica en ella, pues es arriesgada y la salud deí en¬ fermo preferible á todo otro respe^ílo, de este mismo modo de pensar fragoso (a) y Juan de Vigo (b; pues *uclinan ambos, á que se entregue el enfermo, cuya Catarata e>tá en dis¬ posición de operarse, á los Oculistas^ tienen manejo en su execücioñ. 19 ^ ARTICULO QUARTO.* Mes de Abril. JUEVES 7. Disertación Medica. DEL METODO, Y REMEDIOS de revocar artificialmente las erupcio¬ nes Cutáneas retropulsas en la edad pueril. POR DON JUAN DE PEREYK^ Socio Medico del Nuíviero* I. TTNtre todos los vivientes la Tierra no ay alguno imperfeto, menos adv^^^ do, ni capaz para su subsistencia ^ ^ conservación, que el hombre en su * t • , 193 tanciá,. no debiendo tenerse esto ppr Casualidad de la Providencia, sino por un discreto aibitrio déla misma, para ^ue la primera edad del hombre ruese particularmente atendida, y con mas circunspección cuidada por los Padres o mayores,.por quienes coitalaCriam de los párvulos. Igual inhabilidad, c improporcion se halla en ellos para atender á sus indisposiciones; por tan- p mas dignos dé cuidado, y compa- ^^on en sus achaques. Penetrado el A% _ 2 este Discurso de los mas vivos sen- humanidad eligió tratai; e de los afectos, que acaecen ex- primera edad, y ricia ^ ^*V^^^B^^*cnte,que se dicePuc- intentando curarlos, quan- y sin Cutis Con famosidad, dad perjuicio, que la deformi- do ala extrínseca, sinoquan- dcsaparece intein- vainmute por empyrica óindiscre- N ta ta curación, por contactó del frió, ó alguna otra casualidad^ moti*' vando algunos de los muchos danoSf que nos demuestra la diaria pcriencia: no teniendo, pues, me)^^ i arbitrio entonces para su remedio, ; ia revocación dcl humor rctropul^^ á el lugar, que ocupaba antes en . periferia, dirige á este fin sus idea^ I para que, logrado por los med¡os,q^® insinúa, se precavan los innumerable^ | daños, que á cada paso se observé ^ en las retropulsioncs de estas ^ chas, y afectos cutáneos. • 2. Supone antes, que es susceptible de muchas des de las que acaecen á - edades del hombre, pero nen particular propensión á que como propias de dicha edad, mera Hipócrates en sus aforísticas, (a) bien que solo dicha cd^ cnfcrmcd^' las dem^^ (¿y Lib. 4. Aphor- 24^ cj. et aó. • 195? cargo el A. de aquellas, que apare-» cen exteriormentc, y después se ociil^ tan, causando notables perjuicios que es su directo argumento. Muchas se encuentran en dicha edad como son a costra lactea, que nuestro Vulgo llama Arestín, Empeines, Tiña,Postir Comezón, Salpullido, Sarna, y gota rosada, estas suelen venir á Veces sin preceder Calentura á su ma-» ^ ■ ‘irestacion; Otras hay que no aparir ^en sin ella, como son \lruelas, Sa- f^mpion. Escarlata, y Erisipela; el propender á estos afectos y blandura del texido Hbro- solidos; por lo que oponen imi ^^s^stencia á la que requeria el ^^P^ilso de sus líquidos, cuya tennis y colicsion de sus principios^ liacc resistencia, que encuentran, ^idic facilidad sean introdiH por la red cutánea, de modo* que 196 tjue irritada su armonía por quaíqiuV principio acre salino, y puesta íuerza vital en movimiento para sU expulsión, encontrando fácil, y de menos resistencia los Vasos y solí" dos cutáneos, se dirigen luego haci^ ellos • porque las leves partículas de esta condición de jugos, dicen siem¬ pre por esta causa tendencia á el ám¬ bito del cuerpo, y con su acritud inflaman, alteran, y corroen las tier¬ nas membranas de la superficie, ap^' reciendo por esto revestida dé niaU" chas, costras, pústulas, escamosida- des, y encendimientos, según fuemij mas ó menos acres los sueros, abundantes de dichas partículas linas, ^ . 3. Siempre que estas erupciou ^ se presenten bien á la Cutis, pm^^^ da, 6 no Calentura , manteniendo’ en los lugares donde la naturalcíía _ depositó,los chicos se observarán bu ^ no5» tíos, alegres, y sin mas perjuicio, que la aparente deformidad: pero quando’ por el^ contacto de un aire rígido, ó la imprudente aplicación de Remedios repercusivos, ó repelentes, se desaparecen, hé aqui las escenas mas lastimosas, pues ya sobrevienen per¬ tinaces optaimias, ya fiebres ustivas, a unos toses violentísimas, a otros ^omitos de todo alimento, á otros diarreas, sintiendo no pocas veces otros un calor mordaz y febril, que os consume, y lleva á la contabes- oencia; también resultan disenterias, e res mesentericas, y movimientos onvulsivos- por manera, que á pe- nai enfermedad, que no pueda ^Q«ocer esta causa, y la señal suele SI alguna de las dichas enfcrmeda- ricb^^ P^c-enta después déla desapa- neo ^ ^'^^^‘^"‘pcstiva del afecto cuta- ^‘'^^^sada por el arte, ó por la 4. Ad' ips ^ 4. Advierte el A, que qíiando se quita una enfermedad cutánea na se ha de sospechar precisamente retro- pulsión, y mas quando se nota qn^ su duración ha sido correspondicntí^ a las de su Índole, pues las que j acompañadas de fiebre, suelen diir^f siete dias,como la erisipela, y escarlata» las que pasan de este termino llegáis al catorce, ó veinte y uno; á veces» son las viruelas, y el sarampión, y os términos pasados, señan procc" 1 dido en ellos con regularidad, y finalizan, no se han de discurrir 1^^ indisposiciones subsiguientes causad^^ por retropulsion. Lo mismo debe tenderse de los afectos cutáneos c ro" nicos, y que no traen fiebres, con^^ la costra de leche, sarna, y demás van expresados, si estas duran tic*^ po considerable, bien que j?‘/j ! fixo para ellas, y sin causa | se van lentamente desapareciendo , ^99 pues de uno, dos, 6 mas meses de dii^ ración, tampoco se ha de sospechar> SI ay alguna otra resulta, que ha sido por retropulsion , pues pueden estas ^ alecciones salir, juzgarse en la cutis, según su carácter, acabándose'aque¬ lla porción, que la naturaleza pudo arrojar con el primer impulso, hasr ^a que repetidas las mismas causas in- ^uce otro nuevo, volviendo á salir á cutis otra cantidad de humor, que produce igual cflorecencia, que el prir *^ero, y este es caso distinto, lo que vé en las erysipelas, y herpes con requencia; por lo que, si acacsc al- 8 ^ u a otra indisposición en estos in¬ érvalos, no se debe culpar introduc-. ^lon del material de la primera emp- al centro, ni proceder al remedio ^^uclla con este respecto, xet^' ^Sualmcntc advierte, que en las ^^^^P^^lsicnes déafc( 5 los cutancosagu- ^ Q cou j^cbrQ^ 52 observan mui lue- 200 go los daños de aquel desorden, pero' en los crónicos suele tardarse tiempo, no pudiendo asignarse qiian to^ pues esto depende de la particular io' dolé de los humores de cada uno? í el grado de perversión delafedo? q^^^ padece esta mutación; bien que las enfermedades de los Párvulos, 1 ^^' gando á la inquisición de sus causíi^* nunca estará demas investigar <si tenido enfermedad de cutis mal da, ó intempestivamente retirada? ra formar juicio de la verdadera ind‘" cacion. También quiere el A. se tei^' ga presente que todas estas erupci^' nes, son por lo común útiles, con ellas logra la naturaleza sacu^*^ de las entrañas á la Cutis, un ped, que le incomodada demas^ ^ en lo interior, y fuera solo alguna molestia sin temor de da considerable, como atestiga su éxito, dcxandolas correr sus natp les aoT les términos.También quiere se enticn da son todos contagiosos, esto es, pue¬ den eomunicarsu naturaleza á los su je¬ tos,quese apsoximcná recibir los eñu- vios, que exalen las partes tocadas, bien que pueden y efedi va mente vic- j^cn los primeros sin contagio por causas propias, que residen en sujeto capaz de producirlas. Es también observación, que las mas de c ías vienen epidemialmente, porpro- P/a índole de la constitución atmpsfc- ^*ca, cuya ultima individualidact solo podemos conocer por sus efectos, de \ ®^pone despu e:'el mechan ismo esta acción invertida de la natura- disK se cxeciita por la inta y opuesta causa á la que pro- les^^ ^ expulsión de dichos matcria- dixo^^^^^ etci^ua, como se ria P‘ de esta memo- Udos ^^^ta;dc equilibrio de los sü- eiitancos vencidos por climpul-^ so 2 , 0 ' ! SO de los líquidos, es de entender,, qaé por el contrario orden, quandola re¬ sistencia de aquellos en la red cutánea es mayor, que el impulso, que recibe de estos, las partículas encarceladas en 511 substancia, son arrebatadas acia el centro, sea esto causado por una at¬ mosfera demasiado rígida, ó por coac- tacion de las fibras, causada con algut» remedio adstringentc, vegetal, ó rni" ncral, y entonces haviendo adquirido los sueros, y linfas con la demora» mucha mas acritud, arrebatadas con el circulo, y depositadas en la part^ menos resistente, y mas proporciona' da á recibir su impresión, motivan desorden, y alteración mui notabl^ en la naturaleza, y entonces es el ca' so, de que se trata en esta memoja^’ para remediar estos perjuicios. . ^ 7. Consultandopues la mayor cj*^ ridad^ y método en el socorro de retrppiilsioncs, considera el A* . 203 pecie de Enfermedad cutaiiea, cuyo' retroceso se va á remediar; porque si de las agudas, y que traen fiebre, ^mas de lo dicho se debe reflexionar, parte de quien estala causa de la re- ^opulsion, pues unas vezes estará de paite del solido coartado, óenrrigeci- y otras de parte délos líquidos de- ^jasiado rápidos por el orgasmo indu- ^idoen ellos, ó por su excesiva aban- ancia, que impide poderse colocar ^ las porosidades de la cutis toda la- '^lorbosa, que debe separarse. casos;C'pmo de distinto origen. CVltA ^ ;^***N-/ Vilo I vw ciir • '^^^sidcraciones, para la motivo de produ- e aquel efedo, y es, quando sin aú- ni n resistencia de los solidos, cantidad los líquidos, ca- Para competente actividad ciiern^ ^^P^^lsion á la superficie del y entonces lo que se havia de »Ten ella, se absuerve, volviendoal cen- 204 centro, por felta de acción expulsí'' va, como sucede en los débiles, ó con remedios han íipagado de masiad^? el movimiento de los humores, con^^ sucede, quando se tratan estas enfe^^" rnedades con excesivos atemperanteSr ó coq evacuaciones importunas á 1^^^ principios: estos casos últimos sevei^ con mas freqiiencia en los afeaos tañeos crónicos, como los del prim^" ád JO en los Agudos, todo el punto acierto en el Medico consiste en puntual discernimiento de estos tintos modos de causarse las retrop^d^" siones en los casos particulares; p^*^" que si los confunden ó equivocan» se seguiráp indubitablemente cnorn’^ perjuicios. 8 . Siempre que ocurra un lo, que á poco de haversele desp*^^ cido algún afeólo cutáneo qne do crónico, duró pocas semanas \)k en la Cutis> ó si es agudo, 205 eos días, se encuentra el Chico con fie¬ bre fuerte, dolores, diarréa, vomito, inapetencia, mal color, alferecia, mo¬ limientos convulsivos, ó tos fuerte, hemos de sospechar de tetroceso lo cutáneo^ y mas si del informe ss llega á entender Medicina externa aplicadas ó desorderi, y poco reparo ^n salir al ambiente' frió el Chico, des¬ nudo, ó recieii levantado, entonces se pbéí considerar para la avocación de ¡cho humor retrocedido, ía disposi- temperamento, y' fuerzas del ^i)eto; para q^e, evacuado compe- en temen te, ó de otro modo prepara- amK*!^ pi'oceda á laxar los solidos dcl *to, para que puedan admitir el ^ ^nc se retiró, lo que se exc- consejo de Hof- (a) con baños universales de agua t. 4; p, m, aio, edit* a. 1748. agua dulce, como lo ha pra^ko coi*' felicidad, ayudando á el mismo fin fomentaciones, ó baños particulares ^ los sitios, que compreliendia la enfe**' medad, añadiendo á esto el oportuní^ arbitrio de introducirle á el Pacietit^^ j otros miasmas análogos, á los retro' pulsos, como será acostarlo con ot*'^ I que tenga la misma enfermedad d*' tanea, evitando no sea este por parte de malos jugos, ó sigilos ven^' reos, escorbúticos, ü otros, no le duzca otro vicio, que le perjudiq*^? mas que le alivie: también se log*'^/^' este fin poniéndole ropas de otros festados de su misma enfermedad, P^. tiempo considerable, liacicndole de aquellos alimentos, que toni^ quando se produxo la enfermedad tinca. ^ ^ 9. Si se juzga por el color, so, ó nutrición demasiada del lo, que su plenitud sea la causa tetrópulsion, pnedie competentemen¬ te sangrarse, y sino sur te efecto poner¬ lo en baño: pero si por la calentura in¬ tensa, sed, fatigas, c inquietud consi¬ derable se viene en conocimiento que el orgasmo, ó excesivo movimien¬ to de los liquides es la causa, acon¬ seja en este caso los nitrados, y atem¬ perantes, hasta llegará la agua de nic- ■ '^é, no siendo de poco momento pa¬ ra moderar este impulso el uso de los Subácidos y ó acescentes vegetales, ^itimamente si lafloxedad del sujeto» parvedad de su pulso, natural, 6 ad¬ quirida por evacuaciones anteceden¬ tes, su complexión linfática, y demás que denotan ser la inercia, y falta de ^etividad en sus líquidos la causa, cn- *^^^es,acGnseja con vSydenham,(a) los *^^oriíicos,quietud en cama, analépti¬ cos, ,735, 2o8 cos,yexteriormenteFriegasáécas,yaurt rubificantes á las partes, que fueroi^ afectas, llegando alguna vez hasta cantáridas, para exitaren quanto ss pueda la revocación á el exterior los materiales retropulsos. lo. No se le oculta á el A. de estí memoria lo infructiferas que sueleí' ser todas estas medicinas, pues aiij* bien tomadas las indicaciones y apb" cados con oportunidad los medio^ propuestos, mui rara vez se logra q^^ vuelva á montar la Cutis el humo*"’ que una vez llegó á desplantarse, troduciendose en el occeano de líquidos, porque turbada la natuf^^ leza no suele, ni puede encontrar camino para repetir la misma separ*"' cion de aquello que la molestaba, za,porque adquieren lasparticiilas y tropulsas con la alteración, otra tinta configuración de la qric ^1 principio, inadequablc á las ., , 209 porosidades por donde deben pene- Jrar? pero como es preciso que el Pro- esor ponga los medios, que conosca oportunos para conseguirlo, le pare- son oportunisimos los expuestos, siguiendo las malas re- ^s, y no lográndose la avocacioií por ellos, permitiéndolo la edad, y ^^nias circunstancias del párvulo, in- Sarna, Herpes, ó afec^ tr. 1 semcjantese lemudede Pais, donH á Pueblos maritimos;' lina<;.