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Luis Catorce El Grande : comedia heroyca nueva en tres actos : representada en celebridad de los días de Nuestro Augusto Monarca Carlos IV por la Compañía de Manuel Martínez el día 4 de noviembre de 1789

Comella, Luciano Francisco, 1751-1812

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COMEDIA HEROYCA NUEVA EN TRES ACTOS: LUIS CATORCE EL GRANDE: REPRESENTADA ^ EN CELEBRIDAD DE LOS DIAS DE NUESTRO AUGUSTO MONARCA CARLOS IV POR LA COMPAÑIA DE MANUEL MARTINEZ EL DIA 4DE NOVIEMBRE DE 1789. POR D. LUCIANO FRANCISCO COMELLA, PERSONAS. Luis XIV,Bey de Francia El Sr. Antonio Robles. Colbert ,su Ministro El Sr. Joseph Huerta. ^ El Conde de Monterrey ,Emhaxador de España...-...El Sr. Vicente García. El Duque de Tremull, Mayordomo mayor de la Reyna. El Sr. Vicente Camas. El Presidente Laboasier El Sr. Alfonso Navarro. El Caballero Bernin -El Sr. Manuel González. El Teniente Boban ;..El Sr. Francisco Ramos. El Conde Gramont ¡Confidente del Rey El Sr. Manuel Martínez. María Teresa de Austria ,Reyna La Sra. Maria del Rosario. Ana Dacier ,Literata LaSra.Francisca Martinca, El Comandante de Inválidos.. ...El Sr. Vicente Ramos. Una Aldeana La Sra. Manuela Montéis. - Un Sargento, Soldado i.° Soldado 2.° Inválidos., Oficiales, Granaderos,Soldados ,Damas ,Archeros. '.a i La Escena es en Parts, eh el Palacio Real de Luis XIV. ACTOPRIMERO. Salón de Palacio con la entrada del qttarto del Rey en medio ,en cuyos lados ’ habrá dos Archeros con. sus alabardas :por delante de. la. puerta se paseará sin cesar el Conde de Gramont :al lado izquierdo estará el Duque de Tremúlf'- haciendo que lee un edicto ;en el jderecho estarán como, aguardando el Presidente Laboasier, yel Ingeniero Bernin. Grata. T^Ntanto que el Rey despacha que tiene que hablar conmigo, con Colbert será preciso rrer». No-puedo sin irritarme esperar-, pues me insinuó leer el afrentoso edicto Aque que contra los Calvinisfas se ha publicado. El Ministro Colbert de su proscripción sin duda el autor ha sido;- pero aunque soy Calvinista en secreto ,me es preciso callar si conservar quiero el empleo con que brrllq. Bcrn. ¿Señor Duque? rret». ¿Qué mandáis? Bern. ¿De vuestro influxo benigno puedo esperar que mi plan será á todos preferido? Trem. Ya hablé por vos áColbert, ycreo os .será ,propicio. Lahoas. ¿Y la obra que ácompetencia de otros autores he escrito . para instrucción del Delñn tendrá el premio merecido? Trem. Juzgo que sí ,pues Colbert me dixo que en ella ha visto mucha sdlidez. . Lahoas. No dudo que con vuestro patrocinio mi obra será atendida. Bern. Por mi pian digo lo mismo. Trem. Quanto sea dable por mí discurro qué hará el Ministro. Lahoas, Yes muy justo ,pues gozáis del brillante distintivo •de Mayordomo mayor de la Reyna. Ber». Empleodigno que por muchas circunstancias merecen vuestros servicios-. Gram.Ya empiezan los lisonjeros. Si prosiguen me' retiro: pero Colbert :: qué de inciensos ahora le darán fingidos. Tre»». Amigo ,, ¿el plan del Palacio de.Lubre quedó elegido? Celh'. Sí ,. Tíemull.1 .. t!-. , Trem.fí la. ob% qii« - ha de set para el' servicio .:, del Delfín? Colb. Ya. lo está. Trem. ¿Juzgo que habteis atendido ámis dos recomendados ?. . . Colh. Tienen mérito ,yhe' dicko sobre sus obras ai Rey lo que por justo he tenido. Trem. Nunca creí que mi influxo desairaseis. Colh. Sabe ,amigo, que el premio que recayere en los dos atribuirlo no debeis á. vuestro influxo; sí áque de él se han hecho dignss; yeso que conmigo puede mucho; pues que no distingo, quando propongo los premios ámi Rey ,otro padrino, en los que han de recaer, que el que en sus méritos miro. Lab. 'S^oen valde el mundo os respeta por uno de los Ministros mas justos. Colh. Hago por serlo quanto puedo ;yde enemigos con todo no me hallo libre; pero desprecio sus tiros. Trem. ¿Cómo es dable ios tengáis- .siendo Protector benigno de la Religión? Bern. Apoyo de las artes. Lahoas. Padrino de las ciencias. Trem. Yconsuelo del triste ydel desvalido. Gram. Ysi estuviere en desgracia de su Rey fuera un iniquo, un soberbio ,un ambicioso yun ladrón. En este sitio la sencillez en la voz ¡qué pocas veces se ha oido! Colh. Quedad con Dios. Trem. Éi os guarde para hacer feliz el siglo de Luis Catorce. Cólh. Estos que ahora. !se me rhuestran tan propicios, pronto ,quizá por set justo, se ensangrentarán conmigo. 0ase. LeroasJSo hay duda que Francia debe áColbert mucho dei brillo que s que tiene. £ern. En su ministerio se han construido cien navios de guerra :se han fomentado las faoricas :se ha erigido la Academia de las Ciencias; hecho canales, caminos, jardín botánico ,puertos ypúblicos edificios, que de Luis el nombre ensalcen en los venideros siglos. Trem. E' verdad ;pero también sus defectos ha tenido en otras cosas. Gram. No puedo estar mas en este sitio, quanto de la envidia aguza el palaciego sus tiros. Laboas. Gtamont nos oyó ,yse va de cólera enardecido. Trem. Como es tan raro ,ninguno hace caso de sus dichos. Bern. Pero el Rey sale. Trem. Veremos si se da por entendido sobre vuestras obras. L«ír. ¡Oh quinto con an papel. celebro hallaros! He escrito este soneto ,yquisiera que con lenguage sencillo me dixerais qué os parece su construcción ysu estilo, ysi puedo sin reparo decir átodos que es mío. Trem. Dádmele. Luis. Tú, Laboasier, vele también. Laboas. No replico. Trem. «Poco gra'a la esposa de Sicheo «debe estar áVirgilio, pues Eneas::- Luis. Vedle bien ,ysi no es bueno quiero rasgarle aquí mismo; porque quando un Rey publica una obra que él ha escrito, debe mirar que