Génesis de la familia Alvareda
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4-1- GLIIESIS DE»LA FAIwILlA DE ALVAREDA» Por especio de muchos arios después ¿e la aparición de las novelas de Fernán Caballero, toda información concerniente alas circunstancias de su obra literaria fue fragmentaria ydesprovista de autoridad* La extrañada curiosidad con que el publico ylos críticos saludaron »ia Gaviota» cuando hizo su presentación en »sl Heraldo» en 1.849 no quedó satisfecha inmediatamente. « Su autor prefirió que su origen se matuviese legendario yque ella misma conservara el anónimo .Al principio nadie creyó que »La Gaviota» pudiera ser una primera novela ycuando dentro de un año fue seguida por »La Familia de Alvareda», »Una en otra» ,»Blia» ylágrimas», la opinon general convino en que todas estas obras existían ya algún tiempo antes de que fuesen presentadas al público* Hada más definitivo se sabía con referencia ala fecha yel orden en que fueron escritas. Con respecto alosorígenes de »la familia de Alvareda», la verdad áoio ha ido saliendo gradualmente ala luz cuando cuando se han descubierto nuevos m& te ríales. Antoine de Latour en un artículo (1) que apareció en »le corresponden!;» en 1.857 fue el primero en comunicar asus lectores que esta yno Gaviota», fue la primera obra de Fernán caballero yque existía una versión de ella en la época de la visita aSevilla de Washington irving en el invierno 1.828-29. nJLfred Idrel-Fatio en 1.901 agregó la noticia de que la narración hebía sido compuesta en alemán, apoyando su aseveración en la cita de una car ta escrita por F^nán aLatour en 1*860.(2) «Cuando dice Y. que escribí la novela (la Gaviota) en francés dire aY* \\ que fue no para imprimirla, sino por si acaso la quería leer algún extrange- I ro como escribí »la Familia Alvareda» en alemán, como de tal suerte estaba persuadida que na da «nación al» podía pasar aquí, ni lograr mas que la burla y la calificación de chabacano, ganso yordinario, vulgar ytrivial». Todo esto fue de nuevo confirmado por la publicación por Camille Pitollet (1) Antoine de latour, »Fernán Caballé ro »,»Le co rre spbndant», 2bAgo'sto 1.857 p. 620 (2) Alfred Hurel-Fatio ,«Fernán Caballero d’aprás sa correspon dance avec Antione de Latour» »Bulletin Eispanique», 1.901, III, 280 -281. Ee corregido la trancripción ysuplido la fecha de la carta del original que está en posesión de la biblioteca ae la ITniversida de Chicago, ,-AV '
-2- 7. en 1.907 (3) de una carta más antigua de Fernán, escrita en 1.845, al amigo de su padre, Dr* Iliholaus Heinrich julius, en la cual ella confiesa en un ale man cuya ortografía éinflexiones son muy suyas «he escrito dos largas nóvenlas -una la familia Alvareda -pinta aquella parte de los españoles que son todavía genuinamente españoles -la que gusto mucho ami bienaventurado padre -la segunda novela 11ia narra las costumbres de la alta sociedad española en la época de 1.814 a1.823 -la que gustó ami madre más que la primera -escri bí la primera en alemán -la segunda en francés -la lengua española no es pa ra novelas -es curioso -pero así es, sin embargo • Sobre esta base del hecho indiscutible yauténtico, Luis coloma estrba en sus «Recuerdos de Fernán Caballero »(4) ur& minuciosa historia del motivo y ocasión de la composición de la novela, que es más pintoresca, que exacta en muchos de sus detalles. Cuando la verdad de su relato queda tamizada de aquellas manifestaciones que deben ser reprobadas como ficción, permanece como contribución suya la muy probable sugerencia de que irving vió el manuscrito de la novela durante su visita ala propiedad de Arco Hermoso en las afueras de Dos Hermanas. los extractos de las cartas escritas por irving al padre de Fernán caballero, los cuales han sido publicados recientemente parecen confirmar esta afirmación de Colora. El 6¿e Febrero de 1.829 irving escribía^B5hl desde Sevilla :,5) lie propongohacer una visita aios Hermanas acomienzos de la semana que viene. El mal tiempo yel perverso estado de los caminos me lo han impedido hasta ahora. Tengo entendido que la marquesa ha tenido la bondad de escribir algunas de las pequeñas anécdotas que me refirió de ios ca_pesinos españoles^ sus opiniones ygenero de vida. Las relató con tan admirable ingenio ydiscernimiento yen realidad su conversación produjo tal impresión en mí que anoté cuanto pude recoger tanto de la substancia como de la agudeza de ellas¿N \> Ydos meses después, el 7de Abril, escribía de nuevo: (6) ‘{"¿) “CaSille Pitoilet, Les premiers essais littéraires de Frenan Caballé ro .do - cuments inédits ,««Bulle tin Kispanique», 1.907, IX, 286 (4) Luis colonia, «Recuerdos de Frenan Caballero», Bilbao (^1.910), pp. 2o7-260 El relato de Coloraa es manifiestamente erróneo con relación alos siguientes puntos; el espacio de tiempo que el manuscrito de la novela permaneció oculto entre los papeles de Famán esto no pudo haber ocurrido más allá de veinte años, tiempo entre la visita de irving yla publicación de la novela; el mime id de personas aquien Fernán enseñó el manuscrito -Cf. infra, p.193; la ^fecha de la visita de Irving aSevilla yla causa de su primera presentación a Fernán -Cf.» Diario de Washington Irving ,España 1.828-1.829, ed C.L.Penney
