scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Un relieve funerario hallado en Contributa Iulia Ugultunia

Mateos Cruz, Pedro; Pizzo, Antonio

Abstract

Desde el año 2007 el Instituto de Arqueología de Mérida lleva a cabo un proyecto de investigación interdisciplinar en el yacimiento de Contributa Iulia Ugultunia, ciudad romana situada a pocos kilómetros de la población de Medina de las Torres, Badajoz. Dentro del solar en el que se sitúa el yacimiento, aunque fuera de sus murallas, en una zona documentada como posible área de necrópolis, apareció un fragmento de relieve funerario que es objeto de estudio a partir del análisis de su fisonomía originaria y de su iconografía.

Full text

SPAL 23 (2014): 167-178 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2014.i23.09 Recepción: 9 de junio de 2013 . Aceptación: 11 de julio de 2013 UN RELIEVE FUNERARIO HALLADO EN CONTRIBUTA IULIA UGULTUNIA A FUNERARY RELIEF FOUND AT CONTRIBUTA IULIA UGULTUNIA PEDRO MATEOS CRUZ* ANTONIO PIZZO** Resumen: Desde el año 2007 el Instituto de Arqueología de Mérida lleva a cabo un proyecto de investigación interdisciplinar en el yacimiento de Contributa Iulia Ugultunia, ciudad romana situada a pocos kilómetros de la población de Medina de las Torres, Badajoz. Dentro del solar en el que se sitúa el yacimiento, aunque fuera de sus murallas, en una zona documentada como posible área de necrópolis, apareció un fragmento de relieve funerario que es objeto de estudio a partir del análisis de su fisonomía originaria y de su iconografía. Palabras Clave: Roma, relieve funerario, monumento funerario, corona, Extremadura, Badajoz. Abstract: From 2007 the Merida Institute on Archaeology has developed an interdisciplinary research project in the archaeological site of Contributa Iulia Ugultunia, a Roman town in the municipality of Medina de las Torres, Badajoz. Within a probable cemetery area outside the city walls, we reported the find of a fragment of a funerary relief, which is the subject of study through the analysis of its original physiognomy and iconography. Key words: Roma, funerary relief, funerary monument, crown, Extremadura, Badajoz. 1. INTRODUCCIÓN Los trabajos arqueológicos llevados a cabo por el Instituto de Arqueología de Mérida en el yacimiento de Contributa Iulia Ugultunia se iniciaron en 2007 con el desarrollo de las primeras prospecciones geofísicas en el solar conocido como “Los Cercos”. Esta área fue adquirida recientemente por el Ayuntamiento de Medina de las Torres (Badajoz) para su documentación e investigación. El interés por este yacimiento se remonta al siglo XIX, momento en el que J.A. Barrientos dirige los primeros trabajos arqueológicos realizados en el lugar para determinar la funcionalidad de los restos existentes y su posible vinculación con la antigua ciudad romana. ya en el siglo XVII, Rodrigo Caro situaba Contributa Iulia en los límites de la actual ciudad de Fuente de Cantos y Tamayo de Salazar, años después, la localizaba, por primera vez, en Medina de las Torres. Las excavaciones posteriores practicadas por Barrientos no lograron definir de manera evidente el carácter de los restos pero supusieron la aparición de numerosas estructuras, togados y columnas que aumentaron el interés por el yacimiento (Mateos et al. 2009: 7-32). Dos siglos después, tras numerosas especulaciones sobre la vinculación de los restos con la mansio de Perceiana o con la antigua * Correo-e: [email protected] Instituto de Arqueología de Mérida, plaza de España 15, 06800-Mérida ** Correo-e: [email protected] Instituto de Arqueología de Mérida, plaza de España 15, 06800-Mérida 168 PEDRO MATEOS CRUZ / ANTONIO PIZZO SPAL 23 (2014): 167-178 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2014.i23.09 ciudad de Contributa, han salido a la luz los primeros restos arqueológicos de la antigua ciudad. Hoy conocemos parte de su estructura urbana gracias al desarrollo de un proyecto de investigación denominado “Análisis urbanístico y territorial de la ciudad romana de Contributa Iulia” (PRI09B152) y financiado por la Consejería de Economía, Comercio e Innovación de