Ramón Queraltó o la equidad racional: semblanza de su contribución al debate axiológico contemporáneo sobre la técnica
Abstract
Obituario En Homenaje Al Filósofo De La Tecnología Ramón Queraltó Moreno.Semblanza De Su Labor Como Profesor E Investigador En La Facultad De Filosofíade La Universidad De Sevilla. Análisis De Su Contribución Al Pensamientocontemporáneo Y Del Significado De Su Obra Filosófica.
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– 405 – THÉMATA. Revista de Filosofía Nº49, Enero-junio (2014) pp.: 405-414 ISSN: 0212-8365 e-ISSN: 2253-900X THÉMATA. Revista de Filosofía, Nº49 enero-junio (2014) pp.: 405-414 Ramón Queraltó o la equidad racional. Semblanza de su contribución al debate axiológico contemporáneo sobre la técnica. José Antonio Marín Casanova1 Universidad de Sevilla (España) Resumen: Obituario en homenaje al filósofo de la Tecnología Ramón Queraltó Moreno. Semblanza de su labor como profesor e investigador en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Sevilla. Análisis de su contribución al pensamiento contemporáneo y del significado de su obra filosófica. Palabras-clave: Ramón Queraltó, Filosofía Española del siglo XX y del XXI, Filosofía de la Tecnología, Pragmatismo, Ética (reticular) de la felicidad. Abstract: Obituary in honour of the philosopher of Technology Ramón Queraltó. A portrait of his labour as professor and researcher in the Faculty of Philosophy of the University of Seville. Analysis of his contribution to contemporary thought and of the meaning of his philosophical work. Key-words: Ramón Queraltó, 20th & 21st Century Spanish philosophy, Philosophy of Technology, Pragmatism, Happiness (netlike) Ethics Yo soy yo con mi vida, y si no tengo felicidad con ella estoy dejando de ser yo (Ramón Queraltó Nuestra tradición occidental va indisociablemente ligada al problema del conocimiento o ciencia de la realidad. Sin ese problema parece que no somos capaces de reconocer eso que pueda constituir nuestra identidad occidental. Ahora bien, ese problema obviamente no se ha enfocado de la misma manera a lo largo de los tiempos. En los antiguos, se reparaba en el lado ob- [1] ([email protected]) Profesor Titular de Universidad en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Sevilla (Departamento de Metafísica y Corrientes Actuales de la Filosofía, Ética y Filosofía Política). Director de la revista Argumentos de Razón Técnica de la Universidad de Sevilla cuyo anterior director, desde su fundación hasta el momento de su fallecimiento, fue Ramón Queraltó.
José Antonio Marín Casanova – 406 – THÉMATA. Revista de Filosofía, Nº49 enero-junio (2014) pp.: 405-414 jetivo del genitivo: lo que preocupaba de la ciencia de la realidad era el objeto del conocimiento, la realidad. En los modernos, se reparaba en el lado subjetivo del genitivo: lo que preocupaba de la ciencia de la realidad era el sujeto del conocimiento, la ciencia. Por remedar a Kant, podemos decir entonces que el Faktum de la antigüedad es la realidad, así como el de la modernidad es la ciencia. ¿Pero qué pasa tras el fin de la modernidad? ¿Cuál es el Faktum de nuestro tiempo? Quizá el hecho principal en lo cuantitativo y cualitativo de hoy día, lo que marca la propia “despedida de lo moderno”, sea el hecho tecnológico. La tecnología, o mejor dicho, las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC) son el Faktum de nuestro tiempo. Y es que en el siglo XXI nos encontramos con que si queremos repensar el problema occidental de la ciencia de la realidad, nos encontramos con que no tenemos ciencia sin más y que tenemos una nueva realidad, una nueva realidad “no natural”. En efecto, la ciencia de hoy es tecnociencia y la nueva realidad es tecnológica. Esto es, la ciencia actual no sólo es producto intelectual sino actividad técnica, una acción transformadora y no meramente contemplativa, descriptiva o predictiva del mundo, una intervención (Hacking) práctica e innovadora, que crea un entorno más allá del natural o del cultural, un tercer entorno (Echeverría) telerreal. Los dos sentidos del genitivo ya no pueden verse separados, toda vez que hoy el mundo no está lleno de hechos y observaciones sino de acciones (Pickering), hasta el punto de que los artefactos técnicos, ya más que simples instrumentos, incluso llegan a ser ellos mismos condiciones necesarias de la propia investigación científica: la