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Descripción de las lesiones de futbolistas profesionales durante dos temporadas en relación con las demandas físicas del juego

Alcantarilla Pedrosa, Manuel

Abstract

Objetivo. Analizar la relación entre el registro lesional de los entrenamientos y partidos con las variables de demanda física observadas durante la competición con el sistema Mediacoach® en los jugadores de un equipo de fútbol profesional de La Liga de España durante dos temporadas consecutivas. Metodología. Los participantes fueron 30 jugadores de la primera división (edad: 26,07 ± 3,78 años). Se recogieron las variables físicas de Distancia Total Recorrida, Sprint a baja Intensidad y Sprint a Alta Intensidad de los 38 partidos de ambas temporadas a través del programa Mediacoach®. Estos datos fueron correlacionados en función de las posiciones de defensa central, defensa lateral, mediocentro, bandas y delanteros con el número de lesiones, la severidad, el tipo y el momento de lesión. Resultados. Mostraron correlaciones significativas en la Distancia Total Recorrida para los mediocentros en lesiones moderadas (r=0,810; p=0,027), de tipo articular-ligamentaria (r=0,802; p=0,030), en el número de lesiones en entrenamientos (r=-0,810; p=0,027) y para los defensas centrales en menores (r=-0,975; p=0,005) y en las de tipo musculares-tendinosas (r=-0,949; p=0,014). En Sprint de Baja Intensidad para los laterales en: número de lesiones en entrenamientos (r=-0,805; p=0,029), lesiones leves (r=-0,866; p=0,012), pie (r=-0,791; p=0,034), lumbar/sacro/pelvis (r=-0,791; p=0,034), incidencia a entrenamientos (r=-0,800; p=0,031) e incidencia total (r=-0,775; p=0,041). En los metros a Sprint de Alta Intensidad para los laterales lesiones menores (r=0,849; p=0,016) y los defensas para número de lesiones totales (r=0,894; p=0,041), lesiones moderadas (r=0,894; p=0,041) y las de tipo articular-ligamentaria (r=0,894; p=0,041). No se encontraron diferencias para las posiciones de banda y delantero. Conclusión. Los hallazgos mostraron una relación entre las variables de rendimiento de los partidos y los datos del registro lesional en ciertas posiciones. Esto podría aportar información relevante a los servicios médicos y cuerpos técnicos para la prevención de lesiones y la mejora del rendimiento.

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DEPARTAMENTO DE FISIOTERAPIA FACULTAD DE ENFERMERÍA, FISIOTERAPIA Y PODOLOGÍA UNIVERSIDAD DE SEVILLA “DESCRIPCIÓN DE LAS LESIONES DE FUTBOLISTAS PROFESIONALES DURANTE DOS TEMPORADAS EN RELACIÓN CON LAS DEMANDAS FÍSICAS DEL JUEGO” TESIS DOCTORAL Manuel Alcantarilla Pedrosa DIRECTORES Prof. Dr. D. Manuel Albornoz Cabello Prof. Dr. D. Sergio Hernández Sánchez Sevilla, mayo de 2021 I AGRADECIMIENTOS A mis directores de tesis el Dr. Manuel Albornoz y el Dr. Sergio Hernández por todo lo que me han enseñado, por la paciencia infinita que han tenido en todo momento, aguantando mis idas y venidas con las mismas ganas, desde que nos cruzamos el primer día para formar este proyecto. Gracias por no dejarme abandonar en los momentos más complicados, mostrando siempre un apoyo incondicional. A mi padre por haberme dado una educación en valores, enseñándome a ser yo mismo y currar duro sin esperar nada a cambio, pero siempre sabiendo que no hay mayor satisfacción que la del deber cumplido. Gracias por enseñarme a amar esta profesión, de la que tuvimos muy poquito tiempo para compartir, pero que la defenderé con mi sudor hasta el último momento, como tú solo hiciste. A mi madre, por no desistir nunca en el empeño de llevar nuestros proyectos adelante, porque cuando todo se tambalea nunca dejas de confiar ciegamente en tus hijos. Mamá, de ti aprendimos a ser incansables y valientes, a que nada es imposible con voluntad y esfuerzo. Eres ejemplo de lucha. A mi novia Marta, por ser tan especial, tan única y capaz de convertir con una simple sonrisa en oro todo lo oscuro y malo que pase. Eres el faro que ilumina todos los días de mi vida. Desde que llegaste has sabido sacar lo mejor de mi, y esta tesis es tanto tuya como mía. Gracias por tu paciencia y cariño. Te quiero. A mi hermana, porque desde la sombra consigues que todo funcione a la perfección, que todos estemos felices encontrando nuestra máxima paz y tranquilidad. Por tu inestimable ayuda en todos los proyectos personales y profesionales que he llevado a cabo. No tengo dudas de que conseguirás todo lo que te propongas, eres ejemplo de constancia y esfuerzo. II A mi hermano mayor Ángel, por ser mi mentor y referente. Gracias por enseñarme tanto a nivel profesional y personal con esa forma particular, que solo tú, tu gran amigo Manuel y yo sabemos. Gracias por dejar que me equivocase una y mil veces, porque no se aprende con los años sino con el daño. A mi familia política, en especial a Juan y Laura, desde que me conocísteis habéis depositado una confianza ciega en mi. Espero poder devolveros algún día todo lo que hacéis por mi. A todos los que forman parte de la familia de AY 360º Salud&Deporte, gracias a vuestro tiempo y dedicación para que este proyecto común siga adelante. A la entidad a la cual represento, el Real Betis Balompié S.A.D., por brindarme todas las facilidades para que este proyecto personal saliera adelante. A todos los compañeros con los que he compartido y comparto muchas horas, quienes de alguna manera me han ayudado y han soportado mis malos momentos durante todos estos años. En especial a David y Raúl, por encender la mecha que dio lugar a este trabajo, por comportaros como unos padres cada día y ser mis mejores referentes en la fisioterapia deportiva. Sabéis transmitir como nadie que no hay nada más importante que trabajar en la sombra y en equipo. A todos mis amigos, en especial a los de mi colegio y a mi grupo más cercano, “Los Lareilos”, quienes siempre han confiado en mí. Gracias Grego, Peña, Angelito y Cepeda por no dejar que jamás cayera, por apoyarme y guiarme cuando más lo necesitaba. A todos mis compañeros, profesores y educadores, que han sido partícipes de mi educación y trayectoria personal. III A mis padres, a mi hermana y a Marta, IV XI LISTADO DE ABREVIATURAS FIFA = Fédération Internationale de Football Association UEFA = Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol PL = Premier League GPS = Global Position Systems Hz = Hertzios DTR = Distancia Total Recorrida m/s = metros por segundo km/h = kilómetros por hora CAI = Carreras a Alta Intensidad CMAI = Carrera a muy alta intensidad AAI = Acciones a Alta Intensidad m.m = metros por minuto m/s2 = metros por segundo al cuadrado PM = Potencia Metabólica HMLD = High Metabolic Load Distance CL = Champions League UEL = UEFA Europa League ACWR = Ratios de Carga Agudo:Crónico SBI = Sprint de Baja Intensidad SAI = Sprint de Alta Intensidad XII XIII RESUMEN Objetivo. Analizar la relación entre el registro lesional de los entrenamientos y partidos con las variables de demanda física observadas durante la competición con el sistema Mediacoach® en los jugadores de un equipo de fútbol profesional de La Liga de España durante dos temporadas consecutivas. Metodología. Los participantes fueron 30 jugadores de La Liga (edad: 26,07 ± 3,78 años). Se recogieron las variables físicas de Distancia Total Recorrida, Sprint a baja Intensidad y Sprint a Alta Intensidad de los 38 partidos de ambas temporadas a través del programa Mediacoach®. Estos datos fueron correlacionados en función de las posiciones de defensa central, defensa lateral, mediocentro, bandas y delanteros con la incidencia lesional, el número de lesiones, la severidad, el tipo, el momento de lesión y la localización. Resultados. Se mostraron correlaciones significativas en la Distancia Total Recorrida para los mediocentros en lesiones moderadas (r=0,810; p=0,027), de tipo articular-ligamentaria (r=0,802; p=0,030), en el número de lesiones en entrenamientos (r=-0,810; p=0,027) y para los defensas centrales en menores (r=-0,975; p=0,005) y en las de tipo muscularestendinosas (r=-0,949; p=0,014). En Sprint de Baja Intensidad para los laterales en: número de lesiones en entrenamientos (r=-0,805; p=0,029), lesiones leves (r=-0,866; p=0,012), pie (r=-0,791; p=0,034), lumbar/sacro/pelvis (r=-0,791; p=0,034), incidencia a entrenamientos (r=- 0,800; p=0,031) e incidencia total (r=-0,775; p=0,041). En los metros a Sprint de Alta Intensidad para los laterales lesiones menores (r=0,849; p=0,016) y los defensas para número de lesiones totales (r=0,894; p=0,041), lesiones moderadas (r=0,894; p=0,041) y las de tipo articularligamentaria (r=0,894; p=0,041). No se encontraron diferencias para las posiciones de banda y delantero. Conclusión. Los hallazgos mostraron una relación entre las variables de rendimiento de los partidos y los datos del registro lesional en ciertas posiciones. Esto podría aportar información relevante a los servicios XIV médicos y cuerpos técnicos para la prevención de lesiones y la mejora del rendimiento.  * / 5 3 0 % 6 $ $ * » / DESCRIPCIÓN DE LAS LESIONES DE FUTBOLISTAS PROFESIONALES DURANTE DOS TEMPORADAS EN RELACIÓN CON LAS DEMANDAS FÍSICAS DEL JUEGO 2 INTRODUCCIÓN 3 1. INTRODUCCIÓN En el fútbol las lesiones de los jugadores tienen un gran impacto en el rendimiento de los mismos y por lo tanto para sus respectivos equipos debido a la pérdida de sesiones de entrenamiento y de partidos jugados, tal como se ha evidenciado en diferentes competiciones de nacionales, internacionales, de clubes o selecciones (Dvorak et al., 2011; Hägglund et al., 2013; Orhant et al., 2010; Walden et al., 2005). Actualmente, el rendimiento y el éxito deportivo de los equipos profesionales depende, entre otras variables, de la estabilidad económica. Se ha estimado que las lesiones deportivas en el fútbol interfieren de manera directa, suponiendo un coste medio de 500.000 euros al mes por cada jugador lesionado (Ekstrand, 2013). En ligas como la Premier League inglesa, desde el año 2013, la consultoría Marsh realiza auditorías en todos los equipos en relación a éstas. La última llevada a cabo en la temporada 2018/2019, estimó el coste total de todos los equipos profesionales participantes en 221 millones de libras, un 3% mayor que en la temporada anterior (Marsh JLT Specialty, 2019). 