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ACTITUDES HACIA LA DIVERSIDAD SEXUAL EN EL DEPORTE. ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN ENTRE ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS. Joaquín Piedra de la Cuadra Departamento de Educación Física y Deporte. Universidad de Sevilla [email protected] RESUMEN El deporte se ha convertido en uno de los últimos bastiones de la sociedad patriarcal y heteronormativa. Tradicionalmente el deporte ha sido un espacio de dominio del hombre heterosexual, donde mujeres y hombres con diversas orientaciones sexuales no tenían cabida, siendo atacados, acosado y agredidos aquellos que osaban mostrar la diversidad de orientación sexual cuestionando la ‘normalidad patriarcal heterosexista’. En los últimos años, la sociedad española ha cambiado, creándose un clima más tolerante y respetuoso con la diversidad, sin embargo no existen estudios que analicen esta situación en el deporte. El objetivo del estudio es conocer las opiniones y posicionamientos de un grupo de jóvenes practicantes deportivos hacia la diversidad sexual en el deporte. Para ello se ha elaborado una escala de medición de las actitudes hacia la diversidad sexual entre los/as deportistas. En el estudio participan 231 estudiantes de la Universidad de Sevilla de carreras vinculadas al deporte. Los resultados demuestran la existencia de un clima positivo hacia la diversidad sexual entre los estudiantes, teniendo actitudes más positivas las mujeres que los hombres. Sigue existiendo un pequeño grupo de estudiantes que presentan actitudes negativas hacia la diversidad, haciéndose necesarias actuaciones para eliminar este bastión heterosexista. PALABRAS CLAVE Deporte, Género, diversidad sexual, roles de género, estereotipos sexistas ABSTRACT Sport has become one of the main bastions of patriarchal and heteronormative society. Traditionally, sport has been within heterosexual men’s dominance and women and men with diverse sexual orientations were ignored. They were abused, harassed and attacked because they tried to show this diverse sexual orientation questioning then the ‘heterosexist patriarchal standard’. In recent years, Spanish society has changed. A new tolerant and respectful environment towards diversity has emerged. Nevertheless, there are no studies which analyse this situation in sport. The aim of this study is to know the opinions and orientations of a group of sportive young people towards sexual diversity in sport. That is the reason why a scale to measure these attitudes towards sexual diversity among sportsmen/women has been created. There are 231 Universidad de Sevilla students of sport-related degrees who participate in this study. Results prove the existence of a positive environment towards sexual diversity among students and that women have more positive attitudes than men. It is still observed that there is a group of students who show negative attitudes towards diversity and that some action is needed in order to eliminate this heterosexist bastion. KEY WORDS Sport, Gender, Sexual diversity, gender roles, sexist stereotypes 1207 I + G 2014. Aportaciones a la Investigación sobre Mujeres y Género
INTRODUCCIÓN Hace ya años que toda la comunidad internacional reconoce y acepta los beneficios que reporta el deporte entre sus practicantes tanto a nivel fisiológico, como psicológico, sociológico o educativo. Sin embargo, en determinados contextos y situaciones, el deporte puede ser fuente de discriminaciones, acosos y agresiones para determinadas personas. En este sentido, el uso inapropiado del deporte como herramienta para oprimir y discriminar a determinados grupos sociales ha estado tradicionalmente extendido en nuestro país. Hasta hace relativamente poco las mujeres han tenido vetada la participación en determinados deportes reservados históricamente a los hombres. El avance en los derechos de las mujeres