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Cartas familiares que D. Bartolome Cabello ... ha remitido a un amigo suyo, el que las imprime ... carta II

Cabello y Barroso, Bartolomé

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D. BARTOLOME CABELLO, CURA DE LA IGLESIA PARROQUIAL DE NUESTRA SEÑORA SANTA MARIA LA BLANCA DE LA CIUDAD DE SEVILLA, HA REMITIDO AUN AMIGO SUYO, El que las imprime porque juzga ,que pueden ser útiles ámuchos. CARTA II. EN MURCIA. 0* Con las licenc. neces. en la Imprenta de la VIUDA de .Felipe Teruel, año de 1788. 3Ali. m CARTA II, &E rihLA ,o-de junic de 1786. 1m¡°:Estimo el honor Vm. 4iVJ ¿que r®¿ ei?cobrarme la primera Carta, fi*-4 s“S*A' ”de F'bre~*«' •,estreche áVm*5Pero siento queme eia de lo demás ocurrido qUe continue >dándole notiendaen lo sucesivo ’ qb>e me esente con apuntar las efpedes 6agrada ’que meconque sTÜf VTSen "u pr ?m^a °mo ndice VnL lo he hevhblan de ser dos Cartas i5ue eso se reduce ,á be Vm que puede mandarme A. tres 6q«atro. Sadmmular mis defectos Tv t6nga la bondad de galos con la moderación vtemnll SU candad en correugran talento ,ydel mnrtr. ^anza >que es propia de hacer fuerza. Pues qUeno, C0n0ce Vm-me puede gue amenaza ,álos^quesonle HV‘dada la conmin P acion °. Propone el sabio (a\ V- de dura cerviz ,según nos race contemnit ,repentinu*™™ qU‘corriPien<em dura cer~ tame Vm. que ant£"f e‘suP?rveniet interitus. Permime esta qU®antes de entrarme en contestación iVforjp PREVENCION. WPr°verb. ca^7— las las proposiciones censuradas. Lo esperaba asr >yviví en esta satisfacción ,según me lo ofreció el sabio Autor de dicha Colección. Fué el caso ;que deseoso yo del acier- to en la formación de un Catecismo Histórico (que ya se ha dado al publico )yentonces finalizaba ,le propia se áel Autor de la misma Colección, que pues estaba dedicado tan laudablemente en la enseñanza ,éinstrucción de algunos niños ,yMaestros de primeras letras ,quería que con satisfacción me diera su parecer en orden al Catecismo ,que con efecto le remití ,ycon el mismo Eclesiastico ,que lo llevó ,me embió la expresada Colección* encargándole que me dixera ,seria de su agrado ,la leyera ,yque le expusiera mi dictamen. Leí la citada obra* con el animo dispuesto átomar sus ideas para mi aprovechamiento ;pero con todo me disonaron algunas de sus clausulas ;yhablando con toda la verdad ,áque es Vm* tan acreedor ,las extrañé ,ycomprehendí desde luego* que la inadvertencia,ó la novedad, habrían producido las proposiciones ,que no correspondían ála buena ocupacion ,ála arreglada conducta ,yal espíritu piadoso su Autor ;ácuya casa fui para recoger mi Catecismo *Y con esta ocasión ,halló la de preguntarme ,por mi dic" tamen sobre su obra. 3. Evacué las atenciones políticas ,yápocas instancias ,persuadido áque seria bien oído ,dixe ,que tale* ytales proposiciones ,desdecían de su carácter ,y fin áque se dirigía la obra. Trabamos cierta amigad disputa ,, yllegamos átocar algunos puntos ,en los que tuvo ábien su sabio Autor ,remitirme áel Aprobante de su obra ;con quien en efecto hablé sobre ellos *a presencia de dos juiciosos ,ysabios Eclesiásticos. Y*e' convenido que fué por mí ,me respondió desde lueg0 alterado :*, Que quando puso su aprobación ála Coleo- „cion de Ideas Elementales ,no contenia las Notas, qLl ^ ,, son en las que se advierten las proposiciones *, que s ** censuraban. “Con esta respuesta se concluyó brev la •5 las ^nversac^?n3ytube que seguirla con el Autor de «se °t,aS *qu*en en un estilo agradable ,yamistoso ,me Q^uro 5después de alguna disputa ,que se daria ,antes ex ise 1^nPrin^era la tercera parte de la Colección ,una que sr°ní^ara 3yperceptible de las proposiciones, que sa coKta^an‘?ste es tQdo de lo acaecido ,yde lo 4. Ynn?! P^1ÍCO ynotorio en el Pueblo. Autor ,ydVsuVprobamp ”°- deSMba 60 h°r “d®, SU proposiciones ,ante ,sino que se explicasen las Vlóla luz pública Vi° hablar de tal obra ,hasta que leí.™. 7_ publica laCarta Anrt WtU rL 2la Vlpla luz públira ?nhablar de tal obra ,hasta que leí ?me sorprendí t^Carta Apologética. Luego que la es respuesta álas °*?orclue >nies explicación ,ni lace de expresione? f.£°* 1C10nes censuradas ,sino un enyi°. en llamarlas denic/1?5yno creo Que ie hago agrapara SaS ’P"es bien advmí^V YaUn respect0 ámí il1' Bien menci°narrne por ^rm'^ue le falta mLiypoco nimmnnV ^uantos han w¡pi< ínomhre yapellido : nanfes f ha dudado ,que baxo de "Carta Apologética, »«s*sr* ™r„?-* •*" «> r~ i dexa entender mejor ,quan¿I la^6"tamblen >que se ofusca. No me parece !,!,! P^padon no la l¡"mídocil >n¡ de tan ¡fesa^al “prUebas de ,mi crédito es de tan mo? ,.•! convencimiento iSL1 Poner deudor ómala calldad,que me haya Ja q^e se *Una correccionpública ,como blen creoquedhfh d0 13rm aIa Carta Apologética. Yo Prendas qu q ei babran alentadoasu Autor las ventajosa, tos ;yasi ñasiste"’Por s“ciencia ,yDor s," ?I?Sas Ovidio, (b) °CS Clllpable hayatenido presente lo (b) Lib. 3. Corrigere at ves est vnagis ardua quantó tnagnus Aristarcho tnajor Hottievus evat» Pero con todo debió también tenerse presente ,la gran^ de •) ysaludable maxima del P. S. Agustin (c) que deci1* Nec malam conscientiam sanat laudantis pr¿ecomutn yti convulnerat convitiantis opprobrium. Bien que debo Per suadirme yáque necesitaré tanta dureza para hacerrn cargo de la razón. Llebe Vm. ábien que haga memon de una aguda ocurrencia de Seneca (d) Nobihs equd umbra virgae regitur :Ignavus nec calcavibus concitan fO test. Tengamos paciencia. 6. Lo cierto es ,que se publicó la Carta Apologeti^ ca ,ysu argumento no es explicar las proposiciones cen suradas ,sino sostenerlas con ardor ?ycon un empeñe? que quizá áalguno le habrá parecido reprehensib & Yo debo decir en honor de la verdad 3que merece un refutación completa ,yprolixa :Porque contiene de cen^ surable aun mas que la segunda parte de Ideas Elemen tales. Confiesole áVm. ingenuamente ,que temo mucn tomar ámi cargo esta refutación ypor conceptuarme de^ pojado de los dotes necesarios ,aunque no sea mas , Q de la presencia de animo yde la gravedad ,yprudenci r que se hacen indispensables ,para entrarse en este tra jo ;pero Vm. me corregirá qualesquier exceso que tel ga yysabrá ocultar mis defectos. Atienda Vm. áel mentó que me propongo. El Autor de la Carta Apolog tica omitió en ella la defensa de algunas proposición > que se notaron ;yno explica debidamente las que int ta defender ,antes sí las confunde ,ylas pone de p^ condición. Ypara no confundirme yo ,me explicare distintas reflexiones 3según el método que me propu> ‘ (<•) Contr. Pctil. lib. 3* (d) Lib. de merib. NREFLEXION I. ? , inas r.lnSllna de quantas haga en este escrito es de t5er^^Sldera^on <llie ésta 5porque la he de formar resne la Carta aT 7PfoIoS° ’6preámbulo ,que contie- un temor óP0103etlca. Lo he mirado ála verdad con miraba en ¿i ?rr°rconsiderable ,pues me parecía que de ella eme ^arre^aJado yylleno de ardor al Autor la buena índole deT^ní? e5pant0*Traía ámi memoria nada de ella veía en c» cnyo nombre ha salido ,y quando no sea ohm hscnt0*Yo me recelo mucho que do en ella. Lo ciertn f°tra -1113110 ?otl’amano ha anda- en el Prologo veo ála S | amiS° mió ,que principalmente fcaP^7. de los Proverbios •7'SÍnal TI “pinta ea tam -e‘ impetum concita" Hm babet misericor- Yo qUehe advertido sierrm ^lr Jtus ¿ferré poterit ? acitada Carta ,empeñado*^ 3uque se dice Autor de SaMia8° (e) Sít omm'i \abservar la maxlma del ÍO vi? , úd ¡rT2Quénovedad mP ard“Sad hV*™dum, jo >ytanto ardor ?No Dnedn »Tcausaria tanto enootro animo mas fogoso Wexp lcacla-Me temo o,?¿ Plantó ,tan crecido 8nume^o de O*™- ’colacó?óVI líenles, como contiene la Carta AooÍn°neS duras 5yva~ «. Sea de esto lo que WApolo.getica. flexión ,siguiendo los números Hp^?053 ya nüestra redmo ,(no obstante el encaran ha vCarta :Bien entenaminar ápaso largo vnrin^ d^m-)en que he de de que Ym serm ^\yPrincipalmente es muy dirmo T,tar ávTn. , eP 6Í„a7^.xad°Pasar líempo P-a óT- Ad mitigand Sendo el buen consejo de Aristótelesd¡am tempos a?ud *^ 7le«con mrfchVnaz vTi !a-Carta Apologética se dl Vm. me diga nnp ~P-5yro se st con cachaza ,aunaue Proverbios (/-, p^"*®ro apropiarme la sentencia deVi >«“* *“»«*# iraemdiamcallidus es, ^La • 97 blemos del remedio en las cosas ,yno de destruirlas ;y estaremos convenidos. i4S Hemos concluido esta dilatadísima reflexión, exhortando áel Apologista ,óálos Autores de la Carta Apologética ,áque mitiguen su zelo ,ypongan remedio álas cosas :pero no intenten destruirlas, quando ellas de suyo son buenas :yla que no lo fuere ,que se remedie ,que se prohíba ,yque se clame contra ella. Asi clamé yo en otro tiempo ,sí por cierto ,yo fui uno de los que clamaron contra los desordenes ,que causan los concursos de los hombres ,ymugeres de noche en las gradas de la Iglesia. (Esto es de la Santa Iglesia )excitando la piedad de los Superiores para poner remedio. Yen efecto hemos visto con edificación del Pueblo ,que lo han puesto :pero no se han mandado quitar las gradas. Yo en efecto fui el que clamé. ¿Yde qué me argüirá con esto nuestro Autor ?¿Porque clamando contra estos desordenes ,he consentido ,que ála entrada ,ópórtico de esta mi Parroquia ,se cantase un motete en obsequio de la Santísima Virgen ,ála vuelta del Rosario ?Asi es ,yasi lo confieso en honor de la verdad ,yesto es con lo que se dá en cara. Pues sepa Vm. que esto lo permití tres años antes de mí predicación ,yla experiencia me hizo conocer ,que no había hecho bien ,yasi solo un año se practicó ,ydespués se toca ,ycanta dentro del Templo ,lo que es digno de él, andando que no se profane ,yque reyne la devoción, como puede observarlo aunque sea el mas escrupuloso. Pero ni Seha quitado el Rosario ,ni la Música ,sino se ha remediado lo que podía disgustar áDios ,yánuestros Superiores. Si discurriera por este mismo orden el Apologista ynada nos diría de nuevo ,yno defendena al Autor de la proposición ,sino la explicaría ,yla pondría ael publico en una verdadera inteligencia ,que es lo mismo que los Censores ,como tantas veces se ha dicho ,desearon ,ydesde luego propusieron. NYa 9^ipct'i segunda 146Ya parece razón concluir esta seme he «n cuya vista ,no podrá Vm. quexarse ,argtúr' ceñido mucho, antes por el contrario pr ,Vmme de prolíxo ,yaun de difuso ^pero no me cul^ ^ -sino ásus instancias, yrepetidos enc®r*¿.¿aba tome prolongára quanto me pareciera ,P“ sobre esmar una idea completa de mi modo de pen Tos puntos. Asi lo he hecho :Si bien omal ,Vm. seguramente tiene voto ,me lo dirá ,yme pr0. aquel ayre de gravedad ,yde instrucción ,qefl p?o de su gran talento. Debiendo yo vivir satisíech , que Vm. me ilustrará ,yno me ajará :YVm. pu tario,en que atenderé con respeto sus correccione >£ ojála me hubiera cabido en suerte ,un entendí*^ sublime ,claro ,indiferente ,ypenetrante ,para.£ riarme quando me hicieran conocer mis equivocación^ > óignorancias :pero le aseguro áVm. de verdad, apetezco mí adelantamiento ,ymi ilustración. Aesi fin le dirixo áVm. estas reflexiones ,yle reitero coi sinceridad ,que el amor ála verdad ,yála ciencia» que el respeto ,ybenevolencia con que debo tratar Vm. me han puesto la pluma en la mano. Le deseo áX111* toda felicidad ,yque me ocupe en cosas de su mayo* satisfacción. ¿ Nuestro Señor guarde áVm. muchos años. =* Vm S. M. su atento servidor yCapellán =Bartolomé Cavello =Señor Don Bruno de Olivera yCasillas. Imprimase, Mariones. 14 19. En el Cap. 8. del Evangelio de San Juan rse lee uno de los razonamientos mas abundantes ,ymisteriosos, que nuestro Señor Jesuchristo tubo con los Judíos. Se encargó el Señor en hacerles conocer quien era su Padre ,de donde venia ,la divina misión ,yla verdad con que les hablaba ,ypor qué ellos no le creían. Enfurecidos con las justas ,ysolidas reconvenciones con que Jesuchristo les arguía ,le dixeron :Normé bené dicimus nos, quia Samaritanus es tu ,et Daemonium babes ?Esta es Ia injuria ,que en dictamen de nuestro Autor ,no pudo tolerar Jesuchristo. Precisamente lo habrá inferido ,de ¡a respuesta que dió el Señor áella :De la inteligencia que le han dado los Padres :Yde la exposición que han hecho los sagrados Interpretes. La respuesta que dió nuestro Divino Redentor fue ésta :Ego daemonium non babeo :Sed honorífico Patrem tneum ,et vos inhonorastis me. Ego autem non quaero gloriam meam :est qui quaerab et judicet. Continúa el Señor instruyendo álosjudios* sobre la vida de la gracia ,yvida eterna ,yrepitieron la misma injuria ,diciendole :Nunc cognovimus quia daetnonium babes. Le propusieron al Señor un superficial ,f tosco argumento ,yles respondió nuestro amabilisú1^ Jesús :Si ego glorifico me ipsum ,gloria mea nihil est 'eSt Pater meus qui glorificat me ,quern vos dicitis ,quia vester est. Sigue el Señor dándoles aun mas Doctrina a aquellas gentes obstinadas ., yvino áparar ,en que tomaron piedras para tirárselas áJesús :Pero el Señor se escondió ,ysalió del templo. 20. En todo este razonamiento no hallo sino tolera^ cia ,modestia ,yzelo en nuestro Divino Redentor :* no es esto lo mas ,sino que este es uno de los muchos sucesos ,en que Jesuchristo nos dá documento bien cia^ ro ,de su admirable paciencia. No se fie el Señor D°c tor ,de que yo lo digo ;debe sí fiarse de lo que ai^rir!f los PP. de la Iglesia ,ylos Sagrados Expositores. El P dre San Gregorio ,sobre este pasage se explica asi :E6 % *det lr*am st!sc*P*em Beus ,non contumeliosa verba respon* ra 'CUm ** pr°ximis contume^am accipis ,etiam eorum vemala tacere debes ,ne ministerium justae correctionisy SQMp 1 ^ f VertatUr furor*5-(i) Si se hubiera tenido prenos enseñó Tm18 u' ° ctrina 5clue ’s . e§un el citado Padre> niado n* uU?