Elogio del Señor don Carlos III ...
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lo ELOGIO DEL REY NUESTRO SEÑOR BON CÁRLOS III. AÑO DE 1788.
ELOGIO DEL SEÑOR DON CARLOS III. (QUE DIOS GUARDE) REY DE ESPAÑA TDE LAS INDIAS. POR DON LUIS REPISO HURTADO Presbytero. DEDICADO ’A LOS SEÑORES DOCTORES DON JOSEF DE MEDINA YCOREELA ,ARCEDIANO DE PEDROCHE yCANONIGO, Y DON FRANCISCO ISIDORO GUTIERREZ VIGÍL ,DIGNIDAD DE PRIOR Y Canónigo Magistral ,ambos de la Santa Iglesia de doba fGobernadores ,Provisores Generales de ella ysu Obispado ,Sede £piscopali vacante. EN CORDOBA. MDCCLXXXVIII. Ea la Imprenta de Doa Juan Rodríguez de la Torre. ¡as licencias necesarias^
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LICENCIA. jA.unque contemplo imposible que llegue ápresentarse ála luz pública un elogio digno de las. Soberanas prendas de virtud yheroicidad que se vén resplandecer en nuestro Prudente ,Sabio yCatólico Monarca Don Cárlos IIL (que Dios guarde) no he podido menos de mandar se dé ála Prensa el que ,con nombre de tal,.’legó áponer en mi mano el Presbytero Don Luis Repiso. El reverente amor que me merece nuestro Piadoso Augusto Soberano :los sentimientos que me animan de reconocimiento ygratitud álas singulares honras con que su Real dignación ha tenido ábien el distinguirme ;yel obsequioso anhelo con que vivo ,de que se divulgue por el Orbe la fama de el mayor de sus Monarcas ,son otros tantos estímulos que me obligan desde luego á contribuir con mi permiso para que se saque al público un papel en que se mi-
ra bosquejado el Retrato de nuestro Rey ySeñor ,que tan felizmente nos gobierna ;asi debo confesarlo yfirmarlo yo Don Pasqual Ruiz de Villafranca y Cárdenas ,Cavallero del Orden de Calatrava ,Regidor perpetuo de la Ciudad de Orihuela ,Alguacil mayor del Santo Oficio de la Inquisición de Murcia ,Maestrante de la Ilustre Real de Ronda ,Corregidor ,Justicia mayor. Capitán áGuerra ySubdelegado de esta Ciudad de Córdoba ,en ella ái.de Septiembre de 1788. Don Pasqual Ruiz de Villafranca yCárdenas. )
SEÑORES GOBERNADORES PROVISORES GENERALES. JL/oj relevantes méritos de V. SS. sus notorias circunstancias.^ yla justificación en sus provi-
denetas ,llenando los empleos^ que tm {dignamente exereen^ con la equidad que equilibra l(Z reditué ^ybeneficencia ,la caridad ,yla 'Justicia ,exigen la atención de unos subditos ,que ofrecen por amor los respetos que deben por obligación inescusable. La Literatura de V. SS. la aceptación que les merecen los aplicados yestudiosos ,yla particular distinción que áV. SS.he debido^ son álaverdadcausas impulsivas de mi gratitud y reconocimiento ;mas otro tan diverso ,como poderoso motivo ha §ido m<mk de una acción.^: que termina ádemostrar dV. SSL mi veneracim frespeto ,ofre-
3 cloquencia en los elogios que dirige la adulación yel artificio ;mas en los que forma la verdad es suficiente la sencilléz yla justicia. Alli suple la energía por el mérito ;yaqui la heroicidad sobresale. En una palabra ,si otros necesitan la retorica para sus alabanzas ,á Carlos III. preconizan sus mismas virtudes. Ellas (aunque en devil bosquejo) serán siempre la admiración de los dos mundos ,ysus recuerdos la delicia mas grata ásus fieles vasallos. Tiremos pues los primeros rasgos en este gran lienzo, diseñando como en perspeéliva el crien-' te de tanta luz ,hasta venir por sus grados álos primeros términos. Entre la multitud inmensa de los pobladores del Mundo ,tan diversos en las fisonomías ,como en las costumbres, distinguidos por los varios climas que, influyendo en la organización ,diferencian en los accidentes deTa naturaleza; unívocos solamente en el violento impulso del exterminio de sus semejantes; se levantan enfurecidas dos porciones