^-^ y exalacioncs sa- Drni>I ^^^^^o^^ricidas puedan exitai* \r riue 1 p ^qriella excreción primera enfr. ^‘'^^ridable, lo que se dcbe- ^oníc afectos cutáneos ^tos ‘^gndos, pues no daiV y Sus qriando se retropelen, y siempre prontas 'Violentas. propone el A, íncdio precautorio de las re- O tro^ tropulsíones, quando son las enfei'^ mcdades cutáneas crustrosas, de do, que su misma densidad impidar que el humor acre se evaque, 1 , transpire la parte afecta, ser mU* iitiles los baños tibios de agua dub ce; para que se reblandezcan, y le¬ vantadas caigan estas costras asp^" ras, dexando libertad ala transpir*''' cion de la parte; tampoco será im*" til, que en las noches se le de estas costras á los' chicos con te dulce de Almendras; para que toda la noche se reblandezca, y le¬ vantadas aquellas escamas á diligencia caigan por la mañana, xando la parte con mas libertad. bien previene el A, que las partes, comprchende el afecto cutáneo, ‘ se deben cubrir, ni-tapar de masi*"^ antes si, dejarlas expuestas á el libre, no siendo este mui frío, tempestivamente pasando los 211 mos de -sitios abrigados á otros no asi prevenidos, porque todo esto dispone á retrocesos en dichas en¬ fermedades de la Cutis. JUEYES 14. ^Disertación Phisico Legal. - Exponiendo una nueva Idea del derecho natural explicada por el conocimiento del Hombre mismo. POR lOSEF GARCIA NOPJEGA, Ocio Legista de Erudición. JK ^ correspondiente á -i^una Sabia y Erudita Asam- tn «c-1 cuyo principal - obic- Medicina, tratar del hom¬ bre, bi'c, no solo quando enfermo, par^' socorrerlo, y quando sano para te¬ ner prevenido su conocimiento, á íi^ de mejor proveerlo de remedioSr quando no lo esté, sino aun extern dcr Sus expeculácíones pafa los ínis^ mos efectos sobre todo aquello q^^^ diga respecto á su conducta, y átrc" glado método de vivir, y dirigit^^ en sus acciones, pues de este módp conservará su salud con mas segn^^ dad ^ y robustez. Nada ay que’ conduzca á él hombre para conségi^^ este fin, que aquella ley, con qn^ formó su Criador , por esto dich^ natural, quien lo dirige para que manejé con cordura, f. acierto cu operaciones dándole un derecho nato á cada individuo de nuestra pccie, para ser conservado en lo iexorapete para mantenerse, y solo, ó en Sociedad con los este, pues, derecho natural, tra trata oy el A, de esta memoria, in¬ tentando, se deduzca su existencia y verdadero conocimiento, por sola la contemplación del hombre mismo, lo poseé: para esto se introdu¬ ce en su asunto por un conciso exor- en que exagera las sublimes prer- J^pgatiyas, con que el supremo Ar- tifice adornó á esta Criatura, la mas P^í'fecta, de lasyisibles,que formó su . íano omnipotente, haciéndola seme- asi mismo. El Hombrees el objeto,á quien sus expeculaciones el A. ¡n- ^ ntando que sola su consideración ^ ^mapertecta y natural idea de aquel ser^^l infundido en su mismo taz ^ dirigirse por una recta i^eniendo solo asi mismo por no conducirse con equidad, los ^ ^^^pecto niismo, sino á iguales, para cumplir Q los Soberanos destinos de sií Crea- 214 , Creación. Beclamá después cotItM el mal método que se observa en sti dictamen,para la dirección de los es^ tudiüs de la Jurisprudencia, no pf^"^ cisando á la juventud se instruía des^ de los principios de esta facultad? en este derecho natural, que es basa y origen de los demás, á saber? de Gentes, Civil, Positivo, Patrio? Canónico S¿c. por lo que entiende? resulta la ignorancia de todos, pii^^ pasan desde luego á tratar de estos sio la instrucción de aquel, que es el damento y como raíz de ellos. 3. Oponese á la definición del derecho de su asunto dan los.P'^ ris Consultos con Justiniano, no, y otros, como comprehensiva hombres y animales, pues estos, que por instinto posean unas nac^"**^ les inclinaciones, que dicen respet^^j^^ su propagación y conservación? faltan precisamente todasaquclb^^ se dirigen por el diílamen de In nizonr como que están destituidos del Al- que es el principio inteledlivo, y íísi no puede sersugeto receptivo de la Ley ó derecho natural, como ya notó Cicerón (a) y los mismos am¬ pliadores de este derecho, como Hu¬ go Grocio (b) Mr. Real (cj Puffem jlorff (d) Heinercio (e) y otros; por jo que dice, se debe desechar, dándo¬ la otra mas propia, y comprehensiva del derecho en question, el que dice,,, es una regla, que la recia ra^* zon demuestra, para dirigir las.ac- ’í ciones humanas haciendo percibir lo justo y equitativo ? ya vivan particularmente, ya en compahia ,, de. '-“P- '• r. uvj gobier. lib« a. ' o» ' ’ o y ^.cap, 3, y 4. Droit des Gens» et Hat. ^ í í T '•'.'tíciur bel et pie. . 2i6 ,, de los demas de su especie; de est^ definición se deduce, que Dios es el Autor del derecho natural, su DireC" tor la prudencia, ó re^lo di^lamcn do la razón, y el sugeto, en que reside, d Hombre, en cuyas visceras está grava" da esta Ley obligatoria de todo racio" nal, como enseña el Aposto! de las Gentes (a) y cuya esencia conocida por estos predicados, no será ardu^ dár una idea de aquello que se radi<^^ en su corazón, y .para cuyadireccioí^ se crio, y produce con el mismo, 4. El Hombre, pues, es aquella estupenda obra del sexto dia cié 1^ creación del Mundo, el que hizo d Divino Artífice, diciendo, vamos ^ formar una Criatura á nuestra imag^'^ y semejanza, bastante distinción des^* blasón» v evidente nrueha de la (a) Epist, ad Rom, cap, a, versic. hechuras de Dios, qiie le precedieron. De dos Seres, ó substancias se com- poneesta imagen de la Divinidad: una ponderosa, material, terrena, y finita «idmirablemente organizada, otra in- visible, inmaterial, é inmortal de *iíituralezay gerarchia totalmente di- '^ersa, y superior á la primera, pero Con tan impenetrable, c incompre¬ hensible modo unidas, que solo la sa^ hiduria de un Dios pudo disponer ^‘^1 Complexo. La primera parte, que llama Cuerpo, la considera el A. ^cgun sus afecciones, y después pasa ^ isciirrir sobre la segunda, que es el rna,y sus operaciones,para de estos os juicios venir á una justa idea tisi- y natural de aquel derecho, ó Ley on que debe esta Criatura dirigirse, ^urar^^ que se llama Derecho na- P í^iirecc que la narte material ó poica del Hombre respecto á la de los los demás Anímnies teñía poco que admirar; pues las acciones de gencra- eion, nutrición^ y demas de su econo'^ mía son tan analogas á las de los bru" tos, que solo se ad^erte una accí" dental diferencLa, pero si se reflexiona con cuidado, se notarán en aquella ciertas prerrogativas, que la hacen distinguir entre todos estos con sup^*' rioridad; por manera, que cada espC' cié de irracional goxa alguna propia" dad, que en particular la distingue otra de su genero, como el León fiereza, la osadía el Tigre, la robustez el Toro, el Caballo la generosidad, If lealtad el Perro, la pureza el Armj" íio, la perspicacia el Lince» la voraci' dad el Lobo, y la Obeja la maus^ dnmbre, hallándose en todos loóindj^ vid nos de cada especie en mas ó n^. nos grado aquella rara, y particiuj^ índole de su especie, pero no las otras: no asi el hombrC) en qui^'^ 219^ recopilan todas las calidad es aprecia¬ res de todos los demas animales, ea grado eminente. 7 - Regístrense, pues, las historias, se hallaran vestigios de esta rara, • y peculiar condición del hombre, pues SI lo buscas fuerte encontrarás un San¬ són, si astuto hallarás un Ulyses, si *^'anso un David, si generoso un Alcr ^' 3 n d ro Magno, un Scipion Africa- l’o, si perspicaz un Tiberio Cesar, si eal un Jonatás, si robusto un Alel¬ as, un -Milon Crotoniensc, si osado Porsena Romano, el Albano Scan- erberg, si puro un Niceta5,y si lige- 0 un Abisai Hebreo,por manera, que el hombre solo se hallan todas las xeclencias de todos los demas vivien- ^ este globo terráqueo. Su natu- ^^.^^triKTura es admirablc,y hermosa ^ grafio superior á la de todos los A ni¬ cle la rectituddc su cuerpo, '^^cioude su Cabeza, y magestuoso ca- 250 caminar denota la superiondad que go^ za sobre los demas,no inclina su Cuerpí^ á la tierra llevíindolo doblado como los demas Animales, si no lo man tie¬ ne-siempre recT:o; levantada la Cabe" za, denotando con ella la región-) que debe aspirar, y para que está des¬ tinado, que es el Cielo. Su cerebro es de mayor mole respectiva, que el de los demas Animales, como havia de ser domicilio de la parte, q^^ mas lo ennoblece, que es el AlmíJ» losbrazosnQsonmateriales columnaSi sobre que gravita el peso de su ciiet' po, como en los quadriipedos, si nO firmes palancas, con que levanta l»"*^ cargas mas enormes, y expeditos inj"' triimentos para cxecutar quantas ad¬ mirables manufadiiras produce su genio en el extenso excrcicio de to^^f los artes, que inventó la necesidad recreo; de modo, que parecen bles sus inmensos usos en las multip ca- 221 cadas, y diversas acciones, de que son capaces, y los distintísimos fines á que dirige con las manos sus opera¬ ciones en beneficio del todo,ayudándo¬ se con ellasi aun para explicar las pro¬ ducciones del Alma ^ significándolas con varias primorosas actitudes, como dicen Mudos y Pantomimos. 7. Én fin la Cara ó parte ante- terior de la Cabeza del hombre debia Sola llenarnos de admiración, pues en ^ breve recinto no solo colocó el '^J^iador todos los órganos ó instru- í^cntos del Alma,mediante los qiiees. informada de los objetos externos, por eso,dichos sentidos extrinsccos,co-j ^oson Oidos^Ojos, Nariz,y Lengua, P^í^ los que oye, vé, huele, y habla, inoqug puso tal armonia en sus fac— que por ellas casi con eviden- tim*^^ descubren los mas ocultos sen-. de la misma, costandolc ^ el hombre gran trabajo ocul¬ tar tiir á los demas su intenor sin ma^ nifestarlo en su semblante; por lo que dixo un Poeta (a) Heii qnam ficik est ciitmii non proderev vuítu^' y aun es mas singular, que, siendo, unas mismas numéricas en todos, es- tan con tan distinto aire y disposi" cion colocadas, que sin deformidad áf penas- se hallaran dos individuos» que por ellas no puedan suficiente¬ mente distinguí i-se entre si porsolo 1^ fiizó semblante personal,y esto sin der nosotros conocer la causa y mo¬ do, y solo admiramos el efecto. 8 . Hasta aquí lo particular q*^^^ comprehenden nuestros débiles alcí'i' ces, pero aun será mas raro, lo ignoramos, careciendo de una co^^ píeta idea de lo que puede egecut^*’ se por esta fabrica humana', en indigencias, y solo la practica y ^ ser- (ayOvid. 3, nicthamorph. servacion algo'nos índica, qiiando la necesidad, ó defecto de alguna p«rtc integral obliga á suplirla con la industriaió manejo de otra, obser- ■ ^ense las aciones de los ciegos, sordos, imáneos, cojos, y demas contrechos, se admirará hasta lo sumo el raro usa ^ue hacen de los demas- órganosa partes, para .suplir con destreza el de¬ lecto de las truncadas, imperfectas, ^ de que carecen por naturaleza , ó J^^sualidad: de suerte que el mas ha- Ma quinario- no podrá disponer la colocación y modo de manejarse un ^Pio-; ó manco para executar con el P’c, ó mano, que tiene lo que obra- Con la que le.falta: en efecto,;si jj^^etarnos contemplando cada una de de este humano editiciu, bu^ ^^l^^ria tiempo y papel paia di- el primores; por lo que pasa y * ^ considerar la parte superior ' noble del hombre, que.es la Alma Alma racional, ó espíritu, que lo vi* vifica. . 9. Esta, pues , es ¡aquella parte incorpórea, invisible, é inmortal,.co¬ mo diximos; por la que se distingy^® el hombre de los demas vivientes if" racionales, y lo asemeja á su Criador^ quien franqueando los tesoros de sit Omnipotencia, depositó en aqn^^ primer varro, no ya informe, y toS" co, sino perfeccionado por susmanoSr una semejanza de su Divina Esencia»’ esta Alma racional, con que hiz^^ ‘' esta criatura propia imagen suya»/^ vistiéndola de unos dotes tan siibi^ mes como son la inteligencia, luntad, para que por.su medio con^^ ciese sus perfecciones, y losbenefíci ^ recividos de su mano Poderosa^ la obligación por esto de adoran^^’^^- reverenciarle con preferencia á ser criado, procurándole mas infinita liberalidad} pues quiso" ^ 2 ^ 'Sarle una potestad de asen tir ó dissen¬ tir á su arbitrio, á lo justo ó injusto» ^cgun el conocimiento que alcanzase de las cosas criadas, haciéndolo con Psto capaz de merecer sus inefables 3 v ores, quandoayudado déla gracia ^brare con rectitud, ó digno objeto de sus iras, si se separaba de las rec- sendas de la justicia; la primera potencia se llama entendimiento, y ’ ^segunda voluntad, cuya aplicación dicha potestad se dice libre dlbedrío Hasta este punto solo le ha- ^ tranqueado el Señor á el hombre niedios,^ virtud, ó facultad para ’ y conocer lo recto ó ^^"^^glado de sus operaciones, pe- •Lcf, ^^^^ba menos en su natural ser ■ lo qv se dirigiese en ellas., ^us p .r^^bia ser er complemento de ^0 este t:ampoco qui- Mementisimo Padre, carccie- ‘ P se de este requisito, pues le puso aqvif lia tan puntual y. perfecta, que siii salir de si mismo la tubiese comp^*’ tente, pues conociendo el hombre^ que le pertenece para su subsistenciíJ* propagación y vida honesta, cae turalmenteen el conocimiento de obligaciones que tiene con sigo, y ra con los demas, sin necesitar o expeculacioncs; de modo, que en hiendo, que ni le agrada, ni convie^^ recibir daño por otro, se pone en ^ patural intrínseco conocimiento, ' no le es licito hacérselo á otro, i este debe tener igual derecha J dignidad, que el, pues goza el privilegio c inmunidad de no ser viado; mas< si aquicn le hombre algún beneficio lo turalmcntc obligado;! d miento, quanto deberá el mi¿n^^ tarlo á quien sin méritos , dio el ser de la nada, concedi^^^ i ta Alnia racional, con que le cono^ ^ese, lo conserva y destina para su 'celestial morada ? con que natural- *^2nte debe el hombre adorar y re¬ verenciar con el cultodeLatriaá su supremo hacedor. 1 Mas^ si aquello que posee pues al principio no hubo . derecho de posesión , no quiere Jr de ello; porque tiene su So. ya conoce en si mismo un in- bé ^ .P^^^eipio, ó Ley, que le prohi- j ^ ^ aquello, que cón derecho posée, de que se infie- conociendo á el hombre do- conl ^racional, se le debe «na justa, natural, y priuc* necesidad de otro dcrcelf*^’ conocer la Ley, ó y le obrar, id^'i^ consiguientementela niis- n ^ conocimiento de los prin- . ^^CQsarios á su conservación^ vi- viviendo solo, ó eíi sociedad con lo? , demas, pudiendo por la misma inte' | ligencia deducir conseqiiencias cap*^" ^ ces de dirigirlo con probidad en mismas acciones, que parece supct^i^ los primeros conocimientos, sietido linas naturales y precisas ilaciones d^ estos:. por manera, que, si la prim^ ra culpa no hubiera obscurecido ! tos claros conocimientos, á lo dió motivo la transgresión de esW natural Ley, no se necesitarla de _ otra extrínseca, dicha positiva ó ^ Gentes para obligar á el hombt^’ ‘ el cumplimiento de sus obligacionc^» egecutando entonces con rectiti^^'’ por su sola luz, é inclinación lo mo que a ora necesita para aun con imperfección, una coactiva, á mas, dc qLie,la misnií* ma sabedora de estos precepto^ obligaciones fiscaliza las del hombre recordándole sus dete _ i y esté natura! aviso, se llama concien-i cia; y los repetidos estímulos, y pul¬ saciones de este natural intrínseco co-v Cocimiento se llama Sindéresis: deí ^üerte, que el hombreen su mismo séí poseé la regla de su obrar, y es eí cscal de sus acciones desarregladas^ ^visándole con el temor desusresuU que son la pena de su iniquidadr ?otivo, por que Cain por su propia ^ynderesis, se esconde, huye, se escu- en el juicio, y últimamente se ^pone su conciencia la pena de su e ito, deseando pagar con la vida, la quitó injustamente á su hermano, todo lo dicho infiere le* ^^‘cianiente el A. de este discurso, ha conocer la naturaleza dcl Alma racional, libie y ^ativ^'^^°'^^dotes y prerro- iespjj.k ^ compete á esta su parte se viene en pleno conoci- ^ > de que pQj- sus accicr nes ncs pena o castigo-, scgiín lo reao depravado de ella, teniendo en si todo Jo preciso, para obrar bien, pues co^ noce, advierte, reflexiona, combina» y deduce de los principios las eonse^ quencias, que necesariamente se dc" ben seguir, y después de este cono' cimiento, puede por su libre alvcdrio abstenerse con |a razón y prudenc^ i reftora de las dernas virtudes de Jo malo, y pradicar 1q bueno po>i*^ natural inclinación, esto es, en su tado natural, experimentando mo tiempo los beneficios de aqu<^ superior Ley, que lo conduce na ^ raímente á cxecutar sus preceptos» íaber; amar á Dios sobre todo, 3^^ Próximo como asi propio, no le,ni frangíendolesus derechos, vi do honestamente en si mismo» Y los demas, pues tienen el -tural derecho a esta prerrogstívii versal. También resulta de lo ¿o do con evidenda, conocer k desigual^ dad, e inferioridad de la naturaleza de losbrutos, respedo déla humana, pues Aquellos, aunque tienen también su Ley natural, es solo en orden a su con¬ servación y propagación, la que cum-^ píen guiados por el instinto innato^ Sin conocer su origen, causas, ni íiu de su .obrar, exccutando sus acciones Necesariamente sin elección, ni póten¬ os paradexar depradicar'aquelloá que Su naturaleza lo inclina, como faltos e inteligencia y voluntad, y por con^- de Alma intclediva, y libre * edrío, resultando deesto el ningún ^ ento, ó demerito en sus accioncs,cüii- K,. ^'yendo solo con ellas para cum^ 8 ^*^^ rnaquinadcl Univer- fines, para que el Sobe- ^inos los destinó, sirviendo su variedad, hermosura, .? y población: otros para mani- íf la gloria y grandeza -de su L f. ^ J » su Autor; unos pAra la subsistencií' y alimento de los demas, y ultima- mente otros parala delicia, sustento» y necesidades del hombr^v señor y Dueño de todo este armonioso y mag^ niñeo Palacio. ■ JUEVES 21. Disertación Medica.. PATOLOGIA DE LAS ENFER' médádes de los Encarcelados señala"' do siis remedios prophylaiílicos y curativos. POR DON BONIFACIO JUA^ XlMENEZ DE LoRITE, SoClO ^ ' Nujviero y Secretario Primero. I. /^Omenzaron con el hombre los delitos y exigían necesariamente^^ . . ^. 