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CHRONIQUES DE LA RÉVOLUTION O CUANDO LAS REDES SOCIALES SON FUENTE DE INSPIRACIÓN DE DOCUMENTALES María Rubio Chaves Universidad de Cádiz Resumen Chroniques de la Révolution es el segundo largometraje documental del director tunecino Habib Mestiri, realizado en 2012. Su originalidad radica en que los protagonistas son, además de personajes famosos nacidos en Túnez como Claudia Cardinale, Georges Wolinski o Michel Bounejah, niños y adolescentes que realizan cortometrajes sobre la Revolución tunecina a partir de imágenes que han visto y compartido en las redes sociales, especialmente en Facebook. Es la primera vez que se le da voz a los niños para que cuenten cómo vivieron ellos la Revolución y qué futuro esperan tras la misma. Compartir información es uno de los principales motivos por los que se creó Internet y la búsqueda de esa información la razón por la que diariamente lo consultamos. Gracias a la unión de los principios de Internet y la cinematografía se ha conseguido realizar este documental, que se hibrida con otros géneros como el cortometraje o el videoactivismo. Gracias a este documental podemos entender la importancia que tuvieron las redes sociales a la hora de difundir los acontecimientos que tuvieron lugar durante los días que duró la Revolución tunecina. A pesar de su importancia es necesario recordar que no se ha tratado en ningún momento de una “revolución Facebook” sino que las redes sociales han sido únicamente el medio a través del cual compartir y consultar información y en el que los mensajes se han reproducido más rápidamente. PALABRAS CLAVE: Túnez, documentales, Primavera Árabe, Internet, infancia, adolescencia. 1. Introducción La relación de Túnez con Internet se remonta al año 1991. Fue el primer país árabe y africano en conectarse a la red. En el año 2000 se produce una conexión masiva a Internet gracias a los publinet (nombre dado a los cibercafés en Túnez) y a campañas de difusión como venta de ordenadores a mil dinares o a los autobuses informatizados, lo que hará que los habitantes de las grandes ciudades se encuentren conectados muy rápidamente. Esto se explica por una voluntad real del régimen de Ben Ali para promover Internet y las TICs desde una óptima económica: el turismo, por ejemplo. Esto - 121 -
es una paradoja porque a Ben Ali le gustaba y hacía movilizarse al Estado a favor de las nuevas tecnologías, pero no le gustaban las movilizaciones que entrañaba. Así la década de los ’90 estuvo marcada por una fuerte represión del régimen de Ben Ali. Muchos militantes del movimiento islámico Ennahda fueron detenidos y los periódicos silenciados. No se permitió ningún espacio de comunicación libre. El mensaje enviado por el régimen era claro: propaganda o silencio, la crítica estaba totalmente prohibida. En este contexto, la oposición tenía a Internet como única opción para expresarse y difundir sus ideas. Y es aproximadamente en el año 2000 cuando nace el ciberactivismo en Túnez. En la actualidad y según el informe 2015 de la Internet Society39, en el apartado referido al Magreb encontramos los siguientes datos: Túnez ocupa el puesto 91 en acceso a Internet. Un 43,8% de los ciudadanos accede a Internet frente al 56% de Marruecos (clasificado en el puesto 67) o al 49,6% de Egipto (clasificado en el puesto 79). Argelia y Libia cuentan con una tasa de penetración del 16,5% respectivamente. Tampoco hay que remontarse demasiado, solamente a principios del siglo XX para ver nacer el cine árabe. Túnez, desde el primer momento, se convirtió en una importante escuela cinematográfica, cuyo máximo exponente, Albert Samama Chikli, destacó en la producción de películas que describían la realidad. Aunque intentó inmiscuirse en el terreno de la ficción, sus obras nos han legado una excepcional herencia documental. A pesar de que los inicios del cine en Túnez fueron documentales, en la actualidad no se le da a este género la importancia que merece, excepto en el periodo 2011-2014 en el que la producción documental superó con creces a la ficción (104 documentales frente a 52 producciones de ficción)40. Túnez dispone de una filmografía documental cuantitativamente reducida e irregular, pero cualitativamente digna de interés y extremadamente abonada. Los cineastas, al inicio de su carrera, ven el documental como un preludio del largometraje de ficción, sienten que al realizar documentales están en un ghetto del que tienen que salir si quieren hacer una carrera para toda la vida. Contra este pensamiento se posicionan los cineastas que se iniciaron en la Federación Tunecina de Cine Clubs (FTCC) y los de la Federación Tunecina de Cineastas Amateurs (FTCA), en especial el director al que dedicamos nuestra comunicación, Habib Mestiri, afirma que 39 http://www.internetsociety.org/globalinternetreport/assets/download/IS_web.pdf 40 Datos obtenidos en el Ministerio de Cultura tunecino entre marzo-junio 2016. - 122 -
