José María Blanco White en una España sin memoria
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! FACULTAD DE FILOLOGÍA GRADO EN FILOLOGÍA HISPÁNICA TRABAJO DE FIN DE GRADO CURSO 2015 /2016 TÍTULO: JOSÉ MARÍA BLANCO WHITE EN UNA ESPAÑA SIN MEMORIA AUTOR/A: CLAUDIA FERNÁNDEZ INFANTES Fecha: 31/05/2016 Vº Bº del Tutor: Firma: Firmado: !
! ! ! ! ! José María Blanco White en una España sin memoria Universidad de Sevilla Claudia Fernández Infantes
ÍNDICE 0. Introducción…………………………………………………………...…...1 1. El concepto de canon e instrumentos para su afirmación………………...2 2. Biografía de José María Blanco White…………………………………....7 3. José María Blanco White en los manuales de literatura española: presencias y ausencias…………………………………………………...12 4. Conclusiones……………………………………………………………..27 5. Bibliografía………………………………………………………………28 !
!" " “Nuestro mejor escritor de la primera mitad del XIX se convirtió en un fantasma” Juan Goytisolo 0. Introducción Con el presente trabajo queremos alcanzar un doble objetivo: por un lado, la confirmación del olvido que ha recibido José María Blanco White en el canon literario español; por otro, la devolución de la voz a un autor que ha sido silenciado desde su época hasta la actualidad. Estos objetivos nos llevarán a reflexionar sobre las causas del rechazo español hacia un autor de la talla de Blanco White, puesto que, como redacta Juan Goytisolo: “nuestro mejor escritor de la primera mitad del XIX se convirtió en un fantasma”1, y ese fantasma será al que reivindicaremos, a ese que con sus palabras quería liberar un país de la fuerza opresora, a ese que todavía le quedaba una rendija para la esperanza en una época de fanatismo e intolerancia. Pretendemos realzar su figura como lo hizo la profesora María José Osuna en sus clases de “Literatura española del siglo XVIII”. Gracias a ella, que le dedicó el espacio que merece en el programa docente, el fantasma Blanco White del que habla Goytisolo floreció en aquella aula para permanecer siempre en nuestra memoria y para que tiempo después se creara este trabajo. Además, con la pertinencia de que dicho trabajo se realice bajo la tutoría de la misma profesora que suscitó el interés por este autor. Para el cumplimiento de estas intenciones, el trabajo comienza con un primer apartado en el que se describirá y cuestionará el concepto de canon, así como los diversos mecanismos para su afirmación, entre los que se encuentran las antologías, historias de literatura, número de ediciones o programas docentes. Exhibiremos la complejidad que encierra el proceso de canonización y las características que se tienen en cuenta de un autor para su entrada en el canon, pues no influye solo el factor literario, como tendremos ocasión de ver a propósito de la exclusión de Blanco White. """"""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""" !"Juan Goytisolo, “Un escritor marginado: Blanco White y la desmemoria española”, en José María Blanco White: crítica y exilio, ed. Eduardo Subirats, Barcelona, Anthropos, 2005, p. 20."
#" " Una vez desarrollada esta cuestión, presentaremos, en un segundo apartado, los hitos más destacados de la vida de nuestro autor. Los datos que allí ofreceremos no tienen la simple intención de acercarnos al perfil humano y literario de Blanco White, sino que tienen además la finalidad de evidenciar que algunos aspectos de su biografía serán, en buena medida, los causantes de su aislamiento en el canon. En este sentido, es evidente que existen razones extraliterarias que pueden provocar el rechazo de un escritor, como ocurre en el caso de Blanco White. En el tercer apartado de este trabajo se presentarán los resultados obtenidos tras la búsqueda de Blanco White en los manuales de literatura, que son el instrumento de afirmación del canon elegido. Bien sabemos que podríamos haber elegido otro de los anteriormente nombrados como, por ejemplo, examinar los programas docentes de todas las universidades de España y ver realmente en cuántas aulas se estudia a nuestro autor. No obstante, nos ha parecido atrayente la búsqueda entre los manuales de literatura para comprobar si los autores escriben sobre él y, sobre todo, el qué. Con esta sección confirmaremos su omisión en las historias de la literatura, observaremos que pocas veces nos hablan de su olvido, pero menos son las que nos dan un porqué; en la mayoría solo nos encontraremos pinceladas de su vida y obra. Por tanto, esta búsqueda resultará suficiente para sentir la poca presencia de nuestro autor en el canon literario español. Finalmente, pasaremos a mostrar las conclusiones obtenidas tras la investigación efectuada en los manuales de literatura española. Nos toparemos con una evidente ausencia de nuestro autor que queremos contribuir a erradicar porque Blanco White es, como diría Eduardo Subirats, “una figura clave sin la cual nada puede entenderse en la historia espiritual española de los últimos dos siglos”2. Blanco White vivió en una época que no entendía, su mente era demasiado moderna para aceptar una sumisión eclesiástica o política. Tenía un enorme afán de libertad del que debemos aprender; sin embargo, la realidad es otra y es la que ansiamos cambiar. """"""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""" #"Eduardo Subirats, José María Blanco White: crítica y exilio, ed. Eduardo Subirats, Barcelona, Anthropos, 2005, p. 10.