gracias a la lucha feminista en las últimas décadas, ha propiciado que poco a poco la mujer participe cada vez más en la vida deportiva de nuestro país en sus diferentes vertientes (competitiva, educativa, recreativa, higiénica...). Por ello, hoy día las mujeres deportistas no tienen (en la mayoría de los casos) la necesidad de reducir sus gustos deportivos, alcanzando logros que hace unos años eran inalcanzables, si bien, todavía quedan cosas por mejorar. De igual modo, el deporte ha integrado tradicionalmente entre sus características, no solo las visiones estereotipadas de las masculinidades y las feminidades, sino que los estereotipos ligados a la heterosexualidad y homosexualidad también lo han caracterizado y lo siguen haciendo (Ayvazo y Sutherland, 2009; Dowling, 2013). A pesar de que el colectivo de minorías sexuales como lesbianas, gais, transexuales o bisexuales (LGTB) lleva años luchando por eliminar las discriminaciones en la sociedad, sigue siendo un grupo claramente señalado y repudiado en algunos sectores o contextos de nuestra sociedad, tales como el deporte. Si bien en otros países occidentales la situación ha cambiado, en el deporte español sigue presente la actitud homófoba o heterosexista y escasean los estudios, investigaciones, campañas, programas… enfocados a conocer y visibilizar las discriminaciones heterosexistas del colectivo LGTB en el deporte y sensibilizar tanto a deportistas como a la sociedad general, especialmente en el ámbito del espectáculo deportivo por su influencia social. Ante esta situación de escasez de investigaciones en el deporte español sobre las minorías sexuales, el presente trabajo tiene por objetivo conocer las opiniones y posicionamientos de un grupo de estudiantes universitarios, practicantes deportivos y futuros integrantes de peso en el mundo deportivo, bien sea como deportistas, en la formación deportiva y el entrenamiento de alto rendimiento, el deporte de base o en la información deportiva y el periodismo, hacia la diversidad sexual en el deporte, así como comparar las posibles diferencias de actitudes que existan entre las mujeres y los hombres participantes del estudio. DIVERSIDAD Y DEPORTE El deporte ha sido históricamente un lugar de dominación masculina, tradicionalmente reservado para un único colectivo, los hombres que cumplen con los requisitos de lo que Connell (1995) denomina masculinidad hegemónica (heterosexualidad, desarrollo físico, poca afectividad). Fruto de dicha dominación es la escasa participación de las mujeres en el deporte y el rechazo de la homosexualidad en la práctica deportiva. En la revisión de la literatura encontramos un considerable número de autores que confirman la existencia un clima hostil a la diversidad de orientación sexual en el deporte (Barbero, 2003; Griffin, 1998; Krane, 1997; O’Brien, Shovelton y Latner, 2013; Pronger, 1990; 2000). Entre las diferentes pautas y acciones que generan marginación y que encontramos en el deporte se 1208 I + G 2014. Aportaciones a la Investigación sobre Mujeres y Género
describen: estereotipos negativos, acoso verbal, discriminación en la selección del equipo, aislamiento social, pérdida de apoyos, atención negativa de los medios (Barber y Krane, 2007). Sin embargo, también es verdad que en los últimos años otros estudios han demostrado que este clima negativo hacia las minorías sexuales se ha mitigado en algunos países o contextos. El estudio de Kauer y Krane (2006) destaca que la “salida del armario” de las mujeres dentro del equipo femenino afectó positivamente a las actitudes de las jugadoras heterosexuales. Similarmente, los estudios de Ensign, Yiamouyiannis, White y Ridpath (2011) y Oswalt y Vargas (2013) encuentran actitudes positivas hacia los deportistas LGTB entre los entrenadores, existiendo solo el 15% de los entrenadores y entrenadoras encuestados que demostraban actitudes negativas. La mejora del clima