^rist0 quando imputaron de endemoesta inii/rfT l?°iera dioho ,que Christo no pudo tolerar con rX-YbÍ6ra eXpHcad°COntra íos tensores injuria alguna, sino que est°\no han Amentado convenir en los Hint? qmera probar, que lo es el no las Proposiciones. 165 5ypedir >se explicasen testimonb defan Gr^o ?r SaM°Tomás ’cita aS'iel de Jesos ,ycita t’Pa«acreditar la humildad «:Et ut Homo 2^*5" Padre San Agustín ,que diula lad P°*entiam. Muyconve" ^“SPatientia™>ut pervehub.era seguido nuesío “abfo"T? d°c,rina Para ^la zoV yvCOn T?Z° >hnbiera bl^r n*7™con pacientorá’sa n Tedelafuerza-Igualmente6 -P°der de la rator aSan Juan Chrisostomo 8n, Tu Clta el Sailt°Docquod ubi eos docere opportebat^ et '' E'attend™dum irahere ,aspee erat :ubi vero ’exLZT suPerbia™subssufferre ,multa mansuetudine utebatu ° j!,m °PPortebat Wdetn ad Deum (atiéndase ben nos ’^ leer “d , efcere-Cita no menos "Verok^ ;qUae vera sT rdel Santo en la exposición Jli 0bien Puede vm. Joan, yconnr^rí posición del expresado can sde C« -Ilrt0 Valor se necesita paraVedr fJ3rá >que iZl f u era ¿aquella *niuria ,yme acón! Jesuchristo sufrió a íll ™ldad >ymansedumbre ,con que I2‘Asi i„ 7Óa<luel!a atroz injuria. ’qUe N .° ‘engo por conven?p it d¡d°tambien los Expositores: citar mas ,qUe á^*5,’ para ”° serleáVm. molesto, HuS° Cardenal ,yáCornelio Alapi! "de. t*) ^cat. aur. ib id. * ló de. El primero exponiendo el ya citado cap. 8. yhaciéndose cargo de la injuria inferida por los Judíos ,yde la respuesta dada por el Divino Redentor ,dice :Hutnili~ ter yet patienter respondit Jesús ,ego Daemonium non babeo :ut patiens convitium non reádidit ysecundum illaa (Rom. 12.) Nuilimalum ypro malo reddentes. Cornelia Alapide exponiendo igualmente el mismo cap. 8. de San Juan yse explica asi :Atrox hoc fuit Judaeorum in Cbrisp tum convitium yet blasfemia ;ideoque stupenda Christi # eo tolerando modestia yet patientia yut patet ex modestissimo ejus responso :ait enim yego Daemonium non babeo . 23. Ya vé Vm. que debe arrepentirse ,el que cree? ypublica ,que la injuria recibida de los Censores yes de aquellas que Christo no pudo tolerar. Debiendo acordar* se ,para que acabe de confundirse ,que quando nuestro Señor Jesuchristo no hubiera tolerado aquella injuria y? hubiera empleado su poder contra sus infames calumnia* dores ycomo lo hizo (aunque siempre con paciencia ) quando arrojó álos profanadores del templo ,yquando respondió en el Huerto álos que lo buscaban ,nunca seria porque no podría tolerarlo ysino porque asi correspendería álos admirables arcanos de su providencia. E*1 .esto mismo estará nuestro sabio Autor ,ydeberá conocer ,que si no ha sufrido la calumnia ,que supone le han hecho los Censores, no es porque Jesuchristo le dá exefli' pío, sino porque ha querido desentenderse ,de el que f mismo Señor le dá de humildad ,de modestia ,de car1' dad ,yde abatimiento. e. 24. Sepa el Autor Apologético,que no faltará quien 1 .culpe, por principiar al fol. 6. de su Carta uno de sus n^ meros con estas palabras :Siguiendo este Divino eX /rn }S piar. Perdone en hora buena de todo su corazón as, soñados calumniadores ;este caritativo proceder hal a apoyo en la vida edificante del Divino Salvador ?> dará motivo para desengañar ásus contrarios yusal¿Q\ de un estilo ,que venga acompañado de la verdad? y .x7 convencimiento. Esto es lo que previene Salvador María ?se&un roismo Autor lo cita. Una Apología rerhar* ^uestas be^as qualidades ,tiene apoyo en la cachn^ *”um^eyYsanta vida de nuestro Señor Jesudaño °d ^n°acarrfayni aun álos Censores ,el menor hombres° nlerd! q?Íén ha dicho ’que los sabios 56los áella anñ^i dei^arePLltacion de doctos ,por mas que ha^n X&ga"an ?el3S equivocaciones, suasion ,no se la MlebrarT651™/1’^ V‘Ve e"tal per' un hombre aunque sea dnr/° ¡P !J eS "° ?extraño <lue tencia,ó imioranoíc docto padezca alguna inadverte tenga que retratare ^Sue se enSañe 5yde consiguienpia de los hombres saK* Sta aPreciat>l edocilidad es progüilo es caracteristico 1 de’loUand0 Ia tenacidad >yel or- ^5- Bien se sahe “lo?necios Yporfiados, ble ,yabominable se *1 que^ tenacidad tan reprehensiproposicion negada* aunm^i U?joven en sostener una riH rlV | 'Pero yá es tiempo de edemuestre lo contrario rn -Tf s0lian abraz«se cona a qrHar Us Puerilidades de^estudio ,yotras fruslería^ ’en *os Pr*me- preciables, que con el sistema V, 1totalmente desbaban. El mayor empeño de un h™ kescuela se autortbuscar la verdad ,yConfesarla ehombre sab¡o debe ser, estar libre de preocupaciones v«. enteadimiento ha dé siente ,fundado en razón .i ^justo que diga lo que Pues con modestia ycon 5pe~si d«‘ dad que áél se le ocnlmh* #k£hacen conocerla ver- Cl°n3su yerro vU•5debe confesar su equivoca- Ponimiento de’ l1Snorancia :Yen este sincero cociertamente’ia!. "‘í1S,}nmodopierde su reputación :v ymucho mas P , dC 'l a5<luando recurra ála terquedad* «desaparecer Crdad ^T°^la ÍnJutia >Wb* jurgatio ,e, .‘a''srdad >Ysubstancia de las cosas :OI siastico. (iy 1annulabuni substantiam -. dice el Ecle- C26. (0 ^-aP- 2i. JS 26. Por este orden no escrupulice nuestro Autor en hacer constár lo solido yconvincente de su defensa •Viva en la satisfacción que sea la guerra ofensiva ódefensiva ,las lides literarias no se deciden en el Tribunal de los que pelean ,sino en el de los sabios imparciales. No es en efecto áquien temo en esta amigable guerra ,ni a el Autor de la Carta ,ni ási perderé mi tal qual reputación ysino ási hablare con fundamento ycon solidéz ,y con verdad. Si hablo yono ,con ella que lo decidan? no el citado Autor ,sí ylos doctos desinteresados éimparciales. Ysi estos juzgan mal de mi causa ,tendré a mucho honor mió >ycontaré entre ellos con alguna r£- putacion yretratándome de mis yerros yyde mis infundados dictámenes. 27-#Si el Autor de quien tratamos hubiera formado esta misma idea ;si usara en su Apología de la fuerza de la razón ,ysi ésta viniera acompañada de los bellos ,1 hermosos adornos de la modestia yycomedimiento yno necesitaría excusarse, con que no sabe quienes son los Censores ,que se han desenfrenado áhablar contra el escrito , ysu Aprobante. Confieso ingenuamente ,que todo es menos para mí ,de quanto contiene la Carta Apologética? respecto ála protexta que hace su sabio Autor ,no lo sé, dice ,respondo francamente. ¿Pues qué ,se olvidan con tanta prontitud las cosas ?¿Pero ,qué importa que se sepa que he sido yo uno de los Censores ?¿Por qué no lo dice francamente el sabio Autor de la Carta Apologética ?. 'j ~28. Es ála verdad cosa muy rara ,que por una parte se diga ,que no se sabe quienes son los Censores ,y por otra se afirma (en el fol. 7. lin, 18.)que entre esta multitud de Censores voluntarios ,apenas se hallará uno, que tenga los dotes necesarios ,que constituyen un buen Censor, ¿Si no se conoce alos Censores ,cómo se saben sus propiedades? El Autor de la Carta que responda francamente. Pero no nos paremos en esto. Sépanse óno lo5 .nom- bres de los Censores ,nunca me parece oportuno, sicr 6^°rn<?hablarse con persona determinada, ypor con- Ablandóse generalmente ,se crea que ánadie nrpcí^nde Jusandose contra sugetos conocidos estas exira unlT d-?- raS 5CSt0 es 5dice nuestro Autor :Hablo conlepra c/7 1C°Í?/ voluntar¿os Censores ,que ámanera de PZ5van di fundid°en nuestros tiempos. ducir'se corvLne tariedaderdad fra"Caraent , e?Es Pr .0' Este le hace asecmro 'ad ’ycon demasiado empeño. m° fol. 6. Que los Censores™'t' Sab¡°, ^6‘m'S' como decíamos 0re5 no tienen los dotes necesarios, hacerlo constar ’p^neTh vkT\“" ^CeTr5ypara des que trae el PFr a!?lo Pnmero >lasqualidaquiere Dios ,dice *Aníomo López Muñoz ,para ver si d.° en crédito de esta ÍT^a” hs .Censores :Ylo segun- <múa el mismo Señor r>o ad manifestaré claramente (con- '¿te oficio ,bacienZeFZrZi1?a‘rasados 9“*«¿B « ^Coleccon ,son sabi ™^las not */fl 2> ^^ L'.° , d?su °hra 1ninguno nnfll ?c:Este ultimo ar- ,r 57bebido áuno que se constó Udar *íue «sopordefensa :Yasi no extrañaría a.íe éaye Sa™nte en la Puesto su Apología en estos ,^A'ít ,or h,,biera pro- Censores están ra Suy atra^S=«H* ver >que loa censura que han dado álas nota^ rt, 1 fici°’pues en Ia la Colección ,han faltado álas n..!,! a _. Se£Unda parte de que propone el PFrAntr. •q^a'dades indispensables, >• se desempeña deh^a m°L°pez Muñoz'Observé Carta ApologeTica sobre! eMe eSte arSumento en la mo yá la S5sobre la que ,ysegún su orden ,for- II- REFLEXION. 30.üJ? ¡n•- riéndonos ála vfsta P!rafo la ^itada Ca«a al fol. 8. p0- t-ensor ,para procede! como qU£ , debe tener UI» como tal ,según las trae el cita do zo do P. Muñoz. No sé si estará bien dicho, que podía núes* tro erudito Autor ,haber omitido colocar en su escritor estas reglas de Critica :Alo menos ,lo dirán los que las tengan por impertinentes. El asunto de que se trata ,solo es vindicar el honor (según se dice )del Autor de la 2. parte de la Colección :Yyo digo ,explicar las proposiciones censuradas. Que por lo que hace álas reglas que debe seguir un Censor ,tienen noticia de ellas los Censores ,pues abunda esta especie de Libros tanto) que yá no creo se mira como cosa particular el que trate de esto :Además ,que después de haber leído al P* Muñoz ,áOnorato de Santa Maria ,al limo. Obispo d® Guadix ,al R. P. Fr. Miguél de San Joseph ,al P. M. Fiorez ,yáotros inumerables ,nos quedaremos siempre en la dificultad de aplicar prácticamente aquellas reglas. 31. Pero quedemos ,en que ninguno de los Censores las tienen :Porque la primera es ,despojarse de todo afee* to particular ,yá sea de amor ,yá de odio ,respecto de l persona ,dde la obra ,que hace el objeto de la censura. ¥ de aqui resulta ,que el Censor no debe alojar la etnbidia,la que es una partícula del odio ;porque padecería rnU' cho la verdad ,si esta infame pasión influyese de algún do en el animo ;como se comprueba con San Gerónimo* que se quexaba de esta iniquidad en los Escritores de sa tiempo. Yá lo habia yo pensado ,que se le habia de buscar medio ,para poder comprehender álos Censores en la falta de esta qualidad. Ni el amor ,ni el odio respes to de la persona ,11 obra ,áque se termina la censura* -podían ser el móvil de ella :Pues que ni el Sabio Autor de la Carta ,ni el de la Colección ,son aborrecidos * y sí juiciosamente amados en el Pueblo :Yde mí sé decir* que les he merecido un trato afable ybenigno. 32. La embidia es la mala :Ypara sacar defectuoso álos Censores ,en la citada regla Critica ,se buscaio todos los hijos ,óparientes del odio ,de quien es *® -gun se dice *partiqula la embidia. Yo he leído en el 'Ij© 2 1 gálico Doctor y(tri) que la embidia es madre del odio. Se. puede leer toda la citada qüestion, yse sabrá que el odio nace de la embidia: Yasi, concluye el Santo sus pruebas,, diciendo: Et inde est,quod ex imbidia oritur odium. Lo mismo siente el Santo Doctor en la quest. 36. a. 6. poniendo ael odio con San Gregorio entre los hijos de la embidia. eesto se infiere ,no que la embidia es particula del 10 5s*uo que elodio es hijo de la embidia. Pero no es ^ue debe meditarse :Lo que es del caso ,es ,que JLTTV S°nemb*di°s°s jque no son sabios ,juiciosos 3y estorToln^^r^^01111^Ve( lueños -> <l»emas sirven Ae bom o) ahampos ,que de hermosura ::: Pues los de- Zel v^0 .de P^ccer grandes. Cpníñro avefdad,(continúa la Carta )deben los do •vtnm< Í0rtfntarse .con estatura que Dios les ha dado 'haga» eí' tflciTdfcff S®a°lDoctor’Yes >Vie »' constante ,con una •,,* , njoreí yPrliquen una humildad por medio de estas viriudeZde Tol'r^ •’y** Precaveráa* ducen los vicios opuestos. Yo no dndTp‘C 'c 0S áque los con~ necesitarán los Censores de estos desen°^Sar áVnL ’^ ”' ri no haya celebrado io-'dti e*bÍoS?Up0I*rdo'ia c°- est mecum, contra me est Perdón» vPqiie Jut no* iDe qué tienen embidia los Censorel™'. T <S Qué aloria Pm„i,nI^CnS0res ?2Aqne aspiran. Posiciones Hp 1?°aPetecen 5quando notan las proque tra?ldV* 3? trata? Aseguro áVm.de verdad, zon apocadrf 1l0S C. enso‘ u®sembidiosos ;son de un coraaplausos ,qué’Jmiserab'e;. i£ué exaltaciones ,qué los CenSore, máj?"e,es una cosa infundada ,suponer á pues no perderían 0 o*^ 05 'P°r^*5° de Parecer grandes, vPraerían ocasión para dar pábulo ásu activo fue- (wi) 2. 2. qu*st. 34, art. 6.ád ~2. fuego. ¿Ysucede asi ?Abiertamente digo que no. Ei mismo Autor de la segunda parte de la Colección de Ideas ,(yá apunté esto mismo en mi primer articulo )1° es también de la i. y3. parte. El que se dice Autor de la Carta ,hizo imprimir una disertación ,sobre el punto de Oratorios :Otra obrita ,que él llamó ,Resolución caritativa ,ylos Censores han callado :Su odio no he esparcido la partícula de la embidia :Todo se ha quedado en paz ,álo menos por parte de los Censores de que se trata :Yen fin ,no se ha visto ni una centella del fue' go consumidor que los debora. ¿Qué efluvios arroja sobre los Censores /la segunda parte de la Colección, que tan- to los inquieta ,ysobresalta ?Yá se lo haré ver áVm. en esta segunda Carta ,aun mas que se lo hice ver en 1* primera. Confiese el Autor de la Carta Apologética ,y conozca todo el mundo^ que álos Censores para decir que las proposiciones de la disputa son disonantes, yqu$ necesitan de explicación ,no les mueve ,ni impele otra -cosa ,que el amor áJa verdad ,yála pureza de nuestra Religión ;todo lo demás son suposiciones arbitrarias yG infundadas. 