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Castillo Lluch, Mónica; Johannes Kabatek (eds.) (2006): Las lenguas de España. Política lingüística, sociología del lenguaje e ideología desde la Transición hasta la actualidad

Pons Rodríguez, Lola

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NOTAS BIBLIOGRÁFICAS396 RFE, LXXXVII, 2.o, 2007, págs. 393-412, ISSN: 0210-9174 debe á e i a se en palab as como 79, 132 pa aíso (nadie la pone en in ie no), e incluso en 126 Fazedo , que en 1171 apa ece con (m): «c iado e azedo ». En cuan o a la pun uación, el edi o a i ma habe in oducido las «no mas mode nas», (pág. 52), que sospechamos que en pa e sean las i alianas, especialmen e en la sob a y en la al a de (,): al a an e ela i o explica i o: 1990 «e diole un golpe en la ga gan a de la cual sa- lió luego la sang e», y además con a iene al i mo cuando sob a an e ge undio (según el uso de és e en la época) en 41-42 «po que él, eniendo el su mue o pa a en e a p ime o, dexolo ...», 625 «Dize San G ego io que él, es ando en su mones e io ...», 781 «él, deziendo ...», 1164-65 «e muchos, yéndolo a e , alaba an los juizios de Dios»; y ambién, en o os casos, incluso po el sen ido en 805-06 «Po lo que alçé, que de o e, po esso ...»; despie a dudas 703-04 «E él, con g an iuza, segu o o nose a su celda» donde pod íamos lee : «E él con g an iuza segu o, o nose a su celda»; no se pueden sepa a con coma luego y después en 2512; y menos el p edicado nominal: 2987 «es a an los ángeles, is es»; ambién la omi i íamos cuando la aposición puede con undi se con el oca i o; e.g. en 458, «¿Po qué u (1. ú), desag adeçido, assí me ie es?». Po o a pa e al a en e p oposiciones comple as e.g. en 66-67 «e ellos a epen ié onse de odos los males que ha ían echo e después i ie on sanc amen e», 1142-43 «mas po que de odo co açón non se a epen ió luego la i a e engança de Dios le e ió». Huelga obse a que los signos de admi ación y de in e ogación impues os po las eglas o og á icas académicas cons i uyen un opiezo en la p esen ación de ex os me- die ales, po lo que hab ía que limi a su uso, y especialmen e su combinación, en pasajes como el de 537 «¡Ay de mí mesquina! ¿Po qué ue nascida e non ue luego mue a?»; o en 1603-04, donde los signos de in e ogación ab azan amos de en ona- ción dis in a, como, as un exo dio dudoso: «E ú, ¿non sabes que es sc ip o po Salamón: ‘Del enemigo iejo nunca con íes, ca, si se podie e enga de i, non se alla- á de u sang e’?». Te mina é señalando que la edición lle a el n.° 114 en e los nume osos esc i os inspi ados po el colega Gio anni Ca a aggi de la Uni e sidad de Pa ía, a quien le pe enece el mé i o de habe omen ado como el que más los es udios de hispanís ica en I alia. MARGHERITA MORREALE Uni e sidad de Padua CASTILLO LLUCH, MÓNICA y JOHANNES KABATEK (eds.): Las lenguas de España. Polí i- ca lingüís ica, sociología del lenguaje e ideología desde la T ansición has a la ac- ualidad. F ank u -Mad id, Ve ue / Ibe oame icana, 2006, 242 págs. En un momen o en que son con inuos los deba es en o no a la inculación en e iden idad y lengua en el escena io peninsula , el lib o edi ado po los p o eso es Cas i- llo y Kaba ek me ece se saludado como una in e esan e apo ación a la cues ión de la polí ica lingüís ica en España. Las lenguas de España esume en su la go sub í ulo los núcleos emá icos en o no a los cuales ha sido a iculado es e lib o, nacido a pa i de la celeb ación de un pa de encuen os cien í icos en 2003 y 2004, en F ibu go y Pa ís. 397NOTAS BIBLIOGRÁFICAS RFE, LXXXVII, 2.o, 2007, págs. 393-412, ISSN: 0210-9174 El hecho de que los encuen os hayan sido dos, celeb ados sucesi amen e y coo dina- dos po los mismos especialis as que edi an el lib o, ha e i ado que se p oduzca el con- sabido hia o en e el deba e i o en un cong eso y la o og a ía que de ese cong eso debe se la publicación subsiguien e. El ema del lib o (desa ollo y consecuencias de la polí ica lingüís ica desplegada en Galicia, País Vasco, Valencia, As u ias, Ca aluña y o as cues iones asociadas) ocasiona, po lo gene al, pos u as eó icas muy encon adas, y gene almen e es as no suelen coincidi en o os comunes. El lib o con iene, en un plano global, a ias apo aciones in e esan es: p opo ciona da os ac uales desde los que en iquece nues o conocimien o de los hechos de bilin- güismo en España, ecoge esos da os sob e polí ica lingüís ica y es adís icas de uso e ec i o que se hallan dispe sos en dis in os in o mes y anua ios de las dis in as au o- nomías españolas y los acompaña de da os in e p e a i os debidos a los di e sos espe- cialis as que in e ienen en la ob a. La inclusión de in o mación de amplio alcance empo al ace ca de la e olución de la polí ica lingüís ica au onómica con ie e a la ob a en una especie de e a o his ó ico e his o iog á ico de los a a a es po los que han pasado y es án pasando las lenguas de España