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El alma nunca piensa sin fantasmas. Sobre el concepto de psique en Castoriadis

Ballester García, Vicent

Abstract

La antropología filosófica de Castoriadis postula la imaginación como facultad productora de sentido, más radical que la propia racionalidad, y considera indisociables lo psíquico y lo social-histórico. Se trata de una filosofía de la praxis, que aspira al desarrollo de una subjetividad reflexiva y deliberante. Combina para ello aportaciones del psicoanálisis con la reflexión filosófica en torno al problema del sentido y el proyecto de autonomía. Sin embargo, la tradición filosófica no ha considerado la importancia de la imaginación tanto en la constitución autónoma del sujeto como de las sociedades. La autonomía (psicológica y social) debe estar vinculada a las posibilidades de ruptura de la clausura original (monádica) del alma humana así como de la tendencia de las sociedades a la heteronomía

Full text

Théma a. Re is a de Filoso ía Nº 46 (2012 - Segundo semes e) pp.: 115-123. – 115 – EL ALMA NUNCA PIENSA SIN FANTASMAS. SOBRE EL CONCEPTO DE PSIQUE EN CASTORIADIS Vicen Balles e Ga cía Uni e sidad de Valencia (España) Recibido: 15-07-10 Acep ado: 14-09-10 Resumen: La an opología ilosó ica de Cas o iadis pos ula la imaginación como acul ad p oduc o a de sen ido, más adical que la p opia acionalidad, y conside a indisociables lo psíquico y lo social-his ó ico. Se a a de una iloso ía de la p axis, que aspi a al desa ollo de una subje i idad e lexi a y delibe an e. Combina pa a ello apo aciones del psicoanálisis con la e lexión ilosó ica en o no al p oblema del sen ido y el p oyec o de au onomía. Sin emba go, la adición ilosó ica no ha conside ado la impo ancia de la imaginación an o en la cons i ución au ónoma del suje o como de las sociedades. La au onomía (psicológica y social) debe es a inculada a las posibilidades de up u a de la clausu a o iginal (monádica) del alma humana así como de la endencia de las sociedades a la he e onomía. Palab as-cla e: au onomía; imaginación; alma; Cas o iadis.. Abs ac : Cas o iadis’ philosophical an h opology ega ds imagina ion as a sense-p oducing acul y, mo e adical han a ionali y i sel , and conside s psychic and socio.-his o ical ea u es as insepa able en i ies. I is a philosophy o p axis, which aims o de elop a hough ul and delibe a i e subjec i i y. In o de o each his goal, he combines aspec s o psychoanalysis wi h a philosophical discussion abou he p oblem o sense and he au onomy p ojec . Howe e , he philosophical adi ion has ne e conside ed imagina ion as impo an in he cons uc ion o au onomous bo h subjec s and socie ies. Psychological and social au onomy should be linked o he possibili ies o ea ing away he o iginal soli ude (monadic) o he human soul as well as he endency o socie ies o he e onomy. Key-wo ds: au onomy; imagina ion; soul; Cas o iadis. Vicen Balles e Ga cia Théma a. Re is a de Filoso ía Nº 46 (2012 - Segundo semes e) pp.: 115-123. – 116 – 1. El modo de se de la psique. El núcleo ilosó ico de la p opues a de Cas o iadis se a icula en o no a una c í ica de lo que él llama la “on ología he edada”, es deci , cualquie me a ísica esencialis a que en ienda el se como se de e minado, y odo lo e- noménico como ca ego izable. Es a concepción on ológica pa menídea, supone la admisibilidad lógica de odo lo e ec i amen e exis en e e incluso de odo lo que pueda se pensado, y iene como axiomas los p incipios de iden idad, de con adicción, y de e ce o excluido. Esa lógica, que es denominada po Cas o- iadis lógica conjun is a-iden i a ia o ensídica, no ago a sin emba go odo el se de la psique. El elemen o más adical, más de ini o io de la psique humana, an e io y condición pa a cualquie lógica, es la capacidad de ep esen ación. Una capacidad