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PROYECTO DE REVISTA DE VIAJES ÁNDALUS Y REPORTAJE REPORTAJE DEL TRABAJO FIN DE GRADO DE PERIODISMO DE VIAJES REALIZADO POR: JOANA LEAL VILLANUEVA TAMARA MACHUCA SAMUEL TUTOR: MARIANO BELENGUER JANÉ GRADO EN PERIODISMO
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Un paraíso perdido entre las marismas la Mayor Por Joana Leal y Tamara Machuca
Los amaneceres son únicos en la zona, reflejando a modo de espejo todo lo que discurre por las marismas
Las indicaciones en carretera no aparecen hasta la aproximación a las marismas; desde Sevilla, no existen indicios de que a una hora de camino está la segunda productora de arroz a nivel europeo, además de la segunda exportadora de cangrejo rojo solo por detrás de China. La mejor opción es tomar Coria del Río como punto de referencia, y dejarse sorprender por el cambio paisajístico a medida que el cuentakilómetros del coche va subiendo. Una rotonda y a la izquierda, es una de las pocas indicaciones que existen y que se deben tomar para llegar a Isla Mayor. Una carretera que discurre entre lo que parece ser un gran mar, las ma- Arismas están inundadas para comenzar el cultivo del arroz. Hay un olor a mar muy característico, que parece diluirse a medida que avanzamos. Es imposible no detenerse y fotografiar el amanecer, una de las puestas más características de la zona. Parecen no existir espacios para detenerse, aunque los locales dicen que hay que conocerlos porque se encuentran escondidos. La carretera parece una línea recta en la que no se ve el final, donde unos minutos despúes se puede leer Poblado Alfonso XIII. ¿Es esto Isla Mayor? El municipio se encuentra dividido en dos núcleos, el Poblado de Alfonso XIII marca los orígenes del mismo, mientras que el otro núcleo, Isla Mayor, conocida por sus habitantes por ‘El Puntal’– debido a que se encuentra en un extremo–, constituye la zona más joven. Menos de 6000 habitantes residen en tierras que hace 5000 años estaban cubiertas por mar, en las que, al subir y bajar la marea, se fueron creando dunas que después dejarían tierras fangosas. Es entonces cuando la marisma se convierte en tierra de recursos. Dos intentos de colonización se han llevado a cabo en los escasos 89 años que recientemente ha cumplido el municipio. Compañías del Guadalquivir, empresa de capital suizo e inglés, fue la primera en abordar la zona, quebrando final- Poblado de San Lorenzo del Guadalquivir Texto y fotografías: J.L y T.M Pág.5 Ándalus dentrarse en Isla Mayor es sumergirse en territorio aparentemente inexplorado. Un auténtico paraíso de aves aguarda a todo el que visite la zona, sin las prisas por mirar el reloj. Son las seis de la mañana y el espectáculo de luces dará comienzo en unos minutos. Tonos cálidos recuerdan a África, e incluso a los alrededores del Nilo, pero no lo es, es el reflejo del amanecer en las marismas del Guadalquivir.
