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SPAL 26 (2017): 295-310 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2017i26.13 LA CUEVA DEL SOL, UN MARCADOR SOLAR EN LA SIERRA DE LA PLATA (TARIFA, CÁDIZ) CUEVA DEL SOL, A SOLAR MARKER IN THE SIERRA DE LA PLATA (TARIFA, CÁDIZ) MERCEDES VERSACI INSÚA* / IGNACIO GONZÁLEZ MARTÍNEZ-PAIS** / MARÍA LAZARICH*** / FRANCISCO TORRES ABRIL**** / ANA CARRERAS EGAÑA***** / MIGUEL GALINDO DEL POZO****** / SIMóN PARDO DE DONLEBÚN******* Resumen: En el ámbito geográfico que nos ocupa, entornos de la Laguna de la Janda y Campo de Gibraltar, existen unos trescientos abrigos con arte rupestre escasamente estudiados. En veintidós de ellos está representada la figura soliforme en sus paredes rocosas. La denominada Cueva del Sol es uno de los abrigos que forman parte de este conjunto. Sus especiales características, tanto geográficas como iconográficas, y los reveladores resultados de observaciones astronómicas apuntan a la existencia de un marcador solar del solsticio de invierno, y convierten a esta cavidad en una de las más excepcionales del conjunto y, tal vez, de la península ibérica. Los datos obtenidos hacen que este abrigo pueda llevarnos a determinar algunos aspectos concretos sobre los cultos asociados al comportamiento solar y su función como regulador de las actividades productivas y, por ende, acercarnos a la cosmovisión de los hacedores de estas pinturas. Para ello es condición sine qua non un análisis individual y profundo, realizado a partir de un enfoque teórico-metodológico basado sobre todo en la Arqueoastronomía, la Arqueología del Paisaje, la Semiótica o la Etnografía, entre otras disciplinas. Abstract: In the geographical area under study, surroundings of the Laguna de la Janda and the Campo de Gibraltar, there are over three hundred rock-shelters with cave paintings, which have barely been studied. The sun-shaped figure is depicted on the rocky walls of twenty-two of these rockshelters. The Cueva del Sol is one of the rock-shelters that forms part of this set. Due to both its special geographical and iconographic characteristics as well as the revealing results of astronomic observation that confirmed the existence of a winter solstice marker (sun dagger), this rock-shelter is one of the most exceptional of the set and maybe of the iberian peninsula. The characteristics of this rock-shelter enable us to determine some specific aspects on worship associated to the behaviour of the sun and its role in regulating production activities thus bringing us closer to the worldview of the creators of these paintings. For this purpose, a detailed and individual analysis from a theoretical and methodological approach, mainly based on Archaeoastronomy, Landscape Archaeology, Semiotics and Ethnography, amongst other disciplines, is a conditio sine qua non. Recepción: 1 de junio de 2016. Aceptación: 23 de noviembre de 2016 * Área de Prehistoria. Grupo de Investigación PAIDI HUM 812. Facultad de Filosofía y Letras. Universidad de Cádiz. C/ Dr. Gómez Ulla 1, 11003 Cádiz, España. Correo-e: [email protected]. ** Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC). C/ Vía Láctea s/n, 38205 La Laguna, S/C de Tenerife, España. Departamento de Astrofísica de la Universidad de La Laguna. C/ Molinos de Agua s/n, 38207 S/C de Tenerife. Correo-e: [email protected]. *** Profesora Titular. Área de Prehistoria. Grupo de Investigación PAIDI HUM 812. Facultad de Filosofía y Letras. Universidad de Cádiz. C/ Dr. Gómez Ulla 1, 11003 Cádiz, España. Correo-e: ma- [email protected]. **** Área de Prehistoria. Grupo de Investigación PAIDI HUM 831. Facultad de Filosofía y Letras. Universidad de Cádiz. C/ Dr. Gómez Ulla 1, 11003 Cádiz, España. Correo-e: eldelpantano@ gmail.com. ***** Licenciada en Historia por la Universidad de Granada. Investigadora independiente. Correo-e: [email protected]. ****** Licenciado en Historia por la Universidad de Cádiz. Investigador independiente. Correo-e: [email protected]. ******* Licenciado en Historia por la Universidad de Granada. Investigador independiente. Correo-e: [email protected].
