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Las antropologías hegemónicas y las antropologías del sur: el caso de España

Narotzky, Susana

Abstract

El tema “Las antropologías hegemónicas y las antropologías del Sur” es una cuestión no sólo epistemológica sino de poder y de definición de los espacios posibles de producción de conocimiento antropológico. Es también un tema que entronca con cuestiones de ética y de responsabilidad y con la forma como se define la relación de la investigación antropológica con los sujetos antropológicos. Se ha debatido mucho sobre este tema, sobre todo a partir de los años 1960s, coincidiendo con los procesos de descolonización, de surgimiento de nuevos estados-nación, de nuevos discursos nacionalistas post-coloniales, de nuevos procesos de dominación, de movimientos de protesta política, civil y social en diversos lugares del mundo. Aquí voy a intentar trazar los grandes rasgos de este debate, señalando de qué manera las luchas vindicativas en determinadas coyunturas históricas han modificado el ámbito epistemológico de la antropología y transformado la relación de fuerzas entre las antropologías; pero también quiero mostrar como persisten las formas de dominación y de hegemonía de las antropologías del norte, y cómo, en el momento presente en España esta hegemonía está ligada estrechamente a la implantación del llamado proceso de Bolonia o Espacio Europeo de Educación Superior.

Full text

REVISTA ANDALUZA DE ANTROPOLOGÍA. NÚMERO 1: ANTROPOLOGÍAS DEL SUR. JUNIO DE 2011 ISSN 2174-6796 [pp. 26-40] h p://dx.doi.o g/10.12795/RAA.2011.i01.02 LAS ANTROPOLOGÍAS HEGEMÓNICAS Y LAS ANTROPOLOGÍAS DEL SUR: EL CASO DE ESPAÑA SUSANA NAROTZKY Uni e si a de Ba celona Resumen. El ema “Las an opologías hegemónicas y las an opologías del Su ” es una cues ión no sólo epis emológica sino de pode y de de inición de los espacios posibles de p oducción de conocimien o an opológico. Es ambién un ema que en onca con cues iones de é ica y de esponsabilidad y con la o ma como se de ine la elación de la in es igación an opológica con los suje os an opológicos. Se ha deba ido mucho sob e es e ema, sob e odo a pa i de los años 1960s, coincidiendo con los p ocesos de descolonización, de su gimien o de nue os es ados-nación, de nue os discu sos nacionalis as pos - coloniales, de nue os p ocesos de dominación, de mo imien os de p o es a polí ica, ci il y social en di e sos luga es del mundo. Aquí oy a in en a aza los g andes asgos de es e deba e, señalando de qué mane a las luchas indica i as en de e minadas coyun u as his ó icas han modi icado el ámbi o epis emológico de la an opología y ans o mado la elación de ue zas en e las an opologías; pe o ambién quie o mos a como pe sis en las o mas de dominación y de hegemonía de las an opologías del no e, y cómo, en el momen o p esen e en España es a hegemonía es á ligada es echamen e a la implan ación del llamado p oceso de Bolonia o Espacio Eu opeo de Educación Supe io . 26 Palab as cla e: Conocimien o an opológico, epis emología, é ica, esponsabilidad, hegemonía, An opologías del Su . Abs ac . The heme “Hegemonic an h opologies and he an h opologies o he Sou h” is bo h an epis emological ques ion and an issue o powe and o he de ini ion o he possible spaces o he p oduc ion o an h opological knowledge. I is also an issue ha ela es o he e hics and esponsibili ies o an h opological esea ch owa ds an h opological subjec s. S a ing in he 1960s and ollowing decoloniza ion, he eme gence o new na ion-s a es, new pos -colonial na ionalis discou ses, new p ocesses o domina ion, o social mo emen s o poli ic and ci ic p o es a ound he wo ld, hese issues ha e been widely deba ed. In he p esen con ibu ion I wan o ace he main lines o he deba e, unde sco ing how claims and s uggles in pa icula his o ical conjunc u es ha e modi ied he epis emological con ex o an h opology and ans o med