4 numerosas de lo mas florido de Europa, ribales por inclinación ,yobstinados por la emulación de la gloria yel triunfo. Hyerense con enojo ,sin haberse injuriado jse excita la ira. para la venganza de agravio ,que no existe ;se roban impunemente sin conocer derechos ,y la muerte corre presurosa de un campo áotro ,manejando diestra la segur afilada éinexorable ,anegada en arroyos de sangre de tanta viéiima ;mientras la Humanidad llora la pérdida de sus hijos ,que aspiraba ver unidos en Sociedad de indisolubles lazos. ¡Funesto catástrofe !¡Lastimoso espeétaculo para un pecho sensible !Asi se vieron muchp tiempo Franceses yEspañoles ;mas levantándose una Aguila Imperial de la Capital de España ,yparando su vuelo en la de Francia ,coronándose con las Lises anunció las paces álas, dos Potencias. Enlazóse la indita Maria Teresa de Austria con Luis XIV. yeste es el tronco Augusto de los Borbones Austríacos.
s Rugió el León de España de dolor en la muerte de Carlos II. aquel León invencible ,que aterrando al orbe adquirió mas triunfos que las Aguilas de la misma Roma 5mas postrado ydévil con la fatal quartana ,le quitaron de las garras varias presas ,valiéndose dél accidente que le aniquilaba. España desmembrada de muchas Provincias, aun la miran con temor los émulos de sus glorias :quieren repartir sus Coronas jmas prevalecen los dos pretendientes ,Carlos Archiduque de Austria ,yFelipe Duque de Anjou, Nieto de Luis XIV. augusto Padre de Carlos III. su valor y ysu justicia afirmaron el Trono vacilante ,yconquistando dos veces áEspaña con los Españoles mismos ,afianzó por su virtud la Real Diadema en su Cabeza ,ya coronada con los muchos laureles que cortó su cuchilla ,ganando con la espada el heredado Cetro. Triunfó su constancia de la sagáz política ,y olvidando las variables Lises ,por las fuertes Castillas ,prevaleció su reputa- A
6 clon noble contra su misma sangre. Al fin vence en la guerra ,ydando nueva forma con la paz ásus bastos dominios, se hace desde joven respetable entre todos los Soberanos de la Europa. En medio de sus glorias pierde la joya mas inestimable ,ysolo en tal contraste demuestra el sentimiento que jamás conoció entre graves peligros ;mas el amor yla política de sus fieles vasallos procuran su consuelo. La indita Heroína Doña Isabel Farnesio ,Princesa yheredera de Parma ,enjuga áFelipe las amargas lagrimas vertidas por su difunta esposa Doña Maria Luisa de Saboya :yestos consuelos que restituyeron al Rey sus delicias ,yála Corte los embelesos que perdieron con la falta de su amable Princesa ,fueron feliz anuncio de sus dichas. En efedo ,la fecunda Isabel disipa los temores de los Aulicos ,yasegura la natural subcesion del Trono con la de hermosos Principes ;retribuye el amor de su feliz esposo con opimos frutos ,y
7 atrayendo las virtudes de ambos copiosas bendiciones del Cielo para su augusta Casa ,llenan las esperanzas de los Españoles ,yal universo de Monarcas yHeroes. Ya Felipe descansa en el Liceo de las fatigas que acrisolaron su valor yconstancia en la Escuela de Marte. Ya por su aplicación al fomento de las Artes yciencias recibe en el solio de la paz el laurel de Apolo yoliva de Minerva. Ya colgadas las armas vencedoras en el inmortal templo de la fama ,dicta mas sabias leyes que Solón yLicurgo. Ya en fin al lado de su amada esposa ,rodeado de los Principes sus caros hijos, obsequiado de los Grandes ,temido de las Naciones ,respetado de los Monarcas yamado de sus Vasallos ,coje los dulces yregalados frutos de su heroicidad yvirtudes. Voluble rueda ,detén por un poco el rápido curso que agita álos mortales. Afianza tus exes por un leve espacio en la misma gloria ytranquilidad de Felipe. Mas