296 M. VERSACI / I. GONZÁLEZ / M. LAZARICH / F. TORRES / A. CARRERAS / M. GALINDO / S. PARDO SPAL 26 (2017): 295-310 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2017i26.13 Palabras clave: Soliforme. Calcolítico. Arqueoastronomía. Solsticio. Marcador Solar. Keywords: Sun-shaped. Chalcolithic. Archaeoastronomy. Solstice. Solar Marker. 1. INTRODUCCIÓN El presente trabajo se enmarca dentro de un proyecto de investigación multidisciplinar mucho más amplio, centrado en el estudio de las representaciones solares y su interpretación en los abrigos con arte rupestre esquemático del extremo sur de la península ibérica. Las primeras referencias sobre la Cueva del Sol se deben a Lothar Bergmann (1994) quien intuyó, de alguna manera, la relación de este abrigo con fenómenos astronómicos al interpretar las figuras denominadas tatuajes faciales como posibles cometas. En 2011 visitamos por primera vez la Cueva del Sol, el cual, desde el primer momento, despertó en nosotros un interés particular por su iconografía y la peculiar organización espacial de la misma. Como bien señalan los investigadores C. Esteban y E. Aura, en un artículo sobre la Cova del Parpalló (2001), el uso de calendarios, o mejor dicho, la capacidad de poder registrar el paso del tiempo de manera sistemática, según nos indican los hallazgos arqueológicos, viene realizándose desde el Paleolítico. Creemos que esta fue la función que cumplían las manifestaciones gráficas plasmadas en el abrigo Cueva del Sol. 2. EL ABRIGO: ASPECTOS GEOGRÁFICOS, GEOLÓGICOS Y GEOMORFOLÓGICOS La Cueva del Sol se localiza a 291 m s.n.m. en la vertiente noroeste de la Sierra de la Plata, en el término municipal de Tarifa (Cádiz) (fig. 1). Una alineación montañosa de dirección noreste-suroeste, que alcanza los 459 m s.n.m. y que termina en el océano Atlántico. Al igual que todas las sierras del Campo de Gibraltar, está constituida por potentes paquetes de areniscas de facies numídicas pertenecientes al manto del Aljibe del complejo del Campo de Gibraltar (Algarra 2008) (fig. 2). Estas areniscas y sus derrubios dan lugar a una vegetación arbórea formada fundamentalmente por alcornoques. Figura 1. Ubicación topográfica de la Cueva del Sol. Mapa base: Mapa Topográfico Nacional (2012) 1:25.000 del © Instituto Geográfico Nacional de España.
297LA CUEVA DEL SOL, UN MARCADOR SOLAR EN LA SIERRA DE LA PLATA (TARIFA, CÁDIZ) SPAL 26 (2017): 295-310 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2017i26.13 Desde Cueva del Sol (fig. 3) se domina una zona deprimida de unos 6 km de ancho y 5 km de largo que está comprendida entre la Sierra de la Plata y Sierra del Retín. Así mismo, se divisa una amplia perspectiva de la franja costera de la Banda Atlántica de Cádiz, que abarca desde la localidad de Zahara de los Atunes hasta Barbate. Aquí afloran las calizas, margas y arcillas de la unidad de Almarchal, que originan un relieve alomado con vegetación principalmente herbácea, y que constituye el paso natural entre la Laguna de la Janda y la franja litoral (Ruiz et al. 1990). La Cueva del Sol es un abrigo de reducidas dimensiones (4 m2) y de planta circular (fig. 4). Está abierto al poniente y situado en las cercanías de la cabecera del arroyo del Candalar. La erosión eólica actuó sobre una diaclasa vertical de dirección norte, 9o este, que afecta Figura 2. Vista de la Sierra de la Plata. Figura 3. Cueva del Sol.