-3- Mo ha mucho he tenido el placer de leer el manuscrito de xa Marquesa de Arco Henoso* Aunque escrito con tan pequeñita letra, me intereso tanuo que me apresuré arecorrerlo de punta apunta en el curso de una noche yun dxa. Después he releido unas partes más tranquila yreposadamente. Contiene una variedad grande de apuntes yobservaciones muy interesantes ycaracterísticas * expuestas con gran soltura ytalento» Las notas aque irving alude en la primera carta han salido aluz reciente mente ydemuestran más allá de toda duda, que entre las anecuo^as que xernan le refirió estaba el material básico para »i& ¿amilia de Alvareda**(7 )Hay todas las razones para creer que el manuscrito aque se relie re en la segunda - carta es un promitivo diseño de la misma novela. Las manifestaciones de Latour yde Colonia serían suficientes para justificar semejante suposición* Pero la prueba más terminante en su favor es el mismo manuscrito •...ste na sido Cj^se^ vado en estos últimos aííos por los descendientes de la familia Bó*hl.(8) Corresponde en absoluto ala descripción que Irving hace de él, por cuanto encierra las «pequeñas anécdotas que ella me conto de los aldeanos españoles las cuales hubo de escribir para él; es bastante largo como para necesitar una noche yun día para su lectura; está escrito con letra muy pequeña. -con seguridad no la de la misma Cecilia, sino la de su madre Doña Francisca larrea de Bó'hl, quien en muchas ocasiones actuó de amanuense para su esposo y su hija, literatos ambos -yabarca una abundante diversidad de «muy interesantes ycaracteristicos bocetos yobservaciones expuestas con gran soltura ytalento»* Aprimera vista parece contradecir ala tradición en un punto - está escrito en esparto 1yno en alemán, pero lleva por título «Eistorieteradu cida del Alemán de una joven Hspañoia». Debemos, por consiguiente, deducir 2 revvYork 1930, PP 89-SC; la ocasión en la cual Irving oyo por primera vez la h*sto f’i s*de «La familia de Alvare da»*- Cf. B. Hermán Hespelt andstanley^ y . Villians «Washington irving’s Lotes on Fernán Caballé ro >s Stories,» PALA (In pren). Otras cuantas de mis afirmaciones son discutibles. Stanley T* Willians, «Washington Irving and Fernán cacarero »jEuP, l^ou, XXIX, 360. (6) «Ibid», p.362 (7)E. Hernán Hespelt and Stanley T. Jilliams ,op cit* (8) El manuscrito esta en poder del conde de Csbome, quien gene ros emente lo facilitó para su estudio oiy %O
que hubo alguna versión alemana anterior aeste manuscrito* La «Kisto rieta» española es. la forma en no obstante con probabilidad la forma en qu qu ese bino familiar al circulo eIrving la leyó y de amigos de la marquesa. (9 ) Resulta interesante meditar acerca de la historia de la fábula antes de convertirse en la «Hiato rieta» •Para ello contamos con la propia palabra de Fernán de que la base de la intriga era un «hecho real», un suceso efectivo que ocurrió en Dos Remanas en el año 1.826 (20) yque le fue referido por la gente del pueblo, Psencio, en cuyas afirmaciones se puede generalmente con fiar, dice que ella escribid la novela la misma noche de habérsela narrado por primera vez «solo por mera curiosidad ypara no olvidar detalles de tan interesante historia», yque la había concluido «aunque en muy diversa forma de la que luego le dio'» antes de la mañana (11) lo se puede decir que la «Historieta» no pudo ser escrita en tan escaso tiempo* Tal vez ella escribid aquella noche la versión alemana del asunto, como escribid otras veces otras anécdotas pueblerinas yfragmentos de»folk lore*»y ejemplos del habla popular, la importancia de los cuales le había sido tempranamente inculcado por su padre, quien participaba del entusiasmo de sus amigos los románticos alemanes por este genero de manifestación poética. Si ella empleó la lengua extranjera porque encontraba el idioma español impropio para la ficción, como escribía aJulius, oporque esperaba mover el. interes de algún «extranjero» hacia la vida ysentimientos del pueblo español, como más tarde escribía aLatour, es imposible decirlo. Parece probable que lo hiciese »po rme ra curiosidad», como un «tour de forcé», yque las razones que después atribuyó asus esfuerzos hubieran sido el resultado de una causa voluntaria oinvoluntaria. De todos modos, una versión alemana ,quiza únicamente en forma de anécdotas desperdigadas, existía probablemente con anterioridad al SI de Diciembre de 1.828, día en que Irving visito ala marquesa yoyó el relato por primera vez. irvip tomó de la conversación de Fernán tantos apuntes como pudo retener en su menx) ria ysus notas comprenden el argumento principal de la obra yvarias anecclo- .(9) Parece probable que si irving había visto una versión alemana se hubiera referido aella en la carta al padre de Fernán cuando lo felicitaba por el talento de su hija. Cf Stanley T» Williams,*» Op. cit.«, pp. 360-361. (10) La fecha puede deducirse del epílogo de la «Historieta» citedo «infra»* p i-84 (11) José paria Asensio, «Fernán caballero yla novela contemporánea,»» «obras completas de Fernán Caballero», Padrid, 1.893, I, 71-72