en los úl imos años. Hay algunos p eceden es de es e ipo de ob a; quizá el más ce cano en el iempo sea la ob a Las lenguas de España edi ado en Se illa (1995) po la Fundación El Mon e con la coo di- nación de R. Cano, aho a necesi ada de la lógica ac ualización a que impone el paso de los años. La discusión undamen al que eco e el lib o es la de los modos de epa i un- cionalmen e los espacios comunica i os de lenguas que compa en un mismo e i o io. Como a i ma alguno de los au o es, las sociedades bilingües no implican pe se mayo- es p oblemas iden i a ios o de con i encia con la lengua que las monolingües; aho a bien, el hecho de que en España las zonas bilingües sean p o agonis as pe iódicamen e de oda clase de no icias inculadas con el uso lingüís ico es po que, en odos los casos —y desde que con la T ansición se ompe un escena io que en algunos luga es e a p ác icamen e diglósico—, en la lengua de la adminis ación, los medios audio isuales, la escola idad o cualquie o o ámbi o some ido a algún ipo de au o idad polí ica, hay una concu encia de lenguas den o de un mismo espacio uncional. Si no se egula la con i encia de lenguas, pa ece da se la endencia a que sea el español el que e mine imponiéndose, en de imen o de la o a lengua; si se egula (po an o, si se desa olla al e ec o una polí ica lingüís ica no malizado a di igida a esca a a la lengua au óno- mica de su posición secunda ia en esas es e as de pode ), los hablan es monolingües de ese e i o io o de o as zonas sien en a ec ados sus de echos. El lib o a a de ep esen a las dos posiciones an edichas: la de los pa ida ios de la no malización (con de ensa de g ados muy a ios de con i encia en e las dos len- guas, desde la con i encia a mónica a la posibilidad del monolingüismo no cas ellano) y la de los hos iles a la no malización, con a ios al plu ilingüismo o a la o ma según la cual es e se p ese a. Se pod ía c i ica a es e lib o que es a segunda pos u a sólo es ep esen ada po la apo ación de uno de los nue e au o es, el is emen e desapa ecido Juan Ramón Loda es, cuya opinión con a ia a la polí ica lingüís ica desa ollada en o no a los nacionalismos his ó icos españoles ha sido emblemá ica en los úl imos años. Con odo, los edi o es han ace ado plenamen e en con igu a un índice de aba- jos pa a el lib o que sa is ace po comple o la explicación de odas las cues iones de polí ica lingüís ica de in e és que se han i ido en España desde la T ansición. NOTAS BIBLIOGRÁFICAS398 RFE, LXXXVII, 2.o, 2007, págs. 393-412, ISSN: 0210-9174 El abajo que inaugu a el lib o es, en e ec o, el de J. R. Loda es «Un diagnós ico sociolingüís ico de España». Pa a Loda es, los de enso es de la «no malización» de las di e sas lenguas de España son, más que pa ida ios de un nacionalismo iden i a io, in- eg an es de un lobby que puede de ini se como eli e enclosu e, que busca o alece sus p i ilegios económicos o sociales ce ando el paso a los miemb os de núcleos no locales. Escla ece qué pa e en las polí icas de no malización hay de esa endencia a a o ece al local y qué hay de « epa ación de an iguos ag a ios» no es demasiado á- cil, pa iendo de la base de que no se puede p esupone siquie a una «conciencia» de al hecho en e los agen es de los p ocesos de no malización. Loda es ejempli ica un- damen almen e con el caso del ca alán, pe o no ehúsa u iliza ejemplos de o as len- guas de España; po ejemplo, pa a e isa el concep o del ag a io his ó ico anquis a ecue da cómo en época de la Dic adu a el euske a no ue du amen e ep imido, lo que queda ía p obado en ci cuns ancias como la ape u a de ikas olas o la p opia elabo a- ción del ba ua como in en o de es ánda desde 1968. Muy o a es la pos u a an e el plu ilingüismo de o os au o es de la ob a. Sin omá icamen e, el abajo que sigue al de Loda es, debido a Emili Boix («25 años de la Cons i ución española. Un balance sociolingüís ico desde los (y las) ca alano- hablan es») ep esen a la pos u a jus amen e opues a a Loda es; es as son algunas de las opiniones e hipó esis que de iende: inculación en e el es ado de las lenguas au o- nómicas y el es ado de au onomía polí ica de los luga es de sus hablan es; cali icación como « iesgo» al «mo imien o secesionis a de Valencia»; ele ación de Ca aluña al papel de « angua dia de las ei indicaciones lingüís icas en España». Aspec os in e e- san es de es e abajo son su exposición de las dis in as sen encias del Cons i ucional sob e aspec os de la polí ica de no malización del ca alán y su e isión de las pos u as que se han p oducido an e el plu ilingüismo español (y más especí icamen e, ca alán). Boix o ece ambién un epe o io de p opues as pa a el inc emen o de uso del ca alán, en o no a aspec os ins i ucionales, simbólicos y cul u ales, alguna ealmen e llama i a, sea po su singula idad, sea po su audacia. Es de g an in e és el abajo de Xosé Luís Reguei a («Polí ica y