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PSICOLOGÍA Y MUNDO MODERNO International Journal of Developmental and Educational Psychology INFAD Revista de Psicología, Nº1, 2010. ISSN: 0214-9877. pp:175-182 175 ABSTRACT This work carries out a first approach to analyzing the relations of reciprocal friendship of children in situations of rejection at the beginning of primary education. The focus is to verify the hypothesis of behavioral similarity among friends, by contrasting a sample of 111 sociometrical average children with 111 rejected children. The variables of social behavior that are used to study the behavioral similarity are social skills, direct aggression, social aggression, hyperactivity and withdrawal. Nearly a third of the rejected children have no one single mutual friendship. The scores of the friends of the rejected children are lower at social skills and higher at all the behavioral difficulties. Among the average children used for the comparison, some correlations between one’s own behavior and that of friends were also found, but not in all the variables. There is a significant correlation between the negative social behavior of the rejected children and that of their friends. The hypothesis of behavioral homophily is verified, but not the second stated hypothesis which refers to a greater behavioral similarity betwe- en the rejected children and their friends. Keywords: Peer rejection, friendship, behavioral similarity, homophily, social skills, aggression, hyperactivity, withdrawal. RESUMEN En este trabajo se presenta una primera aproximación al análisis de las relaciones de amistad recíprocas de niños y niñas en situación de rechazo al comienzo de la escolarización primaria. El eje central del trabajo es confirmar la hipótesis de la similitud conductual de las amistades contrastando una muestra de 111 niños rechazados y 111 niños promedios. Las variables de conducta social que se utilizan para estudiar la similitud en la conducta son habilidades sociales, agresión directa, agresión social, hiperactividad y retraimiento. Casi una tercera parte de los niños rechazados no tienen relación recíproca de amistad. Los amigos de los rechazados tienen pun- LOS AMIGOS DE LOS NIÑOS Y NIÑAS RECHAZADOS. UN ANÁLISIS DE LA SIMILITUD CONDUCTUAL FRIENDS OF THE REJECTED GIRLS AND BOYS. AN ANALYSIS OF BEHAVIORAL SIMILARITY. Victoria Muñoz-Tinoco1. Irene Jiménez Lagares1, Francisco J. García Bacete2. Ghislaine Marande Perrin2. Luis J. Martín Antón3 1Universidad de Sevilla. 2Universidad Jaume I de Castellón. 3Universidad Valladolid. [email protected] Fecha de recepción: 3 de Febrero de 2014 Fecha de admisión: 30 de Marzo de 2014 https://doi.org/10.17060/ijodaep.2014.n1.v6.731
tuaciones más bajas en habilidades sociales y más altas en todas las dificultades conductuales. Entre los promedios de contraste también se encuentra relación entre la propia conducta y la de los amigos, aunque no para todas las variables. Existe una relación significativa entre la conducta social negativa de los niños y niñas rechazados y sus amigos. La hipótesis de la homofilia conductual se confirma, no así la segunda hipótesis formulada que hace referencia a una mayor similitud conductual entre los rechazados y sus amigos. Palabras Clave Rechazo entre iguales, amistad, similitud conductual, homofilia, habilidades sociales, agresión, hiperactividad, retraimiento. Agradecimientos: Investigación realizada gracias a las ayudas de investigación concedidas por el Ministerio de Economía y Competitividad (EDU2012-35930) y al Plan de Promoción de la Investigación de la Universitat Jaume I (P1-1A2012-04). Conocer los patrones de afiliación es un núcleo de interés conceptual, empírico y metodológico en la investigación sobre las experiencias con los iguales (Gest, 2006). ¿Qué hace que niños y niñas se conviertan en amigos? La cercanía, sobre todo entre los más pequeños, es uno de los factores principales. Las primeras amistades surgen así en la