la obra será un perenne vestigio por donde ios venideros de sus hechos harán juicio. Trem. Sin lisonja, gían Sefior, que está bien escrito afirmo. Laboas. En todo él se ve brillar vuestro talento exquisito. Bern. Aunque no entiendo de verso* me suena bien al oido. Luis. ¿Con que podré sin recelo manifestarle? Trem. Os repito que todos dirán al verle que es de Luis Catorce digno. Lo/r. Gramont está allí, veamos si él contesta con lo mismo. Gramont? Sale Gram. ¿Señor'? Luis. Toma ,lee este soneto ,yleido me dirás si es bueno ómalo. Gram. Voy al momento áserviros, lee. L«íx. En punto de poesía está Gramont instruido bastante ,ycelebraré que le parezca lo mismo que'á los tres. Vaya ,Gramont, ¿qué es lo que te ha parecido el soneto? Gra». Que es muy malo, ymuy necio el que le ha escrito. Luis. ¿Qué me decís? Gram. Lo que siento. Luis. ¿Sabes que su autor yo he sido? Gram. Señor :: ved :: pero otra vez dádmele, que no habré visto quizá::- Luis. No ,Gramont ,las voces que se profieren sin grillos son las verdaderas ;quiero que me hablen sin artificio quando pido un parecer, yquando áquien se lo pido no me le dé claramente, su parecer así estimo, ra^ga el soneto. Trem. Conceptuamos que tenia mérito:; Luis. Porque era mió: ¡que jamas los Soberanos puedan ver introducido en boca del cortesano e! 4 el candor! ¡Que sus torcidos intentos solo caminen ápintar con otros visos '-í- la verdad! Contagio infame de los palacios ,indignos abortos de la mentira, ¡quántós Reyes han tenido por vuestra simulación la maldad por heroismo! Mas Colbert. ¿Ana Dacier yBoban son los que miro? Sale Colbert, Ana Dacier yel Teniente Boban. Colb. Sí Señor. Bern. ¿Sabéis por qué los conduce aquí el Ministro? Trem, No ,Bernin. Bern. Pues nada bueno de su venida imagino. Colb. Besad la mano al Monarca por lo que le ha merecido vuestra aplicación. Trem. ¡Qué escucho! ¿Colbert usar de artificios para engañarme? Dac. Señor, el honor que yo recibo de vuestra benignidad aprecio como es debido con la gratitud que influye un rendimiento sumiso. X,t</r.Alza.¿Ytú,Boban,no me hablas? Bob. El respeto::- Liuis. ¿Me has temido? ¿por qué causa? los soldados han de ostentar siempre bríos. Bob. Señor ,rfo tiemblo yo así quando tengo al enemigo delante. Crequí yCondé dirán si los he temido quando soltaron los diques los Holandeses. Testigos fueron de que con la espada en la mano mal herido, con el agua ála cintura contuve su arrojo altivo, ' para salvar los tesoros que Ies fueron aprendidos. ¿«//.¿Pero en mí ves mas que un Lm- Bob. Aunque de hombre dais indicios es tanta vuestra grandeza, ’ vuestra gloria yheroismo, que al pecho mas esforzado acobardará sus bríos. Luis, Está muy bien. Por el plan que me has dado, yyo he admitido empezarás el Palacio de Lubre ;ysi ratifico en su execucion la bella disposición que concibo, en tí recompensará mi grandeza tus servicios pródigamente. Yen tanto, para que veas que estimo tu aplicación ,te señalo 'mil escudos vitalicios de renta ,yte doy el grado de Capitán, Bob. Esculpidos en mi pecho quedarán tan heroycos beneficios. vate. Luis. Atí ,Madama Dacier, en recompensa del libro que con título de escuela de Príncipes has escrito para formar del Delfin el corazón ,determino que disfrutes la pensión dedos mil escudos fixos ' en cada año ,para que viendo el talento atendido en tí ,otras de tu sexo las cultiven con ahinco. Dac. Mi mérito ,gran Señor, de tanto premio no es digno; pero ya que en vos es propio excederos ávos mismo en lo liberal ,la gracia que me dispensáis recibo, pidiéndoos al mismo tiempo que admitáis de mi cariño en recompensa el Terencio, la liiada yotros libros que he traducido ,yconsagro ávuestros regios auspicios. Luis. 5 íiils. Tengo por Colbert noticias que nada han desmerecido tris traduciones del original ;ratifico en tu favor la bondad, con que álos sabios distingo, admitiendo el don ,yespero que de la patria en servicio no tendrás tu pluma ociosa. Dac. Osalá que lo que escribo le fuese Util 5pero haré de mi parte lo preciso para que lo sea ,áfin de que quedéis complacido, nase. Luis. Laboasier, Bernin ,en prueba de que yo también estimo vuestras obras ,he resuelto que gocéis el premio mismo que los otros dos. Si acaso este rasgo compasivo os disgusta ,ved que en el mérito yo no distingo sexo ni edad ,yque solo premio al que del premio es digno. Bern. Yo ,Señor ,no aspiro ámas si no áque esteis vos servido. Lahoas. Yyo áque resulte todo .de la patria en beneficio. Luis. Así lo creo. Los sabios no conocen los martirios de la envidia ,son dichosos si lo son sus enemigos. ¿No es asi ,Gramont? Gram. SI fueren de los sabios que el bullicio de los palacios evitan, lo mismo que vos afitmoj pero si no ,gran Señor, por imposible lo miro. Lahoas.yBern. Mirad ,Gramont:!— Gram. Yo por todos ypor ninguno lo digo. Trem. AGramont quanto mas viejo mas decidor le distingo. Gram. Es que cada año palacio me va dando mas motivos. Z/ttíX. Colbe--t ,¿el Embaxador de España ha estado contigo? Col t. Sí Señor. Luis. ¿Y te ha entregado las credenciales? Colh. Hoy mismo; yespera que le deis hora para hablaros. Luis. Por el sitio que yo he puesto áLuxemburg vendrá ,según imagino; dile ,pues ,que de aquí áun rato le daré audiencia. Conmigo ven ,Gramont ,que quiero ver cómo está el Delfín mi hijo. vase. Colb. ADios ,Tremull. Trem. Agradezco el favor que os he dicho. Colb. En materia de justicia ni me conozco ámí mismo. Trem. Para quedar bien jamas^ faltan áun Ministro arbitrios. Colb. Yo he quedado bien, supuesto que con mi empleo he cumplido. Bern. Con todo ,un Ingeniero en Xefe, con los servicios de diez campañas ,debia haber sido preferido áun Teniente que ahorá empieza áservir. Colb. Es positivo que vuestro mérito es grande; pero al Rey le ha parecido mejor su plan :yuna vez que os preciáis de buen patricio, debeis aplaudir que el Rey lo mejor haya elegido, para hacer un monumento que dará ála patria brillo. Lahoas. Siendo yo del Parlamento Presidente ,yconocido por el mayor literato de Francia ,¿no verifico que el Rey quiere desairarme posponiendo mis escritos álos de la Dacier? Colb. No, no forméis tan malos juicios, Lab<.