DOI: https://doi.org/10.12795/HASER/2020.i11.02 HASER. Revista Internacional de Filosofía Aplicada, nº 11, 2020, pp. 37-62 © Universidad de Sevilla, 2020 LA MEDIACIÓN MANUSCRITA: FORMAS SIMBÓLICAS, REEDUCACIÓN DE LA ESCRITURA Y FILOSOFÍA APLICADA HANDWRITTEN MEDIATION: SYMBOLIC FORMS, REEDUCATION OF WRITING AND PHILOSOPHICAL PRACTICE XANTAL LAPLANA GYPS Grafología y Práctica Social
[email protected] ORCID: https://orcid.org/0000-0003-2183-5480 MIGUEL MANDUJANO Universidad de La Laguna [email protected] ORCID: https://orcid.org/0000-0001-7154-7853 RECIBIDO: 9 DE SEPTIEMBRE DE 2018 ACEPTADO: 15 DE FEBRERO DE 2019 Resumen: En este artículo nos proponemos formular la utilización de la técnica grafológica de la reeducación de la escritura como una herramienta a disposición del proceso de diálogo que constituye el asesoramiento o acompañamiento filosófico. Nuestra hipótesis es que si el descubrimiento, en términos filosóficos, de una persona encuentra un referente en un gesto-tipo o rasgo de su escritura, el proceso de reeducación o mejora del trazado del rasgo le servirá como ejercicio práctico, oportunidad de reflexión y medio de materialización del cambio deseado. Brevemente, inscribiremos nuestro proyecto en el carácter práctico de la filosofía aplicada y las prácticas filosóficas a partir de la noción de ejercicios espirituales (Pierre Hadot). Definiremos luego el ámbito de la grafología y la reeducación de la escritura y proyectaremos su implementación en un proceso de acompañamiento filosófico utilizando los principios de una filosofía de las formas simbólicas (Ernst Cassirer) que nos asista en la tarea de justificar la interpretación gráfica y alentar la comprehensión hermenéutica. Finalmente, señalaremos las posibilidades y desafíos de la potencial ejecución de nuestra propuesta.
XANTAL LAPLANA – MIGUEL MANDUJANO HASER. Revista Internacional de Filosofía Aplicada, nº 11, 2020, pp. 37-62 38 Palabras clave: Práctica filosófica; escritura; formas simbólicas; reeducación de la escritura; Filosofía Aplicada. Abstract: In this paper, we will formulate the use of the graphological technique of the reeducation of writing as a tool of the dialogue process that constitutes the philosophical counseling or accompaniment known as philosophical practice. Our hypothesis is that if a personal philosophical discovery finds a reference in a gesture-type or feature of his writing, the process of reeducation or improvement of the trait will serve as a practical exercise, opportunity for reflection and medium of materialization of the desired change. Briefly, we will inscribe our project on the practical nature of the philosophical practice and practices based on the notion of spiritual exercises (Pierre Hadot). After that, we will define the scope of graphology and the reeducation of writing and we will project its implementation in a process of philosophical practice using the principles of a philosophy of symbolic forms (Ernst Cassirer) that assists us in the task of justifying graphic interpretation and encouraging the hermeneutical comprehension. Finally, we will indicate the possibilities and challenges of the potential implementation of our proposal. Keywords: Philosophical practice and practices; handwriting; symbolic forms; reeducation of writing. Introducción El crecimiento de la Filosofía Aplicada (FA) confluyó, en los albores de nuestro siglo, con la crítica a la filosofía convencional y las discordancias entre el carácter práctico y compasivo de la ética helenística y la filosofía académica. Las diferencias entre esta última –inclinada al rigor disciplinar y la regeneración científica–, con la primera –orientada al florecimiento y felicidad de los seres humanos–, llevó a los profesionales de la naciente FA a profundizar en dos tópicos: la recuperación del sentido práctico, fundamentalmente clásico de la filosofía y su dimensión rehabilitadora. 1 1 El surgimiento y/o desarrollo de la FA puede relatarse con distintos énfasis y desde diversos puntos de vista. En particular, la confrontación con una filosofía académica alejada de la naturaleza transformadora de la sabiduría antigua es una