$" " 1. El concepto de canon e instrumentos para su afirmación Como hemos mencionado en la introducción, necesitamos acudir al concepto de canon y a los instrumentos que tradicionalmente se han empleado para su afirmación para obtener una mejor valoración de la relación que ha tenido Blanco White con el canon. Esta cuestión es la que justifica que dediquemos este apartado del trabajo a profundizar en el concepto de canon y sus manifestaciones. El término canon viene del griego kanon, significa 'vara de medir' y por extensión desarrolla el significado de 'regla'. Como apunta Enric Sullá “pasó a significar ley o norma de conducta, es decir, una norma ética”.3 En lo que respecta a significados aplicados al ámbito literario, el concepto de canon es tardío. Para entender las definiciones proporcionadas del término tendremos que remontarnos a la Edad Media, cuando se usaba con un sentido religioso. En aquella época, lo canónico era lo correcto, lo que cumplía una serie de normas internas de la Iglesia. Igualmente, debemos recordar lo que aconteció en el Concilio de Trento donde se caviló un corpus de textos oficiales a causa del exceso de escritos considerados “sagrados”, cuando no todos eran fiables. Se originó una selección; esto es, aceptar una lista de libros que designarán canónicos y descartar a los denominados apócrifos que en griego significa 'oculto, escondido', pero derivó en su uso hasta entenderse como 'impuro, algo no ortodoxo', que es el significado que hoy le damos. La restricción al uso eclesiástico perduró hasta que en 1768 D. Ruhnken utilizó la palabra canon en el sentido de selección literaria, retomando así la labor realizada por los filólogos alejandrinos, que habían elaborado una especie de antología con la intención de que las obras escogidas fueran estudiadas en los centros de estudios. Más que fijar la atención en un autor, el interés recaía en obras concretas, aunque parece que Ruhnken se interesó por los autores de los textos que los alejandrinos consideraban elementales. Cabe preguntarnos si el canon lo constituyen las obras fundamentales o se trata de un catálogo de autores imprescindibles. En definitiva, la cuestión del canon nos conduce a una serie de incógnitas. """"""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""" 3 Enric Sullà i Àlvarez, El canon literario, Madrid, Arco Libros, 1998, p.19."
%" " Enric Sullá define canon como “una lista o elenco de obras consideradas valiosas y dignas, por ello, de ser estudiadas y comentadas”4. Parece una definición sencilla y apropiada, pero al leerla nos asaltan una serie de dudas: quién es el que determina lo valioso de una obra literaria, en qué consiste esa valía, por qué unas obras son dignas de ser estudiadas y otras no. Además, la segunda parte de la definición nos remite a la docencia, estamos tratando con obras que merecen ser estudiadas, pero cómo se decide si una obra se estudia en primaria, en secundaria o en la universidad. Todo este entresijo ha dado lugar a unas determinadas corrientes de estudio que podrían denominarse investigación o crítica sobre el canon. A lo largo de la historia de la literatura esta selección ha ido acomodándose a los diversos marcos propuestos por las instituciones: Iglesia, Estado, lengua, enseñanza. Queremos decir con esto que tanto la lectura, como también las creencias o la didáctica, han servido como criterio de valor y, en consecuencia, acarreó la disputa en torno a la cuestión del canon, como si de este se derivara un modelo cultural o un modelo de leer la tradición. El debate sobre el canon, lejos de una solución, se avivó a raíz de la propuesta realizada por Harold Bloom5, quien hizo su propio canon con veintiséis escritores que compartían unas mismas características: occidentales, blancos y hombres. Esto ocasionó que grupos minoritarios –a los que Bloom llamó la “Escuela del Resentimiento”- se movilizaran al no sentirse representados con este canon. La propuesta de Bloom se fundamenta en que, a su juicio, el canon es una lista de supervivientes que han quedado después de siglos y que se ha abierto paso gracias a la fuerza estética de sus obras y esto ha ocurrido tal vez por la posición social, o incluso por la buena suerte de estos autores, pero en ningún caso se debe a ser escritores representativos de una clase social, comprometidos o implicados en la lucha de clases, etc. El autor es un ser individual y no puede ser considerado como el abanderado de un grupo social, puesto que, según Bloom, el núcleo de la fabricación del canon sería la estética. Esta afirmación no nos parece del todo cierta, ya que los factores sociales, políticos e ideológicos influyen a la hora de incluir a un autor en el canon. Lo """"""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""" %"Enric Sullà i Àlvarez, El canon literario, Madrid, Arco Libros, 1998, p.12. 5 Harold Bloom, El canon occidental: la escuela y los libros de todas las épocas, trad. Damián Alou, Barcelona, Anagrama, 2009.