8 ya veo que esta misma gloria yreputación dan el impulso para tu movimien- to ,yellas son las que no permiten la paz en que descansa. Resuene pues el belicoso estruendo en toda Italia :sacuda el León de España la guedeja ,fortalecido con los mismos triunfos :infunda terror con sus rugidos ,yrecupere el primer crédito adquirido por sus grandes hazañas. La razón embraza el fuerte escudo al augusto Felipe ,yla justicia hace vuelva áempuñar la espada. ¡Qué beUa perspeétiva ! Desde este hermoso oriente conducidos por sus mismos reflexos ,paremos ya la atención en nuestro amado Carlos, que heredero del valor yvirtudes de su inviélo Padre ,se presenta al teatro del mundo para ceñir muchas coronas debidas ásu mérito ,que es el segundo termino de este gran quadro. Ocupaba el Infante Don Carlos en su menor edad el Trono de Parma ,demostrando tan sublimes talentos ,que la Regencia del Estado la ordenó mas
9 la ceremonia ,que la necesidad para el gobierno. Una grandeza afable ,un amor oficioso ,yuna bondad sin límites hacían su caraéler. Asi todos lo amaban; yél reynaba en los corazones de todos. Los Sacrificios de España en los tratados de Utrech eran centellas no tan extinguidas con la paz en el heroico pecho de Felipe V. que dexasen de avivarlas los soplos del pundonor yde la gloria :brindanle las circunstancias y revoluciones de Europa ácobrar la reputación que juzgaba deslucida ,yque solo sacrificó por el bien yquietud de sus vasallos :manda marchar sus tropas ála Italia ,yhaciendo empuñar la espada al Infante Don Carlos en la edad de diez yocho años ,lo declara Generalísimo de sus armas vencedoras ,levantándolo del Trono de Parma ,para que se ciña otras coronas por el camino de la justicia yde la fama. Toma Carlos el acero ,ycomo nació Heroé ,desde los primeros pasos llevó por todas partes las palmas ylaure-
lO les de sus triunfos. Presentase al esercito ,ycon solo verlo al frente de los Esquadrones ,se lisongean de la vidloria ,yaseguran la conquista. Pasa muestra álas tropas ,yconociendo su valor y constancia ,solo les hace este honroso recuerdo :acordaos hijos que sois vasallos de mi augusto Padre ;recomendación que desempeñaron con esfuerzo tan maravilloso ,que recordaron átodas las Naciones no habian olvidado su valor antiguo. Carlos ,hasta aqui conocido por su cuna ysu sangre ,se hace admirar de todos por su gallardía ygentileza. El mismo Montemar tan distinguido en la Milicia ,halló que aprender en el ardor marcial de nuestro Carlos. Ordenase la marcha, ysolo su nombre aterra al enemigo. Conmuevense los Pueblos hasta la misma Roma ,ysalen átributarle sus respetos la Pleve, la Nobleza ,ylas Princesas de mas al- to caraéler. Todos lo bendicen ylo aclaman :yentre las parcialidades y vandos hace dominante al de los Espa-
