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La difusión del Networking como innovación artística y literaria

Álvarez Romero, María

Abstract

El objetivo de esta investigación es tratar el Networking como un método colectivo de creación artística, basándonos en la práctica del MailArt y en su posterior evolución. Esta metodología suministró una salida eficiente en la producción de obras sin pérdidas económicas, mediante el envío y recepción de postales manipuladas plásticamente. Esta libertad expositiva suplía la difusión de galerías por la distribución de las obras entre los integrantes de las listas de mailings. Dicha iniciativa artística obtuvo una respuesta a nivel internacional y facilitó la formación de la Networking. El arte obtenido rompía las fronteras del idioma, las gremiales y sexuales, ocasionando un intercambio personal que posibilitó a sus participantes tejerse una red de contactos afín a sus intereses. A finales del siglo XX esta metodología evolucionó con la adaptación del Personal Computer al uso cotidiano de los ciudadanos, cuya innovación tecnológica fue utilizada las prácticas artísticas. Estas creaciones pasaron a ser conocidas en internet como el actual Net.art. Con esta investigación buscamos mostrar que la cibercultura asumió esta metodología tanto en la AltLit, nuevo estilo literario digital, o como en el arte digital, transformando ambos conceptos mediante la interactuación los participantes de las redes sociales. En la actualidad continúa esta prolífica corriente digital, englobando a todos los autores dispuestos a controlar su distribución y producción.

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CAPÍTULO XXI LA DIFUSIÓN DEL NETWORKING COMO INNOVACIÓN ARTÍSTICA Y LITERARIA María Álvarez Romero Universidad de Sevilla Keywords: Networking, MailArt, Net.art, AltLit, Arte, Literatura Resumen: El objetivo de esta investigación es tratar el Networking como un método colectivo de creación artística, basándonos en la práctica del MailArt y en su posterior evolución. Esta metodología suministró una salida eficiente en la producción de obras sin pérdidas económicas, mediante el envío y recepción de postales manipuladas plásticamente. Esta libertad expositiva suplía la difusión de galerías por la distribución de las obras entre los integrantes de las listas de mailings. Dicha iniciativa artística obtuvo una respuesta a nivel internacional y facilitó la formación de la Networking. El arte obtenido rompía las fronteras del idioma, las gremiales y sexuales, ocasionando un intercambio personal que posibilitó a sus participantes tejerse una red de contactos afín a sus intereses. A finales del siglo XX esta metodología evolucionó con la adaptación del Personal Computer al uso cotidiano de los ciudadanos, cuya innovación tecnológica fue utilizada las prácticas artísticas. Estas creaciones pasaron a ser conocidas en internet como el actual Net.art. Con esta investigación buscamos mostrar que la cibercultura asumió esta metodología tanto en la AltLit, nuevo estilo literario digital, o como en el arte digital, transformando ambos conceptos mediante la interactuación los participantes de las redes sociales. En la actualidad continúa esta prolífica corriente digital, englobando a todos los autores dispuestos a controlar su distribución y producción. Introducción Los medios de comunicación a distancia son el fruto humano del cambio de nómada a sedentario. Las necesidades expresivas de las épocas sucesivas a la Revolución Agrícola, multiplicaron y transformaron el lenguaje verbal hasta dar lugar al grafismo. El simbolismo de la imagen y su semiótica dejaron paso a la escritura durante la Edad de Bronce y gracias a la mensajería se ampliaron sus fronteras, hasta logar mantener en contacto simultáneamente las diversas poblaciones esparcidas por el mundo. Estos intercambios propiciaron la aparición de las tecnologías de la Revolución Industrial - 336 - que encauzaron por último con la era de internet. Actualmente la convivencia con la web está normalizada, incluso si se mira desde el punto vista contrario, los primermundistas no podríamos concebir la vida sin navegar en la red. Nos encontramos rodeados de ondas invisibles que en otro tiempo podríamos haber considerado un dios, omnipresente y omnisciente, que resuelve cada una de nuestras dudas. Si el ciberespacio es otro tipo de realidad creada por la red global de navegación tecnológica, podríamos pensar que la ciberpoesía forma parte de esta dimensión paralela a modo de antología poética de la humanidad, un concepto para hablar sobre una biblioteca a escala mundial situada en internet. No obstante, aunque la lógica de dicho término insinúe su relación con esta masiva recopilación literaria, esta