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2 3 CREENCIA & CREACIÓN LAS NECESIDADES ONTOLÓGICAS DEL SER HUMANO ALICIA VÁZQUEZ MEDINILLA TRABAJO DE FIN DE GRADO UNIVERSIDAD DE SEVILLA GRADO EN BELLAS ARTES 2021/22 TUTOR: Joaquín González González
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4 5 ÍNDICE DOSSIER 7 MARCO TEÓRICO 37 INTRODUCCIÓN 39 DESARROLLO TEÓRICO 43 PARTE I: LA NECESIDAD DE CREER 43 PARTE II: LA NECESIDAD DE CREAR 47 1.- LA CREACIÓN DE DIOS 47 2.- LA CREACIÓN DE VIDA 48 3.- LA CREACIÓN DE ARTE 55 PARTE III: REPERCUSIÓN EN LA OBRA DE ARTE 59 CONCLUSIÓN 71 FUENTES DOCUMENTALES 74
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6 7 DOSSIER
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36 37 marco teórico “El arte no es una creación inútil de objetos, sirve al desarrollo y sensibilización del alma humana. El arte es el lenguaje que habla al alma de las cosas que son para ella, el pan cotidiano, que solo puede recibir de esa forma.” (Kandinsky, 1912)
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38 39 -INTRODUCCIÓN- El Trabajo de fin de Grado que se expone a continuación germina con el propósito de defender la producción artística y la necesidad de creación como vía y como método hacia la comprensión y la resolución de numerosas dudas que acompañan al ser humano desde el nacimiento del pensamiento racional, dudas que surgen de la metafísica y de la religión, y que son inherentes a la vida tal y como la conocemos. A través del arte, y entendiendo a este como una disciplina estrechamente unida a la duda y a la reflexión, se pretende narrar cómo el ser humano está íntimamente unido al concepto de creación; y cómo el arte y la religión nos han acompañado desde el comienzo de los tiempos porque, al fin y al cabo, son dos partes de la misma cosa. Para comprender mejor los conceptos expuestos en este razonamiento, debemos realizar una aclaración: a lo largo de la misma se utilizará cierta terminología religiosa (creencia, dios, religión, deidad, etc.) que no será vinculada a ninguna religión concreta ni necesariamente existente como tal; sino al sentido “místico” inherente a la psique humana, sentido que envuelve todo tipo de corrientes ya sean religiones conocidas, agnosticismos, paganismos o incluso la “fe” en otro tipo de entidades, como puede ser la propia ciencia. Se refiere a una creencia ambigua y/o abstracta, que podría enlazarse con cualquier vertiente de pensamiento. Como se reflexiona en el libro El problema filosófico de la historia de las Religiones, entenderemos deidad como:
40 “Deidad no es Dios. Le llamo deidad por dos razones; porque será justamente la vía que nos conduzca a Dios, y además porque en última instancia el hombre ha sentido siempre como un poder de deidad ese carácter universal y dominante que la realidad en cuanto tal tiene sobre él y sobre todas las cosas que son reales. La deidad no es nada distinto del mundo y de las cosas reales.” (Zubiri, 1994, p. 44) Los temas tratados a continuación se abarcan a partir del ser humano como ser espiritual; no se pretende impartir ningún conocimiento “dogmático” ni llevar a cabo ningún adoctrinamiento religioso. Así pues, a continuación se pretende: · Esclarecer y justificar una ontología particular que se halla imbuida en la obra gráfica presentada, provocando la reflexión en todo aquel espectador que ahonde en su significado · Aportar un nuevo punto de vista a los campos de la ontología y la teología, desde una perspectiva propia que se desarrolla conjuntamente con la obra artística. · Llevar a cabo de forma eficiente la ilustración de conceptos intangibles mediante la producción artística y materializarlos en un soporte “físico” mediante el uso de simbolismo. · Conformar una obra artística de interés estético y formal, sostenida además por un discurso de calidad y madurez. Para un correcto desarrollo de estas propuestas, se llevará a cabo una investigación mediante la observación participante de la espiritualidad del ser humano; es decir, a continuación se exponen ideas generadas a raíz de la experiencia propia ante la duda religiosa y espiritual, sustentadas por el análisis de este mismo tema llevado a cabo anteriormente por artistas y creado-
40 41 res a lo largo de la historia. No hay que olvidar, sin embargo, que en todo momento la temática se desenvuelve en torno a la fenomenología y que, al no tratarse de conceptos científicos o puramente empíricos, se trata de un discurso subjetivo (aunque compartido en cierta medida por diferentes teorías desarrolladas con anterioridad). Por consiguiente, se toman concepciones individuales que han surgido de la observación y se contrastan con diferentes corrientes filosóficas y teológicas, y se traducen en una producción artística mediante la asociación de conceptos plásticos con ideas abstractas.