mente y dejando la marisma a su suerte. Casi cinco kilómetros separan ambos núcleos, a través de una carretera que se presenta entre tierras cubiertas de agua donde los reflejos parecen espejismos de irrealidad. Es imposible no pensar en los orígenes del lugar. Una pareja que viajaba desde Egipto se dirigía hacia Inglaterra, y una borrasca en el estrecho hizo que tuviesen que atravesar España para llegar a su destino. A la altura de lo que hoy es Isla Mayor, se quedaron asombrados por el paisaje, debido a su gran parecido con las tierras del Nilo, cuenta uno de los habitantes, con camisa a cuadros y pantalón de pinza. La avenida principal está tranquila, aún es temprano. Aún quedan unas horas para que comience el tráfico de camiones y tractores que desfilan desde la cooperativa de arroz. Los bares están abriendo, y ya hay trabajadores que se sientan a desayunar. Muchos de ellos tienen nombres valencianos, algo que nos llama la atención. Después de que las marismas fuesen abandonadas a su suerte en el primer intento de explotación, Rafael Beca, tiene como misión hacer prosperar la siembra de la zona. La gran amplitud de las cosechas atrajo a numerosos residentes de lugares cercanos y de lugares que no lo eran tanto, como Valencia. Historia que leemos por el camino y comenzamos a atar cabos. Villafranco del Guadalquivir, así se denominaba antes del cambio de siglo, pero sus habitantes decidieron cambiar la denominación por Isla Mayor. Nombre que encaja perfectamente con la zona, puesto que se encuentra rodeada de agua, al igual que otros terrenos, como Isla Mínima o Isla Menor. La Isla y el Poblado La historia de la marisma está reflejada en cada rincón, en cada uno de sus habitantes, en cada uno de sus edificios. En todas y cada una de las fotografías que decoran las paredes del bar. Algunos se dedican al arroz, son agricultores, sobre todo los que aparecen en las fotografías más antiguas. Otras son más recientes, ya en color, pescadores que en sus redes atrapan decenas de cangrejos rojos, algo por lo que se ha impulsado su economía, consiguiendo que en todo el municipio haya menos de 600 parados, una de las cifras más bajas de toda Andalucía. Una economía que mueve alrededor de 20 millones de euros solo a través del cangrejo. Caminos agrícolas parten desde Isla Mayor hasta Isla Mínima, terreno perteneciente a la Puebla del Río, pero que los isleños sienten como propio. Las ruedas del coche se deslizan entre las piedras del terreno, llegando al Poblado de San Lorenzo del Guadalquivir. Se empezó a contruir en los años 50, enfocado principalmente a la ganadería. Unos treinta metros separan la puerta principal de lo que en su día fueron las viviendas de 220 personas que trabajaban aquí. Un pasillo lleno de historias, que lleva a lo que era el bar de estos habitantes, la zona de ocio. En el exterior, los característicos colores blanco y ocre pintan las paredes. Flores en los balcones y persianas bajadas de todas y cada Una pareja que viajaba desde Egipto se dirigía hacia Inglaterra, y una borrasca en el estrecho hizo que tuviesen que atravesar España para llegar a su destino. A la altura de lo que hoy es Isla Mayor, se quedaron asombrados por el paisaje, debido a su gran parecido con las tierras del Nilo Iglesia del Poblado Tierras de cultivo Ándalus Pág.6
una de las ventanas. Un lugar en el que ya solo se respira naturaleza. Un recorrido en coche de vuelta al núcleo hace que dejemos atrás unos grandes edificios blancos que se conocen como Gañanías. Sirvieron como casas para trabajadores eventuales, mientras que las Casitas de los Ingleses se levantaron como alojamiento para los primeros colonos. Sirvieron además como almacén para los granos de arroz, aunque ahora el objetivo es convertirlo en un museo que refleje la historia de la Isla, señala Tamara Romero, concejala de Cultura de Isla Mayor. Estos habitáculos son de gran interés cultural, histórico y etnológico, ya que muestran la forma de vida y las condiciones en las que vivían los primeros colonizadores. Actualmente, no se puede acceder a ellos, pudiendo observarlos únicamente desde el exterior, por ello nos conformamos con divisarlos desde fuera e imaginar cómo servían de habitáculos para los primeros que llegaron a estas tierras que aún a día de hoy resultan ser aparentemente remotas. A pesar de la hora, una