LA MEDIACIÓN MANUSCRITA HASER. Revista Internacional de Filosofía Aplicada, nº 11, 2020, pp. 37-62 39 Es saludable reconocer, asimismo, una corriente más amplia de recuperación práctica en la filosofía que podríamos trazar desde Karl Marx hasta la bioética, pasando por la Teoría Crítica, la filosofía política, el giro lingüístico o la filosofía hermenéutica. Es verdad que la índole de estas corrientes es definidamente sociopolítica, ética y/o cultural, pero no es menos cierto que su trayectoria ha afectado la vida concreta de diversos grupos de personas en distintos momentos de la historia. Además, en un contexto ampliado, la recuperación de la naturaleza práctica de la filosofía adquiere un tono más realista y menos controvertido que facilita, principalmente, su reconocimiento público. Otra cosa es que la tendencia liberadora de algunos de estos movimientos haya quedado neutralizada por las reelaboraciones teóricas de la academia una vez que entraron a formar parte del canon de la historia de las ideas. Volviendo al sentido práctico de la filosofía antigua, esta es la crítica que autores como Pierre Hadot (1922-2010) hicieron a la filosofía académica, señalando que había perdido el poder transformador que otrora tuviera la atención, la memorización, la meditación, el diálogo, la mayéutica o la diánoia 2 . Hadot entendió que estas prácticas, a las que llamó ejercicios espirituales, tenían la finalidad de cultivar el ser del hombre y representaban el hilo conductor de una filosofía vía que ha sido explorada tanto desde la propia academia como fuera de ella. En el primer sentido, puede verse el trabajo de la filósofa estadounidense Martha C. Nussbaum. En el segundo, podríamos mencionar a Mónica Cavallé, tanto por la accesibilidad de su obra como por su diálogo con otras prácticas, sobre todo psicoterapéuticas, y el enfoque clásico Occidental abierto a la sabiduría de Oriente. Véanse, por ejemplo: NUSSBAUM, Martha C.: , Editorial Paidós, Barcelona, 2003 y CAVALLÉ, Mónica y MACHADO, Julián D.: Arte de vivir, arte de pensar: iniciación al asesoramiento filosófico, Desclée de Brouwer, Bilbao, 2007. 2 HADOT, Pierre: Ejercicios espirituales y filosofía antigua, Siruela, Madrid, 2006.
XANTAL LAPLANA – MIGUEL MANDUJANO HASER. Revista Internacional de Filosofía Aplicada, nº 11, 2020, pp. 37-62 40 preocupada por formar y no solo por informar el espíritu 3 . Es decir, no eran prácticas espirituales porque pertenecieran al ámbito de lo místico o lo incorpóreo sino, por el contrario, porque se remitían a la totalidad de las personas, presentándose como una técnica 4 con fines educativos muy concretos antes que en una actividad basada en la mera exposición y sistematización de ideas. El cuidado de sí, otro término proveniente de la filosofía antigua revela, de la misma manera, la orientación clásica hacia la transformación: una suerte de preocupación o inquietud de sí que puede modificarse con la práctica de estos ejercicios 5 . Los ejercicios espirituales son, pues, una suerte de entrenamiento que origina una transformación de la propia visión del mundo, que conduce una metamorfosis de la personalidad y, en definitiva, desencadena el cambio. Hadot los llama “espirituales” en el sentido más comprensivo del término, ya que se trata de una práctica, afirma, que abarca la totalidad psíquica del individuo de una manera objetiva, es decir, con una perspectiva amplia del propio círculo de la comprensión 6 . El concepto de ejercicio espiritual define la manera en que Hadot entendió la práctica filosófica: no como un discurso intelectual sino como una serie de orientaciones 3 Cfr. DAVIDSON, Arnold I.: “Prefacio”, en Ibid., pág. 10. 4 Michel Foucault, a quien su desarrollo intelectual llevó del interés por la modernidad al estudio de la filosofía antigua, habla, en el mismo sentido, de “tecnologías del yo” orientadas a la transformación personal. Foucault conoció a Hadot e, incluso, utilizó el término “ejercicio espiritual” como homenaje a él para referirse a sus tecnologías del yo o “cuidado de sí”. Cfr. FOUCAULT, Michel: Tecnologías del yo. Y otros textos afines, Ediciones Paidós-UAB, Barcelona, 2016 y ROCA JUSMET, Luis: Ejercicios espirituales para materialistas. El diálogo (im)posible entre Pierre Hadot y Michel Foucault, Terra Ignota Ediciones, Barcelona 2017. 5 Cfr. GONZÁLEZ HINOJOSA, Roberto Andrés y PÉREZ SANTANA, Laura Elizabeth: “Pierre Hadot: el cuidado de sí y la mayéutica socrática como ejercicio espiritual”, en CIENCIA Ergo-Sum, número 1, volumen 23, 2016. Págs. 31-32. 6 HADOT, Pierre: op.cit., pág. 24.
