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Carta confidencial a D. N. de N. de la cautela con que se han de leer las dos cartas del correo de los ciegos de Madrid ... 1787

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I CARTA CONFIDENCIAL AD. N, DE N. DE LA CAUTELA CON QUE SE HAN DE LEER ZAS Z>OS CARTAS DEL CORREO DE LOS CIEGOS DE MADRID, NUMERO 35. IUta 6de Febrero de 1787. M LT-i-uy Señor mió ,ymí estimadísimo Amigo :aunque habrá Vmd* leído quizá dos Cartas >que insería ei Correo de los Ciegos de Ma* drid 9contra la buena doctrina >yexemplar Varón >de quien hablan, he querido remitírselas >por sí acaso no han llegado áese Pueblo ,y p^ticipar áVmd. conHdencíalmeme las reflexiones, que sobre ellas he formado ,según me parece lo exigen ,para no ser seducidos de sus expresiones ,estilo yartificio de sus clausulas ,que nada dicen ,por> que nada prueban ;ysolamente se dirigen áalucinar álos incautos, sorprehender álos sencillos, yengañar al vulgo, separándolo de aquel respeto ,con que oyen áeste grande Orador ,admitiendo de buena fé su saludable doctrina, como de un Oráculo ,que Inspira la verdad, decide con seguridad ,yconduce las almas áque se sanuTquen por la senda de la justicia ,convirtiéndose de todo su corazón áDios nuestro Señor. Esto ,pues ,me ha estimulado átomar la pluma ,para advertir, á los menos instruidos la cautela con que deben leer las dichas Cartas :y como no se me oculta la habilidad ,talentos ,capacidad yfortaleza de Vjiid. para sostener sin preocupación las verdaderas máximas de nuestra católica Religión ,que intentan desacreditar ,me ha parecido conveniente dirigir áVmd. ésta (no obstante que conozco ser la profesión empleos yocupación de casi todo su tiempo tn asuntos muy diversos Ade de los que en dichas Cartas se calumniaii) para que separándose alguiK>s momentos de sus indispensables negocios ,la iéa ;ycon la exacta crisis que acostumbra ,examine las razones ypruebas ,con que pretendo manifestar el dolo ,las equivocaciones ,quc'en estas‘Carus se contienen iyse sirva decirme sobre esta macería su dictamen ,pues yo desconfío totalmente de mi débil talento :Yno queriendo ya tener mas tiempo suspensa la atención de Vm. voy áproponer los reparos que se me ofrecen sobr'e ambas Carcas. En la Carta primera notará Vmd. desde luego aquellas expresiones de la mucha aflicción con que escribe ásu Amigo :Por un suceio ,dice ,que nos ha torprehendido ,jf nos tiene llemt de do'or, ¿Ypor qué se aflige tanto ,qué suceso ha motivado tanto dolor íEl haber exclamado un Predicador ,venerado del Pueblo ,contra unas Conclusiones de economía civil ,que imprimió D. N. ,afirmando comenism unas p^ofiosiciones erróneas yypróximas áberegía. En efecto >Amigo mío, debe afligirse D. N. ,yarrepentirse si es asi ,que yo no lo dudo; habiemiose expresado el -celoso Predicador tan claramente. No solo debe arrepentirse yllorar ,sino desistir de su opinión ,yconfesar, que conío hombre .erró ,ycomo casóllco detesta todo lo que no sea conforme álos principios de nuestra Religión ,Moral chrisciana §£c, Ypor ventura confiesa el error que padeció ,lo detesta ahora, ysjen-i ts que antes se le hayaocultado ásu conocimiento esta nota? No Señor ,porque las proposiciones que el P. censuró ,diciendo yprifne^ay segunda iSf'c. ,es constante no están en ¡as Conclusiones ,ni de mil leguas^ Pues si esto es verdad ,según lo expresa ,por qué se aflige tanto} Mitigue su dolor ;consuele álos que le