la Junta de Extremadura entre 2009 y 2012. En buena medida, el conocimiento urbano ha evolucionado debido a los sucesivos trabajos arqueológicos llevados a cabo a través de dos Talleres de Empleo y a diversas campañas de excavaciones dirigidas desde el Instituto de Arqueología de Mérida. La continuidad de estas intervenciones ha permitido establecer una serie de elementos de reflexión sobre la tipología de los restos conservados y su inserción topográfica y urbanística. Los primeros trabajos de prospección geofísica definieron la gran potencialidad arqueológica del solar de “Los Cercos”; del mismo modo, fue el inicio de un proyecto interdisciplinar de documentación, análisis e investigación por parte del Instituto de Arqueología que, a lo largo de los últimos años, ha desarrollado una gran actividad vinculada al yacimiento. En la actualidad, podemos plantear una primera hipótesis de estructuración urbanística y evolución histórica del territorio circundante, gracias a la aplicación de diversas metodologías de prospección. Entre otras debemos destacar, por ejemplo, el uso de fotografías aéreas y la sucesiva interpretación de marcas en la vegetación mediante el análisis de fotografías ortorrectificadas. Estas actuaciones estaban ligadas a un plan global de prospecciones superficiales intensivas y otras prospecciones de carácter geofísico mediante la utilización del georradar, magnetómetro o resistivímetro. Algunos resultados y análisis de la metodología empleada han sido adelantados a la comunidad científica en diversas intervenciones realizadas con motivo de la celebración del VI Encuentro Peninsular de Arqueología del Suroeste organizado en Villafranca de los Barros (Badajoz) en el mes de octubre de 2012 (Mateos y Pizzo 2013: 1224-1258). Los datos obtenidos en las excavaciones arqueológicas desarrolladas en el interior del perímetro urbano han hecho posible definir dos áreas importantes de la ciudad: por un lado, el área pública forense (fig. 1), localizada en la cima del cerro, en la que se han documentado Figura 1. Vista aérea de las excavaciones arqueológicas desarrolladas en el área forense de la ciudad de Contributa Iulia. 169 SPAL 23 (2014): 167-178 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2014.i23.09 UN RELIEVE FUNERARIO HALLADO EN CONTRIBUTA IULIA UGULTUNIA los principales edificios que componían el foro y sus diferentes etapas históricas; por otro, la puerta de acceso a la ciudad en el sector occidental, que ha permitido conocer las características y recorrido de un gran tramo de la cerca muraria, una manzana en la que se construyó un edificio con un probable uso comercial y un decumanus que, partiendo de la puerta de acceso, une ambas zonas desde la muralla al propio área forense (Mateos et al. 2009: 7-32, 2013, 1230). A partir de todos estos trabajos se ha podido definir un recorrido hipotético del trazado de la muralla de la ciudad, así como el supuesto carácter de la ocupación del espacio extramuros. Así, mientras que en la zona meridional se documenta una intensa ocupación urbanística, en el lado oriental parece probable la existencia de edificios de carácter público. Por último, en el área de la muralla situada al oeste, podría situarse un espacio funerario ligado a diversas vías de acceso a la ciudad. La aparición de inscripciones funerarias, así como de algunos enterramientos confirma esta posibilidad. Es precisamente de esta última zona (fig. 2), de donde proviene un fragmento de relieve de tipo funerario que se encuentra actualmente en el Centro de Interpretación del yacimiento que será objeto de estudio en este trabajo. 