Memorias academicas de la Real Sociedad de Medicina y demas Ciencias de Sevilla : extracto de las obras y observaciones presentadas en ella
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..-'Ci‘::r
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^
'
'
MEMORIAS
ACADEMICAS-
DE
LA
REAL
SOCIEDAD
DE
MEDICINA,
Y
DEMAS
CIENCIAS
DE
SEVIK*
.
Extracto
de
las
obras
y
observaciones
presentadas
en
ella.
FORMADO
POR
!>•
VALENTIN
GONZALEZ
■
¡f
Centeno
Socio
Medico
db
Nujíero
Consiliario
Pl
RO.
Año
de
1774-
\
TOMO
QUARTO.
i.
dedicado
,
1
Al
X
'Y
NUESTRO
SEÑOR.
^
llf
--
Con
Real
Permiso:
la
Imprenta
de
D.
Josef
Padriko
Y
SoLis.
Ano
de
1786.
i
‘3¿ií¡ifííi5
iúi
M
M
OK
X\
.j
ly
i
SEÑOR
A
El
sublime
Tro¬
no
de
V.
M.
liega
revetente
quarta
vez
vez
la
Sociedad,
rejii-
tiendo
la
ofrenda
de
sus
trabajos
Literarios,
persuadida,
eiicontrárá
cii
el
pia4QSO
animo
de
V.
M.
la
misma
be¬
néfica
prot^ctiiÓn,
;
qüb
íós
tres
precedefites
to¬
mos,
pues
se
intenta
en
este
cotnd
eil
aque¬
llos,
dar
preceptos
que
instruyan'
en
beneficio
de
la
salud
de
SUS
Vasa*
líos.
líos,
é
igualmente
dar
una
concluyente
prueba
dc:
quanto
se
esmera
este
Cuerpo
en
satis¬
facer
las
ideas,
porque
vuestra
Magnificencia
la
prospera,
y
colma
de
sus
liberalidades}
y
por
tanto
agrad&i-
da,
se
determina
á
re¬
novar
este
testimonio
de
sti
vigilante
ze-
lo
,
desempañando
las
’
obli-
obligaciones
dé
¿u,
ins¬
tituto.
SEñOR
A
l.
.
La
Sociedad
'de
Aíedicina
de
Sevilla.
ADVERTENCIA,
C
tJmiplieh3b'^
con
lo
prometido
eiá
íeL
segundo,
y
tercero
tomo
de
nuestras
Memoria,¿)ul^]^ca
en
este,
que
se
titula
el
quarto,
no
solo
el^ejítrafto
de
las
Diserta-.
ciones,déida
4
eP-’lifio
pasaílo’^^de
1774.
sino
anade
las
observa¬
ciones
que
le
han
parecido
úti¬
les
de
todas
las
presentadas
á
la
Sociedad
por
sus
doftos
Miera-
brosyade
Numero,Exercicio,
ó
Honorarios,
para
no
defrau-
dar
^bljco
qtjie
de
-
ellas
puede
sacar,y
al
mismo
tiempo
que
^u¿
ÁA.
cuyos
nom^
bres
bres
van
al
principio
de
cada
una
tengan
la
satisfacción
de
ver
logrado
el
fruto
de
su
apli*^
cacion,
y
sirva
de
alicitivo
pay/j
ra
que
repitan
tan
loable
tr^:-
’
bajo.
Haviendopor
masí
esmero
que
se
ha
puesto
en
las
corree.^
eiones,
escapadose
en
la
prensa
.
algunos
yerros
que
podran
in¬
vertir
el
sentido
verdadero
de
,
los
asuntos,
se
anade
una
No¬
ta
que
libre
á
el
Leftor
dees-
tas
dudas
á
costa
de
buscar
en
ella
enmendado,
lo
que
hará
dudar
en
el
texto
de
Obra.
VALE.
1
articulo
primero.
Mes
de
Enero.
JUEVES
20.
Disertación
Medica.
LAS
ENFERMEDADES
QUE
proceden
de
pasión
de
animo,
no
-
son
curables
con
remedios
materiales
&c.
'
POR
t>ON
VALENTIN
GONZALEZ
Y
Centeno,
Socio
Medico
d¿^
Numero
,
y
Consiliario
Primero.
OI
la
contemplación
sola
de
la
Fabrica
del
Cuerpo
hur
mano
le
pareció
á
un
Mo-
A
der-
derno
(a)
bastante
convencimiento
para
desterrar
el
absurdo
error
de
un
Ateísta,
Iquanto
mayor
argumento
de
la
existencia
de
un
supremo
ser
será
la
estupenda
unión
de
una
parte
espiritual,
inmortal,
y
de
suma
per¬
fección
á
la
material
rinita
y
grosera
de
que
se
compone
el
hombre,
y
la
que
exerce
unas
funciones
tan
dignas
de
un
Ente
superior
á
todas
las
Cria¬
turas
sublunares
que
entiende,
y
dis¬
curre
con
una
elevación-poco
me¬
nos
que
Angelical
y
lo
mas
es
que
imprime
en
esta
parte
material
sus
movimientos
con
tanta
eficacia
que
le
causa,
ya
delicias,
con
que
se
re¬
focila,
ó
ya
tormentos
que
la
aflijei'i
hasta
lo
sumo;
por
esto
los
efectos»
que
se
advierten
de
aquel
principio
incorpóreo
se
llaman
pasiones
del
Al"
m^
(a)
HofFnian.
Disert.de
Athaeo
convincendí»
6íc,
T.
4.
edií.
GeneVíc.
Alio
da
1748»
y
qiiando
su
aaividad
llega
Iws--
ta
quebrantar
la
salud,
se
nombran
estas
resultas
enfermedades
del
Esni
ritu.
_
2.
Estas
tomó
el
Autor
de
esta
Memoria
por
asunto
para
convencer
que
su
curación
no
es
fácil
conseeuir
por
medio
de
las
medicinas
físicas
sino
por
las
morales.
Para
esto
divi¬
de
su
discurso
en
dos
partes,
de
las
que
emplea
toda
la
primera
en
asig¬
nar
el
numero
de
la
pasiones
del
Al¬
ma,
descifrando
sus
efeflos,
y
el
me-
chanismo,
con
que
se
executan.
En
la
segunda
prueba
la
dificultad
de
su
curación
con
medicinas,
persuadien¬
do
solo
como
Util,
la
Filosófica,
pues
con
las
primeras
advierte,
serán
casi
inexpugnables
las
enfermedades
de
dicho
origen
Espiritual.
^
3.
Precede
pues
á
la
primera
par¬
te
un
breve
exordio,
en
que
exagera
con
erudición
los
raros
efedos
d?
las
pa-;
pasiones
del
Alma,
quando
ama,
ó
aborrece,
trayendo
oportunos
exem-
plos
en
uno,
y
otro
caso
de
las
histo¬
rias,
ya
Sagrada,
como
la
enfermedad
del
Príncipe
Amnion,
y
la
muerte!
del
Sacerdote
Helí;
y
la
profana
co-'
mo
la
muerte
de
aquellos
dos
Princi¬
pes
nuestros
que
refiere
Mexias
(a)
acaecida
de
la
pena,
que
les
causó
nO
poder
volver
sus
huestes
en
la
batalla
.
contra
los
Moros,
que
las
persegiiian;
la
de
Wenceslao
Rey
de
Buemia,
las
de
Nerva,
y
Yalentiniano,
Empera¬
dores
Romanos,
Sciía
Dictador,
y
otros,
advirtiendo
aiitesy
que
por
es¬
tos
sucesos
se’
convence
solamente
la
razón
humana,
sin
necesidad
de
reve-
lacions
que
reside
en
nosotros
este
principio
espiritual,
y
eterno,
qr^^
llamos
Alma;
por
el
que
entendemos»
y
nos
asemejamos
al
Divino
Ser,
ía
crió.
4*
(a)
Cap.
3
8,
de
su
varia
lección.
’
4
*
P‘isa
después
á
considerar
di¬
cho
principio
por
sus
efedos
que
re¬
duce
solo,
á
amar,
ó
aborrecer,
pues
quando
conoce
las
cosas
como
útiles
á
su
conservación,
entonces
exercesu
parte
concupiscible,
y
resultan
los
are^^os
de
amor,
esperanza,
y
aleoria:
y
quando
advierte
especies
que
le
da¬
ñan,
é
incomodan,
obra
la
parte
iras¬
cible,
y
resultan
les
contrarios
afe<5los
de
ira.
Odio,
Temor
y
Tristeza,
que
son
las
siete
pasiones,
ó
efectos
á
que
re¬
duce
todos
los
movimientos,
ó
accio¬
nes
del
Alma,
no
adoptando
la
varie¬
dad,
con
que
se
numeran
por
les
Fi¬
losofes,
como
son
las
quatro
que
so¬
lamente
le
conceden
los
Estoicos,
on¬
ce
los
Peripatéticos,
ni
las
inumera-
hles,
que
con
un
orden
prolixisimo
reiietc
Renato
Descartes.
5
-
En
qnanto
á
el
modo
de
ejecu¬
tarse
estas
pasiones,
bien
reconose
el
A.
la
limitación
de
la
humana
intc-
li-
6
ligencia;
por
tanto
dice;
quS'los
ins-*
trumentos
son
solamente
los
Nervio&í
todos,
á
los
que
se
imprimen
los
iiw
pulsos
del
Espíritu,
y
la
parte
inti^
ma,
y
primera
en
su
recepción
es
el
centro
del
Cerebro,
sin
determinar
preciso
lugar,
á
que
llaman
los
Ana¬
tómicos
silla
del
Alma,
huyendo
de
exponer
alguna
de
las
muchas
opi"
ilíones
que
con
variedad
afirman
dis^
tintos
puntos
del
mismo
Cerebro»
pues
discurre
que
todas
carecen
de
so'
lido
fundamento,
en
que
cimentarse;
aun
mas
escondido
contempla
el
asig"
narel
ultimo
punto,
en
que
se
tocáis
estos
Entes
tan
improporcionados»
como
son
Alma
toda
espíritu
care"
ciendo
absolutamente
de
las
tres
con"
diciones,
ó
calidades
de
toda
sustaiy
cia
material,
que
son
extensión,
lati*^
tud,
y
profundidad,
y
cuerpo
todo
materia
privado
de
los
dotes
del
opu<^j''
to
principio
como
son
indivisibilid^-’
y
penetrabílídad;
por
lo
que
abisma-,
do
de
este
incomprehensible
bien,
aun¬
que
manifiesto
hecho,
recurre
pruden¬
te
como
única
cansa,
á
la
precisa
ley
impuesta
por
el
Criador
á
estos
Seres;
píU'a
que
mutilándose
sus
funciones,
obre
unaporelimpulso,y
contado
de
la
otra,
de
modo
que
el
Alma
cono¬
ce
los
objetos
materiales
por
el
mo¬
vimiento
que
le
comunican
estos
mis^
mos
por
medio
de
los
Organos,
que
sirven
á
los
sentidos
externos.
Ojos,
Oidos,
Nariz
&c.
Y
el
cuerpo
recive
vivamente
los
movimientos,
que
exe-.
cnta
el
Alma
según
las
dichas
impre¬
siones,
con
tanta
eficasia,
que
dice
uii
^radico(a)es
mayor
que
quanta
le
mo¬
tivan
todas
las
demas
cosas,
deque
usa
el
hombre,
alterándolo
en
términos
siendo
vehementes,
que
le
priban
mur
chas
(®)
Idem
loe.
cit,
T.4.
p.ai},
plus
valent*
..animi
passiones.
§cc.
8
chas
veces
de
la
salud,
y
no
pocas
de
|
la
vida.
^
6
.
Lo
que
es
mas
susceptible
deex-
^
plicacion
son
los
efeélos
que
en
la
ar-|
monia
de
nuestros
Cuerpos
resultan*
de
estos
movimientos,
ó
pasiones:
pofl
manera
que
en
las
que
corresponden
á
la
paite
concupiscible,
que
son
las
tres
primeras
notadas
antes,
se
advier¬
te
una
conmoción
expansiva,
y
de
db
latacion,
por
la
que
se
ríe
el
sujeto»
enciéndesele
el
rostro,
acelérasele
el
pulso,
y
todo
se
alboroza,
palpitán¬
dole
a
veces
el
corazón,
por
la
cele¬
ridad
con
que
se
mueve
el
circulo
de
la
Sangre,
y
la
vivacidad
con
que
s^
mueven
los
Nervios
cardiacos,
ó
db
gase,
su
jugo,
ó
espiritu
nerveo,
sien¬
do
esto
á
veces
con
tanta
violencia»
que
una
súbita
alegria
ha
motivado
^
algunos
sujetos
peligrosas
sofocacio"
nes,
que
han
terminado
en
la
muer"
te.
7
-
Bien
al
contrarío
se
nota
en
quatro
ultimas
acciones
mencio-
i^adas,
que
corresponden
á
la
Alma,
quando
aborrece,
que
estíU
parte
irasci¬
ble,
pues
entonces
hace
reconcentrar
í^sliquidosá.l
interiorcon
una
acción
como
compresiva,
impeliéndolos
del
ámbito
dcl
Cuerpo
á
su
centro,
ó
en¬
trañas;
de
aqui
los
temblores,
rigores,
y
espasmos
de
los
extremos,
ansieda¬
des,
dificultad
de
respirar,
palidez
de
semblante
,
y
contracción
de
pulso;
evidente
prueba
del
acodo
de
líqui¬
dos
en
las
partes
internas,
pecho,
pul¬
mones,
corazón,
estomago,
y
demas,
de
que
resultan
infartos,
rupciones,
^ligrosas
inflamaciones,
Idericia,
Hypocondiias
pertinaces
,
y
otros
daños,
que
se
observan
en
la
pradica,
y
refiere
el
A.
en
su
memoria
proli-
xamente
con
respedo
á
cada
una
de
estas
pasiones
en
particular
lo
que
se
omite,
consultándola
brevedad.
8
.
En-
ÍO
8.
Entra
pues
el
Disertante
^
probar
la
segunda,
y
mas
útil
parte
de
su
dicurso,
que
es
persuadir
ladifi"?
cil
curación
de
dichas
enfermedades
del
Espiritii,
yqueesta
no
lo
es
tanto»
!,
emprendida
por
los
medios
Morales
ó
Filosóficos:
para
esto
se
vale
del
dio
mas
bien
recibido,
que
es
conven-;
cerlo
por
razón,
autoridad,
y
expe-;:
riencia;
lo
primero,
dice,
se
manifies¬
ta
en
que
en
dichas
enfermedades
el
\
principal
agente,
y
causa
conservan-
'
te
es
aquella
vehemente
idea,
que
per-
civida
por
el
Alma,
la
altera,
y
de¬
termina
á
imprimir
en
la
materia,
in^
cierto,
y
determinado
impulso,
con
que
le
hace
irregular
la
armónia
del
Cuerpo,
ya
sea
recivido
en
el
circule»
todo
de
los
líquidos,
ya
en
el
Est^
mago
desordenando
su
acción
digesti-
ba,
6
en
otra
entraría
mas
proporcio¬
nada
á
recivir
aquella
acción,
9.
Esto
entendido,
para
remediaí
la
ííe
este
desorden
es
de
nece^
sidadmoderar,
sujetar,
ó
borrar
aque-
5
otra
contraria,
ó
satisfa¬
ciendo
aquel
apetito,
á
que
inclina
la
''^^^
■
‘cmente;
de
modo
que
cese
f
Alma
de
moverse
con
la
dirección
ínipLilsiva
propia
de
aquella
pasión,
^ue
motiva
la
enfermedad:
pues
de
otro
modo,
aunque
se
procure
con
Jintes
medicinales
los
mas
adequados
ocurrir
á
la
resulta,
que
ya
se
supo^-
enfermedad,
si
el
espiritu
no
cesa
de
dirigir
por
los
Nervios
su
impulso
^
aquel
organo,
ó
entraña,
ya
irritada
y
P^^vertida,
parece
imposible
lograr
el
alivio
que
se
desea,
no
cesando
la
causa
conservante:
y
como
por
otra
parte
no
haya
remedio
alguno
en
los
tres
reynos
animal,
vejetal,
y
mineral,
de
donde
se
toma
la
materia
medicina
1,
^uerecividoenel
Cuerpo,pueda
impri-
su
virtud
en
la
parte
espiritual,
se
concluye
con
evidencia,
que
estos
son
.
son
inútiles:
asi
como
por
el
opuesto
!
rumbo,
si
el
Alma
pervierte
sus
íun-l
clones
por
consentimiento
delcuerpot
j
como
en
los
delirios
febriles,
é
hypo'']
condrias
obstinadas
son
ineptos,
para
aquel
desorden,
los
medios
Morales,
ni
Filosóficos,
á
saber
los
mas
pruden-|
tes
consejos,
los
raciocinios
mas
bien'
ordenados,
persuaciones
las
mas
efica¬
ces,
ni
otros
de
esta
linea,
hasta
que,
corregido
el
vicio
de
las
entrabas,
o
■
sosegado
el
orgasmo
febril,
lleguen
los
órganos
á
modificar
sus
perverti¬
das
oscilaciones,
y
el
Alma
reciva
de
ellas
un
impulso
ordenado,
y
corres¬
pondiente
á
el
estado
natural,
reqiiish
topara
obrar
con
reófitiid,y
prudencia»
lo.
Todo
lo
que
confirman,
y
es
la
prueba
de
autoridad,
los
mas
de
loS
Pradicos
que
tratan
esta
materia,
para
lo
que
alega
algunos
no
inferior
nota,
tales
son
Galeno,
(^)
(a)
Je
cogno.et
cur
animi
pass.
^swalcio
Grems
(a)
Hoffman
(b)Ra-
Jp32zini
(c)
quandü
trata
de
la
salud
los
Príncipes
Tozzi
(dj
Baglivi
(e)
Boix
(f)
y
Sawages
(g)
y
otros
que
Unánimes
contcxtan
la
poca
ó
ningu-
ua
eficacia
de
los
medicamentos
dichos
cu
estos
casos,
al
mismo
tiempo,
que
conocen
la
indispensable
necesidad
de
los
otros
remedios,
ó
medios
morales
que
se
contrarían
á
la
pasión
adora
del
afedo
morboso,
que
se
intenta
extirpar.
II.
De
esta
prueba
se
infiere
la
l^ercerade
experiencia,
pues
estos
A
A.
citados,
y
los
demas
que
se
pueden
ale-
(a)
in
arbore
integ.
et
ruin.
hom.
lib.í.cap.
P.
«
9
'
-
í.
pag,
97.
(c)
De
Princ.
valet.tuenda
t.i.
p.
178.
(d)
t.
a,
siip.
aphor.
p.
19:.
y)
prax.
medie.
lib.
i.
p.
i^o.
(f)
sup.
aphor,
Hipp.
p.
414.
CS)
Nosolog,
t.
a.^
pag.
m,
ala.
^^4
,
;
alegar,
no
se
fundarían
para
pródu
A
su
didlamcn
en
puros
discursos,
sinul
en
su
propria
observación,
deducidí^
de
casos
particulares
acaecidos
en
sU
pracílica;
y
asi
lo
dice
expresamente
Ballonio
en
sus
consultas
medicinaleSt{
(a)
de
modo,
que
este
genero
depruC"
ba
no
lo
deduce
el
A.
de
esta
Disef'
tacion
solo
de
la
autoridad
agena,
si¬
no
que
alega
la
propia,
pues
liaviendn
asistido
en
los
Hospitales
del
Exercif
to
de
prevención,
que
pasó
á
Portn'
gal
el
año
de
1761,
dice
notó
innU"
incrables
Nostálgicos^
de
aquellos
Sol^
dados
visónos
recicn
llevados
de
su^
payses,
cuya
dulce
memoria,
c
impn'
sibilidad
de
volver
á
ellos,
los
consti-
tilia
en
una
melancolía,
inapetencia»
debilidad,
y
caimiento
de
animo,
q^'^
muchos
conduxo
irremediablemeii'
te
ab
Sepulcro,
sin
que
los
remedin^
físi¬
ca)
t.
3.
p,
zós»
edit.
Venet.
anno
.i73P.
fisicos,
que
se
les
subministraban
en
ííigo
les
utilizasen,
y
no
estando
en
el
arbitrio
de
los
Médicos
los
útiles
me^
dios,
como
eran
regresarlos
á
sus
Pa¬
trias,
Padres
y
Familias,
de
necesidad
perecian.
12,.
Igual
caso
observó
en
las
nuebas
Colonias,
ó
Poblaciones
de
Sierra
Morena,
cuyos
extrangeros
Colonos
adquirían
una
especie
de
fla¬
queza,
y
caimiento,
en
machos
sin
neore,
que
los
aniquilaba;
de
modoy
que
morían
sin
remedio,
é
indagando
el
A.
de
ellos
mismos
la
causa,
nada;
mas
les
oia,
que
tenían
la
enfermedad
dclpa¡s,que
es
la
verdadera
Nostalgia^
esto
es,
enfei-medad
de
pasión
de
ani¬
mo,
en
la
que,
como
no
se
logre
de¬
sahogar
el
espíritu,
variando
de
tier-,
ó
acomodarse
á
la
que
havitan,
ó
satisfaciendo
de
otro
modo
su
pasión:
dominante,
irremediablemente
falle¬
cen;
fuera
de
estos
casos
|
quantas
hy^
pocon-
l6
_
pocondrias,
iélericías,
melancolías,
otras
enfermedades
nos
ocurren
cii|
la
practica,
cuya
difícil
curación
en'lj
tendemos
provenir
de
la
perversión
los
humores
?
y
si
indagamos
con
prolijidad
los
motivos,
nos
soleiníj
encontrar
con
una
causa
moral,
imposibilita
la
acción
del
remedií^C
como
una
perdida
de
caudal,
ú
otí^
'
pasión
dominante,
á
que
las
medicíf
ñas
no
pueden
satisfacer,
como
vá
puesto:
13.
Sin
embargo
de
todo
lo
ciioporel
A.
finaliza
su
discurso
virtiendo,
que
aunque
ha
procuraíl^
probar,
que
en
estas
enfermedades
medicinas
físicas
tienen
poco
efe^íl^’
pero
no
le
parece
en
algunos
casos
esta
linea
absolutamente
infriuífií^^^
su
aplicación:
sea
ejemplo,
quaníi^
la
pasión
ha
hecho
en
la
parte
poreá
unas
impresiones
morbosas
capaces
de
borrar,
aun
modifíc^^^
aqvic-
de
nia’
y.^
®stá
en
el
caso
da^V
q«c
ai
da
s?^er
of«ndi-
Por
csfr.
'í'
causa
primera:
Quí.
^
diestros
Médicos,
aun-
losofiGos
no
olvidan
la
admi-
•o
ya"
ciusad'“'
Pa^'on
de
anío.‘‘’’^‘'“‘°"''
"""
quet.
^8“''"ante
ai
otros
casos,
en
tienen
V
°'
P°'’‘’“*
y
"’ota'es
no
«na
n.
Demente
por
«na
pesadumbre
fuerte;
porque
cnL
sion
el
motivo
de
su
pa-
tornn^*
Cerebro
adquirió
un
tras-
entender
este
'a
imnres^
t^o^tespeao
á
tanda
y
‘<®'nascircuns-
dolósí
!r"“"T?®'^'í’^°f‘^^°t,usan-
cmcdios
del
Arte
sin
atender
B
á
á
los
otros
medios
filosóficos,
de
ya
es
incapaz;
lo
mismo
se
executan’^
en
los
casos,
en
que
la
pasión
de
cho
tiempo
sea
el
motivo
del
padece^
por
la
justa
presunción
de
haber
f
daño
en
la
materia,
y
solo
los
admi^^
á
los
principios
de
estas
enfcrmcdadC'^’
quando
no
ai
por
lo
regular
aquel
celo
y
entonces
el
recreo
de
los
cien
tes,
la
diversión,
exercicíos
tos,
y
remover
los
motivos,
de
la
sion,
si
son
auferiblcs,
hacen
admii'^'
bles
efeílos;
porque
el
daño
aun
há
echado
nnichas
raizes
en
las
ent^^
has.
Ultimamente
expone
no
ser
animo
proscribir
absolutamente
1
^
medicamentos
oportunos
en
estas
termedades
usando
al
mismo
ticinF^
los
medios
políticos
apuntados,
cst*'!
do
en
tiempo,
de
que
sean
solo
es
su
animo
advertirá
los
nop^^
veá'tos
en
la
pradica
el
poco
que
en
estos
casos
deben
esperar
remedios,
y
queno
fien
solo
en
su
uso,
quando
traten
enfermos
por
una
pa¬
sión
dominante.
JUEYES
27.
DisERTACIOK
ChIRXJRGICA.
DE
LOS
CARACTERES
PA-
tognomonicos
que
indican
el
verda^
dero
Empyema,
y
modo
de
prac¬
ticar
la
Paracentésis
POR
don
francisco
pizarra
Socio
Cir.ujaííü
de
Numero.
Cirugía
es
la
mano
diestra
de
la
Medicina,
sin
r
u
^
qucdaria
la
salud
de
los
hombres
sin
el
preciso
socorro
pa¬
ta
su
restitución,
lo
demuestra
el
asan-
20
asunto
de
esta
memoria,
pues
todos
los
sujetos,
que
refieren
los
Prácticos'
curados
con
la
operación
que
se
pro¬
pone
en
ella,
como
los
que
mencio¬
na
el
A.
en
este
discurso
probabilisa-
inentc
perecerían,
á
no
haber
sido
en
tiempo
socorridos
con
ella:
motivo
porque
como
experto
en
suexecucion
se
propone
tratar
de
ella
en
favor
de
la
humanidad
alentando
á
los
menos
experimentados
ápracticarla,pues
con
las
luces
que
facilita
en
este
discurso»
,
y
hechos
felizes
que
acreditan
el
acier-
s:
to,
podran
con
mas
facilidad
empren¬
derla.
2.
Divide
en
dos
partes
el
asun¬
to,
en
la
primera
propone
lossignoS
mas
frequentcs,
para
no
errar
el
cono¬
cimiento
de
la
enfermedad
que
setij"
ta.
En
la
segunda
instruye
el
mod^
de
cxecutar
la
Paracentesis
como
nb
timo
asilo
en
estos
casos
y
con
la
loí^ró
felizmente
los
tres
que
refieJ*^
pra-
pra«eticada
por
si
mismo
en
csta
Ciu^
dad.
Entra
pues
suponiendo,
que
la
palabra
griega
Empyos
equivale
á
la
latina
siipuratiom
aficíus
;
asi
Cas-
tel:
(
a
)
de
aquí
la
voz
Empyema
que
en
común
significa
toda
supura¬
ción,
bien
que
el
común
sentir
de
los
Pra^icos
contraen
aquella
generali¬
dad
á
la
que
se
encuentra
en
la
cabi-
dad
del
pecho,
y
aun
con
mas
preci¬
sión
con
respetólo
al
punto
presente,
no
solo
la
hecha
en
todo
el
pecho,
sino
derramada
ya
la
materia
en
su
cabidad,
que
es
quando
es
objeto
de
la
Operación,
ó
extracción
artificial
con
el
yerro,
que
es
quando
ni
los
re¬
medios
han
facilitado
su
expulsión,
ni
la
naturaleza
por
vias
conferen
tes,
co¬
mo
escupos,
Orina,
ó
Vientre,
ni
p^r
abeesos
á
las
rodillas
ú
otras
partes
inferiores,
ni
á
lo
exterior
de
la
Costi-
(a)
Lcxic.medic.verbo
Smpyos
et
Empyema.
22
.
.
I
lias
ha
podido
libertarse
de
un
mate-
j
rial,
que
precisamente
há
de
sofocar
á
el
entermo
con
su
copia,
ó
há
de
*
gangrenar
detenido
con
su
acrimo'
nia
los
pulmones.
3.
Para
executar
esto,
esnecesa-l¿
rio
intruirseantes
de
la
enfermedad,
y
del
estado
de
ella
para
su
remediO'
De
lo
primero
podrá
informarse
el
Medico
por
todas
las
enfermedades»
cuyo
termino
puede
ser
por
supura¬
ción,
como
si
el
sujeto
há
padecido
pleuresia,
que
es
la
mas
común
qn^
tiene
aquella
terminación;
igualmen¬
te
la
pulmonía,
con
menos
frequen-
cia
la
inflamación
del
hígado,
diafrag'
ma,
mediastino,
y
rara
vez
del
peri'
cardio,
las
que
han
terminado
crisis,
ó
evaquacion
sensible:
si
precedido
fuerte
caída,
contusión,
^
golpe
considerable
en
pecho
ó
espab
das;
si
el
sujeto
há
padecido
herida
netrantede
esta
cavidad,
y
la
sang^^
der-
derramada
en
ella
no
ha
podido
eva¬
cuarse
por
la
extrechez
de
la
herida,
rnala
situación
del
enfermo
al
recivir-
la,
ó
impericia
del
Cirujano,
qiiepri-
ay-TO
trato
el
caso:
si
ha
havido
an¬
gina,
cuyo
material,
no
evacuado
por
la
boca,
se
trasladó
á
los
pulmones,
donde
contenido,
hizo
rompimento
al
pecho:
si
há
ocurrido
destilación
vehemente,
que
como
advierte
Hipó¬
crates
(a)
á
los
veinte
dias
contrahe
supuración:
y
últimamente,
si
ha
ha¬
vido
fiebre
aguda,
cu
yo
material
mor¬
boso
tubo
tendencia
al
pecho,
ó
han
precedido
^
apostemaciones
externas
quitadas
sin
evacuación
sensible,
que
en
todos
estos
casos,
en
que
pue¬
den
instruir
el
mismo
cntermo,
asis¬
tentes,
ó
Medico,
que
lo
cura,
sin
mucha
diñcultad
se
viene
en
fundada
da
Lib.
7.
apho.r,
3
Destilatione
in
vent.
;«uf>eiior.
íkc.
24
da
sospecha
de
materia
purulenta
con'
tenida
en
dicha
cavidad,
y
á
todos
es"
tos
casos
llamó
con
fundamento
el
A',
conocimientos
previos,
ó
signos
prC'
cedentes:
y
si,
á
todo
esto
se
agregan^
los
concomitantes
del
afe(5fo
ya
prC'
sente,
se
puede
tener
un
prudente
cO'
nocimiento,
que
convenza
haber
efe^
tivamente
empyema.
4.
Los
presentes
signos
se
dedil'
cen,
si
precedidas
dichas
enfermeda'!
desno
quedael
siijetobueno,robiistOí
j
apetente,
con
los
demas
signos,
qu*^,
caraAerizan
un
pcrfetftamente
conva'
,
lecido,
antes
por
el
contrario
se
aca'
lora
por
las
tardes
con
leves
hord'
pilaciones,
á
que
sigue
fiebre
no
aU*'
á
los
principios,
pero
sí
dificultad
aj
respirar,
cansancio
al
subir
escaleras,
^
sitios
elevados,
inquietud
en
el
sueno»
ardores
en
el
pecho,
y
poca,
ó
ningU'
na
nutrición
en
el
todo;
ya
entonce^
puede
discurrirse
hay
alguna
congeS'
tion
(Ícl
pecho,
lo
qut
freqiiente
tos,
y
esta
I^^Jcaráelladoafeñ^
’
^
‘'^^ostarse
el
enfermo
del
lado
dn<;
,
SI
este
ocupa
los
«;pr<i
mediastino,
sera
Igualmente
difícil
el
decúbito
de
^nio,
y
otro
lado,
y
entonces
se
expe-
ser
la
situación
mas
con-
mo
a
del
enfermo,
de
espaldas:
tam-
>en
se
denota
el
lado
afe(ffo,
por
el
^
3
y
or
calor,
que
se
halla
al
ta¿fo
en
'>
y
esto
se
demuestra
mejor
ponien-
o
Sobre
el;
el
lienzo
mojado,
que
onseja
Hipócrates
(a)
pues
se
secará
las
pionto
la
parte
que
caiga
sobre
el
‘
o
afeéfo,
que
la
que
cubra
la
par-
sft?
sano,
estendido
igualmente
re
ambos
lados;
ó
por
el
signo
de
(b)
que
es
la
hinchazón
del
26
lado
afedo:
y
también
suele
obs^í
varse
pústulas
en
el
mismo;
si
á
to^\
esto
se
agregan
abundantes
espuest<^
purulentos,
manifiesta
consuncio>’'¡
liebre
mas
intensa,
sed,
y
ultimame^l
te
el
sonido
de
la
undulación
de
materia
contenida,
al
moverseelcnf'^|
mo,
no
queda
duda
de
estarcí
suje*^!¡
empyematico,
si
el
aliento
es
fetitl^i
y
lo
mismo
los
esputos,
ó
mas
ros,
fuscos,
lívidos
ó
cinericios
sin
der
ya
acostarse
con
ree^itud
el
enídl
mo,
la
fiebre
es
intensa,
y
frialdad
estremos,
ya
está
próxima
la
mucr^
y
estas
son
las
señales,
y
sin
tomas
qiiese
presentan
estos
enfermos
en
dos
sus
estados;
bien
que
no
acompañan
á
todo
empyematico,
^
j
mo
la
undulación,
tumor
dd
lado»
aun
la
consistencia,
ni
color
de
los^’
putos,
pero
la
fiebre,
consunción^
dificil
decúbito
se
hallan
en
los
q.
Estando
ya
ciertos
de
ser
y*'’
2
Sr
pasa
el
A
7
á
f
’
circunstancias,
suje-
empyema
se
puede,
y
cei
executar
la
para¬
ta
r
^k*^*
priiTiero
debe
ser
el
suje-
^
usto,
Joben,
ó
de
edad
media
consistente,
no
débil,
ni
anciano,
íes^
^enga
mala
diátesis
de
humo-
'
y
cuyo
pulmón
no
denote
estar
^
cerado,
pues
de
otro
modo
aunque
en
^on
felicidad
lo
contenido
^cavidad,
quedará
un
daño
irre-
c
lable
con
la
operación,
dexando
j^s^creditadosá
los
Facultativos,
que
y
executan,
debe
el
sujeto
sufrirla
con
^
ítncia,
teniendo
contianza
de
su
contribuye
mucho
pa-
llama-
^
c
en
el
remedio
que
se
recive.
be
s¿j.
8’^‘'*do
de
la
enfermedad
de-
Hqs
’
^^icgo
que
conste
por
los
sig-
apuestos
existir
la
materia
puru¬
lenta
:í8
lenta
en
la
cavidad
del
pecho,
Hip'^
crates
(a)
quiere
que
se
execute
á
quince
dias
después
de
la
rupcion,
f
ro
siendo
mui
difícil
este
puntual
nocimiento,
será
prudencia
no
dan^'í
chas
treguas;
por
la
infección,
que
de
comunicarse
al
pulmón
por
el
so
contado
de
dichas
materias;
y
debilidad
que
contraen
estos
enfern^^í
si
se
dilata
mucho,no
pudiendodespi’J,
tolerar
una
operación
,
que
siernp^,
trae
riesgo,
por
hacerse
una
herida
P^^
netranteenla
cavidad
vital:pero
In^^J
que
por
los
signos
expresados
se
con^^
la
colección
déla
materia,
y
lado
que
se
sitúa,
y
que
la
naturaleza'''
dá
indicios
de
su
expulsión
por
el
creato,
que
es
la
mas
obvia
yseg^'^^'
arrojando
con
poca
molestia,
des
cantidades
el
material
conten'
con
alivio
de
los
sin
tomas,
y
,
l)í''
(.!_)
Lib.
a.
de
morb.
sect.
a,
v.
300.
‘Minorándose,
la
respiración
fran-
Sneandose,
acostándose
con
facilidad;
por
la
Orina,
deponien-
a
con
nn
sedimiento
blanco,
era-
o,
yen
tan
suficiente
copia,
que
alivié
J
entermo;
ni
menos
se
depone
por
cesos
arrojados
á
las
partes
exterio-
s,
principalmente
muslos,
ó
piernas;
tampoco
aparezca
tumorosidad
al
o
lado
del
pecho,
que
se
pueda
hap
^^rir
por
el
arte,
ó
lo
la
naturaleza
por
si,
como
no
ra¬
da
visto:
no
sucediendo
na-
raci
la
ope-
hi
paracentesis,
para
la
que
se
_
‘
e
advertir
igualmente,
que
los
es-
na
blancos
sin
olor,
y
de
bue-
‘
consistencm;
porque
sisonvariega-
^
otrQ
color
que
de-
^
sustancia
es
di-
previon
condición,
de
la
^
de
Praélicos
niejor
nota
señaladamente
Gos-
tei*
/
:^o
j
ter
(a)
que
es
acelerar
la
muerte
el
cutarla,
y
mas
si
ya
aparece
la
M
dad
de
los
extremos,
ó
el
sujeto
en
una
debilidad
considerable.
7.
Supuestas
estas
prudentes*^
fíecciones
pasa
el
A.
á
la
segunda
te
de
su
Discurso,
exponiendo
do
de
practicar
con
seguridad
Operación
cuya
época
procura
gar
trayendola
de
mucho
antes
de
1^^,
pocrates,
pues
es
evidente,
que
Principe
de
la
Medicina
puntualn^^¿
te
la
describe
en
sus
Libros
de
las
fermedades,
(b)
y
es
de
discurir,
1
la
aprendiese
de
.los
Aselepiadas
^
Maestros,
y
predecesores;
por
lo
no
es
fácil
aberiguar
el
tiempo
<
so
en
que
comenzó
a
ejecutarse;
,
que
si
es
licito
conje
tu
x-are!
motiy^jj
ra
sucxecucion
lo
daria
la
casuali^^
(a)
Chir.
rcp.
bb,
3.
c.
4.
(b
)
a.
íeá.
a*
v.
300,
et
lib,
3.
V.
3
J
'
1
®
/^‘gun
caso,
en
que
la
naturaleza
dcrnonstraria
este
saludable
ar-
ítiio,
abriendo
el
costado
por
si,
y
saliendo
lo
contenido
con
alivio
del
^cíente;
tal
fue
el
caso
que
refiere
answieten
(a)
á
la
verdad
niara
vi-
oso,
pues
abrió
por
el
mismo
ester¬
nón
el
pecho
la
naturaleza
en
un
Em-
Pyematico,
y
se
evacuó
todo
lo
con-
cmdo,
quedando
una
como
fistola
poi
ocho
anos
sin
peligro
del
paciente.
El
A.
de
este
extracto
asistió
nn
Rustico
Joben
y
robusto,
que
o
labicndo
Cirujano,
que
le
abriese
umor,
que
se
le
formó
al
lado
iz-
pneidodel
pecho,
donde
estaba
laco-
eccion
empyematica,
resulta
de
un
o
or
de
costado,
la
naturaleza
porsi
saliendo
tanta
copia
de
Ajeria
purulenta,
que
corrió
hasta
nelo,
y
desde
aquel
instante
cesó
el
W
Com.
3^
.
J
él
esputo,
que
era
abiíndantisimOi
í
sanó
en
breves
dias
perfectamente.
^
la
verdad
en
la
casual
es
admirable
que
refiere
Plinio,
(a)
de
aquel
reo,
que
padeciendo
una
vómica
el
pulmón,
y
destituido
de
remedi<^|
se
entró
despechado
en
una
batall‘1
donde
recivio
una
herida
penetran^^^
en
dicha
cavidad,
que
abriendo^f;
puerta
al
pus
contenido,
se
la
cefí^í
á
la
muerte
que
por
instantes
espef'^'
ba;
por
lo
que
dixo
aquel
con
agu^^^
za,
invenlt
inedicinam
ex
hoste\
cuya
suposición
Q
porque
no
se
pod^J
discurrir,
que
semejantes
hechos
rían
motivo
á
los
Profesores,
para
terminarse
á
dicha
operación
?)
siení^'^
estos
unos
Ministros,
é
imitadoi'^
de
la
naturaleza,
manifestando
eHj’
tantas
veces
con
alivio
este
medio
libertarse
unos
enfermos,
que
prol^^
bl^
(a)
Hist.
nat.
lib.
7,
cap,
jo.
p.
166.
Piorínan
sin
este
socorro;
'L^plor
con
este
en
w‘
*
paracentesis
en
el
pecho
tadas-V
M
^‘i?"
‘“P’ccaiicionesno-
exeL’rl
P
describe
el
modo
de
cutarla,
que
es
puntualmente
co-
.o
establece
Lorenzo
Heister
(a)
el
-Sí'^^cndo
se
haga,
punsando
con
rir
el
TP
““2°
q«eay
de
he-
á
la
ni
'
q^aando
este
adherida
do'Hn-‘^“'^®’/“’°se
haga
cortan-
que
para
Ss
n"";
te,
si’af
operan¬
te
al?’;’^'‘^hercncia,
y
si
fa
an„'
Pp''"°"’
q«c
se
necesite,
pa-
q
se
haga
la
abertura
sin
lesión
___nin-
W
''utU.chir.
t.
1.
SCíJ.
Part.
a.
cap.
loS.p.m.
iiingiina
de
el,
y
sino
lo
está,
entoJ^j
ces
se
puede
con
facilidad
continu^^!
la
incisión,
hasta
que
se
de
fácil
sal*'
da
á
lo
contenido.
;
lo.
Tampoco
quiereel
A.
se
ene
toda
la
materia
purulenta
en
primera
curación,
como
quisieron
aj
gunos;
sino
una
competen
te
cantidaj!'
para
que
el
Paciente
tenga
pronto
vio.
La
abertura,
quiere
que
se
M
si
es
el
lado
derecho
el
afedo,
la
tercera
y
quarta
Costilla
falsa,
1
'
lo
es
el
izquierdo
entre
la
segund^l
tercera
dicha,
señalando
antes
con
ta
el
logaren
que
se
há
de
abrir,
íÍ|.
debe
distar
quatro
dedos
transversa
.
de
la
espina,
como
nota
Dionis,
1
Gorter
(b)
Solingen
(c)
y
el
cita^^
Ileístcr
(d)
se
abrirá
entre
los
(a)
Oper.
chir.
demost.
5.
pag.
ayó.
(^b)
Loe.
c¡t.
supra.
(.c)
Man.dc
op<-‘‘-*•
p.
*‘8
(d)
Loe.
cit.
§•
piacccJ.
djs
Costillas,
y
la
incisión
po¬
tro
^^"f^^gu'armente
de
tres
á
qna-
longitud:
todo
lo
que
nro=
•
'^0''"T'0‘la
situación
,
se
oron
'i’s
curaciones
á
quenínde
materia,
d
„
f
^
’
y
®‘’
dando
mas
pus,
si
2
enfermo
tiene
libre
la
respirado^
y
de
®^f^do
natural
pudiéndose
volver
enlV'^
*
lados,
se
podrá
hacer
la
rc-
hasta
su
oethl
'‘«.‘dzacion:
no
se
deben
re-
rato
circunstancias
del
apa-
extenfa^”
*
V
medicinas
«cu
as:
porque
sigue
en
todo
el
^
«e
odoapuntadodeHeister;
y
porque
^
^'i
c
logrados
que
presenta,
consta
Punun,
P°'‘
“
reheren
II
"
j""*
™
‘
^yor
inteligencia.
conduA,
d
P'n^V^“‘°ri2a
mas
la
dnfla
de
un
Profesor,
que
ios
ca-
SOS
'SOS
fclizcs
de
sn
prn^llca
y
haviendí^'
logrado
los
que
e.vpone
en
esta
mem^
ria,
son
convincente
prueba
de
la
rcC'
titud
del
método
que
asigna.
El
pi'^J
nicr
caso
que
le
ocurrió,
dice
fue
^
año
pasado
de
1746.
en
el
Hospi^^
.
del
Amor
de
Dios
de
esta
Ciuda^^j'
cuyo
Medico
que
lo
era
entonces
Dr.
D.
Pedro
Pastor;
digno
mici^'
bro
de
esta
Sociedad,
quien
detern^''
nó,
se
le
hiciese
la
paracentesis
á
enfermo
perfe^famente
empycmatie^’
el
qucá
mas
de
la
tos
viülcnta,inqui^'
tud
grande,
y
demas
sintonías,
qud^^
caracterizaban
de
tal,
se
le
notaba
el
lado
izquierdo,
hacia
la
tercera
T
quarta
Costilla
alguna
entumescci^^
cia
con
un
calor
excedente,
que
notaba
ser
aquel
el
lado
afecto,
poy
que
dispuesto
el
aparato
en
toda
ma,
hizo
incorporarel
enlcrmo
alguna
inclinación
al
lado
dcrccii?’
‘Señaló
con
tintaelsitio,donde
se
ha'
ylí
ac
I
37
l(x
spcrcion,
y
cogio
después
comunes
con
su
mano
r¿2hlf’’y/'‘’P«'ai=*"teconh
de-
manr.
de
su
tnnsv
con
el
h°!'
^
sitio
asignado,
tres
de
ckdos
al
trabes
de
longitud
en
el
naturaleza
havia
tañotumor,
y
salió
instan-
^leamente
gran
cantidad
de
materia
se
ni
311c
conoclo
haber¬
lo
Pleura,
y
siendo
mucho
a:?.
el
dedo
pc-
lien
1
’
^
^‘^to
dicha
ulceración,
sa-
mateíi
ciel
mismo
«iscL
di
de
salir,
puso
una
tüi,
i
suaves
con
su
dador
á
«np„°d*d‘^n-'^1'í‘^‘-'’^°’
y
'aljclal
d
n"
‘’’="or,
y
un
Pitiosl
■
'”
escapulario:
re-
«uracion
f
''“'"^=y'l”^-t>ohoras
la.
y
continuó
sin
mas
aumen¬
to
tü
de
remedio
á
la
parte;
solo
si
vulnerarios
internos
que
administré
el
Medico,
hasta
que
se
declaró
fc^diamentc
sano
lo
que
se
verificó
■
solo
veinte
y
seis
dias,
que
corriero'M
desde
el
veinte
de
Julio
en
que
se
ró
hasta
el
dies
y
seis
de
Agosto,
que
quedó
restablecido.
^
12.
El
segundocaso
fueelaho
é
i'j^o.
en
esta
misma
Ciudad
en
un
jé
vende
diesy
nueve
años
bien
comp^^
xionado
hijo
de
D.
PedroCabrera
de
é’
ta
vecindad
el
que
haviendo
sido
ai't
jado
con
violencia
por
un
Caballo
bocado
sobre
unas
piedras
reciviovié^
gran
contusión
en
todo
el
pcchoi
la
que
siguió
después
de
una
tos
vi
lenta,
diHcil
respiración,
ydcm,as^|
nos
de
unhcmoptysico,
lospro^io^^
un
cmpycmatico
y
capitulado
tal,
de
acuerdo
con
el
Medico
asistencia,
no
hallando
otro
se
determinó
á
la
operación
la
^1^^
^‘vámente
hizo
con
el
mismo
nparato
7
‘
^stodo,
que
la
precedente,
y
con
^gual,
o
mayor
felicidad,
pues
á
los
^
J.
‘de
cxecutada
la
pa-
^acentesis,
quedó
el
enfermo
sin
tos,
m
impedimento
alguno
en
la
respiración.
^
^3-
La
tercera
observación
la
re-
^cre
^sucedida
en
el
mes
'de
Febrero
^11^
^'
5
^
’
el
sujeto
fue
Antonio
Ma-
^auanes
vecino
en
la
Collación
de
S.-
‘
■
G
e
sta
Ciudad,
quien
de
resulta
una
pleuresía
nobien
juzgada,
por
que
el
material
supurado,
que
debió
CHS,,
tiempo
por
el
esputo,
ca¬
lo
n
del
pecho,
haciendo-
peiteid:amente
empyematico;
tenia
C'
^"-'^^ripetentes
fuerzas,
y
animo,
do
V^^
‘Operación
que
hablen-
dicn
<-^^^‘^uutarpor
su
Me-
exernf
dispuso
el
A.
Ü
■
^
«cut.'irla
cymo
lo
praílicó
con
el
40
mismo
método
y
aparato
que
vá
miado,
hizo
las
dos
preceden
tes»)
no
con
menor
felicidad,
pues
á
veinte
y
nueve
dias
de
la
operación
halló
sano,
sin
fiebre,
tos,
ni
dific^
tad
de
respirar;
de
modo
que
no
ne¬
cesitó
mas
asistencia.
Estas
son
last^^
observaciones,
que
el
A.
presenta
esta
memoria,
y
aunque
nada
p*
ticular
instruye
en
su
execucion
verso
de
lo
que
se
lee
en
los
Pra<^W
confirma
con
estos
exemplos
la
fd^^*
dad
de
la
operación,
que
es
sin
dn
segura,
haciéndola
con
la
indicacío'”
método,
y
precauciones
dichas.
.
14.
Es
indubitable,
dice,qu^J>
enfermos
referidos
por
Sculteto};;
W^illis^b;
Juan
F
urstio
(c)
Hoífman
y.