ciencia surge a resultas de una acción intencional y no viene dada por el mundo. Frente a la concepción intelectualista, que ve en la ciencia un conjunto de enunciados epistémicos, o frente a la concepción instrumental que ve en la tecnología una mera herramienta, se impone hoy no ya la visión sino la realidad de que ciencia y tecnología forman un continuo, un todo complejo, un sistema de acciones. Y si esto es así, si la realidad de la tecnociencia impide separar abismalmente la racionalidad teórica de la práctica, entonces irrumpe irresistiblemente la cuestión de los valores, la Ética. El medio tecnocientífico no sólo está cargado de teoría (Hanson), sino de práctica (Hacking) y especialmente (como tanto ha enfatizado entre nosotros Echeverría) de axiología, ya no se puede seguir pensándolo como autónomo y neutro respecto de la moral: la tecnociencia se encuentra cargada de valores y el filósofo de la Ciencia ha de tener forzosamente en cuenta la Ética. A esta inevitable deriva axiológica de la Epistemología, a este manifiesto “giro pragmático” enfatizante del papel práctico sobre el teórico del filósofo de la tecnología, responde la creciente preocupación de los “Estudios CTS” (Ciencia, Tecnología y Sociedad) por apuntar a objetivos como los siguientes: lograr una comprensión crítica frente a la imagen corriente o
Ramón Queraltó o la equidad racional – 407 – THÉMATA. Revista de Filosofía, Nº49 enero-junio (2014) pp.: 405-414 vulgar de la tecnociencia como algo neutro cuya bondad o maldad depende de su uso, mostrar la presencia tanto antecedente como consecuente del sociosistema en la tecnociencia, cobrar conciencia consiguientemente de la oportunidad de abrir lo científico a la participación de la sociedad, plantear los dilemas morales que comporta la tecnociencia, evaluar éticamente la conducta de científicos y tecnólogos y así fomentar el sentido de su responsabilidad profesional, etc. Ahora bien, en esta necesaria encrucijada de lo epistémico y lo axiológico en que se encuentran actualmente las indagaciones en CTS predominan con abrumadora frecuencia los acentos “aplicados”, de modo que se estudian casos concretos para los que se ofrece la aplicación de soluciones concretas. De este modo, el investigador en CTS viene a mostrar la imagen de una suerte de “ético aplicado”, de un experto o “técnico” en Ética aplicada, aplicada a la tecnociencia. Y en esta operación tan legítima como útil se da muchas veces la paradoja de que siendo los estudios sociales de la ciencia y la tecnología un campo de trabajo exponente él mismo del nuevo Faktum tecnológico, del hecho tecnocientífico, que ya no puede ser abordado desde el marco categorial de la Filosofía moderna de la Ciencia (de hecho, los Estudios CTS representan una alternativa a la investigación académica tradicional sobre ciencia y tecnología, a la Filosofía de la Ciencia más canónica), la Ética que se suele aplicar es la Ética moderna, basada en unas categorías y valores “humanistas”, cuando resulta que el mismo nuevo hecho de las TIC nos obliga a revisar esos valores, máxime si ello ya no es tanto cuestión ideológica cuanto “historiológica”, una cuestión establecida por la propia lógica de nuestro tiempo histórico que se presenta, antes que como opción, como obligación. Por ello quizá también debieran tener cabida en el ámbito CTS, o situarse in loca propinqua, reflexiones de otro alcance, más generales y menos aplicadas que, sin abandonar el enfoque pragmático o incluso para reforzarlo, recuperen lo que con Heidegger se llama “la pregunta por la técnica”, que lleven a cabo el esfuerzo orteguiano de hacer “meditación de la técnica”, asumiendo el reto de pensar a fondo no sólo la nueva realidad, la realidad teletecnológica, sino la nueva racionalidad correspondiente a (y exigida por) esa neorrealidad. Solo que, dados los cambios producidos en nuestro mundo, ahora la “pregunta”, la “meditación”, se trasmuta en “la pregunta por el valor de la técnica”. Con esa reflexión presentaba yo hace unos años el último curso de doctorado que tuve el honor de compartir e impartir con el Profesor Queraltó en la Universidad de Sevilla2. Ahora, cuando Ramón nos ha dejado [2] Catedrático de la Universidad de Sevilla desde 1989, en el Departamento de Metafísica y Corrientes Actuales de la Filosofía, Ética y Filosofía Política, fue Profesor Invitado en la Universidad Nacional de Cuyo, (Mendoza, Argentina, 1996), en la Universidad de los Andes (Santiago, Chile, 1996), en la