1.1. Incidencia lesional y características de las lesiones en el fútbol Desde principios del siglo XXI instituciones oficiales, como la Fédération Internationale de Football Association (FIFA) y la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA), se han interesado por el estudio de la incidencia lesional (Ekstrand et al., 2013). Fuller et al. (2006) en el Consenso en torno a las lesiones celebrado en Zúrich, estipularon criterios únicos para la recogida de los datos. Además, expresaron la incidencia lesional a través de una fórmula matemática que daba como resultado el número de lesiones por cada 1000 horas de exposición total, o de manera más concreta, la resultante durante la actividad en los entrenamientos o partidos. Dentro del tiempo de entrenamiento se contempló cualquier trabajo encaminado a las mejoras físicas o habilidades propias del deporte, DESCRIPCIÓN DE LAS LESIONES DE FUTBOLISTAS PROFESIONALES DURANTE DOS TEMPORADAS EN RELACIÓN CON LAS DEMANDAS FÍSICAS DEL JUEGO 4 mientras que en los partidos fue el tiempo donde existía enfrentamiento entre diferentes clubes. Así mismo, aportaron información de la incidencia en función al tipo de lesión, la localización, el mecanismo de producción o la severidad entre otras, como puede comprobarse en la figura 1. Figura 1. Apéndice C del formulario del Consenso para las lesiones de Fuller y colaboradores (2006) En este sentido, el análisis de la incidencia y de las características lesionales debe ser riguroso, de forma que, los trabajos que se lleven a cabo tanto para la prevención de lesiones como para mejoras en el rendimiento deben ser lo más específicos posible (Larruskain et al., 2018; Pfirrmann et al., 2016; Sprouse et al., 2020). INTRODUCCIÓN 5 Se han realizado investigaciones sobre las lesiones en diferentes períodos competitivos o de preparación como la pretemporada (Woods et al., 2002). Por otra parte, existen numerosos estudios sobre la incidencia lesional en competición o entrenamientos de diferentes ligas nacionales y competiciones internacionales. Un meta-análisis reciente muestra que la incidencia general en los jugadores de fútbol masculinos fue de 8,1 lesiones/1000 horas de exposición, sin variar significativamente entre equipos profesionales de diferentes ligas y niveles competitivos (López-Valenciano et al., 2020). Esta incidencia fue 10 veces mayor en los partidos que en los entrenamientos (36 lesiones/1000 horas en los partidos frente a 3,7 lesiones/1000 horas en los entrenamientos) siendo la extremidad inferior la zona con mayor afectación (6,8 lesiones/1000 horas de exposición) y las lesiones músculotendinosas las más frecuentes (4,6 lesiones/1000 horas de exposición). En una publicación llevada a cabo en 23 clubes de alto nivel europeo de diferentes ligas durante 7 temporadas, se estableció una incidencia lesional de 8 lesiones/1000 horas de exposición (Ekstrand et al., 2011). La media por equipo fue de 50 lesiones durante una temporada, por lo que un equipo de fútbol profesional de 25 jugadores sufre aproximadamente dos lesiones por jugador y un 12% de indisponibilidad en cuanto al tiempo total de exposición a entrenamientos y partidos. La localización más frecuente fue en los miembros inferiores, con un porcentaje del 87%, afectando a los isquiosurales en un 12%. Noya Salces et al. (2014) informaron en 2014 sobre las lesiones acontecidas durante una temporada en 16 equipos de la primera división española, detallando la incidencia, tipo, localización y severidad lesional. Destacaron que hubo mayor incidencia en competición que en los entrenamientos. Las lesiones más frecuentes fueron las que surgieron por sobreuso, de carácter músculo-tendinoso, localizadas en el muslo y de menor severidad. También añadieron el momento de la temporada como DESCRIPCIÓN DE LAS LESIONES DE FUTBOLISTAS PROFESIONALES DURANTE DOS TEMPORADAS EN RELACIÓN CON LAS DEMANDAS FÍSICAS DEL JUEGO 6 aspecto a destacar, reflejando un mayor número de lesiones durante la pretemporada. Los servicios médicos de 9 clubes profesionales de la Premier League analizaron durante dos temporadas las lesiones de la musculatura isquiosural (Woods et al., 2004), suponiendo éstas el 12% de todas las lesiones, con una media de 18 días de baja y siendo el mecanismo lesional en un 57% de los casos la carrera. Además, el bíceps femoral presentó mayor porcentaje de lesión (53%) que el resto de músculos del complejo isquiosural. Otro aspecto importante que resaltaron respecto a las recaídas es que hubo 12% de nuevos episodios de re-lesión. En esta misma línea, (Ekstrand et al., 2011) en un análisis de 2908 lesiones musculares, establecieron que un jugador sufre de media 0,6 por temporada, lo que constituye el 31% del total de todas las lesiones. Con lo que un equipo registra en torno a 15 lesiones musculares por temporada, siendo el 37% localizadas en el grupo isquiosural y provocando un 27% del total de días de ausencia. Estudios más recientes, donde se observó durante 13 temporadas a 36 clubes europeos de diferentes ligas, demostraron que no ha habido cambios en la tasa de lesiones isquiosurales sino un aumento del promedio anual del 2,3%. En relación a los entrenamientos, se incrementó en un 4% cada año, aunque hubo una tasa de lesiones mayor en partidos (Ekstrand et al., 2016). Algunos autores han señalado la importancia de la severidad o la duración de las lesiones para guiar a los servicios médicos y a las áreas de rendimiento físico en torno al tiempo estimado de baja. Un estudio de corte retrospectivo durante 16 temporadas en diferentes equipos europeos reflejó 22.942 lesiones, siendo la mayoría de carácter leve (menos a 7 días de ausencia) o moderadas (entre 8 y 28 días). Además, destacaron el tiempo de baja de las recidivas, donde fue de nuevo protagonista, entre otras estructuras, el grupo muscular isquiosural (Ekstrand et al., 2020). INTRODUCCIÓN 13 Figura 7. Maletín de dispositivos GPS Tanto los sistemas de videotracking como con los GPS han sido comparados en algunos estudios, demostrando que ambos son elementos fiables para el control de las demandas físicas y por lo tanto para el manejo de la carga externa (Randers et al., 2010). De hecho, en La Liga se ha validado el sistema de videotracking con GPS, y en la actualidad se utilizan de forma simultánea (Pons et al., 2019). 1.4. Demandas físicas Entendiendo la carga de trabajo como el principal factor de riesgo que interfiere de manera directa en las adaptaciones de los atletas, algunos autores han estimado que las demandas físicas presentes en la actividad deportiva son un aspecto importante a tener en cuenta (Meeusen et al., 2013; Young et al., 2012). Como resultado, se postularon dentro del grupo de variables más utilizadas a la hora del manejo del riesgo de lesión, y como consecuencia, en la búsqueda de un mejor rendimiento de los deportistas (Dupont et al., 2010). Se pueden destacar diferentes aspectos relacionados expresamente con la práctica del fútbol en relación con las demandas físicas. Se describen y analizan las más estudiadas a continuación: DESCRIPCIÓN DE LAS LESIONES DE FUTBOLISTAS PROFESIONALES DURANTE DOS TEMPORADAS EN RELACIÓN CON LAS DEMANDAS FÍSICAS DEL JUEGO 14 1.4.1. Demandas físicas en el fútbol El fútbol se ha descrito como una actividad físico-deportiva de carácter intermitente donde se intercalan acciones de corta duración y alta intensidad, tales como sprints, aceleraciones, desaceleraciones, giros o saltos; con otras de mayor duración y baja intensidad o momentos de recuperación (V. Di Salvo et al., 2007; Mohr et al., 2003). Durante los partidos, los jugadores recorren una distancia media total (Distancia Total Recorrida “DTR”) de entre 8 y 14 kilómetros, realizando un cambio de acción o movimiento cada 4-6 segundos, donde varían el ritmo de 1,4-10 m/s y como resultado llevan a cabo alrededor de 1300 acciones (Bangsbo et al., 2006; Bloomfield et al., 2007; Stolen et al., 2005). Se ha observado que esta DTR disminuye de manera general en la segunda parte del juego (Gonçalves et al., 2018), y que aumentos del número total de metros se relacionan con adaptaciones a variables contextuales (Folgado et al., 2015). En la bibliografía existe una gran variabilidad a la hora definir las zonas de intensidad a las que se desplazan los jugadores (Bradley et al., 2013; Bradley et al., 2014; Buchheit et al., 2010a; Carling et al., 2012; Castanga et al., 2009; Harley et al., 2010; Sarmento et al., 2014). Generalmente y dependiendo del sistema de análisis utilizado, se definen 6 zonas de 0 a 36 km/h que van desde caminar a esprintar (Cummins et al., 2013). Aunque en una revisión sistemática realizada por Randers y colaboradores, (Randers et al., 2010) se fijaron 8 zonas e incluso añadieron la carrera de espaldas. A modo de resumen, las 6 zonas corresponderían según autores como Bradley (Bradley et al., 2009) a estar parado (0-0,6 km/h), caminando (0,7-7,1 km/h), trotando (7,2-14,3 km/h), corriendo (14,9- 19,7 km/h), corriendo a alta velocidad (19,8-25,1) y esprintando (por encima de 25,1 km/h). Asimismo, delimitaron las carreras de alta intensidad (CAI) por encima de 14,4 km/h y las de muy alta intensidad (CMAI) a partir de 19,8 km/h. En esta misma dirección, el sistema de videoanálisis utilizado en el fútbol profesional español denominado Mediacoach® las delimitó entre INTRODUCCIÓN 15 14-21 km/h y 21.1-24 km/h (Felipe et al., 2019). Otros investigadores mediante Amisco®, establecieron las CAI entre 21 y 24 km/h (Dellal et al., 2011). Añadir que en ambos dispositivos la velocidad de sprint se implantó por encima de los 24 km/h. Como se ha señalado, existe gran variabilidad a la hora de exponer las zonas de intensidad. Por ello, Buchheit (2010b; 2013) expuso la necesidad de crear perfiles individuales en función a la velocidad máxima de cada