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El sabio perfecto, y director consumado de las almas : sermon funebre... que en las... exequias celebradas el dia 22 de Marzo... de 1784 en el Colegio mayor de los M. RR. PP. Minimos del Señor San Francisco de Paula... Sevilla... á la venerable memoria.

Diego José de Cádiz, Beato, 1743-1801

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*-iVrr * JESUS MARIA , Y JOSEF. ®L sabio perfecto, r Director consumado ^ D £ L/IS ALMAS. SERMON FUNEBReT no* ** IS T ° R í C O-M ORAL, el d la2 tN LA s SOLEMNES EXEQUIAS CELEBRADAS ‘ "jMarzo de este año de 1784. en el Colegio mayor en i a Mínimos del Señor San Francisco de Paula, la Socj 1 ? C ^ ac ^ Sevilla , con asistencia de la Universidad , de de Señores Médicos, de los Prelados con sus Comu» es Religiosas, y de la ilustre Nobleza, á la venerable Vv memoria , y en sufragio Rmo. p. M. Fr. F R A N C I S C O BocTnt. Xa v i e r González, Vid/i N theologia, y catedrático de RealM'al» y Pontificia Universidad de Sevilla , Socio Pispado r ca Sociedad > Examinador synodal de este Arí, pj 0 ¿ lector Jubilado , y por especial Decreto de N.Smo. 1 * t0 ( que Dios prospere muchos años) Vicario Gede toda su Orden, &c. que falleció el dia 29. de Febrero del mismo año, Éí p. p D I X O 4 o sto¡'- DIEGO JOSEF DE CADIZ , MISIONERO $ del Orden de Menores Capuchinos de N.S.P. r ancisco , de la 'Provincia de Andalucía, Licencia en cadiz : 1 ^ {a J - - s - _ - rrrj= =s/ ~ S A v ' ". ■ " S JC- Ü ' ■ ; : ‘ J Í< o 5 ; ■ f-, r >sfl ' ,•>. / ■ ''' ..o ■ ; >;« •- ■ % v ? Ywt ■ V • : 1 ; • ' ' íJ, { « vfc o r-burvi r.. ; - ac>íT:: r r'iv’ .S’ C I d) t h‘ !.'* « rirU- w .*.ó iv t-y x--¿ i.ili'/nd feifcflH • V c cnf o J £ i •.' /, *. >¡ ’i ,-j .. :j áshoí) «ir ;:v. 4 X a« ípao y , Atoé•<• ■ * $' s* ' y / * - ■ ■ '• ■ • ’ > • ■ - • , i/-' ■ * ■ •' / : ■ • •' ■ • > i.- • - :oq '. ■ ■ ' . - >,r? *’ -'.i - p .' i $ t i fvfOt ?, L”h 03 ; r- .: ;.; i C;r::'- ' ‘ .. . .. . • - ,YL -í 0.% : J • t*fbt: r l .. yyr: •. ■ . n.l ’ . _ J. Üi& . ~ ^.o^i J, OiiA r LEGEBATUR IN TUMULO. l Linrtzu íTERNiTATi sacrum. Eiierandae memoria incomparabilis Yiri Francisci Xaverij González;, ' professione Minimi 9 i ^ r °bitate : 9 &. Sapientia Maxirai , <. qui Petate ? & Religione in Deum conspicuus ^ ^triiaa , & honéstate hominibus spectabilis 7 Eccle- Ecclesiam mentís ? Rempublicam títere i Exemplis Cives , Templa ornamenté instruxit: » • - r , Quoque majorem aut Theologiae laude , aut suavítate el aut consiliandi prudentia nec nostra tulit 9 nec forté posterior setas feret. Suis amabilis ? beneficus extensa 8c nulli, nisi morte molestus» Hispali, ubi prímam lucem aspexerat > extremam clausit ' ¡Pridie Kalendas Martias an» *7 ^ De amissís, ejus funere , virtutís 5 & eruditionis delicijs Mcerentes Sui Instituti sodales monimentum hoc Parentationis ergó erigendum curaruntave FELIX ANIMA. IN IN TUMULO LEGEBATUR, i II J^Rgone González isthíc jacet ? Occidít ¿ eheu í Proh dolor ! Isthaec mors fuñera q uallí dedit! Zelus , honor , pietas , lux sacra , sc^e^ tJíl, virtus, w , jl Os blandum , perijt grande Magisterio 111 ' Qui ‘ Minimus" vixitf, caput ínter p r0 omnes, j Quid mirum, fuerit Maximus, ¿¿Mini * 11 cti Jure dolent Fratres , Sellóla * & Urb s f obsita luctu , Et filij mcerent, dives, ínopsque g ein .4a# Et flentes dicunt: similem nunc q ulS . u lIum? . Aut erit, ut similem póstera soecla í e 4 Pag. i doctí fuerint fulgfbunt yucisi splendor firmamenti : el qui ad jus - * l arn érudimt mullos \ quasiStellce inperwucts c eternitates * Dan. 12. 3. ^ sabios brillaeín como el s plandor del firmamento $ y los que ins- , á otros muchos en la virtud resc Mecerán en las perpetuas eternidades, Oltl o las Estrellas en su Cielo. Daniel Cap* v erso ^ M ' . MOYSES SIENDO DE AFANZADA | e dad, y fu¿ Horado de todo el pueblo por mu- £ c ^ os dias. Esto , que como un hecho particu- ^ * ar «os refiere la Sagrada Historia hablando de ¿Nsaf est e Justo, es un encargo que á manera de ley ^ fts ti^° S r ^ aee ^ ^dos el Espíritu Santo en ei Libro ^loríi sobre el defunto , nosdice , porque ha A ^ faltado yá su luz ; (a) Consejo, sabio! Prudente do»® Pues carecer de aquel bien que siéndolo en la vertían J. mente se ama , es sin dada motivo suficiente para ^ rt So. Ana , Madre del Santo Joven Tobías , M» c „ lagrimas irremediables aquellos pocos días que se rlí , bílver de su viaje : Absalón, juzga por menos penosa la n que el estár algún tiempo privado dé la presenca de su y los Discípulos de San Pablo en Miloto , Uoraron^.^ otI , mente al oírle asegurar que machos de ellos no ¿ ^ vez á verle vivo. Sintieron todos estos, y sus i ^ no han sido dignas de censura , porque era justa 0ll nue para ello les movía ; ¿Quanto menos lo serán » L*, mayór motivo se derraman por la muerte de aqudlo* j „ cuya vida nos era apetecible, porque la mirabamo ¿ bien recomendable 1 Hable San Gregorio Nac a.. hablen sus sentidas expresipnes en las muelles & é manos Cesarlo, y Gorgoma , y en la de su S8mad -7* t “ínsréiss: vJSSU,’’,u**8“““« 1 ** “5rfá Monica , y en la de aquel amigo , cuyo pesar « í en sus humildísimas Confesiones, (b) Hab en . y de H vér lo razonable de nuestro desconsuelo e, la eI . £ # amábamos porque conocíamos el fondo de s .u ^ c ¡ a s. ’i, ctól de su ciencia , y el conjunto de sus cir unstai u que por esto fuá tm sentida la de Judas Ma'aW el pueblo : la de Dorcas , ó Tab.tha por la el J bres de la Ciudad de Joppe j y lo era siempre T ^i T Ambrosio la de aq^ilos ancianos no menos re P sus canas, que por sus costumbres >> ¡Ah! Guantas razones nos asisten d ¿í religiosísimo Congreso para llorar la muerte de *i ^ do llevado desde su adolescencia, o j^entu JJH p3r s , la vida religiosa , perseveró hasta morir / D E di. 22. io- (Jb) S, Aug, Cafes. Ub . 4 - ^ z) S. Amar. Ub.2. e.}. De :ain,b Abel. num- eternamente , como piadosamente discurrimos. ! De que.como sabio verdadero supo comunicar sin embidia ^ raili tesoro de sabiduría , que adquirió para sí' á esfuerzos la ll ? ^gidos desvelos. ! De aquel , que buscando en sus obras $¡ £ ° r * a de Dios , y el mayor bien de su Alma , miró ** con desprecio toda la felicidad del mundo por lograr Se a Jesu-Christo. ! De aquél , que olvidado de sí mismo los ,>leaba todo en beneficio de sus próximos , juntando w las con las noches como otro Jacob , y sacudiendo el; sus. .ojos por servirlos. ! De aquél por ultimo , que 0 venerado por su virtud , admirado por su ciencia, y por sus recomendables prendas 1 Hs su juicio ¡sp P e rverso , en su estimación el más idiota, y el mas ^tiilr| l a . eu su conocimiento ! Mas á la verdad , él era e s in ficción , sabio sin arrogancia , penitente sin a dulj modesto sin artificio , caritativo sin engaño, manso , UC(ll ac i°n , y zelozo sin embidia: él era pobre sin desaliño, % i e e s in violencia , casto sin repugnancia , exactísimo en s . 5 prudente sin astucia , retirado sin melindre , y ^ hipocresía : él , finalmente, era amado de Dios, de los suyos, querido de los estraños , apetecido ^cuIq 1 ,y favorecido del Cielo. En una palabra: él era MT k ° de los doctos , la guia de los virtuosos , y como Mc 1 universal de ciencia , y de virtud para la utili- 1 qUaat os le buscaban. Decidme ahora : \ es digna de *st aScij> ia muerte de un hombre en quien concurren todas ^tráj, , U llst ancias ¿ Sí. Que si Saúl se contrista por no en- ^Wér S J umeutas de su Padre : Si el Pastor se desconsuela ^ Vé r r Perdido su obeja, y el Discípulo de Elíseo se aflixe d tt), Qrit ^ ai da en el Rio la cuchilla con que cortaba leña en 5 110 es mucho expresemos con lagrimas nuestro v 1 ^elV 11 la ^ ta de un var d n tan recomendable como ^ defunto , por cuya alma ofrecémos á Dios estos dé¬ la a ^ o^ 1 * 03 ’ y solemnes Sacrificios. p ar dmos yá. Comunidad observantisima , que vincu- * a ^ e l sobrenombre de Mínima , eres benemérita " 0s elogios , ¿ quién es este cuya falta te há sido tan b seiv* i° , ¿M sejo del Señor en el Eclesiástico , ni el suavizar nuestr o lltra - con la noticia de los hechos memorables del defunto es ^ rio .en manera alguna á las leyes en todo venerables de & m Iglesia. Esto se evidencia en la practica inconcusa de c ^ dos los.siglos de la ley de Gracia ; y cop el exemplo de ^ . y tos padres que en sus oraciones fúnebres asi lo practicar^ ^ aquellos además de autorizarse con los .muchos exernplarj /^ divina Escritura en que leemos que Jacob, Aarón , Matatías , y Otros semejantes fueron llorádos treinta > ^¡ srn o mas ó menos dias , se halla corroborado con lo que en # el ue p 3- libro del Ecclesiastico. nos amonesta el Espíritu Santo , ra nunca olvidar , ó para siempre sentir al defunto no ZV mos, ó dexémos de frecuentar su Sepultura. In ™ ort ? \\o<f duc lacrimas ::: non despidas sepulturam illiu s ( / eS yí explicando el doctísimo Alapide dice , que la sepult^^ monumento perenne del mérito del que allí yace , y 6 * tarla há de ser para renovar la memoria de su vida a o y de todas sus virtudes. ( b ) ' # A e e St^f Ved pues manifiestos ya los fines, y motivos lugúbre quanto magnifico aparato. El es un recU ^ eC ' 0 f { gustoso de la muerte de aquél cuya vida nos era ape ^ cuyo fondo de virtud nos fué desconocido. Pero el es ^ nr q U e te un lenitivo á nuestra pena el mas proporciona él nos descubre el tesoro de una virtud no vulgar ocultar humilde el sugeto de que hablamos. j. a ipa sw ' 1 noticia propuesta con pureza , sinceridad , y ver da nos consuele con la piadosa persuacion de su ^ c ^ oS ^ r 2 cí 0Í] nos ofrecerá materia muy copiosa para nuestra aclr ^ n j a un incentivo no menos eficaz para que le imitamos ^ sable solicitud de nuestro ultimo fin , y de nuestra ra to dad. Tal fue aquél de quien vengo á tratar e co*o> e ° tales los efectos que puede ocasionar rodos el de su arreglada vida. ( a ) Eccli. 38*16. ( b ) Sepultura est memoriam ejus vit# , virtutis • Es di. P decus aecu* «v; ¡i 1 Cornil» d ^ fei efecto, el nos hizo demóstrable con el exemplo dé si ^ 0 * puede muy bien unirse con una ciencia sublíibst v * rtu< ^ consumada : con una summa tarea, un espirita rai dó ; con un trabajo continuo , una penitencia grande: ^ nj 11 estu ^o incesante una oración prolongada ; y los afane» t otl ^f ta j cón los ocios de María : él supo no dexár de hablar l ° S 3Un tratan do con los hombres : retirarse del bullicio, ^ stan ^° en medio de ellos : mortificarse prudente , aun v¡ ÍS£ . ° mas achacoso - : conservarse en su quietud , aunque se £ S ^° : Y abatirse como humilde, en los mayores aplaubi^ probado en lamentación fui encontrado siempre fiel: iitip r o . P or su Señor , fui visto que le esperaba : y llamado de ls °)Se le halló estar preparado. Digámoslo de una vez. ^o\ Un . Sab i° ver dadero, que libre de insanas preocupaciones, pr° v ’ ^^ndo á Dios, aprender , y enseñar la ciencia mas ^ y que lo acreditó perfectamente docto: y él fui un ^ a ^as - U ^ fcbor > ^ ue demostrando á todos con exemplos, y hs la ciencia de la sabd, y dirigiendo nuestros pasos por s Utt^ as I a justicia se mereció los créditos de director conte d e e ' ^ l 1s mismos hechos nos darán una prueba convinceilc ioiig as Ver dades , y en ellas veréis nada tiene de exagera- ¿ atlto os llevo insinuado. ! eil ^nd Ó IIUe ^tase únicamente formar un elogio suyo , desen- > de mi obligación, y de vuesrta espiritual utilidad , el que dá la divina Escritura al santo Sacerdote &ÍÍ? d el mismo modo que luce entre las nubes la Esp¡l Ut) j o ^uzero de la mañana, y la Luna quando está en su j ínsas* ^ res pDudeció él con la luz de su sabiduría entre Sl) s l *ubes de los errores del siglo , y con la claridad de 0 medio de la obscurísima tiniebla de las relajadas e<it o e s T Je se notaron en sus dias: Quasi Stella matutina l 'He , & quasi Luna plena in diebus suis lucet :: : * S lt ' f («) Mas como de ello sería poca , ó ninguna l) v %^ Ue a Dios le resultase, y mucho menor el fruto que s produxese, havré de separarme de este rumbo, y C se- seguir el que según las sabias dispósiciones de la santa fl? . Iglesia nos es en estos casos permitido. Yo me reduciré a P l ñeros, mirando á Dios , y vuestro aprovechamiento , <p ie - v tro amado defunto el M. R. P. Mtro. Fr, Francisco Xavier ^ zalez , que santa gloria goze, estuvo enriquecido de todas lias circunstancias , que deben concurrir en un suge £( DP constituirlo perfectamente sabio : y que del mismo ^ ^ hallaba dotado de todas las prendas que siempre hán sk ^ sarias para formar un director perfecto de las almas. ^ 0 - llenar pensamiento me prometo , -asistido de la divina o raC1 ^ ral ) 5 a vuestra expectación, y dár algún consuelo á los que muerte todavía, , Para ello , haviendome ocurrido á la imagina 01011 ^ luego , y sin estudio alguno, el tema que he propuesto.^ f y pareció ser el más oportuno para desempeñar mis mu l ^ slf graves obligaciones en este rato. Yó encuentro en f 18 nC is dilas que el mérito de los verdaderos sabios , y de los C jjg e n rectores, ó maestros de espíritu , es de los mas aventay^ ¿g. 3 a divina aceptación : yó leo en ellas una infalible;P r ° c ojr su eterna felicidad; y yó descubro una razón poderosa P a colarnos con la piadosa conjetura de que la goza ya s¡ b$ por cierto de gozarla para siempre. Si. „ Por ^ u ^. i U ^ ue i 1 ' 5 ' „ brillarán como el resplandor del firmamento ; y loS e0 h 5 a , truyen ¿í muchos otros en la virtud, resplandecer ,, perpetuas eternidades como las estrellas en su Cielo* á Daniel. Qui dacti fuerint fulgeb.unt qiiasi splendor ^ & qui ad justitiam erudiunt multas , quasi stell£ tn ? . aternitates. Dos cosas nos dice Dios aquí por sU * r ° e C íal c que los verdaderos doctos brillarán en el Cielo con. esp ^j oS rielad : otra , que quienes enseñen á muchos la justicia^ c0 $^ rijan á su perfección recibirán después un prerom ^ ^ En la primera de estas dos clausulas se exp reS jj a s eHo de los sabios , ó doctores , que son de los que 011 [ ■ • dicen S. Gerónimo ( a ) S. Bernardo, ( b) S. Buena Calmát, ( d) y el docto P. Vitre en sus eruditas -- e * '• Hter. . aftas j „ nu? n '3’ y. es ’ ( e ) En la segunda afirman los eruditos Padres Lyra tros ^ ^ a P^ e (S ) C011 la interlineal que se habla de Icj muesc j^ s espíritu, que son los directores de las almas , y se detan sus grandes premios. Siguiendo pues el sentir de estos, y É1J , s Opositores ,(b) y arreglándome á la división que el texto P3ra h° nt ^ ene * en l as "únte dos partes mi Sermón , g Ue ha olar de nuestro defunto como Doctor , y Catedrático % s* 4 esta Asigne í real > Y pontificia Universidad , y co- Sacerdote , ó religioso empleado todo en beneficio de sus ^ Diré pues: 9U; ^ Ue un ^ a hio verdadero, con todas las circunstancias v Pata serlo se requieren. Primera parte. d as X ae fué un Director completo , adornado de quantas prenp art * e J Uz gan necesarias en los que tienen este cargo. Segunda di j a ^ Sa bio perfecto, y un director consumado , es quanto tle r , y obras de este grande hombre os vengo á propolepara ello gustareis escucharme por un rato. ^°8 ro faceros manifiesta esta proposición, vosotros deque s .' l S P or consecuencia no menos clara que legitima, aunptemjj P re falible, su dichosa, y feliz suerte ; pues de las dos P^d e 2s 5 Una de Fe , y otra suficientemente comprobada no ^a$ c que inferirse una verdad muy digna de creerse. Sp r ™ í ! a ilacion ’ ó consecuencia en los silogismos sigue 4^ la parte mas débil, ó á la premisa menos firme, P°í)(j e ^ ta ^ n nuestro caso la que dexo insinuada , me corresktf ec ! ^ár las pruebas convincentes de ella , para que con la Vé. 0t * ^el argumento quede nuestra piedad asegurada. Lo % Ho r ° protestando desde luego , como me corresponde , V 0ÍCa V e »go á tratar del defunto como santo , ni á graduar de s Su s virtudes , ni tampóco á calificar por milagros los ^firnad. Serm.36 . in Cant. n. 2 . f.3. col. 1399. edition. 'jfy. ( c) S. Bonav. in Opuse. De Ecclesiast. Hierarch. p. C Va* ) c *lmet in cap. 12. Dan. ( e) Vitre bic.(í)Lyra ¿yj § )^Cornel. Alap . in cap . 12. Dan. (h) Vide citaU 14 ,, acaecimientos notables de su vida ; pues todo esto queda vado para el juicio de la santa madre Iglesia , ó su visible fbeza el summo Pontífice , Vicario de Jesu-Cristo nuestro á cuyos decretos, y determinaciones, como hijo fidelísimo* ^ ro vivir y morir subordinado. Ni pretendo se le dé mas dito á quanto dixére , que el correspondiente á una fé hum y por lo tanto falible : no obstante que todo lo que eX P° f será lo que , <5 por experiencia propria puedo deponer > informes de personas eruditas , juiciosas , y temerosas Dios há llegado á mi noticia ; de tal modo que para f° rr ^| ¡1 zar esta verdad no le falte circunstancia alguna , ni aun a<3 ^ tan recomendada en las santas escrituras: in ore duoruW’^ trium testium atabit omne verbum. (a) Que la relacm 11 ^ forme de dos , 6 tres testigos dá la mayor firmeza á el que se trata. . 