>asier ,del Rey :el Rey en vuestra obra ha distinguidomé- <s mérito, pero discurre que es obscura para un nifio- Trem. Se conoce ao queréis tener en palacio amigos; pero puede que algún día lo lloréis ;yno lo digo porque yo de ningún modo de vos esté resentido, sino porque los palacios son yhan sido laberintos del poder ;yaunque los rayos del sol del Rey les da brillos, ' la envidia yla emulación ios hacen tan retorcidos yconfusos ,que los hombres que han de estar en sus recintos necesitan apoyarse unos áotros ', si con tino ysin tropezar desean andar por ellos. Os digo esto para que sepáis que el que no toma este arbitrio, aunque la equidad le guie, yel poder le dé su auxilio, al cabo su mismo orgullo le conduce al precipicio. Colb. Aquel que procede bien no necesita de arrimos. Trem. Con todo ,por despreciarlos muchos se han visto caidos- Colh. Si han caido injustamente, no juzgo lo hayan sentido. Trffí». Siempre se sienten perder los inciensos del dominio. Colb. Eso es bueno para aquellos que codician los destinos por mandar ;no para el hombre que hace de ellos sacrificio de su talento por set Util ai Estado. Ttent. Amigo, si no mudáis de sistema vuestra ruina os vaticino. Colb. No importa. Cumpla con Dios, la patria ,el Rey yconmigo, yderríbenme en buen hora los cortesanos malignos. vase. Berti. ¡Qué vano yqué satisfecho está Colbert de .st mismo! Laboas.\K¿\xé seguridad tan necia le influye su poderío! Trem. Dexadlo ,que como pueda causaré su precipicio. Labo*s.?ot nuestro agravio, Tremull, no toméis tanto partido. Trem. Para estar quejoso de él tengo mayores motivos, de los que os voy ádar parte si juráis guardar sigilo. Bern. Para seguridad vuestra nuestro silencio en vos mismo depositamos. Trem. Oid, yde astucia prevenios. Amigos míos jvosotros estáis de Colbert sentidos por un agravio que en parte satisfacer ha querido; pero yo por un agravio, cuyos efectos impíos sienten las yertas cenizas .de mis padres ,con deciros lo que soy ,conoceréis del odio justo el motivo. Yo soy Calvinista ;pero lo oculto hasta de mí mismo, por no exponerme al rigor de ese inexorable edicto que ha mandado publicar, áimpulsos de su Ministro, el Rey ,contra los que siguen la reforma de Caivino. ¿Qué encono no he de tener en mi pecho concebido contra Colbert ,al mirar por él ios templos destruidos, los sepulcros arruinados, ultrajados sus Ministros, ycondenado ávergüenza pública ,yáser proscripto perpetuamente de Francia al que adopte tales titos? ¿Pero qué es esto? Parece que ai escuchar que ios sigo de oculto da vuestro rostro de arrepentimiento indicios. 7 Si sois capaces de hacer la maldad de descubrirlo, no os detengáis. El despecho que en mi corazón concibo Hie alienta pata sufrir el mas infame, destino que por vuestra dilación jne sobrevenga ,decidlo;:- Pero en dudar de la fe que ambos me habéis prometido os hago an notorio agravio. Como yo estáis ofendidos 'de Colbert ,yno es posible que vuestro encono del mió separéis hasta lograr ver su poder abatido. Lahoa!. Aunque distintas razones forman distintos motivos para la queja ,en vengarnos procederemos unidos, Bern. Mi ardid ymi atrevimiento siempre os estarán adictos para quanto dispongáis. Trem. En fe de eso ,si los tiros de nuestro furor logramos, contad en todo conmigo^ pues sin Colbert, por la Reyna conseguiré ser Ministro. Laboas. Callemos, que Gramont viene con los Archeros. Trem. Amigos, mudemos conversación fingiendo no haberle visto. Sale Gramont conduciendo un piquete de Archeros eon sus alabardas, que vendrá formado ,yatravesará así el Teatro. Gram. Venid al salón Real, áfin que esteis prevenidos para la embasada. Trem. Es cierto que Juan Colbert no ha tenido en todo acierto ^pero ha hecho cosas que le han hecho digno del cargo que tiene. Laboas. El Bey debe e<ar’» agiaJecido. Bern. Con tojo dicer. que está rodeado deenemigos. Trem. jQuando el mérito en Palacio enemigos no ha tenido? Gram. Quando alaban aColbert, de Colbert no son amigos. vase. Bern. Ya se fue. Laboas. ¿Quando pondremos en planta nuestros designios? Trem. Así que halle proporción, yen tanto guardad sigilo. ^ern. Peto los Reyes parece que al salón se han dirigido. Trem. Venid ,yde disimulo yrencor el pecho ybrio armad hasta confundir de Colbert el genio altivo, vase. Salón magnífico de palacio con trono en medio, que le ocuparán el Reyyla Reyna. La guardia de Archeros estará colocada álos lados. Al del Rey estarán Colbert, Tremull ,Gramont ,Laboasier yBernin ,ytil de la Reyna las Damas. Luis. Di al Embaxador de España que ya tiene mi permiso para entrar. áGramont que se va. Reyn. Las diferencias que en los dosReynos ha habido, quiera Dios no se renueven por despreciables motivos. Sale Gramont yMonterrey. Gram. Entrad, Conde ,que los Reyes os esperan para oiros. áMont. Mont. Excelso Luis el Grande, de las Galias Rey invicto, cuyos hechos en la historia no podrán ser referidos, porque como han sido tantos no habrá quien baste áescribirlos. Amable Maria Teresa