que mues a su complejidad en el sen ido de que cada ep e- sen ación emi e a una in inidad de ep esen aciones. Es o se puede cons a a (como F eud desa olló en La in e p e ación de los sueños) en lo inconscien e: hay una emisión de la pa e al odo siemp e abie a, y que po an o no se pue- de educi a la lógica ensídica1. Pe o es e modo de se de la psique ambién se puede obse a en lo conscien e: No podemos deci cuán os elemen os (…) hay “en” una ep esen ación; ni ampoco qué hace que una ep esen ación sea una ep esen ación. No podemos aplica le a las ep esen aciones el esquema unda- men al de la di isión2. Es a esencia ep esen a i a de lo psíquico se obse a cla amen e en el lenguaje (y con él en odo el mundo humano) como o alidad siemp e abie a de signi icaciones. Así, jun o a la lógica ensídica, exis e según Cas o iadis una lógica a la que denomina “magmá ica”, como uen e po encial siemp e de nue as signi- icaciones que la men e humana es incapaz de ago a . La psique es pues un magma de ep esen aciones, siemp e obje o de una posible ein e p e ación, de una nue a esc i u a, de una nue a c eación3. La ep esen ación, po o a pa e, a siemp e inculada, de mane a indisociable, a o os dos ec o es de la ida psíquica: el a ec o y la in ención o deseo. Pod íamos supone ejemplos en que una ep esen ación “aislada” cau- [1] En el ámbi o de lo inconscien e obse aba F eud una “madeja de pensamien os del sueño que no se deja desemb olla ”. Es a madeja se puede “desemb olla ”, al menos en pa e, median e el “p oceso asocia i o”, que pe mi e p edeci dónde lle a án al pacien e las asociaciones y de qué modo lo ha án. Pe o algunos de esos pensamien os queda án sin desenlace. Cas o iadis se basa en es o pa a nega el de e minismo que se a ibuye a F eud, pues no odos los sueños son in e p e a- bles, y ningún sueño es del odo in e p e able. [2] Cas o iadis, C., Hecho y po hace . Pensa la imaginación, Eudeba, Buenos Ai es, 1998, p.174. [3] Más aún, es o supone, on ológicamen e, que “lo eal” es undamen almen e inde e minado, y que no hay ni puede habe undamen o úl imo de ningún conocimien o, pues oda demos ación su- pone en úl ima ins ancia algo indemos able. Es o no p o oca en la iloso ía de Cas o iadis, en odo caso, ni i acionalismo (la lógica ensídica es siemp e necesa ia) ni simple ela i ismo (que no haya “signi icación inal” no implica que no podamos desen aña el sen ido de nues as c eaciones). Théma a. Re is a de Filoso ía Nº 46 (2012 - Segundo semes e) pp.: 115-123. El alma nunca piensa sin an asmas... – 117 – sa a cie o deseo, el cual a su ez p o oca a un a ec o (placen e o, po ejem- plo). Sin emba go, al “causalidad lineal” ald ía sólo pa a cie os momen os i iales de la ida conscien e, o en gene al pa a el compo amien o animal. Pe o en la psique humana odo es más complejo: no es posible sepa a ni o - dena ep esen ación, a ec o y deseo. Y pa a explica es o Cas o iadis apela de nue o a una hipó esis de inspi ación psicoanalí ica, que emi e a nues os o ígenes en el seno ma e no: la “mónada psíquica”. En ese p ime es adio psíquico cualquie deseo que pudie a p esen a se es á sa is echo de mane a inmedia a: nada exis e ue a del suje o, que se expe imen a a sí mismo como uen e de place o como capaz de da cumplimien o a ese place .4 El ecién nacido es pa a sí mismo “el mundo”, pues “el obje o” (de deseo, y po an o de a ec o y ep esen ación) no es un obje o sepa ado: La mónada “o ganiza” la expe iencia del place , no “con un obje o”, sino en an o que expe iencia o al – o ali a ia, comple a, absolu a – de un es ado.5 La ase monádica no du a, na u almen e, mucho iempo, pe o deja á su imp on a en el es o de nues a exis encia. Nues a psique busca e o na a ese es ado de pleni ud iluso ia, de also cie e de sen ido. La clausu a de la mónada se á o a po el despla- ce p o ocado en pa e po la