El mundo árabe en El criador de gorilas de Roberto Arlt
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1 INDICE Págs. 1. A modo de presentación…………………………………............2-10 2. La estrategia narrativa en El criador de Gorilas………………11-19 3. La figura de la mujer en Roberto Arlt…………………………20-29 4. El espacio en El criador de gorilas………………………………30-33 5. A modo de conclusión……………………………………………34-35 6. Bibliografía……………………………………………………….36-39
2 1. A MODO DE PRESENTACIÓN El objeto de este trabajo es la figura del escritor y periodista argentino Roberto Arlt y su obra El criador de gorilas (1941). Su nombre completo es Roberto Godofredo Christophersen Arlt y nació en el barrio Flores, de Buenos Aires, el 26 de abril de 1900. Su madre era italiana, Ekatherine Iobstraibitzer y su padre era alemán, Karl Arlt. El mayor de sus deseos era lograr una gran fortuna a través de algún invento. Mostraba gran gusto por autores como Baudelaire, Pío Baroja, Dostoievski, entre otros. Abandonó la escuela después de haber cursado quinto de grado y con tan solo 16 años se marchó de su casa a causa de las fuertes discusiones que mantenía con su padre. A partir de ahí realizó una gran variedad de oficios. En cuanto a su carrera literaria, en 1918 tuvo lugar la publicación de su primer cuento titulado Jehová. En 1920 tiene lugar su ensayo Las ciencias ocultas de la ciudad de Buenos Aires y al año siguiente debe marchar a Córdoba a cumplir el servicio militar y es ahí donde conoce a su primera esposa, Carmen Antinucci, con quien tiene una hija, Mirta Arlt. En 1926 publica su novela El juguete rabioso y en 1929 tiene lugar la publicación de la que es considerada su mejor novela, Los siete locos. En 1931 sale a la luz la continuación de esta obra, Los lanzallamas.En 1930 emprende su primera salida como corresponsal hacia Brasil y Uruguay. Desde allí envió sus Aguafuertes uruguayas, recogidas en forma de libro en el año 1996.Su última novela será publicada en 1932,El amor brujo. A partir de aquí se dedica al teatro. En 1933 ya se había estrenado su obra Trescientos millones, a la que siguen otras como Prueba de amor(1932), Saverio el cruel(1936), El fabricante de fantasmas(1936), La isla desierta(1937), África(1938), La fiesta de hierro(1940) y por último, El desierto entra en la ciudad(1952), que no llegó a estrenarse por la muerte del autor. A lo largo de estos años no dejó de publicar en el diario El Mundo sus Aguafuertes porteñas1. Atendiendo a la publicación de los relatos según las investigaciones de Omar Borré, Roberto Arlt llegó a publicar en la prensa periódica,unos setenta relatos, de los cuales solo reunió en libro veinticuatro, nueve en El jorobadito (1933) y quince en El criador de gorilas (1941). 1Aguafuertes porteñas, crónicas escritas entre 1928 y 1933 en el diario El Mundo de Buenos Aires.
3 Arlt publicó en revistas como El Mundo, El Hogar o Don Goyo, cuyo público era la burguesía media y las clases altas. Estos datos nos indican la importancia de dichas revistas, pues los relatos en ellas iban a llegar a la élite y el autor iría subiendo escalones según los gustos de los lectores. Algunos de los cuentos de El criador de gorilas fueron publicados por primera vez entre 1936 y 1937 en la revista El Mundo Argentino. En esta revista salieron a la luz los relatos más importantes de esta obra, aunque en El Hogar también aparecieron cuentos muy interesantes. Posteriormente este conjunto de relatos de temática oriental fueron reunidos y la obra fue editada en 1941, en Chile, donde el autor se encontraba por motivo de la última salida que realizó como corresponsal. El origen de esta obra es fruto de un importante viaje que Roberto Arlt realizó a España afinales de 1934. Para entonces ya había publicado sus Aguafuertes porteñas (1933) e, incluso, había estrenado su obra teatral Trescientos millones. La dirección del periódico El Mundo consideró que era conveniente enviar a Arlt a Europa, pues así podría conseguir nuevos argumentos para sus Aguafuertes y este viaje fue su segunda salida de Argentina. Estuvo en ciudades como Madrid o Barcelona, y también visitó el Sur, donde ciudades como Cádiz o Granada dejaron su impronta. Desde aquí envió aguafuertes de cada una de las ciudades que había visitado. Su siguiente destino fue el norte de África, concretamente Marruecos, un lugar totalmente distinto a su país natal, Argentina. Allí pudo disfrutar de una peculiar cultura oral y unas costumbres seductoras que ya pudimos ver en Las mil y una noches. Es Marruecos la ciudad que impregnará todo lo expuesto en El criador de gorilas. Arlt supo mostrar con exactitud los lugares, los personajes que llamaban su atención y cada una de las experiencias que allí pudo vivir. Todo aparece con una descripción muy bien detallada consiguiendo el efecto de que un lector se traslade de inmediato, sin quererlo, al lugar de los hechos. Podemos ver asícómo ha ido evolucionando Roberto Arlt a lo largo de su trayectoria como escritor debido a su delicado método de enfocar los cuentos. Su viaje por el norte de África se centra en sus visitas a Tánger y a Tetuán, donde se ve sorprendido por la persecución de una muchedumbre de vendedores ofreciéndole todo tipo de productos, desde alfombras hasta las más curiosas visitas guiadas. Un detalle importante son las primeras palabras deestos señores, insistiendo en que ellos no se dedican a atracar sino que realizan el oficio de guía. Estos hombres realizan un tipo de trabajo propio de la cultura árabe, pues junto con los zocos y el
4 turismo es uno de los principales focos económicos. Arlt tiene la suerte, por así decirlo, después de un largo proceso de persecución de que un hombre le explique la actitud que debe tomar para renegar de las intimidades recibidas por este grupo de personas desesperadas. Como podemos ver el modo de trabajar que se daba en este país es un aspecto fundamental que no pudo dejar de analizar Arlt. Hace una crítica a la insoportable carga de trabajo que poseen las mujeres, mientras que sus respectivos esposos no son más que un grupo de holgazanes que únicamente se preocupan por estar tirados a la sombra entre risas y gozos. También destaca a modo de denuncia el triste tema de la explotación infantil que se daba en ese país, donde los niños comenzaban a trabajar en las hilanderías morunas y en los talleres donde se confeccionaban chilabas o mantos desde los seis años. No obstante, el mal olor que inunda las calles de la ciudad también gana importancia entre las observaciones de Arlt. Quizás debido a la mezcla de tantos productos que se venden en el zoco, quizás por la poca higiene