35* La segunda qualidad que debe tener un Censor* es una grande prudencia ,yde aqui sigue la Carta al íol. 9. explicando las partes de que se compone ,esta Util, ycierta regla de Critica. No se empeña su Autor en hacer ver ,que álos Censores les falta esta qualidad; Algún recelo manifiesta de que han leído la segunda parle de la Colección ,con inconsideración ,y prontitud yy con animo de buscar maliciosamente motivos ypara reprobad la ;pero no lo dice francamente ,yasi debemos entendernos con la tercera qualidad. No son ,dice ,áproposb to para Censores ,los escrupulosos ,aunque por otra par^ estén notados de una piedad sincera yyde una verdades^ ciencia \Porque ofuscada una yotra con sus escrúpulos en todo bailan beregías. Esta es ,sin duda ,una de las mas importantes reglas de Critica ,que deben tener presente dion'eHSOreS 5yes lin mal el que en ella se intenta evitar, m^n'rn h‘¡ tenc'on >Pues es muy justo ,que el entendiycobardía ’56 ¿t0da Pusilanimidad’ deteste numero 61 APoloSista en el fbl. m. que sean Censores sean Cen .sores iest0 es =No cree que sus que nuestro Autol no”]»505 sí’orí“e(se vá áconocer '[dad christiana. Lueeo ?nfi ”°!v,daAos están de la ca~ tán olvidados de Iníiero >l°sescrupulosos no es- Pues ha habido quien se ^lP°rta'U‘SÍma viitud-?Córno mmo (según lo L¿Í MaIborototanto ,porque un Anola Apología que los s-°trató de escrupuloso ?Lease Santa Igfesir? han p„br Curas del Sagrario de esta C°sa es ,ser escrup^oso A°n’ Y36 V6rá ’^mallsima cmpulosos hay su mas Ademas 3que en esto de esconTp^-01'haSam0S Censores '• ^v7°Znues.tro sabio Aní, escruPalosos ,dice son aunnJ < J'Ce tamb'cn jque sus r1c*ue no son buenos Lueeo Infí "°lvidai0s de íaT^-í "°« F «e lo tienen if°°tra vez »no son Dira r?** chr^ana, como debo estarlo ,que ScaSVh na *no es embidiosa dadchristiana ,es benio- ¡mes i &C- 5YComo se d¡ce qquen no íahámala parte la! sores los escrupulosos n,„ qUe 00 son buenos para Cende «na piedad sincera 77 p0r otra Parte estén nota - gue por precisión ,aneL*“j“ verdadera ciencia ,se nulo adornados de la raridad “í0—’ysabios ’aunque pu osos no so bf le„ a o“!ldad cbristiana ,siendo escru- SIa hemos salido los Censan 'Qu CP°resta tercera realo menos no somos e!? ?01®5blen dotados ,porque es una ventajosa partidl *5’' °S°S’y6Sta ’ála verdad, sor ,aunque estemos nK 55ara exercer el oficio deCen l0S‘S!a >dclacarid^chrüafj dd APona. Los sospechosos ,ycav¡h lo- 3°.• ce. No lo hace ,ála verdad 3con aquel conocimien* to que pide el asunto :Porque solo tiene una relación verbal de las censuras. En efecto yAmigo mío y| a tiene por mí yysabe muy bien yque por mas que Ia desee tener por escrito ,ypor mas diligencias que practique yle será imposible conseguirla. ¿Y no le ha de ser imposible ,si le consta al Autor de la Carta que no la hay ,yque los Censores aun no habían pensado tomar la pluma ycontra la segunda parte de la Colección ?Si no se hubiera publicado la Carta Apologética ,quizá no se acordarian yá los Censores de lo que dijeron yyacaso todo se hubiera quedado en palabras qne pasan ?yse olvidan. 49. Pero la Carta Apologética ha renovado las especies ,yaun las ha fomentado para rebatir lo que no ha visto ,sino lo que le han dicho :Yseguramente no debid poner oídos ,átanto como asegura que le dixeron :Si le hubieran dicho la verdad ,todo se llevaría ábien ,poí" que los Censores jamás tendrán reparo yen repetir lo que han dicho :No porque les hiere en lo mas vivo de sus cor& zones ,que se pretenda quitar abusos de los fieles sencill°Sl pues que los mas de los Censores yyentre ellos yo y viven satisfechos del cumplimiento de sus obligaciones si no se empeñasen en desterrar abusos yno tanto de 1<]S fieles sencillos quanto de los fieles que se suelen eqLl1^ vocar en sus intenciones. Ycomo que su encargo es eS" te yysu ministerio no es otro ,es una ligereza atribujra los Censores yun tan falso ,como ignominioso espiré qual lo seria ,el que baxo del pretexto de piedad yydev0' cion yhiciera la mayor parte de su conducta yyles grangea ra una recomendación de no poca conseqüencia. 50. Debia caminar con otra lentitud el ApologlSt ^J ya Vm. lo vé ,yno se precipitaría ;tratemos bien a Hermano ,miremos con honor el ministerio ,hablen1 con caridad de los Sacerdotes ,yusemos de comedme to quando tratamos ánuestros iguales. Ya parece que V.* 3r reconoce nuestro sabio Autor ,pues seguidamente dice 0*No digo esto por que la malicia dirija sus acciones , queriendo introducir en la Iglesia una devoción poco conforala Magestad de nuestra Religión ;¿puede darse proexta mas sincera,y mas justa? Pero ya verá Vm. que cap- CSt^dicha,segun resulta de toda la Carta ApoatünHífv ^?rc*ll .ecrea verdad con que me explico. Autor m’aS “«“«"es clausulas ,en que manifiesta su «que5 tiene°á los'censores , efrrib‘r’7el buen concepto son sus palabras )con sus •'/ qUe PreocuPados (estf otra cosa ,vrnmn *11 .as 3anteponen estas atoda. garan ádesentraña ^Ca , ertan Por tierra, si los fieles lietra las máxima S£ ?ía^Mí*es 3levantar el grit0 con- Ideas. qUe esta^ece el Autor de la Colección de nalde lo 1^^m^c.^y pelará mil ,áel Tributar aVm. ¿Esimagen esta aen cuyo numero debo conno debe decirse ,qHe por maUci^'°S^°mbles >de quienes glesia ,una devoción poco confn^'6™‘ntr°dacir en la nuestra Religión ?Pues si la MaSes,ad de atoda otra cosa. ,No tienen ,mP ldo .s .anteP°™n sus ideas de ignorancia ,y?de Farisaico >Heno cauce corrompido ,manantial ?f1PrlnciP10 miserable, j»de una Ciudad populosa^0 h1 * de introducir en ella una vm^christiana, es capaz ^es ásus preocupadas ¿ffUCh?sdevociones ,conforf?s«toda otra cosa «•O<L- S3S \deas ,pues anteponen es - sion de qUelos CenU ^ñ°rmi°!¿No seria esta ocaría piedad ,y"-levantaran el 8rito ?Si. Q„eseyalivio ,ácu,;»,. „• seracion »concederles este desahogo, nir sobre s¡qun "|,‘Í"ede tanta desolación, yvé ve- ¿Tan fatales consL® .' rreParable-1Ah de la razón ! principios ,han co?HHnC'aS C°m°Se or,Sinan de estos censurado la segundé” lmPunemente hasta que se ha podido el zelo'del aP^rte -de aColección ?¿Cómo ha del Apologista conservarse tranquilo ,y en 32 ,._ en silencio *ála vista de tanto desorden ?¿Cómo no n» excitado el cuidado de nuestros amantisimos Prelados* para que contengan la confusión *yel destrozo que pa~ dece su Grey *dirigida por unos Ministros tan poco re~ fiexivos en la enseñanza santa ,pero muy atentos áante* poner sus ideas átoda otra cosa ?¿Qué consiguen l°s Censores con esta perversión ? 52. Nuestro instruido Autor lo sabe *ylo dice al f°¡* 13. de su Carta Apologética. Por este medio ,dice *consi- guen dos cosas *que les llevan toda la atención :La priW*' ra hacer el papel de hombres literatos ,entre la gente sefi' cilla que los rodea. Es ála verdad quanto le parece justo concederle álos Censores. Ello es una rara ocurrencia empeñarse en hacer el papel de literatos entre la gente sencilla ;que es decir :entre la gente ignorante :Pero a* fin algo es ,ybastante ,para quienes intentan consegt11* la segunda cosa *que debe consternar aun álos mism05 Censores :Precaver ,continúa el Señor Doctor ,por ^ medio *el golpe fatal que amenaza áel plan de sus oper^' dones *si los fieles desengañados abren los ojos ála luz ^ les presenta el Autor de las Notas yyarreglan áella slt conducta. Le ruego encarecidamente ,que nos diga e Autor sabio de la Carta *que plan de operaciones es eS" te. Yo no he podido entender otro ,que el constarle* los mas de los Censores tienen aplicada parte de su ate11" cion *en fomentar el Divino culto *en Rosarios *en fnjT ciones de Iglesia ,en Novenas *&c. Yque toda esta aP*1" cacion la fomenta el deseo de aumentar sus intereses* (¡Que dolor !)yeste es el plan de sus operaciones . ” aqui es ,el gran zelo del Autor de las Notas* en amino*^ todos estos actos piadosos :de aqui es también el cU1 ^ do de los Censores *ysu anhelo *en contradecirlo *Vay precaver ,por este medio *el golpe fatal que les espera •, asi ,se empeñan en obscurecer la luz que les presenta los fieles en las Notas, su sabio Autor. 53. Confiesole áVm. ingenuamente ,que soy de los «3 o los Censores ,ytambién uno de los que baxo de las reglas de prudencia ,yde moderación ,(si es que soy capaz de conocerlas )he procurado en los diez yocho años que he servido este Curato de Santa Maria ,adelantar el rnn° acluebas devociones arregladas ,áque he meiue 1°^diñados los fieles que me rodean. Pero igual- en esta^ ueS°^ ^P1*3fiue 11110 de *os antecesores míos Dio hn ^^S1 ^acloien heprocurado imitar, ycuyo exemde Paula °mi apñcacion filé Don Francisco do ,referí nS0'Sl no temiera prolongarme demasiadad del Sanf.v °SjUS ai!del°s para fomentar la Hermán- ®quietarla pn ^lmode . est?Parroquia :Sus oficios. para hombres ,semTsím'^f,0®1*3<lue 500 hiJas de los juntar limosnno raiserable constitución :Sus tareas en cuyas cuentas he^eídrf1rePetido adorno de su Capilla, cansable zelo en d°esciltas todas de su puño :Su inpara aumentar el en 3*os Hermanos ,ydevotos, mentar el Rosario de h*nir,? Ue Acacia la suya ,por fo.- ^31108 antes se habian nleS yniv, geres ,que muy po- 5^adre Cura sostubo vanm^6^0en Hermandad ,y itular de Nieves ,se bha • ento*AHSantisima Virgen, Hermandad de la Caten CI jnrriaSníbcasfunciones. La reunió ,yacaloró con sn elr •San Pedro en Roma,la Señora Santa Ana ,ledebió l?"? ;La ConSreSacion de yQn fin ,no pondera „°niQcha Pafte de su atención: fuere del caso nnp •aseSurar ,ylo haré constar si ra ^fomentar ^ou!do exactisimamente el Padre Cuque prudentem^nt 1V ,]P0?lllto 3Por todos los medios, los fieles Q11P i earfi ltraba ,según áque se inclinaban 54. sí 16 10 rodeaban. operarios se ü1?uestro Autor>¿qué plan de afanaba Por fmat)a ,?fiando asi trabajaba ,yaun se álos fiélés',:por ar? ntar e^ult0.divino ,por congregar hicieran Novenas °rnar su ^esia5por persuadir que se 16 m0Vla SU ~’y devoción {^*2**** El P tu- m„o que se pregunte :¿Los que autorizan las Novenas, Fiestas ,yExercicios devotos que se hacen en el oagr rio ,de la Santa Patriarcal Iglesia ,de esta Ciudad ,qu clan de operaciones se han formado en ellas ?¿Que Oposición han hecho para que se acaben ?Es pues su deseo ,es su ministerio ,es su zelo ,es en fin su religi sa piedad ,el plan de operaciones que siempre se han lo - ruado :¿Pues qué justicia le asiste áel Apologista pa » olvidarse de la que átodos nos corresponde ,yse torm buen juicio de las de cada uno ?Ignoro por que regias se maneja nuestro sabio Autor. , Lo cierto es ,que su ¡dea en éste escrito ,es asu parecer recta ,ysolida :Pero no lo explica de modo que vo lo entienda. To ,añade en el mismo fol. 13- luego qu® concluye aquellas durisimas clausulas que acabamos meditar :To (dice )para ver si en algo puedo contribuir este fin ,voy ::: No entiendo que fin es este :Como ti sea que vá su Autor con este Escrito ácontinuar la buena obra ,de desengañar álos fieles con mas abundarr luz ,contra las ideas de los Censores ,ycon las que tienen al Pueblo engañado. Sea en hora buena :Pero ,q esperaba el Apologista para encargarse de un empentan útil ,tan necesario ,yque tanto insta ?¿Que un bio cuyo destino no es el del Ministerio Sacerdotal , cubriese en su emisferio la clara luz de la sana Doctrifl yaun es mas lo que no entiendo ;ála abundancia de que en su Carta Apologética nos comunica el Autor ° ella ,?debian anteceder las tenebrosas ,yobscuras op siciones de los Censores ?¡Tanto mal ,tanta áeso ^l ñi0 tan fatales ideas ,tan codiciosas operaciones !¡ita tiempo ,tan poca actividad ,tanto descuido ,tanJ^ dolencia ,para acudir áel remedio !No compren el zelo ,yaplicación de nuestro Apologista. e 56. Lo que sé, porque asi lo dice seguidamente ,q movido de su buen deseo ,vá amanifestar asu s^, res ,que los reparos puestos alas Notas son insubstana ^ r3S que es una gravísima calumnia decir (si se hubiejra dic10 era verdad )que se han a-probado en ellas las ideas de os libertinos ,y las máximas de los Hereges modernos. Yá erepetido muchas veces 3yle he protestado áYm. oras muchas ,que jamás los Censores se han explicado de la?111108 t3n *mProPͰsJcomo los que insinúa el Autor C1,va \cl)Yareügiosa creencia ,cuyo carácter ,y eunda^eaG^§ualmente la del sabio Autor de la setar las idea* h! Elementales ,dista mucho de adopte 'svYiYl0S llbertin°s ,ylas máximas de los Hetiempo ,ni ohpVkde esPerar Que se dedicase algún fuerte >en def ÍYU^iera .Una adhesión tan tenáz ,ytan radas , ? Dem 37Jvindicar las proposiciones censurefiere^or ten^° Por conveniente ,y asi nos las Apologética. Como 61 parrato 2-foL »3- Ia Carta cmnes que se h.n mi ammo es recordar otras proposición en ella ,iuz£u¿n^Urad°*Yde que no se hace menposicion que vindica ^hacerV antes deI3primera pro- 57*EIU-REFLEXION. que contiene enTu aprobad!^,, tambien >en la clausula lección de Ideas ;dice °SeSunda Par*e de la Cora palabra de Dios ln n, ’C3?1aSu PrinciP] *o :Es la pudel fin 5reoite ^COtltl{ne este escrito :Yyá muy ,a doctrina contenida 1miSm°AProbante:Tá dixe ,que pirita Santo en Irv e**eescrit0 5es dictada por el Esdice>las Notri s S^lvmas Escrituras. Yseguidamente bias ,prudentes 6 .°.” ^udorna el Autor su obra ,son samanta fé ,. vhuo ::: Las 4a*nada contienen contra nuestra ber prevenido costu™br&&-Se debió desde luego hana contenida ’se dlstinguian las Notas de la Doctnimente disonam/s esc \\ t0 ’7asi no seria tan manifiestapio de la aprobación 63 proPoslcion puesta áel princicontiene este escrito. 96S a^ura Paiabrade Dios ¿lo q^e E2 S8. 