he lines o powe be ween an h opologies. I will also show he pe sis ence o he o ms o domina ion and hegemony o he an h opologies o he No h, and how, in he p esen momen , in Spain, his hegemony is s ongly ela ed o he se ing o he Eu opean Space o Highe Educa ion, called he Bologna p ocess. Keywo ds: An h opological knowledge, epis emology, e hics, esponsibili y, hegemony, An h opologies o he Sou h. 1. VARIAS TENSIONES Hace más de 35 años, en 1973, en la P ime a Reunión de An opólogos Españoles ealizada en Se illa, Isido o Mo eno señalaba la doble colonización de la an opología andaluza, coincidiendo con un deba e simila sob e la “descolonización” de la an opología (S a enhagen 1971) y la impo ancia de la “an opología na i a” y sus apo aciones eó icas pa a la disciplina (Jones, 1971; Hsu, 1973) que empezaba a hace se sen i en Amé ica La ina y en Es ados Unidos, aunque menos en Eu opa. La p ime a colonización e a espacial: an opólogos ex anje os, p incipalmen e no eame icanos, concebían a España exclusi amen e como un e i o io lleno de in o man es, como un obje o de es udio, sin o o ga nada de alo “al conocimien o de España, al p og eso de la an opología española o al desa ollo de la eo ía an opológica”. La segunda colonización e a eó ica: una colonización po la aplicación mecánica que los an opólogos locales hacían de los concep os y las eo ías desa olladas po los académicos anglopa lan es pa a da cuen a de o as ealidades (Mo eno, 1975: 325- 326). En un a ículo esc i o diez años después, Mo eno (1984) elabo ó su an e io plan eamien o y a ó de mos a cómo dos e nog a ías muy di e en es de Andalucía, una hecha po el es uc u al- uncionalis a inglés Julian Pi -Ri e s (1971), y la o a po un an opólogo adical es adounidense, Da id Gilmo e (1980), su ían ambas de o mas 27 lag an es de igno ancia o iginadas en el conocimien o supe icial de la his o ia local, de las ealidades económicas, de los con lic os polí icos y de las exp esiones simbólicas de Andalucía. Mo eno esc ibió: “En ambos es udios de comunidad, o a ez, Andalucía p o ee solamen e el campo, y la excusa, pa a polémicas academicis as inú iles que ienen luga en o os países y pa a ob ene í ulos y es a us pa a p o esionales de la an opología que ienen poco in e és e dade o en el p esen e y el u u o de los andaluces. Y es o iene solamen e un nomb e, que es colonialismo an opológico” (Mo eno, 1984: 73; én asis en el o iginal, sub ayado mío). Su c í ica sub ayaba aquí la sepa ación en e eo ía y p ác ica, y en pa icula la al a de comp omiso pe sonal o polí ico po pa e del in es igado ex anje o. Es a ealidad exp esaba la ep oducción de una es uc u a que de inía lo que cuen a como conocimien o an opológico —es deci , lo que se alida como “ciencia” y lo que con o ma lo que aho a llama íamos “compe encias” pa a adqui i el es a us p o esional en el cen o, pe o ambién en los demás luga es. El esul ado de es a doble colonización e a po un lado la cosi icación del obje o an opológico y su explo ación eó ica, y po o o, el es ancamien o epis emológico, en la medida en que el campo del sabe se con e ía en un ecu so económico y polí ico con olado po una eli e en los países del no e (es a eli e e a de inida a p incipios de los ‘70 po Delmos Jones (1970) — a oame icano— o F ancis Hsu (1973) —sinoame icano— como el “an opólogo blanco macho”). En es as c í icas emp anas apun an ya los emas cen ales de ensión en e las an opologías hegemónicas (G an B e aña, F ancia y Es ados Unidos) y las an opologías del Su , ensiones que an a se ex emadamen e en iquecedo as pa a el ámbi o de sabe an opológico an o desde el pun o de is a me odológico como epis emológico. Voy a plan ea seguidamen e algunas de es as ensiones. 