que hay en la ciudad o de la atmósfera que se ha llegado a crear con el paso del tiempo. Cabe señalar otros dos temas importantes que se desarrollan en la obra: la figura del narrador de historias y el arquetipo de los mercaderes de oriente al modo de Las mil y una noches. En el capítulo del narrador de historias se encarga de transmitirnos detalladamente todo lo que le rodeaba. Expone datos de todas y cada una de las personas que se habían parado a disfrutar de la historia. Además, realza la forma tan mezquina y descarada que tiene el contador de historias de exigir dinero para comenzar a contar lo que tiene en mente. En cuanto al capítulo dedicado a Las mil y una noches, nos indica que en sus cuentos se refleja de forma fidedigna la figura de los mercaderes de oriente. Hace referencia a la postura tan extraña que toman los orientales para trabajar y añade que es una actitud propia de los tiempos medievales y que la única forma que tenemos de conocer la Edad Media del artesano europeo es visitando Oriente. Al volver a Argentina publicó en 1936 sus Aguafuertes españolas, donde podemos disfrutar de grandes aspectos de los dos países que había visitado. Al leer la obra descubrimos el entusiasmo del autor ante cualquier detalle, paisaje o monumento.En 1940 falleció su esposa, Carmen Antinnuci. Poco después contrajo matrimonio con Elizabeth Shine y de este último matrimonio nacería después su hijo Roberto, quien no pudo conocer a su padre, fallecido de un infarto el 26 de julio de 1942.Según nos indica Rita Gnuztmann en uno de sus artículos:
5 “Arlt es un escritor para un amplio público de lectores, universitarios incluidos (en España existen ediciones críticas de El juguete rabioso y Los siete locos en la editorial Cátedra), pero también para escritores: ha dejado su huella en la novelística de Juan Carlos Onetti (quien escribió un prólogo a la traducción italiana de Los siete locos); Julio Cortázar lo apreció y prologó su Obra completa (que resulta bastante incompleta) en la editorial Lohlé y lo menciona en varios relatos suyos, Rayuela incluida; Ernesto Sábato se ve en parte como sucesor de Arlt; existen elementos temáticos y formales en la obra de Manuel Puig que hacen pensar en nuestro autor. Pero el que más se ha dedicado al estudio de su narrativa y quien lo incluye como personaje ficticio y elemento de discusión literaria en su propia narrativa, es el mencionado Ricardo Piglia”2. Ello muestra que Roberto Arlt durante su vida no estuvo suficientemente valorado, sin embargo, tras su muerte ha sido más visualizada y más valorada su literatura.Son muchos los que han tratado sobre este delicado caso de rechazo hacia Arlt en su época. El criador de gorilas obtuvo un escaso recibimiento en el mercado literario tras ser publicado y además fue muy criticado, por el cambio que se produce en su estilo donde no faltaron las críticas sobre el autor.Estuvo anclado en una coyuntura penosa, pues junto al fracaso de sus cuentos también ha de sumarse el de sus Aguafuertes españolas y el triste fallecimiento de su esposa. En El criador de gorilas encontramos los típicos temas arltianos como son la traición, la venganza, el engaño, la mujer,entre muchos otros, pero también encontramos en esta obra cosas nuevas relacionadas con ese mundo que es donde nacen los viejos relatos que el autor nos transmite. El viaje que realiza no es como otro cualquiera, sino que el autor, a través de su escritura, nos va transmitiendo la ilusión que se consigue cuando se descubren aspectos totalmente nuevos.Los relatos están compuestos por horribles sucesos donde aparecen venganza, crueldad, traiciones, desengaños, pobreza o avaricia, pero todo ello posee una explicación para llegar al objetivo de aplicar una enseñanza a la humanidad, por lo cual la moral juega un papel importante en esta 2Rita Gnuztmann, “Roberto Arlt: un escritor actual” en Biblioteca Virtual de Cervantes, 2003. Dirección URL: http://cvc.cervantes.es/literatura/escritores/arlt/vigencia/default.htm. [Consultado: 10/05/2016].
6 obra.Cabe mencionar, entre los rasgos más destacados, el espacio donde normalmente son contadas las historias: suelen ser lugares abiertos. También hay que hablar de la capacidad que tiene el narrador de historias para acaparar la atención de tantos personajes que se dedican a distintos oficios y en algunos cuentos suelen aparecer incluso forasteros, que por curiosidad se paran a escuchar las historias.Los hechos narrados tienen como protagonistas a personajes que no pertenecen a la alta sociedad. Hay que mencionar también las descripciones tan minuciosas que el autor consigue ofrecernos, con multiplicidad de personajes en cuanto a clases sociales, razas y formas de ser. El criador de gorilas se podría considerar como punto y aparte en la literatura de Arlt. Percibimos en esta obra un gran giro, donde la importancia se ve reflejada en el viaje y la aventura. Si el resto de sus obras estaba más focalizada en el espacio urbano y las preocupaciones sociales, en estos quince cuentos brillan la diversión, la novedad y un cambio radical en su forma de escribir, de percibir las cosas. El viaje que da origen a esta obra es para él un viaje diferente, de otros sabores y que al parecer da lugar a un nuevo gusto del autor a la hora de expresarse, por lo que sería un viaje tanto espacial como físico. Todo lo acaecido durante el viaje ayudó a nuestro autor a profundizar en ese tipo de literatura que tanto adoraba, la literatura de aventura, el género policíaco y el fascinante mundo del espionaje. Como ya hemos mencionado, la obra se compone de quince cuentos, inspirados en su viaje a Marruecos. No todos poseen como marco espacial esta ciudad, pues once son los cuentos que transcurren en Marruecos y los cuatro restantes se dan en otros lugares exóticos, como son “Halid Majid el achicharrado” que tiene lugar en Java, “Acuérdate de Azerbaijan”, que transcurre en Ceilán, “Odio desde la otra vida” que es contado en Buenos Aires y “El cazador de Orquídeas” cuyo espacio es Tananarivo (Madagascar). Estos cuatro cuentos podrían haber sido los causantes de la consideración de la obra como cuentos exóticos. En seis de los relatos el autor juega con la técnica de construir una historia dentro de otra, rasgo muy oriental y donde al igual juega con la tipología de los narradores3. En algunos cuentos es un único narrador quien comienza la historia y en 3 Rita Gnuztamnn, “Los cuentos marroquíes de El criador de gorilas”,fragmentos,32, págs. 91-99. Dirección URL:https://periodicos.ufsc.br/index.php/fragmentos/article/viewFile/1711/7890[Consultado: 10/05/2016].