poética es el resultado de la fusión entre las artes digitales y la literatura que se ha dado durante el último siglo. La poética del Networking: El Mail Art o Arte Postal La participación de los artistas plásticos en el arte correo ya estuvo presente en 1870, año en el que el Imperio Austrohúngaro empezó a enviar correspondencia en forma de postales por el correo ordinario. En esta circulación de tarjetas la vanguardia artística vio una herramienta para elaborar creativas obras espontáneas y enviarlas a su entorno cercano. Durante la primera mitad del S. XX, se utilizó la mensajería postal como un medio de transmisión, del se sirvieron de la futuristas italianos como Giacomo Balla, Fortunato Depero o Pannaggi, los cubistas Pablo Picasso, los fauvistas como Heri Mattise, surrealistas como Man Ray, dadaístas como Marcel Duchamp, Kurt Schwitters, Francis Picabia, Max Ernst o Apollinaire, neo-da- daístas como Robert Rauschenberg o Jasper Johns, artífices pop como Andy Warhol, nuevos realistas como Yves Klein, hasta influenciar al conceptualismo germano-estadounidense del grupo Fluxus, quienes utilizaron por primera vez el término Arte Postal o Mail Art. En los años cincuenta, Ray Johnson enviaba a sus amigos correspondencia que consistía en recortes de periódicos retocados, dibujos con instrucciones o collages, los cuales siempre iban acompañados de la petición “Completar y devolver, por favor”. Aquellas postales que en dicha etapa se llamaban moticos, pasaron a conocerse como Mail Art y situarse como un sistema alternativo para la difusión artística. Esta metodología de creación se planteó como una forma multilateral de producción, basada principalmente en el servicio internacional de correos. Apareció como consecuencia de la globalización de la cultura, de las prácticas artísticas y del simbolismo, y resultó como reacción al descontento con las restricciones política del arte ligada a las exposiciones oficiales. Cuestionaba los conceptos museísticos y se oponía a la idea burguesa del arte de valor comercial, la falta de oportunidades expositivas y el rechazo de las galerías hacia el arte marginal, llevó a los artistas a buscar una alternativa mediante la que pudiesen mostrar su - 337 - trabajo. Ante la necesidad de ampliar la función artística del creador, el movimiento planteó proyectos internacionales, publicaciones y exposiciones sin necesidad de jurados ni de concesiones. La obra de Mail Art tan sólo necesitaba un receptor y la creatividad de los participantes, no presentaba ningún escalafón intermedio entre el amateurismo y el reconocimiento oficial, todo aquel interesado podía participar independientemente de su ética y estética. No era competitivo, no sufría censura, no se atenía a ninguna selección, no buscaba premios, su valor residía en la intención comunicativa del autor. Repudiaba todo aquello ajeno al acto creativo y de fines mercantilistas, para evitarlo las producciones se canalizan generalmente en temáticas que posteriormente se exhibían sin opción a venta. Esta ausencia de tensiones le ayudó a caracterizarse por su frescura y libertad sin restricciones que requieran requisitos de elaboración. Su accesibilidad ayudó a suministran una salida eficiente a el trabajo de los artistas sin pérdidas económicas. La morfología de las obras enviadas estaba formalizada con objetos, postales, sellos, libros de artista, revistas, catálogos, poesía, literatura, audio, video, librerías, archivos, listas de mailings, invitaciones, definiciones, informes, conferencias, encuentro, historia, filosofía, performances, posters, graffittis, proyectos, temas, listas de participantes, shows, fechas límite, artistas postales y un largo etcétera de elementos afines al mail art. La libertad de su prática favorecía al empleo tanto de códigos verbales como plásticos, fotográficos, repográficos, cibernéticos, publicitarios, fónicos, representacionales, cinemáticos, tridimensionales, grafismo, collages, fotomontajes, transposiciones texturales, combinaciones cromáticas, conjunto de objetos, tampones de goma o superposiciones. Toda técnica estaba permitida si corresponda a los objetivos de la temática marcada. No estaban preconcebidas ni las dimensiones ni los materiales, debido a su manejo destacó el uso la tarjeta postal estándar y como soporte el más utilizado fue el papel, las cartulinas o el cartón, aunque también había lugar para las telas plásticos, metales y texturas planas similares. Igualmente, para aquellos que no tuviesen la habilidad para el dibujo o el collage, la xerografía significó un medio comunicativo de bajo coste para elaborar sus montajes. Al no tener la rigidez técnica de la fotografía, el virtuosismo de la pintura, ni el peso de la escultura, la propuesta facilitó