acompañan en el sentimiento: cu lugar de entregarse átan grave pena ,de al Público las proposiciones ,que contradixo ycaliii:ó el fervoroso Misionero :yála seguida ponga las que verdaderamente se imprimieron ,yse contienen en las Conclusiones. Entonces las mil leguas de distancia de unas áotras, que asegura ,nos hará ver la inconsequencia del que llama Celoso éindiscre^ mente ,en haber calificado unas Conclusiones, que no existían. De esta manera ,áun golpe de visca ,quedará convencido ydesengañado el numeroso Clero, que lo creyó ,ycontó por la Ciudad. De esta manera desaparecerá el rubor ,no sufrirá la afrenta, ni sentirá tan altamente la herida que tanto exagera, yse desimpresionára el vulgo. Así conseguirá mejor ymas pronumente el favorable ydeseado efecto en doctos cindoctos ,que esperando álas resultas ,que por favorables que sean en un recurso, dexan mucho margen, yconceden demasiado tiempo ,para que el vulgo lomante sus ideas ,se radiquen en sus cspirícuc, iás propaguen áotros ,se aumente la preocupación ,yse acostumbre á creer io que tanto inarcyriza áSeñor ,yásu Sociedad. Aun pro- 3 dnciría otro efecto feliz en tan djstluguitlo Cuerpo el mccl;o propucstoi pues cono cría el vulgo yno vulgo ,que tan fatal golpe ,en lugar de herirlo ,rechazaba sobre la cabeza dcl que tan incpiisidci adámente se había determinado ála calificación de unas proposiciones ,que (/«/o calo) distaban de las que se leen en el papel impreso. Cosa admirable me parece »Amigo ,no se haya abreviado la restauración del honor que juzga perdido por unos medios tan momentáneos yfáciles, que inmediatamente convencerían ul numeroso Clero, que creyó, baxo de su palabra ,ai Predicador syseria mas cauto en adelante en prestar su asenso aun hombre, que asi se equivocaba, sin advertir las fatales consequcncias que expresa esta Carea. Mas no lo ha hecho jporque yo firmemente creo, no puede demostrar lo mismo que asegura ,con el designio precisamente de alucinar al Público. Este ,mi estímadisimo Amigo ,es un artificio de que se ha valido esta Carca ,para seducir áun vulgo ,que le incomoda iiaya dado el crédito que merecen las palabras de este insigne Orador, yexemplar del mas ardiente celo por la gloria de Dios ,yhonor de su sanca católica Religión. Esto se hace patente (hablando áVmd. con la confianza ,que debo ásu amistad ,satisfacción de sus talentos éimparcialidad) con esta reflexión sobre el riguros9silencio que observa esta Carta ,no fiando ála pluma unas yotras proposiciones ,si es que son unas yotras jpues yo estoy seguro en que son las mismas :yque las Conclusiones, lejos de hallarse^/ Jegraj mas allá, están mil leguas mas acá de las proposiciones censuradas. Es verosímil, que habiendo hecho tanto ruido la impresión de estas Conclusiones ,como sabemos ,ya por haber 'es negado la primera Ucencia que se solicitó para imprimirlas ,ya por los papeles ,objecciones ysátiras, que entonces corrieron, porque las juzgaban disonantes de la moral ehristiana &c. sean ahora tan distantes ,que m/7 se hallen de la calificación? Rilas algo contenían que ofendiese álos piadosos oídos, quando no concordaban con los dictámenes de los celosos ytimoratos sque en fin no estaban tan indemnes de noca yde censura, quando codos los que no eran de la Sociedad las abominaban yproscribían. Mas :Un Clero can docto ,respetable ynumeroso ,que tenia ásu cabeza su llustcisimo Prelado ;ásu frente el Santo Tribunal de la Ec, yen el Concurso