13 ' Condigna pena, la que no puede exe- cLitarse hasta la justificación del cri- nien, á cuyo efecto son indispensa¬ bles las pruebas, por documentos ó instrumental, por Testigos, ó confe¬ sión del Reo, para cuya formalidad, y qué se execute según derecho,se re¬ quiere mas ó menos tiempo, y mien¬ tras, para evitar con la fuga la impu¬ nidad del delito, es precisa circuns-' tancia la aprehensión del que se pre- surne Reo, y que permanezca en se¬ guridad durante su proceso: á este ^fedo en todos tiempos, y Naciones, havido lugares destinados por las ^eyesy Govierno para esta reclusión, se dio el nombre de Cárcel, dc- tjvado del Verbo latino Coerceo s que ‘gniíica obligar; porque en ella es ^^bgado el Delinquen te á esperar la P^na perecida de su delito, ó su in- ^^*^i^*^ac¡on, si ha sido aprehendido ealumiiía. ¿q Jq 5 ^. infiere, que ^34 quG este lugar no escl^objeto de la jus-4 ticia, sino seguridad, para executar el castigo, quando el Reo se halle com vicio, eu cuya consideración, no de" bian ser tan molestas, inconmodas, é intolerables las Cárceles, como se eX" perimenta, pues las mas pueden set condigna pena de no leves delitos. . 2-. La compasión,, por los daños» que experimentan los Encarcelados» movio á el A. de este discurso, par^ tratar de su remedio, á cuyo efetlo trae á la memoria todas las indisposi’ ciones, que Ies acaecen solo por efe¿lt> de su prisión, haciéndose antes cargo de todo qiianto contribuye en estoS lugares, á causar las particulares enfet* medades, que los aflige. Util y apf^" ciable trabajo, no solo, por el benc^ ticio, que puede resultar á los desgr^' ciados, cuyos delitos, ó casualidad lo^ hizo caer, y subsistir en semejanteshj^ gares, sino también conduce mismos Médicos, que están destina¬ dos á su asistencia, pues se carece en los Libros de Medicina de una Patho- logia de las particulares enfermedades de encarcelados, pues ni el curioso Practico Modenés Ramacini hace rnen-» cionde esta clase de personas para tra-» tar de sus enfermedades, siendo cier¬ to que en qualquier Población, con especialidad,, siendo Ciudades popu-> losas, es cómprehendida no cortap.ai*T te de habitantes en estos lugares, ha*^ eiendose esto mas notable, quando trata quantas enfermedades por motb de su exercicio pueden contraer tpdos los Artesanos y Facultativos» aya en la República mas bien surr tida de todo. 3 - Principia, pues, el A. de esta su Discurso haciendo tai> ^orrosQ retrato, de las Cárceles, por ^ Inmundicia, estrechez del Edificio, ^^tedad de lucc5, y ventilación, c*v easéz y mala condición dé los alimeft* tos, que se les subministra por lo. co¬ mún, que puede intimidar á el mas intrepido, éigualmente excitará com-r pasión al corazón mas de fiera; y lo peor es, que nada exagera en el partía ciliar, señaladamente en esta Capital» donde, ó por ser crecido el numero de estos infelices, en atención á su numerosa Población, faltando arbi¬ trios, por la corta dotación, que ay* para subvenir á tantos necesitados, eí escasa la porción diaria asignada á ca-; da preso,y de alimentos los masgrose- ros, y viles, como son habas, ó tal ve^ arroz, todo mal condimentado» y Pan poco, y del mas ordinario. ■ 4. Considera después, los perjui¬ cios innegables de una Atmosfera gada de exalacioncs de unos cuerpo^ impuros, y habitaciones poco ascíi^ das, estando los mas poseídos de uní» imaginación aqiiexada de ideas tuncsi tas, y pensámietitos poco* agradables, como que temen- la pena de sus de^ litos, á que sé agrega la inacción de aquellos cuerpos que.tanto perjudica la buena distribución de sus jugos, y mas SI están en cadenas ó con grillos én sitios bajos, y estrechos, como son algunos Calabozos, de todo lo que resulta una impedida transpiración,de aqui, inercias de los líquidos, malas disgestiones, mal quilo, y peor distri¬ bución • por lo que resultan unos su¬ atos cachecticos, mal coloridos, tor¬ pes movimientos, inchazones edema^ tosas, asmas, hypochondrias, icteri¬ cias 8cc. sin otras que se contraen poc el mediato comercio, y no mudar de ^^pas, como son, sarnas, picazones^ dysenterias, y calenturas de su parti- cmar índole, y cada una de estas en- carácter, y par- íciilar rebeldía en los encarcela-^ no común á los que están en li?- bei’tad; pues todo cl conjuntó de Uf causas expuestas les motiva una de^ presión, y como inviscacion de la parte espirituosa y balsámica de sus líquidos, que produce una hez, d amurca salino alcalina que destextu-» raudo la cohesión de las particulas nutritivas, y corroborantes, resultan estos sujetos ineptos, de poco vigor^ y dispuestos á enfermar de un modo particular; por lo que nota el A- qn^ las mismas enfermedades, que dan ^ los libres, si sobrevienen á los presos» piden distinta atención, y mayor cui" dado en el Medico para curarlas estos. 5. Las Calenturas, que expon' mentan los encarcelados, dice el son analogas á las malignas castrenses» inclinando como ellas, unas veces ^ la idea de coagulatorias, y otras ^ de Disolutorias; por lo que anto^ describirlas, para asignarles curación^ prbcüTíi dispónct medios precaiito^ ríos, á fin de que no las padezcan, ó sea en mucho menos numero; estos dice, no competen al Medico direc* tamente, sino por un modo consul¬ tivo, pues siendo la causa como lle¬ vo insinuado, los alimentos, habita¬ ción, y demas cosas perjudiciales de la Cárcel, no remediando esto, de Necesidad experimentarán dichos per- inicios, perdiendo la vida, ó la salud í^iichos Utiles Ciudadanos, cuyo fa- ^al destino ha conducido á este lugar^ ^nedando después inútiles á el esta¬ co, y ásus familias los que tratados ^on mas humanidad, y cuidado, pu- ®}eraa continuar después en susexer-^- Licios con utilidad de la Patria, por declama con vehementes cxprc- pl^^^s para que los superiores, y Ma^ & ^tridos, á quienes compete, ociu- ‘ ^ ‘Vel remedio, procurando, ya que ^ Rehagan de nuevo en el dia. por ,24o falta de fondos competentes, que sería lo mas acertado, disponiéndolascapa*^ CCS del mayor numero de presos, que se suele observar con bastantes ven¬ tanas y muchas divisiones capaces, para que no se aglomerasen muchos en piezas reducidas, con patios de bastante extensión para que facilita¬ sen luz, y nuevo aire á las habitacio" nes, haciendo que los Albanales es- tubiesen distantes de ellas, á fin de que no infestasen con su mal oloi"^ no debiendo tampoco ser estos edifi" cios de altura excesiva, para que renueve y comunique el aire con facilidad, é igualmente penetren biei' en to¿o él los rayos del Sol; p^^^ que atenúenlas exhalaciones crasas loscuerpos,sirvicndo últimamente d jTiodelo para su construcción el que instruye León Albcrti, Ga) (a) De re ediíicaior, lib, cap. *5' 2^1 e! uso, que hacían los Antiguos de es¬ tas casas, como nota Plutarcho (a) pues dividían en tres quarteles, ó se¬ paraciones el edificio, para los tres gé¬ neros de sugetos, que ponian en Cár¬ celes. 6 . La primera servia para los ociosos, ó inaplicados, donde seles en¬ señaba, ó hacia trabajar; la segunda ^ra para los Deudores, donde se rete- hasta satisfacer á los Acréedores; a tercera división, comprehendia lo$ clinquentes de todo crimen, donde Ppnnanecian, hasta imponerles su de-: J ‘'i pena; entre Nosotros no serian Precisas las tres asignadas divisiones, se conducen á nuestras^Car- ai f^ Reos de la tercera especie y de la segunda; por lo que se- ^'^cnte, sise construyesen con ^^^^ustancias expresadas: pero no Q _^ ^ Püilopocnicne, [ pndiendo cumplirse nuestros dcse()í en esta parte, pues no está esto efl nuestro arbitrio, se reduce el A. ^ proponer aquellos medios, que sean accesibles, y causen menos dispendio* La limpiesa y aseo es uno de los qu^ entiende, se podrian fácilmente con¬ seguir, valiéndose de los mismos sos, que por su conmodidad entrarian gastosos á hacerlo, poniéndoles encS" to una justa distribución entre si, permitiendo, que en los quartos, palabozos permanescan las inmunda' cias, ni un dia, haciendo, que seblan' qiicn, ó encalen sus Paredes lo pos dosvezesalano, y los suelos, se laven, ó aljofifen diariamente Yerano, y una vez en la semana en ^ invierno; para mejorar de Atmoslj^^ no ay mejor arbitrio, que haciendo se respire otra distinta aquella, que ya está cargada de exhalaciones vapidas, c impuras de^,^ ^ 243 cuerpos, lo que se conseguirá usandd las maquinas ventilatorias como lain-“ ventada por Pringle (a) y Hales á' diligencia del Magistrado de Londres» pero siendo esto mui costoso, y fal¬ tando quien la sepa puntualmente <íxecutar, será necesario recurrir á loá demás arbitrios insinuados, añadien¬ do, que de tiempo en tiempo, espe¬ cialmente quando se percibe alguit J^'^al olor, se rocié con vinagre el sue- ?' haciendo quemar yerbas aroma-í leas, que modifiquen la atmosfera ^on las particulas sutiles, que exha- cu, como también pólvora, para que’ ^on su tuerte explosión sacuda y bata cracicie, y vapidez de las exhalacio- s inmundas, que contenga aquella atmosfera. ^ebe también procurase quan- ^ posible se mantengan los Pre- de de ij Acadeni. a, 1744. dolos en piezas, y sitios apartados» principalmente para dormir. La ulti¬ ma y mas precisa precaución debe ser» mejorar sus alimentos, haciendok^ usar ycrvas saludables enla comida,no reduciéndolos á solas, y continuas habas, asemejantes legumbres, ni nos, que su pan sea el mas inferior mal fermentado, y mal cocido: nos^ debe entender por esto deba de precisamente blanco, ni de la flor la harina- porque esteno suele ser^* mas fácil digestible, como ya conveí^" cío Federico Hoítman (a) sino sea de toda harina bien trabado y de muchos dias, lo que dexa el A* ^ el cuidado de los piadosos dos,que arbitren medios para la (á) De Pane grossiori VVestphalcr# de enfermar los Presos,es In privación de su libertad, y dudoso éxito de sus respectivas causas ymassi conocen las penas que exigen sus delitos: nada de esto está en manos del Medico evi¬ tar, ni aLin remediarlo, los mismos Jueces, ni Tribunales: ojalá se encon¬ trara jutificado, y competente medio de abreviar los‘juicios en nuestra le¬ gislación, de suerte , que resultase mucho mas corta la duración, y re¬ tención de los Reos en las prisiones^ y aun en los demas juicios conten?- diosos, seria entonces menos el nume- y menos el peligro de enfermar, ^lendo tan conocido el daño, que se es recrece con la demora, por las pa- ^^les vehementes de animo, quede vit les aflixc, qu e parece ine- ^meel que casi todos enfermen., cauci quando dichas pre- ^ ^ r)ncs no se pueden practicar, ^ obstante estas, caen los en- 24 ^ carcelados én enfermedad, está pa-> drá ser crónica, ó aguda;, no trata elf A. direiflamcnte de las primeras, por que su curación es analoga á la de los que las padecen estando en liberf tad, añadida solo la calidad de tenacidad de líquidos en los PresoSt según vá insinuado, y que algunos medios conducentes á su exterminio no pueden pra(5licarse, tales son la bertad de su reclusión , mutación de Pais y exercicio, como sucedí sobreviniéndoles Ictericia, Gachexi^s» Dysenterias, é Hypocondria; pero son agudas, dice, ser el caso de sU intento, pues las fiebres dé los Enc^t^ celados analogizan con las que men^ ciona el Dr. * Sánchez primer co de la Emperatriz de la Rusia y llama igualmente del Hospital^^^ (á) Trat,. de coas, h salud de París año citadoPrlngle (a) y son, rígorosamen^; te hablando, unas Calenturas ptitrir*> das, malignas, linfáticas, nerviosas a castrenses, las que suelen observarse^ en los grandes Hospitales por el. ext cesivo numero de enfermos, en lo§ Qnarteles Militares, donde ay. poca aseo y abundante tropa mal alojada^; y asistida, en los Exercitos, quando los Campamentos no tienen la mejor eolocacion y en los navios, que hacen largos viajes por la escasez y mala Condición de sus alimento?, en gen¬ tes pobres y anos estériles. Presentan- ^ en ella los enfernips desde luegOr, como abatidos de fuerzas, la fiebre nO- es intensa, poca sed, gravedad de car tienen la lengua lentorosa con costra blanca unas vezes, otras parte asi, y en parte seca, el.pulsp' (^) Enfeii,)^ dé los Exerc.t, a. p« i75*tra- ‘^CfMadrid añodc 177J* 1 pequeño, y algnnns vezés pintaá ró- xas, ó moradas al principio, y mas co- m un mente hacia el medio ó estado de laenfermedadcon delirio noíílurno np impetuoso. lo. En esta clase de Calenturas desde luego supone el A. que se vni" re con gran circunspección laSangriáj por no hacer perder fuerzas á los enfermos, cuyos liquidos sueleé abundar de sales urinosos y pocas pat' tes balsamices; por loque, advierte» que siempre á el encarcelado, que padezca por esta razón se le extraiga menos Sangre, que se sacaría á el mi^' mo sino lo fuera, limita los alteran¬ tes, para este caso, á los antisépticos» blandarnente estimulantes, como Kitro, los subácidos, la acedera, be¬ sa, y escorzonera: si presenta po^^ vigor el pulso, la Quina como po^^^' roso corroborante, en cortas porcít^" dones, y si nada se alivia el enfet^.^^ quiG^ . .... ^49 quiere que con franqueza se adminif* tren los estimulantes primero, y des¬ pués los cáusticos, cuya utilidad en todos los tres primeros tiempos dé la enfermedad la tiene conocida, y aun quando no aparezcan tantos síntomas de caimiento, y fíoxedad, ó de coa¬ gulación , como si hai sequedad en fa lengua, séd y mas alta fiebre; por- qtie, dice, que todo esto proviene de un principio acre salino tixo uri- í^oso,- que las sales acres causticas di¬ suelven, y enervan, y si no se aplican caen en una inacción, que pa- ra en estancación corruptiva , qué disipa la fuerte oscilación que indiic-e ^i caustico: bien que advierte, se abs- de el, quando aya signos d^ inflamación, como sed ingente, ^nrio fuerte, ansiedad, y calor ve-, 'cruente , entonces, se pueden gra- uarlos temperantes nitrosos y ácidos 'Chus, las competentes evaqua- cío- Clones de Sangre, atendidas las fiierV zas y demas coindicantes; si las pin-r tas ó petechias vienen desde el prin*» cipio, denotan desde luego la pervei> sidad. de los líquidos, pero si vienen acia el estado no serán tan de temer.; II. Ultimamente aconseja qu^ en el tratamiento: de jasf enfermedad des crónicas de los Encarcelados, se tenga;atención :árila:peryersion..dé sus. jugos estomacales, donde tiene ori^ gen la discrasia.de sus hamores'; ;po^ lo ,qiiq aconseja que con; nienps tivo se les deben administrar los eme- ticos con aquellas aegulares cautelas» y atentas las particulares circunstan¬ cias del sugeto, que se trata , inueliasde estas enfermedades se ven-- cen con este solo auxilio, en razón de- todo lo expuesto por cansas de su I decer, debiendo insinuar á los I ante quienes estén sus causas, la I vedad, y si Iq permite la Natnf*^^ ' | ^9 * «á de ellas la libertad baxo las caii'* dones del derecho para lograr todo lo que les niega la reclusión, y que puedan con mas Facilidad restituirse á su estado de sanidad quedando igualmente útiles para la República. JUEVES 28. Disertación de Cirúgia. SOBRE CIERTA ESPECIE DE abcesOs Cnncrosos raros en la Practica. ' POR ^NMIGUELRUIZTORNERO Socio Supernumerario. ■ E S la mas robusta colima^ que sostiene el edificio Me¬ dico, la experiencia, no pu- dicn- .. -dicndo erigirse aquella sin los rna^^ tcriales, de que se fabrica, que son fas observaciones ya felices, que de^ notan el recto uso de las curacio¬ nes, y remedios aplicados, ya infe¬ lices, que manifiesten ó el poco ar¬ reglo de las medicinas administradas en unos casos, ó lo grave de la en¬ fermedad, y su indomable condición en otros; por esto Hypocrates cs celebrado en sus escritos, particul^f' ínente sus libros de epidemias, sin embargo que los mas casos que refiere fueron desgraciados, pues manifiest^ en ellos con candor y verdad, efecto adverso, bien de los remedios? bien de la misma naturaleza, que tue írendida por causas insuperables, nP pudiendo ser socorrida por el arte? de todo lo que se deduce una ut‘^ Jisima instrucción, para conprehen cler lo grave de las. enfermedades, 7 -los débiles alcanzas de los reined* Olían» tjiiando la naturaleza, o resiste, a tiene débiles fuerzas; lo que se in¬ fiere por los signos, que aquel gran Maestro ofrece en sus fieles historias;' por esto son tan apreciables y debett' imitarse sus observaciones. 