La vanda de Castilla y duelo contra si mismo : Comedia famosa
Full text
N. I. COMEDIA FAMOSA. A ' LA VANDA BE CASTILLA, YDUELO CONTRA SI MISMO. VE DON SOSEPH VE CAÑIZARES. HABLAN EN ELLA LAS PERSONAS SIGUIENTES. Garcilasa. El Rdy Don. Alfonso, La Reyna, Alvar Nuñez. Doña Leonor. Doña Beatriz. Beltran. Inés. Mahomad, Osmin, Cascote. Bermudo. Iñigo, Soldados. Dos Damas. JORNADA Salen vestidas de hombre Doña Leonor^ yInés como embozadas. I^ds. ha sido ,que sin ser sentidas, hasta este puesto, señora ,ayamos llegado. Leonor . El primer bien que le debo al ceno de mi fortuna^ ypues para mis intentos ya favorables los hados ceden del rigor primero, camina ,que en este bosque, (según al ponerse Febo se descubrió) del Christiano noble Monarca guerrero Alfonso Rey de Castilla el Exercito ,pequeño en numero jyno ea valorj PRIMERA. se acampa ,adonde pretendo llegar átiempo que el Alva, nuncio del mayor Lucero, su primer albor descubra. Inés. Estraño es tu pensamiento, señora ,pues no bastando átu varonil esfuerzo verte fuera de tu Patria sin amparo ,quando el deudo único ,que te quedó, ha mas de un año que ha muerto, teniendo en Zorayda ,hermana de Mahomad, que empuña el Cetro de Granada ,aquel amparo, que en Castilla no tuvieron los tuyos ;yfinalmente, ndo Ten el acento, A
3La Vanda de Castilla que sabiendo donde van áparar esos rodeos, que es áculpar mi dictamen, elijo el satisfacerlos; porque ya que mis desdicha_s mi compañera te. han hecho en mis males ,no es razón te encubra mis sentimientos, siendo en ti el ampararlos mérito para saberlos; ymas cuando ya emboscadas, seguras de quaiquier riesgo, mientras amanece ,vamos caminando ,ydiscurriendo. Inés. Abien ,que siendo muger, se escusa el escucha atento. heon. Ya sabes como es Leonor irá nombre ,desde aqui empiezo, porque no permite el caos de mi historia ,ymis sucesos penetrar su laberinto, sin que para volver luego no fixe al principio el hilo por donde me voy rigiendo. Ñuño es mi noble apellido, cuyos blasones excelsos, si no los canta la fama, los grita la embidia ,puesto, que no pudiendo sufrirlos, solicita obscurecerlos; mas no io conseguirá, pues no sin alto misterio el Cielo infundió esta noble inclinación en mi pecho, en CU3/0 espacio no cabe de mi espíritu sobervio el ardor con que discurro, el pronto con que resuelvo, la furia con que me arrojo, ydígalo Sin rezeio, en llegando la ocasión, el valor con que Peleo, Por muerte dei Rey Fernando yLjuelo contrasimismo. Quarto, empuñó los Cetros de Castilla, yde León el Rey Alfonso el Onceno. Quedó en poder de su madre en tan cortos años tiernos, que dió lugar áque muchos, codiciosos del Govierno, pretendiesen su tutela, siendo el mas ardiente dellos Don Juan ,Señor de Vizcaya, áquien infinitos Pueblos, teniendo su deslealtad por constancia ,ypor buen zelo, la entrada le franquearon, ylas armas le ofrecieron. Era la voz que esparcían libertad al Rey ,yal Reyno, de la ambición con que algunos Hijosdalgo, mal contentos, ásombra suya lograban, sus rencores encubriendo, con lealtades homicidios, escándalos con obsequios; yen fin, haciendo que el nombre Real sirviese en sus defectos de capa con que embozasen el rostro ásus desaciertos. Entre los que de Don Juan siguieron el vando (ha Cielos, quantos por no prevenirle, lloran estragos del riesgo!) Don Juan Ñuño ,padre mió, fue infeliz ei uno dellos: que mucho si presumía servir ásu Rey siguiendo ia voz de su libertad; Oirrevocable decreto • dei hado! pues no le basta la buena intención áun peco® para detenía, yno dexa áia tragedia ei consuelo de que merecido el golp^» avise con el exemplo,
T)^ Don Joseph di Cañizares . que no ha podido mi anhelo saber quien es ,de mi padre pues ruina de un inocente, es lastima, yno escarmiento. Sufrió el Rey álos principios; mas después su edad creciendo, zeioso de que intentase apoderarse del Cetro Don Juan ,porque no tuviesen sus inquietudes fomento, traydores declaró áquantos su parcialidad siguieron; yáeste tiempo por vengarse, sin peligro ,yen secreto, fingiendo su desenojo, áDon Juan (tyrano acuerdo) combidó ácomer un dia, yultimo plato sangrienta fue un puñal ,que al convertir en purpura el mantel terso, dió áentender quan cerca están las penas de los contentos, yque ápechos ambiciosos es el mas propio alimento la sangre, aunque ellos la viertan, para bebersela luego. Indignó al Reyno la acción, pero cauto prosiguiendo. Alfonso de su venganza los empezados arrestos, hizo que (pena insufrible!) mi padre (dolor inmenso!) por traydor (miente la fama ) en un cadahalso (error ciego !) diese la vida (que injuria!) mas que injurias decir debo; pues quando me acuerdo(ay triste!) muero de ver que no muero. Fue el pretexto el resistirse aentregar al Rey su esfuerzo en el Castillo de Cabra muchos que áDon Juan siguieron; pero el mas cierto motivo fue ,que con traydor silencio un encubierto contrario. escribió al Rey ,proponiendo, como quien solo sabia de Don Juan ,yél ios secretos, que mientras ambos viviesen, no era posible que el fuego de la inquietud extinguiese sus dilatados incendios. Ko solo aprobó el dictamen el Rey , sino que excediendo en ferocidad ,propuso de todo el linage entero no dexar la menor vida sin el ma^or escarmiento. Temeroso Ignacio Ñuño, mi tio ,de este decreto, de infieles áinfieles huye, por si ásus barbaros pechos se trasladó la piedad quando se ausentó de aquellos, mayormente al ver que en mí la inocencia en años tiernos le acompañaba reliquia de la de mi padre muerto. En fin, pasóse álos Moros de Granada ,en cuyo Reyno IVIahomad ,IVIonarca suyo, ofreció seguro puerto ásu borrasca ;yámi, viendo que en el corto tiempo de ocho años ,que era mi edad, siglos de males cupieron, compadecida Zorayda, me hospedó en su Alcázar mesmo, movida de mi belleza, que aseguran que la tengo; yyo ,si es que la conozco, es por el común proverbio de que siempre andan unidos lo desdichado ,ylo bello. Crecí en poder de Zorayda, tan de sus finezas dueño, A2tan
4La Vanda de. Castilla tan árbitro de su alhago, tan señora de su afecto, que nada ,sino es la Patria, pudiera el alma echar menos, si el hado ,que no se cansa de perseguirme severo, no acreditase el enigma, que propuse ,disponiendo, que quien en beldad creía, creyese en desdichas :necio es quien llama ála hermosura propio bien, pues siempre vemos, que si es bien ,es solo bien para los ojos agenos; yno se puede ham^ ventura la que poseo, siendo para mi desdieha la mdsma dicha que tengo. Digalo ver ,que rendido Mahomad ,expusiese tierno sus continuas baterías al castillo de mi pecho, sin que el Rey se lo impidiese; pues antes para argumento de quanto mi imperio era, era mi alfombra su imperio. Tal vez que me encontró ásolas entre el amor ,yel respeto, intercadente la voz, el rostro grave ,yrisueño, barajadas las acciones, yprontos los sentimientos, me declaró su pasión con tan corteses extremos, que ofendiéndome el oirlos, sin causa para ofenderlos, apelaba mi modestia de mi voz ámi silencio. En este intermedio (aun no paran mis males) de un fiero accidente Ignacio Ñuño, mi tio ,murió ,echó el resto mi infelicidad ,pues ya ,yVuzlo centra si mismo. sin amparo ,sin consuelo, (bien que áZorayda encargada) no me quedaba otro medio, que morir ,si mis desdichas no me negáran aun esto, por no acabar con mi vida su lisonja ,ymi tormento. Con la muerte de mi tio, Mahomad con menos rezeio solicitaba mi amor, pero yo el peligro viendo de mi honor ,tan sin defensa, hice entre mí este argumento: Si huyo áCastilla ,mi vida pongo áun evidente riesgo, áuna inevitable ruina pongo mi honor si me quedo; pues salvemos el honor, que la vida es lo de menos. Resolvime presto ,en fin, executéio mas presto, habiáte áti ,Inés ,que esclava de Zorayda ,de mi pecho te fió mi estimación los ocultos pensamientos. Solicité de un Cautivo, de una joya por el precio, estos dos vestidos ,que buscó astuto ,yhalló cuerdo, ysabiendo que Mahomad, con Zorayda ,ycon soberbio exercito ,para entrar por Castilla ásangre ,yfuego, ápesar de Alfonso ,que marchaba áimpedir su intento, hoy áCañete llegaban, quise vencerlos siguiendo, donde apenas de la noche los tímidos esperezos iban esparciendo en sombras el invencible veleño de los sentidos ,nosotras, validas de su silencio, 1
De Don 5osej yfiadas de una cuerda, que de un balcón en los hierros teximos ,sabiendo ya la sena ,ynombre que dieron, álas guardas engañamos, yen este campo nos vemos, adonde ,pues ya la Aurora los vespertinos reflexos, que fue la noche apagando, va poco ápoco encendiendo, busquemos, pues no nos falta espiritu para ello, átantos males alivio, átantas penas consuelo, asylo átantas congojas descanso átantos tormentos; ysi tormentos, congojas, penas ,males ,sentimientos no hallan alivio ,descanso, norte ,ventura ,yconsuelo, venga la muerte ,que en fia moriré gustosa ,haciendo de los jaspes de mi honor ámi vida el monumento. itiés. Notable resolución la tuya; pero qué es estblToc. caxas. leo.Esto es,que en el Real de Alfonso, como ya amanece ,han hecho señal de romper el nombre; ypues ya álas luces vemos del dia ,de sus Perdones dar las insignias al viento, vamos alia ;pero tente, queden el monte contrapuesto, alternando han respondido Tocan, con mas voz que la del eco, otro clarín. hiés. Qué lo estrañas, si ves que van descendiendo al valle de esquadras Moras un sin numero? escapemos, señora. León. Qué es escapar, quando me ofrece este medid hde Cañizares. ^ mi fortuna, de librafffle de mis desgracias muriendo? Tropas de Mahomad sin duda son ,que al saber que resuelto aqui Alfonso le esperaba, marcha ála lid. Inés. Yque harémos ?Tocan caxas. pues ves que mas cerca dicen Dsñt. Garcil. Ea ,Soldados áellos. Dent.Mahom.Aellos, Africanos mios. Todos. Arma ,arma ,guerra ,guerra. León. En el grueso mezclarnos de la batalla, para dar al mundo exempío, que pueden ,sin ser cobardes, ser femeniles los pechos. Entrase. \nés. Lo contrario digo yo, pues las mugares nacieron con muy sobrada disculpa para poder tener miedo; ypues es gracia en nosotras el ir de un ratón huyendo, de los exercitos bien podré escapar ;mas no puedo, que por un lado ,ypor otro me tienen cogida enmedio: entre estas peñas me escondo. Escóndese .¡-y salen riñendo Mahomad.,y Garcilaso con la espada quebrada luego se le desguarnece. Rinde, Christiano, el azero pues rota la espada ,mal ’ puede tu valiente esfuerzo (tas defenderse. Garcil. En vano intenque admita ,Moro ,el consejo, pues aunque rota ,en mi brazo es furia, es rabia, es incendio, Mahom. De tu brío aficionado, haber de matarte siento. Garcil. ^que aun está por ver el que ha qc morir primero. YJ/a^.Fuerí ebrano! Garci. B.aro brío! vaioríGírJSÍotahle aliento!