hacia las personas no heterosexuales se hace más claro cuando se entra en contacto directo con personas del colectivo LGTB, creando de un clima más respetuoso e inclusivo (Adam y Anderson, 2012; Cunnigham y Melton, 2012; Ensign, Yiamouyiannis, White y Ridpath, 2011). Como se ha dicho antes, entre las acciones para atacar al colectivo LGTB y que permiten reproducir el dominio y vigencia de la heteronormatividad en el deporte está el acoso verbal, es decir, el uso del lenguaje como herramienta de agresión. Varios investigadores (Clarke, 2006; Dick, 2009; García, 2011; Sykes, 2004) vienen desde hace años recalcando que ésta es la más básica, pero habitual, forma para oprimir a los homosexuales. Palabras usadas a modo de insulto y descalificación como “maricón”, “tortillera”, “bollera”… se escuchan diariamente en los campos de juego y en los campos de entrenamiento. Es por ello que la mejora del clima hacia el colectivo LGTB en el deporte pasa por un aumento en el uso del lenguaje inclusivo por parte de los participantes (Griffin, 2010). Con todo esto, los estudios destacan que las discriminaciones en el deporte hacia las minorías según la orientación sexual fuerzan a estas personas a permanecer ocultas, evitando así la marginación y el rechazo. El estudio de Clarke (1998) sobre mujeres lesbianas, recalca que la cultura deportiva separa a mujeres heterosexuales y homosexuales con el fin de mantener la hegemonía de la mentalidad homófoba. El trabajo de Griffin (2002) describe los patrones de discriminación que sufren las personas del colectivo LGTB, en particular las mujeres lesbianas en el deporte: rechazo, acoso sexual y forzándolas a permanecer invisibilizadas, escondidas (Devís, Fuentes y Sparkes, 2005), o como afirman Krane y Barber (2003), o antes Sykes (1998, 2001), silenciadas por la heteronormatividad. Es por ello que, en el ámbito de las actuaciones los autores (Cashmore y Cleland, 2011; Cavalier, 2011) destacan la importancia de hacer visible la diversidad de orientación sexual en la práctica deportiva, especialmente de deportistas de reconocido prestigio que, por miedo a las críticas y ataques, todavía no lo hacen. Otra cuestión que se ha analizado desde la ciencia social, son las motivaciones que llevan a muchos deportistas a dejar la organización deportiva tradicional, buscando formas alternativas de organizarse, dando lugar a los clubes deportivos LGTB. En este sentido, el estudio de Place y Beggs (2011) en Norteamérica demuestra las motivaciones sociales como una de las determinantes para seleccionar este tipo de participación deportiva. Otro campo de investigación en el que escasean los estudios en el deporte es el caso de las personas transexuales. El trabajo de Sykes (2006) reconoce la existencia de resistencias a la aplicación de políticas a favor de la participación deportiva de personas transexuales. Como la autora afirma, estas reticencias aparecen por la inestabilidad que ocasionan al binomio hombre/mujer. El estudio de Caudwell (2012) con jóvenes transexuales resalta las discriminaciones de este colectivo, principalmente debido a la ignorancia y los prejuicios tanto a 1209 I + G 2014. Aportaciones a la Investigación sobre Mujeres y Género
nivel institucional como individual. En el deporte, esta ignorancia y estereotipos se traducen en rechazo y desprecio hacia el cuerpo de los transexuales. Por ello hay autores que, en base a la teoría queer plantean la necesidad de reorganizar la competición deportiva, planteando eliminar el tradicional binomio competición masculina/femenina (Travers, 2006). En España, sin embargo, la situación de las actitudes hacia la diversidad en el deporte es totalmente desconocida. No existen estudios que profundicen en el contexto del deporte español. Como afirma Barbero (2003, p.374), «en el campo específico de la EF y el deporte en España, este asunto todavía no se ha configurado como un tema de