el documental es un acto noble del cine porque es difícil de escribir, de filmar, de montar… porque no se trabaja con actores. Hay que sentir emociones a través de los documentos, contar cosas a través de los testimonios… El documental toma su importancia con el tiempo; cuando veo las imágenes de archivo me da mucho placer, nostalgia…41. Respecto al estado del documental en el período 2011-2014, Habib Mestiri opina que se han hecho muchos documentales, un poco de forma salvaje, unos buenos, otros malos… yo creo que fue una reacción espontánea. Todo el mundo quería dejar testimonio de lo que pasaba. Después se calmó un poco. Todo el mundo ha querido hacer un documental sobre su visión de la Revolución, pero la mayor parte no estaban bien pensados. Esa es la dificultad de hacer un documental, hay que pensar bien, dar un punto de vista nuevo, sobre todo porque casi todas las imágenes son las mismas y están cogidas de Internet, de la televisión… lo que da la impresión de que siempre vemos lo mismo. […] Los jóvenes que acceden al cine de forma profesional hacen documentales como un ejercicio de estilo, pero hay que mejorar la calidad de los mismos a la hora de dirigirlos. La mentalidad tiene que cambiar: el documental es más difícil de hacer que la ficción y que hay que mejorar su calidad para que sea accesible a todo el mundo y no solamente a un público cinéfilo. 42 2. Metodología La metodología utilizada para realizar la investigación consistió en el visionado del documental Chroniques de la Révolution del director tunecino Habib Mestiri. A partir de él hice un análisis histórico y de contenido para explicar qué período de la Revolución cubre y qué acontecimientos en concreto narra. Posteriormente realicé una entrevista a su director en la que se tocaron muchos y muy variados temas como su trayectoria cinematográfica, por qué y cómo rodó Chroniques de la Révolution, la censura y el estado del documental en Túnez y su distribución. Utilizaré algunos fragmentos de esta entrevista para dar validez al texto que presento. Y finalmente relaciono las teorías de la práctica videoactivista con las imágenes del documental y la relación de las redes sociales con la Revolución tunecina. 3. La Revolución tunecina Para hacer una breve panorámica de la Revolución tunecina me voy a basar en los textos de Gutiérrez de Terán y Álvarez-Ossorio (2011) y Rodríguez 41 Entrevista mantenida con el director Habib Mestiri el 31 de mayo de 2016 en el Hotel el- Mouradi de Gammarth (La Marsa-Túnez). 42 Idem. - 123 -
(2012). La Revolución tunecina, mal llamada Revolución de los Jazmines, aunque sí acepta la denominación de Revueltas de la Dignidad, surge por el malestar de los tunecinos a situaciones vividas durante muchos años: un régimen autocrático desconectado de la realidad y aferrado al poder que se perpetuaba desde 1987, una corrupción endémica que se extendía por todas las estructuras gubernamentales, una propaganda oficialista que falsificaba la realidad, una asfixiante persecución a toda oposición política y una sistemática vulneración de las libertades y derechos fundamentales como vivienda, sanidad o trabajo. El documental Chroniques de la Révolution muestra imágenes realizadas en los primeros días de la Revolución y cortometrajes filmados por niños y adolescentes que emulan los acontecimientos de esos días, que comienzan con la quema a lo bonzo del vendedor ambulante Mohamed Bouazizi el 17 de diciembre de 2010. Su primo, Ali Bouazizi, colgó esas imágenes en Facebook y la cadena al-Jazeera se hizo eco de ellas en el informativo vespertino. Los medios locales no las emitieron, pero todo el mundo supo lo que ocurría en Sidi Bouzid gracias a Internet. Los días posteriores hubo protestas en otras localidades y también fueron filmadas y subidas a la red. Los ciudadanos ya conocían el alcance de las imágenes difundidas por Internet y por las cadenas de televisión por satélite. El 24 de diciembre de 2010 se produjo el primer muerto por disparos de la policía en Menzel Bouzaiene. En ese momento, el carácter pacífico de las protestas pasó a resistencia cuando la policía comenzó a cargar con munición real. En revancha, los manifestantes prendieron fuego a vehículos oficiales y oficinas gubernamentales. El 4 de enero de 2011 murió Mohamed Bouazizi en el hospital. A su funeral acudieron