scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Manuel Ramón Alarcón, el soñador de mundos

Carrillo-Linares, Alberto

Full text

dosier es muy posible que manuel ramón Alarcón Caracuel no fuera el antifranquista más activo y expuesto de las universidades andaluzas, pero representa fielmente a toda una generación que realizó estudios superiores durante la segunda etapa de la dictadura y acabó por despegarse y oponerse a ella. ruptura política y generacional, experiencia vital y cultural, militancia política, etc. son fenómenos que estuvieron cogidos de la mano para los que no habían vivido la guerra Civil. la acción y el pensamiento de muchas de aquellas personas, en combinación con otros frentes sociales, ayudan a comprender mejor la transición y la democracia españolas. manuel ramón Alarcón el soñador de mundos Alberto CArrillo-linAres UnIVERSIDAD DE SEVILLA Manuel Ramón Alarcón (1945- 2015) nació en Sevilla. Su madre fue maestra nacional, su padre secretario del Ayuntamiento de Camas y él llegó a ser magistrado del Tribunal Supremo, en la sala de lo Social, instancia que le concedió póstumamente la Orden de la Cruz de San Raimundo Peñafort por sus relevantes méritos en el terreno de la Justicia y el Derecho. Entre el estudiante antifranquista y el magistrado cabalga una parte fundamental de la historia actual de España y su evolución personal ejemplifica la trayectoria de una generación llamada a hacer posible la actual democracia, que pasa desde la acción cultural, sindical y política contra la dictadura franquista hasta la gestión y asunción de responsabilidades institucionales en el nuevo marco constitucional: en cada gestión que realizó, Manuel Ramón dejó su impronta personal, dibujó una huella indeleble entre las personas que lo trataron y con las que colaboró. Y fue así desde su juventud: comenzando por las tareas subterráneas para democratizar la Universidad desde mediados de los sesenta, u otras más visibles, como la representación estudiantil a nivel de curso o en la Junta de Facultad de Derecho de la Universidad de Sevilla; pasando por sus actividades en el seno del movimiento de los Profesores no numerarios (Pnn), la acción política directa, su labor como catedrático del Derecho del Trabajo (Autónoma de Barcelona y Sevilla), la gestión como decano (Sevilla) o sus aspiraciones para regir la Hispalense; sin olvidar los efectos de sus trabajos de investigación o la actividad profesional como jurista y magistrado. Tras cursar sus estudios de Bachillera- to, al concluir el PREU, realizó un viaje a Francia. Después, durante sus años de estudiante universitario, vendrían Inglaterra, Holanda, Suecia y Dinamarca, países en los que trabajó en el campo, la industria o el sector servicios, vivencias que confirmaron su idea sobre la explotación del hombre por el hombre como base del sistema capitalista. Estas salidas al exterior resultaron decisivas en la consolidación de su conciencia antifranquista, por la experiencia de la vivida libertad, aderezada con el conocimiento de sus antecedentes familiares republicanos. UniversidAd y demoCrACiA. Ingresó en la Facultad de Derecho de la Universidad de Sevilla en 1962, coincidiendo en clase o Facultad con un grupo de jóvenes politizados: Rafael Escuredo, Amparo Rubiales (con quien se casaría), Rafael Senra, Antonio Bocanegra, Alfonso Fernández Malo, Ana María Ruiz-Tagle, Manuel Chaves, etc. Las dimensiones de la Universidad en aquellos momentos hacían fácil el contacto con el resto de compañeros inquietos de otras facultades, especialmente Filosofía y Letras y Ciencias, que compartían el edificio de la Fábrica de Tabacos. En este ambiente se fraguó una conciencia política mucho más específica, siempre en el ámbito del comunismo no estalinista, aunque en estrecha relación con compañeros y amigos pro soviéticos o maoístas. En un artículo firmado por Alar- AnTIFRAnQUISTAS Entre el estudiante antifranquista y el magistrado cabalga una parte fundamental de la historia actual de España. Su evolución ejemplifica la trayectoria de una generación llamada a hacer posible la democracia AH julio 2017 38 cón en 1967 ironizaba sobre los pro chinos de la facultad, que comenzaban a aparecer por allí. De enorme ascendencia sobre los estudiantes, ocupó diversos cargos de representación oficial, justo