José Boixader Españó, El Niño de la Brocha, Vic,1908-1978
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Revista de Estudios Taurinos N.º 39, Sevilla, 2016, págs. 151-164 JOSÉ BOIXADER ESPAÑÓ, EL NIÑO DE LA BROCHA (VIC, 1908-1978) Nicolás Sampedro* ara hablar de José Boixader Españó, El Niño de la Brocha, es necesario referirse primero a José Muñagorri Cenitagoya (Pepe Muñagorri), su mentor. Nació Muñagorri en la calle Urazurrutia de Bilbao el 29 de abril de 1883. Basaba su tauromaquia en las facultades físicas; las mismas que a la postre, después de una aparatosa cornada en Barcelona en 1906, lo obligarían a hacer un parón en su carrera. Se hizo banderillero en el primer año del siglo XX, para luego ser capaz de tomar la alternativa no una, sino tres veces. La primera en México de manos de Antonio Montes. En Huércal Overa (Almería) tomaría la segunda el 25 de octubre de 1908, ahora de manos de Saleri. Conseguido este doctorado, abandonó la profesión para radicarse en Barcelona, momento en el que viene la tercera y última alternativa, que tomó para probar suerte en un momento de la vida en el que la razón está en mejor forma que las facultades físicas. Esta vez fue en Palma de Mallorca, el 28 de junio de 1925, de manos de Marcial Lalanda y con toros de Villamarta. Por esos tres doctorados y por la admiración que la afición profesaba a sus facultades, nunca recibió el reconocimiento que la prensa le dio por ser el mentor del torero más fino de la comar- P * Escritor taurino.
Nicolás Sampedro 152 ca de Osona en toda su historia taurina y el torero más importante del primer tercio del siglo XX en Cataluña. Por ejemplo, la revista La Fiesta Brava decía, después de la incuestionable temporada del Niño de la Brocha, en 1929, que para hablarle a Muñagorri sería preciso hacerlo pidiendo permiso en papel sellado1. Pero, ¿qué llevó a Muñagorri a apoderar a un torero como José Boixader? 1 La Fiesta Brava. Noviembre 1929. A Muñagorri lo atrajo a Cataluña el porte, el empaque, la clase y la intuición natural que tenía José Boixader Españó, quien se anunciaba como El Niño de la Brocha. Don Antonio Santainés, allá por los años 60, se refería así a él: «Sin que me ciegue la parcialidad, al Niño de la Brocha le recuerdo como uno de los más finos estilistas que ha dado Cataluña» (Santainés Cirés, 1962). Le llamaron El Niño de la Brocha porque un día en la Peña Taurina Vicente un grupo de aficionados discutían sobre Fig. n.º 77.- Página de La Fiesta Brava con reportaje del Niño de la Brocha. Todas las imágenes de este artículo han sido facilitadas por el autor del mismo.
Cayetano Ordóñez, Niño de la Palma. Se encontraba José muy atento, cuando uno de los simpáticos integrantes de la tertulia, al verle tan concentrado en la conversación, le dijo: «Mira, cuando tú torees la primera corrida, te pondremos Niño de la Brocha» (Ibidem). No sé si fue muy acertado para su carrera escoger un sobrenombre basado en una moda. Hasta cuarenta novilleros del escalafón se anunciaban entonces con ese apelativo o mote infantil: Niño de la Alhambra, de Cerrajillas, del Barrio, de los Ángeles, de la Estrella, de Haro, dos del Matadero (Cádiz y Tudela), de la Puerta Real, de Valencia, de Categoría, de la Venta, de la Mancha, del Brillante, de la Alcarria, del Conserje, de Rodas, de la Granja, de la Negra, de la Palma II, de la Paloma, de la Plaza, de Ciudad Real, de Gerona, de la Faja, de la Macarena, de la Parra, de la Patrona, de la Ribera, de las Maravillas, de la Villa, del Club, del Empalme, del Triunfo, de Fig. n.º 78.- Reportaje del toreo con el capote de José Españó. José Boixader Españó, El Niño de la Brocha (Vic, 1908-1978) 153
Nicolás Sampedro 154 los Triunfos, del Prado, del Turia, de Olías, de Peñaranda y de Utrera. Además de un Nene de Huelva. La prensa, a principios de la temporada de 1929, consideró oportuno la decisión de despojarse del alias y dejar de ser “niño”. Pero era tarde. Boixader Españó no dejó nunca de ser El Niño de la Brocha. Aunque algunos, con guasa, lo llamaron el Ex Niño de la Brocha. Tan fino toreo nació en Vic el 24 de marzo de 1908. Vistió su primer traje de luces en esta población el 20 de mayo de 1928, mano a mano con Alberto Barcelona en la lidia de cuatro novillos de Heraclio Carreño, de Salamanca. Desafortunadamente, su debut fue un gran triunfo para Barcelona, su compañero, quien cortó las orejas y fue paseado a hombros de los aficionados. El de la Brocha no pasó de valiente y voluntarioso, por lo que recibió repetidos aplausos. Fue un torero poco castigado por los toros. Que se recuerde, solamente toreando el 31 de agosto de 1930 en Perpiñán (Francia) recibió una aparatosa cogida, alternando con Melchor del Monte y Manolo Agüero, con ganado de Antonio Fuentes. Al rematar una serie de verónicas con una media, el bravo novillo de Fuentes se arrancó, lo sorprendió cuando recibía una gran ovación del público y le empitonó por la nalga derecha para lanzarlo a gran altura. La caída fue lo más aparatoso de la voltereta, ya que quedó conmocionado y con secuelas: en adelante no pudo agachar la cabeza con normalidad, y para hacerlo tenía que acompañarla el gesto con el resto del cuerpo. Lo llevaron a la enfermería, pero el torero insistía en regresar al ruedo. La faena de muleta emocionó a los asistentes y la remató con una estocada en todo lo alto, por lo que mereció las dos orejas y el rabo del novillo. Una de sus faenas más recordadas sin lugar a dudas. Poco después de su debut en Vic, actuó en la parte seria de Carmelo Tusquellas Charlot, así como en algunos festejos comarcales, como paso previo a una ilusionante carrera de novillero.