muchas personas que organizaron una marcha bajo extrema vigilancia policial. A partir de ese día, el régimen comenzó a arrestar a activistas, manifestantes y blogueros y cerró muchas páginas de Internet. Dos días más tarde, el rapero Hamada Ben Amor “El General” fue detenido por su canción Presidente, tu pueblo se está muriendo en el que criticaba el desempleo y la corrupción y que se había convertido en una de las bandas sonoras de la Revolución. El 8 de enero de 2011 las fuerzas de seguridad tunecinas abrieron fuego contra los manifestantes en las marchas civiles organizadas en Thala, Kasserine, Feriana, Meknassi y Regueb. Fue el detonante de las revueltas en la capital, ajena a todo esto anteriormente. La Kasbah fue el punto de encuentro y protesta de los desempleados, los obreros, la clase media, los intelectuales, los periodistas… Durante los días posteriores hubo más manifestaciones, otro discurso de Ben Ali prometiendo la creación de trescientos mil puestos de trabajo, huelgas, incendios en edificios públicos, robo de armamento, muertos… por fin - 124 -
las autoridades tunecinas adoptaron una nueva posición y reconocieron el carácter político de la Revolución, que tomó cuerpo en el tercer discurso de Ben Ali el 13 de enero en el que se comprometió a un diálogo con la oposición, impulso de reformas políticas democratizadoras y la no revalidación de su candidatura en las elecciones de 2014. Al día siguiente, 14 de enero, el ejército tunecino se rebeló tras la destitución del General Rachid Ammar por contravenir la orden presidencial de cargar con munición real contra los manifestantes. Ben Ali, con su mujer y su hijo, en ese momento huía del país hacia Arabia Saudí en su avión privado. La marcha de Ben Ali no supuso el fin de la Revolución tunecina. Más que nunca los jóvenes tuvieron claro que era el momento de mantener el pulso en la calle. Sin embargo, la felicidad sin noticias de Ben Ali no podía durar mucho. Él tenía intención de regresar a la presidencia del país, por eso el 15 de enero se acogió al artículo 56 de la Constitución alegando incapacidad temporal para desempeñar sus funciones y delegó las tareas de la Presidencia en su primer ministro Mohamed Ghannouchi. Pero el Consejo Constitucional de Túnez declaró su incapacidad con carácter definitivo y permanente y recurrió al artículo 57 para resolver el vacío de poder. Así, el presidente de la Cámara de los Diputados, Foued Mbaza juró como presidente interino y estableció toque de queda y estado de emergencia en todo el país durante un mes. El 29 de enero anunció la composición del nuevo gobierno interino que se descompuso al cabo de pocos días por el rechazo de la calle a un gobierno liderado por antiguos ministros de Ben Ali. En los meses siguientes siguió la inestabilidad política, pero se fueron afianzando organismos y tomando decisiones importantes. En febrero se creó el Instituto Superior para la Realización de los Objetivos de la Revolución, de la Reforma Política y de la Transición Democrática y se puso fin al toque de queda, aunque vendrían algunos más después. En marzo y en abril siguió habiendo cambios de gobierno y las elecciones a la Asamblea Constituyente de Túnez, las primeras democráticas de su historia, se postergaron del 24 de julio al 23 de octubre. Los resultados se anunciaron el 25 de octubre y ganó el partido islamista Ennahda con una amplia mayoría respecto al segundo partido más votado, el RCP (Congreso para la República) de Moncef Marzouki. 4. Chroniques de la Révolution Existen algunos libros infantiles y juveniles para explicar la Revolución a los más jóvenes, como por ejemplo Raconte-moi la Révolution de Ingrid Chabbert y Loren Bes (Éditions des Samsara) o La Plume du Révolutionnaire de Aida Allani (Celi Éditions). Ambos son ediciones bilingües en árabe y francés con ilustraciones para hacer más fácil la comprensión de los - 125 -
hechos43. Pero quizá los niños y jóvenes tunecinos deberían aprender qué fue la Revolución a través de los cortometrajes que han hecho sus compatriotas de la misma edad. Por lo tanto, hagamos caso al refrán que dice “Una imagen vale más que mil palabras” y difundamos los documentales para conocer la historia. Este documental puede incluirse dentro del denominado “cine militante” porque posee algunas de las características del mismo y que Galán Zarzuelo (2012) expone: 1. Clara posición contrahegemónica, considerando como hegemónico el sistema de producción del cine comercial. Los cineastas que realizan este tipo de películas demuestran un compromiso ético y político con el mundo que les rodea, de tal manera que consideran que el cine es una herramienta que puede contribuir a la transformación social. 