José Antonio Marín Casanova – 408 – THÉMATA. Revista de Filosofía, Nº49 enero-junio (2014) pp.: 405-414 un poco más huérfanos, caigo en la cuenta de que con ella estaba haciendo la mejor introducción a mi alcance del significado de su pensamiento publicado, pues el grueso de su obra académica3 y que le ha dado renombre internacional en los últimos veinte años4, después de sesudas y muy relevantes investigaciones de juventud sobre el padre Las Casas y sobre Aristóteles, incluido también su esclarecedor trabajo ya de madurez sobre Popper, ha versado, latisssimo sensu, sobre Filosofía de la Tecnología allí Universidad Tecnológica Nacional (Buenos Aires, Argentina, 1996), en la Universidad Católica de Chile (Santiago, 1997, 1998), en la Universidad Católica de Valparaiso (Chile, 1997, 1998), en la Universidad de Cuenca (Ecuador, 1997, 1998), en la Universidad de las Américas (Quito, Ecuador, 1997, 1998), en la Universidad de las Américas, (Puebla, México, 1986, 2001),Profesor Invitado en la Universidad Católica Argentina (Buenos Aires, 1988), en la Universidad Pontificia de Minas Gerais (Belo Horizonte, Brasil, 2000), en la Universidad Autónoma de Baja California Sur (México, 2002), y en la Universidad de Guanajuato (México, 2003). Asimismo impartió seminarios sobre temas de su especialidad en las Universidades de Friburgo (Suiza), Giessen (Alemania), Neuchâtel (Suiza), y Génova (Italia). [3] Sus intereses investigadores declarados estuvieron centrados principalmente en temas referentes a la filosofía del siglo XX, a la comprensión filosófica de la realidad física, leyes de la Naturaleza, Epistemología de la Ciencia, y en la Filosofía de la Tecnología (Programa internacional “Ciencia, Tecnología y Sociedad”). Para ello fue becado en repetidas ocasiones para realizar Proyectos de Investigación individuales por el Ministerio de Educación y Ciencia de España (Universidad de Friburgo, Suiza, 12 meses, 1991-92, BE91-132; Universidad de Giessen, Alemania, 3 meses, 1999, PR1997-0235); Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Instituto de Filosofía, Madrid, 12 meses, 2005-2006, PR2005-0214); y en más de 30 ocasiones por dicho Ministerio y la Junta de Andalucía para asistir a congresos y reuniones internacionales. Además, recibió ayudas a la investigación de la Unión Europea (Bruselas) en dos ocasiones (Universidad de Tréveris, Alemania; y Universidad de Friburgo, Suiza); y fue Director de un Programa Erasmus-Sócrates de Profesores entre las Universidades de Génova (Italia), Friburgo (Suiza), Giessen (Alemania), y Sevilla. [4] Fue miembro titular electo de la Académie Internationale de Philosophie des Sciences (Bruxelles). Miembro de la Society for Philosophy and Technology (New York) y de la Società Italiana di Logica e Filosofia delle Scienze (Roma); socio fundador de la Sociedad Española de Lógica, Metodología, y Filosofía de la Ciencia (Madrid), así como de la Sociedad Andaluza de Filosofía. Resultó incluido en la obra Hombres y documentos de la filosofía española (a cargo de G. Díaz), vol. VI, p. 570 ss., Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1998. Análisis y referencias específicas sobre su obra filosófica aparecieron, entre otras, en las siguientes publicaciones de USA: Ometeca, vol. VIII, 2004, p. 146 ss.; Technology and Culture, vol.47, nº 3, 2006, p. 607 ss. Fue Consultor-Evaluador de la ANEP (Agencia Nacional de Evaluación y Prospectiva del Ministerio de Ciencia e Innovación de España), de ACSUCYL (Agencia para la Calidad del Sistema Universitario de Castilla y León), y del CONACYT (Chile). Se le concedieron todos los sexenios de investigación que le podían corresponder por la Comisión Evaluadora Nacional de la Actividad Investigadora (CNEAI), de España (6 tramos). Recibió la Medalla del 130º aniversario de la Universidad de Cuenca (Ecuador). Fue nombrado Rapporteur du Doctorat en la Universidad de Friburgo (Suiza) en 1992, y Research Adviser internacional en el proyecto de investigación “Socio-Technical Integration Research” (STIR, financiado por la National Science Foundation, U.S.A., en la Arizona State University, Center for Nanotechnology and Society, 2009-2011. En los últimos años ha sido ingente su labor como Experto de la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA).