escuela (fundamentalmente en el aula), el vecindario y en torno a la familia. El segundo factor importante es el parecido en cuanto a características visibles (edad, sexo y raza fundamentalmente) y existen diversos que constatan que la mayoría de los amigos en la infancia suelen ser de la misma edad, el mismo sexo y la misma raza (Hamm, 2000). Pero en la formación de la amistad, la similitud tiene un papel importante más allá de las características visibles: nos hacemos amigos porque nos parecemos en nuestras actitudes, intereses, conductas y rasgos de personalidad. Esta selección de los amigos en función de afinidades conductuales y personales está presente desde la infancia, aunque ha sido con mayor frecuencia estudiada a partir de la infancia tardía y la adolescencia (Haselager et al, 1998). A esta hipótesis de selección en función de la similitud le acompaña otra complementaria, la hipótesis de la socialización mutua, que explicaría que los parecidos iniciales se acentúen con el tiempo (Poulin, 1997). Uno de los objetivos fundamentales del trabajo que aquí se presenta es hacer una primera exploración de la similitud entre los amigos en los inicios de la escolarización primaria, momento de formación de las primeras relaciones de amistad para muchos niños y niñas, pudiendo aportar algunos datos al conocimiento de la formación de la amistad. Puesto que se trata de un estudio longitudinal, próximamente podremos hacer alguna aportación a la confirmación de la hipótesis de la socialización mutua. El análisis de la similitud conductual ha interesado, sobre todo, en cuanto a sus aportaciones a la comprensión de la influencia de los iguales en el proceso de socialización. Muchos de estos estudios se han centrado en la conducta problemática en muestras de adolescentes (problemas de externalización de conducta, abandono escolar, etc.). En este sentido, una de las relaciones más constatadas es la relación entre la propia conducta agresiva y la de los amigos, tendiendo en general los niños agresivos a relacionarse con otros niños agresivos (Bagwell, 2004, Cairns et al, 1988), aunque pocos han encontrado similitudes en la conducta socialmente competente (Poulin, 1997). El foco de este trabajo son las amistades de niños y niñas rechazados. Niños y niñas rechazados suelen tener baja competencia social y ésta y otras dificultades conductuales se agravan con el tiempo si el rechazo se hace crónico. El rechazo, en sí, es un proceso que supone exclusión del grupo con lo que ello implica de pérdida de oportunidades para el aprendizaje de habilidades sociales. La amistad es un factor protector que puede modular los efectos del rechazo, pero también es probable que, para estos niños, la amistad suponga también un factor de riesgo si, como cabe esperar, los iguales con los que tienen afinidad y posibilidad de establecer lazos de amistad tienen dificultades similares (Adams y Bukowski, 2005). OBJETIVOS E HIPÓTESIS El objetivo principal de este trabajo es analizar las relaciones de amistad recíproca de los niños y niñas en situación de rechazo y, específicamente, analizar la posible similitud entre la conducta de niños y niñas rechazados y las de los niños y niñas con los que mantienen una relación de amistad mutua Para ello se analizará, en International Journal of Developmental and Educational Psychology 176 INFAD Revista de Psicología, Nº1-Vol.6, 2014. ISSN: 0214-9877. pp:175-182 LOS AMIGOS DE LOS NIÑOS Y NIÑAS RECHAZADOS. UN ANÁLISIS DE LA SIMILITUD CONDUCTUAL