ñoles sola la presencia de tan amable Principe. El atedio es trascendental á todas las edades ,formándose esquadrones de niños con marciales adornos ,distinguidos con escarapelas ydivisas para aumentar los aplausos. En el mismo capitolio resuenan los vivas ,yde él sale una voz ,que como de oráculo bendice al Principe ,yanuncia al exército el éxito feliz de la jornada. Llega el Infante Duque ála raya de Ñapóles quando la esquadra Española le tenia adquiridos anticipados triunfos. Las Islas de Procida ,Ischia yPozzuolo ya se felicitaban con el nuevo dominio. Solo halla en la marcha obsequiosos respetos que los Pueblos tributan^ no enemigos que se atrevan áirritar sus furores. Visconti yTrun huyen ,y hechas prisioneras de guerra las guarniciones de los castillos ,le abre las puertas la Ciudad de Ñapóles jmas Carlos instruido en la escuela de su inviélo Padre ,solo quiso entrar por las de la clemencia :acción que reuniendo
ios vatidos yaumentando el numero de los leales le colocó en el trono con universal jubilo :queriendo Carlos deber ásu piedad lo que era conseqüencia de su valor yjusticia. Ya es Carlos Rey de Ñapóles :los pueblos le bendicen, ysus aclamaciones resuenan hasta en las ocultas bóvedas de Pompei yel Herculano. Solo resta para complemento de sus glorias desalojar álos enemigos de las plazas que retiene su obstinación por ultimo recurso ^yque han de costarles tantos sonrojos el rendirlas ,qüantos triunfos adquirirá Carlos en conquistarlas. Dá el primer paso Montemar con la vidloria completa de Bitonto ,que decidió la suerte de las dos Coronas de Sicilia yÑapóles. Veinte ycinco estandartes yquince vanderas sirvieron áCarlos de glorioso trofeo. La derrota de los Alemanes no dexó ásu Gefe un oficial con quien comunicar á su Corte el exterminio :yel exército entregado ála esclavitud yála muerte.
^9 el Comercio ,yaplica sus sublimes talentos al fomento de todos los ramos. Le duele la nota injusta de ignorancia atribuida álos Españoles por sus émulos ,ypremedita los planes mas útiles para la instrucción de todas las ciencias ylas nobles Artes :ilustrando una Nación que las tinieblas del abandono no pueden obscurecerle la reputación de sabia que adquirió en muchos siglos ,ni borrar la memoria de sus grandes ingenios :ála que solo faltaba una poderosa mano ,que rompiendo las pesadas cadenas de la desidia ,la conduge.se al templo de las Musas ;yuna antorcha que la iluminase ,disipando las sombras ,que cubriéndola de oprobio ,daban causa ásus ribales para que arruinando los sólidos fundamentos de sus glorias, aspirasen álevantar infames padrones de ignominia. Los paternales desvelos del amable Carlos giran sobre el bien de sus Pueblos :éste es el punto céntrico donde reúne su benéfico corazón todas las li-
20 iteás. Como el amor es el espíritu / principio motriz de sus Reales acciones, cifra todas sus delicias en la felicidad de sus vasallos. Este interés le mueve, quando mas tranquilo ,ádescolgar el viélorioso acero, yprefiriendo una honrosa guerra ála paz incompatible con el decoro de su Corona ytranquilidad de sus dominios ,manda ordenar sus huestes para recordar ála Europa el valor que le inflama. El terror que inspiró la viéloriosa Roma ,en todas las naciones que creyeron verse gobernadas por un solo cetro ,reduciendo el Mundo ála universal Monarquía de sus triunfantes armas ,enseñó álos Monarcas por la esperiencia la política maxima que dictaba la razón de coartarse reciprocamente ,deprimiendo el poder orgulloso que tal vez conspiraría ásubertir sus tronos con el poderoso derecho de la fuerza. Reiteró este recuerdo Carlos V. átodas las potencias sus ribales ,que confesando su valor inviélo ,lo coro-