6La Latida de Castilla Duelo contra si mismo. Mahom. Ya aun sin la corta defensa, te vas ,ignorando quien que te quedé, e.stas.GdrífLidiemós, que aun me ha quedado un puñal. Mahom.^o me espanto, viveel Cielo, que ÁlFonso adquiera victorias con tan heróycos guerreros: Valiente Español ,tu brio me obliga con tai extremo, que. aunque era. mayor vktoria hacerte mi prisionero, que vencer átodo el Campo, conozco que tus alientos no han.de poder permitir, que te .rindas sino es müertoj ypues desayrá mi brio, quando sin armas te veo, la desigualdad ,por otras vuelve libre, que mas precio el que digas que Mahomad, Rey de Granada supremo, cumpliendo con ser quien es, no te dió muerte podiendo, que ñaatandote ,el blasón de verte ámis plantas puesto. Garcil. Valiente Mahomad ,de suerte de tu generoso .esfuerzo me obliga el proceder noble, que no solo me confieso rendido de tu valor, , mas rendido al mismo tiempo de aquella gloriosa embidia, 'que cabe en valientes pechos, ai ver que sepas usar de la victoria tan cuerdo, que áun prisionero rebelde voluntario esclavo has hecho: tu amigo he de ser desde hoy. Mahom.[^s3, palabra te acepto, yaDios ,Christiano. Gar. Oye, escucha. Mah. Qué quieres? GarciL Dime primero, como haciendo tal acción, sin saber por. quien la has hecho. 5úy\Mah. Porque no soy de aqueque las ilustres hazañas ‘(dos, hacen mas de por sí mesmos. Aqué fin he de saber tu nombre ,si yo en haciendo un beneficio, le olvido? yasi ,por ocioso tengo el preguntarte una cosa, que ha de olvidárseme luego. - Garcil. Pues yo tengo de decirlo, aunque no quieras saberlo^-, porque asi como el olvido del beneficio en tu pecho es hidalguía ,por ser quien le hace; en mí es el recuerdo, por ser el que le recibe digna acción; yes mucho empeño, que aun en esta vizarría ayas de salir venciendo. Más por si desfrutar quieres tal vez mi agradecimiento, sabe que soy Gafcilaso de la Vega ,Camarero Mayor del Rey Don Alfonso. Mahom. Yo te buscaré algún tiempo. Den.voc. Victoria por Mahomat. Toe. Garcil. Qué escucho, Divinos Cielos! Mahom. Aquellasvoces publican, que ya mis huestes vencieron álos tuyos; ponte en salvo. Garcil.Q^ié es en salvo? no agradezco, que me ayas dádo la vida por vivir ,sino es muriendo por eternizar mi fama; yasi ,al cadáver primero despojando de las armas, entraré en la lid ,yluego, como pierda yo la vida, mas que ganes tu el trofeo. • Mahom. Aunque sea contra m de ver tu valor me alegro. Dentro. Victoria por Mahoroa^
De Don ^oseph de Cañizares» Mah. Solázáos mlos^k úlos. Entrase. Rey. Villanos. Voces. Arma, arma, guerra, guerra. '/!_' yC’ Sale Case. Válgame San Nicodemus! Qué haya borracho que diga, que en Ja guerra hay nada bueno! Azia aqui ,fuego de Christo, huyendo vienen ios nueátrosj yyo, que perdí ámi amo Garcilaso en el encuentro, no se ázia donde me esconda. Vase aesconder.^ ytopa con Inés. In. Quién var Case. Jesús! peor es esto; quien es? mas qué es lo que miro? áfe que. aqueste conejo también buscó madriguera. Jffér. Soldado es, que viene huyendo; quiero fingir valentía: dónde va ,hidalgo? Cascot. Mancebo, donde usté estaba. Inés. De quien huye? Cascot. De veinte mil perros, que el menor de solo un tajo parte áun hombre como áun hueso. Inés. Pues un Moro de ese brio, de ese garbo, ese despejo, ha de huir? Jesús, qué infamia! ' Cascot. Digo, yusted ,Cavallero, monda nisperos? (veo. Iw/j-.Yo estaba: CíZíf.Escondido, ya'Jo Centro. Arma ,guerra. Cascot. Azia aqui llegan, (mos. qué hemos de hacer?I;2/j. Escape- Cascot. Parece que ambos ádos somos hermanos de nuevo. hiés. Am.igo, si he de decir verdad., yo estaba enefeío escondido por no hallar no veis que es barbara ley querer que se rinda un Rey? Osm, Pues dadle muerte ,Africanos, Rey. íso sera fácil ,traydores; aunque lidio mal seguro, (muro Salé León. RA Rey dixo? a.qui está un de vuestra vida, señor. Moros. Mueran. León. Que es morir ?primero vuestra sangre fementida verá este campo vertida álos filos de mi azero. Retirase» Rey. Da vanda se me ha caído, que la Reyna me habia dado. Sale Leonor. Huyeron. Rey. Noble Soldado, tu mi vida has defendido, aunque ha querido mi estrella lleve mi vanda aquel Moro, que por cuya es, un tesoro no aprecio tanto como ella; yyo he de ir ácobralla, León. No señor ,yo la traeré, como palabra me dé de no entrar en la batalla: en tanto tu Magestad, pues tan cansado, ysangriento casi Je falta el aliento, pues no sufre Ja lealtad de mi altivo corazón, ni el nesgo en que antes os via, ni dexar mí o ” camino; mas ya le tengo. yasi, apretar de soleta. Cascot. Ha guapolsigo el consejo.^i?«rí>. S/ile el Rey con una vanda roxa retiran-' dase de Tarifa yotros MgrQS. Carif, Rindete, Alfonso, ni dexar mi vizarria imperfecta aquella acción. Rey. Raro brio !León. Desta suerte rayo seré fulminado. vase» Rey. Que valiente, qué esforbado vá despreciando la muerte! Centro. El Rey falta. Garcil. Gran señor? Todos. Que ha sido esto? Salen Garcilaso ,Iñigo, ’y Bermudo CQu las espadsi dmiidas» Re*}
SLa Vanda de CasMlla.^ ; f^éy. Garcilaso, *- Iñigo, Bermu,do ,éí pasó _ suspenda vuestro valor, ^ pues ya del riesgo pasado *. seguro estoy. Berm. Solo él Veros embotara los aceros. ^^ Iñígo^ Viéndoos,' señor ,arriesgado, -no huvo quien morir no intente? IBey Precisó mi riesgo fuera, si mi prisión no impidiera aquel' Soldado valiente, que áuno derriba ,áotro mataj yápesar del ciego horror ^ con que el ciego vencedor mis esquadrónes maltrata, por los suyos va rompiendo el que ahora al Moro llegó, que mi vanda me robó, el que le abraza ,midiendo del risco qüe miro alli la distancia ,por matalle baxa despeñado ai valle. T,os tres. Raro valor! León. Ay de mi! ^ey. Valiente Soldado ,alienta. ¡León. Fuerza será ,si átus ojos segunda vez ,Rey ilustre, puede llegar victorioso: esta es tu perdida vanda, que ya el infelice Moro, que la llevó por trofeo, fue de mi brazo despojo; átus pies:- Llega ámis brazos, que no sin razón me nombro el mas poderoso Rey, pues tales vasallos logro; yporque veas que quiero premiar ávista de todos tan ilustre acción, la Vanda adorne tu pecho heroyco, hasta que yo te la pida, quando sentado en mi Trono te la rescate ámercedes. Qarcih Bien merece tal arrojo 'Jjitelo contra s'i tanto favor ;vive Dios, que roa há dexado embidioso. Bey. Yo premiare tu valor. León. Mi premio es servirte solo. Beñn. Gran señor, pues corres riesgo todo tu Exercito roto, álo. princiipai acude, ponte en salvo.Bey. Rso dispongo* pero en tanto ,ilustre jovén, cuyo mas que humano rostro jamás he visto ,quien sois? León. Quien pudiera (harigoroso» Cielos!)' decirle que soy objeto de sus enojos! pero en mejor ocasión, ya que mi suerte mejoro, me declararé. JRey. Enmudeces? León. Señor ,mi nombre te escondo 'porque quizá de semblante no mude mi suerte. Rey. Como? León. Como todo soy desgracias. Rey. Pues yo os haré dichas todos. León. Esa palabra os aceto. Rey. Yo desde luego la otorgo. Jmgo.-'PvíQS retiraos, gran señor. Rey. Si haré, aunque vencido, ysolo, áenmendar de mi fortuna el error. Garcil. Joven heroyco, aficionado átu aliento, tu amigo desde hoy me nowbtOf tuyo he de ser. León. Norabiiet^^* Garcil. Ven, yconózcante todos, que es fuerza que ios se traten unos áotros. León. Ya te sigo :Hados injusto*? abra vuestro desenojo, si no camino ámi dicha, alguna senda ámi ahogo. Vanse ,y al son del clarín ycaxa s Mahomad ,Osmin ,yMoros. Dentro. Victoria ,victoria.