primer lugar, la semejanza entre la propia conducta social positiva (habilidades sociales) y negativa (agresión directa, agresión relacional, hiperactividad y retraimiento) y la conducta de los amigos recíprocos en contraste con los niños y niñas del aula con los que no se tiene relación de amistad recíproca. A continuación se comparará la similitud entre los rechazados y sus amigos con la de niños y niñas promedio y sus amistades. Se establecen las siguientes hipótesis: Se encontrará mayor similitud conductual entre los amigos que entre los no amigos, tanto en la muestra de rechazados como en la de promedios y para todas las variables conductuales analizadas. Se encontrará mayor similitud en las dimensiones negativas de la conducta social entre los niños rechazados y sus amigos que entre los niños promedio. PARTICIPANTES La muestra está compuesta de 809 niños pertenecientes a 15 centros educativos y 35 aulas de Castellón, Islas Baleares, Sevilla y Valladolid. Hay una representación prácticamente idéntica en tamaño de niños y niñas en la muestra (49,1% y 50.9% respectivamente). En la tabla 1 aparece reflejada la distribución de la muestra por tipos sociométricos. Tabla 1. Distribución de tipos sociométricos en la muestra Se identificó a 111 niñas y niños rechazados y se seleccionó al azar un grupo equivalente de niños y niñas promedio como grupo de comparación para los contrastes, respetando el porcentaje de niños y niñas, ya que se encontraron diferencias significativas ligadas al sexo, [?2(4, N = 783) = 29.20, p≤ .000], siendo los niños un 66.4% del total de sujetos rechazados y las niñas el 33.6%. MÉTODO Instrumentos y procedimiento Nominaciones de aceptación y rechazo. Para la identificación del tipo sociométrico se utilizó la técnica de nominaciones entre iguales en función de dos criterios generales, uno positivo y otro negativo. Dada la edad de los entrevistados, los niños disponían de una orla con las fotos de sus compañeros, en la parte inferior de las cuales figuraba el nombre y nº de lista de cada niño. De este modo, cuando se les formulaban las preguntas, los niños elegían a sus compañeros señalando su foto. El número de nominaciones permitido era ilimitado. Las preguntas utilizadas fueron: De todas las niñas y niños de esta clase que están aquí en las fotos 1º Señala con quién te gusta estar más ¿Por qué? 2º ¿Con qué otros niños o niñas te gusta estar más? ¿Por qué? De todos los niños y niñas de esta clase que están aquí en las fotos 1º Señala con quién te gusta estar menos ¿Por qué? 2º ¿Con qué otros niños o niñas te gusta estar menos? ¿Por qué? Los datos obtenidos por los cuestionarios de preferencia se analizaron mediante el software Sociomet (González y García Bacete, 2010), que nos proporciona la identificación de los tipos sociométricos de cada aula. International Journal of Developmental and Educational Psychology INFAD Revista de Psicología, Nº1-Vol.6, 2014. ISSN: 0214-9877. pp:175-182 177 PSICOLOGÍA Y MUNDO MODERNO Frecuencia Porcentaje Promedio 563 69.6 Rechazado 111 13.7 Preferido 87 10.8 Ignorado 39 4.8 Controvertido 9 1.1 Total 809 100.0
Nominaciones de amistad. Para identificar las relaciones de amistad recíproca también se utilizó la técnica de nominación. Se solicitó, con el mismo procedimiento, que señalaran a su mejor amigo o amiga de su clase y, a continuación, se le preguntaba por otros niños y niñas del aula muy amigos suyos, siendo ilimitado el número de nominaciones permitidas. A través de la aplicación Redes (Jiménez-Lagares, Muñoz-Tinoco y López- Iglesias, 2013) se identificaron las nominaciones mutuas o recíprocas de amistad. Evaluación de la Conducta Social. La evaluación de la conducta social se llevó a cabo a través del informe de los iguales. Se utilizó un formato clásico de nominación reputacional usando el Class Play (Masten, Morison y Pellegrini, 1985). El procedimiento consiste en solicitar individualmente a los alumnos y alumnas que se imaginen los directores de una obra de teatro. Su cometido es repartir una serie de papeles entre sus compañeras y compañeros de clase. El criterio para seleccionar a cada actor debe ser que las características personales del mismo sean lo más parecidas posible a las del papel que deben representar, permitiéndose, en este caso, tres nominaciones. Como en el cuestionario sociométrico descrito anteriormente, se facilitó a los participantes las fotos de los compañeros y compañeras de clase para facilitar la identificación. Para