&" " justificaremos con la exclusión de Blanco White que fue vetado del canon por asuntos exteriores a su obra, la cual es reconocida en un país como Inglaterra mientras que en España no se le ha dado el lugar que merece. No negaremos el valor que puede tener una obra como la del Cantar de Mío Cid, pero en este caso intervinieron consideraciones políticas e históricas para su inclusión en el canon. De hecho, fue valorado como un resumen genial del espíritu español por Menéndez Pidal. Ahora bien, pensemos en nuestro autor Blanco White, desterrado de toda aula de enseñanza; él nunca pretendió representar un espíritu u orgullo español en sus obras puesto que se manifestó contrario a los ideales de la España de su tiempo. Este desacuerdo con el país puede ser motivo suficiente para que un literato como él no se incluya en esta lista de “imprescindibles”. Es muy difícil entrar o salir del canon; aun así, este es cambiante. Un novelista como Benito Pérez Galdós, proclamado liberal, fue igualmente desaprobado por este motivo por el canon; sin embargo, hoy día tiene un gran reconocimiento en España, así como los miembros de la Generación del 27. Por otra parte, hay obras que se asumen como documentos sociales de época más que obras artísticas como ocurre con el Lazarillo. De nuevo, otra duda acecha: el canon es un compendio de lo mejor o un registro de la historia cultural que merece aparecer en los programas docentes. Como vemos, la cuestión del canon nos proporciona una serie de preguntas, pero no unas respuestas concretas. Pese a tantos enigmas, los instrumentos para la afirmación del canon sí son evidentes y con el análisis de los mismos conseguiremos unas conclusiones claras. Para este trabajo se ha llevado a cabo una búsqueda por las historias de la literatura, pero somos conscientes que se podía haber acudido al análisis de otros mecanismos de afirmación del canon institucional tales como antologías, ediciones, programas pedagógicos, etc. En Teoría del canon y literatura española6, de José María Pozuelo Yvancos y Rosa María Aradra Sánchez, encontraremos un análisis de este asunto y se nos dice, en """"""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""" '"José María Pozuelo Yvancos y Rosa María Aradra Sánchez, Teoría del canon y literatura española, Madrid, Cátedra, 2000.
'" " primer lugar, que todos estos mecanismos de afirmación han sufrido bastantes cambios de enfoque. Antologías, historias literarias y canon, según Pozuelo, son tres conceptos interdependientes. Los dos primeros son instrumentos de selección ineludibles para formar el tercero, el canon. La diferencia entre antología e historia es que el acto de selección puede ser desemejante, pero “a menudo pueden exhibir intereses convergentes”7, dado que comparten el mismo objetivo: establecer un canon. Por otro lado, antología e historia van unidas a su vez a una instrucción futura, a establecer programas pedagógicos siendo estos tres la base del sistema de canonización, según Pozuelo: “el canon nació vinculado a un sistema escolar”8. Recordemos los orígenes del concepto canon, cuando poseía un sentido religioso, desde el comienzo consistió en una selección de textos para una doctrina correcta a ser enseñada. Por su parte, Aradra nos explica que el objetivo de las historias literarias consiste en la revisión del pasado y que este emerge en el siglo XVIII. Por otro lado y de forma más tajante, Cándido María Trigueros nos revela que la utilidad de estas es avisarnos de quiénes son los autores adecuados que debemos leer y así ahorrar tiempo con otros. Asimismo, los padres Mohedano comentan que con las historias se pretende llenar el vacío cultural hospedado en España. Será en 1786 cuando se implante la primera cátedra de historia literaria en el país, en los Reales Estudios de San Isidro de Madrid. El método de organización literaria que se profesó en el siglo XVIII fue la estructuración por géneros, propuesta aprobada por Gil de Zárate o Ticknor. Sin embargo, en la segunda mitad del XIX se adoptó un procedimiento histórico-crítico; esto es, explicar la historia según la influencia de cada época, el gusto general de los autores y profundizar en el carácter filosófico y literario dominante en el momento. Por tanto, subrayan la importancia de la sociedad y de la época en la historia literaria. Las poéticas y las retóricas son otros mecanismos de afirmación del canon. En estas se ejemplificaba constantemente con fragmentos de textos, pero se necesitaban unos escritos más amplios para que sirvieran mejor como modelos. Precisaríamos, por """"""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""" 7 José María Pozuelo Yvancos y Rosa María Aradra Sánchez, Teoría del canon y literatura española, Madrid, Cátedra, 2000, p.126. 8 José María Pozuelo Yvancos y Rosa María Aradra Sánchez, Teoría del canon y literatura española, Madrid, Cátedra, 2000, p.127."
!$" " 3. José María Blanco White en los manuales de literatura española: presencias y ausencias. En este apartado realizamos un repaso por distintos manuales e historias de literatura española para evidenciar la presencia o la ausencia de Blanco White en el canon literario español y para analizar qué aspectos se destacan de su vida y de su obra en los textos en los que aparece. Inauguramos la investigación con los manuales de literatura española que nos ofrece Francisco Rico, concretamente con el manual de Historia y crítica de la literatura española15 que se ocupa de la época de la Ilustración y Neoclasicismo, donde podemos encontrar una enumeración de los autores dieciochescos más estudiados en los últimos años. El primero de ellos es José Cadalso con setenta y seis trabajos, le sigue Gaspar Melchor de Jovellanos con cuarenta y siete, Moratín el Joven con treinta y tres, etc. En definitiva, una larga lista donde aparecen escritores como el Padre Isla, Gregorio Mayans, García de la Huerta y Feijoo, entre otros. No hallamos el nombre de Blanco White, ausencia que ya evidencia el aislamiento de nuestro autor en España, es decir, con esta ausencia entendemos que no es de los autores más estudiados en los últimos años y debemos añadir que tampoco lo ha sido en tiempo anterior. Continuamos con las publicaciones de Rico, pero pasando al estudio de una época posterior: Romanticismo y Realismo16. En el primer capítulo, “Románticos y liberales”,17 se nos presenta a Blanco White dentro del grupo de defensores o difusores menores. Entre los pocos datos ofrecidos se destaca que sus obras más importantes se publicaron en inglés y, como ya sabemos, Letters from Spain se tradujo medio siglo después de su publicación, al igual que su Autobiografía, desconocida hasta 1975 cuando fue editada por Antonio Garnica. Es llamativo que no se nos obsequie ninguna explicación del desinterés de España por este autor: con la información que se nos ofrece entendemos que su obra no es traducida hasta medio siglo después, pero carecemos de la causa. No obstante, Blanco White recibe algunas valoraciones como las """"""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""" 15 Francisco Rico, Historia y crítica de la literatura española. Ilustración y Neoclasicismo, 4, Barcelona, Crítica, 1992."" !'"Francisco Rico, Historia y crítica de la literatura española. Romanticismo y realismo, 5, Barcelona, Crítica, 1982. 17Francisco Rico, “Románticos y liberales”, en Historia y crítica de la literatura española. Romanticismo y realismo, 5, Barcelona, Crítica, 1982, pp. 7-16.