2 i. Conducido de este excmplo el A. de esta memoria procura ma-^ nlfestar en ella quanto le ha demos¬ trado su atenta observación en una’ clase de abeesos no coniunes y poca notados en la practica, los que siem-i pi'e ha hallado funestos, y para ad- ^ertir su perversa Índole, y dar los ^gnos, con que se puedan conocer, expone con sinceridad, según se-^’ ie presentaron , y su inteliz éxito seis, que le han ocurrido, ya do asistencia, y ya por consulta ntros Facultativos. En tres pai^ el asunto, en la primera- , ^^cribicp,<jQ los abeesos regulares, y exponiendo sus signos, pa** ra- ra que se advierta, quanto se distím gnen de los que hacen el obgeto de $11 asunto. En la segunda trata estos raros abcesos, á que llama gangre¬ nosos, para colocarles en alguna ca^ tegoria, que demuestre la naturaleza de ellos, según su mas propio ca¬ rácter. En la tercera refiere sus obser¬ vaciones según le ocurrieron, asig' nando después el método que en¬ tiende, es mas adaptable para auxi¬ liarlos. . 3. Para proceder á la primera parte, supone, que los abcesos ó apoS' temas son una colección de materia*’ les en qualquiera parte del cuerpo» precedida inflamación, hechos ya p^^" rulentos por termino de ella, y cU' tonces se dicen propios; pero si se cou' tienen en ellos unos liumores crasos» c indegestibles de varias consistencia^^’ como de sebo, miel, ó puchas? llaman entonces impropios, 255 ' tío les precedió inflámáclon, ni pue-^ ele seguirse supuración, pues sus ma-^ teriales son incapaces de ella. Los primeros suelen formarse en la mis¬ ma parte que se sitiian, otros se de¬ positan en ella por traslación de la materia purulenta, que se perfeccio¬ na en otra; ó vino del todo de los líquidos, como acaece en las fiebres inflamatorias, cuyo material no eva- quado por otras vias conferentes lo deposita la naturaleza con beneficio de los pacientes en alguna parte ex- ^^ma, esto se conocerá, si habiendo Pm<íedidó Calentura, y no habiéndose' advertido alguna evacuación critica set ^^renan los síntomas, apareciendo des- ; pues -en alguna parte tumorosidad, - sin causar rubor, ni dolor en ella • P^^senta á el tacto la blandura, y un- • de los apostemas supurados, • 911c sucede en los que se can- ' del primer modo, pues motivair 256 en la parte rubor, calóf, y dolor que indica la inflamación, cuyo termino pasado, experimentan los'pacíentes hor¬ ripilaciones, á que sigue fiebre supu- ratoria, cuya causa suele ser, fluxión de sueros acres, que no pudiendo sa^ lir por la Cutis, ni otros cnuintorioSi caen á las partes, que encuentran ma 3 débiles, y forman estos abcesos, los que son mas prontos, en correr sus tiempos, y cuyos materiales sé ducen á un humor blanco, leve, y si^' olor, que es el pus perfecto. 4. Otros abcesos se hacen po*^ congestión, o acumulación de mate' rias vapidas é inertes de los misino^ sueros degenerados, y estos son tardos en su procedimiento, y ciiyo^ materiales pocas veces tienen buen*’ condición y por consiguiente no liace de ellos perfecta supuraci^*' pues dán unos jugos sin cohesión» f nial olor; el modo mcchaniet> ha- hacerse la supuración, dice, es por el calor de la parte, y batimiento de los mismos líquidos estancados, ex¬ citando su colisión aquel calor, que se experimenta, y mayor dolor, co¬ mo advirtió Hypocratcs, (a) el que, formado ya el pus, cesa en la mayor p«ytc, y solo resta la expulsión de dicha contenido, para quedar libre el sujeto de la^ resultas, que deteni¬ do pudiera producir: Todo lo que entendido de los abeesos regulares, y comunes pasa á su . 5 - Segunda parte, en la que des- crive los abeesos, á que por el ter- ino, toman regularmente lla- gangrenosos, coulesaudo con in- preocupación en orden ni ellos, pues no tc- in^l? su particular ^ parece no se conduxo con to- v. _ R do Xbib, 4*3phor,47,clum pu5 confici^ui Scc, do el acierto’debido^ hasta’que lo^ i repetidos lances le dieron á conocer J no solo su particular condición, sino I la conducta, que debiá seguir para I su socorro. Son, pues, dice estos ab- cesos, unos tumores, que presentan poca elevación sobre la superíicíe del Cuerpo, siendo aplanados, gran¬ des y anchos, su color es á veces na¬ tural, y á veces encendido, inclinán¬ dose á color de Violeta, los que tíz¬ nen el primero Conservan la imprc"' sion de la mano que los toca, com^^ el edema, dejándose percibir á el tac¬ to, á el modo de una masa pastosa?' y causa en la parte una pesadez con*' siderable, traen poco dolor, y fiebre bnxa, el enfermo por lo común presenta lánguido, marchito, y com^ de pocas fuerzas. Los del otro co" lor violado forman nbeesos nías dn'' ros, de modo, que no conserva conipi-csion de los dedos á el toca» -59 Como el ptímero, son mas doloro¬ sos, la fiebre que los acompaña, es intensa, y los pacientes no de- í^uestran tanta debilidad, pero su *^‘^5nitud siempre es extensa. Quando estos abcesos se su¬ puran, se exacerba la fiebre, la len¬ gua se pone seca y aspera, aquella elevación, que tenia el tumor, se luiüora hazla la parte donde comen- 1 ^^^puracion, pero inclinando^ se a la parte inferior, y quando está nn mitiga la fiebre, pero no liornas, la fluctuación percive como en los apostemas omunes, sino es un mido corto, y iiovimiento como el de una vexiga ^ de material pesado, como miel, coi?^ ^^gumentos casi sin alteración 'na ^^usistcncia, pero ior-» bolsaabceso una especie de si se P^^o dolor,y ‘. '‘= .aparecen los materiales con- contenidos unas veces blancos/ y: otras cenicientos, delgados, y sin unión-V con iin hedor insufrible? y entonces experimentan los enfef-í mos unas súbitas horripilaciones?- y temblores notables, á que sigu^ una áebrc corruptiva, con algn*’ nos sudores fríos, fatal signo avisa la cercana míierte, como cu to se .sigue en los. mas, siéndole sin^ cope-quien termina la tragedia^ ■ íji ■ . El modo -de producirse es toS abcCsos, dice el A.- es por cong*^^^ tion ? la parte, que afectan regulí*^”^ nícnte es el tcxido-cblular, cuya te vasculosa se obstruye por un ^a" terial vapido, amurcoso, y acre putr^' do, que detenido mucho tiempo «na piirte tan fioxa, y de poco d*' ter, vá de dia en dia dcstruyend^ lo glanduloso de ella, y dcrrainat^^ dosc cada vez mas lo crasovy dinosü, que contiene, se forma 261- posito de la naturalti^a dicha, y nq P*-iaiendo volver al circulo por sii crasitud c inercia, faltando impulso en los solidos de:aqu-el-débil texido, ^an coaio macerando los jugos todos ¿ P^rte , y resultan los abeesos a magnitud insinuada, comunb candóse por necesidad esta per ver? sa diathesis á el todo^ y resul tan amos iqnidos vapidos' de pocos bálsamos^ y por esto los sajetos se observan mar¬ chitos, y con pocas fuerzas, y la supu? ‘Clon dív ellos jamas seeonsigue Icxir ma, ;5inQ especie de imperfecta cracion pútrida, que aun evaqua- ^‘^^‘^ntidad de liqnidos, que alivia el eniermo; nitrodacida su malicia á d «a i?' ‘irbitrio á la naturalc- riueT^ niodiíicacion; motivo po^ nías si lunesta su éxito, y haberU^ o oportunamente desde los prin- principios de su formación, impidien^ do sus progresos, para que compre^ hendiendo menos partes, pueda el ar¬ te sujetarlos, y regularlos con ma^ facilidad; pues habiendo adquirido considerable extensión, y siendo mu¬ cho el material,ha demostrado á el A* la experiencia son inútiles todos los socorros del Arte,los que para expo' ner pasa á la:- 8. Tercera parte de su Discur" so, para esto supone la practica eo- miin de curar los abeesos, que es, eS' perar la perfecta supuración abrirlos, y mundificada la parte, consigue la cicatriz, quedando de aquel extraño huésped que le ui" comodaba. Advierte igualmente cjU^ esta doctrina, tiene en la practio^ varías excepciones, pues si está sito^" do el abeeso en parte, ó mui deh^ ’ que no puede tolerar por su deza aquella acción, que trac 253 P'c empeño fuerte en el estado de CGccion á la naturaleza , ó inmedia- ^ ^ parte principe, que pueda ser coiiiprehcndida en dicho conflicto, ir- ^^‘tando sus solidos, ó pervirtiendo liquidos, de modo que jiistanien- j? un perjuicio considera- en este caso, es prudencia no esperar la supuración para abrirlos; niismo se debe entender quando 1 fcontener unos materia- '-s .letcrogGucos, de mala condición, I ^'^^l’P^n-ablcs, cuya detención en ‘ paite puede acarrearla un gan- domortifique; de mo- curación de estos ab- •) jamas se puede esperar esta ter- prudentemente se b pnede conseguir según íiin estos -mbargo, para la curación casos establece el A. desde se venga en ^“«parios d ignos notajes ,, 204 en conocimiento ser de la clase ext puesta, se abran percibiendo en ellos algún movimiento de Ío contenido» haciendo varias incisiones según sU extencion, que profundizen hasta to' car en el eentrov y si á las primeras se depone el humor con demasiada crasitud, deben hacerse las siguien' tes de mas diámetro, para que pnc^' da iacilmentd evaquarse todo Ip con^ tciíido,- con lo que se conseguirá, qi'^ siendo el material acre pútrido ten¬ ga menos tiempo para perjudicar á el todo de ios líquidos,convirtiendolP^ en su propia naturaleza, pues con prontitud los dispondrá á la gang*^" na, como se nota en las observacio¬ nes, que presenta el A. hecho cst<^ íc introducirá en la parte injecion^^ de los balsámicos antipútridos, ani^ mados con la Quina que á el nn^^ mo tiempo se podrá adn terioniientc, para que se corrijao juege»® 265. j^^gos, pervertidos,- y puedan reducir-, se a una loable supuración, que es, quanto se debe intentar para ohviaiv ratales conscqucncias que viócl, • seguirse en los casos que propp-, comprobación de todo lo di-, El primero que Ve ocurrió, y se puso á su dirección fue en un íiijo, c .A ndres Cabellos Ru bios el que, ratado pQ^. inadr 'pitido Facultativo, que tubo por ocacion de la cabeza del fémur, lo solo era un dolor de,cea tica, ysc caii- oeste genero de abceso, elque tenienr, tiempo de estar formador sal ^ abrilo, V exccutado, 10 cantidad excesiva de materiales ‘ n pútridos, que sin enibargo de sus. a los siete dias d- la ope- dn sincopizado. El según?, de D. Mauricio Go? ^ y ie COQiprcUcndia poda una natc, d 66 líate, el que por las mismas causas, f rlgnos que el primero, abrió pronta" mente, y luego se manifestaron gan" grenados los glúteos, por lo quesií^ embargo de sus diligencias á los qu^^" ce días lo puso en el sepulcro, termi" nando su vida del mismo modo, q^,^ el antecedeute. El tercer caso lo en D. Salvador de Mesa, y le paba el abceso desde el ángulo ríor del homoplato hasta el ilco, cedieron los sin tomas de rigoroso^ fríos, fiebres^ y domas notados en 1 < ^^ casos precedentes, y á los quaren^^ dias falleció. El quarto caso Inc J>on Vicente del Puerto Vecino la Rinconada, quien vinoá esta dad á curarse de uno de estos apo^^^^^ mas, que le comprehendia todo costado, el qiie bien inspcccíonadOí abrió y se bailaron algunos matc^ les de la naturaleza dicha, y dolé los niismos sintomas qne eiidós en las observaGÍoncs dichas, al q^iarenta y cinco terminó la vida. El quinto caso, á que solo ^•stio de consulta, fue en D. Juan ntonio Amurio, cómprehcndiale el ^ ceso gangrenoso todo un hypocon- 110, y hecho el A. cargo de ser de ^naturaleza de losexpresados, pro¬ nosticó'funestamente, aunque se. hi- ^^se quantas diligencias previene el j te, como en efecto acreditó el he- ^ ■ ^o, pues se siguió mui en breve la nucí te. El sexto y ultimo al que ‘íupoco asistió sino por junta, fue en Comer- ahrn ^ ^^ndad, y le ocupaba el mi ^ ®tra clavicula, des- á consulta acompañó el A. de el ^ asistencia des- cl on^ ^ veinte de su principio, basta Viendn^^^^^- l^dleció, no ba- ducí^ní- ^’^^tido quanto pareció con- i su socorro: notó el A». en én los seis casos referidos qíiéá todo^ lospacien tes ocurrieron grandes rigorcsv signo que anunció cercano el ñn de todo, y asi se persuade, que siempre eS' te sintonía en estos casos circunstan' ciadO'se ha detener por f unestisimo»’ pucs indica ya comunicado á el tod^ el vicio particular gangrenoso,: y pudiéndolo resistir la naturaleza, cho general, cae pronto el enfermo un esfacelo,áque sigue indispensable' mente la muerte. Ultimamente ad' vierte el A. constarle no ser esta de abeesos nueva pues los tratan í’b gunos A A. baxoel titulo de apo^t^' mas malignos, sin embargo, como su pradica le han acaecido los ref^’*'*' dos casos, haviendo observado tanto su carácter con prolijidad, 1^^ querido advertirlo en este Discur^^’ para que sirva de mayor iiistruccK^^ á los que no les hayan ocurrido, Y ^ este modo, conocidos en ' 26^ dan prevenirlos, retardando, ó tal vcz> cortando süs progre60s,y se portarán eii: su uianejo segundas cautelas, que lie- notadas, y si, no pudiesen benefi-> ciarisus entermos, les prevendrán su peligro, y pronosticarán su muy di- cil euracion^ lo que cederá en honor la profesión^ L 0.10 ARTICULO QUINTO. > Mes de Mayo. : JUEVES Disertación Medico PracticAv DEL RECTO USO DE LA 5 Sangrías en Sevilla. POR DON CHRISTOVAL NIETO DE PirÍA Socio de Numero» I. IVTO se debe dirigir solamcn^f la atención del Medico ^ cuidar los Honibres, 5'^'^ ' enfermos se entregan á su direccio^’ debe también prevenir su qiianto contribuya á conseguir fin de sus alivios, observando a'jx- g'on, en que viven los que le han to- cacio en suerte, ó por elección, sus Aumentos, costumbres, cxercicios en se emplean, atmosfera que los ^iicunda, y vientos mas frequentes dominan en su clima, para estar prevenido de antemano con un exac- o conocimiento de quanto les pue- c dañar ó disponerlos á enfcrmai', y Con esto estar mas prevenido á acer- en su socorro: buen testigo.de «r yeruad es Hypocrates, pues en su sit sobre el ayrc, aguas, y lo primero por donde in- ‘ ua debe comenzar el buen Medi-, ^ enfermusy es po- para lo que rn-mt ^ ^^^ro saludables docu- atenf Obligación á un 61 W respeto Al Rcyno, ^rrgenteT'*^ dondeliavita,íquantomas n)icnf,.c ^ adquirir estos conoci- con respeéto a .sus . cpmpa-;. ' t trio- Iriotas? atetidíéndo con una fescnipi^ losa observación, no solo á estospiinto^ generales, no soloá los particulares Cada polílacion^ notando,quando íferman sus Habitantesv su tolerancia para las medicinas, ya alterantes, ó íf , évacuantes^sirviendo esta, reflexión ^ | disponérselas con mas oportunidad ^ conocimiento quando las necesiten' 'Es este punto tan interesante qnc Romano Baglivi- se admira, como se han aplicado los Médicos á ilustn^J este asunto,de loque hecho cargo cll^ A.