T)e Don E:i fin, huyendo rs el Rey Alfonso? Qít. yaun preso huviera qucdadOj áao ser por un brioso Soldado, que en su defensa fue de tu huestes asombro. '}lahom. Bien castigado mi braz» dexa al pensamiento loco de oponerse ámi valor, pues del Christiaao destrozo roxo el campo ,ha enriquecido de granates los arroyos. Ay hermosa Leonor mia, qué infeliz soy ]pues lo propi* que te pudiera obligar quando vencedor hereyco los trofeos de mi brazo pusiera átus pies hermosos, eso mismo ha de ofenderte por ser christianos despojos^ pero vuelva yo átu vista, que el fiero desdén derdon<v por la dicha demirarte. 0¡m. Señor. Mahom. Qué quieres^ Om. Un Moro trae de Zorayda tu hermana - desde aquese Pueblo corto, en que quedó este papel. Muhom. Qué será? la nema rompo. Lee. ^Aunque anticipar pesares sienta un pecho generoso, por si puedes remediarlos, en tu noticia los pongo. Leonor desde anoche falta, yay quien juzga que de embozOi al campo de los Christianos pasó huyendo de nosotros* mira qué debes hacer en su busca: Ha ponzoñoso áspid de papel bruñido! no en vano en renglones poco* Vistes la tinta por luto, la tragedia que lloro. Leonor falta :ha santos Cielos, como io repito ,como, sin que el volcán de mi aliento no abrase del mundo el globo? De quémi victoria sirve, ni el triunfo dé que blasono, pues sin deidad áquien sirva de ofrenda ,es ultraje todo? Osmin. Osm. Señor, ya discurro, según advierto en tu enojo, lo que debo hacer faltando Leonor ;en estos contornos - no he de dexar en su busca, los espacios mas remotos, que no examine. Mahom.Vor ese lado vé, que por esotro al campo dé los Christianos pasaré, ysi es que alevosof . no restituyen la prenda -áquien toda el alma postro, vive el Cielo, que ásus vidas será verde mauseolo el prado, hasta que purpureo* con sus muertes los pimpollos, lagrimas lloren de sangre los peñascos,-.y los troncos. Ay Leonor, qué mal me paga* la verdad con que te adoro! Vanse^ ysale la Reyna^ Dana Beatriz, yDamas^y por otro lado Alvar NuHez, Música. Conocidos mis deseos, admitidas por constantes, merezcan por ofendidos licencia para quexarse. Reyn. No cantéis mas. Alv. Señora, vuestra Alteza no de tanto dominio ásu tristeza, ved que se ofende el dia de que le usurpe esta melancolía ios bellos esplendores, que espíritu de luz dan álas flores. j^faí.Dequé es tu sentimieato,(meato señora?A^^.AyBeatriz miaími ton- B
La Van.JO. di Caatllla, ei Rey Alfonso ei Onceno. Todos. Todos atentos olmos. Reyn. Beatriz, Beat. Señora. Reyn Después de mi sospecha, este indicia ha de quitarme la vida Beat. Que disimules te pido. León. Tantas honras en el Rey, 4/. ya dudosa ias admito. Cascot. Señor ,para mí avrá Vanda? Garc. Calla, yoye. Cíj.-No respiro. Lee Bslt. En nombre de Dios amen. Cas. Bueno vá hasta aqui el principio. Les Belt. Yo alfonso, Rey de Castilla, áhonor de mi Reyno escrivo aquestas leyes del Orden, que instituir determino: Aqualquiera que la Vanda llevase ei pecho vestido, ha de ser buen Cavallero, de qualquiera raza limpio, como es origen de Moro, de Villano ,yde Judío: Siempre que saliere el Rey álidiar ,salgan unidos ásu Rey los Cavaileros, sin que en el mayor conflictoi le dexen, yel que lo hiciere, por traidor saiga al proviso desterrada, yde la roxa divisa desposeido: Si ádiez leguas de distancia ay Justas, á-su distrito han de acudir ,yhdiar por el premio hasta adquirirlo; Esté obligado qualquiera Caballero ádar aviso de parte del Pueblo al Rey de lo que notado ha sido en su proceder, ysea un abogado preciso, que con respeto defienda, si padecieren perjuicio, 3/Di'Vo contra si mismo. áios vasallos ,no haciendo caso de su interés mismo por ei común interés; yel que faltare áeste oficio, sin la insignia, ysin la espada ande un año por castigo: Aun mes de tomar la Vanda ha de elegir ásu arbitrio Dama áquien servir atento, cortés 5reverente ,yfino, yhacer quanto le ordenare, siendo de hacer ;yei que tibio, údescortés no obedezca, de mal Cavallero indigno le traten, yel Eícudero le llamen descomedido: Pero si con ella casa, los Cavaileros amigos le lleven al Rey ,que entonces le ha de premiar sus servicios: No digan ai Rey lisonjas, no den atruhanes auxilio, precíense de bnenas armas, anden siempre bien vestidos, no jueguen naypes ,ni dados, cumplan lo que hubieren dicho, yúltimamente defiendan la divina ley de Christo, hasta morir peleando por tan sagrado motivo. Rey. Las Leyes son ,Castellano?, las qne ois. Todos. Todos decimos, a. que observarlas admitimos. Rey. Pues ahora la una mano puesta en vuestra espada, yotra en mi diestra ,ofreceí*» yjuráis ,que guardareis las Constituciones? Todos. Si. ^ Rey. Que ni por mal ,ni por las romperá Cavallero, yal que lo haga ,Moro le de átraición muerte. Tái-Amen. Rey. Pues aora ,Maestre,
Ve Don 3osepli de Carneares^ igualés somos los dos; yo ávos doy la Vanda ^VOS me la habéis de dar ámi. /f/ü. Asi lo haré. Uey. Pues llegaos, id la Vanda recibiendo. Cá-V.Que yo tendré Vanda entiendo. '^ey. Beltrán Guevara ,acercaos; Garciiaso de la Vega, venid vos.Cífrc.Yoentro el postrero: si seré yo Cavalíero, oliendo tanto ála pega? B.ey. Llegad vos,Bermudo de Haro. Cascot. Aquesta es fortuna rara: yo me sigo ahora. Garcil. Repara, que estás loco. Case. Ya reparo; mas vive Dios:- Reyn. Dura estrella! aun ignoro lo que he visto. £c¿?«.Noble función! Cíít.ViveCristo, que me han dexado sin ella por vida del mundo entero. Rey. Ahora observando la ley, el que desampare al Rey como infame Cavalíero, quien las damas ultrajare, quien ásu Rey le mintiere, su Patria no defendiere, su Religión no amparare, de vos ,Maestre, el castigo reciba ,que mereció; ypues Cavalíero yo soy también ,también me obligo áobservar la propia ley; pues quando asi se adelante, quien avrá que la quebrante, viendo que la observa un Rey? Alv. Por todos, señor, las gracias os doy de que vuestra" Alteza ánosotros nos elija para este honor ,yque quiera imponerles tan pesada carga ámis caducas fuerzas; pero prometo por todos, que desde hoy el Orden sea de la Vanda fóxa ,espanto de las Armas Agaretias, ^ teñida mas que con grana, con sangre de infieles venas, esta insignia, que desde hoy purpureo infausto cometa del Moro ,anuncie ásu Imperif anticipadas tragedias. Yahora ,nobles Castellanos, pues veis quanto se desvela vuestro Rey en inventar honores que os engrandezcan, cicCid,que dichoso viva Rey, que la virtud alienta. Dentro. Viva nuestro Rey iVfonso. Garc. El alma tengo suspensa: Cielos ,mucho áLeonor mira ap. el Rey. Rey. Ya ,señora ,queda vuestro temor satisfecho, ya la Vanda ,por ser vuestra, no solo no se perdió, mas dando principio áesta Militar Orden, las canas autoriza ,adorna ,ysella de su Gran Maestre ,donde la veneren ,yla estiendan; Ay Leonor! saben los Cielos, que por no dar ála Reyna nueva sospecha ,al mirar, que después que tu la tengas en el tuyo ,al pecho mió la traslado ,mi cautela la ha enagenado de mi. (teza Reyn. Muy bien ,señor, vuestra Alio ha pensado ;pero vos ved ,que fue mia esa prenda, cuidad de ella en las batallas, que sentiré que se os pierda. Alv. Ya en mi poder ,gran señara, esta alhaja ,por ser vuestra, no he merecido adquirirla, pero sabré defenderla. León, La Reyna ,desconfiada, ^Ccot