lengua en Galicia: la «no malización» de la lengua gallega»), capí ulo con una pa e de in o mación his- o iog á ica sob e la plani icación lingüís ica po la que ha a a esado el gallego desde el siglo XIX y las pos u as c í icas que es o ha susci ado y con o a pa e de in o ma- ción e in e p e ación ace ca del ni el y g ado de uso de la lengua gallega en la socie- dad ac ual. También iene una pa e de in o mación his o iog á ica la con ibución de Benja- mín Teje ina («Los p ocesos de cambio lingüís ico y sus agen es. Un balance de la po- lí ica lingüís ica de p omoción del euske a en la Comunidad Au ónoma Vasca»), que in eg a da os sob e la si uación del euske a en la ac ualidad: úl imas encues as sob e ni el de uso, e olución de la enseñanza del euske a, posición ac ual en los dis in os modelos educa i os... Pese a la e olución de ascohablan es po g upos de edad que se iene obse ando en los úl imos años, es llama i o que, como a i ma el p opio au o «más de es cua as pa es de la población de la CAV usa el cas ellano pa a comuni- ca se en casa, y únicamen e una de cada cua o pe sonas lo hace en euske a o en am- bas lenguas» (pág.118). Con odo, la compa ación de la si uación del asco a p inci- pios del siglo XX y en la ac ualidad a oja, sin duda, un saldo posi i o pa a la si uación ac ual. 399NOTAS BIBLIOGRÁFICAS RFE, LXXXVII, 2.o, 2007, págs. 393-412, ISSN: 0210-9174 Una si uación muy di e en e a la de gallego, asco y ca alán es la del as u iano, lengua que algunos sec o es sociales es án in en ando equipa a con el ca alán, gallego y asco en cuan o a posición de con i encia con el cas ellano. De ella se ocupa Johan- nes Kaba ek en su a ículo («Requisi os pa a se lengua: el caso del as u iano y de o as modalidades lingüís icas de España»); en él se alo an los ac o es que in luyen a a o o en con a de una polí ica lingüís ica, ilus ándose con el ejemplo conc e o del as u iano, sob e el que se hace ambién una e isión his o iog á ica que pa e de la Edad Media con e lexiones sob e el es a us de las lenguas en esa época. Va ios aspec- os son de in e és en el abajo de Kaba ek: la idea de que los discu sos sob e no ma- lización se «p es an» desde unas au onomías a o as pe o esa adopción iene lími es, y la necesidad de que odo p oceso de ebo ación lingüís ica se undamen e en un consen- so social (al menos, si se quie e log a que ese p oceso sea exi oso). Pa a el as u iano, los in en os de no malización no implican la ecupe ación o el eno a la pé dida de muchos de los asgos de a iedades as u ianas, que en cues ión de décadas queda án con e idos en me as eliquias a queológicas de los lib os de dialec ología (puede pen- sa se en el caso de la s aquei a) y no se sal a án, a ance o no el p oceso de no ma- lización y con igu ación de un es ánda as u iano, que, pa adójicamen e, no incluye esos asgos po concebi los como subes ánda es. Como a i ma Kaba ek: «la cues ión más impo an e a la que se iene que en en a un p oyec o de c eación y de di usión de una lengua di e encial es la del endimien o indi idual, económico y de bienes a social que apo a es a «no malización» a los hablan es». De la si uación lingüís ica en la Comunidad Au ónoma Valenciana se ocupa Mi- quel Nicolás («Compe encias, ac i udes y p ác icas lingüís icas de la sociedad alencia- na con empo ánea»), con una e isión his o iog á ica sob e la iliación ca alán- alencia- no y la oscilan e polí ica de no malización que se ha seguido desde la T ansición. Des aca en es e sen ido el cambian e papel eje cido po la Radio Tele isión Valencia- na; e ec i amen e, un ac o undamen al en la no malización (y ambién en la no ma i ización, é mino que no puede deja se de lado) de las lenguas de España ha sido el eje cido po la aducción audio isual de películas, se ies y documen ales y la p oducción p opia sis emá ica en esas lenguas, y ello aunque muchas eces al a ea se haya emp endido con una lige eza y g ado de imp o isación ales que so p ende e los e ec os conseguidos con un pun o de pa ida an poco undamen ado. De una g an o iginalidad es el ema que abo da el sép imo de los abajos incluidos en el lib o, debido a Ch is ian Laga de («La in luencia del ma co es a al en el po eni de las lenguas: balance con as ado España-F ancia en las zonas ca alanohablan es y ascohablan es»), donde se mues a cómo los esul ados de la polí ica lingüís ica en ambas zonas ha sido de e ec os dis in os: incen i os en el caso del ca alán y epulsi os en el caso del asco, y se expone el con as e de la polí ica lingüís ica española con el modelo es a al unilingüis a ancés. El abajo de Me cé Pujol sob e «Polí ica lingüís ica en España y población ex an- je a» es p obablemen e el a ículo del lib o que más incide en la desc ipción del con- ex o de su asun o de es udio (e olución de la nue a inmig ación po e i o ios de ins- alación y p ocedencia) y menos a ención especí ica dedica al asun