58. Además *no vió muy bien el Señor Doctor yque los pasages de Escritura ,citados ,ypuestos en la Colección;, estaban traducidos ánuestro idioma :Yqué ¿habrá quien crea ,que si el Autor de la citada Colección* úotro alguno *traduxera áel Castellano la Biblia Sagrada* óalguno de sus Libros *bastada esto solo *para decir ,yafirmar Teológicamente* que lo contenido en aquel escrito era la pura palabra de Dios ?No permite el buen concepto de literatos en que tengo álos Sugetos de que trato *que los juzgue agenos de las noticias pertenecientes áeste punto ,ni que viven peregrinos en una: materia tan substancial *ytan delicada. Bien se sabe *qué desvelo *qué estudio *yqué disputa ha merecido en la Iglesia Santa este asunto de tanta consideración. Para declarar el Santo Concilio de Trento *que la vulgata es texto legitimo *ylo contenido en ella la pura palabra de Dios> no se ignora la atención ytiempo que le mereció álo^ PP. conscriptos. 59. Pero no es esto loque mas manifiesta la poca reflexión con que nuestro sabio Autor puso aquella clausula ,sino que contiene la segunda parte de la Colección muchas palabras que son puramente de su Autor *yn° de Dios ;como le hice áVm. presente en mi primer^ Carta ;yaun podían añadirse mas pruebas de la verdad' con que procedo *las que se< omiten ,porque lo dicho es bastante para prevenir que se camine teniendo áIa vista lo mismo que se sabe* yes muy propio de *3n calificada sabiduría. IV. REFLEXION. 60.3Sn ella se considera sobre la defensa que hace la Carta Apologética (§. 2. fol. 13. )de la primera PríT posición censurada ,éintenta con razón vindicarla *d la nota (que le han dicho )le pusieron los Censores, d Herética ,porque contiene la doctrina de Pelagio :2 por tanto es 'indigna de proponerse álos fieles. No tengo oicia particular de los que calificaron por este orden la son?°S1C10n‘no clue es Herética ,sino que es dilowictíe? ^^Ue necesita de explicación. Esta la dá el Apotro é^° rt0d°- e*c*tad° párrafo ,haciendo ver el senque es :Tenemos fn T* SG le debe dár ála ProPosicion > Confieso nim 'i.coraz°n semillas de vicios yvirtudes. Sue se le q dá,no a po"n,iea ri VÍSÍa convence Ia explicación s°res ,que la proposieiJ ,H0 advirtieron sus Cen~ diccionario FilGsófi °^anota •> era un traslado del no es el prohibid ant ^aen manos &eto^os >porque de la segunda nart* Avenencia le faltó ael Autor 110 convence Lnde a.'Colección. )Esto ala verdad nario contenga 'hn!!f n°lmP0rta cosa ,que el Diccioproposiciones no 3?Para ^ue e^a?óalgunas de sus consideración el n;!?a -nrnaJs°nantes* Es libro de poca r | a?ómuchas pronosir*13130 ’Para dexar de calificar ndó“ J" *h>k?‘mS'££ «*> ”resPtK,: rf s>' “SflLS sto es ?el de Wolfaí 3que n*prohibi- onsmr Neuville ,10habh^ mel otro >est0 es ,el de un la noticia de él tí» VISto •Yañado ahora ,que “10 porque ]0cita la nh' len °sMercaderes de Libros, fjiglos de LUera la P3eSCdía en Francés >de loa *er de Castres ,ó!£* E*an°ejá ,por el Abate Saba- Banda en mano* ,j c, P?,,° trOS Accionarios. No sé co- ,6l -Parece nnJ °doi ’nn L‘bro tan desconocido. e .Autor de la Carta^if ,°onveilcé .la respuesta .que da Pecando el se.nrb ’1Proposición censurada ,exda Pune !efn e„óen t qUe haWá el Autor de la seguncon aquella Aposieion^^T’n'3'*58 ’smo •‘nstminnos Sa»'os Padrl ,vrén «’que enseñan los trata ,«0eí et ooder!h g¿P°rqtle esta sémiUa ds tf«e se clinacion de la naturaleza "VÍ" ’eí sol°«W ¡n- "l ra>eza ,a el bien yáel mal ,á/« v¡r_ titd, 2*A, tud,y áel vicio ::: Aquel bien de la naturaleza ,en que fue criada ,esto es ,la inclinación ála virtud :Este bien no lo perdió por la caída ,aunque sí ,como dice el Angélico Maestro ,se disminuyó. Confirma nuestro sabio Autor su dictamen con la Doctrina de muchos Teologos ,en cuya opinión ,el hombre en el estado de la naturaleza caída? puede hacer algunas obras honestas del orden natural ,f moralmente buenas ,sin auxilio especial de Dios ,ysolo coi* su concurso general yfundados en aquellas palabras de San Vahío :„Gentes quae legem non habent ,naturaliter ca „quae legis sunt faciunt. “ 62. Si yo hubiera sido el Censor de la citada propO" sicion ,no reflexionaría mas en ella ,porque está regí1" Jarmente explicada :Pero me temo mucho que sus Censores no queden satisfechos ,pues no se ha respondió3 directamente áel asunto :Ni se ha seguido en la explicación la Doctrina de San Agustín ni de Santo Tomás :Yn* se toca con prolixidad ,la abundante ,ysolida Teología que el punto incluye ,para responder álos que tendrían bien presentera opinión áque se refiere nuestro Autor? y con todo ,la calificaron de disonante, yde falta de expl1' cacion. Vamos por partes :No se ha respondido directamente áel asunto. La proposición dice :Tenemos en el c°* razón semillas de vicios yyde virtudes. Hablando ,cotn° se debe hablar ,de la naturaleza humana corrompida >eS mucha ,ynotable confusión la que incluye esta clausula Tenemos en el corazón semillas de vicios. ¿Yqué ?se puede decir ,sin mas advertencia ,ni prevención ,que tenemos -también las de la virtud ?He seguido la explic3' ciomde semilla del vicio ,porque asi nos entenderem^ mejor :Pero es debido advertir ,para que entienda ^ mi propio dictamen ,que la semilla del vicio no es aw na cosa positiva ,sino negativa ,que es decir :Q113 '1 .r se habla de semilla del vicio ,es lo mismo ,que hab de falta del orden ysugecion ,que adquirió el cuerp^ sobre el espíritu :Pero digamos semillas de vicios y^ tndes yyya sa vé ,que la proposición significa igualdad, yyaunque se dice que el que lee debe bacerloy 9ee^vertirla áun sentido católico ,porque lo Autor. Con todo .nn CP 11Ktq ir moo mionrlA pop.ril --"««fui uun sentido católico yporque lo es su or:^on todo ,no se libra ,ymas quando escribe pa^ nmuY J™d*de ser n°tado de confuso ,yde .nada le tanta imnortanria. La semilla de la viíwi lm asi?nto de tanta importancia. La semilla cado v «U<1 ?aedd tan disminuida ,ysufocada por el pe^ el homir aT:°truPci°n de él ,que en toda opinión Puramente moraltTdebTvénc "tratand°Se de v f inude* crudísima niwn» ’,vencerse ,tiene que sufrir una cupiscencia ,sino’en , S °lai?ente en la que ofrece la con' rectitud v™..01° Que es el hombre obrar con ^yycon justicia. si se examina eS r!St°5qLle el P*s*Agustin (r) dice ,que sns obras ,anena °bau practicado los Gentiles bida alabanza valguna ,que merezca la de- Palabras :QuaJdamZle^f* justicia. Reflexionense sus >vel audimus ,ou„<, facta 5vel ¡egimus ,vel novifum vituperare mnpoJeCUndum mtitiae regulam ynon cque laudatnus ;quanaui ?.erum etiam mérito yrecltx wveniuntur ,ZTeZTj1disc^ur ,quo fine fianty ne,n ve mereantur.Inri' *de^ta^i laudem ,defensio- ^fuscada ,enferma ma(:10n e$pues la de la virtud del vicio ?¡óqUesemil? 1radada5 ysin fuerzas ;pero ,¿la do ! ¡Que habilitada^ ntan Poderosa después del pecaslendo estas semilla?*» 19- 1*exPedita ! ¡Que pronta !Y zsehan de citar mndistintas ,tan de diverso orden esta variedad ¿.vU°aProPosici°n ysin dár una idea de mas quando ^.tratándose de instruir jovenes 2ay Que es masfJSí mismo Autor al fin de su obra ,dice ; pasiones ,q¿Z ’^ue haymenos trabajo ,en arreglar las los Censores en TTa sa¡‘s facerlas ?Hicieron muy bien nante ,yharán”"031'la ,cuada proposición de disono men°s bien en afirmar ,que el Autor wDe sp¡r¡t-«oSTc^ri^——de 46• • : •'•’•• las que se citan ?No obstante que en la Carta Apologética se refieren yyo he de referirlas para formarle áVm. mi discurso :Algunos de nuestros Individuos (esto es y la Academia )son muy aficionados áleer las Gazetas & los ratos de recreación yyno sacan de esto la pura sion ysino mucha utilidad.Dicen que la Gazeta de Madrid es tenida por la mas circunspecta yyque sin embargo yn°s refiere en estos últimos años yvarias determinaciones & Principes Católicos yyalabados por virtuosos en varios Va' peles públicos fuera de sus Reynos ylas quales determiné dones las habrán extrañado ypero que después de babd hablado con personas doctas Eclesiásticas yhan mudado d4 parecer yporque les han oído decir yque estas novedades asi como otras varias yde diferentes Prelados de dentro $ fuera del Reyno yse ponen en la Gazeta para instruirnos Al leer estas clausulas dice el Apologista que dixeron l°s Censores ,también la Gazeta habla del Turco. La Gazttf 4io es lección que se ha de practicar para instrucción. 73. No es esta la Censura óreparo que formaron l°f Censores sobre aquellas clausulas ,sino esta :,y ¿Qll . e yy determinaciones son estas que extrañaron los IndiV1' „dúos de la Academia ,yqué motivo tuvieron par ^ yy mudar de dictamen ,con haber oído ápersonas doc' y, tas Eclesiásticas? “Sobre esto hicieron alto :PorqLie como suele traer la Gazeta algunas determinaciones y no agradan ,se quería saber de quales hablaba el Aut0 ^ de la Colección. Estas proposiciones huecas ,yt3n aérales yóindefinidas ,en un siglo de tantas novedad^5’ llaman un poco la atención ,ymucho mas álos CensjL res ,que hasta ahora no han tenido ála Gazeta sino un papel público ,que contiene. cosas ,para cuyo disce^ nimiento éinteligencia no es bastante la capacidad de juventud ;si ,la de los hombres provectos yyniadm 0, que saben poner las cosas en su lugar ,yen su uetnp- Los Individuos de la Academia los mas son IVLaestros^^ primeras letras 5los mismos que me parece no ne^er 47 leer las Gazetas ,para enseñar álos Niños que están ¿su cargo :ni cuya instrucción debe ser tan extensa.-, que salga fuera de los limites de sus obligaciones. Estas: creo f> Uí j eva . cuan asatisfacción ,con instruir álos Niños aletrina Christiana ,en las reglas de Política ,yde verdad C!^anZa 5en *eer 5escr^ryYcontar bien :Ynada winaeionc me&Q*mPorta para esto ,que sepan las deter~ Autor d^S la°C^ÍXer0n *os tensores >Yno se olvide el sus IndivirUi aita decimos ,si gusta ,qué extrañaron mudar de pa °S^uanc^° leían las Gazetas ,yqué los hizq noticias q.jL ecer*„^sto es lo que se esperaba ,porque la6 Iautilidad d00 ^^Son linPertmeníes. Sabemos muy bien , teiar ,Va^J?. Pazetas ,para los que saben leer ,cocemos ,queno^ °^Ue en e^as se dice*^tambien sa- Anidad ,traer 0Í del caso >ni tiene visos de °Por“ ceP^o ,que d-¿faata Escritura ,para explicar un conta vienen entre m!irhn' lt0 (lue se trata-En la Gazeso °.se citan en la clas^ í0sas importantes ,muchas que na sirve para instruir „ehistoriales ,de las que ningura quando habla de in ^ü^Ser ^ar*Pero la Divina Escrituyotras Naciones ba hf *^tsteos jAmorreos ,Madianitas, benios usar para n Faras .5nos presenta lección que depersuadirme ,áohp?!? lns*ruccion. ¿Cómo puedo yo Clones que comhlin fP°logista ignora ,que estas Na- «jo»» se reCen en de Dios ’Yuyas oposilca .é importante «i afl anta .Escritura ,tienen una misse haga Car^m'aalguno de los Santos Padres que tores qUe £estos hechos ,yálos Sagrados Expósi- to en su perel^mentan ’Yrecordará ,que aquel Pue- un Alma f§rinacion reDresenta .piltra rstr-- 1!Jj—O** JUAU1 OI to en su pere ^nientan >Yrecordará ,que aquel Pue un Alma viador Cl°nrePrese"ta >entre otras cosas , la eterna ielicidar» 5^ue carnina ala tierra prometida d combatir con loe 5cuYaposesión se hace precis< amable éinteresanTj^os <*ue le salen áimpedir si me destino. Si combaten los Hebre< ';con 48 con los Amalecitas ,(¿) se nos presenta ,(dice' Sari joa!* Crisostomo ,óel que es Autor de la Homil. in Mosen) el argumento mas convincente ,de lo poderosa que es Ia Oración para vencer ánuestros enemigos. Quando pe" leaban contra los ::: ¿Pero áqué nos hemos de deten^ en un asumo tan obio ,ytan sabido ?Ymas quando 2de“ bemos tener presente con San Pablo ,que todo lo <lue está escrito en los Sagrados Libros ,está escrito paI? nuestra utilidad. Es pues innegable ,que no observó * Señor Doctor alguna oportunidad ?en citarnos la Saf> ía Escritura ,para dar válor ásu defensa. 76. Ni aun lo que parece que podia servir >lo juz^ del caso. Bien saben los Censores ,que en la Gazeta vén (asi se dice en la Carta al foL 17. )las máximas & un Principe consumado en el arte de Reynar :Que en se advierte un Ministro sabio ,cuyas disposiciones y de prudencia ,afirman el trono ,llenan de riquezas el RQ no yyde terror ásus enemigos ,yotras excelentes no*!* cias que comprehende el ramo de Religión ,yde Polltl" ca. Pero ¿son estas determinaciones las que habian &' trañádo los Individuos de la Academia ,de modo ^ mudaron de parecer >por haber después hablado c° personas doctas Eclesiásticas ?Muy atrasados esMty según esto ,los Individuos de la Academia ,ypoco drian que trabajar las personas Eclesiásticas para hacef les mudar de parecer. Las ideas que nuestro sabio AtiíC> nos refiere ,deducidas de la lección de la Gazeta ?s°l s muy comunes ,aunque muy propias :¿Pero son eSt . las que formaron los Individuos de la Academia ,% do leyeron aquellas determinaciones que extrañaron Vamos claros 5Señor Doctor yen España se extrañan & chas determinaciones que vienen en las Gazetas ,yse' trañarán :Yno habrá persona Eclesiástica que haga dar de parecer álos que las extrañen 5mientras abra^ 22 22 22 (z) Exod. 18. tenidoPacomn’^ COn pt3reza ytesón >el Catolicismo ^ostener /anrkxro j' 6?an ant^8U0 1° tenemos ,yesperamos augustos prL° siernPre con el exemplo de nuestros sus armas DeS^55^defendido con todo el poder de *Dexem°s ya esta refutación ,ypasemos áia jg VI. REFLEXION. defensa de esta Prono?; l8, bace Apologista ,la r fs^c }esiasticos vAV>rf C ; 0n censurada: Nuestros Superiotl^°CÍOnes nuestras v3est^nmilymal con algunas syacaso porque no t° US Chiben como en otras par- ***• N°es de esta ”“T*Capaces ds ‘V* «“ A- ^«ones SOn efta^aaon Preguntar áv¿. si sabe qué Carta" a* 5 i que ias'sahrp aS que .estan mal nuestros Su- en sostener°SetiCa-Esta Pone ñor ‘ 8¿"end0 el 0rden de la .sarles horror qUe los Ce»soresPSP ,ahora toda su atención mas perfectas a5ueIla mcapacidal?an engañado ,en cauquando el LeehladN? ála verda<?Ue tenemos dc leyes °aquellos mPone unai^^ye su Autor, abraza átodo* •aüres 3sino con r/raimPons áestos dad ,de quet;, ( f le d0l'de se sLTpet0 al —,que lidad de los cI1*!