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ANEXO I PORTADA del TFM MÁSTER UNIVERSITARIO EN ESTUDIOS HISPÁNICOS SUPERIORES Estudio microdiacrónico de la mímesis de la oralidad en los guiones de series juveniles. Las figuras de simetría en Compañeros, Física o Química y Merlí DECLARACIÓN DE ORIGINALIDAD (NRTFE: Art. 8.1): El estudiante D. Javier Palacios Soria DECLARA (1) que el presente Trabajo de Fin de Máster es original e inédito y está libre de plagios; (2) que ha citado adecuadamente los textos y ejemplos tomados de otros autores; (3) que es consciente de las consecuencias académicas y/o disciplinarias derivadas del incumplimiento de las declaraciones (1) y (2), en aplicación de las normas vigentes de la Universidad de Sevilla. Firmado: ____________________________________ (solicitante) DECLARACIÓN DE CONFORMIDAD: La profesora Dña. Araceli López Serena, tutora del estudiante autor de este TFM, EXPRESA su conformidad con el contenido y la forma del presente Trabajo de Fin de Máster y autoriza los trámites administrativos para su depósito. EXPRESA no ser consciente ni responsable de posibles plagios ni del uso indebido de textos o ideas de otros autores. Firmado: ____________________________________ (tutor /a) FACULTAD DE FILOLOGÍA. Universidad de Sevilla. C/ Palos de la Frontera s/n 41004 REGISTRO DE ENTRADA
Resumen La evolución experimentada por las producciones audiovisuales acometidas en las últimas décadas en nuestro país se evidencia en el avance que se observa tanto en la diégesis como en los recursos técnicos. Específicamente, las series juveniles han ahondado en sus temáticas y las narrativas transmedia, lo que posibilita una experiencia más enriquecedora y activa al espectador. Por lo que concierne a las tramas prototípicas de estas series, la captación del interés del público adolescente precisa que se respete el principio de verosimilitud. A este respecto, el presente estudio pretende comprobar si la búsqueda de verosimilitud en la dialogación de la conversación coloquial ha propiciado un desarrollo en el reflejo, en los guiones, de las configuraciones lingüísticas propias de la oralidad. Así, atendiendo a la variación concepcional, se analizará el posible incremento de los rasgos de la inmediatez comunicativa en tres series juveniles (Compañeros, Física o Química y Merlí) producidas en España en las décadas comprendidas entre 1998 y 2018, en lo que se concibe como el germen de un estudio de microdiacronía. Específicamente, el trabajo se centra en el análisis de determinadas figuras de sintaxis, entre las que destacan las figuras de simetría, y atiende, asimismo, a las funciones y patrones asociados a estas figuras. Palabras clave: mímesis de la oralidad, variación concepcional, series juveniles, microdiacronía lingüística, guiones audiovisuales, coloquialidad, figuras de sintaxis.
3 Abstract The evolution experienced by audiovisual productions undertaken in recent decades in our country is evident in the progress observed in both diegesis and technical resources. Specifically, youth series have deepened their themes and transmedia narratives, enabling a more enriching and active experience for the viewer. Regarding the prototypical plots of these series, capturing the interest of the adolescent audience requires adherence to the principle of verisimilitude. In this respect, the present study aims to examine whether the pursuit of verisimilitude in the dialogue of colloquial conversation has fostered the development of linguistic configurations typical of orality in the scripts. Thus, considering conceptual variation, the possible increase of traits associated with communicative immediacy will be analyzed in three youth series (Compañeros, Física o Química and Merlí) produced in Spain between 1998 and 2018, in what is conceived as the seed of a microdiachronic study. Specifically, the work focuses on the analysis of certain syntactic figures, with a particular emphasis on symmetry figures, while also considering the functions and patterns associated with these figures. Key words: mimesis of orality, conceptional variation, youth series, micro linguistic diachrony, audiovisual scripts, colloquialism, syntactic figures.
4 Índice 1. Introducción .............................................................................................................. 5 2. Objetivos y metodología ......................................................................................... 10 3. Estado de la cuestión .............................................................................................. 13 3.1. El continuo oralidad-escrituralidad como continuo entre inmediatez y distancia comunicativa ............................................................................................................... 13 3.2. La construcción del discurso oral y las figuras de sintaxis .................................. 18 4. Tipología de las figuras de simetría ........................................................................ 21 5. Análisis del corpus ................................................................................................. 29 5.1 Escenas entre profesores y alumnos en el aula ..................................................... 30 5.2 Escenas familiares en casa .................................................................................... 34 5.3 Escenas de fin interpersonal ................................................................................. 43 5.4 Escenas de intimidad en pareja ............................................................................. 49 6. Resultados ............................................................................................................... 55 7. Conclusiones ........................................................................................................... 57 8. Bibliografía ............................................................................................................. 58
5 1. Introducción El adolescente (del latín adolescentia, “crecer”, “hacerse adulto”) se encuentra en una etapa comprendida generalmente entre los 10 y 19 años. Los cambios físicos y psicológicos que experimenta el individuo provocan un estado de confusión cuyo motor clave de este periodo es la búsqueda de la identidad. Desde Erikson (1956) hasta Barcelata (2018) son muchos los autores que coinciden en este punto y ahondan en los factores contextuales que influyen y motivan dicha búsqueda. Se refieren, por ejemplo, a que, en esta etapa vital, la figura de la familia, que había sido clave durante la niñez, pasa a ser cuestionada. Sucederá de igual forma con sus iguales y el resto de los seres, pero operando como oposición a determinados grupos, personalidades e ideologías. Es decir, el adolescente, en su propio proceso de autoconocimiento, se enmarca y a la vez se distancia de sus iguales y del resto de la sociedad. En este proceso, se configurará la identidad sexual, vocacional y moral, así como su ideología personal (Gaete, 2015). Las series de televisión cuyos protagonistas son adolescentes constituyen un fiel reflejo de este proceso madurativo. Así, el espectador puede sentir el acompañamiento de su proceso madurativo junto a sus personajes favoritos (Raya, 2018). Además, estos productos audiovisuales comparten el escenario del instituto, ubicado en un entorno urbano, donde se generan las tramas de sus protagonistas, generalmente arquetípicos, y que también se extienden hacia sus familias para proporcionar una mayor profundidad y contexto (Mateos-Pérez, 2021). A la hora de desarrollar el guion audiovisual, el aspecto en el que más inciden los propios guionistas es en el de la necesidad de “reflejar la realidad” (Marcos, 2020: 62). A partir de esta cuestión, la cual genera un debate entre los compañeros del gremio por considerarse muy relativa, se habla más bien de verosimilitud. Se busca crear un mundo ficcional que se interprete como reconocible y plausible. Igualmente, también puede resultar confuso para el espectador, ya que “a veces lo que es real puede no ser verosímil” (Marcos, 2020: 63). Esta idea nos traslada a la estética de la recepción con el concepto propuesto de horizonte de expectativas, deudor de las teorías gadamerianas 1 (Gadamer, 1977). 1 Siguiendo a Gadamer, el individuo únicamente llega a conocer y entender el entorno desde su horizonte de interpretación. De este modo, el conocimiento, esencial para la vida humana, aflora como una consecuencia de la interpretación y, a su vez, genera el conocimiento de uno mismo. Además, este