!%" " de “interesante” y “poeta notable”18, de modo que los motivos de su olvido parecen ser extraliterarios, puesto que no encontramos ninguna crítica negativa hacia sus escritos. Entendemos, en definitiva, que estamos ante un excelente escritor que ha recibido un olvido injusto por parte de España. Más adelante, nos topamos con una sección titulada: “La teoría romántica, de Böhl a Blanco, y el desengaño liberal”19, a cargo de Vicente Lloréns. Blanco White se sitúa junto a Juan Nicolás Böhl de Faber, pero lejos de mostrarnos su trayectoria literaria, nos habla de su ideología, del espíritu de reforma que poseía nuestro autor, aunque Lloréns nos aclara que no era ningún reaccionario y que su concepto de liberalismo no coincidía con el de los liberales españoles del veinte. A Blanco White no se le considera romántico, pero vio en el romanticismo una posible renovación de la tradición española. Ante tal postura se contrapone la de Böhl que apostaba por una España sumergida en el pasado. El artículo termina alabando la capacidad del genio español y reproduciendo la siguiente cita de Blanco White: El español es un compuesto de indolencia y fantasía. Posee un universo propio en el que se sitúa como a la cabeza de todos los demás seres limitados. Y es allí donde goza en la conciencia de sus poderes naturales, y donde encuentra refugio frente a los desgraciados accidentes a que le expone su aborrecimiento del esfuerzo. Si se hubieran permitido circular libros en tal país, si el alimento intelectual se hubiera distribuido libre y abundantemente entre el reflexivo castellano, el penetrante aragonés, el vehemente andaluz, los propios alemanes hubieran parecido a su lado melindrosos e inapetentes comensales. 20 Con esta cita percibimos a un Blanco White que deposita su confianza en la superioridad imaginativa del español y que apuesta por una España a la cabeza, siempre y cuando exista en ella la libertad intelectual. Es todo lo que podemos desentrañar de este capítulo; no obstante, ya tenemos una idea previa de Blanco White y su afán de libertad. """"""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""" 18 Francisco Rico, Historia y crítica de la literatura española. Romanticismo y realismo, 5, Barcelona, Crítica, 1982, p.13. 19 Vicente Lloréns, “La teoría romántica, de Böhl a Blanco, y el desengaño liberal”, en Historia y crítica de la literatura española. Romanticismo y realismo, 5, ed. Francisco Rico, Barcelona, Crítica, 1982, pp. 40-48." #+"Vicente Lloréns, “La teoría romántica, de Böhl a Blanco, y el desengaño liberal”, en Historia y crítica de la literatura española. Romanticismo y realismo, 5, ed. Francisco Rico, Barcelona, Crítica, 1982, p.48.
!&" " En un volumen posterior de Historia y crítica de la literatura española resaltamos el apartado “Hacia Bécquer: vislumbres del cuento fantástico”21, a cargo de Russell P. Sebold, En este artículo se nos exhibirá el origen del género fantástico: Sebold considera que el primer escrito en este género corresponde al título “Sobre el placer de las imaginaciones inverosímiles”, de Blanco White. Así, las observaciones de nuestro autor sobre los orígenes filosóficos del cuento fantástico quedan enaltecidas en este capítulo y a una de las conclusiones a las que se llega es que el cristianismo es una nueva mitología que con sus supersticiones incita al terror, por tanto, propicia el género fantástico. Con esta lectura podemos confirmar su postura combativa ante esta religión. Si recapitulamos, podemos afirmar que en los manuales coordinador por Rico se nos ha presentado a un Blanco White anticatólico que veía una España intelectual, pero que no progresaría por hallarse desnuda de libertad. Esta posición no favorecerá su reconocimiento en un país que, lejos de perseguir una liberación, sigue esclavo del miedo y ajeno a cualquier alteración. Continuamos con la investigación a través de la mirada del catedrático francés Jean Canavaggio en Historia de la literatura española. El siglo XVIII22, en el que podemos leer un escueto apartado dedicado a Blanco White. Primeramente, presenta en un párrafo su biografía resaltando brevemente su exilio a Inglaterra tras ordenarse canónigo, la conversión al anglicanismo y a los unitaristas. Algo más extensa será la exposición de Blanco White como poeta. Según Canavaggio, nos “interesa” solo la primera parte de su vida, cuando escribe poesía en español y así nos informa que es un escritor hispano-inglés. De hecho, escribirá casi la totalidad de su obra en inglés, pero Canavaggio nos hablará de su poesía en español, concretamente de las contenidas en Poesías de una academia de letras humanas de Sevilla. De igual modo, nos menciona la elegía al poeta Quintana, ofreciéndonos cuatro versos de esta para acercarnos a Blanco White en lo que se refiere a lo personal, a su alma: “No muda el corazón; tan sólo muda/ de cielo el infeliz que su destino/ quiere """"""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""" 21 Russell P. Sebold, “Hacia Bécquer: vislumbres del cuento fantástico”, en Historia y crítica de la literatura española. Romanticismo y Realismo, 5.1, ed. Francisco Rico, Barcelona, Crítica, 1994, pp. 204- 209." ##"Jean Canavaggio, Historia de la literatura española. El siglo XVIII, 4, ed. Rosa Navarro Durán, Barcelona, Ariel, 1995.