™05 >esmoraf Jque esta mcaPam- 78 H!,.St’bd‘tos n„eh°„a‘’segun ofrece la debihahi; -?Cdlch»moral .h"de obedecer. haSse “13 «oapac¡dadPS?Ueítro APologista ,no l? esPiritn?inCi°n5fiando se trata^H^ CSta no debe Es Pues13P°rque de esta nn 1de daciones ;ni de multitud n qUella dificultad que se ^reible que se dable. lico :(««^V^cdecer ,coriSntda^el n‘e"der 611 ,a te se nota Pn Ia Pr°pension áel vicio noct°r Angees la debüidT,el común de qua generalmenlad que reyna en l™V5°de un Pueblo; >,_a^qaconstitución humana ,pa_ ra no abrazar con tesón ,ycon firmeza las ordenar ,. que necesita para sostenerla en justicia ,yhoMSt ¿ es todo lo que dén áentender al Superior las regla & prudencia ,con que debe mandar alos débiles eimpe fectos ,para que puedan buenamente llevar lo que se manda. Creo que de esta incapacidad habla la C Apologética ,ypara esto cita la autoridad de Soto y1 de San Juan Chrisostomo. . 79. Pues ahora bien ,si no se ha de tratar de la 111 paridad Física ,porque es muy extraña para este pn ' j Ni menos de la sobrenatural ,porque esta es ‘llcaPáz , Apologista de negarla :Yse ha de tratar de la mor^ que es la que impide álos Superiores prohibir algún de nuestras devociones :Afirmare desde luego ,que c siguiente áesta Doctrina ,óen otra en que se quiera e plicar la incapacidad moral ,ninguna ley ,ni Divina , Eclesiástica ,ni Civil ,se debe imponer ,ylas Pro1” gadas hasta ahora 110 las ha regulado la pru encía . que para todas hay ,yha habido incapacidad mora ,^ la comunidad ,óen el común aque se impone ,según su propensión al vicio ,yal desorden ,efectos mise ^ bles de la general corrupción. Asi se entiende ,_segun el sentir de los PP. la sentencia de nuestro Señor je Christo :Neceóse est ut veniant scandcila. 80. Pero no es esta incapacidad de la que se ¿ dirá nuestro sabio Autor ,sino de aquel concepto>j ¡0 idea que forma el Superior ,de que no se observa ^ que mande ,viendo que lo mandado no se cumple ,y me con prudencia que si manda otras cosas mas # tas ,se quedarán con mayor motivo en inobserva ^ yasi aunque nuestros Superiores están mal con Vasi aunque nuestros aupcnui^ devociones ,no las prohíben ,porque no obedec - las Leyes impuestas ,vén al Pueblo en una cierta 1^ cidad 'de imponerle otras mas perfectas. Prote*' ingenuidad ,que no alcanzo aponer mas en ciar con mas equidad yel dictamen yysentido en qja dece mnrí, °°^etica ?Per°siempre resulta que Se paramente ?qiuvocacion en todo. El Señor Doctor cíaces de leve?01 6Sta este Parra^° yque estamos incapadado ,no Pei^ectas yporque de no hacer lo inania ¿las leves ™ponen l°sSuperiores. Pregunto yo ahoperíecto ?Si se re Per|fctas son las que mandan lo mas que ordenan yma,E , que le^es mas perfectas son las sea áel orden natural °que es bueno Yarreglado, yá se S1 §ue que estamos ¿J33el Divino ayá áel humano, ^est0s 0rdenes :y*P«*s de qüe dice respecto vino Sde ÍOcia ley. Alas Se SI§ue qae estamos inca- ,y< no se puede decir ^S°ndelorden natural ,yDi- *° 3^humano eStarílos ¡“capaces :Respecte ’C°m°lo defiende eÍAn"q i Ue es §eneral 8^ir de to- Pio P^e xrnp°ner ley hunn ^1C^P)octor :Que no ral /y U-U1^damento ,ySQ i*? 3sm que tenga su princide Cicerón 110 'Para lo que cita elVCn el derecho natu~ Profectum :delndeZ'V &uod ¡nitium ?^laS palabraS rationis venerunt qaedam *n consuetud8eSt anatura tudine proZ7iP°Stea *nZTZr’eX mos incana Je&Um ™etus et rpuPfectas >et consues»H.?¡s¡££xss. fecto se Pre§unto segunda las lmPonen. D.vinr^fda .óef níaTena d’e ITvT’lo mas P«> de hablade e n SCan(1ec¡do', óescanLiS?6"* */ A"tor de SQ. .atTTY ’• W¡> *Etun^g cap. f** 2' 52 .... virginibus praeceptum dotnini non babeo ?¿Cómo ysi de mandarse por ley lo mas perfecto faltaría la continuación del hombre ,se destruiría la sociedad ,yse perdería el orden presente del Universo ?Bren. ¿Pues de que leyes mas perfectas estamos incapaces ?Entiéndase ?diJ ria nuestro sabio Autor ,por los exemplos que cito en mi Carta Apologética. Confieso ingenuamente que aSI debía ser :Pero también confieso áVm. ,yaun mas ¥or genuarnente ,que por los exemplos menos lo entiendo yY mas me lleno de confusión. 82. El primero ,al fol. 21. dice asi :No hay duda? que es ley mas perfecta prohibir toda usura ,pues se cofi* forma mas con la letra del Evangelio ,que dice :„Md" ^tuum date ,nihil inde sperantes. “Paremos aquh porque si refiero seguidamente todo el caso no nos he' mos de entender. ¿Qué es ley mas perfecta la que proh1' be la usura ?óse ha impuesto esta ley ,óno. Si está i*11' puesta :Luego no estamos incapaces de leyes mas peí' fectas. Ysi no estamos incapaces de éstas ,quando t°' dos los hombres estudian en la avaricia ¿por qué lo e5' tamos para las demás ?Si se dice que no se han impueS- to las leyes que prohíben la usura yse responderá el ujaS horrendo desatino del mundo :Contra él se levantará Je' suchristo ,la Iglesia Santa ylos Profetas ylos Cánon^ de los Concilios ,yPapas ,los SS. PP. yel derecho na" tural yel de gentes ,yel nuestro. 83. No me determino áafirmar que nuestro Adt0 dice ,que no se han impuesto. Sigamos el exempl° 9Y lo veremos :Pero por quanto la avaricia reyna en el c°r^ zon del hombre ,en tanto grado ,que no contento con la sa que le señala el Principe en el mutuo ,se propasan ae gir mucho mas ypara saciar su codicia ,no los halla c¥• tes de imponerles aquella ley mas perfecta. Paremosafi también ,ymeditemos dos conseqüencias yque se de ^ cen inmediatamente de lo referido :Primera >QP J Principe ha puesto tasa de lo que se ha de llevar ^ .53 ^utuo. Yla segunda ,que por excederse los hombres 1 e , ea5\es impone aquella ley mas perfecta ,que es .. ePr?hd)ir toda usura en el mutuo. Una yotra conprobablia eY^Sa 3^^-^ octiana de Que se deducen inice el eJv aano contenerme el respeto ,que se meresa vmnt° ut0 /de la Carta ,diría ,que era escandalo- Vm. enrqrS aade nuestras leyes. Ruego á fijado la tasadTloquTseTa rf 8*^^v~ ^seguramente q„e nrf i•de exlgir en el mutuocurra áalcrUn p^_j- u10 citará como no sea ,que reres de la humanid^03^Ue se desentienda de los clamoreos ley impuesta ^•de - la razon-Nosotros no teñeya cometido tal exceb wCÍpe , que en SL1 Legislacion hacon razón de *eso*Nos gloriamos los Españoles ,y las mas puras ,Presentar áel mundo todo unas leyes, tales ,que3 COm^?ssabias ,ylas mas bien ordenadas, isirnas ,yqUe jag -n 1X0 Un sabio Jurisconsulto ,son san- Corno álo m^anaÍSe han levantado con tanta £ad se la ganó. Js) 0^han tenido ,porque la antisenalado la tasa Hp i^Ues Principe Español ,el que nnituo. asa te lo que se ha de exigir en el ^4* No os on J? ctpes con castiirar átí** donde se contentan nuestros Prin- Uene impuesta en el mí, transSresores de la tasa ,que les ^te *Aun quande'•**£ iQué modo de producirse es P. ne jnunca seria na •ra aeytlQe falsamente se su- *,a de exigir :es *P3ra lmPoner la ‘asa de lo que se hano Mas cíalo no m’nnSeria le?P™‘¡va ,sino neja. p"° q«e no se exhn> dar,a quanto se hab¡ade exifir, , "el .Ce'iso ,ó5,'yera mas que tanto. Entendámonos Jada la tasa qUe ÍblUo ’tieneu nuestros Principes señal un siete Porten. puede enemente exigir :Primero fué según consta en L1?°™° lo dlsPuso el Señor Felipe II ñores Felipe ‘as leyes s.y«. tit. ,s.Después tK 5COmo COns,aen ¿ie !í®na"n. cmc.° P°r cienyes 12. y13. del mismo libro ytitulo. Yúltimamente el Señor Felipe V. áun tres por ciento. Esto no fue mandar que se exigiera ysino ycomo he dicho ,dar por licito que se lleve el tres por ciento. Yasi el que exigiera menos no se oponia ála Ley. Per0 en el mutuo no se ha dado por licito en ninguna ley nuestra >exigir ni tres ,ni dos ,ni algo por ciento :antes si? está mandado lo contrario por el Señor Felipe II. como consta de su Ley libro 5. tit. 18. Ley 15. digna de quf el Apologista la recuerde ,para que no nos suponga *0 no nos diga otra vez ,que no estamos capaces de leyeS mas perfectas :La Ley pues ,es como se sigue. 85. ?? Ninguna persona (dice asi la citada Ley )y6 y, qualquier calidad ,ycondición que sea ,pueda dar> y, ni dé dinero ,áMercaderes yópersonas de negocios* y, para que los traigan ácambios ,ópara que con eH°s yy traten 3ócontraten ,sino es áperdida óganancia ?1 yy en los casos permitidos por derecho. Yotro si yqllS yy ninguna persona pueda llevar interese alguno 5del di" yy ñero que pusiere en Deposito >en Depositarios óMer' yy caderes ,óhombres de negocios ,óde otra quales" yy quiera manera los prestare ,aunque sea con color y yy daño emergente yólucro cesante jó de otro qualqmer yy color ócausa ,que no sea en los casos permitidos p°l yy derecho ::: Que sea en sí ninguno yyde ningún val°f yy yefecto ,qualesquier contrato óconcierto ,que c°n" y, tra lo susodicho se hiciere ,para que de aqui adela11 ? „no valga ,ni se use de él. “Vea aqui nuestro sw1 Autor una ley expresa ,en que se prohibe toda usuf^ Pues vease también como estamos capaces de la ley ql la prohibe. Es que ,dirá el Autor de la Carta ,no se ^ serva. ¿Yqué prueba esto ?¿Nuestra incapacida • tQue extraño modo de inferir !¿Está la ley implieS o por el legitimo Soberano ?¿Es verdaderamente L^ Luego estamos capaces de observarla :Ysi se notan guaros excesos yno es por la incapacidad que _ te*- np mos de observarla :Porque como ya he dicho ^de 1 5S guna?deninguna ley estubieramos capaces si la inobserf|uy?ra ^capacidad. que í Ademas ^que ,si consentido el Señor Doctor en por cienuf ^uesta Por el Principe en el mutuo es el tres munmeme se^l ^eXCeso de que habla es el seis qüe c0~ ligereza en 11 1GV1^Prestamo 5procede con mucha cen son transeTesor/ ^sto 1 exceso >Yque los que lo hadar ytomar dineros ^aguna Le^cierta*Una cosa es l°s ytomarlos por nF°TPuf° préstamo >yotra es d.armente tal ,nada nn \eg°CIacion. En el mutuo rigorosaley 3ni por costnn kScar§arse >en él no hay tasa por mo deben atenders^ rn*5Puede haberla ,atendiendo co- Ta )las palabras de dlga al§un caprichudo lo que quiedate 3nihii indp nuestro Señor Tesuchristo :mutuum ridad ,y•.?/antes. Maxima divina ?llena de caundamento álas r)po* qUe ba servido de apoyo ,yde de WpnISde la Iglesia 5yal uniforme Ss“r Sh B““ t,?’ rPero, por Drant? av . e3ydelicadisim St°3que no es deldia tratar trina Ca I 'l uiciosa ^ycar:t°.Punto. Los buenos libros ,la íyla capacidad natlVa ynos avisan Iasana Doc- 3qilando la avaricia 6tenemos de leyes mas perfecriJk lmas in°centes cuy°saltares perecen tantas bora ,sin saciar su la Sansre del necesitado ,y exnI?S'! ye que me cl, bx- ’atantOS afligidos-si Vm. ¿?cCado-Si desea Vm S°’Será Por(lue no me he ?,.* e E Te“d«coSpXeemaS SObr£ PUnt°»m£ nos lo Pr°P°ne as¡ "«estro 1? ‘Acular* Veamos abor“,si nuestros Superiomponernos lev *como Eclesiásticos ,nos bailan capaces LFr° de i?y7^perfectas-En Cédula Real l20. Cató^ aCLrtados vy^”-1S‘§Ue la Carta refiriéndonos t-atolico Monarca fe'giosisimos mandatos de nuestro l0S que Prohíbe^garlos »I- felizmente reynante , ™ SProcesiones de noche ,yel trabajé los 62 . ré áVm. ver después )que ninguna está autorizada >n* apoyada ,por alguno de los Censores. qó. La tercera autoridad ,son unas oportunísimas labras de Jesuchristo dichas ásus Apostóles. De mod°> dice nuestro sabio Autor al citado fol. 21 ,que el Legte' lador para imponer ásus subditos leyes mas perfectas ,de' be contar con la capacidad ,y disposición actual de ellos p ^ ra observarlas. Por esto ,decía Jesuchristo ásus Discipll p los :Adhuc multa habeo vobis dicere ,sed non potestis portare modo (Joan. 16. )porque sois todavía flacos ,^ dos é imperfectos ,que expone el P. Natal ;es pues necesfi' rio ,que el subdito esté capaz de hacer buen uso de estas te' yes yporque si no seria exponerlo ,con su inobservancia ?^ mayor precipicio.¿Tde dónde conocerá el Legislador est & capacidad en el subdito ?No de otra cosa ,que de la obsef' vancia que ve en él ,de leyes menos perfectas. Bien conoZ" co que me voy excediendo en esta refutación ,yque y°t adquiriendo méritos, para que Vm. me gradúe deproli*0' ¿Pero 3qué me he de hacer ?¿He de dexar sin respueS" ta un argumento tan importuno como el que acaban^5 de leer ?¿No se infiere que los verdaderos creyentes te' nemos comparación con los Apostóles 3en la ocasión ?^ tiempo en que Jesuchristo les dirigió aquellas palabras^ No es necesario conducir ánuestro sabio Autor 3Paf que lea álos SS. PP. Agustín ,yChrisostomo ,exponte*1' do las citadas palabras; ni álos sabios Expositores Hu£!\ Cardenal 3Maldonado 3Alapide 3yáotros ;no le c0Jl vV daré áque lea áSan Pablo 3que escribiendo álos breos ,les decia :(ee) Imbecilles facti estis ad audienduflf Alos de Corintio :Non potuit vobis loqui tanquam s9lf ^ tualibus 3sed quasi carnalibus :Porque sabe Vm. ^ ^ bien 3que con meditar un poco la Exposición que se ^ ta del célebre Natal ,es bastante para conocer, lo h'nP^jej tunamente que se procede ,en citar para prueba m- {ee) Cap. 5. I?te , nto >*as expresadas palabras de nuestro Señor Te- Suchnsto. jes9^’ ¿qué no citaría el escándalo ,ytemor que causo iamuerte de cruz ?¿Lo duro que les pareció cia ”Un( ¡ 10 del Divino Sacramento ?¿La mala inteligent°2 : 1 t~ ed*eron ála mayoría que les intimaba Jesuchriste qiia^1”32011 -^ conveniencia que buscaron en el mondes n0^eROr se Transfiguró ;yotros muchos pac°m0\fncpe5como dice el Chrisostomo ,se portaron doctor mbres rudos ycarnales ?¿No observó el Señor cita aña^Ue seSu|damente áaquellas palabras que nos SpiritUs v °f*divino Redentor :Cum autem venerit Ule Venído zu ritatis ?vos omnem veritatem ?¿No ha se han revefd^176 nosotros Divino Espíritu ?¿Aun no *ailustración^ d*as verdades sublimes ?