jugador, atendiendo a los datos de rendimiento adquiridos en diferentes sesiones de entrenamiento o competición, en base a secuencias de sprint. De esta forma, las estrategias para la mejora del rendimiento serían más precisas y no se subestimarían las franjas de velocidad en aquellos jugadores más rápidos. Las acciones de alta intensidad (AAI) que engloban tanto a las CAI, las CMAI y los sprints, han demostrado tener frente a otras variables como la DTR, mayor correlación con el rendimiento físico y por lo tanto son mejores indicadores a la hora de monitorizar o tomar decisiones con respecto a las intervenciones en los jugadores de fútbol (Krustrup et al., 2005). Igualmente, se estimó que el número y la intensidad de estos esfuerzos en diferentes contextos tácticos serán mayores (Lago, 2014). Existe una gran variabilidad en la cantidad de AAI durante los partidos dependiendo de como se hayan definido estas zonas. Para algunos autores los jugadores recorren con respecto a la distancia total 3,9-7% o 297-691 metros en CAI (19,1 y 23 km/h) y 2,1-4% o 215-437 metros a sprint (>23km/h) (Barros et al., 2007; V. Di Salvo et al., 2007). Otros autores, mostraron un 2-6% o 697-716 metros en CAI (19,8-25 km/h) y 0,6-2% 199- 264 metros recorridos a sprint (>25 km/h) (Bradley et al., 2010; Rampinini et al., 2007). En trabajos más recientes se han observado valores de 1614 metros para las CAI, 847 metros en las CMAI y 184 metros en los esfuerzos a sprint (Carling et al., 2016; Dalen et al., 2016; Stevens et al., 2017). DESCRIPCIÓN DE LAS LESIONES DE FUTBOLISTAS PROFESIONALES DURANTE DOS TEMPORADAS EN RELACIÓN CON LAS DEMANDAS FÍSICAS DEL JUEGO 16 Aparte de la distancia o el porcentaje de metros recorridos a sprint para el análisis del rendimiento de los jugadores durante los partidos, algunos trabajos han destacado el estudio del número y duración de estas intensidades, e incluso la velocidad máxima alcanzada (Andrzejewski et al., 2013; Taylor et al., 2017). Al mismo tiempo, también han resaltado la importancia de los valores relativos y no absolutos de las distancias alcanzadas, de manera que implantaron el valor metros por minuto (m.m) para hacer referencia a los esfuerzos de manera más precisa y lo justificaron exponiendo que pueden existir esfuerzos intensos en períodos cortos o sesiones de entrenamiento con poco volumen (Ehrmann et al., 2016; Riboli et al., 2021; L. Suarez-Arrones et al., 2014). También se ha detallado que sería interesante manejar umbrales de velocidad individuales, ya que se estarían subestimando algunos valores debido a que aquellos jugadores más lentos realizan mayor volumen de CAI y velocidad frente a los más rápidos (Murray et al., 2017). Según algunos autores resulta necesario analizar otras acciones como las aceleraciones o desaceleraciones que se producen durante la práctica del fútbol, ya que causan estrés físico en los jugadores y son más exigentes desde el punto de vista energético (Dalen et al., 2016). Asimismo, se ha demostrado que el número aceleraciones en el fútbol suponen entre 3 y 8 más que el número de sprints (Aughey & Varley, 2013). Otro aspecto importante, que se muestra en la literatura, es que este tipo de esfuerzos máximos son realizados en distancias cortas e iniciados a baja velocidad, por lo que no se detectan en ciertos sistemas tradiciones (Haugen & Buchheit, 2016). Existe mucha variabilidad a la hora de cuantificar las desaceleraciones y aceleraciones, sobretodo aquellas consideradas de alta intensidad (Damian J. Harper et al., 2019). Según el autor consultado encontramos diferentes perfiles o umbrales de aceleración. Bradley y colaboradores los definieron en moderado (2,5 -4 m/s2) y alto (>4 m/s2) (Bradley et al., 2010). Otros, las clasificaron en medias (1-1,9 m/s2), altas INTRODUCCIÓN 17 (2-2,9 m/s2) y máximas (>3 m/s2) (Osgnach et al., 2010). Akenhead y colaboradores (Akenhead et al., 2013) los establecieron en: bajo (1-2 m/s2), moderado (2-3 m/s2) y alto (>3 m/s2). Por último, Casamichana et al. (2013) las dividió en zona 1 (1-1,5 m/s2), zona 2 (1,5-2 m/s2), zona 3 (2-2,5 m/s2) y zona 4 (>3 m/s2). Para el cálculo de la acelerometría se utilizan diferentes indicadores, entre los que destacan los impactos y la Carga Corporal (Gómez-Carmona et al., 2019). Los impactos recogen la intensidad de las aceleraciones o desaceleraciones producidas por los cambios físicos derivados de diferentes acciones como saltos o colisiones, quedando englobados en 6 zonas (McLellan et al., 2011). En cuanto a la Carga Corporal se definió como aquella de carácter acelerativo a la que es sometida el individuo en los tres ejes (X,Y y Z) permitiendo estimar la carga total en unidades arbitrarias (Barrett et al., 2014). Figura 8. Fórmula para el cálculo de la Carga Corporal. Extraído de Reche-Soto y colaboradores (2019) La Potencia Metabólica (PM) es otro indicador que se ha utilizado para cuantificar los esfuerzos realizados por lo jugadores de fútbol (Di Prampero et al., 2005). Su cálculo se realiza a través del costo de energía y las velocidades realizadas durante la actividad, con el objetivo de estimar el gasto energético total por kilogramo por segundo. (Gaudino et al., 2014) En este sentido, Tierney aportó el término “High Metabolic Load Distance” (HMLD) que representa la distancia recorrida a altas intensidades por un jugador cuando su PM supera el valor 25,5 Wꞏkg-1 (Tierney et al., 2016). Figura 9. Fórmula para el cálculo de la Potencia Metabólica. Extraído de Reche-Soto y colaboradores (2019) DESCRIPCIÓN DE LAS LESIONES DE FUTBOLISTAS PROFESIONALES DURANTE DOS TEMPORADAS EN RELACIÓN CON LAS DEMANDAS FÍSICAS DEL JUEGO 18 1.4.1.1 Demandas físicas según la posición específica en diferentes competiciones Los valores de rendimiento pueden estar influenciados por diferentes factores entre los que desataca la posición del jugador (Casamichana et al., 2021), como se observó en clubes que jugaron Champions League (CL) donde los mediocentros recorrieron mayor número de metros que otros jugadores, concretamente 12.027 metros (Bradley et al., 2011; Di Salvo et al., 2007). En este sentido, se estudiaron diferentes zonas de sprint en función del tiempo y la distancia en 147 jugadores que jugaron 10 partidos de UEFA Europa League (UEL) y se observó que los delanteros y jugadores de banda realizaron mayor número de sprints (Andrzejewski et al., 2013). Otro estudio analizó a 717 jugadores que compitieron en UEL y CL durante 4 temporadas, concluyéndose que los jugadores de banda realizaron mayor número y metros a sprint frente a otras posiciones (Di Salvo et al., 2010) Existen investigaciones que han desarrollado los perfiles de rendimientos en diferentes ligas europeas. Concretamente, en La Liga española se ha analizado tanto la DTR como la distancia y el número de esfuerzos en las AAI en función de la posición durante la competición, observándose que los laterales y centrocampistas realizaron DTR, mientras que laterales, bandas y delanteros recorrieron más metros y llevaron a cabo un mayor número de AAI que el resto de posiciones (Rivilla-García et al., 2019). Una nueva publicación, donde se analizaron las demandas físicas durante 4 temporadas, revela que en la primera división española las exigencias físicas disminuyeron más que en segunda división. Además, los resultados mostraron un descenso en la DTR y un aumento en las AAI (Pons et al., 2021). Los diferentes estudios realizados en la Premier League, describen que los jugadores de banda y mediocentros mostraron mayor DTR y AAI en comparación con los delanteros y defensas. Además, se estudiaron las INTRODUCCIÓN 19 AAI en períodos de 5 minutos donde hubo un descenso considerable tras aquellos de mayor intensidad y al final del encuentro (Bradley et al., 2009). En otro estudio posterior en la misma competición, tanto los jugadores de banda como los mediocentros y delanteros realizaron mayor distancia en CAI. Por otra parte, los autores también refirieron que los jugadores de banda, laterales y delanteros alcanzaron mayor velocidad máxima frente a los centrocampistas o defensas centrales (Bradley et al., 2010). Publicaciones más recientes han detallado la evolución en los parámetros de rendimiento físico en diferentes posiciones del terreno de juego dentro de esta competición, existiendo un aumento de las distancias a sprint en los laterales y de media en todas las posiciones un aumento de las CAI entre el 24 y 36% (Bush et al., 2015). En otras competiciones similares a la Premier League o La Liga como la Seria A italiana, se observó que los defensas cubrían menos distancia en CAI que los de otras posiciones. Asimismo, la distancia total recorrida fue mayor para las posiciones de centrocampista, lateral y delantero (Mohr et al., 2003). En estudios más recientes aparecen algunas diferencias con respecto a lo comentado, como por ejemplo una menor tasa de trabajo en las acciones de sprints en los mediocentros (Baptista et al., 2018). Otros han utilizado datos de rendimiento más actuales, como la distancias relativas de las AAI en m.m, HMLD e incluso aceleraciones y desaceleraciones en diferentes momentos del partido y así poder comparar aquellos de carácter más exigente en función de la posición (Martín-García et al., 2018). También se han estudiado los cambios producidos en el rendimiento físico cuando los jugadores cambian de posición dentro de un mismo partido, sin detectarse grandes diferencias de manera general, excepto en los cambios de defensa central a la posición de lateral, donde aumentaban de manera considerable la DTR y las AAI (Schuth et al., 2016). DESCRIPCIÓN DE LAS LESIONES DE FUTBOLISTAS PROFESIONALES DURANTE DOS TEMPORADAS EN RELACIÓN CON LAS DEMANDAS FÍSICAS DEL JUEGO 20 1.1.4.2. Demandas físicas y sistemas tácticos Existen estudios retrospectivos donde se ha demostrado que el juego ha evolucionado hacia un aumento de la intensidad de las acciones por parte de los jugadores (Wallace & Norton, 2014), lo que manifiesta la importancia de los requerimientos físicos dentro de rol táctico