2. Estos postulados afectan directamente a la conformación de la obra audiovisual. El discurso fílmico se ve alterado a nivel temático y estético. A nivel temático los cineastas se inclinan por desarrollar cuestiones que traten problemáticas que afectan a los sectores populares, invisibilizados por casi todo el cine comercial. El cineasta produce así un discurso audiovisual con el claro objetivo de agitar las conciencias de los espectadores. 4.1. Ficha técnica Título Chroniques de la Révolution. Une histoire de vieux racontée par des jeunes Año 2012 Género Documental, político Idioma(s) VO árabe tunecino y francés subtitulado en francés País Túnez Dirección Habib Mestiri Producción Lassâad Goubantini y Alain Souffi Guion Habib Mestiri Reparto Claudia Cardinale, Michel Bounejah, Mohamed Ayoub Ammar, Sayeb Bel Hadj Amor, Houssem El Ouderni, Jihène Brahem, Achraf Ammar, Aymen Jabali, Nader Loued, Ahmed Rezgui, Françoise Gallo, Georges Wolinski, Albert Memmi y Georges Memmi. Productora Ciné 7ème Art y Deep Vision 43http://www.linternaute.com/livre/expert/50944/le-printemps-arabe--une-revolution-ex- pliquee-aux-enfants.shtml - 126 -
4.2. Resumen Entremezclando imágenes reales con las filmadas por ellos mismos, los jóvenes que realizan los cortometrajes que componen Chroniques de la Révolution dan su propia visión de la Revolución tunecina, de la que parece que han sido excluidos. Es muy interesante ver el punto de vista de Ahmed Rezgui en Wael et la révolution, en el que sigue a un herido de la revolución para saber cómo la ha vivido y cómo vive en su situación de discapacidad actual; Jihène Brahem en La Tunisie Eternelle muestra imágenes históricas de Túnez e intercala imágenes violentas y de solidaridad de la revolución, así como testimonios de otros jóvenes de Sousse; Mohamed Ayoub Ammar en La Révolution Tunisienne recrea la quema a lo bonzo de Mohamed Bouazizi mezclando imágenes que rueda con sus amigos con imágenes reales tomadas de Facebook; Aymen Jeballi en Liberté, liberté… filma lo que sucede desde su azotea; Achraf Ammar en Al-Amana se inspira en las revueltas de los barrios populares; Nader Loued en Cendres de la liberté busca un nexo de unión entre la Túnez de antes, durante y después de la revolución; Houssem El Ouderni en Interaction cuenta la revuelta de Gabes según los ojos de un niño. Además de los cortometrajes, artistas e intelectuales como Claudia Cardinale, Michel Boujenah, Françoise Gallo, Georges Wolinski, Albert Memmi y Georges Memmi dan testimonio de la pasión que sienten por su país natal y cómo han vivido la revolución desde París, donde actualmente viven44. 4.3. Habib Mestiri, el director Habib Mestiri comenzó su trayectoria cinematográfica en la Federación Tunecina de Cineastas Amateurs en los años ’70, cuando todavía no había escuelas de cine en Túnez. La FTCA es una asociación que impartía formación y les permitía rodar películas. Ahí dio sus primeros pasos en el mundo del cine. Después obtuvo un diploma en realización y ser marchó a Italia a trabajar. Ha estado durante 17 años en la televisión italiana, momento en el que se alejó un poco del cine, pero en el año 2008 volvió al cine con un largometraje documental Images Sacadées, que cuenta la historia de Túnez a través del film amateur. En 2010 regresó a Túnez y se sintió obligado a trabajar sobre la actualidad tunecina, porque sentía que como cineasta debía dar testimonio de lo que ocurría. Por eso decidió filmar Chroniques de la Révolution, como una forma de dar testimonio y archivar lo que ocurría. Más o menos un año después de que se estrenara Chroniques de la Révolution, el 6 de febrero de 2013, asesinaron a Chokri Belaid y le impresionó ver las imágenes de la 44 GOUBANTINI, L. y SOUFFI, A. (productores) y MESTIRI, H. (director). 2012. Chroniques de la Révolution. Une histoire de vieux racontée par des jeunes [documental]. Túnez : Ciné 7ème Art y Deep Vision. - 127 -