48 el hombre siente la necesidad de aproximarse al dios que han creado. Por ello, siempre se ha empleado la razón, la ciencia y el pensamiento hacia metas como la inmortalidad o la creación de la vida y del espacio, y la destrucción de estos. Como especie, sentimos la imperiosa necesidad de producir algo a partir de la nada; ¿no es eso, en realidad, el deseo de parecernos a la idea de “Dios”? 2.- LA CREACIÓN DE VIDA Ya desde antes del siglo XV, el alquimista trató de fabricar vida a partir de ingredientes inertes, imitando en buena parte la creación de Dios del hombre a partir del polvo y del barro. El gran alquimista Theophrastus P. Bombastus von Hohenheim, más conocido con el nombre de Paracelso, fue el autor del escrito más antiguo conocido donde se mencionan los pasos a seguir para la obtención de esta miniatura de humano: era necesario, entre otras cosas, mezclar diferentes componentes (entre ellos, fragmentos de piel o pelo humano y animal) en una bolsa de carbón y enterrar esta durante más de un mes en estiércol de yegua preñada; al cabo de ese tiempo, un embrión vivo se habría formado en la tierra, y habría que nutrirlo con sangre humana durante cuarenta días más. (Rosain, 2019, p.3). Otros alquimistas describieron procesos distintos para la obtención del homúnculo; por ejemplo, su obtención mediante mandrágoras, plantas que se creían vivas por la forma humanoide de sus raíces y cuya germinación la creencia popular atribuía
48 49 al esperma de los hombres ahorcados. Otro método consistía en la inseminación artificial de un huevo de gallina negra, para posteriormente enterrarlo en estiércol el primer día del ciclo lunar de marzo. Lejos del abandono de esta búsqueda incesante, el alquimista evolucionó al científico, y aún en la actualidad esta figura trata de conseguir vida a partir de la nada. Esto se puede apreciar claramente en el vertiginoso avance de la inteligencia artificial (IA) en las últimas décadas, que ha conseguido (de manera menos visceral y más sanitaria, ciertamente) imitar nuestra estructura cerebral y volcarla en un dispositivo electrónico como es el CPU de un ordenador. Estos avances han logrado incluso que Pretiosissimum Donum Dei, siglo xv. Los textos de alquimia solían ilustrarse con imágenes de vasijas (2)
50 la propia IA cuente con un aprendizaje independiente del creador, basado únicamente en las experiencias a las que se expone. “En el aprendizaje no supervisado, los algoritmos no usan ningún dato etiquetado u organizado previamente para indicar cómo tendría que ser categorizada la nueva información, sino que tienen que encontrar la manera de clasificarlas ellos mismos. Por tanto, este método no requiere la intervención humana. (…) Una de las aplicaciones más poderosas y de mayor crecimiento de la inteligencia artificial es el aprendizaje profundo (…). El aprendizaje profundo se produce mediante el uso de redes neuronales, que se organizan en capas para reconocer relaciones y patrones complejos en los datos.” (Rouhiainen, 2018, p.11). Según Paracelso, el homúnculo obedecía fielmente a su creador hasta que, pasado un tiempo, se sublevaría contra el mismo. Tan- to el homúnculo como la inteligencia artificial son al fin y al cabo vertientes de lo que en la cultura occidental conocemos con el nombre de golem; un ser creado a partir