los Señores Cánonígos de aquella Catedral tes posú ble ,que todos ignorasen ,que algunos no leyesen ,ni tubiesen en Su poder este papel impreso ,que canto había llamado la expectación del Pueblo ?Había de ignorar el Pastor loque en su grey pasaba? No habrían concurrido álas Conclusiones muchos de los que componían tan venerable auditorio? Pues como ni entonces ni después ha levantado ninguno la voz áfavor de sus compatriotas^ (exceptuando los que eran jí z S-o- 4 Socios) cómo no le reconvinieron al P. al punto que las oyeron delatar al Santo Tribunal de la Inquisición ,para deteneilcs el curso ,y que no se procediese áproscribir unas proposiciones, yac no están en las Conclusiones de mil leguas ? Ni cómo se hubiera determinado este Ministro del Evangelio ácalificar ydelatar las Conclusiones ,sin haberlas luido en los propios papeles impresos ,quando sabemos por cartas fidedignas las consultas que' hizo con el S. N, yotros hombres doctos de aquel Pueblo ,antes que saliese de su boca la santa palabra ,mas penetra nte qóe una espada de dos filos, según la expresión de la santa Escritura ¡yque en efecto, como lo confiesa esta Carta ,el golpe fuedetnasladoJuerte ,_r se nos ba herá-- do por to mas sensible. De todo lo dicho, Amigo ,no se infiere ,que estas clausulas arti-' ficiosas se ordenan ádeslumbrar ,yalucinarnos con expresiones vagas,' sin contracción ,comparación ni cotejo de las proposiciones con las Conclusiones ,que sería la prueba rncontextablc de lo mismo que ase-’ gura? Ala verdad ,lexos de concluir ellas ,yconvencer lo que esta-, blecen ,si bien lo reflexionamos ,son una prueba ineluctable de ha-' ber sido las proposiciones censuradas idénticas ,ton las que se contienen en el papel impreso ,ylos mismos asertos que se propugnaron. Negarlo' todo ,como se hace en esta Carta ,es concederlo todo, según el axloijia\iilt)5Ó6cb :Yesto nos hace ver ,que las proposiciones eran delatables pires no atreviéndose ácontradecir, el que escribe esta Carta ,la calificación de errópeas ,' ypróximas áheregía ,pone milleguas distantes de ellas las Conclusiones ,por evitarles la censura. No halló otro medio mejor para salvarlas de la calificación ,que ponerse ácubierto ,negando que eran las mismas ,sin otia prueba que su dicho, ni otra demostración ,'que imponer esta calumnia al exemplar Misionero, que está en posesión de su honor, ydel respeto que se ha conclliado su celo ,su virtud ysu predicación. Esto es ,S. D. N, resulta de la primera artificiosa Carta iypor lo mismo es menester leerla con cautela, para no ouedar engafiados ni alucinados. Pero mas se pasmará Vmd. leyendo el modo con que se procura insultar la buena opinión del Padre Misionero ,yla de todos los Ministros de la santa palabra. En la Carta segunda ,que es respuesta ála antecedente iía qual está sembrada de exágeraciones, de reglas arbitrarias, recomendaciones importunas ,que nada prueban contra las Conclusiones, Vmd. mismo, con sola la luz natural .no podrá leerla, sin que note sus inconseqüeiicias. Yó no hallo en esta Cansí sino un artificio estudiado para seducir al Público ,yun estilo alhagueño para consolar ásU afligido Amigo. Ysino :por .qué opona ,como una injuria contra la Sociedad ,la calificacioo de éstas Conclusiones ?i^Ke ha heclso de malo ,dice ,la Sociedad ? dad'i Sí el Predicador nada habid contra ella, ni Inculcó alguno de sus Individuos ,como yo lo sé cicrcamcnte ,yse lo demostraré áVmd, siempre que guste venir