Esclavos y libertos en la sociedad de Cartagena de Indias. Siglos XVI y XVII
Full text
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ESCLAVOS Y LIBERTOS E LA SOCIEDAD DE CARTAGEA DE IDIAS. SIGLOS
XVI Y XVII
Mª DEL CARME BORREGO PLA
Las llegadas iniciales de escla os: el comienzo de los con lic os.
Desde el momen o de su undación en 1533 po Ped o de He edia, Ca agena de Indias -
capi al de la gobe nación del mismo nomb e- había comenzado a cob a una p imo dial en idad,
con i iéndose muy p on o en uno de los pun os más impo an es del Ca ibe indiano. A ello
con ibui ían un conjun o de ci cuns ancias que se complemen a ían en e sí:
Si uación geoes a égica excepcional con los canales de Bocag ande y Bocachica -desde
el XVII solamen e és e úl imo- únicas en adas de su ex ensa bahía, que de es a o ma quedaba
ex ao dina iamen e igilada, apoyando su de ensa las sucesi as pla a o mas y cas illos que se
le an a ían en sus ce canías a lo la go de oda su his o ia
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; ambién hab ía que con a con la
condición de pue o único que os en a ía nues a ciudad, den o del sis ema de monopolio
come cial es ablecido po la Co ona española; causas odas ellas que p opicia ían una e ce a, la
de ensi a, e igiéndose -según palab as de Chaunu- en el mu o de ensi o del inmenso in e io
neog anadino con p o usión de mu allas y ob as de ensi as que conjun amen e con las que
odeaban al pue o, ya mencionadas, la ha ían una de las mejo es plazas ue es del con inen e
ame icano; y po úl imo, dado el ingen e olumen poblacional que odo ello conlle aba,
Ca agena ac ua ía asimismo como una impo an e p oduc o a de abas ecimien os -
undamen almen e maíz, yuca y ganado- que a eces incluso p oduje on una más que
signi ica i a expo ación hacia los pue os y plazas más ce canos
2
.
Sin emba go, oda es a es uc u a socioeconómica, muy p on o se e ía a ec ada po el
cons an e e impa able ascenso de población indígena, p opiciándose así uno de los signos que
con e i ían una mayo pe sonalidad a Ca agena: la p esencia casi cons an e del neg o en odas
las pa celas de la ida ciudadana. Rasgo és e que, po o a pa e, no se ía exclusi o de es a zona,
sino que se da ía en aquellos o os núcleos u banos es ablecidos en "zona calien e", como San a
Ma a, Panamá, San o Domingo ... e incluso en la cos a pe uana, es ableciéndose así un mosaico
de azas, cos umb es y p oblemá icas muy di e en es a las de "la o a Amé ica: la andina".
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Pa a odo lo e e en e a la 10 i icaclón de Ca agena, esul an de ines imable impo ancia las ob as de
En ique Ma co Do a, Ca agena de Indias, La Ciudad y sus Monumen os. Se illa, EEHA, 1951 Y la de
Juan Manuel Zapa e o, Las o i icaciones de Ca agena. Mad id, Cul u a Hispánica, 1979.
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Bo ego Plá, M' Ca men: Ca agena de Indias en el siglo XVI. Se illa, EEHA, 1983, cap. 1, pp. 3 Y ss.
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Como ejemplo de lo dicho, bás enos ci a el que en e a los 22.500 indígenas -7.500 ibu a ios-
exis en es en oda la gobe nación ca agene a hacia 1570, se hab ía pasado cua en a años más
a de a 5.397 con 1.569 ibu a ios únicamen e (sic)
3
. De odas o mas, los p ime os escla os
neg os hab ían llegado a la zona que nos ocupa, p ác icamen e desde los p ime os balbuceos de
Ca agena como ciudad, siguiendo los pa áme os men ales de la época, po los que el p es igio
de un homb e se medía -en e o os signos- según el núme o de si ien es que poseía. Y en es e
sen ido, pequeños g upos -de en e dos y ocho neg os-, o ma ían pa e de la se idumb e de las
au o idades an o ci iles como eligiosas que abo daban aquellas cos as, como el con ado Jo ge
de Quin anilla, el juez de esidencia y gobe nado in e ino Juan de San a C uz o el obispo
Tomás To o.