de Austria ,cuyos atractivos si la virtud los ensalza, la belleza les da brillos; Carlos Segundo mi Rey, de uno hermano ,yde otro primo, dice por mi :que deseoso de la paz c!e sus dorninios, yde conservar con Francia aque- aquellos enlaces finos que con vuestro matrimonio formaron el gran Filipo yDoña Mariana ,áfin de hacer dos Reynos amigos, que han de ser terror de Europa si llegan áverse unidos, quiere que amistosamente le digáis ,con qué designios, sin haber la menor queja entre los dos procedido, contra los firmes tratados que en Nimega se han prescrito, habéis subrepticiamente áLuxemburg puesto sitio. Ua insulto tan enorme, en plena paz cometido ásu persona ytratados, con tal extrañeza ha visto, , que una satisfacción plena me hace en su nombre pediros; yaunque pudiera apelar de las armas al auxilio, no ha determinado hacerlo sin antes reconveniros amigablemente ,áfin de evitar los perjuicios de un rompimiento ,ylos odios que la guerra trae consigo. El bien público, la sangre, la humanidad yel cariño exíjen^uese termine ,este asunto sin ruidos escandalosos. Que vuelvan de la venganza los filos áembotarse ;yque se aplaque de una vez el odio antiguo. Los Reyes que contra España .vuestro enojo han dirigido, es porque tanto poder es desigual yexcesivo: temen que haya una Potencia que ponga freno ásus brios, yque tenga su ambición encerrada en sus dominios. Conozca de una vez Francia el simulado artificio que de España la desune; conozca que el poderío suyo, si se une al nuestro, de todos será temido; yconozca que entre deudos tan cercanos no es bien vist» que las armas satisfagan resentimientos antiguos, ni vivan enemistados eternamente dos primos, por cuya mano se rigen dos Reynos esclarecidos. La/V. ¿Has dicho ya? Mont, Sí Señor. Luis. Düe al Rey tu amo que estim su atención ;yque si siente romper la amistad conmigo, yo también lo siento. En quanto áque se levante el sitio de Luxemburg,y que diga los motivos que he tenido para su asedio ,uno yotro ofrezco hacer ahora mismo, siempre que sobre el Condado de Alost ,que tengo pedido por mi Embaxador ,yáque ha cerrado ios oidos tu Rey ,por tí ofrezca darme un resarcimiento digno. Mont. ¿A Charlemont ,mi Monarca, por ello no os ha cedido? Luis. No basta. Mont. ¿No os conformasteis? Luis. Sí ;pero de mis designios Holanda impidió el efecto -por pretender vengativos contra el Príncipe^ de Orange, en admitirla remiso, anticipar la paz, Mont. Antes de romperla, por principios de política ,debisteis - pasar al Rey un aviso. Luis. Ya lo hice. Mont. Pero debíais segunda vez repetirlo. Luis. Eso fuera prevenirle, ydarle tal vez motivo para que. lo que he hecho y» 9 él hiciera antes conmigo, Mont. En plena paz asediar una plaza ,es un indicio de que abusáis del poder que el Cielo os ha concedido. C(^¿.TVIonterrey ,en plena paz hicisteis también lo mismo en Flandes :aun mas hicisteis todavía ;por cubriros con Europa declarasteis, sin el expreso permiso de vuestra Corte ,la guerra áFrancia. hlont. Del Real oido un Gobernador distante atiende al mayor peligro. Luis. Concluyamos, Monterrey: álo que vienes te digo que mientras el Rey de España por el Condado pedido no me dé un equivalente proseguiré en mis designios. Mont. Siendo así ,le escribiré lo que me habéis respondido. Luir. Escríbele en hora buena. Mont. ¿Que volver áver teñidos queráis los campos de Marte de sangre humana? Luis. Eso mismo debes decir átu Rey, para que no dé motivos. Mont. Si pensáis que habéis de set siempre árbitro del destino de la guerra ,la batalla de Consarbtik ver os hizo de que en él ya no tendréis el absoluto dominio que antes, pues el numeroso exército que allí vino con Crequí por nuestras tropas fue derrotado yvencido; testigo de ello::- Luis. Está bien: se levanta con enojo. responde al Rey lo que he dicho. Vase con los cortesanos. Colb. Si teneis mas que decir dexaas luego ver conmigo; pero ved que el Rey de vos ha quedado muy sentido. Moni. Hablé de tal suerte al Rey, que quise formara juicio que la atención Española no perjudica sus bríos. Colb. En todos tiempos el Rey vuestro valor ha aplaudido; pero hacéis mal de irritarle si de la paz sois amigo. vase. Mont. De parte de vuestro hermano tengo ásolas que deciros. Reyn.'Vo buscaré proporción: espérame en este sitio. vase. , Laboas. El Embaxadot ha hablado ála Reyna. Trem.Ya. lo he visto; yme persuado que sobre la disensión que ha ocurrido con España quiere hablarla, yesto me ha de dar motivo para imbuir en la Reyna ideas contra el Ministro. Sern. ¿De qué suerte? Trem.La ocasión tan solo puede decirlo. vase. Mont. Ya se fueron todos. Quánto refrenar mi genio altivo me ha costado :mas la Reyna con el mas cauto sigilo vuelve. Reyna. Reyn. ¿Se han ido ya todos? Mont. Si señora. Reyn. ¿En el recinto ves áalguien? 3Iont. Anadie veo. Reyn. Siendo así me determino ásalir ;que aunque tú pienses ser mi proceder distinto, vengo áhablarte con cautela, porque no se forme juicio que siendo Reyna de Francia, de España >- ipartii^ sigo. ¿Cómo está mi hermano Carlos? Mont. Señora ,muy resentido de vos. Reyn. ¿De mí? Msnt. Sí ;porque pudiendo set el benigno B“‘S xar V3.r't(l5 {ropsí. Apáricevji si yTremuli jugando al chaq^uete ,Bífnin ,yLaboásisr estarán en pis mirándolo. Luis. No lo dudes ,yo he ganado. Trem. Señor ,ved que vuestro juego::- ittfr. Kue del tres al cinco. Trem. Sí, pero mi quinóla entiendo::- ía/eGruf». Señor, las tropas que vienen de Candia avisan que al cerro que desde aquí se divisa llegarán en breve tiempo. Luis. Con eí fia de verlas hice poner las mesas de juego aquí. Pero una jugada que entre los dos hemos hecho has de sentenciar. Gram. Muy bien. Pero'^timero deseo saber de que parecer son estos dos caballeros. Luis. De ninguno, porque callan. Gra¡n.