(a)
Armamment.
chirurg
p.
90.
(b)
Pharin.
ration.
p
o.sect,
1.
cap.
i®*
(c)
Miscell.C.N.
Decur.
a.ann.
<o.
^d)
Toin.
3.
medie,
ration.
p.
ni.
i
4
5
*
®
Gcnevi
aniio
1748.
y
otros
curados
con
la
paracentesis
pecno,
no
lo
hubieran
sidoproba-
emente
por
la
naturaleza,
según
los
TT
algunos
ha¬
ya
libertado
aquella
por
si
sola
^n
el
socorro
del
arte,
de
lo
que
aytw
os
exemplares,
como
el
que
refiere
^inion
Schultzioenque
por
una
San¬
gría
en
el
brazo
salió
el
pus
conteni-
o
en
la
cavidad
del
pecho
dexando
^ore
al
Empyematico:
el
ya
citado
por
el
A.
de
este
extracto,
y
otros
S'ie
se
hallan
en
los
Colcdores
de
ob-
?‘'^‘'^'^^oncs;
pero
esto
es
raro,
y
se
ha
estar
a
lo
que
acaese
mas
comun-
^os
Empyemati-
a
lisíeos
no
evacuado
el
pus
en
oempo
oportuno;
y
lo
mismo
suele
^^ontecerlcs,
aunque
se
haga
la
ope-
‘^on,
siendo
ya
tarde,
como
sucedió
citado
Willis,
cuyo
QMnH
por
ser
hecha,
4
‘ando
se
havia
corrompido
el
pul-
42
mon,
lo
que
evidenció
el
_
Anatómico;por
lo
que
resuelve
el
^
que
quando
no
ay
esperanza
que
vulnerarios
internos,
aunque
oporl‘’|''
ñámente
administrados,
curen
el
fermo,
debe
pasarse
á
la
operación,l^^^
go
que
pasen
algunos
dias
deldern^^.,
délo
supurado
á
la
cavidad,no
dan^;
muchas
treguas,
para
que
el
enfef'J;
se
debilite,
y
no
pueda
sufrir
la
or^
ración,
ó
el
pubnon
contraiga
purulencia
y
ulceración
irreparal’||
de
modo
que
frustre
el
buen
efct^^^
;
aquella,
aunque
se
pradíque;
y
j
se
executará
luego
como
único
de
sacar
estos
enfermos
de
la
mucJ
que
casi
infaliblemente
les
sigue.
JVÍ'
articulo
segundo.
DE
Febrero.
JUEVES
3.
I^iSERTACION
Medica.
pEL
LIMITADO
PODER
DE
OS
remedios
anti-Asciticos
persua^
^Giido
deberse
á
todos
preferir
la
Paracentesis
POR
r>ON
JOSEF
CONTRERAS
DE
LA
Plaza
Socio
Supernujmerario.
S
Uele
haber
entre
los
hombres
Índoles
tan
osbtinadas,queno
^
sabiendo
desamparar
sus
preo-
paciones,
aun
resisten
á
la
misma
ex-
44
experiencLi,
que
Ies
entra
porlos'oF
el
desengaño.
No
parece
ya
dispu^^
ble
entre
los
juiciosos
prácticos
la
lidad
y
necesidad,
en
muchos
de
extraer
las
aguas,
ó
humores
dcfí|
mados
en
la
cavidad
del
vientre
de
Ifs
Ascitícos,
aunque
fue
entre
los
gos
y
los
que
les
siguieron
pu^^^í
mui
controvertido;
no
obstante
preceptos
tan
manifiestos
que
Hip*^
crates
nos
dexó
de
su
execucion,
mo
puede
verse
en
sus
Epidemias
F
y
libros
de
afecciones
(b)
y
de
enf-j'
medades
internas
(c)
sin
embargo
lo
que
se
vio
Celio
Aureliano
(dj
pí
cisado
para
establecerla,
á
conibíi^'
los
seqiiazcs
de
Erasistrato
con
tan*^^
energía,
que
parece
satisfiso
quanto
\c
1
•
■
O
ponía
contra
su
pradica;
y
á
la
verdad
poco
se
puede
decir
mas
que
o
que
el
propone
en
su
defensa
como
puede
verse
en
sus
escritos.
2,*
Ha
seguido
después
con
varia
OI
tuna
la
puntura
del
abdomen,
que
^
riego
llama
paracentesis,
tenien-
o
siempre
en
contra
de
su
utilidad
el
crrible
argumento
de
,su
mal
éxito,
pues
en
nuestros
dias
se
numeran
mas
i
^^^os
infaustos,
que
dichosos
con
ella;
I
Pp^qucla
partcChirurgica
dexa
de
^
^
medios
para
pradicaila
con
‘
menor
molestia,
y
mayor
seguri-
‘
m^*
P^Jjil^le;
asi
lo
hicieron
de
lospri-
Aquapendente
(a)
Pa-
(b)
Ambrosio
Pareo
y
der
^
ultiinamente
los
mo^*
^"^os
la
disponen
con
tanta
precaví-
I
cion
<lfperfürat.
cion
y
buen
método
que
á
la
verj^
de
los
veinte
que
mueren
opci'^í
apenas
se
podrá
verificar
lo
haya
■
uno
por
causa
de
la
puntura.
Bs
^
obstante
innegable,
que
mueren
'J'
chos
punzados;
por
lo
que
se
dirá
pues,
sanando
mui
pocos
por
lo
mo,
y
reincidiendo
los
mas;
lo
q^’^^
zotanta
fuerza
al
celebre
Sydenl'*?^
que
desconfiando
de
ella
la
prqscf*,^
absolutamente
(a)
y
lo
mismo
1^'
Tulpio.
(b)
Pero
muchos
mas
eos
reflexivos,
siguiendo
el
de
Hipócrates,
que
la
recomiend^’^
ia
desechan;
antes
bien
la
admitd^
mo
Util
remedio,
y
proporcio^
medio;
para
que
con
mas
faci¡|.,
puedan
sanarlos
Asciticos,
y
oni^
.
do
casi
infinitos
que
la
pi\uftiC‘^‘^i¡
por
no
aglomerar
mas
AÁ.
sol^
j
(a)
Pe
hyd.
pag.
174.
[h)
Obs.
lib.
2.
cap.
38,
47
que
vale
por
muchos,
este
es
granBoeraave
(a)
quien
llegando
para
minorar
las
aguas
os
Hydropicos,
el
primero
que
ñu¬
to
ín
^
I^aracentésis
siguiendo
áes-
nsigne
Maestro
sus
acreditados
ter
^answieten
(b)
y
Gor-
^
primeros
Médicos
de
las
dos
^gestades
Imperiales
Catholica,
y
'^zarina.
^
ta
pues
cargo
el
A.
dees-
de
todo
lo
expresado
se
^^^Pone
probar
ñola
necesidad
de
es-
fo?;
esto
resulta
porcon-
«('>
o?
^
todos
los
Pradicos;
si-
coin
supuesta
la
ineficacia
délos
'""'"dios,
que
seadministran
in
J
!
‘'ydropcsias,
lo
que
también
^
persuadir,
la
Paracentesis
es
_
pre-
5
!
’-
Cc)p°7’""-.'“P'n§
.^
3
,
.
Boer.
‘medie,
pag.
aS.
gjp.n.
i6.
■
T®
.
([
preferible
en
tiempo
pra^^icada,
y,
utilidad
á
todos
ellos.
No
neces’^
mucho
esfuerzo
para
hacer
ver
lo
f
co
que
alcanzan
quantos
remedios^
dena
el
Arte
Medico,
para
expug'J^
aquella
Hydra
debastadora
de
tan^
vidas,
quantas
han
sido
vidimas
d^-
crueldad:
solo
con
ofrecer
la
licidad
de
las
curaciones
de
todos
Asciticos
se
convence
esta
verdadi^^
que
consta
de
los
mismos
-
PradicoS^,
sus
observaciones,
pues
á
penas
l
3
gesima
parte
de
los
que
se
curan,
desde
el
principio
de
esta
enfermcd^^
Togran
librarse
de
ella:
pero
mas
tic^s,
suele
advertir
en
la
diseccio^^^,
los
Cadáveres
las
casi
infinitas,
djs
,
tas,
c
invencibles
causas,
que
motivo
á
su
producción,
convc^^j,
que
los
remedios
ni
pudierondcsaf
^
garlas,
ni
jamas
hubieran
podidoi
y
aun
caer
en
la
imaginación
del
tativo
de
su
asistencia,
ser
'
49
Cuchillo
Anatómico
la
fj
causa
del
Ascitis,
que
tra-
a:
.como
havia
de
pensar
Tulpio
hydropico,
que
^a
llamado
Jonás
havia
de
tener
^Cirazon
marchito
sin
or
c
alguno,
ni
la
elasticidad
conir
Pctcnte
para
exercer
sus
funciones,
unquede
una
magnitud
excesiva,
sin
ro
daño
en
las
demas
entrañas?
ni
pensar
que
Fe-
Palatino
del
Rhin
cáúc^'^
1
vientre,
que
le
^
i'^ydropesia
de
que
falleció;
V
^‘
■
'contró
sus
pulmones
negros,
dos
corazón
obstrui-
Qiif.
•
^
substancia
como
sebosa
liqni-
•
JJe
aqui
nace
un
inevitable
prin-
D
r.
cipio
cipio
de
lo
importuno
c
íncompetci^'
te
de
los
remedios
para
destruir
la
caif
sa
de
esta
enkrniedad,
lo
que
es
mer
motivo
de
su
ineficacia:
pcí'^;
aun
supone
el
A.,
que
se
apliqu^'^^'
adequadamente
según
la
indicacioi^q
que
se
presenta
^podrán
quiza
entoi’'‘
cesextirpar
la
causa
originaria
del
citb?
los
cfciflos,
dice,
respondan
gun
vá
insinuado.
4.
Acercase
masá
el
asunto
propi\^^
to,
y
dice,
dos
clases
solo
ce
rcniedi^^
se
pueden
y
deben
aplicar
en
esta
termeviad,
á
saber,
evaquantes,
y
terantcs;
en
los
primeros,
se
numci*^
los
eméticos,
y
purgan
tes
fuertes;
que
los
leves
no
alcanzan;
uno?’J
otros
en
los
principios
(porque
al
^
ni
aun
adelantada
bien
la
enlernied*’^^,
tienen
lugar,
pues
destruyen
bien,
que
remedian)
aplicados
gran
reflexa,
sanidad
de
entrañas
stíjetü,
cuyo
^conocimiento
no
fuerzas
competentes,
siempre
alivian,
pero
-"fiestas
medi¬
que
á
Si
porque
sucederá
lo
5na
r.
W
con
su
Jarabe
de
dad
retí^
7*"*‘ugenui-
'uo
cnn**
^
*'i
'
■
‘
^dexa
el
mechanis-
tos*
obran
estos
medicameiv
mos
aventurará
usarlos,
porque
á
la
Jicadn
'
unos
vasos
de-
suDfinp’r
^
rotos,
como
deben
¿^'^'"/“^"'^«'
■
«
^
^
chirrosas,
‘*'da
por
obstruidas,
é
impe-
‘•'=údo
la
con.“
aña-
^'ícm''nfr>
•
^
irritación
ve-
*^ragoaos
^
■
nu
!'®
'*’?
purgantes
hy-
^'
■
asos°noH
b»
''‘^"’Pim'cntos,
y
4
'"sus
sin
utilidad
s
cfeftosj
porqués!
ellos
cva-
lo
vertido
á
la
cavidad,
por
tx
toe.
mis-
'it.
supra.
misma
acción,
y
mechanismo
moví^
rán
los
líquidos
de
todo
el
cuerpo
azia
el
vientre,
los
que
por
una
Icf
natural
fluirán
según
regla
de
la
Hy"
draulica
á
la
parte
que
hallen
menO^
resistencia,
como
son
los
vasos
scrí>'
'
sos,
y
linfáticos,
que
están,
y
se
co^'.
templan
rotos,
é
igualmente,
que
diizcan
el
beneficio
de
disminuir
remansado,
aumentarán
el
pcrjuicií^’
haciendo
caigan
mas
y
mas
humor^^
á
la
cavidad
del
vientre,
y
de
este
do
aumentarán
mas
la
enfermedad*»
en
lugar
de
curarla.
5.
Mayor
obstáculo
enciient^'
en
la
administración
de
los
vomitivo^’
para
que
tenga
buen
efedo,
pues
tiende
lo
ai
insuperable,
en
que
co^
tra
la
ley
de
los
graves,
suban
con
acción
antiperistalticalos
líquidos
travasados
desde
la
cavidad,
en
se
sitúan,
á
los
mismos
canales,
^
don
de
salieron,
óá
la
cavidad
de
'0^^
tengan
buen
efedo;
de
otro
mo-
serán
inútiles,
á
mas
de
que
po-
íí'
^plmcnte,
con
la
extensión,
con
^
j
violentos,
que
pade-
entrañes,
causar
unrom-
L.
rojos,
ó
otros.
osos
y
Un
la
ticos,
que
no
lo
estaban
_
Ines,
aumentando
el
daño
orgánico,
^^‘'‘^jg^Uente,
hacer
mas
inacce-,
Jie
la
curación.
Omite
tratar
délos
.
^^‘'‘OS
evaq
lian
tes
comn
<;on
inri-
-
UC
encino,
y
aunque
se
iiLif"''
de
los^
al
mismo
tiempo,
quitando
par-
parte
dejugosla
evaqiiacíonnrtífíciafr
se
debilita
precisamente
el
sujeto
eiendolo
inepto
para
tolerar
otro
•
medio
mas
útil,
qual
es
la
operacioi^
de
nuestro
asunto;
á
mas
de
estos
tácalos,
el
conocido
riesgo,
á
que
exponen
los
hydropicos,
que
se
ul^^'
ran,'pues
las
mas
vezes
terminan
mortales
gangrenismas,
como
dice**'
experiencia.
6.
Los
alteran
tes
se
reducen
á
dii\'
reticos>
aperitivos,
é
incindentcs-.
resecantes
desde
la
grama
con
los
d
mas
vegetales,que
simbolizan
con
eH*'’’
hasta
la
scylla,
ó
albarrana,
todos
que
tienen
mas
lugar,
ó
menos
¡nco^'
venientes
que
los
referidos
en
U
P''
mera
clase,
y
asi
suelen
causar
á
go
tiempo
algún
buen
cfcc:l:o,
esto
quando
comi-nza
la
Ascitis
dolos
con
niucho
tesón,
adietan^
metódicamente
los
cnícrmos,
\c^'
ráO'
doles
tener
un
continuo
y
ptopot'
circunstancias,
daH
^
1
’^estierren
esta
cnferme-
í>cro*
impiden
su
progreso;
voUim»
^chirrosidades
notables,
volumen
grande
de
v.entre,
es
anti-
enfe-m
’
l
^
perecerá
sm
duda
el
^
e.mo,
tomando
los
diuréticos
con
dice
’5‘’l‘tiid,
é
igualmente
hs
mi
contra
su
eficacia,
tas
í
^‘izoneS)
que
lleva
expues-
=>
l-i'verd^^^s-'^
porque
suer.rs
u
’
?
"’“«ven
aquellos.los
de
h
.'\^"'‘''^“dos
hacia
los
caminos
viendoh
mi
j
precisamente
disol-
Viscidezé-
humores
desús
‘"'emente
d^ch"'ur’‘'"‘*“
considera-
^
y
por
esta
mis-
bendjf-
^'
■
*
■
'
‘
"1'
no
solo
comprc-
'«
violentamlo
espacio,
‘
■
'«P=t«‘'h!^l'‘r""«verán
c'on
más
•'
P->rtc,
ó
parces
obs¬
truí-
truidas,
las
que
ó
se
empeñarán
en
su
dureza,
ó
el
derrame
linfatí<^^
y
seroso
será
mas
abundante,
de
do,
que
si
orina
mas
el
enfermo,
civirá
también
por
los
canales
roto^’
como
menos
resistentes
mas
pro^*'
sion,
que
reemplaze
con
ventaja
que
evacúa;
y
de
aqui
nace
sin
da
la
poca
eficacia
de
estos
remedí^
en
estas
curaciones,
administrando^^
por
todos
los
Pradicos
con
tanta
1
^^^
qiiencia,
pues
regularmente
comi<^|^
za
por
estos
la
curación,
que
es
la
guiar
materia
Medica:
algún
raro^^^
so
se
cuenta
conseguido
por
estos
dios
como
se
ve
en
las
observación
^
de
los
A
A.
ya
en
los
principios
oo^
los
drásticos,
ó
fuertes
evaquant^^^’
ya
con
los
acres
estimulantes,
y
fn^^
tes
diuréticos;
por
esto
no
lo
ba
absolutamente
el
A
sino
mam
ta
lo
poco
que
regularmente,
y
P
lo
general
podemos
esperar
de
su
^
7
*
Todo
lo
que
entendido,
pasa
^
i'atar
el
segundo
argumento
de
su
^enioria
haciendo
constar,
que
la
•^íiiacentésis
se
debe
apreciar
mas,
y
por
tanto.preterirla
á
dichos
remedios
«r
rl^
del
Ascitis.
Parecerá
^
una
paradoxa
este
aserto,
pe-
o
funda
con
tanta
solidez,
queca-
’
^si,
puede
asegurarse
lo
conven-
ce.
Entra
pues,
quejándose
con
razón
c
os
Profesores
Médicos,
quecono-^
ciendo
el
mérito
de
Hipócrates,
jamas
an
atendido
sus
preceptos
en
orden
á
Hvri
yurppicos
prontamente
se
deben
Perar,
y
nuestro
insigne
Valles
(b)
omentando
este
lugar
de
las
Epide-
as
dixo,^
que
rara
vez
aprovecha
cs-
operacion;
porque
casi
siempre
se.
-
exe-
'
158.
P‘
5
*
txecutamtempeshVamente.Tgualrns’^
te
dixo
el
Principe
(a)
que
si
los
medios
ni
dieta
alivian,
dcscargan^^
^
e\\
se
el
vientre
de
las
nonas,
se
saqi^'^
estas
cortando
ó
punzando:
aora
pregunta
el
A.
con
razón
<'sc
sig^’^^
estos
puntualmente,
haciendo
la
racentésis
al
pincipio
de
dicha
medad,
óá
lo
mas,
luego
que
se
vierte
no
han
echo
efecto
los
ren^
dios
alterantes,
ó
cvaqiiantes?
menos,
rarisima
curación
de
estas
comienza
extrayendo
las
aguas
operación,
continuando
despucs
ella
con
los
medios
apuntados
eu'
son
dieta,
corroborantes,
si
ha
do
débil
el
enlermo,
y
los
Diuréticos,
á
tin
de
que
no
se
sen
otra
vez
los
humores
<
pues
^
.
aplica
debidamente
esta
como
se
quieren
conocer
sus
(a)
Lib.
de
afc<ft.sea.
i.
v.
2f4"
P'«
contrariosiem-
*^‘«1
p'rofihñf'*’
P"®°
secxecuta
mas
g
P
■
^'-tica,
que
curativamente.
íán
fuerv?
y®
‘
■
ación
tñV^'f'^®
®'
"P=’
q^'cseaK
“
desgraciados,:
®y
mcHipf'’^'’’
®‘^g'"dos.t
ella,
pues
no
cada
nrp
"*
¡"debidamente
apli-
Y)Qr
saliiJables
efe<
5
los,
an-
DarJ^
contrario
perjudica:
tam-
apolle
la
razón,
que
se
le
se
*^y‘^’;opesia;
pues
aunque
^^roacion
á
su
ex-
do
indire'rt*^*
°
cxccuta
por
un
mcH
¡os
inven'^’M
'"/"'‘diato,
pues
aparta
tcs,
‘
¡«s
demas
alterin-
^
■
“^¡'itan/”'7^
Aquella
intención,
‘
■
“‘"Si
1»
y
linf.iticos
^"®«shn
sgnas,
en
corados,
y
nadantes
sus
6
o
orificios,
con
mas
facilidad
se
aproximar
á
un
punto,
en
que
dose
sus
extremos,
se
consoliden
rando
asi
la
puerta
á
los
fluidos
ríen
tes:
á
mas
de
que
la
misma
ra2^^
seria
transcendental
á
la
sangría,
ga,
y
quiza
los
mas
remedios,
piie»
las
fiebres
una,
ni
en
las
saburrasv^'J
trales
otra,
suelen
las
mas
vczes
raigar
la
causa
primitiva,
pero
rando
aquella
el
licor
roxo
y
qui^
,
do
esta
todo
lo
que
estorba
en
su/^
fcra
la
acción
de
los
demas
remedí^!
proporcionan
la
curación
^y
que^^^'’’
se
le
puede
pedir
á
un
remedio
^
que
lo
sea?
y
si
esto
impide
nombi*^^
le
tal,
se
pueden
borrar
de
esta
goría
casi
tOwia
la
Selva
de
los
prescribe
el
arte.
9.
Fundado
en
estas
razones
p'|j^
el
A.
á
discurrir
sobre
su
modo
pradicarla,
supuesto,
que
sicmpi^^.,,
contempla
útil
con
respecto
á
d
.
sé
idm'^
p'’fenTio,
y
tiempo,
en
que
y
°
preservativa
del
nr^
«ecuta,
muelen
°
todos
Sun
cnr'fP"
V
°
consigue
dar
al¬
mo
v‘
''"°
°=•>
«’fe-
oer,
n.Jc
treguas
de
su
pade-
en
esb
•
P°t
‘"Atantes
se
sofoca,
y
®«nque
‘*'80
aprovecha
que
est
i'r
entermedad,
á
lo
^'cn
onn
°*^*‘gado
todo
Profesor,
traté
‘1"®
’Ucliiijfí
memoria,
pues
unos
P'ansitorin^'^^v*
enfermos
este
dos
ó
circ-
'‘',1°’
y
otros
mas
timi-
'•^rselo.
n
‘'*P®^^os
no
queran
facili-
quiza
á
acc-
d'ri
ai„
‘f'
■
'‘^rte
como
sin
duda
suce-
8»«grein?®
''“f’
P“«
un
por
ia
'«5
entrañas,
faltando
"“‘dos
“Potación
aquel
volumen
de
•loe
sostienen
su
peso
tem-
plan-
piando
la
acrimonia
de
los
jugo^‘'
jetan
algún
tanto
el
transito
á
^
facelo,
quitado
aquel
como
ap^í
se
hará
un
prontisimp
derrame,
yPj
cipitaran
al
enfermo
en
un
fuerte
,
liquio,
que
pasando
á
sincope
termine
en
la
muerta,
lo
que
infrequentc:
por
esto
en
semej*^^
casos
se
necesita
mucha
prudenei^'^
ra
ordenarla.
No
obstante
aun
ta
critica
situación
tiene
aserto
como
dice
el
Disertante,
á
la
verdad
<que
medicina
de
tas
previenen
los
A
A.
pone
en
^
desahogoal
Ascitico
sacándolo
^
>
agonizar,
y
tal
vez
en
lugar
de
der
lo
que
se
teme
como
va
acacsc
lo
contrario
aliviándose
Oj
ferino
considerablemente,
y
no
sane,
vive
con
menos
fat/g'^^y
conmodidad;
á
lo
que
debe
contf%
todo
Profesor
según
los
de
nuestro
Arte,
y
tal
vez
po^
v
ínafj
la
v!da\
angustiS^'o,'^®
’°
3"?
Prometian
la*
prmdoilrnp
'f
enfermo,
tarla
S
u'‘"°
"sturaleJa
“
esfuerzos
de
la
^‘“alcza
venada
de
la
enfermedad.
carh’p
I
^'^S«Hdomodo
de
prafti-
tcmul?
q«<=la
con-
Pardich?'”?
'
■
='"‘=‘^‘0
«paz
deexeir-
fuerza
sñ
di-
fiesfr,
/
poniendo
de
mani¬
dos
se-n
^
insinua-
desimn,p
®
°
evaquantes.
Si
HypocnJ
■
°
"
==»‘o'-'dad
da
^'e
(af
V
H
*a
de
Boeraa-
favor
dTíi
alegamos
Asunto
CP
I®
•
de
nuestro
®g«as
ll”®'®*®
®
extracción
de
las
'Mítico’
vi
P''escntase
un
As-
goloso,
en
buena
edad,
y
sa¬
no
C^)
Aplior.je
cosnosc.cap.dcHydiop.§.,a3p/
64
ño
de
entrañas
á
ló
que
puede
¡etíirarse
del
principio
y
causas
de
suf
decer
con
las
devidas
precaucionas
d>.í
el
aíto
y
después
de
ella,
sin
numerariamos
mas
casos
felices»
|
aunque
algunos
se
desgraciaran;
que
causas
invencibles
conservariai’
enfermedad,
como
se
dixo,
lo
c^,
prueban
las
disecciones
anatorni^jj
sin
embargo
tendriamos
menos
•\
0
^
vos
de
arrepentimos
de
su
execuci^^
y
ella
no
perderla
tanto
de
su
vef
dero
mérito.
II.
Bien
al
contrario
siicc^j
en
estos
mismos
casos,
si
intimidad^*
Profesor
con
el
horror
que
secoH^^
va
á
este
remedio,
prefiere
la
.
de
los
demas
antiasciticos
pcri
do
continué
cnsuuso
elenfermOi
sin
experimentar
alivio
como
sn*'
comunmente:
en
este
caso
las
fn^.,^,r
se
van
minorando,las
entrañas
vi^*,
do,
y
los
mismos
sueros
y
:ai^
^uptivaS?"
T
P«‘'=f=*'^‘^¡°n
cor-
paces
de
‘‘"®.
humores
inca-
aunqué
se
^
®utoncesj
sin
efefln
*
Paracentesis
será
mas
il
I,
■■
usultas
perjudica-
ditada
una
*>•
princinll°P‘^[?'''?"’
‘i''«
P^'^icada
^nferm
quiza
la
salud
casos
Que^'J
advierte,
los
felizmente
r
logrados
sido
^
^
conocerá
ha^
PwtunaLnte
y
™
-
tiempo
V
ciL.
wndiciones
■
viene
e!
A
^
“"^tancias
que
prc^
,*“=
hacerse
atesP“‘^"-‘''>
de-
casos
dicho?'’l^
T
Preferida
en
P
q'm
estos
obren
con
mas
encr-'
66
^
.
.
,4
energía:
lo
que,
sí
asi
se
pradlca»
tiende
cederá
en
beneficio
del
do,
y
de
esta
clase
de
enferii^^
que
es
la
mira
que
se
ha
ptopj!
to
á
vista
del
temor
que
sin
damcnto
conoce
reina
en
muf!'
Profesores
para
ordenar
con
utih^
la
Paracentésis.
JUEVES
10.
Disertación
Chirurgica*
DEL
PERJUICIO
QUE
CAJ
san
los
Sarcoticos
en
la
curación
'
las
heridas
con
perdimiento
substancia.
POR
^
I).
JUAN
BAUTISTA
MAT^^
Socio
SuPERNUiVI
erario.
^
I.
]VTO
es
la
menor
^
las
artes
desterrar
cupaciones
de
sus
s
^7
siguen
er-
fin
sin'V*4^'^“'^“‘^®’
y
'°8‘'®
«fio!
con^l'^i*^
procederá
en
los
he-
didi
snl"
1
*
’*
aten-
mientn
'n
^
'
■
‘
^^''‘^ad
de
los
procedt-
esta
m
naturaleza.
Poseído
de
discurs
propone
el
A.
de
este
n'scurso
apartar
del
animo
de
los
Jóve-
nos
h
n"
provéaos
Ciruja,
cotlr
■
*
''•rtud
atribuida
á
los
Sar,
hí
hr.^k’
entendida
teoría
cria’
^°^'antarencarnatlvos,
ó
que
to
carnes,
y
por
tan-
Per^m^*"
a’
heridas
con
total
flamacir,^'’
niundificadas,
pasada
la
In-
PtS
P°''
‘«dos
los
tiemn
encarnación,
que
es
.d
'acToo
""
^'•'nar
aquel
para
“
Porclon
perdida,
y
gcnerarT"^""'.“‘°’
"
re--
‘tedios-
eaines,
ordenan
unos
re-
’
^ne
cumplen
en
su
errada
in-
teli-
06
.
.
-{á
tdigencla
aquella
indicación;
y
asi^
llaman
como
vá
dicho
Sarcotic^’
del
nombre
griego
Sarcosis,
que
iiiíica
generación
de
carnes.
2.
Aplicanse
estos
Entes
con
^
cho
fin,
á
el
que
por
su
medio
puede
llegarse:
tomase
su
materia
los
Balsámicos
resinosos,
adstring^^^^
tes,
ó
absorventes,
como
trae
ter
(a)
con
los
que
se
halla
el
tativo
con
qiianto
necesita
para
nar
la
herida
de
aquello
que
la
ca^
lidadhizo
separarse,
ó
mejorentend»^,
para
retardar
la
curación,
perder
cho
tiempo,
y
quiza
imposibilití^%
mismo
que
se
procura,
en
di^ay
del
A.
de
esta
memoria.
Para
esto
comienza
desengañando
á
lo^
cautos,
y
pocos
reflexivos
Cirup^p
de
su
radicada
aprehensión
sobre
^
cha
regeneración
de
carnes
en
(a)
Mac.
medie.p.
m.
87
.
n.
i45*
notados,
en
lo
que
gasta
la
prl-
p"
j
de
su
disertación,
con
grande
acierto,
pues
destruido
el
fun
-
miel
’
t
«ecesidad.se
destruye
la
anf
j
íf
cimenta.
Dale
grave
discurrir,
e
todas,^
la
sentencia
de
Hypocra-
Qu>
Tf
aphorismos
(aj
i
~
e^hueso,
nervio,
ternilla,
y
aun
dn
P^^eion
de
la
mexilla
quan-
není"
se
aumenta,
ni
rege-.
hasH
verdad
tan
constante
que
di;d-ar^
falsiíicado,
y
en
fakifi
«'
se
podrá
que
un''/r
se
ha
de
ver
cli
i'f"’
«Juzci
nff,“
scparaa:),
se
rcpio-
direln^
^
substancia
y
P
ran
ver
si
perfeaisimas
uniones
^
P
bb.
6.Cum.
discisum.fueihos
&c»
7'^
fí
y
pulidas
dcatrizes
en
partes
cof^
das,
y
aun
separadas,
acomodan^
^
las
el
diestro
Cirujano,
de
inodOí
f
•
aplicada
la
superficie
de
k
parte
dida
al
sitio
de
dondescseparó,se
moden
sus
vasos
con
los
de
estai
i
suerte
que
en
la
extensión
que
lo^
¡j
cuerpo
tomen
para
formar
la
cic^^
^
se
dirijan
sus
líquidos
sutiles
con
ta
perfección
á
las
boquillas
de
^
cortados,
que
continuando
su
sin
interrupción
conserve,
una
pondencia
entre
una
y
otra
parte
unida,
y
consolidada
vuelva
con^^^jj
revivir
siendo
parte
integrante
k
J
solo
era
un
trozo
muerto
del
ene
viviente,
en
cuya
comprobación
i
se
el
caso
referido
por
Wans'V^^^
(a)
de
aquel
Soldado,
á
quien
taron
totalmente
el
extremo
ó
P'
íli
^a)
Coment.
in
í>phor.
i8p,
Doer.
P'
edit.
Taurin.
an.
1744.
y
se
la
volvio
á
unir
per-
de
Garengot,
(a)
y
os
muchos
que
traen
los
Pra^i-
t>ar^p
^si
en
la
misma
á
In
reproduzca
otra
igual
soliifTseseparó?
y
esto
es
lo
que
ab-
ca
huSa"
su
A.
en
la
fabri.
^
"^^iribien
dice
lo
separó
del
sobre
la
virtud
de
estos
cini^
prolixa
y
atenta
observa-
ior
reproduce,
ó
por
mc-
Uarfp^^*^
cicatriz
la
mpri
^ri
dichas
heridas,
y
la
exer'?’‘í’
naturaleza
Un
la
amputación
de
donde
jamas
se
advierte
tQcZ^
^
■
‘aturaleza
aumentar
la
par¬
eada,
antes
por
el
contrario,con-
W
Oper.
Chlrurg.
t
3-P-
5^
sumido
el
texido
celular,
los
los,
y
vasos
se
van
corrugandoi
j
acercándose
sus
margenes
al
centrt^
i
hueso,
formando
el
muñón
ó
cicaj
que
siempre
se
reduce
á
menos
metro
que
el
que
ocupaba
antes
hacer
el
corle:
pues
del
mismo
i^^jj
tico
modo,
dice,
procede
la
natuf^^,
za
en
toda
herida
con
perdimiento
^
substancia,
en
que
no
pudicndo
carse
sus
margenes
no
se
cria
carne
fondo,
para
que
iguale
su
supern^,
y
que
quede
á
nivél
del
sitio
de
<ie
se
separó,
antes
bien
deprio^'
^
aquellas,
se
ván
recogiendo
centro,
y
forman
la
cicatriz,
q^^^;
,1a
desigualdad,
y
distinto
moao
.j^
■
substancia,
dá
señales,
y
circiinse'^
su
situación,
quedando
mas
baxan*^^
donde
mas
faltó
lo
separado,
nüt»*%
sesiempre
formar
la
cicatriz
•dura,
fnertecomo
callosa,
sin
aq‘
natural
blandura,
y
dirección
de
n
^
y
museíílosa,
que
CYi
y
^sto
mismo
con
claros,
y
presos
términos
confirma
el
citado
j
^^'‘swieten
(a)
pues
como
adrpiran^
pregunta
<quien
dirá
que
esta
mpaginacioii
regenerada
sea
la
misr
insolutamente
que
la
que
se
separó?
-n
Anónimo
comentador
de
^
ocraave
(b)
con
mas
distinción
$$
1
^
es
carne
musculosa,
dice,
^substancia,
que
recrece
en
estas
he-
porque
los
Cirujanos
á
^a
de
su
color
roxo,asi
la
llaman,de
nombro,
lo
que
después
Qmarma
en
estos
términos:
esta
cn-
^
generación
de
carne
no
h
P^^P^i^^ntc
carne
y.
solo
es
cuyos
va.T
admitieron
sangre.
Apoya
el
A.
pensamiento
con
la
doílrina
de
74
,
IVÍr.
Tabre
(a)
quien
explica
con
ta
energia
el
modo
de
hacerse
1^
^
catriz
en
las
heridas
de
nuestro
y
como
se
reemplaza
lo
perdido^^,
modo
posible
á
la
naturaleza,
í
borra
toda
la
aprehensión
de
la
d^
regeneración,
sentando
como
pío
demostrado,
que
jamas
se
venir,
igualando
el
vacio
de
la
separada,
puntos
carnosos,
qn^
hiendo
desde
el
fondo,
lleguen
al
^
vél
de
los
margenes
de
la
herida;
tes
bien
sucede
al
contrario,
mo
se
dixo,
esto
es,
un
abatimi^^^,
de
ellos
por
la
evaquacion
de
l^s
Ijj
gos
y
extenuación
de
los
labios
herida,
hasta
que
llegan
á
J
fondo
ó
hueso,
y
después
acudie^¿
con
el
tiempo
mas
)Ugo
nutricioi
engruesa
esta
cicatriz
y
levanta
la
te,
que
aparece
mas
corpulentai
(a)
Mem.
de
la
Acad.
de
Ciruj,
deP^i^h^
.
que
casi
llena
toda
la
cavidad:
^
lo
que
abusivamente
11a-
dar^
^
podrán
los
Parti¬
rlos
de
la
sentencia
opuesta
jamas
nvencer,
por
mas
que
se
empenen
quererlo
demostrar
como
lo
hizo
uschio
(a)
quien
se
admira
del
her-
espectáculo
de
esta
regenera-
Qu,
y
su,modo
de
formarse
pues
la
upone,
y
dice,
se
ven
con
admira-
unos
puntos
de
toda
la
circuii’*
^ciencia
de
la
heridas
como
los
ciier^
caracoles,
que
unien-'
centro
forman
la
carne:
lo
que
3s
parece
aprehensión
de
la
prccom
^i^iaaopinion,querealidad
del
hecho,
P
res
procediendo
siempre
la
natii
raleza
I
orme
en
sus
obras,
si
el
viera
esa
ocultara^á
los
demas
cali
sucede,
pues
lo
^u,
diciendo
solo
lo
contrario,
que
Prax.
medie.loe,dt.
Anopimi
p.
340.
76
que
es
lo
que
vá
expuesto,
y
^
ván
confórmeseos
mas.
5.
Haccse
cargo
el
A.
de
tencia
en
contrario
de
Boeraav^’
que
no
le
hace
fuerza,
pues
este
Hombre
grande
en
sus
afori^^’l
al
185.
n.
2.
y
al
189
manda
pan^^
rar
estas
heridas,
que
se
procure
generación
délo
que
perdió
el
siendo
tan
puntual
y
lacónico
del
modo
común
y
trivial,
lo
qi*^
j
muestra
allí
mismo,
diciendo,
engendra
carne
semejante,
esto
es»
se
parezca
en
algo,
ó
asemeje
á
tural,
quese
perdió,
gemrata
materia
simili
perdlta,
que
es
nircon
clA.
entendiendo
la
\
rada
una
substancia
que
equival^
-
*
-
j'ir
la
que
se
perdió,
lo
que
nada
P
ba
contra
su
aserto>
como
It^
P
ban
ó
atestigan
sus
Discípulos
dos,
quienes
penetrarían
á
lonu^^-^
sentir
de
su
doelo
Maestro,
cuyo
*
íi;
Entendiendo
no
car¬
el
naturaleza,
y
na
to
P
^
para
suplir
el
defec-
el
A
'í
'''
Tampoco
adopta
con
que
este
accinh^
explicar
esta
inri
P^°‘^*g‘osa
de
la
naturaleza,
ni
s^1r^
contentándose
cill
pJ^ndente,
con
referir
sen-
^
observa
en
estos
foriYiT
^
al
modo
se
con-
ésta^m'^?"
•
‘*‘*0
Galeno
(a)
que
do
W.
‘^'
*
"sturaleza:
y
el
cita-
pÍ""
a
hablando
expre-
P
C
me,
re
de
este
hecho,
después
da,
‘\°’
‘
1
"=’"'*°
"’=>^
hace
-
cumpu
/
'?*
para
que
se
P
SU
intención,
expone
sobre
el
78
.
modo,
aquella
sentencia
llena
de
dor:
que
asi-se
hace,
lo
conocemos
dos,
dice,
pero
con
que
ley
abs<
5
‘
tamente
lo
ignoramos.
6.
Supuesto,
pues,
como
vá
f
suadido,
que
no
se
regeneran
las
nes
perdidas,
por
precisa
conseq^^í
cia
se
infiere,
que
no
ay,
ni-.
haver
remedios,quelas
procíuscan
cO
heridas
de
que
tratamos;
conquénOj^
ni
puede
haver
medicamentos
sarc^^
eos
en
el
rigor
dé
síi
significado
y
noP^
diendo
estos
cumplir
la
indicaciom/lj^
se
propone
el
Profesor
en
su
admi'’
tracion
es
inútil,
y
perjudicial
sU
Que
esto
sea
asi,
no
por
ilación
il>'
principios
sentados,
sino
por
dad
de
los
hechos,
lo
hace
const^^^|
A-
de
esta
memoria
en
la
segi^^
parte
de
ella,
donde
desde
luege>
^
tra
suponiendo
que
en
las
herid*!^
su
asunto
no
se
puede
hacer
desde
luego
se
praélica
en
las
necp
j
reunión,
sino,
que
de
esf-aJ*
deben
pasar
aquellas
por
los
mnní4
^^.^‘^^^rnacion,
supuración,
encarnación,
y
cicatri-
1
q5
^os
que
se
prescriben
por
cada
’
remedios
competentes
á
Una
ii^^j’,^'^^^*‘‘dido,
que
conseguida
supuración,
y
limpia
la
sino
p
diestro
Facultativo
'e
sigU^^H»T
®
praffi,.
“
encarnación
según
la
Pues*^f?“"’
í”
reprueba
el
este
pcf^a
°i
^“*ere
que
se
dexe
en
feccioti'^i'^
“
naturaleza
que
lo
per-
^n
hace
’
’^‘^‘®"rlo,
como
casi
siempre
''^ya
te’bb''^
mismo
pus
se
los^va3„.
"‘‘«'=ndo
la
extremidad
de
®'=nsible?ne^t-P
^
^’^fg^ndose
in-
^“rniando
?
’
'íf
<“8°
nutricio
'a
catidaT^^
?
rnateria
que
ocu-
“'tiende
dixrf?!*
’
bien
el
citado
Wans-
wic-
8o
wieten
(.1)
hablando
de
Sarc?otí^^''
que
solo
la
naturaleza
es
el
vercl
3
^^
ro
Sarcotico.
7.
Entendido
asi
el
mechanís*^^J
de
este
hecho
discurre
asi
el
K-}'
solo
la
naturaleza
exccuta
esta
todo
lo
que
sea
impedirla
en
su
tentó,
queriendo
limpiar
la
ulcen^
va
mas
de
lo
que
es
debido,
será
trar
su
útil
operación
y
por
giiientc
perjudicial
al
enfetmo?
K
remedios
que
llaman
encarnativos^'
ven
de
introducir
en
la
herida
-
balsámicas
que
den
resorte
á
las
que
suponen
laxas,
ó
adstringen^
que
las
entonen,
cierren
sus
boq^^
j,,
c
impidan
venir
jugo
á
la
cavid^dp^
ra
secar
la
ulcera,
ó
otros
t¿siu^|^^,
para
los
misinos
eí^<q:os,
y
asi
ren
abreviar
esta
acción
y
mejoraí
•
^
su
concepto,
pero
quan
divcrsain^^^^
(a)
Con:cr.t.
ad
§.
Boer,
p»
doTe'^bs
I,?''®
experiencia,
resecan*
remedios,
y
la
consolida^
y
que
callosa
perti-
l^amacion
v
l^crmina
en
una
in-
lo
que
sirven
^
8.
M
Narcóticos.
^
^stubocnes?.''
el
A.
í^equicios
P^‘^"^íea
notando
estos
ifíente
la
;
^^
^onociendo
absoliita-
^los;
gj
^^^{^lidad
de
dichos
reme-
^“e
dexad?llT“.
obserbava
gfabanios
ca°
*
j®
"aturaleza,
se
io-
Pyontitudy
'^on
mas
por
si
Mío
"°
PO"
"“n
Sobre
el
preocupa*
'"'^arnatibos
hfr’®
’os
y^“oione3
1
f
•'*
P"=
las
ob-
«iídí'-^'r.
™
00.»-
p
^
modo
de
pensar
por
I.
por
aquellos
célebres
Profesores
siguen
paso
á
paso
á
la
naturaleza
erprogreso,
que
constantemente
serva
en
la
curación
de
estas
herí^^
en
particular
quandó
trabaja
la
digiosa
obra
de
la
encarnación
que^^^^
sin
necesitar
los
adminículos
te
la
perfecciona
quando
se
tapa
la
herida
y
se
detiende
del
conta^'^^
del
aire,
que
sin
duda
la
altere
co^,
heretogeneidad
de
susimperceptit|j^,
miasmas;
y
asi
después
de
una
la%
ble
supuración
destapada
la
ly
p
se
halla,
sin
saber
como,
ocupacl^.^,,
cavidad,
y
formada
una
consohf^y
tan
perfeéfa
que
finalizada
la
se
completa
la
curación
y
la
restituye.
^
9.
Bien
al
contrario
acón
quando
el
imprudente
Cirujano
ta
con
su
oficiosidad
dirigir
la
Icza
en
su
obra,
conduciéndola
j
sus
errados
sistemas,
á
saber
se
seaiíl^^fremedios
para
^
■■
ases
todls
’
^'
■
‘
‘^‘3"^'y
corrobore,
*«edios,
d
efca
decantan
sus
re-
cxecuti
i
quando
esto
asi
P"cs
turbad!
’as
tragedias,
no
aH
7"'
"
>=>
"•'>tnral
curación
f
a
o>^ra
da,
y
g|
‘
’clefechbleniente
se
retar*
P^^rde,
n.f^
®
empeora
ó
se
í'^faccion
de*^°
Cirujano
con
la
sa-
‘gállela
loQ
execiitó
en
su
inte-
?'"’iimitó^,r‘’‘“
bien
b'r-iieza
se^un
7“^°'^°"‘^“cir
la
na-
b'nye
quando
r,l°
misnia
ins-
Pp'-^í'nentos
de
n
'o^
im-
""‘«dos
.-n
^“'bos
remedios
admi-
'‘^"8>n¡düs
!f
cantoso
dc-
r^'^í
exn^
cstediscur*
‘•'Puaica
de
estos
casos
tra-
ta-
84
1
tados
dennóy
otro
modo
que
es
^
niedio
oportuno
de
poder
instruir
^
el
asunto.
JUEVES
17.
Disertación
Medica.
de
la
virtud
de
lOí
baños
de
agua
fría
para
curar
los
Maníacos.
D.
POR
FLORENCIO
DELGAP*^
Socio
Supernumerario
Coadjutor.
>ON
l^s
operaciones
del
í•
C
Operaciones
aci
jj
el
carácter
mas
rioble^^^jyí
ei
III.*-
—
I
especie
humana-»
por
qri
t
*_Aresp.
en
una
fabrica
material
hacc'i
\t
en
una
..w.....
deccr
cfcv^os
casi
la
‘
^
/^otívD
porque
se
hacen
de
gf
^
^^^sideracion
en
el
Medico
los
se
desordenan,
pues
j
esto,
no
solo
hacen
per-
tiva^
•
singular
preroga-
nnKi’
^^ejan
tanto
de
su
casi
esfera,
que
lo
colocan
dni
puro
bruto,
inutilizan-
ferm'-T^
^
estado.
En
ninguna
en¬
ea
l
verifica
esto
tanto
como
curso
materia
de
este
dis-
atenr!
pues,
ocupa
toda
la
i'ir
al
descoso
de
ocur¬
to
¡n
tan
lamentable
afec-
‘tedios
para
extirpar
tan-
reflexivo
ge-
^coría
í'^
"?
í
esta
materia,
sobre
una
sensit
ep
principios
físicos
y
hia
serian
remedio
cia:
no
1'ii
la
T.
desnudo
el
pensamiento
utondad
de
celebres
Profeso-
^6
res,
en
cuya
virtud
havlendolos
ticado
con
feliz
efecto,
corno
constar
en
los
casos,
que
expone
1^
grados
con
su
uso,
quiere
manifest^^
este
pensamiento,
persuadiendo
ellos
un
remedio
bastante
adequ^^^
á
la
¡dea
de
causas,
que
entiende
scn^
por
lo
común
de
la
manía,
con
ferencia
á
los
mas
que
se
practican
su
curación,
y
corren
con
el
fam^^
epíteto
de
antimaníacos.
2.
Para
esto
divide
su
discn^'^
en
dos
partes;
en
la
primera,
hace
cripcion
de
esta
enfermedad,
sus
sas,
y
signos
con
que
se
distinguí
los
demas
delirios,
á
saber,
nielan^
lico,
frenético,
hydropliobico,
moniaco,
la
fatuidad,
y
sus
progr^^^^j!
después
elige
entre
las
muchas,
y
^
lias
causas,
que
dan
antiguos
y
'^^5
dernosá
la
manía,
la
que
tiene
por
verosimil,
y
que
mas
se
proporeJ^^^^
á
los
fenómenos,
con
que
se
Bstc
delírín
fm.*
cocT
1
f^iioso,
pues
no
es
otra
nerim^
quando
sin
fiebre
se
ex-
docT
comprehendi-
riue
cid
furiosos;
bien
tos
(fie
sobre
todos
los
asiin-
irregularidad,
y
sin
P2nsimf‘^l
j
*=g“"da
esfuerza
el
los
Im'
**
mayor
utilidad
de
que
^
^
iriiichos
otros
remedios
rnanía.
Dis-
^osdemLdT-
^0^05
^''icnte-
ll
Ti^í
orden
si-
^re
dei-or
•
,^^^‘'*colicos
deliran
so-
particnb^^^^
objetos
con
adhe-
ó
mon
l
y
siempre
con
^ien
que
en
los
^'‘^^urroV
inclina
su
delirio,
*^^r:cdQ
_
lo
que
no
n
.
de
nuestro
poseidosde
mnado
objeto.
Los
Fre-
ncti-
neticos
siempre
traen
calentura
da
de
la
que
es
síntoma
su
padcc^'
y
que
terminada,
se
restituyen
á
razón
y
estado
primitivo.
3.