298 M. VERSACI / I. GONZÁLEZ / M. LAZARICH / F. TORRES / A. CARRERAS / M. GALINDO / S. PARDO SPAL 26 (2017): 295-310 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2017i26.13 a un estrato de unos 8 m de potencia de arenisca del Aljibe de dirección norte 20o este y que buza 54o al sur. Es una cavidad de difícil acceso ya que se encuentra en una zona muy escarpada de la sierra. Su orientación y tamaño la hacen prácticamente invisible al ojo humano desde la distancia. El interior del abrigo en la actualidad está sujeto a una escasa erosión, al estar ‘fosilizada’ la mayor parte de su superficie, destacando solo los grandes alveolos desarrollados sobre el techo y la parte superior de los paneles (fig. 5). Figura 4. Planta y sección del abrigo. Figura 5. Superficie alveolar del interior del abrigo.
299LA CUEVA DEL SOL, UN MARCADOR SOLAR EN LA SIERRA DE LA PLATA (TARIFA, CÁDIZ) SPAL 26 (2017): 295-310 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2017i26.13 3. METODOLOGÍA En el estudio de la Cueva del Sol se han alternado actividades de campo y de gabinete. Las primeras consistieron en campañas sobre el terreno para el registro fotográfico del abrigo y sus figuras, la toma de datos de sus mediciones y, durante el ocaso del solsticio de invierno (2014), la primera observación y registro de imágenes del comportamiento de la proyección de la luz sobre los paneles. El trabajo en gabinete consistió fundamentalmente en el análisis de la información recogida en las actividades de campo, ya que los estudios y publicaciones sobre este abrigo son casi inexistentes. Se elaboró un banco de imágenes las cuales procesamos digitalmente con la herramienta informática Dstrech, un plugin para la aplicación ImageJ, específicamente diseñado para el tratamiento de imágenes de pinturas rupestres, a través del cual y siguiendo distintos métodos hemos podido extraer a la luz pinturas que apenas son visibles en el panel, así como yuxtaposiciones y repintes. Para los cálculos astronómicos se utilizaron programas específicos elaborados al efecto por el IAC, los cuales fueron desarrollados en el lenguaje de programación Fortran. Con respecto a los mapas georeferenciados de los abrigos, hemos utilizado la aplicación SIG gvSIG v. 1.12 y archivos ráster del Mapa Topográfico Nacional 1:25.000, que incluyen sombreado de relieve y obtenidos en la Web del Instituto Geográfico Nacional. 4. ICONOGRAFÍA Antes de comenzar el análisis estilístico y su posible interpretación, es necesario aclarar que, al hallarnos en los inicios de esta investigación, preferimos remitirnos a las interpretaciones de Robert Bednarik, la cual compartimos: Así, los parámetros que el investigador(a) escoge, inevitablemente reflejarán sus sesgos y limitaciones personales, culturales, históricas, etnocéntricas, académicas y cognitivas. En consecuencia, la información derivada es de utilidad solamente en los términos de análisis de la cultura y cognición propios del investigador, y en el estudio de la forma en que éste los aplica en el examen de los rastros gráficos que sobreviven de sistemas cognitivos ajenos y a los cuales él (ella) no tiene acceso cognitivo (Bednarik 2004). La Cueva del Sol cuenta actualmente con 16 registros pictográficos que se encuentran en su totalidad en la mitad derecha de la cavidad. Los motivos se disponen en grupos, aparentemente asociados y de manera lineal. Hay que señalar que, aunque las pinturas están poco afectadas por causas antrópicas, sí que lo están por fenómenos naturales (fig. 6). Algunos motivos los encontramos intencionalmente semiocultos en oquedades (fig. 7) o aprovechando la geomorfología del abrigo con el objetivo de dar volumen a la figura. Desde un punto de vista estilístico se podrían establecer dos categorías diferentes: el seminaturalista y el Figura 6. Superficie de la pared del abrigo afectado por nidos de avispas terreras.