2. RESPONSABILIDAD Y ÉTICA ANTROPOLÓGICA En é minos gene ales, el p oblema de la é ica en la p ác ica an opológica se ha enido asociando con la cues ión de un comp omiso polí ico habi ualmen e en endido como “p og esis a”. Un núme o impo an e de au o es han plan eado en de e minados momen os his ó icos la cues ión de la ensión exis en e en e las esponsabilidades del an opólogo/a espec o de 1) los suje os an opológicos, 2) la disciplina como ins i ución cien í ica y colegiada y 3) los p o eedo es de ondos pa a in es iga —públicos o p i ados—. Es as esponsabilidades de o den dis in o es án en ensión pe manen e. Ya Ka he ine Gough (1968) y Ge ald Be eman (1968) plan ean es e dilema en 1968 y lo 28 esuel en dando absolu a p io idad a la esponsabilidad hacia los suje os an opológicos1. El suyo es explíci amen e un plan eamien o polí ico de co e ma xis a. Sin emba go, ya en onces la guía de conduc a que p oponían Abe le, Gough, Be eman, Wol y o os, no e a e iden emen e la única acep ada. Tal como nos ecue da Gough: “En 1967 Da id Abe le p esen ó una esolución en la con e encia anual de la Asociación Ame icana de An opología (AAA) que condenaba esas a mas [que se usaban en Vie nam como el napalm…]. Pa a nues a cons e nación, ue deses imada [la esolución] po la p esiden a de en onces, F ede ica de Laguna, y opues a con ehemencia po Ma ga e Mead que a gumen ó que las esoluciones polí icas ‘no es aban en el in e és p o esional de los an opólogos’. Hubo conmoción en la sala. Da id Abe le, Ge ald Be eman y o os a gumen a on en con a de la p esidencia, pe o inalmen e ganamos sólo cuando Michael Ha ne se le an ó y a i mó: ‘El genocidio no es á en los in e eses p o esionales de los an opólogos’. En con a de la decisión de la p esidencia, se ap obó en onces la esolución po una amplia mayo ía. Fue uno de los p ime os mani ies os públicos de una asociación p o esional en con a de la gue a de Vie nam” (Gough, 1993). Sin emba go, lo que me in e esa sub aya de es a ci a es que en aquellos años mucho/as an opólogo/as miemb os de la Asociación Ame icana de An opología (AAA) p e e ían adop a o bien una pe spec i a “p o esional2”, espondiendo a lo que Mills (2003) ha llamado la idea de “bi u cación de alo ” en la que los “hechos” son dis inguibles de los “ alo es” y el ámbi o del conocimien o debe sepa ase del de la é ica y la polí ica; o bien una pe spec i a guiada po “o a” é ica ligada a la idea de “mode nización” capi alis a y “democ a ización” an icomunis a en la que colabo a con el gobie no que in en aba ayuda a ealiza esa u opía e a una conduc a é ica. Es deci , si bien el ema de la esponsabilidad de los an opólogos en elación a las pe sonas y los g upos es udiados eme ge de la mano de un de e minado análisis polí ico de la ealidad, exis en ensiones no esuel as aún en o no a es e ema: 1) el dilema pe spec i a “p o esional” / pe spec i a “polí ica” en an opología, y 2) el con lic o en e di e sas, a eces con lic i as pe spec i as “polí icas” e ideas del “bien común”. Aquí quie o únicamen e eco da el di e so posicionamien o de los y las an opólogas 1. En dónde se asume que es os suje os an opológicos son homogéneamen e explo ados/ dominados po los países capi alis as desa ollados del “cen o” de los que los an opólogo/as son miemb os a p io i, descon ando la posibilidad ya exis en e de an opólogos no miemb os de es os cen os del desa ollo capi alis a, y mos ando en ese ol ido el e nocen ismo anglo-cén ico de la disciplina como espacio de p oducción de conocimien o, incluso en e es e g upo de an opólogos p og esis as. También algunas an opologías “pe i é icas” como las de México o B asil in es igaban en el ma co de o mas de colonización in e io (Souza Lima, 2002). 2. Es a pe spec i a “p o esional” es la que muchos de nues os colegas es án adop ando ac ualmen e en elación a la implan ación del p oceso de Bolonia. 29 españolas en e a las iolencias acis as acon ecidas en El Ejido en eb e o de 2000: e iden emen e la idea y la p ác ica de la esponsabilidad an opológica e a muy di e en e pa a an opólogas como Emma Ma ín o Ubaldo Ma ínez y pa a alguien como Mikel Azu mendi, an opólogo ambién3. 