una divulgación más eficaz y la creación de nuevas imágenes a partir del aprovechamiento de otras. Al no darse procesos de fabricación dilatados o complejos como los de las artes plásticas, la rapidez o inmediatez en la elaboración de las obras beneficiaba su espontaneidad y frescura. Gracias a la participación colectiva, los artistas se influían y enriquecían los unos a los otros, transformando mutuamente los trabajos hasta conseguir piezas complementarias. La escritura siempre fue una barrera para los analfabetos imposibilidad de comunicación, para evolucionar diferentemente el modo de concebir y explicar las ideas la imagen es valorada como entidad universal. - 338 - Esta nueva circulación del arte durante los años sesenta ya suplía la difusión de galerías por la distribución de obras entre los integrantes del directorio del Mail Art, lo cual era posible gracias a que los catálogos de las exposiciones incluían la lista de mailings con las señas de todos los participantes y su contacto personal. Esta iniciativa artística obtuvo una creciente respuesta a nivel internacionalidad, que facilitó la formación de la Network y puso en contacto a personas de todas las latitudes. Al arte un arte cargado de simbolismo y no mediar una lengua que limitase la comunicación, entre los autores se rompen fronteras lingüísticas, gremiales y sexuales, ocasionando un desprendido y mutuo intercambio de producciones propias y la creación combinatoria de obras. El contacto íntimo y personal, posibilitó que cada uno de los networkers tejiese una red de contacto a su medida y desarrollase sus intereses y proyectos personales. Johnson tenía la destreza de mezclar lo más variado y distante tanto en sus envíos y como con los participantes de sus listas de mailings, las preparaba para provocar que los mailartistas afines se conociesen en el entorno poético de la imaginación. En 1962, Ray Johnson fundó oficialmente el movimiento de arte postal, bajo el nombre sugerido por Edward Plunkett: New York Correspondance School. Los moticos se convirtieron en el pilar principal de la escena artística de Nueva York, las principales intenciones de este movimiento fueron informativas, comunicativas y culturales: El Intercambio internacional de arte, ideas y amistad, la concienciación ante lacras e injusticias sociales, calamidades, las iniciativas de compromiso con los más desfavorecidos o simplemente por experimentación y diversión. En los años setenta se dio un gran paso a la expansión de este arte con sus primeras exposiciones de repercusión. El abanico de motivos de las exposiciones era inmenso, apostando siempre por la imaginación y lo insólito, todas las diferentes realidades socio-culturales eran acogidas para que se intercambiasen su punto de vista. La denuncia convivía con la ironía, con la acidez crítica, con el hermetismo o con el mensaje más directo. La actividad del arte correo consistía en un continuo replanteamiento sobre respeto por ideas divergentes, sirvió para poner el dedo en la llaga ante situaciones como el imperialismo de los EEUU contra Cuba, el Apartheid sudafricano, las reyertas del colonialismo europeo en África e indigenistas de Centroamérica. Johnson y Marcia Tucker, organizaron una exposición de la New York Correspondence School of Art en el Museo Whitney de Arte Americano en 1970. La muestra recogía cualquier obra que cumpliese únicamente el requisito de haber sido mandada al museo Whitney. Esta primera exposición de arte postal significó una revolución en el arte porque fue a través de ella cómo se estructuraron los lazos de la red del Mail Art. Fue la primera referencia de las consecutivas exposiciones similares que surgieron en los setenta. - 339 - No obstante, fue en pleno apogeo cuando el éxito del Mail Art decayó, precisamente por el rechazo de sus participantes. Ante el éxito de la iniciativa, se incorporaron medios de producción del arte marginal, como sellos de caucho, acciones, video, audio, poesía visual y ordenadores, los cuales a ojos de los artistas de renombre vieron con un desprestigio. Uno de los mejores ejemplos que muestran la repentina banalidad que envolvió a la actividad fue el uso de la fotocopia, en los años sesenta su utilización ya era de fácil acceso y en el mail art se empleó para bombardear las listas postales con envíos masivos. Esto incrementó tanto el número de participantes y destinatarios como la censura hacia el quick-copy en 1973. Paralelamente a estos acontecimientos ocurridos durante las cuatro últimas décadas del S.XX, eclosionaron los zines o revistas y boletines de modestos medios y ambiciosa proyección. El fin de su publicación era el seguimiento de todas las noticias, novedades y actividades relacionadas con el mail art y sus mailartistas. Entre