300 M. VERSACI / I. GONZÁLEZ / M. LAZARICH / F. TORRES / A. CARRERAS / M. GALINDO / S. PARDO SPAL 26 (2017): 295-310 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2017i26.13 esquemático típico (Sanchidrián 2001: 439), sin que ello implique necesariamente algún tipo de diacronía (Gómez-Barrera 2005: 24). El tamaño de las figuras en su gran mayoría es mediano, entre 10 cm y 24 cm. La uniformidad en su gama cromática en rojo –color con predominio absoluto en el Arte Esquemático de la zona– y la de la técnica a trazo grueso –realizados con los dedos–, utilizada a la hora de realizar todas las pictografías, nos lleva a pensar en principio en una sola fase gráfica. A pesar de ello, detectamos un repinte en la figura soliforme, realizado, como es lógico, en un momento posterior a la ejecución inicial. Este afán de mantener las pinturas podría ser la prueba de un uso prolongado en el tiempo, tanto del abrigo como tal vez de su función. Los 16 motivos identificados corresponden a 1 soliforme, 1 arboriforme, 1 antropomorfo, 1 escaleriforme, 1 cruciforme, 3 ídolos oculados, 5 de los denominados tatuajes faciales y 3 motivos indefinidos (fig. 8). Describiremos las figuras antes mencionadas en tres grupos por posibles asociaciones y de izquierda a derecha, en el sentido de las agujas del reloj, como pensamos que fue la intención de los autores para que estos símbolos fueran vistos (“leídos”) por los observadores. Al entrar al abrigo lo primero que encontramos de frente es una figura soliforme realizada a modo de círculo radiado (fig. 9). Se trata de la figura de mayor tamaño de este tipo que hay en los 22 abrigos con soliformes que hemos registrado, hasta ahora, en nuestra base de datos. Mide 23 cm de diámetro. Los rayos que parten de dicho círculo son doce y mantienen una separación entre ellos que guarda la total armonía de la figura astral. Figura 7. Registro 11, ídolo oculado realizado en una oquedad. Figura 8. Panorámica del panel del abrigo con los 16 calcos de los motivos registrados (Foto Carlos Salas).
301LA CUEVA DEL SOL, UN MARCADOR SOLAR EN LA SIERRA DE LA PLATA (TARIFA, CÁDIZ) SPAL 26 (2017): 295-310 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2017i26.13 Las figuras asociadas a este motivo son un particular arboriforme, que muestra con gran detalle la morfología de lo que podría ser una planta de trigo (fig. 10), y un antropomorfo (fig. 11), ambos a la derecha del soliforme. De la asociación iconográfica soliforme-arboriforme Mª del Rosario Lucas Pellicer nos dice que “Se trata de unas constantes en el modo de simbolizar conceptos que nacen con la economía agrícola y se mostraron universalmente eficaces en el significado intelectual y místico (…) el astro celeste y la vegetación” (Lucas 1990: 203). En cuanto al antropomorfo representado es la única figura del abrigo que está realizada a tinta plana. A primera vista parece una figura acéfala, pero la ausencia total de restos de pigmentos donde debería estar la cabeza nos induce a pensar que, lo que podría interpretarse como hombros y brazos corresponden en realidad a una especie de tocado. Esta posibilidad se basaría en la propia esquematización de la figura y apoyándonos en estudios y clasificaciones estilístico-etnográficos (fig. 12) realizados tanto por Breuil y Burkitt (1929) y Pilar Acosta (1968), como por nuestro equipo de investigación (Carreras et al. 2011, Lazarich et al. 2012a y 2012b). Este conjunto forma una ‘triada’ con una fuerte carga simbólica conceptual (fig. 13). Con respecto al escaleriforme (fig. 14) no podemos dejar de vincularlo a ella. De nuevo acudimos a las interpretaciones aportadas por R. Lucas Pellicer que manifiesta, por una parte, que esta figura, ya sea representada tanto horizontal como verticalmente, hace referencia a la ascensión; en el sentido de traspasar el plano profano para llegar o ascender al sagrado y, por otra, incide en el propio emplazamiento del abrigo ubicado en altura, sacralizando así el espacio natural (Lucas 1990: 201-203). El segundo y tercer conjunto de figuras lo forman los 3 ídolos oculados y los 5 motivos denominados Figura 9. Foto tratada soliforme. Figura 10. Foto tratada arboriforme. Comparativa con planta de trigo. Figura 11. Foto tratada antropomorfo.