0to , Mas para que en esto , y en todo, procedamos con a toS inspiradnos. Señor, y Dios Omnipotente, aquellospensa ^ que mas sean de vuestro divino agrado; poned vuestras p ^ ]0 en mis labios , y comunicadme abundantemente vueStr ¿ e nci^ espíritu ,para que alumbrado mi entendimiento con su y y acalorada con su amor mi voluntad, proponga con t r , ]3 $ con acierto lo que tengo prometido. Vos soberana b-w ^ los Cielos , dulce imán de nuestros corazones , y r j s e fl' bilisima de nuestras Almas , sois la protectora de todas pepresas ; consíguenos pues , Santísima Señora , el ^> ien ^ t0 ¿Q^ dimos. Rogad, é interceded por nosotros , para quj 5 - /j pero á mi con especialidad , nos conceda el T° roso su asistencia , sus luzes , y su gracia. A es efecto devotamente os saludamos con el AVE MARI A (a) Matb. iB. 16, *5 ■ 1/ k n^ i Q, t #11 #11 f f >: y pp J*, plsp’ ®s. ■ «=. . #]• ^^AL DE LA TIERRA , Y LUZ DEL S i l Mundo llama la santa Iglesia á los doctores, para significarnos lo grave de su empleo, y el mérito ífe»Jt de su exercicio. En él se distinguen, ó .sobresalen tanto á los demás grados , ó ministerios de la ái 0s gerarquía eclesiástica, como los Astros luminosos ^ Atecen de esta propiedad ; y de aquí es decir el Pro- Sabios brillarán como el resplandor del’ firdad d e j°* Es la sabiduría una sincera emanación de la clari- S p a ^ Otí mipoteiite Dios, que teniendo en el su origen, y su l % 0 • J°dos es amable, y -sobremanera apetecible. Ella es un ^ nhni to para el hombre , en cuya comparación el oro , la es l *pr* as piedras mas preciosas.aparecen despreciables: ella ^ dis íl0 ^ e ^ 1:a * as criaturas , la que acompañó al criador S P°sicioix de todas ellas, y la que derramó su Magestad ^ tocf' %i Q as .> ^ ca< ^ a ima de sus obras .- ella es finalmente ía que ^^ti eCe ® lGrT1 pre , ó andando por las sendas de la justicia para a j < 3 ue I a ama , se muestra , y comunica con aspecto al * 1 * * * 5 ^ Ue k husca, y pone en toda seguridad muy desde IIe S a a conseguirla. Por eso fue siempre tan reco- 5 e ^ios >. tan amada de ios justos, y preferida por J( . . to da otra temporal felicidad. Quien carece de ella es | a d esprecia infeliz , y reprobo quien la aborrece.. K r ' n ° ^eu ^ e g are a poseerla será amado de Dios l ° Coi> ? P r °clamado por Angel como David , y distines pecml premie en el Cielo como Daniel: por que e$ indubitable que los Sabios brillaran como el resplandor - Firmamento . El sabio verdadero , que como luz brilla ® n ^- raundo Jiá de ser como un fuego para sí quandó alumbra a demás, según lo que dixo el divino Redentor hablando dei ^ tista: tile e v at lucerna ardens p lucens (a ) que el era ¡lf antorcha ardiente , y luminosa : ardiente por el calor ^ virtud con que ardía para sí; y luminosa por la luz de su j cia , y claridad de su doctrina, con que á todos alumbraba- 1 . Este fu é mSabio perfecto; y estas las circunstancias q ,je F serlo se requieren. Oídlas sin exageración en nuestro defunto ; del que como Doctor os debo demostrar su c cu esta PRIMERA PARTÍ* E do < N dos cosas há de manifestar precisamente el excelencia , y verdad de su sabiduría, dice nué# m ? - - - - * ■ - - - - la ab^ - Patrón San Isidoro Arzobispo de Sevilla , en 1 i cia de su doctrina, y en la bondad de su vida ; P^sí^ lina circunstancia sin la otra no lo constituye |5ferfectam el Tam doctrina , quam vita clarere debet e eclesiástica¿er (c ) División oportunísima , y que con bastante c ^ rl ^ ^ ^muestra, que un sabio para acreditarse de perfecto ^ ser consumado en la doctrina, y en la virtud jado . $. I. , m P A r a conocer lo primero , añade el mismo , san í^ 5 í (d) há de atenderse al quid sequatur , quid ^ 1 ■ tanto , y qualidad de erudición que se haya ¿i para sí, y á la utilidad, y propriedades de lo q ue e ( a ) Joan . 535. (b ) Corn. Ala?- in cap.$-J° an ' \6' * col. 2. (c) S. Jsidor. tom. z. JLib. 3 * ( d ) Idem* ibid. mim. 5. d / . . l 7 t) erriíls * Una basta , pero cristiana erudición .: una oportuna, y j Yec hosa enseñanza acredita al doctor de consumado en la Hma. ^ ^ No todó el que sabe es sabio, ni todo saber es cien- (j 3 , .^fÍ u gunos mas sabios en su juicio que aquellos Gentiles, Quisimos Filósofos, que con agudísimos raciocinios , después ^ est udio el mas prolijo, supieron escribir largos discursos fl0t e ma terias verdaderamente inútiles ; pero ningunos más ig- Sll a í ltes > afirma el Espíritu Santo, por que en él mismo propalar manifiestan su ignorancia: no de otra suerte que el D*. S e a ^gra de un tesoro , pór que sonó que se lo hallaba r ej e? ^ es 4 'e esse sapientes stulti facti simt, ( a ) ¿Saber el bien, y Mili ^, Ue P or su g est á° u de la Serpiente solicitaron nuestros c¡ eil > ladres , quien sin manifiesto engaño puede llamarle eL C \ a * Ni quién con este nombre celebrará el prurito , <5 la Eclesiastés por sabér qnanto en el mundo sucedía, do ^° S f rr cres, necedades, ó estulticias de los hombres; qurii- ^m° lo detesta por ser un estudio , ú ocupación repre- ^ e > (b.) y por que esta ciencia dista tanto de la verdaei^aat° la |u Z de las tinieblas ? ( c ) Hai dos géneros de ir^re los hombres:.' una solicitada del justo , y del peca¬ rá , ^'ecida ; ( d) otra apetecida de este, y de aquél abomina* ^¡. e ) En. ignorar la segunda, y en adquirir la primera ccri- F Ver dadera. erudición de un sabio : á la que en términos X** drénaos negativa , y positiva, para por una, y '’íítjij rtar la monstruosa , laudable literatura de este insigne j ^^derarnente erudito. afecto : el P.. Mtro. González, entre los muchos fi Ue nos óid de su gran sabiduría, uno fue la total la de aquella ciencia con que se acreditan sobradamente ) k - ^ l d 22 • (b) tiples-, r. 17. (c) Eccles. 2. 13* Oí r en tiani atque doctrinara stulti despiciunt .Proverb. 17* w nie ^itabitur sepientiam. Psal.36. 30. *íQtn t e ^ lim parvirfi stultitiam : expectabunt astuti seten - % ^ df^erb. 14. !§. & jS*. Qreg. ic. Moral ir*. i 8 t¿ necios los que se jactan de poseerla. Sabia muy bien, ^ voluntaria ignorancia de la falsa ciencia de los hombres eS , ^ medio mas eficáz, y aun preciso para alcanzar la verdadera. \ No ignoraba debía ceñirse su literatura "áno'sabér mas de o ^ pudiese serle conducente para el exacto desempeño de toda ^ obligaciones : Non flus sapere qitam oportet sapere. (b) presente el consejo del Espíritu Santo en los Proverbios, la miel ha de usarse con templanza , por que comida con es muy dañosa: ( c ) y que, según el P. S. Bernardo, esta ¿ nociva es la demasiada , ó desordenada inteligencia en e uS ^ adquisición de la sabiduría, (d) De aquí su especia para ignorar aquellas tres especies que pone de la mala e jo tol San-tiago, terrena , animal , y diabólica , como de ne ^ consiguió con ventajas conocidas ; pues su ignorancia parte fue suficiente para contradecir las reglas de esta perniciosa , y oponerse á los que con notoria falsedad e ^ j e | ren dár ese nombre. Fue ignorantísimo en la mundo, cuyas doctrinas son, la concupiscencia dep) la concupiscencia délos ojos ,y la soverbia de la vt Ciencia que, no teniendo otro ser en sus profesores , se o^ 0 ¡o San Pablo, que la novedad de las vozes, (/) en lo P de los términos , peinado del estilo , y elegante de sU5 ^ es nada lo que dicen después de havér hablado mucho^ conversaciones, ó en sus libros ; por que á manera V jjr aparentan á la vista el cuerpo , forma , y sustancia* nen. Ciencia del siglo , cuyas doctrinas, escribe el nen. valencia ucxaigty, ujj/ds auLiunao , wuuliv v son aquellas bellotas con que se mantenían los cerdoS i ¿ ceútaba el hijo Prodigo ,(g) tan incapazes de formar ^ (a) i. Cor-3. 18. (b) Román. 1 2 . 3 . . (c) Pr ° V ^ #• ( d) Mel invenisti si invenisti sapientiam : tan:u f l c ef ¿ e comdas ,ne satiatus evomas illud. S.Bernard . vers. 1 z.n.i. tom. 7. col. 1114. edition. Joan- 0 f (t)Joan 2. nS.(.f) 1. Timotb. 6. 20. (g) eos pascebat (prodigus ) saculares doctrina su > /jjjfSj nitate resonantes. S. Aug. tom.¿> part'2» lib’ 2 " Evángel, col . 2§yn.z. fea ¡ a , Sa ^io como lo fue aquel fruto contentible para remediar J% , 3 re ac I ue l desdichado , á quien jamás pudieron servirle, . bas que á su ganado le sobrase. Ciencia por ultimo, tan ^opria de un sabio cristiano, y religioso, quanto se nos de- ^ ,Straei1 cast iS° dado á el máximo de los doctores sanGeliL l rn ° en el divino tribunal por su afición, y estudio en lo» de Cicerón: ‘ ‘ ‘ ' “ Uci eron en la entrega que de los igualmente inútiles ^ en su conversión para que se quemasen los que dados á de aila curiosidad se redugeron en Efeso con la predicación % 11 ( a ) y en I a sentencia del mismo santo Apóstol ^ ijfcgura es la ciencia de este mundo , una reprehensible j en la divina presencia. (b ) ^ 3 c iencia animal , ó de la carne le fue igualmente deseo-* !¡c et) Aquella , digo , con que adulando al apetito se da á la pasión , y libertad á los sentidos para gozar do üpr 0 . ^leítablc. Aquella, que con el nombre injustamente Ca r ^j l a ^° de Filosofia corre por el siglo entre los hombre» Vt a . es ’ ^viendo de regla inviolable á cu desarreglada con- ^ que sin más principios que los elementos, ó máximas *Uás 0 ^ 0 » sin más razón que la falacia del sofisma , y sin sof t0 < 5 ue * a libertad de I a conciencia establece un sistema. *0^° Puede llamarse tal , en que su evidente desconcierto ,a be jj? 3 a destruir la verdadera piedad , y Religión ; pero que e Qu ,Ce e ^‘ ^ an Gregorio, ocultar su malicia en el difráz V ° Cas p alabras, el error con la sofistería, y la mentira ¡S) i^ ar ^ enc ia, para demostrar que es falso lo verdadero , y Í1 ° í Ubr fe ^ ) ^ U . e es ( c ) Aquella en fin , que forma uno s % Í a ^ os para pecar, é idiótas parala virtud : sapientes ]^ e q ua ] ant ma i a • bene autem facere nescierunt : (d) 6 más piadosa se demuestra enseña á unir la luz con á Dios con el mundo, y á Cristo con Belial, cien- D cia ( \ u %¡ Uerant curiosa sectati , contulerunt libros , & com- ^¡S,Q^ tc °ram hominibns. Actor. 19.19. (b) Cor. 3. 19. (ó°h<¡* s ° r - Ma « n - L ib ■ 10. Moral, in cap. 12. Job. c. 29. Jerel n utn - 4^. in tomo . i. Edition París, an. 1 7 0 5 . 4 - 22. 2 6 car su ciencia á los demás dexa Inútil su sabár. Será ’t~~ . como la luz , que escondida en lo mas oculto de la casa á na ^ comunica sil claridad: ó como la sal , que aunque buena ^ sí considerada, es despreciable quando llega á ser inútil- •' ° ^ modo del tesoro que escondido en la tierra á nadie puede $ virle ; (*) ó será como el alimento del que dice el P* s aü * y nardo , que si el calor del estomago no llega bien á digs rir ^ para que se haga la nutrición causará mas daño, que prove c ■ ( a ) Tal será elsabio, que atesorando muchas letras para sl) las quiere repartir con los demás; pues el doctor que «o ^ ^ fia 1 r ^ ’ * * 1 J - — *i * ña le falta mucho para serlo con toda propriedad ; es^ i JlU j ciencia , y no tendrá premio alguno por ella , dice la ín ter 1 ^ del Padre Lira, (b) Por eso decía el P. san Isidoro , poder formár juicio de su ciencia era necesario aten eI)S eel doctor no solo á lo que él sabía , si también á lo q u ^ fiaba ; quid doceat ; ( c ) no de otra suerte qne de la 0 del fruto se deduce la del árbol, de la condición del agua Q lidad de su fuente, y la perfección de las causas , de 13 ^ tienen sus efectos. La ventajosa enseñanza de nüéstrj) ^ maestro parece tuvo aquellas dos circunstancias que sel] &nse fa' Bernardino de Sena , la verdad , ó importancia de lo q ue e fca, y el acto, 6 fruto de ella : [d) lo primero, dice el san£ ?> c oí es de necessitate salutis , preceptivo en el que ell j ell j^ & — — - -. , ~X i_ ' necesidad de medio para su salvación ; y lo seguro mirarse como una limosna espiritual, en la que debe c ° n ee , ó atenderse al provecho del que oye. ( e ) e$ 16 i. La importancia del magisterio , ó enseñan# 1 A varón insigne con que en la cátedra de prima. ée ^ universidad, y antes en las que le confió su Religión ^ qii® manifiesta su gran sabiduría , se vio en la perfección ^ (*) Sapientia absconsa , 6? Tbesaurus in vi sus, ^ in utrisque ? Ecli. 20.32. (a) S.Bernad. (W t ...utrisque\ -- hirain cap. 12. Daniel (c) S.Isidor .ubi. sup?’ » — ■ K ■ 3 . (d j S.Bernard.tom.3. 5 er.2. art col. 2. ( e ) S. Be mar din . ubi sup. este ° S iern ? re Ia maxímadel P. san Agustín a los que tienen k r <> •* que debe el doctor enseñar la doctrina buena , refuty a ¡ 9 C0!l tradecir la mala : debet doctor & bona docere , 6? n ¿ kdocere; (a) ^ j a r ^ e [ecto : ¿1 tenia bien leído en las obras de este gran P. (las D ^ff! a »q«e hay dos géneros de doctrinas : Unas instituíí)0esto°] ^ ios, (/) q ue » fundados en sus divinas verdades han disí^ion °h ílombres P ara Ia instrucción común , y acertada dide las acc i° nes humanas : otras las que por sí mismos V°^s que fueron tenidos por sabios en el mundo.De estas. * hd ec S ° U ma i‘ lc: ) ú por que son supersticiosas, ó por obscenas, ei * tes > algunas buenas , 6 por la utilidad que prestan , Se ®iran como precisas para el buen orden del uniki c j’ para humana sociedad , (b ) y para la practica de la V°x¡‘¡ 3 Ue ense hadár lo que le corresponde, á cada uno. Dios, b^eeiV ^ nosotros, Estaba persuadido, que según lo que pbl° } A • san Juan Crisostomo del doctor de las gentes san ? d° ct or cristiano solo há de procurar en su enseñanza X^°Vy aprovechamiento de sus discípulos; por que q ° Se á e „ rar i° 1 10 será doctor, sino tirano : ( c ) y acomodan- *%,] as a ! Prudentísimas reglas enseñaba las materias mas útiles, d ^° s pj lrcuu - t anc í as >y de ellas como racional abeja extrac- ^í^oso 1 1108 r P as substanciales, para formar en los que le oían d 0 V j^ a ? a i de una instrucción solida , y verdadera. s ^ e<Ur de su doctrina lo que de la del seráfico tJ 9 i $ s , Jen aventura se escribe : que era devota, cien- Sl \ Q f izab L a 9 y Ue n0 S °l° i nstru * a > Sino <l ue también S) a » ó estimulaba con ella á la virtud, (d) Tal era v s * alp ’ ^° r fi ue teuia P resente la sentencia del Apóstol : »> que ° ense ú a de otra suerte , no asintiendo á las doc-. ^ S °U mas conformes á la piedad , además de su sov. ■ Ofertará en ello su ignorancia , la debilidad de E su (bí“ 4 , (oj 1 ’ 4 - Ve Doctr. Crist. c. 4. ti.6- / % ' l ’ 2 ' d c.19. usque adfinem ( c ) S.Joa.Cbris . “¿fybes. n. i. ^ “ díc 8. Ucct. 3 . 2 . n octurna in Códice ordinis . talento , y su proceder en todo reprehensible : si ter docet , 6? non acquiescit : : : ei, qua secundum P " ést , doctrina : superbus est nibil sciens. ( a ) / De aquí puede conjeturarse el estudio que haría en bar las doctrinas menos sanas , poco seguras , y nada i p 1 * ^ Baste decir , que observando puntualmente lo ordenado P ^ Pablo á sus dos discípulos Tito,y Timoteo, no se oyeron de yicquestiones necias , impertinentes , inútiles , vanas , ras de la paz : (b ) que su enseñanza fus como la dv ff i santo Apóstol: Nb» de errore , ¿e immunditia, «i r ¿o/o: (c ) no errónea, indecente , dolosa, <5 seductiva tiesta pacifica , convincente , llena de modestia , de car que de buenos efectos, (d) Ni debe callarse el ardor santo c ? ^ se oponía , como un muro de bronce , á las doctrinas* tos contrarios á la pureza de nuestra Religión , llegan delatar á el santo oficio de la Inquisición , y otros aquellos papeles , ó escritos que salieron al publico en s ^ poco c informes á los principios de la Fe , y de la P ie 1 ’ tiana. Si queremos últimamente saber qual fuese su en podemos hacernos cargo nos respondería , si se ' I o P^ 0 s Ú sernos , lo que Christo nuestro Señor respondió á D s J. p #. al Poutiíice Anas : que sus obras , y los que le ^o e eran fieles testigos de la bondad de su doctrina , ( d ) lo que enseñaba , como en lo que reprehendía. 1 2. En fecto, el fruto de sus desvelos es un buen ^¡b 1 ¡ de la excelencia de su enseñanza; y este se nos l^ c j en sus discípulos , y en sus escritos. S^/ Film sapiens , doctrina patris : dice el Esp ir * (e ) el hijo sabio es un espejo que representa , \ manifiesta la docta , y buena instrucción que ha re ¿í ,c 1 . ; Padre. (/) Amaba tiernamente á sus discípulos , y J era un todo para ellos , por que asi lo havríá R l C ° <jj > j •— -—---“T7 rit.3‘9'tf c ‘ (a) 1. Timotb. 