Ramón Queraltó o la equidad racional – 409 – THÉMATA. Revista de Filosofía, Nº49 enero-junio (2014) pp.: 405-414 donde se produce la intersección con la Ética5. Sus últimos artículos6 y [5] Fue Director del Grupo oficial de Investigación “Teoría de la Racionalidad Tecnológica, financiado por la Secretaría de Estado de Universidades e Investigación (España), PB96-1351, 1997-2000; Director del Grupo de Investigación “Ciencia, Tecnología y Racionalidad Práctica”, financiado por la Junta de Andalucía desde 1989 (Plan Andaluz de Investigación, HUM-326); Director del Grupo de Investigación “Ciencia, tecnología y sociedad: valores y antivalores de la red Internet”, financiado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología (Plan Nacional de Investigación, BFF2001-3760); Director del Grupo de Investigación “Ciencia, Tecnología y Sociedad: criterios de evaluación de valores (‘value asessment’) derivados de las acciones tecnocientíficas en un mundo global”, financiado por el Ministerio de Educación y Ciencia, (Plan Nacional de Investigación, HUM2006-03788/FISO). Director del Grupo de Investigación “Ciencia, Tecnología y Sociedad: estudio multilineal de las comunidades de conocimiento y acción en el ciberespacio”, financiado por el Ministerio de Educación y Ciencia, (Plan Nacional de Investigación, FFI2009-07709); Director del Seminario Permanente “Ciencia, Tecnología y Sociedad Futura”, Facultad de Filosofía (Sevilla), financiado por el Vicerrectorado de Extensión Cultural y Relaciones Institucionales de la Universidad de Sevilla, desde 1996;Director de la Revista Argumentos de Razón Técnica (Revista española de Ciencia, Tecnología y Sociedad, y Filosofía de la Tecnología), primera revista internacional en lengua española sobre dicho tema; Investigador-Responsable de la Unidad Asociada de Investigación al C.S.I.C. (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, España) en Ciencia, Tecnología y Sociedad (Universidad de Sevilla-C.S.I.C.), desde 1999 hasta 2006. También fue Investigador Único del P.I. Ética en la Sociedad de la Información. Análisis y prospectiva del cambio de valores en el mundo global tecnológico, financiado por el M.E.C., PR2005-0214, por no citar otras pertenencias como miembro investigador a proyectos internacionales recientes sobre ciudadanía e inclusión digital, financiados por el Ministerio de Asuntos Exteriores (A/8060/07 y 022471/09). [6] He aquí, sin afán de exhaustividad, su legado en cinco idiomas como articulista de investigación en revistas especializadas y en libros científicos colectivos: “Einstein on Theory and Experience”, en The Role of Experience in Science, (ed. by E. Scheibe) Berlin, W. de Gruyter Verlag, 1988.”La razionalità tecnologica come mediazione fra l’uomo contemporaneo ed il reale”, en Interpretazioni attuali dell’uomo, Actes du Colloque de l’Académie Internationale de Philosophie des Sciences, Napoli, Guida editori, 1995.”Teoría metafísica de las propensiones y universo abierto en Popper”, Pensamiento, vol. 50, 1994.”La génesis de una metafísica cosmológica en el pensamiento de Popper”, Diálogo Filosófico, 27, 1993.”La dimensión epistemológica del uso tecnológico en el proceso de conocimiento científico”, Thémata, IX, 1992.”Science as Wisdom: the Case of Einstein” en Science et Sagesse, Actes du Colloque de l’Académie Internationale de Philosophie des Sciences, Fribourg 1991.”El nuevo orden del tiempo. En torno a I. Prigogine”, Thémata, XII, 1995.”Ciencia, Tecnología y concepción del mundo: ¿Universo abierto frente a cosmovisión tecnológica?”, en Actas del 21º Congreso Interamericano de Filosofía de la Tecnología, Univ. Puerto Rico y Fundación Puertorriqueña de Humanidades, 1994. “Hypothèse, objectivité et rationalité technique”, en Actes du Colloque de l’Académie Internationale de Philosophie des Sciences, Nancy, 1995. “Ética y sociedad tecnológica: un estudio desde Rawls”, Revista Agustiniana, 1996. “Razón técnica e idea de verdad: ¿una oposición inevitable?, en Evaluación social de la ciencia y de la técnica, Madrid, UPCO, 1996.