Vú-fida. de. Castilla ,y con equivoca respuesta habla del Rey ,yde mi: donde mi infeliz belleza irá 5que escollos no encuentre? Sale un Soldado. Sold. Señor. Re^. Qué traes? Sold. Licencia un Embaxador del Moro te pide que le concedas (punto, para hablarte. Rey. Que entre al Osmin ,yMahomad al paño. Osm. En fin, tu despecho intenta ver al Rey? Mah. No me disuadas, Osmin ,pues que consideras quanto mas muerte que vida es la vida que me alienta, sin aquel ingrato, dueño de mis rendidas potencias; ypues en poder de Alfonso sé que está ,por diligencia ultima ,apele mi amor ai ruego, antes que ala fuerza, Sold. Entrad, Mahom. Rey Alfonso invicto, guárdete Alá.Key.Con bien vengas. Moro. Cascot. Feróz mastinazo!. Mahom. Cielos divinos, no es ella. Inés, Leonor. León. Qué quieres? Inés. No es este Mahomad ?heon. Si, Carcil. Todas las señas son de aquel valiente Moro, que en la pasada refriega quedó mi amigo. Rey* Parece que te ha elado mi presencia; de qué te has turbado ,Moro? Mah. De nada ,que aunque puaiera, viendo lo que estoy mirando, quedar sin alma _, me es fuerza mi turbación disimiue, ymi embaxada refiera, ^ Mahomad ,gran Rey de vJ^^l^aQaJ yde quanto espacio riegarr Vuelo contra si mismo. del caudaloso Geníl Tapidas las ondas crespas* áti, Alfonso ,que en Ca’stilla yen León augusto reynas, ’ salud ,éinforma por mi quanto siente el que pretendas romper la antigua amistad, ylas inviolables treguas, que con tu padre Fernando guardó su correspondencia, dándole tan repetidas causas, para que sangrienta su cuchilla vencedora, rayo sin fuego te hiera; pues por el grande Maboma, que jamás su animo ha sido ofenderte ;yporque veas quanto aprecia acreditar las verdades que profesa, te ofrece quantos partidos gustes ,quantas conveniencias intentar ,como una cosa, que te pide ,le concedas:. Una divina Christiana, cuya singular belleza iguala ásu desiealtad, que harto encarecida queda, huyendo de ti ,ylos tuyos,. por estradas contingencias, llegó áGranada ,yZorayda, de Mahomad hermana ,en eÜa la admitió ,haciéndolo dueño de su amor ,ysus grandezas. Esta ,ingrata al hospedage, ai amparo desatenta, infiel átanta amistad, traydora átanta fineza, aviendo ante ayer llegado áCañete ,esa frontera, con Zorayda ,ycon Mahoffl2 , valida de las tinieblas de la noche ,huyó átu ca p® donde sabe que se aiverga,
Te Brr Josep, Pero riendo que Zorayda no pued-e vivir sin eiis, por'ei amor que engendraron su crianza ,ysu asistencia; Mabomad ,porque restituyas áLeonor (que es de la bella Christiana el nombre) te ofrece los tesoros que apetezcas^ yvolverte quantas Plazas en estas ultimas guerras te ha ganado su valor: esto postrado te ruega, esto humilde te suplica; mas si sus ruegos no aceptas, prevente ásu indignación, pues su vencedora diestra áfuego ysangre en tu Reyíio, será::- Rey. Suspende la lengua, bárbaro ,como pronuncias tai? la colera me ciega: pues yo áLeonor ,que::- Todos. Senor::- Rey. Válgame Dios! la violencia ap., de mi pasión me arrebata: ya me juzgaba sin ella. Reyn. Templad el enojo, quí quien la pide no la lleva. jRey.Moró, di átu Rey ,que áquien acude ámí por defensa, no uso yo desampararla; pues quando dama no fuera, me bastaba ámi el ser Rey. vasi. Mahom. Breve ha sido la respuesta. Rej’w.Beatriz, puedo ahora quexarme? ves como todas las señas convienen con mi dolor? vasít Beat. Mira que aguarda su Alteza. Aív. Valiente eres ,Moro ,si como amenazas peleas. Cascot. Mal año para el perrazo, si en campaña me cociera! Garc. Qué es esto.IMahomad? Amar,por influxode mi estrella:* '/í de Ca" 'zares, Garc. ALeonor?dfjLSi,amigo,y parji tener alivio mis penas, de ti se vale mi pecho. Garc. A^muy buen puerto te llegas. León. iVioro ,dile áIVIahornad, que hacer de Zorayda ausencia, fue mas cordura ,ylealtad, que no txaycion ,ni cautela. dMah. Como pudo (ha infiel aleve!) tan mala correspondencia ser cordura? León. Como ámi la ley natural me enseña ábuscar lo que me falta. Mahom. Yqué os faltaba con ella? León. La patria ,que es de los nobles la mas estimada prenda. Mahom. Yes posible que pagaseis una fe tan verdadera con un engaño? Garr. Advertid, (que esto mi valor consienta!) que corréis riesgo si os oyen. Leon.El se declara.Inés.Aqué esperas? León. Advertir ,que ya pasais de la linea que os franquean de Erabaxador; mas el lazo::- Caesele áLeonor un lazo formado de dos listones azufy pagizo .¡unido con una reforzadaverde .¡y cada uno se queda con el pedazo qué^icen los versos .¡y la verde cae donde la coja el Rey. Mahom. Solo para mí tal prenda puede ser. Garc. Soltad ,que ya es mucha osadía la vuestra, /«er. Ay,que se matan. Sale elRey.Q^aées esto? pero una cinta en ei suelo está ,alzaréla, que sífi duda es de Leonor: hablad ,no me dais respuesta? Garcil. Si señor ,del pecho un lazo se le cayó áLeonor bella, ese Moro ,yyo la alzamos, mas luchando en la contienda C2ac
20 "La T’andci de. Castilla . se dividió ,ydesatada la cinta, que el lazo enreda, él quedó con una parte, yyo con otra ,que €s esta. jRey.Pues quien da á vuestros alientos osadía? pero vengan las cintas. Mah. En mi no ay nada que daros ,que ageno sea. Garcil. En mí sí. Rey. Qué es esto ,el uno me da lo que otro me niega? Losdos. Si señor. Leo». Lance terrible! Garcil. Escúcheme vuestra Alteza: De dos colores se forma el lazo que flor remeda, uno azul ,yotro pagizo; con que en nuestra competencia partido ,el color azul me toca ,que zelos muestra. Yo viendo que es muy impropio, que quien amores no tenga, tenga zelos ,que aun en burlas el pensamiento atormentan, vuelvo ála dama su cinta, pidiéndoos ávos licencia: tomad ,Leonor ,vuestro lazo, que tengo ágran conveniencia, por quedarme sin los zelos, el quedarme sin la prenda^ pues si aun sin causa me ofenden, mirad ,con razón que hicieran. Mahom.Yo nada puedo volveros; pues quien ásu Rey le lleva de vos, Leonor ,tan injusta desesperada respuesta, en darle el color pagizo, que en la palidez que ostenta desesperación explica, nada le da .pues sus senas le ofrecen lo que se tiene su desesperada quexa. Ypues la cinta no añade, ni alivio ,ni diferencia, yDuelo contra simlsmo, nada importa que la lleve, ni nada que te la vuelva. Pero por si alguno juzga, que algo ámi Rey aprovecha, que yo me lleve esta cinta, venga ámi campo por ella, vase. Rey. Oye ,escucha :ay osadia mayor! Garcilaso ,vuela en su alcance ,dale muerte. Garc. O! quiera el Cielo, que pueda obedecer ámis zelos, sin que falte áaquella deuda de mi vida. vass, Cascot. Ha perro, aguarda. Rey. Puesto que solos nos dexan, Leonor bella, en cuyos ojos Fénix el alma se quema, feliz::- León. Antes que adelante pase ,señor ,vuestra Alteza, la verde cinta, que quando se dividió el lazo ,en tierra cayó ,ha de restituirme. Rey. Como quieres que mi pena, quando no logra de ti la esperanza mas pequeña, una que le da el acaso, sin esperarla ,la pierda? León. Como debéis discurrir, que esperanza que os grangea, sin la voluntad del dueño, la fortuna, está violenta, yal soplo de un desengaño, óse marchita, óse yela. Rey. Alos que son infelices, el gusto de ver que llega la felicidad ,los priva de suerte ,que no los dexa discurrir las circunstancias del bien que se Íes franquea. Ami se vino esta cinta, ypudiendo ser de aquellas una ,que zelos explica, yotra ,que iras manifiesta, ^
'De Den ^osepli reñirse ámí la esperanza, es preciso que lo crea buen agüero ;yno admitirla, fuera en mí no apetecerla^ yasi ,esta verde señal desde hoy el alma la hospeda, pues en fin venga la dicha, ycomo quisiere venga. 