6 En la búsqueda de la verosimilitud en los guiones audiovisuales, la oralidad es la voz y el alma de los personajes. Alejados del monólogo, la diégesis de los episodios está constituida por diálogos que muchas veces son conversacionales. Así, la conversación, tipo de discurso predominante, tiene como principales rasgos el ser “una interlocución en presencia, conversación cara a cara; inmediata, actual (aquí y ahora); con toma de turno no predeterminada; dinámica, con alternancia de turnos inmediata; cooperativa en relación con el tema de conversación y la intervención del otro” (Briz, 1998: 42). En los productos audiovisuales, en los que las conversaciones han sido previamente guionizadas, no podemos hablar, naturalmente, de interlocución espontánea, pero sí de su recreación, que intuimos que puede haber experimentado modificaciones, conforme se ha ido produciendo la coloquialización creciente del discurso público que han detectado trabajos como el de López Serena (2014). A este respecto, la pregunta de investigación de este trabajo radica en averiguar si, a través de tres series de televisión juveniles que abarcan tres décadas, ha existido una evolución de la mímesis de la oralidad. Para ello, analizaremos cuatro situaciones de inmediatez diferentes de cada serie en el plano de las figuras de simetría. Las series de televisión seleccionadas son Compañeros, Física o Química y Merlí. Por un lado, porque son productos solventes que han obtenido grandes audiencias. Siguiendo los datos que ofrecen Fórmula TV, El Confidencial y Boomerang TV, respectivamente, Compañeros tuvo en la primera temporada de 1998 una audiencia del 21,7%; Física o Química en 2008 marcó un 17,8% y Merlí en 2018 obtuvo un 17,7%. 2 Por otro lado, porque han sido objeto de numerosos análisis e investigaciones (aunque principalmente en torno a cuestiones temáticas como los estereotipos, el feminismo, las redes sociales o la representación del adolescente). conocimiento nunca es completo ni totalmente objetivo, ya que la interpretación siempre está ligada a la historicidad del sujeto y el objeto. Por otro lado, según las ideas hermenéuticas que elabora Gadamer, la obra de arte no se limita a ser contemplada, sino que necesita ser la participación por el receptor, comparándolo con un juego. En este proceso, las reglas del juego son impuestas por la obra misma. El intercambio que se produce genera una interpretación, que está ligada a la historicidad del sujeto y del objeto. 2 Cf. https://www.formulatv.com/noticias/28282/companeros-referente-television-espanola-consiguio- convertirse-fenomeno-social/ https://www.elconfidencial.com/comunicacion/2008-03-31/fisica-o-quimica-despide-su-primera- temporada-con-una-media-de-mas-de-3-millones-de-espectadores_944509/ https://www.grupoboomerangtv.com/es/noticias/gran-estreno-de-merli-en-tv3-con-el-177-de-cuota-lider- en-su-franja-en-cataluna
7 En los años 90 del siglo XX, la expansión del mercado televisivo de Estados Unidos estuvo auspiciada por la consolidación de la televisión por cable y los nuevos canales, que provocaron el interés por abarcar públicos más específicos. Influyó también en ello el profuso éxito que este formato tuvo en el ámbito publicitario. Es el caso de Sensación de vivir, emitida de 1990 a 2000. En España, el antecedente más notorio es Verano azul, emitida por primera vez en 1981. Si bien esta serie va dirigida a un público generalista, ya en ella se empiezan a observar tramas que tienen a los jóvenes como protagonistas. Aunque encontraremos algún caso aislado más de este tipo (como Segunda enseñanza en 1986), en la década de los noventa, tanto en el ámbito norteamericano como en el español terminó consolidándose la serie específicamente juvenil, con numerosos títulos (Degrassi Junior High, Family Ties, Press Gang, Full House…). Tras la importación de series extranjeras, los canales privados empezaron a crear sus propios contenidos. Compañeros es una de las iniciadoras. Se trata de una serie producida por Globomedia y emitida en Antena 3 desde 1998 hasta 2002. Los personajes adultos (que aparecen cuando se representan las relaciones familiares o con los profesores) adquieren un gran protagonismo (Mateos-Pérez, 2021). En Física o Química, producida por Ida y Vuelta y también emitida en Antena 3 desde 2008 hasta 2011, las tramas de los jóvenes se incrementan con respecto a las de los adultos. Igualmente, se siguen abordando temas como la amistad, las drogas, el sexo o el racismo. Fue importada y adaptada a otros países como Rusia, Bélgica, Francia, Italia y Serbia. Como novedad, se introdujeron narrativas transmedia 3 con el fin de fidelizar a su audiencia y promocionar otros productos. Por último, en el caso de Merlí, cuya productora y canal de emisión fueron Boomerang TV y TV3 respectivamente, su emisión abarcó desde 2015 a 2018. Esta última serie tiene como hilo conductor las peculiares clases del profesor de filosofía Merlí, en torno al cual giran todas las tramas de los alumnos de su clase. Las tramas se diversifican y, aunque se muestran algunos arquetipos, en general los personajes poseen una mayor evolución y se 3 Las narrativas transmedia son un tipo de estrategia narrativa en la que una historia se despliega y expande a través de múltiples plataformas y medios de comunicación, como las redes sociales. Esto permite que los fans exploren diferentes aspectos del universo narrativo en cada formato, dando lugar a una experiencia más enriquecedora y global (y más rentable económicamente para la productora).
8 pueden considerar personajes redondos. Cuenta con la secuela de 2019 Merlí: sapere aude, protagonizada por uno de los alumnos, Pol Rubio, que pasa a ser profesor. Durante las tres décadas del análisis que se realiza, encontramos otras series de carácter juvenil que presentan las mismas concomitancias, como SMS: Sin miedo a soñar (2006- 2007), Skam España (2018-2019) o HIT (2020-2021). Sin embargo, se ha optado por la selección de las tres anteriormente expuestas, debido al mayor tiempo de emisión que han mantenido, a los índices de audiencia que demuestran un seguimiento e interés considerables por estas producciones audiovisuales y a la mayor repercusión que alcanzaron tanto en redes sociales como en otros productos creados a partir de la ficción 4 . Todo ello motiva que estas tres series sean las que mayor volumen de análisis académicos presentan. Especialmente, la perspectiva social ha sido la que más interés ha suscitado; por ejemplo, el empleo de estereotipos como elemento nuclear de las tramas y la caracterización de los personajes. Se ha observado que, si bien el uso de los estereotipos ayuda a la construcción de personalidades fáciles de identificar y que generan automáticamente rechazo o empatía por parte de los espectadores, también propicia una visión maniquea de los adolescentes, sin profundizar lo suficiente en la complejidad de las capas psicológicas de su personalidad (Raya, 2018). Por ejemplo, en las primeras décadas de estas creaciones audiovisuales se mostraba a los chicos como perpetradores de violencia y a las chicas como víctimas indefensas. El mismo problema se detectaba también en lo estereotipado del tratamiento de la homosexualidad (ya que se solían dejar fuera realidades de orientaciones sexuales o identidades de género distintas a la cis y heterosexual), que aparecían fundamentalmente como trama secundaria y accidental. Siguiendo esta línea, otro de los temas cruciales en las investigaciones ha sido el análisis del machismo en estas series y la influencia que puede ejercer en sus consumidores. Si bien una serie como Compañeros trata con mayor ligereza situaciones de vulnerabilidad o de agresividad verbal hacia los personajes femeninos, tres décadas después Merlí aborda en profundidad el machismo y aporta posibles soluciones en el ámbito escolar. Estos productos son, en definitiva, un reflejo del pulso social del momento. La mayor conciencia e importancia de una sociedad feminista ha provocado que, además, tras terminar el capítulo de Merlí: sapere aude o tras la emisión de algún episodio de HIT, se 4 A partir de la serie Física o Química, por ejemplo, se crearon el grupo musical Cinco de enero, la revista FoQ, el libro Misterio en el Zurbarán y un juego de mesa.