Ped o de He edia y la búsqueda de una mano de ob a idónea
No obs an e, la p ime a can idad signi ica i a de escla os p oceden es es a p ime a ez
del ce cano San o Domingo, end ían p ecisamen e de la mano de An onio de He edia, sob ino
del Adelan ado Ped o de He edia, undado de la ciudad, e hijo po an o de su he mano Alonso.
El des ino de es a mano de ob a se ían las sis emá icas exca aciones que se es aban e ec uando
en la zona del Zenú pa a busca los icos ajua es une a ios y en donde la amilia He edia
man end ía una ac i a pa icipación, en de imen o de los de echos que decían posee los
es an es miemb os de la hues e; odo ello con o mando el ne io cen al del p ime juicio de
esidencia que se hicie a al ci ado Adelan ado. En el mismo se pond ía de mani ies o que dada
la in e sión económica que su adquisición había supues o, "Ped o de He edia daba a sus
neg os muchos man enimien os es eces al día, po la mañana, po la a de, po la noche... ".
"Los neg os es aban muy bien man enidos y los c is ianos se mo ían de hamb e... el maíz e a
pa a man ene a los neg os... ". "Ha consen ido que los neg os ma a an españoles e indios,
inju iando y mal a ando a o os y odo lo ha consen ido con al de ene los con en os... ". Sea
como ue e, el hecho es que no sólo la ya ci ada amilia He edia, sino odo el ecinda io
ca agene o, comenza on a pe cibi la pe en o ia necesidad del neg o como abajado de una
3
Meisel, Adol o: "Escla i ud, Mes izaje y Haciendas en la P o incia de Ca agena". Desa ollo y
Sociedad, n2 4 (Bogo á, 19S0) pp. 236-239. En lo e e en e a poblaciones neg as de zonas simila es a la
ca agene a, la bibliog a ía exis en e es 1an amplia que esul a ía imposible pode ecoge la aquí. Como
mues a de lo dicho pod ían consul a se las ob as de: Ca men Mena Ga cía, La Sociedad de Panamá en el
siglo XVI. Se illa, Dipu ación P o incial, 1984.- F ede ick P. Bowse , El escla o a icano en el Pe ú
colonial (1524-1650). Mad id, Siglo XXI, 1974.- James Lockha , El mundo Hispano Pe uano. 1532-
1560. México, FCE, 1982.- Jona han Is ael, Razas, clases sociales y ida polí ica en el México colonial.
/610-1670. México, FCE, 1980.- He be S. Klein, La Escla i ud A icana en Amé ica La ina y el Ca ibe.
Mad id, Alianza, 1986.- Juana Gil-Be mejo Ga cía, La Española: Ano aciones His ó icas (1600-1650).
Se illa, EEHA, 1983.
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ie a que po su clima ó ido e a mucho más ap opiada pa a las condiciones ísicas de es os
úl imos, en con aposición a las del indio que no es aba acos umb ado a un excesi o abajo y
cuya disminución, po o a pa e, incidía aún más a a o de es e enómeno. Y así, espondiendo
a dicha inicia i a, la Co ona au o izaba a la ciudad en 1550 y 1565 pa a que adqui iese 200 y
500 neg os espec i amen e, p oceden es de Po ugal, Guinea o Cabo Ve de. Como no icia
adicional, end íamos el que en 1570 la ci ada localidad ca agene a había adqui ido 141
escla os aídos en la Flo a de Diego Flo es
4
.