o de la ecepción de las lenguas de España po pa e de los nue os inmig an es, po lo que deja abie as a ias cues iones que me ece án, sin duda, nue a a ención c í ica en el u u o: ¿qué ipo de in e lengua se desa olla?, ¿en qué gene ación?, ¿hay di e encias según la L1 NOTAS BIBLIOGRÁFICAS400 RFE, LXXXVII, 2.o, 2007, págs. 393-412, ISSN: 0210-9174 del inmig an e? Son p egun as que su gen al e mina de lee el a ículo y que no que- dan sa is echas en él. Cie a el lib o el a ículo de su coedi o a, Mónica Cas illo («Los discu sos de los manuales de sociolingüís ica ca alanes y la no malización: análisis desde los años 80 a la ac ualidad»), una eseña c í ica múl iple de manuales de sociolingüís ica ca alana de di usión es udian il, con una in e esan e e isión his o iog á ica del é mino no maliza- ción desde Ninyoles en 1971 y una desc ipción de cómo e ec i amen e el discu so so- b e las lenguas de España ha cambiado (e olucionando hacia un mayo cien i ismo) desde la T ansición a la ac ualidad, al mismo iempo que ha ido a iando la ac i ud polí ico-social de ei indicación de las lenguas. Sin duda, un abajo de análisis c í ico del discu so de eno me in e és, que se ía necesa io epe i en el u u o con o os ma e- iales inculados con la lengua de España si que emos con a con a gumen ación a ia- da y se ia en ese deba e con inuo que supone el hecho del plu ilingüismo en España. Es amos an e un lib o bien coo dinado, de au o ía colec i a pe o con un as ondo de discusión cohesionado (p opiciado, sin duda, po los edi o es); una ob a de g an p o echo, an o pa a la comunidad cien í ica lingüís ica, como pa a el polí ico o el lec- o in e esado en con a con un e a o de la si uación ac ual de las lenguas de España y de las opiniones que en o no a esas lenguas y sus hablan es se susci an. Se ía desea- ble que nue as inicia i as, simila es a la de los encuen os que han dado ocasión a es e lib o, pe mi iesen en el u u o con a con una se ie de análisis con as i os sob e la e olución de los escena ios bilingües peninsula es. LOLA PONS RODRÍGUEZ Uni e sidad de Se illa MARCOS MARÍN, FRANCISCO A.: Los e os del español, F ank u am Main, Ve ue / Ibe oame icana, 2006, 221 págs. En es e lib o se p esen an los cua o p incipales e os que a on a la lengua españo- la en la ac ualidad y de ca a al u u o: el de la p opia iden idad de la comunidad hispa- nohablan e, el de la p esencia del español en in e ne , el español en los Es ados Unidos de Amé ica y la si uación de la lengua en e a la inmig ación. A lo la go de cua o ensayos el au o demues a un excelen e dominio de la ma e ia y un conocimien o p o- undo de la ealidad ac ual del español, u o de su la ga expe iencia como lingüis a. La a gumen ación del ex o se encuen a espaldada po un hábil manejo de los da os y la cons an e e e encia a ci as, es udios y es adís icas que a alan odos y cada uno de los pasos dados po el au o . En es e ensayo F ancisco Ma cos Ma ín plan ea con sagacidad y solidez los p inci- pales p oblemas a los que debe hace en e el español pa a consolida se como una len- gua in e nacional. Una de las esis cen ales de es a ob a es que la in e nacionalidad de una lengua no depende an o del núme o absolu o de sus hablan es, sino del alo eco- nómico asociado a dicha lengua y de los p og esos cul u ales y cien í icos que se ea- licen en la lengua en cues ión. En es e sen ido, la impo ancia del español en el mundo no se co esponde con su peso demog á ico exp esado en millones de hablan es como p ime a y segunda lengua. En es e lib o se o ece una mi ada c í ica sob e los cua o e os que el español debe a on a pa a consolida su posición in e nacional y supe a 401NOTAS BIBLIOGRÁFICAS RFE, LXXXVII, 2.o, 2007, págs. 393-412, ISSN: 0210-9174 es as di icul ades. La conclusión a la que llega el au o apa ece ya esbozada desde las p ime as líneas: «Decenas o cen ena es de millones de usua ios de una lengua [...] no ga an izan esa in e nacionalidad [...] únicamen e una acción decidida, sos enida y coo - dinada en educación e in es igación man end á el cul i o de la lengua, de la cul u a que en ella se exp esa, los alo es humanos con los que sus hablan es se iden i ican y pe mi i á conoce las es uc u as que la egulan, pa a desa olla aplicaciones. Una ac- ción decidida, sos enida y coo dinada en indus ia, come cio, economía pe mi i á que sea edi uable pa a sus hablan es» (pág. 11). En el capí ulo I, i ulado «En busca de la iden idad» se e ec úa un b e e eco ido his o iog á ico sob e el peso de la lengua española en el mundo en los úl imos quinien- os años. Ma cos Ma ín, buen conocedo de los en esijos de la his o ia, e isa algunos momen os es ela es del español, desde el céleb e p ólogo de Neb ija has a la c eación del Ins i u o Ce an es, pasando po el no menos amoso discu so de Ca los V an e el Papa, la si uación del español en los siglos XVI y XVII y la impo an e e lexión