7 otros aparece incluso una segunda voz narradora. En ellos el propósito es alertar al personaje núcleo del relato antes de realizar un suceso que normalmente posee oscuros y tristes finales.A todo ello debemos unir la figura de la mujer que aparece desde una perspectiva que hace que su presencia sea imprescindible en cualquier escenario. Aparece como personaje principal en algunos de los relatos y cuyo papel desarrollaremos más adelante.Un aspecto a destacar también es el modo que utiliza Arlt para presentar a muchos de los personajes que conocemos por el nombre del oficio que realizan, de la cultura a la que pertenecen o, incluso, por su color de piel, excepto los que tienen su propio nombre. Algunos ejemplos se pueden ver en la obra, como “Tras nosotros se oía el llanto de la negra abrazada a su chimpancé” (El criador de gorilas 1971:15); “El sacerdote negro apoyó los pies en un travesaño del barandal de su bungalow…” (Id.: 1971:42). El lenguaje que utiliza es bastante claro, abundan los adjetivos en las descripciones, la estructura de los cuentos es adecuada y la extensión justa. El ambiente oriental que reviste a los cuentos es exquisito, delicado y muy detallado, ello ayuda en la interpretación de las historias. La variedad temática en estos cuentos es un elemento fundamental, vemos temas como la venganza, el espionaje y la gran libertad que poseen los personajes, tanto que les hace capaz de realizar cualquier tipo de estrategia para lograr sus beneficios. Por último, no debemos olvidarnos de una de las más grandes obras de la literatura oriental, Las mil y una noches, compuesta por seis tomos repletos de historias fascinantes, de las que Roberto Arlt bebe continuamente para sus cuentos. En cuanto a la relación entre ambas obras, en primer lugar cabe realizar un recorrido por el transcurso literario de Las mil y una noches.Con lo que respecta a su datación, se sigue pensando que fue el cuentista Abu-Allah Muhammad el-Gahshigar quien elaboró la primera traducción de estos relatos al árabe. Abu-Allah vivió durante el siglo IX.Esta obra desde su primera aparición obtuvo un gran éxito. Ha sido traducida a todos los idiomas posibles y de la cual se conocen abundantes adaptaciones. Se refleja en ella una mezcla de hechos de la India, Irán, Irak, Siria.En relación a las diversas traducciones que sufre la obra, Jorge Luis Borges escribió un ensayo, denominado Los traductores de Las mil y una noches4, que es una gran guía para conocer los cambios tan distintos que se han realizado. 4 Jorge Luis Borges, Historia de la eternidad (1984: 397-413) en las Obras completas (1923-1972).
8 El fundador de la primera traducción es el arabista francés Jean Antoine Galland5, quien trajo desde Estambul un ejemplar arábigo de la obra, pero lo más sobresaliente es el maronita6 que le acompañaba, Hanna. Autor de cuentos como “Aladino”, “Los cuarenta ladrones” o “Abulhasán el dormido despierto”, entre otros, serán incluidos en la versión de Galland. Según Borges estos cuentos demuestran que el arabista francés estableció un canon. Hoy en día existen versiones de muy alto nivel, de autores como Edgar Allan Poe, Newman, Stendbal, Coleridge…, pero como bien dice Borges, a pesar de que el modo de escribir de Galland era pésimo, hay que recalcar que fue la mejor leída.Años después de la muerte de Galland, aparece otro escritor que traduce la obra, Eduardo Lane. En su versión podemos ver cómo omite hechos que a su parecer no son adecuados, sin embargo, a diferencia de la versión del arabista francés, destaca en él la veracidad, la aclaración de cada vocablo ante el que poseía dudas y un abundante número de notas que, como indica Borges, bien podría formarse con ellas otro volumen.Por otra parte, la versión del capitán inglés Richard Francis Burton que fue muy valorada, y que posee como fuente la versión de John Payne. Cabe también mencionar a Joseph Charles Mardrus, un médico levantino que, indistintamente de los logros conseguidos con su versión, también es destinatario de numerosas críticas. Según Borges, su modo de traducir no es el más aceptable, pues se centra más en las representaciones del libro que en traducir las palabras originales que aparecen en la obra. 5 La traducción de Jean Antoine Galland bajo el título de Les mille et une nuit, contes arabes, traduits en français fue publicada en doce tomos entre 1704 y 1715. Su obra contenía aproximadamente una cuarta parte del texto que conocemos hoy, tuvo un éxito inmediato que obligó a reeditar los primeros volúmenes antes de completar la publicación e igualmente influyó en toda Europa a través de las numerosas traducciones y adaptaciones que se hicieron de la obra. Gonzalo Fernández Parrilla y Manuel C. Feria García en Orientalismo, exotismo y traducción. Dirección URL: https://books.google.es/books?id=4A- qjejwmnwC&pg=PA209&lpg=PA209&dq=jean+antoine+galland&source=bl&ots=xDLcDvELxf&sig=Q 65WB0DrDEAROrf3B5txsTMh8ZA&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwibq8PL- PDNAhXCshQKHQzHAoUQ6AEIZjAQ#v=onepage&q=jean%20antoine%20galland&f=false [Consultado: 13/07/2016]. 6 Maronita es un rito siríaco, pero el evangelio se lee en árabe en beneficio del pueblo. Es un árabe escrito en caracteres siríacos (Karshuni). La característica fundamental que lo distingue entre los Ritos Orientales es su adaptación a las costumbres romanas. Los maronitas sacramentan el pan sin levadura, no mezclan agua tibia en el cáliz y celebran múltiples misas en el mismo altar. Poseen dos días de abstinencia, miércoles y viernes de cada semana, donde el ayuno dura hasta mediodía y la abstinencia es de carne y huevos. Las prácticas devocionales latinas son más frecuentes entre los maronitas que en ninguna otra Iglesia Oriental Unida. Labourt, J. (2016) Maronitas. Enciclopedia católica Online. Dirección URL: http://ec.aciprensa.com/wiki/Maronitas[Consultado: 12/05/2016].