Sin emba go, a pa i de es a echa la con usión en lo e e en e a las siguien es en adas
de neg os esul a más que signi ica i a, ya que al se pue o único de lo as aquellos que
desemba caban en la ciudad no enían obliga o iamen e que pe manece en la misma, sino que
po el con a io podían desde allí se dis ibuidos hacia el in e io bien de la p opia gobe nación
ca agene a, del e i o io neog anadino o incluso del pe uano. Po ello la Co ona en 1590
solici aba in o mación al espec o, "ya que enía no icia del deso den y aude que se enía en el
cob o de los de echos de escla os". Como espues a los o iciales eales ca agene os
con i maban que desde 1585 a 1590, "habían en ado en la ciudad" 6.312 escla os p oceden es
de Guinea y Cabo Ve de. Po su pa e, la con adu ía del quinquenio siguien e -1590-1595-
e leja ía "una en ada en ciudad" de 1.776 escla os. De odas o mas y a pesa de las ese as
p opias del caso, un hecho es aba cla o: la impo ancia que el olumen de población neg a debió
adqui i en la ya mencionada ciudad de Ca agena, en la que según exp esión de su Cabildo,
hacia 1607 la habi aban unas 800 amilias -p esumiblemen e blancas-
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.
Las p ime as ac i idades labo ales.
En un p incipio es os neg os -al igual que en o os muchos luga es, po ejemplo, el
mencionado Pe ú- se emplea ían como se ido es domés icos: pajes, caballe izos, mandade os,
cos u e as, ecame as, la ande as, guisande as, -ac i idad és a en la que ob end ían un g an
p edicamen o las neg as... -. Sin emba go, una de las ace as en donde es a úl ima alcanza ía
mayo impo ancia se ía la de ama de c ía; en una sociedad in an il sin apenas en e enimien os,
la neg a escla a enca gada de c ia y cuida a los pequeños blancos, se con e i ía con sus
his o ias, cuen os y leyendas en un impo an e agen e de ansmisión cul u al. El pequeño c iollo
p esen a ía así asgos ípicos de la cul u a neg a, an ce cana a su en o no y ambién blancos,
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Gómez Pé ez, Ca men: Ped o de He edia y Ca agena de Indias. Se illa, EEHA, 1984, pp. 174 Y ss.-
Bo ego, p. 55.- "In o mación de Mé i os y se icios del Adelan ado Ped o de He edia y de su sob ino
An onio hechos en el Nue o Reino de G anada" (sic), Bole ín de His o ia y An igüedades, XLIII (Bogo á,
1956), pp. 347-380.
5
Bo ego, pp. 56-57.- Ca a del Cabildo a S.M. Ca agena, 12 julio 1607. AGI, San a Fe, 166.
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p opios és os de la e nia en la que había nacido. Pe o con el paso de los años y a medida que las
ce canías de la ciudad se iban poblando de hue as, ha os y es ancias ag opecua ias, el neg o
pasa ía igualmen e a o ma pa e de es a población labo al, bien como ho elano, pas o o
abajado ag ícola, é mino que aba caba mul i ud de ace as, en e o as, la siemb a y
anspo e de la cosecha. No obs an e, dado que las aenas ag ícolas a eces enían ca ác e
empo al, en las épocas de pa ada es acional, sus amos los alquilaban a pe sonas o ins i uciones
que en aquellos momen os necesi asen de sus se icios. Y en es e sen ido se ía más que
signi ica i a la p esencia de dichos escla os a endados po iempo pa cial a la Co ona pa a que
colabo asen en los abajos de o i icación de la localidad, como ambién lo se ía el hecho de
que di e en es au o idades ca agene as e ec uasen ecuen es comp as de los mismos pa a
emplea los en las gale as que se u ilizaban como de ensa ma í ima de la ciudad, dada la escasez
de "chusma de emo" que po en onces se su ía. No malmen e pa a la mayo ía de es as aenas
se p e e ían los o iundos de Guinea "po su docilidad, aleg ía, despejada in eligencia,
jo ialidad y habla luida", en e a los belicosos, aunque más ue es escla os p o enien es de
Cabo Ve de
6
.