9 haya llevado a cabo una tertulia de televisión donde psicólogos y educadores analizan los temas principales del capítulo, en un debate orientado especialmente para alumnos, profesores y padres. El tratamiento del acoso escolar o bullying también ha sido ampliamente analizado, lo que ha permitido llegar a conclusiones similares: en los años 90 se tomaba como un problema menor y pasaba desapercibido. Sin embargo, con el paso del tiempo el elenco que tejía las tramas también se ocupará de este tipo específico de acoso y mostrará además otros problemas como las diferencias sociales o la ansiedad (García, 2011). En conclusión, la frivolidad, la falta de concienciación sobre ciertas realidades sociales o el abuso de la estereotipación se han ido subsanando con el paso del tiempo, como reflejo de las circunstancias y sensibilidades sociales del momento, asuntos que han copado la mayoría de los estudios en este ámbito. Sin embargo, la dialogación en estos productos audiovisuales ha suscitado hasta el momento un menor interés en los estudios académicos. Por ello, nuestro trabajo se propone presentar una panorámica de la mímesis de la oralidad, atendiendo especialmente a si en este sentido se puede identificar algún tipo de evolución durante las tres décadas seleccionadas para el análisis, en línea con la constatación de que en los últimos tiempos se han reflejado con mayor verosimilitud y profundidad tanto sus personajes como sus tramas. Por lo que respecta a la trasladación de la oralidad al texto escrito, esta ha dado lugar al manejo de una variada terminología con leves matizaciones. Todas las etiquetas con las que se aprehende este fenómeno remiten a la idea de “diálogos escritos que evocan la autenticidad de la conversación o los relatos que fingen la narración oral” (Brumme, 2008: 7). Así, el concepto de oralidad construida alude a la mediación de un agente para construir el lenguaje hablado, el de oralidad literaria se acuña para referirse específicamente a los textos literarios y la noción de oralidad prefabricada suele aludir a las características que presentan los productos de los medios de comunicación cuando se construyen “como si realmente fuera un discurso oral” (Chaume, 2003). De todas las opciones, en estas páginas nos decantaremos por la de mímesis de la oralidad u oralidad recreada, por ser los conceptos que más se ajustan a nuestro análisis de los
16 Aunque la oposición dicotómica entre lo escrito y lo oral ha sido superada, y ahora se conciben más como extremos de un continuo, esta gradación no es absoluta. También existen excepciones y matices que rompen con esa linealidad, lo que implica que no siempre es posible establecer una correspondencia directa entre ambos modos de expresión. De los parámetros situacionales propuestos por Koch y Oesterreicher ([1990] 2007) para delimitar los dos extremos de máxima inmediatez y máxima distancia comunicativa (cf. supra fig. 1), se ha optado por emplear principalmente los parámetros de emocionalidad frente a ninguna emocionalidad y de espontaneidad frente a reflexión. A partir de estos criterios, se ha diseñado un continuo que va desde escenas entre profesores y alumnos en el aula, pasando por escenas familiares en el hogar y escenas de fin interpersonal, hasta llegar a escenas de intimidad en pareja. Este enfoque requiere ciertas precisiones, ya que en el extremo de ninguna emocionalidad se han situado las interacciones en el aula, a pesar de que el tema central de las tres series abordadas es el suicidio, un asunto con una intrínseca carga emocional. Sin embargo, debido al contexto ritualizado y jerárquico de una clase, dicho tema se trata de manera más objetiva y controlada, con una menor expresión emocional visible. Además, los alumnos intentan, en las tres series, limitar la reflexión. Por otro lado, el parámetro de espontaneidad también desempeña un papel importante en la elaboración de este continuo. En el caso de las escenas entre profesores y alumnos, se observa una mayor reflexión, ya que las interacciones tienden a ser más controladas y formales, lo que limita la espontaneidad. Conforme se avanza hacia escenas de fin interpersonal y, finalmente, hacia escenas de intimidad en pareja, la espontaneidad aumenta significativamente. En estos contextos más privados, la comunicación es más libre y menos estructurada, lo que permite una mayor expresión emocional y una menor mediación reflexiva. De esta manera, el continuo refleja cómo varían tanto la emocionalidad como la espontaneidad según el tipo de interacción y el contexto en el que se desarrollan. Hemos observado que los parámetros requieren ser matizados, ya que en nuestro corpus se ajustan especialmente al contexto y a la personalidad de los personajes. Este último factor resulta determinante tanto en el desarrollo de la diégesis como en las formas y funciones lingüísticas de la oralidad que se recrean. Así, la manera en que cada personaje se expresa no solo responde al entorno en el que se encuentra, sino también a sus
17 características individuales, lo que influye directamente en la construcción de sus diálogos y en la autenticidad de las interacciones comunicativas. Algunos parámetros han resultado confusos, como el de comunicación privada frente a comunicación pública. Por ejemplo, una escena entre profesores y alumnos en clase plantea dudas: ¿es un contexto privado, ya que ocurre dentro de las paredes del aula, o es público por la naturaleza colectiva y social del entorno? Asimismo, en una escena de intimidad en pareja, la percepción de privacidad puede variar dependiendo de si los personajes están en un espacio público, en un entorno privado o frente a otras personas. Aquí surge la cuestión de si la privacidad de la interacción depende más del espacio físico o de la propia relación entre los personajes, lo que añade un matiz relevante al análisis. En cuanto a la oposición entre libertad temática y fijación temática, la fijación suele estar asociada con una mayor distancia comunicativa, lo que coincide con las escenas entre profesores y alumnos en el aula. Sin embargo, en nuestro caso, el tema abordado, el suicidio, no era habitual, lo que plantea la ambigüedad de si considerar que hay fijación porque el profesor impone el tema, o que hay libertad temática porque se trata de un asunto inusual y delicado, en relación con el cual todos son libres de intervenir en el sentido en que lo deseen. Esta misma pregunta puede trasladarse al otro extremo, el de las escenas de intimidad en pareja, donde el grado de libertad temática también podría estar condicionado por las características de la relación y el contexto de la conversación, lo que sugiere que estos parámetros no siempre son fácilmente delimitables. En las escenas seleccionadas, la variedad concepcional se mostrará por la forma de adaptación del lenguaje de los personajes, atendiendo al contexto en cuestión. Así, nuestra hipótesis es que se moverán por el continuo entre inmediatez y distancia comunicativa. La certera mímesis de la oralidad marca unas interacciones y guiones verosímiles, alineándose con las expectativas del público juvenil que busca autenticidad en las representaciones de sus experiencias cotidianas.
18 3.2. La construcción del discurso oral y las figuras de sintaxis Si bien los comienzos del análisis del discurso oral estudiaban especialmente el léxico y la fraseología de la inmediatez comunicativa (como el uso de diminutivos o procedimientos de realce expresivo), posteriormente se llegó a los marcadores o partículas discursivas, para, finalmente, abordar las estructuras sintácticas de las interacciones. Este transcurso nos lleva a poder caracterizar los procedimientos sintáctico-discursivos. Así, “por un lado, las estructuras de naturaleza supraidiomática, basadas en diversos esquemas de repetición y reformulación (…); por otro lado, las configuraciones sintáctico-léxicas específicas de cada idioma de las que recibe su nombre la gramática de construcciones, de las que se ocupan tanto los estudiosos de la macrosintaxis (…) como las modernas propuestas de segmentación en unidades conversacionales del discurso coloquial” (López Serena, 2022: 58). Por lo que concierne a nuestro análisis, hemos seleccionado las figuras de simetría, entendidas como estructuras de naturaleza supraidiomática, considerando que se trata de un modelo solvente para el estudio de la mímesis de la oralidad por su alta recurrencia. La repetición y la prevalencia de estas figuras dentro del discurso oral nos permiten explorar con mayor profundidad los mecanismos que reflejan las características propias del lenguaje hablado. La consideración y vinculación de las formas lingüísticas propias de la oralidad como “irregularidades” o “errores gramaticales” había traído consigo, tradicionalmente, la práctica ausencia de análisis contrastivos con respecto a la escrituralidad. En este contexto, el Groupe Aixois de Recherche en Syntaxe (GARS) propone las figuras de sintaxis como herramienta para analizar el lenguaje coloquial oral. Para su identificación, recurre a lo que se denomina “análisis en grilles”, que en una certera traducción al español sería “análisis en celdas”. Este método de representación gráfica del material transcrito “permite visualizar los fenómenos característicos del discurso en construcción mediante la explotación del eje vertical. (…). Se trata, en definitiva, de un modelo de análisis sintáctico basado en la escritura en columna de elementos que corresponden al eje paradigmático, pero que, en el habla, obviamente, aparecen encadenados” (López Serena, 2008: 534). Por ejemplo: (1) Exacto. Hay personas que son más vulnerables que otras al entorno, a la dureza del entorno.