LA MEDIACIÓN MANUSCRITA HASER. Revista Internacional de Filosofía Aplicada, nº 11, 2020, pp. 37-62 41 prácticas sobre cómo vivir, leer y dialogar –ejercicios espirituales fundamentales para el filósofo francés–, cómo pensar y actuar y sobre cómo morir. Inspirados por la orientación a la revolución y mejora personal de los ejercicios espirituales, en este artículo nos proponemos bosquejar la manera en que una práctica profana, como la técnica grafológica de la reeducación de la escritura, podría ser utilizada como una herramienta de la FA o, dicho en otras palabras, la manera en que esta actividad concreta podría llenarse de contenido filosófico acompañando unos ejercicios espirituales –por seguir a Hadot– y/o sirviéndoles de soporte material. En términos prácticos, la utilización de algún ejercicio reeducativo iría precedida del diálogo en el que el/la filósofo/a ayuda a la persona que acude a él a delimitar el asunto que le inquieta. En el proceso iniciado, la persona podría realizar un ejercicio escrito, por ejemplo, para clarificar sus ideas o para describir la situación. Independientemente de su contenido, el texto dará información gráfica que el filósofo/a podrá observar e interpretar con la ayuda de un profesional de la reeducación de la escritura. El caso es poder aislar un aspecto del texto o algún elemento gráfico contenido en él y poder relacionarlo con el asunto de la conversación. La información, compartida con la persona, funcionará como un signo material del objeto del diálogo. Finalmente, el/la filósofo/a podrá indicar algún ejercicio o conjunto de ejercicios provenientes de la reeducación de la escritura que podrían ayudar a la persona a modificar el rasgo identificado. Este ejercicio manual acompañará la reflexión ulterior sobre el tema, pudiendo adquirir el significado del cambio o efecto del proceso en el interlocutor. Escribir, de hecho, ya sea autobiográfica o descriptivamente, es un ejercicio que con distintos objetivos utilizan los filósofos prácticos
XANTAL LAPLANA – MIGUEL MANDUJANO HASER. Revista Internacional de Filosofía Aplicada, nº 11, 2020, pp. 37-62 42 en su trato con las personas que acuden a ellos 7 . La escritura suele ser material de análisis y reflexión, ya sea del proceso de clarificación del pensamiento o de la interpretación del texto. Nuestra premisa, allende este uso de lo escrito, es que la actividad de escribir en sí misma es un ejercicio en el que permanecen asociadas una labor manual-corporal y su dimensión psíquicagnoseológica. Tengamos en cuenta que, en parte, Hadot llama a sus ejercicios “espirituales” aludiendo a la armonía de su carácter, en una clara no-separación de la teoría y la práctica. Lo que suponemos, además, es que la escritura misma puede ser materia de contemplación y que la transformación de la escritura puede dotarnos de un momento de meditación paralelo a la ejecución de un plan de modificación gráfica. Asimismo, presumimos que la hoja escrita puede ser un insumo para la reflexión, una fuente en la que las ideas de la persona que visita al filósofo/a puede encontrarse y, por lo tanto, una razón que justificaría la intervención de una persona reeducadora de la escritura –o, en su defecto, un entrenamiento en grafología y reeducación de la escritura– en el proceso de acompañamiento filosófico. En lo siguiente definiremos el ámbito y las principales características de la grafología y la reeducación de la escritura, destacando su carácter y las notas que nos permitirán relacionarlas con una interpretación filosófica del símbolo: la filosofía de las formas simbólicas de Ernst Cassirer. En un tercer momento, trataremos de ir hilvanando tanto la naturaleza práctica del ejercicio 7 En general, véase: CENTRO EDUCATIVO PARA LA CREACIÓN AUTÓNOMA EN PRÁCTICAS FILOSÓFICAS: 30 actividades con la práctica filosófica. Escuela. Familia. Organizaciones, CECAPFI, México, 2017. En una perspectiva más restringida: BARRIENTOS RASTROJO, José y MARÍNCASANOVA, José Antonio (Coords.): El pensamiento diario. La biografía filosófica en el aula universitaria, Visión Libros, Madrid, 2018 y KAPLAN, Laura Duhan: “Autobiographical Writing in Philosophy Classes”, en Teaching Philosophy, número 1, volumen 29, 2006. Págs. 23–36.
LA MEDIACIÓN MANUSCRITA HASER. Revista Internacional de Filosofía Aplicada, nº 11, 2020, pp. 37-62 43 como las posibilidades de la interpretación simbólica con un proceso de orientación o acompañamiento filosófico, exponiendo, al final, las principales dificultades y facilidades que hemos identificado para la puesta en práctica del proyecto. Grafología y reeducación de la escritura La grafología es la disciplina que tiene por objeto el estudio de la personalidad humana mediante el análisis y la interpretación de la escritura manuscrita, en particular, de los aspectos de movimiento, espacio y forma 8 . Enmarcada originalmente en la psicología experimental, la grafología se ha desarrollado empíricamente, manteniéndose así en el perímetro del conocimiento científico. Esto no significa, sin embargo, que se trate de una ciencia exacta o infalible, en primer lugar, porque los signos gráficos carecen de significado por sí mismos y, en segundo, porque su relación con la experiencia humana nos impide pretender abarcar la realidad de una vez y para siempre o poder definirla a través de un tipo único de racionalidad. En este sentido, serán el simbolismo de las formas y el espacio, la expresividad del gesto y los distintos métodos de observación e interpretación, los elementos que darán estabilidad a sus bases 9 . Podemos diferenciar, no obstante, entre una variante fisiológica, ocupada de la localización de los movimientos gráficos en el cerebro, de la grafología tipológica, encargada de descubrir las 8 VELS, Augusto: “II. Introducción sistemática a la grafología”, en Diccionario de grafología y términos psicológicos afines, Herder, Madrid, 2008. Pág. 39. 9 Cfr. RAS, Matilde: Historia de la escritura y grafología, Editorial Plus Ultra, Madrid, 1951. Véase también la descripción de la grafología de la Sociedad Francesa de Grafología (SFDG por sus siglas en francés), en: <http://www.graphologie.asso.fr/la-graphologie/> (último acceso 6 de julio de 2018).