áesta su casa ,ysolamente hizo lo que su celo ,caridad yprudencia exigían >esto es ,censurar las proposiciones, que juzgó erróneas ypróximas áheregta :Que ofensa se pudo seguir ála Sociedad de un procedirr. lento tan justo sNada es menos oportuno para probar ser un celo indiscreto el que arrebató áeste cxemplar Varón para dicha censura ,que exagerar las qualidadcs, yrecomendar con tantos encomios ,álos quales son acreedores ios méritos del Autor de estas Conclusiones jpues codas ellas son propias de un hombre, que por lo mismo fue capá/ de errar ,ynada de esto tiene conexión con unas proposiciones calificadas, sin expresión de Autor ,ni del respetable cuerpo ,del quai es Socio, Por ventura es menester ser muy instruidos para saber que los Libros, Kscritos, yaun cambien las Conclusiones ,que ha prohibido la Inquisición ,han sido muchos de Autores graves ,conocidos por su carácter ,literatura yespíritu? Quántos de ellos han sido de Cuerpos venerables ,cuyo honor estaba en el mayor auge yestimación de las gentes sabías, dei vulgo >yde todos, quando se proscribieron. Mas :La Iglesia misma ,ylos Sumos Pontífices han condenado muchas proposiciones ,por contener doctrinas Improbables, nn moral relaxado &e. jcuyas opiniones siguieron muchos antes de proscribirse ,por la sola probabilidad extrínseca ,que les daba el Carácter del Autor ,óser Individuo de una Comunidad honorable ,yde grande autoridad en los Pueblos, Ya Vmd. comprenderá como ni los Autores de estos libros ,papeles yconclusiones ,perdieron su honor por ha» berlo sido :ni las Sociedades, .de las quales fueron Individuos sufrieron alguna ofensa ,por haberlas aprobado :ni la Autoridad pública, que concedió licencia para su impresión ,ni los Censores ,que dieron sobre caks obras su dictamen ,han padecido alguna injuria ;ni menos por estas proscripciones se han dejado de seguir con aplauso sus doctrinas, áexcepción de las proposiciones que están condenadas por la Iglesia ,órecogidas ,óexpurgadas por la Inquisición. Con que calificar el Predicador las proposiciones, ydelatarlas sin respeto al Autor, sino ála doctrina falsa que contienen ,ysin nombrar la Sociedad ,de donde es Individuo ,nada ,nada deroga su autoridad yméritos recomendables que goza ;porque los Rombres son capaces de errar yequivoearse iporque nuestra limitación ,aunque mas se esfuerze con la instrucción ,erudición yciencias ,tiene cierto término ,del qual no puede excederse sin precipitarse ;porque los talentos no todos son iguales; porque nuestras luces quedaron entre las tinieblas ,que ocasionó la culpa original ;porque finalmente Dios permite ,ópara castigo de Ajnúes- 6 nuestros crímenes ,<i para cxercicío de nuestra humillación ,en utilidad nuestra (bi-nu.n m/ri q'.ú.i hiiy>’¡íastf wr) quu ios hombres mas grandes ymas denos ,Kay.¡n sido mucius veces seducíaos ,yhayan escrito Jos errores mas crasos ,yios iMvan impreso para su contusión. Ks cier- to ,yyo lo concedo ,que ci Protesor yAutor de las Conclusiones, sea digno de los mayores elogios jyque su amor por la humanidad, adelantar las ciencias ,aplicación por Fomentar la industria, yproyectar ios aumentos de la Monarquía ,prrporcionando para esto los ic-diós que expresa la Carta ,son recomendables >pero Vmd. no negará ,que nuestra luz natural no es suticicnte sola ,para hacer grande* progresos, sin exponerse al precipicio ,en asuntos de nuestra Religión. Vemos grandes Filosofes cscablectr •que el mundo es