tas incidentales, asi co-o un par de giros de expresión que de manera persistente se habian ofrecido através de todas las transformaclones de la historia. De estos apuntes hemos de depender si deseamos reconstruir la primitiva versión de la novela, probablemente su diseño de la trama principal sigue un poco mós de cerca el curso real de los acontecimientos. Hay en el muy poco sentido de estructura yningún intento ma ni fies to de unir sus cabos sueltos. Suena »a verdad», aaquella especie de ve rdad artísticamente no satisfactoria que con frecuencia tropezamos en la «vida real», líos cuenta cómo des jovenes se criaron juntos en pos Hermanas, Uno fue reclutado para el ejercito; el otro permaneció en casa yse casó con una de las bellezas del pueblo. Regresó el so Idado y entabló relaciones amorosas con la mujer de su amigo* ustas relaciones llegaron aser conocidas por todo el pueblo aexcepción del marido. Cuan do al fin descubrió la infidelidad de su esposa, el amante le insulto dicien dolé que no tenía vergüenza, Al día siguiente, el injuriado hirió de un tiro asu rival cuando este ysu padre marchaban por el campo .El moribundo soldado perdonó asu matador, quien huyó inmediatamente del lugar del crimen. Los intentos de reconciliación entre las dos familias -intentos en los cuales la misma marquesa tomó parte -fracasaron. El padre del homicida justificaba asu hijo -un insulto tan grande como el que se le infirió sólo podía borrarse con sangre, decia. El padre de la víctima no quería permitir que el fugitivo regresara al pueblo porque no deseaba que los hijos que le quedaban se encontraran con el asesino de su hermano • Tal es el asunto de la anécdota según irving la recordaba después de su memorable conversación con la marquesa. Si nuestras conjeturas son exactas, tres meses después la his to ria había crecido hasta una novela manuscrita ampliamente extensa. Cierto numero de escenas yepisodios inci. dentales ala trama principal habían sido añadidos yla misma trama principal había sido llevada aun desenlace que quería satisfacer las exige-h- cias de la ficción haciendo poética justicia atodos los caracteres. gTy mes del todo increíble que la «Historieta» hubiera naciso como resultado del interés yentusiasmo de irving; que Hernán hubiese«tenido la bondad de poner por escrito» su asunto durante los meses que habian trans
(o -6- currido desde su primera visita; que el es, por tanto, directamente responsable de ello yresponsable de modo indirecto del renacimiento de la novela española en el siglo diecinueve. Aunque esto, ademas, no constituye una prueba concluyente. La historia de la novela después de la creación de la»Bisto rieta» ,sin embargo, ya no es afortunadamente materia de hipótesis, sino de realidad. Esta primitiva forma estable de la primera novela de Fernán caballero es un volumen de 420 páginas de 8f X6, compuestas por tojas de afolio dobladas en cuarto yencuadernadas en piel de becerro de aquella época. Una hoja de cada folio tiene una marca de agua que representa aBritania sentada en un escueto ovalado portando en la mano derecha una antorcha y en la izquierda un báculo; la otra hoja lleva marcado en agua simplemente: j.Whatman 1.818 .El manuscrito es como ya se ha dicho, de letra de Dona Francisca Larrea de Bdhl,aunque unas cuantas correcciones han sido escritas alápiz por la propia FSénán. La portada reza sencillamente :«Historieta (Traducida del Alemán de una joven Espato la ». El reverso de la hoja está en blanco; después sigue una pagina que contiene un dibujo en tinta china de una tumba debajo de un sauce llorán señalada por una piedra que lleva las letras B.I.P. yuna cruz, siguen otras tres páginas en blanco; luego en la página siguiente, numerada con el 1comienza el capitulo primero. El manuscrito está bellamente ilustrado por todas partes. Hay cuatro páginas enteras ala acuarela que representan respectivamente aventura, a la tia liaría sobre su asno, aBita bailan co yal bandido DiegD •Al final de casi todos los capítulos hay adecuados dibujos apluma, una de las más interesantes de estas pinturas finales presenta »La casa del labrador»; otia, una iglesia lugareña entre los árboles; yuna tercera, el encuentro de Diego yel posadero. Afin de señalar todas las diferencias entre la «Historieta» ycualquiera otra de las versiones publicadas de »La familia de a1va re da», sería necesario reproducir el volumen manuscrito en su integridad. La magnitud de la revisián aque la obra fuá posteriormente sometida puede, empero, colegirse de la sufrida por el epílogo, el que, siempre sustentado en la versio'n manuscrita fuá utilizado por Fernán para dar ala fábula estrue-A tura yconsistencia. _1 epílogo de la «Historieta» es mucho mas difuso que el de las ulti-