!'" " evitar, huyendo el patrio suelo/ que le hizo aborrecer su desventura.”23 Canavaggio nos anuncia estos versos como una síntesis de lo que será su vida: la huida hasta Inglaterra para encontrar la libertad, para llenar su alma de fe y, en definitiva, para buscar la felicidad. Sin embargo, el suelo que pise no cambiará su espíritu, pues Blanco White ya nos ha declarado que el infeliz “no muda el corazón”. Seguirá la exposición sobre Blanco White bajo una sección titulada “El publicista”24. Arrancará con la participación en el periódico Semanario patriótico, aunque esta será efímera pues nuestro autor tenía unos ideales revolucionarios; quería cambiar el país, esto no le interesaba a la autoridad, de modo que suspendió la publicación. Desde Londres colabora en El Español y forjará una campaña a favor de la independencia de las colonias americanas. Debido a las reacciones fernandinas se traslada al periódico trimestral Variedades o el mensajero de Londres, considerada la primera revista romántica en español. Para dar fin a esta presentación de nuestro autor, Canavaggio nos enumera tres relatos: Costumbres húngaras, Intrigas venecianas, y El Alcázar de Sevilla. También alude a la novela inconclusa Luisa de Bustamante o la Huérfana española de Inglaterra que la compara con Letters from Spain porque en ambas critica la hipocresía. En la primera la hipocresía es anglicana; en la segunda, española. Y, en concreto, de Letters from Spain Canavaggio comentará: Ha sido recientemente traducida al castellano, después de más de un siglo en el que Blanco fue un autor tabú en la Península. Si la teología lo ocupó a menudo, la literatura le debe textos importantes: relatos autobiográficos donde recorre su vida hasta la obsesión (Examination of Blanco White o aun Life) y esas seudocartas españolas citadas más arriba, que esbozan un cuadro bastante negro, pero vivaz y preciso, de la vieja España católica e inquisitorial: Una España que el exiliado decía odiar, pero que nunca dejó de fascinarlo.25 """"""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""" 23 Jean Canavaggio, Historia de la literatura española. El siglo XVIII, 4, ed. Rosa Navarro Durán, Barcelona, Ariel, 1995, p.185. 24Jean Canavaggio, Historia de la literatura española. El siglo XVIII, 4, ed. Rosa Navarro Durán, Barcelona, Ariel, 1995, p.186." #&"Jean Canavaggio, Historia de la literatura española. El siglo XVIII, 4, ed. Rosa Navarro Durán, Barcelona, Ariel, 1995, p.187-188.
!(" " El hablar de Blanco White como un autor “tabú” en tiempo pasado parece indicarnos que después de ese “más de un siglo” tenemos la suerte de conocer a este autor en España, leer sus obras sin ninguna dificultad y encontrarlo en cualquier manual de literatura española. A lo largo de este trabajo nos daremos cuenta que el tiempo verbal que debió utilizar Canavaggio para este asunto era el presente, puesto que Blanco White sigue siendo un autor tabú y sigue relegado al olvido. Avanzamos en el análisis y en esta ocasión son tres los escritores responsables del manual que investigaremos: Carlos Alvar, José-Carlos Mainer y Rosa Navarro, de modo que aludimos a Breve historia de la literatura española26. Para encontrar el nombre de Blanco White nos tenemos que ir a un apartado titulado: “La lírica: entre el clasicismo y la sensibilidad”27, donde podemos hallar fundamentalmente una fiel admiración al poeta Juan Meléndez Valdés y la mención a otros autores de la llamada escuela salmantina como fray Diego Tadeo González o José Iglesias de la Casa. Cuando al fin podemos leer el nombre de Blanco White, se nos dice que perteneció a la Academia de Letras Humanas y la Academia Particular de Ciencias Humanas donde profesó devoción por Fernando de Herrera y Francisco de Rioja como todos los de esta Academia. Para referirse a nuestro autor lo hace junto con José Marchena y se dice que fueron “interesantes personajes que se exclaustraron y tuvieron una agitada y notable vida”28. Además, sobre Blanco White se exponen tres datos, pero sin profundizar en ellos: se menciona su traslado a Inglaterra, su escritura en lengua inglesa y la conversión que experimentó al protestantismo. Por último, un apunte más !y podría ser el más relevante!, se alude a la publicación de su obra Letters from Spain en 1822, donde se dice que podemos ver el mejor retrato de la España de Carlos IV. No obstante, no encontramos ninguna observación a la tardanza de su traducción al español, ni tampoco encontramos una especial atención a su trayectoria literaria. """"""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""" 26 Carlos Alvar, José-Carlos Mainer y Rosa Navarro, Breve historia de la literatura española, Madrid, Alianza, 2014. 27 Carlos Alvar, José-Carlos Mainer y Rosa Navarro, “La lírica: entre el clasicismo y la sensibilidad”, en Breve historia de la literatura española, Madrid, Alianza, 2014, pp. 457-463." #*"Carlos Alvar, José-Carlos Mainer y Rosa Navarro, Breve historia de la literatura española, Madrid, Alianza, 2014, p. 462.