del jugador. En referencia a los sistemas tácticos, investigadores portugueses y noruegos compararon el sistema 1-4-5-1 y el 1-3-5-2 hallando diferencias significativas entre ambos. Destacaron que existe mayor número de CAI en los defensas centrales para el sistema 1-4-5-1 debido a que tienen que cubrir más metros en el área con respecto al 1-3-5-2, donde son los laterales, bandas y mediocentros quienes realizan mayor distancia a esta intensidad (Baptista et al., 2019). En esta misma dirección, se compararon los sistemas tácticos de 4- 4-2, 4-3-3, 3-5-2, 3-4-3 y 4-2-3-1 en futbolistas profesionales (Tierney et al., 2016). En el 3-5-2 los jugadores recorrieron mayor DTR, más metros en CAI y en HMLD, mientras que en el sistema 4-2-3-1 encontraron mayor numero de aceleraciones y desaceleraciones. En cuanto a las posiciones, en el 4-3-3 los mediocentros cubrieron mayor DTR que el 4-4-2, los delanteros mayor distancia en CAI en el 3-5-2 que en el 4-2-3-1. En cuanto a los mediocentros realizaron más HMLD en el 4-3-3 que en el 4-4-2, los delanteros mayor número de aceleraciones en el 4-3-3 que en el 4-2-3-1 y los laterales mayor número de desaceleraciones en el 3-5-2 que en el 4-4- 2. Una revisión sistemática reciente insistió en la importancia de la necesidad de incidir en los contextos posicionales, ya que diferentes variables como la desigualdad numérica o los reajustes dentro de los sistemas tácticos o tareas de entrenamiento pueden afectar al rendimiento del jugador (Low et al., 2020). INTRODUCCIÓN 21 Figura 10. Número de aceleraciones en función de la posición y el sistema táctico. Extraído de Tierney y colaboradores (2016). Abreviaturas: WD (defensa lateral), CD (defensa central), WM (banda), CM (mediocentros) y FW (delantero). 1.1.4.3. Otros aspectos que interfieren en las demandas físicas En la literatura científica se han analizado otras variables que pueden influir en los requerimientos o demandas físicas, como son: • Calidad técnica o categoría. Algunas publicaciones han comparado equipos de diferentes divisiones. Concretamente, en Inglaterra examinaron a equipos profesionales de la primera división (Premier League) y la segunda división (Championship), y observaron que en la primera división los indicadores técnicos fueron superiores, mientras que en la segunda destacaron los de carácter físico (Bradley et al., 2013). En esta línea, investigadores españoles, hallaron diferencias entre equipos bien y mal clasificados en primera y segunda división al contrastar datos físicos, técnicos como posesión de balón y tácticos en relación al uso de las dimensiones del campo (Castellano & Casamichana, 2015). DESCRIPCIÓN DE LAS LESIONES DE FUTBOLISTAS PROFESIONALES DURANTE DOS TEMPORADAS EN RELACIÓN CON LAS DEMANDAS FÍSICAS DEL JUEGO 22 • Entrenador. En aquellos casos donde hay cambios de entrenador, un estudio reciente en el fútbol profesional y semi-profesional español ha demostrado que no existen incrementos en el rendimiento físico durante los entrenamientos o partidos con respecto a los cambios de dirigente (Guerrero-Calderón et al., 2021). • Clasificación. En La Liga española durante la temporada 2013-2014 se compararon equipos de diferentes posiciones en la clasificación, distinguiendo entre aquellos que acabaron en posiciones de CL, UEL, medias altas, medias bajas y descenso. Se concluyó que existían diferencias significativas entre los niveles competitivos, sobretodo en acciones a velocidades altas, aunque no se relacionó la cantidad o volumen de distancia con el éxito deportivo (Clemente et al., 2019). • Resultados. Se ha demostrado en la liga profesional alemana (Bundesliga) que los jugadores de banda y los delanteros cubrían más distancia en AAI en los partidos ganados, mientras que los defensas centrales, mediocentros y laterales realizaron menor número de metros a media y alta intensidad (Chimura et al., 2018). • Tipo de partido. Ciertos autores han estudiado los esfuerzos físicos durante los partidos amistosos y encontraron diferencias con otros trabajos en las velocidades a sprint, aunque señalaron que no es posible compararlos de manera objetiva con otros sistemas debido a la gran variedad en las metodologías de registro (Mallo et al., 2015). • Momento del partido. Se han establecido diferencias significativas en las carreas de alta intensidad entre la primera y segunda parte en La Liga española y en diferentes posiciones (Rivilla-García et al., 2019). Otras investigaciones hallaron que la distancia a alta intensidad es menor en los primeros 10 minutos y al final de ambas partes, además estudiaron períodos de 5 minutos en los que había un descenso considerable en la distancia tras los de mayor intensidad + 6 4 5 * ' * $ " $ * » /  DESCRIPCIÓN DE LAS LESIONES DE FUTBOLISTAS PROFESIONALES DURANTE DOS TEMPORADAS EN RELACIÓN CON LAS DEMANDAS FÍSICAS DEL JUEGO 30 2. JUSTIFICACIÓN Las lesiones en el fútbol suponen un lastre tanto en el rendimiento físico como deportivo de los jugadores que las padecen/sufren, y como consecuencia en el éxito competitivo y económico de los equipos. Se ha observado recientemente que existe un aumento en el número de lesiones, y más concretamente las de tipo muscular, debido a múltiples factores que son constante objeto de estudio. Por ello, resulta primordial el conocimiento del mayor número de variables posible para el control óptimo de las cargas de entrenamiento y del riesgo lesional. En los últimos años, son varios los autores que han estudiado las demandas físicas de los entrenamientos y partidos a través del control de la carga externa, ya que se ha demostrado que existen relaciones entre diferentes demandas físicas y la lesiones, como por ejemplo exposiciones agudas o crónicas muy elevadas en movimientos a alta velocidad entre otras. El proceso de recogida y análisis de los datos físicos se ha llevado a cabo a través de diferentes sistemas de medición, donde destacan el videotracking o el GPS. De forma general, ya que depende del software utilizado, ambas tecnologías han demostrado tener fiabilidad y validez para la medida de las demandas físicas en entrenamientos y competición. En la literatura existe controversia a la hora de establecer umbrales de velocidad en los desplazamientos de los jugadores durante los entrenamientos y partidos. Este hecho provoca que exista una gran dificultad a la hora de comparar datos entre diferentes jugadores, equipos o incluso competiciones. En el fútbol español todos los estadios de los equipos profesionales tienen instalados el sistema de videotracking Mediacoach. La Liga tiene como objetivo que todos los clubes de primera y segunda división utilicen JUSTIFICACIÓN 31 los mismos estándares de medición para poder comparar y tener una referencia única en relación a los esfuerzos durante los partidos. Por ello, la presente tesis doctoral tiene como objetivo aportar información que relacione los datos de demanda física como las carreras a diferentes velocidades, recogidos durante los partidos a través del sistema Mediacoach®, con las lesiones. De tal forma que se pueda crear un criterio único entre los diferentes equipos de La Liga. DESCRIPCIÓN DE LAS LESIONES DE FUTBOLISTAS PROFESIONALES DURANTE DOS TEMPORADAS EN RELACIÓN CON LAS DEMANDAS FÍSICAS DEL JUEGO 32  0 # + & 5 * 7 0 4  &  ) * 1 » 5 & 4 * 4 DESCRIPCIÓN DE LAS LESIONES DE FUTBOLISTAS PROFESIONALES DURANTE DOS TEMPORADAS EN RELACIÓN CON LAS DEMANDAS FÍSICAS DEL JUEGO 34 OBJETIVOS E HIPÓTESIS 35 3. OBJETIVOS E HIPÓTESIS 3.1. Objetivos • Analizar la relación entre el registro lesional de los entrenamientos y los partidos con las variables de demanda física observadas durante la competición utilizando el sistema Mediacoach® en los jugadores de un equipo de fútbol profesional de La Liga española durante dos temporadas consecutivas. • Describir la incidencia lesional en los entrenamientos y los partidos durante dos temporadas consecutivas atendiendo al tipo, localización y severidad de las lesiones. • Cuantificar las variables de demanda física de los jugadores durante los partidos de La Liga a lo largo de dos temporadas consecutivas. 3.2 Hipótesis Ha= “Los datos de demanda física registrados con el sistema Mediacoach® durante los partidos de competición de La Liga están relacionados con la incidencia, tipo, localización y severidad de la lesión en diferentes posiciones que ocupa cada jugador en el terreno de juego.” H0= “Los datos de demanda física registrados con el sistema Mediacoach® durante los partidos de competición de La Liga NO están relacionados con la incidencia, tipo, localización y severidad de la lesión en diferentes posiciones. que ocupa cada jugador en el terreno de juego.” DESCRIPCIÓN DE LAS LESIONES DE FUTBOLISTAS PROFESIONALES DURANTE DOS TEMPORADAS EN RELACIÓN CON LAS DEMANDAS FÍSICAS DEL JUEGO 36  . & 5 0 % 0 - 0 ( ¶ "  :  3 & 4 6 -5" % 0 4 DESCRIPCIÓN DE LAS LESIONES DE FUTBOLISTAS PROFESIONALES DURANTE DOS TEMPORADAS EN RELACIÓN CON LAS DEMANDAS FÍSICAS DEL JUEGO 38 METODOLOGÍA Y RESULTADOS 45 Type of injuries Muscle-tendinous 2.8 ± 2.1 2.4 ± 1.4 2.5 ± 1.6 0.691 Joint-ligamentary 1.6 ± 1.0 1.3 ± 1.3 1.4 ± 1.2 0.235 Bone 0.4 ± 0.5 0.7 ± 1.4 0.6 ± 1.2 0.842 Other type 0.3 ± 0.7 0.2 ± 0.4 0.2 ± 0.5 0.759 Total incidence (injuries per 1000 h of exposure) Training 10.3 ± 6.2 7.8 ± 3.8 8.5 ± 4.7 0.029 * Match 15.3 ± 16.5 22.7 ± 21.3 20.5 ± 20.2 0.071 Total incidence 11.9 ± 6.0 10.5 ± 4.9 10.9 ± 5.2 0.180 Data are presented as a mean ± standard deviation; Abbreviations: TD: total distance traveled; HIS; distance traveled at a high-intensity sprint; LIS: distance traveled at a lowintensity sprint. Mann–Whitney U test for independent samples; * (p < 0.05) The TD was different according to the playing position; the differences being statistically significant between the various positions (Table 2). Fullbacks (FB) and centralmidfielders (CM) covered more meters in TD (9962.7 ± 883.7 and 10,084.0 ± 1509.3 respectively) than the rest of the players in other positions, the difference being statistically significant with central