El año 1929 fue decisivo para su carrera y llevaba aparejado un objetivo muy claro: debutar con caballos en Barcelona. Para ello, en marzo de ese mismo año viajó a Salamanca invitado por el ganadero Heraclio Carreño. En esta finca toreó como parte de su preparación más de sesenta reses, muchas de ellas en grandes faenas de capote y muleta que quedarán en la memoria del campo y de los privilegiados que lo vivieron. El 26 de mayo de 1929 se presenta por primera vez fuera de su tierra, en Gerona, alternando con Victoriano Domingo en la lidia de reses de Guadalupe Sánchez, de Salamanca. Corta orejas y rabos y sale a hombros, contratándole la empresa para tres novilladas más. Entre éstas destaca el festejo del siguiente 23 de junio, en el que el antes llamado Niño de la Brocha toreó magistralmente y mató con mucha decisión cuatro novillos de Carreño muy bien presentados. Fueron cuatro por percance de Fig. n.º 79.- Imagen del Niño de la Brocha preparado para hacer el paseillo. José Boixader Españó, El Niño de la Brocha (Vic, 1908-1978) 155
Nicolás Sampedro 156 su compañero Prat, que fue volteado por su primer novillo impidiéndole continuar la lidia. Cortó cuatro orejas y un rabo. Gracias a las gestiones empresariales de Pepe Muñagorri, su principal objetivo para el año 1929 se vería cumplido. Boixader Españó es anunciado en la Monumental de Barcelona el domingo 20 de octubre, para debutar con caballos. Seis novillos de Nemesio Villarroel para Jaime Noaín, Félix Rodríguez II y El Niño de la Brocha. Noaín, vizcaíno nacido en Gallarta, llegaría aquella temporada a las 23 novilladas con caballos, de las cuales siete fueron en Barcelona. Una de ellas, de Miura, contaba con un extraordinario cartel. Félix Rodríguez II, nacido en Fuentelapeña (Zamora), terminaría la temporada con veinte novilladas. Noaín estuvo desaparecido toda la tarde, no fue su día. Rodríguez, en cambio, cortó la oreja de su primer oponente y con su segundo hizo una gran faena con la muleta que malograría atravesando al novillo. Trincherilla, en la revista La Fiesta Brava, comenzaba su crónica hablando de la “Sociedad de las Naciones”, debido a la gran cantidad de turistas que asistían al festejo, además de la banda del crucero alemán Koenigsberg, la dotación del barco en el tendido, y en un palco los oficiales. Además, al comenzar el festejo apareció el presidente de la República portuguesa, el general Carmona, muy bien acompañado por las autoridades barcelonesas. Al referirse a la gran actuación del Niño de la Brocha, el cronista dijo: «El interés de la novillada lo constituía este chiquillo paisano de Balmes y de los salchichones: el torero de Vic». Y escribió más: «Era esta prueba de mucho compromiso para el Niño de la Brocha; ahí es nada, vérselas por vez primera con novillos picados y presentarse al propio tiempo ante este público. Valor se llama esa figura. Y aún más: «Apresurémonos a decir que salió él hoy triunfante de su empeño y expresemos nuestros augurios de que en El Niño de la Brocha tiene
Cataluña un futuro torero que ha de ir lejos y se habrá de forrar de billetes». No todo estuvo presidido por el acierto, claro está, pero conviene Trincherilla en que «hubiera sido descabellado exigirle a este chiquillo mayor ponderación en su labor la primera tarde que se ve ante ganado de respeto y ante público de más respeto aún». Cuenta asimismo el cronista que al hacer su quite en el primer toro fue cogido por el vientre «y levantóse el hombre- 2La Fiesta Brava. Octubre 1929. cito sin mirarse la ropa». «Valor y maneras de torero hay en el muchacho. Que le den toros y veremos a ver qué pasa»2, decía para terminar. La impresión causada en la afición por el de la Brocha no podía ser mejor. Durante el siglo XX, Barcelona se caracterizó por repetir al que estaba bien y adoptar al que era del gusto de la afición. Así, se anunció nuevamente el 3 de noviembre, esta Fig. n.º 80.- El Niño de la Brocha entrando a matar. José Boixader Españó, El Niño de la Brocha (Vic, 1908-1978) 157