algunos de sus ejemplos, la revista internacional La red, Open World, Arte Postale! o Wellcomet Bulletin. No obstante, la centralita internacional de los artistas que tuvieran interés en la Eternal Network era FILE, publicación artística alternativa editada por el colectivo de arte canadiense General Idea. Su difusión permitió el conocimiento mutuo de los mailartistas a nivel mundial, y sirvió de medio de expresión de la actividad postal. En 1988 se dejó de editar en papel para pasar al formato digital, para permitir que a través del ordenador cada boletín pudiese ser enviado online. Esta intensa difusión permitió que miles de artistas postales permaneciesen en activo y se inspirasen mutuamente. Durante estas últimas décadas también se utilizaron medios de envío de las postales como la telecopia transmitida o recibida, dieron paso a la práctica del fax art y la interacción espacial y temporal de las actividades existentes en el mail art. Al igual que las tecnologías, la práctica se adaptó a los avances de su época e hizo visible el cambio de metodología que requería. El Fax Art añadió nuevas perspectivas electrónicas y supuso un vehículo para difundir información entre fronteras geográficas que de otra manera no tendrían acceso a la networking. Al abrir puertas y ser un medio más rápido que el sistema de correo se organizaron los primeros proyectos de Fax Art internacionales, como Ars Electronica 1982. En los noventa el activismo fue fuente de inspiración. Stewar Home promovió la Huelga de Arte desde 1990 hasta 1993, originalmente propuesta por en Londres como un ataque en favor de la lucha de clases. Planteaba cuestiones sobre el motivo de la creación artística y el uso que se le daba, tuvo repercusión en los Festivales de Plagiarismo, basados en la importancia de la originalidad como componente del proceso creativo. Estas acciones también tuvieron lugar dentro del arte correo dando lugar al turismo de los artistas postales japoneses Shozo Shimamoto, Ryosuke Cohen y Mayimi - 340 - Handa, quienes concebían el Mail Art como una Carrera Sagrada por Europa, que consistía en visitar a algunos de los artistas pertenecientes a las listas de los mailings y procedentes de diferentes países. En estos encuentros realizaron la acción Networking on the Head, en la cual sobre la cabeza rapada de Shimamoto se proyectaban las diapositivas que había recibido de distintos artistas postales de todo el mundo. Otro ejemplo alternativo de su circulación fue el de los artistas alemanes Peter Kusterman y Angela Pahler, quienes durante los años noventa recorrieron varios continentes entregándoles en mano su correo artístico a los destinatarios. En esta última década del S.XX, el Personal Computer era utilizado de manera común en la mayoría de los hogares. Dicha innovación tecnológica no pasó desapercibida para el Mail Art, siendo el ordenador añadido a las herramientas de difusión de la actividad postal. Inicialmente, los trabajos por ordenador se enviaban a través del sistema postal, se creaban disquetes que contenían con auténticas obras de arte. Uno de los ejemplos más representativos del arte correo por ordenador son los sellos de artista creados por Gene Laughter, que tomó imágenes relacionadas con el arte postal escogidas en la red y escaneando las piezas junto a diseños propios creó uno de los sellos gráficos de artista más magníficos del género. Otro empleo era el que le daba Charles Francois, que utilizó la cámara de vídeo para hacerles retratos a los artistas de Mail Art que le visitan y los incluía en sus envíos. Rápidamente el ordenador se adaptó al ámbito artístico y nació el Networking de internet, conocida comúnmente como Net.art. Estas prácticas artísticas utilizaron como soporte la World Wide Web, recurso que les posibilitó ampliar las fronteras del arte digital interactivo. Net Art El Net.Art resultó ser el puente que uniría el mail art con el S.XXI y el causante de que actualmente se continúe practicando a nivel mundial. Guy Bleu, mailartista conocido por ser el primero en utilizar los olores en las artes plásticas, exploró las posibilidades que le ofrecían los medios de comunicación para los envíos de postales. Investigó desde el sistema de correspondencia indirecta hasta el correo aéreo por globos. Su inquietud artística le llevó a ser, junto con Charles François, a ser pionero en el uso del ordenador en la comunicación artística. La conexión al módem, el microfilm, el CD-ROM y el DVD-ROM fueron las herramientas de ambos y sus acciones ejemplos a seguir por otros artistas que se les unirían a la causa. De este modo a las postales se les sumaron microchips que transportaban experimentaciones de audios, vídeos y todo tipo de creaciones que anteriormente no tenían cabida