backs (CB) and wide-midfielders (WM) of p < 0.001. The CB (8772.8 ± 1080.0) and the WM (8220.7 ± 1681.9) covered fewer meters than the rest of the players from other positions (p < 0.001). DESCRIPCIÓN DE LAS LESIONES DE FUTBOLISTAS PROFESIONALES DURANTE DOS TEMPORADAS EN RELACIÓN CON LAS DEMANDAS FÍSICAS DEL JUEGO 46 Table 2. Differences in the physical demands variables and injury incidence between the player’s position. Variables Central Back Fullback Central- Midfielder Wide- Midfielder Forward Global TD (meters) 8772.8 ± 1080.0 9962.7 ± 883.7 10,084.0 ± 1509.3 8220.7 ± 1681.9 9317.5 ± 1280.5 9429.1 ± 1462.8 ** HIS (meters) 155.5 ± 64.4 0 260.3 ±119.1 121.6 ± 57.5 316.4 ± 115.3 230.3 ± 92.1 201.2 ± 112.2 ** LIS (meters) 170.3 ± 54.3 281.5 ± 79.0 209.1 ± 73.1 241.0 ± 73.6 214.9 ± 73.7 221.3 ± 80.2 ** Mean number of injuries 6.5 ± 2.5 2.8 ± 1.3 4.8 ± 1.9 5.3 ± 2.3 4.1 ± 1.5 4.7 ± 2.2 * Exposure of injuries Training 3.6 ± 1.3 1.6 ± 1.1 3.0 ± 1.2 3.9 ± 2.5 2.8 ± 1.3 2.9 ± 1.6 * Matches 2.8 ± 2.0 1.3 ± 1.2 1.7 ± 2.0 1.4 ± 1.3 1.5 ± 1.1 1.7 ± 1.7 Severity of injuries <3 days 2.7 ± 1.4 0.8 ± 1.0 2.2 ± 1.7 3.3 ± 0.9 1.6 ± 1.2 2.1 ± 1.5 ** 4–7 days 1.3 ± 1.1 0.7 ± 1.2 0.9 ± 0.7 0.8 ± 0.7 1.0 ± 0.9 0.9 ± 0.9 8–28 days 2.2 ± 1.3 1.0 ± 1.0 1.2 ± 0.7 0.9 ± 1.4 0.8 ± 0.8 1.2 ± 1.1 * >28 days 0.6 ± 0.5 0.4 ± 0.5 0.7 ± 0.7 0.4 ± 0.5 0.7 ± 0.5 0.6 ± 0.6 Type of injuries Muscle-tendinous 3.9 ± 2.2 1.6 ± 1.1 2.3 ± 1.1 2.5 ± 1.2 2.3 ± 1.9 2.5 ± 1.6 ** Joint-ligamentary 1.5 ± 1.0 0.7 ± 0.9 1.6 ± 1.1 2.3 ± 1.9 1.2 ± 1.0 1.4 ± 1.2 Bone 1.1 ± 1.0 0.5 ± 0.5 0.7 ± 1.8 0.0 ± 0.0 0.6 ± 0.8 0.6 ± 1.2 * Other 0.3 ± 0.7 0.2 ± 0.4 0.3 ± 0.6 0.4 ± 0.5 0.0 ± 0.0 0.2 ± 0.5 Total incidence (injuries/1000 h of exposure) Training 10.3 ± 4.3 4.7 ± 3.3 8.8 ± 6.5 11.4 ± 7.6 8.1 ± 3.8 8,5 ± 4.7 Match 31.4 ± 22.7 14.9 ± 14.0 20.0 ± 24.8 16.8 ± 16.1 18.1 ± 13.3 20.5 ± 20.2 Total 14.9 ± 6.0 6.7 ± 3.0 11.1 ± 4.5 12.3 ± 5.5 9.6 ± 3.5 10.9 ± 5.2 Data are presented as a mean ± standard deviation. Abbreviations: TD, total traveled distance; HIS, distance traveled running at a high-intensity sprint; LIS, distance traveled running at a lowintensity sprint. Kruskal–Wallis test for independent samples * (p < 0.05); ** (p < 0.001). For the distance covered in a HIS, the same results were obtained, except between the WMs and Forwards (Fs), where no significant differences were detected (p = 0.135). For the LIS distance, there are also statistically significant differences between positions, except between central-midfielders and Fs (p = 0.370). With regard to the HIS, the WMs covered more meters (316.4 ± 115.3) and the CMs less (121.6 ± 57.5; p < 0.001). In LIS, the Fs traveled more meters (281.5 ± 79.0), while the CBs traveled the least (170.3 ± 54.3; p < 0.001). Table 2 includes data about injuries between the two studied seasons. During both seasons, there was an average of 4.7 ± 2.2 injuries, being higher in training (2.9 ± 1.6) than in matches (1.7 ± 1.7). As shown, there are no statistically significant differences in the number of injuries, the severity or the type of injury between the two seasons, except for severe injuries (> 28 days,) which is higher in the second studied season (p = 0.01). 3.2. Differences between Seasons in Injury Incidence and Physical Demand Variables Analyzed by Player Position The CB showed statistically significant differences in the incidence between season one (S1) (19.1 ± 5.1) and season two (S2) (12.7 ± 5.4) (p = 0.048). For the FB position, there were statistically significant differences in the HIS between S1 and S2, being 214.0 ± 93.9 m and 306.5 ± 124.1 m, respectively (p < 0.001); for LIS (S1 = 257.8 ± 61.5 and S2 = 305.2 ± 87.5) (p < 0.001) as well as the incidence of injury during training (S1 = METODOLOGÍA Y RESULTADOS 47 6.8 ± 3.8 and S2 = 3.6 ± 2.5) (p = 0.048), with the jointligamentary injuries incidence being different between seasons (S1 = 1.5 ± 1.0 and S2 = 0.3 ± 0.5) (p = 0.028). No statistically significant differences were found for the CM between the studied seasons. No statistically significant differences were found for the CM between the studied seasons. For the WM, statistically significant differences were found in HIS, being 278.3 ± 110.8 for S1 and 355.7 ± 107.7 for S2 (p = 0.001). For the Fs, there were statistically significant differences in TD (S1 = 9685.9 ± 998.4 and S2 = 8949.1 ± 1427.7) (p = 0.007). 3.3. Correlations between Physical Demand and Injury Incidence by Player Position High and statistically significant positive correlations were found in the TD for CM in both moderate injuries (r = 0.810; p = 0.027) and joint and ligament type (r = 0.802; p = 0.030) as well as in the FB and severe injuries (r = 0.791; p = 0.034). In meters to HIS, correlations were established for FB and minor injuries (r = 0.849; p = 0.016), as well as in CB for the number of total injuries (r = 0.894; p = 0.041), moderate injuries (r = 0.894; p = 0.041), and those of articularligamentary type (r = 0.894; p = 0.041). No significant positive correlations were observed for meters at LIS, WM and Fs. Subsequently, negative correlations were found in the TD for CBs in minor injuries (r = −0.975; p = 0.005) and muscle-tendon unit injuries (r = −0.949; p = 0.014) and in CMs regarding the number of injuries in training (r = −0.810; p = 0.027). In the meters to LIS, only correlations were shown for the FB in the number of injuries in training (r = −0.805; p = 0.029), incidence to training (r = −0.800; p = 0.031), and total incidence (r = −0.775; p = 0.041). No significant negative correlations were observed for meters to HIS, WM, and F. 4. Discussion The present study aimed to describe the injury incidence in both training and matches with physical demand variables, TD and meters to HIS and LIS, according to the field position of professional soccer players during two seasons using a video analysis system. Our results showed statistically significant correlations in CB, FB, and CM for TD, LIS and HIS variables but not for WM or F players. Consequently, the current findings suggest that matchperformance data may be useful for detecting injury risks at certain playing positions. The physical demand data was obtained using the Mediacoach® video-tracking system which, at that time, was the only available tool that could be used in official competition. It is more comfortable for the player, and the data can be compared with that of other teams in the same competition [14,15]. The literature has demonstrated the DESCRIPCIÓN DE LAS LESIONES DE FUTBOLISTAS PROFESIONALES DURANTE DOS TEMPORADAS EN RELACIÓN CON LAS DEMANDAS FÍSICAS DEL JUEGO 48 validity of this system and others such as Amisco or Prozone® [16], although the use of GPS is currently more standardised owing to its versatility and accessibility in daily practice [17]. Some authors have demonstrated the importance of the tactical role of the player within a football team and its relationship to performance [19]. The study of physical variables, such as TD, LIS, and HIS, has also been associated with physical performance and injury incidence [21]. However, some authors have highlighted the importance of other performance variables like acceleration, deceleration, total load, or the calculation of acute:chronic load ratios [26]. The players who covered the longest TD were the CMs. Previous studies have reported this finding in the Spanish league using the Mediacoach® multi-camera video system [13,14]. In our study, a positive correlation was observed with moderate injury severity (8–28 days) and joint injuries. Some authors pointed to the most tactically demanding for CM position. CM has been shown to play an important role in decision-making, triggering mental fatigue which can contribute to an increase in the risk of injury [37,38]. Moreover, CMs run longer TDs to help the team in both defense and attack actions [18]. This demand on CMs during matches is reflected in our results, where a negative correlation between TD and the number of injuries was revealed. In contrast, Dupont stated that in teams that played more than one game per week, both TDs and high-intensity efforts were not significantly affected, but the injury rate was significantly higher [8]. The CBs did not run as many meters in TD or highintensity stocks as in other positions, suggesting that they are not exposed to covering these physical demands. In the present study, there was a positive correlation in CBs between meters run in HIS and the number of total, moderate severity, and joint-type injuries. On the other hand, there was a negative correlation between TD and the injuries of the muscle-tendon type and minor severity (1–3 days). Therefore, our results coincide with those published by Bush et al. (2016), who showed that in modern football, the CBs could not cover demands from other positions, such as FB [9]. Therefore, this change in position was defined as a risk factor for injury because there are shorter recovery periods between high-intensity efforts in the FB position [12]. In the case of the FBs, the greater the distance they traveled to LIS during the matches, the lower the total incidence and the number of injuries in training. Previous studies related the importance and evolution of highintensity actions, including very high intensity running (VHSR) and sprint meters with the position of FB [9,21,23]. Other studies also stated that due to the evolution of highintensity actions, FBs should be well exposed to these position-specific demands as long sprints in lathes at 30 m to improve performance [21]. Therefore, if they are more METODOLOGÍA Y RESULTADOS 49 exposed, they would be more adapted and the risk of injuries would be reduced [29]. Including these actions into training and prevention programs helps professional players to be optimally prepared for such demands imposed by a competitive match play [26,42]. An illustrative example is provided in the case of the players who suffered previous hamstring injuries that corresponded with less