Los
Rabiosos
están
sumam^*^^
inquietos
y
su
padecer
exadam^'^^]
agudo
extendiéndose
quando
nías
,
quarto
dia
después
que
aparece
en
el
horror
ala
agua,ayrc,luz,y
toda
sa
fluida;
nada
de
esto
sucede
al
co,
cuyo
padecer
es
crónico,
ólargí^’j^
sin
particular
repugnancia
á
nada
^
lo
dicho.
El
delirio
Demoniacn^',
da
á
conocer
por
los
particulares^
ra»flerés,
que
demuestran
la
poses^^^j
ó
obsesión
de
los
espiritus
en
los
cuerpos,
como
son
haij^^
idioma
extraño,
de
que
no
ha
instrucción,
saber
loque
pasa
en
res
distan
tisímos
del
que
habita,
Y
^
^¡1]
que
pueden
verse
er
^
Deh
in
(a)
Disquh.
iriagic.
y
otro^/
^
Louii’(a)
Haen
(b>
(c)
xr
1
Pueden
verse
en
Boérncr
pi'estioC!
enfermedades
^^P«‘“¡dad
fac¡l„,ente
pacifico
ca'^i
tn
í
^
^'*^cen
daño,
discurren
en'
vezes?"
Y
7
condición
innata,
y
asi
humor
que.
P®’’
que
est
<^C)mina,
advirtiendo,;
^0
dañan'
.^fPÍe^tes
están
quietos,
^ci^a
n
’
^.
^^^c)tan,
abundando
de
P^'^piedad^*!!”^^’,
produce
esta
Ha’
alteran,-
coléricos
inquietos,
son
'i"='''do
se
c¿''r°ty
^•
■
’ade,
'"‘^'ono
due
men
uciiuen,
claman,
y
vocean
(=‘)Schol
.
.
---
90
en
la
noche,
lo
que
prueba
dicho
tdf
peramento:
todo
lo
que
es
dive^^^
en
los
maníacos;
pues
discurren
chas
vezes
con
acierto,
y
no
se
enfurecen
contra
todos,
y
estossy
los
signos,
que
distinguen
los
citadíj^
delirios,
de
que
se
trata
en
este
curso.
H
4.
Entra
pues
el
A.
á
tratar
causa
de
la
manía,
para
loque,
an
^
se
hace
cargo
de
la
variedad
de
AA.
médicos
en
este
punto;
p^res
Antiguos
con
Hipócrates
(a)
y
no
(b)
sentían
que
la
colera
llevad^
el
Cerebro
con
un
grado
de
adusta
que
la
obscurecía;
por
lo
que
la
mabañatra,
ó
negra,
causaba
esta^^j^,
fermedad,
lo
que
confirma
auii
do
moderno?
Hureto
(c)
dando
1*^
(a)
Epidem.
lib,
n.
f.
(b)
Tract.
de
loc,
aíFeCl.
cap.
7.
(^c)
In
coac,coment.tra<a.4.cap.
i.n.
*
poroso
aquella
irrita
Siguió
este
h;
natural
ó
flava:
de
loe
pequeño
par-
mismo
^
Mae^^r
j-
comentarios
Colera
nj^\
puede
mui
bien
*nian
(k^
causar
la
manía.
Hof-
esnes.
1
qi^e
la
san-
vasos
d*i
n
^
circulo
á
difprpn
.
es
la
causa;
por
^e
la
melan-
con
1#”^“’
lo
que
vácon-
5
.
a"
(c)
j”
'^utTiür
causa
en
(di
r)h°
en
el
aqua
WOhosqnie,en(e)q„e¿n-
OOc—-
(b)
§,
..o,r5;;;r~'—”.
W)
'^'“'''"
■
'•"
■
"•Vs’’
'‘^‘‘•S'nucns.anno
1748.
(')
'
.
-‘SO,
^*»^Ulcuo.
í
sista
la
causa
en
un
acido
volátil
altera
los
espíritus;
no
faltan
o^y
(a)
que
quieren
consista
en
estos
*
mos.
Otros
finalmente,
disciifí'^'^
existe
la
causa
en
los
solidos
rigidos,
y
tirantes,
como
insinúa
glivi,
(b)
ó
laxos,
y
floxos
como
re
HofFman,
quien
hace
causa
^
ta
esta
disposición'de
los
sohdí^y^i
Sydenham
(c)
quiere
que
una
de
manía
conozca
por
causa
1*^
pidezde
la
sangre,y
otra
la
exalta^*
excesiva
de
la
misma.
Entre
tanta
cordancia,
solo
es
inegable;
lo
demuestran
las
disecciones
cas
y
es
encontrarse
unos
dahos
manifiestan
diversisimas
causas;
se
á
Teodoro
Zuvinger
(d)
q^^^^
(a)
Idem.
(b)
De
íib.
hiottíc.
p.
279.
(c)
O
bs.medlc.p>ig.
«6.
edit.Vcnct^.^
(d)
Múc.
i\.
C.
DccaJ,
a.
á
6.
p*
»
3
4
*
.171^
en
un
m-s
'
*
.
excesivamente
au-
veeÍ
7
:jí^
^
coroides
y
lleno
de
(a')
¿nr
Henrrique
de
Heer
de
duro
y
calloso
(b'\
o,,
^
?niarillo
el
Cerebro:
Bonet
substan
cráneo
la
^holor
9^rcbro
en
un
mucha-
tomi(
P^o
al
abrirle
la
Cabeza
el
Ana-
sano!?
^
túnicas
hinchadas
de
una
^osCerel
•
y
varicosos
Secaron-
maníacos,
que
di-
por
Iq
’
^
^oeraave
(e)
asegura,
que
Illas,
se
encuentran
así
los
‘^‘snia
^
^
prueba,
que
una
diverso
modo
esbri
disposición,
y
distim
lebro
enfermedad
el
Ce.
5.
?
Obs
c¡r‘rí'
.
Aphor.§.
6.
Pasa
después
el
A.
á
estaí^lf
cer
la
causa^
que
en
su
juicio
con
verosimilitud
produce
este
afeólo»
f
ra
adaptarle
el
remedio
mas
propof'^'^^
•
WM*
I.W
V-X
llirto
AA
nado
á
exterminarla:
á
este
ef^^-
,
supone
antes
con
Hypocrates
(a)
í
la
parte
afe(
3
:a
en
la
manía
es
el
.,
rebro
y
su
substancia,
y
lo
expl^
qiiando
dice,
que
con
esta
parte
demos,y
conocemos
y
con
la
misiu^*
loq
uceemos
y
del
i
ram
os.
S
u
pon
e
mente
con
el
mismo
Principe
(b)
fl.
se
delira,
quando
el
Cerebro
se
ta
demasiado:
también
quiere,
^
vierta,
que
casi
todos
los
Cere
disecados
en
maníacos
no
se
wii
11laiUL/»
j
Ip
tran
sino
efcíflos
de
sequedad^
f
|
za
y
callosidad
de
su
substaní^‘*'’’p!
sus
canales
varicosos,
y
la
sangf^
(a)
De
morb.sac-
v.
i6.
(b)
Ibld.
clamat.
ec
vociferatur
cuí^
pcjue
Cercbium
percalefiat
de
una
crasitud
irre«
resultas
solo
se
advierten
loe
i;
precipitado
desorden
mente
r
chocando
ruda-
^ebil
tev^!í
^f^^cados
estambres
del
^erebralp
^
substancia
y
vasos
lo
m*’
repetidos
impul-
extern^'"’
trabajos
f
'
se
exercitan
en
endurece^^^^^’
T
continuos,
que
es,
^^taneo
cerrándose
los
minlmos
sas
en
tnj
^
resultan
las
partes
callo-
^
vasculoso
y
membra-
dT]n<,%
observa
en
los
pies
y
tan
r
y
los
fluidos
P^rte
choques,
disipada
intn'^^-fquedan
mas
cra-
y
trnn
k
lormandose
vari-
Ws
sif^
1-^
^^'^ora
en
^cres,
tienen
^odo
y
como
turba-
^prcbro,ydeaquilasvi-
‘‘^^^mtiid
tan
propia
de
es¬
tos
yo
fd
tos
enfermos
como
el
desorden
en
respectivo
al
raciocinio
y
demas
op^
raciones
del
Alma.
Que
esta
cion
sea
alkalino
surfurea,
lo
ca
el
principio
bilioso
y
adivo
domina
en
la
sangre
de
estos
y
el
incendio
que
explican
estos
íermos,
pues
jamas
se
qiiexan
de
^
rigido
y
trio
de
la
Atmosfera,
m
puestos
desnudos
á
ella,
se
tocan
^
carnes
frías.
-
y.
También
se
colige,
que
callosidades
de
sus
solidos
y
espe^'j^
de
los
líquidos,
que
se
hallan
en
^
Cerebros
de
los
maníacos
no
causa
primordial
de
su
padecetí^^^^j
no
termino,
resulta
óetedode^^,]
circulación
violentísima,
que
j
el
tiempo
motivó
estos
productos
se
observan
al
fin
de
su
padecer
disecciones
porque
no
es
de
^
queá
un
hümbresano,quandopo^
j/
pasión
de
animo,
sobreviene
im*
Uolt\^‘J«^lp
™
t
oselepuso^<
91
ca-
y
sus
moTy
neorfrf“"’P
■
•
■
8
™
'
vidos
cnh
’
sinoquemo-
'
™
p
e(:un?a
*
pasión
los
líquidos
vasos
sre
r''"'!)”","'"®"®’
aaiií^u
’
^
toda
la
economía
Almarccivc
^cierta^id*^^
desorden,
que
no
una
i
comoque
^^uadi
y
secreción
desor-
para
el
¡!^
g^íindula,
donde
se
se-
^srados
V?^
^^Usacíon!
comunican
las
V
h'
trastorno
perma-
^
discernir
Alma,
es
inf
P^'udencia,
como
que
f
=1
mechr'^*
y
^^^
'Uianú
de
esta
acción
en
diíicil
po-
^Jtan
líquidos
que
tran-
Y
^
canales
tan
sutiles,
in-
scnsi
les,
de
aquí
proviene
G
la
98
.
la
difícil
restitución
de
estos
pacie^^'
tes
lográndose
rara
vez
con
pcrí^^'
cion:
y
los
tocados
una
vez
de
cff
i
enfermedad,
aunque
sanen
con
fad^^'
dad,
recaen
en
ella,y
entonces
se
1^^
ce
mas
resistente
á
los
auxilios
dicos.
8.
Despucs
pasa
el
A.
á
la
scgij^
,
da
parte
de
su
memoria,
en
la
!
tenta
proporcionar
el
remedio
p‘^
j;
su
curación,
en
la
que
nota
en
^
^
Prácticos
la
misma
variedad
que
presó
en
las
causas:
Hypocratcs
y
con
los
que
le
antecedieron,
les
denaba
desde
luego
á
los
maníacoí^^
Helleboro,
para
evaquar
por
y
vientre
aquella
bilis
atra
rcdiii^^^
te,
que
el
contemplaba
en
sus
bros,
causa
cfíciente.de
su
pade^
jj
pero
vista
la
poca
seguridad
administración
de
este
vccctal,
(a)-Lib,
de
insom.
v.
75,et
epist*
i
ilota
Geofmí
/
\
daba
^
''''
con
que
el
Principe
lo
imitación
emc-
Por
entienden,
que
vcscM
°
evacuaba,
usaba
aquel
dichia
Maestro
de
la
Me-
tud
ni!>
^^^crcr
entendiese
en
él
vir-
to
especifica
para
dicho
afec-
^
su
^^i’ma
Alien
(b)
y
tal
vez
rem
*
Sydenham
(c)
man
evacuantes.
Otros
esti-
^^i'os
el
sangrías,
^enfem
P?^'
i^ieion,
como
^^'‘‘iníaro
w
dio
á
un
Rustico
"‘
■
''¡''ó,
y
salló
ín‘
‘1"=
'i^iico
Ln
*
^^*'**ii‘'ioicnte
otros
por
las
°
’'®='>'ren
á
la
sumersión
*
B
-as,
o
del
Mar,
como
quie-
re
L^l
Syiiop'’^;P-
m.a.S.
P''oce^r‘'"-
P-‘«í-
Obs.'8'""8-P.a5,,ctp.4o.ct,5.
*
P^S»
3
^
3
,
TOO
re
Boeraave,
(a)
ó
comunes
como
citado
Wanswieten,
que
no
por
precisa
circunstancia
la
de
Alaestro,
sino,
en
que
sea
en
qu^*<
quiera
agua,
como
la
pradicaü^
famoso
Robertson,
que
con
este
;
todo
curó
á
muchos
como
testí^^^
Baglivi.
(b)
,
^
9.
Algunos
se
valen
de
parti^;^
lares
remedios
ordenados
según
la
tención
que
se
proponen,
entre
ott
se
encomienda
por
el
citado
wieten
la
mixtura,
que
Alaximib^'j^
Locha*
Aícdico
deVicna
usaba
Y
^
trae
en
su
opúsculo
praélico
(c)
de
con
repetidos
hechos
compt*^*^!^
su
eficacia,
la
que
atribuye
no
}
0
‘
al
alcantor,
que
entra
en
su
coi^P
.
caní^‘
sicion;
por
lo
que
la
llama
(a)
§.
1113.
Aphor.
(b)
Cnp,
de
pag.^oíí.
Cap.3.
de
mama
edit.Viciincns.
a'’
di
c*
/
^
vehicula,
que
es
el
vi-
esf^
f’
y
por
no
ser
común
ratado^
pone
literal
el
A.
que
^
tómese
de
Alcanfor
media
Azúcar
de
Canarias,
y
Cosa
Arábiga
de
cada
en
^fíigma,
todo
bien
molido
día
Vidrio,
auadaselc
me-
sek
vinagre
caliente,
y
agua
de
flor
de
sabuco,
ve>
de
amapolas,
alguna
treinfT
A.
á
esta
mixtura
Láudano
liquido
de
m
se
necesitaba
cal-
con
^íceel
A.
fue
‘^'‘aníip*^,
curación
de
los
^cl
1.
de
mañana
y
después
dexando
por
tiempo
los
i-^^^cliaradas
cada
ora
‘dgunos
dice
nece-
en
Sil
I
l‘^qucxa
decstcPrncti-
citada
obra
sobre
el
poco
uso
de
la
sangría
de
las
venas
dél
cugU^^^Í
con
la
que
dice
experimentó
alivio
después
de
las
de
el
pie,
y
el
de
este
discurso
en
lugar
de
aq^
e
el
pie,
y
el
lugar
de
aq^^^
lia
después
de
hechas
las
demas
quaciones
de
pie,
ó
brazo,
á
porción
de
la
robustez,
advierte,
^
mui
Util
la
evacuación
de
sangre
sanguijuelas
puestas
sobre
toda
la
^.
tura
coronal,
como
disposición
P
administrar
mejor
su
propuesto
dio
de
los
baños
frios.
jo
10.
Para
establecer
el
método
de
aplicarlos,
supone
d
^
quente
uso
que
hacía
de
ellos
1^
^^5,
tiguedad,
ya
fríos,
ó
ya
calie^^j^.
principalmente
los
Egypdos
Y
^
manos,
y
casi
todos
los
oricntal^^^jjj,
principio
por
necesidad
de
rcírip^j^o
y
después
por
recreo
y
delicia,
refiere
Plinio
(a)
de
autoridad
f
t
*
Séneca,
y
Marcial.
No
mc<
a
Medicina
conocio
siempre
su
g
para
curar
muchas
dolencias
icando
los
particulares,
ya
á
la
ca-
^^za,
pieg
^
y
piernas,
ó
de
medio
y
ya
generales
al
todo
con
q‘
^
.^2
temples
según
el
fin
para
otr
unas,vezes
calientes,
Ce
el
y
otras;
los
que
di¬
rá
h
Utiles
y
eficaces
pa-
por*
hallan
encomendados
coin
en
varias
dolencias
V
enT]
^^^uiores
de
las
articulaciones,
^entí
mismas,
(a)
igual-
^essf'ñ
enlasconvulsio-
tetanicosjó^
^Qi'ram
^
los
Cólicos
ordena
se
tfe
(r\
^
agua
fría
sobre
el
vien-
?vc;
no
menos
los
disponía
Celso
(d)
104
en
muchos
casos,
Sinibaldo
(a)
ba
el
agua
fría
en
las
Paridas,
y
xam
(b)
en
las
toses
convulsivas^
>
reumatismos:
en
las
calenturas
lenp^
Tisot;
(c)
y
el
A,
alega
casos
logrados
en
su
praclica
.con
la
fria
aplicada
en
dolores
de
varias
partes,
pero
en
los
maiiííij'^
asegura
son
los
baños
fríos
g^ncral^^
particulares
en
la
cabeza,
mas
que
los
naturales
y
templados.
II.
Para
demostrar
esto
se
de
la
razón,
autoridad,
y
e.xper^^^^
cía..
La
primera
prueba
la
las
causas
y
mechanismo
con
lleva
insinuado
se
produce
esta
en
medad,
pues
una
exaltación
bíl^^j¿
acre,
y
un
niovim'ento
excesiva
.
los
líquidos
en
el
Cerebro,
no
(a)
Animadvers,
vigésima,
(b)
I.
ib.
de
aa
rc.
p.ni.
loj,
(c)
De
Onanismo.
j
que
la
intro-
V
íTauchas
partes
humedas,
aoii
todo,
que
templen
nior^
^
disposición
alkalina
de
los
lia¬
se
^
^S^^^^oientc
con
las
mismas
cinir-^
rigidez,
que
han
ad-
estim
^
solidos
con
el
continuo
alo
de
dichas
particulas
acres,
1
Consigue
famosamente
con
tro-i
g-nerales
de
agua
íria
in-
el
particulas
por
todo
W^idos,
llevadas
al
Cerebro:
dirá
,!
^^^*^ride
después
de
la
meto-
enfermo,
cuyas
y
la
m
regular
competen
tesy
^^da
ciuísa
provenir
de
la
exprc-
ridad*
prueba
de
auto-
A.
d^^^'obora
el
pensamiento
del
que
los
Prácticos,
^ermedfr!^’
iT
siempre
en
cstacn-
‘
d
el
baño
particular
de
acrua
tía
ro6
fría
en
la
cabeza,
como
nota
el
cí^/j
do
Celso
(a)
y
los
generales
de
la
ma,
los
recomienda
Wanswietcn(?
confirmándolo
con
el
caso
de
un
zo,
que
de
una
manía
repetida
curado
con
ellos,
y
tan
trios,
qn®
'
la
arrojaban
con
fuerza
de
nieve
^
bre
la
cabeza;
lo
mismo
asegura
tin
Chisi.
(c)
Sauvages
(d)
qniG^^.*
*
-
den
dos
baiíos
al
dia
de
este
ternp*
la
Academia
de
las
Ciencias
(c)
casos
que
autorizan
esto:
Mr.
,
me,
(f)
dice,
curó
una
maníaca
da
con
un
baño
íVio
de
ocho
1^^.,
al
dia,
no
cesando
al
mismo
tiO^
de
ponerle
sobre
la
cabeza
paño
5
j|^.
(a)
Lib.
3.
cap.
»8.
(b)
Coment.
aphor.
Bocr.
§.
(c)
Cart.
medie,
pag.
27.
(d)
Nosül.
mct.
t,
a.
pag.
a6ó»
(c)
Aon.
1734.
pag,
56.
(J^j
T.
des
vapeuls,
t,
1.
pag.
*
39
*
•
a.
•
107
se^c^
En
esta
Ciudad
j
í'^aníaco
condecorado
con
hür
S^í^erales
trios
de
machas
tos^^
acertadamente
dispues-
miembro
de
esta
su
n
^^*^“^amente
el
A.
con
ííion
P^'^'^ica
confirma
la
opi-
í
qvie
propone
con
tres
casos,
de^
logrados
en
esta
Ciudad
curadas
con
los
insinuados
^^^^^ales
de
agua
fria.
(jg
J*
.
^1
primero
fue
en
una
miiger
la
Qu
supresión
loquial,
se
P^’‘a'^icadQs
quantos
remedios
da
para
este
afefto,
fue
baha-
experim?
v
¡
9
’
V
primero
l^astai
continuando
este
quinze,
en
que
se
halló
per¬
lado
restituida
á
su
natural
es-
de
p
segundo
fué
en
un
sujeto
^ind^fi
Comerciante
en
esta
y
^
^
licores,
■
"^^^^^^^curridoclA.cncon-
sulta
r
loS
..
sulta
con
el
Medico
de
su
asisten^.^
votó
dicho
baños,
a
que
no
coH'
cendio
el
primero;
pero
sí,
á
acostase
el
enfermo
sobre
una
hada
de
cuero
llena
de
agua
fría?
novándola
luego-,
que
se
calenbJ^^^
hizose
asi,
y
la
primera
noche
mió,vy
siguió
serenándose,
hasta
los
seis
dias
sin
otro
auxilio
se
pero.
El
tercero
fue
en
un
jóven^.
^
á
30
años,
de
temperamento
■
lioso
melancólico,
y
parece,
qoe
E
la
causa
de
su
manía
alguna
p*"*-^
amorosa,
en
esta
inteligencia
disp^jj
el
A.
sangría,
y
después
los
bant^^^p
agua
fria,
que
hizo
cumpliese
gunos
hasta
tres
horas,
y
fue
ni^l
tan
eficaz,
que
á
los
siete
todo
restituido
á
su
cabal
juicio-
¡^j
■
na^.,
tos
hechos
confirman,
que
manía
por
causa
acre,
y
biliosa
de
los
humores,
y
el
busto,
sin
duda
será
eficaz
su
ap
,
Clon
pues
es
innegable,
que
á
todos
os
maníacos
modifican,
y
templan
es
baños;
y
aunque
radicalmente
no
queden
curados,
á
lo
menos
tienen
^igunos
alivios,
y
si
repite
perio^
jcalmente
como
sucede
en
mii-
os
con
los
baños,
son
los
interva¬
los
mas
dilatados,
y
no
duran
tanto
s
accesiones,
y
proceden
con
menos
luror
y
violencia.
MIER-
lio
MIERCOLES
23,
Diserta
c
ioK
de
Cirxjjia^
SOBRE
EL
HYDROCELE,
SU
radical
curación.
POR
D.
BARTOLOME
CALEÍ^'’
Socio
de
Numero,
y
FiscAí'
DE
LA
Sociedad.
I.
Oí
dcbil
sexo
por
las
que
lo
distinguen,
padcc^^^
finitas
enfermedades,
dixo
Dcmocrito,
(a)
el
opuesto
sufre
pocas
en
las
mismas,
que
racfcrizan
diverso,
y
por
esto
1^
peculiares
varias,
qual
es
la
que
se
ta
en
este
discurso,
á
saber,
1*1
(a}
Episté
23.
ad
Hippoc.
p.
ni.
4^*
III
^
^quosa,
que
el
Griego
llama
Hy-
part’
qiie
dice
el
A.
es
aquella
Hydropesia,
que
compre-
dJVi
como
la
otra
llama-
L^y'-^^ocephalo
la
Cabeza,
la
del
can
demas
de
otras
partes:
la
es
io^
1
primera,
que
trata
el
A.
^
hydropesias
imi-
fases,
la
efusión
de
las
lin-
entre
las
túnicas,
quecom'
ducid^
escroto,
ó
su
cavidad,
pro-
obstr
^
?^‘8ip^'riamente
por
infarto,
Quo
resudación
de
los
vasos
luTtar"
'‘‘5"''*°*’
y
caujj.
y
^ris
membranas,
ó
se
bnfa«i
descenso
de
estas
mismas
fuera
del
circulo
en
como
se
nota
quando
es
^
^
de
la
anasarca,
ó
Ascitis.
P^r
\ry
^
primer
modo,
se
observa
f
Bwndo
m’T
y
del
*“5
hvd^^-
'^’
”
produccen
picos
adultos;
para
la
prime--
■
ra,
ra,
no
es
el
menor
motivo
la
fi^^;
compresión
de
las
faxas,
con
que
prudentemente
ligan
las
Madres
tiernos
hijos;
igualmente
en
aqu^
edad
las
repetidas
toses,
ó
llantos
uj.
tes,
pues
comprimidos
los
musca*
del
vientre
con
el
Ímpetu
de
estas
ciones,
resulta
una
violencia
dimento
de
los
delicados
liufot‘^^|/
del
escroto,
que
hace
romper
suS
^
nicas,
arrojando
fuera
lo
conten*
,
idí-
En
los
Adultos,
los
golpes.
cal'
y
esfuerzos
extraordinarios
disp^^^^
á
esta
enfermedad,
ó
quando
mímica
por
la
túnica
adiposa
afluxo
de
sueros,
que
extravasé*
^
en
el
vientre,
no
pueden
j
circulo,
gravitan,
y
rompen
cas;
causando
otra
particular
hy
pesia
sintomática
en
dichas
part^^^^iií
locándose
aquellos
líquidos
diversas
membranas,
y
según
su
situacionsc
distingue
la
Q
^
y
varía
su
conocimiento,
lo
8
^^*^
momento
eri
esta
enfei-
por
los
graves
yerros,
que
se
íunL^^\
curación,quando
se
con-
tuan
'^^^^^^cro
lugar,
en
que
se
si-
toron
¿S^as:
buen
testigo
es
de
esto
tro
quien
vioá
un
dies-
Vnr^^
enormemente
cqui-
operad
tendid
abrió
un
Sarcocclc
en-
A.
har^
hydrocele;
por
esto
el
tomic/ri^^'^^
puntual
descripción
ana-
se
partes,
que
por
sabi-
<lad
consultando
la
breve-
‘‘
■
•
■
'e»
toa
diversas
señales,
que
'^ion
d¡i
h
la
distinta
situa-
4
este
^
a"'"'
«da
hydrocele,
y
®ipOco^°‘^°r°í?
PU'^da
confundir
experto
Profesor.
formase
el
hydrocele
ó
her-
^
nia
Citu*
Y^*
—————
a'v'
-t-
«‘iic.
de
V4s^,
Madrid
,^
5
0
,
nía
aquosa
éntrelos
comunes
teguine"
tos
del
escroto,
y
la
primera
membr»
na
propia
de
los
testes,
llamada
tos,
y
entonces
adquiere
el
escro^
un
volumen
disforme,
á
vezes
se^
tentacomo
la
cabeza
de
un
homP'^j
perciviéndose
bien
el
humor
en
^
Situación,
y
esta
especie
es
por
lo
mun
sintoma
de
universal
hydrope*
quedando
casi
siempre
sin
dañocl
cU
po
de
los
testículos,
presentando
figura
una
vegiga
llena
de
agua,
J
^
mas
vezes
se
transparenta_
en
est»
tumor:
bien
que
no
es
señal
tibie,
no
siendo
el
liquido
conten
ficmnre
pelúcido
y
claro,sino
op»
^
fusco,
ó
turbio
tal
vez:tambicnse
^^
jaman
los
sueros
entre
las
dos
n
branas
del
Partos,
como
nota
*
j
low,
(a)
y
entonces
es
inclolen%
de
una
magnitud
excesiva;
por
lo
(a)TiaU.
du
vis
vcnt.
ii,
493.
11
^
siielen
llamarla
Anasarca
del
Escro-
entr
igualffíente
el
Hydrocele
culos
vaginal,
y
los
mus-
ásteres,
y
entonces
forma
de
la
Cutis
no
pier-
denf
como
en
las
prece-
el
n
^
descubrirse
en
media
9
u
e
dolorosa,
^eced
se
forma
en
los
sitios
an¬
del
y
por
resultas
conor^^*-^^^’
y
tendido
el
enfermo,
se
anillo^el
tumor
azia
los
vanj./
abdomen,
y
quando
se
Ic-
hinchazón
azia
lo
infe-
gles
^harp,
famoso
In-
ter
fkN
'^^answieten,(a)
Heis-
^ívdrr.
^^^^cre
que
esta
especie
de
Uq
^
suceda
en
Ascitico
algu-
padecido
el
Entero-
P
ro
el
A.
de
este
discurso
dice,
_
que
que
la
observó
en-iiil
Eclesíastíco
esta
circunstancia.
4.
Alguna
vez
se
halla
el
del
Hydrocele
contenido
entre
túnicas
vaginal
y
albugínea,
y
en
te
caso,
se
siente
el
tumor
al
profundo,
algo
resistente,
redondo?)
describe
en
su
centro
el
mismo
tcst^
culo,
el
liquido
contenido
está
claro,
y
comprimido,
no
cede,
ni
ría
su
figura,
aunque
mude
de
situ^^
cion
el
enfermo,
y
nota,
que
su
ca^'
sa
suele
ser
la
falta
de
absorción
sus
vasos
bibulos,
de
aquel
vapp^J
que
exhalan
los
mínimos
de
la
tun^^^
vacinal,
y
condensándose
en
la
cap?^
ciclad,
que
forma
esta,
y
la
albu^^,
nea,
se
hace
aquel
deposito
no
obstante
advierte
el
A.
que
^
principios
de
la
formación
del
drocelc
,
no
será
difícil
al
Cirujano
notar
estas
difercnc^^^
por
el
tac1:ü,
vista,
y
prollxa
»
II7
Clon
del
enfermo,
siendo
llamado
dcs-
_
^ego;
pero
si
es
antigua,
y
la
tu-
orosidad
se
há
hecho
general,
de
sW
confundan
todos
los
tino^‘
^^l^^dos,
será
mui
arduo
dis-
situ
jjsf
sino
es
aun
conocer
de
1
Hernia,
como
distinta
esto
es,
la
intestinal,
car¬
ta
a’
mucho
mas
si
es-
tan
c
^
^
^‘S^^nos
signos,
que
deno¬
el
distinta,
de
este
modo:
forma
un
tumor
mas
ó
primaltadlo
en
su
ta
pelúcido,
y
pues-
quQ
1
la
parte
opuesta
del
doleos
se
transparenta,
es
in-
siendo
suma
la
dis-
perón
tegumentos
comunes,
^onteiv^^
‘iiovimicnto
del
liquido
eono?^Ejitcroccle
ó
intestinal
e
en
el
ingente
dolor,
vómi¬
tos.
ii8
tüs
hasta
estercorosos,
retención
orina
y
vientre,
su
hinchazón
es
mn/
dura,
y
viene
formada
desde
los
líos
del
abdomen,
le
acompañan
bien
mido,
y
dolores
en
el
vienrrcí
í
últimamente
á
la
introducción
dcb^
i
testino,
que
cayo
al
escroto,
paresen
en
el
instante
todos
estos
si'l
tomas:
la
carnosa,
ó
sarcocele
se
coH
ce
en
la
resistencia
al
ta<
5
lo
del
tun^^,^’
su
dureza,
ningún
movimiento
de
contenido,
dolores
lancinantes,
^
de
transparencia,
y
mucha
lentitud
su
progreso,
y
¡amas
es
produ<
5
te>
progreso,
y
/«mao
,
alguna
de
las
hydropesias
generé
La
Ventosa,
ó
Pneomatocele
que
algunos
dudan
de
su
existcnei^j^
lo
menos
sola,
sin
ser
resulta
cred;
enterocele,
podrá
sin
embargo
se
posible,yentoncessu
levedad,y
tocádo
el
escroto
dá
algún
y
el
poco
dolor,
podrán
descu
existencia,
ííT
.
Todos
estos
signos
se
conoce-
bien,
quando
cada
una
de
estas
species
estuviere
sola,
pero
quando
oinplicadas
forman
dos,
una
hernia
y
roenterocele,
esto
es,
formando
su
ontenido
parte
de
aguas,
y
parte
de
^^?^^^P^ol3psion
del
intestino,
ó
una
y
rosarcocele,
esto
es,
que
compre-
des
^
f
^
linfas,
sino
schirrosidar
^orarto,
ó
excrescencia
carnosa,
inevitable-
otro^^^
ootarán
signos
de
uno
y
pr«k
^^*^^?oído,
siendo
no
pequeho
der
facultativo
para
proce-
curación;
pero
esto
es
de
ne-
mpH;
’
p3S3r
á
disponer
re-
ca^r.
P3^^tlcularmente
si
llega
el
?Per3cion,
tomar
una
pun-
pdocipio
de
la
enfer-
^oal
T
conocimiento
de
pues
^
contenidos
fue
primero,
radicación:
notar,
que
síntomas,
por
mas
nota-
120
notables,
exígan
mas
pronto
socotfP*
y
entonces
se
administraran
aqiieU»^
remedios
que
puedan
evacuar,
ó
tirparel
con
tenido,
que
mas
inste,
que
perjudique
la
expulsión
de
¡
opuesto,
ni
pasar
á
la
operación,
gran
reflexa;
y
atenta
circunspeccio*^^’
pues
en
estos
casos,
es
en
los
qv^^
han
executado
yerros
de
mucha
sideración.
.
6
.
Sentados
estos
fiindameiy^^
pasa
el
A.
á
establecer
la
curacijj
del
hydrocele,
considerándolo
versos
sujetos
y
estados,
pues
aca^'^
en
párvulos
por
lo
común,
y
no
vez
en
adultos,
y
merece
diversa
cion
y
remedios
al
principio
,
^
quandp
está
radicado
de
tiempo^^^,
sidcrable;
en
el
primer
caso,
si
riamente
se
cuso
en
el
escroto,
^
re,
supuesta
la
Dieta
‘Arreglada
y
medios,
ya
evacuantes,
ya
¡eos
dispuestos
por
la
parte
se
Inténtela
resolución
de
lo
extra¬
vasado
,
parji
lo
que,
ordena
el
va-
PPr
de
succino,
almaciga,
ó
nuez
de
specia
quemada,
fomentaciones
del
^^címiento
de
anis,y
rosa
castellana
vino,
á
que
pueden
añadirse
unas
Botas
de
aguardiente,
y
no
consi-
b^iendose
con
esto,
dice,
experimen-
d^
’
aplicar
la
Cataplasma
/
^^nsitano,
compuesta
de
un
puíia-
o
de
caracoles,
otro
de
frutillas,
nayas
de
Laurel
mojado
junto,
lendo
después
un
poco
de
azu-
1
^^
polvorizado,humedecido
todo
con
^
cantidad
competente
de
la
segun-
de
íimocaprino,
coin
aconseja
á
este
cfcvílü
la
Sal
decrepitada,
y
cabezales
mo-
añadia
^S«a
segunda
de
Cal
^o
iin
poco
de
Sal
Ammoniaco.
el
QJ.J.
'considerado
el
Hydrocele
en
o
estado,
quando
c-'ta
ya
mui
radicado
,
y
cuya
'magnitud
sup^^
la
tolerancia
del
enfermo,,
ó
es
diiv^o,
y
síntoma
del
Ascitis,
sarca,
entonces
no
debe
esperarse,
dilatado
y
difícil
de
la
resolución^
necesario
tomar
otros
recursos:
ninS,
no
le
parece
mas
fácil,
pronto»
oportuno,
que
la
evacuación
contenido
por
la
operación,
ó
.
ccntcsis.
Ya
se
hace
cargo
el
A-
por
este
medio
no
se
consigue
>
dical,
y
perfeda
curación,
pues
es
un
medio
paliativo,
que
desahO:?^^^
•el
enfermo
pero
igualmente
oono^.^
•que
no
podríi
e)(ecutarse
aquella»
,
que,
evacuado
lo
contenido,
ser
mas
eficaces
los
medios
de
guirla:
asi
mismo
entiende,
qne
mas
se
logrará
en
la
Hydrocele
niatica,
si
subsiste
la
liydropesia
5
^
versal,
de
quien
es
producto,
¿i
debe
ponerse
la
mayor
confían^^^jo
xsta
curación
en
la
deaquclla,
n
'A
>
será
tan
pronta
su
repetición,
,
^^^sndicndo
prontamente
los
sueros
j
^
escroto,
hallándolo
inferior^
y
esociipadQ^
que
se
burlará
de
la
mas
diligencia
del
Cirujano;
bien
aun
en
esta
se
consigue
con
la
peracion,
que
tenga
el
enfermo
en
^
padecer
el
notable
alivio
de
poder
escansar,
andando,
y
acostándose
eon
libertad,
disponiendo
á
que
ten-
g3
mejor
éxito
lo
demas
de
su
cura-
ioti,y
quÍ2a
sane,
lo
que
es
tánfiin-
Ravio
y
Erndelio
(a)
ja-
.
^
pUí^icaron
otra
curación,
y
el
,
^
o
Sharp
la
prefiere
á
la
radical
trata
al
fin.
cioi'
pues
todas
las
precau-
,
procede
á
exponer
Q
t
praílicar
la
Paracentesis
^
a
hernia
y
se
reduce
á
compri-
^
^
8i.
notas
á
la
de
Butzei-
sob.
Hydioc,
mir
con
una
faja
dedos
dedos
deancí^|
todo
el
escroto
teniendo
sus
puntas
^
mismo
enfermo,
para
que
teniendo
suspensa
no
le
moleste,
y
puesta
luz
á
la
parte
opuesta
del
operant^^^
fin
de
inspeccionar
bien
el
sitio
d<í
■
puntura
para
evitar
no
se
hiera
el
ticulo,
cordon
esperma
tico,
vaso
■
noso
ó
arterioso,
que
haría
pclig^'^'j
la
operación,
y
con
un
Trocar
o
delgado
que
el
coman
parala
hyd‘^^
pesia
ascitica,
penetrará
por
la
baja
y
anterior
el
tumor
hasta
pon
la
aguja
adonde
se
halla
contenido,
se
saca
esta
con
por
ha
verse
untado
antes
la
con
azei^e
de
almendras
dulces,
í
xandoesta
iutipducida,
sale
todo
lo
contenido,
y
luego
que
no
salir
mas
licor
se
quita,
é
tamentc
corrugándose
los
teg^^*^^^^
tos
comunes
se
cierra
por
si
la
P^^
pí
ha
herida,
quedando
el
cntcrni^^^,^5
12
?
dn!
de
salir
S
sus
nego-«
P^ies
estoTn^""^
permitir,
r
csco
lo
dispone
a
una
pronta
re-
si
mismo
deposito,
y
mas
Para
precisos
corroborantes
aquellf^
^
solidos
de
S
por
lo
que
se
debe
ellos
al
íílgunos
dias,
usando
en
el
escr
suspenda
todo
eos
se^
^P^m
que
los
vasos
linfati-
^‘'leion
á
una
como
cicatri-
de
este
^
T
^
contenido
^^u*acio'n
^iguna
vez
se
hará
esta
pero
sino
paliativa,
radical;
antes
por
el
cou-
^"^'^edarí
^^P^^pduce
la
misma
en-
tieup
'
^
®
vezes»
,
P^
*8**^
repetir
la
misma
ope^
cllq
salen
ya
las
aguas
^^rbias
'
^
olor,
sino
obscuras,
^^^tonccs^
^^'^8uinolcntas,y
fetorosas,
con
íiindamento
se
debe
te¬
mer
120
iner
íá
comipclon
de
los
testes,
y
gangrenisiTío;
por
loque
el
A.
Gonf^^^
me
con
los
mas
Pradicos
aconseja
^
intente
la
curación
radical
óperfe‘^j’'
9.
Esta
no
se
limita
á
extrahef
\o
contenido
en
el
Hydrocele,
sino
T
pasa
a
kJti
.
cion.
Para
esto
no
hallan
los
impedir
reproi
M'
otro
medio
que
intentar'
la
sup;
la
unió”:
cion,
por
la
que
se
consigné
iu
^5
ó
conglutinación
de
las
membr^^l^j
entre
si,
y
con
el
mismo
cuerpo
de
testes,
en
conformidad
que
se
cie^^
el
paso
á
los
líquidos
que
induy
Para
este
fin
son
varios
los
medios»
que
se
valen
los
Profesoresrhasta
se
numeran
porButzero,
primero?
^
andor.
Cáusticos^ó
corrosivos,
scgun^u
Sedales,
tercero
por
incisión,
ó
con
el
escalpél;
quarto
elRuisch^
y
el
quinto,
y
ultimo
el
cmpynco
de
la
castración:
de
estos
métodos
tiene
sus
^
^
su
favor
razones
y
expe¬
no
acreditan;
por
lo
que
«lificar
la
no
dp
i.’"‘
"'^'
■
‘os
preferencia
de
alan¬
do
á
á
los
demas,
dexan^
se
mas
fer
que
|p
^
®
praíflca,
seinclina
al
ñieiioc
'^3s
seguro,
sencillo
ó
ba
Wrt*
y
es
el
que
pradica-
teñirá
Cauterio
po-
*^asu
implicado
á
el
tumor
íor-
^üan
levantada,
se
eva-
^^nasp
serosidades
contenidas,
separa
Prenden,?
^.P^^Pp^^lon
que
se
des^
obraq
Hq
k
insigne
Praclicosque
di-
pra
perjuicios
con
P^a'-WPeroelA.de
esta
Di-
scrtacion
asegura,
haver
curacío
ríos
sin
recaída
con
solo
la
operacií^n
haviendo
tenido
gran
cuidado
^
observar
después
las
precauciones
f
lleva
notadas.
ARTICULO
TERCERO.
Mes
de
Marzo.
JUEYES
lo.
Disertación
de
CirujiA*
SOBRE
LOS
SIGNOS,;
distinguen
las
Parótidas
las^Sintornaticas,
y
método»
ciírar
unas
y
otras.
DOTí
JUAN
DE
HERRÍ^'
Socio
Cirujano
dé
NuME^
'
A
I.
X
T
O
es
menos
difícil
te
de
curar
el
conoció
j;
tos
de
las
causas,
y)i
ra
enfermedades
aun
pa*
Peftn
misma
entre
si,
res-;
que
accidentales
diferencias,
lo
acier-
seria
curaciones:
y
no
tasohm
quando
se
tra-.
Has
V
indispocisiones
Ínter-
1^‘eaun
.
1
la
sillín?
"
externas
quedan
por
Eables^n^
^
irrefra-
lian
n^f
existencia,
se
ha-
indi
dificultades
en
conocer
B^^lrla
b¡
^^tnraleza,
para
distin-
^^^teresm?^
entre
si,
y
siendo
esto
tan
^'^l^entaoy
ef
/
Cirujia
1.^*.
I>isertacion
sus
dif^
Signos,
que
distingan
diferencias
una
de
las
enferme-
y
Li
1
dichos
caraéleres:
el
sif.;
parótidas,
tumores
que
Na
ocupan
que
es
la
par-
'‘‘PwtenordclaOrVsedLt
*
asi,
-isifpucs
las
glándulas
numerosas,
as»,
—
J5---
'
'
■
allí
se
sitúan,
las
denominan
pafo^^
das
los
Anatómicos,
para
csto^
oc^
pa
el
A.la
primera
parte
de
su
dicu^^'^J
en
describir
estas
señales,
y
la
segu‘^^^
en
exponer
el
método
que
bá
vado
mas
útil
y
feliz
para
curarlas
^
gnn.
sus,
propias
observaciones.
^
2
.,
Es
pues
la
parótida
un
causado
por
la
naturaleza
con
ó
sin
ella
en
el
expresado
sitio,
do
no
la
trae,
es
esencial,
y
nc>
lcP
^^
cede
otra
enfermedad,
siendo
benigna
sin
peligro
de
los
que
la
cen,
algunas
vezes
correh
cpidcH^^^^
mente,
como
las
observó
(a)
en
la
Isla
de
Thaso,
y
se
por
la
primavera
en
los
Párvulos
lo
común,
Y
las
llama
nuestro
a
Paperas.
Éstos
tumores
son
indolentes,
que
casi
no
alteran
blení
ni
Impiden
considera¬
res
y
meríosel
tragar,
^el
.
sufragios
algunos
linfas
las
fraim;
su
salida
por
la
HiIITT^
‘"^^ensible
diminuta,
y
cuestas
glandu-
do
eM
""
tcxi-^
^llas
f
P'^^cril,
se
acopian
cu
^ente
esta
elevación
inno-
naturaleza
con
el
del
?-
íicelerado
movimien*í
pele
estación
las
ex-
^recC,i
evacuación,
ó
vuelve
>'>»slle'f
“""'f
respeaivos
vasos,
^ns
usos
^
P*''
destina
la
misma
iuviíf^’
P^r
esto,
se
observan
en
de
lluvias,
6
^^'•nuedoe
bigares
pantanosos
y
^‘Mes
impiden
los
insen-
clrcu!
71
.^^
cutis,
y
en
cii-
staneus,
aim
en
adultos»
so-
sobrevienen,
pero
sin
mas
resultas
la
molesta
de
su
hinchazón,
hasta
q‘*
se
disipan
por
si
mismas,
y
asi
fiierí^^^
las
citadas
por
Hypocrates,
en
epidemias.
.
<».
La
parótida
con
fiebre
coir*^
sintomática,
es
efedo
del
humor
produce
esta,
y
siendo
segunda
f
fermedad
siempre
es
molesta
al
te,y
difícil
su
e^ítirpacion,
anadiéis,
cuidados
al
Medico
por
lo
proU^?
su
complicacion.Di
videnseen
Criti^
su
complicación.J^iviaensccii
vjti-
y
sintomáticas.
Las
primeras
son^^
que
vienen
pasado
el
aumentodel^
bre
al
fin
de
su
estado,
quando
1^
turaíeza,no
pudiendo
por
otras
evacuar
el
humor
por
ser
craso,
^
y
proporcionado
al
cribo
cutancí^y
demasiado
tenue
para
expelerlo
r.;-
el
canal
intestinal,
lo
deponen
en'
CI
..7—
r-
chas
glándulas,
y
entonces
apy^^
un
tumor,
ó
parótida,
mas
o
n
grande,
según
la
cantidad
de
motivóla
fiebre,
es
poco
dolo-
rosa,
y
acaeseporlo
regular
en
fiebres
o
tuertes,
linfáticas,’en
sujetos
de
fi-
laxa,
y
succolentüs,
quando
no
.
l^^^^^^dido
otra
evacuación
sen-
\
y
por
esto
á
su
presencia
se
ali-
sin
duda
el
enfermo,
como
la
fie-
y
sin
tomas,
que
la
acompañaban,
4
*
Esta
clase
de
parótida
no
debe
tan
pequeña,
que
no
comprehen-
p
r
que
es
preciso,
para
que
la
ermedad
haga
su
perfeda
Crisis,
lo
mn^
^o^ocerá
en
el
alivio
del
enfer-
bre'
Se
’
tu
los
sintomas
que
Ja
companan
U
pj
’
Crisis
perfcifta,
ni
contiene
todo
el
humor,
enfermedad.
Ni
tam-
rjue
'^“^^^tiuella
ser
tan
corpulenta,
<2;e3^^tipeñando
toda
lagarg.anta,
fau-
no
ó
sofoque
al
sujeto,
ó
■
en
1
^
^^turaleza
regular,
y
ven-
^
supuración
todo
el
quanto
con-
*3-r
X.
,
U
contenido,
lo
que
se
advertirá
en
enorme
hinchazón
de
cuello
y
impidiéndole,
el
habla,
y
el
tragar
^
enfermo,
que
se
mantiene
soporad
’
y
el
tumor
se
manifiesta
duro
sin
dicios
de
supuración:
al
contrario;
es
perfectamente
critica
la
Paroh'^j’
el
sujeto
duerme
naturalmentG,pn^
hablar,
y
tragar
á
lo
menos
lo
do,
y
administrando
los
auxilios
tunos,
y
con
alguna
fiebre
se
va
’
•poniendo
á
una
supuración
toma
movimiento
el
contenido,
y
su
blandura
presenta
señales
de
hecha
una
laudable
regulación
alivio
conocido
dol
paciente.
y
5.
La
sintomática,
por
el
con^^(
rio,
aparece
á
los
principios,
ó
aumento
de
la
enfermedad
con
vehemente,
y
agravándose
los
dentes,
y
esto
proviene,
deqnCí
k
bada
la
naturaleza,
c
irritada
acritud
del
humor
morboso
1
^
^
j
Jo
depone
á
dichas
glan-
Vnr
^
y
motiva
oti'o
ma¬
tes’
^
paciente.
Sí
esta
es
fiebre
ardiente,
ya
notó
tp,*
autoridad
de
Hipocra-
^que
es
mala,
no
viniendo
pronta
¿o^|\
•
y
si
en
otra
fiebre
co-
feof
oo
se
supura,
ó
imper-
^'tiodo,
que
queda
re^
coi?h\'^
tumor
indomable,
que
mis-vf
se
puede
curar,
y
si
el
cienú^
fugaz,
desapare-
^iad^r
^
agraba
la
malit
So
J
^oicrmedad,
es
mui
pcligro-
''^ici-io
/^^.^^^'fisimas
resultas,
Sobre^
malion.parótida
en
las
fiebres
píos
Conocida
por
sus
pro¬
pulsen
ú
saber,
parvedad
de
^^vop'
^uimiento
de
fuerzas
sin
mo-
^
el
principio,
é
irregularidad
de
_
sin-
J8dict^\
í'arotld.
pag.
ni,
Ca,
•
^“gdvn.
á
i74f.