aterno') que el alma no es inmortal yyotros delirios }porque se conliaron demasiado en las luces naturales ,siii.cl apoyo de la divina Religión. Esta es Ja que adema* de las.c'cncias se necesita 5'porque ella limita el dísciirso á no excederse de losi.principios del Dogma ,atuicu.'os que prescribe ,y de la Moral chrísciana ,que nitela -arregla ymodera el entusiasmo de una naturaleza corrompida por el pecado. I1pensamiento ,el luicio, las ideas hiunanas ,sin estos apoyos ,amcj.azan ia ruina ,yexponen al error. Pues ahora vea Vmd. si en can vastos ausuncos, ynu-ciias tan diversas »sera fácil se escapen alguna óalgunas proposiciones menos verdasierus ,yaun* contrarias álos rudimentos católicos ,sin intentar* lo ,ni querorlo su Autor >sius» por una predCupacioo ,cquivocion ,ó mala inteligencia ,que ofuscando al entendimiento, no dexa lugar áJa reflexión }yno por eso será ¡nticl ,pues faltando la Jibeicad ,no coopetaria la voluntad ,que debemos suj oncr en un c.;tólico ,siempre .pronta ádetestar todo lo que no corresponda ásu conciencia yRe- Jjgion, Esto supuesto ,no es digno de risa ,Amigo ,que esta Carta se imprima ,yse •. éal público? ilia ,después de ponderar los !icnes que ha procurado el Autor de las Conclusiones ála Patria ,álos P.ebios, al Monarca Val Estado ioespues de halicr rocomendado los meticos que le han hecho acreedor para ser aui(jr¡x.adfj por el-Stheranoy elogiado del Gobierno ,reverenciado por toaos lot hombres de talento iTc. >después de haber demostrado sti pnuUncia •porque entre los Italianos ,Franceses, •Ingleses yNacionales ,Aurores de estas Cniles ymenesterosas ciencias, abrazó la obra de u», P.ofesor católico*(ci Genuense): Pero oygaVmd. S. D. N. que si eligió este Autor Católico fue por editar Ltt ¡naiscreciones de un ce^o poco ilustra ío ,qué le pirece áVmd. la causal yadvertencia ?Finalmente >después de esta salva ypanegírico de las atenciones, reverencias yelogios que ha merecido aí Rey nuestro Señor ,al Go • bierno ,(ocexado codo csio con lo que dice la Gazceu de Madrid .7 tf de Scptiempre ,námero 78 ,ylos papeles públicos ,autoridades, que como Vmd. ,vé exaltan mucUo al Heioe de quien habla :después de tancas alabanzas públicas concluye :Aesto lUma propostetones ertoneasy ypróximas áheregia ,un EcUs'xíutico ,que Heno del celo ,de buena voluntad^ yaun de virtudes exemplares ,se vale del Púip-.to ,para que arrastrado por las preocupaciones que adqu'rrio de una ciencia que ignora ,/ ruida tiene de común con la Teología, Paulemos un. poco áreir ,Amigo mió :no digo bien ,álamentar, ycoiuiolct nos del Autor de esta Carca. Que tienen que ver las Conclusiones con este cúmulo de elogios yrecomendaciones debidas por tantos títulos al Autor ,para desautorizar al varón Apostólico ,que las calidcó de erróneas ¿5¿c. ?Por ventura el P. calumnió áeste Socio, dignamente condecorado? Lo nombró ?Dixo que habia errado ?No, Señor mió,, soiainentc profirió las proposiciones ,ylas calificó. Ypara qué canto fárrago ,si nada viene al caso de la Censura ,que recayó sobre Jas proposiciones ,yno sobre el Autor? Para embelesar al vulgo, incapaz de diiccrnir estos ambages yponderaciones ,de los verdaderos motivos ,que tubo el Orador para calificar las Conclusiones ,sin censurar al benenverito Socio, de quien son estos encomios. Para reclamar* contra ellas can altamente ,se valió de una ciencia ,que no ignora el Predicador ,que tiene si ,una estrcchísiiqa conexión con los asuntos que se