de arcilla o tierra y dotado de vida por el hombre, que está condenado a vivir involuntariamente, y que generalmente se vuelve en contra de su creador. Es este el argumento de múltiples obras artísticas a lo largo de la historia, como puede ser parte de Fausto de Goethe (1808), Frankenstein de Mary Shelley (1818) o el personaje popular Pinocho. En la actualidad, aún se tratan los temas del homúnculo o golem en obras como el manga Fullmetal Alchemist de Hiromu Arakawa (2001), el anime Neon Genesis Evangelion de Hideaki Anno (1995), u obras musicales como Earthmover de Have a Nice Life (banda estadounidense de rock experimental). Además, este tópico evoluciona hacia los conocidos ciborgs, protagonistas de numerosas obras como Metrópolis (1927), Yo, robot (1950), o ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? de Philip K. Dick (1968), libro en el que posteriormente se basaría la película
50 51 Blade Runner (1982). Generalmente la aparición de los personajes creados artificialmente en estas obras son una clara crítica a la primera creación: la del humano. Dios crea al hombre a partir del polvo y el barro, y este termina desobedeciendo al creador y rebelándose contra él. Y es que a lo largo de estas historias se ahonda en la involuntariedad del propio devenir; en muchas ocasiones el ser humano reflexiona sobre el por qué existe, en la razón de vivir. Ya sea porque carezca de alma, de sentimientos, de voluntad propia, o de cuerpo, todos los personajes golem de estas historias son seres notoriamente incompletos. En Fullmetal Alchemist, el homúnculo aparece como un ser prácticamente incorpóreo, en este sentido muy similar al homúnculo creado por Wagner, el ayudante del doctor Fausto. Ambos personajes también comparten el ansia por alcanzar una forma material, si bien en Fullmetal Alchemist el personaje lo hace de forma egoísta y dañina, convirtiéndose en el antagonista final de la historia. (Rosain, 2019, p. 5) En Neon Genesis Evangelion (NGE), sin embargo, el ser creado parece ser todo lo contrario; se trata de una joven que recibe el nombre de Rei, que es creada a partir de los restos mortales de lo que podría considerarse su “madre”. A partir de estos, se fabrican cientos de cuerpos inertes que actúan como repuestos; es decir, cada vez que Rei muere, el trozo de alma incompleta a partir del cual ha sido creada se introduce en una nueva “carcasa”, un nuevo cuerpo. Rei nunca puede morir, y es este su único deseo, pues al carecer de un alma humana completa su existencia es una cosa vacía e inerte. Asimismo, los propios EVAs que
NEON GENESIS EVANGELION (MANGA) (1994) (3) 52 se presentan en la historia también podrían clasificarse dentro del concepto de golem, pues son seres creados artificialmente a partir de un trozo de alma humana, sin llegar a ser en realidad un ente completo o contar con voluntad propia; además, son al mismo tiempo una crítica a los límites de la ciencia, pues son en realidad intentos de clonación de un Dios. Y es que en el anime también se hace una profunda reflexión sobre la relación entre Dios, el ser humano y la ciencia. Durante la trama, se puede observar como la ciencia se aproxima sin cautela al poder divino hasta causar un desastre apocalíptico, para más adelante encerrar al mismo Dios y someterlo a la voluntad de la ciencia.