2. DESCRIPCIÓN DEL RELIEVE El relieve está labrado en un bloque de caliza del que se conserva un fragmento informe cuyas dimensiones oscilan entre los 71 cm de altura máxima y 97 cm de longitud, con un grosor aproximado entre 24 cm y 30 cm. Del material se ha realizado un examen petrográfico de una muestra que se describe macroscópicamente como roca de composición carbonatada, masiva, constituida por un mosaico de granos de calcita. Posee color blanco con bandas grisáceas, de tamaño de grano fino. También se observa la presencia ocasional de juntas de presión-disolución o estilolitos. La pieza presenta múltiples fracturas en sus lados izquierdo, superior e inferior, de modo que solo conserva intacto su canto derecho, que finaliza en una superficie abujardada, mientras que la zona trasera está simplemente desbastada ya que no estaría a la vista. El lado derecho muestra, en su parte alta, una moldura en resalte, Figura 2. Vista aérea del yacimiento arqueológico de Contributa Iulia con indicación del lugar del hallazgo. 170 PEDRO MATEOS CRUZ / ANTONIO PIZZO SPAL 23 (2014): 167-178 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2014.i23.09 en forma de filete de perfil triangular que va desde el extremo derecho a la parte superior central de la pieza conformando una vertiente del triángulo que daría forma original al relieve. Dicha moldura acaba en el extremo derecho de la pieza, al finalizar la línea transversal, sin que se observe continuidad en el trazo vertical (fig. 3). En el dorso lateral derecho se aprecian las huellas de dos grapas de sujeción. Ambas se sitúan en la zona superior del canto del lado derecho, que uniría ese mismo extremo con el eje triangular del relieve. La primera de ellas posee unas dimensiones aproximadas de 5,5 cm por 4,5 cm y es de planta cuadrangular. La segunda, también de forma rectangular, conserva unas medidas de 4 cm por 2,5 cm (fig. 4). Es posible, por tanto, que se trate del lateral de un frontón de un monumento del que se conserva parte de su decoración formada por un erote alado en posición frontal y probablemente recostado que soporta en su mano izquierda una corona como elemento central del relieve y, en la derecha, una antorcha apoyada en el antebrazo. Del erote se puede contemplar con claridad la cabeza, las extremidades superiores, el tórax y las dos alas sobresaliendo de su espalda. La parte inferior no se conserva aunque se intuye un quiebro desde la cintura que sugiere que las piernas se extenderían hasta ocupar el extremo del frontón y, por tanto, la posición del erote sería un tanto recostada hacia la izquierda. En el extremo izquierdo del fragmento se representa el lado inferior derecho de un motivo floral. Resulta muy probable que se trate de una corona decorada con hojas de encina y frutos –bellotas– recogida con diversas taeniae de poca anchura y no de una guirnalda ya que, como se aprecia en el dibujo reconstructivo de la pieza y en el propio detalle fotográfico, la línea interior de carácter circular parece que se cierra, conformando un círculo más que una línea de tendencia abierta típica de una guirnalda (fig. 5). En el interior de la probable corona se intuye la existencia del motivo que decoraría la parte central del frontón, del que se aprecia un trazo moldurado horizontal que parte del lado central de la corona y que se cruza con otro trazo, en vertical, proveniente del lado inferior. Nada sabemos del motivo que decoraría la parte inferior central del relieve. Previsiblemente ese espacio podría estar ocupado por unas taeniae como sucede en numerosos relieves de carácter funerario. Figura 3. Vista frontal del relieve. 171 SPAL 23 (2014): 167-178 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2014.i23.09 UN RELIEVE FUNERARIO HALLADO EN CONTRIBUTA IULIA UGULTUNIA Figura 4. Vista lateral del fragmento de relieve en la que se aprecia un detalle de las huellas para las grapas de sujeción. Figura 5. Reconstrucción ideal del relieve funerario (dibujo realizado por Valentín Jaramillo). 