19 Hay personas que son más vulnerables que otras al entorno a la del dureza del entorno En la doble variación del lenguaje que analiza Blanche-Benveniste, se tienen en cuenta tanto el habla de las diferentes clases sociales como una variación intra-sociológica (la que hemos seguido para nuestro trabajo), abordando la comunicación de los individuos en diferentes situaciones discursivas. En su análisis, esta autora identifica formas de regularidad en la construcción que propone describir de acuerdo con cuatro tipos de figuras de sintaxis: figuras de simetría, figuras de enumeración, figuras del factor común y figuras del paréntesis. En nuestro propio análisis, nos centraremos, sobre todo, en la primera de ellas. Las figuras de sintaxis se pueden definir como “los tipos de construcciones que nos ofrecen las transcripciones de interacciones espontáneas propias de la inmediatez comunicativa a las que acudimos para su estudio, que no encajan en los moldes y esquemas tradicionales de la sintaxis oracional con que se llevan a cabo las descripciones gramaticales. Se enfoca hacia el estudio de discursos orales espontáneos que dejan marca en su producción, es decir, se busca el reflejo del eje paradigmático en el eje sintagmático que se produce cuando se interrumpe, por algún motivo, la continuidad de la cadena sintagmática” (López Serena y González Márquez, 2018: 87). A partir de estas consideraciones, debemos entender las figuras de simetría como “configuraciones compuestas de materiales sintácticos y léxicos que ofrecen cierta semejanza con procedimientos retóricos elementales. Desempeñan un importante papel en el ritmo del discurso y en la coherencia comunicativa por la repetición de materiales sintácticos y léxicos, indiferentemente de que ésta se realice por parte del mismo emisor o por parte de otro emisor diferente: se repiten secuencias completas, de tamaño y naturaleza variable entre la lexía y el enunciado” (Blanche-Benveniste, 1985, 23). Por otra parte, se debe tener en cuenta que, como se ha observado en el corpus, la intersección entre el eje sintagmático y el eje pragmático no siempre se debe a razones que puedan considerarse de carácter pragmático, es decir, relacionadas con el uso y el contexto de la comunicación, sino que, en realidad, algunas figuras están motivadas por razones semánticas, al estar vinculadas a los significados y las relaciones entre las
20 palabras y conceptos dentro de un texto. Por ejemplo, en Compañeros observamos una figura de enumeración semántica en ejemplo que se reproduce en (2): (2) ¿Qué… qué sentiríais si la gente con la que estáis todos los días, vuestros amigos, vuestros padres, vuestros profesores, os trataran con desprecio? Algo similar sucede en Merlí: (3) Si alguno de vosotros tiene alguna vez pensamientos suicidas es importante que pida ayuda: a alguien de la familia, a un amigo, a un profesor, a un médico… Por otro lado, en nuestro corpus también aflora algún ejemplo de figuras de escalera, en las que cada nueva secuencia se relaciona con las anteriores mediante la repetición de uno o más elementos, que sirven como apoyatura en el proceso de construcción del discurso sobre la marcha. Los siguientes dos ejemplos están extraídos de Merlí: (4) No, no. No me quites mérito. (5) Pero… pero contesta. Si me fuera, ¿qué? Al margen de estos otros tipos de figuras de sintaxis, en nuestro propio análisis nos centraremos, fundamentalmente, en las figuras de simetría que ofrecen las tres series escogidas como corpus de estudio. Nuestra intención, a este respecto, es comprobar si hay una evolución en la verosimilitud relacionada con el incremento, en los guiones, de las irregularidades propias de la oralidad coloquial y espontánea. Las distintas muestras en las que nos basaremos se han extraído a partir de la selección y transcripción de escenas que respondiesen a los cuatro tipos que se han presentado anteriormente. Tras ello, se han agrupado en las diversas subdivisiones de las figuras de simetría para, así, valorarlas en proporción al número de intervenciones. De este modo, podremos determinar si ha habido un incremento en los procedimientos de mímesis de la oralidad (con las figuras de simetría como elemento clave) o si, por el contrario, este aspecto es irrelevante para un enfoque que hemos considerado microdiacrónico, dado el limitado margen temporal del estudio.
21 4. Tipología de las figuras de simetría El análisis de las figuras de simetría se puede llevar a cabo atendiendo a sus funciones o a sus aspectos formales, así como a través de una combinación de ambas cuestiones, en la que será fundamental tener claros los aspectos formales en los que nos vamos a basar para la categorización de las funciones. En primer lugar, atendiendo a sus características estrictamente formales, podemos aclarar que las figuras de simetría pueden ser, según la distancia que haya entre el primer componente y el segundo y sucesivos componentes de la figura, inmediatas o distantes. Consideraremos que estamos ante figuras de simetría inmediatas, cuando sus componentes aparecen de forma correlativa. (6) Joe, venga, anda, qué te cuesta, porfa… Porfa, rubia, venga. Hablaremos, por el contrario, de figuras de simetría distantes, cuando entre el primer y el segundo componente se presente un desarrollo de la idea que se desea expresar. En estos casos, es común que el segundo componente manifieste un carácter recapitulador, explicativo o intensificador. (7) A: Tío, que te ha dado la lata. B: Sí, ¿y qué? A: Pues que está por ti, que se nota. Que cuando te dan la lata es que la tienes en el bote. Por otro lado, según su composición, las figuras de simetría pueden ser simples o múltiples. Diremos que son simples, cuando estemos ante una figura de simetría prototípica, que conste únicamente de dos componentes. (8) A: ¿Y esto a qué viene? B: Pues viene a que me gustaría que hiciésemos más planes. Consideraremos que estamos ante una figura de simetría múltiple, cuando el elemento o la secuencia que se reitera, dando lugar, con ello, a la existencia de la figura de simetría en cuestión, se repite en más de dos ocasiones. (9) Bueno… bueno, bueno…y, ¿qué tal el cole?