XANTAL LAPLANA – MIGUEL MANDUJANO HASER. Revista Internacional de Filosofía Aplicada, nº 11, 2020, pp. 37-62 44 escrituras-tipo o signos gráficos más frecuentes. Asimismo, de acuerdo con su ámbito de influencia y utilización, podemos distinguir la grafología judicial, utilizada en el campo pericial, la grafología caracteriológica, aplicada en la selección y promoción de personal, la grafometría y la grafoterapia 10 . Lo más destacable es que, para la grafología, la escritura es –más que un lenguaje– una serie de actos, un registro gráfico de la inteligencia, la sensibilidad y/o las reacciones de la persona. Mauricio Xandró (1924-2015), uno de los autores más destacados de la grafología española, solía decir que un trozo de escritura espontánea podía acercarle el alma de una persona, a la que podría ver en total plenitud a través de los aspectos gráficos de su escritura. El/la grafólogo/a, explicaba Xandró, sería capaz de reconocer en los rasgos personales e intransferibles de la escritura manuscrita desde las interferencias motrices hasta los traumatismos en el hombro, brazo, codo, muñeca o dedos de la persona que escribe; podría identificar desde problemas nerviosos hasta su postura para escribir; distinguiría desde las particularidades del papel que se utiliza hasta la velocidad con que se escribe y podría observar desde el ascendente del modelo caligráfico aprendido en la infancia hasta las influencias de su personalidad 11 . Así pues, entre los aspectos que estudia la grafología podemos mencionar el impulso y los elementos que la constituyen, es decir: el trazo, el pleno, el perfil, el orden, la dimensión, la presión, la forma, la rapidez, la dirección, la inclinación y la continuidad. Por lo demás, el análisis grafológico no aísla la escritura de la suerte de contexto que representa la hoja en que se escribe. En este sentido, el/la grafólogo/a observa también el movimiento primario de la escritura, es decir, si esta se dirige hacia arriba, hacia abajo, hacia adelante o hacia atrás y, por supuesto, el movimiento simbólico, 10 VELS, Augusto: op. cit., págs. 15-16. 11 XANDRÓ, Mauricio: Grafología superior, Editorial Herder, Barcelona, 1991, págs. 17-23.
LA MEDIACIÓN MANUSCRITA HASER. Revista Internacional de Filosofía Aplicada, nº 11, 2020, pp. 37-62 45 esto es, si la escritura ocupa la parte superior o inferior, la derecha, izquierda o la parte central de la hoja 12 . El/la grafólogo/a observa el tamaño y proporción del carácter, la forma y dirección de las líneas, la presión de los trazos, el grado de inclinación de las letras, la velocidad del trazado, la cohesión o continuidad de la escritura, así como la impresión del conjunto y la firma y rúbrica 13 . Lo hace a través de instrumentos de precisión, como los microscopios o lupas de gran aumento que le permiten observar el surco de la tinta sobre el papel. También puede examinar diferentes ángulos de la escritura por medio de una iluminación específica, como la iluminación ultravioleta. Así, el/la grafólogo/a puede percibir, por ejemplo, la presión, que es un rasgo distintivo de la persona que escribe relacionado con el riego sanguíneo. No se trata, pues, de una interpretación meramente intuitiva –por mucho que la intuición sea un elemento indiscutible de la sensibilidad grafológica– sino de una observación pautada metodológicamente en la que también se utilizan plantillas milimétricas para la medición del tamaño de una letra, la inclinación de una palabra y/o el espacio entre líneas, así como tablas interpretativas estandarizadas. 14 La reeducación de la escritura, por su parte, puede ser entendida como una técnica de intervención orientada a la rehabilitación. Su punto de partida es la identificación de la disgrafía o transtorno de la escritura y su objetivo, la modificación del gesto gráfico 12 Cfr. XANDRÓ, Mauricio: Grafología elemental, Editorial Herder, Barcelona, 1994, págs. 23-28. 13 XANDRÓ, Mauricio: Grafología superior, págs. 17-23. 14 Al respecto de técnicas y/o metodologías puede verse, por ejemplo: PUENTE BALSELLS, Mariluz y VIÑALS CARRERA, Francisco: Grafología y Ciencia. Validación con ciento cincuenta tesis doctorales. Editorial UOC, Barcelona, 2010.