52 53 La siguiente conversación refleja adecuadamente la relación que el ser humano puede llegar a tener con la ciencia: “Personaje 1: Los científicos tienen demasiada fe en sus creencias. Personaje 2: ¿Cree usted que son dogmáticos? Personaje 1: Sus hipótesis están demasiado arraigados. Son personas incapaces de percibir la realidad con claridad. Y, sin embargo, estas personas buscan la verdad. Qué ironía. El acto de descubrimiento les produce alegría, y la comprensión los lleva al dominio.” (Hideaki Anno, 1995) Y es esta misma relación la que se critica en las múltiples obras de ciencia ficción donde aparece el personaje del ciborg (o sucedáneos; por ejemplo, los “replicantes” en Blade Runner). Al fin y al cabo, si el propósito de la ciencia es perfeccionarnos como sociedad, llegará el momento en el que esta advertirá que es la propia raza humana la fuente de la que surgen todos los infortunios que nos destruyen; por lo que es algo inevitable el que esta inteligencia “superior” acabe rebelándose contra nosotros. La autorreflexión del ser humano como especie, y la necesidad que impera en nosotros de encontrar un motivo para nuestra existencia, desemboca en la creación; ya sea artística o científica. La ciencia ha tratado incesantemente encontrar respuestas y, consecuentemente, ha creado más y más preguntas. Esto ha llegado hasta el punto de dedicar numerosas investigaciones a cuestiones casi metafísicas, como la recreación del momento donde surgió la vida (caldo primigenio), o de la creación del mismo universo (mini Big Bang del acelerador de partículas). En 1953, Stanley Miller y Harold Urey, bioquímico y químico estadounidenses, llevaron a cabo un experimento que tenía como propósito
_______________ 54 recrear el medio en el cual surgió la vida en la tierra hace más de 4 billones de años, el “caldo primigenio”. Para ello se reunieron los compuestos y elementos necesarios para recrear artificialmente esta atmósfera y se sometieron a diferentes estímulos eléctricos y de radiación; al concluir el experimento, se consiguió que de esta atmósfera surgieran los primeros compuestos orgánicos.3 En cuanto al experimento del mini Big Bang, en la siguiente cita se aclara con creces el propio significado de este, más allá de los datos científicos que se puedan extraer: “«Según ha explicado el doctor de la Universidad de Birmingham David Evans, los científicos crearán en la «máquina de Dios» «las temperaturas y densidades más altas jamás producidas en un experimento de mini Big Bangs». «Aunque estas pequeñas bolas de fuego sólo existen durante un momento fugaz -menos de una billonésima parte de una billonésima de segundolas temperaturas alcanzarán más de diez billones de grados, un millón de veces más caliente que el centro del Sol». «Esto nos permitirá hacer y estudiar una pequeña porción de lo que el Universo fue por una millonésima de segundo después del Big Bang»” (de Jorge, J., & Kuchler, D., 2010) Mis blogs. ¿No es esto una forma de buscar e imitar al propio Dios, de aproximarse a él? Tanto los científicos como los artistas sienten la necesidad imperiosa de investigar, de explorar, de presionar los límites y, de alguna manera, de crear. Es por este mismo modo de ser por lo que nace el artista. En la mayoría de las religiones se relata cómo, en el comienzo, algún Dios nos creó desde cero proyectando su imagen en nosotros y haciéndonos partícipes de su propia existencia, como una extensión más de su entidad, como un vestigio, una prueba de la existencia de la 3“Dispuso en dos matraces de vidrio, en uno de ellos estaban los gases que conformarían la atmósfera primigenia, y en el otro calentaban agua para generar vapor con la finalidad de que estos gases recirculasen. En el matraz de los gases añadieron electrodos que generaban descargas eléctricas. (…) Después de varias semanas de descargas, lograron encontrar aminoácidos, urea y ácidos grasos que se encuentran comúnmente en los seres vivos.” (Castillo, 2016).