6. 3. (b ) 2. Timotb. 2.23. M 1 ,* ■ jf 4 i* ***** 4 (Si) W 3 - » 7 ' 4 IB. 21. (f) Proverb, 13.1. (g) Lyra, Cayd" tito.Charo. Corn. Alap. Malveiida , &c. bk* jN • (i' 1 - referír ,a Pacfencla ’ eI agrado, r c °a ° T Tu 05 Ulstruía: be »'gno, dulce , y aía' t„ ai ’ t0 fe era poslbfe ^ P ° r “*° Pal ' a benfefi c,Vle en N á su s np P ? lbJe » no de otra suerte que el Aguila ó jh Qa~ :\í , a eTsTZT’ 03 - , De *** - P—simbas, ■ achaques, ni las lluvias, ni otra co- ¿ tare; >, q„. J d 1” JS m °- t -' V u para qUe Se ^ is P ens ase de esta diail?“»eli¿ T° haSta cI mismo día que cavó en ^etsidad e¡' ; ’ p " es a( i ue,, a propna mañana asistió en la t> t »de Sal t , | empc ' 9“ le correspondía. De aquí el gran >’ f -ra desorden cC p»l? las que nyero« en T con >P"*en S ¡on de las tlk , Ca que de^ste Jh'n a reil g losld ad , modestia , y cristiana y !í°» ^ Ellos á I, saba0 « lae «ro, y exemplar catedrático apeen- P Vet los aun i , dad Se d,fercncia » fácilmente de los otros ^^Gotat n ossolámosdec : r . : a " iuél es ***«'% p ar e a< 3 ui P or uitlIR0 deseo eficacísimo 4o . dia d e P hov n US r Ia 1’ y Cl sent¡mi “to de otros 4*>os n ° haverio conse gu¡*>- Con razón le *>« 1 ^ oportuna expresión de san Pablo á sus <>*:^T¿/ caS0ll 1 d ecia ’ yo «***«•« ■ »if Ho. 0 J as de comeada:,on en crédito de mi con - J » ¿ , J?‘ mayor ZT 05 m,mossois la ™ ¡°r que podéis dar. *¿?. iue en ZtlZZlT 'Z 05 \ f" « ue « V ™ - m r ' 7 c a ¿u, vosotros resplandece después que yo os be ^08 ' , $4^ ciencia 4, H 1 0 S ° n ° tra C0Sa 5 que una P r °duccion de la ^ Sü metoH SU aUt0r ' si son de ma terias útiles , arre- \ 0 5 S ray es , y eruditos en sus tratados. Po. dé ~ ' ^) Kr d ° a n. Ch*-" • ---• "\>uia e j[r tS ' ln e P' z ' ad Timot. c.i.Hom. 2 . n. 2 . mi. 0í ^psicutquídam) commendatitijs epistolis ¡¿autex , qutaam ) commendatitijs epistolis le Sit Ur V °h * Ep stola nostra vos estis ::: *4 °4 ^. . 0l *nibus hominibus : scripta non atra - 4* i ^’tel b!* U vivL 2> 3-1- interlineal • ‘^Coí*. * VldeS 'Joan,Cbñs . Hom. 6. in cap. dimos decir , que ellos son una fiel copia que hace d de ni o su escritor , y que en ella nos pone manifiesto el ^ p0 r su instrucion , y el mérito de su alabanza. Si,qu® haverse ocupado algún tiempo, en transladar agenas o ^ <je de formar las suyas proprias , han sido siempre celeD> ^ los doctos san Basilio, san Gerónimo , Orígenes, y 0 pof guos Padres de la Iglesia. El P» Mtro. González , a j e s, su notoria humildad reusava el dar al publico susL ao*"f con todo , asi en los impresos como en los manuscrit ae 5 u xó un buen testimonio de su gran sabiduría , y a e i r s # ' enseñanza. Consta por ellos, que escribió sobre n lS . li¬ en e ' enseñanza. Consta por ellos, que escribió sobre terias , yá místicas, yá morales , yá teológicas. CJt bros , tratados, disertaciones , y opúsculos, sin ene ? sus sermones impresos , y otros en numero no p e q " se juzgan dignos de la prensa. Ellos por si s0 tí cía de su autor, y hacen evidente su estudio, su F ,f miento, y su intención ; que sin duda lúe la n ¡$io^¿ tUlCULv/ , j *- 7 -1 TliOlU’ 1 '' KB utilidad , que tanto alaba el extático cartüxano LW ]¡e f en los Monges , ó Religiosos que en ese graiitra gU & emplearse después de las pensiones, y oblaciones ído ; (a ) y que es uno de los medios , dice la 1 gll s* 1 Lira por 'donde el perfecto sabio hace demostrad duría. ( b ) sí os Nada estrañareis de quantoos he dicho, £]<P sl reis que su ciencia no fue solamente adquirida pn* ^ si que algo tuvo de pretenatural, y de infusa. Oí > suceso de su vida. En el tiempo en que insta JcP 5 , * _ j ,l* á la caten** no suceso ae su vicia, un ei uempu cu que — ^ if de la mayor autoridad hizo su oposición á la ca e ^j tt^pr de esta insigne Universidad, padecía su e ®P iritU ¿o que fundados en el baxo concepto que tenía ior ( a ) Saliere, nobile est MonaMs: : : quatems e ,t^ (. leventes ¿dlf.cemi *, at.pe prédicanAt etsdem iLuemas. Díame- Rlk. Ve vita, &&*«*«*& J Fr. Gabrielem López, in eua Tbeolog.Mysm-t , ^ -ib). Qiil docti fuerint ; Magütn saltcet a, ‘° ¡ n c lí <>f#dkando,se¿ & seriptis confirmando. l* n ^ra le hacían dudar el admitir ese cargo : enconhieiidó este Cüí ^do á la 'santísima Virgen María nuestra señora , : asi para le inspirase lo que fuese del divino agrado, como para que ^comunicase la ciencia, y dotes necesarios con que pudiese lle- 5 delicado ministerio. Encargó á varias personas devotas amasen á Dios por ésto mismo; y á una de ellas que vivía t(fí llas teguas de Sevilla , estando en la oración se le represen- So lnt electualmente, con indecible magestad , y entre immen- Síes plandores la soberana Reyna de los Angeles trayendo ^ tedo derecho cubierto con su celestial manto á su c on° t0 ^tervo > como acariciándolo , protegiéndolo , y dando a W° C f lo tenia baxo su especial tutela, y amparo. Del ¿ í P echo la divina Señora nacían varios rayos de ciar!- ^io d J ^ terminaban en el de su favorecido, y eran indinu e v ^ l a ^biduría , caridad, y prudencia que para aquel su . of tete se le concedía. No careció el Padre de esta notitu s y ' ■ tespues de haverla calificado con quanto rigor le dicta- ^ u ^licado modo de pensar en éstas, materias , conoció 'Mala voluntad del Señor , y se rindió á cumplirla. Q Ve teeneste casó repetido casi en los mismos térmi¬ ca: 6 1 precedió á la elección de san Pedro Crisologo para teaveuna , en que oyendo el santo lo havía asi mani- Wvisión el Apóstol san Pedro , se reduxo á no desechar te)* ^StedacH ^No halláis en las historias repetidos idente qn^Pteres { ¿y no véis por ultimo verificado á la letra ^Tq Sdn Alberto Magno hablando de la santísima Vir- ^ia^ Corno madre de la° sabiduría la comunica con abunb a tes q Ue se & piden ; por que esta dulcísima Señora es y tohstituyh amigós de Dios , y forma sabios verdaderos; terrama .abundantemente la ciencia en los que la bus- ?e íC SUttle dió^ ipsa dicit ; Adbuc doctrinam effwidam , ^o i, lllarii o+ii-íLuc' s/i+jientiam* (ci\ Si Que aun por íbi BD^ommuniieri ac frecuenten 3 * o drdmos yá decir, que la ciencia fe nuestro amado detójj* lo acredita de sabio verdadero. §. II. en el O es la ciencia por sí sola quien acredita de sabio? / L hombres : si la bondad de la vida no les acompai* 3 nada les sirve su saber. El doctor debe sobresalir -- ^ u'^tur ueoe sooresctu^ « cu C i mérito de su conducta quanto en lo sublime de su L na ; (a) por que á lo excelente de esta há de corr espWff siempre lo gigante de la virtud- (b). ¡Q üe preciosa , 1 „ caso la sentencia del P. san Agustín ! Si malas estdocW r v ../so- , J n ríOW - —O-*“* • * "tu** * £st : si doctor est malas non est. (c) Si es malo no es.docW*^ si es doctor no puede ser delínqueme bien sea por que , c i Alma malévola , ó pecadora no tiene lugar la sabidur* 3 ñ* puede residir en aquel cuyo cuerpo vive esclavo de la ? ( d / bien por que impías ignorat scientiam ;(e ) ser sabio si % impío, y relajado embuelve contradicción: ó bien por 13 ’ ° tS o general , y cierta que todo pecador es ingnorantc ■ W & mandaba el Señor en su Evangelio se cautelasen sus aquellos maestros que ocupando la cátedra de Moy s3 * - ^ r» A -- - _»__J • «I. de ce aquellos maestros que ocupando la cátedra de ivioy 3 ^ ^ notados de que sus obras no decían bien con su ens elia 0 ¡i / £ \ . 'i _- , j __ i _ l (f) son en él reprobados los que enseñando no vi ye £ <j. 1,1 ■ • - s C# 10 . L arreglo , y celebrados por grandes en el Reyno de los en la santa Iglesia los que saben unir en su magisterio la ¿a cía con la virtud, (g) Nuestro P. Mtro. González, cOÍÜ f r versado en las divinas escrituras no iugnoraba que el ^ r' ^iyj.nao uo nignoraDa que ^ *»or de Dioses la verdadera sabiduría , y la inocena a costubres el medio para alcanzarla. ( b ) Por lo que p r °P ^ dose por exemplar al Aposto! san Pablo arreglaba su * ■■ — - .— — . . ... ——" ' (a ) S. Isidor. 'tom.2. I.3. Sentent. c, 36. n. 4. ( b ) ^ j.P* Compend. Tbeolog. veritat. c. 7. in fine, (c) S>d u &' Li-ber. Arbitr. c.i. «.3. tn tom. 1. col. 370. ( f/ ) Saplent. 1. 4. ( e ) Proverb. 29. 7. _ ^ p 0 fM¡¡ (f) Matb.23. 2. (g) Mdfjfr.5. 19. rhj Timorb^,^ est sapientia : <¿¿? recedere ó malo intelligenúd) S 0 **' %do •• . . ... . 33 ^ que no soló se justifícase con D tosen lo escondido de su ’ s * mo q ue í' ues é también de edificación , y utilidad hombres en lo bien ordenado de su conducta. ( a ) d f 3 V S u temor á Dios , su cuidado en no ofenderle, y su ri)L ° P 0r agradarle lo hizo manifiesto en el puntual cumplí- °i ^ as le y es > Y voluntad del Señor. Por ese medió nos % s ^Sio patente la calidad , y fondo de su ciencia, dice el ^ 11 Santo ; Ipse palam faciet disciplinara doctrina sua; 1^0,6 en que términos ? In lege testamenti Domini *) En la exactitud con que procura obserpecjjj’i -yes , no solo las generales á todo cristiano , si las % s ' es a su estado. Estas en un Religioso unas són precep - e ^ ení 'ia!es otras directivas , á de consejo. ^° r esenc ^ a ^ es no entiendo otras que los votos, que son estado religiósó : Estos-fueronquatroed nuestro tres comunes á todas las Religiones , de obedien - reZa , y castidad , y el especial de su Orden , de la es la que comunica al sabio la increada sabiduría > Alberto Magno; ( c ) y esta en la que este varón re- $ Ací sobre toda ponderación ierudito. lt,a que lo era en la obediencia con que mortificó, y ?u P r °pria voluntad. ( d ) Obedeció á Dios, oien!^ los ° a , ° m ^ r es > que consideraba en su lugar , y obedeció - a I vez F^^cian menos discretos, y prudentes : ihr a , § ra d r Js que señala el seraficó, doctor san Butnaven- ■ ^ '-esta virtud. ( e) A Dios le obedeció D todos sus preceptos; asi divinos , y evangélicos , como 'f 1 ' /( b) Ecli 3<p; 11* doctrinara , scilicet , paupertatis , humilitatis : ^ octr ^ nci 'virgtiütans per votum castítatis C U ql ■ vbrenimtictionem propris taris ::: bumtlitatis S. Alber.Mag . Delaudih. Virg . lih. 2. 'f r -¡ a ^ G ? t 0Se satis afluere sapientia : :: ut fidetis ohe~ (et n f l0 ‘'tfcct uoluv*atem. S>Bernard. Ser. i c. de u ' B onav, DeQvadb.Vm.c.z. u> i. 34 como eclesiásticos y monacales. A sus Prelados, y corno que miraba en ellos á Dios. Su obediencia en esta P 3 túvolos otros tres grados que pone el mismo Santo doctor ¡e obedecer al oír la voz del superior, al ver una insinuación 3 y á lo que se*conoce quiere, ó es su voluntad, (a ) aquél summa rendimiento á los dictámenes de su director , L que se le subordinaba no solo .de voluntad sino aun en los 3 ^ : su entendimiento : con la notable singularidad de q u f P ^ ello no tenia que persuadírselo asi proprio con razones •’ sii ! L hallaba su interior tan sometido al modo ríe pensar , ó de °P^ de su director como si aquel huviese sido el suyo proprio* inosa obediencia ! que elogiándola san Pablo la llama re ^° ( p Lujsirtvi' w *c#* nuruu 9 yur tr* urydecjuiu v se le hace áJesu-Cbristo ,(b) á quien sin duda obedece” 1 la persona de su ministro. Hablando una vez con un coa co» te suyo .antes de morir uno de sus, directores , le dixo < modo humildísimo, y desconsolado: siento se muera eStC ^ dre , por que me conocía , y trataba como yo merezc°> ^04'- atenderán á estas circunstancias exteriores , y no PÍ U^sta ^ rán según que lo necesito. Pero llegó, su obediencia ^ i alta , y difícil linea que pone san Pedro, de obedecer n° , ó los Prelados buenos , y modestos , sino aun d los disc° ■ ^ menos advertidos en sus determinaciones, (r) Rcp ;f>! sin motivo un Prelado en publica Comunidad, y sin y ¿d á sus circunstancias le trató de sobervio , voluntarioso ’ •> arreglado, con otras expresiones, que aunque dirigida*^ ^ minar la solidez de su virtud , no pudieron dexár rojosas, y de commover , los ánimos de los demas ^ rac Acudieron después estos á su celda, con la caridad q ae ^ teristica de su instituto , y queriendo consolarlo v ,je# q ae sus domésticos á la muger de Phin.ez quandp agonizar al oír la muerte de su marido (d) quedaron admiración, y edificados oyéndole asegurar : ^ ue ^^ia ^ havia procedido bien , y con justicia : que en con* (a ) S. Bonav. ibid. num. 4. ib) 2. Cor. 10. v. (c) "i. Petr. 2, 18. (d) i.Reg. 4. 20. ■ t 35 con £. p t t0 J¿ eso , y mucho mas necesitaba, y ^cí a : y q Ue en e i¡ 0 obraba según la voluntad de Dios quepa-* í!í niay 0 r bien asi lo disponía. Que obediencia tan parecida, ^ Ue no igual , á la del divino Redentor al verse impropera- ^ $ amenazado del Juez que injustamente le sentencio á muerte; ^ dixo: No podrías tu, tratarme de este modo, si esta no ^ I a v °luntad de mi eterno Padre: Non haberespotestatem tr ^*n me ullam; nisi tibi datum esset de super. ( a ) íia r su P°breza nos dió pruebas no inferiores de su sabiduy ¿ es sin duda dice el P. san Bernardo , aquella que sabe 4 'V, Ía ! l os bienes temporales; y si el llevar con igualdad de C¡ a Qo la indigencia, ó escaséz que se padece es un acto de pacien- % S er / U n dudable efecto déla ciencia el buscarla, y apete- Vol 0 ‘ ( h ) Tal fue su practica en esta virtud, que parece tutres grados que le asigna san Buenaventura ; alto en no %I ar> P ara sí las abundancias , mayor el no apetecerlas , y Nro-a 10 admItirlas quando las ofrecen, (c) Asi se vió en la ( 4 ) u Slcla d de corazón con que siguiendo el exemplo de Daniel Emitía las finezas , ó regalos que como agradecidos ? ace rle algunos sugetos particulares , á los que las man- Cel J ebolv e r con expresiones de verdadero agradecimiento. * lls Preo* pubbcab a la ninguna codicia de su corazón , por que ¡ 5 %b S 0S muebles eran viejos, gastados, y ordinarios. La ropa era ordinaria, y pobrisima, aunque limpia, y sin desade su muerte se le encontraron las dos chupa» % 0s a ,Su materia de lienzo , pero su forma de tantos res j r * ^ Ue daban á conocer tenían treinta años , ó cerca, de ^%r fc Vleilcl ° : P«es eran del lienzo que traxo del primer pul- > que predicó quando se ocupó en esta tarea: toserv iaera en igual conformidad. Aúnen lo o? 4 Wo SU habit0 no deacaba tal vez de manifestar ló mismo: Ca Co rad° CaSÍoueri q ae uno de sus espirituales hijos, persona Hu.? > l e instá . y aun le estrechó á que comprase una ^ Uo común, por ser la que traía parecida á la de un a ) r ( C ] J o an. Tr . ---- S'Üqtiqv' A 1 ’ í b ) S.Bernard. tom po- ’^aí' A 1* ( b ) S.Bernard. tom. i. Eptst. 24. ' V s G r adib' virt. C'%.n.z.{ d) Daniel 5. ij.. 4 * rezoso se dedicó desde luego á comunicar & todos los fr' J ^ de su virtud , y de su ciencia. Lo mucho que él bacía > 3 ^ que s? dignaba Dios obrar por él nos ponen manifiesta verdad. el i. Persuadido á que como doctor estaba puesto ^ ó condimentar con su pred 1 ^ pueblo para sazonar , ó condimentar con su. pr» u ^ las Almas , y conciencias de los fieles, (a) no es decible e e ^ i • a.. i j r i c f eriO* ■ . y santo zeío con que se exercitaba en tan alto ministerio^, liábase dotado de quantas prendas son apetecibles en un ^ evangélico para formarlo el mas excelente , y recomenza __ fcWV M » va AAAMA w— - / ^ * J>jj ^ voz, la pronunciación, el estilo , la acción , la energ 1 , decir , la vehemencia en reprehender , la eficacia en P e l j l per¬ la gravedad en exortar , la propriedad de los términos vioso de las razones , lo profundo del argumento la c ^. rI ; | uK de su explicación , la oportunidad de las pruebas, con a ^ $ dad de producirse aun en los mas delicados pensamiento %, conjunto de circunstancias con que embelesaba al movía la voluntad de el que le escuchaba, y ganaba ^ oS p^¡ 0 de todos sus oyentes. Creyéndose puesto como San predicador , Apóstol , y doctor de la Fé,y de la ver ^ Je dirijía su predicación , no á conseguir los vanos, aplans ^ oyentes , sí á ganar sus corazones para Jesu-Cristo. / ^ hoy es publica voz, y fama que elP. Mtro. González ^ reformó el Pulpito , ó el modo de predicar en Sevilla iJ ^ pfJ- extienden algunos á decir que en todo el Reyno ; sj pi mero que con su exemplo introduxo el método utu i choso que yá estilan los juiciosos, y mas sensatos, if* De aquí los maravillosos efectos que se. experim^^ 5 #j misiones , c^ 1 ib* Jos Pueblos , y ocasiones que predicaba — ^ „ v 6 platicas doctrinales ; y como estas eran tan frecuen^^ a , ^ en expresiones el crecidísimo fruto quede ellas re _ e s ^ s í confesiones generala que se hicieron, los.escan^ taron , las familias odiadas , y matrimonios ivo unieron : los pleitos concluidos las restituciones p 1 (a) S. Greg. lib. i. bom> { b) i. fimot. z. 17. in Evag. num> 9 ’ ¡o$ 45 ^ Pecados callados que se confesaron con la universal reforma ^ e °$tumbres, y verdadero arreglo de vida que su ardiente pre- *** ocasionaba ni tienen numero, ni puede suficientemente pad a rarse * Hable Sevilla con los demás pueblos de su arzobis- ^ lograron tenerle por su orador; hablen los Puertos, y dio$ e P 0r todos la Ciudad de Moguér , donde aun después de mu- N ¡^°3 se conservan hoy muchos testimonios de su ardiente 5 $Hs Ca ? on > de su piedad , y de su zelo. Quaiido por sus años, a bo¡)\ a( l Ues 110 P oc lí a salir á predicar por los pueblos del ^ ^P a do , se iba las quaresmas á Triana, y allí en la Parro, tía. e Se íi° r a santa Ana explicaba de noche la doctrinacristia- Slls r tiy n estos últimos tiempos en que ni aun esto le permitían ¿la k ? 