Nicolás Sampedro 158 vez con novillos de Juan Sánchez Terrones, en compañía de Jaime Noaín, que repetía, y Saturio Torón, que hacía su debut en esta ciudad. Boixader Españó cortó cuatro orejas. Hernández, en El Noticiero Universal, comentó: «Por fin vamos a tener un torero catalán. Pero un torero de verdad, con todas las buenas cualidades que se requieren para llegar a la cumbre» (Santainés Cirés, 1962). Por su parte, Trincherilla en la revista La Fiesta Brava contaría la tarde de inmejorable manera, dedicando un famoso párrafo a un orgulloso José Muñagorri, y la última frase de su crónica, quedaría ligada al de la Brocha durante toda su vida: «Con que de Vic salchichones, ¿eh? Pues échense ustedes a un lado y dejen paso a ese chavea que va a poner entre los toreros el nombre de José Españó a la misma altura que su paisano Balmes puso el suyo entre los filósofos». Y añadía: «Después de la zaragata que este chiquillo armó el domingo en la Monumental, sospecho que a Pepe Muñagorri, el experimentado y vehemente mentor del Niño de la Brocha, para hablarle va a ser preciso hacerlo pidiendo permiso en papel sellado»... «Que no sólo de filósofos y embutidos se alimentan las ilusiones de los pueblos»3. Su preparación para la temporada de 1930 la comenzó viajando en enero nuevamente a Salamanca, invitado a tentar en varias ganaderías, entres ellas la de Heráclio Carreño, que ya había visitado el invierno anterior. La revista La Fiesta Brava anunciaba su viaje dejando claro que la invitación a tentar era de verdad, cosa que no ha sido nunca fácil con un novillero. Termina el anuncio de su viaje advirtiendo a los compañeros que «alternarían con él» para que su preparación no les cogiera desprevenidos. Aquella temporada torearía 16 novilladas. A su regreso de Salamanca torea en la Monumental de Barcelona un festejo que inauguró la temporada en España. Era un domingo 2 de febrero 3 La Fiesta Brava. Noviembre 1929.
y se lidiaron seis novillos de Gabriel González, para Juanito Valenciano, Alberto Balderas –que hacía su presentación– y El Niño de la Brocha. En la crónica de aquella tarde Trincherilla contaba que había sido para poner la carne de gallina al más sufrido ciudadano de Alaska. El Niño de la Brocha tenía enemigos y para la crítica del momento, como para la actual, esto era síntoma de estar llegando a un puesto destacado en el toreo. Al no cortar orejas el torero de Vic, sus críticos lo celebraron como un triunfo. Pero lo que no celebraron fue que hizo lo más torero de la tarde: «Aquellos seis u ocho muletazos ayudados por bajo, metiendo la pierna, sujetando al novillo, dominándolo para luego estirarse en unos torerísimos pases de pecho, no los mejoraría cualquier figura del toreo». «Eso, hecho en Madrid, le hubiera bastado al noi para colocarse en las avanzadas novilleriles. ¡Y sin embargo aquí se le aplaudió con cuentagotas!» 4, dejó escrito. Finalizando el mes de marzo es anunciado nuevamente en la Monumental, esta vez para dar cuenta de una novillada de Matías Sánchez, en mano a mano con Pepe Bienvenida. De aquella tarde queda el recuerdo de un quite con dos verónicas a un novillo de Bienvenida, con las que hizo salir de sus casillas al torero de dinastía. Durante el mes de mayo torea en Tarragona una novillada goyesca en mano a mano con Quinito Caldentey. Sus faenas son premiadas con los máximos trofeos y sale a hombros. El domingo 25 de mayo de 1930, con una nutrida asistencia, el Club Taurino Niño de la Brocha con domicilio en la Calle Mayor del Clot de Barcelona, celebró un banquete en el Hotel Jardín en honor a Boixader Españó, su presidente honorario. En la Monumental, en junio de 1930, fue cogido el de la Brocha. Poco tiempo estuvo en la plaza debido a que durante su 4La Fiesta Brava. Febrero 1930. José Boixader Españó, El Niño de la Brocha (Vic, 1908-1978) 159