^
3
^
■
síntomas,
entonces
auménta
su
man
cia
y
peligro
la
presencia
de
aquel^‘^’
que
por
lo
regular,
es
poco
voluj^^
nosa,
con
mucho
dolor,
ó
tan
dis^^
me,
que
en
breve
sofoca
á
el
enfema^’
y
los
materiales
en
una
y
otra,
llegan
ásupurarse
bien;
por
lo
siempre
son
perversas,
agravan
enormemente,
y
muchas
veces
minando
la
vida
del
enfermo:
obstante
todo
esto
advierte
Hipo
51Í'
tes,
(a)
que
en
estas,
que
no
se
puran,
si
vienen
en
fiebre
aguda
se
sigue
después
de
su
erupción,
*
rea
biliosa,
disenteria,
ii
orinas
sas,
se
liberta
el
enfermo,
coivo^''
j¿
do
á
Clazpmcno
xn.
enfermo
los
que
refiere
en
su
libro
-las
epidemias:
aunque
también
vó,
que
no
obstante
todas
las
se»
V
'
.....
.
-i,..
,Tiin‘
de
ser
criticas,
y
supurándose,
>
(a)
Lib,
i.epidcm.
sect.
3,nuni.
.pr*
I
^*7
ion
los
enfermos,
como
sucedió
áCra-
^stonactes,
y
á
la
Criada
del
P.ntor
cymno
que
por
la
excesiva
supu'
^^•on
perecieron.
(a)
De
todo
lo
dicho
se
deduce,lo
vá
insinuado,
que
toda
parótida
ciece
gran
cuidado
en
el
Medico,
^'n
quando
parezca
critica
y
regular,
^cediendo
tal
vez
en
ellas,
|o
que
á
^
^os
tumores,
ó
abeessos
de
las
par-
del
cuerpo,
que
es,depositarse
en
Qs
el
humor
morboso,
terminando
por
alli
la
enfermedad,
y
entonces
son'
(j¡^*?^^^ne]las,
y
estos,
como
suce-
ii
^^'‘^Icidonio,
que
esperando
(^)
una
supuración
en
los
s^i^i'eyinieron
las
parótidas,
crispperfectamente,
y
estas
^
por
metastases,
ó
translación
no
son
forc
vijcbatür
suppuiatus
“•noiUdctum
est.
138
soiT^diíícíIes
de
conpcer,
plies
que
aparecen
estos
turnores,
si
caln^*^’'
los
síntomas
de
la
enfermedad
ra,
y
se
desaparece
toda
la
indispo'*
eion,
se
debe
tener
por
moviniisí^^^
crítico:
pero
aunque
venga
de
^5
modo
la
parótida
y
sea
útil
á
el
mo,
respecto
de
la
enlermedad
-
>
-
(
-r
-
---
^
por
ella
critica»
por
respecto
a
y.
mísma,debe
dar
cuidado
á
el
por
el
peligro
que
muchas
veces
acj^
rea
á
el
enfermo,
que
estando
bil
déla
primera
enfermedad,
que
vencer
otra
segunda,
que
veces
en
su
duración
y
sintoniafí
que
padecer
á
el
sujeto
no
menos»
la
primitiva
dolencia.
y.
Habiendo
sentado
todo
l^
puesto
en
orden
á
la
naturale^.a,
^
.
sas,
conocimiento,
y
juicio
de
•rotidas,
pasa
el
A.
á
la
segunda
te
dcsii
discurso,
en
que
trata
la
CÍon,para
lo
quesupone,
que
la
y
sin
fiebre
nada
dcl
arte
ecesita
para
su
remedio,
pues
la
na^
^uraleza
sola
basta
,
y
rara
vez
será
g
^y^^darla
para
conseguir
la
re^
ucion,
que
es
su
regular
termina-
on,
lo
que
fácilmente
se
efectúa
con
quiera
unción
de
esta
idea,
como
^
szeite
de
manzanilla,
ó
de
azucen
con
la
esperma
de
Ballena,
cu^
^^‘®ndo
toda
la
parótida
con
un
poco
fj.;
el
contacto
del
ay
re
no
impida
la
resolución.
No
asi
ner^^
fiebre,
en
las
que
se-
precauciones
y
aiir
^cim
?
conducirlas
con
debe
^
^
terminación,
esta
siempre
dirigida
por
la
siipu-
^ue
d
’
por
^1
que,
el
material
naturaleza
en
aquellas
cho
u
y
lo
la
Evacúa,
y
dexa
libro
no
so-
nia
parr
^
líquidos,
sino
la
mis-
_
í^ua
no
pocas
veces,
inspi-
sada
sada
la
materia
contenida,
se
endiH*^
ce
el
tumor,
y
resaltan
SchirroSi
carcinomas,
ó
tomando
otra
tencí^'j^
cia
el
humor,
se
reabsuerve,
y
viendo
á
el
circulo,
irrita
de
nuebí^
naturaleza,
y
levanta
otra
calenb^
quizá
de
peor
condición,
que
la
P
■
mera.
u
8.
Esto
se
debe
entender
es
primaria
ó
critica,
pero
aun
cho
mas
se
arriesga,
en
no
conda
^
la
desde
luego
á
la
supuración^
secundaria,
ó
sintomática,
pues
si
do
aquel
un
deposito
violento
hizo
la
naturaleza
irritada,
es
mer
vuelva
á
arrebatarlo
con
el
culo,
y
quizá
depositarlo
en
entraña
como
cerebro,
pulmoue^'j^
y
causando
una
enfermedad
aunque*
sea
el
material
compi'^^^iV
dido
en
ella
indigesto,
no
bien
lado,
ó
crudo,
en
frase
antigua?
prc
es
parte,
del
que
motiva
la
air
^uenó
agrabará,
estando
pudiéndose
tener
esta
P
rptida
por
una
de
aquellas
terini-
"aciones,
que
apellida
Hypocrates.(a)
ícatória
non
judicantia^
por
que
y
huniior,
que
uar
enfermedad,
y
necesita
se-
enf
j
y
evacuarse,
y
esto
lo
dá
á
yj
claramente,
el
que,
quarido
ene
una
parótida
sintomática
ea
si7'\^ura,
aunque
no
la
álí^fa,
e
desaparece
mui
pronto,
sin
duda
el
enfermo,
así
es
lo
supuración
en
que
debe
entenderse
cs
inr-f”^‘^^igna,
cuyo
contenido
eiott
cfe;^uar
esta
termina-
fe
Pr
entonces
debe
el
pruden-
nc?
que
pueda,
que
estáeñ'su
ma-
o
llamar
abocan
do
y
bxando
el
^
hu-
rpí
humor
en
el'sitio
d
Jonde
la
rratn^^
kza
lo
embio
para
que
no
retroceda^
siendo
de
perversa
condición,
en
el
centro
mayores
estragos.
9
.
Con
cordura
quiere
el
A.
bien
procedan
de
acuerdo
á
este
^
el
Medico
y
Cirujano;uno
juzgan^
atenta
la
enfermedad
primaria,
si
parótida
es
critica,
ó
sintomat¡ca,ay|^
dando
con
los
refuedios
internos
a
naturaleza
en
uno,
y
otro
determinando
el
rumbo,
que
d^^^
seguirse
por
el
otro,
que
cuidara
conducir
los
auxilios
externos,
^^9
la
intención
del
primero,
arreglai^^^^
se
siempre
á
los
preceptos
del
y
que
instruye
en
la
parótida
criti^'^’y
ra
ayudarla,procurc
el
Cirujano
xitud
de
todo
el
texido
celular
parte;
para
que
de
este
modo
ad'^^|^
mejor,quantoallí
deposite
la
zadoquenosLiccdera.si
faltando
^
medios,
baila
crispadas
y
*>gue
‘
lo
que
se
con-
«lor
^
t
'"'""“to,
á
todo
el
tu-
''iolei-a'^
szeite
dulce
de
almendras,
«olor
M
añadiéndole,
si
ay
•lena
V
i
o
esperma
deBa-
«'wria!
r
2a-
'íive
m,
^*P““
queseadvierta,
no
re¬
pondrá
aumento
la
parótida,
se
le
'ataplasm,
'*
primera
apronl^Tíle
Vidós
tan
su-
•^'ando
1‘idicará
lo
tratable,
y
■
"¡«no
1’"’°''
algún
movi-
se
ahr?.-
r
"Atenido,
quiere
el
cinv
con
el
pus
^
evacué
todo
^^‘‘^^prehenda,
lo
que
he-
?:•'’
qaalñní."’
fn
f«:ar
coma
regularid
lo.
Pe-
.
I
o.
Pero
si
á
presencia
del
meto
,
insinuado,
no
se
presenta
la
supu^^^,
cion,
se
vigorarán
aquellos
poniéndole
en
su
lugar
á
la
el
azeite
de
Euforbio
con
la
sa
ammoniaco,
ú
otros,
que
estim'-^^^¡,
los
solidos,
y
conmuevan
los
i
dos,
para
qile
se
efectúe
en
ellos
movimientointestiilo
de
extrieae
.
por
el
que
se
consigue
el
mas,
si
aun
con
esto
no
se
esta,
ó
por
ser
excesiva
la
canti*'^.^,
y
no
poder
regularse
en^
la
pa^^’^
.¿í
poniéndose
aquella
acción,
ó
jc^
tan
crasa
su
materia,
que
no
p%(
dividirse
sus
particulas
para
^
jí
aquel
movimiento,
requisito
p^
supuración,
ó
no
se
ha
hecho
^¡i
en
el
todo
de
la
parótida,
si^
parte,
como
en
el
centro
o
mor,
lo
que
indicará
el
salir
ci
.^ir
rial
cozido
por
el
oido,
pcrmai
do
ál
taólo
dura
la
parótida
en
se
dividen
’
^
«te
es
el
caso
en
que
rios
rn
T
prácticos
siguiendo
va-
pH
P”»
f^dncir
todo
el
cuer-
y
omitiv"®
perfecta
suparacicn;
quelei
el
medio
es
abriru
‘"‘*‘eado
su
experiencia,
que
eoii
el
!?•*
y
esto
lo
apoya
de
esn
‘asignes
Médicos
eonsuU
expuesto
en
repetidas
tió
^
^
estos
casos
asi^
Prec;??^^
1
^
P^í’cste
medio,
dice»
'^“'Tiente
podian
jus-
'rritaci
'^^P^’^^rse,
cohibiendo
con
la
en
los
vasos
'•
■
"'ridaÍH
<l«c
caiga
mas
'l«en
ni
‘?‘’c'S
la
naturaleza
sofo-
d'cha,
'
pero
introducidas
í^
materias
PonicM^?'
atenuani,
aptitud
de
supurarle:
f^'^cedeuf
’por
la
uncí
at
y
caída
aquella,
se
d
>l>é
^
CÜll-
14®
.
1
lil
continuar
la'
curación
regiílar
de
V
ulcera,
como
si
se
abriera
con
frió;
lo
que
cumplen
los
disgestiv^^
comunes,
como
es
el
ungüento
^
-estoraque
mescladp
con
el
<le
Arceo,
Icchinando
con
algunos
estos
la
cavidad,
que
forme
la
tida,
cubriéndola
con
un
pegadc>
ungüento
Basilicon,
ó
del
Ginpl^^^[
Benedicto
de
Miisitano
mixto
con
mismo
dicho
de
Arceo,
ponlendc?^^^,^
bre
todo
sus
cabezales
y
venda
que
todo
el
tumor
haya
formado
.puracion,
y
mundificada
despn^^
>
ulcera
de
todo
lo
contenido^
sc^
-tinua
repitiendo
esta
cura
hast*"*
-periccia
cicatrización,
y
es
^.j.!
momento
de
curación
que
ncon^^'^.
el
A.
de
la
parótida
critica
P^
,
ta
ó
imperfecta.
^
II.
Empero
en
la
sintomat^^j>
diverso
modo
se
debe
manejar
pación
respecto
k
ser
su
materia
y
8«n
’a
critica^Je-
deml
hI”’
i
y
la
^,n,.
ílsck
f
’
según
doctrina
de
es
r
\
uoccnna
de
es
un
por
medra*?
'"^oido
no
elaborado
otras
movimiento
febril,
y
*
0
,
é
in
^“O'io-
grueso,acre
bilio-
se
puede
ni
de-
?*
ordenQtie
por
ogfc
ann
?^c
emolientes
se
?o
acón
V
**”’
*”^05
bien
desde
lue-
’parte.’,!*'’
“pirquen
ventosas
á
'^'
00
'
v’siT
'’^Sa
mas
atrac-
ri'*‘“faLa.?^,?t“
'
*9
^“0
‘toposo
la
vecpc
V
sino
sehaceu
mu-
A
y
á
poco
de
prc-
Vets^,;’
desaparecen,
lo
que
es
per¬
no
laia
ve¿
mortal
como
bres
ardientes;
pero:
si
fueren
^^
lorosas
se
les
pondrá
la
catapl^^
^
ya
dicha
de
Yidós,
ó
la
de
de
Rivera;
y
si
se
observa
de
allí
á
P
co
tiempo
alguna
blandura
en
el
mor,
es
mas
seguro^
pero
sino
se
sigue
esto,sin
mas
tardanza
la
abre
el
cauterio
actual
aplicado
á
1^
te
mas
blanda
,
y
promin^%
profundizando
con
él^
hast^^y
se
toque
bien
lo
contenido
evacuado
quanto
se
pueda
terial,
qualquiera
que
sea,
se
deP^j;.
guir
curando
esta
ulcera
según
xo
en
la
critica,
pero
cuidandoj^
p
conservación,
hasta
evacuar
contenido,
pues
de
este
modo
dará
recelo
de
retroceso.
'12.
Al
fin'
nota
el
A.
4
^
1
?
y
sS'
que
este
método
le
ha
sido
f^^d
(a)
Comenl.
in
afhor.
741,
Boer.
p*
L
^uanHnT
no
se
use
y
la
nirf
^
sea
mui
dolorosa,
enrrubecida,
prue-
^lliosní
humores
acres
añadiri^-
niíiligna
condición,
y
se-^
*^iento
-
^
^uego
a^i
trata¬
dos
tem'
entonces
mas
útiles
tadorld'f'^^tes’
y
emolientes
apun-
^•ntom^f^
oritica.
Lo
mismovquelaj
^ue
tratarse
la
maligna,
^'^esta
;
f
á
las
Calenturas
en
P'techiales
ó
punticiila-
dehpn^j^^’
oon
mas
pronfi-
^P^rezea^
^
fuego,
luecoque
pnra
qúe,
^^^cluy
^d
perverso
humor,
que
lil^ertc
de
el
la
^
no
se
impida
I
f
do
que
alimentaria
te;
o
sumo
el
peligro
del
Pacien-
^^''das
ay
causadas
por
j
bunior,
que
causaba
.
.sclíid,
coniolas
que
vieíien
....
dc6-
de=pues
del
vorvulo,
pñrapleyiíí?
inflamación
de
otras
partes,
todas
que
dice
Dureto
(a)
son
funestas,
prontamente
no
se
supuran;
.^í
que
dice
el
A.
se
debe
en
todas
seg‘'
desde
luego
esta
indicación
por
los
medios,
y
modos
que
insinúa,
todas
las
demas
terminaciones
siempre
infeliz
éxito.
^a)Conient.inquoc.
HIpp.
I*ugd,
Datav.
á
1737.
JUEVES
17.
Disertación
Medica.
SOBRE
LOS
ABUSOS
QUE
se
notan
en
la
educación
física
de
los
Niños.
POR
bernardo
DOMINGUEZ
Socio
Supernumerario.
E
n
todas
sus
edades
arrebata
la
salud
de
los
bombes
la
Per
¡atención
de
la
Medicina,
mas
apreciable
^uich
locxeciita,
*^an'
•
primeras
que
se
11a-
y
puericia;
porque
en
te
'^^l^jene
el
hombre
la
compclen-
conducirse
á
la
salud,
motivo
l^odos
tiempos
ha
sido
tan
Úgí
^
primera
partc
dcla
vidii
para
?
5
^
p.ira
su
instrucción
é
indíjrencias
no
há
havido
Reyno,
Nación,
vincia,
ni
aun
República
bien
govef"
oada,que
no
haya
consagrado
alg^^'
nos
piadosos
establecimientos,
cuidar
del
SQCorro.de
los
pcquenosi*^^
solo
en
la
educación,
§ino
tanib^
en
el
alimento,
entendiendo
muí
te
Políticos,
que.
qlianto
mas
se
^
'
dique.á
este
laudable
fin
por
los
gistradoá,
tanto
mas
florecerá
el
estad
^
y
rr^S'Utiles
Ciudadanos
prodii<'*^
Ko;se
olvidan
por
la
parte
flsica
MeJic.os
á
la
consecución
de
estos
ten
tos,
dirigiendo
algunos
ese^
^
instructivos
en
.
esta
materia^
ni
‘
Academias
en
susexcrcios
omiteiv^í
cuidado
como
de
tanta
imporran^lj^
La
nuestra
%
pues,
animada
,
estos
mismoi
sentimientos
alguna,
vez
parte
de
las
tareas
^
^us
¡individuos
á
la
dirección
’
¡rtsfcjucciün
de
los
Padres
d^
'
>
...
1^3
1^1
la
en
orden
á
la
éducaclon
física
2
sus
hijos,
encargo
que
desempeña
^
su
orden
el
A.
en
la
presente
me*
como
en
com¬
pendio
las
útiles
reflexiones
de
varios
A.
antiguos,
y
modernos,
quetra-
rataron
de
intento
y
con
solidez
el
nnto
y
entre
ellos
algunos
Regnico^
^
núes
tros,
coma
son
Christoval
Pe-
ez
de
Herrera
en
su
Escudo
de
M
u-
tiíit
^
Jnan
Gallego
de
Lacerna>
3
d
o
del
común
modo
de
criar
los
,
ns,
Juan
Gutiérrez
Godoy
en
su.
niis-
SQk
’
1
Caro
tratado
inedita
^Uauf
pueriles;
deduciendo
1^0
pt)dido
encontrar
mas
clcct
.
^
r^tüdos
sobre
la
materia.
de\]^
Comienza
pues
el
asunto
des¬
une
exponiendo
el
regimen
grar
un
las
Madres,
para
lo-
robustos,
.á
cuyo
fín.
que
desde
luego
deben
abs-*
te-
tenerse
de
exercidos
violentos,
ya
do"
mesticos,
ó
ya
de
diversiones,
procu^
rando
evitar
toda
alteración
consideré"
ble
de
animo,
no
comiendo
con
so,ni
usando
inmoderadamente
la
mis
hasta
llegar
al
parto,
en
este
de^^
ser
tratada
la
embarazada
con
prud^^j^
eia
y
madurez,
sin
precipitación
enes
^
lance,
considerando
que
el
parto
obra
natural,
y
de
ningún
modo
tificial,
y
por
lo
tanto
se
debe
de^
á
la
misma
naturaleza,
sin
prevenid
intempestivamente,
pues
la
oficio-
dad
impertinente
suele
costar
la
muchas
vezes
al
feto,
y
no
pocas
f
_
Madre.
Nacido
ya
el
infante
coi^‘
za
á
correr
su
vida
por
cuenta
dc^^,^
Madre,
y
demas
personas,
ácuyo^:^^,
dado
se
pone
su
asistencia;
y
havi^^^
do
notado
el
A.
desde
este
mismo
p
to
en
Nuestras
naturales
varios
cuidos,
c
inadvertencias,
previene
j;
método
desde
el
instante
del
j
ripiento
quanto
debe
execuhrse;
lo
primero,
dice,
que
es
kbarlo
mui
¡en,
no
como
los
Barbaros
en
el
rio,
fuente,
ni
como
los
Schytas,
y
tras
Naciones
belicosas
que
lim-
P¡‘^ban
sus
hijos
de
aquella
materia
"'Riscosa
que
sacan
del
vientre
por
todo
®
ámbito
del
cuerpo,
con
agua
mui
salmuera,
ó
cocimientos
fuertes
^Astringentes,
bastará
sea
con
agua
J^^fcural,
añadiéndola
unas
gotas
de
vb
y
si
la
estación
fuese
fría,templan-
^
^
Con
moderación,
cuidando
al
'‘isnio
tiempo
queden
expeditos
los
oidT^^
<2munetonos
do
boca,
nariz^-
des?
1
las
materias
que
h-iii
^
descargan
por
ellos,
no
impedido
el
piso.
se
pasa
á
disponer
el
^uie*^
^
''vestido,
el
que
no
como
se
pradica
repiticn-
sobre
mantillas,y
dando
3
s
vueltas
de
unas
fajas
que
mas
se
se
pueden
llamar
p'rí'síon
que
vestid^f
bastando
solo
cubrirlo
regularment'^»'
y
faxandolo
quanto
basta
para
snj<í'
tar
las
mantillas,
olvidando
el
de
ligarlos,
de
modo
que
parecen
colima
vestida,
infiriendo
asi
no
co['.
tos
perjuicios
en
la
respiración,
chíb'
ficacion,
buena
coníormacion
desu^
tiernos
miembros,
pues
comprimií^^^
estas
cavidades
de
vientre,
y
pecli^
no
circula
la
sangre
con
libertad
pa¬
ellas,
y
de
aqui
las
angustias
que
plican
con
repetidos
llantos.
:
4.
Sigue
después
proponiendo
alimento
el
que,
sin
duda,
debe
sul^
ministrarlo
su
misma
Madre,
á
i-nen^^^
que
grave
enfermedad
,
ó
debiH^f^
considerable
lo
impida
,
siendoí
ún
lo
moral
tan
precisa
obligación
Las
Madres,
que
no
pueden
eximia
de
ella,
quantos
frivolos
prctc^*^?^
La
inventado
el
luxo,
vicios
comodidad,
y
aparentes
necesid^m^
abiilfanla
relaxacion
de
nuestro
Siglo,
y
la
misma
naturaleza
ofendi¬
da
las
constriñe
á
su
ciimplimiento,
naciendo
á
estas
morosas
Madres
su-
Iraivgraves
accidentes
en
la
retención
de
su
leche,
si
niegan
dar
este
dul¬
ce
sustento
á
^us
hijos:
omitiendo
''^arjos
convencimientos
físicos
y
mo¬
dales,
que
hacen
patentes
la
utilidady
y
aun
comodidad
de
las
mismas
Ma¬
dres,
si
quieren
verdaderame'nte
aquel
producto
de
sus
entrañas
dándole
propio
alimento
de
sus
pechos;.No
^oe,
pues,
intervenir
alguna
otra
eche
que
h
de
su
Madre
en
los
pri-
^cios
dias
de
nacido,
haciéndole
otra,
^c>mo
llaman,
vulgarmente,
las
entra-
perversísimo
abuso,
que
acarrea
infeliz
recien
nacido
fatales
conse-
Snencias,
haciéndole
tomar
una
le-
V*^dgua
,
ya
perfectamente
for-
‘
^ipor
tanto
llena
de
partes
ca-
y
mantecosas,
con
que
desde
h.c-
Juego
se
dispónen
á
criidezíts,
Icncias,
retención
de
aquellas
que
sacan
en
sus
estómagos
detenid?^
de
todo
el
tiempo
de
la
preñez,
y
peor
es,
del
meconio,
lo
que
le
es
sumo
perjuicio,
y
quizá
motivo
que
pierdan
aquella
vida
delicada*
5.
Acomódales,
pues,
solo
aquellos
principios,
los
que
llama*'
calostros,
que
es
aquel
suero
alg^
acidulo,
ó
leche
imperfecta,
que
d^
los
pechos
de
la
Madre
ál
principié’
y
lo
que
sabia
la
naturaleza,
propí'^^
ciona
entonces
para
sustento,
y
pueda
regularlo
un
estomago
que*'^
esta
hecho
á
digerir
algún
aliment^^’
por
tanto,
se
debe
con
todo
cuidar,
no
tomen
otro
hasta
qi*^
.
]\íadrc
tenga
estos
sueros,
entr^!
niendolo
mientras,
para
que
se
aq**’^^
te,
con
algún
lamedor
suave,
el
de
rosas,
violado,
ó
el
simple
te
dulce
de
almendras
con
azu^^
los
t|fte
lasaran
d
vientre,
precavicn-
dolo
de
este
modo
de
dolores
i
fati-
aun
de
Alferecías,
pues
se
li*
“^rtarán
de
quantas
horruras
han
re^
tenido,
y
sacan
del
útero:
tampoco
se
debe
repetir,tanto
en
aquella
edad,
darles
el
pecho
como
regularmente
'>accn
las
Madres,
pues
si
por
acaso
^^'pliea
el
infante
con
su
llanto
al-
dolor
ó
fatiguilla
,
quizá
de
la
^acha
leche,
no
tienen
otro
modo
^
^
aquietarlos,
que
aplicárselos
á
ma-
debe
tenerse
en
esto
alguna
^^«nomía,
para
no
fatigarles
los
es-
la
’
ocasionándoles
acedías
de
acarrean
casi
todas
las
^
^aposiciones
de
esta
edad,
cada
tres
oras
se
pueden
poner
ál
pe-
.
^
para
satisfacer
su
indigencia.
pasado
el
les
ab
^^til
í
ofrcccr-
^ncharadita
de
■
’nrn-j-
^6ó
encarga
ignaíménte,
de
ningún
do
se
les
administre,
comoimp^^^
dentemente
hacen
muchas
necias,
^
medores
paregoricos,
como
el
de
conio,
amapolas,
o
adormideras
pretexto
de
procurarles
el
principalmente
las
Amas
que
carej^
de
la
precisa
leche,
para
sustentail^^’
como
dolosamente
executan
á
didas
de
sus
Padres;
pues
es
cosii
¡udicialisima,
y
que
ha
hecho
^
pocas
familias
carecer
de
sucesof
y
aun
que
no
mueran,
suele
so
venirles
convulsiones,
ó
de
por
vida,
á
otros
les
resulta
^
estupidez,
que
quedan
incapace-j
servir
á
el
estado,
ni
sus
av-ivii
a
ti
,
III
j
como
se
ha
visto
en
esta
Ciudad
-
---
^
A
fw*
tiempo
déla
lactación
no
ticn^
.í
mino
ti.Yo
pues
este
se
debemeJj^^y
la
robustez,
y
disposición
del
te,
observando
siempre
no
los
hasta
que
les
ayan
salido
los
i6x
ss
a
tos,
y
bax'os,
para
que
piiedari
cor
ar,
y
mascar
los
alimentos,
tam-
len
varía
aquella
erupción
por
la
particular
constitución
de
cada
in-
P^ro
lo
común
es
desde
los
los
diez
meses,
y
entonces
necesita
gran
prudencia,
para
ad-
.
arles
el
alimento,
dándoles
pri-
^
ero
los
mas
suaves,
y
de
mas
fácil
gestión,
y
en
cortas,
aunque
repeti-
sémola
ó
miga
de
de
polla,
ternera
ó
se¬
de"
i
suficiente
en
los
hijos
los
conveniencias,
para
Pan^n^
bastará
la
simple
miíza
de
ó
agua
,
y
poca
man
te-
'*»''do
fr?“i?”
cu¡-
esta
,
alternando
algunos
días
^ayau^^*^
leche;
para
que
se
poco
A
acomodando
rnaniar
interponicn-
aqupn^
competente
tiempo
en-
.
la?
y
este,
para
dár
lugar
á!
L
la
la
digestión
de
ambos,
.y
no
sucqí^.^
indigestiones,
que
es
d
origen
princi¬
pal
de
enfermar
los
niños.^
<7,
Después
de
este
tiempo
gue,
disponerlos
para
andar,
lo
previene
el
A.
no
sea
demasiado
tc^
prano,
en
lo
que
yerran
mucho
Padres,
que
divertidos
con
la
de
ver
al
niho
hacer
sus
treinih^^
pasos,
los
incitan
sin
tiempo
a
^
acción,
no
teniendo
en
sus
ticn^
muslos,
y
piernas
la
debida
motivo
porque
se
lastiman
en
rep^
tidas
caidas,
exponiéndose
no
sol
CLie
se
encorven
sus
delicadas
quedando
imperfectas,
si
no
lo
H
és
peor
á
dislocaciones,
ó
l'nictu
por
esto
aconseja,
no
se
pongíniJ^j^
de
luego
inhicstos,
antes
bien
permita
aquel
cxercicio,á
qnc
turalcza
los
inclina,
que
es,
se,
haciendo
fuerza,
para
brazos
y
piernas,
como
los
«OS;
y
esto
que
parece
poco
decen¬
te
á
los
Racionales,
no
lo
es
en
esta
edad,
antes
si
les
fortifica
los
mus-
culos
de
brazos,
y
piernas,
para
que
después
con
mas
facilidad
puedan
exer-
citarlos
en
la
postura
recta,
mante¬
niendo
con
mas
vigor
el
cuerpo,
y
haciéndose
mas
robustos.
El
vestido
en
esta
edad
es
sus¬
ceptible
de
muchos
desordenes,
que
*^os
dice
la
practica
en
el
dia;
por-
jliie
si
son
hembras,
se
está
dicho,
que
acomodan
un
Calzado
bien
estre-
^
y
en
el
pecho
una
cotilla
para
limarles
el
cuerpo
derecho,
y
la
cin-
j
>
comprimiéndoles
la
I
ad
superior
del
cuerpo,
de
modo,
_
veces
tan
indiscreto,
que
las
hacen
^^^aquclla
tierna
edad
llorar,
y
pa-
ino^
^^giistias,
que
no
merece
su
sionT^^^
daños
de
esta
compre-
tes
‘^'•tempestiva
son
tan
eviden-
’
1^0necesitan
de
prueba;
p^ies
á
164
á
mas,
que
sus
mammas
no
adqníércrt
la
debida
extensión,
que
es
natural»
y
se
requiere,
para
las
íunciones
de
su
sexo,
los
pulmones
igualmente
comprimidos
no
toman
la
extensión»
que
se
necesita,
para
una
libre
y
pedita
circulación,
y
de
aquí
difie^
les
respiraciones,
y
propensiones
á
1^
hemoptysis
en
la
juventud:
debe,pues»
dice
el
A.
acomodarse
el
vestido
^
los
Niños
quahto
baste
para
dcfen^
dcrlos
del
atacto
de
una
rigida
atmos^
fera,
con
ropas,
que
no
íes
comp^^
man
parte
alguna,
sino
quanto
bast
para
mantenerlas
sujetas;
de
modí^»
que
no
consulten
los
Padres
en
estí>
á
su
gusto,
y
recreo,
sino
á
la
saín
»
V
comodidad
de
sus
hijos,
cuyo
ea
^
¿ado
debe
ser
desde
luego
bolgad^^
para
que
no
se
impida
el
aumcn
natural,
en
que
consiste
la
robiist
de
estas
partes,
que
son
la
basa,
que
entiba
todo
el
edificio
naturab
9
-
^
^
9*
^
Es
mui
útil
sacarlos
de
las
ha¬
bitaciones
mui
reparadas
ál
aire
libre;
paraque
se
v^yan
acomodando
á
va¬
riar
de
atmosferas
y
no
se
críen
tan
ílelicados,
que
qualquier
descuido
los
constipe.
Advierte
con
razón
el
A.
el
estendido
abuso
que
se
ha
querido
introducir
en
las
gentes
de
crianza,
fn
quitar
á
los
Niños
usen
la
mano
Izquierda
igualmente
que
la
derecha,
reprehendiéndolos
severamente,
si
les
observan
manejar
aquella;
como
si-
ñera
de
inferior
gerarquia,
que
la
de-
echa,
ó
ñola
huWera
criado
el
AutoP
e
la
Naturaleza
para
utilidad,
y
ser¬
íelo
del
hombre,
como
la
otra,
con-
cnciendo
esto
las
yentajas,
que
lo-
los
ambidestros,
respecto
de
los
n
tales
en
el
manejo
rnayor,
y
mas
los^^^
todos
sus
exercicios,
pues^
cstab?^*^^
crian
con
aquella
practica
pinecen
mancos,
no
pu-
^
valerse
en
sus
maniobras
con
igual
i66
^
'
iaual
expedición
de
sus
dos
mános,
cosa
repugnante
á
la
misma
natura¬
leza,
que
no
dio
la
izquierda,
para
que
establera
ociosa,
y
como
de
res¬
pecto,
y
por
esto
induce
el
A,
á
qu<J
se
les
imponga
desde
luego
á
los
ninos
en
el
uso
mutuo
de
ambas,
sin
pr^^'
ferencia.
.
lo.
Continua
la
instrucción
en
la
edad
quesigueála
dicha,
queesla
puericia»
en
la
que
necesita
el
hombre
mas
severa
dirección,
pues
entonces
á
su
inadvcf'
tencia
añade
lalozania,
é
inclinación»
teniendo
una
inquietud
infatigable
en
sus
cxercicios,junto
con
una
hambre
insaciable;
por
lo
que
se
hace
precisé
gran
prudencia
para
conducirlos
uno
y
otro
por
la
mediocridad.
^
los
juegos
y
diversiones
pueriles,
be
concedérseles
algún
tiempo
opn
tuno,
como
por
las
tardes
cada
di
♦
ó
alternado,
para
que
se
excrcitcn^J^
adquieran
robustez
sus
miembros»
xandolos
en
libertad,qnando
no
haya
peligro
en
el
sitio,
que
debe
ser
des¬
cubierto,
pues
nada
les
dañará
tanto
como
una
sujeción
ó
reclusión
conti¬
nua,
que
los
cntristesc,
y
aíemina.
El
alimento
se
les
debe
permitir
en
nías
ocasiones,
que
a
los
Adultos,
y
no
mucho
de
cada
vez,
de
suerte
que
^odo
el
que
necesiten
en
un
dia,se
les
debe
administrar
en
tres,
quatro,
ó
naas
vezes,
observando
siempre
la
pac-
de
todo
racional,
que
es
tomar
alimento
hasta
que
se
sienta
poco
el
estimulo
de
la
hambre,
pero
no
satis¬
faciéndola
de
modo,
que
fastidie
lo
mis-
se
apetece.Enquantoala
cali^
J'dserá
lo
mas
útil
inclinarlo
siem-
tí^flnanto
se
pueda
á
lahomogene-
hvA
^
no
dándoles
muchos,
de
distintas
calidades;
de
modo
jj
e
Siendo
varia
su
Índole,
mezclados,
diticiles
digestiones:
tam-
^
0
les
será
saludable
la
abundan-
i68
da,
y
frequencia
de
cosas
dulccSi
que
aumentando
la
colera
quebrad'
tan
el
apetito,
y
exítan
tal
vez
diaí'
réas,
dando
poco
nutrimento;
que
los
hará
débiles
su
repetido
usPj
II.
Bien
se
hace
cargo
el
A*
^
esta
memoria
de
lo
infrudiferas,
serán
quiza
todas
estas
advertencias»
pues
se
vé
poco
ó
nada
consulta*"
Médicos
sobre
la
salud
de
los
hasta
que
están
enfermos,
debien
con
igual
esmero
inquirir
de
ellí^»
¿que
manjares
les
subministrarán^
mo,
y
en
que
disposición,
como
bestirán
principalmente
las
hijas,
conducir
aquellos
y
estas
á
un^*
lud,
y
robustez
envidiable?
to
es
tan
al
conrrario,
que
atención
se
cifra
en
observar
cier
métodos
generales,
que
ay
para
é
hijas,
dirigidos
por
el
gusto^
c
inclinación
de
cada
pais,
^
á
imitación
de
otros,
según
cHo
dominante,y
áque
llaman
modos
^
modas^
cuyo
origen
suele
ser
la
va-
*^*dad,
fantasía,
óliixo
de
ociosos,
sin
consultar
¡amas
la
razón,
ni
pruden¬
cia,
ni
menos
obstar
los
perjuicios
que
Se
experimentan.
13*
Y
aun
tienen
lugar,
nota
el
•
estas
reglas
de
los
caprichos
tan
in¬
undadas
en
los
mismos
alimentos;
y
no
prediquescles
a
las
gentes
nobles'
y
acomodadas,
que
por
la
salud
pri-
^cnsus
hijos
del
repetido
uso,
del
cho^
o
ate,
dulces,
mezcla
de
varios
y
tal.
tan
alimentos;
que
los
vis-
q.
7
?
ropas
viles,
y
holgadas,
L
^
permitansc
les
cs-
chn
^calzado,
seles
ajuste
el
pe-*
'
ni
cintura,
se
oirá
el
desprecio
interesaría
á
sus
nos
v^i
^
^ascendencia,teniendo
á
me-
comnl.!*^’,
fuertes,
y
sanos,
do
Aldeanos,
quesignicn-
naturaleza,
aprovechándose
no*
co
co
del
artificio
en
esta
partes,
y
peor
es,
pues
afianza
mas
aquellos
su
desprecio,
su
común
expresión,
que
la
insinuada
es
crianza
de
gent<3'
ordinaria,
y
no
correspondiente
a
calidad,
como
si
la
distinción
de
1^
nobleza
se
tomara
de
la
comida,
Y
vestido,
y
no
da
lo
heroico
de
las
ciones,
y
Christiana
generosidad
d
ks
costumbres.
Sin
embargo
taran
gentes
racionales,
que
adrnjp*^*^
con
gusto,
y
á
quienes
podrán
ding***^
se
estas
instrucciones;
con
lo
lo
tendrá
esta
Sociedad
la
satisfacci^^
da
esperar
algún
fruto,
haciendo
‘
mismo
tiempo
constar
al
publico
esmeros
contribuyendo
quanto
de
en
beneficio
dela.salud
de
bres,
y
el
A.
el
de
ha
ver
desemp^^
do
su
encargo.
1-Jl
JUEVES
24.
I^KKRT
ACION
DE
Girtjjia
Practica
SOBRE
LAS
CATARATAS,
pueden
operarse
y
el
método
de
todos
los
practicados
hasta
oi
debe
preferirse.
POR
JUAN
SIXTO
RODRIGUEZ
“OCIO
Cirujano
de
Numero»
Y
Consiliario
Segundo.
S
I
la
Cabeza
entre
los
miembros
dcl
ci^erpo
es
el
mas
conde-
por
corado,
según
Felino,
(a)
que
la
llamó
divina
Aristóte¬
les
l
”
cum
non
Uccat.
&c.
172
les,
(ti)
los
ojos
respe<^o
á
los
Organos
rnereccn
tener
la
prcennneii"
cia,
pues
sirven
en
nuestra
hurnaH^
maquina
como
el
Sol
en
elfirmarnen'
to,
en
didamen
de
San
JuanChriso^.
tomo
(b)
siendo
no
solo
norte
y
para
el
hombre,
en
sus
operacion^^
externas,
sino
conduciendo
áel
Al^^^
quantas
especies
expresas
produce
rnq
objeto
de
su
esfera
la
admira^*
maquina
del
Universo;
y
es
la
raz^^Jj’
porque
á
proporción
de
su
utiliíí^^^
se
hace
sensible
la
perdida
de
sus
cionesó
de
la
vista,
en
todo,
ó
pa*^^
J
y
asi
con
tanto
esmero
^tienden
á
reparo,
quando
esto
se
verifica»
parte
interna
la
Medicina,
y
la
¡ia
porla
externa,
que
lo
demaestra
la
operación
tan
prolixa,
y
delica^^’
(a)
Vid.
in
Baldo
cap.
4.
§.
ad
hoc.
de
pace
jiirarnento
firmanda.
(b)
Homilia
35*
ín
Joann.
173
ordena,
qiiando
sucede
la
Cata¬
rata,
penosa
enfermedad,
que
hace
perturbar,
depravar,
ó
aniquilar
la
Vision,
y
que
seexecuta
pocas
vezes
^on
felicidad,
aunque
se
hace
con
fre¬
cuencia,
bien
que,
sin
la
requisita
in-
^hgencia,
porlo
común;
motivopor-
Sue
el
A.
de
este
discurso
intenta
ma-
u^estar
los
signos
gen
niños
de
esta
^fitermedad,
en
particular
de
la
espe-
‘e,
calidad,
estado,
y
circunstancias
.
*1
que
debe
ser
objeto
de
la
opera-
tcr'^’
el
método,
que
le
pa-
obviar?
P''‘’¿Ücí'rbi,
para
ea
h
perjuicios,
que
en
su
pradi-
por
*falf!“f
opei
aciones
y
miH
?
debida
instrucción,
®^ocuta"^'^^
Facultativo
que
la
•"Oria
primera
parte
de
esta
nic-
''''ieto’d.f®
‘®
Catarata
que
es
'*'lmodo
“To7T"’
y
método
m,is
seguro
de
prac-
174
pradicaría.
Hacesc
desde
luego
de
la
famosa
qiiestion,
que
tanto
ventilado
los
Profesores
de
Ciruj*^
sobre
^quesea,
ó
en
que
consista
^
ta
enfermedad?
pues
todos
los
tiguos
creyeron
era
siempre
una
cula,
ó
membrana
situada
en
las
del
ojo,
por
viscosidad,
y
crasitud
propia
substancia
de
ellas,
y
se
ad‘i
ria
alguna
vez
á
la
Ubea,
variando
color,
según
la
perversidad,
o
d^g
•
•
•
•
’
:SC^O^:
neracion
de
los
jugos,
de
que
S'-
-
^
i
ma,
y
asi
se
observa
blanca,
de
oo
de
Margarita,
ó
Perla;
mas
óin^^
obscura,
y
tal
vez
verdosa
ó
Igualmente
se
distingue
por
su
tancia,
pues
la
constituían
nosa,
celulosa,
piliculosa,
y
según
los
varios
grados
de
que
adquiere;
por
lo
que
con
tosoloá
esta
inteligenciadirigííi*^
to
las
medicinas
internas,
externas,
y
entre
ellas
la
•
/
>
Ciony
y
modo
de.
executarla.
3
^
I’ero
en
el
inmediato
siglo,Ilus¬
tres
Profesores
no
bien
satisfechos
con
M
expresada
causa
de
las
cataratas
icieron
disección
de
los
ojos
de
aque-
los
que
las
habian
padecido,
y
halla-
ton
con
especialidad,
Rolfincio,
Ra-
^olcio,
Borcllo,
Taylor
Ingles,
y
como
los
Franceses
Brísseo,
y
•^aestro
Juan,
(a)
que
las
mas
no
con-
^istian,
ni
eran
tal
tela,
membriína,
ó
expresada,
pues
hallaban
o
o
el
humor
christalino
obscureci-
se^’
celebre
Heister,
(b)
dice,
ob-
^
volo
mismo,
estando
la
lesión
unas
de^T
misino
cuerpo
christalino,
did
encrasado,
que
haya
per-
^ran'n^
transparencia,
ó
en
la
mem-
^
contiene,
conven¬
go
esta
opinión
con
repetidas
ob-
—-_
ser.
scrvacioneSí
y
anatomías
exéciitaa^^
en
ojos
dé
animales,y
hombres
á
qui^'
nes
en
vida
se
les
hizo
esta
operacioi^
por
padecer
esta
enfermedad.
Felipa
de
la
Hire
el
Padre,
adelantó
prueb^^
matemáticas
de
este
modo
de
discu^^
■
rir
sobre
dicha
causa,
las
que
piiedeí'
verse
con
su
demostración
en
raave
:
(a)
inteligenciado,
pues,de
est^
intrincado
punto
el
A.
siéndole
ficil
seguir
alguno
de
los
dos
paf^*^
dos,
por
tener
cada
uno
sus
pr^^^
bas
experimentales,
y
respectivos
y
tronos
toma
el
partido
de
ambas
causas
ó
ambas
especies
^
cataratas,
á
saber,
unas
christalhi^^’
ó
quc’se
causan,
por
este
humor’^
serán
las
mas,
y
otras
se
formaran
membrana,
ó
pclicula,
en
el
aqueo>
ayudándole
á
esta
resol
(4)
De
morb.
ocul.
cap,
3,
-pars
134.
ad
i;f.
conocer,
que
1
ninguno
de
los
doS
partidos
favorece
tan
absoluta,
y
ex¬
clusivamente
la
experiencia
que
dcxe
^
el
opuesto
destituido
de
apoyo,
y
de
este
modo
se
salva
la
fe
á
las
ob¬
servaciones
contrarias
que
unos,
y
^l^í’os
alegan,
y
mas
pudiéndose
por
C^te
medio
establecer
con
mas
segu*»
^idad
el
método
de
ía
operación.
4
*^
Entra,
pues,
á
tratar
la
des-
^npcion,
y
proponer
los
signoS
de
la
^^ta^ta,
que
juzga
debe
ser
opera-
cill*
pi
imero
que
hai
unas
sen*
y
C^tan
solas,
y
otras
mix-
enfer-
enrn^
1
P^^^eras
son
las
que
se
vicio
en
lá
^usH
’
serena
,
uñas,
an^
cn
pupila,
ó
otras,
lo
que
sujeto
recibe
percibicn-
sc^d^
objetos
y
entou-
í
i
la
catarata
inniatu^
M
ra,
ra,
esto
es
aun
no
proporcionada
p^'
ra
la
operación.
Las
segundas
ó
coifl"
pilcadas
son
aquellas
que
vienen
con
alguna
de
las
otras
enfermedades
di"
chas,
que
se
conocerán
por
sus
reS'
pectivos
signos,
y
entonces
no
ciben
los
enfermos
alguna
impresión
de
la
luz,
lo
que
ellos
mismos
decU"
ran;
á
mas
de
conocerse,
pues
presen"
tado
el
sujeto
de
un
lugar
obscuro
^
otro
mas
iluminado,
nada
se
contri
el
músculo
ciliar
de
su
pupila,
nip^^
el
opuesto
rumbo
traido
de
mas
menos
claridad
se
le
dilata
la
pnpj'*^
como
se
reconoce
en
los
que
pa^^^
cen
las
de
la
primera
especie,
tan^
bien
tienen
aquellas
distinto
co
pues
aparece
la
mancha
roxa,
cerní
verde
ó
fusca
denotando
la.
condición
del
humor,
que
la
pr^
ce,
y
estas
dice
el
A,
que
de
alguno
deben
operarse.
Las
de
p
ra
especie
tienen
por
lo
comnn
.
^
6
menos
blanco
color,
y
aparece
al¬
gún
tanto
la
brillantez
de
la
cornea;
dividense
también
según
el
humor,en
<iue
se
sitúan,
en
christalinas,
y
aguo¬
sas,
siendo
aquellas
las
que
consis¬
ten
en
vicio
del
humor
christalino,
cuya
transparencia
se
obscurece
por
por
crasitud
de
los
liquides,
que
los
Ciegan,pues
no
pudiendo
transitar
por
Sus
delicados
canales,
se
detienen,
los
obstruyen,
é
impiden
que
los
ra¬
yos
luminosos
penetren
á
la
retina,
para
hacerse
la
visión,
estas
se
cono-
cen
en
que
están
mas
profundas,
son
-s
e
su
principio
siempre
circulares,
>
aunque
se
frote
el
ojo,
ni
se
divide,
m*
^®l^fa
figura,
y
mirando
á
acha
luz
obliquanientc
el
ojOíSedis-
alguna
obscuridad
entre
la
l^lanc'
catarata;
su
color
es
mui
cernió
perla,
rara
vez
o,
tasco,
ó
roxo.
Las
aguosas,
por
situarse
en
el
i8o
•él
humoraqiieo,
se
causan
poruña
película,
ó
membrana
mas
ó
menos
densa
que
en
el
se
forma,
por
impu'
rezade
el
mismo,
alguna
vez
se
no¬
tan
en
él
unas
como
celdillas,
lo
q^^®
no
es
fácil
conocer
por
la
simple
vis**
ta,
y
estregando
el
ojo,
se
observai
-dividirse
prontamente
esta
catarata
lia
se
de
la
cornea,:junto
á
él
iris,
con
el
q^^^
•se
adhicrealgunas
veces,
aunque
otr^’^
están
como
nadantes,
y
se
observáis
mas
distantes:
estas
se
pueden
op^^
xar
estando
en
disposición,
ó
ras,
cuya
distinción
de
las
que
no
^
son,
no
es
esencial,
sino
accidcnt‘|^
denotándose
por
ella
solo
el
distii^^^
estado
dé
la
catarata,
según
sus
rios
tiempos
y
disposiciones,
de
do,que
la
que
tiene
color
de
perla^
tá
unida,’de
suerte,
que
estregada
A
OfOi
aquea
,
separándose
aquella
pelici
presentando
como
una
mancha,
y
‘disfeiníiue
mui
inmediata,
v
detras
i8i
0)0,
no
se
divide,
es
redonda,
pro¬
funda,
y
la
pupila
hace
algún
mo-
'vimiento
al
contacto
de
la
luz,
esta*
se
dice
madura,
esto
es,
dispuesta
á
que;
la
Operación
con
feliz
suceso,
P^ro
si
se
observa
lo
contrario
de
lo.
va
dicho,
se
llamará
inmatura,ó
^‘
■
«proporcionada,
para
que
se
ejecute-
dicha
Operación:
de
modo
que
una
uusma
catarata
en
varios
tiempos
y
‘Aposiciones
se
llamará
madura,
ó-
no
tal.