“Since Indeterminacy: The New Picture of the Physical World at the End of Modernity”, en R.S. Cohen and D. Ginev (eds.), Issues and Images in the Philosophy of Science, Dordrecht-Bos- ton, Kluwer Academic Pub., 1997 (Boston Studies in the Philosophy of Science, 192). “Technology as a New Condition of the Possibility of Scientific Knowledge”, en Research in Philosophy and Technology (U.S.A.), 4:2, winter 1998. “Racionalidad tecnológica y mundo futuro: la herencia de la razón moderna”, en Seminarios de Filosofía (Pont. Univ. Chile), vol. 11, 1998. “Cómo introducir vectores éticos eficaces en el sistema científico-tecnológico”, Arbor (Consejo Superior de Investigaciones Científicas), nº 638, 1999. “Storia e ragione secondo Ortega y Gasset”, en La trasmissione della filosofia nella forma storica, Milano, Angeli, 1999. “El caballo de Troya al revés: diseño de una estrategia ética para la sociedad tecnológica”, en Actas del III Congreso de la Sociedad de Lógica, Metodología y Filosofía de la Ciencia en España, San Sebastián, 2000. “Ética y sociedad
José Antonio Marín Casanova – 410 – THÉMATA. Revista de Filosofía, Nº49 enero-junio (2014) pp.: 405-414 libros7, conferencias y ponencias8 son perspicua y firme expresión de la aventecnológica: pirámide y retícula”, Argumentos de Razón Técnica, 5, 2002. “Sociedad tecnológica y cambio en la ética”, en Actas del Congreso Iberoamericano de Ética y Filosofía Política, Madrid, 2003. “Realismo epistemológico y teoría de las propensiones en Popper”, en E. Moya (ed.), Ciencia, sociedad y mundo abierto. Homenaje a K. R. Popper, Granada, Ed. Comares, 2004. “Cambio tecnológico y metamorfosis de los valores ético-sociales, en Actas del IV Congreso de la Sociedad de Lógica, Metodología y Fª de la Ciencia en España, Univ. de Valladolid, 2004. “Philosophical Patterns of Rationality and Technological Change”, en W. J. González (ed.), Science, Technology and Society: The Philosophical Perspective (2005, A Coruña, NETBIBLO). “La tecnología como factor del cambio ético en la sociedad contemporánea”, en Actas del II Congreso Iberoamericano de Fª de la Cª y la Tª, Univ. de La Laguna (Tenerife), 2005. “Tecnología y sociedad más allá del siglo XX: desde Ortega y Gasset hasta una nueva propuesta ética”, en Ometeca (USA), vol. X, 2006. “El impacto actual de la tecnociencia en la ética. Metodología para una toma de decisiones según un criterio de la ‘mejor razón’”, Actas del V Congreso de la Sociedad de Lógica, Metodología y Fª Ciencia en España, Universidad de Granada 2006. “Eine Chance für Ethik und Werte in einer technischen Gesellschaft?”, en Studia Culturologica Series, Divinatio, 23, (Maison des Sciences de l´homme et de la societé), vol. 24, 2006. “Tecnología y desarrollo tecnológico: un análisis filosófico para una evaluación axiológica”, en D. Parente (ed.), Encrucijadas de la técnica: ensayos sobre tecnología, sociedad y valores, La Plata (Argentina), Edulp-Univ. Nacional de La Plata, 2007. “The Philosophical Impact of Technoscience and The Relevance of Social Values for a Pragmatic Philosophy of Science”, en Poznan Studies in the Philosophy of Science and Humanities, 2007. “Mutación de la ética en la sociedad tecnológica contemporánea. Ética y felicidad humana”, Ludus vitalis, Vol. 16, nº 30, 2008. “Science As Technoscience: Values and Their Measurement”, en E. Agazzi (ed.), Science & Ethics: The Axiological Context of Science, Berlin, Peter Lang, 2008. “El Impacto de la Tecnología en la Ética: una Ética en Forma de Retícula”, en Proceedings of the III International Conference on Technoethics. Ethical Subjects Related to Science, Technology and Their Social Applications, Barcelona, Fundación Epson/Instituto de Tecnoética, 2008.