La cen u ia del seiscien os: eclosión neg e a y cima onaje.
Sin emba go, a medida que pasaba el iempo, la p esencia del neg o ue haciéndose cada
ez mayo , aunque desg aciadamen e po aho a es amos ca en es de es udios demog á icos
elacionados es ic amen e con Ca agena. No obs an e, como un pequeño a ance, se ha podido
cuan i ica que desde 1604 a 1640 ue on desemba cados en el pue o único de Ca agena un
o al de 35.311 escla os, aunque igno amos qué po cen aje de ellos se quedó en la zona que nos
ocupa. Volumen odo él po o a pa e mucho mayo que el a ojado pa a la misma época po
o o de los pue o únicos, el de Ve ac uz, que en su caso ascende ía únicamen e a 29.785
7
. De
odas o mas, hemos podido llega a conoce , aunque indi ec amen e, que la ciudad es aba muy
necesi ada de mano de ob a escla a, dado que la epidemia de i uelas que había su ido la
6
Pa a odo lo ela i o a p opie a ios de escla os y ipo de abajo de es os úl imos, éanse los di e sos
es udios e ec uados po Ca men Bo ego Plá, en e ellos: Ca agena, pp. 423-429 Y "Los epa os de
Tie as en Ca agena de Indias bajo los Aus ias" en P opiedad de la Tie a y Mo imien os campesinos.
Ac as de las VIII Jo nadas de Andalucía y Amé ica. Se illa-Huel a, 1991, pp. 91-119. También "El
Cabildo de Ca agena de Indias en el quinien os: una adecuación al caso se illano" en Los Cabildos
andaluces y ame icanos: su his o ia y o ganización ac ual. Ac as de las X Jo nadas de Andalucía y
Amé ica. Se illa-Huel a, 1992, pp. 301-334.- Escalan e, Aquiles: El neg o en Colombia. Bogo á,
Facul ad de Sociología, 1964, pp. 81-86.Na a e e Peláez, C is ina: Escla i ud neg a e Inquisición. Tesis
inédi a p esen ada en Mad id en 1971, pp. 389-391.- Bowse , pp. 139 Y ss.
7
Vila Vila , En ique a: Hispanoamé ica y el come cio de escla os. Se illa, EEHA, 1977. pp. 204 Y SS.-
Vega F anco. Mansa: El á ico de escla os con Amé ica (Asien os de G illo y Lomelín 1663-1674).
Se illa, EEHA. 1984, pp. 194-196.
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gobe nación hacia 1620 había hecho me ma , aún más si cabe, la ya de po sí disminuida
población labo al indígena. Po ello, en dicho año el Cabildo de la ciudad ol ía a suplica a la
Co ona pa a que en es e caso lle a a a la misma "aquellos indios p oceden es del B asil,
Ma añón o Amazonas que hubiesen sido esca ados de los Ca ibes o que ue en p isione os de
gue a", dado el ele ado p ecio que es aba alcanzando el escla o neg o
8
.
La inco po ación a los o icios.