5 ? e dedicaba á consolar á las Religiosas , y exortarlas ¿ ecc ion con devotísimas , y fervorosas platicas. La efi- e Sus palabras, la virtud que Dios les daba para mover ^°Pouj ° S 1X138 0 t> st i na dos , y el superior espíritu cón que la Se manifiesta bien en este raro suceso. ü mam \ es a el Padre en cierta Ciudad ocupado en sus co- ^ le j^PíHtuales tareas, y avisado de que un sugeto distinguí- >C„- baá su casa para disponerse á morir bien , por que Hió e i Sl11 es peranzas de vida , pasó á ella , y por su informe gestado, en que vivía por no havér restituido cierta J 0 bl¡g^ aut íd a d, que tenia injustamente usurpada. Hizole ver ^< 011 rest ítuirla prontamente ; y notando en él alguna ^ P ara cumplirla , le aseguró que de lo contrario mol e reTíle dio ; más que si determinaba satisfacer aquella ^ Vl ° Se el^^^ 3 ennombre de Dios recobraría la salud. Com- Co á f n ^ erm ° aterrado de lo que oía , y deseoso de vivir Vision ° ^ Ue se le mandaba : hizo con el Padre una prolixa W e *pezó á mejorarse desde luego, y en pocos dias se y<i^ c ul °* 3 Uua perfectisima salud. Estas, y otras semejan- e ^ai lc j a ric ^ a d es eran las señales de su Apostólica predicación, t 0( | ^ e s PÍntu que en ella le animaba. ( a ) s * ^ v U lflitaba á solo el Pulpito su deseo de favorecer á ia leído en el P. san Gregorio que sin la caridad con G el 44 , . [tt\¡ el próximo ninguno debe admitir el oficio delapredicacioiVl y animado de este espíritu , yá se consideraba un siervo > 6 ^ mun criado de quantcs quisiesen ocuparle : yá como un $ _ universal á toda clase de personas ; ó yá como la piedra s y r ta en los campos para beneficio de los ganados, ó délos ani^^j ( b ) y que al modo de las fuentes de las plazas no debía neg ^ agua de su doctrina á los que llegasen á buscarla, Asm°^ a , curria, y asi lo executaba : haciéndonos vér que siíl ^j o5 ' geracion alguna él era un todo para todos por de aquí el no dispensarse de trabajo alguno por mas cansa ^ se hallase : de aquí el olvidarse de sus necesarios alivi oS ~> ^ pado de la mañana á la noche en oír , y responder á <l u ¿ e lo buscaban , y de aquí aquella expresión humilde, y ^ caridad con que nombrando á sus próximos les llamaba s fg ¡ ñores. Debo atender , decía, á lo que quieren Jjti< Jos próximos . Otras vezes repetía con mucha gracia ? ^ ¡¡i mildad : To soy una Muía , ó Bestia de alquiler , ¿ ^ dd. ‘ L amo alquila al que la quiere sin que ella tenga , ni p ue ger la carga , que hayan deponerle. Esto decía, y ¡0 puntualmente su conducta. ¡ Caridad admirable , y & ingeniosa ! que me recuerda no solo la de mi san ^ ¿t Cantalicio que se voceaba el Jumento de sus bertnd n ° s . a, 5 ¡¡]0 David que se confesaba tal en la presencia del. Señor , 0 f cu& ,> también la del Apostó! san Pablo , quando decía : - ^y essem ex ómnibus , omnium me servum feci, utpl^ re m s ^ 3 eerem : ( d ) „ Siendo yo libre, y sin grave obliga 0101 *^ 0 * ello me compeliese , me hize esclavo de todos , • P° r * para Dios. ! O varón verdaderamente admirable ! ^oS, s l El fuego de esta caridad, no solo daba su calora po (a) Qiticaritatem erga alterum non bahet. prtfd ic{í cium suscipere nullatenus debeS. Greg. ^ in Evang. n. 1.1. i. t , t ( b ). Qiiasi ergo Ínter bruta animalia petra sah¡>') a $ cerdos in populis , Id. ibid. num. 9 (C } 72. 23. % , 45 TJí también parece que tenia la qnalMad efe inextinguible; por i Ias m u:has aguas déla contradiCcion.de la ingratitud, y de j^, a ; os trat amientos que sufrió de las criaturas no llegaron j^ d s a separarlo de este método de vida. Como varón justo ¿fbado por el Señor'en las aguas de la contradicción; mas % e yar % ua i m ente he oír'su clamor en lo escondido, ó mas >^. ra ^Cido de la tempestad. Permitiéndolo Dios asi , fueron 0 r ^ s ' a s persecuciones , que padeció dentro , y fuera de su y en ellas vulnerada su estimación en puntos muy con- ’ c l us P ara su honradez , y hombría de bien le eran sensibles , y notablemente indecorosos. Pero , ¡ 6 ff c S a hmirables de una caridad verdadera ! Nunca se movió % a á' í l20n a harse P or ofendido solicitando la venganza. Tuvo </<* la ocasión en la mano para perder ásu contrario , y «Hq . e hacerlo , sirvió de empeño con los superiores para que a fortificasen. Sus satisfacciones en estos casos de ‘V ^ P or escrito siempre estuvieron reducidas á solo dár ^ct f Ver had > ó de su innocencia ; jamás ofendió en ellas ’ Ul indirectamente á los que asi le maltrataban; sus toj). S0la buenos testigos de esta verdad , y de la perfección * . ob servó Ja doctrina del evangelio de no bolver mal por W*- íli0 ' beneficio por agravio. En una palabra : su de- >° r d ef a . s * ena pre en los términos que Jesu-Cristo nuestro Se- > M su inculpable proceder ante el Pontifice Anás; (a\ ^ que san Pablo el suyo quando acusado por los f ^ 0 s tribunales del Cesar , decía: Quoniam ñeque in le - ^ t n tem plu m , ñeque in Cceaarenl quidquam peccaviz il0 ten ? ° culpa alguna en todo eso que me oponen ? c ontra Dios , ni contra el Cesar , ni contra ellos he tl^ined^do'-tantá.'su caxidaf^ nó es éstraño hiciese Dios ¿v^Um C ° Sas S rail hes. Yo no alcanzo áconocer como pu~ (J 0 X c . , mente despachar tantos asuntos, ocuparse en tan %£**. > y satisfacer con perfección á todos ellos, sien- »y teniendo el tiempo tan escaso. Ai verlo empleado en .o-- * 2 3 * (b) Actor. 25. 8. 1 46 U flO* yp° r _ lite- en el confesonario por la mañana', por la tarde , w . che; puntual en la asistencia á su cátedra , y demás acto s ^ rarios : concurrir , y hacer prolixas disertaciones en medica Sociedad: asistir con los examinadores en l aS ^as presentarse con su Comunidad en el coro para rezar L s • $ canónicas : responder por escrito , y dirigir con rriel | a por cartas á muchos hijós espirituales que tenia fuera ce ‘ j SC3 - satisfacer al sin numero de gentes que á todas horas te “ tr ban , y de que á penas se veía desocupada su celda : vis* ^ fermos para confesarlos , y asistirles hasta que muriesen ^ diar largas horas: predicar con frecuencia : no faltar a - s ¡- gocios de su Convento , ó de su Orden : despachar la s » j e l oí mas consultas yá del Sto. Tribunal de la Inquisición , y a s u- F/xemos. Sres. Arzobispos , yyá de Otras Comunidades getos de la primera graduación, que frecuentemente se > 0¡f sentaban; sin dispensarse de sus devotos espirituales exet a ni de las demás pensiones , ú obligaciones de su estado > > todo ocurría dándole á cada cosa de estas el lleno que le correspondía, es preciso persuadirnos fue pata particularmente asistido de la grada del Señor , y fl ue j e¡ . hizo bastasen solos doce Ap<^ é” misma providencia que Ti -— - — ~ —; i T7vallfe estender por todo el mundo la Fe , y la doctrina del _ 'Qoi r esa propria pudo disponer que siendo uno solo el P* ^ U ° ^ i0S un mismo tiempo a tantos, y tan él zalez atendiese asuntos. En efecto : todo el que le buscaba hallaba en ** ^ ^ te^ dio : Luz el ignorante , consuelo el afligido , fortal e ^ 0 t ^ tado , quietud el escrupuloso , aliento el pusilánime > desalentado , vigor el caído , y nuevo espíritu el q*j e ^ qtf e ^ taba. En una palabra : se le puede apropriar. el e °a fcjtf santa Catalina de Sena dá la Iglesia en sus lecciones^ q llegó á tratarle que dexase de salir en alguna mane? ^ sU s & Son machos los que aseguran, „ que comunican t3 n^ ; ,, riores , y oyendo sus palabras se hallaban de rep ^ c 0 flO& r „ dados, que parecia haverlos llevado á otra r ^§ l ° n - oíl , 1 ( „ que experimentaban una cierta suavidad , ^ ata ^ori* gQí „ suelo en su espíritu , que les hacía olvidar f y a c °sas ele la tierra , y apetecer delicadamente las del Cielo : y Mortiguando por entonces sus pasiones les parecía un ^«icipipde los gozos del Paraíso loque con la voz, <5 pre r da este caritativo varón experimentaban en sus Almas. c^ 0 eI referir estos casos por no seros mas molesto; pues yá ^ei ¿C ° me voi dilatando demasiado.. Mas no puedo dexar de M]\‘^ Ue ' e ste su modo de obrar unido con su mucho saber 0¿ C1 ° manifiesto de una virtud perfecta , y consumada: \ ,° al P* san Gerónimo en la epístola que traduxo de % • . /^Isxandrinó : Scientia operi c opul ata, perfectas vir - ln ficium est . ( a ) Pero pasemos brevemente á la MORALIDAD. §. III mas oportuna , sapientísimos doctores , y maestros, madisimo pueblo mió en el Señor, que poner en la conerac ^ on de los primeros las calidades que debe tener su i • A ^ manifestar á los segundos la necesidad de poseer- B ^ U e igualmente á los doctos , que á los indoctos sov 11 s i 3 c M Cia sabemos por san Pablo , que si está sola Ü corazon del hombre ; (b ) „ dá la muerte )!| V ^no ?" la ^ e san ■ ^•gustiu, si el espíritu de una'solida V * v ^ ca » haciendo se estudie mas en practicar * Sl u e en repasar muchos libros. ( c) Sus calidades ^ >jie/j / S ai1 ^ ern ardo diciendo , que en el corazón , en los la - Qs acciones debe acreditarse sobria, y justa. ( d ) ---:— *«C 0r r * Ep. 9?. n. 20, col . mibi $ 9 $. /ir. E. 8 . | a • (c) Doctrina quamvis sancta , & justa , & ^'; ; Uí e/2 °ccidit , si non vivificet spiritus , per quem fit (cift'c. * ecti one, sed ut dilectione teneatur. iS.Aug.Epút.. n ’ , 1 2 * alias 107. t. 2. cohmihiSo^ arc *> Ser. i¿. de Diversa tom . 3» 4 <5 , jk 1. „ La ciencia de/ corazón en el sabio verdadero coa* 1 ^ ^ .en, el dolor de los pecados cometidos, en el desprecio de y, modidades terrenas de esta vida, yen el deseo fervoroso ,, los premios de la eternidad. De suerte que aquel seráte» 1 ^ ,, por docto con razón , que sabe llorar las culpas de su „ pasada : mortificar los malos deseos de las vanidades del s 1 ^ „ presente; y apetecer eficazmente la salvación de su ^ ' y, para lo venidero. Si cada una de estas cosas tienen en el c 0 ^ y, zón del sabio el lugar que se merecen , sin duda alg lllia y, yá poseedor de una sabiduría ventajosa , y apréciable- 2. „ La tendrá en sus labios , si confiesa con elloss# ^ „ leza propria : si los emplea en alabar á Dios , que se ‘ y, dado; y si ordena sus palabras á la edificación de sus P* || y, mos. ( b ) ¿'Que cosa es la que edificad nosotros fi 1 ^ demás sino la caridad ? ( c ) y qual esta en los doctores , $ tros sino la de emplear su ciencia en beneficio espiritual ^ hermanos. ? Oigamos un Oportuno documento del citad 0 ^ Bernardo. „ Hay muchos , que solo estudian por saber , 7 ^ y „ es vana curiosidad: otros para que los tengan por sa^ y, esta es una vanidad reprehensible: otros para vender * ^ ^ „ cia, por que solo estudian, ó quieren saber para sub * all Je^ „ des empleos, dignidades , y oficios ; y esta es una g 1 ^ ,, detestable: Pero hay también algunos que estudia y, aprovechar á otros con lo que aprenden ; y esta tS f y, caridad : y hay otros asi mismo que su empeño P° r r U Jei^ „ para su proprio espiritual provecho , y esta es una y, muy laudable. De todos estos , concluye el santo , ■ ^ ¿ c* „ los dos últimos pueden con propriedad llamarse tos los alaba con aplicarles lo que dice David: inte < ■ && ómnibus facientibus eum. ( d ) El etendimiento, ^ cia de las ciencias es buena para los que suben usar de ell > & denandola á buen fin ; yá los primeros los corrige ¡c fi otra sentencia : Scienti bonum noñ facjenty^w est lili : ( e ) el que no vive según el bien de (a ) S. Bemar.cl. ub. supr. mun. 4. ( b ) S. Bern 4 ' ^ ( c ) 1. Cor. 8. 1. ( d) Psalrn-. no. 10 . ( e ) ío q C e Q : on c ^ enc ^ a debe ténérfo por pecado , del mismo tno- ^•(a) 1 qUÍCn llodi § íere Io 9 UC come le es nociva la comíúo ne f' ^ ero sobre todo ha de acreditarse el sabio en sus ac~ el La luz cíela prudencia para resolver , y para obrar: el v ; ™ ro , d e la templanza en el uso moderado de las cosas : ¡%¿¡A d e la fortaleza para conservar firme su animo en las %rJ a 1 y la santidad de la justicia m lo arreglado, y y v e ¿ U .;’ de su conducta-, es la ciencia propria , recomendable, ’Vay a ' a ® ra de los hombres , decia mi P. san Agustín. (b ) \ ^ compendio tomándolo de la divina escritura : Si que- Pro^ 1 j nt ^^ m ° S doctores > y maestros, acreditar que lo sois ^ P°f o n{encio * * este, todo otro cuydado que ten - 1 . » á . unid la virtud ávuestra fé , á la virtud la f *«, á ¡ a la ciencia la abstinencia, á la abstinencia la poden- ^ , y ? Paciencia la piedad , á la piedad el amor del proxi- ^ °sih S te la caridad con tiios : seguros , que si esto hiciet ^ tmrá a ’ oun danteme¿ite la ciencia mas sublime, que es n¡ ^’ Jent0 de Jcsu-Cristo , ó la comprebension de sus misel Que fuere tardo ,y desidioso en practicar estas co- u l as tuü Z m el cieg0f ^ que en medio d ~ la lu7t SülV ° encuen- u^es k Tales doctores, y maestros serán colmados de encllc ! °? e f > heredarán en los pueblos el honor, y > y viviri eternamente la memoria de su nomll. ^ a K M g U l >0 en P ue ^° cristiano debiera carecer de r Sciaki V circunstancia, ella < ¡)$.p - —- {h ) lu ^d. Serm. ■ ku Q * st bu», . : í una bienaventuranza antici- . Iq est — 36* in Cant. n. 3- £? 4. tom. 4. duina narum rerum scientia , quce novit lumen * s ati ct ■ ’ teni peranti¿c decus , fortitudinis robui utem. S.Aug. contr. académicos Hb. 2. cap. , tom.- £ ‘ ,,» tr. 'Mei \ i * 9tl ctit ~" ít /cl aniiaj uecus , jortnuatms rolur , jicsti- * 0wi ' i . col. mibi 2 $ % . lit. D. $' (d ) Vir sapiens impleb.itur benedictionibus > ’T» ' " 1 " *' nnjfic.uU’DSiT 1/cncu-CLHWiZiniS y, r etn iuudabúnt::: Sapiens in populo bareditaj, 2 5 -jomem illius erit vivens in aiernunu EdL <* 20. ■ cipada que al modo del árbol de la vida hace bienaventura^ á los que la gozan. (a ) Por el contrarío , la ignorancia es A . monstruo fornBdable , cuya malicia suficientemente se cf)11 ° \ etendiendo que ella quitó la vida á Jesu-Cristo. (b ) pues el Cristiano la necesidad que tiene de saber, las materta $ que debe estár instruido, y etfin por que le es indispe 115 el saberlas. ^ i. Entended los que sois ignorantes en el pueblo . ( j re con David , y los necios pecadores adviertan alguna ve ^ ¡]0 , que su ignorancia es la causa fatal de su ruina. Aquella rancia, con que de estudio no se quiere aprender el no dexár de vivir mal : ( d ) ó que por decidía no se sa ° e * no debía ignorarse : ó que tiene á no pocos en un tan g idiótismo qual sino fuesen racionales. ¡Ah ! No querrá^ ceros , dice Dios, como el Mulo , y el Caballo ^ ue ^ or !\ s entendimiento no son capazes de saber . ( e ) Inferid de 0 j]3 de la ignorancia la necesidad del cristiano en instrinrs^^g es motivo de vivir infelizmente: (*/*) ella lo es de nna desastrada : ( g ) y ella lo es igualmente de una eterna ^¡grs' cion. ( b ) esto bastaba ; pero permitidme por oportuna ^ j e , sion me lamente de la poca estimación en que se 1 * ur ‘? ue ^ tras. ¡Que pocos Padres de familia tienen el cuidado^ hijos las aprendan ! Unos por que son los primógena ^ p° f por que los destinan á carrera muy distinta, y I° s cf -- “ . . gtQ ( a ) Lignum vita est bis , qui aprehenderint ea • . nuerit eam beatus. Prov . 3. 18. t c? (b) Seto quia per ignorantiam fecistis , sicut . vestri Actor. 3.1 7 . ( c ) Intelligite isipientes tnr stulti aliquando sapite. Psalm. 93. 8 - (d) Noluit intelligere ut bene ageret Psalm-ZS'V (e) Psalrñ. 31.9. . - U' ,*///* ( f ) Sapientiam quiabjicit infelix est. . Sapten • <f'' ( g) Qjioniam non babuerunt sapientiam tntei suam insipientiam. Barucb. 3. 28. ( h) Ñeque viam disciplina invenerunt prop Bar. 3. 