¥aés si callan ,desde luego digo que vos la perdisteis. Luis. ¿Por qué motivo? Gram. Porque ellos si fuese el juego dudoso hablaran en favor vuestro. Bern. Ya álo lejos suenan caxas. Luis. Avisad la Reyna. Pero dexadlo ,que aquí se acerca conducida álo que entiendo Sale la Reyna yDamas. de la novedad. María Teresa ,quanto celebro que vengas ,para ver como regresan los Regimientos qje envié contra los Turcos /á Venecia protegiendo) áCandia ;que aunque han escrito que su pérdida fue menos que la que se dixo ,nunca tengo yo por verdadero aquello que áun Rey le dicen sobre un suceso funesto; que álos Reyes comunmente les abultan los progresos prósperos ,ylos contrarios se los hacen siempre menos. Reyn. Los Reyes tienen la culpa por fiarse de lisongeros. Gram. Es pensión de los Palacios alimentar muchos de ellos. Líí^oar. Ya se divisan las tropas. V^an saliendo por el alto las tropas ,y van marchando ;pero manifiestan tu derrota en la poca gente que viene que podrá figurarse, pasando áme~ nudo vanderas. Luis. Este es el destacamento de Guardias Francesas. Trem. Contra los] Turcos dicen que han hecha prodigios de valor ,y que si favorece el viento álos baxeles el dia que álos Turcos sorprendieroa en sus baterías ,logran derrotarlos. Luis. En mi pecho Volviendo ¡a espalda con disimulo^ enterneciéndose. no hay constancia para ver lo destruidos que han vuelto estos cuerpos ,¡oh, no en valde por mí mismo quise verlos] Lern. ¿Qué teneis? Luis. Nada ,Gramont, para que desfilen presto hazles seña, Gram. Está muy bien. El Rey está descontento con la pérdida. Trem. Señor, si nace el disgusto vuestro de comprehender que estas tropas padecieron mucho ,creo que el demasiado amor que profesáis al guerrero os lo hace ver. Laioas. Contemplad que hay cuerpo que vuelve entero, Bern. La pérdida no fue nada según io que se está viendo. Luis. ¿Luego vosotros habéis 17 visto mas que yo? Gram. Contemplo que sí ,una vez que cada hombre Ies ha parecido ciento. LMíV.Llama, Graaiont, áColbert: vase sobre el establecimiento {Gramont. del Colegio Militar, quiero ver si ha hecho el proyecto. Te he enseñado ya la lista álaReyn, de las gracias que hacer quiero mañana con el motivo de mis dias? Reyn. No me acuerdo. La/x. Tómala ,ytu parecer me darás sobre ella luego. Reyn. Venga ;pero mita Luis que te hablaré como suelo. Luis. Vosotros por no afligirme habéis querido indiscretos minorarme de mis tropas la pérdida ,yes mal hecho; porque el Rey que las desgracias no llega ásaber del Reyno, no puede evitarlas ,ni si es por falta de gobierno puede corregir su falta por medio del escarmiento. ¿Son todos dignos ,esposa, del honor que les dispenso? Reyn. Vamos ámi quarto. Luis. ¿Qué no contestas? Ya te entiendo. Retiraos. Trem. De la Reyna ganado el favor tenemos- Ha visto áColbert en lista yva ádesfogar su ceño contra él. De la bagilla preparad ^ahora el efecto. vase, Luis. Ya estamos solos. Ahora sobre las gracias pretendo que me hables con claridad. ¿Hallas algunos sugetos indignos de ellas? Reyn. Tan solo diré para tu gobierno que áuno dispensas una que es indigna de su pecho. Luis. ¿Qué dices? ¿y quién es ese? Reyn. Quien de tus heroycos hechos obscurecerá la gloria en los siglos venideros: quien hará que en los anales se vea tu nombre excelso degradado :quien tus fastos cubrirá de oprobio eterno. El Marte que tantas veces se coronó de trofeos; el Cesar que dictó leyes que dan gloria ásu gobierno; el árbitro de la Europa, el que puso al mundo freno, el que protegió las letras, el que fomentó el comercio; el que auxilió la Iglesia, el que al Herege dió miedo, yel que una época feliz hizo gozar en su Reyno será por las sucesiones ' futuras de escarnio objeto; mirando que poco cauto entregó el poder del Cetro áquien solo dedicado áfomentar su provecho, hizo pagar ála Francia sus servicios ábuen precio, ysupo vender áHolanda por oro su valimiento. Este que digo ,yáquien tú dispensas tantos premios, será ,sí ,será el borren que denigrará tus hechos, que obscurecerá tus glorias, que ultrajará tus trofeos::- No me preguntes quien es, porque callarlo he resuelto hasta que en tus mismosojos manifieste sus excesos. vjse. Se queda el Rey apoyado solre el bas^ ton ,ydespués de alguna pausa dice levantando la cahena. Luis. Aquí hay un misterio oculto de entidad que no penetro, yun resorte que ála Rey na hace tomar movimiento paca arrumar áColbert; Cpor- i8porque todos los horrendos delitos que ha proferido son dables en el empleo de Ministro. ¿Y si no fuese Colbert? áninguno de ellos le convienen. Mas Colbert no es capaz de cormeterlosj lo sé bien ,yesta calumnia ha de producir efectos que su providad ultragen, yaun le quieran hacer reo. Pero aunque de su conducta del todo estoy satisfecho me valdré de estos avisos para examinar su zelo yratificarle mas en el amor que le tengo. ^ Pero él viene ,aunque lo sienta quiero aparentarle ceño. Sale Colbert. Colb. ¿Qué mandáis? ¿Masqué mudanes la qué en su rostro advierto? Lm/í. A cércate. Eñ esa lista, que es de las gracias que pienso mañana hacer ,dicen que hay incluso en ella un sugeto que abusando del poder que, téngo ásu cargo puesto en todo quantó esecuta mira solo ásu provecho, yque en la edad venidera, porque yo no lo comprendo, será del nombre glorioso de Luis un lunar feo que en el lienzo de la historia obscurecerá sus hechos. ¿Quién discurres que