suave brisa recorre la terraza principal donde almorzaremos. Mirar la carta hace que nos preguntemos cómo será la preparación de los platos, más aún por el olor que sale de la cocina que nunca antes habíamos experimentado. Nos decantamos por una degustación de tapas variadas, salazón de albures, camarones con pimiento, colitas de cangrejo rebozadas y cangrejo en salsa verde. Es curioso que a pesar de su cercanía a la capital hispalense, estos sabores no llegan hasta otras ciudades españolas, pero viajan cientos de kilómetros hasta llegar al norte de Europa, uno de los principales receptores de los productos de las marismas. Eso sí, hasta estas tierras han llegado un gran número de personalidades a degustar los platos tan característicos que hasta hace poco solo se degustaban en las casas, puesto que el restaurante más antiguo tiene 30 años de antigüedad. Algo que se refleja en la galería de imágenes que llevan hasta el salón del restaurante. El interés ornitológico también se vuelca en los platos isleños, siendo uno de los más conocidos el pato con arroz, servido en una cazuela. El arroz, es sin Cangrejo en salsa verde El interés ornitológico también se vuelca en los platos isleños, siendo uno de los más conocidos el pato con arroz duda la otra estrella del plato, albergando diversas variedades entre las que se encuentran el largo, el bomba y marisma. Este último es el ingrediente que no falta en las cocinas, puesto que absorbe todo el sabor y es más fácil de cocinar que el resto de variedades, tal y como señala Alberto Santoyo, encargado del local. Todo un juego para el paladar que se sorprende con nuevos sabores. Segunda productora de arroz en Europa solo por detrás del valle del Po en Italia, hacen del municipio uno de los rincones más peculiares en Andalucía. Pág.7 Ándalus
Avistamiento de aves en la marisma artir hacia los alrededores de Isla Mayor es clave para toparse con la verdadera naturaleza, esa naturaleza salvaje que cada vez está más ahogada. A las puertas de Doñana, las Marismas de Isla Mayor cuentan con una fauna única, con una indudable riqueza paisajística y natural. Un camino árido propio para vehículos todoterreno, puesto que en hacer 30 kilómetros se llega a tardar dos horas. Se trata de un auténtico reino ornitológico que acoge a especies como la abubilla, el pato real, el ánsar común, el cernícalo primilla, cigüeñas o flamencos, entre otros, en su ruta de viaje que les lleva desde el norte de Europa hasta el sur, hasta el paraje de Doñana. Para un novato no es fácil distinguir entre tantas especies, por lo que es mejor estar atento a las características que nos permiten diferenciarlas. Este avistamiento de aves es lo que se conoce como Birding o Birdwatching, una forma de turismo verde. Observar el plumaje es una de las claves para diferenciar unas especies de otras. El tamaño es otro de los aspectos fundamentales para diferenciar unas especies de otras. Por su parte, la forma y longitud del pico también nos dan indicios, el tamaño y la forma son claves para clasificar la especie. Las patas y la manera de moverse nos indicarán algunas pistas sobre qué hábitat ocupa. Así, el flamenco cuenta con patas largas para vadear en el agua, mientras que el mosquitero posee patas cortas para posarse en los árboles. Los colores característicos del ave ayudan también a la identificación. Todas ellas, características que hacen al amante de las aves y/o de la fotografía, diferenciar entre especies en un paraje único al que llegan desde el norte de Europa y África. Ándalus Pág.8 P
Tradiciones y cultura en la Isla El poblado Alfonso XIII debe su nombre al monarca debido a su habitual presencia en el territorio marismeño para las batidas de caza. En su visita del 3 de mayo de 1928 junto al Príncipe de Gales, su hermano y empresarios ingleses, puso la primera piedra que se cree que conformaría la torre de la capilla de Ntra. Sra. del Carmen –de nueve metros de altura que sirvió, durante la II República, como almacén para el grano –, enclave alrededor de la cual se iría constituyendo un humilde municipio marismeño con el paso de los años. En la capilla se encuentran tanto la Virgen del Carmen, Patrona de Isla Mayor, y el Cristo de la Misericordia como la Virgen de Sales, Patrona de Sueca (Valencia), en recuerdo a los jornaleros valencianos que llegaron a las Marismas