en los años en los que el movimiento estudiantil consiguió eliminar al Sindicato Español Universitario (SEU), de origen fascista y de afiliación obligatoria (único caso en la historia del franquismo en el que un movimiento social fuerza la eliminación de una institución del régimen). Su actividad opositora se intensificó a partir de tercero de carrera, llegando a ocupar el puesto de delegado de facultad. En el curso 64-65, el de la embestida final contra el SEU, ya estaba plenamente identificado por la policía política. Su participación en las protestas estudiantiles (asambleas y manifestaciones) hizo que fuera sancionado en marzo de 1965 por el gobernador civil, José Utrera Molina. El delegado gubernativo, además, intensificó la presión mediante una llamada telefónica al padre de Manuel Ramón, “para que ejerciera una mayor vigilancia sobre el comportamiento político de su hijo”, recomendándole que “mientras duraba esta situación de tensión, su hijo no debía aparecer por la Universidad”. Junto a la actividad en los márgenes de la oficialidad, que continuó contra las organizaciones estudiantiles que sustituyeron al SEU (las APE y las AES), y a favor de una verdadera democratización de la Universidad, en un marco político acorde, Alarcón Caracuel desarrolló tareas clandestinas, tanto en la Universidad como fuera de ella. Entre las primeras, participó muy activamente en la constitución de la primera organización estudiantil antifranquista a nivel de distrito, la Asociación Democrática de Estudiantes Sevillanos (ADES), a imagen de las que existían en Valencia y Cataluña. Impulsada desde la Facultad de Derecho, y con presencia en varios centros, dio cobertura a estudiantes de sensibilidades políticas diversas (comunistas, socialistas, independientes, católicos, etc.). El Manifiesto-presentación de ADES fue redactado en su casa y multicopiado con una máquina que empleaban para la confección de apuntes. Las peticiones eran claras y trascendentes para la propia supervivencia del régimen: se exponía un programa de oposición al sindicato estudiantil oficial, reclamando la amnistía para los profesores y estudiantes expedientados, libertad de expresión y asociación, etc.; en definitiva, un verdadero programa democratizador de la Universidad y el país en su conjunto. Las detenciones de los estudiantes implicados abortaron el proyecto que tuvo continuidad inmediata en el Sindicato Democrático de Estudiantes Universitarios (SDEU). De Manuel Ramón Alarcón era el escrito “¿Qué pasa en la Universidad?”, intervenido por la policía. El SDEU había nacido en Barcelona en la asamblea conocida como la Caputxinada, en marzo de 1966, como propuesta concreta para evitar la injerencia política en la vida estudiantil, promoviendo la autoorganización del sindicato. Se intentó que sus actividades no fueran clandestinas, pero la represión condicionó; con diversos departamentos, Manuel Ramón se encargó del relativo a las actividades culturales de su facultad, que junto con el de Información (Senra), solían ser de los más activos y estratégicos. En calidad de delegado de Sevilla asistió a varias reuniones, entre otras a la II Reunión Coordinadora y Preparatoria (RCP) con vistas a la constitución informe de la brigada Político social Q“Desde sus primeros años de estudios universitarios (…) ha venido distinguiéndose por su carácter inquieto, dominante y de gran influjo en la masa estudiantil. Por sus actuaciones, escritos y amistades puede catalogársele como de ideas marxistas muy avanzadas. Ya en marzo de 1965 fue detenido como organizador e inspirador de manifestaciones e incidentes estudiantiles (…), cuando al frente de un numeroso grupo salió del edificio de la Universidad hacia el centro de la Capital interrumpiendo durante algún tiempo la circulación. Fue puesto a disposición Judicial y se le instruyó Sumario núm. 74/65 de ese Juzgado de Orden Público. (…) En su nueva etapa en la Universidad, ha continuado su postura activista y de proselitismo aprovechando la más mínima ocasión para exponer sus ideas antirrégimen y su especial adversión [sic] a todo lo que representa autoridad académica; para todo esto utiliza como plataforma el diario “El Correo de Andalucía” donde ha venido publicando numerosos artículos con nombre propio y utilizando seudónimos como el de “Galileo Galilei””. Informe sobre Manuel Ramón Alarcón de la Brigada Político Social de Sevilla. 