22 También, según su enunciación, podemos encontrar figuras monológicas, en las que interviene un único locutor. (10) No hablamos de eso, Quimi. Hablamos de respeto. También las dialógicas, aquellas en las que intervienen dos o más interlocutores. (11) A: No, no es eso. Pero no voy a engañarte: últimamente hay mucha tensión en casa. Puede que te venga bien irte y alejarte de eso que te ha hecho cambiar. B: ¿Y qué me ha hecho cambiar, según tú? Por último, siguiendo la configuración de López Serena (2007), también podríamos categorizar formalmente las figuras de sintaxis teniendo en cuenta la diferencia que existe entre el hecho de que sus diferentes componentes presenten una disposición idéntica o inversa y/o con variaciones. A este respecto, podemos encontrar distintas posibilidades en el segundo y sucesivos componentes de una figura de simetría: que este se reitere a) sin elementos añadidos, b) con un esquema topicalizador antepuesto, c) con elementos intercalados, d) con elisiones o alteraciones, e) con modificación del léxico y mantenimiento de simetría sintáctica. Por lo que concierne a su análisis funcional, debemos aclarar que, para abordar el estudio de este aspecto de las figuras de simetría, y dado que no existen investigaciones previas específicas que propongan una tipología de sus funciones 11 , se han tomado como referencia tanto los estudios de Martín Zorraquino y Portolés (1999) como los de López Serena y Borreguero Zuloaga (2010) sobre las funciones de los marcadores del discurso. Estos trabajos sirven como punto de partida para el análisis, ya que, aunque se centran en mecanismos discursivos distintos a las figuras de sintaxis, los marcadores del discurso son, en cierta medida, afines funcionalmente a estas, con las que comparten el hecho de que buscan facilitar la formulación y la organización del discurso. Así las cosas, la tipología de funciones de las figuras de simetría que se expone a continuación está fundamentada en las concomitancias detectadas en relación con las funciones de los marcadores del discurso. 11 En cambio, existen estudios sobre figuras de sintaxis que les atribuyen a estas determinadas funciones. Véase López Serena (2007) o Méndez García de Paredes (2019).
23 Para evitar posibles sesgos interpretativos, la asignación de las diferentes funciones contempladas a las distintas figuras de simetría localizadas en el corpus se ha llevado a cabo teniendo en cuenta, en primera instancia, criterios ilocutivos, es decir, prestando atención a las diferentes intenciones comunicativas que subyacen a cada figura, y que pueden ser, entre otras, la enfatización, la reformulación o la construcción del discurso. Hemos considerado que estas intenciones, que guían el uso de las figuras, deben analizarse en conjunto con las características formales que manifiesten las figuras, lo que permitirá identificar patrones de regularidad en su funcionamiento. Obviamente, sabemos que es probable que muchas figuras presenten una cierta polifuncionalidad, y que desempeñen varios cometidos simultáneos en el discurso. Sin embargo, se espera que alguna de las funciones predomine sobre las demás, marcando su principal ámbito de acción. Centrándonos ya en las dos propuestas de clasificación funcional de los marcadores del discurso que hemos anunciado que nos han servido de inspiración, nos detendremos, en primer lugar, en la clasificación hecha por López Serena y Borreguero (2010), en la que se establecen únicamente tres macrofunciones, y veremos después la propuesta por Martín Zorraquino y Portolés (1999), que contempla un número mayor de posibilidades. Sintetizando de manera general la primera caracterización, recordaremos que las tres grandes macrofunciones que barajan López Serena y Borreguero (2010) son las siguientes: a) Metadiscursiva: Referida al “proceso mismo de expresión lingüística de los contenidos que configuran el discurso” (López Serena y Borreguero 2010: 441). Por un lado, se encarga de estructurar y organizar el discurso; por otro, se refiere a los mecanismos que se emplean para construir el propio discurso en circunstancias de planificación y producción simultáneas. Este último fenómeno se produce debido a que en la interacción oral inmediata usamos determinados recursos de apoyo o apoyaturas para construir el discurso sobre la marcha. b) Semántico-pragmática: Los mecanismos que actúan en esta dimensión funcional contribuyen a explicitar las relaciones lógicas entre las ideas, a conectar el texto con los conocimientos compartidos por los interlocutores y a expresar la actitud del hablante hacia lo dicho. c) Interaccional: Esta dimensión, propia de la lengua oral dialógica, tiene como función principal marcar los movimientos conversacionales a través de los que,
24 por un lado, el hablante realiza acciones como tomar o ceder el turno, y, por otro lado, el oyente, mediante señales fáticas, indica que está escuchando o reacciona al mensaje, ya sea colaborando o pidiendo aclaraciones. Como veremos más adelante, teniendo en cuenta dichas consideraciones, podemos ahondar, de forma pormenorizada, en una taxonomía de las funciones de las figuras de simetría que permita organizar los criterios ilocutivos por los cuales se producen en los discursos. En cuanto a la clasificación que establecen Martín Zorraquino y Portolés (1999), esta contempla las siguientes categorías funcionales de marcadores del discurso: a) Estructuradores de la información: desarrollan el discurso a través de distintas partes de un asunto. Se diferencia entre comentadores, ordenadores y digresores. b) Conectores: vinculan semántica y pragmáticamente dos miembros del discurso. Se distingue entre los conectores aditivos, consecutivos y contraargumentativos. c) Reformuladores: presentan una nueva formulación de un elemento previo, en el que, a diferencia de los conectores, lo relevante es el segundo miembro. Se dividen en explicativos, rectificativos, de distanciamiento y recapitulativos. d) Operadores argumentativos: son marcadores que limitan las posibilidades argumentativas del discurso en que se encuentran, sin vincularlo a uno previo. Se subdividen en operadores de refuerzo argumentativo y de concreción. e) Marcadores conversacionales: son aquellos marcadores que surgen como resultado propio de la conversación. Se distingue entre marcadores de modalidad epistémica, de modalidad deóntica, enfocadores de la alteridad y metadiscursivos conversacionales. La aplicación de las aproximaciones de López Serena y Borreguero (2010) y de Martín Zorraquino y Portolés (1999) a nuestro corpus, en la que nos detendremos con más detalle más adelante, nos ha llevado a operar con cuatro grandes dimensiones funcionales: estructuración, reformulación, modalización y expresión fática. Grosso modo, estos cuatro tipos se corresponden con la aplicación de ambas categorizaciones funcionales de los marcadores del discurso que, por tanto, han resultado, en efecto, un buen punto de partida. La elección de estos cuatro tipos se basa, en primera instancia, en la selección de figuras de simetría del corpus y la posterior identificación de los criterios ilocutivos que parecen
25 propiciar su aparición. Posteriormente, se han comprobado las posibles concomitancias entre estas figuras y determinadas funciones, así como los criterios que se han manejado para las clasificaciones funcionales de los marcadores del discurso expuestas. Finalmente, se ha tenido en cuenta la posible extrapolación de las tipologías de los marcadores del discurso a las figuras de simetría. Ello ha permitido establecer las siguientes subclases funcionales de figuras de simetría con sus respectivas funciones secundarias: 1. Figuras de simetría estructuradoras Asignamos esta etiqueta a las figuras de simetría que parecen contribuir a la producción o desarrollo de un discurso de forma articulada y procurando preservar la organización de las partes con respecto a su conjunto, en relación con asuntos o tópicos. Dentro de esta primera clase funcional, localizamos dos subgrupos: 1.1 Figuras de simetría con función estructuradora encadenadora: Suponen la concatenación entre intervención iniciativa e intervención reactiva, el encadenamiento entre habla y réplica al que ya se refería Beinhauer ([1958/1963]19913: 156-157), que se produce cuando una intervención reactiva se engarza con la intervención iniciativa inmediatamente previa repitiendo parte del discurso de esta. Así, se favorece la cohesión del discurso. Puede utilizarse para mantener el tópico o para cerrarlo y abrir uno diferente. (12) A: ¿Te has atrevido a entrar en una librería? “Cómo decir sí”. ¿Y esto a qué viene? B: Viene a que me gustaría que me dijeras “sí” más a menudo. El encadenamiento puede prolongarse en sucesivas intervenciones: (13) A: ¿Te has atrevido a entrar en una librería? “Cómo decir sí”. ¿Y esto a qué viene? B: Viene a que me gustaría que me dijeras “sí” más a menudo. A: Yo digo “sí” cuando me apetece. 1.2 Figuras de simetría con función estructuradora digresiva: Son elementos que organizan la información al introducir un comentario adicional relacionado con un tema de la enunciación. Habitualmente, se desvían del tema central aunque son cuestiones pertinentes; en otras ocasiones, la ruptura es total, no teniendo la
32 Compañeros (1998) [1] QUIMI: Sí, vale, vale. Eso está muy bien y es muy bonito, pero no se puede querer a alguien a la fuerza. Sí vale vale [2] PROFESOR 2: No hablamos de cariño, Quimi. Hablamos de respeto. No hablamos de cariño, Quimi Hablamos de respeto [3] LUISMI: Eso es lo que les pasa a muchos equipos cuando van al Bernabéu, ¿no? PROFESOR 2: Eso no les pasa solo a los futbolistas o a los actores. Eso es lo que les pasa a muchos equipos cuando van al Bernabéu ¿no? Eso no les pasa solo a los futbolistas o a los actores [4] PROFESOR 2: Eso no les pasa solo a los futbolistas o a los actores. Eso le puede pasar a cualquiera. Eso no les pasa solo a los futbolistas o a los actores Eso le puede pasar a cualquiera [5] ─ Exacto. Hay personas que son más vulnerables que otras al entorno, a la dureza del entorno.