¿Carecemos de Paracreer i0s e*a^5que nos haga dóciles ,yavisados, Cla ?zNecesit^lsler^os jYconocer los rumbos de la gra- 98. pe_llarnos —•° vLO"* * defd r°^?0^0§ista^SeS 'te seRddo en que hablo (diría nla )ni de la ^*aTné tantas preguntas que no son de ]] 3Su^dito se i a ,si0n ?Lo que se dice es ,que para llevarla ;yest elrriponga una ley ,ha de estar capaz ^christo ;Adbuc SC COniPrueba con las palabras de Je- J? ?0rtare modo p2Hlta babeo vobis dicere ,sed non potesla°pC i la 5yse queda10 ?CSÍO Señor Doctor es una grande 0í^os°fía :pLv.el argumento ,en lo que se dice en ¿ana Pruebese ^rin9P¿i : óen lo que otro diría :boc der Ces antes d¿ i^Ue como los Apostóles no estaban los conola venida del Espíritu Santo para enten- Co misteri 0s ^ SlgRiente ,para que Christo les hablase de de \ nos°tro/ 1 Verdades sublimes, no lo estamos lampones perf Christian0s >instruidos ydoctrinados, to]’ °rd°ade Cíectas ^ue niejoráran nuestras devociorfl ’?ntes de conocerá la incapacidad para los Aposn~, aVenida histrac.’ on >Por ^lSL de ésta, que les P°^es ySevilja CDspiritu Santo :para nosotros los Esnos 5yá lo dice la Carta. on Ó4 99- ¿De dónde ,pregunta su Autor *de dónde conocerá el Legislador esta incapacidad en el subdito?No de otra cosa ,que de la observancia que vé en él ,de Leyes tnen°s perfectas. ¿Pues cómo el Legislador conociendo la inob' servancia de una ley impuesta ,vuelve áintimarla ?Y agrava álos delinqüentes con penas mas duras ?¿Par3 que zela que se observe ?¿Si vé inobservancia ,cóm° aun insiste en la misma Ley ?Si el Apologista gobernad la Legislación ,mandaría ::: Pero no sé continuar :Y que sé de cierto ,que nada prueban ásu favor ,las P3' labras que cita de nuestro Señor Jesuchristo :Ysé tafl3' bien ,que la Iglesia nuestra Madre ,no nos ha hallado ^ ' capaces de aumentar nuestras devociones ,no obstan^ que vé ,ysiente nuestra imperfección ,ydecadeiic1* espiritual. Antes sí ,como una Madre caritativa ,apllC mas alimento áel hijo que vé mas débil ;como un tor zeloso ,que conduce áel prado mas ameno sobre & hombros ,ála oveja mas flaca :Como un buen Mayord^ mo 3que no quiere que los sirvientes se presenten desfl1^ drados ála vista de su Señor ;yen fin ,como un MedlC reflexivo ,que atiende con mas aplicación al enferíT1 mas de peligro ,y de menos fuerzas. roo. ¿Podrá alguno dudar ,ymenos el Señor Vo. tor ,que he dado alguna idea ,de los amorosos s#1 miemos de nuestra Madre la Iglesia ?Ella vé las devoc1 .^ nes del Pueblo christiano ,que tanto conducen para f^ vár la fé ,alentar la esperanza 3yáproporcionar ?3¿ menos, la caridad :Las nota en decadencia, clama P°r^lV el Pueblo sea devoto ;advierte ,con bastante sentir*11 ; to suyo ,que no se asiste los Domingos áel Santo ha -ficio de la Misa ,que algunos christianos no los saí^ ^ can ,pues ya no aumentará mas dias festivos ,p°rílL -inobservancia arguye incapacidad :¡Que engaño ' ymanda ,que los Domingos se santifiquen ,yaun ^ ;mas dias festivos ,alivia áel Pueblo en que pueda ti e jar en muchos ,pero le dexa el precepto de oír ^llSíl JoS I'_^5 t)id rue&os de *os piadosos Monarcas ,yPueblos que los la fr 0*.. °noce clue l°sfieles se han resfriado mucho en que de Sacramentos ,pues no les impondrá ley de obser ^^Ue arecibirlos ;porque ¿cómo estará capáz Canónicas*1?S - ta 3ílue desprecia las disposiciones pensar !La 5T^ilns^nuac^ones Santas 4¡Que mal modo de átodos los fifi?*33'í Llnta en un Concilio general ymanda mentó de lape eS -5^u . ereciban fructuosamente el Sacra- [.Lade nite .nc^aalo menos una vez en el año. roí Rentado unT^01011 3Santísima Virgen habia expelió 13 y2peeadencia notable yálos principios del seos que 8¡e*shalla ,quien tenga presente ,los dese celebre m^arnantenido la Iglesia católica ^porflas ílos cbríof- Ja vefdadera Madre de Dios. Ylo que es aVida 5Vasirxn 300^6han entibiado ,en la memoria de nsto. Estas nilu ^esurreccion de nuestro Señor Jesufom^tan los christí°Sas 5^útiles devociones yno las frerece mai1 5s*se insin^ ’Pues no se -trate de ellas ;si se naro ^Ue eiPueblo n^ai?5se verán despreciadas ;no pale hJnt '°ducir en él Capáz de que se le co,,gregue> ace anuestra qmas devociones. ¡Que agravio se ,s>yálos hombmant i a^adre Iglesia ,álos varones justanta tibieza ó; S^eUn .esPirim fervoroso !En medio Ioq GllCla 3ados rrnndevocion 5ha puesto la Divina proálofnndes Dom¡„. r neS fa(?,osos .en entidad ,esto es ,á Uupcfleles ,eii lo 63yFrancisco ,para que acaloren Vqp¡ r°divino prnernoria de la Pasión Sacrosanta de cono°Udel Roo0. edeutor ,yen la útil ,éimportante de- 'e<1«grac°aano-La. Iglesia las canoniza ,las aprueba, renda’ s‘ente iy , eXClta a-tod?!3para 1ue las abracen. ta Ma>e "n dV°t maS V‘J° de SU COrazon »las irreveno °estad jSantísimo Sacramento padece la Augushacp ., CxP0l*aa •; ¡^Cj0r Jesuchristo ,pues mandará que ,,! easi >ser¿ aJa adoración pública ,porque si no se yor preci^ici^poner dlos fieles con su inobservancia á *iQue ageno modo de discurrir jLa igie. sia sia Santa no concibe semejantes ideas. Para contener te insolencia de Wiclef ,yde los Hereges Sacraméntanos* ha instituido el Señor Urbano IV. la solemne festividad* yprocesión publica del Corpus ;cuya fiesta aprobó después ,yextendió para la Iglesia universal ,Clemente V. en el Concilio Vienense el año de 131 1 ; como puede ver* se en la Clement. única ,de Relig. et venerat. Sanct. Papa Juan XXII. cuidó de su observancia ;los Sumos Po11' tifices Martino V. yEugenio IV. la promovieron ,concediendo muchas Indulgencias ;yúltimamente el Sant° Concilio de Trento (ff) la llamó triunfo de la Heregía* 103. Aun instituida la festividad del Corpus ,no h3 satisfecho la Iglesia Santa sus fervorosos deseos ,de qlie los fieles adoren ,ycelebren el Santisimo Sacramento. &1 los principios también del siglo 14 ,ha oído con benig111" dad yconsuelo de su devoto espiritu el Vaticano ,á Ilustre Señora Doña Teresa Henriquez *Muger del mendador Don Diego de Cárdenas ,fervorosísima fundadora ,ypromotora de las Hermandades del Santísima como consta de la Bula del Señor Julio II. año de i$°Sf que empieza ,Pastoris*aeterni 5yde las dos del Señof León X,ambas dadas en el año de 1515 ,ápetición de dicha Ilustre Señora ,y áfavor de dichas Hermandad^* cuyo instituto respira por todas partes religión ,piedad* ydevoción áel Augusto Sacramento, de cuyos Cofrade hace memoria el Señor Pió IV. en su 22. Constituci<jn expedida por los años de 1560. Pero yá ,desde los de 1527 *yanteriores ,estaban fundadas álo menos algLV ñas de dichas Hermandades en esta Ciudad. Esta de 111 Iglesia de Santa María lo está desde dicho año de por poder de la expresada Señora Doña Teresa *seg11 ^ la facultad, que el ya citado Papa León X,le había co cedido ,remitido dicho poder áFrey Juan Navari’et > quien lo substituyó en el Cura Juan Moreno *para {//) Ses. 13. cap. 15. ta el rmm Cl ^r^°S^°^ra(^es íque en afecto recibió has- to oriaín 1r°de 6a ^omo todo consta de un manuscridevocinr»3conservado en el Archivo de dicha Parroquia; recida ^ue .se extendió por toda la christiandad ,favorables viIrT^c 60^3be indulgencias ygracias innume- Por los Prin °Sbumos Pontífices ,sostenidas ,yapoyadas pos >yconíflpeS , 5qx?eIas han Protegido en todos tiemdelPueblo chrlstlan 135^niiesíros dius 3coa edificación VOcío 4 ñeS2Qu ÍcaPacídad hubo en los fieles para estas de- Se .*San^lál >Para aumentasen otras ?-Para ristianos frp oncilio de Irento desease que todos los que ofaH 3Uent?sen la Sa£rada Comunión ,pues diti ^s ,que com todas las Misas que se celebran hubiera vc!?la tai)tastÜh a , Sen ?.¿ Qué 5para haber concedido la ¿Ser' nes ^(lo q 11 §eacias ,ycon ellas fomentar las devánela 5 ^Porque ?e5la dilatadísimo tratar con extensión) do ,vtodo i0 1 ^ae*Pueblo christiano ,en la obserque la u,ntPa) en f0 Ue Menormente se le había mandapiedad SCSla discurre116 Se habia institLlido?Fue ,poryejC[] ?yde relfiwj Slempre con un espíritu lleno de eapacini? :Ypora»* 5P0rclue siempre ama la devoción, que he le SlemPre vive afianzada ,no en la recuerH ede Jesuchric e t Ce la miseria humana ,sino en lo dan. risto ,ysus méritos poderosísimos le «kL.Además 5 S tánqÜemateria 5de la que trata íeccior, nas que ahrn , ll , eri°rorden ,respecto áotras que 3que dza Ialey de los christianos ,ysu per- ^cUnñ no m•/<- lu ibuanos ,ysu perexPOsic;f!s°u Dn,;ereíia hacer tanto aho en ella. Porros 3ódel Sp °'Sde pUra disciplina ,como lo es la da 6sali^UtlicipaÍP "tlsi"10 Sacíamento ,otros gobernatiexcepcionade las f' 1r'Kamosl°asi ,como lo es la entra- 1110 lo es PfS3ytíiotu iabias ’yotros que tienen muchas 110 traba* 0S 1Justos para su inobservancia ,coabajar los dias de fiesta. ,CW dias de fiesta. ¿Qué compara- 1 2 cion Ó 8 cion tienen estos puntos ,con los mas de que se compone nuestra Religión ,en la que se conocen ,yse veneran tantas sanciones santas ,en la que se anhela por tanja perfección ,ypara todo se halla capacidad en el Pueblo christiano ?Este dice ,siguiendo áS. Pablo /que conj3 gracia de Dios todo lo puede :Sin ella ,ni es capaz ue invocar el dulce nombre de Jesús :Con ella ,es el hom" bre lo que es ,yes con ella capaz de observar quanto ^ le mande ,ysin ella ,nada es ,ni puede cosa alguna, se observan las leyes ;verdad es que no las observan to* dos :Las observan muchos :(lo que es imposible <3lie falte )Pero si no observan algunos las leyes que tien^1 impuestas nuestros Superiores ,no es porque son incap*' ces, esto es cierto; pues tampoco somos incapaces de ov* servar otras mas perfectas que nos impusiesen: Bien ente*1' dido, que nunca serian mas perfectas, que las que tenem0 yá impuestas, ni jamás faltaría quien las observara. ioó. Solo me falta para concluir esta reflexión ,en ^ que confieso áYm. ,como lo conozco, que he estado d masiadamente prolixo ,solo me falta ,digo ,hacer cier reconvención ,que no sería muy agradable ,pero pu j, ser muy provechosa ,yámí muy importante ,la que P do se tenga presente para lo sucesivo. Le noto al gista ,desde el principio de su obra, una facilidad en & buir ámala parte las acciones de los fieles ,que no compone bien ,con la equidad ,yjusticia ,que usaran los Censores con la Colección de Ideas. Dice en su Carta ,áel folio 22 ,casi al fin. Hemos visto >4 casi todas las Procesiones de Semana Santa ,con irregtí res pretextos ,que mas miran al lucimiento ,jy vanidad yHq ála devoción :Yal fol. 23 ,casi también al fin ,dice *\ con quanto dolor vemos ,que algunos Curas,haciéndose ^ ños de las facultades que no tienen,no solo exponen asi* . gestad en qualquier dia ,sino también en aquel Altar ?^ áun devoto se le antojó hacer una fiesta ,áel Santo qjÁ'< él está colocado,tal vez mas por vanidad ,que por r_^9 107- En una yotra clausula ,manifiesta claramente, el Autor de la Carta ,el dictamen que tiene formado del Eueblo en sus devociones ,yel motivo tan grave que se £presenta ,en tantos desordenes ,para emplear los senimientos de su corazón. Yo le he concedido razón ,al «^ Apologético ,en quexarse de los Censores ,si ellos le eran producido ,como se lo aseguraron ,los que íeron las noticias pertenecientes ásus Censuras : Port aun ^utor católico se debe mirar con equidad ,insiom et?n°^US ^lcbos abuen sentido ,quando la propo- Duedn nV> ne ^°S5Uno bueno ?yotro malo :Pues yo no 8a?se juz 13 COncec^erse^a3sino decirle, que en lo que juznadie íu ' Zga . yyQue Sl nos juzgáramos ánosotros mismos ,á, en las C§ar ^mos'zNo son también católicos los que van los nUe°radias^os que las fomentan? ¿No lo son también, se ha dehanC*an bacer una fiesta áun Santo? ¿Por que no ¿Por quéaCer ^uen Juicio de ellos ,yde sus devociones ? een? Porqi? Se ba de interpretar ábuen sentido lo que ha- ^ista; esto se pan COntra 1° mandado, dirá nuestro Apóloga tomado fa a i ma Petición de principio. Confiese que se nes de Silo ades aue no tiene, en iuzear las intenciones de sus pr -des que n0 tiene, en juzgar las intencioáel Señor n^XlrTl0s ipues est0 es solamente de Dios ,y numerables mcarriente reservado ,como lo ha dicho institor de la VpCeS en las Samas Escrituras ;debiendo el '-arta Pero ya basta. Pasemos ála VIL REFLEXION. 1Fa teccion 5^íh Fa reducAr su doctrina ,el Autor de la Co- S°en suobr aS mas PercePtibles ,yclaras ,también pu- e°n las qlle a5algunos exemplos de ciertas devociones, d0s Pri meras n°estaban bien nuestros Superiores ;ylas ysus MusiCc. S°n5Ia multitud de Rosarios por las Calles, que son dos ^3^Ue causan distracción álos Fieles. Como Uno iyaunqn^? menester hablar separadamente de cada Aa Carta Apologética habla de ambos ,con cier- £r cierto modo de confusión ,según yo alcanzo ,separare también los fundamentos que alega áfavor de uno y otro ,yasi me culpará Vm. con razón ,si la confusión se nota igualmente en esta refutación. Las expresiones referidas de la Colección de Ideas ,fueron censuradas ,y dice el Apologista ,que exclamaron los Censores :¿&s <posible que se declame contra la devoción de los Rosarios> tan útil yprovechosa álas Almas !Tiene desgracia el Autor de la Carta ,nunca le decían la verdad sus amigos. Los Censores dixeron ,que la proposición era disonante jT que necesitaba de explicación. Meditemos la primera devoción, con la que no están bien nuestros Superiores. multitud de Rosarios. 