covered distance in sprint or high-velocity actions [4,28]. With regard to the HIS meters, our results showed that the FBs traveled longer distance and had minor injuries (severity, 1–3 days) that do not lead to absence from matches. With regard to TD, a positive relationship with severe injuries was observed in this group of players, although current research has downplayed the importance of this parameter about high-intensity actions, which has been considered a better indicator of performance and therefore of risk of injury [23]. No statistically significant correlations were found for the WM and F positions regarding physical demands and injury incidence. Specifically, our WM players, as in other La Liga studies, have shown the highest values in meters to HIS and have been behind the FBs who have performed the most meters to LIS [21]. Therefore, we believe that a lower incidence of injury could be justified for the greater exposure to this type of effort during training and matches. Based on the data obtained through video analysis systems, controlled training sessions can be programmed to expose players to demands that are comparable to those of a match, thus trying to reduce the risk of injury [43]. As Impellizzeri et al. [44] stated, athletic performance and injury prevention are dependent, and, for this reason, the communication between medical and technical staff should be highly coordinated to improve performance while trying to minimise the risk of injury. Differences in participation in official games, as in our second studied season, can cause significant imbalances in the chronic external loads between players in a team [45]. This situation should be considered and minimised in training sessions to prevent imbalances in workload for those who usually play or not. Technical staff involved in planning training for performance and injury prevention usually monitor the acute:chronic workload ratio, and the data of MediaCoach® contribute to its calculation. From this ratio analysis, preventive interventions should focus on increasing chronic exposure to load and avoid spikes that exceed 2.0 [46]. The findings of this study should be interpreted with caution due to certain methodological limitations. First, while video tracking systems have been the most widely used systems in the analysis of players’ physical demands for some time, the recent incorporation of GPS technology has gained ground. GPS technology consists of more accurate devices and can be used to control the load in training and DESCRIPCIÓN DE LAS LESIONES DE FUTBOLISTAS PROFESIONALES DURANTE DOS TEMPORADAS EN RELACIÓN CON LAS DEMANDAS FÍSICAS DEL JUEGO 50 matches, especially the relevant data about accelerations and decelerations. Second, this is an observational study with an exploratory aim, and causality or any form of relationship cannot be established. In addition, the small sample size reduces the reliability of the results. It would be interesting in the future to extend the analysis with Machine Learning analysis techniques to predict and establish relationships between performance improvement, injury programs, and injury incidence. Third, due to the use of a video analysis system, the workload performed by the soccer players during training was not registered and considered in the study, which could influence the performance values in matches. 5. Conclusions This study shows differences in injury incidence and physical demand variables collected with the Mediacoach® system in the positions of CB, FB, and CM, but not for WM and F. Specifically, relationships were established between TD and WM for moderate injuries of the articular-ligament type and in the number of injuries in training and in minor and muscle-tendinous injuries for CB. For the LIS, relations were observed for the FB in the number of injuries during training, in the total incidence of minor severity injuries and in injuries located in the foot and the lumbopelvic region. Finally, in the meters run in HIS, FB was correlated to minor severity injuries and in CB, with the number of total injuries, moderate severity injuries and those injuries of the articular-ligamentary type. The data provided could help medical services and technical staff in preventing injuries by planning specific actions by player position. Author Contributions: Conceptualization M.A.-P. and D.Á.-S.; methodology, S.H.-S. and M.A.-C.; formal analysis, M.A.-C.; investigation, A.Y.-Á. and M.A.-P.; resources, M.A.-P.; data curation, M.A.-P., and D.Á.-S.; writing—original draft preparation, M.A.-P.; writing—review and editing, M.A.-C, S.H.-S., and D.Á.- S.; supervision, M.A.-C.; project administration, M.A.-P. and M.A.- C. All authors have read and agreed to the published version of the manuscript. Funding: This research received no external funding. Institutional Review Board Statement: The study protocol was approved by Miguel Hernandez Local Ethical Research Committee (project code DPS.01-14, approval date 7 February 2014). Informed Consent Statement: Informed consent was obtained from all subjects involved in the study. Data Availability Statement: Data are contained within the article or supplementary material. The data presented in this study are available in [insert article or supplementary material here]. METODOLOGÍA Y RESULTADOS 51 Acknowledgments: The authors would like to thank especially Real Betis Balompié S.A.D. and Mediacoach® Department, LaLiga, for allowing us access to the data and offering us the opportunity to publish this article. Conflicts of Interest: The authors declare no conflicts of interest. References 1. Dvorak, J.; Junge, A.;Derman, W.; Schwellnus, M. 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DESCRIPCIÓN DE LAS LESIONES DE FUTBOLISTAS PROFESIONALES DURANTE DOS TEMPORADAS EN RELACIÓN CON LAS DEMANDAS FÍSICAS DEL JUEGO 54 4.1 Otros resultados relevantes Además de los resultados anteriormente expuestos y publicados en el artículo que presentamos, nuestro estudio también registró y analizó las lesiones acontecidas durante las dos temporadas consecutivas (2012-13 y 2013-14), según su frecuencia y localización corporal; así como, la ubicación del jugador en el terreno de juego. Como refleja la tabla 1, la lesión más frecuente de todas las estudiadas fue la que se localizó en el muslo tanto a nivel general (1,7 lesiones), como en todas las posiciones: destacando de manera más importante en los jugadores que ocupan la posición de defensa central (2,6 lesiones), seguidos de los que se ubican en banda (2,0 lesiones), de los delanteros (1,7 lesiones), los mediocentros (1,4 lesiones) y en menor medida en los jugadores que se sitúan como laterales (1,2 lesiones). Además, el análisis de este tipo de localización en relación con las lesiones acontecidas durante las dos temporadas estudiadas nos dice que existen diferencias estadísticamente significativas con respecto a la posición que ocupa el jugador en el campo (p=0.026), siendo más frecuente en los jugadores denominados defensa central y menos frecuente en los denominados laterales. Igualmente, en relación con las lesiones del pie existen diferencias estadísticamente significativas con respecto a la posiciónn que ocupa cada jugador en el campo (p=0.025), siendo más frecuente en los jugadores denominados defensa Central (0,4 lesiones) y menos frecuente en los denominados mediocentros (0,2 lesiones). Las demás lesiones y localizaciones anlizadas en función de la ubicación de los jugadores no arrojan cambios estadísticamente significativos. DISCUSIÓN 61 retrospectivo donde analizaron a equipos de diferentes ligas europeas durante 13 temporadas, existe un aumento del promedio anual de lesiones isquiosurales del 2,3% (Ekstrand et al. 2016), hecho que puede ser debido a las exigencias a las que son sometidos los futbolistas por la congestión de partidos en diferentes competiciones nacionales, continentales e intercontinentales, que llevan a un incorrecto o dificultoso manejo de la cargas de trabajo como apuntaban Windt & Gabbet (2017). 5.3. Severidad de las lesiones Las lesiones menores (1-3 días de baja) fueron las más numerosas, (2,1) seguidas de las moderadas o de 8-28 días (1,2), en ambas temporadas. En esta dirección, Ekstrand et al. (2020), en un estudio reciente, analizaron 22.942 lesiones durante 16 temporadas en varios equipos de fútbol del continente europeo y concluyeron que la mayoría de las lesiones acontecidas se agrupaban en: menores a 7 días y entre 8-28 días de baja deportiva respetivamente. Cabe añadir que estos autores contemplaron también el tiempo de baja de las recidivas. A diferencia de esto, en el presente trabajo no se pudieron contabilizar el número y duración de las recaídas debido al registro existente. Estos resultados de severidad de las lesiones en jugadores profesionales coinciden con los reportados por Larruskain et al. (2017), que también informa de diferencias respecto a la severidad en jugadoras que sufrieron mayor número de lesiones de carácter moderado (8-28 días) y severo (>28 días). Por otro lado, como comentamos anteriormente, la mayoría de estudios de carácter epidemiológico en el fútbol utilizaron un mayor tamaño muestral que el del presente estudio. No obstante, existen trabajos como los de Orhant et al. (2010) donde se analiza la disponibilidad para entrenar o jugar (severidad, a causa de diferentes enfermedades comunes como problemas respiratorios o gastrointestinales) con una muestra similar a la DESCRIPCIÓN DE LAS LESIONES DE FUTBOLISTAS PROFESIONALES DURANTE DOS TEMPORADAS EN RELACIÓN CON LAS DEMANDAS FÍSICAS DEL JUEGO 62 presentada en esta tesis. Este hecho puede limitar la generalización de los resultados, aunque constata una tendencia similar a estudios recientes. Por último, cabe destacar la constatación de las diferencias estadísticamente significativas reflejadas entre la primera y la segunda temporada para las lesiones de carácter grave o que superaban los 28 días de baja. Aunque el número de lesiones no fue muy diferente en ambas temporadas, la tipología de la lesión puede interferir en el tiempo de baja, aumentar la severidad y por ende la carga de lesión (Bahr et al., 2018). Esta diferencia podría residir en la congestión del calendario, debido a la participación en tres competiciones, a la que los jugadores estaban sometidos durante la segunda temporada estudiada (Walden et al., 2005). 