21 naron de inmortales laureles. Carlos III. profundo Político ,yvaleroso Marte, premedita la aélual situación de la Europa ,yal ver una Potencia orgullosa, que apropiándose el Imperio de Neptuno ,echando cadenas álos mismos mares ,aspira temeraria áexigir obsequios de los Soberanos ,enriqueciéndose con el comercio de que se hace árbitra ;resuelve animoso contenerla en razonables límites ,yestablecer el equilibrio de la Europa ,tan esencial ála prosperidad de todos los vasallos. El insulto hecho al Pavellón Francés por el Británico en Puerto de una Potencia ,que con el especioso velo de la neutralidad ocultaba sus tratos ;el interés común yla dignidad del Cetro, convinaron las fuerzas ,unidas ya por sangre ypaélo de familia. Tremolanse las Lises yLeones, ylas Esquadras Española yFrancesa previenen áun impulso decisivo romper las cadenas ,que ha forjado el orgullo. Mas la inescrutable Providencia ,que condujo siempre C
áCarlos por los caminos de la prosperidad yde la gloria ,quiso para acrisolar su virtud probar su heroicidad en la qonstancia de, un sensible golpe :que en sus impenetrables Arcanos áveces son las felicidades castigos, yla adversidad premio, Quando el valeroso exército pisaba las abatidas murallas de Portugal ,contando sus triunfos por el numero de sus plazas yes entregado álas armas Británicas el Emporio mas opulento de la America. Saben los enemigos que deben esta conquista mas ála Política que ála fuerza ,yque los Espauoles instruidos en el honor yreputación de su nombre ,ceden solo ála muerte. El ilustre Velasco rinde la vida primero que la espada jdexa ásu casa hooorificos recuerdos de su valor inviéla jvincula con su salare una memoria eterna en todas las Naciones jylogra entre sus enemigos monumentos de hoiior^ que .harán recomendable su hazaña ea la posteridad al universo.
23 Esta pérdida fue mas sensible para Carlos III. que la de la Plaza ytodas sus riquezas :ydexando el premio de su virtud para el Cielo ,honra sus cenizas con ilustres títulos en esta casa para fama postuma de tal vasallo. Apresuranse las paces con tan impensado accidente ,yse executan con algún sacrificio. Desea el amable Carlos la quietud de sus Pueblos ,yásu bondad deben la condescendencia ,prefiriendo la tranquilidad del Estado ála satisfacción de sus resentimientos. Aplicase con ardor ypericia áponer el Exército yMarina en un pie respeta-^ ble :ysin perder de vista el importante objeto del Arte de la Guerra ^se exercita constante en los graves negocios del Estado yGobierno ,aspirando sus idéas benéficas ála utilidad del Reyno ,ybien de los vasallos ,desempeñando vigilante las funciones de Padre yde Monarca. Los Arsenales yDiques ;los Caminos yPuentes jlos Hospicios yHos-
pítales ;las Escuelas de Matemáticas, Estudios yAcademias jel Museo yJar^ din Botánico ^las hermosas Imprentas; las Sociedades Patrióticas son magníficos rasgos de su bondad ymunificencia. Los Lazaretos ,los Colegios de Cirugía ,las Casas, de expósitos ,la erección de Cementerios ,son efeélos de una humanidad inimitable. Las grandes pensiones ,los honores ,los premios las Reales mercedes son pruebas nada equívocas de su amor benéfico. Su Legislación yReales Pragmáticas demuestran su paternal desvelo ysu justicia. El Tribunal respetuoso que consulta, yel Ministerio sabio que le asiste ,hacen formar idéa de la sublimidad de sus luces, yaseguran el acierto en las resoluciones de los graves expedientes que se les confian. Yen una palabra ,todas sus obras ,sus acciones acreditan la equidad de su Cetro, el poder de su Corona ,y el explendor ygrandeza de su augusto Trono. Carlos olvida los agravios ,yculti-