tratan en una Sociedad ,aun que toan acerca de la economía civil, Qué es esto ,amigo 1L'Os actos humanos no son materia de la Teología ?No es eila quien ios-arrcgla ,yadvierte quando son pecaminosos óvirtuosos ?Por ventura no nos presenta cxemplos de esta verdad, el Autor mismwide. esta Carta ,quando» nos informa ,entre otras muchas OósmV déoste grande hombre jAutor de lao^Conclusiones ,que enseña el arte dé hacerfelices klos BuehUssy desterrar la pere¿d -jr ocio vergonK.oso yorigen de la irreiigiestdad yno manifiesta aquí la unioit de estos principios con Isr Religión ,la extirpación de los vicios coa la Ley que profesamos? Al contrario ,si no tubícran conexión las máximas de esta católica asamblea con lo enseña la Teología ,se presencára un margen espacioso ,para deducir pernicios.'is consequencías de sus investigaciones yproyectos. Fu efecto quando en esta Carta se nos asegura de este mismo Socio ,que enseña álos Pueblos ci arte de dar medios para que se multipliquen los hombres ,ningún medio mas filo cil que la Poligamia ,ordenada en el Alcorán ,ypermitida en algún caso como lícita por los Novatores. Pero como la Ley do JcSu-Chris- to ,ypor consiguiente ia Teología lo prohíbe, por esto se estudia, có^ mo sin contravenir áella ,se podrá conseguir :luego tiene estrechisif ñia .conexión con la Teología está ciencia tde la qual supone tan ignorante al celoso Misionero. Por eso Machiavclo ,que conspiró áhacer A^fa- 8 'liccs á les Reyes con sus nuximas políticas ,porque no concordaban on la Teología los medios ,que para dicho íin proponía ,t'iic jusca- ^•lente prohibida su obra. Por eso la doctrina que enseñó Aristóteles, srablccicndo ,coiuio ya dixe ,ser el mundo (<z¿ itierno) está proscrita entre Católicos. Por eso ,el decir :JV» hallatuio irnonventeníe ¡a Fropietarios del d'tne^ ro mprestarlo álos Mercaderes ,con Li esperans^a yseguridad de recompensa» cuya doctrina no es tan segura ,aun se din ensanches al Moral (i). Por eso ;es opuesto ála Religión el asegurar que El Celibato es perjudicial al Estado ’y porque además de ser contrario ála virginidad ,tan recomendada en las Santas Escrituras ,SS. Padres yConcilios ,yque es vida mas excelente que el estado Matrimonial, en sentir de todos los Católicos ,por mas que contradigan los hereges *sería conceder ,óel exterminio de los Ministros del Santuario ,óque los Eclesiásticos se casen. Yaun puede decirse en si, que se opone ala economía civil, que debe proteger con sus sistemas la libertad )usia de los hombres, conscr» •vandolcs su derecho natural ála elección de estado, (z). Por eso ;además de ser extravagancia ,ycontradecirse ,asegurar, que el luxo es economía ,consistiendo en los gastos superHuos ,yen la prodigalidad ,es digno de censura defender ,que et Luxo es licito ,/ debe fomentarse porque :se opone ála limosna que ordena el Evangelio, pues no dexa superfino para hacerla ,yes ppr lo mismo contrario á la economía civil ,que debe desterrar la mendiguea, mediante el socorro de los ricos, ydestino de lo que les sobia ,álos Hospicios ,y Hospitales, (j). No es menos digno de prohibirse decir ,que ¡a profesión Religiosa no dehe darse hasta ¡os veinte yguateo años ;adonde está admitido el Concilio de Tremo 5ypor lo que ya dixe ácerca del Celibato :detrímentando €1) cierto modo los fines que prescribe la economía Civil ila qual intenta hacer álos hombres útiles para la República :pues siendo muchos llamados desde su corta edad al