en el Mail Art debido a su origen digital. Viendo que no existían motivos para que el sello y el microchip no pudiesen coexistir, Pawel Petasz celebró una exposición de arte postal por ordenador titulada Square 88, a la que ya no sólo se le unieron artistas plásticos, sino también - 341 - participantes procedentes del mundo de la literatura o de la música entre muchos otros. La catalogación de este nuevo fenómeno artístico despertó dudas que actualmente se encuentran resueltas bajo los nombres de poesía visual, videoarte y ciberpoesía. La lírica de la imagen se convirtió en tendencia artística dentro del flujo de las redes sociales. Varias décadas después, esta poética cibernética continúa a día de hoy uniendo al emisor y receptor de esta dinámica creativa mediante la conexión a internet. Este medio de producción online da pie al arte interactivo a tiempo real y abre una nueva y atractiva dimensión. Ofrece la posibilidad de que el espectador pueda participar directamente en la obra, explorar en el mundo paralelo que generan los sistemas artificiales de la teconología. El ejemplo más común de ciberpoema que se puede encontrar en la red es el de aleatoriedad, como Adentro de Claudio Cafasso o Autorretrato de Diego Bonilla, que constan de un sistema simple de inserción caótica, cuyos versos cambian de posición a lo Tzara y recuerdan al collage de la poesía dadaísta. Otro ejemplo es Digital poem de David Loscher, que muestra en la pantalla un reconocedor digital caligráfico envuelto en una maraña de líneas, sobre el cual el autor trata de escribir el título del poema sin lograr que la máquina reconozca su escritura. VeloCity de Tina Escaja juega con el hipervínculo y ofrece al poema un juego de traslación y distorsión, cuyo recorrido varía y se bifurca dependiendo de los diferentes caminos que pueda seleccionar el espectador durante la lectura. Todas estas obras muestran pulcritud en la integración azarosa del espectador con los medios gráficos, sonoros y literarios. Cambia las técnicas artísticas por hipervínculos insertados en imágenes y palabras, por sistemas informáticos previamente configurados que dan respuesta al azar del movimiento del ratón del espectador, u otros tipos de medios programados más sofisticados como gafas y cascos de realidad virtual. La interactividad es precisamente la mayor diferencia entre la ciberpoesía de los videopoemas y poemas cinematográficos, pues en la mayoría de los dos últimos ejemplos es escasa o prácticamente nula. Ya en los años veinte los avances tecnológicos en el campo cinematográfico permitieron a diversos artistas experimentar los resultados que les ofrecía la multidisciplinariedad. La pieza surrealista L’Etoile de Mer de Man Ray, en la que se utiliza un poema de Robert Desnos, o la dadaísta Anémic Cinéma de Marcel Duchamp, donde da uso a los calembours de Rose Sélavy, podrían ser referentes directos de la actual videopoesía. Estas experimentaciones vanguardistas ofrecieron un abarque más amplio del formato expresivo de la escritura, incluso prescindir de la palabra, al igual que lo hizo Viking Eggeling en Symphonie diagonale, donde se sincroniza la composición visual y sonora del video. La característica que más diferencia a la ciberpoesía es que al regenerarse continuamente dentro de la programación de su propio sistema, - 342 - da una respuesta aleatoria a tiempo real que atrae al espectador y le incita en su participación. Alt Lit Con el paso del tiempo la poesía también ha evolucionado significativamente. Al igual que sus cambios no han sido inmunes a la época, en pleno siglo XXI el código poético se ha adaptado al dialéctico informático a través del lenguaje HTML. Sus escritores sustituyeron la tinta por las ondas y reemplazaron la máquina de escribir por el teclado, provocando el nacimiento de la Alt Lit o Alternative Literature. No es de extrañar que surja una nueva corriente digital tan prolífica si es coetánea al despliegue tecnológico que reina en el primer mundo. Este acrónimo con tan sólo dos sílabas abarca a una generación tan amplia como es la red de la web. Engloba a todos los autores dispuestos y expuestos a ser dueños de su propia distribución y producción, a toda la amalgama de literatos con intención de renovar la literatura formalizada. No se trata de una escuela, por el contrario, este abanico expresivo huye de academicismos. Su propio nombre lo indica, buscan alternativas literarias más allá de la novela o poemarios de bolsillo. La Alt Lit persigue la sencillez inmediata, preferencia fruto de la vida tan acelerada de los ciudadanos de países avanzados, cuyas horas se ven absortas en responsabilidades y con poco tiempo para la lectura de ocio. El misterio del resurgimiento de la poesía renace de las mismas