27. \ t 110 fe les inclinan : en unos por falta, y en otros por sobra ^pedios, á todos les usurpáis este racional, y santo cultivo í 0so US a ! mas > y como Sl eí no saber fuese un timbre el mas hon- ¡f) ’ asi les dexais en herencia el gran caudal de su ignorancia. $1 otr ° sería vuestro modo de pensar en esta parte si tuvie- 'W S es . ente I a rnemorable sentencia de aquel insigne Empera- ^1 e Alemania Sigismundo, que anteponiendo las letras á la ís l J asolía decir : bl en puede un Emperador hacer cabaj, 5 y nobles , pero no doctos , ni doctores , los quales W reci k^° de Dios, y de la naturaleza el aventajarse á los , es • ( a ) O si os acordaseis de la que en recomendación > afí l t0 * os doctos profiere el Espíritu Santo en la sabidu- 1« fiando , que la multitud , ó crecido numero dé sabios es 'O 5 y fe^idad del universo, (b) o anto P U( liera deciros sobre esto, sino tuviese otro asun¬ te . e hablaros ! Yo os haría ver las funestas consecuencias y^Pericia, y que sois responsables á Dios de los infini 1 - 0s ^ ue por ella cometen vuestros hijos en el govierno ^os Sas \ e n e l manejo desús caudales , y en el uso de sus acaso no es esto suficiente para que puedan ser v erH ^ en £ aí * ia d° s en puntos de religión por los enemigos Aít?. : 'óigalo el bárbaro intento de Juliano apostata ' ^QlKí / -i O v-. j unuuw ajjujLüta ír ^ci/ 9 , ° S cat °li cos que enseñasen , ó fuesen maestros de /^ce s e ^ s » c °uio en otro tiempo los Philisteos , que huviese ! C ) y (j| la : sra él *que pudiesen labrar armas para su defensa : ° ia multitud de incrédulos , y libertinos so- ^ W i? Umerosa que, pervertidos con la lección de libros Leerte ^ a d° a perder casi de todo punto la Fé ; no de * l 0í fy c j .^e el pueblo escogido la libertad por su culpable ^ d ) H se- — ° Shistoric ostmo. i . Opusc.3 • p.4. c ap-2.pag.256. ° a utem sapientium sanitas est orbis terrarum. Faberferrarius non ínveníebatur in omni VW Cav erant enim Pbilistiim ne forte facerent Hebrcei 4liCtlt UsZ Ceam,U Re S’ * 3 - r 9 - {* ) Profieren cap- P°pulus, quianon habuit scientíam. Isa. 5.13. ^ 2. A esta grandeza de fe se llegaba la rectitud de ció en el conocimiento de las cosas divinas , con que n0 nia como de bulto su basta , y profunda comprehension e ¡s materias, segregando las falsas de las verdaderas. Diré P ¡e brevedad este caso solamente. Üna de las almas que 1 e a dio cuenta de un especial favor que havia recibido cid ■ la oración ; y aunque en las circunstancias de sus ete ^ ¿ agregados parecía ser de Dios, y sana la instrucción q «ele havia dado ; se la desvaneció el Padre con po c s ^dOf sones , le corrigió cón ardor el asenso que le haviaJ faltando á lo que sobre esto le tenía de anteman 0 P ^ y dexandosellevar de una estraña vehemencia de in¬ cluyó su razonamiento con decirle: maldito seaese^ ginado, y demonio verdadero que asi bá querido e * ^ Quedó aterrada al oír esta expresión , pero con tal V en su alma , que conoció claramente el engaito , y & dancia de ella en la de su ilustrado director , , f' acierto en puntos tan delicados. Al ver esta seg ^ ^. meza de fé, y de conocimiento en las doctrina s >SkL, de espíritu que enseñaba , la claridad con que las ^, <fi ardor santo con que procedió en este caso , no n e V darme de san Pablo, que por igual motivo escriviO ^ f los en Galacia : Si Angelus de Ccelo evangelio g . 1 terquamquod evangelizavimus vobis anathema stt• ^ j 0 U posible un Angel del Cielo os enseñare lo contraje ( haveis aprendido de mi, anatematizadlo, y «j 1 j 3 c = No era esto efecto de haverlo Dios enriquecido ^ o ^ prehensión altísima de las materias espirituales . o dotado igualmente de algunas otras gracias , q u £ tí isl como subalternas de la gracia gratis data de su ¡(t dirección. . n0 l e t II. En efecto: por lo que vimos P arece fof s \ » virtud , ó la gracia de hacer algunas cosaS ^ t ¿ la ' ’ * " " “ " tud , ó la gracia de hacer algunas cosas qm* a divina Omnipotencia ; ni el saber , y s u que es peculiar de la sabiduría de Dios , o a 4 ^ (a ) Galat. i. 8 . Íl íi %na manifestarlo. Sigó en esto í la letra la doctrina, ev °yá citada del Sr. Sto. Tomas, (a) *• El obrar maravillas ,yá de dar repentina salud á los % rni0S 5 < l ue ^ ama san P a W ° gracia de curaciones, ó yá dé ProdV VentOS mas P ortentosos que se entienden eh la de hacer tg u ^ lós: ali'j gratia sanitatum , alij operatio virtutum :"(b) Un los testimonios por donde nós consta la perfección de gr 0s j t0r en el uso de su ministerio. No califico yo de mila- ° S aca ecimientos que voí á proponer, refiriendo solo al- <*>que baste para la formalidad de mi asunto : eso queda He 0 a * juicio de la santa Iglesia, ■ al que en todo me rindo, *&***>. Oigamos estos no mas. Padecía una religiosa dij fuera de Sevilla-la gravísima molestia de una toz %n er lVa >' que por mas de Un mes no la dexaba dormir, comer, Sos iego alguno de dia , ni de noche : fuéla á visitar el t^ürle ^ Coni P a decido de verla en tal disposición , le dixo al üc dbó Ul) ^erte , y violento golpe de ella: basta , basta : se no mas. Al instante cesó aquel achaque, ^ tres Ue to j arnas á padecerlo. Esta misma padeció por mas j 6Ses Unas tercianas perniciosas, y con sincopes frecuen¬ ta^ 3 tenian reducida á un estado deplorable ; llegó á verla 5 y condolido de su trabajo , le dixo: No quiero que : Se aca ba r on las tercianas. En efecto sucedió aiS f US0 > pues no volvieron mas á molestarla. Otra jastial ^ 11 esta Ciudad también fatigada de la toz, experimen- D J tÉ . lc í° que la referida , y casi en los proprios termila ^ Uiid-? ioso dirigido suyo, hallándose distante de aquí, 4% iVos J v *® so en la garganta, que puso en cuidado á los qi/ : ^ aviso e ^° Eadre ; pero ocultándole el ,\V Co e - t 0d ^ S ten * an ^ as resultas , y en respuesta le ) tetfec <aec ^ r ^ e •* No tenga usted cuidado alguno , que sa~ ^ \l^? n l ente > sin que le quede ni aun vestigio del divieso ; % te 1 Cd ^ es pues, contra la opinión de los inteligentes. s . 2° no ticia , que obrase raros portentos, de aquellos uto Tomas en la gracia de obrar prodigios , como I parar V'iii.art. 4. incorp. (b) 1 .Cor. 9. 12' 1. 2. So g ge parar el sol , dividir los mares, mudar los montes, y otrc ^ ifíl0 s mejantes ; (a) pero, si lo moralizamos , será fácil ellCOÍlt U ¿fcé iguales , ó tal vez mayores maravillas. Lo son sin dud|_’ e [ con san Agustín , y san Juan Crisostomo, (b ) dominar animo , mudar la voluntad de los hombres, governar ia g j á turas , y dirigir con acierto sus acciones; esto es mas el desierto , y multiplicación de los cinco panes en .— - UV7 victoria material, aunque milagrosa, de todos los rey nos? v ^ y naciones del mundo: lo que es muy conforme á lo e s enseña la santa teología, que la justificación de un a ^ ^ obra mas prodigiosa que la de resucitar los muertos , y 13 ver criado Dios el universo. ^ ^ oS M Una de las almas que dirigía padeció por muchos violencias del espíritu de blasfemia , las vejaciones del 1 disimo Asmodeo , y las molestias de una casi incensante sion del cruelísimo Satanás , en términos que apenas h ^ píes .tian el menor descanso : llegaba esta afligida criatura de su caritativo director , y aunque á su vista la m a t no pocas vezes con el mayor rigor , como al pobrecn 0 ^ ^ meno , que refiere san Marcos, ( c) puesto en la P 1 ^ ^ tit r Jesu-Crisfco ; luego que el Padre les mandaba suspende^^j ,y nías, cesaban de atormentarla , la ríexaban en plena 1 ^ ¿i# 1 en perfecto exercicio de sus potencias , y sentidos , P^ íjflp 6 * de las cosas de su espíritu. Otras ocasiones mandaba _ ^ rio , y con viveza de fé cesasen las tentaciones por a l ° po, y asi puntualmente sucedía. Otra persona segl ar > ¿a JlJ dirigida suya, fue de improviso acometida de una visible fuerza , que la derribó en tierra , y de unos ^ t o< dolores , en cuya violencia sentía como si le de val J^ ar se ^ los nervios de su cuerpo: su vehemencia le hacía re c ojj^ dár oritns formidahlps. Asustada la fam 1 p os nervios el suelo , y dar gritos formidables. Asustada la y. repentina novedad , avisaron , no al medico > ? l ^ oíl ‘ González. Llegó éste , y luego que la vio , conocio ( a ) S.Tbim. ub. supr. in corp. ( b ) S. Aug . Trart'24 T C n Aom O O sifl SI C 9 d . ^ , «•i. S.Joan.Crisost. bom.33. alias ¿4* J • ( c ) Marc. 9. 25. del común enemigo, y revistiéndose del esk C t ¡ Q Oíos le dixo en tono imperioso : Dexa que obedezca \ a tUra : mandó imm'ediatnmente áia paciente, que se lekt^ } buena > y íana > y al instante fui restituida á su per* * Colx singular consuelo de su espíritu, y admiración n fami l*a ’ q ue no cesaban de alabar á Dios por tan el hac i CÍ °* 2 No es ma3 est0 mudár los m ontes , aunque materialmente' parezca mas admirable , por que es msit ado , 6 menos frecuente á nuestra vista ? Si; que i\o t > J¡ montes las tentaciones, como lo dixo Cristo Ntro. Se- Itoi j^ 1 Padre san Francisco en la ocasión de padecerlas , se- 03 ' elUa vida;ó sean los infernales espíritus , como lo j SUS . morales el P adre san Gregorio, (a ) no es mayoral % a Vlrt nd , ó el poder, que para hacer esto se requiere, ^| Ue para lo otro se necesita? r t a ^ amos en el Padre un cierto espiritual dominio» ítek» as '^mas SUS diricnrlnc mm ni oí I * 32 ? Asistencia . j en ei raare un cierto espiritual cionunió ^ s 'almas sus dirigidas , que ni al imperio de su voz -lacj a ? S]lstencia > niá la fuerza de su precepto se hallabadi- a |^ na para obedecerle , aun en las cosas mas duras , y ? ^es'tr . a I 160 * 10 Io qne mandaba ; por que reconocíamos t° S 0r 4n mteriór una cierta facilidad, ó propensión á loque V. laba , que oírlo de su boca , y advertirlo en nuestro Ni 7 > que oíi j-^L Practicado < V t ' l “ v ' u . t ‘* uo era todo uno. Parece que Dios se le su- y % J ^ ue estaba atento á su voluntad para cumplirla. Co ^aiid 2 | S ° la ’ m * c6nsolaulia persona le sucedió , mandár, ° as arn a rguras de la tribulación , sequedad , y dest >C traSen en SU ll, S ar las dulzuras de la espiritual ^si a So ’ y «otarse prontamente efectuado. Estando en es- y ] 50i h u 1ntado en el confesonario se le puso á los pies una Jo aiate mente afligida con diversos trabajos interiores ; \^r 0 j° de verla en aquél padecer la dixo : Ahora por que p ey £ r< * descanso : goze ahora de Dios , y de sus dul~ fyiero n °¡} e durará muchos dias ; por que ni le conviene , 3 ^ Mero-'j ^ P enas acabó de pronunciarlo se vió aquella a en un mar de celestiales consuelos, que le div* a S n '¡ib * 3 3 - Moral, cap.i. n‘Z. inB.Job . raron siete dias. Volvid al Padre , y este repitió hasta te vez la misma expresión , señalándole el tiempo por días ras que havia precisamente de gozarlos: y todo puntu 3 jj g . sucedía como lo determinaba. ¿ No veis aquí el mino voci bomims que dice la divina escritura hablando ^ sué mandó al Sol que se detuviese en su carrera ? ^ ^ hede c ‘ a deció Dios á la voz de un hombre en aquél caso , y 0 de - . - - y man*» f aquí , hablando en igual sentido, á la voluntad , „ . este sabio director. ¿ No son estos otros tantos portentos jio lo es también suspender la muerte, quando esta por u11 ^ yo, íiatural havia de verificarse ? No tiene duda. Pues oíd; ¡3 # y á gloria de Dios , y por leyes del agradecimiento < 3 U debo deponerlo. g p$' Notorio es á todos-vosotros la grave enfermedad q £¡] la cí yo aquí el mes de Mayo del año pasado de setenta y se .^ ar 6 íl primera misión que principié , y por ella no pude C T> 5 en esta Ciudad. Para mi , y para otros era cierta & ^er¬ en aquel tiempo , por las gravísimas razones que P^j la lo asi nos asistían. No me quedó la menor duda q uaU ’, 3 , mo Padre en las diarias caritativas visitas que h aC , ^ y* significó en términos nada equívocos ; pero alia j¡ eS e^ , Dios havia revocado su decreto; ( * ) para que enten o r ja ^ emplearme en el ministerio de las misiones , en que P dad del Señor me veis exercitado. No hizo el prodig 1 ^ ^ me repentinamente la salud ; pero sí el de suspende ^ ¿ cfi ^ de la muerte sobre mí, consiguiendo de Dios jevoc^ 5 ^ ^ ivIpíp nnr entonces la execueinn de sn decreto, 4 •í>í tuviese por entonces la execucion de su decreto, dudado , ni me há dado lugar á ello la puntf ‘ voi viendo cumplidas quantas cosas me predixo en ^ ^ Yo discurro que este no es muy de semejante al del o ¿¡¡ quias , que se nos refiere en el capitulo veinte de ^ de los Reyes en lasagrada historia ; y me pe rsua este dictamen quando lo leáis con alguna reflexión» ( a ) Josué, n. 14. (*) Ad sensum D. Tbo^' Diitinct. 45. q. 2 . art.z. q.z. ad 1. & inQiiP' 6 . art.6 . ad 2. argument. Sed contra.: ¿3 El saber manifestad Jas cosas oculta? que solo Dios conoce, ^Neba en el directo;', prosigue santo Tomas , de la abundante ^biliosa gracia con que el Cielo le ha dotado : y eso suce- ^ »incluye el santo , si tuviere el dón de profecía , y el prot^ d * screc i°n de espíritus. ( a ) Permitid que , baxo las ^ que llevo repetidas, os lo dé verificado en nuestro que-; Co$ a ' ^htóu Sabido es que el espíritu de profecía no es otra l a ^ Ue el conocimiento de aquellos acaecimientos que , ó por güf stan cia del lugar, ó por lo remoto del tiempo no pueden lie- ^ atüra lmente á nuestra noticia ; ó de aquellos pensamientos < SCc ? ndidos en el corazón del hombre, solo á Dios , y á él c eSos testos. En todas estas diferencias hallamos varios su- V*¡J* parece nos dan motivo suficiente para persuadirnos no 'Va* ' g^gunos. algunas leguas de aquí se hallaba un religioso, es- V d e ^jo suyo , con el cargo de confesor de religiosas, Caii3 and ? lt0 Se °f rec ^ Ulla ocasión de gravísimo pesar, que % 0s e notable inapetencia á la comida , y otros semejantes ^ a i W 16 traaa bastantemente contristado , casi yá para caer Nir c ° : tUvo reservado para sí este asunto, procurando disi- o todos su disgusto ; mas no por eso dexó de saberlo su H pues escribiendo este, en aquellos dias, á otra per- ^Hs 0r en fc l mismo, pueblo dirigía ., le encarga diga al Padre t >v^? n ° s edexe caer tanto : y que se aliméntelo necesa - ^ P°r es Cr • ase alguna vez este mismo sacerdote de darle cuen¬ tos'^cios*'. 11 ' 0 ta ^ es q ua l e3 omisiones que havía tenido en sus q s y * rtlas > la respuesta venía corrigiéndole aquellos defecq. e j ,a diendole á la constancia en continuarlos. Por la ¡jo 11 est eSL , e su geto no le daban yá cuidado sus olvidos ; por Se b experiencia estaba cierto que á su buen PadrQ ^ ^^f^taban. P° r ' e ntrar religión una honesta doncella ^Per-M ^ ero desconfiada casi de conseguirlo , por que \ a h* las dificultades , que se lo impedían , se llego _ n > ubi. supr* in corp. art . <54 lío ■ sumamente desconsolada a referírselo al Padre , y éste una particular commocion en su alma , Ja dixo con est rau ° fervor , y eficacia : En nombre de Jesu~Cristo te ofre& 0 4 ' no pasará este año de sesenta sin que logres tu deseo. E r ? n inconvenientes tan graves qiie'sin milagro manifiesto era sible superarlos. Mas á pesar de estos obstáculos se verificó P*f ; fatalmente-el vaticinio. Siendo yá religiosa llegaron á vcrsS ¡ 0 s. .Padres en gravísima indigencia , de modo que necesitaba, ^ socorriese el convento , para no acabar de perecer ; y v ^ dola el P. Mtro; desconsolada por ello , le dixo : Lleg ara í ^ ¡) - po que no necesiten los socorra la comunidad;y sí, alc° ntr jo que ésta sea socorrida de tus Padres ; y todo seha vena como lo predixo. A muchos de los que estábamos á su cargo n ° a J je venía en diversas ocasiones de algunos trabajos que ha vja sucedemos, llegando en alguna aun á señalar el tiempo Lp cspecie de tribulación que nos esperaba ; y en los misrhoj^ Je s lo mirábamos después cumplido. Entre todas es notarse la predicción prolixa que le oí en mi enferme^' " $ Irt ,.n„ .. ... J_ • .1_ • P lo mas grave de ella , y en una de sus piadosas visitas ? de haverme exortado cómo en las demas , á la nega# 011 -¿¡ir propria voluntad sobre el éxito de mi padecer , y á cion perfecta en la de Dios; puesto en pie, se acercó » ^ con voz imperiosa , pero agradable, me dixo: vamos ¿ Yo que , ó por mi errado modo de pensar , ó por el que miraba los peligros de esta vida, deseaba entonces le hize presente mi deseo, y mis temores ; á lo que me con mayor eficacia repitió : Vamos á vivir , p ar¿t ^ los fines de Dios ,pues basta aora nada tiene hecho : t e jtfh tendido que bá de hacer misión en Cordova , Granad ’ Andujar , los Puertos , Toledo, Madrid , Zarago&f partes : vamos á vivir , para andarlo todo. No Q el ningún fundamento que havía en -lo humano ^ para ni aun por discurso poderlo afirmar asi; p ueS ^ $0 ^ aquel tiempopocos años en este ministerio , y en e ¡° te ¿fép salido de estas Andalucías baxas ; ni tenia ,antece>- el ^ 0 ; P para pensar que sucediese: mas yá lo veis todo curup .¿f ♦ » ^5 lo¿ a ^ 0za, y otros cielos que me señaló -donde aun n’ohe pasado, yá'á mis superiores, y estos lo tienen concedi- ^ Ue S * n ^ uclaes razon muysuficiente para persuadirnos no ila$ ía nk U anunc io a cumplirse en esta parte como en las demas a hora lo hemos v iste>. top¡ 0Sft ,° llc]u y° e L punto de siis vaticinios bastantemente que predixo su cercana HHig^-’^PUntand 0 - los muchos con aSe üHró / L ue ^'° ,( 3 l,e tuvc >'la ; noticia de venir yo á esta Ciudad , % par ^ c ^ c .