en busca de trabajo en los campos. Aunque es un pueblo con pocas tradiciones debido a su reciente formación y, según algunos de sus vecinos, poco cofrade, el Cristo de la Misericordia procesiona cada Viernes Santo a hombros de las vecinas de la localidad. Así mismo, la Virgen del Carmen procesa el día de su onomástica –día 16 de septiembre –o el sábado más cercano a dicho día. A pesar de no ser tan notoria como en el Poblado Alfonso XIII, en El Puntal también salen procesiones durante la Semana Santa, como es el caso de La Borriquita durante cada Domingo de Ramos o del Santísimo Cristo del Perdón y Nuestra Sñra. de la Soledad, que procesionan cada Miércoles Santo. Sin embargo, Isla Mayor goza de festejos propios que hacen al municipio único en toda la metrópoli sevillana. Estas fiestas, indudablemente, están muy relacionadas con la gastronomía y la economía isleña. A finales de junio los isleños celebran la Feria y Fiestas del Arroz y el Cangrejo, donde, además de celebrarse una feria convencional en la que se degustan los principales productos gastronómicos del municipio, los trajes sobran para dar paso al agua, debido a que se celebra durante la época estival en la que los termómetros alcanzan sus máximos. El poblado de Alfonso XIII también festeja una feria más pequeña en la que los vecinos se visten de Alfonsines, algo que recuerda a los Sanfermines, ya que sale un toro de fuego, no siendo un toro real, manejado por una persona. Otro de los festejos del municipio es el 29 de septiembre, Día del Patrón, San Rafael Arcángel, el pueblo realiza una procesión del patrón en horario de tarde. El sábado de esa misma semana se da a los vecinos la oportunidad de preparar recetas creativas con este crustáceo en un Concurso de "Recetas Creativas de Cangrejo Rojo de Río" en el molino San Martín, ofreciendo una degustación para toda persona que desee acercarse a conocer el pueblo. El Día de Andalucía no iba a ser menos en la isla. Aprovechando la festividad de la comunidad autónoma, una multitud de vecinos preparan 70 paellas para todo aquel que desee pasar el día en las marismas, y dar así a conocer los productos tan extraordinarios de los que subsiste la mayor parte del municipio. En este día se llega a triplicar la población, es por ello que los vecinos lo denominan como “su día grande”. También se lleva a cabo una feria de artesanos, donde vienen visitantes de otros pueblos, que traen también maquinaria agrícola y útiles relacionados con la siembra de arroz. Una de las más recientes actividades es la Ruta de la Tapa de Isla Mayor, celebrada durante la Semana Cultural en el mes de marzo. Tiene como objetivo promover el turismo a través de la gastronomía singular de las marismas. Pág. 15 Ándalus
El cangrejo rojo americano, uno de los productos más ostentosos de la comarca del Guadalquivir, ha supuesto un modo de vida para la mayoría de las familias de Isla Mayor Ándalus Pág. 16 tamos por volver a la biblioteca donde se está preparando la exposición fotográfica de las “Jornadas de Historia local: los orígenes de nuestro pueblo” a cargo del profesor e historiador D. Matías Rodríguez Cárdenas y el periodista D. Juan Miguel Baquero Zurita; pertenecientes a la crónica que hizo el fotógrafo José Serrano durante los primeros años de vida de Isla Mayor como pueblo. Además, se expondrá una selección de útiles y herramientas propias de la siega manual del arroz en el municipio dispuestas en riguroso orden en una sala de visionado de la planta inferior de la biblioteca. Sin duda, unas imágenes entrañables e impresionantes que muestran la “lucha del hombre con la naturaleza” sobre la época de fundación del municipio que “sirvió de refugio para muchas personas que huían del hambre, de la guerra…”. En varias de las imágenes se destaca una singular imagen: Remigio Eric Fisher, ingeniero jefe de la compa- Fachada del Ayuntamiento ñía de los ingleses Islas del Guadalquivir S.A., quien –tras aprovechar todos los recursos de la zona –la dejó en manos de los colonos. Plasmando de esa manera la historia de Isla Mayor, la lucha del hombre con el hombre pero más aún del hombre con la tierra. Algo que a día de hoy sigue intentando y ha conseguido convertir en una zona de explotación de gran importancia, sin olvidar, el papel tan importante que ha tenido la mujer en la historia del municipio.