109. No le dixeron pues la verdad ánuestro sabio Autor ,si le aseguraron ,que los Censores se habían pcf" suadido ,áque se declamaba contra la devoción del R^" sario :La misma proposición manifiesta lo contrario :di' ce en efecto, la multitud, esta es la que incomoda ánueS' tros Superiores ,yes con la que están mal ,según se dic^ yesta es la primera noticia que tenemos de su disgusto* Como la Carta no nos cita alguno de nuestros SuperiO' res ,yá Eclesiásticos ,ya Seculares ,que lleven mal estfl multitud de Rosarios ,que salen por las Calles de la Cu1" dad ,no tenemos otro motivo ,ni razón ,para creer sU disgusto, que el dicho de los dos sabios Autores, en quienes han depositado la noticia. Les pediría encarecidamel1- te que nos dixeran. el Superior nuestro ,yá Eclesiástica yá Secular ,que esté mal con la multitud de Rosarios & Sevilla ,porque mientras no nos lo digan ,me quexar^ de su falta de reflexión ,en poner al publico ,una fl°lK cia ,que desacredita el zelo de nuestros Superiores. ¿Q1!^' Prelado Eclesiástico de los que ha conocido el Autor , la Carta ,le ha manifestado disgusto ,en que se a*a-.pla Santísima Virgen ,quando átres que yo he conocí ^ no se les han oído otras expresiones ,que las del Pa^ San Bernardo ,por la Madre de Dios nos viene todo bien; fei n71* se Ka5 ,? 0^3^ei ~or .avivimos ?No se me responda que no no c 1C i exPresjon contra la devoción del Rosario, sido- .*Jí ra ,amultitud.; Pues vuelvo áinsistir preguntanmultftnrj 11 ?Superior Eclesiástico ha hablado ni contra la do 3qué Ck^onarca 5qué Consejo ,qué Magistrala multitnH°H eüador 5se ha conocido 3que esté mal con Pr°videnc‘ 6^osaraos?¿Adónde leeremos esa ley ?esa dicho de m3GSG aut0 7ese acuerdo •> que compruebe el n°s lo citen eS ] tr°stutores ?Pues sepan que mientras no s°res 3en Jl0s tendrá el Pueblo ,álo menos los Ceníacii creencia nUmer0 de *os Autores voluntarios ,yde Autor 3ane ^aS 7^ue debió primero probar uno yotro Paradoxa tan ^multitud de Rosarios en Sevilla. ¡Que *la esta ^mlrnPr°bable ,yfalta de verdad ,le parece- Sevnj>iertamen( t rSa^° de la Carta Apologética !Pues dibierVa*.^1 el Am5^ue no bay multitud de Rosarios en ra mnildo ta»p^ol^6Ia Coleccion>6el Apologista ,hunCraJ A°9Ue dec' °Scomo y° >nos ahorraríamos ahopor Idad JserkIf: ?ero como se expHcan con tanta gem5nulíitud 2o^iso preguntarles ,¿qué entienden dart ?s>quemnn-POnS° io primero ,que no es lo mismo d030c°nced0ÍUlld :•Muchos Rosarios hay en esta Ciuta iir?Ue ^enos hl pero no mnltitud. Supongo lo segun- ^scrit11Urnerocr;Zm.ultitud §rande >porque esto denoqaiSlmo *como se observa en la Santa blo ~tlva:c;p ’uP°ng° lo tercero ,que la multitud es Cion >es¿^?oí!Uíier?de hombres >v. g. en un Pueblera 1 lo es. c¡1Uchedumbre ,yen otro de mayor poblade de pS^0sari Cn Un Pueblo de quinientos vecinos, hutitud •0sados.o? ^ue en Sevilla ,habría multitud granlt/eñ el\cn uno de dosmil vecinos seria mul- ^esta Cp-Pa3 ld es 1° llno n*1° otro* Ciudad se cuentan entre Rosarios de 'hom- Joan. 7* •dad que me he propuesto ,si no confesara áVm. que ea el común de los fieles se notan algunas vulgaridades en Jas devociones ;óalgunas devociones poco fundadas, provenidas ,óde íalta de advertencia ,óde instrucción correspondiente. Pero también diré ,(aunque lo repita) que son disimulables ,quando nada tienen contra el espíritu de la Religión. Esta aborrece toda superstición ó culto talso .Contra esto clama ,ysiempre clamará, pues jamás ha aprobado ,ni aprobará ,ni culto ,ni devoción que no se conforme ásu santidad ,yperfección H9. El que los Rosarios ,esto es ,las personas que los componen, usen de atenciones políticas quando se encuentran, ni es culto ,ni es devoción, ni es otra cosa que ser hombres los concurrentes atentos ypolíticos vque quando van en los Rosarios lo son, porque el acto de Religión que practican ,no les prohíbe el serlo 'ni es contra él ,que evacúen los hombres sus políticas vatenciones, según es el uso ycostumbre de las gentes lOné motivo halla el Apologista, para flecharse contra la multitud de Rosarios, porque evacúan sus políticas los concurrentes i¿Que ,no ha visto en actos serios, y^„raves ie son los Rosarios ,usar de políticas ,de cortesías vdeatenciones ,los concurrentes ?En los Coros en i*. Vroces.ones ,en el Oflc.o Divino ,aun en el Santo Sacrificio, se advierten acciones de atención ,yde política ,que no se oponen asu seriedad ygrave compostura. Es que, dina nuestro sabio Autor ,no se practica en estos actos senos ,lo que en los Rosarios ,que se paran ,yestán en una como porfía ,sobre qual ha de pasar primero :Verdad es que esto se parece mucho álo que las o-entes hacen quando se.encuentran. En los otros actos mas graves no se hace asi. Pera esto proviene (Dios me reciba el sacrificio que hago en ¡gastar el tiempo en cosas fútiles ,y tan insubstanciales )esto proviene ,decía ,de que en los otros actos mas graves ,sabe cada uno la atención respetuosa que debe practicar :Pero en los Rosarios no hay su- 70 superioridad ,ni antigüedad ,ni graduación, que nivelen la ceremonia que se debe hacer ,porque no es asunto en que la Iglesia ha puesto su atención ,como la ha puesto el Autor Apologético ;yasi se ha dexado ála consideración yestilo de las gentes. Estas quando se encuentran usan de pararse ,óde instarse, sobre quién ha de pasar, especialmente quando son calles angostas ,de las que abunda esta ciudad ,yasi lo hacen quando van en los Rosarios. ¿Es esto algún borron del christianismo ?¿Es esto alguna superstición' ridicula ?¿Es esto motivo de burla ,y de mofa ?Esto es abultar lo que no tiene ser, y motivo para que yo me confunda en la cortedad de mis talentos. ,. 120. El dicho tercero abuso que nota nuestro sabio Autor lo reduce en segundo lugar ,ael cumplido que tu Us Imágenes bucen ,despidiéndose con muchas cabezadas los Sinpecados. En efecto, estoy convenido con el Apologista, que esta es una cosa superita» ,ydigna de tlestararse :¿Pero es razón ,que por una vulgarida ¿ Indamente introducida ?en los Rosarios ,se am n^ ?Aunque hubiera pocos se verificaría lo mism10. z $e podía discurrir asi ?En los Rosarios y’' aquellos abusos; pues quítense los abusos, ycon mu Rosarios. ¿Le parece áel Autor de la Apología ,qu hombres serios ,yde buen pensar ,que asisten aos sarios ,esperaban que los ilustrase en un punto tan su Oficial ,para conocer que lo es ?Todos lo conocen ,pero no tienen el zelo del Autor de la Carta, para dedamíir contra lamultitud de Rosarios ,por una introducción que no tiene substancia :Pero que tampoco es contraria alos Dogmas de la Religión, ni álas buenas costumbres. ‘«i* El ya citado Muratori, .( U)divide la devoción en tres clases :La ila que se exercita bien ,ysegún el orden instituido 3ypropia de los preceptos de la Iglesia: _ (« ) Cap. 20, so La 2. puede ,dice ,verificarse imperfecta yleve ,de modo que no tenga mas que lo superficial ,no el corazón, ósubstancia de la verdadera piedad :Yla 3. la que se convierte en malos usos ,ypasa por cima áel verdadero modo ,por ignorarse el que es ,yesto lo ha reprobado, óclara ,ótácitamente ,la Doctrina de la Iglesia. Las dos ultimas clases de devoción no están aprobadas por la Iglesia porque nos ha hallado capaces de leyes mas perfectas ;pero de las dos ,la ultima es la reprobada, la anatematizada por la Iglesia ,como diré áVm. después ,según que la Carta Apologética presenta ocasiones con freqüencia para instruirnos áfondo en una materia que sin duda es de tanta circunspección ,para que huyendo de Caribdis no nos precipitemos en Scila. Quedemos ,en que es muy justo ,que se quiten las superficiales ceremonias ,que el vulgo ha introducido en las devociones, que aunque acaso hayan tenido buen principio ,yá se ha vulgarizado ,esto es ,se han viciado ,yse han separado, de el espíritu de nuestra Santa Religión :muchas de estas cosas se han prohibido ,yá por nuestros zelosisimos Prelados ,yá por nuestros Católicos Monarcas :Yasi no hay para que sostener que se mantenga la ceremonia de que tratamos ;prohíbase ,pero no se hable tan mal de ella, que parezca se trata de algún punto grave opuesto áU Religión. Los fieles al volver los sinpecados adoran ála Cruz que vá en ellos yála Imagen de la Virgen ,si dán cabezadas al despedirse ósepararse, que no las dén :Que no es justo tratar de aminorar los Rosarios ,porque un simple haga lo que no debe, lo que nadie le ha mandado, yánada conduce :Ni tampoco es justo ,que yo por darle áVm. gusto ,haya gastado el tiempo en responderle, álo que ni dice orden álo substancial de la multitud de Rosarios por las Calles ,contra lo que no están mal nuestros Superiores ,aunque estén mal con las cabezadas. , 122, Aun mas temos visto >vcontinua la Carta Apolo*. --2e~ SI getica para confirmar su poderoso argumento )(pp ) quando el campanillero recoge alguna limosna ,toca la campánula como instruido el que lleva el sinpecado ,se vuel- ve ála casa donde dieron la limosna yyle da gracias ,con otras cabezadas del sinpecado. Dios nos de tuerzas para resistir tantas cabezadas. Debo prevenir áVm. que no se ocupe en leer este numero ,ni el que sigue ,porque se reducen áunos puntos muy fútiles *ymuy superficiales, ypor consiguiente ,muy agenos de la circunspección-, y gravedad de su gran talento ;pero se hace preciso tocarlos ,porque nada se nos quede por responder ,yVm. me culpe de prolixo ,óde ocioso. Sepase ,que el Autor de la Carta ,tiene olvidados los estilos ,ymecanismo de los Rosarios. ¿Adónde ha visto el Señor Doctor esa practica de que el campanillero recoja la limosna ?El demandante que sigue al Rosario ,es el que la percibe de los fieles ,para sostener aquel culto ,por no poderse sostener sin ella :Pero el demandante no es Campanillero. bepase también que en los Rosarios (por lo común )lleva un Sacerdote ,óun Eclesiástico ,la campanilla ,porque ésta sirve para gobierno del Rosario ;la toca ,pata qu haga pausa ,óya en la ocasión en que conclu} ce(iez? óya quando alguna persona ,aíecta ála Imagen que se lleva ,pone una luz para denotar su devoción ;entonces adora la Imagen ,ysuele dar alguna limosna :?, Que cosa es ésta tan extraña ?¿Qué abuso nota en ésto nuestro reflexivo Autor ?¿Las cabezadas ?Pues que no las den, yhaya aun mas Rosarios ,yestaremos convenidos. _ .Pero no es esto lo peor ,siendo esto tan malo, (cominüa nuestro sabio Autor )No hace mucho tiempo, (dlce )que vimos con grande confusión nuestra ,acudir al Juez ,para „[(f ,qual de dos Rosarios había de tenerei_primer ^g/ }&c_pepoco se confunde el Senor Doctor. Entre los Santos ha habido controver- -~,T.Í!'\'SlciS<% itñ) Fol. 25. lia. 18., i, r\v 82 sias ,ymuy reñidas ;Vivirá el Autor Apologético en una continua confusión ;pues no se le pueden ocultar las desavenencias ydiscordias ,que en toda clase de personas se advierten ,hijo todo de la miserable constitución humana ,que aun se entra en lo mas sagrado ycircunspecto. San Pablo tuvo que reprehender en los primeros christianos ,la preferencia que creian ,yaprecio con que miraban ,el que uno era de Cefas ,otro de Apolo yotro de Pablo. Le rogaría encarecidamente áel Apologista ,que si se confunde con las discordias que ocurren ,óen los Rosarios ,óen otras cosas ,sea para pedir áDios ,que no lo dexe caer en las mismas miserias ypara impedirlas ,ysosegarlas quanto pueda ;pero no para pedir ,que se quiten ,óse aminoren los que las causan, porque quedaríamos muy claros si tal sucediera. AVIII. REFLEXION. , ’1+ 1AVn(l" elo q«evamos a tratar ,se incluye en el mismo orden de argumento que propone la Carta ,para mayor comodidad de Vm. ,ymenos confusión de este escrito ,he formado reflexión separada ,para el segundo exemplo ,con que nuestro sabio Autor hace ver, el motivo de estar mal nuestros Superiores con algunas devociones nuestras. Asi habla al foL 26. de su obra •Sus Músicas,(en los Rosarios) son otros motivos de sus distracciones. Estas no se distinguen de un Sarao. Ycontinúa el Señor Doctor dividiendo los Rosarios en diarios, yquan- 4ovan de Novena. Ln los diarios ,dice :Los minués ,las c'oniradanzas ,ytodas las tocatas que hacen la diversión de un festín ,es lo que se oye en la estación. Ypara prueba de esto ,asegura el sabio Autor de la Carta ,que los Rosarios mas celebrados ,son los que abundan en estos alicitivos del mando.Yaun anade :Que no ha mucho tiempo,que un Rosario en Sevilla ,aun no tema quien llevase los faroles se procuró buscar instrumentos ,y se agregó pitos, se jun- s3 juntó un Coro de Música ::: yse hizo numeroso. ¿Diremos que áestos anima una verdadera devoción ? 125. No me puede negar nuestro Autor ,que en estas clausulas se explica con confusión :Por una parte ,pa* rece que está mal con toda clase de Música en los Rosarios ;ypor otra ,con cierta practica que los Músicos usan en ellos. Si supiera que esto ultimo es lo único que le incomoda ,estábamos muy breve convenidos ,porqueningún hombre de juicio tieiie empeño ,que en los Rosarios se toquen Minués, Contradanzas, yotras tocatas festivas ;yasi ,llevan ámal nuestros Superiores ,que en las cosas sagradas ,se usen Músicas teatrales ,ytotalmente profanas ;como se dirá después. Se usan en Ios- Rosarios ,dirá el Apologista. Que no se usen ,diré yo:. Que se intime mas su prohibición ;pero no se aminoren los Rosarios ,ni se hable mal de la Música que genet a mente se usa en ellos :Que no es ,(poi lo común )a que pinta el Autor de la Carta ,sino otra que es mas se ria ,como lo son las marchas ,yotras sonatas ,que en el templo mismo ,quando se celebran los oficios mas circunspectos ,se usan. Atarla 126.El Rosario de esta mi Parroquia no usa día lamente de Música ,se reza sin gorgeos el Ave Mana ,cuya practica es igual en muchos Rosarios de Sevilla. ¿ que se sigue de esto ?