- de esta' memoria, presenta en quanto su genio reflexivo ha obsci'^J^ do en los Habitantes de esta Indy^^^ Ciudad en los trece años qnc ha citado su pradica cnella,y cu ha- adquirido un conocimiento ly fundado de la singular constitiici^,^ que les asiste, modo, y toleran^*^^ en el uso de las- medicinas, en p‘ ticular-evacuantes, como ^73 ■ JJíirgas, y demas, per-siiadiendose por -es o producirá este Discurso no dcs- preciando utilidad á los individuos tk r' enfermen; también los lotesores que aquí se establescan, y empleen en, su asistencia no dexaráii • e utillsarsc con el conocimiento que e es facilite de estos naturales. la misma maxima ha sido ai uisima á los que practican en Co- +1? r el celebre tratado de Bar- o ino, que intituló medicina domesr mir V? Médicos Romanos las adr nirabies^instrucciones de la pradica ■ deP? ^l^í^doBaglivi,y los avisos Jeletronio,álosdcEgyptolaMedi- nom ^ste titulo publicó Bros- Bra ,. P^‘^^’ 7 ^ ^ 1 l ^lí^amenteá todos los ^ jcticos del Norte la de Theofilo Bo¬ des .de Nort íisignados sirven dirípi.l,^? ^ Subccsivos, para que, ^ s por ellos, puedan egn mas ■ S ' co^ -74 . conocimiento, y seguridad entablí>f las curaciones de sus respeílivos tárales, y con menos trabajo, pues les han puesto á la vista su constituí don, padeceres, y tolerancia en medicinas, que .seles aplican. el asunto en tres puntos, en el prin'»^" ro, que es el Diredo y principal, tablece, que los Habitantes de est‘'¡ C.iudad no toleran tantas Sangrías, tan. copiosas como los de otros ses. El segundo y.tercero, son con^^ corolarios del primero, pues ascgii^^ en aquel, que las evacuaciones de gre precautorias, ó que se hacen so* para.socorrer la excesiva ■ jiiaf. Util en esta Capital hacerlas las venas inferiores., 3. IJÍtimamente afirma en el cero, que en las Pcrle.sias de un que exigen Sangrias,se deben en el sano. Dá principio á lo primero propuesto, para tp / físicás é impertinen- lo^ concluyen sin pi‘a«5licos, se vale á este peculiar observación ad-' t^LT] asistencia Ciiidi^ , enfermos que en eáta J á su cuidado; ^ evirn! • ‘desgraciado éxito en Ins V de administradas en ellos, "tilidad reao juicio de su ' 'n asunto? pero como ‘«nal con se necesita «omnarinT'^'^ extremos tante^ en •^”°t {“'•'élica, cóns- '^onocimien^ ^ proporcionados V'^stor^r °'’P'’‘'®‘’®^'-‘r<:'>trcaqiicl cesita, ? paralelo, que se nc- dundar h algmia certeza ^nibariTod'^''*^!:^”’ establece: sin para aliin^í^^ ^ molido fundamento, • resolución,ana- de de algunas reflexiones sobre la condí cion y circunstancias, que se enciie*’' tran por lo común en esta Ciudad •Sevilla, y sus naturales. 4. La atmosfera que rodea cst*'* ^ basta Población, se halla cargada d^ sales acres nitrosos, por la heterog^ neidad de las exhalaciones,que reci'^^ de la mucha humedad propia de pantanoso suelo, por lo baxo de f situación, caudaloso Guadalqn}'^/ ’ que por el poniente la riega, y húmedos, lagunas y pantanos? en inviernos, aun no de muchas 1^^^^ vias, se forman á sus alrededores» innumerables materias excrementJ^’^^ de Hombres, y Animriles, conservan, y retienen en las bah‘ ^ ciones por algunos dias, y quan _ extraen, van descubiertas, y dülas no mui distantes de la poblando el ambiente de fétidos, acres, y cáusticos» ^ . ^ 77 - precisamente se introducen por la respiración, y garganta á el estoma¬ go» donde mezclados con los alimen- tos, motivan unos cbilos impuros, y ^cres, de los que resultan huniores de condición. Agregase á esto la V ^ ociosa, ó sedentaria en muchos ^ sus Acoradores, por conveniencias, ^ue disfrutan, ó empleos, que piden ^leditacion, y quietud corporal: los imcntos que usan muchos, están cria¬ os en su propio terreno, que siendo por su naturaleza lodoso, y violenta- o para su mayor fertilidad con mu- o estiércol, y riego, ó porque el Ni- aerp fertilizar es riac ’ ^ 1 ^ raleza de las mate¬ da^ produce, resultan insipi- n-nr 1 substancia acre, pro- pritrcfaccion, no son están ^ ^«^^ridables como los que ^l^ras tierras menos mas firmes, y de una subs- ^ tans tanda pingue y de uiiena condidon; á mas de esto los frutos, que entran'** su abasto de fuera, por la mayor cO' dicia de los v^endedores, vienen 105 masantes de su perfeda madurez-yPf" ra lograr por primeros, mayor precia en su valor, ó los guardan hasta 1^^^ fines, quandü ya han perdido su zon,y lesdésu escasez mayor aprecio? de siierte,quc de uno y otro modot^' ra vez se logra en los frutos su natui'»'^ ye fccdon, para quesean saludables- ' ■ 5. De todo este complexo de cal* I sas, resultan unos siigetos débiles? / no de aquella robustez firme, y 7^ ' da, que gozan los de otros abundando, por lo común, estos tárales de unos sueros y linfas nci'i^^ salinas, que los constituye vivazes? . fáciles á exaltaciones biliosas, y s solidos mui irritables, de lo proviene, que las evacuaciones dcsíii*** r"' . - gre en ellos hacen mayor ^ '^79 ás toleran menos, qnc otros, como a experimentado el A. en su praAi- 1^!* manera, que si un sugeto de a Ciudad presenta una plenitud por una prudente medica regU'* sangria de diez onzas e tingre, con quatro ó seis que le X raigan, quedará suficiente evacua- y la misma indicación puesta en ^geto deotropais con las diez onzas, se le sacasen, apenas quedaria competentemente. ev.acuado ; por- tendria una real y efectiva Sangre balsámica abun- el nutritiva laudable:*por dueVí-P nna. plenitud, no pro¬ sa ^ efectivo del quanto de sus\tP^Í^>'^’ irritación, que princi- <lnidos^ ^‘dino, que domina en sus li¬ sos, V j a es la causa de ostentarse su pul- pulso fuerte, y como de plenítudf, la que en estos siigetos equivale eH su modo á la Orgasmica, en la qu^ solo debe sacarse lo suficiente, ra serenar aquel movimiento desoí'* denado, por esto concluye el A* que á estos Ciudadanos deben san¬ grarse con circunspección, siéndole^ siempre mas útil sean algo cortas> que excedentes. 6. El segundo punto consiste en probar que las Sangrías preventi^^^ como hechas sin otra particular in" dicacion, es mas conveniente en Ciudad hacerlas de los pies, que los brazos. En otros Reynos, y ‘^nn en las provincias del nuestro, q^^^^ caen á el Norte de esta Peninsiilí^! hay la costumbre de Sangrar cas* siempre de los brazos, peío en est*^ Andalucias está igualmente en ns^ hacerlas de los pies: se ha eontrover^ tido este punto por facultativos^^ ^ 28r ambos partidos, sin que se aya aun «ecidido á fabor de alguno, pero el A. «e este Discurso fundado en razones, «sicas, y experiencia propia, hecho «el partido de la costumbre de estos ^eynos de Andalucía, intenta con- J^encer, son mejores en esta Ciudad cvaquaciones baxas que las altas: P^ra esto, supone, todo lo expuesto antecedentemente en orden á la te- miidad y acritud de jugos de estos atúrales, sus débiles, é irritables ^ 3 t u r alezas, á que añade, la perdida CP aumentada in- -nsible transpiración respecto a las rmc^ Provincias, que caen pn ^ ^ cuyos Habitantes, fer rígido de su atmos- coiV transpiran mucho menos, y trarM'^^" bien á el con- 3l m nuestros, que situados mas experimentan un tcm- 'P calido 5 por lo que se disi¬ pan 282 pan mucho mas por dicha cváqua- cion insensible. 7. Por esta misma razón de líi^ calidades de los Países, infiere Juan de Gorter, (a) quando trata de esta ex¬ creción, la diferencia que han hallado en ella los Prácticos entre los de di¬ ferentes Climas, de suerte, queSan- torio en Italia halló perdían aquello^ habitantes en su diaria tanspiracioi^ insensible, hasta sesenta onzas de sus líquidos; los de Inglaterra según ^1 computo de Keil desde treinta y una» hasta quarenta y una onzas, y ^^5 Olandescs según el citado Goitcf perdían entre quarenta y seis asín" quenta y seis onzas, en cuya inte¬ ligencia, se persuade el A- qne 1^ de esta Ciudad se acercaran al eo'n puto de los Italianos, pnes no dile * ren- " ■ jjj, 7* De persplrat. intcnsib. cap. 3. P* i edit. patavín. a* r^íncia muclio el temperamento de lino y otro País, y por esta causa se disipan mas sus jugos, y resultan* j^ecesariamente menos robustos, que e-s de aquellos Reynos,cuya transpi¬ ración es mas limitada: lo que su¬ puesto reflexiona después el mecanis- desde el corazón se uivide la Sangre para el riego de to- o c\ Cuerpo, y los Canales que X este efecto la conducen según las le¬ yes del movimiento; impelido, pues« ^ste roxo licor por la fuerza miiscu- .•ar impulsiva del Corazón desde su izquierdo ventrículo á la grande ar¬ ena llamada Aorta, salido del peri- 10 este gran Canal con rectitud, orma poco después un arco, y se ^‘vide en dos grandes Canales, el aba^ y uiayor se inclina hacia dent^' ornándose por esto dcccn- cre corre toda la San- b » que se halla en quantos canales ay la y Aorta se divide, es mas delgado sigue en linea recta hacia arriba; por lo que se llama esta parte del gran tronco Aorta ascendente, la que sir¬ ve de conducir toda la Sangre mas sutil y espirituosa á todas las arterias que ay desde el Cuello á la Cabeza. 8. En virtud de esta disposición de canales,y la ley natural de los gra' ves, es preciso, que por la parte as¬ cendente de la Aorta suba la Sangre» que sea mas proporcionada á elevar" se, por lo que deberá ser la mas siiti^ rutilante, y que mas abunde de espi' ritiis, incluyendo menos partes ter¬ reas, crasas y ponderosas, propia para que de ella se extraiga en el Cerebro a quclla tenuisima porción que por ana logia se llama espíritus animales, 1^^ que conducidos por los Nervios, ^on el medio para que se cxecu ten ías acciones del movimiento y sen¬ tidos : por la opuesta razón es de en¬ tender que por la parte ó tronco des¬ cendente de la Aorta, haya de baxar 1 ^ parte de la Sangre mas crasa, ponr derosa, menos balsámica, y mas idó¬ nea por su gravedad al descenso, y ^as no sirviendo , sino para el mo¬ vimiento puro animal, y nutrición de las partes inferiores, mas, los ra- ^os venosos , de que se hace lá ^‘•^gria alta son procesos ó ramifi¬ caciones de la Aorta ascendente,co- mo los de que se saca la Sangre en as evaquaciones talares,ó baxas, pro¬ vienen déla Aorta descendente, pues Aunque las venas no vienen inmedia- amente de estos troncos arteriosos, ^ Sangre, que vuelve por aquellas laV*^^ de la que baxa por con que conserva la d:i- por sus ^pectivos troncos, estas del dcsccu- 'den- 2^6 dente y la de los brazos de lá aseen-*'' dente. 9. De todo lo que infiere lexiti- mai-nente el A. que extraída igual cantidad de Sangre de arriba, que de abaxo, tendrá aquella siempre en igual volumen mas partes balsamí' cas, y espirituosas, que la extraida de abaxo, pues esta siempre abundara de pítrtes crasas, terreas,, y de menos balsamo, por lo que el Sujeto San' grado perderá en las evaquacioncs superiores mas vigor y fuerzas res* pectivamentc, que en las inferiores» cón proporción equivalente á la ma¬ yor ó menor crasitud, y cspirítiias- censia de los líquidos de cada uno: ni servirá de apoyo á la contraria Opinión la costumbre establecida en los dichos Países de Sangrar en Iqs brazos, pues en esta parte no se cui¬ de de hacer este justo paralelo cnt*'® unas y otras Sangrías con resp^’*^^ -87 ^ las fuerzas, que se pierden en unas,' J^ppecto de otras, sino siguen la prac- á que están habituados, apre¬ ciando mas las cvaquaciones altas, por la mayor libertad, que lograji para salir á sus negocios con proa ti- ^yd: no sucede asi en donde se prac¬ tican Sangrías en una y otra parte, pues un mismo sujeto evaquado en los vasos altos unas veces,y otras de os baxos, podrá cono ccr la diteren- ^^a y distinto efecto , que le causan ^inas y otras: el A. y todo el Facul- ativo, que hubiere practicado en los ueblos de labor de este Pais habra o servado, que todos los Rústicos ¿'Obradores reusan sangrarse de los rasos, por que dicen experimentan ^^ucha mas debilidad para continuar ^us quequando se sangran raz conviene con las ván expresadas, y asi oi^famcn, se siga la costumbre es 288 ^ establecida én éstas Provincias’de sariS' grar por precaución en las venas ink" riores, pues es praéllca autorizada de muchos famosos Facultativos, que h^ sustentado esta Ciudady su Comarca* lo. El tercer punto de esta i'oe' moría, que se reduce á probar, qtie la^ Sangrías indicadas en la Perlesía se ds" bcn hacer del lado ó parte sana, re el A. se entienda, no limitado a esta Ciudad, y Provincia, sino raímente, aunque parece, como lario de los antecedentes, pero siendp dicha enfermedad tan frequente aq^^'^ y aquella evacuación indicada chas vezes en ella, se inclinó el A* tratar el punto, por ser no pocas vc ces motivo de dudas en aica, y mas habiéndose ventilac^o en la Sociedad por iin benemérito dividuodeella, que disertó por la co traria opinión, no esta Oposición, como ni el dic a 289 de Baglivi (a) que estribando en el natural mechanismo de los fluidos, se niclina, á que se haga del lado parali- tico, pues dice, que durante el tiempo flela evaquacion,adquieren losliquidos nna velocidad mayor, que la natural azia la parte, en que se hace la san-* Bna, y aquel impulso puede hacer un csiucrzo en los solidos, que comuni¬ cado á los nervios, haga apartar el obs- impedía su acción, y ser j ^ al paralitico, lo que igualmente emuestra Bellini (b) con el misma todo esto no intimida á fortificado con la autori- Qiif» (c) y de Archigenes, di-q Aecio (d) fue del propio amen, y á mas con las razones, __^ T que (b) De “ 3 P- (.4) Tnr.K^ ''' ■ P- 3- ^go que insinúa; afianza fesiieltamenííí su determinación^ de que deben eerse la Sangrías del lado opuesto al paralitico, ó sano. II. En dicho afcilílo, dice, se en- cuentra una inmovilidad de miisculc^ por laxitud,causada del impedidoinfli*'' xodcl jugo nérveo, ó detodoelnervioj cuya inacción es precisa causa deaqn^l efedo, é igualmente coadyuva al nio movimiento natural de las arte¬ rias, que riegan los. músculos,la exp^' dicion de los nervios, para que aqu^^' líos exerzan con vigor su movimic^ to, por lo que faltando el preciso ií"*' flu.vo nerviosa se debilita igualmente el curso de la Sangre por arterias, cediendo al impulso dcUiqnmo, ^q^^ recibe, se retarda su progre^í’’ ta una como repleción por ta.ta virtud en la parte, que por esta caí , sa aparece entumecida ^comd pictórica, de aquí tomíi dlcadoiiv no sólo para Sangrar, sino para inferir la necesidad de hacer una llamada á la parte opuesta, y que se ^^quilibrccl curso de los liquides, qui- liando parte de ellos en el lugar afec¬ to; para que de este modo pueda fa¬ cilitarse su acción, pues encuentra Con menos quanto que impeler: este pensamiento se halla autorizado por el mismo Hypocrates (a) quando or- cna que de la parte mas distante de ónde se encuentra la plenitud, se Iia-. 