1975. AH julio 2017 39 DOSIER del Sindicato Democrático a nivel nacional, celebrada en Pamplona en la primavera de 1967. También colaboró en la revista Peñafort, fundada por Manuel Giménez Fernández, donde colaboraron otros destacados estudiantes antifranquistas (Pipo Clavero, hermanos Pérez Royo, Alberto Queraltó, Camilo Tejera, Fernando Rubiales, José Antonio Torrado, etc.). En uno de los artículos, publicado tras su viaje a Estados Unidos (con la cobertura logística más que probable de la CIA, atenta a los posibles cuadros para el futuro de España), informó —sugiriendo una cierta afinidad con el movimiento— sobre los Black Power, movimiento radical en defensa de los derechos de los negros. Una vez concluida su carrera en 1967 prolongó su acción política de varios modos: por un lado, fue compañero de viaje de Acción Comunista (AC), una organización anarcotrotskista, con un perfil intelectual elevado y con escasas bases obreras. Formando parte de este “Grupo de colaboradores”, con actividades semiclandestinas, llegará a tomar parte activa en la política, ya en la transición: a través del Frente para la Unidad de los Trabajadores (FUT), expresión de la extrema izquierda no legalizada en las elecciones de 1977, donde hizo un amago de presentarse a los comicios, como número uno por la lista de Sevilla. Pero la actividad más importante la realizó fuera de cualquier organización. Realizó sus estudios de doctorado, obteniendo el grado con una tesis sobre El derecho de asociación obrera en España (1839-1900), bajo la dirección de Antonio Martín Valverde. Impartió clases en las Facultades de Económicas y Derecho, involucrándose activamente en el movimiento de los Pnn que despuntaba a mediados de los setenta en España, vivo aún Franco. Como tal, participó en octubre de 1974 en una Mesa Redonda organizada en la Facultad de Filosofía y Letras por el Aula de Cultura, sobre la “Problemática universitaria”, centrada en el nuevo Decreto que regulaba la participación estudiantil, aprobado por el ministro Cruz Martínez Esteruelas. Simultaneaba por entonces colaboraciones en la Tercera de El Correo de Andalucía, dirigido por el progresista Federico Villagrán, junto con otros universitarios (que firmaban conjuntamente como “Galileo Galilei”), todos antiguos alumnos y ahora profesores (Pipo Clavero, Isidoro Moreno, Rodríguez de la Borbolla, etc.), manteniendo así la continuidad de la oposición a la dictadura en los centros educativos. En enero de 1975 publicó un artículo en el que se refería a 1974 como el “Año del Fin”: aunque sus vaticinios eran irreales, respiraba que la dictadura se encontraba agotada. Muerto Franco, durante los primeros años de la transición, continuó con su actividad política, siempre dentro de la extrema izquierda. Desengañado ideológicamente, por el choque con la realidad, en democracia moderó sus planteamientos, aunque no su actitud en relación con las causas que defendía, muchas en el terreno del Derecho, convertido en un referente en la defensa de los trabajadores. nunca dejó de creer en otros mundos posibles; de anhelar sociedades más justas y solidarias; de actuar para mejorar lo existente y proteger a los más desprotegidos y vulnerables. Lo hizo desde la convicción y de manera inteligente; lo hizo como estudiante, profesor, político y jurista; lo hizo como ser al que nada de lo humano le era indiferente. Y el franquismo, para Manuel Ramón, era profundamente inhumano. n más información QQ Carrillo-linares, Alberto Subversivos y malditos en la Universidad de Sevilla (1965-1977). Centro de Estudios Andaluces, Sevilla 2008. QQ Clavero, bartolomé. “Manuel Ramón y la Universidad de Sevilla”, en Paso a la izquierda, nº 6, octubre, 2016 [http://pasosalaizquierda.com]. QQ senra biedma, rafael. “Pr. Dr. Manuel Ramón, in memorian”, en IUSLabor 2/2015 [https://www. upf.edu/iuslabor/anteriores/2015-02. html] Carta-Presentación de la Asociación democrática de estudiantes sevillanos (Ades), preparada en casa de manuel ramón. enero de 1966. De enorme ascendencia sobre los estudiantes, ocupó diversos cargos de representación en los años en los que el movimiento estudiantil consiguió eliminar al Sindicato Español Universitario (SEU) AH julio 2017 40