33 Hay personas que son más vulnerables que otras al entorno a la del dureza del entorno Compañeros, una de las series juveniles fundacionales en España y pionera en la representación de dinámicas grupales dentro del aula, presenta el mayor número de figuras de simetría en este apartado. A diferencia de las restantes, apuesta por un coloquio entre diversos profesores y alumnos disponiendo la organización del aula en un gran círculo, lo que fomenta un coloquio más fluido y horizontal entre ellos. Física o Química (2008) [6] ─ Como decía, quizá hacerle frente a la muerte nos recuerda que estamos de paso. Que todo se acaba. Puede ser mañana o dentro de 50 años, pero se acaba. Que todo se acaba. Puede ser mañana o dentro de cincuenta años, pero se acaba. Al igual que sucedía en Compañeros, en la serie Física o Química aparece esta figura de simetría enunciada por el papel de la profesora de forma monológica y con idéntica disposición. Su función, modalizadora intensificadora, sirve para enfatizar y dejar clara la idea principal que desea transmitir la profesora. Merlí (2018) [7] ─ Llevamos vidas monótonas, aburridas, repetitivas… hasta que un día nos preguntamos “¿tiene sentido mi vida?”. El absurdo del que habla Camus no es que la vida no tenga sentido sino justamente la pretensión de buscar un sentido a las cosas.
34 Tiene sentido mi vida No es que la vida no tenga sentido El carácter reflexivo del profesor de filosofía y protagonista, Merlí, se manifiesta a través de breves parlamentos de forma monológica, que son interrumpidos únicamente por escuetas intervenciones del alumnado. No es lo habitual en el desempeño de sus clases; sin embargo, la seriedad del asunto altera la dialogicidad. [8] ─ Yo no tendría fuerza. Soy enclenque. Mola esa palabra, ¿eh? Enclenque. Soy enclenque Mola esa palabra ¿eh? Enclenque 5.2 Escenas familiares en casa La tendencia progresiva en las series de televisión juveniles se inclina hacia la omisión de las escenas familiares en el hogar. En tres décadas, nuestras tres series dan prueba de ello 12 . La búsqueda de la identidad a través de los iguales y el distanciamiento con el núcleo familiar, propio de la adolescencia, se refleja con mayor verosimilitud en las últimas producciones. Figura Función Interacción Tipología Compañeros [9] Modalizadora intensificadora Monológica Idéntica disposición 12 En Compañeros tienen el mismo peso las tramas familiares y amistosas, en Física o Química se observa un cambio de tendencia y en Merlí las relaciones entre iguales copan la narrativa. La misma tendencia se observa en producciones más recientes como Euphoria o Skam España, en las que o bien se omite por completo a la familia o bien esta pasa a un segundo plano.
35 Con elementos intercalados [10] Estructuradora encadenadora Dialógica Idéntica disposición Con elisiones o alteraciones [11] De control conversacional Dialógica Idéntica disposición Con elementos intercalados [12] Modalizadora intensificadora Monológica Idéntica disposición Sin elementos añadidos [13] Modalizadora intensificadora Monológica Idéntica disposición Sin elementos añadidos [14] Estructuradora encadenadora Dialógica Idéntica disposición Con elisiones o alteraciones [15] Modalizadora intensificadora Monológica Idéntica disposición Sin elementos añadidos
36 [16] Modalizadora intensificadora Monológica Idéntica disposición Con elisiones o alteraciones Física o Química [17] De control conversacional Dialógica Idéntica disposición Sin elementos añadidos [18] Reformuladora recapitulativa Monológica Idéntica disposición Con elisiones o alteraciones [19] De control conversacional Monológica Idéntica disposición Sin elementos añadidos [20] Modalizadora antiorientadora Dialógica Idéntica disposición Sin elementos añadidos [21] Modalizadora intensificadora Monológica Idéntica disposición Sin elementos añadidos
37 Merlí [22] Estructuradora encadenadora Dialógica Idéntica disposición Sin elementos añadidos [23] Reformuladora explicativa Monológica Disposición inversa Con elisiones o alteraciones [24] Reformuladora de secuencia en construcción Monológica Idéntica disposición Con elisiones o alteraciones [25] Estructuradora encadenadora Dialógica Idéntica disposición Con elisiones o alteraciones [26] Estructuradora encadenadora Dialógica Idéntica disposición Con elisiones o alteraciones [27] De control conversacional Monológica Idéntica disposición Sin elementos añadidos
38 Compañeros (1998) [9] ─ No sé si voy a poder, Charo, no lo sé. No sé si voy a poder Charo No lo sé [10] A: ¿Qué pasa? ¿Me ha salido algo? B: Te ha salido una cara de abuela que no se puede aguantar. Me ha salido algo Te ha salido una cara de abuela que no se puede aguantar [11] A: Buenos días. TODOS: ¡Hola, buenos días! Buenos días ¡Hola buenos días! [12] ─ Deja, deja. Mi nieto conmigo. Y tú, Ana, ¿quieres desayunar? ¿Café, té…? ¿Prefieres otra cosa? Deja deja [13] ─ Mira, mira, cómo es… Mira mira
39 [14] ─ Mira, papá. Con el pelo blanco sería igualito que tú, ¿verdad? ─ ¿Que sí? Qué suerte tiene el tío. ─ O igualito que yo, que dos ojos y una nariz. Con el pelo blanco sería igualito que tú o igualito que yo [15] ─ Calla, calla, ven aquí con el abuelo. Calla calla [16] ─ Qué bien que hayas vuelto a casa, hija. Qué bien. Qué bien que hayas vuelto a casa hija Qué bien Encontramos en este fragmento interjecciones como adiós o expresiones lexicalizadas como buenos días, que no funcionan de forma aislada como figuras de simetría, al pertenecer a una zona discursiva ritualizada. Estos pares adyacentes enmarcan el encuentro comunicativo, como el tono formal o informal, el tema conversacional o el rol de cada interviniente. Física o Química (2008) [17] FER: ¡Hola! ¿…Hola? MADRE: Hola. PADRE: Hola. Ya pensamos que no ibas a venir. Venga, siéntate.
40 ¡Hola! ¿Hola? Hola Hola [18] PADRE: No, nada, que hace mucho que no nos sentamos los tres para… para comer, charlar… MADRE: ¿Ensalada? FER: Sí. PADRE: Bueno… bueno, bueno…y, ¿qué tal el cole? FER: Como siempre. PADRE: ¿Como siempre? FER: Sí. ¿Que qué os pasa? PADRE: No, nada, que hace mucho que no nos sentamos para hablar de qué tal te va… No nada que hace mucho que no nos sentamos para para comer charlar No nada que hace mucho que no nos sentamos para hablar [19] PADRE: Bueno… bueno, bueno…y, ¿qué tal el cole? Bueno bueno bueno [20] FER: Como siempre. PADRE: ¿Como siempre?