necesidad somá ica (el hamb e, po ejemplo) pe o sob e odo po la p esencia del “o o”. Ahí su gi á la necesidad de “da sen ido” a ese desplace (que p ocede de “a ue a”), y eso se á el o igen de oda búsqueda de sen ido. El p oceso de socialización se á i ido como un p oceso iolen o, aunque necesa io. Pa a pode sob e i i , el indi iduo debe á om- pe la clausu a de la e apa monádica, y eso se á desag adable, pe o al iempo pe mi i á al suje o expe imen a un nue o place , el place de la ep esen a- ción, que paula inamen e i á desplazando al place del ó gano. Si bien en algunos animales supe io es podemos encon a “esbozos de ep esen ación” du an e la ase de desa ollo y ap endizaje, en ellos siem- p e domina su “obje o pulsional canónico”, es deci , su ins in o. En el se humano, en cambio, no hay al de e minación ins in i a, y así la igu ación del obje o ep esen a i o de la pulsión es a bi a ia o con ingen e. Cuando ep esen amos algo, ese algo es á siemp e en luga de o a cosa, odo es á media izado po an o po la ep esen ación, y ése es el mecanismo esencial de nues o psiquismo. [4] Cas o iadis, C., Figu as de lo pensable, Cá ed a-Uni e si a de València, València, 1999, p.240. Cas o iadis obse a en el es ado de mónada psíquica lo que F eud llamaba “omnipo encia mágica del pensamien o”: en el inconscien e, bas a con que apa ezca un deseo pa a que és e quede ealizado en y a a és de la ep esen ación. Así pues, la omnipo encia que i imos en nues o es ado de mónada psíquica es la que se mani ies a después en nues o inconscien e, y que hace insepa able deseo, a ec o y ep esen ación ( ambién en los aspec os más complejos e impo an es de la ida conscien e). [5] Ib. En la ase de F eud Ich bin die B us , “Yo soy el seno”, Cas o iadis obse a las aíces del egocen ismo absolu o del psiquismo humano. Vicen Balles e Ga cia Théma a. Re is a de Filoso ía Nº 46 (2012 - Segundo semes e) pp.: 115-123. – 118 – 2. Cue po-Alma e Imaginación adical. Po o a pa e, la pulsión iene su o igen en lo somá ico pe o, pa a po- de ac ua sob e la psique, es necesa io que “hable el lenguaje” de la psique, que encuen e una aducción en el plano psíquico, y es a aducción es la “ e- p esen ación”. És a es la azón po la que la lógica ensídica conside a un enigma la p oblemá ica ilosó ica cue po-alma. Po que in en a concebi la desde el esquema causa-e ec o, como si ue an dos en idades sepa adas en las que, de acue do a las opciones del eó ico, una se ía “causa” y la o a “e ec o” 6. Hay que en ende psique y soma desde la complejidad que las hace se sepa ables e insepa ables al iempo. Son insepa ables: po que el alma depende del cue po (las lesiones ísicas o la inges a de d ogas p o ocan cambios anímicos ob ios), po que el cue po depende del alma (como en los mo imien os olun a ios o en las llamadas en e medades psicosomá icas). Pe o al iempo son sepa ables: po que el cue po no depende del alma (en an o que hay mecanismos isiológi- cos de mi cue po ajenos a mi olun ad), po que el alma no depende del cue po, como en los casos de la esis encia al dolo o a la o u a, pe o sob e odo, po - que desde el nacimien o la psique gi a en o no a sí misma7. La lógica ensídica nos obliga a o dena el mundo en se es, cosas, y po eso buscamos los ínculos causales en e alma y cue po, po ejemplo. Pe o la psique/soma, según Cas o iadis, esponde a la lógica magmá ica como ola o lujo incesan e de ep esen aciones, a ec os y deseos. En el psiquismo animal la ep esen ación es á de inida ígidamen e po el ins in o y es, po an o, uncional. De hecho, dice Cas o iadis, odo se i ien e es á egido po la lógica ensídica, que se conc e a en una inmensa ed de sí/no, a acción/ epulsión, acep ación/ echazo, y según una in e minable ca ego ización de lo “dado”. (…) En esa medida es posible cali ica en g an pa e al simple i ien e como una sue