!*" " Es importante destacar que, llegados a este punto, no nos sorprende la ausencia de datos sobre nuestro autor, pero sí nos ha producido cierto desconcierto lo que encontramos en el apartado “Romanticismo y románticos”29 donde leemos “nuestro conocido Blanco”30. Resulta cuanto menos llamativo que se refiera así a uno de los escritores menos conocidos de España. El apartado termina aludiendo a su publicación en las Variedades o Mensajero de Londres, y al Ensayo sobre el placer de las imaginaciones inverosímiles, en el que se elogia a Shakespeare y que influyó en Mora y Duque de Rivas. Será esta la última aparición de Blanco White y con ella otra prueba más del actual olvido que rodea a nuestro autor. Permanecemos entre los manuales de literatura, concretamente en el diseñado por Víctor García de la Concha, prestigioso filólogo español y anterior director de la Real Academia Española, que redacta la sección llamada “Poetas entre dos siglos”31 en Historia de la literatura española. Siglo XVIII32. Dentro de esa sección leemos un apartado dedicado a la “Escuela sevillana”33 donde localizamos a Blanco White. El filólogo nos revela que nuestro autor domina una extensa obra literaria donde la poesía no es la predominante y que fue Vicente Lloréns el que realzó su figura, poniendo de manifiesto su fuerte personalidad. Además, García de la Concha escribe que Blanco White se marcha a Inglaterra por diversas creencias políticas relacionadas con las Cortes de Cádiz, sin proporcionarnos más detalles. Anteriormente hemos aludido a las razones por las que decide embarcar, por tanto, es un juicio muy sucinto el que propone el autor. Por otra parte, nos menciona algunas de sus obras y periódicos donde colaboró sin describir particularidades; sin embargo, se detendrá en la elegía dirigida a Quintana ejemplarizando con un fragmento de la misma la infelicidad que atormentaba a Blanco White: “No hay asilo en la tierra; el universo / es estrecha prisión do el infelice / en derredor de sí gira los ojos / y los vuelve a girar, y siempre encuentra / el espesor del insensible muro / que termina su vista y su esperanza. / ¡Ay de aquel que al nacer trajo en su seno / un corazón colmado de ternura / y vino a respirar el aura helada / del """"""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""" 29 Carlos Alvar, José-Carlos Mainer y Rosa Navarro, “Romanticismo y románticos”, en Breve historia de la literatura española, Madrid, Alianza, 2014, pp. 475-479. 30 Carlos Alvar, José-Carlos Mainer y Rosa Navarro, Breve historia de la literatura española, Madrid, Alianza, 2014, p. 479." 31 Víctor García de la Concha, “Poetas entre dos siglos”, en Historia de la literatura española. Siglo XVIII, 7.2, coord. Guillermo Carnero, Madrid, Espasa Calpe, 1995, pp.771-788. $#"Víctor García de la Concha, Historia de la literatura española. Siglo XVIII, 7.2, coord. por Guillermo Carnero, Madrid, Espasa Calpe, 1995. 33 Víctor García de la Concha, “Escuela sevillana”, en Historia de la literatura española. Siglo XVIII, 7.2, coord. Guillermo Carnero, Madrid, Espasa Calpe, 1995, pp. 782-785.
!)" " desamor, con el vital aliento!”.34 Así, observamos que de nuevo volvemos a la mención de Vicente Lloréns, analista de Blanco White, quien tuvo en cuenta su exilio a Inglaterra, que lo llevó a la sumersión con el Romanticismo inglés y alemán, medievalismo, orientalismo y auge de la novela histórica. Concluimos con este manual reflexionando sobre la ausencia de los verdaderos intereses y preocupaciones de Blanco White. Se nos indica una personalidad fuerte, unas creencias políticas que le llevaron al exilio, pero todo esto queda solo mencionado. No podemos conocer a Blanco White sin saber de su afán por la libertad, sin entender el duro sentimiento que le provocaba España con sus supersticiones e intolerancias. En definitiva, el reconocimiento de nuestro autor no llegará si los testimonios que nos proporcionan son limitados. Otro análisis literario que hemos tenido en cuenta es el que nos ofrece Juan Luis Alborg en Historia de la literatura española. Siglo XVIII35. Desde la introducción, este crítico literario e historiador de la literatura española nos avisa que el siglo XVIII no es de los más estudiados, aunque parece que ha habido un progreso en su análisis. Justifica que el siglo de Blanco White ha permanecido bajo la sombra de un siglo de oro anterior; no obstante, el siglo XVII ha carecido del pensamiento filosófico, teológico, político y social. Por otro lado, Alborg afirma: Un estudio cualquiera sobre el siglo XVIII no puede, pues, llevarse a cabo sin enfrentarse, por lo menos, con tres problemas capitales: la supuesta ausencia de una producción literaria valiosa; la difusión y valoración de la heterodoxia; y la medida en que arraiga la extranjerización.36 Esta cita la tenemos que tener muy en cuenta cuando estudiamos a un autor como Blanco White, pues Alborg mirará a nuestro autor como un estudioso y analista de inquietudes más que como un creador literario. """"""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""" 34 Víctor García de la Concha, Historia de la literatura española. Siglo XVIII, 7.2, coord. Guillermo Carnero, Madrid, Espasa Calpe, 1995, p. 785." $&"Juan Luis Alborg, Historia de la literatura española. Siglo XVIII, 3, Madrid, Alianza, 2014. 36 Juan Luis Alborg, Historia de la literatura española. Siglo XVIII, 3, Madrid, Alianza, 2014, p. 15.