es? • Colb. Colbert. Luff. ¿Tú? Colb. Sí ,yo soy el sugeto que os han dicho que degradael excelso nombre vuestro incluso en la lista. Lííir. ¿Y quién te ha dicho que esto es efecto de ningún informe? Colb. Vos sabéis-', Señor, que lo acierto. Ypues conozco que áser voy de la calumnia objeto, quiero una gracia pediros, la qual es que al mismo tiempo que os persuadan mis delitos hagais entonces recuerdo de como quando tomé las riendas del Ministerio estaban las Rentas Reales, las Fábricas ,el Comercio, las Nobles Artes ,las Ciencias, las Academias ,Colegios, la Naútica ,la Marina, la Fortaleza ,los Puertos, yen fin del esta,do triste en que se sumergió el Reyno en vuestra menor edad; yde como le estáis viendo ahora. Ahora el Erario está de millones lleno; teneis cien naves de guerra con que dais al mundo miedo; veis las Artes ensalzadas en gloriosos monumentos. Las Fábricas que abastecen al natural yextrangero; las Ciencias que desterrando van la ignorancia del pueblo; los caminos que el aplauso merecen del universo; las::- pero por qué me canso • en referiros el resto, ' quando vos sois buen testigo del .infatigable zelo que he mostrado en dar á todo con mi eficacia fomento. Esto solo ,gran Señor, que tengáis presente os ruego en todo tiempo ,yjuzguéis, por lo que hice los excesos que se me imputan. Si acaso vos les -habéis dado asenso ydudáis de mi conducta, desde luego de mi empleo haré demisión :gustoso dexaré del ministerio el grave peso. Señor, otros hoqibres ánas espertos yeficaces que yo en Francia teneis ,dadles ei manejo de este cargo ;yasí átodos con esto tendréis contentos^ pero ved que del delito ancustiado no tne siento, que mi conducta tampoco con vos reprehensible me ha hecho, yque mi desinterés, mi integridad ydesvelo, no merecen ,gran Señor, (.dome tratéis con ese ceño, enterneci- Luis. Está bien. La demisión que me hacéis del ministerio admito. Colb. Por la bondad con. que atendisteis mis ruegos, mi respeto ávuestras piantas consagra sus rendimientos. Luis. íA. quién discurres ,Colbert, que podré entregar el peso de este encargo? Colb. No teneis, gran Señor ,en vuestro Reyno sino sugetos que pueden sostenerle con esfuerzo. Luis. Pues yo no hallo sino uno que baste átan grande empeño. - Colb. ¿Y quién es ese? 'Luis. Colbert, áquien ahora se le vuelvo, porque solo él es capaz de tanto merecimiento. Colb. Señor ,ved que es poderoso el enemigo que tengo. Luis. Desecha el temor ,Colbert. del Rey vive satisfecho, ycree que tus servicios le merecerán su afecto, que los hombres como tú aunque hagan algunos yerros merecen ser disculpados en favor de sus aciertos. Colb. Cada dia esclavizáis mas mi reconocimiento. Pero Señor:;- Luis. Ami quarto áMonterrey lleva luego. iS que el convenio con España concluir del todo quiero, yratificar con Carlos la paz de los Pirineos. _ -vase. Colb ,Oh que dichoso es quien sirve áun Rey que tiene talento! vase. Salón corto ,salen Lahoasier yBernin mirando. Bern. Tampoco está aquí Tremulí. Labaas. Aunque no está aquí, debemos esperarle ,áfin de ver si entregó ála Reyna el pliego del coste que tener pudo el Quartel de Marte. Bern. En viendo que ha costado tres millones mas conforme allí está pueste. es preciso que la Reyna hable al Rey con desenfreno contra Colbert :de esta vez su ruina lograremos. Laboas. Quien lo duda. Andrés Daciet impelido de los zeios que le hemos introducido -ya el memorial que ba dispuesto habrá entregado ala Reyna. Bern. Sobre la bagilla creo no habrá duda ;pues el criado de Colbert ,áquien tenemos sobornado ,nos ha dicho qus en un retrete secreto la tenia encaxonada ,su amo ;conque::- ¿Qué veo? Sale Tremull. TremuIl ;con prosperidad nos salen nuestros proyectos: ¿y los tuyos? Trem. Di ála Reyna del Quartel de Marte ei pliegoj pero ya contra Colbert ha depuesto todo el ceño; porque ha ajustado la paz con España. Laboas. No debemos sin embargo desmayar, porque siempre habrá hecho efecto con el Rey lo que la Reyna le diso. CsTrem. Trem. Todo es muy cierto, pero temo que la Reyna no me descubra. Bern. No pienso que haga tal cosa la Reyna Sale según de vos hace aprecio. (Gram. Gram. Voy áver si está aquí el Rey, para entregarle los pliegos de Flandes::- Pero áestos tres en concilio siempre encuentro. Según sus caras discurro que no tratan nada bueno. ¿Sabéis en dónde está el Rey? Trem. En su quarto álo que entiendo. Gram. Pues áDios. Con una carta ved que os espera un sugeto. vase. Trem. Voy áver quien es. Bern. Aquí lo que es necesario es tiento, yque no perdáis de vista de la Reyna los proyectos, vase. Gabinete del Rey con Librería áun lado ,yal otro Termómetro yvarios instrumentos matemáticos. Aparece el Rey registrando les libf9t-,~y sacudiéndolos el ^olvo. Litis. En dónde se habrá'extraviado Tácito ,que no le encuentro. Sale Gramont. Señor, de Klandes acaba de llegar ahora un correo con estas cartas. Se las dá ylas vá abriendo :una hace el Rey que lee con muestras de enojo. Luis. Gramont, ¿qué años discurres que tengo? Gram. Señor ,la edad de los Reyes por los años no la cuento. Luis. ¿Pues por qué? Gram. Por las acciones. Luis. ¡Habrá atentado mas fiero! Gram. Señor ved que yo::- Luis. ¡Qué arrojo! Pero tanto atrevimiento le costará caro áEspaña. Gram. No es conmigo: respiremos. Luis. Oye lo que el Mariscal de Numiers dice que hanhecho ios Españoles en Flandes con un Regimiento nuestro. Señor :participo áV. M. como el Marques de Grana ,Gobernador de los Paises Baxos Españoles ,acaba de sorprender con un numeroso cuer~ po de tropas áun Regimiento vuestro ,al qual después de una vigorosa defensa ha hecho prisionero de guerra :cuya noticia doy áV. M. para que me comunique las Reales órdenes que sobre el particular tuviese por conveniente. ¿Qué dices de este atentado? Gram. Que como vos habéis puesto sitio áLuxemburg:;- Luis. Gramont, no es lo que te pregunto eso. Gram. Sefior::- Luis. Monterrey se acerca; retírate. ^ Gram. Ya obedezco. Salen Monterrey yColherf. Mont. Al ver vuestra mediación ; depuso ai instante el ceño con vos la Reyna ,ysu gracia ádispensaros ha vuelto. Colb. Creed que vuestra noticia me ha llenado de contento^ ^ pero allí está el Rey, llegad. A/o«/.