172 PEDRO MATEOS CRUZ / ANTONIO PIZZO SPAL 23 (2014): 167-178 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2014.i23.09 3. INTERPRETACIÓN COMO RELIEVE FUNERARIO La reconstrucción arquitectónica más plausible sugiere que la pieza formaría parte de un frontón triangular de aproximadamente 2,40 m de longitud y una altura máxima en el eje del triángulo de 1,60 m. Los extremos del frontón presentan un final en ángulo recto que coincide con una terminación abujardada en su lado derecho, lo que plantea la posibilidad de que estuviera formando parte de una estructura de mayor tamaño. Las grapas situadas en el dorso del extremo derecho implican su ensamblaje con dicha estructura que, dada su naturaleza y su colocación en la parte superior de la fachada de un edificio, coincidiría con la cubierta de una construcción cuyas características arquitectónicas desconocemos. Desde el punto de vista de la decoración y dada la simetría de los motivos que ornamentaban este tipo de elementos, parece lógico pensar que el frontón estaría compuesto por una corona central y dos erotes alados colocados a ambos lados, sujetando con una mano la láurea y con la otra una antorcha. Estos motivos emparentan la pieza con el mundo funerario. En este tipo de monumentos, la corona posee una clara significación funeraria. El triunfo ante la muerte halla su mejor expresión en una imagen tomada de la vida: la corona recibida por los vencedores en los juegos (Cumont 1966: 432). Se trata de un motivo ornamental muy utilizado desde mediados del siglo I d.C. como símbolo de la superación de este mundo, tanto en la esfera civil como en la religiosa (Abad 1986: 128). Aparece representada mayoritariamente en aras, altares y templos. Del mismo modo que los clípeos y las conchas, las coronas aluden a un tipo de heroización del difunto, aunque a veces son sustituidas por una guirnalda semicircular dentro de la cual se incluye el retrato del propio difunto ya que este tipo de decoración es exclusivamente reservado al mundo funerario. En nuestro caso, en el interior de la corona podría ir representado el retrato del difunto, la inscripción o cualquier otro motivo suficientemente representativo dado la importancia del lugar en el edificio. Así sucede con el frontón de un supuesto monumento funerario hallado en Coves de Vinromá (Castellón), en el que una corona de laurel ocupaba la parte central de la pieza y en su interior se realizó el retrato de un personaje masculino, probablemente el protagonista del monumento (Abad 1986: 119-136). En el lado contrario, debemos reseñar el motivo que ocupa el punto central de otro monumento funerario hallado en El Rompido (Huelva), aunque procedente de Mérida (Rodríguez 1973: 295- 310) cuya corona sepulcral está decorada en su interior simplemente por un motivo floral, una roseta de ocho pétalos que, en principio, resultaría poco significativo para el lugar que ocuparía en el monumento (fig. 6). Nos encontramos, por tanto, ante un lateral de un frontón perteneciente a un monumento funerario difícil de precisar desde el punto de vista arquitectónico pero que, dadas sus reducidas dimensiones, podría relacionarse con un pequeño templete, posiblemente en forma de edícula, flanqueada por columnas. Debemos desechar tanto su adscripción a otro tipo de edificio de mayor tamaño como su utilización formando parte de una estela o altar funerario finalizados en frontón, ya que las grapas halladas en el dorso derecho de la pieza señalan claramente que estaría incrustada en una estructura arquitectónica. A pesar de su semejanza con el frontón hallado en el monumento de Bitinia Severa en Budapest, debemos desechar su uso como remate de un encintado funerario, una especie de recinto abierto que rodearía la tumba de la difunta (Kremer 2006: 95) y que, en ocasiones, sirve como receptáculo para estelas, altares u otros monumentos (Facsady 2001: 131-137). A pesar de sus similitudes, no creemos que formara parte de la fachada de otro tipo de edificios de mayores dimensiones como frontón de un monumento, entre los que destaca el hallado en las proximidades de la villa de Fabara (Zaragoza). En este caso, se trata de un pequeño templo de planta rectangular muy poco acusada de 6,38 m por 7,34 m realizado en opera quadrata, levantado sobre podium, en el que se conserva la pieza central triangular del frontón situado en su fachada principal, de similares dimensiones a nuestro fragmento (Cancela 1982: 173-175). Aunque el edificio conserva dos inscripciones, una de ellas estaba grabada en el propio frontón y sobre él quedan las huellas del soporte de sujeción de las letras, cuya interpretación no deja lugar a dudas como D(is) M(anibus) (Puig y Cadafalch 1926: 89). También