2$ va la amistad de todos los Monarcas; mas ápesar de sus justas idéas ,el orgullo Británico le levanta con nuevos insultos del Solio de la paz para hacerse con las armas la justicia que exigia su dignidad ydecoro. Ya la discordia habia inspirado serias competencias entre París yLondres. Ya el belicoso Marte ,agitando el furor de ambas Potencias ,habia puesto sus exércitos sobre las armas. España ,disimulando arrojos ,aun aspiraba áuna paz estable como mediadora ;mas la perfidia Inglesa con los Charcas yla dominación en el Darien ,con los mas enormes insultos ,decidieron la guerra. Empuña Carlos la Espada por ultimo recurso ,ymandando bloquear la usurpada Columna de Hercules yse admiraron prodigios de valor en el Sitio. Pueblan los mares numerosas esquadras, suena el guerrero clarín en ambos continentes, yen los varios sucesos de la guerra dá el Cielo áCarlos los mas gloriosos triunfos. La conquista de in-
i6 expugnables Plazas ,la extensión de los dominios en America, ylos fuertes grillos que sugetan al poder Británico ,son nuevos laureles con que el Monarca Hispano se corona. El orgullo del Inglés refrenado ,el Tiránico Cetro perdido ,ylas cadenas desenlabonadas y deshechas ,es bien universal ,que ála ínclita Casa de Borbón debe toda la Europa. Pide sumiso quien mandaba despótico ,yel magnánimo Carlos asiente á la paz honrosa que le ofrecen ,aunque no ha completado sus designios. No quiere impedir la quietud de la Europa, ycon moderación que reusa el poder y adopta su bondad ,desiste de la empresa áque le conducía su justicia. Dexa en manos del Inglés la usurpada Columna ,mas por política que por flaqueza ,contribuyendo al equilibrio que establece con exemplo inimitable de desinterés ,que le acredita de moderado ypacifico ,no menos que sus viéloriosas armas de valeroso Marte.
27 'La reputación adquirida por sus gloriosos triunfos ,la alta recomendación de sus grandes talentos ,yla Ilustre Real estirpe de su augusta Casa, que engrandece ios Solios mas respetables de la Europa ,le erigen el mas al- to trono en el hermoso templo de la fama. Aqui rodeado de obsequiosos respetos ,cubierto de la gloria de su valor heroico ,protege ásus vasallos ,aterra al enemigo ,yhasta los Monarcas se comprometen ásu sabiduría :cuyas decisiones son oidas como de oráculo pacificador del universo. Carlos III. es reconocido por Monarca Grande ,Poderoso ,Justo ,Feliz, Magnánimo yPadre de la Patria ;mas con todo no se expresan en tan relevantes titulos los sublimes quilates de sus grandes virtudes. En la guerra viélorioso; en la paz sábio ;justo en la prosperidad ;en la adversidad constante ;Heroe en el poder yel valor ,yHeroe en la Religión ,devoción ,yen la piedad cristiana.
^8 Bendice el Cielo el Talatno de los Serenisimos Principes ,para gloria de la Nación ycomplemento de sus esperanzas. El Augusto Carlos vé nacer un hermoso Infante ,objeto de su amor y ternura :yquando cifra en su preciosa vida la sucesión del Trono ,ytodas las delicias de su entrañable afeólo ,el Cielo lo arrebata ,por probar la virtud del Monarca al fuego de la tribulación en el crisol de la paciencia. Resignase Carlos con los justos adorables decretos del Altísimo en la muerte de Carlos Clemente ,reiterando el sacrificio en la de Carlos Ensebio ,yes recompensado con dos bellos Gemelos que llenan de júbilo al Palacio yla Corte. Mas aquella mano invisible omnipotente ,de quien depende la enorme maquina del Orbe, el ser ysubsistencia de los entes ,los conduce por la diafana región eterea, árodear el Solio Eterno ,yhabitar una mansión de luz inaccesible. El Católico Carlos se conforma y templa su dolor con la vista de otro In-