3. ANTROPOLOGÍA Y ANTROPOLOGÍA “NATIVA” El deba e inicial de la esponsabilidad de los an opólogos iba ligado desde el comienzo al p oblema de la a iculación en e la p ác ica an opológica y la adminis ación colonial. En el cen o del deba e se si uaba la cues ión de la p oducción del suje o “colonizable”, “ci ilizable” o “desa ollable” po pa e de una ciencia an opológica que jus i icaba la expansión, dominación y explo ación de unas poblaciones del “Su ” po unas del “No e”. Es e p oceso cons uía concep os ú iles pa a la adminis ación de poblaciones, como el de ibu, el de hono , el de á ea cul u al, que se con i ie on en ejes de la e lexión de las an opologías hegemónicas. La c í ica p og esis a en las an opologías hegemónicas a acó es e colabo acionismo con el pode colonial desde los años ’60, sin emba go no se puede deci que es o implica a el iun o de una an opología no implicada en la ans o mación de la ealidad. En ealidad como demos a on muy p on o los c í icos de la “mode nización” en Amé ica La ina, la p e endida “obje i idad” y “neu alidad” de algunos cien í icos sociales e a una o ma de pa icipación muy cla a en las polí icas de desa ollo del neo-colonialismo. Casi siemp e es a in e ención e gonzan e en la ida de los más débiles se ha ocul ado as un apoli icismo “p o esional”, aho a lo emos con la p oli e ación de “expe os” que no explici an su p oyec o polí ico, como si una ciencia social pudie a ca ece de con enido ideológico. A eces se con unde la p ác ica e lexi a con la supe ación del posicionamien o social y polí ico del an opólogo: la e lexi idad se ía una sue e de asce ismo p o esional que habili a ía pa a es a po encima de la mise ia del mundo y sus bajezas polí icas. Pe o ya S a enhagen en 1971 sub ayaba que “un componen e ideológico e a insepa able de la p ác ica p o esional” de los cien í icos sociales y p oponía la igu a del cien í ico social-ac i is a ya que “no puede se neu al a 3. Muchos an opólogos que no compa ían las posiciones de Azu mendi eacciona on ené gicamen e. Isido o Mo eno, en onces p esiden e de la Fede ación de Asociaciones An opológicas del Es ado Español, FAAEE, con Emma Ma ín, esc ibie on un documen o p o es ando po las posiciones de Azu mendi y cues ionando su capacidad p o esional, el cual ue ci culado pa a se i mado po odos los demás an opólogos de la uni e sidad. La lis a de dis ibución o iginal cons aba de 129 an opólogos de plan illa en las uni e sidades; 63 pe sonas, incluyendo docen es no unciona ios, i ma on la ca a —ap oximadamen e el 50 po cien o de la lis a o iginal—. Es di ícil conoce las azones que empuja on a la gen e a espalda o no una acción co po a i a de es as ca ac e ís icas, cuyo obje i o explíci o e a de ende a la p o esión an opológica con a un “cue po ex año” —Azu mendi—. Muchos de los que i ma on el documen o no lo hab ían esc i o del mismo modo, pe o sen ían que ayudaba a pone a la an opología en un pa icula ma co de esponsabilidad. Muchos de quienes no i ma on enían ambién azones co po a i as, como no exp esa la c í ica pública sob e un colega. O os pod ían habe declinado i ma po azones p agmá icas: las agencias gube namen ales o ecen mucha inanciación pa a la in es igación sob e inmig ación. O os espaldaban p obablemen e las opiniones de Azu mendi. 