Y en e ec o así e a. El desembolso económico po "pieza" e a an impo an e que
p ác icamen e se con i ió, jun o con el ganado y la ie a, en el p incipal pa imonio de las
es ancias, dado que po aquellos años y en aquella ie a, las he amien as esul aban de lo más
simples. Y en es e sen ido si a inales del XVI un escla o en Ca agena solía ale unos 100
pesos de pla a ap oximadamen e, en el XVII había pasado a un máximo de 400, can idad és a de
di ícil alo ación compa a i a con el es o de las Indias, pues odo el enómeno es a ía
supedi ado a las exigencias del me cado espec i o. Y así, si pa a San o Domingo esul aba
excesi amen e al a, ya que el p ecio del escla o oscilaba allí en o no a los 230 pesos de pla a
ensayada, la conclusión se ía la con a ia si el e i o io a compa a uese el pe uano en donde se
llegaba a paga de "500 a 800" pesos de pla a igualmen e ensayada
9
. No obs an e, y como la
adminis ación española hizo caso omiso a la pe ición de los cabildan es an e io men e aludida,
el neg o segui ía siendo el ne io económico de oda la zona. Tan o más cuan o que el
c ecimien o ege a i o del escla o c iollo iba en aumen o, lo que paliaba la comp a de "neg os
bozales" -a icanos-, con el consiguien e aho o económico que ello suponía. Sin emba go, en
es e úl imo caso, los g a ísimos p oblemas desencadenados en e Ingla e a, Holanda y Po ugal
pa a la consecución de la '' a a'', ha ía que la p ocedencia de los ecién llegados ue a di e en e.
Aho a los "asen is as" po ugueses los ae ían de es zonas a icanas undamen almen e. En
p ime luga , la "angola" -localizada en la po ción de e i o io a icano de igual nomb e-, que
esul a ía muy ap eciada po la población ca agene a, dada su docilidad e in eligencia,
debiendo se has a al pun o nume osa, que el p opio Pad e Cla e decidía ap ende su idioma
na i o pa a pode log a así una más ápida y mejo e angelización. Po su pa e, los "a a á" -
ac ual Dahomey- se ían muy u ilizados pa a las p es aciones más du as, dada su o aleza ísica
y alen ía, aunque ambas i ían unidas a una po encial e ocidad que p o oca ía más de un
disgus o a sus amos. Po úl imo, los "minas" - e i o io conocido como Cos a de O o-,
p esen a ían ca ac e ís icas muy semejan es a las de los "angola", pe o si en es os úl imos su
8
Bo ego, "Los epa os", p. 100
9
Gil-Be mejo, p. 91.- Vila, p. 223.
6
p edisposición a las en e medades e a un saldo nega i o en su con a, con los "minas" lo e a su
ca ác e dep esi o, causa de ecuen es suicidios y p incipal queb ade o de cabeza pa a sus
comp ado es
10
.
Todos ellos -homb es y muje es- desa olla ían simila es se icios a los ya desc i os
pa a años an e io es, pe o conjun amen e i ían p es ando su "colabo ación o zosa" en el en a-
mado que muchas eces con ca ác e a es anal de en aban los blancos. Así, los hab ía
eje ciendo o icios elacionados con la cons ucción: co ado es de pied a, ca pin e os, cale os, e
incluso eje os, es os úl imos a las a ue as de la ciudad, en la Media Luna, po el pelig o de que
los ho nos p o oca an posibles incendios; con la ab icación de na íos, como ca pin e os de
ibe a o cala a es, de los que se llega ía a a i ma en 1630 "que cada uno de los escla os
cala a es alía 800 pesos, pues e an muy buenos o iciales'; con el es ido y el calzado: som-
b e e os, zapa e os, sas es o cu ido es; ambién los había o ne os y he e os, ubicados en
ambos casos ce ca de la Plaza del Ma -conocida ambién como de La Aduana-, y de g an
impo ancia pa a la conse ación y man enimien o de las caballe ías, p incipalísimo medio de
anspo e en la época. En elación a odo ello llega ía a esc ibi el Pad e Sando al: "Han
ap endido los neg os muchos o icios mecánicos y p incipalmen e se en en e ellos mucha
can idad de he e os a uso de los gi anos de España, los cuales hacen odas las a mas que les
piden y cuan as cu iosidades quie en"
11
. Muy elacionado con el anspo e es a ían las
impo an ísimas ace as del neg o como boga y a ie o. Po la p ime a y desde p incipios del
XVII sus i ui ía -después de un du ísimo en en amien o en e encomende os y Co ona- al
se icio pe sonal indígena en las canoas que subían o bajaban desde Ca agena al in e io
neog anadino po el ío Magdalena, p ác icamen e única ía de comunicación pa a el e i o io
en aquel momen o. En cuan o a los a ie os, su impo ancia esul aba incues ionable pa a odo lo
que signi icase anspo e de pasaje os y me cancías po la ciudad y de és a hacia el ci ado ío.