XANTAL LAPLANA – MIGUEL MANDUJANO HASER. Revista Internacional de Filosofía Aplicada, nº 11, 2020, pp. 37-62 52 Reeducación de la escritura y Filosofía Aplicada Supongamos que una persona acude a un/a filósofo/a práctico/a para hablar, por ejemplo, sobre la complejidad de sus relaciones interpersonales. Más allá de los múltiples y diversos enfoques que en la historia del pensamiento podemos encontrar sobre este asunto 26 , asumamos que la conversación filosófica podría comenzar por confeccionar una especie de andamio que ayude a la persona a conceptualizar o aclarar la idea que le preocupa. En realidad, independientemente del método que utilice el/la filósofo/a, queremos considerar el momento en que se utiliza, o se puede utilizar, algún ejercicio que suponga la escritura como recurso de la conversación, particularmente cuando este forma parte de un proceso que trascenderá una visita. Además del contenido del ejercicio, el folio escrito es una fuente de información grafológica. La persona ha plasmado rasgos característicos –únicos e inconfundibles– en su escritura, trazos que el/la grafólogo/a puede contextualizar, gráficamente hablando, y junto con el/la filósofo/a, relacionar con la preocupación de quien acude en busca de diálogo. Antes afirmamos que, de acuerdo con la filosofía de las formas simbólicas, la primacía de la expresión la tiene la significación espacio-temporal, lo que nos permite considerar la escritura, en su aspecto gráfico más evidente, como un punto intermedio entre el contenido mental y el signo en sí mismo. Más aún, la escritura no solo es el punto intermedio respecto del transcurso temporal de manifestación del pensamiento, sino la mediadora entre la 26 Solo por poner un ejemplo: el estado de naturaleza y los orígenes de la sociedad (Platón, Aristóteles, Hobbes, Locke, Rousseau, etc.) los fundamentos éticos de la sociabilidad (ontologismo, utilitarismo, deontologismo, etc.), la crítica a la teoría de las relaciones humanas (Marx), la intersubjetividad (Fichte, Hegel, Husserl), el reconocimiento del otro (Ricoeur, Todorov) y la alteridad en la ética personalista o en la teoría del discurso (Buber, Levinas, Apel).
LA MEDIACIÓN MANUSCRITA HASER. Revista Internacional de Filosofía Aplicada, nº 11, 2020, pp. 37-62 53 dimensión intuitiva y la dimensión sensible de la expresión, clave de la forma simbólica del lenguaje y, por tanto, materia de interpretación. La posible coincidencia entre el asunto tratado y la información grafológica puede incluirse en la conversación filosófica, entre otras cosas, sirviendo como un referente ostensible de las ideas discutidas durante el diálogo. Finalmente, nuestra propuesta radica, principalmente, en la posibilidad de acompañar la reflexión de la persona que nos visita con ejercicios prácticos como los que utiliza la reeducación de la escritura para modificar un rasgo gráfico. De esta manera, la persona cuenta con un elemento concreto, el ejercicio de su propia escritura, como un componente que materializa el resultado de la conversación, sobre todo, su propia reflexión y cambio de perspectiva, transformación personal o reconciliación consigo mismo. Queremos evitar un ejemplo que, por falta de espacio, pudiera trivializar la intervención de la grafología y la reeducación de la escritura en un proceso de acompañamiento filosófico, pero supongamos que la inquietud de la persona que nos visita coincide con la interpretación gráfica y puede representarse en algún elemento de su escritura, por ejemplo, la altura de una letra, un óvalo demasiado abierto o demasiado cerrado o una escritura de dirección ascendente o descendente. La práctica o, por decirlo con Hadot, el ejercicio espiritual que la persona pudiera llevar a cabo en la tarea de aclarar sus ideas o tomar una nueva posición sobre la situación de la que hemos dialogado (por ejemplo, realizar una lectura, reflexionar sobre un tema, escribir una postura personal, meditar el asunto, etc.), podría acompañarse con ejercicios de modificación de ese elemento gráfico. Estos se convertirían, entonces, en la dimensión sensible del procedimiento espiritual, o mejor todavía, en el componente mediador que impida la desvinculación entre el concepto y el signo en sí.