41 Como siempre Como siempre [21] PADRE: Fer, Fer, hijo. Fer Fer hijo En esta secuencia se recrea el nerviosismo de una situación incómoda tanto para los padres como para el hijo a través de otras figuras como la de escalera, que se aprecia en [18] (nos sentamos los tres para… para comer). Además, en esta figura de simetría los miembros de cada una de las cláusulas se encuentran distanciados, algo propio de una conversación que no avanza, y que se puede deber a la falta de recursos para dirigir el discurso por parte de los interlocutores iniciativos. Merlí (2018) [22] A: Iba a decírtelo. Solo había cogido diez euros. ¿Me das la pasta o no? B: ¿Para qué quieres diez euros? Solo había cogido diez euros Para qué quieres diez euros [23] A: ¿Te gustaría estudiar inglés en Inglaterra? B: ¿Cómo? A: Papá y yo creemos que sería una buena idea que fueras a Inglaterra a estudiar inglés.
48 [37] ─ Ay, tíos, no os paséis. Ha estado bien, ¿no? Así al menos salimos de clase. Otros aires. ─ Otros aires… Otros aires Otros aires [38] ─ Sí, sí. Ha sido increíble. Sí Sí [39] A: Igual es porque está buena. B: Muy buena. Mucho. Es un diez. Igual es porque está buena Muy buena [40] ─ Sí que lo es, sí que lo es… Sí que lo es Sí que lo es [41] ─ Sí, pero es que los políticos son unos inútiles en realidad. Yo ya no creo en nada de lo que dicen. Cansinos, pero cansinos. Cansinos pero cansinos
49 [42] ─ Hombre, yo soy muy optimista, pero después de Merlí pienso: Me espera un futuro de mierda. Pero de mierda, ¿eh? Me espera un futuro de mierda Pero de mierda Las figuras de simetría modalizadoras aparecen de forma destacada en las escenas de fin interpersonal en la serie más actual, afianzando la idea de que, en ocasiones, la repetición se produce, habitualmente, empleando el mismo léxico y disposición sintáctica que aparecía en el primero 5.4 Escenas de intimidad en pareja Basándonos en los parámetros que engarzan nuestro análisis, son aquellas escenas en las que más prevalecen las condiciones comunicativas cercanas a la inmediatez, como la comunicación privada, la confianza, la emocionalidad, la posible referencialización desde el aquí y ahora del hablante o la proximidad física. En esta línea, factores como la proxémica o la comunicación no verbal en general influirán en la forma de interactuación. Figura Función Interacción Tipología Compañeros [43] Modalizadora confirmativa Dialógica Idéntica disposición Sin elementos añadidos [44] Estructuradora digresiva Dialógica Disposición inversa Sin elementos añadidos [45] Estructuradora encadenadora Dialógica Disposición inversa Sin elementos añadidos [46] Modalizadora intensificadora Monológica Idéntica disposición Con esquema topicalizador
50 [47] Modalizadora confirmativa Dialógica Idéntica disposición Sin elementos añadidos [48] Modalizadora intensificadora Monológica Idéntica disposición Sin elementos añadidos Física o Química [49] Modalizadora intensificadora Monológica Idéntica disposición Con adiciones [50] Estructuradora encadenadora Dialógica Idéntica disposición Con elementos intercalados [51] Estructuradora encadenadora Dialógica Disposición inversa Simetría sintáctica Merlí [52] Modalizadora intensificadora Monológica Idéntica disposición Sin elementos intercalados [53] Estructuradora encadenadora Dialógica Idéntica disposición Sin elementos añadidos [54] Estructuradora encadenadora Dialógica Disposición inversa Simetría sintáctica [55] Modalizadora intensificadora Monológica Idéntica disposición Simetría sintáctica Compañeros (1998) [43] VALLE: Ah, ¿sí? QUIMI: Sí. Ah, ¿sí? Sí
51 [44] QUIMI: Sí. Toma, lo he visto en una librería y me he acordado de ti. VALLE: ¿Te has atrevido a entrar en una librería? Lo he visto en una librería y me he acordado de ti ¿Te has atrevido a entrar en una librería? [45] VALLE: ¿Y esto a qué viene? QUIMI: Viene a que me gustaría que me dijeras “sí” más a menudo. Y esto a qué viene Viene a que me gustaría que dijeras sí más a menudo [46] VALLE: Tú nunca me propones nada. ¿Lo ves, como nunca me propones nada? Tú nunca me propones nada Lo ves como nunca me propones nada En [45], la disposición de la oración sitúa, en la intervención reactiva, al verbo como elemento inicial por su fuerte carga argumental, introduciendo al complemento de régimen 13 . Por su parte, en [46] se refuerza la enunciación con la apelación interrogativa ¿lo ves?, ahondando en los morfemas verbales de segunda persona del plural; en un discurso categórico (y, por ende, emocional) a través del pronombre indefinido extremo nada y del adverbio de tiempo deíctico puro nunca. 13 Venir, en este sentido, según la RAE, se refiere a la indicación de “la acción que alguien ha realizado se considera inoportuna o injustificada”.
52 [47] VALLE: Porque si mi madre nos pilla nos va a matar, ¿vale? QUIMI: Vale, vale. Vale. Porque si mi madre nos pilla nos va a matar ¿vale? Vale vale vale [48] QUIMI: Vale, vale. Vale. Vale vale vale Física o Química (2008) [49] CABANO: Ruth, abre. RUTH: Vete a la mierda. CABANO: Abre, por favor. Ruth abre Abre por favor [50] RUTH: Ya veo. O sea, que prefieres decir que te has liado con Yoli antes de que Gorka se entere de todo, ¿no? Yo no quiero estar con alguien que se avergüenza de mí. Porque ya he sufrido bastante, ¿sabes? CABANO: Pero ¿cómo me voy a avergonzar de ti? Si eres increíble. Yo no quiero estar con alguien que se avergüenza de mí Pero cómo me voy a avergonzar de ti
53 [51] CABANO: Dame tiempo, Ruth. Necesito saber si esto es de verdad; que no soy un simple sustituto; que sientes lo mismo que yo. RUTH: ¿Y qué es lo que sientes? Que sientes lo mismo que yo Y qué es lo que sientes El discurso sigue avanzando en la segunda serie con extractos como [50], caracterizado por el elemento intercalado en la segunda cláusula. En general, apreciamos cómo la propia emocionalidad de la situación provoca un incremento de las figuras de simetría modalizadoras y estructuradoras. Merlí (2018) [52] POL: Vale, vale. Vale Vale [53] POL: A mí me da igual que no quieras. BRUNO: No es que no quiera, es que tengo la cabeza en otras cosas. A mí me da igual que no quieras No es que no quiera [54] BRUNO: Si… si dejáramos de vernos durante un tiempo, ¿me echarías de menos? POL: ¿Te vas? BRUNO: No, no… pero… pero contesta. Si me fuera, ¿qué?