30 las cues iones polí icas e ideológicas gene ales que de e minan el ma co de su p ác ica p o esional” (S a enhagen, 1971: 335). En Amé ica La ina los y las an opólogas exp esan es a pa icipación de di e sas mane as, hablan de las an opólogas como ciudadanas, como ineludiblemen e pa ícipes en las luchas polí icas en la medida en que 1) in e ienen en la de inición del p opio campo de lo polí ico, po ejemplo con la inco po ación de la oz y la mo ilización de poblaciones excluidas en los es ados libe ales (i.e. comunidades indígenas como Yanomami), y 2) pa icipan en los con lic os del es ado-nación desde su expe iencia de ciudadanas-an opólogas, con los iesgos que ello conlle a en algunos casos (Jimeno, 2004; Ramos, 2000). Es o plan ea una cues ión me odológica y epis emológica cen al pa a la an opología: ¿cuál es la dimensión del “o o” que de ine el obje o an opológico? ¿Debemos segui man eniendo la “al e idad” en el cen o de nues a de inición de an opología como pos ulan algunos: es deci , debemos es udia los p ocesos de p oducción de es uc u as de al e idad (K o z, 1997; Ribei o, 2006: 148); o bien debemos abandona esa “seña de iden idad” y con ella la p e ensión de un pa adigma dis in i o den o del conjun o de las ciencias sociales? Es as no son p egun as baladíes ni de ácil espues a y conlle an muchas o as cues iones undamen ales. Po ejemplo, ¿Cuál es la elación con los g upos e indi iduos que obse amos y es udiamos? ¿Les de ol emos lo que hemos omado de ellos? y si es así, ¿en qué o ma? ¿Usu pamos sus oces pa a que pueblen nues as monog a ías o memo ias? ¿Les damos oz? O bien son ellos los que cada ez más oman la palab a, pa a jus i ica nos o con adeci nos, pa a u iliza nues as palab as en sus luchas polí icas. ¿C eamos la posibilidad de que eme jan polémicas con nues os in o man es, polémicas que pongan en cues ión nues as conclusiones “cien í icas”, nues os concep os, que las c i iquen desde ámbi os no académicos? En de ini i a, ¿cuál es el es a us de las poblaciones que es udiamos desde el pun o de is a de su capacidad de p oduci conocimien o an opológico? ¿Cuál es su posibilidad de in e eni en el deba e no sólo du an e el abajo de campo como in o man es, sino en un segundo iempo, en el deba e in elec ual, e in e eni no sólo sob e la idelidad empí ica sino ambién sob e los concep os eó icos? Es e dilema empieza a eme ge con el deba e sob e la “an opología na i a” en los años 1970. En e ec o lo que pe ciben los an opólogos “na i os” es, po un lado, su p oximidad con los g upos y pe sonas a los que obse an y escuchan y con los cuales in e ac úan a la ez como an opólogos y conciudadanos, en su p opio en o no polí ico-social y cul u al (po ejemplo la España del inal del anquismo). Po o o lado, espec o a sus colegas “ o áneos” los an opólogos na i os esien en se a ados como me os “in o man es”, es deci si uados ue a del ámbi o de p oducción de eo ía an opológica. F ancis Hsu (1973) señala “los an opólogos blancos no conside an a sus colegas no-blancos como sus iguales in elec uales” (Hsu, 1973: 5) y Delmos Jones (1970) señala la incapacidad 31 de la an opología “occiden al” hegemónica de con e sa y polemiza con eo ías p oducidas po an opólogos “na i os”. Jones apun a a la me a ins umen alización de los an opólogos “na i os” po pa e de los an opólogos “ eales” (hegemónicos), que los u ilizan pa a ob ene in o mación e nog á ica desde “den o”. Es a c í ica emp ana ya señala la exclusión de los “na i os” del campo de la p oducción eó ica y apun a la necesidad de ab i el conocimien o an opológico a eo ías o muladas desde pe spec i as subal e nas: “Hay an opólogos na i os [dice Jones] pe o no hay an opología na i a. Lo que quie o deci es que hay poca eo ía en an opología que se haya o mulado desde el pun o de is a de g upos ibales, campesinos o mino ías. Es deci que el alo p incipal del in es igado ‘in e io ’ no es que sus da os o sus in uiciones sob e la si uación social sean mejo es –sino que son di e en es. (…) [Y concluye] La eme gencia de una an opología na i a es pa e de una descolonización esencial del conocimien o an opológico y equie e cambios d ás icos en el eclu amien o y o mación de los an opólogos” (Jones, 1970: 257-258). 