° ’ ó mas de sus hijos espirituales que mi venida Vi a - auxi l i ar l° eu su muerte * y.para dexarlo enterrado : y J^ J11 ^ole uno de estos, ele que siempre hablaba de las cosas y qne tal yez no sería lo que pensaba, le respondió: par ^ UeS bdW.dMS. le pido á Dios se baile á mi cabe' * ° ^ e £ u e mi muerte, y el Sr. meló tiene concedido. Lie- • Pasé 5 á C ° mo sat>eis > el dia veinte y tres de Febrero,; y quan- 5lt |gii}^ r , 1 arle noticia de ello , después de recibirme con la i 0 , volencia que,acostumbraba me dixo : Fray Diego \ % / "'“tfU 1 ^Ó4 0l <=d e bi wm dada caridad fie que me tratase con esta reíigion:c a^ l j ^*° S te tra * ^ 0 en esta ocasión á Sevilla , para / ■ % ’ y fe bailes en mi muerte. Ya haveis visto que as ^ c 1CGl °n.á su fallecimiento solo se pasaron cinco dias: e J%l |^ v ; e sta como de las otras podemos decir lo que de ^ lt ¡ t erv .[[ L Vln ' d ^escritura : Non cecidit ex ómnibus verbis • fptofS*** ’ ^ eo&tovit universus, Israel , quod fidelis Sa~ ! eSi>et Bomini. ( a ) „ No cayó en tierra , ni dexó ] hoi< ars& una sola cosa de qLlantas predixo , por donde inter*° e .P ue blo que Samuel era fiel profeta del Señor, d J 0r . ^ hombre que solo Dios puede conocerlo , y 4§ j f s ,¥¿£ es ' ’ mismo hombre que vive en ¿1 , parece le fuá alp ar ^ niñe ^°. Una persona seglar que vino de intento iao í las ^ carie sus asuntos , asegura que fueron dis- %í 5 ^ ai idoÍ a Si0nes en c 3 ue legándosele al confesonario , y h'aía' 6 fi^hra algima , el mismo Padre le referia ltu cuates e U SU Coraz{ m í y I a situación en que se hallabasu x. a y ^spues de haverse puesto en su presencia, í 5 Los 66 . , r e5CX& f Los que estábamos á su cargo , y le comunicábamos por ^ notábamos con frecuencia que sus cartas hablaban mas. ^ ^ havía pasado , ó estaba sucediendo en nuestros interiore^ ^ de los puntos contenidos en las nuestras. Admirándose ^ ¿J uno de sus espirituales hijos, quedó mas confirmado en A. ció quando , tratando con el Padre de otras materias , cir: Nadase me oculta del interior de los que tengo a m ^ por que Dios lo permite asi. ¡Expresión pasmosa , reflexionada, nos ofrece sobrados motivos para la * dm ¿ n gulá? Que sé yó si esto sería por havér participado algo del » j oí espíritu con que san Pablo aseguraba á los Colosenses, ? .^do de Corinto „ Que estaba con el espíritu entre ellos ^ „ lo que hacían, aunque por la, presencia corporal m ^¡ 5 ^ y distante : Etsi corpore absens sum , sed espíritu ^ ^ e *- sum ::: videns ordinem vestrum . (a) Lo cierto es TU , periencias han dado lugar á que pensemos de este Jí 1 ® 'j 0 n r ¿ Qué diré de su alto , y manifiesto dón de dis 1 espíritus ? Consultaba frecuentemente con el Padre ‘ < 0 secular de esta Ciudad , dirigido suyo, y que por su c0 ! ^ & dado todo al confesonario, y le preguntaba sobre los ^ir notables que se le presentaban , y en repetidas oc«s so tio que, con notable eficacia, le prevenía que los sug ^ quienes hacía la consulta no decían la verdad , q« e ^ 0 ban, y que procedían con falsedad en su espíritu, desconocidos al Padre , y á su dirigido , y bolvienac ' minar el asunto, halló siempre verificada la P reve c o* hizo su prudente director. Todos quantos le trataro mediación deponen esto mismo , concluyendo a era sin duda bueno el espíritu que aprobaba ,y m y te el que desaprobaba . Por esto en los casos ¿ e ci por obscuros , ó por estraííos era juzgado suvot ^ Ja » H ocurrían á buscar su parecer tanto el santo Tribu ^ . sicion , como los prelados , y los confesores, o S ^ 0 > lares. Uno de estos le puso en la mano lagarta q Jl0 ^ bido de cierta alma que dirigía, y á quien el P«- (a) i.Cor. 5. 3. Ad Colos. 2.5. A fjp 07 ^ ’ y apenas Iéy <5 quatro , 6 seis renglones, se la devolvió, yo presente, y le hizo en pocas palabras tan cabal , y O descripción de aquel espíritu, de la seguridad, y de lo ' camino por donde Dios la llevaba , de los progresos , r ía> y de los favores que recibiría del Señor; que^dexó ° al su g et0 en muc ho mas de lo que hasta entonces havia tl 0{ jespíritu de su dirigida ; y aseguró que solo ilustra¬ os ^ los > y teniendo el Padre el dón de discreción de espirigrado muy sublime pudiera haverle hablado con tanta °C d > y claridad en lo que estaba para él bastantemente fe$a r 'j^ Uü más ? No llegó alguno á tratarlo que dexase de con¬ sta ^ 0 que dixo la Reyna Sabá hablando de Salomón , que ^ se e C10 m£ uos lo que la fama de él publicaba , de lo que en e l g 0y * C ° n ^ a í ( a ) Su espíritu , su voz , su acertado juicio en H) S / e J iK) de las almas á ninguno dexó que apetecer ; por que a ^ amos en ¿1 I a ! uz > I a seguridad , y los aciertos para fcct¡ v ,se guir , y terminar el interior camino, que Dios res¬ ide ent e le huviese á cada uno señalado. ; Insigne hombre! S 55 ei * ^ juicio se le puede aplicar el elogio que dá el Espi- 7^¡ t a l summo sacerdote Aarón en el libro del eclesiástico: HfcJ ( B eus ) in praceptis suis potestatem , in testamentis doce? e Jacob testimonia , in lege sua lucem >5 b ) » Dios le concedió su espíritu para que de- Jl ? 4 1 e s SUS ? rece P t0S > manifestase sus divinos arcanos, enseñaí.% J° gido Jacob sus soberanos testimonios , y diese á to- 1? ° v hib] ara * uz de su acertada dirección. De esta suerte nos Vio/ ^ a ^ ran ^- e comprebension délas cosas espirituales, d e ^ ^ la humana capacidad , con que se dignó el Sr. ot arlo,y su admirable suficiencia para el cargo de director de las almas. K (b ) Erfi. 45. 21. f. siguiente lo hace benemérito de la eterna felicidad que obtl^ ron los que con santo , y espiritual ayuno esperaban la ve de su Señor. _ , mí El sueno era igualmente moderado, reducido a sat ^ ' la necesidad; sin escusar el desentenderse de esta , ó por sus fervores , ó por atender á alguna urgencia : Havia J em ^ 3ll o das que le daba la una de la noche con la pluma en la ^ despachando papeles, y consultas reservadas. Si asistía a ^ moribundo era muy poco lo que reposaba; y ya advitiero^ o religiosas de uno de los conventos de esta Ciudad en la de estar auxiliando á una de ellas el dilatado espacio de ^ ses, que quantas vezes iban de noche á avisarle para q !,e . s ^ ¡¡ por alguna necesidad ocurrida, lo hallaban siempre al V ie 0 p escalera arrimado á una columna esperando le llamasen* ^ ^ de varios géneros de cilicios de hierro : entre ellos dp , ¿íszes con puntas para el pecho , y una cadena de ala ®^j ta /á 1 3 puesta en forma de una Zarza gruesa, que dando bur $ cintura le molestaba no poco. De noche después de faenas de su ministerio, y de las horas destinadas se iba al coro , y creyendo que estaban los religi° s ° gastaba largos ratos en macerar su cuerpo con cruele ñas ; que por su frecuencia , y lo recio de los golp^ s ^ $ entender no solo en su Comunidad, sino aun fuera de ^ penal exercicio lo prolongaba , ó repetía en el tiempo^ ^ extraordinaria necesidad: como se vio en la ocasio* 1 ■ en el santo Tribunal de la inquisición un reo impenit cí ^ . confeso ; que algunos tiempos antes de sacarlo en au pr 1 se daba el h Mtro. González tan rigorosas diciph*^ s ug e ^ cipiandolas á hora que en la vecindad estaban a g sin recogerse, advirtieron llegaba la madruga a do los golpes. Sin duda haría en su cuerpo un u n trozo, para inclinar la piedad de Dios á quecon - caz auxilio para la conversión de aquella alma ;y v e n j te podemos persuadirnos que la repentina mu 311 c0l id 3 c * js ferido delinquente vimos todos, al tiempo c s " suplicio, se debió en parte á las penitencias ? j ^ este caritativo, mortificado religioso. 7S ¿ ?ot)’pe tocio no? fue de s-ngnlar edificación 1 quantos le fainos, y no podíamos dexar de admiramos al notar , que p* «nichos años, ni sus habituales, penosos padeceres, ni el t e de trabajo immenso , é incesante fuese motivo aufieiencj¡J n s ' u juicio para suspender estos rigores con que Se trataba» y que para haverlos tal vez de mitigar era .forzoso líense con imperio su sabio , y prudente director. Pero 1Vjesl:r a admiración hasta el asombro, quando después do jjjityj ’^e hemos entendido una mortificación penosísima que oculta como á todos desconocida. Quando le veíamos tn 01 P° r las calles , y aun por el convento, notabamós el sum¬ ías m d oaj° que le costaba dar un solo paso ; lo atribuíamos á Día rno ° S aiaos ’ ^ ^ a § ota í l u e Precia > de cuyas resultas ^ra e -Puosamente hinchados los pies, y las piernas ; mas no los p‘ e ^ * a causa principal de aquel trabajo, si lo era llevar en Ulla P orc ion de huesos de guindas, de que tenia hecha los pj e ^ revei ici°n , y de que llegaron á llagársele las plantas de l 0r ettl j? conformidad que no fue posible aplicarle á ellas ciér¬ na Su 10 que dispusieron los Médicos en su mortal insulto ^ d ec j r a P etec ido recobro. ¿ Quien oyendo esto podrá dexár Jc ó * ¡ O que especiosos son los pies de este varón apostó¬ les 1 ^ e ^ a ugelizaba á todos el bien déla paz , y de la virtud* G Í0s > y en todo su cuerpo castigaba su carne , para no 2. re f P r< ^l )0 enseñando á otros los medios para salvarse ! ^ x u kn con tanto esmero practicaba las virtudes , que ^ onp l ° P ara excluir del alma la mancha del pecado , no ^We f - e j 0 en exercitar las que forman , ó aquellas con que se a) ^ d c & V *: r '^dera ■ perfección Estas son la humildad ,y la j N 0 V Í>,0í - y ^ Üno So ^° de Q uantos trataron al P. Mtjo. Gonza- A Hu^, ase . de conocer , y de manifestar ahora , que fue un tnist* diSÍrno * Tellía sabi da mu y bíen la doctrina común y . ¿o m í C ° S ^ ue e l verdadero humilde huye las estimaciones > l a dres > y se ocupa gustoso en exercicios de humildad; ^ e Do n , „ 5 s ’ a corazón le inclinaba á ello , no es decible el ^ s tar¿ teU * a en bum d larse. Por huir de los honores reusó e eficacia el graduarse de doctor, y oponerse á la ¿ 7 6 1 hurrui eatedra de prima de esta real Universidad , hasta que con ^ dad mas perfecta se rindió á la voluntad de los superioj e 5 pecialmen e del Emmo. , y Excmo. Sr. Cardenal SolíS’^jp nisimo Arzobispo de Sevilla , que con repetida instancia ^ gó á que lo hiciese. Por esto proprio dexó escrito de s* un papel en que pide á sus Prelados , no avisasen — Uít - cimiento á la Universidad hasta que estuviese enterrado £ p daver ; para que en su entierro no huviese cosa alguna q J¿ cularidad , y distinción. Al Religioso Lego su comp 311 ^^ encargó muchas vezes , que quanto cayese enfermo esC ^¡¿¡s las insignias de doctor : por que si supiera , anadia > ^ bavian de poner después de muerto , las quemaría a ^° r a ^ Después de su muerte entregó este religioso al Prelado ^ir Casa una Bula de N. S. P. Pió Sexto , que Dios P r ° s ^que ^ chos años la qual está pasada por el Consejo , y P oF distingue con el alto honor de Vicario general de gion : Quando le dieron esta noticia le merecí me ^ ^ pero tan lleno de consternación , y tan desazonado > 3 . denciaba el disgusto de su corazón : pudo al fin aquie* 3 ^ $ no de otra suerte que ocultándola para que hasta desp u ^ gioJ muerte no se publicase , por no perder entonces I° s ^ pj-d á ' que le correspondían en su Orden. En ella nunc 3 k# 1 ' cias, ni puestos honrosos de govierno, por que c0 de reusó siempre mandar, y deseaba obedecer. e I rr 5 P fií , En su Comunidad, no obstante su graduación > y ^ conque todos le miraban , se ocupaba en los humildes; tocaba la campana pequeña haciendo señal P^ 0 a q l1 y en el leía el punto para la oración , y practicaba ^ ^ re lio que es peculiar de un corista recien profeso, y sU ccu# gioso de ninguna distinción. Su ha vito, supe: r ^° n y sacion , y quanto en él havía respiraba humildad, y ^ s j ,. de su : O to , en conformidad que siendo el mas condecorad^ id» ü >* no legio, y aun de su Provincia por el cargo de vi ^ asistía , ó se trataba con sus hermanos como si s up e! de todos ellos. Esta es una humildad altísima , y^ ^ , dante , dicesan Buenaventura , sugetarse , o ‘ ^ 0 r solo á los superiores, y á los iguales, sino ( . y y p°p qtie eí parecida a la de Cristo Ntró. Señor quandó’ Jo* ' autem in medio vestrum sum sicut qui ministrat v fcstoy entre vosotros qual si fuese vuestro criado. ( b) esto del baxo concepto que havia formado de sí l 0s ^ °* En su conocimiento , y juíoio era el mas ignorante de p5 C , r n ° res > el mas ingrato á Dios , y el mas perverso de los ti Co ° res ’ ^o > no eran sus expresiones comunes para significar Cart^g C ^ to en < l uc sc : no podían oírse ni leerse en sus tior, c- U 1 ^mirarse el entendimiento , y commoverse el inte- ^cla ! S e tra $aba de su ciencia, solía decir en un tono que enter¬ ré ¡ 0 ’ un idiota , soy un tonto , soy un bárbaro , que na ta s ¡J 9 Ue ^ digo quando hablo : Le era de duró tormento pa- Ve* de° raZ< ^ n tuviesen pór hombre docto, y afligido tal V*** tan opinado entre los eruditos le oímos exclamar 9 \l as s °J 0s de lagrimas : Es mi dogal este engaño en que vi* ^uto . ^ entes } creyendo que soy algo , ó entiendo algo : soy un i°; r¡i^ a ^ a ^ nt *endó , y para nada soy capaz: no puedo sufrir - ^°ria art ^ r ^ an cot * lo que piensan de mí. Si huviese de reque una aiy y s °bre cada uno de estos hechos os diría aquí con san ^ re cia S ° St ° m0 ’ d ue esta hnn^üiani 011 es altísima ; por hon °t es de sabio quien lo es en verdad, es 6 to ^d 0 ° 1 3 ’ y es P ro P r i° de un espíritu angélico , que yá d°^a° e i1 cum ^ re del cielo déla perfección, (c) De aquí ® s PUe s P r °inndo desconsuelo que sede notaba antes-, y jyi¡c* SUs ac tos literarios en la Universidad, ó en la sociedad /* y s e °q- . Con universal asombro era escuchado : temblaí?* 4 e , por que en su modo de pensar : no estaba Cn * b? , en Tilico : y era exponer el honor de su santo *1 3s co]^ a ? U ^ 3 desconfianza que hacía de sus resoluciones i lo , Su ^as, y el temor que le quedaba de haver errado; ^se^nía hasta que consultándolo con otros le daban s ric Ld , 5 que sugetandolo al santo Sacramento de la Pej^otiore' ^* r a ¿ib.Virtut. cap.3. n.i. (b) Luc. 2 2 . 2 7 . J'ni a * n d mitltis prastitum despicere , multi est labo* ■ k ty L* ^ hllos °pbi<e. Animes Angélica , qua Coclonm l & at ' £. Joan, £ris % 7 8 excl?r Penitencia recibía la absolución. ¡ O pávor santo, con el P. san Augustin , mas apetecible que la misma segu ge (a) No lo extrañéis; que el hombre sabio en todo terae ’ J u et> humilla desconfiado de sí : Homo sapiens in ómnibus ( b ) De aqui por ultimo el desprecio con que se trataba , fin de que los demas le tratasen en iguales términos. En lo moral se creía el mas ingrato á Dios , el q l,e ^ v ]na üavía ofendido , y el mas acreedor á los rigores de la justicia. No havía corazón para oír sin lagrimas aqu e havía ofendido, y el mas acreedor á los rigores No sé como Dios me sufre : ni hasta donde ron& nuo repetir: llegar conmigo su paciencia : me horrorizo quando setenta años de vida pasados inútilmente . $Qué he ^ este mundo \ ¿ En que se me han pasado los años : ¿ H ^ han tenido los talentos que se me dieron ¿ ¿Qué reS ^ g f ¿ íre ¡ quando sea llamado á juicio ? ¿ Qqii sentencia oirá el q¡ 0 $ ■ ce que solo vive en el mundo para ser ingrato : : : Oraciones , oraciones por la conversión de este de de ingratitud : :: Otras ocasiones tratando de algunas , 1 eo0° (e ¿ especial virtud que dirigía se le oía : me trae Dtos almas que saben amarle, para que se ablande con su e aC ^ r dureza , y yo cada dia soy mas rebelde, é insensible, sí Llevado de estos huí» hablando con un a ' I ^ J1 f er vO rj2 \. rigía , y á quien trataba con alguna'confianza , ab tanto , que encendido , y demudado el semblante? ^ qS . casi fuera de sí prorrumpió en: estos términos bi eU ^ c0 n f^ ahora Dios por sus incomprehensibles juicios dtsttn^ ciencia mi maldad , llegará dia en que tome j llSta ^ c s ef l \p i0 $ este ingratísimo sacerdote ; y si como lo merezco ^ ^ l¡n V^ en el Inferno, allí veré lo que es haver sido ing ra ¡a ^ todo bondad : allí pagaré mi merecido: allí se emp^ T ¡ e tPf°.^ s vina Omnipotencia en castigar , al que no quiso c „ #&*!.• formar su desastrada vida ; allí conoceré tengo ^ ^ al aquellas penas , que -quantos las están padeciendo • r ^ me de rendir á ser el que debo. sentimientos de su corazón , y ( a ) S.Aug. De Simbol. ad catbecum. lib . 