“Ética en una Sociedad Tecnológica: ¿Hacia un Nuevo Paradigma?”, en Ciencia y Hombre, Salamanca, Diálogo Filosófico, 2008. “Engineering As an Ethical-Value-Laden Professional Activity”, en J. Fabregat (ed.), International Conference on Ethics and Human Values in Engineering (Conference Publication, Ed. by J. Fabregat) Barcelona, International Center for Numerical Methods in Engineering (Cimne), Universitat Politecnica, 2008. “The Philosophical Impact of Technoscience or the Development of a Pragmatic Philosophy of Science”, en Epistemology and the Social, New York, Rodopi, 2008 . “Ética, racionalidad... y también tecnología: tratando de atar algunos cabos”, Ludus vitalis, Vol. 18, nº 33, 2010. “Bio-Tech- no Evolution: Towards a New Social Contract between Science and Society?”, en E. Agazzi & F. Minazzi (eds.), Evolutionism and Religion, Milano-Udine, Mimesis Edizioni, 2011. “Ethics as a Beneficial Trojan Horse in a Technological Society”, Science and Engineering Ethics 19 (1), 2013. [7] Como único autor nos ha dejado nueve libros publicados: El Pensamiento Filosófico-Político de Bartolomé de las Casas, Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), 1976. Naturaleza y finalidad en Aristóteles, Sevilla, SPUS, 1983. Mundo, tecnología y razón en el fin de la Modernidad, Barcelona, P.P.U., 1993. Karl R. Popper, de la epistemología a la metafísica, Sevilla, SPUS, 1996. Razionalità Tecnica e mondo futuro. Una eredità per il terzo millennio, Milano, Franco Angeli, 2002. Ética, tecnología y valores en la sociedad global. El caballo de Troya al revés. Madrid, Tecnos, 2003. Ética de la Felicidad, Madrid-Sevilla, Grupo Nacional Editores, 2004. La estrategia de Ulises, o Ética en una Sociedad Tecnológica, Madrid-Sevilla, CICTES/DOSS Ed., 2008. [8] Impartió conferencias diversas por invitación en universidades e instituciones superiores en España, Suiza, Italia, Alemania, México, Ecuador, Argentina, Puerto Rico, Chile, y Brasil. Y participó con ponencias, entre otros, en los siguientes congresos internacionales: Académie Internationale de Philosophie des Sciences (1982, 1983, 1984, 1985, 1986, 1989, 1990, 1992, 1994, 1995, 1996, 1997, 2000, 2001, 2003, 2005); Congreso Mundial de Lógica y Filosofía de la Ciencia, Salzburgo, 1983; XVIII Congreso Mundial de Filosofía, Brighton, 1988; I Congreso Interamericano de Filoso-
Ramón Queraltó o la equidad racional – 411 – THÉMATA. Revista de Filosofía, Nº49 enero-junio (2014) pp.: 405-414 tura intelectual comportada por el desafío al valor que lanza el Faktum de nuestro tiempo. El modo en que Queraltó aceptó el reto ético de las tecnologías de la información y la comunicación fue singular y nos sobrevivirá como uno de los diversos referentes del pensamiento contemporáneo. Su planteamiento original y la tenacidad con que lo sustentó es algo que los que lo leímos y tratamos guardaremos siempre en nuestra memoria. Talento y talante más que una paranomasia eran un mismo nombre en nuestro hombre. En Hermenéutica solemos decir que el saber está en preguntar: los interrogantes trazan el mapa de nuestra ignorancia, sí, pero el de lo docto de ella. Sin afán de exhaustividad he aquí el alcance de la sabiduría de Ramón Queraltó, veamos algunas de las principales cuestiones que supo plantearse en sus clases y textos. La primera pregunta que él se planteó fue, cuando aún no era nada obvia la respuesta, si se ha impuesto en nuestra cultura y en nuestra sociedad un modo de pensar profundamente condicionado por la técnica. ¿Estamos abocados a una visión tecnológica de toda la realidad y, por consiguiente, del hombre mismo? ¿Será la racionalidad del futuro una racionalidad técnica? Cuando de Internet ni la denominación era conocida por la gente, ya Queraltó realizaba un análisis riguroso de la significación de la técnica para el hombre del siglo XX, partiendo del hecho de que la técnica no es tan sólo “ciencia aplicada”, sino que constituye un mediación indispensable entre el hombre y el mundo (lo cual determina que el hombre sea, en cierto sentido, un “ser-en- la-técnica”). Como autor y profesor, desde un principio, analizó los caracteres de la racionalidad técnica y su creciente influencia en el pensamiento y la cultura contemporáneos. Y continuó exponiendo la visión de la realidad derivada