9 Por consiguiente, se dieron en Alemania cuatro traducciones, cuyos respectivos autores fueron Gustavo Weil, Max Henning, Félix Paul Greve y Enno Littmann. Los cuatro volúmenes de la primera son los más agradables, pues su autor trata con especial cuidado el estilo oriental. En la segunda encontramos un estilo insípido y una considerable extensión, que podría calificarse como una virtud. La tercera, exceptuando las abundantes notas, es una repetición de la versión de Burton, y la cuarta es sencillamente una sustitución de la traducción anterior. En cuanto a las traducciones realizadas en español, el texto de Aguilar, castellanizado por Juan Vernet, es valorado por su mayor proximidad al original. En definitiva, el trabajo de Borges nos lleva a conocer el recorrido histórico de Las mil y una noches. En cada país ha recibido un trato distintivo y hoy día es complicado conocer lo que es realmente original y lo que se ha podido manipular. No obstante, debemos tener en cuenta que en la cultura árabe dichos relatos aparecen en sus orígenes para ser contados de forma oral y que los pasos desde la oralidad a la escritura siempre son complicados. La obra está compuesta por seis grandes tomos, cada uno formado por un número de relatos de aventura, fantasía, venganza, infidelidades, leyendas musulmanas, amor, desengaño y lealtad, entre muchos otros. El peso mayor recae sobre los relatos de aventuras, el asombro y lo maravilloso. La historia principal es la de Shahrazad que funciona como el marco principal del resto de relatos. Ella recurre a la táctica de contar historias al sultán para provocar su sueño y cansancio y así salvar su vida, noche tras noche. Como fruto de su gran trabajo logra salvarse de ser ejecutada. Es importante tener en cuenta, que las historias que relata Shahrazad podrían ser realidades de nuestro pasado histórico. Podemos ver en El criador de gorilas muchas características de esta obra. Arlt emplea el método de las cajas chinas con la diferencia de que en Las mil y una noches es Shaharazad quien interrumpe el relato con estas historias y en El criador de gorilas, Arlt cede a los personajes el privilegio de ser los propios narradores y ello le permite un gran juego en la obra. También son propios los elementos árabes que en ella se reflejan; el propio autor emite en uno de los pasajes de sus Aguafuertes españolas que Las mil y una noches en su totalidad siempre nos traslada a lo encantado:“La obra, a pesar de su
16 diferentes modos, y la historia de Enriqueta Dogson y de Dais el Bint Abdalla no cabe sino narrarse de este modo: […]”12. “Enriqueta Dogson era una chiflada. A la semana de irse a vivir a Tánger se lanzó a la calle vestida de mora estilizada y decorativa. Es decir, calzando chilenas rojas, pantalones amarillos, una especie de abullonada falda-corsé de color verde y el renegrido cabello suelto sobre los hombros, como los de una mujer desesperada. Su salida fue un éxito [...]”13. Aquí podemos ver el cambio de grado que se produce; el autor indica cómo debe contarse la historia y seguidamente da lugar a la narración. Estamos por lo tanto ante un narrador heterodiegético y omnisciente, pues conoce todo lo que sucede en la historia y todo lo que piensan y dicen los personajes. El uso del narrador omnisciente es muy tradicional, aunque con sus respectivas excepciones, como bien indica Oscar Tacca: “De los modos tradicionales del relato el omnisciente es el que parece más natural: alguien cuenta sabiéndolo todo. Sin embargo, las cosas no son tan simples. Pues en la mayoría de los casos ese alguien no existe, es solo una fuente de narración, y la tercera persona del relato corresponde a la no-persona. […] Sin embargo, como el lenguaje emana siempre de una fuente insustituible que es la conciencia, ese carácter omnisciente provoca la sensación de origina(r)idad, potestad y misterio que tal suerte de relato implica, aunque no todo lector perciba”14. Sin embargo, en el mismo capítulo hay una historia intercalada y que se cuenta en primera persona por un personaje: “En nombre de Alá el Clemente, el Misericordioso: Hace ochenta años. Yo entonces tenía veinte años […]”15. Nos encontramos ante un narrador protagonista, que cuenta su propia historia. Sobre ello nos dice Tacca: “Narrador y personaje coinciden en un personaje narrador. […] Ésta ha sido la alternativa más natural, frente a la omnisciencia, adoptada desde los comienzos 12Id. (1991:18). 13El criador de gorilas (1991:18). 14 Oscar Tacca, El estilo indirecto libre y las maneras de narrar (1986), pág.54. 15El criador de gorilas (1991:22).
17 de la novela. [...] En efecto, el relato a cargo de un personaje obliga a un ángulo de visión preciso, a una perspectiva constante, a una información limitada”16. La figura del narrador es muy importante, Oscar Tacca redacta al respecto: “Básicamente, la voz del narrador constituye la única realidad del relato. Es el eje de la novela. Puede que no oigamos en absoluto la voz del autor ni la de los personajes. Pero sin narrador no hay novela. Conviene, pues, abandonar aquella idea, tan repetida de Forster, de que el creador y el narrador son una y la misma persona”17. Por otra parte, nos encontramos con lo más natural del mundo oriental los poetas de calle, aquellos que comparten sus historias al aire libre, cara a cara y que sin duda alguna, es el modo más gratificante de disfrute. Los cuentos en los que aparecen los personajes más destacados son tres. Comenzaremos por “La aventura de Baba, en Dimish Esh Sham”. Baba era un mendigo ciego cuya forma de llamar la atención de los hombres que se encontraban en el zoco era la siguiente: “[…] Y sin esperar a que nadie le contestara, comenzó a batir con la yema de los dedos y los nudillos, alternativamente, el fondo de un tambor que en forma de florero soportaba bajo el sobaco. Varios campesinos […] rodearon encuriosados al mendigo. Ya cerca de él, repararon que era ‹‹un jefe de conversación››. Sus ojos blancos de cataratas, semejantes a huevos de serpientes, revelaban al ciego”18. Resalta la influencia de Las mil y una noches, pues el nombre del jefe de conversación ya aparecía en esta obra con “Alí Babá y los cuarenta ladrones” y con ello el uso que hace Arlt de este tipo de contador de historias. No obstante, los dos personajes tenían en común la pobreza con la que habían nacido y la cercana muerte que finalmente no se produjo en ninguno de los dos casos. Pero Arlt supo diferenciar entre ambos, pues su personaje nunca llegó a ser rico y la ceguera que le acompañaba le garantizaba una gran característica al personaje, el no tener visión aumentaba sus saberes y no le había impedido vivir aventuras como la que había narrado. No podemos dejar atrás la frialdad 16 Oscar Tacca, Las voces de la novela (1989), pág.86. 17 Oscar Tacca, Las voces de la novela (1989), pág.69. 18El criador de gorilas (1991:50-51).