¿Que es lo que vuestros preceptos me ordenan? Luis. Que de mi Corte salgas en este momento, yque digas átu Rey que le declaro de nuevo la guerra ,yque sus estragos extenderán sus efectos hasta que se satisfagan mis justos resentimientos. VUSt, Mont. ¿Qué es esto ,Colbert? Colb. No sé. Mont. ifio lo sabéis? Colb. Vivid cierto de que si os ha sorprendido esta novedad::- Mont. No quiero saber mas ,ni quiero oir vuestras disculpas. Comprendo vues- nuestros designios: sé bien qne sois siempre el instrumento de la guerra ,yque os valéis de estos medios indirectos para hacer negociaciones impropias de vuestro empleo, vate, Colh. Ano ser que del palacio debo mirar los respetos, dexaria refrenados tan indignos pensamientos; pero así que de él se aparte _ yo castigaré su exceso, yle haré ver:;- Sah Luit. ¿Contra quién diriges tu airado ceño? Colb. Contra Monterrey ,Señor, porque en el honei me ha muerto. Luit. ¿Cómo? Colb.Us ha dicho::- Luit. Lo sé, ytnipiL a.íjuí el fuHu3.tnetttoí Le da la carta,yhace -que la lee Colhert. de lo que ellos tienen culpa quieten hacerte atí reo. Cdb. Con efecto. Sin embargo de que estáis vos satisfecho de mi integridad ,la Reyna::- Luit. Depon ,Colhert ,tus recelos; yestá cierto de que siempre merecerás mi concepto. Del Colegio Militar el proyecto examinemos que hay formado. Colb. Aquí vereis de qué manera yo pienso sufragar sus, gastos: cómo se debe hacer el arreglo de la educación :las pruebas que han de hacer todos aquellos jóvenes que entren en él; las salidas ,los empleos, y:: Sale la Reyn. Luis, ¿puedes oírme como Rey ? Colb. Ya hizo al efecto que temí la disensión del Embaxador. jLow. ¿No entiendo por qué tan rara pregunta me haces? ¿Quándo yo del Reyno he dexado de set Rey? ¿Quándo he fiado el gobierno de él ánadie? Explícame de tu pregunta el misterio. Reyn. Pregúntaselo áColbert, que él te puede informar de eso. Colb. Yo ,Sefiora::- Reyn. Sí ;tú puedes, pues del poder disponiendo de tu Rey ,eres tan solo el árbitro de su cetro; si hasta aquí lo he tolerado, remediarlo desdé hoy quiero, yaunque nunca me introduxe en los negocios internos del Estado ,por la gloria de mi esposo hoy quiero hacerlo, tus vicios manifestando, tus maldades descubriendo. Toma ,ycomplácete en ver estos dos testigos ciertos de su maldad. Colb. ¡Ay de mí! ¡Quántas calumnias recelo! Lair. Este es un memorial de Andrés Dacier. No comprendo que el pretender mi permiso i por tu poderoso medio f para irse con su muger de Paris sea instrumento que acredite algún delito contra Colbert. Reyn. Ve leyendo ese otro papel ,que yo te lo haré ver manifiesto. Luit. Aquí dice que el Quartel de Marte está en falso hecho, yque pudo haber costado algunos millones menos. ¿Qu én dice esto? Reyn. Quien desea que mandes reconocerlo. Luit. En lo que toca al Quartel bien puede Colbert ser reo; pero en lo del memorial de Dacier no lo comprendo. Reyn 22 Reyn. Andrés Dacier tiene honor, yquiere con este medio de su esposa yde Colbert te^^plar amantes incendios. Luis. ¿A esto, Colbert, qué respondes? Coll’. Que la envidia hizo su efecto. Luis. Mira que conozco bien 4Coibert ,yque no creo que tales iniquidades puedan caber en su pecho. Colb. Señora ,ved que un palacio tiene muchos lisonjeros, que con capa de virtud van derramando el veneno. Reyn. Tus hipócritas razones hace tiempo que penetro. Esposo mió ,tu gloria, tu decoro ylustre excelso me obligan contra Coibert áhablarte con tanto empeño. Repara que si no atajas sus codiciosos deseos, de su insaciable avaricia será despojo tu Reyno. De las obras ,de ios planes, de la paz ,de dos proyectos, yen fin de quanto maneja saca indecibles provechos. Todo lo sé ;ytodo ahora para su confusión quiero comprobarlo. Esa virtud engreída :ése desvelo aparente; esa equidad exagerada ,veremos áqué disculpa se acoge al ver patentes sus feos delitos :al ver sus vicios por mi mano descubiertos. Yo los descubriré ,sí; los haré ai Rey manifiestos, para apartar de su lado el oprobio de sus Reynos. Colh. ¿Qué infernal monstruo. Señora, introduxo en vuestro pecho tan ponzoñosas calumnias, tan venenosos denuestos contra mi honor? ¿Los servicios, los méritos ,los desvelos de tantos anos ,es dable que un informe de un momento los pueda borrar? Señora, exáminad los intentos de quien os ha sugerido contra mí tales dicterios, yvereis::- ¿Me negarás que de Holanda te traxeroa una bagilla? Colb. Es verdad. Reyn. Pues lo demás es lo mesmo. Coib. Ved que;:- iazr. Coibert ,los indiciosmanifiestan tus excesos demasiado ;yes preciso examinarlos con tiento. Apalacio la bagilla quiero que se traiga luego., Colb. Aquí está. Señor, la llave del gabinete secreto en que la tengo. Luis. Está bien. Mientras Gramont cuida de ello áregistrar el Palacio de Marte los dos iremos, ydespués se indagarán todos los restantes hechos.' Colb. Para satisfacción vuestra eso es lo que yo deseo. Luis. Muchos enemigos tienes, Coibert. Sentiré en extremo que encuentren en tu conducta el mas mínimo defecto. 