-13- manas, asi como los «ejemplos» de I. arcos el herreio ydel campo de trigo milagrosamente salvado de las langostas, toaos los cuales han sido conservados en las versiones publicadas. Página 73. «Capítulo 72 .esperanza frustrada. El capítulo se abre con una escena delante de la ventana de Elvira la noche antes de que su boda haya de tener lugar. Ventura carta cuatro «coplas »por la parte exterior de ia»re ja»,pero Vivirá desea prepararse para el sacramento del día siguiente yse niega asalir. Antes de la boda llegan los franceses; uno penetra en la casa de Pedro ylo insulta, venta ra mata al invasor yhuye. Pedro limpia por entero la casa yal anochecer conduce aparcela ala hacienda donde están sus amigos. Asu llegada allí se hace evidente que *»la infeliz había perdido el juicio». Así acaba la primera parte. La segunda parte ha experimentado en el curso de su historia cambios mucho mas profundos que la parte primera. De los catorce capítulos que ocupa en el toen manuscrito, los seis primeros (capítulos 8 al 13) están compuestos de asuntos ajenos ala intriga principal de la novela. Presentan «cuadros de costumbres típicas» ydilatadas digresiones en forma de «ejemplos» yotros cuentos. El hilo de la trama principal no se reanuda hasta el capítulo 14, cuando ventura vuel- ve de la guerra. El modo en que el argumento está dispuesto se puede apreciar en el bosquejo qde sigue: página 84. «Segunda pórte. Capítulo 8a. Seis años»». La disposición es la misma que en el capítulo que abre la segunda parte de las versiones publicadas .Las familias se han reunido para los rezos noctu turnos, seia anos después de los acontecimientos narrados últimamente. Hita se queda dormida mientras están rezando ydespierta de mal humor. Se queja de que Perico yElvira están perjudicando alos dos niños. Ella misma no muestxa Mingan cariño hacia ellos. Elvira los acuesta. Página 95. «Capítulo Se. La Tormenta.»» la congregada familia char la del tiempo yde las señales de lluvia pinina. El cuento del pastor que abandono asu novia la noche de la boda para disfnátar^ Atormenta ,que en las versiones publicadas pedro refiere en el capjpéaio 3
-14- de la primera parte aparece aquí* Pedro dice también que Ventura acostumbraba areirse de él cuando rezaba, mientras tronaba la tempestad, hasta que una vez vió ados hombres heridos por el rayo; nunca mas le ridiculizo". página 101. «Capítulo 10 2*Los piños». Otra familia reunida. Los niños recitan versos yjuegan alas prendas según la de tiempo respetada fomula consagrada al pasatiempo. Rescatan las prendas mediante adivinanzas yrimas. página 111. «Capítulo ll2*Continuación», los nidos que juegan con Lelampo ,preguntan aElvira de dónde le ha venido este nombre. Elvira les cuenta esta historia yel cuento de las golondrinas y la corona de espinas, que en versiones posteriores aparecen^el capítu. lo 5de la segunda parte. También relata otros dos cuentos de erudición animal que explican por quá la muía es estéril ylo que dice el gallo (19) Aparece Hita acaricia al pequeñuelo yreprende asu hermana por ser tan afecta aElvira. Aquella lleva los dos niños acasa. Elvira, que se queda sola, canta dos «coplas» para consolarse. El tema de ellas es »Ho hay amor sin dolor.» página 117. «Capítulo 12. La familia del Cura». La historia que ocupa la pernera parte de este capítulo es la única que posteriormente se publicó por separado como «cuadro de costumbres populares» bajo el título de »0brar bien... que Dios es Dios» El «cura» del titulo fue el he iiiano mayor de Ana que había sido como un padre para ella. El había salvado una vez auna muchacha de los atrevimientos de un .malva do. El hombre amenazó con vengarse, pero ai encontrar al sacerdote solo yde samparado en el bosque, desecho su perverso designio, bajó la escopeta con que le apuntaba yagrandes pasos desapareció en la selva. La ultima parte del capítulo se completa con otras notables historias referidas por Ana. una de sus vecinas falta de instrucción, le pidió cierta vez que le escribiera una carta amorosa para un soldado. Ana se negó, lío mucho tiempo después la vecina por odio envenenó ala pequeña hija de Ana ,llamada Rosalía. Ana había guardado silen ció acerca del crimen hasta entonces en que al fin la vecina murió. '•*vO 1Tq ~ (19) El cuento del canto del gallo fuá insertada más tarde en «El Exvoto,» «Obras completas», XI, 451-453. °Joa mwinxSi .'-