cada una de las conductas evaluadas se calculó la proporción de veces que cada estudiante ha sido nombrado por el grupo para desempeñar ese papel. En cuanto al contenido, se partió de un amplio banco de ítems iniciales, tomados principalmente de la propuesta del Extended Class Play de Wojslawowicz et al., (2006), propuesta que incorporaba la clásica estructura conductual de competencia social, agresión-disrupción y retraimiento, a la que se añadieron ítems relacionados principalmente con agresión relacional (Crick, Casas y Mosher, 1997). Como viene siendo habitual en la investigación reciente que incorpora este tipo de medidas, (Berger, Rodkin y Dijkstra, 2011; LaFontana y Cillessen, 2002; Dijsktra, Lindenberg y Veenstra, 2007; Lease, Musgrove, Axelrod, 2002), hemos procedido a agrupar los ítems referidos a una dimensión identificable, analizando la fiabilidad. Así, aparecen 5 dimensiones relacionadas con conducta. Competencia Social (alpha = .898), siete ítems: (alguien divertido, que sigue las reglas, que tiene ideas interesantes, amable y cariñoso/a, que ayuda a los demás, que defiende a los demás, que soluciona los problemas de buenas maneras). Agresión Directa Física o Verbal (alpha = .944), incluye cuatro ítems: se mete en peleas, insulta o amenaza, se burla, pega). Agresión Social (alpha: = .863). con 4 ítems: dice “ya no eres mi amigo/a”, dice cosas feas de los demás a sus espaldas, dice “no puedes jugar con nosotros hasta que no hagas lo que te digamos, dice “no quiero escucharte” o hace cosas como dar la espalda o taparse los oídos. Hiperactividad-Disrupción (alpha: = .923), cuatro ítems: interrumpe, no presta atención, pierde los nervios, casi nunca está en su sitio. Retraimiento/Problemas Internalización (aplha: = .712): tímido/a, le da vergüenza, triste, caso siempre solo/a, llorica. RESULTADOS Niños y niñas en situación de rechazo disfrutan de relaciones de amistad mutuas o recíprocas con menos frecuencia que sus compañeros promedios. Así, un 63% de rechazados tiene al menos una amistad recíproca frente al 88,5% de promedios [?2(1,204 ) = 18,11, p <.000)]. Niños y niñas rechazados no solo tienen amistades recíprocas con menor frecuencia, sino que también tienen un número menor de ellas: 1,13 amistades recíprocas de media frente a los 2,25 de los niños y niñas promedio [t (202)=5.87, p=0.000] En cuanto a las variables relacionadas con la conducta social, en la tabla 2 se presentan las diferencias entre rechazados y promedios. Niños rechazados son identificados como socialmente habilidosos con menor probabilidad que sus compañeros promedios, mientras que reciben proporciones de nominación más alta en todas las conductas sociales problemáticas. International Journal of Developmental and Educational Psychology 178 INFAD Revista de Psicología, Nº1-Vol.6, 2014. ISSN: 0214-9877. pp:175-182 LOS AMIGOS DE LOS NIÑOS Y NIÑAS RECHAZADOS. UN ANÁLISIS DE LA SIMILITUD CONDUCTUAL
Tabla 2. Diferencias entre promedios y rechazados en conducta social Existen diferencias significativas en las puntuaciones medias de todas las variables entre las amistades de los niños y niñas promedio y las amistades de los rechazados, siendo más baja la media de habilidades sociales y más alta las medias de las conductas problemáticas de los amigos de los rechazados. Tabla 3. Diferencias entre promedios y rechazados en la conducta social de sus amistades recíprocas Para responder al objetivo de analizar la similitud conductual entre los amigos recíprocos se utilizará como indicador de similitud la correlación entre la puntuación del sujeto y la puntuación media de los amigos recíprocos en cada una de las conductas evaluadas. Se realizaron contrastes Z para muestras relacionadas entre estas correlaciones y las correlaciones con las puntuaciones de los no amigos recíprocos para confirmar la hipótesis de homofilia en las relaciones de amistad. De entre los procedimientos disponibles se eligió la Z de Olkin, especialmente recomendado para