Supuesto
,
pues,
el
conocí-
‘ento
de
los
tiempos,
disposiciones,
ase,
y
grado
de
catarata,
que
puc-
Operación,
pasa
el
A.
á
poner
las
demas
circunstancias
pa-
que
se
practique
con
utilidad:
el
Aer
sano,
robusto,
ni
de
edad
media,
ni
mui
niño,;
^'"‘^'ñano,
que
la
catarata
sea
feriv,
^
*^o
complicada,
con
otra
cii-
^
‘^d
de
ojos,
pues
si
la
tiene,
aun¬
que
l8:i
que
se
ejecute
bíeirla
Operación,
como-
esta
solo
vence
la
catarata,
quedará
otra,
no
se
logrará
la
vista
del
pacien¬
te,
y
el
remedio
quedará
infamado;
tampoco
se
puede
lograr
su
efecto
en
lasqueson
mui
blancas
movibles,
óius-
cas,
negras,
verdes
ó
encendidas,
y
en
las
purulentas,
ó
quando
lapupi'
la
está
inmoble,
lo
que
también
sc'cor
noce,
á
mas
de
lo
dicho,
tapando
el
ojo'bueno,
siendo
uno
solo.el
q^^^
tiene
la
catarata,
también,
qiiiere
el
A.
se
practiquen'
antes
los
remedios
internos,
que
conduzcan
á
la
cxtit'
pación
del
humor
causa
del
afecto
poj-
su
dicha
crasitud
V
ó
espesura
en
christalino,
ó
por
su
vapidez,
y
torosidad
en
el
aqueo,
estos
serán,
^
dieta,
usando
alimentos
secos,
de
cil
digestión,
exercicio
repetido,
^
ministrándolo
los
Diaforéticos,
menzando
por
los
teiformes,
gradí»^
dolos
hasta
llegar,
si
necesario
á
los
Mercuriales,
que
son
los
mas
enérgicos
resolutivos
de
los
jugos
vis¬
cosos,
que
impiden
la
claridad,
y
trans¬
parencia
de
dichos
humores
del
ojo.
ero
vista
su
ineficacia
y
que
laca-
^*ata
está
en
proporción,
ó
con
la
*^adiirez
dicha,
quiere
se
pase
á
exe-
cntar
la
operación,
que
es
el
ultimo
Gciirso,
y
pjra
que
tenga
el
efecto
-síjido,
pasQ
el
A.
á
elegir
el
mejor
^'‘odo
de
practicarla,
y.es
la
segunda
P'^ite
de
su
Discurso.
-
^
^05
modos
se
conocen
para
,
a
operiicion:
el
primero
y
de
epo-
sio
*‘'^í'*^cniorial
dicho
por
dcprc-
Sun'
executaban
los
Anti-
ta
*r^^^^c'upados
siempre
en
que
cs-
Pcli
^
membrana,
tela,
ó
humor
aqueo,
la
N
describió
Celso,
(a)
que
flore-
cio-
(0
l\h,
'
P-
ni,
7*
cap,
7
.
De
¡15,011®
tnatiu
curaniur,
^oo.cdit.Parisa.
,519..
j84
recio
al
principia
de
la'
Era
Christianí
con
tanta
puntualidad,
que
no
de^a
que
desear,
y
aun
supone
su
uso
establecido
antes
por
los
Gnegosv»'*^"
truidos
de
los
Egypcios,
á
quienes
era
mui
frequente,
y
casi
Endemi^^^
esta
enfermedad.
El
segundo
es
también
de
fecha,
considerable,
se
halla
ya
en
Avicena
(a)
que
ció
á
fines
del
siglo
diez,
y
principi^^
del
onze
de
nuestra
Era
Christiana,
1
se
llama
de
extracción,
pues
se
ha^^
I
cacando
fuera
del
Ojo^
lo
que
cau^^
I
la
enfermedad,
que
es,
en
^
de
estos,
siempre
el
Christaljno-
*
I
pinchos
siglos
estubo
sepultado
eii
^
I
olvido
este
método,
hasta
promovio
Daviel,
y
después
lo
Jcccionaron,
é
hicieron
mas
taeiU
íaye,
Stenon,
y
Berenguer.
^
^
8
.
Sin
embargo
dc
las
diligencias
toshabiles
Profesores
quedó
sicmp^^
(a)
Lib.
3.
fen,
3.
Uactatu
4.
cap.
¿o,)'-
?
Operación
muí
peligrosa
y
de
temibles
consequencias;
en
virtud
de
que
para
lacer
dicha
extracción,
de
necesidad
se
han
de
cortar
las
dos
terceras
partes
circulo
transparente
de
la
cornea,
y
después
la
sutil
túnica
del
Christa-
para
que
salga
el
humor
con*
tenido,
y
ocupe
después
su
lugar
el
Pitreo,
supliendo
el
defedo
y
funcio-
3quel:
y
ya
puede
discurrir
el
Reflexivo
por
la
deliciadeza,
y
sensibi-
‘^dadde
estas
partes,
iquanto
scrá
el
o
qr
dcl
Paciente
ál
herírselas,
quan-
inflamaciones
se
pueden
con
fun-
^imento
temer
!
pues
cortadas
las
ranas
déla
cornea,
y
conjunti-
dp’
*‘qtraen
los
músculos,
é
impi-
I3
cicatriz
de
la
herida,
y
el
mas
del
Ojo,
ó
cabeza
cion
irremediables
ac-
*an
^1
^
estornudo,
can-
Wr^l
inipedimento,
y
no
se
b
3
larecupcracion
dd
humor
aqueo
vertido,
lo
que
es
un
obstáculo
ínsu-^
perable
para
lograr
la
vista^
á
mas
que,
por
la
dicha
contracción
suele
salir
parte
de
la
Ubea
y
causarse
otfí»
nueva
enfermedad.
9.
Por
todos
estos
motivos
adop’*
ta
el
A.
el
primer
modo
de
los
A*!"
tiguos,
que
es
deprimir
la
Catarata
fondo
del
Ojo,
paradexar,
que
el
mor
vitreo
ocupe
con
mas
con^'
didad
el
lugar
del
Christalinoysi
en
el
la
Catarata,
y
haga
sus
vezcs;
y
si
fuere
alguna
vez
membranosí^’
residente
en
el
aqueo,
quitada
óab^'
tida
dexe
libertad
á
los
rayos
lumiii^^
sos,
y
se
logre
la
vista
con
mas
lidad.
No
admite,
pues,
para
hacer
h
operación
dedichomodola
Agují^
donda,
y
aguda
que
usaban
los
A'
liguas,
pues
con
ella
es
fácil
ercLierpo
de
la
Catarata,
por
su
nuidad,
y
volver
á
situarse
donde
taba
antes
inutilizando
la
opcraci<?^»
por
esto
sigue
el
modo,
que
le
pare-
y
es
el
que
pradicó
el
a
11
francés
Mr.
Fcrrein,
y
aehere
Alberto
Haller,
(a)
que
se
dicha
depresión
con
na
Aguja,
cuya
punta
sea
de
Hgu-
‘
de
lengua
de
Serpiente,
ó
de
lan-
a
cornun,
la
que
introducida,
se
^*i)e
cuidadosamente
á
la
parte
baxa
y
posterior
del
humor
Christalino,
iyembrana
rota,
saldrá
el
licor
y
después
retraída
algún
I?
se
dirije
á
la
parte
al¬
io
humor
y
comprimiendo-
de
de
arriba
á
bajo,
y
^^li*r
n
Centro,
se
le
hace
i^or
•
^
^l>srtura,
y
cae
en
el
hu-
detenido
con
la
Par
todo
el
tiempo
que
bas-
^Puci
!
vacio
que
dexó
^
’'^lograperfcdamcnte
la
ope-
Chir.
t.
a.discrt,
34.
p.
i88
ración
sin
recelo
de
inflamación,
y
ta
solo
después
curar
el
corte
hech^^
en
la
cornea,
lo
que
se
consigue
facÜ'
mente
por
un
orden
común,
y
regv^'
lar.
lo.
Dice
el
citado
A.
que
ningún
otro
método
tubo
mas
feliz^^
sucesos;
lo
que
confirman
las
obs^f'
,
vaciones
de
Deidier
(a)
y
Pnliicr
(b;
hechas
en
ojos,
que
disecaron,
por
í
te
método
curados;
y
en
los
qne
^
.
Christalino
deprimido
se
havia
con^^"
mido,
de
modo,
que
ni
aun
vestig’^
j
dexaba
de
su
substancia,
por
lo
no
ay
que
temer
se
inflame,
ni
cons\*^
|
ma
el
Ojo,
por
la
lesión
desús
tu‘^'^
|
cas,
como
se
observa
en
el
otro
do,
antes
por
el
contrario,
puesto
el
humor
vitreo
un
suplemento
.
Christalinoj
se
logra
la
visión
(•«)
Traite
des
humcuns,obs.
pag.
(b)
MeU
de
Abbattre,
la
catarata
ta
despucsde
la
operación.
Lo
mis¬
mo
afirma
Petit
en
sus
memoriaspre-
^ntadas
á
la
Academia
de
Ciencias
de
París
(a)
y
se
puede
también
confir-^
mar
su
utilidad
con
la
Thesis
Medica,
^ne
sehalla
en
la
Colección
de
Dispu-*
daciones
de
Cirujia
de
Haller.
(b)
II.
Bien
conoce
el
A.
de
esta
memoria
lo
dificil,
y
delicado
de
esta
operación,
aun
pradicada
por
el
métodos
que
adopta
de
Ferreiñ,
y
en
las
Cataratas
Christalinas
con
notas
dichas
podrá
tener
buen
exi-
pero
en
las
mui
adheridas,lacteasv
gaseosas,
negras,
y
purulentas,
ñi
de
?
ni
otro
modo
aconseja
se
prac-
^“íne:
advierte
igualmente,
que
las-
^^nosas.flotantes,ó
vagas
no
tienen
in-
gg^^'^^niente
su
extracción
como
mas
y
que
puede
precaverse
me¬
jor
i
diser^.34.§,ai.p.96.
«
197
.
190
jor
la
recidiva
el
como
que
quita
absolutamente
lo
que
causa^
ba
el
impedimento
en
la
vista:
f
mas,
aconseja
con
prudencia
^
los
Profesores,
que
aun
para
executí^!^
la
operación
en
los
casos
mas
circuí)^"
tanciados
y
con
todos
los
buenos
sig"
nos
notados
cometan
su
execucioná
lo^
prácticos
en
ella,
que
se
dicenOculistas»
aunque
no
tengan
toda
aquella
instru^^
cion
de
un
buen
Facultativo,
estos
dice
Boeraave
con
admiración’
la
executan,
y
muchas
vezes
con
licidad
(a)
sin
embargo
de
no
en
el
tiempo,
ni
madurez
de
la
tarata,
solo
conducidos
por
su
pa^^’'
ciliar
experiencia,
y
no
será
indccoio
so,
conocida
la
enfermedad,
y
sion
de
la
operación,
para
alivio
Paciente,
dexar
la
exccucion
ál
^
tr
^a)
De
morb.
ocul,
p,
m.
la/.
I9t
tuviere
mané|o,
y
praL^Ica
en
ella,
pues
es
arriesgada
y
la
salud
deí
en¬
fermo
preferible
á
todo
otro
respe^ílo,
de
este
mismo
modo
de
pensar
fragoso
(a)
y
Juan
de
Vigo
(b;
pues
*uclinan
ambos,
á
que
se
entregue
el
enfermo,
cuya
Catarata
e>tá
en
dis¬
posición
de
operarse,
á
los
Oculistas^
tienen
manejo
en
su
execücioñ.
19
^
ARTICULO
QUARTO.*
Mes
de
Abril.
JUEVES
7.
Disertación
Medica.
DEL
METODO,
Y
REMEDIOS
de
revocar
artificialmente
las
erupcio¬
nes
Cutáneas
retropulsas
en
la
edad
pueril.
POR
DON
JUAN
DE
PEREYK^
Socio
Medico
del
Nuíviero*
I.
TTNtre
todos
los
vivientes
la
Tierra
no
ay
alguno
imperfeto,
menos
adv^^^
do,
ni
capaz
para
su
subsistencia
^
^
conservación,
que
el
hombre
en
su
*
t
•
,
193
tanciá,.
no
debiendo
tenerse
esto
ppr
Casualidad
de
la
Providencia,
sino
por
un
discreto
aibitrio
déla
misma,
para
^ue
la
primera
edad
del
hombre
ruese
particularmente
atendida,
y
con
mas
circunspección
cuidada
por
los
Padres
o
mayores,.por
quienes
coitalaCriam
de
los
párvulos.
Igual
inhabilidad,
c
improporcion
se
halla
en
ellos
para
atender
á
sus
indisposiciones;
por
tan-
p
mas
dignos
dé
cuidado,
y
compa-
^^on
en
sus
achaques.
Penetrado
el
A%
_
2
este
Discurso
de
los
mas
vivos
sen-
humanidad
eligió
tratai;
e
de
los
afectos,
que
acaecen
ex-
primera
edad,
y
ricia
^
^*V^^^B^^*cnte,que
se
dicePuc-
intentando
curarlos,
quan-
y
sin
Cutis
Con
famosidad,
dad
perjuicio,
que
la
deformi-
do
ala
extrínseca,
sinoquan-
dcsaparece
intein-
vainmute
por
empyrica
óindiscre-
N
ta
ta
curación,
por
contactó
del
frió,
ó
alguna
otra
casualidad^
moti*'
vando
algunos
de
los
muchos
danoSf
que
nos
demuestra
la
diaria
pcriencia:
no
teniendo,
pues,
me)^^
i
arbitrio
entonces
para
su
remedio,
;
ia
revocación
dcl
humor
rctropul^^
á
el
lugar,
que
ocupaba
antes
en
.
periferia,
dirige
á
este
fin
sus
idea^
I
para
que,
logrado
por
los
med¡os,q^®
insinúa,
se
precavan
los
innumerable^
|
daños,
que
á
cada
paso
se
observé
^
en
las
retropulsioncs
de
estas
^
chas,
y
afectos
cutáneos.
•
2.
Supone
antes,
que
es
susceptible
de
muchas
des
de
las
que
acaecen
á
-
edades
del
hombre,
pero
nen
particular
propensión
á
que
como
propias
de
dicha
edad,
mera
Hipócrates
en
sus
aforísticas,
(a)
bien
que
solo
dicha
cd^
cnfcrmcd^'
las
dem^^
(¿y
Lib.
4.
Aphor-
24^
cj.
et
aó.
•
195?
cargo
el
A.
de
aquellas,
que
apare-»
cen
exteriormentc,
y
después
se
ociil^
tan,
causando
notables
perjuicios
que
es
su
directo
argumento.
Muchas
se
encuentran
en
dicha
edad
como
son
a
costra
lactea,
que
nuestro
Vulgo
llama
Arestín,
Empeines,
Tiña,Postir
Comezón,
Salpullido,
Sarna,
y
gota
rosada,
estas
suelen
venir
á
Veces
sin
preceder
Calentura
á
su
ma-»
^
■
‘irestacion;
Otras
hay
que
no
aparir
^en
sin
ella,
como
son
\lruelas,
Sa-
f^mpion.
Escarlata,
y
Erisipela;
el
propender
á
estos
afectos
y
blandura
del
texido
Hbro-
solidos;
por
lo
que
oponen
imi
^^s^stencia
á
la
que
requeria
el
^^P^ilso
de
sus
líquidos,
cuya
tennis
y
colicsion
de
sus
principios^
liacc
resistencia,
que
encuentran,
^idic
facilidad
sean
introdiH
por
la
red
cutánea,
de
modo*
que
196
tjue
irritada
su
armonía
por
quaíqiuV
principio
acre
salino,
y
puesta
íuerza
vital
en
movimiento
para
sU
expulsión,
encontrando
fácil,
y
de
menos
resistencia
los
Vasos
y
solí"
dos
cutáneos,
se
dirigen
luego
haci^
ellos
•
porque
las
leves
partículas
de
esta
condición
de
jugos,
dicen
siem¬
pre
por
esta
causa
tendencia
á
el
ám¬
bito
del
cuerpo,
y
con
su
acritud
inflaman,
alteran,
y
corroen
las
tier¬
nas
membranas
de
la
superficie,
ap^'
reciendo
por
esto
revestida
dé
niaU"
chas,
costras,
pústulas,
escamosida-
des,
y
encendimientos,
según
fuemij
mas
ó
menos
acres
los
sueros,
abundantes
de
dichas
partículas
linas,
^
.
3.
Siempre
que
estas
erupciou
^
se
presenten
bien
á
la
Cutis,
pm^^^
da,
6
no
Calentura
,
manteniendo’
en
los
lugares
donde
la
naturalcíía
_
depositó,los
chicos
se
observarán
bu
^
no5»
tíos,
alegres,
y
sin
mas
perjuicio,
que
la
aparente
deformidad:
pero
quando’
por
el^
contacto
de
un
aire
rígido,
ó
la
imprudente
aplicación
de
Remedios
repercusivos,
ó
repelentes,
se
desaparecen,
hé
aqui
las
escenas
mas
lastimosas,
pues
ya
sobrevienen
per¬
tinaces
optaimias,
ya
fiebres
ustivas,
a
unos
toses
violentísimas,
a
otros
^omitos
de
todo
alimento,
á
otros
diarreas,
sintiendo
no
pocas
veces
otros
un
calor
mordaz
y
febril,
que
os
consume,
y
lleva
á
la
contabes-
oencia;
también
resultan
disenterias,
e
res
mesentericas,
y
movimientos
onvulsivos-
por
manera,
que
á
pe-
nai
enfermedad,
que
no
pueda
^Q«ocer
esta
causa,
y
la
señal
suele
SI
alguna
de
las
dichas
enfcrmeda-
ricb^^
P^c-enta
después
déla
desapa-
neo
^
^'^^^‘^"‘pcstiva
del
afecto
cuta-
^‘'^^^sada
por
el
arte,
ó
por
la
4.
Ad'
ips
^
4.
Advierte
el
A,
que
qíiando
se
quita
una
enfermedad
cutánea
na
se
ha
de
sospechar
precisamente
retro-
pulsión,
y
mas
quando
se
nota
qn^
su
duración
ha
sido
correspondicntí^
a
las
de
su
Índole,
pues
las
que
j
acompañadas
de
fiebre,
suelen
diir^f
siete
dias,como
la
erisipela,
y
escarlata»
las
que
pasan
de
este
termino
llegáis
al
catorce,
ó
veinte
y
uno;
á
veces»
son
las
viruelas,
y
el
sarampión,
y
os
términos
pasados,
señan
procc"
1
dido
en
ellos
con
regularidad,
y
finalizan,
no
se
han
de
discurrir
1^^
indisposiciones
subsiguientes
causad^^
por
retropulsion.
Lo
mismo
debe
tenderse
de
los
afectos
cutáneos
c
ro"
nicos,
y
que
no
traen
fiebres,
con^^
la
costra
de
leche,
sarna,
y
demás
van
expresados,
si
estas
duran
tic*^
po
considerable,
bien
que
j?‘/j
!
fixo
para
ellas,
y
sin
causa
|
se
van
lentamente
desapareciendo
,
^99
pues
de
uno,
dos,
6
mas
meses
de
dii^
ración,
tampoco
se
ha
de
sospechar>
SI
ay
alguna
otra
resulta,
que
ha
sido
por
retropulsion
,
pues
pueden
estas
^
alecciones
salir,
juzgarse
en
la
cutis,
según
su
carácter,
acabándose'aque¬
lla
porción,
que
la
naturaleza
pudo
arrojar
con
el
primer
impulso,
hasr
^a
que
repetidas
las
mismas
causas
in-
^uce
otro
nuevo,
volviendo
á
salir
á
cutis
otra
cantidad
de
humor,
que
produce
igual
cflorecencia,
que
el
prir
*^ero,
y
este
es
caso
distinto,
lo
que
vé
en
las
erysipelas,
y
herpes
con
requencia;
por
lo
que,
si
acacsc
al-
8
^
u
a
otra
indisposición
en
estos
in¬
érvalos,
no
se
debe
culpar
introduc-.
^lon
del
material
de
la
primera
emp-
al
centro,
ni
proceder
al
remedio
^^uclla
con
este
respecto,
xet^'
^Sualmcntc
advierte,
que
en
las
^^^^P^^lsicnes
déafc(
5
los
cutancosagu-
^
Q
cou
j^cbrQ^
52
observan
mui
lue-
200
go
los
daños
de
aquel
desorden,
pero'
en
los
crónicos
suele
tardarse
tiempo,
no
pudiendo
asignarse
qiian
to^
pues
esto
depende
de
la
particular
io'
dolé
de
los
humores
de
cada
uno?
í
el
grado
de
perversión
delafedo?
q^^^
padece
esta
mutación;
bien
que
las
enfermedades
de
los
Párvulos,
1
^^'
gando
á
la
inquisición
de
sus
causíi^*
nunca
estará
demas
investigar
<si
tenido
enfermedad
de
cutis
mal
da,
ó
intempestivamente
retirada?
ra
formar
juicio
de
la
verdadera
ind‘"
cacion.
También
quiere
el
A.
se
tei^'
ga
presente
que
todas
estas
erupci^'
nes,
son
por
lo
común
útiles,
con
ellas
logra
la
naturaleza
sacu^*^
de
las
entrañas
á
la
Cutis,
un
ped,
que
le
incomodada
demas^
^
en
lo
interior,
y
fuera
solo
alguna
molestia
sin
temor
de
da
considerable,
como
atestiga
su
éxito,
dcxandolas
correr
sus
natp
les
aoT
les
términos.También
quiere
se
enticn
da
son
todos
contagiosos,
esto
es,
pue¬
den
eomunicarsu
naturaleza
á
los
su
je¬
tos,quese
apsoximcná
recibir
los
eñu-
vios,
que
exalen
las
partes
tocadas,
bien
que
pueden
y
efedi
va
mente
vic-
j^cn
los
primeros
sin
contagio
por
causas
propias,
que
residen
en
sujeto
capaz
de
producirlas.
Es
también
observación,
que
las
mas
de
c
ías
vienen
epidemialmente,
porpro-
P/a
índole
de
la
constitución
atmpsfc-
^*ca,
cuya
ultima
individualidact
solo
podemos
conocer
por
sus
efectos,
de
\
®^pone
despu
e:'el
mechan
ismo
esta
acción
invertida
de
la
natura-
disK
se
cxeciita
por
la
inta
y
opuesta
causa
á
la
que
pro-
les^^
^
expulsión
de
dichos
matcria-
dixo^^^^^
etci^ua,
como
se
ria
P‘
de
esta
memo-
Udos
^^^ta;dc
equilibrio
de
los
sü-
eiitancos
vencidos
por
climpul-^
so
2
,
0
'
!
SO
de
los
líquidos,
es
de
entender,,
qaé
por
el
contrario
orden,
quandola
re¬
sistencia
de
aquellos
en
la
red
cutánea
es
mayor,
que
el
impulso,
que
recibe
de
estos,
las
partículas
encarceladas
en
511
substancia,
son
arrebatadas
acia
el
centro,
sea
esto
causado
por
una
at¬
mosfera
demasiado
rígida,
ó
por
coac-
tacion
de
las
fibras,
causada
con
algut»
remedio
adstringentc,
vegetal,
ó
rni"
ncral,
y
entonces
haviendo
adquirido
los
sueros,
y
linfas
con
la
demora»
mucha
mas
acritud,
arrebatadas
con
el
circulo,
y
depositadas
en
la
part^
menos
resistente,
y
mas
proporciona'
da
á
recibir
su
impresión,
motivan
desorden,
y
alteración
mui
notabl^
en
la
naturaleza,
y
entonces
es
el
ca'
so,
de
que
se
trata
en
esta
memoja^’
para
remediar
estos
perjuicios.
.
^
7.
Consultandopues
la
mayor
cj*^
ridad^
y
método
en
el
socorro
de
retrppiilsioncs,
considera
el
A*
.
203
pecie
de
Enfermedad
cutaiiea,
cuyo'
retroceso
se
va
á
remediar;
porque
si
de
las
agudas,
y
que
traen
fiebre,
^mas
de
lo
dicho
se
debe
reflexionar,
parte
de
quien
estala
causa
de
la
re-
^opulsion,
pues
unas
vezes
estará
de
paite
del
solido
coartado,
óenrrigeci-
y
otras
de
parte
délos
líquidos
de-
^jasiado
rápidos
por
el
orgasmo
indu-
^idoen
ellos,
ó
por
su
excesiva
aban-
ancia,
que
impide
poderse
colocar
^
las
porosidades
de
la
cutis
toda
la-
'^lorbosa,
que
debe
separarse.
casos;C'pmo
de
distinto
origen.
CVltA
^
;^***N-/
Vilo
I
vw
ciir
•
'^^^sidcraciones,
para
la
motivo
de
produ-
e
aquel
efedo,
y
es,
quando
sin
aú-
ni
n
resistencia
de
los
solidos,
cantidad
los
líquidos,
ca-
Para
competente
actividad
ciiern^
^^P^^lsion
á
la
superficie
del
y
entonces
lo
que
se
havia
de
»Ten
ella,
se
absuerve,
volviendoal
cen-
204
centro,
por
felta
de
acción
expulsí''
va,
como
sucede
en
los
débiles,
ó
con
remedios
han
íipagado
de
masiad^?
el
movimiento
de
los
humores,
con^^
sucede,
quando
se
tratan
estas
enfe^^"
rnedades
con
excesivos
atemperanteSr
ó
coq
evacuaciones
importunas
á
1^^^
principios:
estos
casos
últimos
sevei^
con
mas
freqiiencia
en
los
afeaos
tañeos
crónicos,
como
los
del
prim^"
ád
JO
en
los
Agudos,
todo
el
punto
acierto
en
el
Medico
consiste
en
puntual
discernimiento
de
estos
tintos
modos
de
causarse
las
retrop^d^"
siones
en
los
casos
particulares;
p^*^"
que
si
los
confunden
ó
equivocan»
se
seguiráp
indubitablemente
cnorn’^
perjuicios.
8
.
Siempre
que
ocurra
un
lo,
que
á
poco
de
haversele
desp*^^
cido
algún
afeólo
cutáneo
qne
do
crónico,
duró
pocas
semanas
\)k
en
la
Cutis>
ó
si
es
agudo,
205
eos
días,
se
encuentra
el
Chico
con
fie¬
bre
fuerte,
dolores,
diarréa,
vomito,
inapetencia,
mal
color,
alferecia,
mo¬
limientos
convulsivos,
ó
tos
fuerte,
hemos
de
sospechar
de
tetroceso
lo
cutáneo^
y
mas
si
del
informe
ss
llega
á
entender
Medicina
externa
aplicadas
ó
desorderi,
y
poco
reparo
^n
salir
al
ambiente'
frió
el
Chico,
des¬
nudo,
ó
recieii
levantado,
entonces
se
pbéí
considerar
para
la
avocación
de
¡cho
humor
retrocedido,
ía
disposi-
temperamento,
y'
fuerzas
del
^i)eto;
para
q^e,
evacuado
compe-
en
temen
te,
ó
de
otro
modo
prepara-
amK*!^
pi'oceda
á
laxar
los
solidos
dcl
*to,
para
que
puedan
admitir
el
^
^nc
se
retiró,
lo
que
se
exc-
consejo
de
Hof-
(a)
con
baños
universales
de
agua
t.
4;
p,
m,
aio,
edit*
a.
1748.
agua
dulce,
como
lo
ha
pra^ko
coi*'
felicidad,
ayudando
á
el
mismo
fin
fomentaciones,
ó
baños
particulares
^
los
sitios,
que
compreliendia
la
enfe**'
medad,
añadiendo
á
esto
el
oportuní^
arbitrio
de
introducirle
á
el
Pacietit^^
j
otros
miasmas
análogos,
á
los
retro'
pulsos,
como
será
acostarlo
con
ot*'^
I
que
tenga
la
misma
enfermedad
d*'
tanea,
evitando
no
sea
este
por
parte
de
malos
jugos,
ó
sigilos
ven^'
reos,
escorbúticos,
ü
otros,
no
le
duzca
otro
vicio,
que
le
perjudiq*^?
mas
que
le
alivie:
también
se
log*'^/^'
este
fin
poniéndole
ropas
de
otros
festados
de
su
misma
enfermedad,
P^.
tiempo
considerable,
liacicndole
de
aquellos
alimentos,
que
toni^
quando
se
produxo
la
enfermedad
tinca.
^
^
9.
Si
se
juzga
por
el
color,
so,
ó
nutrición
demasiada
del
lo,
que
su
plenitud
sea
la
causa
tetrópulsion,
pnedie
competentemen¬
te
sangrarse,
y
sino
sur
te
efecto
poner¬
lo
en
baño:
pero
si
por
la
calentura
in¬
tensa,
sed,
fatigas,
c
inquietud
consi¬
derable
se
viene
en
conocimiento
que
el
orgasmo,
ó
excesivo
movimien¬
to
de
los
liquides
es
la
causa,
acon¬
seja
en
este
caso
los
nitrados,
y
atem¬
perantes,
hasta
llegará
la
agua
de
nic-
■
'^é,
no
siendo
de
poco
momento
pa¬
ra
moderar
este
impulso
el
uso
de
los
Subácidos
y
ó
acescentes
vegetales,
^itimamente
si
lafloxedad
del
sujeto»
parvedad
de
su
pulso,
natural,
6
ad¬
quirida
por
evacuaciones
anteceden¬
tes,
su
complexión
linfática,
y
demás
que
denotan
ser
la
inercia,
y
falta
de
^etividad
en
sus
líquidos
la
causa,
cn-
*^^^es,acGnseja
con
vSydenham,(a)
los
*^^oriíicos,quietud
en
cama,
analépti¬
cos,
,735,
2o8
cos,yexteriormenteFriegasáécas,yaurt
rubificantes
á
las
partes,
que
fueroi^
afectas,
llegando
alguna
vez
hasta
cantáridas,
para
exitaren
quanto
ss
pueda
la
revocación
á
el
exterior
los
materiales
retropulsos.
lo.
No
se
le
oculta
á
el
A.
de
estí
memoria
lo
infructiferas
que
sueleí'
ser
todas
estas
medicinas,
pues
aiij*
bien
tomadas
las
indicaciones
y
apb"
cados
con
oportunidad
los
medio^
propuestos,
mui
rara
vez
se
logra
q^^
vuelva
á
montar
la
Cutis
el
humo*"’
que
una
vez
llegó
á
desplantarse,
troduciendose
en
el
occeano
de
líquidos,
porque
turbada
la
natuf^^
leza
no
suele,
ni
puede
encontrar
camino
para
repetir
la
misma
separ*"'
cion
de
aquello
que
la
molestaba,
za,porque
adquieren
lasparticiilas
y
tropulsas
con
la
alteración,
otra
tinta
configuración
de
la
qric
^1
principio,
inadequablc
á
las
.,
,
209
porosidades
por
donde
deben
pene-
Jrar?
pero
como
es
preciso
que
el
Pro-
esor
ponga
los
medios,
que
conosca
oportunos
para
conseguirlo,
le
pare-
son
oportunisimos
los
expuestos,
siguiendo
las
malas
re-
^s,
y
no
lográndose
la
avocacioií
por
ellos,
permitiéndolo
la
edad,
y
^^nias
circunstancias
del
párvulo,
in-
Sarna,
Herpes,
ó
afec^
tr.
1
semcjantese
lemudede
Pais,
donH
á
Pueblos
maritimos;'
lina<;.^-^
y
exalacioncs
sa-
Drni>I
^^^^^o^^ricidas
puedan
exitai*
\r
riue
1
p
^qriella
excreción
primera
enfr.
^‘'^^ridable,
lo
que
se
dcbe-
^oníc
afectos
cutáneos
^tos
‘^gndos,
pues
no
daiV
y
Sus
qriando
se
retropelen,
y
siempre
prontas
'Violentas.
propone
el
A,
íncdio
precautorio
de
las
re-
O
tro^
tropulsíones,
quando
son
las
enfei'^
mcdades
cutáneas
crustrosas,
de
do,
que
su
misma
densidad
impidar
que
el
humor
acre
se
evaque,
1
,
transpire
la
parte
afecta,
ser
mU*
iitiles
los
baños
tibios
de
agua
dub
ce;
para
que
se
reblandezcan,
y
le¬
vantadas
caigan
estas
costras
asp^"
ras,
dexando
libertad
ala
transpir*'''
cion
de
la
parte;
tampoco
será
im*"
til,
que
en
las
noches
se
le
de
estas
costras
á
los'
chicos
con
te
dulce
de
Almendras;
para
que
toda
la
noche
se
reblandezca,
y
le¬
vantadas
aquellas
escamas
á
diligencia
caigan
por
la
mañana,
xando
la
parte
con
mas
libertad.
bien
previene
el
A,
que
las
partes,
comprchende
el
afecto
cutáneo,
‘
se
deben
cubrir,
ni-tapar
de
masi*"^
antes
si,
dejarlas
expuestas
á
el
libre,
no
siendo
este
mui
frío,
tempestivamente
pasando
los
211
mos
de
-sitios
abrigados
á
otros
no
asi
prevenidos,
porque
todo
esto
dispone
á
retrocesos
en
dichas
en¬
fermedades
de
la
Cutis.
JUEYES
14.
^Disertación
Phisico
Legal.
-
Exponiendo
una
nueva
Idea
del
derecho
natural
explicada
por
el
conocimiento
del
Hombre
mismo.
POR
lOSEF
GARCIA
NOPJEGA,
Ocio
Legista
de
Erudición.
JK
^
correspondiente
á
-i^una
Sabia
y
Erudita
Asam-
tn
«c-1
cuyo
principal
-
obic-
Medicina,
tratar
del
hom¬
bre,
bi'c,
no
solo
quando
enfermo,
par^'
socorrerlo,
y
quando
sano
para
te¬
ner
prevenido
su
conocimiento,
á
íi^
de
mejor
proveerlo
de
remedioSr
quando
no
lo
esté,
sino
aun
extern
dcr
Sus
expeculácíones
pafa
los
ínis^
mos
efectos
sobre
todo
aquello
q^^^
diga
respecto
á
su
conducta,
y
átrc"
glado
método
de
vivir,
y
dirigit^^
en
sus
acciones,
pues
de
este
módp
conservará
su
salud
con
mas
segn^^
dad
^
y
robustez.
Nada
ay
que’
conduzca
á
él
hombre
para
conségi^^
este
fin,
que
aquella
ley,
con
qn^
formó
su
Criador
,
por
esto
dich^
natural,
quien
lo
dirige
para
que
manejé
con
cordura,
f.
acierto
cu
operaciones
dándole
un
derecho
nato
á
cada
individuo
de
nuestra
pccie,
para
ser
conservado
en
lo
iexorapete
para
mantenerse,
y
solo,
ó
en
Sociedad
con
los
este,
pues,
derecho
natural,
tra
trata
oy
el
A,
de
esta
memoria,
in¬
tentando,
se
deduzca
su
existencia
y
verdadero
conocimiento,
por
sola
la
contemplación
del
hombre
mismo,
lo
poseé:
para
esto
se
introdu¬
ce
en
su
asunto
por
un
conciso
exor-
en
que
exagera
las
sublimes
prer-
J^pgatiyas,
con
que
el
supremo
Ar-
tifice
adornó
á
esta
Criatura,
la
mas
P^í'fecta,
de
lasyisibles,que
formó
su
.
íano
omnipotente,
haciéndola
seme-
asi
mismo.
El
Hombrees
el
objeto,á
quien
sus
expeculaciones
el
A.
¡n-
^
ntando
que
sola
su
consideración
^
^mapertecta
y
natural
idea
de
aquel
ser^^l
infundido
en
su
mismo
taz
^
dirigirse
por
una
recta
i^eniendo
solo
asi
mismo
por
no
conducirse
con
equidad,
los
^
^^^pecto
niismo,
sino
á
iguales,
para
cumplir
Q
los
Soberanos
destinos
de
sií
Crea-
214
,
Creación.
Beclamá
después
cotItM
el
mal
método
que
se
observa
en
sti
dictamen,para
la
dirección
de
los
es^
tudiüs
de
la
Jurisprudencia,
no
pf^"^
cisando
á
la
juventud
se
instruía
des^
de
los
principios
de
esta
facultad?
en
este
derecho
natural,
que
es
basa
y
origen
de
los
demás,
á
saber?
de
Gentes,
Civil,
Positivo,
Patrio?
Canónico
S¿c.
por
lo
que
entiende?
resulta
la
ignorancia
de
todos,
pii^^
pasan
desde
luego
á
tratar
de
estos
sio
la
instrucción
de
aquel,
que
es
el
damento
y
como
raíz
de
ellos.
3.
Oponese
á
la
definición
del
derecho
de
su
asunto
dan
los.P'^
ris
Consultos
con
Justiniano,
no,
y
otros,
como
comprehensiva
hombres
y
animales,
pues
estos,
que
por
instinto
posean
unas
nac^"**^
les
inclinaciones,
que
dicen
respet^^j^^
su
propagación
y
conservación?
faltan
precisamente
todasaquclb^^
se
dirigen
por
el
diílamen
de
In
nizonr
como
que
están
destituidos
del
Al-
que
es
el
principio
inteledlivo,
y
íísi
no
puede
sersugeto
receptivo
de
la
Ley
ó
derecho
natural,
como
ya
notó
Cicerón
(a)
y
los
mismos
am¬
pliadores
de
este
derecho,
como
Hu¬
go
Grocio
(b)
Mr.
Real
(cj
Puffem
jlorff
(d)
Heinercio
(e)
y
otros;
por
jo
que
dice,
se
debe
desechar,
dándo¬
la
otra
mas
propia,
y
comprehensiva
del
derecho
en
question,
el
que
dice,,,
es
una
regla,
que
la
recia
ra^*
zon
demuestra,
para
dirigir
las.ac-
’í
ciones
humanas
haciendo
percibir
lo
justo
y
equitativo
?
ya
vivan
particularmente,
ya
en
compahia
,,
de.
'-“P-
'•
r.
uvj
gobier.
lib«
a.
'
o»
'
’
o
y
^.cap,
3,
y
4.
Droit
des
Gens»
et
Hat.
^
í
í
T
'•'.'tíciur
bel
et
pie.
.
2i6
,,
de
los
demas
de
su
especie;
de
est^
definición
se
deduce,
que
Dios
es
el
Autor
del
derecho
natural,
su
DireC"
tor
la
prudencia,
ó
re^lo
di^lamcn
do
la
razón,
y
el
sugeto,
en
que
reside,
d
Hombre,
en
cuyas
visceras
está
grava"
da
esta
Ley
obligatoria
de
todo
racio"
nal,
como
enseña
el
Aposto!
de
las
Gentes
(a)
y
cuya
esencia
conocida
por
estos
predicados,
no
será
ardu^
dár
una
idea
de
aquello
que
se
radi<^^
en
su
corazón,
y
.para
cuyadireccioí^
se
crio,
y
produce
con
el
mismo,
4.
El
Hombre,
pues,
es
aquella
estupenda
obra
del
sexto
dia
cié
1^
creación
del
Mundo,
el
que
hizo
d
Divino
Artífice,
diciendo,
vamos
^
formar
una
Criatura
á
nuestra
imag^'^
y
semejanza,
bastante
distinción
des^*
blasón»
v
evidente
nrueha
de
la
(a)
Epist,
ad
Rom,
cap,
a,
versic.
hechuras
de
Dios,
qiie
le
precedieron.
De
dos
Seres,
ó
substancias
se
com-
poneesta
imagen
de
la
Divinidad:
una
ponderosa,
material,
terrena,
y
finita
«idmirablemente
organizada,
otra
in-
visible,
inmaterial,
é
inmortal
de
*iíituralezay
gerarchia
totalmente
di-
'^ersa,
y
superior
á
la
primera,
pero
Con
tan
impenetrable,
c
incompre¬
hensible
modo
unidas,
que
solo
la
sa^
hiduria
de
un
Dios
pudo
disponer
^‘^1
Complexo.
La
primera
parte,
que
llama
Cuerpo,
la
considera
el
A.
^cgun
sus
afecciones,
y
después
pasa
^
isciirrir
sobre
la
segunda,
que
es
el
rna,y
sus
operaciones,para
de
estos
os
juicios
venir
á
una
justa
idea
tisi-
y
natural
de
aquel
derecho,
ó
Ley
on
que
debe
esta
Criatura
dirigirse,
^urar^^
que
se
llama
Derecho
na-
P
í^iirecc
que
la
narte
material
ó
poica
del
Hombre
respecto
á
la
de
los
los
demás
Anímnies
teñía
poco
que
admirar;
pues
las
acciones
de
gencra-
eion,
nutrición^
y
demas
de
su
econo'^
mía
son
tan
analogas
á
las
de
los
bru"
tos,
que
solo
se
ad^erte
una
accí"
dental
diferencLa,
pero
si
se
reflexiona
con
cuidado,
se
notarán
en
aquella
ciertas
prerrogativas,
que
la
hacen
distinguir
entre
todos
estos
con
sup^*'
rioridad;
por
manera,
que
cada
espC'
cié
de
irracional
goxa
alguna
propia"
dad,
que
en
particular
la
distingue
otra
de
su
genero,
como
el
León
fiereza,
la
osadía
el
Tigre,
la
robustez
el
Toro,
el
Caballo
la
generosidad,
If
lealtad
el
Perro,
la
pureza
el
Armj"
íio,
la
perspicacia
el
Lince»
la
voraci'
dad
el
Lobo,
y
la
Obeja
la
maus^
dnmbre,
hallándose
en
todos
loóindj^
vid
nos
de
cada
especie
en
mas
ó
n^.
nos
grado
aquella
rara,
y
particiuj^
índole
de
su
especie,
pero
no
las
otras:
no
asi
el
hombrC)
en
qui^'^
219^
recopilan
todas
las
calidad
es
aprecia¬
res
de
todos
los
demas
animales,
ea
grado
eminente.
7
-
Regístrense,
pues,
las
historias,
se
hallaran
vestigios
de
esta
rara,
•
y
peculiar
condición
del
hombre,
pues
SI
lo
buscas
fuerte
encontrarás
un
San¬
són,
si
astuto
hallarás
un
Ulyses,
si
*^'anso
un
David,
si
generoso
un
Alcr
^'
3
n
d
ro
Magno,
un
Scipion
Africa-
l’o,
si
perspicaz
un
Tiberio
Cesar,
si
eal
un
Jonatás,
si
robusto
un
Alel¬
as,
un
-Milon
Crotoniensc,
si
osado
Porsena
Romano,
el
Albano
Scan-
erberg,
si
puro
un
Niceta5,y
si
lige-
0
un
Abisai
Hebreo,por
manera,
que
el
hombre
solo
se
hallan
todas
las
xeclencias
de
todos
los
demas
vivien-
^
este
globo
terráqueo.
Su
natu-
^^.^^triKTura
es
admirablc,y
hermosa
^
grafio
superior
á
la
de
todos
los
A
ni¬
cle
la
rectituddc
su
cuerpo,
'^^cioude
su
Cabeza,
y
magestuoso
ca-
250
caminar
denota
la
superiondad
que
go^
za
sobre
los
demas,no
inclina
su
Cuerpí^
á
la
tierra
llevíindolo
doblado
como
los
demas
Animales,
si
no
lo
man
tie¬
ne-siempre
recT:o;
levantada
la
Cabe"
za,
denotando
con
ella
la
región-)
que
debe
aspirar,
y
para
que
está
des¬
tinado,
que
es
el
Cielo.
Su
cerebro
es
de
mayor
mole
respectiva,
que
el
de
los
demas
Animales,
como
havia
de
ser
domicilio
de
la
parte,
q^^
mas
lo
ennoblece,
que
es
el
AlmíJ»
losbrazosnQsonmateriales
columnaSi
sobre
que
gravita
el
peso
de
su
ciiet'
po,
como
en
los
quadriipedos,
si
nO
firmes
palancas,
con
que
levanta
l»"*^
cargas
mas
enormes,
y
expeditos
inj"'
triimentos
para
cxecutar
quantas
ad¬
mirables
manufadiiras
produce
su
genio
en
el
extenso
excrcicio
de
to^^f
los
artes,
que
inventó
la
necesidad
recreo;
de
modo,
que
parecen
bles
sus
inmensos
usos
en
las
multip
ca-
221
cadas,
y
diversas
acciones,
de
que
son
capaces,
y
los
distintísimos
fines
á
que
dirige
con
las
manos
sus
opera¬
ciones
en
beneficio
del
todo,ayudándo¬
se
con
ellasi
aun
para
explicar
las
pro¬
ducciones
del
Alma
^
significándolas
con
varias
primorosas
actitudes,
como
dicen
Mudos
y
Pantomimos.
7.
Én
fin
la
Cara
ó
parte
ante-
terior
de
la
Cabeza
del
hombre
debia
Sola
llenarnos
de
admiración,
pues
en
^
breve
recinto
no
solo
colocó
el
'^J^iador
todos
los
órganos
ó
instru-
í^cntos
del
Alma,mediante
los
qiiees.
informada
de
los
objetos
externos,
por
eso,dichos
sentidos
extrinsccos,co-j
^oson
Oidos^Ojos,
Nariz,y
Lengua,
P^í^
los
que
oye,
vé,
huele,
y
habla,
inoqug
puso
tal
armonia
en
sus
fac—
que
por
ellas
casi
con
eviden-
tim*^^
descubren
los
mas
ocultos
sen-.
de
la
misma,
costandolc
^
el
hombre
gran
trabajo
ocul¬
tar
tiir
á
los
demas
su
intenor
sin
ma^
nifestarlo
en
su
semblante;
por
lo
que
dixo
un
Poeta
(a)
Heii
qnam
ficik
est
ciitmii
non
proderev
vuítu^'
y
aun
es
mas
singular,
que,
siendo,
unas
mismas
numéricas
en
todos,
es-
tan
con
tan
distinto
aire
y
disposi"
cion
colocadas,
que
sin
deformidad
áf
penas-
se
hallaran
dos
individuos»
que
por
ellas
no
puedan
suficiente¬
mente
distinguí
i-se
entre
si
porsolo
1^
fiizó
semblante
personal,y
esto
sin
der
nosotros
conocer
la
causa
y
mo¬
do,
y
solo
admiramos
el
efecto.
8
.
Hasta
aquí
lo
particular
q*^^^
comprehenden
nuestros
débiles
alcí'i'
ces,
pero
aun
será
mas
raro,
lo
ignoramos,
careciendo
de
una
co^^
píeta
idea
de
lo
que
puede
egecut^*’
se
por
esta
fabrica
humana',
en
indigencias,
y
solo
la
practica
y
^
ser-
(ayOvid.
3,
nicthamorph.
servacion
algo'nos
índica,
qiiando
la
necesidad,
ó
defecto
de
alguna
p«rtc
integral
obliga
á
suplirla
con
la
industriaió
manejo
de
otra,
obser-
■
^ense
las
aciones
de
los
ciegos,
sordos,
imáneos,
cojos,
y
demas
contrechos,
se
admirará
hasta
lo
sumo
el
raro
usa
^ue
hacen
de
los
demas-
órganosa
partes,
para
.suplir
con
destreza
el
de¬
lecto
de
las
truncadas,
imperfectas,
^
de
que
carecen
por
naturaleza
,
ó
J^^sualidad:
de
suerte
que
el
mas
ha-
Ma
quinario-
no
podrá
disponer
la
colocación
y
modo
de
manejarse
un
^Pio-;
ó
manco
para
executar
con
el
P’c,
ó
mano,
que
tiene
lo
que
obra-
Con
la
que
le.falta:
en
efecto,;si
jj^^etarnos
contemplando
cada
una
de
de
este
humano
editiciu,
bu^
^^l^^ria
tiempo
y
papel
paia
di-
el
primores;
por
lo
que
pasa
y
*
^
considerar
la
parte
superior
'
noble
del
hombre,
que.es
la
Alma
Alma
racional,
ó
espíritu,
que
lo
vi*
vifica.
.
9.