de esa racionalidad técnica, la constitución de la “concepción tecnológica” del mundo, que se manifiesta en la comprensión actual de éste, del hombre y de sus recíprocas relaciones. Cuestiones tan debatidas como la tecnificación del pensamiento, el aumento del control social, la reducción del puesto del hombre en la sociedad a una mera función técnica, la conversión de la tecnología en condición de posibilidad de la ciencia, o la clonación genética, etc., que suscitan la sospecha de estar yendo hacia un hombre “more technico”, con él y en él encontraban tanto en la imprenta como en el aula las claves de su entendimiento. Ligada a la cuestión de los modelos de racionalidad que están produciendo el desarrollo y la aplicación de las nuevas tecnologías en la sociedad contemporánea, en la cultura y la vida actuales, otra cuestión que le preocupaba, desde los inicios de su madurez, fue la del “final de la modernidad”. ¿Será la racionalidad tecnológica, a fin de cuentas, una herencia natural de la fía de la Tecnología, Puerto Rico, 1988; II Congreso Interamericano de Filosofía de la Tecnología, Puerto Rico, 1991; Chairman en la IV European Conference of the International Society for the Research on Aggression, 1987; I, II, III y IV Congresos Nacionales de Lógica, Metodología y Filosofía de la Ciencia (España, 1993, 1997, 2000, 2004); I Congreso Iberoamericano de Ética y Filosofía Política; II Congreso Iberoamericano de Filosofía de la Ciencia y de la Tecnología, Tenerife, 2005.
José Antonio Marín Casanova – 412 – THÉMATA. Revista de Filosofía, Nº49 enero-junio (2014) pp.: 405-414 Modernidad y qué consecuencias implicará para el futuro de la Filosofía y las ciencias humanas? Lejos de caer en la tentación de considerarse postmoderno, pero crítico de la Modernidad, y de cara al mundo futuro, al tercer milenio, su investigación iba llegando recurrentemente a la conclusión de que la razón técnica se presenta como la herencia más genuina de los postulados modernos de partida, de que nuestra época podría llegar a ser el comienzo de la vigencia histórica del “imperativo tecnológico” (“todo aquello que técnicamente se pueda hacer, es preciso hacerlo necesariamente”) y esto como resultado natural de la razón moderna. Pero más allá de las preguntas que nuestro colega y, sin embargo, amigo se hacía y de las inteligentes y audaces respuestas que daba, hay que destacar que esas respuestas en todas sus obras las buscaba sobre la base de un criterio analítico que prescinde de cualquier corriente filosófica y se mueve a partir de una indagación independiente sobre “cómo están las cosas”. De modo que de sus libros siempre resultaba un balance de la evolución de los problemas filosóficos y sociológicos suscitados por la tecnociencia en los últimos decenios adentrándose siempre en las perspectivas recientes desarrolladas por la Filosofía de la Tecnología. Y es aquí donde aflora una característica básica del modus philosophandi de nuestro autor: su equidad discursiva. Se podrá estar más o menos de acuerdo con la posición intelectual de Queraltó, las premisas nunca son apodícticas, pero el equilibrio de su estilo como estudioso es incontrovertible. Ramón tomaba todos los rasgos constitutivos de un problema, sin ni siquiera olvidar el más insignificante, analizaba cuidadosamente sus exigencias e implicaciones, para finalmente tratar de producir una síntesis en la cual la equidad racional se palpaba de modo fehaciente. Lo que él pensaba del pensador vivo más influyente en él (y al que ambos hemos traducido), Evandro Agazzi, se puede predicar con no menor motivo de él: Ramón Queraltó ha sido un pensador que no hacía concesiones intelectuales, que no se casaba con nadie con tal de poder respetar todas las exigencias racionales de la cuestión abordada e integrarlas en sintética armonía preservando siempre sus “derechos racionales”. El cambio de siglo y milenio supuso un cambio también el pensamiento de nuestro investigador. No es que entonara una palinodia retractándose de