Estado Religioso, no contribuirían voluntarios álos aumentos de Fábricas, Agricukura&c., con la esperanza de que algún dia les hablan de ser inlructuosos estos afanes en ¡a Religión que han de abrazar. En fin ,todo lo que se oponga al Dogma ,áULey ,yálas buenas costumbres ,que inspira nuestra Santa Peligion ,debe estar lexos de (i) Icase el Cenovesi tom. ?. fol. 196, num. ji. (z) El Genovest trata este asunto muy diferentemente que esta pro* posición, tom. t. fol. 8f. num. (3) Otros danos dd Luxo para la población infiere el Genovesi, <oui. I. fol. 8). nuaa. lo. 9 de esta ticncia ,yde los que la poicen 5ysí por inadvertencia mezclasen algún error en lo que enseñan 5se debe corregir por iws pi Incipios de la banca Teología 5yprohivirsc por los quft tienen el cargo de velar sobre mantener puta, ysin mácula la Religión Divina que profesamos* No obstante ,Amigo mió ,que ésta es la verdad pura cinnegable ,se atreve ádecir el Señor que escribió esta Carta ,que su ciencia tU- nc de común c»n la Teolo^iam Como si una Sociedad tan recomendable jy católica ,no tubicra obligación de ceñir sus decisiones álo que enseña el Evangelio, Oportunamente nos advirtió el Apóstol ,que animalis homo non pererpit ea^ qua sunt spiritut Del :Stultítla enim est lUl ,et non potest Intellig,e~ re ,quta íplrituallter exam¡vatur¿ Yquién sea este hombre can ignorante ynegado ,ásaber ,lo explica el literal Calmee. Vmd« perdone escriba su autoridad ,por no distraerle de sus negocios para leerla en dicho Autor :anlmalh homo ,hoc mloco tile est ,quia naturalia fanfum ¡amina, ^l bumanatn rationern consulit, Por eso el mismo San Pablo concede solamente el juzgar todas las cosas ,ycalifícarlas al Varón Apostólico; Spiritualis (horno )judicat omnia ,et tpje ánernine judieattir. De manera, explica el citado Calmee ,que todas las cosas se sujetan ásu juicio ó crítica ;pero él áningún juicio está sujeto. Enseña áotros >yno es de otros enseñado ,sino es que el otro ,de quien es enseñado ,sea un Varón Apostólico como él :Omnia judíete illius subjecta sunt ,ip/e vero nuUi ejt Judicio subjectus» Alioj erudit ,non erudltur ab aliis :n/ji alter hic áquo erudltur fuerit jpiritualh. Pues quien eres tú ,preguntaría yo al que escribe esta Carca, para juzgar al que tiene comisión de juzgar to» das las cosas ,por la ciencia dcl Cielo, que es la Teología ,la qual sobre todas las humanas ciencias tiene el principado. De lo dicho se sigue ,no quedar ultrajadas ,sino coadyuvadas las rectas intenciones de las Reales Providencias ,las patrióticas solicitudes del Gobierno ,que siendo can religioso ycatólico ,quiere se lleven ádebí • do efecto sus órdenes ,ytengan su cumplimiento exacto, subordinadas siempre ála sanca Ley que profesamos las decisiones de las Sociedades Económicas. No se discurre asi en esta Carta ,quando intenta goce tanta libertad la ciencia económica ,que nada tenga común con la Teología, Anees se cree autorizado el que la escribe ,con estas ciencias humanas ,para dar consejos átan cxemplar ,celoso ycaritativo Ministro dcl Evangelio vypara juzgar de sus justos procedimientos ,como podría hacerse con un Idiota. Qué trastorno ,Amigo mío ,se advierte en el hombre ,que por una sabiduría humana ,sin respeto ála divina, pretende orgulloso ,ypiensa ya subirse al Cielo ,ysobre los Astros colocar su Cátedra !Qué delirio! Pues no advierte *que la ciencia del Cielo^jio la contió el Señor álos sábios yprudentes dcl siglo, sino alos 4par-