e de au óma a conjun is a-iden i a io.8 En odo caso, aquí “au óma a” no iene un sen ido necesa iamen e peyo a i o, signi ica “lo que se mue e po sí mismo”, y p ecisamen e po esa capacidad dispone no sólo de un “sí mismo”, sino sob e odo de un “pa a sí”, es deci , de una conciencia (en el sen ido más gene al). La conciencia es po an o siemp e ep esen a i a, pe o ni siquie a pa a el simple i ien e es un me o calco del “mundo ex e no”. Al i ien e se le “p esen a” cie a in o mación que él sólo e- conoce á en la medida en que enga la disposición a hace lo, y de esa mane a se puede deci que c ea in o mación pa a él. Podemos deci pues que exis e cie a [6] Cas o iadis, Hecho y po hace p. 177. [7] Cas o iadis, Figu as de lo pensable p. 273. Es la idea de mónada psíquica. En es e ex o u iliza ambién los ejemplos de la ano exia del bebé o incluso del au ismo como mues a de aislamien o de la psique en los p ime os es adios de la ida. [8] Cas o iadis, Hecho y po hace p. 305. Théma a. Re is a de Filoso ía Nº 46 (2012 - Segundo semes e) pp.: 115-123. El alma nunca piensa sin an asmas... – 119 – es uc u a subje i a que pe mi e da o ma (in- o ma ) a aquellas cualidades (sonidos, colo es…) que el se i ien e econoce. Así, el i ien e con igu a imá- genes, y nunca hay imagen sin pues a en elación.9 Na u almen e, en el caso del animal, esa imaginación elemen al y la lógica que la acompaña es án ijas y supedi adas a la uncionalidad. Po ello, ese mundo c eado exis e en la “clausu- a”. Pese a la cual el animal, el se animado, iene alma. Y la iene po que dis- pone de su de e minación undamen al, que es la imaginación. Aunque, como hemos dicho, al ep esen ación se limi e a la me a uncionalidad. F en e a ello, p ecisamen e el psiquismo humano se ca ac e iza po la no uncionalidad: lo imaginado, lo ep esen ado – an o a ni el conscien e como en el inconscien e– no es á de e minado po una uncionalidad biológica.10 El se humano, dice Cas o iadis, es un se adicalmen e inep o pa a la ida, pe o esa al a de uncionalidad le ha pe mi ido una up u a en la e olución psíquica del mundo animal. El lujo de ep esen aciones, a ec os y deseos, p opio del se magmá ico que es odo se i ien e, se desa olla en el se humano como “c eación”, y con ello imposibili a cualquie de e minismo, cons i uyéndonos como suje os singula es. Es lo que llama Cas o iadis “imaginación adical”11, la cual se halla en el o igen de lo que llamamos “ acional”12 , pe o ambién y sob e odo de una imaginación lib e y des uncionalizada, c ea i a. Al c ea , el se humano hace eme ge lo que ni es á dado ni se de i a necesa iamen e a pa i de lo dado. És e es el pode de la imaginación, que a mucho más allá de se una me a capacidad de combina elemen os ya dados (po ejemplo po la pe cepción). 3. El alma nunca piensa sin an asmas. Cas o iadis conside a que el concep o “imaginación” ha sido elegado adicionalmen e en la his o ia de la iloso ía. Po una pa e, la “imagen” (ei- kon) se concebía po la on ología adicional como copia de la cosa (aunque esa “cosa” ue a inma e ial, como en el caso de las ideas pla ónicas). Y po o a pa e, el plan eamien o pa menídeo en en aba “ e dad” (ligada al logos y al [9] La imaginación p ime a, o igina ia, adical, pode de p esen ación, es po eso mismo pode de o ganización. Una o ganización que le pe mi e c ea su p opio mundo, un mundo p opio. (Ib., p.307) [10] Cas o iadis, Figu as de lo pensable, p.234. [11] La psique humana se ca ac e iza po la au onomía de la imaginación, po una imaginación adical: no se a a simplemen e de e –o de e se– en un espejo, sino ambién de la capacidad de da o ma a lo que no es á ahí, de e en algo lo que no es á p esen e. (Ib. p.232). [12] Pa a Cas o iadis, lo que hace del homb e un homb e no es su se azonable o acional. La acionalidad, en an o que lógica ope an e o uncional, se