resulta interesante dentro de estos monumentos señalar el edificio funerario de los Atilii que, aunque de grandes dimensiones (9,50 m por 5 m aproximadamente), posee semejanzas decorativas junto con el hallado en Chiprana, Zaragoza (Cancela 2001: 106) o el de Sagunto (Jiménez 1989: 207-220) con nuestro frontón. En el caso del mausoleo de los Atilii, se aprecia una sucesión de arcos bajo frontones arquitectónicos de similares dimensiones al nuestro. Dentro de las hornacinas se realizó una sucesión de guirnaldas de hojas de roble, con frutos y cintas (Cancela 2006: 213). En la península ibérica conocemos, además, algunos otros ejemplos de edificios funerarios de gran tamaño 173 SPAL 23 (2014): 167-178 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2014.i23.09 UN RELIEVE FUNERARIO HALLADO EN CONTRIBUTA IULIA UGULTUNIA Figura 6. Relieve funerario hallado en El Rompido (Huelva) aunque procedente de Mérida (imagen tomada de Rodríguez y Chaves 1973: 296). 174 PEDRO MATEOS CRUZ / ANTONIO PIZZO SPAL 23 (2014): 167-178 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2014.i23.09 (Beltrán 1990: 183-226, 2002: 233-258, Cancela 2002: 163-180). Los modelos que podemos encontrar aquí no son muy alejados de los habituales en las necrópolis itálicas o en provincias occidentales del mundo romano. Desde los primeros años de la conquista surgen enterramientos monumentales, en su mayoría de carácter familiar, de los que hoy queda constancia en ambientes rurales y en zonas de acceso a las ciudades (Cancela 2006: 205-219). Nos referimos a edificios de carácter turriforme de dimensiones similares al que podría acoger nuestro fragmento pero que, sin embargo, no suelen finalizar en frontón. Son los casos conocidos de la Torre de los Escipiones (Hauschild et al. 1966: 161- 188), Villajoyosa (Abad y Bendala 1985: 147-184), Almuñécar (Molina 1983: 275-279) o Clunia (Martín et al. 1993: 399-409). En nuestro país no se han documentado, hasta el momento, monumentos funerarios con edícula que alberguen este tipo de frontones. Además de los dos fragmentos anteriormente comentados procedentes de Coves de Vinromá (fig. 7) y Mérida que podrían formar parte de un edificio similar en dimensiones y características al planteado para nuestro fragmento, conocemos otros de carácter turriforme abiertos con edícula que podrían asemejarse. Tal es el caso del edificio documentado en Vilablareix, Girona (Alberch 1989: 87-91) o la llamada “Torre del Cincho” en Carmona, Sevilla, (Rodríguez 1980: 425-435) si bien es probable que ambos edificios finalizaran en una cubierta piramidal y, por tanto, carente de frontones. Fuera de nuestras fronteras se han documentado numerosos edificios, la mayoría con edícula, finalizados Figura 7. Fragmento de frontón procedente de Coves de Vinromá (Castellón) (imagen tomada de Abad 1986: 120). 175 SPAL 23 (2014): 167-178 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2014.i23.09 UN RELIEVE FUNERARIO HALLADO EN CONTRIBUTA IULIA UGULTUNIA en frontón. Se trata de monumentos específicos que podrían no responder a los mismos criterios arquitectónicos que el nuestro pero que, indudablemente, guardan algún tipo de semejanza en cuanto a sus dimensiones, forma y funcionalidad. Edificios con edículas de carácter simple como, por ejemplo, el de Sempeter en Slovenia (Hesberg 1992: 158) o los ejemplares de Termessos o Haidra (Hesberg 1992: 127, 146 y 153) o edículas sobre podium con dos plantas soportadas con columnas como la de Porta Nocera en Pompeya (Gabelmann 1979). También guardaría relación con la edícula finalizada en frontón decorado con una crátera hallada en Treviso (Tirelli 1997: 171). En el caso de la ya citada edícula de Spectatius Priscianus en Sempeter el frontón respondería al mismo tipo que el nuestro, ya que se trata de un ejemplar de similares dimensiones (fig. 8), finalizando sus extremos en ángulos rectos e incrustados en una estructura de cubierta rematada en la fachada por una cornisa profusamente decorada (Kremer 2006: 83), al igual Figura 8. Edícula de Spectatius Priscianus en Sempeter, Eslovenia (imagen tomada de Moretti-Tardy 2006: 83).