Esta,
pues
,
es
¡aquella
parte
incorpórea,
invisible,
é
inmortal,.co¬
mo
diximos;
por
la
que
se
distingy^®
el
hombre
de
los
demas
vivientes
if"
racionales,
y
lo
asemeja
á
su
Criador^
quien
franqueando
los
tesoros
de
sit
Omnipotencia,
depositó
en
aqn^^
primer
varro,
no
ya
informe,
y
toS"
co,
sino
perfeccionado
por
susmanoSr
una
semejanza
de
su
Divina
Esencia»’
esta
Alma
racional,
con
que
hiz^^
‘'
esta
criatura
propia
imagen
suya»/^
vistiéndola
de
unos
dotes
tan
siibi^
mes
como
son
la
inteligencia,
luntad,
para
que
por.su
medio
con^^
ciese
sus
perfecciones,
y
losbenefíci
^
recividos
de
su
mano
Poderosa^
la
obligación
por
esto
de
adoran^^’^^-
reverenciarle
con
preferencia
á
ser
criado,
procurándole
mas
infinita
liberalidad}
pues
quiso"
^
2
^
'Sarle
una
potestad
de
asen
tir
ó
dissen¬
tir
á
su
arbitrio,
á
lo
justo
ó
injusto»
^cgun
el
conocimiento
que
alcanzase
de
las
cosas
criadas,
haciéndolo
con
Psto
capaz
de
merecer
sus
inefables
3
v
ores,
quandoayudado
déla
gracia
^brare
con
rectitud,
ó
digno
objeto
de
sus
iras,
si
se
separaba
de
las
rec-
sendas
de
la
justicia;
la
primera
potencia
se
llama
entendimiento,
y
’
^segunda
voluntad,
cuya
aplicación
dicha
potestad
se
dice
libre
dlbedrío
Hasta
este
punto
solo
le
ha-
^
tranqueado
el
Señor
á
el
hombre
niedios,^
virtud,
ó
facultad
para
’
y
conocer
lo
recto
ó
^^"^^glado
de
sus
operaciones,
pe-
•Lcf,
^^^^ba
menos
en
su
natural
ser
■
lo
qv
se
dirigiese
en
ellas.,
^us
p
.r^^bia
ser
er
complemento
de
^0
este
t:ampoco
qui-
Mementisimo
Padre,
carccie-
‘
P
se
de
este
requisito,
pues
le
puso
aqvif
lia
tan
puntual
y.
perfecta,
que
siii
salir
de
si
mismo
la
tubiese
comp^*’
tente,
pues
conociendo
el
hombre^
que
le
pertenece
para
su
subsistenciíJ*
propagación
y
vida
honesta,
cae
turalmenteen
el
conocimiento
de
obligaciones
que
tiene
con
sigo,
y
ra
con
los
demas,
sin
necesitar
o
expeculacioncs;
de
modo,
que
en
hiendo,
que
ni
le
agrada,
ni
convie^^
recibir
daño
por
otro,
se
pone
en
^
patural
intrínseco
conocimiento,
'
no
le
es
licito
hacérselo
á
otro,
i
este
debe
tener
igual
derecha
J
dignidad,
que
el,
pues
goza
el
privilegio
c
inmunidad
de
no
ser
viado;
mas<
si
aquicn
le
hombre
algún
beneficio
lo
turalmcntc
obligado;!
d
miento,
quanto
deberá
el
mi¿n^^
tarlo
á
quien
sin
méritos
,
dio
el
ser
de
la
nada,
concedi^^^
i
ta
Alnia
racional,
con
que
le
cono^
^ese,
lo
conserva
y
destina
para
su
'celestial
morada
?
con
que
natural-
*^2nte
debe
el
hombre
adorar
y
re¬
verenciar
con
el
cultodeLatriaá
su
supremo
hacedor.
1
Mas^
si
aquello
que
posee
pues
al
principio
no
hubo
.
derecho
de
posesión
,
no
quiere
Jr
de
ello;
porque
tiene
su
So.
ya
conoce
en
si
mismo
un
in-
bé
^
.P^^^eipio,
ó
Ley,
que
le
prohi-
j
^
^
aquello,
que
cón
derecho
posée,
de
que
se
infie-
conociendo
á
el
hombre
do-
conl
^racional,
se
le
debe
«na
justa,
natural,
y
priuc*
necesidad
de
otro
dcrcelf*^’
conocer
la
Ley,
ó
y
le
obrar,
id^'i^
consiguientementela
niis-
n
^
conocimiento
de
los
prin-
.
^^CQsarios
á
su
conservación^
vi-
viviendo
solo,
ó
eíi
sociedad
con
lo?
,
demas,
pudiendo
por
la
misma
inte'
|
ligencia
deducir
conseqiiencias
cap*^"
^
ces
de
dirigirlo
con
probidad
en
mismas
acciones,
que
parece
supct^i^
los
primeros
conocimientos,
sietido
linas
naturales
y
precisas
ilaciones
d^
estos:.
por
manera,
que,
si
la
prim^
ra
culpa
no
hubiera
obscurecido
!
tos
claros
conocimientos,
á
lo
dió
motivo
la
transgresión
de
esW
natural
Ley,
no
se
necesitarla
de
_
otra
extrínseca,
dicha
positiva
ó
^
Gentes
para
obligar
á
el
hombt^’
‘
el
cumplimiento
de
sus
obligacionc^»
egecutando
entonces
con
rectiti^^'’
por
su
sola
luz,
é
inclinación
lo
mo
que
a
ora
necesita
para
aun
con
imperfección,
una
coactiva,
á
mas,
dc
qLie,la
misnií*
ma
sabedora
de
estos
precepto^
obligaciones
fiscaliza
las
del
hombre
recordándole
sus
dete
_
i
y
esté
natura!
aviso,
se
llama
concien-i
cia;
y
los
repetidos
estímulos,
y
pul¬
saciones
de
este
natural
intrínseco
co-v
Cocimiento
se
llama
Sindéresis:
deí
^üerte,
que
el
hombreen
su
mismo
séí
poseé
la
regla
de
su
obrar,
y
es
eí
cscal
de
sus
acciones
desarregladas^
^visándole
con
el
temor
desusresuU
que
son
la
pena
de
su
iniquidadr
?otivo,
por
que
Cain
por
su
propia
^ynderesis,
se
esconde,
huye,
se
escu-
en
el
juicio,
y
últimamente
se
^pone
su
conciencia
la
pena
de
su
e
ito,
deseando
pagar
con
la
vida,
la
quitó
injustamente
á
su
hermano,
todo
lo
dicho
infiere
le*
^^‘cianiente
el
A.
de
este
discurso,
ha
conocer
la
naturaleza
dcl
Alma
racional,
libie
y
^ativ^'^^°'^^dotes
y
prerro-
iespjj.k
^
compete
á
esta
su
parte
se
viene
en
pleno
conoci-
^
>
de
que
pQj-
sus
accicr
nes
ncs
pena
o
castigo-,
scgiín
lo
reao
depravado
de
ella,
teniendo
en
si
todo
Jo
preciso,
para
obrar
bien,
pues
co^
noce,
advierte,
reflexiona,
combina»
y
deduce
de
los
principios
las
eonse^
quencias,
que
necesariamente
se
dc"
ben
seguir,
y
después
de
este
cono'
cimiento,
puede
por
su
libre
alvcdrio
abstenerse
con
|a
razón
y
prudenc^
i
reftora
de
las
dernas
virtudes
de
Jo
malo,
y
pradicar
1q
bueno
po>i*^
natural
inclinación,
esto
es,
en
su
tado
natural,
experimentando
mo
tiempo
los
beneficios
de
aqu<^
superior
Ley,
que
lo
conduce
na
^
raímente
á
cxecutar
sus
preceptos»
íaber;
amar
á
Dios
sobre
todo,
3^^
Próximo
como
asi
propio,
no
le,ni
frangíendolesus
derechos,
vi
do
honestamente
en
si
mismo»
Y
los
demas,
pues
tienen
el
-tural
derecho
a
esta
prerrogstívii
versal.
También
resulta
de
lo
¿o
do
con
evidenda,
conocer
k
desigual^
dad,
e
inferioridad
de
la
naturaleza
de
losbrutos,
respedo
déla
humana,
pues
Aquellos,
aunque
tienen
también
su
Ley
natural,
es
solo
en
orden
a
su
con¬
servación
y
propagación,
la
que
cum-^
píen
guiados
por
el
instinto
innato^
Sin
conocer
su
origen,
causas,
ni
íiu
de
su
.obrar,
exccutando
sus
acciones
Necesariamente
sin
elección,
ni
póten¬
os
paradexar
depradicar'aquelloá
que
Su
naturaleza
lo
inclina,
como
faltos
e
inteligencia
y
voluntad,
y
por
con^-
de
Alma
intclediva,
y
libre
*
edrío,
resultando
deesto
el
ningún
^
ento,
ó
demerito
en
sus
accioncs,cüii-
K,.
^'yendo
solo
con
ellas
para
cum^
8
^*^^
rnaquinadcl
Univer-
fines,
para
que
el
Sobe-
^inos
los
destinó,
sirviendo
su
variedad,
hermosura,
.?
y
población:
otros
para
mani-
íf
la
gloria
y
grandeza
-de
su
L
f.
^
J
»
su
Autor;
unos
pAra
la
subsistencií'
y
alimento
de
los
demas,
y
ultima-
mente
otros
parala
delicia,
sustento»
y
necesidades
del
hombr^v
señor
y
Dueño
de
todo
este
armonioso
y
mag^
niñeo
Palacio.
■
JUEVES
21.
Disertación
Medica..
PATOLOGIA
DE
LAS
ENFER'
médádes
de
los
Encarcelados
señala"'
do
siis
remedios
prophylaiílicos
y
curativos.
POR
DON
BONIFACIO
JUA^
XlMENEZ
DE
LoRITE,
SoClO
^
'
Nujviero
y
Secretario
Primero.
I.
/^Omenzaron
con
el
hombre
los
delitos
y
exigían
necesariamente^^
.
.
^.
13
'
Condigna
pena,
la
que
no
puede
exe-
cLitarse
hasta
la
justificación
del
cri-
nien,
á
cuyo
efecto
son
indispensa¬
bles
las
pruebas,
por
documentos
ó
instrumental,
por
Testigos,
ó
confe¬
sión
del
Reo,
para
cuya
formalidad,
y
qué
se
execute
según
derecho,se
re¬
quiere
mas
ó
menos
tiempo,
y
mien¬
tras,
para
evitar
con
la
fuga
la
impu¬
nidad
del
delito,
es
precisa
circuns-'
tancia
la
aprehensión
del
que
se
pre-
surne
Reo,
y
que
permanezca
en
se¬
guridad
durante
su
proceso:
á
este
^fedo
en
todos
tiempos,
y
Naciones,
havido
lugares
destinados
por
las
^eyesy
Govierno
para
esta
reclusión,
se
dio
el
nombre
de
Cárcel,
dc-
tjvado
del
Verbo
latino
Coerceo
s
que
‘gniíica
obligar;
porque
en
ella
es
^^bgado
el
Delinquen
te
á
esperar
la
P^na
perecida
de
su
delito,
ó
su
in-
^^*^i^*^ac¡on,
si
ha
sido
aprehendido
ealumiiía.
¿q
Jq
5
^.
infiere,
que
^34
quG
este
lugar
no
escl^objeto
de
la
jus-4
ticia,
sino
seguridad,
para
executar
el
castigo,
quando
el
Reo
se
halle
com
vicio,
eu
cuya
consideración,
no
de"
bian
ser
tan
molestas,
inconmodas,
é
intolerables
las
Cárceles,
como
se
eX"
perimenta,
pues
las
mas
pueden
set
condigna
pena
de
no
leves
delitos.
.
2-.
La
compasión,,
por
los
daños»
que
experimentan
los
Encarcelados»
movio
á
el
A.
de
este
discurso,
par^
tratar
de
su
remedio,
á
cuyo
efetlo
trae
á
la
memoria
todas
las
indisposi’
ciones,
que
Ies
acaecen
solo
por
efe¿lt>
de
su
prisión,
haciéndose
antes
cargo
de
todo
qiianto
contribuye
en
estoS
lugares,
á
causar
las
particulares
enfet*
medades,
que
los
aflige.
Util
y
apf^"
ciable
trabajo,
no
solo,
por
el
benc^
ticio,
que
puede
resultar
á
los
desgr^'
ciados,
cuyos
delitos,
ó
casualidad
lo^
hizo
caer,
y
subsistir
en
semejanteshj^
gares,
sino
también
conduce
mismos
Médicos,
que
están
destina¬
dos
á
su
asistencia,
pues
se
carece
en
los
Libros
de
Medicina
de
una
Patho-
logia
de
las
particulares
enfermedades
de
encarcelados,
pues
ni
el
curioso
Practico
Modenés
Ramacini
hace
rnen-»
cionde
esta
clase
de
personas
para
tra-»
tar
de
sus
enfermedades,
siendo
cier¬
to
que
en
qualquier
Población,
con
especialidad,,
siendo
Ciudades
popu->
losas,
es
cómprehendida
no
cortap.ai*T
te
de
habitantes
en
estos
lugares,
ha*^
eiendose
esto
mas
notable,
quando
trata
quantas
enfermedades
por
motb
de
su
exercicio
pueden
contraer
tpdos
los
Artesanos
y
Facultativos»
aya
en
la
República
mas
bien
surr
tida
de
todo.
3
-
Principia,
pues,
el
A.
de
esta
su
Discurso
haciendo
tai>
^orrosQ
retrato,
de
las
Cárceles,
por
^
Inmundicia,
estrechez
del
Edificio,
^^tedad
de
lucc5,
y
ventilación,
c*v
easéz
y
mala
condición
dé
los
alimeft*
tos,
que
se
les
subministra
por
lo.
co¬
mún,
que
puede
intimidar
á
el
mas
intrepido,
éigualmente
excitará
com-r
pasión
al
corazón
mas
de
fiera;
y
lo
peor
es,
que
nada
exagera
en
el
partía
ciliar,
señaladamente
en
esta
Capital»
donde,
ó
por
ser
crecido
el
numero
de
estos
infelices,
en
atención
á
su
numerosa
Población,
faltando
arbi¬
trios,
por
la
corta
dotación,
que
ay*
para
subvenir
á
tantos
necesitados,
eí
escasa
la
porción
diaria
asignada
á
ca-;
da
preso,y
de
alimentos
los
masgrose-
ros,
y
viles,
como
son
habas,
ó
tal
ve^
arroz,
todo
mal
condimentado»
y
Pan
poco,
y
del
mas
ordinario.
■
4.
Considera
después,
los
perjui¬
cios
innegables
de
una
Atmosfera
gada
de
exalacioncs
de
unos
cuerpo^
impuros,
y
habitaciones
poco
ascíi^
das,
estando
los
mas
poseídos
de
uní»
imaginación
aqiiexada
de
ideas
tuncsi
tas,
y
pensámietitos
poco*
agradables,
como
que
temen-
la
pena
de
sus
de^
litos,
á
que
sé
agrega
la
inacción
de
aquellos
cuerpos
que.tanto
perjudica
la
buena
distribución
de
sus
jugos,
y
mas
SI
están
en
cadenas
ó
con
grillos
én
sitios
bajos,
y
estrechos,
como
son
algunos
Calabozos,
de
todo
lo
que
resulta
una
impedida
transpiración,de
aqui,
inercias
de
los
líquidos,
malas
disgestiones,
mal
quilo,
y
peor
distri¬
bución
•
por
lo
que
resultan
unos
su¬
atos
cachecticos,
mal
coloridos,
tor¬
pes
movimientos,
inchazones
edema^
tosas,
asmas,
hypochondrias,
icteri¬
cias
8cc.
sin
otras
que
se
contraen
poc
el
mediato
comercio,
y
no
mudar
de
^^pas,
como
son,
sarnas,
picazones^
dysenterias,
y
calenturas
de
su
parti-
cmar
índole,
y
cada
una
de
estas
en-
carácter,
y
par-
íciilar
rebeldía
en
los
encarcela-^
no
común
á
los
que
están
en
li?-
bei’tad;
pues
todo
cl
conjuntó
de
Uf
causas
expuestas
les
motiva
una
de^
presión,
y
como
inviscacion
de
la
parte
espirituosa
y
balsámica
de
sus
líquidos,
que
produce
una
hez,
d
amurca
salino
alcalina
que
destextu-»
raudo
la
cohesión
de
las
particulas
nutritivas,
y
corroborantes,
resultan
estos
sujetos
ineptos,
de
poco
vigor^
y
dispuestos
á
enfermar
de
un
modo
particular;
por
lo
que
nota
el
A-
qn^
las
mismas
enfermedades,
que
dan
^
los
libres,
si
sobrevienen
á
los
presos»
piden
distinta
atención,
y
mayor
cui"
dado
en
el
Medico
para
curarlas
estos.
5.
Las
Calenturas,
que
expon'
mentan
los
encarcelados,
dice
el
son
analogas
á
las
malignas
castrenses»
inclinando
como
ellas,
unas
veces
^
la
idea
de
coagulatorias,
y
otras
^
de
Disolutorias;
por
lo
que
anto^
describirlas,
para
asignarles
curación^
prbcüTíi
dispónct
medios
precaiito^
ríos,
á
fin
de
que
no
las
padezcan,
ó
sea
en
mucho
menos
numero;
estos
dice,
no
competen
al
Medico
direc*
tamente,
sino
por
un
modo
consul¬
tivo,
pues
siendo
la
causa
como
lle¬
vo
insinuado,
los
alimentos,
habita¬
ción,
y
demas
cosas
perjudiciales
de
la
Cárcel,
no
remediando
esto,
de
Necesidad
experimentarán
dichos
per-
inicios,
perdiendo
la
vida,
ó
la
salud
í^iichos
Utiles
Ciudadanos,
cuyo
fa-
^al
destino
ha
conducido
á
este
lugar^
^nedando
después
inútiles
á
el
esta¬
co,
y
ásus
familias
los
que
tratados
^on
mas
humanidad,
y
cuidado,
pu-
®}eraa
continuar
después
en
susexer-^-
Licios
con
utilidad
de
la
Patria,
por
declama
con
vehementes
cxprc-
pl^^^s
para
que
los
superiores,
y
Ma^
&
^tridos,
á
quienes
compete,
ociu-
‘
^
‘Vel
remedio,
procurando,
ya
que
^
Rehagan
de
nuevo
en
el
dia.
por
,24o
falta
de
fondos
competentes,
que
sería
lo
mas
acertado,
disponiéndolascapa*^
CCS
del
mayor
numero
de
presos,
que
se
suele
observar
con
bastantes
ven¬
tanas
y
muchas
divisiones
capaces,
para
que
no
se
aglomerasen
muchos
en
piezas
reducidas,
con
patios
de
bastante
extensión
para
que
facilita¬
sen
luz,
y
nuevo
aire
á
las
habitacio"
nes,
haciendo
que
los
Albanales
es-
tubiesen
distantes
de
ellas,
á
fin
de
que
no
infestasen
con
su
mal
oloi"^
no
debiendo
tampoco
ser
estos
edifi"
cios
de
altura
excesiva,
para
que
renueve
y
comunique
el
aire
con
facilidad,
é
igualmente
penetren
biei'
en
to¿o
él
los
rayos
del
Sol;
p^^^
que
atenúenlas
exhalaciones
crasas
loscuerpos,sirvicndo
últimamente
d
jTiodelo
para
su
construcción
el
que
instruye
León
Albcrti,
Ga)
(a)
De
re
ediíicaior,
lib,
cap.
*5'
2^1
e!
uso,
que
hacían
los
Antiguos
de
es¬
tas
casas,
como
nota
Plutarcho
(a)
pues
dividían
en
tres
quarteles,
ó
se¬
paraciones
el
edificio,
para
los
tres
gé¬
neros
de
sugetos,
que
ponian
en
Cár¬
celes.
6
.
La
primera
servia
para
los
ociosos,
ó
inaplicados,
donde
seles
en¬
señaba,
ó
hacia
trabajar;
la
segunda
^ra
para
los
Deudores,
donde
se
rete-
hasta
satisfacer
á
los
Acréedores;
a
tercera
división,
comprehendia
lo$
clinquentes
de
todo
crimen,
donde
Ppnnanecian,
hasta
imponerles
su
de-:
J
‘'i
pena;
entre
Nosotros
no
serian
Precisas
las
tres
asignadas
divisiones,
se
conducen
á
nuestras^Car-
ai
f^
Reos
de
la
tercera
especie
y
de
la
segunda;
por
lo
que
se-
^'^cnte,
sise
construyesen
con
^^^^ustancias
expresadas:
pero
no
Q
_^
^
Püilopocnicne,
[
pndiendo
cumplirse
nuestros
dcse()í
en
esta
parte,
pues
no
está
esto
efl
nuestro
arbitrio,
se
reduce
el
A.
^
proponer
aquellos
medios,
que
sean
accesibles,
y
causen
menos
dispendio*
La
limpiesa
y
aseo
es
uno
de
los
qu^
entiende,
se
podrian
fácilmente
con¬
seguir,
valiéndose
de
los
mismos
sos,
que
por
su
conmodidad
entrarian
gastosos
á
hacerlo,
poniéndoles
encS"
to
una
justa
distribución
entre
si,
permitiendo,
que
en
los
quartos,
palabozos
permanescan
las
inmunda'
cias,
ni
un
dia,
haciendo,
que
seblan'
qiicn,
ó
encalen
sus
Paredes
lo
pos
dosvezesalano,
y
los
suelos,
se
laven,
ó
aljofifen
diariamente
Yerano,
y
una
vez
en
la
semana
en
^
invierno;
para
mejorar
de
Atmoslj^^
no
ay
mejor
arbitrio,
que
haciendo
se
respire
otra
distinta
aquella,
que
ya
está
cargada
de
exhalaciones
vapidas,
c
impuras
de^,^
^
243
cuerpos,
lo
que
se
conseguirá
usandd
las
maquinas
ventilatorias
como
lain-“
ventada
por
Pringle
(a)
y
Hales
á'
diligencia
del
Magistrado
de
Londres»
pero
siendo
esto
mui
costoso,
y
fal¬
tando
quien
la
sepa
puntualmente
<íxecutar,
será
necesario
recurrir
á
loá
demás
arbitrios
insinuados,
añadien¬
do,
que
de
tiempo
en
tiempo,
espe¬
cialmente
quando
se
percibe
alguit
J^'^al
olor,
se
rocié
con
vinagre
el
sue-
?'
haciendo
quemar
yerbas
aroma-í
leas,
que
modifiquen
la
atmosfera
^on
las
particulas
sutiles,
que
exha-
cu,
como
también
pólvora,
para
que’
^on
su
tuerte
explosión
sacuda
y
bata
cracicie,
y
vapidez
de
las
exhalacio-
s
inmundas,
que
contenga
aquella
atmosfera.
^ebe
también
procurase
quan-
^
posible
se
mantengan
los
Pre-
de
de
ij
Acadeni.
a,
1744.
dolos
en
piezas,
y
sitios
apartados»
principalmente
para
dormir.
La
ulti¬
ma
y
mas
precisa
precaución
debe
ser»
mejorar
sus
alimentos,
haciendok^
usar
ycrvas
saludables
enla
comida,no
reduciéndolos
á
solas,
y
continuas
habas,
asemejantes
legumbres,
ni
nos,
que
su
pan
sea
el
mas
inferior
mal
fermentado,
y
mal
cocido:
nos^
debe
entender
por
esto
deba
de
precisamente
blanco,
ni
de
la
flor
la
harina-
porque
esteno
suele
ser^*
mas
fácil
digestible,
como
ya
conveí^"
cío
Federico
Hoítman
(a)
sino
sea
de
toda
harina
bien
trabado
y
de
muchos
dias,
lo
que
dexa
el
A*
^
el
cuidado
de
los
piadosos
dos,que
arbitren
medios
para
la
(á)
De
Pane
grossiori
VVestphalcr#
de
enfermar
los
Presos,es
In
privación
de
su
libertad,
y
dudoso
éxito
de
sus
respectivas
causas
ymassi
conocen
las
penas
que
exigen
sus
delitos:
nada
de
esto
está
en
manos
del
Medico
evi¬
tar,
ni
aLin
remediarlo,
los
mismos
Jueces,
ni
Tribunales:
ojalá
se
encon¬
trara
jutificado,
y
competente
medio
de
abreviar
los‘juicios
en
nuestra
le¬
gislación,
de
suerte
,
que
resultase
mucho
mas
corta
la
duración,
y
re¬
tención
de
los
Reos
en
las
prisiones^
y
aun
en
los
demas
juicios
conten?-
diosos,
seria
entonces
menos
el
nume-
y
menos
el
peligro
de
enfermar,
^lendo
tan
conocido
el
daño,
que
se
es
recrece
con
la
demora,
por
las
pa-
^^les
vehementes
de
animo,
quede
vit
les
aflixc,
qu
e
parece
ine-
^meel
que
casi
todos
enfermen.,
cauci
quando
dichas
pre-
^
^
r)ncs
no
se
pueden
practicar,
^
obstante
estas,
caen
los
en-
24
^
carcelados
én
enfermedad,
está
pa->
drá
ser
crónica,
ó
aguda;,
no
trata
elf
A.
direiflamcnte
de
las
primeras,
por
que
su
curación
es
analoga
á
la
de
los
que
las
padecen
estando
en
liberf
tad,
añadida
solo
la
calidad
de
tenacidad
de
líquidos
en
los
PresoSt
según
vá
insinuado,
y
que
algunos
medios
conducentes
á
su
exterminio
no
pueden
pra(5licarse,
tales
son
la
bertad
de
su
reclusión
,
mutación
de
Pais
y
exercicio,
como
sucedí
sobreviniéndoles
Ictericia,
Gachexi^s»
Dysenterias,
é
Hypocondria;
pero
son
agudas,
dice,
ser
el
caso
de
sU
intento,
pues
las
fiebres
dé
los
Enc^t^
celados
analogizan
con
las
que
men^
ciona
el
Dr.
*
Sánchez
primer
co
de
la
Emperatriz
de
la
Rusia
y
llama
igualmente
del
Hospital^^^
(á)
Trat,.
de
coas,
h
salud
de
París
año
citadoPrlngle
(a)
y
son,
rígorosamen^;
te
hablando,
unas
Calenturas
ptitrir*>
das,
malignas,
linfáticas,
nerviosas
a
castrenses,
las
que
suelen
observarse^
en
los
grandes
Hospitales
por
el.
ext
cesivo
numero
de
enfermos,
en
lo§
Qnarteles
Militares,
donde
ay.
poca
aseo
y
abundante
tropa
mal
alojada^;
y
asistida,
en
los
Exercitos,
quando
los
Campamentos
no
tienen
la
mejor
eolocacion
y
en
los
navios,
que
hacen
largos
viajes
por
la
escasez
y
mala
Condición
de
sus
alimento?,
en
gen¬
tes
pobres
y
anos
estériles.
Presentan-
^
en
ella
los
enfernips
desde
luegOr,
como
abatidos
de
fuerzas,
la
fiebre
nO-
es
intensa,
poca
sed,
gravedad
de
car
tienen
la
lengua
lentorosa
con
costra
blanca
unas
vezes,
otras
parte
asi,
y
en
parte
seca,
el.pulsp'
(^)
Enfeii,)^
dé
los
Exerc.t,
a.
p«
i75*tra-
‘^CfMadrid
añodc
177J*
1
pequeño,
y
algnnns
vezés
pintaá
ró-
xas,
ó
moradas
al
principio,
y
mas
co-
m
un
mente
hacia
el
medio
ó
estado
de
laenfermedadcon
delirio
noíílurno
np
impetuoso.
lo.
En
esta
clase
de
Calenturas
desde
luego
supone
el
A.
que
se
vni"
re
con
gran
circunspección
laSangriáj
por
no
hacer
perder
fuerzas
á
los
enfermos,
cuyos
liquidos
sueleé
abundar
de
sales
urinosos
y
pocas
pat'
tes
balsamices;
por
loque,
advierte»
que
siempre
á
el
encarcelado,
que
padezca
por
esta
razón
se
le
extraiga
menos
Sangre,
que
se
sacaría
á
el
mi^'
mo
sino
lo
fuera,
limita
los
alteran¬
tes,
para
este
caso,
á
los
antisépticos»
blandarnente
estimulantes,
como
Kitro,
los
subácidos,
la
acedera,
be¬
sa,
y
escorzonera:
si
presenta
po^^
vigor
el
pulso,
la
Quina
como
po^^^'
roso
corroborante,
en
cortas
porcít^"
dones,
y
si
nada
se
alivia
el
enfet^.^^
quiG^
.
....
^49
quiere
que
con
franqueza
se
adminif*
tren
los
estimulantes
primero,
y
des¬
pués
los
cáusticos,
cuya
utilidad
en
todos
los
tres
primeros
tiempos
dé
la
enfermedad
la
tiene
conocida,
y
aun
quando
no
aparezcan
tantos
síntomas
de
caimiento,
y
fíoxedad,
ó
de
coa¬
gulación
,
como
si
hai
sequedad
en
fa
lengua,
séd
y
mas
alta
fiebre;
por-
qtie,
dice,
que
todo
esto
proviene
de
un
principio
acre
salino
tixo
uri-
í^oso,-
que
las
sales
acres
causticas
di¬
suelven,
y
enervan,
y
si
no
se
aplican
caen
en
una
inacción,
que
pa-
ra
en
estancación
corruptiva
,
qué
disipa
la
fuerte
oscilación
que
indiic-e
^i
caustico:
bien
que
advierte,
se
abs-
de
el,
quando
aya
signos
d^
inflamación,
como
sed
ingente,
^nrio
fuerte,
ansiedad,
y
calor
ve-,
'cruente
,
entonces,
se
pueden
gra-
uarlos
temperantes
nitrosos
y
ácidos
'Chus,
las
competentes
evaqua-
cío-
Clones
de
Sangre,
atendidas
las
fiierV
zas
y
demas
coindicantes;
si
las
pin-r
tas
ó
petechias
vienen
desde
el
prin*»
cipio,
denotan
desde
luego
la
pervei>
sidad.
de
los
líquidos,
pero
si
vienen
acia
el
estado
no
serán
tan
de
temer.;
II.
Ultimamente
aconseja
qu^
en
el
tratamiento:
de
jasf
enfermedad
des
crónicas
de
los
Encarcelados,
se
tenga;atención
:árila:peryersion..dé
sus.
jugos
estomacales,
donde
tiene
ori^
gen
la
discrasia.de
sus
hamores';
;po^
lo
,qiiq
aconseja
que
con;
nienps
tivo
se
les
deben
administrar
los
eme-
ticos
con
aquellas
aegulares
cautelas»
y
atentas
las
particulares
circunstan¬
cias
del
sugeto,
que
se
trata
,
inueliasde
estas
enfermedades
se
ven--
cen
con
este
solo
auxilio,
en
razón
de-
todo
lo
expuesto
por
cansas
de
su
I
decer,
debiendo
insinuar
á
los
I
ante
quienes
estén
sus
causas,
la
I
vedad,
y
si
Iq
permite
la
Natnf*^^
'
|
^9
*
«á
de
ellas
la
libertad
baxo
las
caii'*
dones
del
derecho
para
lograr
todo
lo
que
les
niega
la
reclusión,
y
que
puedan
con
mas
Facilidad
restituirse
á
su
estado
de
sanidad
quedando
igualmente
útiles
para
la
República.
JUEVES
28.
Disertación
de
Cirúgia.
SOBRE
CIERTA
ESPECIE
DE
abcesOs
Cnncrosos
raros
en
la
Practica.
'
POR
^NMIGUELRUIZTORNERO
Socio
Supernumerario.
■
E
S
la
mas
robusta
colima^
que
sostiene
el
edificio
Me¬
dico,
la
experiencia,
no
pu-
dicn-
..
-dicndo
erigirse
aquella
sin
los
rna^^
tcriales,
de
que
se
fabrica,
que
son
fas
observaciones
ya
felices,
que
de^
notan
el
recto
uso
de
las
curacio¬
nes,
y
remedios
aplicados,
ya
infe¬
lices,
que
manifiesten
ó
el
poco
ar¬
reglo
de
las
medicinas
administradas
en
unos
casos,
ó
lo
grave
de
la
en¬
fermedad,
y
su
indomable
condición
en
otros;
por
esto
Hypocrates
cs
celebrado
en
sus
escritos,
particul^f'
ínente
sus
libros
de
epidemias,
sin
embargo
que
los
mas
casos
que
refiere
fueron
desgraciados,
pues
manifiest^
en
ellos
con
candor
y
verdad,
efecto
adverso,
bien
de
los
remedios?
bien
de
la
misma
naturaleza,
que
tue
írendida
por
causas
insuperables,
nP
pudiendo
ser
socorrida
por
el
arte?
de
todo
lo
que
se
deduce
una
ut‘^
Jisima
instrucción,
para
conprehen
cler
lo
grave
de
las.
enfermedades,
7
-los
débiles
alcanzas
de
los
reined*
Olían»
tjiiando
la
naturaleza,
o
resiste,
a
tiene
débiles
fuerzas;
lo
que
se
in¬
fiere
por
los
signos,
que
aquel
gran
Maestro
ofrece
en
sus
fieles
historias;'
por
esto
son
tan
apreciables
y
debett'
imitarse
sus
observaciones.
2
i.
Conducido
de
este
excmplo
el
A.
de
esta
memoria
procura
ma-^
nlfestar
en
ella
quanto
le
ha
demos¬
trado
su
atenta
observación
en
una’
clase
de
abeesos
no
coniunes
y
poca
notados
en
la
practica,
los
que
siem-i
pi'e
ha
hallado
funestos,
y
para
ad-
^ertir
su
perversa
Índole,
y
dar
los
^gnos,
con
que
se
puedan
conocer,
expone
con
sinceridad,
según
se-^’
ie
presentaron
,
y
su
inteliz
éxito
seis,
que
le
han
ocurrido,
ya
do
asistencia,
y
ya
por
consulta
ntros
Facultativos.
En
tres
pai^
el
asunto,
en
la
primera-
,
^^cribicp,<jQ
los
abeesos
regulares,
y
exponiendo
sus
signos,
pa**
ra-
ra
que
se
advierta,
quanto
se
distím
gnen
de
los
que
hacen
el
obgeto
de
$11
asunto.
En
la
segunda
trata
estos
raros
abcesos,
á
que
llama
gangre¬
nosos,
para
colocarles
en
alguna
ca^
tegoria,
que
demuestre
la
naturaleza
de
ellos,
según
su
mas
propio
ca¬
rácter.
En
la
tercera
refiere
sus
obser¬
vaciones
según
le
ocurrieron,
asig'
nando
después
el
método
que
en¬
tiende,
es
mas
adaptable
para
auxi¬
liarlos.
.
3.
Para
proceder
á
la
primera
parte,
supone,
que
los
abcesos
ó
apoS'
temas
son
una
colección
de
materia*’
les
en
qualquiera
parte
del
cuerpo»
precedida
inflamación,
hechos
ya
p^^"
rulentos
por
termino
de
ella,
y
cU'
tonces
se
dicen
propios;
pero
si
se
cou'
tienen
en
ellos
unos
liumores
crasos»
c
indegestibles
de
varias
consistencia^^’
como
de
sebo,
miel,
ó
puchas?
llaman
entonces
impropios,
255
'
tío
les
precedió
inflámáclon,
ni
pue-^
ele
seguirse
supuración,
pues
sus
ma-^
teriales
son
incapaces
de
ella.
Los
primeros
suelen
formarse
en
la
mis¬
ma
parte
que
se
sitiian,
otros
se
de¬
positan
en
ella
por
traslación
de
la
materia
purulenta,
que
se
perfeccio¬
na
en
otra;
ó
vino
del
todo
de
los
líquidos,
como
acaece
en
las
fiebres
inflamatorias,
cuyo
material
no
eva-
quado
por
otras
vias
conferentes
lo
deposita
la
naturaleza
con
beneficio
de
los
pacientes
en
alguna
parte
ex-
^^ma,
esto
se
conocerá,
si
habiendo
Pm<íedidó
Calentura,
y
no
habiéndose'
advertido
alguna
evacuación
critica
set
^^renan
los
síntomas,
apareciendo
des-
;
pues
-en
alguna
parte
tumorosidad,
-
sin
causar
rubor,
ni
dolor
en
ella
•
P^^senta
á
el
tacto
la
blandura,
y
un-
•
de
los
apostemas
supurados,
•
911c
sucede
en
los
que
se
can-
'
del
primer
modo,
pues
motivair
256
en
la
parte
rubor,
calóf,
y
dolor
que
indica
la
inflamación,
cuyo
termino
pasado,
experimentan
los'pacíentes
hor¬
ripilaciones,
á
que
sigue
fiebre
supu-
ratoria,
cuya
causa
suele
ser,
fluxión
de
sueros
acres,
que
no
pudiendo
sa^
lir
por
la
Cutis,
ni
otros
cnuintorioSi
caen
á
las
partes,
que
encuentran
ma
3
débiles,
y
forman
estos
abcesos,
los
que
son
mas
prontos,
en
correr
sus
tiempos,
y
cuyos
materiales
sé
ducen
á
un
humor
blanco,
leve,
y
si^'
olor,
que
es
el
pus
perfecto.
4.
Otros
abcesos
se
hacen
po*^
congestión,
o
acumulación
de
mate'
rias
vapidas
é
inertes
de
los
misino^
sueros
degenerados,
y
estos
son
tardos
en
su
procedimiento,
y
ciiyo^
materiales
pocas
veces
tienen
buen*’
condición
y
por
consiguiente
no
liace
de
ellos
perfecta
supuraci^*'
pues
dán
unos
jugos
sin
cohesión»
f
nial
olor;
el
modo
mcchaniet>
ha-
hacerse
la
supuración,
dice,
es
por
el
calor
de
la
parte,
y
batimiento
de
los
mismos
líquidos
estancados,
ex¬
citando
su
colisión
aquel
calor,
que
se
experimenta,
y
mayor
dolor,
co¬
mo
advirtió
Hypocratcs,
(a)
el
que,
formado
ya
el
pus,
cesa
en
la
mayor
p«ytc,
y
solo
resta
la
expulsión
de
dicha
contenido,
para
quedar
libre
el
sujeto
de
la^
resultas,
que
deteni¬
do
pudiera
producir:
Todo
lo
que
entendido
de
los
abeesos
regulares,
y
comunes
pasa
á
su
.
5
-
Segunda
parte,
en
la
que
des-
crive
los
abeesos,
á
que
por
el
ter-
ino,
toman
regularmente
lla-
gangrenosos,
coulesaudo
con
in-
preocupación
en
orden
ni
ellos,
pues
no
tc-
in^l?
su
particular
^
parece
no
se
conduxo
con
to-
v.
_
R
do
Xbib,
4*3phor,47,clum
pu5
confici^ui
Scc,
do
el
acierto’debido^
hasta’que
lo^
i
repetidos
lances
le
dieron
á
conocer
J
no
solo
su
particular
condición,
sino
I
la
conducta,
que
debiá
seguir
para
I
su
socorro.
Son,
pues,
dice
estos
ab-
cesos,
unos
tumores,
que
presentan
poca
elevación
sobre
la
superíicíe
del
Cuerpo,
siendo
aplanados,
gran¬
des
y
anchos,
su
color
es
á
veces
na¬
tural,
y
á
veces
encendido,
inclinán¬
dose
á
color
de
Violeta,
los
que
tíz¬
nen
el
primero
Conservan
la
imprc"'
sion
de
la
mano
que
los
toca,
com^^
el
edema,
dejándose
percibir
á
el
tac¬
to,
á
el
modo
de
una
masa
pastosa?'
y
causa
en
la
parte
una
pesadez
con*'
siderable,
traen
poco
dolor,
y
fiebre
bnxa,
el
enfermo
por
lo
común
presenta
lánguido,
marchito,
y
com^
de
pocas
fuerzas.
Los
del
otro
co"
lor
violado
forman
nbeesos
nías
dn''
ros,
de
modo,
que
no
conserva
conipi-csion
de
los
dedos
á
el
toca»
-59
Como
el
ptímero,
son
mas
doloro¬
sos,
la
fiebre
que
los
acompaña,
es
intensa,
y
los
pacientes
no
de-
í^uestran
tanta
debilidad,
pero
su
*^‘^5nitud
siempre
es
extensa.
Quando
estos
abcesos
se
su¬
puran,
se
exacerba
la
fiebre,
la
len¬
gua
se
pone
seca
y
aspera,
aquella
elevación,
que
tenia
el
tumor,
se
luiüora
hazla
la
parte
donde
comen-
1
^^^puracion,
pero
inclinando^
se
a
la
parte
inferior,
y
quando
está
nn
mitiga
la
fiebre,
pero
no
liornas,
la
fluctuación
percive
como
en
los
apostemas
omunes,
sino
es
un
mido
corto,
y
iiovimiento
como
el
de
una
vexiga
^
de
material
pesado,
como
miel,
coi?^
^^gumentos
casi
sin
alteración
'na
^^usistcncia,
pero
ior-»
bolsaabceso
una
especie
de
si
se
P^^o
dolor,y
‘.
'‘=
.aparecen
los
materiales
con-
contenidos
unas
veces
blancos/
y:
otras
cenicientos,
delgados,
y
sin
unión-V
con
iin
hedor
insufrible?
y
entonces
experimentan
los
enfef-í
mos
unas
súbitas
horripilaciones?-
y
temblores
notables,
á
que
sigu^
una
áebrc
corruptiva,
con
algn*’
nos
sudores
fríos,
fatal
signo
avisa
la
cercana
míierte,
como
cu
to
se
.sigue
en
los.
mas,
siéndole
sin^
cope-quien
termina
la
tragedia^
■
íji
■
.
El
modo
-de
producirse
es
toS
abcCsos,
dice
el
A.-
es
por
cong*^^^
tion
?
la
parte,
que
afectan
regulí*^”^
nícnte
es
el
tcxido-cblular,
cuya
te
vasculosa
se
obstruye
por
un
^a"
terial
vapido,
amurcoso,
y
acre
putr^'
do,
que
detenido
mucho
tiempo
«na
piirte
tan
fioxa,
y
de
poco
d*'
ter,
vá
de
dia
en
dia
dcstruyend^
lo
glanduloso
de
ella,
y
dcrrainat^^
dosc
cada
vez
mas
lo
crasovy
dinosü,
que
contiene,
se
forma
261-
posito
de
la
naturalti^a
dicha,
y
nq
P*-iaiendo
volver
al
circulo
por
sii
crasitud
c
inercia,
faltando
impulso
en
los
solidos
de:aqu-el-débil
texido,
^an
coaio
macerando
los
jugos
todos
¿
P^rte
,
y
resultan
los
abeesos
a
magnitud
insinuada,
comunb
candóse
por
necesidad
esta
per
ver?
sa
diathesis
á
el
todo^
y
resul
tan
amos
iqnidos
vapidos'
de
pocos
bálsamos^
y
por
esto
los
sajetos
se
observan
mar¬
chitos,
y
con
pocas
fuerzas,
y
la
supu?
‘Clon
dív
ellos
jamas
seeonsigue
Icxir
ma,
;5inQ
especie
de
imperfecta
cracion
pútrida,
que
aun
evaqua-
^‘^^‘^ntidad
de
liqnidos,
que
alivia
el
eniermo;
nitrodacida
su
malicia
á
d
«a
i?'
‘irbitrio
á
la
naturalc-
riueT^
niodiíicacion;
motivo
po^
nías
si
lunesta
su
éxito,
y
haberU^
o
oportunamente
desde
los
prin-
principios
de
su
formación,
impidien^
do
sus
progresos,
para
que
compre^
hendiendo
menos
partes,
pueda
el
ar¬
te
sujetarlos,
y
regularlos
con
ma^
facilidad;
pues
habiendo
adquirido
considerable
extensión,
y
siendo
mu¬
cho
el
material,ha
demostrado
á
el
A*
la
experiencia
son
inútiles
todos
los
socorros
del
Arte,los
que
para
expo'
ner
pasa
á
la:-
8.
Tercera
parte
de
su
Discur"
so,
para
esto
supone
la
practica
eo-
miin
de
curar
los
abeesos,
que
es,
eS'
perar
la
perfecta
supuración
abrirlos,
y
mundificada
la
parte,
consigue
la
cicatriz,
quedando
de
aquel
extraño
huésped
que
le
ui"
comodaba.
Advierte
igualmente
cjU^
esta
doctrina,
tiene
en
la
practio^
varías
excepciones,
pues
si
está
sito^"
do
el
abeeso
en
parte,
ó
mui
deh^
’
que
no
puede
tolerar
por
su
deza
aquella
acción,
que
trac
253
P'c
empeño
fuerte
en
el
estado
de
CGccion
á
la
naturaleza
,
ó
inmedia-
^
^
parte
principe,
que
pueda
ser
coiiiprehcndida
en
dicho
conflicto,
ir-
^^‘tando
sus
solidos,
ó
pervirtiendo
liquidos,
de
modo
que
jiistanien-
j?
un
perjuicio
considera-
en
este
caso,
es
prudencia
no
esperar
la
supuración
para
abrirlos;
niismo
se
debe
entender
quando
1
fcontener
unos
materia-
'-s
.letcrogGucos,
de
mala
condición,
I
^'^^l’P^n-ablcs,
cuya
detención
en
‘
paite
puede
acarrearla
un
gan-
domortifique;
de
mo-
curación
de
estos
ab-
•)
jamas
se
puede
esperar
esta
ter-
prudentemente
se
b
pnede
conseguir
según
íiin
estos
-mbargo,
para
la
curación
casos
establece
el
A.
desde
se
venga
en
^“«parios
d
ignos
notajes
,,
204
en
conocimiento
ser
de
la
clase
ext
puesta,
se
abran
percibiendo
en
ellos
algún
movimiento
de
Ío
contenido»
haciendo
varias
incisiones
según
sU
extencion,
que
profundizen
hasta
to'
car
en
el
eentrov
y
si
á
las
primeras
se
depone
el
humor
con
demasiada
crasitud,
deben
hacerse
las
siguien'
tes
de
mas
diámetro,
para
que
pnc^'
da
iacilmentd
evaquarse
todo
Ip
con^
tciíido,-
con
lo
que
se
conseguirá,
qi'^
siendo
el
material
acre
pútrido
ten¬
ga
menos
tiempo
para
perjudicar
á
el
todo
de
ios
líquidos,convirtiendolP^
en
su
propia
naturaleza,
pues
con
prontitud
los
dispondrá
á
la
gang*^"
na,
como
se
nota
en
las
observacio¬
nes,
que
presenta
el
A.
hecho
cst<^
íc
introducirá
en
la
parte
injecion^^
de
los
balsámicos
antipútridos,
ani^
mados
con
la
Quina
que
á
el
nn^^
mo
tiempo
se
podrá
adn
terioniientc,
para
que
se
corrijao
juege»®
265.
j^^gos,
pervertidos,-
y
puedan
reducir-,
se
a
una
loable
supuración,
que
es,
quanto
se
debe
intentar
para
ohviaiv
ratales
conscqucncias
que
viócl,
•
seguirse
en
los
casos
que
propp-,
comprobación
de
todo
lo
di-,
El
primero
que
Ve
ocurrió,
y
se
puso
á
su
dirección
fue
en
un
íiijo,
c
.A
ndres
Cabellos
Ru
bios
el
que,
ratado
pQ^.
inadr
'pitido
Facultativo,
que
tubo
por
ocacion
de
la
cabeza
del
fémur,
lo
solo
era
un
dolor
de,cea
tica,
ysc
caii-
oeste
genero
de
abceso,
elque
tenienr,
tiempo
de
estar
formador
sal
^
abrilo,
V
exccutado,
10
cantidad
excesiva
de
materiales
‘
n
pútridos,
que
sin
enibargo
de
sus.
a
los
siete
dias
d-
la
ope-
dn
sincopizado.
El
según?,
de
D.
Mauricio
Go?
^
y
ie
COQiprcUcndia
poda
una
natc,
d
66
líate,
el
que
por
las
mismas
causas,
f
rlgnos
que
el
primero,
abrió
pronta"
mente,
y
luego
se
manifestaron
gan"
grenados
los
glúteos,
por
lo
quesií^
embargo
de
sus
diligencias
á
los
qu^^"
ce
días
lo
puso
en
el
sepulcro,
termi"
nando
su
vida
del
mismo
modo,
q^,^
el
antecedeute.
El
tercer
caso
lo
en
D.
Salvador
de
Mesa,
y
le
paba
el
abceso
desde
el
ángulo
ríor
del
homoplato
hasta
el
ilco,
cedieron
los
sin
tomas
de
rigoroso^
fríos,
fiebres^
y
domas
notados
en
1
<
^^
casos
precedentes,
y
á
los
quaren^^
dias
falleció.
El
quarto
caso
Inc
J>on
Vicente
del
Puerto
Vecino
la
Rinconada,
quien
vinoá
esta
dad
á
curarse
de
uno
de
estos
apo^^^^^
mas,
que
le
comprehendia
todo
costado,
el
qiie
bien
inspcccíonadOí
abrió
y
se
bailaron
algunos
matc^
les
de
la
naturaleza
dicha,
y
dolé
los
niismos
sintomas
qne
eiidós
en
las
observaGÍoncs
dichas,
al
q^iarenta
y
cinco
terminó
la
vida.