4- iS’ vor ipse omni securitate appetendus* (b / ** k¿i 7 9 te optaré los efectos de mi ' dureza y penaré mi indisculpable l - r i dad :; ¡ Quedóse un poco suspenso; y yó que lo refiero J 0 ^tado de tanta humildad en un varón tan justificado. No j$2\° m P ara rá con Job, pero le aplicaré aquí lo que él decía i ^ llnu ero , infernas domus mea est. ( a ) „ Si bien lo refle- Ve d ü a °diré que es el infierno mi habitación , y casa propria. Y d0 . a ^ u ‘ e l grado altísimo de humildad á que subió nuestro amac 0 j Unt0 y estando á lo que sobre esta virtud enseña el serafi- ° c tQr san Buenaventura. (b ) del A os diré de su ardiente amor á Dios * Si hablamos ^eis^ 0 * Ios cíulces movimientos de su corazón para. íHage eU ° r ’ os P 0f lrá asegurar , que no obstante de haverle su de S oi • ^ evac ^ 0 > P or e l áspero camino de las sequedades , y foso c Clones de espíritu casi toda la vida, fuá ternísimo, ó fervo- ;y os lo pudiera demostrar con sus cartas , y d Jr ^ entes aspiraciones. Para nombrar á Dios en ellas f% 0 C ^ rase: e i amabilísimo ; Suspiraba , se le encendía el e l c^’ ^ Se l e notaba no pocas vezes un suave tremor en todo ^i 0r P° guando trataba de esta virtud , ó de los beneficios , ^ misericordia del Señor. Muchos años antes de su confidencialmente á un alma su dirigida que el , * > ec u ef¡t los no le permitía hacer sueño sosegado , por que 1 ° despertaba , y su dormir era á bucbitos . Co- ^ e fnaM r ° S est0 con i° 9he por igual motivo dice de sí elPr y hallareis , que si al uno , y al otro los despectaque id v a mor H Tv ' J ^ ae Uíos , los dos nos ofrecen en ello no poco imitemos, (c) De aquí su tierna devoción á la s^'aw • n ? a * Jesu-Cristo nuestro Dios , especialmente ^ stl ?irtio sacramento del altar , y en su acerbísima pa- *í e > P ero con particularidad en el misterio de su iut ' nSt ° Cruc id c ado era el usiversal remedio que á to- ^V/ l0rineiate atr ibu!ados , y para todo genero de afhxion £4^ ’A el W u^ba de continuo para las suyas pro- . SUa Smos. llagados Pies encontraba para sí, y para " los (c)Kít ~-—-- ■ 8 , p * 3 ? ( b YiS. Bonav. vibtsupra n . z s 8 ® los demas luz en las dudas , fortaleza en las tentaciones, y guridad en los mayores motivos de temer. No cabe en ración la ternura de sus expresiones quando hablaba , d ^ cuba de la immensa caridad de nuestro Dios Sacramentado: bondad , ó amabilidad de Dios , y de los misterios de 11 iuestf* redención : parecía salir de sí , según el fervor con que se pr°' w e ; ducía , y no pudiendo disimular sus interiores afectos - 5 gaba frecuentemente en ternísimas copiosas lagrimas , c ° n 4 commovía extraordinariamente á los que le escuchaban. . Ni solo los commovia , ó admiraba , llegaba las A 13* g[1 «tes á ocasionar en ellos estos proprios efectos, especialu 1 ^ ^ las almas bien dispuestas , á las que apenas llegaba el eco ^ vozes yá se hallaban acaloradas del fuego del divino amor * reS 'jí ; es mucho quando sabemos tenían las mismas, ó mayores ^ tas en las que caído el animo , casi agonizaban de tedio, y de fatiga. Es muy notable el suceso que lo c0l] ^ Fue señalado en uno de estos años pasados por confesor e , y. dinario para cierta comunidad de Religiosas en esta C lU ’ ¿i - 1 ■ - ' ’ i diez aílP entre las demas se le presentó una que contaba VUU V 1UJ vtvuiutf WU *v -- padecer diversas violentísimas tentaciones , horribles o^^r des , y amarguísimos desamparos , que á no haverla do con su gracia huviera caído en el abismo de la deses ,^ jhasta quitarse la vida. Esta grave tribulación se ^ e st° s centaba el no saberse explicar con los confesores, m P°, > W - “ - ~ ' te#**» entenderla : Mas luego que el P. Mtro. González ¡dad del eS , j, » Fiarle , después de haverle dado luz , y seguridad — ífl() su interior le preguntó ¿ si amaba ú Dios ? Estaba £al J eS pr)i 1( ^ animo , y tan ahogada de la amargura, que solo p ucl ° J. , & te yo no sé si lo amo : pero añadiendo el Padre: P ueS Ja r0 n slje : pero añadiendo el ractre. . c0 n su conmigo , amo á mi Dios t fue tal la abundancia de luz, ^ esp^ y de fervor que anegó su corazón al repetirlo, 9 U j.J^ a cío de cinco meses fuá su corazón un incendio de di v v que la liquidaba en seráficos ardores. Pasado est ® ^^iiip 3 ^ vieron con nueva fuerza las tentaciones , y loS . J n pero leyendo esta, y otras expresiones que el baví; — ía mandado escribiese para renovar sus afectos padeciese ? se repetía en ella no sin admiración sl v W d a avi ^ a * Suceso que experimentado por muchos nos recuern ¡e ^ ara c i u - s e 1° adaptemos el ignitum eloquium tuum vebe- (? ) que eran un fuego abrasador, y vehemente sus pá- H a \ S1U duda por que salían de un corazón abrasado de di vi* tilo ^ ’ se g un decía san Gregorio Maguo á su amadisi- Leandro arzobispo de Sevilla. (b ) el s j er ° se hizo esta mas patente en sus acciones. Sen ellas ^ 0r cre°'H ° Stra£ÍV0 ^ el am ° r 9 y l0S afectos de la voluntad $03. ¿j 03 c l ue parezcan serán sin ellas , ó inútiles , ó engaño* Nct ico a mor a Í^ os de este varón exemplarisimo fué todo to do de obra. No fué del numero de aquellas almas speJ Qs re ^ a ^ a Señor con las dulzuras de los sensibles con* es ^itu U SUS es P^ t ua ^ es exercicios, fué siempre sustentado su yc Qael C on el pan déla tribulación en continuos desamparos, dios i ut a & Ua de la angustia en las aridezes, obscuridades, y te¬ je dl 0s eriOres ^ ue . incesantemente le afligían ; pero en medio g jn S tifi! Up .° se gnir con firmeza como el santo Job el camino do • as l e j f ClQa en Ia mas constante practica de las virtudes*, p ¿ir ec( . eVa ^ an tQ d a i a atención, y aunque solía quexarse con * °£ » aI modo que Cristo nuestro Redentor á su eterno * ü David < . ^ t -con el Señor (c) por las amarguísimas desola* í llQ com paciecía s [ l espíritu, no por eso retrocedía en el ca* JHle ^ nza do, ni desistía de su intento en buscar á Dios, en en procurar con sus obras agradarle ; antes bien mul- ] e eS ^Miei K ? m0 4 ia mistica esposa sus fervorosos esfuerzos , lo^dosn , ¿¡uperauaa repugna ^din» natur< 'd desaliento proseguía como ella tentaciones , superando repugnancias. y vioofender ai intención en to- ¿ c QlQ5 vs . v-uuiu Cllu cll t da* * ° de 1 eCeáarios P ara conseguirlo. Su miedo de oi t)t &Us acc^ rrar Gn c i u ail£o hacía, su rectitud de intencii cr^. t;i nt cl s 0 iles * y su d^eo eficaz de obrar lo mas perfecto sorx M C ^ c ada s P rue has de esta verdad. El santo temor de Dios tenia ^ r?s pirV' U S Carnes ei1 ta les términos que apenas tenia una 1Qi * sin él ; nos llenábamos de un santo pavor ai ía ]^rr~-—_ — I d 0, (b) Vidimus quinta chúmate tu$ 4d r' qit£ sic & all0S acce >idi* S-Qregor* EpUh '“ Etandr. (c ) Psa/m, * oírle hablar de sus defectos, y nos ponía como de prio que testifica su sabio , y prudente director , que vefu» . p mente fué enriquecida su alma con este precioso dón del p¡ u tu Santo . Miraba con summo horror todo pecado, y an e j a ‘ imaginar si havría cometido alguno en los asuntos que .nj 3 ba le veíamos temblar , y contristarse hasta el extremo e L decer mortales agonías. Las desolaciones , y aridezes « e tu que padecía las miraba como un justo castigo de sus cu P conformándose con ellas llegaba á darle á Dios las gracias p beneficio que le hacía en padecerlas. Via^ Su intención fue siempre la mas recta : todo lo dipo ^ s i gloria de Dios, y al fin único de agradarle ; si estud^^y enseñaba , si predicaba, ó confesaba , si empleado de w de dia en servir á sus próximos atendía á la utilidad, y ^ efl lo de cada uno : si olvidando su descanso gastaba las n0 ^ c i c los las tareas laboriosas de su ministerio, ó en los penales 5311 que su fervor le sujería, y si posponiendo alguna vez c r Ignacio de Loyola las dulzuras de la contemplación a lcQÍl tí^ sos afanes de procurar el bien de las almas , ó si P o r ^ ^3 í r rio dexando esta piadosa ocupación por lo que 1c * tiempo para la quietud de la oración se retiraba ^ exemplo de san Pedro Celestino por entregarse mas ^ por conclusión, si se mortificaba , si oraba , ó si h* cosa todo era ordenado al proprio fin. Jamas tuvo ° ^ en quanto obraba, y padecía que la gloria del Seno \ otro interes que la salvación suya , y de sus próximo» ^ & otra voluntad que hacer cumplidamente la de Dios. ^ aquella vista clara, ú ojo simple, y sin nube de m^ hermoseaba todo el cuerpo de sus obras , e ilumina^ ^ tfif 1 lar conducta de su vida. Traía siempre al Señor ® ^ j a ^ 1, y procedía en sus acciones como si le raque dirigiese sus pasos , y no se apartase , ° c0 ll0 s . , r Estos nos fi-- 1 f ,:r" M na, para que dirigiese sus pasos , y 1 su lado, y asi se acreditaba en los etectos. ^ , pruebas las mas claras, de que él era un sacerdote do conforme al corazón , ó voluntad de Dios > a Q f i$tO Samuel, andaba continuamente en la presencia ^ ^ «u proceder .era en todo arreglado , y T je eU ? ha > Ó'glorificaba al excelso, y santo nombre de! Señor. ¿ i1c l Ul Su deseo eficaz de hacer lo mas. perfecto , y su &¿ C ¡* a r estl . lííio en observarlo. Todo mi esmero lo tengo , so- i>¡¡ ^ ir cou frecuencia , en pensar que es lo que Dios quiere de %f en P r óct *rar hacerlo con el favor de su gracia. Tono ¿i 0s ^ el mun ¿° para hacer mi gusto , si solo para obedecer á \ a *n ! ° l l u e quiera que baga. Esto solo apetezco , y todo la ÍH'Opjj n t ío T^ro , ni me sirve ¿ No estáis notando que con las jes ¿ as VOzes > d expresiones testificó Jesu-Cristo á los Apostoti ^dad con que amaba á su Eterno Padre , y les enseñó ^ es n o° COll 3 ue debían manifestar ellos que le amaban ? (a) ^i$ ( | e -^ n o juzguéis hipérbole , ó exageración lo que me acall0 ?í r ’ de su deseo por hacer lo mas perfecto : Es verdad 0 / zo voto de ello, pero sí un propósito firme , de cuya "io$; w Serv a ncianos ofreció en su vida multiplicados testimo- Sí 4 S eU Ocurrencia de diversos negocios , ó de varios ^9ba ^ Ue era necesar io atendiese , ó prefería por sí el que Otilen aJ 0 - 35 llec esario, ó si le ocurría duda se sugetaba al dic- Sa¿ eno 5 crfc ído que era esto sin duda lo mejor. De esto ^Pirity a< quellos gravísimos temores aunque sin inquietud de su ^ iiices ° r S * acaso ! iavr ! a errado en alguna cosa : aquel encar- 5j l ^os ^, temente a quantos dirigía, que pidiesen á Dios por sus t) S <T and0 s * em P re a todos por oraciones; y aquél pedir lo e % I er Uas suyas con los mayores esfuerzos esta gracia, ti/Abajos* SSU ^ ta ^. a a quella especial complacencia que tenia en J e ° y tribulaciones que su Magestad le embiaba; el a Un i e Cer mu cho mas ; y el ningún horror con que mitg : % ^ ^ ^ayor de todos los suplicios. To no temería el s * el es lX0 arr ebatado de sus fervores á un alma su confiden- %^ c ' l do^ a r e * ^1 se compadeciese con no aborrecer , ni ser tiq^Qciof ^* o s ' Esto solo es lo queme hace temblar en la ^\ r r ibl¡> n de i as ponas que se dan á los condenados en aque~ k$f 0 ¡ I** ¡O que amor á Dios tan delicado , y ver- 3 t . eoIo S os > y l° s místicos sabran dar á estas clausu- \ aCion que se merecen. respondía á la voz de su Señor: perseveró constante, ha 5 ^ ^ de ella, en llevar sobre sí el yugo suave de la Ley sant’; ^ j e ¿ y la carga ligera de todas sus obligaciones : y por ultlI T J, 0 ^ legítimamente contra todos sus enemigos para hacerse K r la celestial corona á que aspiraba ¿ Con qué fúndame tiremos'en duda su eterna felicidad¿ f s£3 / Es verdad que falleció con muerte al parecer 111 [r desastrada ; ¿ pero acaso puede congeturarse de ello a » $ talidad para su alma * Si asi fuese , sería necesario q * ^ numero de los santos aquellos cuyas muertes han sido ^ aV j e r, terior aun mas funestas que la suya. Un san Francisco ^ ^ cuyo nombre tuvo , y de cuyo espíritu participo no ^}° murió en los despoblados paramos de una Isla , sin o ^ q-ie que el del Cielo: una santa Juliana de Falconeris, Vir^. piv en su ultima enfermedad no pudo recibir el sagrado op san Pablo primer hermitaño , con otros casi inn:j í 1 ^ citu ido s ’ fallecieron en los desiertos con muerte subitánea, ^ntOS e11 sin arbitrio alguno para recibir los santos Sacratnen ^ ^ W lia hora formidable. ¿ Diremos que murieron ma » ¡(J > abandonó Dios en aquel trance ? Digalo quien no’ 0 s que nosotros,con la seguridad que ella nos dá,no du ^ ^ que sea como fuere la muerte del justo , desastrada , ¿os* repentina, ó espaciosa, violenta, ó natural,siempre ^ F lo j ^ la presencia delSr. ; porque prevenido de antemano c c0 # }¡¡ do de su vida , y esperando con paciencia aquel uj ^ ^ nunca muere de repente , ó descuidado, au * ic ^ a muerte de improviso. Por esta razón tan poder ^ n r S. Augustin, que en ninguna manera debía ju^, te la de aquel cuya vida huviese sido buena: I j e # ^ da non est , quam bona vita prcecessent. {a ) J te \e s * ¿o» sin reparo , que aun quando ese genero de‘ sU rep r ° t cfF al justo por castigo, no debe por ello sospecha ó dudarse de su eterna felicidad. La W de < vertida en estatua de sal ; Moyses defunto ill0 be^ e $ tierra de promisión, y el Profeta á quien p ( a ) S. Aiig* De Civít . Dei . Lib. !• caf>* 1 u lo t Ja en eI camIn0 ( a ) h&á'pGñeh ¿dttó áe bulto está Hiten, d ía Vl * sta 9 y nos hacen vér > que ella puede ser una pe- Píra í ^ Con 9 ue acaba de satisfacer el jéto sus defectos 03 » ase gurar su dichosa suerte. No nos cansemos en tfc flex; ^ testímon i° s sot)re una materia tan sabida : bástenos WrT C011mi ^ S Angustio, que no está en él arbitrio del íl 0est , eI g e ucco de muerte con que haya de acabar su vida ; d Cl vívir de ta * rnodo 3 u e ia aca be > d muera con h ía hi es ? e . ranza de salvarse : ( b ) y en efecto, Dios que na- ^i\d lJc de quanto para nuestra perfecta instrucción es í r ° de 1 Ue ’ nunca nós há enseñado hayamos de preferir un ge- S } mue rte á otro, sí nos há repetido la necesidad de vivir l ^a C( T ra q u e de este preciso antecedente se deduzca la legi— y secuencia de una buena muerte. lr ° s j P iadosamente persuadido, y deseo lo esteis vosof r ' Altro. González es uno de aquellos á quienes há de ser computados entre los hijos de Dios, t 4 Vid? 6 de ser entre * os sailtos * Fundóme en la intf d ^ ^ eñor 9 cuyas promesas infalibles no hallamos ve ^hcarse en nuestro caso. Fundóme prin- »uiiK,aiac til uucsliu i'uuuuxue prin- ^ 0 s ¿ enq U a n to , con sinceridad, y libre de toda preocúpa¬ las Po ° r 5 ferí do; y fundóme por ultimo en algunos acaeci¬ do % Corj ? r - r es á la muerte de este varón recomendable , %° ^cÍso §U i al car }dor , y baxo mi repetida protexta, juzgo 0 3 el n °ticiaros, no menos para la firmeza de lo dJ vuestra espiritual edificación , y nuestro co~ % 11133 se°* en eSt ° eI incollcuso estil ° de l° s historia- Hi p° asi ’ y de los oradores mas graves, que en todo V^Ugjv , pcucticado, sin que lo contradiga la piedad, * 3 Fazdn » P ues 110 dexd de ser creíble la gloria de lfW) el g 0 - 1 a * os demas Apóstoles , porque solo á tres la en°r en lo retirado de un monte; ni la verdad de N su ^ af ic V ' ^’ 2 ( b ) Non est in bominis postetate quo~ tyg* v at ttam : finiatsed est in bominis potestáte quo ■ + * l i z % 'lo^ ltam securius finiat, Aug . Serm. 30 6 * a * d ivcrsi$.cap.2, 9 2 , u[ su resurrección dexa de ser* constante por haverla « eSCU p| 0 s únicamente á aquellos testigos preordinados, 6 señalados P°£ r ¡ s t0 que dice san Pedro : :,[a ) y aun por eso reprehendióJ^ u ‘ c0l i á sus discípulos la incredulidad , y dureza desús coraz<' n \^^ u e que no dieron crédito á los que le vieron resucitado;( b) el ser ellos mismos los. que lo afirmasen les fuese n J el "° para la certeza, y para el asenso que debía dársele a SL ^ el]í lo* Murió el P. Mtro. González , y á la manera que p 3 rse , ó ausentándose el Sol de nuestro emisierio, toda es te de nuestro continente , vistiéndose de luto con ‘ 0 tisombras de la noche, significa en el modo que puede * [¿os, miento ; asi esta Ciudad, este arzobispado , con q liaUtoS J l Tl ed ta y personas tenían alguna noticia , ó experiencia de s ^ psintieron su falta , y la manifestaron en las lagrimas , ? & rias grandiosas expresiones con que suele declararse Ja y un dolor quando es mucho lo que aflige. Sus ^discip^^ ¿¿ si* dos aquellos á quienes la luz de su doctrina , ó el 111 ^ cQÍl $ beneficencia se comunicaba mas de cerca, se. m l l a t aijr falta no de otra suerte que aquellas plantas á quien e ^ el Sol su lozanía se ven marchitas con notable langtu^ r¡# que él se les esconde. Pero sobre todos se ven ocupa toí los ^ profundo desconsuelo los muchos hijos espirituales c ^ dos, condiciones , y sexos, dentro , y fuera de esta ^ estaban á su cargo. Estos frecuentando su celda las p ¿ s s estuvo accidentado, rodeando su cama al tie • .