54 55 vida. Es esto lo que mueve al creador hacia el impulso de crear, el proyectar la propia imagen al mundo, el autoconvencimiento de que estamos presentes en la historia. Esto es el sentimien- to que mueve al artista hacia la producción. Y es que, dentro de nuestra especie, existen dos modos de aproximarse a Dios: la ciencia y el arte. 3.- LA CREACIÓN DE ARTE. “Nadie mejor que vosotros, artistas, geniales constructores de belleza, puede intuir algo del pathos con el que Dios, en el alba de la creación, contempló la obra de sus manos. Un eco de aquel sentimiento se ha reflejado infinitas veces en la mirada con que vosotros, al igual que los artistas de todos los tiempos, atraídos por el asombro del ancestral poder de los sonidos y de las palabras, de los colores y de las formas, habéis admirado la obra de vuestra inspiración, descubriendo en ella como la resonancia de aquel misterio de la creación a la que Dios, único creador de todas las cosas, ha querido en cierto modo asociaros.” (JUAN PABLO II, 1999, p.1) La creación artística en sí puede realizarse como método de exploración y de búsqueda para alcanzar la comprensión del espacio que ocupamos y del tiempo donde existimos. Se entiende el arte como acto único de nuestra especie, junto con la propia razón, siendo además ambos conceptos complementarios y necesarios para nuestra existencia. Además, en incontables ocasiones el arte ha actuado de puente mediante la fe y la razón, materializando y haciendo posible la comprensión de hechos que de otra manera nunca serían imaginables (representación de milagros, hierofanías, deidades, fabricación de tótems y lugares de culto), e incluso se ha llegado a considerar la propia producción artís-
(4) 56 tica como liturgia. Y es que el arte siempre ha funcionado como herramienta de comprensión ante el mundo que nos rodea, desde sus inicios en las pinturas rupestres hasta el expresionismo de Pollock. Artistas como Remedios Varo o Belkis Ayón ya utilizaron el arte como método de expresión religiosa/mística (más allá del arte propagandístico religioso existente a lo largo de toda la historia del arte). Las colografías de la artista cubana, por ejemplo, realizan una exhaustiva representación de la Sociedad Secreta de Abakuá; sin embargo, otorga a cada símbolo y a cada figura un valor personal e intransferible, por lo que cada pieza acaba siendo realmente un autorretrato psicológico de la artista. Al apropiarse de la simbología característica de este culto e imbuir la iconografía de esta mitología con su propia personalidad y dudas, la obra adquiere un carácter de testigo: son pruebas del proceso mental al que la artista se somete. Al observar su obra, advertimos un relato que nos narra la teología que se esconde en Ayón, su manera de contemplar el mundo y los
56 57 acontecimientos que le suceden. (Dra. Ayón Manso, 2014, p.6) También grandes artistas como Kandinsky teorizaron sobre la importancia del proceso artístico como un viaje necesario para alimentar el alma humana; en su ensayo De lo espiritual en el arte (1912), el artista ruso reflexiona sobre el concepto del arte y de la creación, desde un punto de vista fuertemente vinculado al misticismo y a la comunicación cuerpo-mente que el ser humano lleva a cabo en el proceso. Para Kandinsky, la imitación fidedigna de la realidad no es algo plausible, por lo que desecha por completo la idea de un arte naturalista y lo sustituye por la abstracción como lenguaje expresivo mediante el cual comunicar la conexión del mundo interno del artista con el universo que habita; ubica pues esta conexión entre espíritu y universo en el núcleo de la creación artística. La dialéctica de Kandinsky nos lleva a deducir que el arte no se trata de una herramienta de la religión, sino de una experiencia religiosa en sí. (Kandinsky, 1912) Esta misma idea es desarrollada hasta el extremo por el suprematismo ruso de Malevich, un claro ejemplo de la búsqueda de Dios mediante un arte que priorizase la sensibilidad en estado puro, eliminando cada ápice de realismo o imitación de la realidad material y catalogando esos aspectos como meras distracciones e incluso impurezas; pretendía separar por completo el arte de cualquier vinculación con un mundo corrupto e impuro, resultando en obras como su famoso Cuadrado negro (1915). De esta inquietud por la trascendencia es quizás Rothko uno de los mayores exponentes. El artista, que ha sido infinitamente