El
quinto
caso,
á
que
solo
^•stio
de
consulta,
fue
en
D.
Juan
ntonio
Amurio,
cómprehcndiale
el
^
ceso
gangrenoso
todo
un
hypocon-
110,
y
hecho
el
A.
cargo
de
ser
de
^naturaleza
de
losexpresados,
pro¬
nosticó'funestamente,
aunque
se.
hi-
^^se
quantas
diligencias
previene
el
j
te,
como
en
efecto
acreditó
el
he-
^
■
^o,
pues
se
siguió
mui
en
breve
la
nucí
te.
El
sexto
y
ultimo
al
que
‘íupoco
asistió
sino
por
junta,
fue
en
Comer-
ahrn
^
^^ndad,
y
le
ocupaba
el
mi
^
®tra
clavicula,
des-
á
consulta
acompañó
el
A.
de
el
^
asistencia
des-
cl
on^
^
veinte
de
su
principio,
basta
Viendn^^^^^-
l^dleció,
no
ba-
ducí^ní-
^’^^tido
quanto
pareció
con-
i
su
socorro:
notó
el
A».
en
én
los
seis
casos
referidos
qíiéá
todo^
lospacien
tes
ocurrieron
grandes
rigorcsv
signo
que
anunció
cercano
el
ñn
de
todo,
y
asi
se
persuade,
que
siempre
eS'
te
sintonía
en
estos
casos
circunstan'
ciadO'se
ha
detener
por
f
unestisimo»’
pucs
indica
ya
comunicado
á
el
tod^
el
vicio
particular
gangrenoso,:
y
pudiéndolo
resistir
la
naturaleza,
cho
general,
cae
pronto
el
enfermo
un
esfacelo,áque
sigue
indispensable'
mente
la
muerte.
Ultimamente
ad'
vierte
el
A.
constarle
no
ser
esta
de
abeesos
nueva
pues
los
tratan
í’b
gunos
A
A.
baxoel
titulo
de
apo^t^'
mas
malignos,
sin
embargo,
como
su
pradica
le
han
acaecido
los
ref^’*'*'
dos
casos,
haviendo
observado
tanto
su
carácter
con
prolijidad,
1^^
querido
advertirlo
en
este
Discur^^’
para
que
sirva
de
mayor
iiistruccK^^
á
los
que
no
les
hayan
ocurrido,
Y
^
este
modo,
conocidos
en
'
26^
dan
prevenirlos,
retardando,
ó
tal
vcz>
cortando
süs
progre60s,y
se
portarán
eii:
su
uianejo
segundas
cautelas,
que
lie-
notadas,
y
si,
no
pudiesen
benefi->
ciarisus
entermos,
les
prevendrán
su
peligro,
y
pronosticarán
su
muy
di-
cil
euracion^
lo
que
cederá
en
honor
la
profesión^
L
0.10
ARTICULO
QUINTO.
>
Mes
de
Mayo.
:
JUEVES
Disertación
Medico
PracticAv
DEL
RECTO
USO
DE
LA
5
Sangrías
en
Sevilla.
POR
DON
CHRISTOVAL
NIETO
DE
PirÍA
Socio
de
Numero»
I.
IVTO
se
debe
dirigir
solamcn^f
la
atención
del
Medico
^
cuidar
los
Honibres,
5'^'^
'
enfermos
se
entregan
á
su
direccio^’
debe
también
prevenir
su
qiianto
contribuya
á
conseguir
fin
de
sus
alivios,
observando
a'jx-
g'on,
en
que
viven
los
que
le
han
to-
cacio
en
suerte,
ó
por
elección,
sus
Aumentos,
costumbres,
cxercicios
en
se
emplean,
atmosfera
que
los
^iicunda,
y
vientos
mas
frequentes
dominan
en
su
clima,
para
estar
prevenido
de
antemano
con
un
exac-
o
conocimiento
de
quanto
les
pue-
c
dañar
ó
disponerlos
á
enfcrmai',
y
Con
esto
estar
mas
prevenido
á
acer-
en
su
socorro:
buen
testigo.de
«r
yeruad
es
Hypocrates,
pues
en
su
sit
sobre
el
ayrc,
aguas,
y
lo
primero
por
donde
in-
‘
ua
debe
comenzar
el
buen
Medi-,
^
enfermusy
es
po-
para
lo
que
rn-mt
^
^^^ro
saludables
docu-
atenf
Obligación
á
un
61
W
respeto
Al
Rcyno,
^rrgenteT'*^
dondeliavita,íquantomas
n)icnf,.c
^
adquirir
estos
conoci-
con
respeéto
a
.sus
.
cpmpa-;.
'
t
trio-
Iriotas?
atetidíéndo
con
una
fescnipi^
losa
observación,
no
solo
á
estospiinto^
generales,
no
soloá
los
particulares
Cada
polílacion^
notando,quando
íferman
sus
Habitantesv
su
tolerancia
para
las
medicinas,
ya
alterantes,
ó
íf
,
évacuantes^sirviendo
esta,
reflexión
^
|
disponérselas
con
mas
oportunidad
^
conocimiento
quando
las
necesiten'
'Es
este
punto
tan
interesante
qnc
Romano
Baglivi-
se
admira,
como
se
han
aplicado
los
Médicos
á
ilustn^J
este
asunto,de
loque
hecho
cargo
cll^
A.-
de
esta'
memoria,
presenta
en
quanto
su
genio
reflexivo
ha
obsci'^J^
do
en
los
Habitantes
de
esta
Indy^^^
Ciudad
en
los
trece
años
qnc
ha
citado
su
pradica
cnella,y
cu
ha-
adquirido
un
conocimiento
ly
fundado
de
la
singular
constitiici^,^
que
les
asiste,
modo,
y
toleran^*^^
en
el
uso
de
las-
medicinas,
en
p‘
ticular-evacuantes,
como
^73
■
JJíirgas,
y
demas,
per-siiadiendose
por
-es
o
producirá
este
Discurso
no
dcs-
preciando
utilidad
á
los
individuos
tk
r'
enfermen;
también
los
lotesores
que
aquí
se
establescan,
y
empleen
en,
su
asistencia
no
dexaráii
•
e
utillsarsc
con
el
conocimiento
que
e
es
facilite
de
estos
naturales.
la
misma
maxima
ha
sido
ai
uisima
á
los
que
practican
en
Co-
+1?
r
el
celebre
tratado
de
Bar-
o
ino,
que
intituló
medicina
domesr
mir
V?
Médicos
Romanos
las
adr
nirabies^instrucciones
de
la
pradica
■
deP?
^l^í^doBaglivi,y
los
avisos
Jeletronio,álosdcEgyptolaMedi-
nom
^ste
titulo
publicó
Bros-
Bra
,.
P^‘^^’
7
^
^
1
l
^lí^amenteá
todos
los
^
jcticos
del
Norte
la
de
Theofilo
Bo¬
des
.de
Nort
íisignados
sirven
dirípi.l,^?
^
Subccsivos,
para
que,
^
s
por
ellos,
puedan
egn
mas
■
S
'
co^
-74
.
conocimiento,
y
seguridad
entablí>f
las
curaciones
de
sus
respeílivos
tárales,
y
con
menos
trabajo,
pues
les
han
puesto
á
la
vista
su
constituí
don,
padeceres,
y
tolerancia
en
medicinas,
que
.seles
aplican.
el
asunto
en
tres
puntos,
en
el
prin'»^"
ro,
que
es
el
Diredo
y
principal,
tablece,
que
los
Habitantes
de
est‘'¡
C.iudad
no
toleran
tantas
Sangrías,
tan.
copiosas
como
los
de
otros
ses.
El
segundo
y.tercero,
son
con^^
corolarios
del
primero,
pues
ascgii^^
en
aquel,
que
las
evacuaciones
de
gre
precautorias,
ó
que
se
hacen
so*
para.socorrer
la
excesiva
■
jiiaf.
Util
en
esta
Capital
hacerlas
las
venas
inferiores.,
3.
IJÍtimamente
afirma
en
el
cero,
que
en
las
Pcrle.sias
de
un
que
exigen
Sangrias,se
deben
en
el
sano.
Dá
principio
á
lo
primero
propuesto,
para
tp
/
físicás
é
impertinen-
lo^
concluyen
sin
pi‘a«5licos,
se
vale
á
este
peculiar
observación
ad-'
t^LT]
asistencia
Ciiidi^
,
enfermos
que
en
eáta
J
á
su
cuidado;
^
evirn!
•
‘desgraciado
éxito
en
Ins
V
de
administradas
en
ellos,
"tilidad
reao
juicio
de
su
'
'n
asunto?
pero
como
‘«nal
con
se
necesita
«omnarinT'^'^
extremos
tante^
en
•^”°t
{“'•'élica,
cóns-
'^onocimien^
^
proporcionados
V'^stor^r
°'’P'’‘'®‘’®^'-‘r<:'>trcaqiicl
cesita,
?
paralelo,
que
se
nc-
dundar
h
algmia
certeza
^nibariTod'^''*^!:^”’
establece:
sin
para
aliin^í^^
^
molido
fundamento,
•
resolución,ana-
de
de
algunas
reflexiones
sobre
la
condí
cion
y
circunstancias,
que
se
enciie*’'
tran
por
lo
común
en
esta
Ciudad
•Sevilla,
y
sus
naturales.
4.
La
atmosfera
que
rodea
cst*'*
^
basta
Población,
se
halla
cargada
d^
sales
acres
nitrosos,
por
la
heterog^
neidad
de
las
exhalaciones,que
reci'^^
de
la
mucha
humedad
propia
de
pantanoso
suelo,
por
lo
baxo
de
f
situación,
caudaloso
Guadalqn}'^/
’
que
por
el
poniente
la
riega,
y
húmedos,
lagunas
y
pantanos?
en
inviernos,
aun
no
de
muchas
1^^^^
vias,
se
forman
á
sus
alrededores»
innumerables
materias
excrementJ^’^^
de
Hombres,
y
Animriles,
conservan,
y
retienen
en
las
bah‘
^
ciones
por
algunos
dias,
y
quan
_
extraen,
van
descubiertas,
y
dülas
no
mui
distantes
de
la
poblando
el
ambiente
de
fétidos,
acres,
y
cáusticos»
^
.
^
77
-
precisamente
se
introducen
por
la
respiración,
y
garganta
á
el
estoma¬
go»
donde
mezclados
con
los
alimen-
tos,
motivan
unos
cbilos
impuros,
y
^cres,
de
los
que
resultan
huniores
de
condición.
Agregase
á
esto
la
V
^
ociosa,
ó
sedentaria
en
muchos
^
sus
Acoradores,
por
conveniencias,
^ue
disfrutan,
ó
empleos,
que
piden
^leditacion,
y
quietud
corporal:
los
imcntos
que
usan
muchos,
están
cria¬
os
en
su
propio
terreno,
que
siendo
por
su
naturaleza
lodoso,
y
violenta-
o
para
su
mayor
fertilidad
con
mu-
o
estiércol,
y
riego,
ó
porque
el
Ni-
aerp
fertilizar
es
riac
’
^
1
^
raleza
de
las
mate¬
da^
produce,
resultan
insipi-
n-nr
1
substancia
acre,
pro-
pritrcfaccion,
no
son
están
^
^«^^ridables
como
los
que
^l^ras
tierras
menos
mas
firmes,
y
de
una
subs-
^
tans
tanda
pingue
y
de
uiiena
condidon;
á
mas
de
esto
los
frutos,
que
entran'**
su
abasto
de
fuera,
por
la
mayor
cO'
dicia
de
los
v^endedores,
vienen
105
masantes
de
su
perfeda
madurez-yPf"
ra
lograr
por
primeros,
mayor
precia
en
su
valor,
ó
los
guardan
hasta
1^^^
fines,
quandü
ya
han
perdido
su
zon,y
lesdésu
escasez
mayor
aprecio?
de
siierte,quc
de
uno
y
otro
modot^'
ra
vez
se
logra
en
los
frutos
su
natui'»'^
ye
fccdon,
para
quesean
saludables-
'
■
5.
De
todo
este
complexo
de
cal*
I
sas,
resultan
unos
siigetos
débiles?
/
no
de
aquella
robustez
firme,
y
7^
'
da,
que
gozan
los
de
otros
abundando,
por
lo
común,
estos
tárales
de
unos
sueros
y
linfas
nci'i^^
salinas,
que
los
constituye
vivazes?
.
fáciles
á
exaltaciones
biliosas,
y
s
solidos
mui
irritables,
de
lo
proviene,
que
las
evacuaciones
dcsíii***
r"'
.
-
gre
en
ellos
hacen
mayor
^
'^79
ás
toleran
menos,
qnc
otros,
como
a
experimentado
el
A.
en
su
praAi-
1^!*
manera,
que
si
un
sugeto
de
a
Ciudad
presenta
una
plenitud
por
una
prudente
medica
regU'*
sangria
de
diez
onzas
e
tingre,
con
quatro
ó
seis
que
le
X
raigan,
quedará
suficiente
evacua-
y
la
misma
indicación
puesta
en
^geto
deotropais
con
las
diez
onzas,
se
le
sacasen,
apenas
quedaria
competentemente.
ev.acuado
;
por-
tendria
una
real
y
efectiva
Sangre
balsámica
abun-
el
nutritiva
laudable:*por
dueVí-P
nna.
plenitud,
no
pro¬
sa
^
efectivo
del
quanto
de
sus\tP^Í^>'^’
irritación,
que
princi-
<lnidos^
^‘dino,
que
domina
en
sus
li¬
sos,
V
j
a
es
la
causa
de
ostentarse
su
pul-
pulso
fuerte,
y
como
de
plenítudf,
la
que
en
estos
siigetos
equivale
eH
su
modo
á
la
Orgasmica,
en
la
qu^
solo
debe
sacarse
lo
suficiente,
ra
serenar
aquel
movimiento
desoí'*
denado,
por
esto
concluye
el
A*
que
á
estos
Ciudadanos
deben
san¬
grarse
con
circunspección,
siéndole^
siempre
mas
útil
sean
algo
cortas>
que
excedentes.
6.
El
segundo
punto
consiste
en
probar
que
las
Sangrías
preventi^^^
como
hechas
sin
otra
particular
in"
dicacion,
es
mas
conveniente
en
Ciudad
hacerlas
de
los
pies,
que
los
brazos.
En
otros
Reynos,
y
‘^nn
en
las
provincias
del
nuestro,
q^^^^
caen
á
el
Norte
de
esta
Peninsiilí^!
hay
la
costumbre
de
Sangrar
cas*
siempre
de
los
brazos,
peío
en
est*^
Andalucias
está
igualmente
en
ns^
hacerlas
de
los
pies:
se
ha
eontrover^
tido
este
punto
por
facultativos^^
^
28r
ambos
partidos,
sin
que
se
aya
aun
«ecidido
á
fabor
de
alguno,
pero
el
A.
«e
este
Discurso
fundado
en
razones,
«sicas,
y
experiencia
propia,
hecho
«el
partido
de
la
costumbre
de
estos
^eynos
de
Andalucía,
intenta
con-
J^encer,
son
mejores
en
esta
Ciudad
cvaquaciones
baxas
que
las
altas:
P^ra
esto,
supone,
todo
lo
expuesto
antecedentemente
en
orden
á
la
te-
miidad
y
acritud
de
jugos
de
estos
atúrales,
sus
débiles,
é
irritables
^
3
t
u
r
alezas,
á
que
añade,
la
perdida
CP
aumentada
in-
-nsible
transpiración
respecto
a
las
rmc^
Provincias,
que
caen
pn
^
^
cuyos
Habitantes,
fer
rígido
de
su
atmos-
coiV
transpiran
mucho
menos,
y
trarM'^^"
bien
á
el
con-
3l
m
nuestros,
que
situados
mas
experimentan
un
tcm-
'P
calido
5
por
lo
que
se
disi¬
pan
282
pan
mucho
mas
por
dicha
cváqua-
cion
insensible.
7.
Por
esta
misma
razón
de
líi^
calidades
de
los
Países,
infiere
Juan
de
Gorter,
(a)
quando
trata
de
esta
ex¬
creción,
la
diferencia
que
han
hallado
en
ella
los
Prácticos
entre
los
de
di¬
ferentes
Climas,
de
suerte,
queSan-
torio
en
Italia
halló
perdían
aquello^
habitantes
en
su
diaria
tanspiracioi^
insensible,
hasta
sesenta
onzas
de
sus
líquidos;
los
de
Inglaterra
según
^1
computo
de
Keil
desde
treinta
y
una»
hasta
quarenta
y
una
onzas,
y
^^5
Olandescs
según
el
citado
Goitcf
perdían
entre
quarenta
y
seis
asín"
quenta
y
seis
onzas,
en
cuya
inte¬
ligencia,
se
persuade
el
A-
qne
1^
de
esta
Ciudad
se
acercaran
al
eo'n
puto
de
los
Italianos,
pnes
no
dile
*
ren-
"
■
jjj,
7*
De
persplrat.
intcnsib.
cap.
3.
P*
i
edit.
patavín.
a*
r^íncia
muclio
el
temperamento
de
lino
y
otro
País,
y
por
esta
causa
se
disipan
mas
sus
jugos,
y
resultan*
j^ecesariamente
menos
robustos,
que
e-s
de
aquellos
Reynos,cuya
transpi¬
ración
es
mas
limitada:
lo
que
su¬
puesto
reflexiona
después
el
mecanis-
desde
el
corazón
se
uivide
la
Sangre
para
el
riego
de
to-
o
c\
Cuerpo,
y
los
Canales
que
X
este
efecto
la
conducen
según
las
le¬
yes
del
movimiento;
impelido,
pues«
^ste
roxo
licor
por
la
fuerza
miiscu-
.•ar
impulsiva
del
Corazón
desde
su
izquierdo
ventrículo
á
la
grande
ar¬
ena
llamada
Aorta,
salido
del
peri-
10
este
gran
Canal
con
rectitud,
orma
poco
después
un
arco,
y
se
^‘vide
en
dos
grandes
Canales,
el
aba^
y
uiayor
se
inclina
hacia
dent^'
ornándose
por
esto
dcccn-
cre
corre
toda
la
San-
b
»
que
se
halla
en
quantos
canales
ay
la
y
Aorta
se
divide,
es
mas
delgado
sigue
en
linea
recta
hacia
arriba;
por
lo
que
se
llama
esta
parte
del
gran
tronco
Aorta
ascendente,
la
que
sir¬
ve
de
conducir
toda
la
Sangre
mas
sutil
y
espirituosa
á
todas
las
arterias
que
ay
desde
el
Cuello
á
la
Cabeza.
8.
En
virtud
de
esta
disposición
de
canales,y
la
ley
natural
de
los
gra'
ves,
es
preciso,
que
por
la
parte
as¬
cendente
de
la
Aorta
suba
la
Sangre»
que
sea
mas
proporcionada
á
elevar"
se,
por
lo
que
deberá
ser
la
mas
siiti^
rutilante,
y
que
mas
abunde
de
espi'
ritiis,
incluyendo
menos
partes
ter¬
reas,
crasas
y
ponderosas,
propia
para
que
de
ella
se
extraiga
en
el
Cerebro
a
quclla
tenuisima
porción
que
por
ana
logia
se
llama
espíritus
animales,
1^^
que
conducidos
por
los
Nervios,
^on
el
medio
para
que
se
cxecu
ten
ías
acciones
del
movimiento
y
sen¬
tidos
:
por
la
opuesta
razón
es
de
en¬
tender
que
por
la
parte
ó
tronco
des¬
cendente
de
la
Aorta,
haya
de
baxar
1
^
parte
de
la
Sangre
mas
crasa,
ponr
derosa,
menos
balsámica,
y
mas
idó¬
nea
por
su
gravedad
al
descenso,
y
^as
no
sirviendo
,
sino
para
el
mo¬
vimiento
puro
animal,
y
nutrición
de
las
partes
inferiores,
mas,
los
ra-
^os
venosos
,
de
que
se
hace
lá
^‘•^gria
alta
son
procesos
ó
ramifi¬
caciones
de
la
Aorta
ascendente,co-
mo
los
de
que
se
saca
la
Sangre
en
as
evaquaciones
talares,ó
baxas,
pro¬
vienen
déla
Aorta
descendente,
pues
Aunque
las
venas
no
vienen
inmedia-
amente
de
estos
troncos
arteriosos,
^
Sangre,
que
vuelve
por
aquellas
laV*^^
de
la
que
baxa
por
con
que
conserva
la
d:i-
por
sus
^pectivos
troncos,
estas
del
dcsccu-
'den-
2^6
dente
y
la
de
los
brazos
de
lá
aseen-*''
dente.
9.
De
todo
lo
que
infiere
lexiti-
mai-nente
el
A.
que
extraída
igual
cantidad
de
Sangre
de
arriba,
que
de
abaxo,
tendrá
aquella
siempre
en
igual
volumen
mas
partes
balsamí'
cas,
y
espirituosas,
que
la
extraida
de
abaxo,
pues
esta
siempre
abundara
de
pítrtes
crasas,
terreas,,
y
de
menos
balsamo,
por
lo
que
el
Sujeto
San'
grado
perderá
en
las
evaquacioncs
superiores
mas
vigor
y
fuerzas
res*
pectivamentc,
que
en
las
inferiores»
cón
proporción
equivalente
á
la
ma¬
yor
ó
menor
crasitud,
y
cspirítiias-
censia
de
los
líquidos
de
cada
uno:
ni
servirá
de
apoyo
á
la
contraria
Opinión
la
costumbre
establecida
en
los
dichos
Países
de
Sangrar
en
Iqs
brazos,
pues
en
esta
parte
no
se
cui¬
de
de
hacer
este
justo
paralelo
cnt*'®
unas
y
otras
Sangrías
con
resp^’*^^
-87
^
las
fuerzas,
que
se
pierden
en
unas,'
J^ppecto
de
otras,
sino
siguen
la
prac-
á
que
están
habituados,
apre¬
ciando
mas
las
cvaquaciones
altas,
por
la
mayor
libertad,
que
lograji
para
salir
á
sus
negocios
con
proa
ti-
^yd:
no
sucede
asi
en
donde
se
prac¬
tican
Sangrías
en
una
y
otra
parte,
pues
un
mismo
sujeto
evaquado
en
los
vasos
altos
unas
veces,y
otras
de
os
baxos,
podrá
cono
ccr
la
diteren-
^^a
y
distinto
efecto
,
que
le
causan
^inas
y
otras:
el
A.
y
todo
el
Facul-
ativo,
que
hubiere
practicado
en
los
ueblos
de
labor
de
este
Pais
habra
o
servado,
que
todos
los
Rústicos
¿'Obradores
reusan
sangrarse
de
los
rasos,
por
que
dicen
experimentan
^^ucha
mas
debilidad
para
continuar
^us
quequando
se
sangran
raz
conviene
con
las
ván
expresadas,
y
asi
oi^famcn,
se
siga
la
costumbre
es
288
^
establecida
én
éstas
Provincias’de
sariS'
grar
por
precaución
en
las
venas
ink"
riores,
pues
es
praéllca
autorizada
de
muchos
famosos
Facultativos,
que
h^
sustentado
esta
Ciudady
su
Comarca*
lo.
El
tercer
punto
de
esta
i'oe'
moría,
que
se
reduce
á
probar,
qtie
la^
Sangrías
indicadas
en
la
Perlesía
se
ds"
bcn
hacer
del
lado
ó
parte
sana,
re
el
A.
se
entienda,
no
limitado
a
esta
Ciudad,
y
Provincia,
sino
raímente,
aunque
parece,
como
lario
de
los
antecedentes,
pero
siendp
dicha
enfermedad
tan
frequente
aq^^'^
y
aquella
evacuación
indicada
chas
vezes
en
ella,
se
inclinó
el
A*
tratar
el
punto,
por
ser
no
pocas
vc
ces
motivo
de
dudas
en
aica,
y
mas
habiéndose
ventilac^o
en
la
Sociedad
por
iin
benemérito
dividuodeella,
que
disertó
por
la
co
traria
opinión,
no
esta
Oposición,
como
ni
el
dic
a
289
de
Baglivi
(a)
que
estribando
en
el
natural
mechanismo
de
los
fluidos,
se
niclina,
á
que
se
haga
del
lado
parali-
tico,
pues
dice,
que
durante
el
tiempo
flela
evaquacion,adquieren
losliquidos
nna
velocidad
mayor,
que
la
natural
azia
la
parte,
en
que
se
hace
la
san-*
Bna,
y
aquel
impulso
puede
hacer
un
csiucrzo
en
los
solidos,
que
comuni¬
cado
á
los
nervios,
haga
apartar
el
obs-
impedía
su
acción,
y
ser
j
^
al
paralitico,
lo
que
igualmente
emuestra
Bellini
(b)
con
el
misma
todo
esto
no
intimida
á
fortificado
con
la
autori-
Qiif»
(c)
y
de
Archigenes,
di-q
Aecio
(d)
fue
del
propio
amen,
y
á
mas
con
las
razones,
__^
T
que
(b)
De
“
3
P-
(.4)
Tnr.K^
'''
■
P-
3-
^go
que
insinúa;
afianza
fesiieltamenííí
su
determinación^
de
que
deben
eerse
la
Sangrías
del
lado
opuesto
al
paralitico,
ó
sano.
II.
En
dicho
afcilílo,
dice,
se
en-
cuentra
una
inmovilidad
de
miisculc^
por
laxitud,causada
del
impedidoinfli*''
xodcl
jugo
nérveo,
ó
detodoelnervioj
cuya
inacción
es
precisa
causa
deaqn^l
efedo,
é
igualmente
coadyuva
al
nio
movimiento
natural
de
las
arte¬
rias,
que
riegan
los.
músculos,la
exp^'
dicion
de
los
nervios,
para
que
aqu^^'
líos
exerzan
con
vigor
su
movimic^
to,
por
lo
que
faltando
el
preciso
ií"*'
flu.vo
nerviosa
se
debilita
igualmente
el
curso
de
la
Sangre
por
arterias,
cediendo
al
impulso
dcUiqnmo,
^q^^
recibe,
se
retarda
su
progre^í’’
ta
una
como
repleción
por
ta.ta
virtud
en
la
parte,
que
por
esta
caí
,
sa
aparece
entumecida
^comd
pictórica,
de
aquí
tomíi
dlcadoiiv
no
sólo
para
Sangrar,
sino
para
inferir
la
necesidad
de
hacer
una
llamada
á
la
parte
opuesta,
y
que
se
^^quilibrccl
curso
de
los
liquides,
qui-
liando
parte
de
ellos
en
el
lugar
afec¬
to;
para
que
de
este
modo
pueda
fa¬
cilitarse
su
acción,
pues
encuentra
Con
menos
quanto
que
impeler:
este
pensamiento
se
halla
autorizado
por
el
mismo
Hypocrates
(a)
quando
or-
cna
que
de
la
parte
mas
distante
de
ónde
se
encuentra
la
plenitud,
se
Iia-.
8^
a
evacuación
para
remediar
aque-
y
siendo
la
parte
mas
distante
de
^
P‘'^jditica,
su
opuesta,
infiere
el
A;
cesta
se
deben
hacer
lasSangrias,
P;‘ia
con
mas
prontitud
lograr
el
ali-
en
esta
clase
de
perlesía.
MIER.
^
P*h»m,nat.
p.
<13.
oportet
ut
qiiam'
B
á
locis
ubi
dolores
íkc.
MIERCOLES
n.
Disertación
Pharmaceutica»
DE
LA
NATURALEZA
DEL
Azufre,
sitios
de
España,
donde
cria^
su
elección,
y
preparados
medicinales.
POR
D,
JOSEF
OLIVARES
SOCIO'
Boticario
de
Numero.
I,
-XTO
ha
intimidado
ni
aun
mas
horroroso
á
la
industria
de
los
hombres,
para
hacet"
la
contribuir
al
beneficio
de
su
salud;
suficiente
prueba
de
esta
verdad
h*^
dado
el
Ente,
que
hace
el
objeto
c^ta
memoria,
pues
siendo
un
crctomineral
destruidor
de
los
metales,
y
devoradoi
deqnantas
tandas
puedan
ser
pasto
de
su
fiera
in-
^rnable
condición
^
no
obstante
la
Chunia,
por
medio
de
sus
preparación
lo
hace
un
remedio
casi
el
único
su
eficacia,
para
muchas
enferme-
dades:
buen
testigo
de
esta
verdad,
es
Profesor
de
este
noble
arte,
como
beneficiado
por
este
domesticado
Dra¬
gón;
Helrnoncio
(a)
pues,
acometido
de
una
sarna
pertinaz,
confiesa
no
pu¬
do
tener
alivio
en
ella
con
quantos
remedios
le
sugirió
su
estudio,
hasta
se
valió
del
Azufre;
este
es
el
ob-*
IJto,
que
ha
de
tener
por
asunto
el
A¿
e
este
Dicurso
exponiendo
su
natu*
cza,
sitios
donde
se
produce
en
^^^cstra
España,
modo
de
extraerse,
y
es
son
para
la
utilidad
Médica
sus
as
ehcases,
seguros,
y
menos
operoí-
^'^^P^^‘}dos,
para
que
se
pueda
^^guridad
administrar
interior-
294
mente
con
especialidad
en
los
de
pecho,
en
que
se
ostenta
tan
po'
deroso,
disolviendo,
y
cortando
1^^
linfas
crasas,
que
impiden
el
transitodc
losliquidos,
y
aun
del
mo
ayre
en
los
canales
sanguincos,sc^
’
rosos,
linfáticos
y
acreos.
2
.
Comienza
exponiendo
la
ní'
turaleza
del
A
sufre,
que
dice,
es
mineral
amarillo
por
lo
común
y
ra
vez
roxo,
en
el
que
se
encueiitr»'^
por
la
analysís
una
parte
pinguedinO'
sa
inflamable,
otra
salino
acida,
alg*^'
.
na
porción
de
tierra
leve,
y
pocaagu^’
|
por
lo
que
resulta
un
Concreto,
puesto
al
fuego,cxhala
un
olor
fuerte
sofocante
de
su
particular
Índole,
y
hace
casi
intolerable
este
^
j
lo
respira,
todos
estos
principios,
que
consta,
se
hacen
conocer
á
po^
trabajo:
su
azeyte
ó
parte
ínflaiwi^
se
demuestra
luego,
qne
se
aplica
fuego,pues
inmediatamente
se
29^
de
disolviéndose
con
facilidad
en
lós^
demas
azeytes,sean
destilados,
ó
saca¬
dos
por
expresión:
la
sal
acida
que
contiene,la
demuestra
su
espirita
sal¬
eado
por
destilación,
pues
dá
un
gus-
Qacidisimo,
formando
su
figura
unas
^g^ijas
mui
parecidas
en
todo
á
las
forma
el
Nitro,
pero
mas
peque-
nas,
después
que
se
disuelve
la
parte
logística,
ó
oleosa
en
el
azeytc,
el
se
hace
mas
patente,
y
es
el
mc-
modo
de
sacar
el
espirita,
reco-
finmo
en
unos
pasadores
de
no,
cuyo
diámetro
sea
de
seis
á
c
10
varas,
y
en
cuyas
paredes
se
ha-
P-gado
de
un
sabor
agrio,
P=‘0
agradable
ni
gusto.
tien
*
F^^cion
terrea,
que
con-
pi’dicipio
necesario
á
todo
l«P«es
H
“
‘1“"’
‘‘Ule,
y
demas
principioi
qne-
da
da
una
porción
aunque
corta
de
tier¬
ra,
que
es
lo
que
llaman
los
Chimí'^
eos
Caput
mortiLum^
bien
que
ni
aun
á
esta
le
falta
alguna
porción
salina»
pues
hechas
las
legias,
filtradas,
y
eva¬
poradas
dán
una
mui
escasa
porción
de
sal,
quedando
en
el
filtro
la
tiet'
ra
pura
é
insípida.
El
ultimo
conprin-
cipio
del
Azufre
es
el
agua,
tan
igual"
mente
preciso
como
el
antecedente»
pues
es
el
medio,
que
une
y
mesclí^
los
demas
componentes,
sin
los
qn^.
no
pudieran
tener
la
debida
cohesioUi
para
formar
una
Masa,
á
mas
de
qu^
se
demuestra
en
el
espíritu
de
AzU'
fre
destilado
por
el
modo
común
de
campana,
embudo,
y
otros
pmejan-
tes
instrumentos,
siendo
casi
genera
dictamen
délos
Chimicos,
no
ser
otra
cosa
dicho
espíritu
,
que
pió
aquoso
del
Azufre
unido
co
el
salino.
£
4.
Igualmente
que
por
la
an^,^
297
sis
se
evidencia
ser
los
dichos
los
prin¬
cipios
del
azufre;
por
la
synthcHS,
o
artificial
composición,
se
conven¬
cen
los
mismos
principios
con
esta
de-
*‘'aostracion:
tómese
una
Cantidad
dé
cpip
gruesamente
molida,
y
con
el
espíritu
bien
fuerte
de
vitriolo,haga-
nna
masa,
pongase
en
una
retorta
^
destilar
á
fuego
lentq,
y
se
obser¬
va,
dar
al
principio
una
materia
cra-
fetidisirpa,
quedando
en
el
Cuello
otra
en
todo
semejante
á
el
Azufre
común
y
natural,
con
sus
mismas
propiedades,
se
inflama
como
el
otro
con
un
hedor
insufrible,
y
disuelto
on
la
Sal
de
tártaro
y
precipitado
con
vinagre
d.t
un
olor
ingratisimo,
reponiendo
unos
polvos
blancos,
que
se
distinguen
de
un
mngisterio
de
alk^r'^^'
disuelto
con
qualquier
sal
^
í'uno
ennegreze
la
plata
y
fundi-?
c)>
despucs
de
mezclado
con
la
mis-
^
S‘^iídá
una
masa
llamada
hígado
de
-9^
r
de
Azufre,
la
que
infúndída
en
cS*
pirita
de
vino
da
una
tintura
aína'*
rilla,lo
mismo
que
sucedecon
el
AzU'
fre
común.
Y
ya
se
entiende
por
esta
operación
del
x
4
z
u
f
re
artificial,
qu^j
el
opio
presta
para
ella
la
parte
sulfu^
'
rea,de
que
abunda
esta
goma,
con
^1“
gjina
terrea,
que
como
substancia
sO'
&da,
debe
acompañarlo;
la
Sal
vitriolo,
contribuye
al
principio
saU"
no,
y
el
espirita,
que
no
es
otra
cosa,
que
la
parte
aquosa,
en
que
se
ba
disuelto
aquella
Sal,
dá
el
principi<^
aquoso,
que
se
requiere,
paraqucs<2
forme
el
azufre
artificial
de
iguale^
dotes
al
natural;
de
todo
lo
qiie^
infiere
ser
los
expuestos
sus
principio^
componentes,
ya
los
divida
el
Arte,
i
ó
ya
los
forme
con
otros
equivalen"
tes:
otras
pruebas
de
esto
mismo
tra^
el
A.
sacadas
de
Boy
le,
Glouycro,
y
otros
en
particular
del
Clarisin»^
Stall,
donde
pueden
verse,
pnes.^
■
^99
omiten
consultando
la
brevedad
de
este
extracto.
*
5
*
Be
dos
modos
se
tiene
el
Azu-
natural
ó
artificial,
el
primero
llaman
los
Griegos
Apyros,
por
sacarse
de
Mineras
sin
el
auxilio
del
se
trae
del
Perú,
roxo,
y
tranS'*
párente,
como
un
hermoso
ambar,
^Qla
misma
America
de
la
Provin-
de
Quito,
avinqiic
es
mui
raro,
de
la
Isla
de
Molos
en
el
Archipiela-
go,
délos
Esguizaros,
scnaladamcii
^
en
el
Cantón
de
Berna:
ay
otro
znfre
natural
pero
de
color
cctri-
íio-obscuro
que
tira
-á
verde
el
que
Se
coge
en
forma
de
ñores,
en
eprta
C;matidad
á
las
faldas
de
los
Volcanes,
^montes
ignívomos,
como
el
Vesu-
Etna,
ílecla
en
Irlanda,
y
otros
1
^'^^crica,
también
se
encuentra
á
de
las
Fuentes
termales,
V
Aquisgran
en
Francia,
í
^
VV
olckcnstcin
en
Aleovmia,
da*
xan-
^oo
xando
á
sus
orillas
un
perfecto
Azii-
fre,
aunque
escaso.
El
segundo
rno<
do
ó
medio
de
tener
el
Azufre
es
poí
el
Arte,
el
que
se
gasta
comunmem
te
en
nuestras
oficinas
es
de
este,
cho
en
Conil;
también
se
hace
en
el
Reyno
de
Murcia,
y
en
otros
Rey"
nos
como
en
el
campo
Romano,
en
Laodicea
Ciudad
de
la
Syria,
y
la
baxa
Saxonia,
junto
ala
Ciudad
de
Goslar,
donde
se
labra
infinito,
y
modo
de
hacerlo
se
reduce,
á
tornar
una
marquesita
sulfúrea,
que
es
una
piedra
solida,obscura
unas
veces,
aplo¬
mada
otras,
y
rara
vez
blanquecina
como
barro,
de
ella
se
llena
un
Horno
que
se
dispone
quadrado
de
poca
al¬
tura,
se
cubre
con
leños
secos
nos
pies
de
alto,
y
en
medio
colocai
uno
mas
grueso,
que
suba
por
cima
de
los
demas
que
cubren
la
piedra»
tapan
bien
este
madero
grueso
eoi
mas
piedras,
de
suerte,
qne
301
todos
tapados
por
abaxo,
y
por
ar¬
riba
de
dicha
marquesita
de
cobre,po-
nenlas
después
fu
ego,
y
apoco
se
que-
iTian,
y
quedan
ardiendo
las
piedrasy
por
cinco
ó
seis
meses,
reblandecieiw
<lose
tanto
con
el
fuego,
que
forman
su
superficie
unos
hoyos,
en
que
se
recoge
el
Azufre,
que
sacado
con
wnas
cucharas
de
hierro,
lo
echan
en
Caldero
de
lo
mismo,
que
pues¬
to
de
tiuevo
al
fuego
liquidan
ñus
^1
Azufre,
deponiendo
eñ
el
fondo
lo
J'iUs
craso,
é
impuro
sobre
nadando
o
mas
tenue
y
limpio,
el
que
echa-i
o
en
otro
Caldero
van
despumando
as
partes
crasas,-
que
sobrenadan,
y
queda
un
licor
puro,
que
echado
en
uios
moldes
redondos
después
de
J^os,
queda
de
las
figura
de
ellos,
q^^
Son
unos
cañones
delgados,
y
licor
craso
de
aquel
^
’
que
se
depuso
en
la
primera
pcraciün,
es
lo
mas
impuro,
que
tie¬
ne
30
^
nc
un
color
obscuro,
y
se
llama
AzUf
fre
caballuno,
el
que
puesto
en
uní»
retorta
de
hierro,
se
sublima
en
ellí*
por
el
fuego,
y
vá
cayendo
como
ce¬
ra
en
el
recipiente,
de
donde
pasa
**1
los
mismos
moldes,
se
forma
de
Ijf
misma
figura
que
el
primero,
y
se
vende.
6.
Nota
el
A.
en
comprobacloi^
de
su
dictamen
sobre
los
principioSi
que
componen
este
concreto
mineraU
que
la
marquesita
sulfúrea,
que
es
1^
primera
materia
puesta
en
retorta
cef"
rada
de
hierro,
y
hecha
destilación»
|
ni
dá
flores,
ni
destila
Azufre,
y
sül<^
las
dá,
quando
se
les
mezcla
algun^
materia
inflamable,
comosevéend
asignado
modo
de
extraerlo,
pues
1^5
leños
dan
esta
parte
que
necesita,
la
misma
marquesita
se
halla
la
sah'
no
acida,
de
cuya
mezcla
resulta
Azutre,
lo
que
supuesto,
pasa
á
cribir
sus
preparados,
para
lo
303
^iTíitidos
varios
modos
operosos,
se
‘imita
á
las
operaciones
mas
precisas,
y
sencillas,
como
son
su
purificación,
flores,
leche,
y
balsamo,
para
ex*
traer
sus
flores
prefiete
el
método
de
j^meri,
el
común,
destilán¬
dolo
en
retorta
bien
cerrada
y
á
fue¬
go
lento
van
ascendiendo,
y
este
es
^
mejor
modo
de
purificarlo,
para
os
Usos
Médicos,
como
advierte
Boe-
^‘'•'ive,
(a)
por
esto
fundadamentedese-
otros
métodos
de
sublimar
estas
Oles,
como
quando
se
hace
con
la
caparrosa,
ó
Vitriolo
verde,
ó
con
_
azul,
dicho
Lypis,
ó
con
el
que
L
los
dos,
como
el
que
"
coge
en
este
P^is
en
la
Cucha
de
^^jjchichon,
junto
á
el
Pueblo
de
Ge-
^'
pues
todas
estas
flores
sacan
cm-
(')
Operat.
a»
xUymlc,
P*
421,
P*
3.
process.
150,
3^3
cmpyreiima,
y
participan
algo
de
di'
chos
Vitriolos,
lo
que
les
hace
set
,
perjudiciales:
tampoco
se
acomoda
al
modo,con
que
las
extrae
con
saleo'
mun
decrepitada,
aunque
apoyadí>
por
Zuwelfero,
y
Etmulero,
bie*^
j
que
salen
por
dicho
método
mas
Boj*
res,
pero
esto
mismo
prueba,
que
azeyte,
ó
espiritu
de
Vitriolo,
de
modo'
se
une
á
la
tierra
de
la
SaN
que
indubitablemente
arranca
alguuj’^
partículas
acidas,
las
que
alteran
1^
virtud
de
las
flores,
y
esto
aumenta»
.
su
cantidad,
pero
no
resultan
tan
p^^'
j
ras,
é
innocentes,
como
las
extraidíi^
por
el
modo,
que
adopta
el
A.
P^^^
el
que
quedan
totalmente
despojadas
de
toda
parte
metálica*
,
7.
El
Magisterio,
^
Leche
^
Azulre
lo
dispone
asi
el
A.
se'
una
cierta
cantidad
de
Azu
i
pulverizado,
y
duplicada
ó
tripb^^^
1
da
de
Sal
de
Tártaro,
y
cu
j
,.
Clon
quadrnplicada
de
agua
cueza
u
fuego
lento
hasta
que
adquiera
color
rojo,
fíltrese
la
disolución
,
y
vinagre
destilado
precipítese,
y
decantado
el
licor,
después
de
bien
sentado,
se
labará
la
materia
hasta
que
quede
insípida,
y
de
este
modo
guarda
para
el
uso;
asi
hecho
este
^^gisterio,
queda
libre
de
muchas
partes
vitriolicas,
y
por
esto
mas
enérgico,
que
el
mismo
azufre,
y
sus
flores,
pues
conserva
la
misma,
^iifcud
que
ellos,
y
carece
de
mucho
j^ocivo;
por
lo
que,
dado
en
cor--,
a
osis,
para
los
afectos
de
pecho,
s
un
admirable
disolvicntc
de
todos
.
humores
crasos,
que
obstruyen
tH
^
^^ri'iado
en
mayor
can•^
es
antiverminoso,
mueve
las
ventrales,
y
cura
las
en-
vlJo
cutáneas,
y
no
se
con^
oiulcro
^
'
y
Kt-
que
juzgan
inútil
esta
prc-
Y
p.i-
30
$
parncíon,
pues
la
tienen
por
una
tlcí'
ra
desojada
de
todo
principio
ac-
tivo^
como
resulta
del
Alkali
disol"
viente
de
la
Sal
de
Tártaro,
y
del
flcido
precipitarrte
del
vinagre
dcsti"
lado,
y
asegura,el
A.
que
conser¬
vando
dicha
.preparación
ó
leche
azufre,
Jiecha
pote
su
modo,
mas
in"
flamabilidad,
.que-el,
mismo
azufr^^
y
su
indisolubilidad
en
licores
aqueo?»
nada
pierda
de
sn‘Actividad,
intirien-
dp
dq
esto
necesariamente,
que,
si
cr
azufre
tiene
virtud
resolutiva,
igual'
mente
la
tendrá
aquel
preparado
sH"
yo,
y
con
mas
seguridad,
pues
qu<^'
da
desposcido
de
mucha
parte
acidai
que
es
la
perjudicial:
lo
mismo
q^*^
apoya
Lemcri,
preHriendo
este
piC'
parado
en
los
afectos
pulmonare^
8.
Asigna
después
el
A.
alguno
modos
de
privar
del
acido
el
azuli^»
preHriendo
el
espirita,
ó
nzcytcs^i^
yo,
que
se
hace
por
campana,
307
aun
conoce
es
preferible
á
todos*,
por
sencillo
y
pronto,el
método
de
Hom-
en
su
nueva
iTiaquina
anuncia-
<ín
las
Memorias
de
la
Academia
de
las
Gieneias,
(a)
con
la
que
ex¬
traía
en
veinte
y
quatro
oras
cinco
onzas
de
espiritus,
cómo
puede
verse
en
Boeráave:
(b)
pero
advierte
el
A.
de
esta
memoria,
que
el
espirita,
que
se
ttae
del
Noi
té,
por
de:
azufre,
no
Suele^<er
sino
de
Yítríolo
lo
que
no
^^
tacil
conocer:
ppr
lo
que
será
siem¬
pre
mas
seguro,
lí'sar
el
que
fuere
co-
nocidamcnté
dc
aziifrc,
pues
aunque
iUmiilero,
lloffinan,
y
Boeraave
di-
y
^
niismo
uno,
que
otro,
pe-
o
esconfian
otros
de
que
pueda
des¬
pojarse
el
de
^alcaparrosa
de
sus
Sa-
o
parte
metálica;
advierte
tarn-
-
bien.
414.’
process.
p.
m.
'bien,
que
este
azufré
verde
es
mas
'apropüsitó
para
sacar
dicho
espiritui
como
que
abunda
de
mas
partes
mfi'
talico
acidas;
por
loque
interesa
mas
á
los
que
lo
venden^
lo
que
confir¬
ma
Geofroy.
(a)
Este
espíritu
mi'
neral
es
un
admirable
domador
de
toda
alkalescéncia
de
los
líquidos
del
cuerpo
humano;
por
ío
que
eS
iitii
en
las'
fiebres
ardientes,
y
pes¬
tilentes
de
aquel
principio:
persuá¬
dese
también
el
A.
podrá
conducir
en
Jas'
Ulceras
pútridas
fetofosaSi
como
producto
de
un
principio
al-
kalino,
fomentándolas
con
un
coci¬
miento
vulnerario,
en
que
se
cchcrt
unas
«otas
dé
este
Espiiitu.
9.
Ultimamente
descrive
el
mo¬
do
de
hacer
el
balsamo
de
AzufiCi
ó
su
solución,
en
qiialquicr
azcyt
3
^
9
-
vegetal,
sea
pof
expresión,
ó
por,
ílestilacion;
y
no
tomando
partido,
en
la
preferencia
de
alguno
de
ios
Varios
modos,
que
refieren
los
A
A.
se
conforma
con
el
común
modo
de
hacerlo,
que
es,,
echar
sus
flores
en.
azeite
de
enebro,
ó
trementina,
haciendo
la
SQlucion
á
fuego
lento,
hasta
que
el
azeite
adquiera
un
co¬
lor
rojo
obscuro,
y
decantado,
guar¬
dado
para
el
uso.
Tiene
las
propias
virtudes
que
el
Magisterio,
aunque
í'nas
exaltadas,
respecto
á
estar
car¬
gado
de
un
principio
acre
calido
indigestible,como
nota
el
citado
Boe-
taave
(a)
por
lo
que
se
reputa
algo
oiensivo
á
los
que
tienen
unos
Pui-
ípones
delicados,
y
i^s
demas
entra¬
rías
débiles
,
debiéndose
administrar
gran
precaución,
y
en
corta
do-
^lo
dosis.
Previene
cl
A.
el
sumo
cuí-
I
dado,
que
se
ncccsib,
no
tapando,
(
á
el
tiempo
de
hacerlo,
la
vasija
en
que
se
pone
á
fundir
cl
Adufre;
por-:
que,
hallándose
sin
salida
su
vapens
■
causará
con
sus
fuerzas
explosivas
j
estragos
asombrosos,
como
los
que
j
se
vieron
en
el
fama
oso
caso,
que
re¬
fiere
Hosd¡man,
l{a)
.sucedido;el
siete
|
de
Nóvicmbrc'cja
1698.
en
Zcllcr-
fcld.
Pueblo
de
.Alemania
en
la
Sel¬
va
negra,
que
sC:Qsticnde
hasta.