8^ a evacuación para remediar aque- y siendo la parte mas distante de ^ P‘'^jditica, su opuesta, infiere el A; cesta se deben hacer lasSangrias, P;‘ia con mas prontitud lograr el ali- en esta clase de perlesía. MIER. ^ P*h»m,nat. p. <13. oportet ut qiiam' B á locis ubi dolores íkc. MIERCOLES n. Disertación Pharmaceutica» DE LA NATURALEZA DEL Azufre, sitios de España, donde cria^ su elección, y preparados medicinales. POR D, JOSEF OLIVARES SOCIO' Boticario de Numero. I, -XTO ha intimidado ni aun mas horroroso á la industria de los hombres, para hacet" la contribuir al beneficio de su salud; suficiente prueba de esta verdad h*^ dado el Ente, que hace el objeto c^ta memoria, pues siendo un crctomineral destruidor de los metales, y devoradoi deqnantas tandas puedan ser pasto de su fiera in- ^rnable condición ^ no obstante la Chunia, por medio de sus preparación lo hace un remedio casi el único su eficacia, para muchas enferme- dades: buen testigo de esta verdad, es Profesor de este noble arte, como beneficiado por este domesticado Dra¬ gón; Helrnoncio (a) pues, acometido de una sarna pertinaz, confiesa no pu¬ do tener alivio en ella con quantos remedios le sugirió su estudio, hasta se valió del Azufre; este es el ob-* IJto, que ha de tener por asunto el A¿ e este Dicurso exponiendo su natu* cza, sitios donde se produce en ^^^cstra España, modo de extraerse, y es son para la utilidad Médica sus as ehcases, seguros, y menos operoí- ^'^^P^^‘}dos, para que se pueda ^^guridad administrar interior- 294 mente con especialidad en los de pecho, en que se ostenta tan po' deroso, disolviendo, y cortando 1^^ linfas crasas, que impiden el transitodc losliquidos, y aun del mo ayre en los canales sanguincos,sc^ ’ rosos, linfáticos y acreos. 2 . Comienza exponiendo la ní' turaleza del A sufre, que dice, es mineral amarillo por lo común y ra vez roxo, en el que se encueiitr»'^ por la analysís una parte pinguedinO' sa inflamable, otra salino acida, alg*^' . na porción de tierra leve, y pocaagu^’ | por lo que resulta un Concreto, puesto al fuego,cxhala un olor fuerte sofocante de su particular Índole, y hace casi intolerable este ^ j lo respira, todos estos principios, que consta, se hacen conocer á po^ trabajo: su azeyte ó parte ínflaiwi^ se demuestra luego, qne se aplica fuego,pues inmediatamente se 29^ de disolviéndose con facilidad en lós^ demas azeytes,sean destilados, ó saca¬ dos por expresión: la sal acida que contiene,la demuestra su espirita sal¬ eado por destilación, pues dá un gus- Qacidisimo, formando su figura unas ^g^ijas mui parecidas en todo á las forma el Nitro, pero mas peque- nas, después que se disuelve la parte logística, ó oleosa en el azeytc, el se hace mas patente, y es el mc- modo de sacar el espirita, reco- finmo en unos pasadores de no, cuyo diámetro sea de seis á c 10 varas, y en cuyas paredes se ha- P-gado de un sabor agrio, P=‘0 agradable ni gusto. tien * F^^cion terrea, que con- pi’dicipio necesario á todo l«P«es H “ ‘1“"’ ‘‘Ule, y demas principioi qne- da da una porción aunque corta de tier¬ ra, que es lo que llaman los Chimí'^ eos Caput mortiLum^ bien que ni aun á esta le falta alguna porción salina» pues hechas las legias, filtradas, y eva¬ poradas dán una mui escasa porción de sal, quedando en el filtro la tiet' ra pura é insípida. El ultimo conprin- cipio del Azufre es el agua, tan igual" mente preciso como el antecedente» pues es el medio, que une y mesclí^ los demas componentes, sin los qn^. no pudieran tener la debida cohesioUi para formar una Masa, á mas de qu^ se demuestra en el espíritu de AzU' fre destilado por el modo común de campana, embudo, y otros pmejan- tes instrumentos, siendo casi genera dictamen délos Chimicos, no ser otra cosa dicho espíritu , que pió aquoso del Azufre unido co el salino. £ 4. Igualmente que por la an^,^ 297 sis se evidencia ser los dichos los prin¬ cipios del azufre; por la synthcHS, o artificial composición, se conven¬ cen los mismos principios con esta de- *‘'aostracion: tómese una Cantidad dé cpip gruesamente molida, y con el espíritu bien fuerte de vitriolo,haga- nna masa, pongase en una retorta ^ destilar á fuego lentq, y se obser¬ va, dar al principio una materia cra- fetidisirpa, quedando en el Cuello otra en todo semejante á el Azufre común y natural, con sus mismas propiedades, se inflama como el otro con un hedor insufrible, y disuelto on la Sal de tártaro y precipitado con vinagre d.t un olor ingratisimo, reponiendo unos polvos blancos, que se distinguen de un mngisterio de alk^r'^^' disuelto con qualquier sal ^ í'uno ennegreze la plata y fundi-? c)> despucs de mezclado con la mis- ^ S‘^iídá una masa llamada hígado de -9^ r de Azufre, la que infúndída en cS* pirita de vino da una tintura aína'* rilla,lo mismo que sucedecon el AzU' fre común. Y ya se entiende por esta operación del x 4 z u f re artificial, qu^j el opio presta para ella la parte sulfu^ ' rea,de que abunda esta goma, con ^1“ gjina terrea, que como substancia sO' &da, debe acompañarlo; la Sal vitriolo, contribuye al principio saU" no, y el espirita, que no es otra cosa, que la parte aquosa, en que se ba disuelto aquella Sal, dá el principi<^ aquoso, que se requiere, paraqucs<2 forme el azufre artificial de iguale^ dotes al natural; de todo lo qiie^ infiere ser los expuestos sus principio^ componentes, ya los divida el Arte, i ó ya los forme con otros equivalen" tes: otras pruebas de esto mismo tra^ el A. sacadas de Boy le, Glouycro, y otros en particular del Clarisin»^ Stall, donde pueden verse, pnes.^ ■ ^99 omiten consultando la brevedad de este extracto. * 5 * Be dos modos se tiene el Azu- natural ó artificial, el primero llaman los Griegos Apyros, por sacarse de Mineras sin el auxilio del se trae del Perú, roxo, y tranS'* párente, como un hermoso ambar, ^Qla misma America de la Provin- de Quito, avinqiic es mui raro, de la Isla de Molos en el Archipiela- go, délos Esguizaros, scnaladamcii ^ en el Cantón de Berna: ay otro znfre natural pero de color cctri- íio-obscuro que tira -á verde el que Se coge en forma de ñores, en eprta C;matidad á las faldas de los Volcanes, ^montes ignívomos, como el Vesu- Etna, ílecla en Irlanda, y otros 1 ^'^^crica, también se encuentra á de las Fuentes termales, V Aquisgran en Francia, í ^ VV olckcnstcin en Aleovmia, da* xan- ^oo xando á sus orillas un perfecto Azii- fre, aunque escaso. El segundo rno< do ó medio de tener el Azufre es poí el Arte, el que se gasta comunmem te en nuestras oficinas es de este, cho en Conil; también se hace en el Reyno de Murcia, y en otros Rey" nos como en el campo Romano, en Laodicea Ciudad de la Syria, y la baxa Saxonia, junto ala Ciudad de Goslar, donde se labra infinito, y modo de hacerlo se reduce, á tornar una marquesita sulfúrea, que es una piedra solida,obscura unas veces, aplo¬ mada otras, y rara vez blanquecina como barro, de ella se llena un Horno que se dispone quadrado de poca al¬ tura, se cubre con leños secos nos pies de alto, y en medio colocai uno mas grueso, que suba por cima de los demas que cubren la piedra» tapan bien este madero grueso eoi mas piedras, de suerte, qne 301 todos tapados por abaxo, y por ar¬ riba de dicha marquesita de cobre,po- nenlas después fu ego, y apoco se que- iTian, y quedan ardiendo las piedrasy por cinco ó seis meses, reblandecieiw <lose tanto con el fuego, que forman su superficie unos hoyos, en que se recoge el Azufre, que sacado con wnas cucharas de hierro, lo echan en Caldero de lo mismo, que pues¬ to de tiuevo al fuego liquidan ñus ^1 Azufre, deponiendo eñ el fondo lo J'iUs craso, é impuro sobre nadando o mas tenue y limpio, el que echa-i o en otro Caldero van despumando as partes crasas,- que sobrenadan, y queda un licor puro, que echado en uios moldes redondos después de J^os, queda de las figura de ellos, q^^ Son unos cañones delgados, y licor craso de aquel ^ ’ que se depuso en la primera pcraciün, es lo mas impuro, que tie¬ ne 30 ^ nc un color obscuro, y se llama AzUf fre caballuno, el que puesto en uní» retorta de hierro, se sublima en ellí* por el fuego, y vá cayendo como ce¬ ra en el recipiente, de donde pasa **1 los mismos moldes, se forma de Ijf misma figura que el primero, y se vende. 6. Nota el A. en comprobacloi^ de su dictamen sobre los principioSi que componen este concreto mineraU que la marquesita sulfúrea, que es 1^ primera materia puesta en retorta cef" rada de hierro, y hecha destilación» | ni dá flores, ni destila Azufre, y sül<^ las dá, quando se les mezcla algun^ materia inflamable, comosevéend asignado modo de extraerlo, pues 1^5 leños dan esta parte que necesita, la misma marquesita se halla la sah' no acida, de cuya mezcla resulta Azutre, lo que supuesto, pasa á cribir sus preparados, para lo 303 ^iTíitidos varios modos operosos, se ‘imita á las operaciones mas precisas, y sencillas, como son su purificación, flores, leche, y balsamo, para ex* traer sus flores prefiete el método de j^meri, el común, destilán¬ dolo en retorta bien cerrada y á fue¬ go lento van ascendiendo, y este es ^ mejor modo de purificarlo, para os Usos Médicos, como advierte Boe- ^‘'•'ive, (a) por esto fundadamentedese- otros métodos de sublimar estas Oles, como quando se hace con la caparrosa, ó Vitriolo verde, ó con _ azul, dicho Lypis, ó con el que L los dos, como el que " coge en este P^is en la Cucha de ^^jjchichon, junto á el Pueblo de Ge- ^' pues todas estas flores sacan cm- (') Operat. a» xUymlc, P* 421, P* 3. process. 150, 3^3 cmpyreiima, y participan algo de di' chos Vitriolos, lo que les hace set , perjudiciales: tampoco se acomoda al modo,con que las extrae con saleo' mun decrepitada, aunque apoyadí> por Zuwelfero, y Etmulero, bie*^ j que salen por dicho método mas Boj* res, pero esto mismo prueba, que azeyte, ó espiritu de Vitriolo, de modo' se une á la tierra de la SaN que indubitablemente arranca alguuj’^ partículas acidas, las que alteran 1^ virtud de las flores, y esto aumenta» . su cantidad, pero no resultan tan p^^' j ras, é innocentes, como las extraidíi^ por el modo, que adopta el A. P^^^ el que quedan totalmente despojadas de toda parte metálica* , 7. El Magisterio, ^ Leche ^ Azulre lo dispone asi el A. se' una cierta cantidad de Azu i pulverizado, y duplicada ó tripb^^^ 1 da de Sal de Tártaro, y cu j ,. Clon quadrnplicada de agua cueza u fuego lento hasta que adquiera color rojo, fíltrese la disolución , y vinagre destilado precipítese, y decantado el licor, después de bien sentado, se labará la materia hasta que quede insípida, y de este modo guarda para el uso; asi hecho este ^^gisterio, queda libre de muchas partes vitriolicas, y por esto mas enérgico, que el mismo azufre, y sus flores, pues conserva la misma, ^iifcud que ellos, y carece de mucho j^ocivo; por lo que, dado en cor--, a osis, para los afectos de pecho, s un admirable disolvicntc de todos . humores crasos, que obstruyen tH ^ ^^ri'iado en mayor can•^ es antiverminoso, mueve las ventrales, y cura las en- vlJo cutáneas, y no se con^ oiulcro ^ ' y Kt- que juzgan inútil esta prc- Y p.i- 30 $ parncíon, pues la tienen por una tlcí' ra desojada de todo principio ac- tivo^ como resulta del Alkali disol" viente de la Sal de Tártaro, y del flcido precipitarrte del vinagre dcsti" lado, y asegura,el A. que conser¬ vando dicha .preparación ó leche azufre, Jiecha pote su modo, mas in" flamabilidad, .que-el, mismo azufr^^ y su indisolubilidad en licores aqueo?» nada pierda de sn‘Actividad, intirien- dp dq esto necesariamente, que, si cr azufre tiene virtud resolutiva, igual' mente la tendrá aquel preparado sH" yo, y con mas seguridad, pues qu<^' da desposcido de mucha parte acidai que es la perjudicial: lo mismo q^*^ apoya Lemcri, preHriendo este piC' parado en los afectos pulmonare^ 8. Asigna después el A. alguno modos de privar del acido el azuli^» preHriendo el espirita, ó nzcytcs^i^ yo, que se hace por campana, 307 aun conoce es preferible á todos*, por sencillo y pronto,el método de Hom- en su nueva iTiaquina anuncia- <ín las Memorias de la Academia de las Gieneias, (a) con la que ex¬ traía en veinte y quatro oras cinco onzas de espiritus, cómo puede verse en Boeráave: (b) pero advierte el A. de esta memoria, que el espirita, que se ttae del Noi té, por de: azufre, no Suele^<er sino de Yítríolo lo que no ^^ tacil conocer: ppr lo que será siem¬ pre mas seguro, lí'sar el que fuere co- nocidamcnté dc aziifrc, pues aunque iUmiilero, lloffinan, y Boeraave di- y ^ niismo uno, que otro, pe- o esconfian otros de que pueda des¬ pojarse el de ^alcaparrosa de sus Sa- o parte metálica; advierte tarn- - bien. 414.’ process. p. m. 'bien, que este azufré verde es mas 'apropüsitó para sacar dicho espiritui como que abunda de mas partes mfi' talico acidas; por loque interesa mas á los que lo venden^ lo que confir¬ ma Geofroy. (a) Este espíritu mi' neral es un admirable domador de toda alkalescéncia de los líquidos del cuerpo humano; por ío que eS iitii en las' fiebres ardientes, y pes¬ tilentes de aquel principio: persuᬠdese también el A. podrá conducir en Jas' Ulceras pútridas fetofosaSi como producto de un principio al- kalino, fomentándolas con un coci¬ miento vulnerario, en que se cchcrt unas «otas dé este Espiiitu. 9. Ultimamente descrive el mo¬ do de hacer el balsamo de AzufiCi ó su solución, en qiialquicr azcyt 3 ^ 9 - vegetal, sea pof expresión, ó por, ílestilacion; y no tomando partido, en la preferencia de alguno de ios Varios modos, que refieren los A A. se conforma con el común modo de hacerlo, que es,, echar sus flores en. azeite de enebro, ó trementina, haciendo la SQlucion á fuego lento, hasta que el azeite adquiera un co¬ lor rojo obscuro, y decantado, guar¬ dado para el uso. Tiene las propias virtudes que el Magisterio, aunque í'nas exaltadas, respecto á estar car¬ gado de un principio acre calido indigestible,como nota el citado Boe- taave (a) por lo que se reputa algo oiensivo á los que tienen unos Pui- ípones delicados, y i^s demas entra¬ rías débiles , debiéndose administrar gran precaución, y en corta do- ^lo dosis. Previene cl A. el sumo cuí- I dado, que se ncccsib, no tapando, ( á el tiempo de hacerlo, la vasija en que se pone á fundir cl Adufre; por-: que, hallándose sin salida su vapens ■ causará con sus fuerzas explosivas j estragos asombrosos, como los que j se vieron en el fama oso caso, que re¬ fiere Hosd¡man, l{a) .sucedido;el siete | de Nóvicmbrc'cja 1698. en Zcllcr- fcld. Pueblo de .Alemania en la Sel¬ va negra, que sC:Qsticnde hasta. 