64 También por la vinculación de este estilo a las ilustraciones bíblicas antiguas, que pretende otorgar un carácter más solemne, serio y religioso/místico al producto final, estéticamente. En el caso de Numen (2022), sin embargo, se abandona la estética del alquimista para dejar paso a una aproximación al mismo tema desde una dialéctica más contemporánea mediante la realización de fotogramas y escanergrafías. Ambas técnicas se defienden como modo de fotografía directa, en la que los objetos inciden de forma directa en el resultado de cada pieza. La dicotomía de lo sagrado y lo profano (objeto natural/artificio) también será de gran importancia en el discurso de esta obra, que utiliza no una representación de los símbolos como lo son los dibujos en la obra gráfica (Teogonía), sino los propios objetos, de forma directa y tangible. Este uso de la fotografía “directa” tiene como objetivo reflexionar sobre el concepto de animismo presente en muchas teologías existentes; en numerosas religiones se tiende a atribuir cualidades trascendentales a objetos (hierofanías), e incluso en muchas de ellas se sobreentiende como normal general el que todas las cosas posean alma. Esto se conoce con el nombre de animismo, y aunque suele relacionarse generalmente con paganismos y religiones totémicas, no resulta en realidad tan diferente a la postura que otras religiones, como el propio cristianismo, toman ante la percepción de la physis cuando realizan declaraciones sobre la omnipresencia de Dios, defendiendo que Dios se encuentra en todas las cosas (Colosenses 1:17). A partir de esto, podemos deducir que todas las cosas poseen, de hecho, cierto
NUMEN (2022) 64 65 carácter divino por el simple hecho de existir; o al menos, los humanos se la atribuimos por el simple hecho de percibirlas. Al utilizar los objetos de forma directa y palpable colocándolos inmediatamente sobre la superficie de lo que será traducido a la obra de arte, se pretende capturar esta propia esencia residente en cada objeto. Al comienzo de la propia fotografía, muchos fueron los sectores de la población que vieron este mecanismo como profano o maligno, dando a entender que con cada fotografía tomada el alma del individuo se fragmentaba o incluso quedaba atrapada en el proceso. Este concepto no se restringe al ámbito de la fotografía exclusivamente, sino que en muchas
_______________ 66 culturas el reflejo de uno mismo es en sí parte del propio ser, ya sea en espejos, charcos de agua, pinturas o cualquier tipo de recreación de nuestra imagen; esto deriva incluso, al llevarlo al extremo, en la iconoclastia, ya que se le otorga a la propia imagen o representación un poder más allá del objeto material, vinculándolo tan firmemente con el concepto representado que pasa a ser una extensión física del mismo. Por ejemplo, la creencia de tener siete años de mala suerte al romper un espejo nace a raíz de la creencia de que el alma quedaba atrapada entre los pedazos del cristal roto. Es por esto por lo que se escogen las técnicas del fotograma y la escanergrafía. Los fotogramas ya fueron ampliamente utilizados por diferentes artistas, aunque quizás los más notables en la técnica fueron los dadaístas. “El dadaísmo culpaba específicamente a la cultura tecnológica moderna de sacar a la luz la brutalidad oculta de la humanidad con tecnologías de armamento que daban lugar a formas de matar aún no vistas.” (Andreas, 2020, p. 9)5 El incesante rechazo que aparece de forma recurrente en la obra hacia todo lo creado mediante la intervención humana proviene de este mismo pensamiento. Y es que el inagotable deseo de crear aparece íntimamente ligado con el deseo de destruir; cada avance que el ser humano ha conseguido como especie ha llegado acompañado de incontables consecuencias catastróficas para la naturaleza, la physis donde vivimos y, consecuentemente, para nosotros mismos. El culmen de este concepto se alcanza con la 5Traducción propia. Texto original: “Dada specifically blamed modern technological culture for bringing out the hidden brutality of humanity with weapon technologies that resulted in ways of killing not yet seen.”