debate digno de atención académica». Donde sí encontramos algunos estudios en el contexto español es el campo de la educación física. Estudios como los de Piedra, Rodríguez-Sánchez, Ries y Ramírez-Macías (2013) analizan las opiniones del alumnado, y en la que en su opinión, el profesorado de EF está poco concienciado sobre la homofobia en sus clases, tomando, en general, escasas medidas para superar las discriminaciones que al respecto pueden surgir en la clase. Estos autores, en su estudio con profesorado español, destacan la disparidad de opiniones en cuanto si en España el clima de la EF es hostil o inclusivo con los colectivos sexuales minoritarios (Piedra, Ramírez- Macías y Latorre, 2014). El estudio de Vidiella (2007) con alumnado reconoce la existencia de casos de bullying entre el alumnado por su orientación sexual. En el plano más general de la educación, García-Pérez, Salas, Rodríguez-Vidales y Sabuco (2013) han identificado elementos metacognitivos implicados en la ideología y en las actitudes “heterosexistas”, definiendo estas como un producto cultural de la violencia de género patriarcal que hay que trabajar en la formación del profesorado incluyendo la perspectiva de género en las materias universitarias, lo que puede aplicarse también a la formación del alumnado de las carreras vinculadas al deporte por su trascendencia social, tanto en la formación y entrenamiento de deportistas como por su parcicipación en los espectáculos del mundo deportivo. En este trabajo se señala: “Consideramos, por tanto, que el sexismo (la discriminación de las mujeres en tanto que mujeres) y el heterosexismo u homofobia (la discriminación de cualquier forma de sexualidad que no sea la heterosexual), comparten la misma raíz conceptual al estar ambos vinculados al mantenimiento y reproducción del orden social que definimos patriarcado. Dicho de otra forma, la ideología que preconiza la superioridad de una raza sobre otra se denomina racismo, la que promueve la superioridad de un sexo sobre otro se denomina sexismo; el sistema a partir del cual una sociedad organiza un tratamiento segregacionista según la opción sexual se denomina heterosexismo (Stolcke, 2000).” (p. 174) METODOLOGÍA El estudio que se presenta se desarrolla desde la perspectiva cuantitativa, aplicando el método descriptivo de encuesta con el objeto de conocer las actitudes y opiniones de jóvenes deportistas estudiantes universitarios, hacia la diversidad sexual en el deporte. Los participantes son 231 estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Sevilla. El 69,8% de los participantes son hombres y el 30,2% son mujeres. En cuanto a la orientación sexual del alumnado participante, el 97,8% son heterosexuales, mientras que el 2,2% pertenecen al colectivo LGTB. La edad media de los participantes se sitúa en 22,3 1210 I + G 2014. Aportaciones a la Investigación sobre Mujeres y Género
años. La selección de la muestra se realiza mediante un muestreo de tipo incidental. El único requisito de participación fue que estuviesen matriculados en alguna de las titulaciones vinculadas con el deporte que ofertaba la universidad (Grado y Licenciatura en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, y Grado en Educación Primaria con Mención en Educación Física). La instrumentación empleada en este estudio consiste en una escala de actitudes tipo Likert construida ad hoc. Se diseña y aplica una escala para medir las actitudes hacia la diversidad sexual entre deportistas. El cuestionario consta de 32 ítems con cinco opciones de respuesta (1- 5), desde completamente de acuerdo hasta completamente en desacuerdo. Entre los ítems del cuestionario encontramos un grupo o subescala de 10 que hacen referencia a las actitudes hacia los roles y estereotipos masculinos y femeninos en el deporte. El otro grupo de ítems (22) o subescala se refieren a las actitudes de los practicantes deportivos hacia la