4. COMUNIDADES CIENTÍFICAS DIVERSAS: ¿PARADIGMA, PARADIGMAS O MATRIZ DISCIPLINARIA? Es o in oduce una de las ensiones más p oduc i as del deba e sob e an opologías hegemónicas y an opologías del Su . La comunidad cien í ica a a asumi que, en e ec o, exis en dis in as adiciones disciplina ias, dis in as his o ias de la an opología ma cadas po desa ollos nacionales y egionales conc e os. Pe o una ez se admi e esa plu alización de las an opologías, ¿cómo concebi el pa adigma an opológico? Es uno o es múl iple. Es o plan ea una cues ión c ucial desde el pun o de is a epis emológico que adica en alo a la compa ibilidad o conmensu abilidad de eo ías an opológicas p oducidas desde el conocimien o si uado de los y las an opólogas. Algunos an opólogos señalan que el pa adigma occiden al de la an opología, cen ado en el es udio de la al e idad, no es el adecuado pa a las cues iones que in e esan a los países del Te ce Mundo en pleno p oceso pos -colonial y de cons ucción nacional. Es o lle a a algunos a p opone up u as o ales con la epis emología occiden al de la Ilus ación, a cen a se en pa adigmas basados en ma cos eó icos de sabe local (po ejemplo de base eológica) que se niegan a “ econoce ” a la ciencia occiden al como in e locu o a posible (Ka i aj, 2000; Ramanujan y Na ayana Rao, en Sub ahmanyam, 2000: 92; Fahim & Helme , 1980). A o os les lle a a cues iona cuál se ía el nue o pa adigma an opológico en un con ex o de in del p oyec o colonial que p odujo el pa adigma de la “al e idad”. Ma eje (1976) po ejemplo, señala que el pa adigma an opológico es idén ico al de las demás ciencias sociales “bu guesas” — undamen almen e posi i is a y uncionalis a—, que es á inculado a la expansión del capi alismo libe al y llamado a desapa ece si se adop a una pe spec i a epis emológica e dade amen e adical. O os abogan po una cons an e polémica en la que la con on ación de eo ías que 32 eme gen de pe spec i as di e samen e si uadas con ibuye a la ans o mación del pa adigma cien í ico den o de un ma co epis emológico común. Asad (1980) po ejemplo, señala que los “pa adigmas indígenas” no son necesa iamen e “mejo es” que los Occiden ales y sub aya la necesidad cons an e de “ e- abaja c í icamen e lo que exis e en el campo del conocimien o cien í ico (p oblemas, mé odos, supues os y da os) pa a pode decidi aunque sea p o isionalmen e que un pa adigma es mejo que o o”. Pa a es os au o es es es a con on ación de eo ías si uadas la que p oduce las “ e oluciones cien í icas” de la an opología (en singula ). Es as pe spec i as polemicis as (o polémicas) apun an a la c ea i idad de es os pa adigmas al e na i os que su gen undamen almen e de las “a ue as” de la an opología hegemónica pe o inciden en la ans o mación de un único campo del conocimien o an opológico. Hsu y Tex o po ejemplo, p oponen (en 1978) a la Asociación Ame icana de An opología o ganiza un “Comi é de Pa adigmas Al e na i os” y dicen: “Nues a ac ual p eocupación es que la Asociación encuen e un modo de econoce y ap o echa e icazmen e su capacidad [de las mino ías y de los o áneos] de ompe pa adigmas y de cons ui pa adigmas, pa a que el campo [an opológico] como al se bene icie” (Hsu y Tex o , 1978: 12). Es a pe spec i a supone que el ma co que encuad a las polémicas es único y mode no, y el obje i o es la p oducción de un pa adigma dominan e y ela i amen e es able du an e un iempo (Khun, 1971 [1962]). El úl imo desa ollo de es a ensión en e comunidades cien í icas hegemónicas y del Su , he ede o del pos -es uc u alismo, p opone la “posible complemen a iedad elacional en e pe spec i as c eadas en mundos que no son en absolu o complemen a ios” (Ca doso de Oli ei a, 2000:11). Ribei o y Escoba hablan de “di e salidad”, dicen: “Noso os de endemos que odas las an opologías —incluyendo po supues o a las hegemónicas— son capaces de con ibui de mane a dialógica en la cons ucción de un conocimien o más he e oglósico y ansnacional” (Ribei o y Escoba , 2008: 16). Es un in en o de sal a la disciplina an opológica pe o pe mi iendo la plu alidad de pa adigmas en un ma co no je á quico. Ca doso de Oli ei a habla de la “ma iz disciplina ia” que comp ende