66 67 invención de la bomba atómica. Al igual que, como se menciona anteriormente, el ser humano persigue la creación de la vida para aproximarse a la idea de Dios, la destrucción masiva supone el mismo efecto. La bomba nuclear con más potencia desarrollada hasta el momento, la Tsar bomba, produjo en su detonación de prueba un hongo nuclear de aproximadamente 65 km de altura, el diámetro del nivel superior se estimó en 95 km. La llamarada fue visible a una distancia de más de 1.000 km, llegando a ser visible desde Noruega, Groenlandia y Alaska, llegando incluso a romper ventanas situadas a más de 700km de distancia de la zona cero. La onda expansiva dio tres vueltas al globo, y produjo una onda sísmica en la corteza terrestre, generada por la onda de choque de la explosión. Todos los edificios situados a 55 km de la zona cero fueron destruidos. El calor de la explosión podría haber causado quemaduras de tercer grado a 100 km de la zona cero. Sería el equivalente a 3125 bombas de Hiroshima. (Wikipedia, 2022) Si reflexionamos sobre estos datos, no es descabellado que nuestra mente evoque escenas apocalípticas narradas en la biblia, como el juicio final, las plagas del apocalipsis o cualquier castigo divino que produzca como resultado la extinción masiva. Es, al fin y al cabo, un ejemplo más del daño que el hombre es capaz de hacer por simplemente contar con la habilidad de hacerlo, y para sentirse más próximo a ser más que humano. En la canción 135 de la banda de rock alternativo americana Brand New, se reflexiona sobre el uso de la energía nuclear de la siguiente manera:
NUMEN (2022) 68 Before the garden When you were all alone You made the atom Was that some inside joke Open the gates And then conceal the Let’s load the gun And see how long they last (Brand New, 2017) Este hilo de pensamiento es muy cercano al problema filosófico de la existencia del infierno, el dilema ético que cuestiona la existencia de Dios preguntándose cómo puede este existir, como entidad benévola y misericordiosa, y al mismo tiempo permitir que sucedan tantas atrocidades en el mundo sin hacer nada al respecto, gozando de omnipotencia. Y no sólo permitir esto, sino además ser partícipe en ello, como reza la canción; al crear el átomo en primer lugar, Dios nos observa como hormigas de un experimento científico para su entretenimiento. Y es que creer no solo otorga consuelo y explicación, sino también una diana contra la que arrojar la responsabilidad de los actos atroces que cometemos como especie. Antes del jardín Cuando estabas tú solo Creaste el átomo ¿Fue algún tipo de broma? Abrir las puertas Y luego esconder el camino Vamos a cargar el arma Y veamos cuánto duran
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-CONCLUSIÓN- Cuando pensamos en la filosofía de Schopenhauer, generalmente la clasificamos como una visión pesimista y negativa, donde el individuo está inmanentemente sometido al yugo de la voluntad de vivir de manera involuntaria y eterna, como un sentido de inercia que nos aleja de la muerte por motivos meramente instintivos (Ruiz Callejón, E., 2013, pp. 31-32). Sin embargo, el filósofo descubre ciertas vías mediante las cuales el ser humano es capaz de escapar esta esclavitud: entre ellas, el arte y la religión. A través del arte, el hombre deja a un lado la realidad en la que habita para volcarse enteramente en una contemplación estética pura y absoluta, es el único impulso que no tiene como meta nuestra supervivencia. La estética permite que el ser humano pueda fugarse durante unos instantes hacia un estado mental que no aparezca formado de las constantes amenazas y horrores que suponen el simple hecho de vivir; se convierte en una especie de refugio intelectual, donde el constante flujo de necesidades, deseos, acciones y reacciones se detiene en el tiempo. Se trata de una liberación momentánea de la pulsión de vida. “No solo la filosofía, también las bellas artes trabajan en el fondo para resolver el problema de la existencia. Pues en todo espíritu que se entrega alguna vez a una consideración objetiva, por muy oculta e inconsciente que pueda ser, se ha activado una aspiración a captar la verdadera esencia de las cosas, de la vida y de la existencia (…) El resultado de toda captación puramente objetiva, es decir, artística, de las cosas, es una 70 71
expresión más de la esencia de la vida y de la existencia, una respuesta más a la pregunta: ‘¿Qué es la vida?’. A esa pregunta responde a su manera y con perfecta corrección cada obra de arte auténtica y lograda.” (Schopenhauer, 2009, p. 454) Esta es, en esencia, la idea que pretende demostrar este ensayo: el arte es necesario e inherente a nosotros, como lo es la duda ontológica y las infinitas cuestiones metafísicas que se nos presentan como entes racionales. Y este será capaz siempre de amoldarse a aquello de lo que carezca el espectador en forma de deidad, de refugio, de sentimiento o simplemente de pasatiempo; siempre podrá encontrar un vacío en la sociedad que ocupar, porque es nuestra principal vía de investigación espiritual para llegar hasta la comprensión. 72
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