orientación sexual diversa en el deporte. El análisis de validez de la escala se realiza aplicando CATPCA al conjunto de la escala. La escala presente una consistencia interna global adecuada, alcanzando una Alfa de Cronbach de ,884. La escala global arroja puntuaciones desde 33 hasta 132 puntos, indicando que los valores más altos implican rechazo hacia la diversidad sexual en el deporte. Las subescalas oscilan entre 10 y 49 para los estereotipos y entre 22 y 83 para la de diversidad de orientación sexual en el deporte. Conceptualmente se consideran valores altos de sexismo y homofobia a partir de 97 en a escala global y a partir de 31 y 67 en las subescalas respectivamente. La recogida de datos se efectuó durante el curso 2013/2014. Antes de empezar se le explicó a los participantes el objetivo del estudio y se le informó solo el anonimato de los resultados. El cuestionario se realizó en formato papel y lápiz durante las clases del alumnado. Además, se contaba con el visto bueno del profesorado de dichas clases a los que queremos agradecer su colaboración. El tratamiento cuantitativo de los datos procedentes de la escala de actitudes se realiza mediante el paquete estadístico SPSS versión 22. Se realizan análisis descriptivos básicos (frecuencias, porcentajes, medidas de tendencia central y dispersión para las variables contempladas en el estudio) tras la transformación de los datos de los ítems negativos. También se han aplicado pruebas de contraste de hipótesis no paramétricas (Prueba K-S, p=,006) para comprobar si existen diferencias estadísticamente significativas. RESULTADOS La puntuación media en el cuestionario es de 67,68 (DE=17,75), esta puntuación posiciona las actitudes de los estudiantes encuestados en una actitud positiva hacia la diversidad sexual en la práctica deportiva. Si analizamos las puntuaciones obtenidos en las dos subescalas, podemos observar que en ambos casos existen también posicionamientos positivos hacia la los roles y estereotipos de género en el deporte ( =19,91; DE=6,72) y hacia la orientación sexual ( =47,75; DE=12,79). Si bien estas dos puntuaciones remarcan la actitud positiva de los jóvenes encuestados, apuntan una ligera mejor actitud hacia los roles y estereotipos sexistas que hacia el colectivo LGTB en el deporte. No obstante, al analizar los resultados de manera global también encontramos un pequeño grupo de jóvenes (4,3%) que demuestran actitudes negativas (puntuación >96) en la escala, siendo ocho hombres y una mujer. Sin embargo, al analizar esta situación en ambas subescalas observamos que ese porcentaje negativo de estudiantes sube al 6,6% en el caso de las actitudes hacia el colectivo LGTB en el deporte. 1211 I + G 2014. Aportaciones a la Investigación sobre Mujeres y Género
Si realizamos un estudio más pormenorizado de las puntuaciones en cada uno de los ítems (Tabla 1) podemos observar que aquellos con mejores puntuaciones (más cercanos al 1) hacen mención en la mayoría de los casos (ítems 3, 4 y 31) a la relación entre el contacto físico y el colectivo LGTB («Si un deportista toca el trasero a otro compañero al celebrar un tanto es que es gay», «No me importaría que me vieran dándole la mano a un adversario homosexual tras el partido», «Me sentiría incómodo/a dándole un abrazo a un adversario homosexual tras el partido»). Además también se observa que en la mayoría de los casos, los hombres presentan peores puntuaciones (más cercanos al 5) que las mujeres en cada uno de los ítems, tanto en una subescala como en la otra. Como se señala por parte de los expertos, el lenguaje se ha constituido tradicionalmente como una herramienta de discriminación y agresión en el deporte. En la escala existen dos ítems (6 y 23) que hacen referencia al uso del lenguaje para insultar a personas del colectivo LGTB en los campos deportivos. De los resultados obtenidos podemos subrayar un cierto rechazo a su uso para