13
o
c-
mia;.
ello
sucedid,
haciendo
dicho
balsamo,
pero
de
distinto
modo,
qu^
el
expuesto;
pues
puso
cl
artífice
cl
hígado
de
Azufre
en
una
retorta
bien
tapada,
con
azeite
de
tremen¬
tina,
y
espiritu
de
vino,
púsola
á
iio
fuego
algo
activo,
de
modo,,
que
a
poco
rebentó
la
retorta
con
un
ca-
^
til-
r
a
8
•
(a)
Observ,
chym.
t.
3.
observ.
if.
F*
coU
3
.
tilhdo
asombroso,
causando
un
ex-
en
la
pieza,
en
que
estaba,
y
inmediatas,
que
apenas
podia
motivarlo
Una
vala
de
veinte
y
qua-
^*^0
despedida
de
su
córrespondicnte
'cj^uon
5
todo
lo
que
con
mas
esten-
cion
puede
verse
en
el
A.
citado
en
’^irtiid'
de
lo
que,
haciendo
cómpa-
mcion
de
^ste
caso,^
discurre
el
A.
de
te
Discurso,
que
eí
trueno
de'las
•lubes,
es
causado
por
los
Azufres
^
Atmosfera
reunidos
con
el
ni-
que
igualmente
contiene
la
mis¬
ma,
y
encendida
cka
masa
ó
coii-
el
impulso
y
fuerte
co-
ision
dbl
viento,
ibotfva
con
su
luz
^
^^‘^mamos
relámpago,
y
fom-
pendo
Con
su
fuerfea
'explosiva
la
nías
densa
de
h
Atmosfera,
tru
^q^^el
estallido,
que
decimos
convence
con
el
'^wmplar
dd
caso
citado.
JUE-
313
JUEVES
19.
Disertación
Medica.
DEL
ORIGEN
Y
NATURALB-
za
de
ia
fiebre
petechial
ó
tabardi'
lio,
los
varios
modos,
con
que
se
ha
carado
en
nuestra
Península,
y
qual
deba
preferirse.
POR
DON
FRANCISCO
BUENDiA
y
Ponze
Presbítero
Socio
DE
Numero.
I.
TWTO
seria
tan
infeliz
la
con'
dicion
humana,
si
en
lo
5
mismos
peligros,
y
deslize»
de
su
salud
corporal,
lograse
la
or
den,
y
regularidad
apetecida,
pero
lo
sensible,
que
el
tormento,
causan
sus
padeceres,
se
lo
5^3
el
desconscrtado'5
irregular,
y
poco
ordenado
modo
de
proceder,
que
ob¬
servan
sus
mismas
indisposiciones,
y
rccreze
el
daño,
al
paso,
que
se
auménta
la
dificultad
de
ser
socorri¬
da,
por
esto,
quando
le
asaltan:
por
•lo
que,
el
Medico
dispensador
de
es¬
tos
auxilios,
ignora,
si
elhonibre,
que
•trata
oy
para
curarlo,
es
el
mismo
para
este
efecto
mauana:
también
du¬
da
en
el
discernimiento
de
la
misma
enfermedad,
no
pudiendo
asegurar,
<Si
la,
que
vio
suceder
en
este
año
y
estación,
aun
con
los
mismos
apara¬
ros,
señales,
y
sintomas,
será
la
que
tiató
el
año
antecedente?
motivo
por
el
A.
de
esta
memoria,
hecho
eargo
de
la
variedad,
y
pocpconoci-
'^lento
que
ay,
no
solo
en
el
Vulgo,
sino
aun
entre
los
mismos
Profesores
á
mercadela
naturaleza
déla
enfermedad,
^ne
nuestros
naturales
llaman
con
el
.nombre
general
deTarbardillo,sc
bizp
car-
3
^
4
^
cargo
de
tratar
de
ella,
describíendít
^sii
Historia,
verdadero
origen,
natu'
raleza,
progresos,
y
curación.
Introdúcese
á
el
asunto
poí
un
breve
exordio,
en
que
justamente
se
qiicxa
de
los
cortos
adelantamien-
tos,quehá
logrado
la
Medicina,com^
parados
con
losgrandesdc
otras
Cien"
cías
y
Artes,
eíitendiendo
ser
la
can"
sa
la
excesiva
adhesión
de
unos
á
sns
preconizados
systenias,
lá
caprichosí»
teíiacidad
de
otros
íi
sus
adoptados
métodos,y
en
casi
toctos
un
total
des-
cuidoen
elegir
el
verdaderorumbóc|in^
se
deliíc
seguir
para
adelantar
la
prac¬
tica
Medica,
lo
que
en
su
juicio
es
la
mera
observación
de
la
naturaleza
cOn
la-exacta
historia
do
todos
sns
procedimientos,
y
giros,
quandó
d
hombre
enferma,
lo
que
si
cada
Pro¬
fesor
hiciese
en
su
respciílivo
exercicin
practico,
notando
lo
adverso
ó
favo¬
rable
de
las
curaciones
coa
can^^^^’
.
sin-
.
.
vs
Sinceridad
y
-sirt
haliicínarse,
preocu¬
pándose
en
sutiles
teorías,
é
infunda¬
dos
sistemas,
sin
duda
alguna,
que
á
P^co
trabajo
dentro
de
algunos
años
podian
lograr
unoS:
solidos
desen¬
gaños
que
produxesen
ina^v
díi-r
y
conformes
á
la.
misma
natpra-
jcza
que
las
que
poseemos;
piiest
Si
so-
loHypocrate5,qu^
siguióeste
rumbo,
^ydenham,
Ballonio,
Boeraave,
y
alr
gimo
otro
raro
que
Ici-mitaron,
tanto
^delantai'on
en
estosconocimiei1tos,y
i^nta
instoiccioii
solida
nos
dexaron,:
SI
todos,
hubieran
por.
•'iqnella
pa»d:a
J^ontiiniado
sus
trabajóos
quanto
se
‘Hibiera
adclan^do
.este
noble
Ar-
la
salud?
pu^g
impersuasir
que
tantos
Individuos
como
han
^guido,
y
siguen
este
dcátino
en
la
necesion
de
tantos
siglos
como
han
orndo
desde
aquel
rrincipe,
á
esta
y
iTiuchos
con
aplicación
y
os
capazejs
de
imitarlos»
si
hubie*
^i6
ran
seguido
por
Va
fe<íla
senda
de
la
ob¬
servación,
no
hubieran
dexado
de
ade'
lantar
hasta
un
punto,
qiiiza
de
peí*''
feccion
en
el
día;
de
modo,
que
po'
co
nos
quedase
que
desear,
pero
bien
al
contrario
se-observa,
pues
los
proceden
guiados'por
discursos
siste-
maticos,
cqn
que
tampo
se
adelanta
como
demuestran
los
atrasos
del
arte
de
curar,
teniendo
muchos
en
meno^
sacrificar
la
vida
de
los
Pacientes»
quesugetar
sus
fantacias
las
mas
ve^
zes
erradas.
3.
En
ninguna
enfermedad
se
ha-'
ce
esto
mas
patente
que
lasepidenU'
pas,
cuyas
causas
ó
por
consistir
cr>
la
rara
,
variable,
y
heterogcncii
alteración
de
la
atmosfera,
^
por
ser
producto
de
un
cumulo
causas
generales
de
los
alimentos,
va'
rias
situaciones,
y
acaecidos
de
1^^
hombres,
difieren
tanto
entre
si,
apenas
se
hallan
dos
del
todo
3.^7
gantes
y
qnando
parece
analogizan
porque
sus
sin
tomas
guardan
alguna
'Unitormidad
y
se
quieren
tratar
por
mismo
estilo,
el
siniestro
efeClo
descubre
el
errado
juicio
que
se
hizo;
siendo
mui
írequentc
dañar
en
qsta
epidemia
lo
que
alivió
en
la
otra;
mor
tivo
porque
Baglivi
(a)
entre
las
co¬
sas
que
echa
menos
en
la
médicina,co-
loca
por
undécima
la
historia
annual
de
las
Epidemias,
lo
que
si
observara
con
puntualidad,
adquiriéramos
preci¬
samente
un
exadocoiipcimicnto
de
su
saccesión,
y
dice
nuestro
Casal
(b)
^ue
sin
con
anticipación
bastante’
se
ubiera
hecho
esto,
á
penas
^se
cncon-
laria
constitución
alguna,que
en
li
historia
general
no
hallase
semejante;
lo
que
faltando
esta
Chronogra^
tia
(a)
Pra
19;.
lib.
a.
cap.
7.
p.
'
.
.
*
*'*0
y
«Ticdic.
dcl
princip,
de
As*
tunas
pag.
,08.
üa
medica»
cada
constitución
de
en"
|
fermedades
nos
pafece
nunca
vista.
4.
Tal
sucedió
á
nuestros
Esp*'»"
I
ñolds
con
la
Calentura
pctechial
entendieron
nueba,
y
acaeció
por
le>^
años
de
cincuenta
y
siete,
hasta
el
setenta
y
dos,
dél
siglo
diez
y
seis
cji
toda
esta
Peninsuiai
como
loacredi”
taron
Ltiisde
Tbró
(a)
dcscriviendo"
la
en
Placcncia,
Jiiair
de
Oarnioú^
.(b)
esta
Ciudad^
Luis
Mercado
-(c)''ícn
Yalladolid^y
otros
c^ue
la
coO'
tesaron
nueva,'
sin
reflexionar;
que
el
ser'entonces
vista
en
cstOs
Reynp^
quándo
mas
la
CaraLTcrizaria
no
ta
'aqui,'pefo'
no
de
ser
nueva
por
sí
V
mas
constándole
á'
estos
Pradtico^»
que
el
año
segundo
del
misnio'
sigl^
(ii)
De
nar.
fcb.
pumic.p.
*7»
^
^
Y4*
íIti
(b)
De
pe.vr.
et
febw
cíJpuntic.
p.
13^*
*
Hisp.
a.
1
(c)
Opel-,
medie,
t.
p.
464,
^^experimentó
en
Italia,y
en
el
veinte
y
ocho
de
él
murió
de
ella
en
Bles
el
nobleYenecianoAndresNatigeriosem-
biado
por
su
República
cerca
de
Fran¬
cisco
1.
Rey
de
Francia
en
calidad
de
■
Fmbax
9
d
or,como
historió
Gerónimo
Fracastorio
(a)
Poeta
y
Medico
de
Gerona;
á
mas
de
esto
no
podían
ig-
i^orar
que
los
Soldados
de
su
Nación,
volvieron
de
la
guerra
de
Chy-
pte
contra
los
Turcos,,
y
pasaron
á
Rosegar
las
revolucioíi,c^
de
los
^'lo-
>
jsco^
de
Qrannda
íji,
tr;igero,n
de
di*
c
la
isla
donde
les
consta
va
cra^En-
i^uiica,
,con
que
no
la
debieron
tener
por
niieya,
sino
primeramente:vista
7?
l^cniendo
su
Cetro
el
Se-
‘'^rl
3
on
Phelipc
IL
5
*
Llamóse
pues
entonces
en
Es-
Presta
CalcnturaTnbardillü,
ó
por
^^nchas,
que
aparecían
en
los
to-
CO
De
moib.
contag.
p.
edit.
a.
lóm
g2Ó
tados
de
ella
semejantes
á
las
d^
la
picada
de
aquella
grande
nioscí
■
que
en
Idioma
Castellano
se
llamí»
Tabardo,
y
el
vulgo
llama
TabanOi
ó
como
quiere
el
Juris
Consulto
Co-*
varrubias
(a)
deducido
de
la
palabra
latina
Tabes
por
la
corrupccion
que
se
supone
había
en
la
sangre
de
los
en¬
fermos
de
ella,
en
latin
la
nombra^
Ton.
Toro,
y
Carmona,
Fehñs
punti'
cular¡s\
ó
fiebre
con
pintas
menudaSt
y
Fracastorio,
Unticiilaris
porque
te¬
nían
dichas
pintas
la
magnitud
de
lenteja.
Ella
fue,
rigorosamente
ha¬
blando,
castrense
en
su
origen
con"
tagiosa
y
maligna,
que
cxcrcitó
sij
cruel
Índole
en
toda
España,
por
tiempoy
con
la
ocasión
dicha,remitien''
dosc
por
algún
tiempo
y
bolvicndO
‘J
encruelecerse..
La
misma
se
padcci^J
en
Italia,
Francia,
y
gran
parte
»(a}
Origen
de
la
Lengua
Castellana*
321:
Europa,
los
slntomás,
con
que
la
di¬
buja
los
citados
Escritores
son
con
es¬
te
orden.
6
.
^
Poco
antes
dé
ser
asaltados,
experimentaban
los
sugetos
floxedad,
pesadez
de
cuerpo,
dolor
de
espal¬
das,
cara
y
ojos
encendidos,
y
asistió
^
todo
alimentos
aparecía
después
una
fiebre
pequeña,
un
pulso
lo
mis-
juo,
casi
natural
al
salir
las
pintas
se
b^cia
vario
é
irregular,
el
sueño
tur-'
búlente,
Orina
poco
distante
déla
na-
ural,
lalengua
sórdida
en
uñoscon
Ingente
sed,
y
en
otras
seca
sin
algu-
ua,
en
unos
se
experimentaba
el
alieñ-
o
rio,y
en
otros
alternadas
horripila-
iones,
y
ál
quarto,
quinto,
ó
sépti¬
co
día
salian
las
petcchias,
manchas,
^
pintas
roxas
obscuras,
ó
amorata-
P^^bo,
brazoss
euein
lo
restante
del
*10
le
snlr
ba
cara;
á
otros
^
*an
basta
los
nueve,
onzc,
ó.
X
ca-
3
^^
catorce
con
el
mismo
orden,
color
f
figura,
pero
en
uno,
ni
otro
tiempo
ertin
criticasvantes
su
presencia
con¬
firmaba
al
Medico
en
lo
pernicioso
de
la
enfermedad,
aunque
todos
los
síntomas
se
agrabavan
antes,
y
al
sa¬
lir
las
manchas,
pero
después
se
miti¬
gaban
no
por
.Crisis,
sino
porqu®
aquel
empeño
que
ponia
la
natural^'
za
para
su
expulsión,
conseguida
ce^
saba
al
fin
dcl
aumento
del
Tabardi¬
llo
venían
tremores,
delirios
y
difi"
GÍI
respiración
en
unos,
en
otros,
ba-
via
triste.:a,
desmayo,
sueno
profun¬
do
y
letargo,
á
otros
finalmente
sO'
brevenian
vomites,
sangre
por
nari-
zes,
diarrea,
disenteria,
y
I*"»
orina
se
ponia
alguna
vez
crasa,
lo
que
varia¬
ba
según
los
distintos
estados
del
Ta-
b.irdillo,
varios
aparates
y
disposi¬
ción
de
los
liquides
de
cada
siigeto*
y
estos
son
todos
los
sin
tomas
<1^^
constan
tubieron
aquellos
ciifcnn^
•
1
según
la
noticia
de
los
Prafticos
que
presenciaron
dicha
Epidemia.
ÉL
inteligencia
toca
el
por
incidencia
la
penosa
é
inútil
^^lestion,
que
por
tal
la
tiene
i
si
la
^
*gueda¿}^
b
el
mismo
Hy^pocrates
onoció
estaddea
de
Calenturas?
y
^Pina
fundadamente,
ser
indubitable,
esta
Epidemia
de
tales
Calen
tu-
con
la
generalidad
que
pa
eciben
dicho
tiempo,
pintando-
^
precisamente
todos
los
comorchen-
os:
m
la
trae
el
citado
Principe,
pin
fGriegos,
tas>
1-0.
j
^
Calenturas
con
pm-
duda
q^esi,
pues
no
admite
8
u
n
d'n'^"f
P‘’dcc¡ó
Sileiio
sé-
PocMte?^'^n°
demias
f
de
las
Epi-
‘"bomiich
Naturaleza,
pues
bullón
en
'“
síntomas
de
estas,
Syio,
Phcreeides,
y
el
hijo
de
3^4
.
.
.
.
de
Eiiphranor
citados
por
el
misnií^
ca
su
séptimo
libro,
tubieron
todo^
manchas,
sus
Calenturas
fueron
liguas,
uno
murió,
otro
no,
y
del
ter'
cero
no
consta
su
éxito:
en
la
Epid^**
mía,
que
refiere
acaecida
en
Heracles
libro
segundo
sección
tercera
de
1^^
enfermedades
populares,
piensan
^
'
gunos,
fueron
Tabardillos,
como
1
^
^
que
tratamos
de
E>pana,
y
expresa
mente
lo
siente
asi
nuestro
Insigi''^
Yallcá
(a)
su
comentador,
y
la
dlstm
don,
que
se
pone
de
aquellas
á
est*^
P¡iit.is,
en
que
estjs
tenían
aspereza»
lo
que
las
otras
no,
es
de
nlui
cof
momento
en
la
practica,
pues
Hyp^^^
crates
las
comparó
todasálas
que
ca
san
con
su
picada
los
Mosquitos,
J
entre
estas
unas
tienen
esta
asperez
’
y
otras
lio,como
fácilmente
puede
o
^
■
SCI'
Cnnieot.
in
Kpld.
p;
68.
Coliini'
3
*
Alauit..i.
1J77.
edití'
/
3^5
servar
el
curioso;
de
lo
que
infiere
el
■
A-.
que
esta
enfermedad
trae
origen
antiguo,
por
mas
que
exclame
el
Insigne
Cistercicnse
Rodrigiiez
(a)
por
su
novedad,
siéndole
encontra
el
citado
Valles,
como
vá
insinuado,
yquandohabla
de
la
enfermedad
de
ílierecides
solo
dice,
fue
una
malig¬
na,
como
la
de
Fullon,
y
añade,
que
se
duda,
quando
comenzó
en
España
este
sintoma
délas
pintas
en
las
Ca-
enturas,
que
se
dicen
Tabardillo,
(b)
*^i
las
razones
de
dicho
Principe
con¬
vencen
á
su
favor,
puesse
satisface
la
herencia,
que
se
quiere
poner
sobre
a
aspereza,
que
ay
en
unas,
y
no
en
^
ras
manchas,
y
mas
siendo
los
de-
síntomas
tan
semeiantes;
lo
mis-
"^onavia
objetado
á
Valles,
Pros-
P^^Q
f
r
eían
o
(c)
pero
sin
embargo
(b)VaUeMPf''-'-+-P'
'!'?•
i.
iTj.
Hifp.
p,
a
4
J
.
edh.
Vcnct.
316
embargo
de
esta
oposición,
todos
hat'
tenido
por
de
poca
energía
la
razoi^
de
distinción,
que
alegan
por
el
ino^
do
de
las
pintas,
pues
tenga
ó
no
aS'
pereza,
siempre
que
salen,
se
tieníJ
la
fiebre
por
de
mal
carader
j
linea
dicha,
pero
loque
es
inegablci
que
desde
la
citada
Epoca,
no
se
vuelto
á
experimentar
igualconstitU'
cion
de
Galenturas,
aunque
se
vean
algunas
raras
malignas
y
coii
pintas»
y
esto
entiende
el
A.
há
dado
motij’
vo
á
que
el
Vulgo
no
olvide
dar
d
nombre
de
Tabardillo,
no
solo
á
cs-?
tas,
sino
aúna
toda
fiebre
continua
aguda,
lo
que
suele
arrastrar
por
con^
descendencia
algunos
Médicos
celoj
sos
de
su
estimación,
pues
si
sana
^
enfermo
es
de
mayor
aprecio
su
dib^
gcncia,
estando
preocupados
los
teresados
de
ser
Tabardillo,
lo
no
tiene
lugar
entre
Profesores
males
é
instruidos,
o
3^7
La
Causa
de
esta
Calentura
estiibo
entonces
en
el
seminio.
con^
tagioso
adquirido
las
ttopasvriue
tenidas
á
nuestro
País,
halló
en
Mp?
ros,
y
Españoles,
la
disposición
ne^
cesaría
para
recibir
y
fomentan
sus
Venenosos
miasmas
los
que
produxer
ron
en
estos
dicha;
enfermedad
cas]
Castrense
de
igual
malicia
á
la
que
recivieron
las
tropas
en
aquellos
Pay-
ses.
En
Italia
fue
la
causa
la
corrup¬
ción
del
ayre,
provenida
de
la
pwtrcr
acción
de
todos
los
frutos
corrom^
pidos
por
las
iiiuildacioncs
del
Adi-^
^
h
y
Pó
el
año
i
como
reñet
e
racastorioy
.(a)
Asturias,
por
la
irregularidad
de
§u
temple
y
spetidas
lluvias
sud^n
verse
estas
”^ñrcs,
como
nota
Casal,
(b)
En
la
Un:
Uñgría,
y
Aiistrra
refiere
Hoffmá'n^
es
trequente
l.i
Calentura
pctechiaU
que
colima
con
la
de
nuestro
asun-'
j
to:
y
por
punto
general
se
cxperi-
|
menta
con
trequencia
en
los
Excr-^
titos;
ya
perla
intemperie,
á
qus
indispensablemente
se
expone
con
frequencia
el
Soldado
en
bloqueos
y
sitios
de
Plazas,
y
malosacampameí^"
,
tos,
en
que
por
necesidad
se
colocan
las
tropas,
sus
malos
alimentos,
ó
por
las
exhalaciones
pútridas
de
In^
Cadáveres
de
Hombres,
Caballos?
y
demas
Animales
insepultos,
y
estas
causas
observó
estas
fiebres
en
Irlandés,
Dicmerbrocck,
(a)
el
an^^
de
1635.
y
5^*
‘^el
misinn
siglo
las
vio
Schultzio,
po^
lasexpe*’
diciones
de
Carlos
Gustavo,
(b)
en
el
3^91
.
Ci
23.
del
mismo,
notó.Iguales
fiebres
en
Mompellér,Riverio
después
del
Cerco
que.padecioaquella
Ciudad,
(c)
Hoffmaii
(d)
siendo
¡oven,
asistió
á
la
9ne
se
experimentó
en
Minden
de
^Vesphalia
el
año
1683.
después
de
laGuerra
de
losUngaros,con
la
Puer¬
ta
Otomana:
el
año
de
9.
hubo
la
fiebre
Castrense
de
Ferentino,
trata¬
do
por
Cocchio,
(c)
también
la
hu¬
bo
el
año
de
40.
de
este
ni)cstro
si¬
glo
en
Plymut
traída
á
este
puerto
por
dps
Navios
de
Guerra
que
vi¬
nieron
de
las
costas
de
Africa,
la
que
istorió
Huxam,
(f)
las
que
refiere
,
(^)
en
los
Países
baxos
por
(c)
Prax.
p««h.
p.89.
Vidc
in
Haen
rat.
med-1.
a.
p.
11.
ed¡t.
^
epidem.
p.
44.
ía'l
OK*
^^*^^*‘*
*7^4’
V
/
s.
sqJ,^
1^5
enfermed.
de
los
Exercitos
‘77*f
^
tuduc.
Madrid,
a.
33
®
.
todos
los
siete
anos,
que
duró
ía
guerV
ra
entre
Francia,
y
la
Gran
Bretaña,
y
corrieron
desde
el
42.
inclusive
has-'
ta
el
de
48.
del
Siglo
corriente:
Ul¬
timamente
las
que
padecieron
niiesr
tras
Tropas
en
el
Exercito
de
pi'^'
vención,
que
pasó
á
Portugal
el
ano
de
62.
de
que
conserva
nuestra
Real
Sociedad
puntual
historia
hecha
pot
uno
de
sus
miembros
que
remitió
pa¬
ra
asistir
á
los
Hospitales
de
dicha
expedición,
(b)
Otras
casi
innumera¬
bles
epidemias
de
fiebres
petechiales
y
castrenses
se
hallan
en
las
historias
Medicas
que
sería
fastidioso
referir,
todas
nacidas
de
los
principios
asig'
nados.
9.
Supuestas
las
causas
Ocasio*^
nales,
pasa
el
A.
á
tratar
la
inmedia*^
ta
eficiente
de
esta
Índole
de
fiebres,
que
(b).Pi»crt,
de
3.
de
Rpvicmb.
dcla.
por
González*
es,
dice,
la
díscrasia,
o
perver¬
sión
putredinosa,
que
en
virtud
de
dichos
vapores,ó
exhalaciones
corriíp^
salidas
de
lugares
inmundos,
ó
substancias
podridas,
ó
de
ciiérposyá
infestados
de
ellas,
se
introduce
eii
nuestros
humores
con
particularidad
en
las
Linfas,
coñ
las
que
introduci¬
do
aquel
veneno
á
todo
el
Sistema
de
Nervios,
músculos,
y
partes
mem-í-'
ranosas,
motiva
una
disolución
aeré
caustica,
que
irritando
todo
lo
ner-^
\*oso
turba,
é
irregula
todas
las
ac-'
Clones
de
la
vida,
lo
que
se
explica
en
os
sintomas,
que
relucen
en
di-
las^
ebres,
6
Tabardillos,
y
que
sear
VICIO
de
idea
disolutoria
lo
con^
encen
estas
mismas
fiebres,
quando
venH
.esporádicamente,
tra¬
tos
^
iiijsrnas
manchas,
y
en
cs-
dienfprovienen
por
lo
mui
ar-
norp?
•
^
la
estación,
ó
régimen
del
suje^to
dado
á
bc-
-
vi-
33
^
t.
vidas
y
Iicorés
espirituosos,
ó
por
eV
método
curativo
con
remedios
acres
y
calidos
importunamente
aplicados,*
como
lo
hace
ver
Wanswicten,
(a)
y
confirma
Antonio
Haen
(b),
yes
de
notar,
que
esta
misma
disposición,
á
veces
suele
causar
efectos
contra¬
rios,
ó
de
coagulación,
pues
impi¬
diendo
la
acción
de
los
nervios
se
retarda
la
de
los
solidos,
se
detiene
el
circulo
de
los
líquidos,
y
de
aqid
se
vienen
sopores,
letargos,
tremo¬
res,
y
parvedad
de
pulso,
y
la
san¬
gre,
que
entonces
se
extrae,
presen¬
ta
costra
como
infl;imatoria;
de
mo¬
do,
que
aparecen
efectos
contrarios
á
la
causa
productiva,
atenta
solo
la
exterioridad
,
pero
reflexionando
este
^a)
Coment.
in
aphor,
Boer.
t,
p.
“
401.
edit.Taur.
a.
1754*
.
-
(b)
Rat.
med»
t.
^o,
pag.
177.
edit.
*
4,,
1760.
,
333
este
modo
de
obrar
las
causas
soit
correspondientes
á
ellas
los
efectos
contrarios
notados.
^
lo.
Los
signos
previos
ó
dispo¬
sitivos
de
los
Tabardillos
ó
Calen¬
turas
petechiales,
son
á
mas
de
los
uotados
en
este
discurso,
que
se
ha¬
llan
en
los
sujetos
antes
de
ser
aco-
u^etidos,
son
haber
precedido
copio¬
sas
Ilubias,
ó
grandes
inundaciones
de
Ríos,
á
que
siga
un
ardentísimo
-b-stío,
escasez
de
alimentos
por
años
estériles,
en
que
se
come
mal
Pan,
y
los
necesitados
yerbas,
ó
frutos
que
no
tienen
Costumbre
usar;
si
pue-
e
rastrearse
haber
tenido
comercio
con
personas
tocadas
de
esta
enfer-
J^cdad,comoTropas,que
se
retiren
de
ampaha,
en
que
se
padecieron
es-
«enfermedades,
ó
han
venido
de
‘^if^^^ados
de
ella,
á
lo
que
se
eM)
^
si
se
ha
visto,
aya
-
en
^cblo
alguno,
ó
algunos
enfer¬
mos
334
.
^
.
nios
de
Tabardilla:
Siempre
que
prc*-'
cedan
una
6
muchas
de
las
señales
dichas,
si
acaece
alguno
con
Calen¬
tura,
para
no'
equivocarse
en
su
tra¬
tamiento,
y
conocer
la
Índole
de
la
Calentura;
como
las
pintas,
rnan-
ehas,
ó
pctechias,
que
pueden
dar¬
la
á
conocer
jamas
,
ó
rarísima
vez
vienen
á
los
principios,
se
hace
pre¬
ciso
atcndpr
para
distinguirla
bien
á
los
primeros
sintomas,
que
presenta
el
abatimiento
de
fuerzas
desde
el
jjri'
mer
dia,
en
sujeto
robusto
de^
zas,
y
animo,
es
señal
poco
equivo¬
ca,
sigue
á
esto
las
ansiedades,
al¬
guna
vez,
vomito
mas,
ó
menos
fuer¬
te,
el
pulso,
y
orina
casi
natural,
V
el
enfermo
no
sabe
explicar
lo
que
le
aflixe,
y
con
esto
basta
para
sospe¬
char
de
gravedad
y
malicia
de
la
en¬
fermedad.
II.
Confírmase
esto,
si
al
qu*^’''
to
ó
quinto
dia
aparecen
pctechias»
manchas
puntículares
en
pecho,
bra¬
zos,
y
espalda
semejantes
á
las
pica¬
das
de
pulga
de
las
que
se
distinguen»
en
que
estas
tienen
en
el
centro
un
punto
mas
encendido^
que
lo
restan-
tp
de
la
mancha,
el
que
indica
el
si-
pios
en
que
el
insecto
clavó
su
agui-^
joncillo,
lo
que
no
‘apateec
en
lasv
peteehias:
á
mas
de
esto,
se
borran
^
3
í
)ucllas,
si
se
les
pone
una
masilla
he-
<^ba
con
harina
de
átramuzesy
vina¬
gre,
pero
las
otras
nói
A
mas
de
los
^ignos
antecedentes;
y
cohcomitan-
expresados,
cada
constitución
de
estas
enfermedades
suele
traer
algún
carácter
particular,
que
las
distinga
e
otra,
lo
que
solo
se
sabe
por
la
ob-
^rvacion
particular
de
cada
epide-
^‘^
■
.y
se
confirma
por
las
noticias,que
^un
los
Pra^icos
de
cada
una.Bagln
en
la*^^^^
‘‘‘otó
un
particular
temblor
s
manos,
pues
lo
pone
por
espc-
^*gno
de
esta
Calentura.
Diemcr-
broeck
broeck
en
lá
de
Lovaína
‘
notó
sí
empeoraban
notablemente
en
los
diaS
críticos:
Hoffmanen
la
de
Miridentra^
por
signo
de
estas
Calenturas
un
do¬
lor,
que
daba
á
todos
en
la
parte
an¬
terior
de
la
Cabeza,
y
en
toda
ella
\cs
daba
á
los
que
fueron
comprehcndi-
dos
en
la
de
Italia,principalmente
en
las
Ciudades
de
Vergamo,y
Vícenciai
como
trae
Manget.
En
la
de
Ply
mut
observó
Huxam
un
pulso
cons¬
tantísimo,
ya
alto,
y
ya
parvo
y
milde,
que
apenas,
dice,
lo
percibu^
con
un
dolor
vehemente
en
el
fondo
de
los
ojos.
En
la
de
nuestro
asunto
en
España
observó
Mercado
en
lladolid
respiraban
frió
los
enfermos»
y
últimamente
apenas
se
leerá
de
un
3
»
én
que
no
se
advienta
alguna
particn
laridad,
que
no
se
halle
en
las
dcinas»
prueba
de
que
el
conjnnto
de
causas»^
que
motiva
cada
una
,
líquidos
de
un
modo
distinto
particular
índole.
12.
El
éxito
ele
esta
enfermedad
es
mui
dudoso,
pues
aunque
no
pe¬
ligren
los
mas,
como
en
las
pestes,
de
l^s
que
se
distinguió
mui
poco
en
iiuestra
Peninsula,
como
afirma
el
citado
Luis
de
Toro,
y
Fracastorio
la
coloca
entre
la
Calentura
pesti¬
lente
y
benigna,
y
Mercado
la
llama
iiiedia
pestilente,
asi
muchos
mueren
de
ella,
y
algunos
se
libran,
princb
pálmente
se
observó
sanaban
los
que
eran
acometidos
de
ella
ázia
el
esta¬
do,
ó
declinación
de
la
constitución
epidémica,
en
sentir
de
Sydenham
(a)
que
asegura
tener,
ó
guardar
toda
cpn
emia
los
tiempos
de
principio,
au-^
liento,
estado,
y
declinación,
como
as
enfermedades:
en
los
dos
primeros
‘^ji^pos
fueron
pcligrosisimas
estas
cbres,
por
no
estar
bien
conoci-
Y
da
aá
su
índole,
ya
pbrqiíe
entonces-su^
causas
productivas
exercian
con
,ma5
vigor
su
perversa
condición,
al
con*^
trario
en
los
dos
últimos
tiempos»
pues
en
ellos,
por
una
parte
la
lepC'
tida
observación
de
las
casos
ya
ad'
versos
y
ya
laborables,
habian
dcs'
cubierto
luz,
por,
la
que
se
guiasci'»
los
Médicos
con
mas
acierto
en
1^
curación;
y
ppr
otra
parte
las
caU"
sas
ocasionales,
y
eficientes,
como
disipadas
en
gran
parte,
tendrian
nos
eficacia
en
su
acción,
lo
que
con"
firma
la
experiencia;
pues
se
vé
^n
estos
últimos
tiempos
van
siendo
domables
las
enfermedades^
epidcini"
cas,
y
son
acometidos
muchos
n^^
nos
de
ellas,
hasta
que
vencida
malicia,
de
la
general
disposición
A
inosfcrica,
cesa
del
todo
por
si
epidemia,
por
todo
lo
que
se
lo
dificil
de
apropiar
los
auxilios
del
Arte
á
cada
sin
embafgo,'
antes
de
llegar
á
expo¬
nerlos,
dá
el
A.
algunos
signos
para
con
menos
dificultad
presagiar
el
éxito
de
ellas
en
nuestro
caso.
13.
En
dichos
Tabardillos,
siem¬
pre
fueron
mala
señal
las
pintas,
y
también
lo
serán
en.
todas
las,
que
analogizen
con
ello¿:,
pues
como
no¬
ta
Huxam:
(a)
siempre
que
aparecen',
confinnan
al
Profesól*
en
su
malicia,
siendo,
por
lo
común,
sintomáticas*,
SI
Salen
al
tercero,
quarto,
ó
quinto
día
son
peores,
como
si
son
pagina
si,
obscuras,
moradas,
6
verdinegras,
ló
mismo
se
entenderá
si
en
lugar
délas
pintas
pequeñas
notadas,
salen
man^
.T^s
grandes
de
dichos
colores,
pero
^1
vienen
del
dia
séptimo
1
ó
nono
^delante.
Son
rojas,
y
pequeñas
:^o
tan
malas,'aunque
unas,
y
^
otras.
34
^
otra?,
si
después
de
presentíidas,
se
ocultan,
suele
morir
en
breve
el
en¬
fermo.
Al
principio^
los
vómitos
no
indican
mucho
peligro^
pero
sí
en
este
mismo
tiempo
acaecen
diarreas»
sudores,
ó
sangre-de
narizes,
no
bueno,
pero
si
vienen
estas
evaqiiíi"
ciones
á
la
declinación,
algo
alivian»
los
deliquios,
ansiedades,
y
sincope
al
principio
son
de
mal
pronostico,
la
grande
opresión,
que
indican
des"
de
luego
en
la
naturaleza,
y
si
vic"
nen
al
hn
son
pésimo
indicio,
y
esta^
rá
cercana
la
muerte.
14.
Todo
lo
dicho
se
entienda
por
una
idea
general^
pues
comos^
lia
notado,
en
cada
constitución
observan
particulares
signos
con
res
pecto
á
el
pronostico:
sea
exenipl^^’
la
de
Italia
de
1528.
dice
Fracast^'
rio,
que
en
ella
las
muchas
pctccln*^^
eran
de
mas
peligro»
que
has
'
en
la
de
Mindcn
de
1683.
34t
Hoffman
(a)
que
los
que
ponían
los
pies
en
el
suelo,
y
se
les
enfriaban,
sobreviniéndoles
gani^rena
,
morían;
la
sangre
de
naiizes
en
la
de
advierte
Diemerbreck,
(b)
era
útil
á
los
de
Spira,
y
la
misma
mataba
á
los
de
Tolosa,
y
León:
en
la
de
Es-
paná,.
que
tratamos,,
notó
el
citado
Luis
de
Toro,'
que
las
muchas
pin¬
tas,
ó
punticulas
eran
de
mejor
anun¬
cio
que
las
pocas;
por
manera,
que
en
estas
enfermedades,
íum
para
pro¬
nosticar,
se
debe
Cuidadosamente
«tender,
que
sintomas
son
los
mas
propios
para
el
feliz
éxito,
y
qua-
les
por
el
contrario
son
de
mal
in-.
aicio
en
la
misma
epidemia.
15.
Con
atención
á
todo
loex-
.pnesto
entra
el
A.
á
describir
la
cü-
r«cion
del
Tabardillo,
y
aunque
co¬
nos-
iTDzca
lá
dificultad
de
establecer
cá'no-^
nes
seguros
y
rixos
de
ella,
y
mas
sabien¬
do,
que
las
generalidades
nada
ins¬
truyen,
para
los
casos
particulares,
se
ve
precisado
á
dar
una
idea
mas
indi"
vidual
de
su
curación,
extradada
de
todo,
lo
que
se
halla
en
los
A
A.
que
la
han
tratado
ya
en
España,
ya
otros
Payses;
bien
se
hace
cargo,
de
que
Manget
(a)
dice,
ser
preciso
pe"
ra
disponer
sus
correspondientes
aU"
xiliüs,^
mas
circunspección
y
juicio»
que
para
todas
las
demas
enfermeda"
des;
porque
suele
esta
fiebre
exig*^
por
si
vn
remedio,
que
su
particular
Índole
lo
repugna,
no
guardando
re¬
gularidad
en
su
progreso;
por
esto
Okclly
en
carta
á
Haen
sobre
la.cpi"
demia
de
Boemia.
del
ano
de
58
d^J’
este
siglo
hace
esta
pregunta
<
porq
los
Eméticos
bien
administrados
da
ha--
(a)
Verb.
Fcb.Ioc.
cit.
supl
a
p.
3po.
cfli*
.
•
"
4.3
liaban^
y
responde;
porque
la
muta^
bilidad
de
estas
enfermedades,
piden
novedad
en
los
métodos
curativos.-.
Carlos
Richa
tratando
de
la
de
Turin
del
año
de20
de
este
mismo
siglo,
de^
cia,
ser
tal
la
condición
de
los
Tabaré
dillos,
que
lo
que
les
es
útil,
y
alivia
á
losprinGÍpios,al
fin
les
perjudica.
Sy^
denlram
(a)
en
la
de
-
Londres
de
los
años
74
y
75
del
siglo
pasado,
expe¬
rimentó
lo
mismo;
.por
tanto
adopta
A.
solo
aquellQs.nietodos,
y
reme¬
dios,
con
que
se
Ivá
experimentado
nías
felicidad
en
las
.curaciones,,
de¬
jando
a
la
prudencia
del
observante
acultativo
la
aplicación
de
ellos,
con
atención
á
las
particulares
cir-
'^unstancias
dé
cada
epidemia
cada
ca¬
so,
é
individuo,
que
la
padezca.
^6.
Lo
primero,
que
advierte
es,
^
^
que
W
Obs.
sect.
4.
p.
3a.
col.
2.
edit.
Venet.
a.
1735.
344
.
que
aya
gran
cautela
en
los
principio^
de
qualquiera
constitución
de
Tabaf"
dillos,
para
disponer
remedios
mayo¬
res,
como
sangría,
emético,
purgan*
te
8
cc.
hasta
conocerla
particular
in*
dolé
de
la
Epidemia
reinante,
pues
por
falta
de
este
reparo
el
mismo
Sy*
denham
(a)
confiesa
con
candor,
qu^
á
los
principios
de
cada
Epidemia,
a
penas
dejo
de
errar,
y
en
la
de
los
bardillosde
España,
de
que
se
trata
en
este
discurso,las
inadvertencias
de
los
Médicos
mataron
á
muchos
de
los
primeros
comprehendidos,
pues
siu
conocer
la
particularidad
de
ellos^
obraban
por
las
comunes
ideas
de
ca¬
lenturas
agudas,
y
advierte
el
Dot^^
Mcrcadq
(b)
sucedió
lo
mismo
en
Ita'
lia,
y
dá
este
do^fo
Profesor
otra
raí
zon
equivalente
^
porque
con)o
no
ha-
bia
Médico
doí^o,
dice,
é
instruido
en
aquella
enfermedad,
que
guiase
á
los
demas,
procedían
todos
á
ciegas,
y
por
esto
se
desgraciaron
muchos.
En
esta
clase
de
Calenturas
la
discra-
sia
está
en
las
linfas,
por
esto
daña
ge¬
neralmente
la
sangría,
y
se
necesita
gran
precaución
para
administrarla,
á
los
principios
de
la-fiebre,
en
Jove¬
nes
y
robustos,
no
repugnándolo
su
temperamento,
tendrá
alguna
vez
lu*
g^r^
aquella
evaquacion
moderada,
teniendo
por
de
poco
miniento
el
A.
quQstion,
de
si
há
de
ser
alta,
6
bíixa,
pues
el
uso
del
Pais
y
la
costum-
narla^^^
haciente
podrán
determi-
A
^nacticos
tienen
graves
AA.cn
contra,
pues
es
sin
duda,
que
SI
a
causa
del
Tabardillo
emplea
svi
actividad
en
el
estomago,
y
lo
irrita,
^onio
indicarán
las
nauseas,
será
aumentar
los
estímulos,
é
irritaciones
apU-
aplicarlos
al
principio,
siendo
mas
conveniente
permitirlo,
ó
ayudarlo,
si
la
naturaleza
lo
mueve,con
dilución
abundante
de
mucha
agua
común
ti”*
bia,
alguna
vez
han
aprovechado
di¬
chos
Enieticosy
pero
esto
es
raro,
lí>
mas
seguro
es
lo
dicho:
y
gran
cauteU
se
debe
tener
á
los'
principios
con
los
purgantes
aun
benignos,
por
las
mis¬
mas
razones,
y
no
servirá
de
Norts
i
para
su
aplicación,
que
en
la
declina¬
ción
de
estas
Calenturas
se
observen
algunas
vezes
diarreas
criticas,
pue^
esta
evacuación
entonces
es
movidí»
por
la
naturaleza,
preparada
ya
1^
matcriay
y
en
tiempo
oportuno,
y
**
los
principios,
aun
execiitado
aquel
movimiento
por
ella
misma,
es
sin¬
tomático,
irrito,
y
de
mal
éxito.
dieta
de
estos
enfermos
debe
ser
te^
niie,
haciéndole
solo
tomar
el
sim^
pie
caldo
de
ternera
ó
Vaca
con
alg^^^
ñas
gotas
de
zumo
de
limón,
su
^
mim
bevida
debe
sef
el
cocimiento
de'
la
raíz
de
Escorzonera,
Zedoaria,
ó
Serpentaria,
en
agua
común,
añadido
algo
del
mismo
zumo
del
de
agraz,
Cydra,
ó
buen
vinagre,
proporciona¬
do
todo
á
gusto
del
enfermo.
i8.
Pasado
este
principio,
si
apa^
recen
señales
de
disolución,
á
saber,
aridez
de
Lengua,
Orina
encendida,
sed,
y
delirio,
se
podrá
usar
el
suero
de
leche,
sacado
con
vinagre,
echan-
^
en
él
algunas
gotas
del
espíritu
de-
^itro,
el
que
también
se
le
puede
echar
en
el
agua
común,
mas
si
por.
nuiestran.
señales
de
xacion
ó
Coagulación,
como
si
se*
inc
ina
a
el
sueño,
se
abaten
las
fuer-
^3s,y
el
pulso,
no
ay
sedr
y
si
ay
es¬
pesura
viscosa
en
la-
lengua,
y
orinas
a.yas,
entonces
en
los-mismos'
c
ocí-
deberá,
echar
en
Ub
A
l
>
‘>c‘dos,algun
otro
grano
de
Alunlgr,
ÓU8ar,clcücimiciuo
de
la
Con-
Contrayem,
ó
Angélica
,
y
no
dicndo
estos
sin
tomas
con
dicho
apa-*!
V
sil
rato,
convendrán
los
Cáusticos,
y
las
fuerzas
se
abaten
considcrablemciv
te
no
será
estraño
añadir
en
los
cocb
micntos
alguna
Quina:
pasado
el
es¬
tado
de
la
enfermedad,si
el
vientre
es¬
tá
tardo,
se
le
administrarán
algunos
Clisteres
emolientes,
en
que
se
ecbf
el
Crémor
de
Tártaro,
ó
iManá,
y
se
experimenta
debilidad
mayor»
que
corresponde
al
sugeto,
se
le
echa"
rá
en
los
caldos
alguna
sémola,
ó
coi’"
ta
miga
de
pan,
aduiinistrandolc
-los
intermedios,
algunos
Yizcochi;^
en
Vino
blanco:
esta
corta
y
senci"
Ha
provisión
de
medicinas,
admiui^^
tradascon
oportunidad,
podrá
el
dico
disponer
en
estos
casos
y
feli^"
mente
desempeñará
su
obligacio'^
con
felicidad.
19.
No
ignora
el
A.
de
esta
moría
las
muchas
dudas,
queso’*
cada
349
cada
uno
de
los
expresados
remediosv
se
han
movido
entre
los
Prácticos,
pero
no
habiendo
alguno
por
útil,
^rie
aparezca,
que
no
tenga
sil
in¬
conveniente,
siendo
ios
expuestos
far
^iles,
sencillos
y
los
mas
recómenr
dados,
no
ha
podido
dexar
de
expo-
íierlos
para
la
dirección
juiciosa
de
esta
grave
enfermedad,
bien
que
por
esto
no
se
deben
excluir
aquellos
mé¬
todos,
ó
remedios,
que
los
casos
cir¬
cunstanciados,
ó
en
individuo
advier-
t-in,
ser
útiles,
ó
bien
sean
adapta-?
bles
á
determinada
constitución,
lo
que
ensebará
la
misma
practica,
cu¬
yo
bücho
o
mal
éxito
advertirán
1^
oportunidad
de
los
auxilios:
podrá
servir
de
excmplo
la
epidemia,
á
que
asistió
el
citado
Biemerbroeck
(a)
qmen
hoto,
due
los
Médicos
Fram
ceses
sangraban
á
sus
Soldados,
tot
ca-
Loe,
Clt,
suplM.
35í>
Oídos
de
ella,
en
quatró
días
dos
ve*-
zes
con
abundancia,
y
aun
ellos
mis¬
mos
sin
dictamen
de
Facultativo
se
sangraban
prontamente
con
profu"
íion,
y
sanaban;
sus
sangres
eran
al
principio
unas
blanquecinas,
y
otras
-verdes
con
pintas
rojas,
y
su
consis¬
tencia
mucilaginosa,
yen
las
ultimas
evaquaciones
salia
ya
natural,
y
con
pocos-
remedios
sanaban
después
con
gran
felicidad*
20.
Nuestro
gran
Practico
Ca¬
sal
(a)
en
la
epidemia
insinuada
<j¡jon
á
todos^
dice,
daba
á
el
prin¬
cipio
vomitivo
con
grande
utilidad^
bien
que
Huxam,
Pringlc,
y
Piqn^^
confirman
este
método
en
iguales
casos;
pero
Juan
de
Carmona,
Mer¬
cado,
y
Antonio
de
Hacn
lo
repriie-
-ban:
el
alcanfor
celebrado
para
este
caso
por
Ftnuilcro
y
el
citado
Pdn'
(a)
Loe.
cit,
siipra.
gle
eti
sus
enfermos
dañó*
á
los
com"
grehcndidos
en
la
epidemia
que
se
ex¬
perimentó
en
las
Silesia
el
de
2.
de
este
siglo,
como
refieren
los
Médi¬
cos
de
Breslau,
y
en
fin
se
conocerá
esta
desigualdad
y
varios
sucesos
de
las
medicinas
en
cada
epidemia,y
aun
comparadas
ellas
entre
si
mismas,
co¬
mo
se
hará
patente,
á
el
que
registre
las
Historias
de
las
que
han
acaecido;
por
lo
que
es
necesario
en
las
goiist
tituciones
de
semejantes
Caknturas
poner
gran
cuidado
y
reflexionar
á
los
principios
todo
lo
que
les
apro-*
vecha
ó
daña
á.
los
.que
primero-son
comprehendidosen
ellas,
para
tomar
puntual
conocimiento
y
proceder,
con
acierto
en
el
socoevo
de
los
q.u.c
dcs-
pucs
fueren
acometidos:
eo
las
Act
bres
pctechiales
esporádicas
se
debí
^tender
para
su
curación
á
lo
que
vá
/
■
.
orden
á
la
Índole
decoagu-
acionó
disolución,áque
inclinen,p<^
ra
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