18 con la que el autor describe los ojos del ciego, lo compara con huevos de serpientes y, en algunas ocasiones, hace referencia a él por su minusvalía en lugar de por su propio nombre: “Miraban al ciego con la admiración que suscitan los poetas […]”19. En esta misma cita revela la importancia de estos habladores en el mundo árabe. En “Ejercicio de artillería” presenciamos la asistencia de otro tipo de narrador de historias que Arlt anuncia como sigue: “Este ‹‹zelje››, es decir, este poeta ambulante, era un barbianazo manco, manco en hazañas de guerra, decía él; yo supongo que manco porque por ladrón le habrían cortado la mano en algún mercado. Se ataviaba con una chilaba gris tan andrajosa, que hasta llegaba a inspirarles piedad a las miserables campesinas del aduar de Mhas Has”20. Volvemos aquí a una descripción física del poeta un tanto distorsionada. Es llamativo el hecho de que sea manco, ya que todos estos narradores introducidos por el autor poseen alguna deficiencia, lo cual podría indicar que, a causa de ello, no tienen otro modo de buscarse la vida que haciendo uso de su memoria y de sus saberes. Todos pertenecen a la más baja de las clases sociales, no hay indicios de que tengan un hogar donde vivir, ni el más mínimo poder adquisitivo que aquel que le proporcionan las tristes monedas que con trabajo les regalan aquellos que se interesan por escucharlos, por mero placer a desconectar con los duros oficios que les entretienen durante el día. Cabe concluir este apartado indicando que existe una gran diversidad de narradores orales y en cada cultura poseen un nombre distinto. En todas las épocas ha existido una figura dedicada a relatar en voz alta historias, cuentos o leyendas como modo de entretener, de compartir sabiduría y de enseñar. Concretamente, en el mundo árabe la tradición oral es muy importante en todos sus aspectos y va destinada a todo tipo de personas. Pueden ser cuentos inventados o sucesos que han llegado a ocurrir a quien los narra, aunque principalmente son cuentos que han sobrevivido por su transmisión oral a través de las distintas generaciones. El encargado de narrar estos relatos no puede ser cualquier, pues como todo en la vida, para cada caso hay que tener unas dotes y para el cuento no puede faltar la gracia, la valentía para situarse en el 19El criador de gorilas (1991:51). 20Id. (1991:63).
19 centro de un círculo de personas desconocidas y, en ocasiones, como nos muestra la literatura, esa frescura piadosa para rogar unas monedas a cambio de la narración.
20 3. LA FIGURA DE LA MUJER EN ROBERTO ARLT Cuando Roberto Arlt realiza su viaje por el norte de África expone en su obra Aguafuertes españolas (1936) una fuerte crítica hacia el trato recibido por la mujer árabe en ese mundo oriental, pues no era de su agrado ver cómo soportaba tanta carga de trabajo, tanto en su hogar como en plena calle. La figura que nos muestra es aquella, que debido a las diversas circunstancias culturales y tradicionales, no tenía otra opción más que realizar todo lo necesario para llevar hacia delante a sus hijos. Era un tipo de mujer que se había hecho fuerte con el tiempo, trabajadora, físicamente desgastada y con un rostro entristecido. Nuestro autor se encarga de señalar detalladamente las injusticias que ven sus ojos y deja ver una clara crítica hacia la figura del hombre en esta cultura, el cual no quiere ser consciente de la dureza en el trato que reciben las mujeres y cuya única preocupación es disfrutar de la vida sin hacer absolutamente nada redundante. Ello representa una crítica hacia la figura femenina de aquellos tiempos. Esa mujer que no posee derecho alguno, que se encuentra sometida a un modo de vida guiado por tradiciones y los supuestos roles impuestos en el Corán. Una mujer que no posee ni voz ni voto, que su único deber es hacer feliz a su cónyuge en todo lo que se le proponga; la que vivió durante tantos años cumpliendo órdenes y aceptando todo aquello que le era impuesto y, que por desgracia pierde su libertad plena, se le arranca su niñez y a partir de ese momento su vida iba a ser reorganizada por su padre o por alguno de los hombres de su familia. No podía recriminar con quién quería o no contraer matrimonio y, además, debía portar un velo sobre su cabello y tenía que pensar en el honor de su familia ante cualquier acto imprudente con respecto a su cultura. En definitiva, una mujer sin libertad. He aquí un claro ejemplo de cómo lo transmite Roberto Arlt: “El trabajo de la campesina se desarrolla en análogas condiciones. He visto mujeres cargadas de enormes fardos de leña, caminar a pie por cuestas que conducen a las kabilas, seguidas por sus maridos, montados en burro, y llevando por toda carga la criatura en brazos”21. 21Aguafuertes españolas (1971: 82-83).