sob e el idioma que se lle ó a cabo en el en o no del Cen o de Es udios His ó icos. En es e capí ulo se analizan ambién las p incipales amenazas que se cie nen sob e la iden idad del español hoy: los nacionalismos y su excluyen e polí ica lingüís ica, el ala man e descenso del ni el educa i o en la sociedad, el e aso del español en elación con las nue as ecnologías y la escasa ep esen ación in e nacional de la lengua española en las publicaciones cien í icas. Ma cos Ma ín plan ea di e sas soluciones pa a conju a es as amenazas: e o za la p esencia del español en España y en Eu opea, po encia el alo económico y cul u al del español, in e i en el desa ollo de nue as ecnologías, así como en las aplicaciones del español y p es a mayo a ención a la c ecien e impo an- cia del español den o de los EEUU. Uno de los aspec os más a ac i os de es e capí ulo, y de odo el lib o en gene al, adica en el pun o de is a adop ado po el au o , que concede una impo ancia capi al a los aspec os económicos elacionados con la lengua. Aunque es a pe spec i a no es adicalmen e no edosa, c eo que no ha calado su icien emen e hondo en e los ges o es a los que se ha con iado el diseño de la es a egia de la in e nacionalización del espa- ñol. Hace bien el au o en eco da que la impo ancia de una lengua no se mide an o po el núme o de sus hablan es o su p es igio como lengua li e a ia sino, undamen al- men e, po su peso económico (págs. 38-44). De paso, el au o plan ea un ema muy in e esan e que con end ía e oma en o o luga : el cos e económico del bilingüismo en España (pág. 26). El capí ulo II lle a como í ulo «La lengua española en in e ne », y en él se anali- zan con de alle la p esencia del español en la ed y en el sec o de las elecomunicacio- nes, así como los p incipales p oblemas de i ados de la adap ación del español a las nue as ecnologías. En e ellos cabe des aca los siguien es: la uni icación de la e mi- nología, la al a de o mación écnica especí ica de lingüis as y ilólogos pa a hace en e a las nue as posibilidades abie as po las compu ado as y la sociedad de la in- o mación, el impac o del en o no i ual sob e la g a ía y la g amá ica del español y la escasa implan ación de las nue as ecnologías en la enseñanza del español, hecho que epe cu e nega i amen e en su di usión. Es e es un capí ulo muy bien documen ado y sólidamen e espaldado con g á icos y es adís icas muy in e esan es. De los da os manejados po Ma cos Ma ín podemos ex ae cua o conclusiones p incipales: a) el español del siglo XXI se á ame icano o no se á; b) la p esencia del NOTAS BIBLIOGRÁFICAS402 RFE, LXXXVII, 2.o, 2007, págs. 393-412, ISSN: 0210-9174 español en in e ne no es á a la al u a del núme o de sus hablan es y de su supues a impo ancia como lengua in e nacional; c) la di usión in e nacional del español debe apoya se en las nue as ecnologías; d) el español cons i uye una lengua que cuen a con un g an p es igio li e a io, pe o su p esencia en las á eas de ciencia y ecnología es muy limi ada. La idea e eb al que cabe ex ae de es e capí ulo es que el español p e- cisa gana en calidad y no en can idad: el núme o de hablan es c ece de o ma pasi a, pe o la impo ancia y el peso en la escena in e nacional del español depende á de que se ob e o no ac i amen e desde di e sos en es (indus ia, ciencia, gobie nos, ecnolo- gía) pa a log a que el español sea, e dade amen e, una lengua in e nacional. Inc e- men a la p esencia de los con enidos en español en la ed e in e i en nue as ecno- logías aplicadas a la enseñanza del español como segunda lengua son dos a eas esenciales pa a log a es e obje i o. De nue o, Ma cos Ma ín uel e a insis i en una idea que se epi e a ias eces a lo la go de la ob a: «De ahí el pelig o de c ee que el núme o de hablan es o de kilóme os cuad ados son ga an ía de algo. La ex ensión geo- g á ica no ha demos ado his ó icamen e ninguna capacidad a a o de la conse ación y pe i encia de las lenguas» (pág. 83). El capí ulo III, «Los dos sen idos de la on e a no eame icana», es al ez uno de los más a ac i os de es e lib o, habida cuen a de que el in e és po el español en EEUU es un enómeno ela i amen e ecien e. Ma cos Ma ín o ece en es e capí ulo una p opues a de pe iodización del español ame icano y p esen a de mane a condensa- da las icisi udes his ó icas de la implan ación del español en No eamé ica. Además, se dedica cie a a ención al chicano, al spanglish y a la implan ación del español en el sis ema educa i o no eame icano. En e las azones que explican el auge del español en el mundo des aca el inc emen o de la capacidad in e so a y adquisi i a de los hispa- nohablan es, undamen almen e en España, en el Cono Su y, signi ica i amen e, en e los hispanos que i en en EEUU. No obs an e, el español en Amé ica debe a on a oda ía el e o de con e i se en una lengua de p es igio y, pa a ello, la p incipal es a- egia es una adecuada