5.4. Lesiones y posición de juego En relación a la incidencia lesional no se encontraron diferencias significativas en ninguna de las posiciones. Estos resultados concuerdan con el estudio de Dauty&Collon (2011), quienes analizaron 173 jugadores profesionales que participación durante 15 temporadas en entrenamientos y partidos. En otras ligas de menor nivel, como la estadounidense o la de Kosovo, Morgan&Oberlander (2001) y Shalaj et al. (2016) respectivamente, tampoco encontraron diferencias en la incidencia lesional en función de la posición de los jugadores en sus estudios realizados durante una temporada, excluyendo, al igual que se ha hecho en nuestro estudio, a los porteros de este análisis. Otros autores si han puesto de manifiesto en sus estudios relaciones significativas entre la incidencia lesional y las diferentes posiciones, destacando que los delanteros presentaron mayores índices de incidencia frente a los porteros que mostraron los valores más bajos (Andersen et al., 2003; Aoki et al., 2012; Arliani et al., 2018; Carling et al., 2010). Es cierto, que solo dos de los estudios comentados analizaron jugadores que competían en Europa, y además solo uno de ellos pertenecía a una de las DISCUSIÓN 63 grandes ligas. Este hecho podría estar en relación con lo encontrado en nuestro estudio, ya que los jugadores que presentaron mayor incidencia total y en partidos fueron los defensas centrales. Además, los jugadores de esta posición reflejaron los valores más altos en una serie de variables donde se establecieron diferencias significativas que fueron el número de lesiones de carácter moderado (2,2 lesiones), de tipo músculo-tendinoso (3,9 lesiones) y óseo (1,1 lesiones) en ambas temporadas. En relación con otras variables, como el número de lesiones durante los entrenamientos y las lesiones menores, se obtuvieron resultados significativos, siendo la posición de mediocentro la que más lesiones registró durante estos (3,9) siendo mayoritariamente de carácter menor (3,3), lo que coincide con los resultados de una revisión sistemática reciente llevada a cabo por Della Villa et al., (2018), donde se analizaron equipos de diferentes ligas y niveles, como la de Kosovo, la norteamericana o la francesa, durante una o varias temporadas. 5.5. Demandas físicas 5.5.1 Herramientas para el control de la carga y las demandas físicas Dentro los objetivos de nuestro estudio contemplamos la recogida de las variables físicas de DTR, Sprint a Baja Intensidad (SBI) y Sprint a Alta Intensidad (SAI) a través del sistema de videotracking Mediacoach® para su posterior relación con la incidencia lesional, como que ya demostraron con anterioridad Di Salvo et al. (2007). En el momento de la recogida de datos este sistema era la única herramienta disponible y la más avanzada que se podía utilizar durante los partidos de competición oficial (Clubb, 2015). Al mismo tiempo de ser una herramienta que aporta una comodidad extra al jugador, se ha demostrado su validez al comparar los datos con los dispositivos actuales de GPS (Felipe et al., 2019). En este sentido, además de la posibilidad de utilizar esta tecnología de forma valida y fiable, existe la posibilidad de comparar los datos con los equipos DESCRIPCIÓN DE LAS LESIONES DE FUTBOLISTAS PROFESIONALES DURANTE DOS TEMPORADAS EN RELACIÓN CON LAS DEMANDAS FÍSICAS DEL JUEGO 64 profesionales de La Liga española, ya que se encuentran instalados en todos los estadios de primera y segunda división (Pons et al., 2019). Existen otros programas de videotracking, como Amisco® y Prozone®, que han sido validados igualmente y se utilizan en otras ligas como la Premier League inglesa, la serie A italiana o la Ligue 1 francesa (Di salvo et al., 2006). Sin embargo, autores como Gabbett (2016) han destacado la importancia de estudiar otras variables de rendimiento como la aceleración, la desaceleración, la carga total o el cálculo de las relaciones de carga aguda:crónica, variables que en el momento de la recogida de datos no eran contempladas por Mediacoach®. En este sentido, Castellano et al. (2014), en una revisión sistemática sobre estos sistemas de videotracking, concluyeron que a pesar de ser una herramienta valiosa que nos permite identificar diferentes demandas físicas, los GPS aportan más datos que además resultan ser más versátiles y accesibles en la práctica diaria, lo que constituye un avance para la comprensión del fenómeno lesional y los factores de carga física asociada. 5.5.2. Demandas físicas en ambas temporadas Los jugadores analizados recorrieron de media mayor DTR en la primera temporada con respecto a la segunda, pero menor distancia en SBI y SAI. Estas diferencias están en relación con los resultados de la investigación llevada a cabo por Pons et al. (2020), donde revelaron que los jugadores de segunda división mostraron un descenso en DTR y un aumento en las AAI, ya que en la segunda temporada la posición de clasificación fue tremendamente inferior a la de la primera, en concreto 14 posiciones, lo que indica un descenso en la calidad técnico-táctica de los jugadores (Clemente et al., 2019). En este sentido, en la Premier League también demostraron que en los jugadores de menor categoría los indicadores físicos fueron superiores (Bradley et al., 2013). DISCUSIÓN 65 Siguiendo la comparación entre los datos físicos de ambas temporadas, encontramos que existen otras variables que influyen en la variabilidad de los resultados. Por ejemplo, Chimura et al. (2018) demostraron que en ciertas posiciones se recorren menor distancia a media y alta intensidad en los partidos ganados, por lo que los resultados negativos de la segunda temporada pudieron afectar al rendimiento físico de los jugadores. Por otro lado, estos cambios en los requerimientos físicos, pueden estar influenciados por la congestión del calendario o los cambios de entrenador, ya que en la segunda temporada el equipo participó en tres competiciones y tuvo tres entrenadores diferentes, pero la bibliografía ha demostrado que no existen resultados concluyentes al respecto (Guerrero- Calderón et al., 2021; Folgado et al., 2015). Sin embargo, encontramos trabajos donde si hay una relación entre los diferentes sistemas tácticos y las demandas físicas durante los partidos (Tierney et al, 2016; Low et al., 2020), lo que pone en discusión si los cambios de entrenador que conllevan variaciones tácticas podrían o no influir en el rendimiento. En nuestro caso, durante la segunda temporada hubo 3 cambios de entrenador con filosofías de juego muy diferentes, lo que conllevó a cambios tácticos drásticos que podrían haber interferido en las variables físicas analizados. 5.5.3. Demandas físicas en función de la posición Se ha confirmado en nuestro estudio que existen diferencias estadísticamente entre las variables de demanda física estudiadas (DTR, SBI y SAI) en función de la posición de juego. Concretamente, la posición de mediocentro seguida de la lateral es la que mayor DTR cubre durante los partidos. Estos resultados coinciden con los recientemente publicados en la misma competición y que analizaron las diferentes posiciones durante el mismo año de la segunda temporada estudiada en la presente tesis (Rivilla-García et al., 2019). En esta misma dirección, encontramos diferentes trabajos que obtuvieron los mismos resultados en competiciones europeas como la Champions League, aunque cabe añadir que los valores fueron ligeramente superiores, concretamente en torno a 12.000 metros DESCRIPCIÓN DE LAS LESIONES DE FUTBOLISTAS PROFESIONALES DURANTE DOS TEMPORADAS EN RELACIÓN CON LAS DEMANDAS FÍSICAS DEL JUEGO 66 (Bradley et al. 2011; Di Salvo; 2007). Otros estudios realizados en la Serie A italiana y la Champions League, concluyeron que, además de los mediocentros y laterales, los delanteros también cubrían mayor DTR, aspecto que acontece también en el presente estudio (Mohr et al., 2003). No obstante, es importante añadir que además analizaron estas variables en diferentes períodos de 15 minutos durante los partidos, aspecto que no se tuvo en cuenta durante la recogida y análisis de los datos del presente manuscrito y que sería de interés para saber si los diferentes momentos del partido pueden influir en las lesiones. En cambio, no todos los estudios de este aspecto van en la misma línea. Algunos trabajos más antiguos, como el de Bradley et al. (2009) en la Premier League, obtuvieron que los jugadores de banda fueron la segunda posición que más DTR cubrió, siendo en el presente estudio la posición que menos metros ejerció en esta variable. Al mismo tiempo, publicaciones más recientes, han puesto de manifiesto que los mediocentros, además de realizar mayor DTR, han disminuido la tasa de trabajo en las acciones de sprint (Baptista et al., 2018). Esto podría guardar cierta relación con los resultados alcanzados en este trabajo, ya que es la segunda posición que menor distancia recorre en metros a SAI. Aun así, no se pueden sacar conclusiones en este sentido, al no compararse los metros recorridos en las diferentes las posiciones entre las dos temporadas. En relación a las acciones de alta intensidad, los resultados revelaron que los laterales y los jugadores de banda recorrieron mayor número de metros en las variables de SBI y SAI. Anteriormente, Di Salvo et al. (2007), en 717 jugadores que compitieron en la CL y en la UEL, establecieron que los jugadores de banda realizaron mayor número y mayor cantidad de metros a sprint que el resto de posiciones. Simultáneamente, en un estudio realizado durante 7 temporadas en la Premier League, se ha observado que hay un aumento de las distancias a DISCUSIÓN 67 sprint de los laterales y de media en todas las posiciones en las AAI. Estos mismos autores añadieron que este aumento podría verse incrementado en La Liga, debido a la mayor exigencia desde el punto de vista técnicotáctico. Al respecto, tanto Rivilla-García et al. (2019) en un estudio donde analizó partidos de La Liga durante la temporada 2013-2014, como Bradley et al. (2010) en una muestra de 110 jugadores que participaron en competiciones domésticas e internacionales, añadieron que además de los laterales y los jugadores de banda, los delanteros realizaron mayor número de AAI, y mayor número y metros a sprint respectivamente. Por el contrario, Andrzejewski et al. (2013) observaron en 147 sujetos que compitieron en la UEL que, a parte de los jugadores de banda, los delanteros realizaron más AAI durante los partidos, concretamente mayor número de sprint. Estos cambios en diferentes competiciones, podrían estar influenciados, como hemos comentado anteriormente, por diferentes aspectos, pero principalmente destacan los de carácter técnico-táctico como apuntaron Gonçalves et al. (2014). 