13 o c- mia;. ello sucedid, haciendo dicho balsamo, pero de distinto modo, qu^ el expuesto; pues puso cl artífice cl hígado de Azufre en una retorta bien tapada, con azeite de tremen¬ tina, y espiritu de vino, púsola á iio fuego algo activo, de modo,, que a poco rebentó la retorta con un ca- ^ til- r a 8 • (a) Observ, chym. t. 3. observ. if. F* coU 3 . tilhdo asombroso, causando un ex- en la pieza, en que estaba, y inmediatas, que apenas podia motivarlo Una vala de veinte y qua- ^*^0 despedida de su córrespondicnte 'cj^uon 5 todo lo que con mas esten- cion puede verse en el A. citado en ’^irtiid' de lo que, haciendo cómpa- mcion de ^ste caso,^ discurre el A. de te Discurso, que eí trueno de'las •lubes, es causado por los Azufres ^ Atmosfera reunidos con el ni- que igualmente contiene la mis¬ ma, y encendida cka masa ó coii- el impulso y fuerte co- ision dbl viento, ibotfva con su luz ^ ^^‘^mamos relámpago, y fom- pendo Con su fuerfea 'explosiva la nías densa de h Atmosfera, tru ^q^^el estallido, que decimos convence con el '^wmplar dd caso citado. JUE- 313 JUEVES 19. Disertación Medica. DEL ORIGEN Y NATURALB- za de ia fiebre petechial ó tabardi' lio, los varios modos, con que se ha carado en nuestra Península, y qual deba preferirse. POR DON FRANCISCO BUENDiA y Ponze Presbítero Socio DE Numero. I. TWTO seria tan infeliz la con' dicion humana, si en lo 5 mismos peligros, y deslize» de su salud corporal, lograse la or den, y regularidad apetecida, pero lo sensible, que el tormento, causan sus padeceres, se lo 5^3 el desconscrtado'5 irregular, y poco ordenado modo de proceder, que ob¬ servan sus mismas indisposiciones, y rccreze el daño, al paso, que se auménta la dificultad de ser socorri¬ da, por esto, quando le asaltan: por •lo que, el Medico dispensador de es¬ tos auxilios, ignora, si elhonibre, que •trata oy para curarlo, es el mismo para este efecto mauana: también du¬ da en el discernimiento de la misma enfermedad, no pudiendo asegurar, <Si la, que vio suceder en este año y estación, aun con los mismos apara¬ ros, señales, y sintomas, será la que tiató el año antecedente? motivo por el A. de esta memoria, hecho eargo de la variedad, y pocpconoci- '^lento que ay, no solo en el Vulgo, sino aun entre los mismos Profesores á mercadela naturaleza déla enfermedad, ^ne nuestros naturales llaman con el .nombre general deTarbardillo,sc bizp car- 3 ^ 4 ^ cargo de tratar de ella, describíendít ^sii Historia, verdadero origen, natu' raleza, progresos, y curación. Introdúcese á el asunto poí un breve exordio, en que justamente se qiicxa de los cortos adelantamien- tos,quehá logrado la Medicina,com^ parados con losgrandesdc otras Cien" cías y Artes, eíitendiendo ser la can" sa la excesiva adhesión de unos á sns preconizados systenias, lá caprichosí» teíiacidad de otros íi sus adoptados métodos,y en casi toctos un total des- cuidoen elegir el verdaderorumbóc|in^ se deliíc seguir para adelantar la prac¬ tica Medica, lo que en su juicio es la mera observación de la naturaleza cOn la-exacta historia do todos sns procedimientos, y giros, quandó d hombre enferma, lo que si cada Pro¬ fesor hiciese en su respciílivo exercicin practico, notando lo adverso ó favo¬ rable de las curaciones coa can^^^^’ . sin- . . vs Sinceridad y -sirt haliicínarse, preocu¬ pándose en sutiles teorías, é infunda¬ dos sistemas, sin duda alguna, que á P^co trabajo dentro de algunos años podian lograr unoS: solidos desen¬ gaños que produxesen ina^v díi-r y conformes á la. misma natpra- jcza que las que poseemos; piiest Si so- loHypocrate5,qu^ siguióeste rumbo, ^ydenham, Ballonio, Boeraave, y alr gimo otro raro que Ici-mitaron, tanto ^delantai'on en estosconocimiei1tos,y i^nta instoiccioii solida nos dexaron,: SI todos, hubieran por. •'iqnella pa»d:a J^ontiiniado sus trabajóos quanto se ‘Hibiera adclan^do .este noble Ar- la salud? pu^g impersuasir que tantos Individuos como han ^guido, y siguen este dcátino en la necesion de tantos siglos como han orndo desde aquel rrincipe, á esta y iTiuchos con aplicación y os capazejs de imitarlos» si hubie* ^i6 ran seguido por Va fe<íla senda de la ob¬ servación, no hubieran dexado de ade' lantar hasta un punto, qiiiza de peí*'' feccion en el día; de modo, que po' co nos quedase que desear, pero bien al contrario se-observa, pues los proceden guiados'por discursos siste- maticos, cqn que tampo se adelanta como demuestran los atrasos del arte de curar, teniendo muchos en meno^ sacrificar la vida de los Pacientes» quesugetar sus fantacias las mas ve^ zes erradas. 3. En ninguna enfermedad se ha-' ce esto mas patente que lasepidenU' pas, cuyas causas ó por consistir cr> la rara , variable, y heterogcncii alteración de la atmosfera, ^ por ser producto de un cumulo causas generales de los alimentos, va' rias situaciones, y acaecidos de 1^^ hombres, difieren tanto entre si, apenas se hallan dos del todo 3.^7 gantes y qnando parece analogizan porque sus sin tomas guardan alguna 'Unitormidad y se quieren tratar por mismo estilo, el siniestro efeClo descubre el errado juicio que se hizo; siendo mui írequentc dañar en qsta epidemia lo que alivió en la otra; mor tivo porque Baglivi (a) entre las co¬ sas que echa menos en la médicina,co- loca por undécima la historia annual de las Epidemias, lo que si observara con puntualidad, adquiriéramos preci¬ samente un exadocoiipcimicnto de su saccesión, y dice nuestro Casal (b) ^ue sin con anticipación bastante’ se ubiera hecho esto, á penas ^se cncon- laria constitución alguna,que en li historia general no hallase semejante; lo que faltando esta Chronogra^ tia (a) Pra 19;. lib. a. cap. 7. p. ' . . * *'*0 y «Ticdic. dcl princip, de As* tunas pag. ,08. üa medica» cada constitución de en" | fermedades nos pafece nunca vista. 4. Tal sucedió á nuestros Esp*'»" I ñolds con la Calentura pctechial entendieron nueba, y acaeció por le>^ años de cincuenta y siete, hasta el setenta y dos, dél siglo diez y seis cji toda esta Peninsuiai como loacredi” taron Ltiisde Tbró (a) dcscriviendo" la en Placcncia, Jiiair de Oarnioú^ .(b) esta Ciudad^ Luis Mercado -(c)''ícn Yalladolid^y otros c^ue la coO' tesaron nueva,' sin reflexionar; que el ser'entonces vista en cstOs Reynp^ quándo mas la CaraLTcrizaria no ta 'aqui,'pefo' no de ser nueva por sí V mas constándole á' estos Pradtico^» que el año segundo del misnio' sigl^ (ii) De nar. fcb. pumic.p. *7» ^ ^ Y4* íIti (b) De pe.vr. et febw cíJpuntic. p. 13^* * Hisp. a. 1 (c) Opel-, medie, t. p. 464, ^^experimentó en Italia,y en el veinte y ocho de él murió de ella en Bles el nobleYenecianoAndresNatigeriosem- biado por su República cerca de Fran¬ cisco 1. Rey de Francia en calidad de ■ Fmbax 9 d or,como historió Gerónimo Fracastorio (a) Poeta y Medico de Gerona; á mas de esto no podían ig- i^orar que los Soldados de su Nación, volvieron de la guerra de Chy- pte contra los Turcos,, y pasaron á Rosegar las revolucioíi,c^ de los ^'lo- > jsco^ de Qrannda íji, tr;igero,n de di* c la isla donde les consta va cra^En- i^uiica, ,con que no la debieron tener por niieya, sino primeramente:vista 7? l^cniendo su Cetro el Se- ‘'^rl 3 on Phelipc IL 5 * Llamóse pues entonces en Es- Presta CalcnturaTnbardillü, ó por ^^nchas, que aparecían en los to- CO De moib. contag. p. edit. a. lóm g2Ó tados de ella semejantes á las d^ la picada de aquella grande nioscí ■ que en Idioma Castellano se llamí» Tabardo, y el vulgo llama TabanOi ó como quiere el Juris Consulto Co-* varrubias (a) deducido de la palabra latina Tabes por la corrupccion que se supone había en la sangre de los en¬ fermos de ella, en latin la nombra^ Ton. Toro, y Carmona, Fehñs punti' cular¡s\ ó fiebre con pintas menudaSt y Fracastorio, Unticiilaris porque te¬ nían dichas pintas la magnitud de lenteja. Ella fue, rigorosamente ha¬ blando, castrense en su origen con" tagiosa y maligna, que cxcrcitó sij cruel Índole en toda España, por tiempoy con la ocasión dicha,remitien'' dosc por algún tiempo y bolvicndO ‘J encruelecerse.. La misma se padcci^J en Italia, Francia, y gran parte »(a} Origen de la Lengua Castellana* 321: Europa, los slntomás, con que la di¬ buja los citados Escritores son con es¬ te orden. 6 . ^ Poco antes dé ser asaltados, experimentaban los sugetos floxedad, pesadez de cuerpo, dolor de espal¬ das, cara y ojos encendidos, y asistió ^ todo alimentos aparecía después una fiebre pequeña, un pulso lo mis- juo, casi natural al salir las pintas se b^cia vario é irregular, el sueño tur-' búlente, Orina poco distante déla na- ural, lalengua sórdida en uñoscon Ingente sed, y en otras seca sin algu- ua, en unos se experimentaba el alieñ- o rio,y en otros alternadas horripila- iones, y ál quarto, quinto, ó sépti¬ co día salian las petcchias, manchas, ^ pintas roxas obscuras, ó amorata- P^^bo, brazoss euein lo restante del *10 le snlr ba cara; á otros ^ *an basta los nueve, onzc, ó. X ca- 3 ^^ catorce con el mismo orden, color f figura, pero en uno, ni otro tiempo ertin criticasvantes su presencia con¬ firmaba al Medico en lo pernicioso de la enfermedad, aunque todos los síntomas se agrabavan antes, y al sa¬ lir las manchas, pero después se miti¬ gaban no por .Crisis, sino porqu® aquel empeño que ponia la natural^' za para su expulsión, conseguida ce^ saba al fin dcl aumento del Tabardi¬ llo venían tremores, delirios y difi" GÍI respiración en unos, en otros, ba- via triste.:a, desmayo, sueno profun¬ do y letargo, á otros finalmente sO' brevenian vomites, sangre por nari- zes, diarrea, disenteria, y I*"» orina se ponia alguna vez crasa, lo que varia¬ ba según los distintos estados del Ta- b.irdillo, varios aparates y disposi¬ ción de los liquides de cada siigeto* y estos son todos los sin tomas <1^^ constan tubieron aquellos ciifcnn^ • 1 según la noticia de los Prafticos que presenciaron dicha Epidemia. ÉL inteligencia toca el por incidencia la penosa é inútil ^^lestion, que por tal la tiene i si la ^ *gueda¿}^ b el mismo Hy^pocrates onoció estaddea de Calenturas? y ^Pina fundadamente, ser indubitable, esta Epidemia de tales Calen tu- con la generalidad que pa eciben dicho tiempo, pintando- ^ precisamente todos los comorchen- os: m la trae el citado Principe, pin fGriegos, tas> 1-0. j ^ Calenturas con pm- duda q^esi, pues no admite 8 u n d'n'^"f P‘’dcc¡ó Sileiio sé- PocMte?^'^n° demias f de las Epi- ‘"bomiich Naturaleza, pues bullón en '“ síntomas de estas, Syio, Phcreeides, y el hijo de 3^4 . . . . de Eiiphranor citados por el misnií^ ca su séptimo libro, tubieron todo^ manchas, sus Calenturas fueron liguas, uno murió, otro no, y del ter' cero no consta su éxito: en la Epid^** mía, que refiere acaecida en Heracles libro segundo sección tercera de 1^^ enfermedades populares, piensan ^ ' gunos, fueron Tabardillos, como 1 ^ ^ que tratamos de E>pana, y expresa mente lo siente asi nuestro Insigi''^ Yallcá (a) su comentador, y la dlstm don, que se pone de aquellas á est*^ P¡iit.is, en que estjs tenían aspereza» lo que las otras no, es de nlui cof momento en la practica, pues Hyp^^^ crates las comparó todasálas que ca san con su picada los Mosquitos, J entre estas unas tienen esta asperez ’ y otras lio,como fácilmente puede o ^ ■ SCI' Cnnieot. in Kpld. p; 68. Coliini' 3 * Alauit..i. 1J77. edití' / 3^5 servar el curioso; de lo que infiere el ■ A-. que esta enfermedad trae origen antiguo, por mas que exclame el Insigne Cistercicnse Rodrigiiez (a) por su novedad, siéndole encontra el citado Valles, como vá insinuado, yquandohabla de la enfermedad de ílierecides solo dice, fue una malig¬ na, como la de Fullon, y añade, que se duda, quando comenzó en España este sintoma délas pintas en las Ca- enturas, que se dicen Tabardillo, (b) *^i las razones de dicho Principe con¬ vencen á su favor, puesse satisface la herencia, que se quiere poner sobre a aspereza, que ay en unas, y no en ^ ras manchas, y mas siendo los de- síntomas tan semeiantes; lo mis- "^onavia objetado á Valles, Pros- P^^Q f r eían o (c) pero sin embargo (b)VaUeMPf''-'-+-P' '!'?• i. iTj. Hifp. p, a 4 J . edh. Vcnct. 316 embargo de esta oposición, todos hat' tenido por de poca energía la razoi^ de distinción, que alegan por el ino^ do de las pintas, pues tenga ó no aS' pereza, siempre que salen, se tieníJ la fiebre por de mal carader j linea dicha, pero loque es inegablci que desde la citada Epoca, no se vuelto á experimentar igualconstitU' cion de Galenturas, aunque se vean algunas raras malignas y coii pintas» y esto entiende el A. há dado motij’ vo á que el Vulgo no olvide dar d nombre de Tabardillo, no solo á cs-? tas, sino aúna toda fiebre continua aguda, lo que suele arrastrar por con^ descendencia algunos Médicos celoj sos de su estimación, pues si sana ^ enfermo es de mayor aprecio su dib^ gcncia, estando preocupados los teresados de ser Tabardillo, lo no tiene lugar entre Profesores males é instruidos, o 3^7 La Causa de esta Calentura estiibo entonces en el seminio. con^ tagioso adquirido las ttopasvriue tenidas á nuestro País, halló en Mp? ros, y Españoles, la disposición ne^ cesaría para recibir y fomentan sus Venenosos miasmas los que produxer ron en estos dicha; enfermedad cas] Castrense de igual malicia á la que recivieron las tropas en aquellos Pay- ses. En Italia fue la causa la corrup¬ ción del ayre, provenida de la pwtrcr acción de todos los frutos corrom^ pidos por las iiiuildacioncs del Adi-^ ^ h y Pó el año i como reñet e racastorioy .(a) Asturias, por la irregularidad de §u temple y spetidas lluvias sud^n verse estas ”^ñrcs, como nota Casal, (b) En la Un: Uñgría, y Aiistrra refiere Hoffmá'n^ es trequente l.i Calentura pctechiaU que colima con la de nuestro asun-' j to: y por punto general se cxperi- | menta con trequencia en los Excr-^ titos; ya perla intemperie, á qus indispensablemente se expone con frequencia el Soldado en bloqueos y sitios de Plazas, y malosacampameí^" , tos, en que por necesidad se colocan las tropas, sus malos alimentos, ó por las exhalaciones pútridas de In^ Cadáveres de Hombres, Caballos? y demas Animales insepultos, y estas causas observó estas fiebres en Irlandés, Dicmerbrocck, (a) el an^^ de 1635. y 5^* ‘^el misinn siglo las vio Schultzio, po^ lasexpe*’ diciones de Carlos Gustavo, (b) en el 3^91 . Ci 23. del mismo, notó.Iguales fiebres en Mompellér,Riverio después del Cerco que.padecioaquella Ciudad, (c) Hoffmaii (d) siendo ¡oven, asistió á la 9ne se experimentó en Minden de ^Vesphalia el año 1683. después de laGuerra de losUngaros,con la Puer¬ ta Otomana: el año de 9. hubo la fiebre Castrense de Ferentino, trata¬ do por Cocchio, (c) también la hu¬ bo el año de 40. de este ni)cstro si¬ glo en Plymut traída á este puerto por dps Navios de Guerra que vi¬ nieron de las costas de Africa, la que istorió Huxam, (f) las que refiere , (^) en los Países baxos por (c) Prax. p««h. p.89. Vidc in Haen rat. med-1. a. p. 11. ed¡t. ^ epidem. p. 44. ía'l OK* ^^*^^*‘* *7^4’ V / s. sqJ,^ 1^5 enfermed. de los Exercitos ‘77*f ^ tuduc. Madrid, a. 33 ® . todos los siete anos, que duró ía guerV ra entre Francia, y la Gran Bretaña, y corrieron desde el 42. inclusive has-' ta el de 48. del Siglo corriente: Ul¬ timamente las que padecieron niiesr tras Tropas en el Exercito de pi'^' vención, que pasó á Portugal el ano de 62. de que conserva nuestra Real Sociedad puntual historia hecha pot uno de sus miembros que remitió pa¬ ra asistir á los Hospitales de dicha expedición, (b) Otras casi innumera¬ bles epidemias de fiebres petechiales y castrenses se hallan en las historias Medicas que sería fastidioso referir, todas nacidas de los principios asig' nados. 