íln^u que estuvo accidentado , rodeando su cama ^ iíV ^ ^ agonía , y cercando su féretro mientras to , unes personalmente, otros en espíritu con os $$ 9 , r ,< • ...v cpntiall^ su corazón, lloraban la muerte de tal Padre, s entían^ ro en que los dexaba , y tristes sobremanera coU £anC iaS ^ s¿ r parecía repetir cada uno loque en iguales circun? á san Martin los suyos : „ ¿ Por qué , ó Padre, aS * gQC o ^ 1 . 0 „ los ? ¿ ó á quien en tanta desolación quedad _ g {r0 s • „ dos ? ¿Quien faltándonos tu se hará cargo e n üc$ú r f „ quien ahora que.los rapazes lobos del abismo e ¿ b° a , rebaño, podrá como tu lo has hecho defeu e (a) Actor . 10.41. (b) filare, 16, 14- ■ i nt*? 5 611 de sn ^tremada afíixidn tocios advierten una *£«* serenidad de espíritu , dilatación de auimo, y alegre 'iasf^r 011 en la divina voluntad, que los lleva con dulce fuerza ,l el extremo de complacerse del motivo de su tristeza. m{ srtl ü nó de ellos , distante algunas leguas de Sevilla , en la c° ra J hora qoe falleció su bendito Padre sintió oprimido sú "¿acia 1 C ° n lma extraor dinaria gravísima congoxa , que casita at r ¡b{ ®S° nizar de tristeza : siguió asi no sabiendo á que poder Wo i ?’ sin sosie S° de “oche ,nide día ; hasta que al tst a n° 6 * a not i c Í a de su fallecimiento. Sorprendida Cer á ry 0113 Con can no es P era dp aviso, se fue á la Iglesia á oiré- 1 lüS su dolor, y encomendarle el alma de su defunto Pa- Vv Per ° tan iIeno de amargura su espíritu que en el resto del ;t ° J? Jarg0 es P acio d e la noche, ni pudo contener el lian- ' 5 ug Ust . e d ex a ba sosegar un solo instante. Encendida la cabeza, <ílle nt 0 l a ° ^ a nimo , y debilitadas las fuerzas con la falta de ali- : ^ enti ? erd i? e * s neño en conformidad que casi se le trastornaba '^da e¡a e ^e apuro clamó á su caritativo Padre , con¬ fio } ¡j , s u ex perimentado favor , dicien dolé Padre González A ^nd Q y C e ^ 3 ue me duerma , por que de lo contrarío no podré % ^\^ l ^ ana d m ’ - s obligaciones : se quedó luego dormida JS J y 6 " 7 a P ac *kle sueño. En ¿i se le representó vestido con su a ia ca ^ zera de la cama le dió altísimos es- ? k br 0 ? CUme nt°s sobre la practica de las virtudes, negación t j ó r vo ^ u n ta d , y trato interior con Dios; confirmaüvid a e f r ?^ u ^ eu d ó Ie Ds delicadas doctrinas con que duranc Vi 0u a ^ avia enseñado el alto, y delicado camino de la •k r E > oraIe s tS P er ró a la mañana tan vigorizadas las fuerzas 'h^P r 0v e l Ue - p udo ateil der á sus penosas faenas , y su espíritu & ^ ay ía A* 9 9 ue en la suave , dulce , y fácil practica de lo q c { e , i0 ° > y en otros mas admirables efectos no le quedo v elaelc 3 de ^ u e su suei " 10 ^ de la clase de aquellos en f*^* 9 ** mientras duermen los sentidos , y que está el C^Wi m i entl : as el cuer P° dormido. Si halláis algo que 9 Ue c|¡ ^ Ue dlg0, Ieeci Id dilatada elocuentísima oración 11 Sai tto he* 0 eI san Gregorio Nanziazeno en las exequias ri nano Cesario, yereis no tuvo reparo en asegurar se lehavia representado glorioso á el mismo por dos veze5 fo¬ sadlos , ( a ) y depondréis todo escrúpulo en este modo de F ducirme. aliitff gundavez se le hizo intelectualmente presente á fí estando' en la oración , y le dixo ; Dios en todo , en t0 . g S ta liberalisimo conmigo . Desatendió semejante representación ^ persona , y en otro día aícabada de comulgar , pidiendo a ^ ñor por el defunto , le pareció oír en su interior con d > claridad la divina voz asegurándole : Qiie para con él do el Dios de las misericordias , y liberalidades en faV° re ^ ^ Qiie estos favores llegaron en el orden natural á quanto e ^ ^ ble : y que le correspondió plenamente por todas partes, f ^ dos , y cada uno de los beneficios que le hizo , obra’ 1 i ( ellos conforme al divino beneplácito , y á el alto fi n P° r ^, a s ; fueron concedidos . ¿ Qrié mas puede decirse ? No ca ^ ¿i* ni yo me atrevo á ponderar estas expresiones , por cen mas de lo que puedo encarecerlas. Traed á I a quanto os dexo referido, y hallareis es esto consig^ e aquello , y que en su modo pudo decir el P. Mtro» *° . ¿9 con el Aposto! san Pablo : Gratia Dei sum id quod. s l ^ p ¡o! gratia Dei in me vacua non fuit : (b ) Por la gracia soy lo que soy , y esta gracia en mí no estuvo ociosa» a l# Después aca há repetido el Padre sus visitas a eS ^ a ] t ¡sj# en los términos referidos, y siempre documentándola tnas instrucciones , que la humillan , la recogen , ] a ett ( zan , la llevan á Dios, la ilustran en el conocimiento divinas perfecciones, y la encienden en el amor bien , facilitándole Ja practica de las virtudes , y f j aS cia desús antiguos documentos , reconviniéndola ^pjos? prias razónes, aunque esforzadas con el espirito de ^ gji« ahora mas de lleno participa. Ultimamente acaba^ eS to^ ^ ocasión de comulgar se le representó vestido c ° ñ - ¿ 0i s u * gloria, lleno de luz, hermosura, y claridad , y ma en el immenso piélago de la visión clara de U’ ’ ( a) S. Gregor. Nazianz. orat . in obitiu 1 ctrcafinem, (b) i .Cor. 15» IQ- *ftio s ne torrente de sus eternas dulzuras. Le manifestó los altos pre* tíab a f y S ran degloria que yá gozaba, por sus virtudes,por sus ’/ P ° r ! a P erfeccion con que procuró desempeñar sus í q Ue c p de P re dicador, de confesor , y de maestro: la exortó ^Señorías debidas gracias por la immensa gloria acordándose de lo h¡o$ becK. 3 6 ^ av * a enseñado, se resolviese á padecer ahcra por ^acia d c argo que la vida es para obrar, y padecer por el ^feosM 3 et ?. rn ^ a d para gozarle. Ved aquí lo que asegu- ? re cord° ] S ari | * e d r0 a sus discípulos del cuidado que tendría t y ida dr CS <aes P ues de su muerte la que les havía enseñado ea e S ent Para q. ue ™ e j or lo practicasen : lo que sucedido su fa- ^uifesto san Pedro de Alcántara á su espiritual hija r man y de J esas » P ara cerciorarla de su gloria ; y lo qud just' ) UeStar Su ^ a i eemos sucedido á muchos santos , y ^ es ( ju e j S ’ se S ün ha sido del divino beneplácito, por los altos Yo c a . mdll a prudencia no alcanza á conocer. k* O ho ° ntluuana gustoso la sencilla verídica relación de al- Ji^dos' U " eS ° de esta c i ase ^ me persuadiese que con los yá N aría ^ quedaba suficientemente probado huestro asunto; >4 uias; porque bastan los referidos para que de la pS k e es * a vida, el ser y el compendio de las virtudes; ej p k ve r ¿¡¿ e ranc . ,a °l ue a tQ d3s las corona» podamos inferir Ja Q Cra Vlrtu d con que procuró santificarse á sí proprio h s ^ botado ° nza * ez > y que uniendo á esta la suficiencia coa %q en ? ’ tant0 en la comprehension de las cosas espiritua- ) ^ (}ue f L , a Ocultad para comprobarlas, quedemos convenció e Uo Un director perfecto , y consumado délas almas* Ci e , ei1 las Amerito de aquella gloria no común de resplande- % \ \ r ] petl ‘ as eternidades al modo que las estrellas en su ^ÍUst 0 d e ° ] rrila ^ an i^ de todos los que instruyen á otros [h keb W:t * a virtud: qui ad justitiam erudiunt multas * ^ Con \)^ as i stella in perpetuas ¿eternitates. Debo Uj - r ; mas no sin daros algún breve ; y opor¬ tuno documento, en la. 9 $ MORALIDAD. §. III. A Firma el Apóstol san Pablo , qne á cada uno ce Jr\_ le es dada la gracia á medida , 6 proporción de 1° 9 de n° s0< —- 0 » * ■ , ipi ha confiado Jesu-Cristo : () Esto es, del estado > ,leOi ó ministerio á que se ha dignado destirnarnos. Ella en D s ? rrosde/ Señor , es abundante, y en los creye ntt \ gí o escasa : es distinta de la que nos santifica en el bautism 0 ^ es ordenada igualmente á nuestra santificación, y I. A los ministros de Dios , q ules son, résped 1 ^ ^ hablando , los Sacerdotes, doctores, y maestros, les da fieldad , y exige de ellos el ¿neu ruó. _ do ct ° r - i. No es otra cosa la idoneidad en el ministro d ^ \p sacerdote, que la aptitud para el mas exacto dessiTip 2 11 ^ pensiones de su oficio. Ella es dada por Dios; pero tan ^ c r en nosotros , que faltándonos , todo nos falta , y no paces aun del menor pensamiento bueno. Por esto no, P, )jU gstf _ darse que es suya nuestra suficiencia para quanto p0° e ^ cargo: que si tenemos esta confianza es por los méritos . y que solo el Seüor es quien puede hacernos idoneo»^ .de su nuevo testamento. Esta circunstancia nos es jip^. que debemos considerarla cómo un todo esencial p aia ^ av' c “' ( no basta la que al juicio de los hombres aparece tal jada , es necesario lo sea en el de Dios, por ha ver v 0 s ,? 11 ( mano , como se vió en David antepuesto á sus hei ^oj 111.11x0 9 LUIlIO be VIO Cii ciuLcpuLbLU a ow ApO^ jgí Matias preferido á Josef el Justo, y en los demas r^A ^ quienes hizo ostentación de su poder dándoles aunque ididtas en el saber, contemptibles en sus p*| r&w Jí hiles/ en las fuerzas , supieron confundir á los sam^ g e n s e vencer á los robustos, y hacer patente que nadie * y [a Ad Epbes- 4. 7. Iber ° r ? r S$ pór más °I lle se P a ’ í S oze es te mundo , si el ^ndó C P ° dtr ’ Ó la virtuc * no le es dada del Señor. Por esto c otifi ° San Pabl ° a su amado discípulo Timoteo , que á ninguno ViaV" 1 Car ?° de enseñar á otros > sino a los que en su con- Hias <? Í UGSen icioneos P ara ell °- ( a ) | Qué importan las insig- V¡ 0 c e Sabl ° ’ los g rados de magisterio , ni el honor del sacerdei a ( |°JJ q*^ nos disfrázanos,\ si faltándonos la interior firmeza | a eblda idoneidad, somos no mas que unas paredes blan- a Parj cuya hermosura , ó buen nombre solo estriva en la W- ^ f ^ ^ oy.nu CSiuva Cll Ja fio* la ■ i Ah ! temamos el nomen habes quod vivas , '<-:(*) Tieiresnombre, fama, y opinión entre los )$ si p/ nias P ara con ^¡ os n ¡ aun vida tienes. La tendre- ' e ^id j° m P raínos ’ ° de ed procuramos adquirir aquel oro iien^ 0 de * a verdadera caridad , y probada virtud, con que. % pendo firtis ¡osa , lluestra escasez de mérito , y ocultando con su adorno» ^snudez da nuestra ignorancia , nos vestimos de la Ndi m ^ la ' d e suficiencia , y aplicamos á los ojos de nuestro f e Perd e JeU£0> c * e S 03 con ¡ a sobervia, el eficaz colirio del miedo h r d:u[ n °/ 3 ’P ara q ue con él consigamos el conocimiento de Activo • °) y pongamos en uso la gracia que para nuestro i. 0 Jr m ¡ st enQ se nos ha comunicado. | Qué s ¡* e l abuso e « tex teolo an qua w tiene le utiliza, .La omisión . 3 q JJe se y é en otros de la gracia , ó empleo t°s*r titUÍd0S es la causa totpd de su infeliz, reproba-* feo convienen en que cada quales obligado á po- e t ^ teti ers a ^ rac ¡ a q ue Dios le ha dado , y que sin. culpa no> ^^nur e ° C *. osa >’ porque es claro el precepto del Apóstol r. fij á q u ne ln vacuum gratíam Del recípiatís ( d ) yo os inútil con el no uso la gracia que de o 0 ei | S ‘'f'cibido. Un Sacerdote que no celebra, un MaeslC ^ es cíí' S ? a ’ y un doctor qne anadie aprovecha con so P at) ¡e , es reprehensible , y digno de la indignación tíe Dios , en la substracción de. su gracia, degradación, o clon de oficio en que incurrieron los sacerdotes encargad 03 . ■ ^ colección de las limosnas que se daban para reparar el tern ? j 0 as Salomón en los tiempos de Yoyada sutnmo Pontífice, y 0I * Rey de Judá, que justamente fueron depuestos de su emp e la culpable omisión que en él tuvieron. ( a) Mayor culpa j ulpable omisión que eu ei tuvicrvu. \ u j iuüjux — 1 «rra* .sin duda, y merecerá mas severo castigó el abusar de es f cía tan apreciable : En efecto , el mal exemplo de un sace ^ oCt of la doctrina menos sana de un maestro, y la decidía de on ^ j]tcSf en oponerse á los falsos dogmas del siglo son males tan in ? e J e', que su remedio parece como imposible. Buena es la sal , su-Cristo, buena es la ciencia de los doctores , sflitiénde ^ ¿ Iglesia; pero si ella llega á infatuarse, ó el ministro del ^ j 0 j pervertise , ¿ qué arbitrio le queda para utilizarse a si > y ^ demas ? Será conculcado de los hombres con desprecio , y¡^\0- gado por Dios con formidable desamparo, concluye el eva Ad nihilumvalet ultra nisi ut mittatur foras, 6? c ° n ¿ib botninibus. ( b ) f i¡ cS El ministerio , y su idoneidad nos es dada por ^ 0 \ \0 san Pablo , para edificación, y no para destrucción: rn 3 tic abusado jamas, añade en otra parte , de la gracia ^ ha conferido de predicar el evangelio : ( d ) antes pf° c j oll 0 °j ella ser á todos útil, aun á los que toman de mí predica ^p. tivo para ‘hacerse mas culpables, (e) No es ageno este buen modo de pensar; pero sí es notable que y sobervio como Artaxerxes asegure de silo proprio >¡A ' de su grande prepotencia, y ningún temor de Dios. (guanta confusión será para nosotros el dia del Í uí í\ 0 - ze sd e ^ V ahora comprehendidos en el numero de aquellos infe ^ ^of nes dixoel mismo Rey gentil, que desvanecidos c ° n - a sus empleos abusan tanto de su fuero , que con so 0 ble se atreven aun contra el que .asi quiso distinguí . nosotros nos corresponde, ó sapientísimos Padres, y (-ar) 3. Reg. 12. 7. (b) Matb. 5. 13. ( c ) 2. Cor. 13. 10. ( d ) I. Cor. 9. l8> ( e / 2 (f)Estb. 13.2. (g)JEstb. 16- 2' ^enseffar a! pueblo «fitina, de espirité , porque como fpl e U aIes > ó guras de los que lo deben ser , somos obligados í líos h, 4r en eso Ia a P titud <l ue P ara nuestro respectivo cargo se Concedido ' Si Ias ignoramos, nos falta la precisa ido- ’ y nns díra como a Nicodemus Jesu-Cristo : ¿ tu es ma~ % tn J Sraél > & hac ignoras ? ¿ Tu , siendo doctor, y ° de Ia Ls ^ 1 10 sabes estas cosas* í * ) Si las sabemos ,y H q , . Io contrario, seremos como los malos Profetas de Isn magÍnaban mentiras » y-anunciaban falsedades ; ó coblpUehi °. t ros > ^ ue sabiendo la iniquidad , y falsos dogmas i 1 1 Un a °’i 1 11 le re P rehendian P° r ello í ni le arguían de su error. ^ ot ro v r a 9 est0110 es mas; 9 ue ser mi ciego conductor ^cii cio ^ e S° > para caer los dos en el precipicio de su eterna ' 11 car g° formidable ! ¡ O que temible juicio ! 'Nos*! ^ n 8 un católico debe dudar se le concede esta gracia: jMl 0s p cr oyentes se les dá sin escasez; pues no es Dios coma 5?^ Car ariSeos P ordendo sobre los hombros agenos la mas y 1 kflesef*' s e excusan aplicar un solo dedo de su mano para ¡ r t ien. peso * Su buen uso es un medio necesario para mo- 6 re Pro\ C Oni ° P or el contrario su desprecio es manifiesta señal aci on t&V 1 , " N vN'ar 0s ^] 0 os P Uedo y° persuadir mejor lo primero, que con ** la v a .^ llster iosa parabola del criado que aguardaba desíl 9 * s Para Tu de SU Señ ° r ’ porque su ínteli g encia , ó doctt¡ sobr ° d ° S ’ s e S ullla res P ll esta de Cristo nuestro salvador ? tC Ie P re S untósan Pedro. Habla en ella el dill^^s de s lS UU Padre dc familias atento á cumplir las obliú ot eStaa0j y babIa d e cónsiguieute con quantos tie- Hen y . f° cargo por su empleo , denotando el arreglo con VT*mT ren . é 1 ’ y que este es un medio necesario para \ s * n ^ os temores 9 ue de ordinario la acompa- ^iL^el d¡ a es u cedernos , ó el Señor vendrá á residenciar¬ lo^ ta n pre* ^ bora 9 ue menos fe esperamos; si entonces nos * ^ de erudos que le demos una razón puntual del em- “V S r acia que para exercerlo bien nos huviese conce- _2_íí u* to. deis mas de mi ingratitud, misericordia, Dios mío p; a: ' 5 j^j s i\- misericordia , Padre mío clementísimo : Misericordia > tor mió amabilísimo. _ vida P arl Usad, Señor, ahora de vuestra misericordia en la ' usa dperdonarnos: usadla en la muerte para no desampararnos-J la en vuestro rectísimo juicio para no perdernos. re en la vida para que te sirvamos, en la muerte para q'J e mze0 o¡‘ mos , y en la eternidad para que perpetuamente te Perdonadnos á los vivos: perdonad á los defuntos iJJ? p0 r si aun tiene que , á vuestro siervo , ministro, y sa “ r oraC ionf quien os ofrecemos estos sufragios , sacrificios , y .¡ w s f Aplicad , suavísimo Jesús , todo el tesoro de vuestros e j prec 1 " finitos, el ¡inmenso valor de vuestras santísimas obras, y ¡f¡ seJ it superabundante de vuestra sangre preciosísima , para q vueS tr¡> perdonadas sus culpas: No carezca por mas tiempo pe r bienaventurada presencia el que tanto la procurei, J Re y» ció mientras vivió en este destierro. Ocurrid, sober ^ délos Angeles, madre amabilísima délos pecador* dora de los que padecen en el Purgatorio , ocurrí ^ f0¡ favorecer á vuestro especial devoto, que P us ° 1)U estr« s ,« das sus esperanzas. Oid nuestros clamores , admita , 4 pilcas; y presentad al todo poderoso nuestras oracio ic i humilde , pero eficazmente le rogamos por nuestro t» to; para que anima ejus , & ammz onmiutnj'.^ functonim,pcr misericordíamDei requiere pace. Amen , Amen. Cádiz ., y Octubre 22. de 1784. Apruébase por lo que a.mjtocapara^ Imprimase.