halla en odo se i ien e, y si hablamos de las o mas supe io es de esa lógica, como la ma emá ica, sólo puede a anza si se imagina, si se in en a (Cas o iadis, C., El ascenso de la insigni icancia, Cá ed a-Uni e si a de València, València, 1998, p.111). Vicen Balles e Ga cia Théma a. Re is a de Filoso ía Nº 46 (2012 - Segundo semes e) pp.: 115-123. – 120 – nous) en e a “opinión” (ligada a las imp esiones senso iales o a los p oduc os de la imaginación). Es a pe spec i a excluía la phan asia, es deci lo que se nos apa ece o lo que nos pa ece, po en ende que es aba inculado a la doxa. Y es- os p ejuicios domina on p ác icamen e du an e oda la his o ia de la iloso ía. Sin emba go, algunos ilóso os islumb a on o as conside aciones so- b e la imaginación. Así, A is ó eles, dis ingue dos sen idos de phan asia. Po un lado, el sen ido habi ual de la adición, como imaginación imi a i a, ep o- duc i a o combina o ia (sen ido que Cas o iadis llama “imaginación segunda”). Pe o en e a ella, plan ea A is ó eles en el lib o III de De anima un sen ido muy dis in o, como uen e de c eación, y sin la cual no puede habe pensamien- o o que al ez p ecede a cualquie pensamien o: “Y pa a el alma pensan e los an asmas son como sensaciones… Po eso el alma nunca piensa sin an as- mas”.13 La phan asia gene a an asmas, es deci , c eaciones que no se pueden educi a sensaciones, pe o que son como sensaciones, que no son pensamien- os (noemas) pe o sin los que ampoco pa ece que pueda habe pensamien o.14 Cas o iadis iden i ica es e sen ido de imaginación con su idea de “imaginación adical”. Queda cla o sin emba go que ni el es agi i a ni la adición pos e io abo da on es a imaginación c eado a que el ex o De anima pa ecía suge i . Y algo simila pasa en la ob a de Kan , quien dis ingue en e la ima- ginación como pe enecien e a la sensibilidad, po una pa e, y po o a la imaginación ascenden al como pode de hace apa ece ep esen aciones, es deci , de hace se lo que no es eali e (según la ealidad de la ciencia ísica). Sin emba go, Kan no puede desa olla es a dis inción po las p opias limi- aciones de su sis ema: en p ime luga , po que opone la ecep i idad de las imp esiones (pasi idad, que no es p opia de la imaginación) a la espon aneidad de los concep os. Pa a Cas o iadis al oposición es e ónea po que de hecho nunca hay pu as “imp esiones” (se a a de un a e ac o ilosó ico-psicológico): es la imaginación quien da o ma especí ica a algo que “en sí” no exis e, como los colo es, los sonidos, las cualidades secunda ias en de ini i a, que son c ea- ción de la sensibilidad (y po an o de la imaginación adical). Y espec o a la “imaginación ascenden al”, si bien Cas o iadis econoce que se plan ea como uen e del esquema ismo ascenden al (que hace posible la mediación en e ca ego ías y da os senso iales), sin emba go, es á some ida a las exigencias del edi icio kan iano, el cual, dicho b e emen e, sigue some ido a los equisi os [13] A is ó eles, De anima III, 7, ci . en Cas o iadis, C., Los dominios del homb e, Gedisa, Ba ce- lona, 1998, p.152. [14] “Y po eso si uno no sin ie a nada, no pod ía ap ende ni comp ende nada; y po eso cuando uno piensa ( heo ei) es al mismo iempo necesa io con empla ( heo ein) algún an asma, pues los an asmas son como las sensaciones, pe o sin ma e ia. Y la imaginación es o a cosa que la a i - mación y la negación; pues es un complejo de noemas la e dad o el e o . Pe o, ¿qué di e encia á en onces los p ime os noemas de los an asmas? ¿O bien hab á que deci que no son an asmas pe o que ampoco es án sin an asmas?” (A is ó eles, De anima 431 a 14 – 432 a 14, ci . en Cas o iadis, Los dominios del homb e p.153). Théma a. Re is a de Filoso ía Nº 46 (2012 - Segundo semes e) pp.: 115-123. El alma nunca piensa sin an asmas... – 121 – del “conocimien o e dade o”. Kan no e o no puede e la unción c eado a de la imaginación; dicho de o o modo, la suya se ía una imaginación que no “imagina”. 