-15- Aquella había procurado perdonar asu enemiga yhabía hallado consuelo pensando que su niña estaba rodeada por las glorias celestiales (20) página 130. «Capítulo 13 Cuentos», comprende la historia de Dimas, que aparece en la segunda parte, capítulo 1, de las versiones publicadas, yotros cuentos religiosos. Página 159. «Capítulo 14. Sucesos sobrenaturales». Abarca la his toria de la condesa de Yiliaorán, que ¿Asimismo aparece en la segunda parte, capítulo 1, de las versiones publicadas, una historia referen te ala «Hacienda de quintos», que habla de los inmortales amor-es de Pedro el Cruel yLana de Padilla yotros »e jenr .los» • in medio de ios cuentos de fantasmas aparece Ventura* página 187. «Capítulo- 15# cuerra de la independencia», ventura ha traido con el asu casa aun compañero de armas, llamado Harnero ,sujeto grosero que no agrada anadie de la familia. Aquí yen los dos capítulos que siguen página 204, «Capitulóle». Anécdotas». Página 217. «Capítulo 17a. El militar cristiano». 3e hace re ración de sus hazañas en la guerra contra napoleón, unas cuantas de estas anécdotas subsisten en la segunda parte, capítulo 2, de las versiones publicadas . ¿ra: :ina 250 «Capítulo 182. xa. separación». El título alude ala separación entre Elvira yVentura cuando Elvira llega anotar la creciente indiferencia de su amante. Este capítulo corresponde en lo prin cipal ala segunda parte, capítulo 3y4, de las versiones publicadas. página 242. «Capítulo 192. pa noche buena». Este es el clima de la novela, el descubrimiento por perico de la infidelidad de su esposa, su llegada al baile ysu riña con Ventura. (Ssegunda parte, capítulo 5y6de las versiones publicadas.) Aquí, empero, no es el padre de Ventura quien interviene en la pelea; es su antipático amigo Pomelo . Romero, así como Ventura, lanzan insultos aperico. «Viene acalar ala mujer», dice, »y no sabe que eso es querer poner puertas al Oam (20) Deferencias a Washington irving. entrambas historias se hallan en las no tas .de Cf. Hespelt and Williams ,Op. cit. LM\>
-16- pO •» página 27o. «Capítulo 202. La venganza»# perico venga su honra matando aVentura# (segunda parte, capítulo 7, de las versiones publicadas • ) página £89. «Capítulo 21°. La Beligián.» El ultimo capítulo de la segunda paite# Las mujeres que acechan oyen el tañido de la campana y ven aPedio volver acasa con el cuerpo de su hijo, (segunda parte, Ca pítulo 8, de las versiones publicadas.) La tercera parte, como ya se ha dicho, comienza propiamente en el capítulo siguiente. Desde este punto la historia retrocede aotra fuente que la anécdota lugareña que Fernán refirió aIrving# coloma manifiest&(21) que esta fuente fue la historia de la vina del ¿amoso Daudolero andaluz Diego Corriente (S) •probablemente 'esto es cierto, dado que entre las poesías recogidas por Fernán hay una canción de Diego corrientes ,(22) que contiene temas ysituaciones -la caridad de Diego para con los pobres, su persecución por los soldados, la escena de su ejecución, etc.- análogas alas que empleo' en su novela. Una banda de ladrones en un monte, mandados por uh noble capitán, había llegado, no obstante, aconvertirse en un almacén de abastecimiento literario yel jefe de bandidos de Fernán puede haber tenido otros progenitores además de Diego Corrientes. Pagina 295. «Tercera parte. Capítulo 222. El encuentro». Este des_ cribe el encuentro de Perico con el capitán de ios bandidos, su enfer medaa yconvalecencia en la posada. (Tercera parte capítulo 1y2de las versiones publicadas ) página 216. «Capítulo 23 ios yanooleros». perico se ha unido alos bandidos del monte. Diego, el capitán, le cuenta un día la historia de su vida. La historia es muy parecida al asunto de »¡pobre Dolores !»(2^ (21) Coloma, Cp. cit . pp. 273-382 (22) «Obras completas», XVII, 101-107. (23) Cf. «Obras completas». Vil, 307-338
Ji% -17- El hermano de Diego al regresar acasa una noche había visto aun hombre parado junto ala »*reja»» de su esposa, cuya mano estrechaba*. Inmediatamente saco una navaja ymato asu supuesto rival, que demasiado tarde descubrió que era el hermano de su mujer* Diego apremié ai desventurado hombre para que escapase yse echo sobre si la. culpa del asesino. Pero su he imano regreso 7yconfeso' su delito* Fuá condenado aser fusilado* Fueron echadas suertes para ver quienes debían formar el pelotón de fusilamiento yuno de ellos fue Diego. Este no quiso disparar contra su hermano, sino que en su lugar hizo fuego sobre un despótico oficial que se había negado aeximirle de aquel cruel deber. Fue reducido aprisión, aunque más tarde puesto en libertad merced alos esfuerzos de gente de corazón compasivo. Desde aquel día, sin embarga, se apartó de la sociedad yde sus leyes y vivió con otros rebeldes en el monte* pagina 537. «Tercera parte, capítulo l2»». Ante la queja de uno deh los proscriptos ,Diego dice aPerico que debe tomar una parte mas ac¡ji_ va en las proezas de la banda, mi enfadoso malhechor no se llama»»el Presidario*», como en las versiones publicadas, sino «León*», por inadvertencia este más reciente nombre de León todavía se encuentra en dos distintos. pasajes de la versión clásica {24}. Tres incidentes de la vi da de los bandidos arrojan luz sobre las diferencias de sus caracteres} en uno, Diego muestra su buen corazón poniendo en libertad aun pobre «panadero»; en el segundo, León prueba su crueldad al matar aun pastor únicamente para lucir su destreza como tirador; en el tercero, Perico pone de manifiesto su piedad desafiando aLeón afin de librar* alos dos sacerdotes aquienes León ha hecho prisioneros. página 348. >» Capítulo 2a. Tentación' Satánica». La gitana propone aDiego el robo de una iglesia ysu sugerencia es aceptada. Durante si robo en la iglesia Perico no interviene, lío protesta contra el sacrilegio, pero pasa el tiempo rezando •(Terce ra parte, capítulo 5, y primera parte del capítulo 7de la edición «Obras completas.) página 361. «Capítulo 32, La Traición». León vende la banda a las .-<L (24) »Ibid. ,I, 426
-18- autoridades, Diego ylos demás escapan, pero perico es preso, aLeón se le da libertad por haberse manifestado en favor del Estado. Ala mañana siguiente es encontrado muerto con el puñal de un desconocido asesino clavado en el co razón . Pagina 878. «Capítulo 42. los Extrage ros en España»». La mañana fijada para la ejecución de perico, un ingles, un francés yun aleman se reúnen en la Plana de Sevilla ytratan del suceso. Exponen desagrada-, bles opiniones sobre el carácter ylas costumbres españolas. Este capítulo ha sido enteramente omitido en las «Obras completas, pero apa_ rece con pocos cambios en la versión del periódico. Página 386. ‘«Capítulo 5a. La sentencia*». Describe la escena de la ejecución, la confesión de Perico ysus manifestaciones en la agonía. página 393. «Capítulo 62 .La Lis ión«. Un capítulo retrospectivo re l&tando la éa de los padres misioneros ados hermanas, pealantes sus esfuerzos Hita ha sido movida al arrepentimiento yPedro yAna han lie gado areconciliarse. (Tercera parte, capítulo 4de las versiones publica das • ) Pagina 402. «Capítulo 72 .»* Paría yPata regresan de Sevilla aniquils.dc spor el desastre de la muerte de Perico, yen luz en la casa do j.oia yeneran p«ra encontrarse con que Elvira ha desaparecido. ragina 4. 9. (Boj min titulo, sino el epílogo como aqu-í aparece, paginas 184-187 «infra« Ko es posible decir que amplitud logró por parte del publico la lectura la «Historieta», podemos suponer que lo tuvo muy selecto y muy complacido por una carta escrita por C•3. Campbell, cónsul británico en el Puerto de Santa paría en 1.858 al Dr. julius, en la cual dice: (26) La primera vez que tuve noticia de sus (de Fernán caballero) escri (25) Esta cifra parece en el manuscrito 499. Este ha error en la paginacián del resto del manuscrito; la p .Sste ha dado lugar aun wx* ^^«^nación del resto del manuscrito; la página siguiente lleva el numero 500, la inmediata el 5c 1, etc. El epílogo termina en la página 510- realmente página 420 (26) Citada por Pitollet, «Gp. cit., p.62. Pitollet presumiendo erróneamente que no existía ninpna versión española de «La familia, dé AL- vareda», c^yó que la novela aque se refería era Elia. —Y* /A'
-19- tos fue hoce muchos años, creo que en vida de su segundo esposo# Me acuer do que entonces escribía una novela, aumque la cual no fue impresa ni publicada ycirculaba en manuscrito para que sus amigos la leyeran. Sea lo que sea, pasaron veinte años después que Washigtong Irving viera el manuscrito antes de que la obra consiguiese mayor publico. Finalmente fue publicada en la sección de folletines de "El Heraldo" desde el 7 al 26 de Septiembre de 1.849» dos meses después que las entregas de "La Gaviota" habla cesado. Habla sido extensamente revisada yapareció bajo el titulo: "La familia Alvareda. Novela de costumbres populares". Habla 11 gado a ser en todos los requisitos esenciales la novela tal ycomo^la conocemos ahora. Aguna revisión habla tenido lugar contra las protestas de la autora. Ala conclusión de la historia de Dismas (Segunda parte, capitulo l) ella llamo una llamada, que decía: Este relato es mucho mas largo, pero no nos atrevemos aproseguir, por no abusar de la paciencia de los lectores con pueriles cuentos de "niñas" ode "viejas", epíteto que no dejarla de aplicárseles. Dia llegara er que en España como en los países mas cultos del mundo, se les de un valor inmenso aestos hijos del corazón oimaginación del pueblo, que hacen sonreír yenternecer ala vez como lo hace la infancia, Desoues de la historia, de la Condesa de Villaoran en el mismo capitulo agrega otra nota: Este capitulo contenia una porción de estos sucesos sobrenaturales. El tre otros de D. Miguel de Manara, según la versión popular. El temor de alargarlo demasiado los hacen (!) suprimir. Ydespués del relato de Ventura de la captura de la bandera francesa,, declara aún en otra nota: Esta relación del soldado es mucho mas largo, ycontiene cantidad de aneadotas recogidas con empeño. Pero el poco interes que por desgracia inspiran hoy dia estas cosas de la