ía una se ie de pa adigmas “a iculados en un campo de ensión epis émica”, y es e se ía el aspec o di e encial de nues a disciplina: ninguno de los pa adigmas pod ía domina o anula a los o os. Den o de es a ma iz la p oli e ación de “an opologías” es incon olable po que el conocimien o si uado sob e la ealidad humana emi e a in ini as pe spec i as “o as” (indi iduales y colec i as, si uadas en ma ices iden i a ias múl iples e his ó icamen e p oducidas y en elaciones de dominación cambian es). Pe o además, esa ma iz disciplina ia se ab e a “o os modos de hace an opología” (Res epo y Escoba , 2005) no exclusi amen e ese ados al ámbi o académico o cien í ico. El po encial e oluciona io de es a nue a a i mación es eno me, pe o hab ía que alo a en la p ác ica lo que es o signi ica, es deci , ¿qué capacidad de econocimien o eal exis e pa a esos “o os modos de 33 an opología” si no cuen an con el espacio de la an opología académica como mediado ? Jean-Y es Du and (1995) ela a en es e sen ido una expe iencia in e esan e. En 1994 asis ió a un cong eso en Moscú sob e “La cul u a é nica adicional y el conocimien o olk” o ganizado po el Ins i u o de E nología y An opología de la Academia de Ciencias Rusa. La mayo pa e de los asis en es e an usos y además de cien í icos sociales había pa icipan es de disciplinas como las ciencias na u ales o la medicina. Pe o además, nume osos p ac ican es de es os conocimien os olk —adi inación, a es ma ciales, p ác icas de cu ación y de diagnós ico di e sas, e c.— pa icipaban en el cong eso. La obse ación de Du and sob e la in e acción de los académicos con es os úl imos es e elado a, dice: “Mien as los pa icipan es occiden ales [académicos] se ap oximaban a ellos con una ac i ud casi de abajo de campo po no deci cu iosidad, los cien í icos na u ales usos p esen es es aban apa en emen e bas an e acos umb ados a su compañía y a colabo a con ellos y p esen a on algunas comunicaciones conjun as po ejemplo sob e la e aluación de ‘un e ec o ex a-senso ial’ (...) [Y añade:] Los académicos usos es aban cla amen e in e esados en in eg a en la ciencia es ablecida a un amplio abanico de ‘conocimien os olk’ que incluía lo que en Occiden e son dos ca ego ías dis in as, la pa a-ciencia y la e no-ciencia. Es a in eg ación se lle aba a cabo desde dos en oques dis in os, el uno dedicado a demos a el alo cien í ico de es os asun os, y el o o a gumen ando la necesidad de ab i el pensamien o cien í ico dominan e a o as o mas de pensamien o y educi el én asis en el ‘pensamien o abs ac o’.” (Du and, 1995: 326- 327). Pe o al au o , sin emba go, le pa ece di ícil es ablece un p oceso de comunicación eal con los cien í icos usos y sus colegas “Fol.” sin p ocede an es a la cla i icación de los é minos y concep os que se emplean en es os di e sos ámbi os de conocimien o. Aho a bien, una se p egun a has a qué pun o esa es abilización concep ual que pe mi i ía la comunicación no compo a de en ada un some imien o a nociones de ca ego ías ei icadas y abs ac as p opias de la ciencia occiden al. 5. LA CAPACIDAD TRANSFORMADORA DE LA ANTROPOLOGÍA En e la disolución del pa adigma an opológico (Ma eje, 1998) y una ma iz disciplina ia sin lími es de “O as an opologías y an opologías de o o modo” (Res epo y Escoba , 2005) se encuen a la cues ión de la pe inencia de una de inición cen ada en la “o edad”. La ensión emi e aquí a lo que es o signi ica y posibili a pa a ans o ma la sociedad en dis in os con ex os his ó icos. Pa a Ma eje (2002: 8-10) y o os cien í icos sociales a icanos, el nue o nacionalismo p og esis a a icano4 ep esen a una lucha polí ica an i-impe ialis a y una lucha po la igualdad social y la dignidad humanas que pasa po la desapa ición del pa adigma de la “al e idad” que ca ac e izó la undación 4. Es e nue o nacionalismo se p esen a como c í ico a la ez del es ado neo-colonial y de los expe imen os socialis as a icanos. 34