4. El imagina io social ins i uyen e. La Filoso ía, po an o, ha educido la imaginación a pu a ep oducción; pe o si ue a así es a íamos ob iando que la espon aneidad es una ca ac e ís i- ca p opia de la imaginación, que nunca es me amen e pasi a. La espon aneidad imaginan e es á desde el p incipio y es esponsable de la o ma y de la pues a en elación de las imp esiones15. La imaginación adical del suje o con iene ya los gé menes de lo lógico, es an e io po an o a la o mación de concep os.16 La ape cepción de la mismidad se halla ya en el psiquismo animal; pe o en el caso del psiquismo humano se hace posible la up u a de la clausu a, el paso de la señal al signo, el simbolismo, la apa ición del lenguaje, el elemen o undamen- al y de ini i o en la hominización. Apa ece así la conciencia de mismidad, que supone la capacidad de e una cosa en o a que no iene ninguna elación con lo que ella “ ep esen a”. Y esa a bi a iedad del lenguaje conduce a Cas o iadis a pos ula un desa ollo exclusi amen e humano de la imaginación adical: el imagina io his ó ico-social. Po que el se humano es psique, pe o al mismo iempo y de mane a indisociable es un se social-his ó ico17. El lenguaje nos mues a ese imagina io his ó ico-social en acción: po un lado in oduce la dimensión de la lógica ensídica (necesa ia pa a la uncionalidad social), y po o o una dimen- sión p opiamen e imagina ia18. Es e imagina io his ó ico y social es denominado imagina io social ins i uyen e, y es una de las p opues as más osadas de Cas o iadis: pos ula la capacidad de imaginación c ea i a de los colec i os humanos supone en en a se al supues o ilosó ico según el cual el pensamien o es un a ibu o del suje o indi idual19 [15] Cas o iadis, Hecho y po hace p.284. [16] De hecho, los animales no necesi an los concep os pa a econoce que un se u obje o es el mismo en a ios ins an es (mismidad de la ep esen ación). Es la imagen o la ep esen ación en en- dida como gené ica, a sabe , la capacidad del suje o, sea homb e o animal, de e en dicha ep esen- ación cambian e, en el seno del lujo he acli eano de lo dado, lo mismo. (ib. p. 285). [17] “No es la psique la que puede c ea el lenguaje; an sólo lo ecibe, y con él la o alidad de sig- ni icaciones imagina ias sociales que el lenguaje con iene y posibili a” (Cas o iadis, El ascenso de la insigni icancia, p.112.) [18] “...pues o que en y po el lenguaje se dan las signi icaciones imagina ias sociales que man- ienen cohesionada una sociedad: abú, ó em, Dios, la pólis, la nación, la iqueza, el pa ido, la ciudadanía, la i ud o la ida e e na” (Ib.). [19] La iloso ía y el pensamien o no pueden exis i sin lenguaje (…) Pe o cualquie idea de una p oducción p imo dial, indi idual o “con ac ual” del lenguaje en aña un absu do his ó ico y ló- Vicen Balles e Ga cia Théma a. Re is a de Filoso ía Nº 46 (2012 - Segundo semes e) pp.: 115-123. – 122 – La sociedad es una o alidad de ins i uciones unidas g acias a un mag- ma de signi icaciones sociales imagina ias. La sociedad ha gene ado el lengua- je, y sólo median e el lenguaje es posible el pensamien o, que además es esen- cialmen e his ó ico. La psique, po sí misma, no bas a pa a que haya pensa- mien o y e lexión; es necesa io el p oceso de socialización, que nos cons i uye como indi iduos. Po eso dice Cas o iadis que no hay oposición en e indi iduo y sociedad: el indi iduo es una c eación social (…) La e dade a pola idad es la pola idad sociedad/psique20, que son i educ ibles en e sí y ealmen e insepa ables. 