cenizas, resultado del fuego detonante del avance tecnológico. Vuelve a la vida desde internet gracias a su accesibilidad, brevedad y síntesis. Su origen se encuentra entre diez jóvenes estadounidenses entre los que destaca el nombre de Tao Lin de 27 años. Este exponente de la Alt Lit norteamericana comprendió que la simplicidad es una manera de llegar a la población y como intención se propuso mostrarla reflejando la belleza de lo cotidiano y mundano. Un cambio radical en la medida literaria de antaño que se ha visto transformada en palabras agolpadas casi descuidadamente, de forma espontánea bajo el ritmo dominante de los dedos sobre el teclado. Twitter, Instrgram, Facebook, Blog son ejemplo de los primeros blocs de notas de estos nuevos poetas, que a día de hoy comienzan a ser considerados como iluminados que acercan sus escritos al puesto de antología poética de la nueva era. Quizás esta situación nos haga plantearnos que si algo no cambia es que el arte nace del aburrimiento. Según Jordan castro, otro de los primeros norteamericanos de 22 años, el movimiento Alt Lit lo forman “un grupo de individuos socialmente alineados que eligen la literatura como un modo de alivianar la monotonía.” Llama la atención la diferenciación entre esta generación tan joven y acomodada causante de esta nueva corriente con los antiguos y atormentados poetas que han alimentado nuestras emociones durante siglos, también nos hace preguntarnos inevitablemente a qué resultado conllevará ese cambio. La cuestión es si realmente - 343 - jóvenes bajo ese perfil están realmente capacitados para transformar la literatura, y si realmente es necesario hacerlo. El cambio de los clásicos por otras reglas propias da pie a posibilidades interesantes que sin embargo a veces resultan escuetas en claridad. Surge la pregunta de si tal vez la rapidez de producción influye negativamente en el lenguaje. Es cierto que de la expresión visceral se recogen muchos de los trabajos más puros y de mayor calidad emocional con un gran dominio del lenguaje, sin embargo no hay que olvidar que estos casos son fruto de la experiencia y ésta sólo se consigue con la práctica y formación. Más allá del propio lenguaje del que se ha propiciado la tecnología y de su reproducción literal en textos líricos, el cambio reside en la valoración de ritmos en el verso libre y en la acumulación incongruente de pensamientos. Ya no se busca la coherencia, sino la belleza, la realidad está impuesta y la demanda se encuentra en el sueño, ¿pero es realmente comprensible el sueño que se nos ofrece? Para nombrar a estos rebeldes poéticos puedo utilizar el apelativo con el que Jacob Steinber etiqueta a los autores nacidos después de 1990, los Postnoventistas. Este movimiento ha llamado la atención de editores como Blake Butler, del blog literario HTML Giant, o David Foster Wallace que directamente participa en el mismo publicando en la red tanto o más al trabajar en su propia obra. Al ser internet una comunidad a nivel mundial la Alt Lit se encuentra abierta a todo aquel que desee integrarse, quien aspire probar sus capacidades literarias. Por este motivo es peligroso que aquel que quiera jugar a ser artista caiga en el rol de alternativo mediocre bajo apariencia de erudito académico. Sin duda esta ventana abre la vista a un amplio campo de posibilidades por explorar, que sin embargo puede terminar en la insuficiencia debido al conformismo, circunstancia de la falta de constancia y trabajo previo. Y es este enfoque expresivo lo que dificulta la valoración de lo expuesto y la afirmación de si lo que se lee sobresale en comparación con el resto. Quizás esta homogeneidad termine por hacer desaparecer lo que conocemos por literatura, o por el contrario, refuerce y unifique su consistencia. Si algo deja claro la Alternative Literature es la condición humana de necesitar expresar las emociones. La poesía mediática supone una importante metamorfosis lírica. Tal vez haya sido debido a las circunstancias generacionales, pero si de algo no cabe duda es de que en los últimos años se ha producido un claro Boom poético en la web. Las redes sociales son sólo excusas juveniles para exaltar el yo individual que enciende la mecha que despierta al poeta que lleva dentro. Para ello remarcamos el rayo de luz que supone la lírica en el caótico universo informático y a su vez doy pie para hablar de otro tipo de universos caóticos muy diferentes, los de Luna Miguel y David Meza. Entre todos los poetas postnoventistas nacidos en la era de internet he decidido centrarme en ellos por una serie de razones. Ambos veinteañeros, de habla hispánica, enamorados de la poesía, colaboradores y creadores exitosos de diferentes medios de difusión, y a su vez amigos a pesar de - 344 -