De odas o mas, dicha p o esión p o oca ía alguna descon ianza en e el ecinda io y una
ex ema igilancia po pa e de sus amos ya que po su misma na u aleza, pe mi ía al neg o
con e i se en un espía excepcional en a o de los muchos enemigos ex anje os que la ciudad
enía, como había ocu ido en el caso del co sa io D ake
12
.
El papel del libe o.
10
Bo ego Plá, Ca men: Palenques de neg os en Ca agena de Indias a ines del siglo XVII. Se illa,
EEHA, 1973, pp. 21·22.- Escalan e, El neg o en Colombia, pp. 90-91,103,109-110.
11
Na a e e, p. 367.
12
Bo ego, Ca agena. pp. 240-245, 416-417, 423-429.- Ybo León, An onio: La a e ia his ó ica de
Cue a G anada. Bogo á. ABC, 1952, pp. 112 y ss.
7
Pe o pa alelamen e a odo lo expues o con an e io idad, un nue o segmen o de
población neg a comenza ía a cob a signos de iden idad p opios. Nos e e imos a los neg os
libe as u "ho os" que habían alcanzado al condición bien po comp a o po me ced de sus
an iguos amos. Se localizaban en el a abal de Ge semaní y en el ba io de las Me cedes, ans-
cu iendo su ida en pa áme os de pe iles muy simila es -aunque lib es- a los de sus he manos
de e nia escla os. Sin emba go, había una ace a en ex emo edada, al menos has a muy
a anzado el siglo XVII, pa a odo neg o cualquie a que uese su condición: la ela i a al
come cio; al ez pa a e i a la compe encia al blanco que en Ca agena po azones ob ias
i ía en g an medida de él. Así -en enómeno simila al limeño-, el Cabildo ca agene o llega ía
a p ohibi ya desde 1553 que "ninguna pe sona comp ase a neg o alguno, maíz, opa, gallinas,
o o, pla a o cualquie cosa, bajo pena de pe de cua o eces el alo de lo comp ado".
Aunque con el paso del iempo es as es icciones se ebaja on en cie a medida. Tal suposición
al menos pa ece desp ende se de dos casos que, según algunos es imonios de la época, no e an
excepcionales. Uno, el ep esen ado po una al Je ónima, neg a ho a que en 1646 e a
ab ican e y p o eedo a de chocola e, siendo sus p incipales clien es p ecisamen e los miemb os
del T ibunal del San o O icio. El segundo, se ía el de Juan A a á que '' endía opas de Cas illa,
ep esen ando a su amo Don C is óbal de Mon emayo ". E igualmen e esul a ían muy
nume osos los escla os y ho os que abajaban como dependien es en las "pulpe ías" y única
ca nice ía de la ciudad
13
.
No obs an e, no odos los neg os ho os se dedica on únicamen e a las p o esiones
a esanales ya exp esadas, sino que a eces mos a on cualidades pa a o as bien dis in as,
sob esaliendo en algunas de ellas. Así, po ejemplo, hubo algunos p opie a ios y cul i ado es de
pa celas de ie as, como Lucas So o y Gaspa Mendoza a quienes se les concede ía en 1591 y
1596 una caballe ía de ie a en Cenapo e y Ce o de la Popa, espec i amen e. Y po úl imo,
digna de mención se ía igualmen e la ace a elacionada con la medicina en donde es os libe as
halla on una jus i icada ama y po ende, una impo an e uen e de ecu sos; aunque siemp e
bajo la es echa igilancia de la Inquisición que más de una ez les incoó p ocesos po b uje ía.