insultar en los estadios, tanto entre hombres como entre mujeres, pero mucho más acentuado en las segundas. Otro de los aspectos interesantes para su análisis es las diferencias en las actitudes dentro del colectivo LGTB, entre gays y lesbianas y las personas transexuales. Si se comparan una triada de ítems (5, 16 y 17) que hacen referencia a actitudes hacia personas transexuales, con los ítems análogos (15, 27 y 29) que hacen referencia a personas homosexuales encontramos lo siguiente: en los tres casos las puntuaciones son mejores cuando el ítem hace referencia a la actitud hacia personas homosexuales; a pesar de ello, las pruebas estadísticas de correlación (Rho de Spearman) señalan la existencia de una correlación directa entre estos ítems ligados (p≤,05). Tabla 1. Resultados descriptivos y prueba de contraste de hipótesis Item Media (DE) Media Hombres (DE) Media Mujeres (DE) U Mann- Whitney Subescala Roles y estereotipos de género Item 2 2,39 (1,16) 2,43 (1,20) 2,25 (1,11) ,290 Item 7 1,59 (,94) 1,73 (,99) 1,25 (,65) ,000* Item 9 2,49 (1,17) 2,61 (1,23) 2,17 (1,02) ,008* Item 10 2,01 (1,13) 2,16 (1,17) 1,78 (1,09) ,011* Item 13 1,72 (1,13) 1,86 (1,23) 1,45 (,91) ,009* Item 14 1,59 (1,02) 1,72 (1,12) 1,32 (,77) ,001* Item 18 1,87 (1,01) 1,88 (1,03) 1,82 (1,04) ,486 Item 22 2,00 (1,21) 2,12 (1,23) 1,78 (1,22) ,073 Item 26 2,23 (1,15) 2,41 (1,14) 1,87 (1,08) ,000* Item 30 2,06 (1,22) 2,15 (1,26) 1,88 (1,18) ,019* Subescala orientación sexual Item 1 2,36 (1,12) 2,43 (1,14) 2,27 (1,19) ,240 Item 3 1,26 (,80) 1,12 (,75) 1,43 (1,01) ,027* Item 4 1,50 (1,12) 1,48 (1,14) 1,62 (1,23) ,662 Item 5 2,37 (1,18) 2,54 (1,13) 2,10 (1,24) ,001* Item 6 2,16 (1,23) 2,34 (1,20) 1,67 (1,13) ,000* Item 8 2,41 (1,22) 2,63 (1,22) 1,93 (1,14) ,000* Item 11 2,82 (1,12) 2,72 (1,11) 3,08 (1,18) ,123 Item 12 2,47 (1,19) 2,61 (1,16) 2,20 (1,27) ,008* Item 15 2,09 (1,10) 2,17 (1,10) 1,92 (1,13) ,019* Item 16 2,55 (1,11) 2,63 (1,09) 2,35 (1,16) ,015* 1212 I + G 2014. Aportaciones a la Investigación sobre Mujeres y Género
Item 17 2,52 (1,13) 2,60 (1,15) 2,38 (1,12) ,076 Item 19 2,67 (1,19) 2,74 (1,20) 2,53 (1,18) ,120 Item 20 2,17 (1,21) 2,30 (1,23) 1,92 (1,21) ,019* Item 21 2,27 (1,02) 2,37 (1,01) 2,03 (1,02) ,006* Item 23 2,17 (1,31) 2,37 (1,28) 1,75 (1,34) ,000* Item 24 2,06 (1,00) 2,09 (,99) 2,03 (1,04) ,209 Item 25 2,09 (1,07) 2,20 (1,10) 1,83 (1,02) ,003* Item 27 2,16 (1,07) 2,20 (1,05) 2,10 (1,14) ,110 Item 28 1,97 (1,11) 2,19 (1,18) 1,55 (,87) ,000* Item 29 2,34 (1,17) 2,53 (1,21) 2,07 (1,07) ,001* Item 31 1,64 (,96) 1,72 (1,03) 1,50 (,85) ,054 Item 32 1,59 (,88) 1,66 (,94) 1,47 (,76) ,079 * Significatividad en la prueba de contraste de hipótesis Al analizar de manera general los datos por género (Gráfico 1) podemos observar mejores puntuaciones entre las estudiantes mujeres ( =61,23; DE=15,59) que entre los estudiantes varones ( =70,79; DE=18,04). Dichas diferencias encontradas son significativas (p≤,05) al realizarse la prueba de contraste de hipótesis no paramétricas (U de Man whitney). Tras detectar la significatividad de las diferencias por género, realizamos el cálculo del tamaño del efecto, descubriendo un tamaño del efecto moderado (d=,56) según la clasificación de Cohen (1988). Gráfico 1. Puntuaciones generales y de subescalas repartidas por género Si nos detenemos en estudiar la situación de hombres y mujeres en cada una de las dos subescalas que componen el instrumento podemos observar lo siguiente. En la subescala de roles y estereotipos los alumnos encuestados presentan peores resultados ( =21,06; DE=6,81) que las alumnas ( =17,57; DE=6,03). Lo mismo sucede en el caso de los ítems que forman la subescala de orientación sexual, donde las alumnas ( =43,67; DE=11,70) alcanzan mejores resultados que los alumnos encuestados ( =49,73; DE=12,99). En ambos casos, las pruebas no paramétricas de contraste de hipótesis demuestran que las diferencias halladas entre alumnos y alumnas son significativas (p≤,05). Igualmente, tras detectar la significatividad de las diferencias por género en ambas subescalas, realizamos el cálculo del tamaño del efecto, revelando de nuevo un tamaño del efecto moderado (d=,54 y d=,49 respectivamente) según la clasificación de Cohen (1988). 0 10 20 30 40 50 60 70 80 Total Subescala R-E subescala O. Sexual 70,79 21,06 49,73 61,23 17,57 43,67 Hombres Mujeres 1213 I + G 2014. Aportaciones a la Investigación sobre Mujeres y Género
DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES A la luz de los resultados obtenidos en el estudio, podemos afirmar que existe de manera generalizada una actitud positiva de los jóvenes estudiantes encuestados tanto hacia el colectivo LGTB en el deporte como hacia el posicionamiento ante los estereotipos y roles sexistas tradicionalmente imperantes en el mundo deportivo. Estos datos concuerdan con los trabajos más recientes (Ensign, Yiamouyiannis, White y Ridpath, 2011; Oswalt y Vargas, 2013; Roper y Halloran, 2007) sobre actitudes hacia las diversas orientaciones sexuales en el deporte. Podemos por tanto apuntar a que en nuestro contexto, las actitudes hacia el colectivo LGTB comienzan a cambiar desde el tradicional rechazo a la homosexualidad y de perpetuación de estereotipos sexistas (Ayvazo y Sutherland, 2009; Dowling, 2013) en el deporte hacia un clima más inclusivo y respetuoso. Evidentemente no podemos concluir que la situación de discriminación en el deporte ha desaparecido. Al igual que en otras investigaciones realizadas en contextos deportivos no españoles (Ensign, Yiamouyiannis, White y Ridpath, 2011; Oswalt y Vargas, 2013), sigue existiendo un pequeño reducto de personas que se resiste a aceptar las premisas de un deporte inclusivo y sin discriminaciones, reproduciendo los patrones, estereotipos y roles sexistas que tradicionalmente han caracterizado al deporte. En referencia a las divergencias entre las actitudes de chicos y chicas encontramos que son los hombres los que peores actitudes presentan. Este hallazgo concuerda con los estudios recientes de Ensign, Yiamouyiannis, White y Ridpath, (2011) con entrenadores y de O’Brien, Shovelton y Latner (2013) con estudiantes universitarios. Esto puede ser explicado, entre otras cuestiones, por la mayor rigidez de los estereotipos y roles de género para los chicos en el deporte, marcando un comportamiento muchos más estricto para los chicos en el contexto deportivo (Coakley, 2009). Con todo ello, no podemos más que alentar el desarrollo de políticas, campañas, acciones, encaminadas a seguir reduciendo el número de personas que muestran actitudes negativas hacia la diversidad, y que tienden a reproducir los estereotipos y roles sexistas tradicionalmente asignados a chicos y chicas en el deporte. Estas acciones deben tener como objetivo prioritario los chicos, dado que son los que van a necesitar de un mayor esfuerzo para mejorar las actitudes. En cuanto al análisis pormenorizado de los ítems, hemos destacado tres aspectos que nos parecen importantes de examinar, el contacto físico, el uso del lenguaje, y las actitudes hacia las personas transexuales. En el caso del contacto físico, en las sociedades heteronormativas tradicionales el contacto físico estaba muy vigilado y limitado al ámbito más femenino de la sociedad. Aquellos hombres que demostraban públicamente muestras de cariño hacia otro hombre, o incluso hacia las mujeres, podía ser rápidamente señalado como raro, desviado, anormal… Con los datos obtenidos en nuestro estudio podemos empezar a pensar que, si bien no está eliminada dicha rigidez del sistema patriarcal, al menos está reducida y rebajada en el contexto del estudio. El segundo aspecto que mencionábamos es el uso del lenguaje como instrumento para atacar a aquellas personas que se desvían o salen de la norma establecida por la sociedad patriarcal. Los resultados de nuestro estudio indican que entre los jóvenes estudiantes encuestados, aparece un rechazo al uso peyorativo del lenguaje tanto hacia los hombres como hacia las mujeres. Esta 1214 I + G 2014. Aportaciones a la Investigación sobre Mujeres y Género