21 Sin embargo, en El criador de gorilas (1941) la figura de la mujer que se manifiesta es una gran novedad, por su condición picaresca. Cinco son los relatos más notables donde Arlt trabaja con este tipo de mujer nueva. En ellos podemos contemplar a una mujer mucho más liberal, persuasiva, sin corte en sus alas, una mujer con un semblante más brillante. El cambio radical que se produce con respecto a la figura femenina posee como trasfondo los hechos que se producen a partir del colonialismo en los países orientales, entre otros muchos aspectos, en la figura de la mujer en general. Cabe hacer un breve recorrido histórico entre los años treinta y los años cuarenta, que es cuando Roberto Arlt realiza la visita al norte de Marruecos, que coincide con el protectorado español en Marruecos (1912-1956). Quizás dicho cambio en las dos perspectivas de descripción que realiza Arlt podrían estar relacionadas con los hechos acaecidos en aquellos años. El protectorado español en Marruecos se da a finales del siglo XIX, pues tras perder sus últimas colonias con el desastre de 1898, estaba atravesando una gran crisis económica y financiera y decide proyectar sus extensiones hacia el norte de Marruecos, lo que coincide con el reparto del continente africano entre las principales potencias coloniales, Francia e Inglaterra. En 1912 se concede a España el norte de Marruecos y se establece el protectorado español con capital en Tetuán. Los cambios que se producen son numerosos, pero en relación a nuestra materia, nos interesa destacar que la instalación de más de noventa mil españoles al final del protectorado fue lo que facilitó que se difundiera el estilo de vida español en varias ciudades del norte de Marruecos. Muchos fueron los marroquíes que adaptaron el estilo de vida de los españoles. Sin embargo, también fueron muchos los que lucharon contra estas formas de vida que no entraban en sus credenciales y que querían mantener sus costumbres y tradiciones por encima de cualquier aspecto22. La figura de la mujer musulmana en la cultura y en los aspectos vitales siempre ha sido objeto de diversidad de opiniones. A pesar de que a lo largo de la historia han tenido lugar muchos cambios, son muy pocos los que hoy en día conocen la realidad de dicho tema. El Islam, como religión y sistema social y familiar, somete a los creyentes a una serie de deberes muy vinculados a los esquemas particulares. La Ley del Islam, 22VVAA. (2013), El protectorado español en Marruecos: La historia trascendida, Bilbao, V. I. Dirección URL: http://www.lahistoriatrascendida.es/documentos/libros/el_protectorado_espanol.pdf[Consultado: 13/05/2016].
22 conocida como Sharia23, engloba sus parámetros en la unidad de la fe, la ley y las garantías aseguradas a todos los musulmanes. Tiene su origen en el año 622 d.C., cuando el Profeta Muhammad se instala en Medina, emigrando así de su comunidad de seguidores musulmanes, para dar allí lugar a la propagación del Islam, la tradición y la historia gracias a la revelación recibida por Mahoma. Sobre el tema de la mujer han escrito muchos autores. Hoy día una de las más conocidas es la marroquí Fátima Mernissi24, quien está en contra de todas las normas impuestas por la Ley del Islam, además habla abiertamente de todo lo que cree conveniente como modo de denuncia en sus obras. Mernissi habla también del velo que llevan las mujeres musulmanas, pero no es ella la primera en hablar sobre este tema, pues debemos remitirnos al siglo XIX, donde un pequeño grupo de intelectuales musulmanes reformistas ya habían lanzado críticas con respecto a todo elemento relacionado con ritos religiosos cuya práctica no era la adecuada. Todo ello comienza con la obra del autor egipcio, Muhammad Abduh. A partir de aquí comenzaron a surgir propuestas de modernización, no como motivo de rechazo de la cultura ni de la religión, sino centrado principalmente en el tema de la igualdad entre hombres y mujeres. Fátima Mernissi en su gran obra El Harén político, entre otros muchos aspectos establece las relaciones del profeta con cada una de sus esposas. Con ello vemos que incluso en la propia vida del profeta no todas las mujeres seguían unos mismos protocolos, pues todas sus esposas eran diferentes, desde la más sumisa hasta la más rebelde. La feminista y escritora marroquí señala aquí que el Dios musulmán en el Corán no hace distinciones entre hombres y mujeres, sino que habla de ellos por igual. Además hace ver que son los hombres musulmanes los que realmente se encargan de tergiversar las palabras de Dios, pues ellos concluyen con que las mujeres deben ser sumisas, que son un ser mucho más inferior al lado de la figura del hombre y que el lugar donde más a salvo están es en la casa. Una de las aleyas que dicta Dios es: “Dios ha preparado perdón y magnífica recompensa para los musulmanes y las musulmanas, los creyentes y las creyentes, los devotos y las devotas, los sinceros y las sinceras, los pacientes y las pacientes, los humildes y las humildes, los que 23Sharia es un código donde aparecen detalladas todas las conductas y normas a cumplir por los musulmanes. 24 Fátima Mernissi, nacida en Fez en 1940, doctora en sociología, ensayista y profesora universitaria. Especialista en el estudio de la condición femenina en las sociedades musulmanas. Galardonada con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 2003.
23 y las que dan limosna, los que y las que ayunan, los castos y las castas, los que y las que recuerdan mucho a Dios”25. Mernissi trata sobre las tradiciones, costumbres y derechos de las mujeres desde la época preislámica e introduce los pequeños cambios que se producen a lo largo de la historia. Injustamente, muchos cambios aún no han obtenido resultado a pesar de la lucha que prosigue el gran número de mujeres musulmanas feministas. Es cierto que desde aquella época hasta hoy día han evolucionado muchos aspectos en cuanto a las actividades que no podía realizar una mujer, pero no son suficientes para lograr la libertad y su igualdad. Un intelectual egipcio, Qásim Amín26, será el precedente más inmediato y señalado de toda la corriente de intelectuales musulmanes que, posteriormente, aumentarán la crítica al velo, entre ellos la ya citada Fátima Mernissi. En 1899, Amín publicó un libro titulado La liberación de la mujer y en 1900 publicó otro libro que volvía a tratar de la misma cuestión, La nueva mujer. Qásim Amín no fue ajeno a este movimiento de reforma y empezó la redacción de una obra de amplio alcance que contemplaba, como núcleo de su reflexión, a la verdadera protagonista del proyecto revitalizador de la sociedad egipcia: la mujer y sus dificultades educativas, sociales y familiares. La respuesta correcta a los dos conceptos de mujer y libertad se encuentra en el hecho de que todas las naciones a lo largo de su evolución histórica y en cada una de sus etapas van adoptando los usos y costumbres que correspondan, ya que esas tareas están en constante cambio debido a algunos factores tales como la mezcla de tradiciones, las teorías sociales, la herencia y las organizaciones políticas, entre muchos otros. Qásim señaló que el Islam se adelantó a las naciones de Occidente en su proclamación de la igualdad entre hombres y mujeres. Volviendo al análisis de la obra, son cinco los cuentos donde Arlt juega con la figura de la mujer como uno de los elementos más importantes de la acción y, son denominados como sigue “Halid Majid el achicharrado”, “Rahuita la bailarina”, “La 25El Harén Político: El profeta y las mujeres (2002:139). 26Qásim Amín ha sido calificado como el primer feminista del mundo árabe. Sin embargo Qásim había trabajado con muchas de las ideas ya planteadas por reformistas islámicos como Muhammad Abduh o Al- Tahtawi, entre otros. Lo que no se puede dudar es que su figura ha influenciado los inicios del feminismo egipcio. Para él la liberación de la mujer es una cuestión de justicia.