guerra de la independencia, nos ha llevado asupriiíurlas. Existen solo dos diferencias radicales entre la versión de "El Keraldc yla del texto clasico de las "Obras completas" yambas se encuentran en la tercera parte de la, novela. En ambos casos la versión del Heraldo contiene elementos del manuscrito original, los cuales posteriormentefueron transformados 6descarnados. La primera de estas variaciones es en el relato del robo de la iglesia por los bandidos de Diego, como fue descrito en el capitulo 7de la tere ra parte, los párrafos iniciales son iuales en ambas versiones, pero e,_ el momento en que los ladrones parten para la iglesia (Obras completa.s, I, 424 ff.)la versión del "Heraldo "es simple ymenos retorica. Dice: ... Se apearon yla siguieron. \°B Una muchacha ganada por la gitana, les abrió la puerta de la msa del sacristán, sin sospechar el mal que hacia. Apoderóse el presidiario de la£ te. llaves de la iglesia en la que fintrodugeron. Solo una lampara ardía ante el sagrario, solitaria guardisna del tabej
-20- 14> naculo con el solo oficio de alumbrar, porque la luz es el conocimiento de Dios, suave yconstante holocausto, culto perfecto de la fe, llama p< renne ysilenciosa como el respeto; que arde como el amor, alumbra como la fe yalegra ybrilla, como la esperanza. Postróse Perico gimiendo; -paróse Diego, pero la gitana yel presidan se apresuraron aarrebatar yreunir la plata ylas alagas. Salieron, y cuando la gitana los vio partir acaballo cargados con las riquezas, se volvió aocultar en la tierra. ... Desde este punto la narración prosigue como en las "Obras complejas hasta la captura de los bandidos al final del capitulo. Después, siguie] do las palabras terminales del capitulo en las "Obras completas", 1a. vei sión del "Heraldo" continua: Tuvo el presidario que esconderse para, huir de los insultos de que era objeto. Al anochecer llamó ala puerta de una mala afamada tienda d< bebida en el arraval de la Macarena; mas apenas lo hubo conocido el dueño que le dijo: -Hazme el favorae irte por donde has venido. —?Que es eso? dijo el presidario; ?desde cuando se recibe asm a. los amigos? -Por tu bien te lo digo respondió el dueño pues si te hallan aquí 1¡ muchachos no quisiera yo estar en tu pellejo. Sigue mi consejo ypon los "-y -Cíae-ÍO " pies en polvorosa, ysin volver la cara atras. -Pues mire V. quien habla. Ellos que son mas malos que yo ycapaces de vender asus padres por una peseta* -No digo que no; son acual peoras ;pero yo no quiero jarana en mi casa, repuso el dueño. Ea, andandito se va aRoma»- Prosiguió empujando al presidario fuera de la puerta que cerró dici< do : -La Magdalena te guie, que es la que guia alos enamorados. -Y alos arrepentidos, añadió una voz que pareció salir de la misma oscuridad, yte arrepentirás, cobarde.' Ala mañana siguiente se halló tirado al pie de la pared del cementerio el cadóver de un hombre, cuyo corazón. estba atravesado de una puñalada. La segunda mas grande diferencia entre las versiones del "Heraldo" yla de las "Obras completas" es la conservación en el nuemro del periódico del dapitulo de la "Historieta." que se titula "Los extraggeros en España"; este capitulo ya no aparece en la edicifek/dasica. En la versió] del "Heraldo", como los demas capítulos, ha perdido su titulo, auque, pe otra parte, es muy semejante al manuscrito original. Es francamente un trozo de propaganda con fuertes prejuicios nacionalistas. Dice: Guando los presos pasaron por la plaza de San Francisco, habla debajo de los portales un grupo que los observaba. 3e componía det£¿£igbndiv: dUOS. Uno era un hombre alto ygrueso, cuyo rubicundo semblantéiWmifestal -°4 no«tn'
que el tal Hercules no despreciaba nuestros buenos vinos: cruzaba los razos sobre su pecho, en la cabeza llevaba un sombrero de castor blanco, y ls expresión de su semblante era entra bondadosa ygrosera. Asu lado estaba un hombrecito pequeño ydelgado, con un aire algo desaliñado, cogido el sombrero debajo del brazo, en perpetuo movimiento y continuo hablar. Detras de este estaba el tercer personage, en cuya ancha cara se hallaban en perfecta armonía la bonda¿¿ yla sencillez, ycuya robusta apariencia manifestaba que su entre abi&Ata boca no siempre dejaba ociosas su quijadas. Tenia ambas manos metidas en las flatriqueras de su levita, yle faltaba algo de la viveza ymovimiento que sobraban--a su vecino. Por la traza parecían capitanes de buques mercantes extrangeros. No hablando ninguno sus res pectivos idiomas se comunicaban entre si en una jerigonza española, dándole cada cunJL la Indole ypronunciación de su propio idioma, 10 que .¡.orinaba una disonancia tan singular como pudiesen formarla tres instrumentos destemplados. No ve V. mon cher monsieur Pudding, dijo elpsquenito, al que lenia, a, su lado, esos brigands españoles.