polí ica cul u al acompañada de la ele ación del ni el educa i o de los inmig an es hispanos en EEUU. En el úl imo capí ulo, i ulado «Cul u a al ma gen. Inmig ación y lengua», se plan- ea el espinoso p oblema de la in eg ación social y lingüís ica de los inmig an es en España. Ma cos Ma ín aza en p ime luga las aíces his ó icas de es e p oblema (la Reconquis a, Amé ico Cas o y su idea de las es cul u as, e c.) y, a con inuación, se cen a en el enómeno de la inmig ación en la España ac ual. La p incipal conclusión a la que llega el au o lle a a la necesidad de in eg a a los inmig an es median e una comple a inme sión en la lengua española y, pa a ello, la solución no es ebaja el ni el educa i o (pues es a opción pe judica an o a los niños españoles como a los inmig an- es), sino «[...] ecibi a los niños en escuelas ansi o ias de adap ación» (pág. 188). El au o es especialmen e c í ico con la emig ación musulmana, po que plan ea di icul a- des de in eg ación p opias que, en su opinión, no han sido sol en adas sa is ac o ia- men e. Al igual que en el caso de los hispanos en EEUU, Ma cos Ma ín p opone que la mejo a del sis ema educa i o, la in eg ación lingüís ica en español y el acceso de los inmig an es a la educación de ni el medio y supe io son las ías que deben segui se pa a a on a con éxi o el e o de la inmig ación. En conclusión, nos encon amos an e un lib o in eligen emen e esc i o y bien plan- eado que p esen a sin apujos los p incipales e os que debe enca a el español en el 403NOTAS BIBLIOGRÁFICAS RFE, LXXXVII, 2.o, 2007, págs. 393-412, ISSN: 0210-9174 siglo XXI: la iden idad del idioma, el español en in e ne , el español en EEUU y el e o de la asimilación lingüís ica de los inmig an es. De cómo se a on en es os e os depen- de á en buena medida el u u o de la lengua que, no lo ol idemos, se encuen a in- disolublemen e ligado al u u o de sus hablan es. Como sagazmen e plan ea el au o , el español es un ac i o económico cuya di usión e in e nacionalización pueden p oduci impo an es édi os pa a sus hablan es si se manejan con habilidad y p e isión los e- cu sos cul u ales, ecnológicos, indus iales e ins i ucionales. JAVIER RODRÍGUEZ MOLINA Uni e sidad de Valladolid SENABRE, RICARDO: Me á o a y no ela, Valladolid, Uni e sidad de Valladolid, Cá ed a Miguel Delibes, 2005, 130 págs. Desde hace un buen núme o de años Rica do Senab e eseña en la p ensa pe iódica muchas de las no elas que semanalmen e llegan a las lib e ías. Esc ibe b e es ensayos con una plan illa bien de inida: sucin o cu ículum del au o , análisis del ema y la éc- nica na a i a, conside aciones eó icas, alo ación c í ica y suge encias. Sus eseñas es án eje ciendo una innegable in luencia en la o ien ación de o os c í icos y c eado- es, y el día de mañana cons i ui án un inap eciable documen o pa a la his o ia co idia- na de la no ela española de inales del siglo XX y comienzos del XXI. Po o a pa e, en su condición de ca ed á ico uni e si a io, Rica do Senab e ha dedicado nume osos es u- dios a la li e a u a na a i a de o as épocas, combinando el en oque eó ico y el his ó- ico. De en e sus apo aciones al espec o me in e esa eco da , po su incidencia en el lib o que aho a eseño, G acián y El C i icón (Salamanca, 1979) Li e a u a y público (Mad id, 1987) y «Sob e el es a u o gené ico de la au obiog a ía» (1998). El ge men de Me á o a y no ela se encuen a en un cu so de doc o ado impa ido en el G adua e Cen e de la Ci y Uni e si y de Nue a Yo k du an e el o oño de 2004. Tal ez es e hecho explica la amenidad del p esen e ensayo, po que a la cla idad de la p osa se suma un diseño na a i o que a ela ando la his o ia de la no ela, unas eces de o ma pano ámica y o as demo ándose en sus momen os sob esalien es. Se di ía que con al opaje p e endió su au o deja en segundo é mino el bagaje e udi o que sus en a el lib o. És e cons a de ein e b e es capí ulos, que al ez se pod ían ag upa en dos pa es: la p ime a, más ex ensa, examina la genealogía, ayec o ia y ca- ac e ís icas del géne o no elesco; la segunda, que da cumplimien o al í ulo del lib o, p opone un nue o ipo de ace camien o a aquellas no elas cuyo ema es á exp esado en é minos me a ó icos. T as habe eco dado (págs. 9-14) que la no ela es un géne o a dío no p e is o en la Poé ica de A is ó eles ni en la p ecep i a clásica, medie al o enacen is a, Senab e ei e a (págs. 15-18) dos ideas que había de endido, muy pe suasi amen e, en 1987: que la no ela no de i a de la épica, con a lo suge ido o a i mado po Hegel y Lukács, y que iene ínculos mucho más es echos con la his o ia, con sus «despojos an ás i- cos», los cuales, paula inamen e desechados po la his o iog a ía documen al y empí i- ca, han cons i uido un e i o io idóneo pa a la ges ación de la no ela. A con inuación (págs. 19-21), si uado ya en los siglos XVI y XVII, Senab e se de iene en algunos hechos NOTAS