24 cadena del ancla”, “Accidentado paseo a Moka” y “Ven, mi ama Zobeida quiere hablarte”. El tipo de mujer que Arlt refleja es una femme fatale, una mujer perversa, sin ataduras, desvergonzada y provocativa, que no tiene nada que ver con el tipo de mujer musulmana, que es recatada, reservada, fiel a sus creencias y al honor de su familia. Ello podría conducir a un guiño por parte del autor hacia los sucesos que se estaban viviendo en el norte de África. Al miedo que se dio a la llegada de miles de extranjeros que podían alterar el orden de las costumbres musulmanas, que al mismo tiempo es una balanza entre el tipo de mujer oriental y el tipo de mujer fatal que comenzó a darse en la literatura a finales del siglo XIX. Mujer perversa, desvergonzada, atrevida, aquella que provoca el miedo masculino, sensual, que juega con su cuerpo para lograr el mayor de sus deseos, de belleza extraordinaria y que es capaz de llevar al hombre al peor de los destinos. En cierta medida el uso de este tipo de mujer en sus cuentos guarda como trasfondo una crítica hacia esa mujer débil que pudo visualizar en su visita al norte africano, lo hace para manifestar el atraso de dicha cultura frente al continente europeo que poco a poco iba subiendo escalones hacia la igualdad en la centuria de fin de siglo, donde ya la mujer iba a ganarse su propio lugar en la vida pública. En cuanto al terreno literario artístico, a lo largo de la centuria son conocidos tres tipos de mujeres: la mujer musa, la mujer virgen y la mujer seductora27. Las seis figuras de mujeres que trata en sus cuentos guardan en común la inteligencia y la libertad de la que disponen para llegar a sus beneficios, a la vez que guardan diferencias entre ellas, pues no todas actúan de igual manera. En “Halid Majid el achicharrado”, conocemos a Enriqueta Dogson una mujer extranjera que se encuentra en Tánger. El personaje roza los límites de la locura, pero no precisamente una locura mental sino una locura de libertad y diversión, un ser sin ataduras que no tarda en mostrarse como tal por las calles de la ciudad, como se detalla en el siguiente pasaje: “A la semana de irse a vivir a Tánger se lanzó a la calle vestida de mora estilizada y decorativa. Es decir, calzando chilenas rojas, pantalones amarillos, 27 José Manuel Camacho Delgado, “Del fragilis sexus a la rebellio carnis. La invención de la mujer fatal en la literatura de fin de siglo”, Cuadernos de Literatura, Volumen X, Número 20 enero-junio de 2006, págs.27-43.
25 una especie de abullonada falda-corsé de color verde y el renegrido cabello suelto sobre los hombros, como los de una mujer desesperada. Su salida fue un éxito. Los perros le ladraban alarmados, y todos los granujillas de las fortificaciones del zoco la seguían en manifestación entusiasta. Los cordeleros, sastrecillos y tintoreros abandonaban estupefactos su trabajo para verla pasar”28. Es una descripción muy significativa. En ella se tratan varios aspectos. En primer lugar el modo tan ridículo que tiene Enriqueta de utilizar la vestimenta típica de la cultura árabe con lo que consigue llamar la atención, algo tan normal debido a que las musulmanas no suelen pasear con tal frescura por un zoco, pues está visto como una falta de respeto a la cultura en medio de un país tan radical con estos aspectos. En el Islam este tipo de personas son calificadas como infieles por desobedecer las tradiciones de su cultura y de su religión. Como se indica en el texto, “Un amor con una musulmana es el ideal de todo europeo. Una intriga con un árabe, el más glorioso recuerdo que puede llevarse una muchacha occidental”29. Es una intriga porque para llegar a realizarse debe ser un secreto pues gritarlo a los cuatro vientos, como hizo Enriqueta fotografiándose con el chico en todas partes, provoca la deshonra de la familia y hace que sean objeto de las habladurías de toda la ciudad. Enriqueta aprovecha su belleza para enloquecer a cualquier hombre, tanto es así que su amante casi reniega de sus creencias para marcharse con ella, a no ser por la intervención de su padre que le obliga a conocer la historia de un viejo amigo. Dicho amigo tenía el rostro desfigurado por haberse enamorado de una infiel. En este caso el final no es tan trágico como el de la segunda historia. La figura protagonista de la segunda historia, Turey, es una “fiera adúltera”, fue capaz de envenenar a su esposo y arrojó a su amante a la hoguera y por ello ha quedado tan desfigurado. Esta segunda mujer es un claro reflejo de Judith, la viuda negra, cuyos orígenes se remiten al Libro de Judith, del Antiguo Testamento. Aunque en sus orígenes bíblicos es conocida como una heroína por haber salvado y liberado a su pueblo, en la literatura de fin de siglo es representada como una viuda negra que disfruta de su gran belleza para llegar a ejecutar a su amante y su imagen es la de una seductora innata con 28El criador de gorilas (1991:18). 29 Id. (1991:19).