muestras de tamaño moderado y correlaciones no especialmente elevadas (May y Hittner, 1997). También se compararon a través de una z (observar la tabla 4), en este caso para muestras independientes (Preacher, 2002), las correlaciones del sujeto con los amigos en los promedios frente a esas mismas correlaciones para los rechazados, con el objetivo de confirmar la hipótesis referida a una mayor similitud conductual entre los sujetos rechazados que los promedios (z de la última columna). International Journal of Developmental and Educational Psychology INFAD Revista de Psicología, Nº1-Vol.6, 2014. ISSN: 0214-9877. pp:175-182 179 PSICOLOGÍA Y MUNDO MODERNO Promedios Rechazados NMediaDTNMediaDT t Habilidades Sociales 105 .133 .073 109 .060 .038 9.23*** Agresividad Directa 105 .077 .102 109 .257 .212 -7.64*** Agresividad Social 105 .072 .058 109 .188 .130 -8.46*** Hiperactividad 105 .069 .073 109 .254 .182 -9.82*** Retraimiento 105 .075 .039 109 .148 .076 -8.15*** ***p.000 Amistades de Promedios Amistades de Rechazados NMediaDTNMediaDT t Habilidades Sociales 92 .146 .068 64 .120 .070 2.28* Agresividad Directa 92 .093 .098 64 .148 .118 -3.18** Agresividad Social 92 .091 .065 64 .121 .078 -2.59* Hiperactividad 92 .085 .084 64 .137 .123 -2.90** Retraimiento 92 .079 .034 64 .105 .056 -3.21** *p.05, **p.01
Tabla 4. Correlaciones entre las conductas sociales de los niños y los promedios de las conductas sociales de los amigos y los no amigos Como puede observarse en la tabla, los niños y niñas promedios son similares a sus amigos recíprocos en habilidades sociales, agresión directa, hiperactividad y retraimiento, no encontrándose similitud en los indicadores de agresión social. Para estas cuatro variables conductuales, podemos afirmar que los niños promedios se parecen a sus amigos recíprocos más que a los niños de los que no son amigos. En el caso de los rechazados, no se encuentra similitud conductual entre ellos y sus amigos en habilidades sociales y sí en todas las conductas problemáticas, incluida la agresión relacional. De la misma manera que ocurre con los promedios, para todas esas variables, la correlación es mayor entre los rechazados y sus amigos que entre los rechazados y los niños y niñas con los que no tienen amistad. En cuanto a la segunda de las hipótesis, los contrastes z para comparar las correlaciones con la conducta de los amigos en el caso de los promedios frente a los rechazados, ponen de manifiesto que no se encuentra mayor similitud en ninguna de las variables de conducta social entre los rechazados que entre los promedios. DISCUSIÓN Los datos expuestos manifiestan claramente que niños y niñas rechazados están en una situación de desventaja respecto a sus compañeros en cuanto a la formación de amistades recíprocas de calidad. Un porcentaje importante de niños y niñas, casi la tercera parte de ellos, no tienen ninguna amistad recíproca; cuando la tienen supera en poco una amistad de media. Por otra parte, cuando tienen alguna amistad recíproca, suelen ser, como en su propio caso, niños con menor competencia social y mayor probabilidad de tener problemas de conducta. Los niños y niñas promedios tienen amigos que son nombrados con probabilidad similar a ellos como niños socialmente competentes y, aunque existe correlación entre la puntuación propia en conducta social problemática y la conducta de los amigos esta correlación no aparece para todas las variables (no para agresión social), lo cual podría indicar una mayor variabilidad conductual que en el caso de los rechazados. En los rechazados no existe correlación entre las habilidades sociales propias y las de los amigos, probablemente porque, al ser un instrumento de nominación conductual, solo son nominados en cada aula aquellos que más destacan en esa dimensión. Por tanto, más que indicar que los niños rechazados no comportan con sus amigos el hecho de tener una baja competencia social, lo que quiere decir es que no suelen ser nombrados en ningún caso como