* Tan cierto como me llamo Alejandre le Petit, que aquel primero, con esas feroces patillas, que le podrian servir al coloso de Rodas, ha hecho mas asesinatos que V. bebido botellas de cerveza, nuestro cher ami, monsieur Hans Pinas! comido pataras, o«>o bailado rigodones. -Tiene una cara capaz de asustar aun Blucher, dijo el que estaba detras, yaunque fuera mejor marino que Cook, me atrevo aapostar un barril de cerveza contra uno de agua, que ningún comerciante de Bremen, le confia- 1 ria, no digo yo un cargamento de lienzos, pero ni uno de presidiarios. -Habla V. como un Voltaire, mon cher monsieur, repuso el primero. ?Se ven en nuestros paises civilizados semejantes patillas? 1¿y apesar de venir preso, dijo el Señor Pudding, mire V. como marchaV ¿Que orgullo, que arrogancia.' Parece mas bien un general Romano que va ago zar de los honores del triunfo, que no un tunante que van aahorcar. -Eso es, opino .Alejandre le Petit con una risita muy satisfecha del gra cejo que iba adecir, que algún santo de quien es devoto se le habra aparecido prometiéndole de llevsrle desde ls horca al cielo, en u... cochecito ti** rado de angeles, si le reza un pater noster antes de morir.. Sus dos compañeros hicieron resonar la plaza con una carcajadas propias para reemplazar un bombo en una música militar. Una pobre vieja que habia estado oyendo la. conversación, que era en voz yen grito, se volvio ydijo: No seria el primer ladrón que se ha salvado. Dichoso el pecador que se arrepiente: pero ¿ay del desgraciado que yerra yen su orgullo no lo conoce.* _Calia tu, boca sin dientes, horrible visron, contesto Alejandre le Petit. Lastima que se haya quitado vuestro insigne tribunal de la ip^iífsicion, para que te viésemos quemar como insolente bruja. -Lastima es en efecto, dijo la vieja ofendida yalzando la voz, para que los irnpios como V. no blasfemasen con tanto descaro. *0 , — r-rr-
-22- 1^ -Co ¡o grita, "la vieille", dijo el frsnces, eres una megere. -Ya se ve que soy mujer. -Una porca. -Ya se ve, no tengo para otra cosa. -Una Xantipa. -Santa no, honrada yreligiosa, si. -Vamos, vamos, querido monsieur Petit, dijo el ingles agarrando po ibrazo Vllevándose al francés, que echaba furibundas miradas ala £> finos dejad aesa"maja". ?No sabe V. que cada española tiene colocado en üga un puñal? ?Que todas lo manejan como el abanico, yque matan a* hombre con la misma facilidad que se fuman un cigarro? h°ffl Jü ne sera pas dit," repuso el francés, que yo .±¿lVor v,iio de le revolución, discípulo de Juan Barí, he huido p?a -rinde que sea. Dejadme señor Pudding, dejadme que quiero ir adesafiarla, fe entregaró mi caita. "Un duel a¡nort". V. sera mi segundo ,l^onneur^ avant tout". No huiré délos puñales de las espanoxas, no . 033 -pero ,^d ear^Petit ,Pquiere V. de.ar viuda asu hinita goletita l'humide Terpsicore? ,dijo el ingles. „. dois ^m0nhumide Terpsicire" -Teneis razón, prudente rUdding, 3-m~a^es* "c’est afaire «Qh» que pais de vándalos, de viejas, de ladrone yP! fremir * " un faro 'a la entrada del Guadalquivir!dijo el aleman. -Sin un Breakwater en su Narra, Aclamó el francés cru- -.'Una ciudad como Sevilla con un solo teatro, esciamo ezando sus manos sobre la cabeza. ^ia^i^ha leído muchos versos, decía —Si respondió el a,lemaH, mi no. ja. qij-.\(or7'] que era* hermoso ,porque aquí cen las (.» )le Petit ;?que -Florecen los demonios, esclamo mo.sier ^^j. p?ter en le importa aV. el olor ae ^\o^res con tremendas padillas, que son ladrouna nube de. humo de su P-*-P '* *-¡_ -Fanáticas, superticiosas (JO, que cre' nes yasesinos, mujeres con phmíe llora por la inquisición para darse en se salvan todos los criminales, q~ol que pica como sus pufíasupreme.* (r ..qdel HHeraldoncarece de los pariafos El capitulo que sigue uSevilla yla muchedumbre reude introducción que descrioeu la ^enciiiamente: Existen dos clases de ca- %ÍTv&rí/os que principian sído^éro idéntico. _v_ importantes en las dos ediciones hay Aparte de estas discrepancias j><* -_¿e la novela.La mayor parte de untfáhero de cambios de pa ar .¿onde la versión del "Heraldo *di- estos son insignificante . _versión de las"0bras completas "ha siac ce: "Acaso estamos en una aasa »& (30 ), la versión del "Heraldo" di corregida para que diga: ... 1~ruegan", la versión de las"0bras ce :..T. cuando Dios no quiere ,santos^o rueg^, ,etc . completas" dice"... santos —-*euna mención especial, oe encuenti Solo una de tales aixereüCi^ *&punto de la historiaren que Ana en la segunda parte, capitulo .,eafm8ntes. Sn la versión del "HeyElvira descubren que Ventara j“¿na, la mujer honrada, la amai raido" se lee: iQue puñal de dos filos para ^yoculto# te madre.* Ventura yRita jugue ^cm-frir dos revisiones antes de que- Este pasaje, como veremos, tuvo que sufrir dar agusto del autor yde los e1 0 dar agusto de» auj>r -^j^^Jü^ice :"Sacado de una muy (27) EÍ~ numero (I )se refiere ~—todo el mundo sabe", conocida ypopular canción de -oethe, que (28) Gf. "Obras completas", i, 4-,# (29) "Ibid" ,pp. 438-439 (30) "Ibid", p322 (31) "Ibid", p. 340