En es e sen ido, en 1633 Diego López, mula o de 41 años, igu aba como uno de los pe sonajes
de mayo ele ancia en Ca agena, siendo uno de sus mejo es ci ujanos, pa a lo que, según él,
había enido que log a su í ulo en la capi al de la audiencia san a esina. Po su pa e, el neg o
Juan de Salceda e a conside ado en 1689 como uno de los mejo es médicos expe o en
mo dedu as de se pien es. Muy elacionado con odo ello, es a ía la labo de las neg as como
13
Bo ego, Ca agena, p. 385.- De la misma au o a: "El abas ecimien o de Ca agena de Indias en el siglo
XVI", Temas Ame icanis as, no 1 (Se illa, 1982), p. 4.- Na a e e, pp. 398-400.- Bowse , pp. 152 Y ss.
8
ex ao dina ias "pa e as" y cu ande as del "mal de mad e", aunque algunas de ellas como Juana
de Es opiñán en 1656 end ían más de un opiezo con el mencionado T ibunal del San o O icio,
dada la colabo ación que igualmen e p es aban en p ác icas abo i as "con la ayuda de
de e minados bebedizos"
14
.
Los palenques como echazo a una si uación dada.
De odo ello se desp ende ía que la población neg a an o escla a como libe a i ía
c eciendo y en aizándose cada ez más en odos los es amen os de la ida ca agene a llegando,
según un pad ón de 1687, a un o al de 5.716 indi iduos pa a oda la gobe nación, cuya capi al,
obje o del ema que nos ocupa, a ojaba po aquellos días un o al de 2.500 amilias -
ap oximadamen e unos 10.000 blancos-. De ahí, que al igual que en Lima, Guayaquil y an as y
an as ciudades de la época, el Cabildo ca agene o dic a a é eas medidas pa a in en a
con ola una e nia que p esen aba una impa able endencia al alza, con el pelig o que ello podía
supone pa a indios y blancos. Po ello se dic a ían se e as penas pa a que ningún neg o salie a
ue a del oque de queda, po ase a mas o in e iniese en al e cados. Incluso odo el Lib o VII
de la Recopilación de las Leyes de Indias -1680-, pond ía aún más el én asis en odo ello. No
obs an e, las p opias au o idades ca agene as consecuen es de que oda es a "es uc u a ep e-
si a" podía ene un e ec o más que nega i o hacia es os neg os, les pe mi i ían en ocasiones
que o masen sus euniones -"naciones"-, según su o igen y p ocedencia pa a que den o de
ellas celeb asen algunos de sus i os ibales y su iesen un sen imien o de desa aigo meno .
Pa adójicamen e, de en e odos es os es ejos sob esald ía el domingo de Ca nes olendas,
cub iendo así bajo una másca a de apa en e ca olicismo, sus an iguos pe iles eligiosos
15
.
Pe o de poco se i ían es as medidas, sob e odo pa a los escla os. P on o es os úl imos
comenza on a hui de sus amos. El ansia de libe ad e a g ande y con la misma apidez es e
neg o ugado denominado "cima ón", en un p incipio singula y anónimo, omó conciencia de
su p eca ia si uación y pa a modi ica la se ag upa ía con sus he manos de aza en simila es
ci cuns ancias. Habían nacido "los palenques de cima ones" de in aus a memo ia en la
Ca agena colonial. Su ubicación se ía -po azones lógicas- en luga es de muy di ícil acceso,
bien po la espesa ege ación ci cundan e o po la ele ación del e eno, y en al sen ido los
núcleos p incipales es a ían localizados en la zona limí o e con el Da ién o en las se anías de
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Bo ego. "Los epa os", p. 109.- Na a e e, pp. 382. 384 Y 458.- Tejado Fe nández, Manuel: Aspec os
de la ida social en Ca agena de Indias du an e el Seiscien os. Se illa, EEHA, 1954, pp. 107 Y ss.