54 POL: Supongo que a los amigos se les echa de menos, ¿no? Bueno, adiós. BRUNO: ¿Te vas? Cuando toca hablar de sentimientos, te marchas. POL: ¿Qué esperas, que te diga que estoy enamorado de ti? No me he enamorado nunca. Ni de ti ni de ninguna tía. No sabes los problemas que tienen los que se cuelgan. Si no, mira Joan y Mónica. BRUNO: Yo estoy colgado de Nicola. POL: Pues espero que os vaya muy bien. Me voy, nos vemos en el insti, si Iván no me mata… Y claro que te echaría de menos si te fueras mucho tiempo. Si dejáramos de vernos durante un tiempo me echarías de menos Claro que te echaría de menos si te fueras mucho tiempo En [53] se combinan, en esta figura con idéntica disposición, algunos componentes propios del discurso oral emocional, como las locuciones verbales coloquiales (dar igual) o los adverbios que expresan la modalidad del enunciado (no). Sin embargo, en [54], se presenta una disposición inversa entre apódosis y prótasis y la matización del segundo interlocutor de mucho tiempo frente al lapso moderado de un tiempo. [55] BRUNO: ¿Te vas? Cuando toca hablar de sentimientos, te marchas. ¿Te vas? Cuando toca hablar de sentimientos te marchas
55 6. Resultados En el análisis de las tres series juveniles seleccionadas, se observa la presencia de figuras de simetría como un recurso clave en la recreación de la oralidad. Este fenómeno, asociado a la repetición y paralelismo en las estructuras lingüísticas, es un reflejo directo del habla espontánea y cotidiana, donde la simetría se emplea para reforzar ideas o clarificar mensajes. En la serie Compañeros (1998), estas figuras aparecen en 21 de las 94 intervenciones examinadas, lo que representa un 22,3%. En Física o Química (2008), se registran 14 figuras en 61 intervenciones, alcanzando un 22,9%. Finalmente, en Merlí (2018), las figuras de simetría se encuentran en 19 de las 76 intervenciones, lo que equivale a un 25% de presencia en el total de enunciados analizados. Estos datos evidencian una ligera tendencia al aumento en la representación de la oralidad a través de las figuras de simetría conforme avanzan los años, lo que puede interpretarse como un mayor esfuerzo por parte de los guionistas de Merlí para mimetizar el lenguaje natural en el discurso de los personajes. Sin embargo, las diferencias porcentuales entre las tres series no son suficientemente marcadas como para sugerir una evolución sustancial en el uso de este recurso estilístico, lo que indica una continuidad en la forma de representar la oralidad en las series juveniles durante las dos décadas analizadas. Si bien desde el punto de vista de la microdiacronía las series seleccionadas en un marco de tres décadas no presentan resultados significativos, la consideración de las escenas desde un enfoque temático y atendiendo a su diferente perfil concepcional sí que ha aportado información relevante, al responder a patrones comunes. Al haber expuesto los ejemplos por orden de menor a mayor relación de cercanía o igualdad entre los intervinientes, son los polos de ese continuo los que presentan los datos más prototípicos, esclarecedores y extremos. Así, las escenas escolares entre profesores y alumnos reúnen mayores condiciones propias de la distancia comunicativa (como la distancia física, la fijación temática, la falta de emocionalidad o el carácter monológico) frente a las situaciones de intimidad en pareja. En nuestro corpus, esto está correlacionado con el hecho de que, en este primer grupo, el de las escenas entre profesor y alumno en el aula, el 94,4% de las figuras de simetría recreadas son monológicas y las produce en su mayoría el profesor, que abarca la mayor parte del discurso (a quien compete mayoritariamente la modalidad representativa, frente a la expresiva que suele
56 corresponder al alumnado). En consonancia con la tipología textual expositiva que caracteriza este tipo de intervenciones profesorales, predominan las figuras reformuladoras en un 50% de los casos. Especialmente, las de tipo reformulador explicativo destinadas a aclarar o explicar lo que se ha querido decir con un miembro anterior del discurso. En las escenas familiares en casa encontramos un reparto relativamente equitativo entre las figuras monológicas y las dialógicas (57,9%). Este mismo equilibrio aflora en relación con las funciones atribuibles a las figuras identificadas, siendo las más notables la modalizadora (36,8%) y la estructuradora (26,3%), la última de las cuales se emplea para hilar el discurso a través de cadenas sucesivas de información. Por ello, los patrones lingüísticos penden de la diversidad temática y los actos ilocutivos que se transfieren de estos. Por ejemplo, una situación de mayor incomodidad genera un aumento en la producción de figuras de simetría totales o prototípicas; una situación de tensión, un aumento de las figuras con función estructuradora encadenadora. Las escenas con fin interpersonal destacan por la alta presencia de figuras de simetría con función modalizadora (66,6%) y, además, con idéntica disposición y sin elementos añadidos. Adentrándonos en esta función, el 80% de ellas aparecen con una modalidad intensificadora, especialmente en el caso de Merlí, en el que seis de las siete figuras mostradas son modalizadoras intensificadoras. Por último, en el apartado más cercano al polo de la inmediatez, el de las escenas de intimidad en pareja, prevalecen las figuras dialógicas en un 61,3% de los casos, entre las que destacan, al igual que sucedía con las escenas de familia, las funciones modalizadora y estructuradora, respectivamente. Probablemente, el parámetro situacional de confianza sea el que incrementa la necesidad de valorar y estructurar el discurso. Así, es notoria la demostración de que un contexto discursivo ligado a la inmediatez comunicativa (como la intimidad en pareja) favorece la aparición de figuras de simetría de tipo dialógico y con finalidad estructuradora, mientras que en uno ligado a la distancia existe preponderancia hacia las figuras de simetría de tipo monológico y con función reformuladora. Por tanto, resulta ineludible el hecho de que la adecuación al contexto determina una serie de configuraciones lingüísticas, como son las figuras de simetría, y su plasmación se manifiesta en diversas series de televisión juveniles que recrean la oralidad.
57 7. Conclusiones En las tres series juveniles analizadas en este estudio de microdiacronía, se constata que no se aprecia una evolución significativa en lo que respecta a la mímesis de la oralidad. A lo largo del tiempo, los mecanismos lingüísticos que recrean la oralidad en estos productos audiovisuales permanecen, en esencia, sin grandes variaciones. La representación de las características propias del lenguaje oral no ha experimentado un desarrollo sustancial más allá del léxico, por lo que se observa una continuidad estilística en el fingimiento del habla juvenil y coloquial en las producciones dirigidas a este público. Atendiendo a las diversas funciones observadas, se ha logrado categorizar una serie de características que se manifiestan de manera consistente en nuestro corpus analítico. En este sentido, es notable que todas las figuras de simetría modalizadoras intensificadoras se presentan en contextos monológicos, lo que contrasta con las modalizadoras antiorientadoras o confirmativas, que emergen en interacciones dialógicas. Esta diferencia pone de relieve la importancia del contexto comunicativo en la utilización de estos recursos, variando significativamente su tipología según la dinámica de la interacción. Además, se evidencian patrones distintos en las diferentes situaciones comunicativas: en los intercambios que tienen lugar en el aula entre profesor y alumno, predominan las funciones reformuladoras, mientras que en los contextos de interacción interpersonal se observa un mayor uso de la función modalizadora. De forma general, se ha constatado que las funciones modalizadora y estructuradora son las más predominantes en los diálogos de las tres series analizadas, cumpliendo así el propósito de avanzar de manera significativa en el discurso. Sin embargo, se destaca que la función de control conversacional presenta los menores registros, lo que podría deberse, según las declaraciones de los guionistas, a una intencionalidad orientada hacia la concreción informativa en cada diálogo. Esta tendencia a omitir zonas discursivas puede ser interpretada como una estrategia deliberada para mantener la fluidez y relevancia de las interacciones, priorizando la efectividad comunicativa sobre la regulación del intercambio conversacional. Así, se plantea un panorama en el que las decisiones estilísticas de los guionistas juegan un papel crucial en la configuración del discurso juvenil en las series analizadas.