planteamientos anteriores. No, es que su equidad racional lo llevó a poner el énfasis en cuestiones que, ya antes latentes, entonces se hicieron patentes. Creo que se puede hablar de un giro ético de orientación pragmática en Ramón Queraltó. No es que de pronto descubriese un mediterráneo moral. Eso no podía ser, pues desde el punto y hora en que era plenamente consciente de que el saber moderno ya había alterado significativamente la relación entre teoría y praxis, de que ese saber sólo podía concebirse como saber operativo, su investigación no podía preterir los aspectos “praxeológicos” del sistema tecnocientífico. O dicho de otra manera, él siempre asumió que no hay ciencia
Ramón Queraltó o la equidad racional – 413 – THÉMATA. Revista de Filosofía, Nº49 enero-junio (2014) pp.: 405-414 sin sociedad, conocimiento sin política. Por eso ya desde el primer libro de su periodo de madurez tiene en consideración filosófica las dimensiones sociales del conocimiento científico. Siempre que intervenía en algún debate lo hacía incidiendo en que no se podía comprender la complejidad de la ciencia hoy en día sin atender al factor sociopolítico: la investigación científica se realiza en un contexto histórico-social insoslayable por mucho que se considere que el alcance en sentido estricto epistemológico de la ciencia constituye su rasgo inicial y esencial. De ahí la necesidad ineludible de sobrepasar una concepción simplemente cognitiva del fenómeno tecnocientífico y de desarrollar una más vasta concepción, integradora de la dimensión práxica en la teórica. Tan insensato sería, desde su punto de vista, el extremismo de considerar a la ciencia y la tecnología meros productos sociales como el extremismo opuesto ignorante de las dimensiones sociales al privilegiar las epistemológicas. Pero es que al margen de esta equidad racional que le llevó a tener siempre presentes las implicaciones ético-políticas del fenómeno tecnocientífico, Ramón Queraltó empezó a escribir Filosofía expresamente focalizada en las cuestiones morales. De hecho, publicó una Ética de la felicidad. En este libro, que causó auténtica sorpresa tanto por su temática específica como por su planteamiento, se hacía con fingida ingenuidad tres preguntas: ¿Tienen razón aquellos que auguran un obscuro porvenir a los valores en la sociedad actual? ¿Cuál es el motivo profundo por el que hoy día se clama insistentemente por la necesidad de revalorizar la ética de modo general en la vida del hombre contemporáneo? ¿Qué es lo que ha ocurrido con los planteamientos ético-sociales heredados a través de la educación recibida? Él respondía con la conciencia de que la perspectiva desde la que lo hacía había sido muy poco explorada hasta el momento. Tomando como punto de partida el deseo de felicidad que todo ser humano aspira a colmar en su vida, presentaba una nueva forma de afrontar las dimensiones éticas, basada en una pesquisa que arrancaba de la pregunta acerca de para qué sirve ese ineludible deseo humano de felicidad que, por una parte es irrenunciable, y por otra parte nunca es satisfecho en la vida humana. ¿Acaso puede tener algún sentido para la misma vida esa paradoja cruel de la existencia humana? No se trata de decir en qué consiste materialmente la felicidad, tarea de por sí imposible de realizar, sino de obtener respuesta para la pregunta planteada, respuesta que inesperadamente a lo largo de su exposición se convierte en motor principal de la ética. El resultado, que a muchos pareció sorprendente, es que el primer mandato moral en la vida humana es la búsqueda de la felicidad, derivándose de ahí una serie de consecuencias que muestran la conexión inmediata entre ética y felicidad, si se contempla el asunto desde el punto de vista pragmático y no ya desde perspectivas “teóricas” tradicionales, las cuales quedan con frecuencia “vueltas del revés” al hilo de la argumentación desplegada. Quedaba abordada y resuelta así una tarea pendiente de nuestra cultura de hondo calado: el enlace connatural entre ética y