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Bo ego. Ca agena, pp. 88-101 Y 75-78, as; como "El Cabildo de Ca agena", pp. 321-323 Y
Palenques, pp. 18 Y 22.-La iana Cue os. Mª Luisa: "Las O denanzas Municipales de Guayaquil 1590",
Anua io de Es udios Ame icanos, XL (Se illa, 1983). pp. 39-69.
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Lu uaco, Ma ía y San Lucas, p óximas al Magdalena. Como medio de de ensa, amén del
escena io geog á ico ya desc i o, u iliza ían las hondonadas semb adas de púas, sis ema és e
copiado de los ecinos indios chimilas, aunque, al con a io de lo que po idén ica echa ocu ía
en Panamá, en nues a zona no se admi ía la con i encia indígena en los palenques. Cada neg o
i ía de la semen e a indi idual que cul i aba y en la que semb aba yuca y plá anos p in-
cipalmen e. A su je e, cu iosamen e se le conocía como "Vi ey" -en cla a conno ación a la
cul u a española- y aunque se decían c is ianos, eje cía g an in luencia en ellos el b ujo del
espec i o palenque. No obs an e, además de las semen e as, como medio de ida u ilizaban los
obos, saqueos y pillajes, de los que e an ecuen es íc imas las haciendas ce canas, llegando a
eces a co a incluso el á ico del ci ado ío Magdalena. Las medidas du as y ejempla izan es,
con la inclusión a eces de la pena de mue e pa a los ugados, no u ie on el éxi o ape ecido
po las au o idades locales. Un sin ín de palenques ue on "debelados" y uel os a c ea en una
especie de da me o maldi o. Así con Ped o de He edia en 1540, Miguel Díaz de Amenda iz en
1545, Ped o Fe nández del Bus o en 1580, Ga cía Gi ón en 1619, Sancho Jimeno en 1696... se
in en ó co a es a -en palab as del ecinda io-, "plaga", sin ningún e ec o. Una buena pa e del
e a io público y p i ado se ue en ello, como la de ama especial de 36.000 pesos que pagó la
ciudad en 1619, o los 2.000 ducados que le cos ó al ecino O dóñez Ceballos la c eación en
1570 de una compañía especial de soldados pa a al in. La amenaza p osegui ía impa able y
la en e. Aún al aban muchos años pa a que semejan e he ida cica izase
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De es a o ma, sin p isa, pe o sin pausa, el neg o se i ía con i iendo de mil o mas
dis in as en uno de los segmen os más i ales de la zona ca agene a, p o ocando a su ez un
sinc e ismo cul u al muy de inido. Modos, exp esiones, o mas labo ales, p oblemá icas
españolas y eu opeas dejaban de se io al llega al pue o ca agene o. Allí su ían a iaciones,
as o nos, ec eaciones e in e p e aciones, odas ellas acomodadas a las nue as es uc u as
é nicas que iban omando cue po len amen e y de las que el neg o -bien conscien e o incons-
cien emen e- o maba pa e. Se había ges ado una nue a Amé ica: la ca ibeña, la opical, la
neg a y la mula a, pieza indiscu ida e indiscu ible de un g an mosaico, conocido como
"con inen e indiano".
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Bo ego, Ca agena, pp. 423-428 Y "El Cabildo de Ca agena", pp. 321322.- Escalan e, Aquiles:
"Palenques en Colombia" en Sociedades Cima onas, (compilado Richa d P ice). México, Siglo XXI,
1981, pp. 72-79 Y El neg o en Colombia, pp. 111-121.- Leyes 12 y ss., í ulo V, lib o VII de la
Recopilación de Leyes de los Reinos de Indias mandadas imp imi y publica po Don Ca los 11.
Mad id, Cul u a Hispánica, 1973, Vol. 11, 101s. 285-290.