#+" " En el apartado de “La escuela sevillana”37 localizamos a Blanco White. Primeramente es situado en un contexto familiar de extremada religiosidad que, como sabemos, le llevó a su sacerdocio, pero irremediablemente le sobrevino su gran crisis de fe. Nos cuenta sin detalles los problemas que tuvo con la Junta, el traslado a Inglaterra donde participó en el periódico El español hasta su prohibición, su afiliación política al Partido Tory y su transformación religiosa, recalcada en todo manual donde se nombre. Además, Alborg alude a la novela en español de Luisa de Bustamante, o la huérfana española en Inglaterra escrita en su vejez. Seguidamente leeremos un examen bastante interesante sobre Blanco White, del que creemos interesante resaltar lo siguiente: “denostar a Blanco es bastante más fácil que penetrar en el complejo laberinto de su personalidad”.38 Se pone de manifiesto así la repulsa que provoca debido a sus contradicciones, a renunciar a su religión, a su aparente extremismo, etc. Con la cita anterior nos advierte que para entender sus acciones debemos contar con la premisa de su compleja personalidad. Este crítico literario se sirve de las palabras del analista Vicente Lloréns, el cual nos habla de un Blanco White que quiso adaptarse a la sociedad inglesa, ya que en la sociedad española que le había tocado vivir no encontraba un hueco para él. Tanto su conversión al anglicanismo como su desmesurado interés por aprender la lengua inglesa, según Lloréns, se deben a la intención de integrarse en esta nueva sociedad, es una nueva oportunidad para rehacer su vida. Conjuntamente, se narra su debate entre adherirse al grupo social en el que vivía o dejarse llevar por su independencia y a modo de explicación se nos ofrece una cita del propio Blanco White: Cuanto más me estudio a mí mismo más seguro estoy de que, a no ser por mi amor a la verdad sobre todas las cosas, yo hubiera podido ser en manos de cualquier asociación o partido uno de sus instrumentos más fieles y activos. En verdad, esas dos fuerzas opuestas han sido causas de todos los sacrificios y sufrimientos de mi vida, y temo que hayan de seguir lacerándome hasta el borde del sepulcro.39 """"""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""" 37 Juan Luis Alborg, Historia de la literatura española. Siglo XVIII, 3, Madrid, Alianza, 2014, pp. 489- 518. $*"Juan Luis Alborg, Historia de la literatura española. Siglo XVIII, 3, Madrid, Alianza, 2014, p. 504. 39 Juan Luis Alborg, Historia de la literatura española. Siglo XVIII, 3, Madrid, Alianza, 2014, p. 504.
#!" " Dejando a un lado a Vicente Lloréns, el autor recuerda a Menéndez y Pelayo cuya crítica a Letters from Spain no nos dejó indiferentes porque elogia a la obra; no obstante, excluye el furor antiespañol y anticatólico con el que describe a una España supersticiosa y llena de barbarie. Para Menéndez y Pelayo, Blanco White ha sido “uno de los primeros iniciadores de la crítica moderna en España.”40 Realmente, alaba a la obra si se concibe como una pintura de costumbres españolas. Es plausible que, más adelante, Alborg nos ilustre con una serie de razones por las que España ha preferido olvidar a Blanco White. Las causas de la desatención no se han expuesto en los manuales anteriores, como tampoco se ha destacado el propio desdén depositado en Blanco White, por ello lo estimamos digno de ser destacado: Sus artículos de crítica escritos en inglés no han sido nunca traducidos al español, al igual que lo sucedido con las Letters from Spain y con su Autobiografía; esto, y el hallarse generalmente en publicaciones difícilmente accesibles, explica que la obra literaria de Blanco sea tan escasamente conocida y continúe casi en la sombra su importancia y valor real. Evidentemente, la antipatía que provocó su actuación fuera de España y su heterodoxia, más aún la patriótica que la religiosa, han contribuido decisivamente a este resultado. En nuestros días, fuera de Vicente Lloréns, muy pocos estudiosos han tomado la obra literaria de Blanco como objeto de su atención.41 De manera que, para Alborg, son claros los motivos de esta amnesia española sobre Blanco White: aparte de que sus obras se hallan en publicaciones casi inaccesibles, se resalta su actuación en Inglaterra. Recordemos su posición a favor de la independencia de las colonias españolas en América creando una hostilidad entre los españoles, hecho que llevó a que se utilizara el apelativo de “antiespañol” para definir a Blanco White. Uniéndose a estas causas se ubica su postura religiosa: no deja de ser un sacerdote cristiano que abandonó su religión y la juzgó duramente desde Inglaterra. Menéndez y Pelayo habla de un “furor antiespañol y anticristiano”42 que podría ser el pretexto sintetizado de este repudio. En general, la obra de Blanco White no es renombrada en España, pero dentro de la escasez de conocimiento, ha habido mayor interés por la prosa y por su vida que por la lírica. No quiere decir esto que su verso carezca de valor y así Alborg nos da más """"""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""" 40 Juan Luis Alborg, Historia de la literatura española. Siglo XVIII, 3, Madrid, Alianza, 2014, p. 506. %!"Juan Luis Alborg, Historia de la literatura española. Siglo XVIII, 3, Madrid, Alianza, 2014, p. 506. 42 Juan Luis Alborg, Historia de la literatura española. Siglo XVIII, 3, Madrid, Alianza, 2014, p. 505.