XANTAL LAPLANA – MIGUEL MANDUJANO HASER. Revista Internacional de Filosofía Aplicada, nº 11, 2020, pp. 37-62 54 Antes hemos dicho “espiritual” en el sentido que Hadot dio a sus ejercicios, es decir, con un sentido de totalidad no limitado al pensamiento 27 . Sin embargo, tal como ocurre con muchas prácticas filosóficas que, a pesar de su extracción, conservan cierto halo especulativo, los ejercicios espirituales podrían considerarse ejercicios racionales 28 . En este sentido, la reeducación de la escritura como ejercicio enmarcado en la conversación filosófica, cuenta con la virtud de ser práctica en un sentido muy preciso del término, además de que otorga una peculiar continuidad, puesto que en adelante acompañará a la persona a través de su propia escritura. Abreviando, para utilizar la grafología en general y la reeducación de la escritura en particular en un proceso de acompañamiento filosófico, tendría que darse una situación ideal en la que (a) la persona nos visitara con un problema filosófico, (b) fuera pertinente realizar un ejercicio que involucrara la escritura, (c) hubiera coincidencia entre el tema de la conversación y la información obtenida de la interpretación gráfica y (d) tuviera sentido utilizar ejercicios reeducativos y/o dar continuidad al ejercicio escrito en el contexto de la conversación u objeto de la visita. El primer aspecto puede parecer una obviedad, pero es necesario dejar muy claro que el contexto de la propuesta es la FA y no la grafología o la reeducación de la escritura. Una persona preocupada por el estado de su escritura o algún efecto disgráfico, debería visitar a un/a grafólogo/a directamente. En cambio, nuestra propuesta afirma la orientación filosófica, tanto temática como 27 HADOT, Pierre: op. cit., pág. 24. 28 El profesor Roca, en su diálogo imposible entre Hadot y Foucault, señala que solo este último da importancia a los ejercicios corporales, con los que los ejercicios de meditación, por ejemplo, adquieren una perspectiva diferente. ROCA JUSMET, Luis: op. cit., pág. 89.
LA MEDIACIÓN MANUSCRITA HASER. Revista Internacional de Filosofía Aplicada, nº 11, 2020, pp. 37-62 55 metodológicamente, y el carácter filosófico-práctico de la conversación. Como es sabido, el/la profesional de la filosofía ayuda a la persona que se plantea una cuestión filosófica a clarificar conceptos, analizar argumentos, conflictos e implicaciones éticas y/o lógicas, así como a explorar la historia de las ideas para encontrar referentes, estimular el propio análisis, dialogar, dar sentido a la cuestión y proyectar una actitud renovada. En este contexto, la situación ideal haría oportuna la implementación de algún ejercicio escrito en cualquiera de esos momentos –insistimos– como recurso de un objetivo filosófico-práctico. Si en nuestra propuesta la herramienta grafológica tiene un carácter instrumental, no es por una jerarquización de las disciplinas, sino por el contexto en que se utiliza y la salvaguarda, por otra parte, de los principios éticos de no intrusión y no maleficiencia. El análisis, llevado a cabo por profesionales tanto de la grafología como de la FA, debería, por tanto, mantenerse en el plano de lo consciente, primando el autoconocimiento de la persona y la conducción filosófica, así como el estupor ante los elementos gráficos y la contemplación de sí mismo a través del diálogo filosófico, la reeducación de la escritura y la transformación, simbólica y práctica, de la persona que acude a nosotros. El tercer y cuarto puntos suponen la intervención de un/a grafólogo/a reeducador/a de la escritura o un entrenamiento específico que permitiera al filósofo/a vincular ambos ámbitos, en primer lugar, interpretativamente, y en segundo, de manera práctica. Sobre todo, la instrumentación de la reeducación de la escritura tendría que enmarcarse en este universo, coincidir con la perplejidad inicial de la persona y tener sentido en su experiencia personal, esto es, poder ser una herramienta de autoconocimiento y transformación filosófica. Para terminar, queremos añadir, brevemente, un par de notas más de la propuesta.
XANTAL LAPLANA – MIGUEL MANDUJANO HASER. Revista Internacional de Filosofía Aplicada, nº 11, 2020, pp. 37-62 56 En primer lugar, nuestro ejercicio supone la apertura de la FA a la experimentación y la complementariedad entre disciplinas, una apertura epistemológica que requiere creatividad y una especie de sinergia compasiva que pueda retribuir en beneficio de las personas. En segundo lugar, la puesta en práctica de este proyecto nos permitiría establecer indicios experimentales de la transformación personal y contribuir a nuevas asociaciones para la FA, toda vez que los ejercicios escritos aportarían datos sobre el cambio gráfico, un material que podría relacionarse con el estado interior de la persona. En otro orden de ideas, aunque la escritura –en general– y la filosofía guardan una relación que atraviesa diversas épocas y corrientes, tanto teórica como metodológicamente, el vínculo de la filosofía con la grafología o la escritura impresa es un terreno mucho menos explotado y, por tanto, un área de oportunidad. Jacques Derrida, por ejemplo, en De la gramatología 29 , estableció algunos de los principios que le servirían para fundar una ciencia que siguiera el modelo de la lingüística pero basándose en la escritura. Recientemente, la profesora Juliet Fleming ha retomado el proyecto –inconcluso, debemos decir– de una nueva ciencia de la escritura a partir de Derrida 30 . Finalmente, el desarrollo de nuestra propuesta también puede contribuir al ámbito de la investigación en FA con un trabajo que, además de ensayar y llevar a cabo un ejercicio práctico, produzca literatura especializada y discusión en el área. 29 DERRIDA, Jacques: , Siglo Veintiuno Editores, México, 2003. 30 Cfr. FLEMING, Juliette: Cultural Graphology. Writing After Derrida, The University of Chicago Press, Chicago, 2016.