'León. Pues ya que yo no he podido impediros el tenería, tenedla ,no por favor. Key. Por qué? Leon.Vox contingencia. Alpaño la Reyn.A queseavra vueltoel peroaqui con Leonor, penas,(Rey? está hablando. Rey. Ya que alcanzo, Leonor ,de vos la licencia de que alhajas vuestras goce, favor, ó no favor sea, sabed, que sois el objeto de mi amor ;yai nqne ála Reyna de hacer ilustre su Vanda le he vendido la fineza, por vos ha sido ,que asi hago aquella acción eterna, del valor con que mi vida defendisteis ;ypues ella anima por vos, traedme mi vida como que es vuestra; yáDios ,que la Reyna puede echarme menos. vase. Reyn. Estrella ya ávista de tanto agravio es ultrage la paciencia! Leonor. León. Scñoxa..Reyn. Qué ha- Leon. Vi venir ávuestra Alteza (ceis? yaquí la esperaba. Reyn. Ybien divertida por mas señas. León. Cielos, si avrá visto al Rey hablar conmigo! es, que en esta parte,ly o, si;;- Reyn. No os turbéis, yescuchadme una advertencia: volcanes exhala el pecho. ap. de Cañizares. oí León. Sin culpa estoy ,yestoy muerta. Reyn. Quien al Sol quiere volar, Leonor ,con alas de cera, Icaro desvanecido, sus estragos le escarmientan. Muy demasiada leal sois con el Rey, no quisiera, que fueses menos conmigo; porque no digo evidencia, auna ilusión ,áun amago, una sombra ,una sospecha, haceros dos mil pedazos fuera venganza pequeña: Mirad áquien agraviáis, sabed que soy vuestra Reyna, yque podrá escarmentaros, si acaso no se os acuerda, vér qi¡e ávos ,yávuestro padre una traycion torpe ,ycta, os cuesta á\os la opinión, yáél le costó la cabeza, vas. León. De vos abaxo, mil veces miente la villana lengua, que en mi padre; mas ay Cielos, que es lo que el despecho intenta en dar voces ,que descubren mas ,que desmienten mi afrenta! mejor es llorar, desdichas. Sale Garcil. Tan velozmente se fue el Moro ,que no le pudo alcanzar mi diligencia; pero qué miro !ha tirana, no le bastaba ámi pena, que otro lleve un favor tuyo, sin mirar el que tu sientas su ausencia ,según publican tus lagrimas, ytus quexas? León. Solo me falta (ay de mi!) que sobre mi mal me vengas ápedir zelos. Garcil. Qué causa tienes para que asi yiertas los tesoros de la Aurora en esas liquidas perlas, que
22La Vinda de. CastiLa^ yDuelo contra si mismo. que derramas? Lea^j. Ay de mí! ¡/ora Gara'/. No merezco mas respuesta? óque bien haces! castiga tan mal nacida fineza como la mia ,pues sin qué la escarmienten cautelas, vino, su rendido afecto solo ápedirte licencia de qué el dia señalado, ; en que los que .ciñéti esta rora militar insignia, ' elegir objetos puedan áquien dedicar amantes su adoración ,permitieras declarar por tuyá^urt alma, que ha tanto ,que esclava ypresa arrastra de tus prisiones las dülcisimas cadenas. Mas viendo que ay quien restado venga por tí ,ypor ti ofrezca en oro todo el Ofir, ytodo el Zeylan en Perlas, discurro que está demás tomar mi amor por su quentá, tu cortejo, tu atención, tu cuidado, ytü defensa, yasi es mejor .ausentarme áno embarazar que sientas tan justo dolor. León. Detente, Garcilaso ,luego piensas, que mügeres como yo, de mi sangre ,yde mis prendas, después de haber permitido un festejo ,otro pudieran acetar ?no ámi respeto haga tu Juicio esa ofensa, ycree, que mayor causa es la que llorar me fuerza lagrimas ,que mas la rabia las vierte que la terneza. GarcU. Qué dices? pües quién te pudó dar causa para que sientas? León. Ser infeliz. Garei/. De qué modo? León. Haciendo mi infausta estrella que me agravien, jy que yo ' vengar mi agravio no pueda. Ga^'ci/.Como no? viven los Cielos que ál que ofenderte creyera le diera mil muertes yo. León. Ven acá (ó ,si hallase senda en que mi perdido honor cobrar su lustre pudiera!) no te obliga el omenage del nuevo Orden que profesas, á‘hacer quanto te pidiere la dama que áelegir íleguas? GarSi, Leon^ Yya uña vez concedida de mi parte la licencia, por serlo tuya ,no debes obedecerme ,so pena, si áesta circunstancia faltas, de mal CaValÍero1G/?r¿-//. Es fuerzi. Leon^ Pues yo:;- pefo juzgo que es parte peligrosa esta para un secreto que tengo que fiarte ,en que se atravies» mi honor; yasi, pues el dia ásentir la injuria empieza de las vencedoras sombras, vete ,yasi que anochezca en el Jardín de Palacio me buscarás ,donde mientras la Reyña está con las Damas divertida, hablarte pueda ert el dolor que me aflige* GarciU O! quiera amor ,que fallece* antes con antes la luz de ese radiante Planeta. León. En él espero ,yáDios. GarcU. Puesto que tengo en qualqwet* parte de Palacio entrada, en él veré lo que intentas. León. Estrella siempre cruel::- Garcil. Fortuna no siempre adversa- León. Yo enmendaré tus ioñu:^^*
GarciL Yo inquiriré una sospecha, León. Yverá la que me ofende:::- Gircil. Ysabrá la que me alienta::- Leon. Quanto puede mi valor. GarciL Quanto debe ámi fineza. Vanse-y sale el Rey,j'’ Beltranenihozados. Rey. Lóbrega noche fria, imagen de mi triste fantasía, si entre tanta luz bella influyendo en mi amor está mi espedidla pue se ausente, (trella, pues no es razón que tan desigualrayeen dosalvedríos, (mente en mí finezas, yen Leonor desvíos. Beltr. Mucho ásus sentimientos se entrega vuestra alteza. Rey. Por dar en mi tristeza lugar ámis amantes pensamientos, baxo ála estancia umbrosa deste Jardín: ay homicida hermoquitasteme la vida, sal yni un reparo te costó mi vida. Beltr. Es su esquivez terrible. (sibJe Masair or se acrisola en lo impo- Beltr. No en vano gran señor ,tu pecho cuando en tu mal::- (siente, Rey. Pero ,Beltran detente, que esa música dice, que no lexos de aquí (soy infelice!) quiere la Reyna divertir su pena. jB.Oigamos loque cantanque en laameesferadel jardín ,mejor veloces (na déla distancia informaránlas voces. Dentro Música. Matadme, pesares, huidme ,placeres, Beltr. Aobedecerte solamente aspira Vansey por otro lado salsn Leonor yInés León. Ya corazón en el lugar míe muro al combate aplazado, adonde honor, yamor me han eonla Reyna divertida (vocado: queda ,ysin ser sentida ninguna de ias dos, Inés ,estamos. Jde. Don Joseph de Cañizans . donde, si es que logramos 23 lo que hemos discurrido, (do. íni sangre cobrará su honor perdi- 7«.Posible es queá laReynala venciese su pasión ? León. No rae admira prorrumpiese asi,porqueaunque esReyna podero- en efeto es muger,y está celosa; (sa solo, Inés, este dia puedo culpar la desventura mia. Inés. Aziadonde dixiste te esperase Garcilaso? León. Ala entrada de aqueste cenador, yesa enramada dixe, si antes venia, me aguardase. Sale GarciL Pisa quedo ,Cascote. Ct^r.Por quéno. Inés.Gn bulto aqui vie- Leon. Quiera amor él sea* ypues (ne. tan átodas horas teme tni suerte ,la quexa mia fuerza es que diciendo llegue: (ve! EllayM.Ay triste corazón ay hado aleque tu eres infeliz yyo rebelde. Garcilaso? GítraY, Si soy: Deidad de este sitio fuerte, quien ciego ya de mirarte viene ácegar de no verte, aqui me tienes, qué mandas? León. Ay Garcilaso !aun no cree mi pecho ,que yo me pude resolver de aquesta suerte; Tocan ymas quando aquel acento segundo riesgo previene, áuna acción tan nueva en todo para mu; mas si lo quiere el hado, quien ai destino vencer álós riesgos puede? GarciL No con miayores' enigmas, hermioso dueño me aumentes ' las dudas, acaba, ydime de lo que nacen. León. Atiende, yantes que te la declare, sabe que coa el decente decoro que se permite a
2dLa Vanda de Castilla ^\ 2^ estas -sagradas paredes día en que áelegir dueño como lile dixístes ,llegues, te concierto ,que por tuya (ces nie nombres. Garcil. Una ymil vepor tu esclavo::- Xeí5«. Aguarda, esque no es esto porquepienses(pera, que alentar tus esperanzas pretendo ,sino por verte incluido en el omenage que has jurado ,de que siernpre lo que tu dama te mande obedecerás ciegamente, Ipena de mal Cavaüero. Garcil. Sin circunstancia tan fuerte, por sí solo, aquel que es noble, debe amparar las mugeres. León. Pues ya que de todas formas hacer lo que mando debes, ya sabes que el Rey Alfonso, por los infiuxos aleves de un ignorado traidor, que nunca supe quien fuese::- Garcil. Válgame el Cielo! Lean. Ami padre dio en un cadalso la muerte: está nota ,este baldón de que traydor le creyesen, resnltando en su linage, no solo ámí me comprehende, mas para que no lo dude oy la Reyna (dulor fuerte!) cara ácara (fiero ultragel) me lo repitió: ómil veces mal haya voz, que invisible cuchillo sin filos hiere. Ypues no hay para un amante fineza mas eminente, que volver por el honor de lo que adora ,ylas leyes oy permiten de Castilla, que tales lances se enmienden con la espada 5no pudiendo, limlQ contra simismo, por muger ceñir arneses, te mando que por mi honor vuelvas heroyco ,yvaliente, retando de infame ,yvil al traydor que injustamente informó contra mi padre i al Rey ,probando que miente en campal batalla ,ávista dé Corte ,Nobleza ,yPlebe. "Ya no puedes escusa rte pues::- mas aqui llega gente, retírate no sea alguna (pues la música suspenden) de las damas de la Reyna, que yo de la propia suerte me voy,vuelve de áquiáun rato.v, Gtírr. Oye ,espera. Inés. ADios ,pobrete. xnu Cascot. ADios, niña. Garcil.. Hados injustos, pues yo que fui (avrá mas fuerte caso!) quien influyó al Rey, que al padre de Leonor diese la muerte ,he de desmentirme, retando publicamente ámí mismo de traidor yo propio! Cielos valedme en tan rara confusión. Cascot. Ha Señor ,que gente viene. Garcil.O que presto, amor, que presto truecas en males los bienes! Cascot. Vive Christo,que se ha elado: vamos Salen el Rey ,yBeltran ,ypor c-'* lado Leonor yInés, Rey. Mal el pecho puede descansar. Belt. En nada encuentras ^ alivio. Inés Ya otra vez ' León. Sí ,pues sin duda fue el quien en las ramas que hiere causó el ruido ,pues ánadie hemos visto. Inés. Yaun por