32 Los zocos son espacios abiertos, están llenos de vida, lo que le ofrece a Roberto Arlt más elementos para sus narraciones. La abundancia de personajes de distintas culturas, el colorido de los distintos puestos, las calles, las plazas, etc., son elementos que dan mucho jugo a sus relatos. Aunque también nos encontramos con espacios cerrados, es donde suelen ocurrir las peores tragedias, como: “Cuando Rahuita, en compañía de Ibu Abucab, pasó a la trastienda del comercio, comprendió que no tendría que examinar ningún collar. Un negro, con bombachas anaranjadas y chaleco verde, custodiaba la puerta por donde había entrado. Soportaba una alfombra arrollada bajo el brazo. Del centro de la alfombra salía una espada. En un cojín permanecía sentado el hermano de El Mokri”41. En ese mismo lugar finalmente tiene lugar el asesinato del hermano de El Mokri por parte de la perversa Rahuita, quien logró escapar y nunca más se supo nada sobre su paradero. El empleo que realiza el autor de los espacios cerrados y los espacios abiertos podría estar relacionado con la luz y la oscuridad. La luz portadora de la alegría, la vida plena; por su parte, la oscuridad se relaciona con el fin del día, de la vida y normalmente con la tristeza. Hay numerosos estudios sobre cómo Arlt describe África, tanto en sus Aguafuertes como en El criador de gorilas: “Los rasgos que predominan en las aguafuertes africanas dan cuenta de las condiciones de su contexto de enunciación pues se espera que Arlt como corresponsal viajero no refiera lo habitual para su público (el paisaje y costumbres urbanas modernas) sino algo nuevo y desconocido. No obstante, estos mismos rasgos reaparecen, luego, en los relatos de El criador de gorilas, aunque el enunciado narrativo ficcional es menos declarativo y, a la vez, más radical en su separación del espacio-tiempo de la modernidad. Las narraciones abandonan por completo la representación de la ciudad moderna y de los 41El criador de gorilas (1991:37).
33 escenarios tecnológico-futuristas dominantes en las figuraciones de Buenos Aires en lo que consideramos la primera parte de la obra de Roberto Arlt”42. Ante estas declaraciones descubrimos el cambio tan radical en la literatura de Arlt, donde claramente traslada sus narraciones desde las costumbres urbanas modernas sobre su país natal a su inmersión en un mundo totalmente nuevo para él y donde no deja de lado la fascinación en ningún momento. En sus cuentos predomina el pasado, debido a los años que ya habían pasado desde su viaje y también como una denuncia a una cultura cuyas costumbres y tradiciones parecen no haber avanzado en el tiempo. Por último, es muy interesante la perspectiva que ofrece Arlt sobre los espacios árabes. No podemos negar sus armas de observador, pues todo aparece muy bien detallado. Los escenarios literarios no siempre son tal cual en la realidad, pero hemos de decir que el exotismo oriental abre muchas puertas y facilidades a cualquier escritor para dibujar sus paisajes a través de las letras. 42 Laura Susana Juárez, Roberto Arlt en los años treinta [En línea], Universidad Nacional de La Plata, Universidad de Humanidades y Ciencias de la Educación (2008), pág.110. Dirección URL: http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/tesis/te.261/te.261.pdf[Consultado: 26/05/2016]
34 5. A MODO DE CONCLUSIÓN El criador de gorilas es un conjunto de quince cuentos en los que se trata una variedad de temas de distinta índole, como por ejemplo, la traición, la venganza, el engaño, la figura de la mujer, la pobreza y la avaricia. Es una obra muy completa, que a pesar de haber tenido en un principio una mala comprensión a lo largo de los años ha sido más estudiada y más valorada. La obra fue editada en 1941 en Chile, donde se encontraba el autor debido a su segunda salida como corresponsal. Como hemos indicado a lo largo del actual trabajo, este conjunto de cuentos surgen debido a un viaje que Roberto Arlt realizó a España a finales de 1934. Tras visitar varias ciudades españolas, se dirigió al norte de África, concretamente Marruecos, y allí quedó sorprendido por todos y cada uno de los aspectos de la cultura árabe y de la ciudad, ya que el espacio tiene una gran relevancia a lo largo de estos relatos. Se podría considerar que este conjunto de cuentos es un punto y aparte en la literatura de Arlt, así pues en el resto de sus obras lo importante era el espacio urbano y los temas sociales y, sin embrago, aquí triunfa la diversión y la novedad, la aventura y el viaje. Incluso disfrutamos de un gran cambio en la forma de escribir del autor y en su forma de percibir las cosas. El autor logró mostrar con gran lujo de detalles todas las experiencias que disfrutó en el norte de África, pues en los cuentos hay algunas situaciones que bien pueden trasladar a los lectores a cualquier rincón de Marruecos. El ambiente oriental que envuelve a todos los cuentos es delicado, exquisito y bien detallado. Por otra parte, no podemos dejar de mencionar la importante relación que guarda El criador de gorilas con una de las más grandes obras de la literatura oriental, Las mil y una noches. Arlt hace uso de algunos de los recursos estilísticos que ya aparecían en Las mil y una noches, como por ejemplo el uso de las cajas chinas, es decir contar una historia dentro de otra historia; aspecto utilizado por Shahrazad para salvarse de ser ejecutada por el sultán. También guardan relación temas como la infidelidad, la venganza y el desengaño, entre muchos otros. Por lo tanto, Arlt para escribir sus relatos se impregnó de grandes elementos de la literatura oriental. Artl toma en sus quince cuentos una estructura variada, solo en seis de ellos utiliza el método de las cajas chinas. Las historias intercaladas son relatadas por los
35 propios personajes, pues en esta obra predomina el narrador en primera persona. Ello permite al autor conseguir grandes beneficios, ya que jugar con distintos narradores hace posible una lectura más amena y más divertida. Los narradores relatan unos hechos que les han ocurrido a ellos mismos o que han oído por boca de otros, esto hace resaltar la importancia de la literatura oral, cuyos orígenes más puros se encuentran en el mundo árabe y han llegado hasta nosotros a través de traducciones de obras a lo largo de los siglos. El lenguaje que utiliza Arlt a lo largo de los relatos es claro, sencillo y con abundancia de adjetivos debido a las numerosas descripciones que impregnan los cuentos. La estructura de los cuentos es adecuada y la extensión justa. Otro elemento importante es el modo en que el autor hace referencia a los personajes, la mayoría se nos presentan por el nombre de oficio que realizan, la cultura a la que pertenecen o por su color de piel, exceptuando los que tienen su propio nombre. Todos los relatos poseen como objetivo aplicar una enseñanza a la humanidad, así pues detrás de todos los temas tratados lo moral juega un papel fundamental. En definitiva, los quince relatos que componen El criador de gorilas son un claro reflejo de grandes aspectos orientales que ya hemos mencionado en líneas anteriores. Resaltan las grandes fuentes orientales de las cuales el autor ha sabido impregnarse con gran delicadeza y, además, ha sabido mostrar en su literatura de forma tan detallada.
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