302 M. VERSACI / I. GONZÁLEZ / M. LAZARICH / F. TORRES / A. CARRERAS / M. GALINDO / S. PARDO SPAL 26 (2017): 295-310 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2017i26.13 tatuajes faciales (Acosta 1967: 67-70). La importancia de estos grupos radica, no solo en su posible interpretación sino que, además, nos sirven como ‘fósil director’ para la cronología de las pinturas (fig. 15). El hecho de describirlos conjuntamente se debe a que tanto uno como otro motivo son elementos que, en ocasiones, forman parte de un mismo icono (fig. 16). Durante el Calcolítico los llamados ídolos oculados tendrán una fuerte presencia en todo tipo de soporte y de contexto (Atienzar 2006). Esta irrupción iconográfica ocurrida en gran parte de la península ibérica pero, sobre todo, en la parte meridional de esta, nos habla de un cambio de las mentalidades, quizá del paso de una Figura 12. Tipología antropomorfos. Dibujado por A. Ramos, basado en H. Breuil y M.C. Burkitt (1929). Figura 13. Foto tratada de figuras asociadas. Figura 14. Foto tratada escaleriforme.
303LA CUEVA DEL SOL, UN MARCADOR SOLAR EN LA SIERRA DE LA PLATA (TARIFA, CÁDIZ) SPAL 26 (2017): 295-310 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2017i26.13 práctica ritual solo mágica a una primera forma de religiosidad. Los cambios profundos que pudieron producirse a nivel social en este período, como por ejemplo el desarrollo tecnológico o los patrones de poblamiento entre otros, pudieron ser la causa de esta transformación en su mundo espiritual. Los tres ídolos (fig. 15) propiamente dichos están ubicados en la parte inferior del gran panel que forma la mitad derecha del abrigo, mientras que los llamados tatuajes faciales los encontramos en la parte superior (fig. 16) y están distribuidos de una manera dispersa por la mitad derecha del único panel que existe en la cueva. 5. RESULTADOS DE LA OBSERVACIÓN Al objeto de analizar el efecto de la iluminación de los paneles de Cueva del Sol durante el solsticio Figura 15. Fotos tratadas ídolos oculados. Figura 16. Fotos tratadas tatuajes faciales.
310 M. VERSACI / I. GONZÁLEZ / M. LAZARICH / F. TORRES / A. CARRERAS / M. GALINDO / S. PARDO SPAL 26 (2017): 295-310 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2017i26.13 de la Janda. Nuevas perspectivas de estudio”, en Varia X. Ponencias del seminario de Arte Prehistórico de 2011: 181-207. Valencia, Diputación de Valencia. Lazarich, M.; Ramos, A.; Briceño, E.; Cruz, M.J.; Sañudo, J.; Pérez de Diego, Mª A., (2013 a): “La necrópolis megalítica del conjunto rupestre Tajo de las Figuras”, en II Congreso de Prehistoria de Andalucía: 357–363. Antequera (2011). Antequera, Conserjería de Cultura. Junta de Andalucía. Lazarich M.; Briceño E.; Cruz, Mª J.; Sañudo J. y Ramos-Gil, A. (2013 b): “Las necrópolis megalíticas del entorno de la Laguna de La Janda (Cádiz)”, en VI Encuentro de Arqueología del Suroeste Peninsular: 208-228. Gráficas Reja, Mérida. Lucas, M. R. (1990): “El santuario rupestre del Solapo del Águila (Villaseca, Segovia) y el barranco sagrado del Duratón”, en I Coloquio Internacional sobre Religiones Prehistóricas de la Península Ibérica. Zephyrvs XLIII: 199-208. Ruiz, J. F.; Hernanz, A.; Armitage, R. A.; Rowe, M. W.; Viñas, R.; Gavira-Vallejo, J. M. y Rubio, A. (2012): “Calcium oxalate AMS 14C dating and chronology of post-Palaeolithic rock paintings in the Iberian Peninsula. Two dates from Abrigo de los Oculados (Henarejos, Cuenca, Spain)”. Journal of Archaeological Science 39: 2655-2667. Ruiz, M. D.; Rodríguez, P. y Carrasco, F. (1990): “Mineralogía y génesis de las arcillas de la unidad de Almarchal (series flysch del Campo de Gibraltar, S de España)”. Estudios Geológicos 46: 165-173. Sanchidrián, J. L. (2001): Manual de arte prehistórico. Barcelona, Ariel.