gente que aun sin conocerlo acompañaba su cuerpo al cementerio, así que decidió rodar Heureux le Martyr (2013) en su honor. Su trayectoria cinematográfica ha estado marcada por el cine amateur, su experiencia como periodista, su militancia política y el tiempo que estuvo en prisión a causa de sus ideas45. 4.4. Habib y Chroniques. Para entender el título de la comunicación es necesario conocer la historia de cómo surgió la idea de realizar el documental. En realidad, todo ocurrió gracias a su hijo. Durante la Revolución y debido al toque de queda, su hijo se pasaba todo el día en casa pegado a la pantalla del ordenador. Intentaba que se divirtiera con otras cosas, pero no lo conseguía, y entonces vio el intercambio de imágenes que hacían los jóvenes a través de Facebook y los comentarios a los vídeos… y de pronto se le ocurrió la idea de realizar el documental porque los jóvenes estaban viviendo un momento histórico y saber cómo lo vivían le intrigó. Así que, a través de su hijo comenzó a ver los vídeos que circulaban por Internet y a identificar a sus autores, que habían rodado esos vídeos de forma espontánea, sin dirección. Para él, este documental es muy importante porque es la primera vez que unos jóvenes muestran su realidad a través de un film, como si el cine se hubiera puesto a disposición de todo el mundo, la democratización del cine. El interés de Chroniques radica en que guarda la nueva memoria que se está forjando del país gracias los jóvenes, que antes eran apolíticos y no participaban en su futuro, y ahora lo documentan y dan su opinión46. 5. El documental, el videoactivismo y el periodismo ciudadano en la Revolución tunecina. El documental es la producción cinematográfica elegida por los directores tunecinos que quieren representar la Revolución porque es la herramienta más utilizada para reflejar, denunciar y criticar la sociedad, y apenas utilizada durante la época de Ben Ali. Y como ya vimos en la introducción, el documental ha sido el género cinematográfico más cultivado en el periodo postrevolucionario. Pero antes de continuar con este apartado es importante definir algunos términos. Comenzaremos por el de “documental” que Gómez-Tarín y Marzal (2015, pág. 117) definen así: “modelo de expresión cinematográfica que parece partir de una doble naturaleza: la oposición al cine de ficción, pero 45 Entrevista mantenida con el director Habib Mestiri el 31 de mayo de 2016 en el Hotel el- Mouradi de Gammarth (La Marsa-Túnez). 46 Idem - 128 -
también un género capaz de representar con mayor precisión nuestras relaciones con la realidad”. Para poder definir el término “videoactivismo” he recurrido a la compilación de Sierra y Montero (2015) en la que aparecen varias definiciones que se completan unas a otras: “el videoactivismo son prácticas sociales de carácter comunicativo, utilizadas como recursos de intervención política por actores ajenos a las estructuras de poder dominantes con un objetivo de transformación y ejecutables a través de distintos fines tácticos. No es sólo una forma más de acción colectiva sobre el acontecer social. La práctica videoactivista, además de un poderoso analizador social, es un dispositivo de autoorganización de redes de resistencia y lucha sociopolítica. Aunque en los entornos digitales, las tecnologías mediáticas híbridas y las prácticas de comunicación desestabilizan constantemente las categorías y etiquetas con las que tanto académicos como practicantes han venido trabajando sobre el videoactivismo hasta el momento”. Como comenta Marta Lazo (2012, págs. 12-16) los géneros se expanden en un contexto de innovación de modelos de comunicación, nuevas formas de tratamiento y desarrollos mediáticos acelerados. Esto manifiesta el complejo entorno en el que debe situarse el mantenimiento de las identidades, la apertura a otras mutaciones y la generación de otras formas y modelos. El que muchas prácticas videoactivistas se asocien a documentales se debe al hecho de combinar dos géneros próximos en algunos aspectos. Y ya por último Marta Lazo (2012, pág. 134) afirma que la apertura de los cibergéneros periodísticos a toda la población, fenómeno denominado “periodismo ciudadano”, permite cumplir el propósito esencial de la labor de servicio público inherente al periodismo y, además, se puede cubrir en tiempo real, dada la rapidez con la que se puede colgar la información, casi simultánea al momento en el que sucede el hecho. Esta opción no debe restringirse sólo a profesionales de los medios de comunicación, pues no hay que olvidar que los ciudadanos les otorgan la potestad de informar mediante una delegación tácita del derecho a la libertad de expresión. Dicha cesión se debe a las escasísimas opciones que permitían los medios tradicionales para la creación de contenido. Sin embargo, los soportes actuales ofrecen un gran salto cualitativo en el acceso de los ciudadanos como productores. De ahí que surjan diferentes nomenclaturas para bautizar a quien actúa de forma indistinta como emisor y receptor dentro del proceso comunicativo, tales como EMIREC, prosumer, perceptor participante, lectoautor, autolector o como los nombran Pisani y Piotet (2009, pág. 109) webactores, que son usuarios de la web con un papel muy activo y que además producen, actúan, modifican y dan forma a la web de hoy. - 129 -