Don Sos£ph de C^ñhares, motivo se están adonde quedaron los dos sirvientes. Lson. Eres tú? Ry. Qué oygo! esta Cielos, de Leonor parece; (voz, qué hará en este sitio? si::- Leon. No creerás como me tienen los temores de la Reyna: sabes bien, que no ay mas gente en el jardin, que nosotros? Rey. Si ;ella sin duda me debe ap. de aver visto baxar, y hablarme aquí ásolas quiere, pues de la Reyna se guarda: solos estamos ,qué temes? León. Nada ;ypues una palabra dada, como sabes, tienes, mi honor es tuyo ,ymi vida, (eres? Rey. Qué dices? León. Pues no me Rey. Sin duda con la palabra «p. que le di me reconviene, quando el lance de la Vanda de ampararla. Belir. Vér conviene desde aqui si alguien acecha nuestros pasos. Salen por enmedio Garcilasoy Cascote. Garcil. Ya la gente, que se acercó ,avrá pasado. Cascot. Pues llega. Garc. Pero no, renque ay mas bultos de los dos te, que d^xamos. Case. Mas si huviese fantasmas en el jardin. Rey. Que vencidos tus desdenes, me permitas que te adore. León. Tuya he de ser ,pues te tiene jurado por Rey el alma. Rey. Como tal obrare siempre: Beltrán, ay mayor fortuna! ya Leonor me favorece. Cár. Qué escucho !aqueste es el Rey: ha ingrata! ha traydora! ha aleve! Ruido he sentido en las ramas# l-^on. Retírate, que nos pueden sentir jyaquella palabra *5 cúmplela como quisieres. Rey. Por mí corre tu fortuna. León. Ven, Inés. Zv/r, Vás mas alegre? León. Vine á dar una esperanza, ycon otra mi amor vuelve, vase. Cascot. Inés mia? Tropieza con Beltr. Quién vá? Beltran Cascot. Nadie: vive Dios, que las Ineses barban aqui en un instante. Beltr . Quien vá digo?i?cji Yo soy tente. Bel. Señor quehuvo?i?eji. Buenas nue- Garcil. Cascote. Cascot. Qué ay? (vas. Garcil. De este verde laberinto nos salgamos, antes que mi amor me fuerze áhacer alguna locura. Salen Beatriz yla Reyna. Bsat. Señora ,áque al jardin vienes? Reyn. Adar rienda ámis pesares, Beatriz, por si ásolas pueden descansar mis pensamientos. Garcil. Veamos de aqui, que dos veces donde pensé hallar la vida, vine áencontrar con la muerte, van. Cascot. De buena hemos escapado. Belt. Que asi átu amor se convence su desden? Rey. Su piedad logro; pera aguarda ,que parece que aun no se fue: Dueño mió, Leonor bella, tanto deban átu amor mis rendimientos, siempre amantes ,finos siempre, que por alargar mi vida dilatar espacios quieres átu ausencia: Osi jamás Hahla con las luces amaneciesen la Reyna. del dia ,pues de las sombras todas mis venturas penden! Reyn. Cielos, aqueste es el Rey, yhablando (evidencia fuerte!) con Leonor sin duda estaba, pues que por Leonor me tiene; DSi
3T,a anda de Castilla .y yde x\.ifbnso la justicia corto en solo una garganta los cuellos de muchas hidras. Entre los que por su causa perdieron honor ,yvida, lirio fue Juan Ñuño ,padre de Leonor ,áquien mi dicha, ómi elección ,de mi obsequio la veneración dedica. Fama fue, que no huvo causa para que en tan gran desdicha perdiese vida ,yhonor, mas urgente ,ni mas viva, que aver un contrario suyo, de quien el Rey las noticias fiaba ,escrítoíe áAlfonso algunas causas fingidas , que su muerte ocasionaron, juntándose ásu malicia haberle al Rey resistido el Castillo que obtenía por Don Juan ,donde de aquella «edición se recogían en algunos reboltosos las mal eladas cenizas. No fue menester mas prueba para Alfonso ,pues la ira sumario haciendo el proceso, sentencia dífinitiva dió contra él, cuya deshonra resultando en su familia, Leonor la siente ,yla llora, no ay que espantar, que es su hija, yen fe de que por la Vanda, que traygo al pecho ceñida, debo hacer quanto me mande la dama que atento sirva; sabiendo que en nuestros fueros es al noble permitida la licencia del retar, yque el medio de que viva Leonor con honra ,es hacer patente áquantos la miran. Duelo cantiga si mismo, que fue inocente su padre yque de traydora embidia vos ,señor ,mal informado, le hicistes dar muerte indigna. Desde luego ,obedeciendo su precepto ,desafia, reta ,convoca ,yemplaza, según fueros de Castilla, mi valor al enemigo de Juan Nano, áquien afirma, que él fue el traydor solamente, yque en quanto su malicia informó al Rey por la barba, miente una vez ,éinfinitas. Ypara que lo que dice la voz, el brazo lo diga, mañana apenas el Alva X salga comboyando el día, me presentaré en la plaza de vuestro Palacio ,ávista de Corte, Plebe, yNobleza, donde aguardar determina mi esfuerzo de sol ásol, con las armas que él elija. Ypara que asi de todos pueda venir ánoticia, quede con este puñal clavado aquí por divisa este cartél ;ypues ya cumplí con mí bizarría, ácumplir con lo que manda mi honor iré, pues me incita esa militar sirena, Tocañ% boiviendo áregir la brida de aquel zeíiro Andaluz, que aunque en el duelo se impíá^j pendiente un rato ,acetar otro ,si acaso peligra mi vida antes que se cumpla, ácuenta vuestra, yno mía queda el que salvéis mi honor, que en dos acciones precisas, primero que yo os miréis:
f De Den Sesej. Caralleros de la insignia I roxa .oy es día de hacer Inuestra fama esclarecida: seguidme todos, yAlfonso, Castellano Alcides ,viva. vas. y-&^>‘^i.Todos te siguen diciendo la lealtad que los anima. Todos. Viva x^Ifonso ,guerra ,guerra Rey. Oye ,aguarda, {vanse. Alv. En vano aspiras, gran señor, ádetenerle. León. De nuevo su gallardía ha enamorado mi pecho. Cascos. Señor ,aguarda una pizca, ‘ que vá áayudarte Cascote. Rey. Haced que todos le sigan, yaguardad vos, que pues ha tanto que teneis pedida audiencia, oy quiero lograros la ansia que la solicita. A/v. No es mucho señor, en vos el favorecerme. Rey. Enigmas, como siendo Garcilaso de haver quitado la vida aJuan Ñuño, el instrumento, él ásí se desafia? Rey». Mucho de vuestra prudencia, Alvaro mi pena fia. Rey. Ay tal confusión! Alv. Mi suerte solo en serviros estriva. Reyn. Leonor. León. Señora. Reyn. Venid. Rey. Pues qué es esto ,se retira vuestra Alteza? Reyn. Efecto es de mi gran melancólia. Rey. Dios os guarde. Reyn. Ven ,Beatriz , ylleva en tu compañía aLeonor ,pues quedar quiero deste cancel escondida. Escóndese por v-er lo que obra una industria. ’/j de Cañizares. 5- Alv. Oquanto el Rey en sus siempre finos delirios vacila! Rey. Cielos ,si ama Garcilaso aLeonor ;pero qué indignas piesunciones! pues él ,como yo le^ encargué ,aue la asista^ por ella hace esto, ypor mi que áno ser asi ,seria de mis furores estrago, de mis escarmientos ruinaj yyive Dios::- pero quién está ai? Alv. Como se olvida vuestra Alteza, gran señor, tan presto de que «le íntima, que áhablarle quede? Rey. Es verdad, cegóme una fantasía; ypues ya quedamos solos hablad. Alv. Antes me es precisa esta acción. Rey. Como ámis plantas vanda ,yespada ,rendidas ponéis? Alv. Hago lo que debo. Rey. Pues decid lo que os obliga Reyn. Atendamos. Alv. Un delito, que de tai honor me priva. Rcy.\os delito íAlv. Yel mayor. Rey. Decidle, decidle aprisa, que no sabéis quanto el pecho oy de aver visto se indigna, que ayais vos sido el primero que rompa las leyes mias, lleno de años ,yexperiencias. Alv. En qualquiera edad peligra el hombre ;mas si me dierais mayor permiso, diría::- Rey. Que' Alv. Que vos teneis la culpa de mi culpa. Rey. Qué osadía! yo culpa de vuestro error? Reyn. Bien el discurso encamina, ap EAl~