mejoría percibida en el clima hacia la diversidad y contra los estereotipos permite que, tanto a hombres como a mujeres, que históricamente estaban relegados en el deporte, tengan un mayor acercamiento a la práctica deportiva libre y segura (Griffin, 2010). En el caso del estudio detallado de los ítems referido a personas transexuales, se percibe a través de los resultados obtenidos que existe, dentro del colectivo LGTB en el deporte, un mayor rechazo hacia las personas transexuales. Los resultados demuestran esta afirmación. En nuestra opinión, la explicación dada por Caudwell (2012) parece ser la más acertada. La existencia de discriminaciones hacia este colectivo, se debe principalmente a la ignorancia y los prejuicios, que desencadena en un mayor rechazo y desprecio hacia las personas transexuales. Tenemos que ser conscientes también de las limitaciones que este tipo de metodologías de investigación cuantitativas tienen al profundizar en aspectos sociales políticamente incómodos, así como Oswalt y Vargas (2013). Es por ello, que los resultados del estudio hayan de ser contrastado con otros estudios que aborden la problemática desde metodologías que permitan profundizar más en los sentimientos y creencias de los deportistas. Entre las soluciones que propone Griffin (2002) para enfrentarse a la homofobia en el deporte encontramos la mejora de las políticas institucionales, la educación de las futuras generaciones de deportistas, la visibilización de personas del colectivo LGTB en el deporte, medidas de apoyo al colectivo LGTB en el deporte, así como forzar presión social buscando cambios en la actitud de la sociedad hacia la diversidad sexual. De entre todas ellas, en nuestra opinión, la más efectiva es la educación de los deportistas, por lo que apostar por incluir en los planes de formación de las federaciones, así como de las carreras universitarias vinculadas al deporte, de módulos/asignaturas relacionadas con la igualdad, el respeto, la diversidad o la perspectiva de género (García-Pérez, Sala, Rodríguez-Vidales y Sabuco, 2013). REFERENCIAS Adams, Adrian, y Anderson, Eric (2012): “Exploring the relationship between homosexuality and sport among the teammates of a small, Midwestern Catholic college soccer team”, Sport, Education and Society, 17, 3, 347-363. Anderson, Eric (2011): “Masculinities and Sexualities in Sport and Physical Cultures: Three Decades of Evolving Research”, Journal of Homosexuality, 58, 5, 565-578. Ayvazo, Shiri y Sutherland, Sue (2009): “Uncovering the secrets: Homophobia in Physical Education”, Action in Teacher Education, 31, 3, 56-69. Barber, Heather y Krane, Vikki (2007): “Creating Inclusive and Positive Climates in Girls' and Women's Sport: Position Statement on Homophobia, Homonegativism, and Heterosexism”, Women in Sport & Physical Activity Journal, 16, 1, 53-56. Barbero, José Ignacio (2003): “La educación física y el deporte como dispositivos normalizadores de la heterosexualidad”, en Oscar Guasch y Olga Viñuales, editores: Sexualidades: diversidad y control social, Bellaterra, Barcelona (355-377). Cashmore, Ellis y Cleland, Jamie (2011): “Glasswing Butterflies: Gay Professional Football Players and Their Culture”, Journal of Sport & Social Issues, 35, 4, 420-436. Caudwell, Jayne (2012): “[Transgender] young men: gendered subjetivities and the physically active body”, Sport, Education and Society, iFirst, 1-17, Consulta en DOI: http://dx.doi.org/10.1080/13573322.2012.672320 Cavalier, Elisabeth S. (2011): “Men at Sport: Gay Men's Experiences in the Sport Workplace”, Journal of Homosexuality, 58, 5, 626-646. 1215 I + G 2014. Aportaciones a la Investigación sobre Mujeres y Género