BIBLIOGRÁFICAS404 RFE, LXXXVII, 2.o, 2007, págs. 393-412, ISSN: 0210-9174 sob esalien es que odean el desa ollo del géne o, ales como la inquina de los mo- alis as con a los ela os pas o iles y caballe escos, o el impo an e cambio p agmá ico que supuso el paso de la o alidad a la esc i u a. És a, desde en onces sopo e unda- men al de la na ación, u o algunas consecuencias inmedia as: con i ió a los oyen es colec i os en lec o es soli a ios y pe mi ió la apa ición de pe sonajes con una isión de mundo pe geñada po la lec u a, al como ocu ió con don Quijo e, «la pleni ud» del nacien e géne o (págs. 31-38). A Ce an es, añade Senab e, ambién co esponde, en e o os mé i os, habe in en ado ecu sos de ac ualidad en nues os días, ales como las me a icciones y los juegos en e di e en es ni eles na a i os. Las ejempli icaciones que p odiga Senab e y sus cons an es e e encias a di e sas épocas de la his o ia li e a ia pe mi en al lec o comple a la isión diac ónica de la no ela con o a más in empo al, si uada en el peculia espacio de la li e a u a que se nu e de sí misma sal ando la dis- ancia de los siglos. Examinado el pasado, Senab e comen a algunos de los desa íos a que se en en a la no ela, ales como la compe encia del cine, las o mas in e ac i as de c eación li e- a ia, los hipe ex os o los juegos in o má icos que pe mi en ec ea un lib o en secuen- cias a bi a ias. Pa a eludi la pugna con la imagen el no elis a dispone de a ias op- ciones: educi las acciones ex e nas de la na acción y po encia los aspec os psicológicos (pág. 43), cen a la a ención en el ex o y sus e e encias li e a ias (págs. 44-46) y explo a el pe spec i ismo na a i o (págs. 62-65). En ales e lexiones sob e el géne o y su u u o, Senab e, buen conocedo de O ega, acomoda las inquie u- des de Ideas sob e la no ela a la si uación cul u al y écnica de nues os días, de modo que cab ía de ini la dimensión eó ica de Me á o a y no ela como una ac ualización del celebé imo ensayo o eguiano. En és e encon amos una a i mación o unda que el paso del iempo ni con i mó ni desmin ió: «Es p ác icamen e imposible halla nue os emas». Al es udio de la sus an- cia emá ica de la no ela dedica Senab e la que he denominado segunda pa e del lib o. Después de habe dis inguido en e «his o ia» y «discu so» (pág. 67), hace la p opio con las nociones de «his o ia» y « ema», al cual concibe como un signi icado p o undo que, más allá de las anécdo as, he mana la no ela con la iloso ía y la poesía. El aná- lisis de la emá ica de Unamuno (págs. 75-79) si e de an esala al es udio de la no ela me a ó ica, «aquella na ación cuyo ema es una me á o a» (pág. 82). De e mina el ema es a ea compleja, a eces p oblemá ica, pe o es p eciso abo da la pa a aspasa la co eza y e ec ua una lec u a compe en e y comple a. De ahí la u ilidad de la noción de no ela me a ó ica, que no cabe con undi con la no ela simbólica. El Ja ama p o- po ciona un buen ejemplo cuando e o mula la me á o a de la ida como ío, imagen con una his o ia an ica como el p opio géne o no elesco (págs. 93-103). Lo o ecen ambién algunas no elas de Cela y Ga cía Má quez (págs. 105-111). Me á o a y no ela concluye con una doble so p esa: un capí ulo dedicado al ilme El gabine e del Doc o Caliga i (págs. 119-23), emá ica me a ó ica den o de lo cinema og á ico, y un epí- logo, «En el p incipio ue la poesía» (págs. 125-126), que sugie e la conexión de poesía y no ela cuando es a úl ima in oduce me á o as desde una peculia pe spec i a na a i a. Uno quie e c ee que es e bello lib o se á con inuado po o o que enlace con los capí ulos inales. Pues los é iles concep os de «no ela me a ó ica» y « ema me a ó i- co» p obablemen e nos pe mi i án en ende mejo muchos aspec os de la no elís ica ac- 411NOTAS BIBLIOGRÁFICAS RFE, LXXXVII, 2.o, 2007, págs. 393-412, ISSN: 0210-9174 lingüís ico; 3) la o ganización sociocul u al, polí ica y económica; 4) la cul u a de la lengua esc i a y la o mación y e olución de los es ánda es. El capí ulo concluye con la e isión de las apo aciones de la his o ia ex e na. La isión pan omance es ecuen e en los asun os que ienen que e con la his o- ia in e na, sin emba go la his o ia ex e na pa ece se un pa imonio de la pe spec i a monolingüe. Po es e mo i o, es e capí ulo del manual de Glessgen supone un me i o- io es ue zo po ein e p e a lo que adicionalmen e se ha concebido como un p oceso de agmen ación ( ambién desde el pun o de is a me odológico e ins i ucional). La his o ia ex e na de las lenguas ománicas es un p oceso de di e gencia y con e gencia cuyo es udio ambién se en iquece si se a on a desde una pe spec i a compa a i a. En es e capí ulo Glessgen se es ue za po demos a que la Romania, debido a su buena documen ación his ó ica, es un e eno é il pa a el es udio y las in e p e aciones glo- bales en el ámbi o de la his o ia ex e na de las lenguas; el espacio ománico pe mi e es udia ace as