9. Supuestas las causas Ocasio*^ nales, pasa el A. á tratar la inmedia*^ ta eficiente de esta Índole de fiebres, que (b).Pi»crt, de 3. de Rpvicmb. dcla. por González* es, dice, la díscrasia, o perver¬ sión putredinosa, que en virtud de dichos vapores,ó exhalaciones corriíp^ salidas de lugares inmundos, ó substancias podridas, ó de ciiérposyá infestados de ellas, se introduce eii nuestros humores con particularidad en las Linfas, coñ las que introduci¬ do aquel veneno á todo el Sistema de Nervios, músculos, y partes mem-í-' ranosas, motiva una disolución aeré caustica, que irritando todo lo ner-^ \*oso turba, é irregula todas las ac-' Clones de la vida, lo que se explica en os sintomas, que relucen en di- las^ ebres, 6 Tabardillos, y que sear VICIO de idea disolutoria lo con^ encen estas mismas fiebres, quando venH .esporádicamente, tra¬ tos ^ iiijsrnas manchas, y en cs- dienfprovienen por lo mui ar- norp? • ^ la estación, ó régimen del suje^to dado á bc- - vi- 33 ^ t. vidas y Iicorés espirituosos, ó por eV método curativo con remedios acres y calidos importunamente aplicados,* como lo hace ver Wanswicten, (a) y confirma Antonio Haen (b), yes de notar, que esta misma disposición, á veces suele causar efectos contra¬ rios, ó de coagulación, pues impi¬ diendo la acción de los nervios se retarda la de los solidos, se detiene el circulo de los líquidos, y de aqid se vienen sopores, letargos, tremo¬ res, y parvedad de pulso, y la san¬ gre, que entonces se extrae, presen¬ ta costra como infl;imatoria; de mo¬ do, que aparecen efectos contrarios á la causa productiva, atenta solo la exterioridad , pero reflexionando este ^a) Coment. in aphor, Boer. t, p. “ 401. edit.Taur. a. 1754* . - (b) Rat. med» t. ^o, pag. 177. edit. * 4,, 1760. , 333 este modo de obrar las causas soit correspondientes á ellas los efectos contrarios notados. ^ lo. Los signos previos ó dispo¬ sitivos de los Tabardillos ó Calen¬ turas petechiales, son á mas de los uotados en este discurso, que se ha¬ llan en los sujetos antes de ser aco- u^etidos, son haber precedido copio¬ sas Ilubias, ó grandes inundaciones de Ríos, á que siga un ardentísimo -b-stío, escasez de alimentos por años estériles, en que se come mal Pan, y los necesitados yerbas, ó frutos que no tienen Costumbre usar; si pue- e rastrearse haber tenido comercio con personas tocadas de esta enfer- J^cdad,comoTropas,que se retiren de ampaha, en que se padecieron es- «enfermedades, ó han venido de ‘^if^^^ados de ella, á lo que se eM) ^ si se ha visto, aya - en ^cblo alguno, ó algunos enfer¬ mos 334 . ^ . nios de Tabardilla: Siempre que prc*-' cedan una 6 muchas de las señales dichas, si acaece alguno con Calen¬ tura, para no' equivocarse en su tra¬ tamiento, y conocer la Índole de la Calentura; como las pintas, rnan- ehas, ó pctechias, que pueden dar¬ la á conocer jamas , ó rarísima vez vienen á los principios, se hace pre¬ ciso atcndpr para distinguirla bien á los primeros sintomas, que presenta el abatimiento de fuerzas desde el jjri' mer dia, en sujeto robusto de^ zas, y animo, es señal poco equivo¬ ca, sigue á esto las ansiedades, al¬ guna vez, vomito mas, ó menos fuer¬ te, el pulso, y orina casi natural, V el enfermo no sabe explicar lo que le aflixe, y con esto basta para sospe¬ char de gravedad y malicia de la en¬ fermedad. II. Confírmase esto, si al qu*^’'' to ó quinto dia aparecen pctechias» manchas puntículares en pecho, bra¬ zos, y espalda semejantes á las pica¬ das de pulga de las que se distinguen» en que estas tienen en el centro un punto mas encendido^ que lo restan- tp de la mancha, el que indica el si- pios en que el insecto clavó su agui-^ joncillo, lo que no ‘apateec en lasv peteehias: á mas de esto, se borran ^ 3 í )ucllas, si se les pone una masilla he- <^ba con harina de átramuzesy vina¬ gre, pero las otras nói A mas de los ^ignos antecedentes; y cohcomitan- expresados, cada constitución de estas enfermedades suele traer algún carácter particular, que las distinga e otra, lo que solo se sabe por la ob- ^rvacion particular de cada epide- ^‘^ ■ .y se confirma por las noticias,que ^un los Pra^icos de cada una.Bagln en la*^^^^ ‘‘‘otó un particular temblor s manos, pues lo pone por espc- ^*gno de esta Calentura. Diemcr- broeck broeck en lá de Lovaína ‘ notó sí empeoraban notablemente en los diaS críticos: Hoffmanen la de Miridentra^ por signo de estas Calenturas un do¬ lor, que daba á todos en la parte an¬ terior de la Cabeza, y en toda ella \cs daba á los que fueron comprehcndi- dos en la de Italia,principalmente en las Ciudades de Vergamo,y Vícenciai como trae Manget. En la de Ply mut observó Huxam un pulso cons¬ tantísimo, ya alto, y ya parvo y milde, que apenas, dice, lo percibu^ con un dolor vehemente en el fondo de los ojos. En la de nuestro asunto en España observó Mercado en lladolid respiraban frió los enfermos» y últimamente apenas se leerá de un 3 » én que no se advienta alguna particn laridad, que no se halle en las dcinas» prueba de que el conjnnto de causas»^ que motiva cada una , líquidos de un modo distinto particular índole. 12. El éxito ele esta enfermedad es mui dudoso, pues aunque no pe¬ ligren los mas, como en las pestes, de l^s que se distinguió mui poco en iiuestra Peninsula, como afirma el citado Luis de Toro, y Fracastorio la coloca entre la Calentura pesti¬ lente y benigna, y Mercado la llama iiiedia pestilente, asi muchos mueren de ella, y algunos se libran, princb pálmente se observó sanaban los que eran acometidos de ella ázia el esta¬ do, ó declinación de la constitución epidémica, en sentir de Sydenham (a) que asegura tener, ó guardar toda cpn emia los tiempos de principio, au-^ liento, estado, y declinación, como as enfermedades: en los dos primeros ‘^ji^pos fueron pcligrosisimas estas cbres, por no estar bien conoci- Y da aá su índole, ya pbrqiíe entonces-su^ causas productivas exercian con ,ma5 vigor su perversa condición, al con*^ trario en los dos últimos tiempos» pues en ellos, por una parte la lepC' tida observación de las casos ya ad' versos y ya laborables, habian dcs' cubierto luz, por, la que se guiasci'» los Médicos con mas acierto en 1^ curación; y ppr otra parte las caU" sas ocasionales, y eficientes, como disipadas en gran parte, tendrian nos eficacia en su acción, lo que con" firma la experiencia; pues se vé ^n estos últimos tiempos van siendo domables las enfermedades^ epidcini" cas, y son acometidos muchos n^^ nos de ellas, hasta que vencida malicia, de la general disposición A inosfcrica, cesa del todo por si epidemia, por todo lo que se lo dificil de apropiar los auxilios del Arte á cada sin embafgo,' antes de llegar á expo¬ nerlos, dá el A. algunos signos para con menos dificultad presagiar el éxito de ellas en nuestro caso. 13. En dichos Tabardillos, siem¬ pre fueron mala señal las pintas, y también lo serán en. todas las, que analogizen con ello¿:, pues como no¬ ta Huxam: (a) siempre que aparecen', confinnan al Profesól* en su malicia, siendo, por lo común, sintomáticas*, SI Salen al tercero, quarto, ó quinto día son peores, como si son pagina si, obscuras, moradas, 6 verdinegras, ló mismo se entenderá si en lugar délas pintas pequeñas notadas, salen man^ .T^s grandes de dichos colores, pero ^1 vienen del dia séptimo 1 ó nono ^delante. Son rojas, y pequeñas :^o tan malas,'aunque unas, y ^ otras. 34 ^ otra?, si después de presentíidas, se ocultan, suele morir en breve el en¬ fermo. Al principio^ los vómitos no indican mucho peligro^ pero sí en este mismo tiempo acaecen diarreas» sudores, ó sangre-de narizes, no bueno, pero si vienen estas evaqiiíi" ciones á la declinación, algo alivian» los deliquios, ansiedades, y sincope al principio son de mal pronostico, la grande opresión, que indican des" de luego en la naturaleza, y si vic" nen al hn son pésimo indicio, y esta^ rá cercana la muerte. 14. Todo lo dicho se entienda por una idea general^ pues comos^ lia notado, en cada constitución observan particulares signos con res pecto á el pronostico: sea exenipl^^’ la de Italia de 1528. dice Fracast^' rio, que en ella las muchas pctccln*^^ eran de mas peligro» que has ' en la de Mindcn de 1683. 34t Hoffman (a) que los que ponían los pies en el suelo, y se les enfriaban, sobreviniéndoles gani^rena , morían; la sangre de naiizes en la de advierte Diemerbreck, (b) era útil á los de Spira, y la misma mataba á los de Tolosa, y León: en la de Es- paná,. que tratamos,, notó el citado Luis de Toro,' que las muchas pin¬ tas, ó punticulas eran de mejor anun¬ cio que las pocas; por manera, que en estas enfermedades, íum para pro¬ nosticar, se debe Cuidadosamente «tender, que sintomas son los mas propios para el feliz éxito, y qua- les por el contrario son de mal in-. aicio en la misma epidemia. 15. Con atención á todo loex- .pnesto entra el A. á describir la cü- r«cion del Tabardillo, y aunque co¬ nos- iTDzca lá dificultad de establecer cá'no-^ nes seguros y rixos de ella, y mas sabien¬ do, que las generalidades nada ins¬ truyen, para los casos particulares, se ve precisado á dar una idea mas indi" vidual de su curación, extradada de todo, lo que se halla en los A A. que la han tratado ya en España, ya otros Payses; bien se hace cargo, de que Manget (a) dice, ser preciso pe" ra disponer sus correspondientes aU" xiliüs,^ mas circunspección y juicio» que para todas las demas enfermeda" des; porque suele esta fiebre exig*^ por si vn remedio, que su particular Índole lo repugna, no guardando re¬ gularidad en su progreso; por esto Okclly en carta á Haen sobre la.cpi" demia de Boemia. del ano de 58 d^J’ este siglo hace esta pregunta < porq los Eméticos bien administrados da ha-- (a) Verb. Fcb.Ioc. cit. supl a p. 3po. cfli* . • " 4.3 liaban^ y responde; porque la muta^ bilidad de estas enfermedades, piden novedad en los métodos curativos.-. Carlos Richa tratando de la de Turin del año de20 de este mismo siglo, de^ cia, ser tal la condición de los Tabaré dillos, que lo que les es útil, y alivia á losprinGÍpios,al fin les perjudica. Sy^ denlram (a) en la de - Londres de los años 74 y 75 del siglo pasado, expe¬ rimentó lo mismo; .por tanto adopta A. solo aquellQs.nietodos, y reme¬ dios, con que se Ivá experimentado nías felicidad en las .curaciones,, de¬ jando a la prudencia del observante acultativo la aplicación de ellos, con atención á las particulares cir- '^unstancias dé cada epidemia cada ca¬ so, é individuo, que la padezca. ^6. Lo primero, que advierte es, ^ ^ que W Obs. sect. 4. p. 3a. col. 2. edit. Venet. a. 1735. 344 . que aya gran cautela en los principio^ de qualquiera constitución de Tabaf" dillos, para disponer remedios mayo¬ res, como sangría, emético, purgan* te 8 cc. hasta conocerla particular in* dolé de la Epidemia reinante, pues por falta de este reparo el mismo Sy* denham (a) confiesa con candor, qu^ á los principios de cada Epidemia, a penas dejo de errar, y en la de los bardillosde España, de que se trata en este discurso,las inadvertencias de los Médicos mataron á muchos de los primeros comprehendidos, pues siu conocer la particularidad de ellos^ obraban por las comunes ideas de ca¬ lenturas agudas, y advierte el Dot^^ Mcrcadq (b) sucedió lo mismo en Ita' lia, y dá este do^fo Profesor otra raí zon equivalente ^ porque con)o no ha- bia Médico doí^o, dice, é instruido en aquella enfermedad, que guiase á los demas, procedían todos á ciegas, y por esto se desgraciaron muchos. En esta clase de Calenturas la discra- sia está en las linfas, por esto daña ge¬ neralmente la sangría, y se necesita gran precaución para administrarla, á los principios de la-fiebre, en Jove¬ nes y robustos, no repugnándolo su temperamento, tendrá alguna vez lu* g^r^ aquella evaquacion moderada, teniendo por de poco miniento el A. quQstion, de si há de ser alta, 6 bíixa, pues el uso del Pais y la costum- narla^^^ haciente podrán determi- A ^nacticos tienen graves AA.cn contra, pues es sin duda, que SI a causa del Tabardillo emplea svi actividad en el estomago, y lo irrita, ^onio indicarán las nauseas, será aumentar los estímulos, é irritaciones apU- aplicarlos al principio, siendo mas conveniente permitirlo, ó ayudarlo, si la naturaleza lo mueve,con dilución abundante de mucha agua común ti”* bia, alguna vez han aprovechado di¬ chos Enieticosy pero esto es raro, lí> mas seguro es lo dicho: y gran cauteU se debe tener á los' principios con los purgantes aun benignos, por las mis¬ mas razones, y no servirá de Norts i para su aplicación, que en la declina¬ ción de estas Calenturas se observen algunas vezes diarreas criticas, pue^ esta evacuación entonces es movidí» por la naturaleza, preparada ya 1^ matcriay y en tiempo oportuno, y ** los principios, aun execiitado aquel movimiento por ella misma, es sin¬ tomático, irrito, y de mal éxito. dieta de estos enfermos debe ser te^ niie, haciéndole solo tomar el sim^ pie caldo de ternera ó Vaca con alg^^^ ñas gotas de zumo de limón, su ^ mim bevida debe sef el cocimiento de' la raíz de Escorzonera, Zedoaria, ó Serpentaria, en agua común, añadido algo del mismo zumo del de agraz, Cydra, ó buen vinagre, proporciona¬ do todo á gusto del enfermo. i8. Pasado este principio, si apa^ recen señales de disolución, á saber, aridez de Lengua, Orina encendida, sed, y delirio, se podrá usar el suero de leche, sacado con vinagre, echan- ^ en él algunas gotas del espíritu de- ^itro, el que también se le puede echar en el agua común, mas si por. nuiestran. señales de xacion ó Coagulación, como si se* inc ina a el sueño, se abaten las fuer- ^3s,y el pulso, no ay sedr y si ay es¬ pesura viscosa en la- lengua, y orinas a.yas, entonces en los-mismos' c ocí- deberá, echar en Ub A l > ‘>c‘dos,algun otro grano de Alunlgr, ÓU8ar,clcücimiciuo de la Con- Contrayem, ó Angélica , y no dicndo estos sin tomas con dicho apa-*! V sil rato, convendrán los Cáusticos, y las fuerzas se abaten considcrablemciv te no será estraño añadir en los cocb micntos alguna Quina: pasado el es¬ tado de la enfermedad,si el vientre es¬ tá tardo, se le administrarán algunos Clisteres emolientes, en que se ecbf el Crémor de Tártaro, ó iManá, y se experimenta debilidad mayor» que corresponde al sugeto, se le echa" rá en los caldos alguna sémola, ó coi’" ta miga de pan, aduiinistrandolc -los intermedios, algunos Yizcochi;^ en Vino blanco: esta corta y senci" Ha provisión de medicinas, admiui^^ tradascon oportunidad, podrá el dico disponer en estos casos y feli^" mente desempeñará su obligacio'^ con felicidad. 19. No ignora el A. de esta moría las muchas dudas, queso’* cada 349 cada uno de los expresados remediosv se han movido entre los Prácticos, pero no habiendo alguno por útil, ^rie aparezca, que no tenga sil in¬ conveniente, siendo ios expuestos far ^iles, sencillos y los mas recómenr dados, no ha podido dexar de expo- íierlos para la dirección juiciosa de esta grave enfermedad, bien que por esto no se deben excluir aquellos mé¬ todos, ó remedios, que los casos cir¬ cunstanciados, ó en individuo advier- t-in, ser útiles, ó bien sean adapta-? bles á determinada constitución, lo que ensebará la misma practica, cu¬ yo bücho o mal éxito advertirán 1^ oportunidad de los auxilios: podrá servir de excmplo la epidemia, á que asistió el citado Biemerbroeck (a) qmen hoto, due los Médicos Fram ceses sangraban á sus Soldados, tot ca- Loe, Clt, suplM. 35í> Oídos de ella, en quatró días dos ve*- zes con abundancia, y aun ellos mis¬ mos sin dictamen de Facultativo se sangraban prontamente con profu" íion, y sanaban; sus sangres eran al principio unas blanquecinas, y otras -verdes con pintas rojas, y su consis¬ tencia mucilaginosa, yen las ultimas evaquaciones salia ya natural, y con pocos- remedios sanaban después con gran felicidad* 20. Nuestro gran Practico Ca¬ sal (a) en la epidemia insinuada <j¡jon á todos^ dice, daba á el prin¬ cipio vomitivo con grande utilidad^ bien que Huxam, Pringlc, y Piqn^^ confirman este método en iguales casos; pero Juan de Carmona, Mer¬ cado, y Antonio de Hacn lo repriie- -ban: el alcanfor celebrado para este caso por Ftnuilcro y el citado Pdn' (a) Loe. cit, siipra. gle eti sus enfermos dañó* á los com" grehcndidos en la epidemia que se ex¬ perimentó en las Silesia el de 2. de este siglo, como refieren los Médi¬ cos de Breslau, y en fin se conocerá esta desigualdad y varios sucesos de las medicinas en cada epidemia,y aun comparadas ellas entre si mismas, co¬ mo se hará patente, á el que registre las Historias de las que han acaecido; por lo que es necesario en las goiist tituciones de semejantes Caknturas poner gran cuidado y reflexionar á los principios todo lo que les apro-* vecha ó daña á. los .que primero-son comprehendidosen ellas, para tomar puntual conocimiento y proceder, con acierto en el socoevo de los q.u.c dcs- pucs fueren acometidos: eo las Act bres pctechiales esporádicas se debí ^tender para su curación á lo que vá / ■ . orden á la Índole decoagu- acionó disolución,áque inclinen,p<^ ra [Document text truncated for crawler view.]