##" " detalles describiéndonos a un poeta “elegante, atildado, suavemente armonioso, muy en la línea de Arjona”43. Asimismo, se le caracteriza como un poeta de transición por algunos rasgos románticos, pero entendemos que predomina la vertiente neoclásica. Su fama comenzó con una oda religiosa A la Inmaculada Concepción de Nuestra Señora. Alborg enumerará una serie de composiciones poéticas de Blanco White y admirará cada una de ellas, mientras que Menéndez y Pelayo prefiere las traducciones de Blanco White antes que sus propios versos, pues las considera mejores e incluso lo llega a calificar como “traductor eximio”44, sobre todo, por la Canción de la alborada de Gessner y por el monólogo de Hamlet. Otro autor que alaba el poder de traducción de nuestro autor es De Lara, al mismo tiempo que manifiesta su queja ante el desconocimiento de estas composiciones. Se cierra el apartado de Blanco White aludiendo a las abundantes poesías en inglés que quedaron sin coleccionarse, recalcándose el éxito del soneto Misterious Night, aparecido en todas las antologías inglesas, sorprendentemente traducido al español por Alberto Lista y Rafael Pombo y al latín por Samuel Bond. Un exitoso soneto que, aunque se tradujera a nuestra lengua, en pocas ocasiones veremos citado en los manuales de literatura española. Termina aquí la exposición de nuestro autor y Alborg continúa con Alberto Lista quien “eclipsa a todos los demás poetas de la escuela sevillana.”45 Pocos serán los autores que se interesen por Blanco White, pero los que se han acercado a su escritura describen a un elegante poeta, a un eximio traductor, incluso al pionero de la crítica moderna española, de modo que notamos un valor merecido que se adjudica a Blanco White y que Alborg resume en este manual. El que haya llegado a ser un autor condenado a la exclusión no tiene conexión con su escritura, no podemos decir que la causa sea una falta de dominio e ingenio, sino que una serie de circunstancias y un pensamiento contrario al de su país le han llevado ante tal posición. """"""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""" 43 Juan Luis Alborg, Historia de la literatura española. Siglo XVIII, 3, Madrid, Alianza, 2014, p. 506. 44 Juan Luis Alborg, Historia de la literatura española. Siglo XVIII, 3, Madrid, Alianza, 2014, p. 508. %&Juan Luis Alborg, Historia de la literatura española. Siglo XVIII, 3, Madrid, Alianza, 2014, p. 508.
#)" " amenaza las ideas comunes, opiniones mostrencas y el estatus social y económico de los intelectuales orgánicos, ¿proseguirá todavía en este nuevo siglo?”73 Podemos contestar que sí, que el siglo XXI sigue avanzando en España sin Blanco White. Después de tres siglos se sigue ignorando lo diferente, lo que no conculca con el pensamiento colectivo y se sigue excluyendo al autor que se enfrentó a su país, denunciando la corrupción moral y política; al que cargado de valor exigió una España libre, sin miedo a derribar el abuso religioso y político. En definitiva, era un escritor especial que quería cambiar el país a mejor, pero este no quiso escucharlo y, lamentablemente, como hemos podido comprobar, prefiere seguir sordo hasta hoy. 5. Bibliografía ALBERICH, José María, Historia de la literatura española, 1, Madrid, Cátedra, 1990. ALBERICH, José María, Historia de la literatura española, 2, Madrid, Cátedra, 1990. ALBIAC BLANCO, María-Dolores, Historia de la literatura española. Razón y sentimiento 1692-1800, 4, Madrid, Crítica, 2010-2013. ALBORG, Juan Luis, Historia de la literatura española. Siglo XVIII, 3, Madrid, Alianza, 2014. ALVAR, Carlos, MAINER, José-Carlos, y NAVARRO, Rosa, Breve historia de la literatura española, Madrid, Alianza, 2014. BLANCO WHITE, José María, Obra poética completa, ed. Antonio Garnica, Madrid, Visor, 1994. BLANCO WHITE, José María, Obra completa de José Blanco White, ed. Antonio Garnica, Granada, Almed, 2005. BLANCO WHITE, José María, Autobiografía de Blanco-White, ed. y trad. Antonio Garnica, Sevilla, Universidad de Sevilla, 1975. BLANCO WHITE, José María, Artículos de crítica e historia literaria, ed. Fernando Durán, Sevilla, Fundación José Manuel Lara, 2010. BLECUA, José Manuel, Historia y textos de la literatura española, Zaragoza, Librería General, 1963. """"""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""" ($"Juan Goytisolo, “Un escritor marginado: Blanco White y la desmemoria española”, en José María Blanco White: crítica y exilio, ed. Eduardo Subirats, Barcelona, Anthropos, 2005, pp. 23-24.
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