LA MEDIACIÓN MANUSCRITA HASER. Revista Internacional de Filosofía Aplicada, nº 11, 2020, pp. 37-62 57 Conclusión En lo anterior, hemos inscrito la posibilidad de utilizar la técnica grafológica de la reeducación de la escritura como una herramienta para el diálogo o acompañamiento filosófico en el carácter práctico de la FA. De esta manera, hemos partido de la noción de ejercicios espirituales de Pierre Hadot como ilustración de un modo de entender la práctica de la filosofía: un medio para transformar las inquietudes vitales. Con Hadot no solo hemos compartido la crítica a la filosofía académica sino la necesidad de no reducir el ejercicio de la filosofía a una actividad teórica y/o escolar. No obstante, incluso estos ejercicios, de naturaleza unitaria, podrían conservar una imagen en la que la racionalidad tradicional –la pura razón, como hemos apuntado– mantiene un lugar privilegiado frente a otras formas de conocimiento. En este sentido, la evidente corporalidad de un ejercicio tan práctico como la escritura puede ser un elemento que equilibre esta tendencia a la fragmentación, mediando en la interpretación del mundo y en la creación de sentido. La filosofía de las formas simbólicas de Ernst Cassirer nos ha servido para fundamentar una perspectiva más amplia en la forma de conocer del ser humano: un enfoque crítico ampliado a la segunda y tercera crítica kantianas que, en consecuencia, establece una relación epistemológica más integral y ofrece una apertura en la que el símbolo y el proceso de simbolización ocupan un lugar clave. El principio epistémológico-hermenéutico de la filosofía de las formas simbólicas ofrece una base irrecusable a la interpretación grafológica. A partir de la concepción del hombre como animal simbólico, esta puede desandar el camino de la simbolización gráfica y contar con un soporte filosófico en el que apoyar sus procedimientos de observación e interpretación. Asimismo, los
XANTAL LAPLANA – MIGUEL MANDUJANO HASER. Revista Internacional de Filosofía Aplicada, nº 11, 2020, pp. 37-62 58 estándares empíricos de la grafología y la reeducación de la escritura podrían aportar a la filosofía una evidencia que le puede servir para conocer, en un lenguaje distinto al suyo, la necesidad de diálogo, medir la transformación personal y explorar las posibilidades tanto de una como de la otra. La posibilidad de utilizar ejercicios de reeducación gráfica indica, además, una apertura a la interdisciplinariedad y la experimentación metodológica, incrementa los recursos a disposición de los/as filósofos/as prácticos/as y establece vías de colaboración con otros/as profesionales. En nuestra propuesta, por ejemplo, la reeducación gráfica tiene un papel instrumental, pero nada impediría, en otro contexto, que las prácticas filosóficas pudieran enriquecer un proceso grafológico o ser utilizada como herramienta por el/la reeducador/a de la escritura. Otra posibilidad, ya sugerida en el cuerpo del texto, es que el/la filósofo/a pudiera contar con un entrenamiento técnico gráfológico suficiente para introducir algún aspecto de reeducación gráfica en su práctica. Para terminar, señalaremos brevemente algunos de los aspectos que pueden representar tanto desafíos como condiciones favorables a nuestro proyecto. La primera dificultad, en la tarea de poner a prueba el planteamiento expuesto, será delimitar la situación ideal en que pudieran confluir el diálogo entre un/a filósofo/a práctico/a y una persona que acude a el/ella con la conveniencia de utilizar una herramienta escrita y darle continuidad a lo largo del proceso de diálogo filosófico sin perder el sentido del conjunto. Al mismo tiempo, aunque la posibilidad de utilización de la mediación gráfica en la FA podría ir más allá del diálogo individual, en este se dan algunas condiciones que actúan a favor. La principal de estas últimas es la posibilidad de personalizar los ejercicios adecuándolos no solo al tema de la conversación sino al resultado de la interpretación y coincidencia gráfica.