^4 Vianda de Castilla ,y \dlv. Si señor ,no es de mi orden ley ,que el vasallo que mira algún defecto en su Rey, le avise? Rey. Es deuda precisa. Yque de parte del Pueblo con gran respeto le diga lo. que ásu Reyno conviene, pena de que el que lo omita, ande un año sin espada, ni Vanda? Rey. Si. Alv. Pues ávista de que falto áaquel decoro que os debo ,yque vuestras iras, yendo contra vuestro amor, contra mi fe se conspiran, por mejor partido tomo, que yo de mi mano misma me dé el castigo ,que no atreverse mi osadía ádeciros quanto siente el Pueblo ver ofendidas de la Reyna mi señora la atención, yla caricia, rindiéndoos el dulce hechizo de la beldad peregrina de otro objeto ;esto los Pueblos murmuran, yesto concita del Portugués el rencor, viendo tratáis ásu hija “con tal desprecio, y:;- "^y. Caduco, 'ten la lengua fententida; pues como tu atrevimiento asi mi paciencia irrita? vive el Cielo::- Rmyum la éspada ,jj; él se arrodilla^ ysale la Reyna, Reyn. Gran señor, 'no la espada vengativa empleéis en un rendido Rey. Avos os debe la vida, vase, Reyn, Qué es esto ,Alvar Nudez? Alv. Es, ' Duelo contra si mismo. que mis canas sacrifican su vida por vos, ysolo logran de entrambos las ruinas Reyn. Donde vais? Alv. Ano quanto mi razón se desperdicia. Reyn. Pues llevad espada, yVanda Alv. Basta que muestre partida la acción ,que quando el clarin ála batalla combida,Towtí/3ejpa¿j cobra Alvar Nudez las armas con que al Moro atemoriza^ mas Ja Vanda no señora, que ávista de la ignominia, que lloro para ultrajarla, mejor me está no ceñirla. Reyn. Pues yo la cobraré ,para que al brazo restituida, esa Obligación me acuerde: Ay Leonor, quien te diria, que ámi grandeza pudiese causar tu fortuna envidia! mt? Tocan al arma ysalen Beltrán.¡ Cascote ,ySoldados acosando áMahornad se interpone Garcilaso ,cubierto A rostro con la Vanda. Dentro. Victoria por Alfonso: Beltr. Cierra ,cierra. Iñigo. Santiago, Bermudo. Guerra ,guerra. Osm. Pues nos vemos cortados, áretirar ,soldados. ^ Mahom. Opese ámi ardimiento. Ae/ír. Ríndete, Moro. Mahom. En vano es vuestro intento, que soy herida ,yacosada Cascot. Ya en la tierra cayó. Beltr. Mátadle ,muera. Garcil. Tened soldados ralos, no en un rendido los heroicos ^ corten,yeseesquadronseguioUg^^^ puesya estequedapor mi i Beltr, Obedecerte debo, ála
el alcance sigamos Todos. Viva Esoaña. 1. Cas. Viva, yhuya de mí todo Morazo pues les voy ápegar micascotazo. Mahom. Qjíen eres, valeroso Soldado ,que atrevido ,ygeneroso darme vida has querido? (cído, Garc.Quien quiere que le estés agradepues no solo he de darte la vida, mas también he de librarte del duro cautiverio. Mahom. Sabéis quien soy? Garc. Del Granadino Imperio T)¿ Den ^ose.ph de Cañiy.tires , 2-í Moro, tanro triunfo emprenda pues si áLeonor idolatro como, sin desayre ,puedo ^ dexar de cobrar sus prendas? Mahom.^i yo ÚQ negarlas, viendoque para mi enojo son otro estimulo mis celos* yporque mi garvo adviertas, ya está la prenda en el suelo, que ni de la posesión la ventaja me reservo, el que quedare la lleve. sm buscar premio atanta vizarria es ^lahomari ’ M^¿.Esas palabras dixe yoaluundia no a’’ Pues anora Moro,arepetirlas üe- Toios.ToL te seguimos. cV. GarcüaTo de la Vega. ^ M.Ya tecoooeco,yyav ¡endo tu orgullo Bermudotlfflgo ,pues yo'” quedara muy giistosoesclavo tuyo, Ga>-cil. Ya la vida te he dado Mah.Si, yla. galanteria rae has pagado que hice por tí. Garcí/ Pues siendo' de esa suerte, (te. vuelveá reñir,porquehededartemuer Ma.h. Pues qué vienes ádarme para matarme? Garc//. Todo ,ynada ;ypues ya igua- en esta ocasión nos vemos (les el lazo de Leonor bella, que temerario, yresuelto en aquel pasado lance te iraxiste.es el empeño, que me precisa ábuscarte, porque áquitártele vengo. Mahom. En mucho Alfonso te precia pues tan imposible arresto te confia. Garcíl. Por mi solo, soy quien su vida defiendo. Berm. Tu defenderle ,quando es, ya su exército desecho, la mas importante presa? Carc/l. Si, que en particular duelo lidio, yno ha de decir, que con ventaja le venzo. Mahom. Pues quien te ha dicho queyo ^necesito de tu esfuerzo? In/go. Que tengas razones tu de ampararle, no es lo mesmo, que tener causa nosotros para no prenderle, siendo quien la victoria asegura. Garc/l, Advertid, que;:- Iñ/go. Nada advierto^ yasi ,Castellanos mios, lleremosle prisionero, Mahom. No es fácil. Garcíl. Cobra ventaja. El
36 La Vanda de Castilla^ pues contra tantos no puedo defenderte ,yponte en salvo. A' Asi lo haré, que aunque dexo de llevar el lazo aora, yo te buscaré bien presto para volverle ácobrar. Berm. Quita ,aparta. Entranle retirando ,yqueda Garcilaso, Garcil. Es vano empeño. Iñigo. Sigasmole. Garcil. Ya no importa, pues abanzando terreno es imposible alcanzarle; ypues el lazo me llevo, mientras él viene ácobrarle cumpla con lo cavallero, siguiendo el alcance. icase. Sale Cascote. Quien diablos me ha metido en esto, señores, sin ser yo hombre ni de honra ,ni de provecho? qual anda ya la batalla! mas ay de mí ,que un podenco, atisvador de cascotes, porque ha servido áun yesero, viene ázia mi. Sale Mah. Suerte injusta, que poco átu infiuxo debo! pues::- mas quien vá? Casco. Ay es un ripio, que fué cascote otro tiempo. Mahom. Quien eres me di, Chrlstiano óvive Alá::- Cascot. Quedo ,quedo que si usted aprieta la llana, hará pedazos el yeso. Ypues esto estriva en solo decir quien soy (ay tal perro!) sepa usted ,mi amo, que soy un criado majadero de Garcilaso, un hidalgo, que desfacedor de tuertos anda buscando aventuras, por señas que aora tenemos yVuelo contra si mismo. una entre manos, sobre una traición, una dama, un duelo yun::- ^Tocan clarín. Sale Osmin. En qué, señor, te paras* pues viene en tu seguimiento ’ todo el exercito? Mahom. Osmin, ese criado te entrego para que alia mas despacio pueda informar por extenso de lo que si no me mienten los indicios, hacer pienso medio para mi despique. Osmin. Ea, ven ,Christiano. Cascot. No quiero. Dentro, Abanza ,abanza. Osmin. Traedle. Cascot. Ven ustedes, pues no huelgo de que me lleven, por solo tener que contar un cuento, vanse Sale Leonor .¡ yla Reyna. Reyn. Donde ,Leonor ,me conduce tu cuidado? León. Donde intento vér si de vuestros enojos las injustas iras templo; ysi algo, señora ,con vuestra Magesíad merezco, debaos yo ,que un breve rato disimule vuestro cielo este cancel. Reyn. Para que? León. Solo sé que este es el medio de saber que no soy tan traydora como parezco. Reyn. Por salir de tantas dudas me he de esconder. León. Pues sea presto, que oygo pasos. Escóndese ,ysale el Rey. No dirás, Leonor mía, que no vengo imán atraído ai norte de tus divinos luceros en alas de mi carino,