¿Hemos de entrarnos en la disputa ,de si es mejor llevar Música ,que no llevarla 4*A qué ?Si primero es averiguar ,si el canto desarreglado, que usan muchas Religiones ,es mejor que el canto 11a- no ^yconcertado ,de que usan otras :Si el figurado ,y ^Puesto ,de que usan las Iglesias Catedrales ,con mas solemnidad yaparato ,mientras mas clasica es la festividad que se celebra es mejor que el canto llano de que usan otras :jaj¿usica compuesta ,yexecutada solamente con voces como lo practica la Capilla del Papa, es mejor que ¿lasque acompañan los instrumentos ,ysu variedad. Entrese si gusta el sabio Apologista en esta La dis- disputa ,que yo siempre he de concluir ,di£- que la Música ordenada ,ybien dispuesta ?retracción en el Pueblo ,sino lo excita >á<y ¿ nos ,áuna diversión honesta yagradab ?4^ay otros los mueve ádevoción ?ysanta alegría y. 1,jainnumerables exemplos en las Santas Escrituras ,ljeiTl0§ remos mas latamente después de todo esto. )vu pues en que ,no se toquen en los Rosarios Minué > Contradanzas ,ylleven Música enhorabuena. 127. Pero dígame Vm. ¿qué cosa tan reprehensi 9 ytan horrenda es ,que toquen los instrumentos del sario un Minué ,no siendo de los que están compues para la danza ?Protesto que aun no me agrada que toquen ,ni lo permitiré en mi Iglesia ,ni en mi Rosari ' Ni es justo ,generalmente hablando ?que se perm1*3 Mas confieso también ,que no me causa tanta confusión? ni me parece tan malísimo como al Autor de la Carta. Les trae álos concurrentes ?ya lo dexamos dicho ?Ia memoria de los bayles ,que usan comunmente en los festines ,dirá nuestro reflexivo Autor. Verdad es que asi sucederá comunmente ;pero vease un buen medio de quitar muchas cosas que se usan en las Iglesias ,porque acarrean memorias profanas ?álos que las presencian sin espíritu ysin devoción. Disimule pues el Autor de Ia Apología los Minués serios en los Rosarios ,asistan con compostura ydevoción los que van en ellos ,yconozcan que aquella Música no se dirige áel bayle ,sino ácelebrar ála Santísima Virgen ,yáaumentar su culto. Yo he oído Minués tan serios ,ytan de gusto ,que aun álos indevotos los excitáran áuna atención agradable ,que inocentemente los deleitára ;quando álos hombres reflexivos vdevotos los llenáran de santo jubilo. Ojalá3di- oabiertamente (aunque se escandalice infundadamente el Autor de la Carta) Ojalá que en los Rosarios que llevan Música ,se tocasen en sus intermedios del Ave María ,los Minués compuestos por Don Manuel Blasco y Ne- $s N?bra ,Organista que fué de esta Santa Iglesia ,cll?a ciencia ,destreza ,ydelicadísimo gusto en la Música, deben hacer triste la memoria de su temprana muerte. Sus Minués no se compusieron para danzar ,sino para dar áconocer la bella ydelicada composición. • 128. Pero dexemos esto :No toquen Minués, ni Contradanzas ,los Músicos de los Rosarios, mas no se opondrá el Apologista ,áque toquen marchas ,sonatas ,Scc. Porque ¿qué razón hay ,para que estén permitidos los instrumentos en los Divinos Oficios ,yen las Funciones Sagradas ,vhan de callar ,yse han de desterrar de los Rosarios ?Si el Apologista no se explicára ,según me parece ,con confusión ,no habia para que detenernos ,en un punto ,que habiéndolo yá insinuado ,era suficiente para que nos entendiéramos :Pero no esta claio ,si e Autor de la Carta desea desterrar ,de los pocos Rosarios que por su dictamen quedarían en Sevilla ,el abuso que reprehende en la Música, ósi se ha de desterrar toda ella de los Rosarios. Me temo en efecto ,según su explicacion ,que desea desterrarla de todos ,como que es - sa de que el Pueblo se distraiga. Pongamos ,por el - den de la Carta Apologética ,los motivos que eP. len áello. El principal ya lo dexamos referí o. mucho tiempo ,dice al fol. 26. que un Rosario en Sevilla, aun no tenia quien llevase los faroles ,muchas que lo promovía conoció la causa ;procuro oustai 1~ mentos ,agregó pitos ;juntó un Coro de voces que gg^ sen mucho el Ave Maria ,y sin mas incentivo que t> h°y el mas numeroso de la Ciudad. ¿Diremos que a anima Una verdac¡era devoción ? I29*?Diremos que al sabio Autor lo anima un ver dadero deseo de habar la verdad ,yel convencimien- to ?Producirá sí ,un formal disgusto ,en los que miiaii con amor la devoción del Rosario :Pues les desazonan mucho aquellas expresiones ,agregó pitos ,yque gormasen mucho.el Ave María. No es estilo este ,propio' aela se- S6 seriedad del asunto qué se trata ,ni son frases que significan otra cosa que una cierta búrlela de los Rosarios que llevan Música ,óálo menos de aquel que habla el Apologista. Prueba evidente para confirmar mi bien fundado temor, de que el Autor de la Carta ,desea que se destierren los instrumentos ,yMúsica de los Rosarios. Confieso ingenuamente ,que no me apesadumbraría (' yálo he dicho )si tuvieran los Músicos que retirarse de los Rosarios :Conozco que estos irían mas devotos ,si fuera rezándose en ellos el Ave Mana ,en tono grave ysencillo. Pero confieso también ,que ya no puedo sufrir á tantos hombres que nos rodean ,tan espirituales ,que en todo tropiezan sus delicadas conciencias ,yque de todo hacen un alto tan sublime ,que al común de las gentes quieren arrebatarlo en un éxtasis profundo. *® I3°* zSe verácosa mas rara ?¿Querer quitar ,ó aminorar quanto se hace ,porque seria mejor otra cosa ? Sin salir del punto en que estamos ,¿por qu¿elSeñor Doctor no exclama contra las Músicas de los Misereres yde las Lamentaciones ?El Viernes Santo en la tarde se canta uno yotro en la Santa Iglesia ,yson muy ñocos los que van áoírlos :Pues que agreguen pitos ,yconcurrirá tanta gente como Miércoles ,yJueves Santo Por este medio podia nuestro sabio Autor ,discurrir hablar é imprimir ,hasta que cumpla con todas las obligaciones de su arrogante zelo. Ysi no tiene bastantes noticias vo le daría una ,que lo había de confirmar en su bellísimo dictamen. En esta mi Parroquia no hay memoria de haberse cantado con Música los Maytiñes de Navidad, y por esto tampoco la hay ,de que hayan asistido áellos una docena de personas :El año próximo pasado agregaron mis Feligreses pitos ygorgeos ,pero con gravedad y devoción ,ysepa Vm. que acudieron mas de diez docenas áasistir álos Maytines. Diremos que áestos anima una verdadera devoción ?No lo diria ábuen seguro ni el Autor déla Carta >ni todos los que estudian el Espiritu J *7 . tu de la devoción >en las confusas ideas de su capricho. 131. Pero yo que tengo menos penetración ,yque me contento con una devoción exterior ,modesta ,ycon compostura ,celebre la mayor concurrencia} ylos enganché 5para que si se lo permiten sus facultades 5continúen, el año siguiente su buena obra. Yá diría el Apologista si yo soy uno de los que van áoír los Músicos en las solemnes octavas de Corpus ,yConcepción ,que celebra Ja Catedral ,yregularmente voy áel tiempo de la hora de siesta ,óála de ocultar ,yquizá iré áver baylar álos Seises ,con sus palillos ócastañuelas. Si yo también suelo ir (quando mis obligaciones me lo permiten )áoír el Miserere. Si yo soy uno de los que dicen ,que la buena Música ,es consuelo del espíritu >alegría del corazón, alivio de los males ,aliento del alma ,yrefrigei 10 en nuestras calamidades. Pues no obstante que pienso asi, confieso áVm. otra vez ,que no me pesaría ,que se desterrase la Música figurada de los Templos :Pero n°P? ~ que ,según me parece ,seria esto lo mejor, Redecía, mar contra la Música ,mmenos la ridiculiza i se use como se debe ,aun conociendo que es al.citivo para que las gentes concurran ,debiéndose Mas como la Carta Apologética continua tratando el pun- to de Música ,según veremos ,se hace preciso citar sus palabras ,para darle áVm. toda la noticia que aclare nuestro pensamiento ,distante mucho de eeni sutúo Autor 13?. Después de haber hablado ,yhecho una pintura miserable de los Rosarios diarios ,pasa el Autor de la . Car'a’á hacer otra mucho mas miserable deIosquesalen de Novena ,en la que nos declara ,ami ver ,todo su sentir ,que es sin duda elpésimo concepto que tiene formado ,de los que las promueven ,ylo mal que esta con la Música de los Rosarios :Dice pues asi ,tol. 20. y.eamo$ sus Novenas ;En estas es donde.se conoce mas bien> 94 to es muy arbitrario el afirmarlo ,yes discurrir no por lo que es ,sino por lo que tal vez será. ¿Yes este suficiente fundamento ,para reprehender con tanta acrimonia ?Para lo mas que puede servir este temor yrecelo* es *para hacer ciertas caritativas prevenciones ,áfin de que no se perviertan ,yse maleen las intenciones yfines* que se deben mantener en las acciones christianas. ¿Y qué cosa nueva nos presenta el sabio Apologista sobre es- to ?Siempre han tenido los sagrados Ministros que vivir con sumo cuidado para contener los vicios *yafirmar la rectitud en las devociones :Pero esto *con moderación* con prudencia ,yomitiendo zaherir álos que no se co~ nocen por malos. ¡O!que libertad tan reprehensible & nota ,en vituperar ,ycensurar quanto hacen los próximos !¡Que reformadores tan zelosos se dexan ver eíl nuestros dias que conspiran áderrivar la piedad *v°“ ceando ,con un ardor extremado ,los desordenes culto *yde la devoción !El Autor de la Carta no Heva este fin .Pero dá motivo para que hallen apoyo >tanto® como sin autoridad se introducen áreformadores aun lo mas sagrado. Baste de esto ,para no volver atocat mas este punto ;ytenga Vm. presente esta prevenc*^ que he formado *para separar de nuestra vista, ym*5 nuestra consideración ,las expresiones contenidas en Ia Apología ,que con tanta facilidad ,ytan sin reflex^ denotan vicios ,ydesordenes ,en lo que ,(como mos repetido )solo Dios ,que es quien todo lo esc** na ,ypuede acertar $ylos demás calificarse de infun dos (por no decir temerarios )en sus juicios. ^ 142. Continúa nuestro sabio el intento de hacer v los motivos de estar mal nuestros Superiores ,con de nuestras devociones ,ypara ello ,al fol. 27. de su ta ,hace mención de la Tambora ,yPlatillos ,que se ^ introducido en los Rosarios ;cosa que lleva ámal *y'g ben desterrarse de nuestras devociones. Efect*v^tr uránguno hace consistir ,ni en estos ,ni en otros in^ 05 ^ mentos ,la verdadera devoción :Pero tampoco probará,* por mas que se empeñe el Apologista ,que estos óaquellos instrumentos ,como estén en tono ,ysean capaces de hacer harmonía yconsonancia ,se oponen áella. El Tambor es instrumento que sirve para la Tropa ,yson innumerables los Pueblos que lo usan en las solemnidades ,como lo vemos en esta Ciudad ,ya en la octava de Concepción ,ya en otras festividades, yRosarios. El dia 8.de Diciembre en que se celebra el dulce misterio de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen concurren los Rosarios de nuestra Señora de la Antigua ,que sale de las gradas del Sagrario ,yel de la Concepción ,que sale del postigo del Aceyte ,colación también del Sagrario, al tiempo mismo en que se manifiesta en la Santa Iglesia, el Divino Sacramento ,se entona el Tantum ergo,&c. lo canta todo el Pueblo ,suenan violines ,trompas ,&c. ytambién los tambores ,yse forma (en el dictamen del Apologista será algazara )pero en el de los que son menos escrupulosos ,una entonación festiva ,yllena de recreo espiritual ,que nos lleva ,no ádiscurrir que estamos en el campo de San Roque ,sino en la ocasión mas oportuna de recordar las festividades de la celestial Jerusalén. 143. No hay mucho tiempo ,que en la Procesión solemne del Corpus iba Tambor ,Guitarra ,Planchas óPía- 1*0s 5que servían de hacer plausible la función. ¿Pero á rente °Sdetenemos en est0 ?Los instrumentos son indifeson an 5Son vari°ssegún la costumbre de los Pueblos, traños ?lables adarles su entonación respectiva ,son exusado .Slln°s 5en los Países ádonde no se han visto ,ni se conoce ° tr°sson comunes; unos se usaron que yá no pues se h05^otros se usan que 110 se conocieron*¿Qllé Autores a* ^inferir de todo esto ?Lo que infieren los vos , q Ued•blan de esto >loque saben los facultadlos :Si cuarri!, nStrurnentos nada se puede decir hasta oíroaa consonancia ,si se puede poner en alguna cuer- p6 .»« •gj nOy cuerda ,si forma harrrionía ,buen instrumen ’¡naunque sea el mas lino ,yel mas aprecíame ,^ sufrible ,ydebe abandonarse. Esto es lo ciert ?y^fi0 más es escribir ojas ,ycalentarse los sesos ,ya haber dicho cosa que sea contraria álo que expuesto. . 144. La Tambora es un baxo ,como el Violon y jón. Los Platillos (bien tocados) es un alto. ¿^T110 ^ ahora contra ellos ?Si entran bien en cuerda ,bueno : no ,malos instrumentos. Serán pues muy áproposito? siendo buenos ,para los Rosarios ,ypara todo lo qu quieran usarlos. Usándolos con regla ymoderación ,sol útiles para los santos fines que la Iglesia desea en el can- to ,yen la Música :Usándolos con harmonía ,con gra" vedad ,ycon inteligencia ,son agradables en el Templo* yen los Rosarios :Usándolos sin ordenación ,sin arreglé' da consonancia ,mal colocados en la composición ,no son buenos sino para lastimar las cabezas. Como un compositor óMaestro sepa lo que hace ,ypara donde lo hace ,coloque ,(si los coloca bien )quantos instrumentos se conocen ,yaun ios que ya no se usan ,yformará unS Música agradable, ypropia :Pero si el compositor es deble,y los que tocan los instrumentos no los saben m£me‘ jar, se formará una Música infeliz yperversa, para el Templo, para los Rosarios,yaun para todas partes: Mas esto no provendrá de este, óde aquel instrumento que se halle en la Orquestra ,sino de la pésima calidad del Maestro ?Y de los Músicos. De modo que nuestros Superiores están mal ,con que componga ,yuse la Música ,el que ignora esta facultad, (ála que no dudaré darle el nombre de ciencia )yasi no están mal ni con los Rosarios ,ni sus Músicas ,sino con tantos malos compositores ,ymalos Músicos ,como tenemos ,especialmente en los Rosarios. Remediese enhorabuena esto ;conózcase que en Sevilla se usa de buena Música ,sufran los Músicos examen ,lleven los Rosarios Música arreglada ;.y en fin, hable-