niños con habilidades sociales. Sí aparece correlación entre la conducta problemática propia y la de los amigos, en el caso de los rechazados para todas las conductas sociales analizadas, incluida la agresión relacional. A simple vista parece que la similitud conductual entre los promedios y sus amigos es menor que entre los rechazados, puesto que las correlaciones tienen niveles más bajos y menos nivel de significación. Sin embargo, los contrastes para muestras independientes z realizados con ambas correlaciones permiten afirmar que la similitud conductual no es mayor en el caso de los niños y niñas rechazados que en el caso de los promedios. International Journal of Developmental and Educational Psychology 180 INFAD Revista de Psicología, Nº1-Vol.6, 2014. ISSN: 0214-9877. pp:175-182 LOS AMIGOS DE LOS NIÑOS Y NIÑAS RECHAZADOS. UN ANÁLISIS DE LA SIMILITUD CONDUCTUAL Promedios Rechazados Amigos No amigos z de Olkin Amigos No amigos z de Olkin Comparación promediosrechazados (z) Hab. Sociales .39** -.14 3.81*** .23 .18 0.3 1.01 Agres.Directa .26*-.26* 3.26*** .38** -.41** 5.04*** -0.85 Agres. Social .14 .00 0.89 .33** -.26* 3.78*** -1.28 Hiperactividad .42** -.26* 4.74*** .30* -.41** 4.26*** 0.83 Retraimiento .21*-.01 1.71* .34** .16 1.34* -0.85
Se confirma, por tanto, nuestra primera hipótesis (niños y niñas rechazados se relacionan con mayor probabilidad con otros niños y niñas con dificultades comportamentales similares), pero no se confirma la segunda hipótesis, puesto que no parece que, al ser la oportunidad de elección menor, la similitud conductual de los rechazados sea mayor. Hay que interpretar estos datos teniendo en cuenta la temprana edad de los niños y niñas y que muchos de ellos se conocían desde pocos meses antes de ser entrevistados. Como señalábamos en la introducción, cabe esperar que la similitud haya ido aumentando con la edad en consonancia con la hipótesis de la socialización mutua a la que hacíamos referencia en la introducción. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Adams, R. E., W. M. Bukowski, y cols. (2005). Stability of aggression durin early adolescence as moderated by reciprocated friendship status and friend’s aggression. International Journal of Behavioral Development, 29(2): 139-145. Bagwell, C. L. y J. D. Coie (2004). The best friendships of aggressive boys: Relationship quality, conflict management, and rule-breaking behavior. Journal of Experimental Child Psychology, 88(1): 5-24. Cairns, R. B., B. D. Cairns, y cols. (1988). Social networks and aggressive behavior: Peer support or peer rejection? Developmental Psychology, 24(6): 815-823. Gest, S. D. (2006). Teacher reports of children`s friendships and social groups: agreement with peer reports and implications for studying peer similarity. Social Development, 15(2): 248-259. González, J. y García Bacete, F. J. (2010). SOCIOMET. Programa para la realización de estudios sociométricos. Madrid: TEA Ediciones. Hamm, J. V. (2000). Do birds of a feather flock together? The variable bases for african american, asian american, and european american adolescents`selection of similar friends. Developmental Psychology, 36(2): 209-219. Haselager, G. J. T., W. W. Hartup, y cols. (1998). Similarities between friends and nonfriends in middle childhood. Child Development, 69(4): 1198-2008. May, K. y Hittner, J. B. (1997). Test for comparing dependent correlations revisited: a Monte Carlo study. The Journal of Experimental Education, 65(3), 257-269. Poulin, F., A. H. N. Cillessen, y cols, (1997). Children’s friends and behavioral similarity in two social contexts. Social Development, 6(2): 225-237. Preacher, K. J. (2002, May). Calculation for the test of the difference between two independent correlation coefficients [Computer software]. Disponible en: http://quantpsy.org. International Journal of Developmental and Educational Psychology INFAD Revista de Psicología, Nº1-Vol.6, 2014. ISSN: 0214-9877. pp:175-182 181 PSICOLOGÍA Y MUNDO MODERNO