5. Au onomía y búsqueda de sen ido. Y en es e pun o es necesa io eco da el pos ulado psicoanalí ico de la “mónada psíquica”: la up u a con el es ado monádico o iginal (de “clausu a”) es i ida como iolencia po la psique, impues a po su elación con los o os. La mónada pues siemp e ende á a ence a se en sí misma, mien as que la so- cialización le pe mi i á p ime o el acceso a la “ ealidad” y la “lógica” y después una cie a ecupe ación del “sen ido”. En la medida en que la sociedad o ezca una nue a clausu a, en es e caso po las signi icaciones sociales ( eligiosas po ejemplo), el indi iduo end á la ilusión de ecupe a pa e de su es ado monádico. Pe o ese es ado es cla amen e he e ónomo. Es a es la azón po la que la mayo pa e de sociedades sólo han gene ado imagina ios he e ónomos. Pe o ambién es cie o que en de e minados momen os de la his o ia, algu- nas sociedades han hecho posible la up u a de la clausu a21, desa ollando lo que Cas o iadis llama la “subje i idad e lexionan e y delibe a i a”. És a es la condición pa a la au onomía humana (psíquica y social), que debe eni de la mano de la iloso ía y de la polí ica. Pa a Cas o iadis, la búsqueda de la e dad supone la au oac i idad, el au ocues ionamien o, la up u a de la clausu a. Y sin es a idea de e dad es a íamos desga ados en e el ela i ismo absolu o (de cada suje o ence ado en su p opia clausu a) y la idea de un sis ema de ini- i o y concluso, que se ía la clausu a de odas las clausu as. La iloso ía de Cas o iadis se insc ibe pues en el p oyec o de au ono- mía de la mode nidad. Si bien se a a de una au onomía ue a de los má - genes es ablecidos po la iloso ía de Kan u o os modelos acionalis as, ya que el elemen o c eado que Cas o iadis es ablece de mane a adical supone algo que, po su p opia na u aleza, escapa en buena medida a la acionalidad (aunque ambién la hace posible). Cas o iadis plan ea, desde la an opología gico. El lenguaje es la c eación espon ánea de un colec i o humano (Cas o iadis, Hecho y po hace , p. 312). [20] Ib. p.313 [21] Cas o iadis conside a dos momen os his ó icos en que es o se ha p oducido: la G ecia clásica del ágo a democ á ica, y la Eu opa Occiden al Mode na (al menos de 1800 a 1950). Théma a. Re is a de Filoso ía Nº 46 (2012 - Segundo semes e) pp.: 115-123. El alma nunca piensa sin an asmas... – 123 – ilosó ica, la necesidad de busca la lucidez espec o a la his o ia, espec o al mundo p opio (social) y ambién espec o a nues o p opio deseo (psique). En eso consis e la au onomía, en cons an e au oc eación siemp e inme sa en lo magmá ico. La p opues a de Cas o iadis nos si úa así an e el e o de supe ación de la he e onomía, pe o al iempo, an e el emo de que las c eaciones de esos imagina ios (he e ónomos) que in i an a la clausu a, sean al inal más pode o- sos, y que la mónada acabe imponiendo su exigencia e impidiendo la ape u a de sen ido. El se humano no es un animal acional, es un animal loco, pe o p eci- samen e esa locu a puede hace posible una acionalidad c eado a22. G acias a ello, la Filoso ía, cuando pe mi e pone en cues ión las c eaciones sociales e his ó icas, y la Polí ica, cuando pe mi e c ea un ágo a que impida que cada indi iduo se encie e en su clausu a, son el ma co de una au onomía posible: …un nue o ipo de indi iduo: la subje i idad e lexionan e y delibe an e, c í ica y lúci- damen e abie a a lo nue o, que no ahoga las ob as de la imaginación – la suya o la de los o os – sino que es capaz de ecibi las c í icamen e, de acep a las o de echaza las23. [22] El homb e no es un animal acional, como a i ma el iejo luga común. Tampoco es un animal en e mo. El homb e es un animal loco (que empieza po es a loco) y que, ambién po es o, se con- ie e o puede con e i se en acional. El espe ma de la azón es á ambién con enido en la locu a in eg al del p ime au ismo. (Cas o iadis,C., La ins i ución imagina ia de la sociedad. Ci . en B o ons, J., “Co nelius Cas o iadis”, Cla es de Razón P ác ica nº 131, ab il 2003, p.80). [23] Cas o iadis, El ascenso de la insigni icancia, p.119.