5.6. Estudio de la correlación entre demandas físicas, lesiones y posición 5.6.1. Estudio de correlaciones para la posición de mediocentro Los jugadores que cubrieron mayor DTR en nuestro estudio fueron los mediocentros. Trabajos previos en la liga española ya informaron de este hallazgo utilizando el sistema de videotracking Mediacoach® (Carling et al., 2009; Felipe et al., 2019). En la presente investigación se observó una correlación positiva entre la DTR en esta posición con las lesiones articulares y moderadas (8-28 días). Algunos autores señalan que la posición de mediocentro es la más exigente tácticamente, puesto que juega un papel importante en la toma de decisiones que, como consecuencia, desencadena una considerable fatiga mental, hecho que interfiere de DESCRIPCIÓN DE LAS LESIONES DE FUTBOLISTAS PROFESIONALES DURANTE DOS TEMPORADAS EN RELACIÓN CON LAS DEMANDAS FÍSICAS DEL JUEGO 68 manera directa en el rendimiento físico. (Gonçalves et al., 2018; Smith et al., 2916). Además, se ha observado que cubren una mayor DTR para ayudar al equipo tanto en tareas defensivas como en ataque (Gonçalves et al., 2014) lo que incrementa las exigencias físicas en jugadores de esta posición. Por otro lado, estas demandas a las que están sometidos los mediocentros durante los partidos, se corresponden con nuestros resultados, donde apareció una correlación negativa que mostró que a mayor DTR y menor número de lesiones durante los entrenamientos. Por el contrario, Dupont et al. (2010) afirmaron que, en equipos que jugaban más de un partido a la semana, tanto la DTR como los esfuerzos de alta intensidad, no fueron tan determinantes en la correlación con la tasa lesional, aunque tal como explica el mismo autor, esos resultados pudieron ser debidos al tamaño muestral. 5.6.2. Estudio de correlaciones para la posición de defensa central Los defensas centrales no recorrieron tantos metros en DTR ni en acciones de alta intensidad como en otras posicione. En el presente estudio hubo una correlación positiva en los defensas centrales entre los metros recorridos en SAI y el número de lesiones totales, moderadas (8-28 días) y de tipo articular. Por otra parte, se encontró correlación negativa entre la DTR y las lesiones de tipo músculo-tendinoso y de inferior severidad (1-3 días). En este sentido nuestros resultados coinciden con los publicados por Bush et al. (2016), quienes demostraron que, en el fútbol moderno, los defensas centrales no podían cubrir demandas de otras posiciones, como por ejemplo la de los laterales. Por ello, este cambio de posición se definió como un factor de riesgo de lesión, ya que según Ehrmann et al. (2016) hay períodos de recuperación más cortos entre los esfuerzos de alta intensidad en la posición de lateral. DISCUSIÓN 69 5.6.3. Estudio de correlaciones para la posición de defensa lateral En el caso de los laterales, cuanto mayor es la distancia que recorren a SBI durante los partidos, menor es la incidencia total y el número de lesiones en los entrenamientos. Estudios previos ya relacionaron la importancia y evolución de las acciones de alta intensidad, incluida la carrera de muy alta intensidad y los medidores de velocidad con la posición de lateral (Bradley et al., 2009; Bush et al., 2015; Di Salvo et al., 2007;). Di Salvo et al. (2007) también afirmaron que, debido a la evolución de las acciones de alta intensidad, los laterales deberían estar bien expuestos a estas demandas específicas de la posición, como sprints por encima de 30 m para mejorar el rendimiento. Por lo tanto, como afirmaron Malone et al. (2018), si están más expuestos a estas intensidades de carrera tendrían una mejor adaptación, y como consecuencia esto podría contribuir a reducir el riesgo de lesiones. Por tanto, resulta importante la inclusión de acciones a alta intensidad en los programas de formación y prevención, que ayuden a los jugadores profesionales a estar óptimamente preparados ante las demandas impuestas en los partidos de competición (Gabbet et al., 2016; Mc Call et al., 2020). Ejemplo de ello es la correspondencia que existe entre los jugadores que sufren lesiones musculares previas, concretamente en los isquiosurales, y la menor distancia recorrida en acciones de sprint o de alta velocidad (Ekstrand et al., 2011; Portillo et al., 2020). Este hecho aparece en nuestros resultados, ya que los laterales recorrieron más metros a SAI y tuvieron lesiones de carácter leve (1-3 días), las cuáles no conllevaron pérdida de partidos. En cuanto a la DTR, en este grupo de jugadores se observó una relación positiva con las lesiones graves. Esto puede ser debido a que los jugadores cubren mayor DTR en las segundas partes del encuentro, debido a la fatiga que conlleva una menor coordinación en las AAI (Folgado et al., 2018; Gonçalves et al., 2018). Asimismo, Jaspers et al. (2018) demostraron DESCRIPCIÓN DE LAS LESIONES DE FUTBOLISTAS PROFESIONALES DURANTE DOS TEMPORADAS EN RELACIÓN CON LAS DEMANDAS FÍSICAS DEL JUEGO 70 que hay una relación entre la posibilidad de padecer lesiones por sobreuso y valores de carga acumulada para la DTR durante 2 o 3 semanas. Sin embargo, otras investigaciones como las de Bradley et al. (2011) o Krustrup et al. (2005), ya restaron importancia a este parámetro frente a las acciones de alta intensidad y aceleraciones, consideradas como mejores indicadores de rendimiento y por tanto de riesgo de lesión. 5.6.4. Estudio de correlaciones para las posiciones de banda y delantero No se encontraron correlaciones estadísticamente significativas para las posiciones de banda y delantero con respecto a las demandas físicas y la incidencia de lesiones. Concretamente, nuestros jugadores de banda, como en otros estudios de La Liga, han mostrado los valores más altos en metros con respecto a SAI y han sido, detrás de los delanteros, quienes han realizado la mayor cantidad de metros en acciones de SBI (Di Salvo et al. 2007). Por lo tanto, creemos que una menor incidencia de lesiones podría justificarse por una mayor exposición a este tipo de esfuerzos durante los entrenamientos y partidos, como ya apuntaron Malone et al. (2018), quiénes recalcaron la importancia del factor protector de las exposiciones crónicas a AAI. 5.7. Limitaciones Los hallazgos del presente estudio deben interpretarse con cautela, debido a ciertas limitaciones metodológicas que se exponen a continuación en relación a la literatura actual: • En la recogida de los datos de incidencia no se contempló la exposición de los jugadores que participaron con sus selecciones nacionales, lo que podría interferir en el tiempo total y en la interpretación de los datos (Noya-Salcés et al., 2014). CONCLUSIONES 77 6. CONCLUSIONES 1. Existen relaciones estadísticamente significativas entre las lesiones registradas en los entrenamientos y los partidos con las demandas físicas observadas durante la competición, utilizando el sistema Mediacoach®, en los jugadores de un equipo de fútbol profesional de La Liga española durante dos temporadas consecutivas 2. Las lesiones registradas en los entrenamientos y los partidos, utilizando el sistema Mediacoach®, en los jugadores de un equipo de fútbol profesional de La Liga española durante dos temporadas consecutivas son estadísticamente diferentes en las posiciones de mediocentro, defensa central y lateral, pero no para las de banda y delantero. 3. La incidencia lesional de los jugadores de un equipo de fútbol profesional de La Liga española durante dos temporadas consecutivas fue mayor en los partidos que en los entrenamientos. 4. Las lesiones de los jugadores de un equipo de fútbol profesional de La Liga española durante dos temporadas consecutivas más frecuentes fueron las músculo-tendinosas, localizadas a nivel del muslo y con una severidad de carácter menor. 5. Los jugadores de un equipo de fútbol profesional de La Liga española recorrieron mayor distancia total en la primera temporada con respecto a la segunda temporada. 6. Los jugadores de un equipo de fútbol profesional de La Liga española corrieron mayor número de metros a Sprint de Baja y Alta Intensidad en la segunda temporada con respecto a la primera temporada. DESCRIPCIÓN DE LAS LESIONES DE FUTBOLISTAS PROFESIONALES DURANTE DOS TEMPORADAS EN RELACIÓN CON LAS DEMANDAS FÍSICAS DEL JUEGO 78  # * # - * 0 ( 3 " ' ¶ " DESCRIPCIÓN DE LAS LESIONES DE FUTBOLISTAS PROFESIONALES DURANTE DOS TEMPORADAS EN RELACIÓN CON LAS DEMANDAS FÍSICAS DEL JUEGO 80 BIBLIOGRAFÍA 81 7. BIBLIOGRAFÍA Akenhead, R., Hayes, P. R., Thompson, K. G., & French, D. (2013). Diminutions of acceleration and deceleration output during professional football match play. Journal of Science and Medicine in Sport, 16(6), 556–561. Andersen, T. E., Larsen, O., Tenga, A., Engebretsen, L., & Bahr, R. (2003). Football incident analysis: A new video based method to describe injury mechanisms in professional football. British Journal of Sports Medicine, 37(3), 226–232. 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