De Den J:'seph de Cañizares. Jleyn. El Rey es ,válgame el Cielo! Üey. Ypues averme llamado áeste retirado puesto algún favor me asegura, qué quieres? León. Que esteis atento. Vos ,gran señor ,obligado de aquel socorro pequeño, que debisteis ámi brazo, me honrasteis con tal exceso, que áPalacio me traxisteis. R^. Es verdad. León. Donde bien creo, que por garvo ,óvizarria obrasteis hartos extremos en mi favor. Rey. Es asi. León. En el jardín encubierto conmigo una noche hablasteis. Rey. Nada de todo eso niego. León. Yyo os respondí juzgando no ser vos. Ten, como es eso? León. Esto es ,señor, que llegó de desengañaros tiempo, pues pasó mi disimulo áser de mi opinión riesgo. Ypues aviendoos ya dicho, que no bable con vos ,es cierto, que hablaría con quien ya tengo elegido por dueño: lo que os suplico es ,señor, pues como sabéis vos mesmo, jamás motivo tu'/isteis de mí para darla zeios ámi Reyna ,yvuestra esposa, que olvidado deste afecto, solo os acordéis de que soy quien soy ,yque mal puedo agraviando rni decoro, filiar áentrambos respetos, mayormente cuando vos debeis::- Rey. Suspende el acento, pues como::- León, Qué pretendéis? Rey, Quando yo;:- Leon, Dexadme os ruego. Rey. Creía;:- León. MiracJ ,senor::- Rey. Que afable::- Leon. Advertid, que puedo reportaros fácilmente. Rey. Con que tirana? IDescuhrese la León. Con esto: Reyna, señora ,ya yo he cumplido, proseguid vos el empeño, que ni podéis pedir inas ni yo he podido hablar menos, z-. Rey. Turbado estoy! Reyn. Ya ,señor , ádesengaño tan cierto, solo mis lagrimas pueden deciros mis sentimientos. Rey. Confuso discurso mfo, es posible que yo mesmo no he de valer mas que yo! Reyn. Ypues soy yo::- Rey Deteneos, no lloréis ,templad la pena, que yo señora os prometo trocárosla en alegría* mas qué clarín lisongero rompe el ayre? Sale Alvar. Ya, señor, con su obligación cumpliendo, Garcilaso en Ja palestra se prese.nta ,pues del duelo - es oy el día. Rey. No pude, según Castellanos fueros, dexarle de conceder el campo: ypues soy del reto el Juéz yo, vos, gran señora, me aveis en el Solio Regio de asistir. Reyn. De vuestros rayos participaré refexos. Alv. Pues dadme ,señor ,licencia, pues yo tengo de hacer bueno ei campo, para acudir áque esté todo dispuesto. Rey. Id en buen hora jyporqueno
-La W'aajLa. de Castilla no es razoíi-q^e os vea eí, Pueblo, sin vuestra insignia ^la Vanda tomad, yaavertíd qug.en esto os doy áentender, que aquel deilto pasado enmiendo, Alv. De esa suerte solamente la tomaré. i?ev. Yde-mas de esto, en ese verde listoii, que fuá de un ing-rato dueño, aun la mas leve esperanza no ha de reservar mi afecto: tomadle también. . Dale la Vanda que trae la Reyna en el brazo. Alv. Obráis como quien sois, Reyn. Quanto debo ámi fortuna! Rey. ADios, locos amorosos pensamientos. vanse. Tocan marcha.) ysalen Beltran^ Iñigo y Soldados )que pondrán una valla. Bdtr. Ya que el día que retado com.pairece Cavaliero de nuestra Orden, fuerza es que los demás le aseguremos la palestra; en tanto que ocupa el Rey el asiento, fixad la valla, y-después id despejando el terreno. Iñi. Ya el Rey, la Reyna,y sus Damas, duplicando lucimientos, su puesto toman. Beltr. Pues bueiva el clarín áherir el viento. Tocan ,ydescubfense en nn trono el Rey yla Reyna ,ytodas las Damas ^ysale Alvar Nuñez. Alv. Aveis ,Cavalleros, ya, según establecimientos de nuestra Orden ,conducido el mantenedor guerrero ásu tienda? Los dos. Si señor. Alv. Pues ya podrá, según esto, vuestra Magestad licencia y'Dudo contra si mismo. dar de que le llame el eco del clarín. Rey. Haced llamada: como saldrá de este empeño áp Garcilaso! León, Quen creerá, ^pte. que haberle inducido siento áesta acción! Beltr. Ya aquella marcha seña es de que viene al puesto. Tocan marcha, ypor el palenque salen Garcilaso ,yBermudo de padrino ,yun criado ,con. varas ,yescudo. Alv. Pues ya, señor Garcilaso en vuestro sitio os advierto, esperad áque en el suyo . parezca el aventurero que se espera. Garc. Ya ha venido. Alv. Donde está Garc. Es, que soy yo áun tiempo mantenedor, yretado. Todos. Qué decís? Garcil. Que oigáis atentos. León. Que intentará su osadía? Rey. Ay mas estraño suceso! Garcil. Garcilaso de la Vega soy ,Rey Alfonso el Onceno, de cuyo valor fiaron las lealtades de tu Reyno tu tutela ,en cuyos años, con mi obligación cumpliendo, te informé de las cautelas de Juan Ñuño, si fue cierto mi aviso ,bien su castigo lo dice con el exemplo; pero ay ,que estoy precisado, pena de mal Cavaliero, áobedecer ámi dam.a: perdóneme tu respeto, yel suyo también, el día que cumplo con su precepto? pues ella manda que rete al enemigo encubierto del ya difunto Juan Nuno
De Den Jeseph su padre ,áfin de que viendo su acusador desmentido, quede su honor satisfecho, yo retador de mí mismo en la valla me presento, yde mí mismo también contrario ;en los dos extremos de Cavallero, yamante, cumpliendo áun tiempo con ellos yo afirmo, que fue Juan Ñuño traydor, yyo lo desmiento, que murió como inocente, que falleció como reo, que mereció mil castigos, que fue digno de mil premios. Ypues yo he de confesarlo, ynegarlo áun mismo tiempo el modo de que no pueda nadie dudarlo ni creerlo, es darme la muerte yo, pues de este modo saliendo de tan nunca visto lance, áLeonor divina vengo de su enemigo ,pues queda cobrado su honor, si muero, yyo sin nota en mi fama, quando osado defendiendo lo que afirmé, muero sin negarlo ni concederlo: una victoria se acabó Saca la de dar con aqueste acero, espada donde rendido Mahomad las paces queda pidiendo, ycon este dos victorias me ha de conseguir mi esfuerzo; muera un infeliz áquien guardó el hado para exemplo de desdichas, de tragedias, de males ,de sentimientos, penas ,y::- Vase áechar soore la es— Ten el impulso. {pada León. Ay de mí que yo fallezco si él muere! 39 de Cañizares. Alv. Notable empresa! Reyn. Hidalga acción! IRey. Ysupuesto que es un ¡Monarca ley viva, ydar átodo remedio está en mi mano ,yo doy ati, yaJuan Ñuño muerto, por buenos ,por valerosos, yleales Cavallero s, como lo asegura el ver que sus honores le vuelvo aLeonor, para que tu::- mas qué militar estruendo es el que oygo?5e7rr. Por la valla viene entrando un encubierto, cuyo trage muestra ser de los Infanzones nuestros. Garcil. Quien será? Cielos, mal hize en declararme tan presto. Leon.'Mas enemigos mi padre tuvo, pues este ha dispuesto mantener lo que afirmó. Alv. Haced señal ,yentre luego. Tocan marcha.^ ysalen Osrmn^ yCascote yMahomad de calza atacada por el palenque.^ con varas.¡ yescudo^ en que vendrá el lazo pagizo de Leonor., tornea como los otros ,ydice. Mohom. Rey Alfonso ,generosos Heroes de su Augusto Imperio, ante vosotros, en fe del seguro me presento de este cartel, para que con Garcilaso midiendo las armas ,le de áentender, que lo que digo mantengo. Alv. Antes que yo te conceda el xampo., saber deseo quien eres. Máb'otn. Callando el labio, lo dirá ei rostro. Garcil. Qué veo! 'Todos. ¡Mahomad es. Alv. Con que según me
40 J.a Vanda de Ca?tlUa, J«e dá áentender tu ardimiento, ia acusación de Juan Ñuño defiendes? Mahom. Eso no entiendo, pues solo sé, que ofendido de Garciiaso, sabiendo de ^ese criado ,que es quien me informó de todo;> Casccí. Cnerto. IMínoin. Que puúlíco duelo haciaj yáqualquier aventurero se le concedía la entrada,, asolo restaurar vengó una prenda, que al acaso le ha debido ,y| no al esfuerzoj ypues de venir por ella palabra le di, ya es tiempo de que una ingrata conozca, que aun ápesar de su ceno sé arriesgarme por su amor. Gara'/. Mucho de verte me alegro, Moro ,pues verán ,que quando ápelear salgo ,peleo. 2iej>. Aunque es distinto el motivo el dia que ya hice bueno el campo, negar no cabe la lid. Zeofí. Otro susto, Cíelos! d/v. Toca aembestir. Garcil» Leonor bella. yBi¿e/ú contra s\ mismo. por tu cuenta vá mi rie¡go: ^vencido estas. CasMahomaS idahom. its verdad. Rey. Pues reservando por premio de su valor esa prenda por quien venisteis, ysiendo su esposa Leonor ,no queda ásu amor ningún recelo* yadvertid, vos ,Garciiaso que un error fue el instrumento de vuestras sospechas, pues solo amo ,solo venero áquien alma de rni vida es vida de mis afectos. León. Dichoso fin! Reyn. Feliz dia! Garcil. Atus plantas tienes, bello milagro de amor, áquien mas tu esclavo es ,que tu dueño. Mah. Que esto miren mis rencores! Rey. Ypues quieres con mi Cetro Mahomad ,hacer paces ,ven donde pactados los feudos te las conceda. Mahom. Perdida Leonor, mas que pierda el Reyno. Gascot. Pues ay boda, habrá librea. Todos. Porque tenga fin cOii esto en la Vanda de Castilla el Duelo contra sí rassmo. Se hallará con un surtido en la Librería de Juan Pablo González, Calle de Atocha, Casa nueva de Sto. Thomas ;yen el puesto de Josef Cano ,calle de Toledo, Árente del Hospital de la Latina.
-•A '#4 •'