LA MEDIACIÓN MANUSCRITA HASER. Revista Internacional de Filosofía Aplicada, nº 11, 2020, pp. 37-62 59 Recordemos que la propuesta se nutre de la naturaleza interpretativa del signo en el contexto general del lenguaje como forma simbólica, destacando, principalmente, el carácter mediador de la escritura en el transcurso de la simbolización, esto es, del trayecto de la expresión sensible a la expresión intuitiva. Como hemos expuesto, la interpretación gráfica, realizada con los estándares de la técnica grafológica de la reeducación de la escritura, puede ofrecernos inputs que enriquecerán el diálogo y consegurián ampliar el círculo de la comprensión y/o autocomprensión de la persona y su proceso o de transformación y/o resignificación. Otra dificultad práctica puede ser la colaboración entre disciplinas y/o ámbitos de conocimiento. En este particular, los colegios y asociaciones podrían tender puentes de comunicación entre ellas y, por ejemplo, llevar a cabo proyectos experimentales como este. Por lo demás, mucho hacen, en este aspecto, la creatividad y capacidad de asombro profesional. Hemos mencionado también la oportunidad que en términos de investigación teórico-práctica representa la introducción de la reeducación en la FA y las relaciones de la escritura con la filosofía. Esperamos, por nuestra parte, poder llevar a cabo lo aquí presentado y dar continuidad a este texto en el futuro. Finalmente, queremos volver a subrayar que la medida de la versatilidad tanto de la práctica filosófica como de la reeducación de la escritura debe ser, sin duda, el beneficio de las personas. La practicidad del ejercicio gráfico y el sentido de indivisibilidad que puede alcanzar junto con el ejercicio espiritual, adquirirá su sentido más favorable en la medida en que sirva a este propósito. La mediación manuscrita, pues, tiene una dimensión epistemológica basada en el criticismo neokantiano de Cassirer. Al mismo tiempo, esta última le otorga una cierta capacidad hermenéutica a la filosofía y la reeducación de la escritura que se apoya en la posibilidad de fungir como elemento intermedio de la
XANTAL LAPLANA – MIGUEL MANDUJANO HASER. Revista Internacional de Filosofía Aplicada, nº 11, 2020, pp. 37-62 60 creación de sentido que es, en definitiva, el conocimiento humano. Por su parte, la grafología y la reeducación de la escritura nos aportan el valor de la escritura manuscrita como una fuente de información de las formas del espíritu que se nutre de la forma simbólica del lenguaje. Además, la interpretación, mediada por el símbolo, nos descubre la condición lingüística de la razón y nos abre un panorama más amplio de comprensión. Llevada a la FA, la mediación manuscrita puede enriquecer el acervo metodológica de la práctica filosófica, atesorar sus relaciones con otros ámbitos del conocimiento e incrementar las herramientas para el diálogo con las personas. Bibliografía AJURIAGUERRA, Julián, AUZIAS, Marguerite et al.: La escritura del niño. Vol. II. La reeducación de la escritura, Editorial Laia, Barcelona, 1981. BARRIENTOS RASTROJO, José y MARÍN-CASANOVA, José Antonio (Coords.): El pensamiento diario. La biografía filosófica en el aula universitaria, Visión Libros, Madrid, 2018. CAVALLÉ, Mónica y MACHADO, Julián D.: Arte de vivir, arte de pensar: iniciación al asesoramiento filosófico, Desclée de Brouwer, Bilbao, 2007. CASSIRER, Ernst: Esencia y efecto del concepto de símbolo, FCE, México, 1975. CASSIRER, Ernst: Antropología filosófica. Introducción a una filosofía de la cultura, FCE, México, 1994. CASSIRER, Ernst: Filosofía de las formas simbólicas I. El lenguaje, FCE, México, 1998. CENTRO EDUCATIVO PARA LA CREACIÓN AUTÓNOMA EN PRÁCTICAS FILOSÓFICAS: 30 actividades con la
LA MEDIACIÓN MANUSCRITA HASER. Revista Internacional de Filosofía Aplicada, nº 11, 2020, pp. 37-62 61 práctica filosófica. Escuela. Familia. Organizaciones, CECAPFI, México, 2017. CIFUENTES YARCE, Jesús David: “Cassirer: Los nuevos horizontes de comprensión”, en Escritos, número 39, volumen 17, 2009. Págs. 494–518. DERRIDA, Jacques: , Siglo Veintiuno Editores, México, 2003. FLEMING, Juliette: Cultural Graphology. Writing After Derrida, The University of Chicago Press, Chicago, 2016. FOUCAULT, Michel: Tecnologías del yo. Y otros textos afines, Ediciones Paidós-UAB, Barcelona, 2016. GADAMER, Hans-Georg: , Editorial Cátedra, Madrid, 1998. GARAGALZA, Luis: La interpretación de los símbolos: hermenéutica y lenguaje en la filosofía actual, Anthropos, Barcelona, 1990. GARAGALZA, Luis: “Hermenéutica del lenguaje y simbolismo”, en , número 20, 2005. Págs. 245–62. GONZÁLEZ HINOJOSA, Roberto Andrés y PÉREZ SANTANA, Laura Elizabeth: “Pierre Hadot: el cuidado de sí y la mayéutica socrática como ejercicio espiritual”, en CIENCIA Ergo-Sum, número 1, volumen 23, 2016. Págs. 26–34. HADOT, Pierre: Ejercicios espirituales y filosofía antigua, Siruela, Madrid, 2006. JENSEN, Anthony K.: “Ernst Cassirer (1874-1945)”, en Internet Encyclopedia of Philosophy, disponible on-line en <https://www.iep.utm.edu/cassirer/> (Último acceso, 16 de agosto de 2018). KAPLAN, Laura Duhan: “Autobiographical Writing in Philosophy Classes”, en Teaching Philosophy, número 1, volumen 29, 2006. Págs. 23–36. LAPLANA, Xantal: “Reeducación de la escritura y método: la grafología como herramienta del Trabajo Social”, en Libro de