muy a iadas del enómeno de o mación de lenguas esc i as y de es- ánda es (y no hay que ol ida que es e enómeno es de una impo ancia sociológica undamen al en nues o mundo mode no) e igualmen e pe mi e la in es igación ace ca de cómo se o ma y se ans o ma un diasis ema lingüís ico. En odos es os sen idos Glessgen se enca ga de demos a que la Romanís ica puede en iquece el pano ama de la lingüís ica gene al. El capí ulo 4 lle a el í ulo «Élemen s mé hodologiques e p a ique de la eche che en linguis ique omane». Es e úl imo capí ulo se es uc u a en dos g andes bloques: po un lado, Glessgen p esen a la me odología ilológica de es udio de los ex os y, po o o, aza una his o ia poco con encional de la disciplina. Glessgen ha dedicado buena pa e de su labo in es igado a al ámbi o ilológico 6 y en la ap oximación me odológica que nos o ece en el manual se esme a po pone de elie e el alo de la compa ación en e ex os de dis in as lenguas ománicas siguiendo la línea de las adiciones discu si as y de los géne os ex uales. En sus páginas se o ece un nue o impulso pa a una necesa ia his o iog a ía lingüís ica mode nizada en sus mé odos y no basada sólo o p edominan emen e en los ex os li e a ios. En la pa e consag ada a la his o ia de la disciplina Glessgen aza la o mación del pa adigma his ó ico-compa a i o, que ha cons i uido la seña de iden idad de la Romanís ica. T as menciona la exis encia del es uc u alismo y el gene a i ismo, con los que la Romanís ica eu opea no consiguió es ablece una elación uc í e a, Glessgen señala la exis encia de más pun os de con ac o con co ien es más mode nas: la sociolingüís ica, la p agmá ica, la c iollís ica y la lingüís ica cogni i a. Glessgen comple a el capí ulo con unas in e esan es e lexiones ace ca de la eo ía, la p ác ica y la enseñanza de la Romanís ica. La lingüís ica no ha desa ollado una adición de e- lexión epis emológica, de al mane a que ac ualmen e es más una cul u a in elec ual 6 C . p. ej.: Die Falkenheilkunde des Moamin im Spiegel ih e olga izzamen i, 2 ols., Tü- bingen, Niemeye , 1996; «La aduzione a abo-la ina del Moamin esegui a pe Fede ico II: T a ilologia es uale e s o ia», Medioe o omanzo, 25, 2001, 63-81; «L’élabo a ion philologique e l’é ude lexicologique des Plus anciens documen s linguisi ques de la F ance à l’aide de l’in o - ma ique», F édé ic Gode oy: Ac es du Xe colloque in e na ional su le moyen ançais o ganisé à Me z du 12 au 14 juin 2002 pa le cen e «Michel Baude, li é a u e e spi i ual é» e pa l’ATILF (UMR 7118), F édé ic Du al, ed., Pa is, École des Cha es, 2003, 371-386; Al e und neue Philologie, Ma in-Die ich Gleßgen, F anz Lebsan , eds., Tübingen, Niemeye , 1997. NOTAS BIBLIOGRÁFICAS412 RFE, LXXXVII, 2.o, 2007, págs. 393-412, ISSN: 0210-9174 que una doc ina bien es ablecida. Po lo que se e ie e más conc e amen e a la Romanís ica, la disciplina ha enido y iene una impo ancia muy dis in a en las uni e - sidades ge mánicas y en las de los países ománicos y en la ac ualidad pa ece encon- a se en un p o undo p oceso de econ e sión en las p ime as. El lib o e mina con lo que a mi juicio es una de las joyas de es e manual: «Épilogue: à quoi se la linguis ique (his o ique)?». En odo el manual se discu e de mane a más o menos explíci a el sen ido de la Romanís ica y de la lingüís ica en gene- al y se plan ea la cues ión de qué u ilidad ienen es as disciplinas pa a una sociedad conc e a. Pa a Glessgen la u ilidad de la lingüís ica es á ligada a la u ilidad de la len- gua en sí y es capaz de in ensi ica el pode de la lengua en sus es unciones unda- men ales: cogni i a, social y c ea i a. A lo la go de odo el lib o Glessgen a gumen a con igo y de iende con decisión el in e és y la necesidad de la lingüís ica ománica his ó ica, compa a i a y a iacional. Es a disciplina, como queda pa en e en el manual, colabo a e icazmen e con la lingüís- ica eó ica, con ibuye a la comp ensión del mundo eu opeo y ambién de una pa e impo an e del mundo ex a-eu opeo y mejo a la comp ensión de los enómenos g ama- icales, léxicos y sociolingüís icos de cada una de las lenguas ománicas pa icula es. El manual de Glessgen no es sólo una p esen ación de los emas po los que se in e esa la Romanís ica, es ambién una in oducción amena y c í ica a mul i ud de p oblemas lingüís icos de in e és gene al. Es a ob a es una lec u a obliga o ia pa a cualquie es u- dian e de Filología Románica y debe ía se lo pa a odos aquellos que es udian la Filo- logía de alguna lengua ománica. El hecho de que es é esc i a en ancés es cie amen e un obs áculo pa a una amplia di usión en e un alumnado uni e si a io español, que mayo i a iamen e desconoce es a lengua; sin emba go, y mien as no exis a una aduc- ción cas ellana, no son pocos los p o esionales de la lingüís ica que pod án lee con p o echo es a ob a in eligen e y es imulan e. FERNANDO SÁNCHEZ MIRET Uni e sidad de Salamanca