'oast. Co/^.De un negro horror, de un obscuespanto, de un terror denso (to cercado estoy. ¡Ah! la vista aunque apura sus esfuerzos, no acierta áver otra cosa que el caos de horror ymiedo que me turba. De este sitio probaré si salir puedo.... Ay de mí ,que al intentarlo con mi confusión tropiezo. ¡Qué torpe será el delito en los culpados !No tengo de qué el corazón me asuste, ysin embargo me encuentro 'coa 23 con un temblor tan horrible que ámi misma sombra lemO. infame calumnia ,envidia mordaz ,el candor mas terso por tu astuta iniquidad ge ve de oprobio cubierto. Colbert ,Colbert ,ya tu honor es blanco del vituperioí ya es objeto del escarnio, ia es víctima del desprecio. 5pues qué hago que de la Corte no salgo huyendo al momento, yen los montes mas remotos me oculto? Voy áponerlo en execucion. Palacio, mar del poder ,golfo fiero de la envidia ,pata siempre de tí me despido.... Pero en esta acción yo mismo me hago culpado sin .serlo. No tiene duda. jQué haré. Estando como estoy cierto de mi integridad mostrar serenidad ydespejo álas calumnias ;sus tiros sufrir con rostro sereno; ypues con el inocente se muestra el Cielo propenso, en favor de mi inocencia espeto propicio al Cielo. Se descubre la magníficapieza del Quarde Marte destinada para comer los inválidos-, los dos lados estarán ocupados de dos filas de mesas en q,ue habra sentados soldados ancianos y dos -en el foro habrá una puerta, por la qual se verá una estatua equestre del Rey, yen medio una mesa en que comerán algunos. Con el coro saldrán iodos los ¿te puedan ,el Comandante yotros Ofi.ctahs. Coro.... Al ver el Quartel Regio que hizo. Luis al soldado piensa el mas ilustrado que es templo de deidades ópalacio de un Rey. Con fina ley en su loor digamos que viva nuestro Protector. Com. Todo el mundo se acomode sin tropelía, y vaya. ¡Quintas bendiciones I/nombre de Luis excelso no ha recibido y de todos quantos guerreros los anos ólos combates inutilizaron! Pienso aue de sus votos no hay día Ze no escuche el Cielo el eco. Aunque el renombre de Grande le han merecido sus hechos, debía dársele solo por este gran monumento de su piedad. El soldado tne después que está del tiempo óde la guerra achacoso, débil ,cansado yenfermo, aquí halla comodidad, descanso ,alivio yconsuelo; áun Rey que de esta manera recompensa ásus gu^erretos, ninguno debe extrañar que le tema el Universo. Suenan caxas ymúsica deutro. ¿Pero qué es esto? ^ale un Sarg. Señor Comandante, el Rey::- no puedo pronunciarlo de alegría, con la Reyna ,ycon diversos Caballeros se ha apeado ánuestro Quartel ;mas vedlo, que aquí con la Reyna llega ydemas séquito Regio. Sale ei Comandante árecibir al Rey- Ios Inválidos que comen se levantaran-, ysaldrán el Rey ,la Reyna, ^fert, La’oasier, Tremull yla guardia de Mosqueteros ,con un Exén-o con botas puestas ,ycaravmas at hombro. La-r. Entre tanto que Berma está con un subalterno suvo registrando lásobra deí Quartel ,la vista quiero recrear coa uits antiguos *4soldados. ¿Pero qué es esto? Sentaos ,que áincomodaros á vuestro Quartel no vengo. Com.Ssñor, deben á sus Reyes manifestar su respeto. JLuis. Pero que coman :¿qué indican estos que se hallan en medio? Com, Que están del vino privados en castigo ,por defectos leves. Luis. Vaya, que se sienten con los demas compañeros. Sold, y2.® Señor; I.® Como estoy tan viejo no veo bien ,yquisiera poder mas de cerca veros::- pero con rigor me impiden que me acerque. Archsros. Deteneos, ómirad que::- i.° Señor ,ved que impiden vuestros Archeros, con violencia que ábesar lleguemosvuestros pies Regios. Archeros. Apartad. Luis. ¿Qué ruido es este? Com. Señor ,esto es que el afecto que os profesan los soldados los arrastra áquerer veros, yla guardia se lo impide por los medios mas violentos. Luis. ¿Por qué razón? Llegad todos; lograd de verme el consuelo. Gloriosos héroes ,en quienes de la edad ydel esfuerzo se retratan las injurias, disfrutad del dulce aspecto .- de un Soberano que os ama; ¿os falta' algo? ¿Estáis contentos? Decidlo ,que yo de nada mando que carezcáis. Debo mucha parte de mi gloria ávuestro valor ,yquiero daros de mi gratitud los indicios mas sinceros. Yen prueba de esto ,hijos mió?, el privilegio os concedo pata que de mi Real Guardia podáis ocupar el puesto siempre que al Quartel de Marte venga. ¿Porque con quién pueda estar yo mejor sino con quien me dió verdaderos indicios de su lealtad? Baxo de este presupuesto idos vosotros ,yel mundo vea en esta acción que premiamas los pasados servicios que los que me están haciendo, porque aquellos ya llegaron ála perfección ,yestos pueden perder su valor antes de probar su efecto. Com. En los jaspes del Quartel se esculpirá el privilegio, porque sirva ála memoria de perpetuo monumento ávuestra grandeza ;yyo ádisfrutar el primero de vuestro honor con mi tropa de esta suerte me presento. Desenvayna la espada, ycon taguardh de Inválidos ocupa el puesto de los Archeros. Luis, En mi nombre les daréis por diea dias doble sueldo. Reyn. Yen el mió libertad álos que se encuentran presos. Com. Está muy bien; pero ved que hay uno ,Señora ,entre ellos::- Dentro una Aldeana. Aldean. Quitad, quitad, que he de ver ámi Rey ápesar vuestro. sale. Luis. ¿Qué quieres ? Aldean, En el Quartel dicen que hay ,Señor, un reo condenado ámuerte::- Luis.^ bien? Aldean. En este supuesto vengo bañada en llanto ápediros por su vida álos pies vuestros. Luis. ¿Qué delito ha cometido? Com. Alzó la mano áun Sargento» Luis. Es preciso castigarle para dar áotros exemplo, que el alzar la mano áun Xefe «5 es un crimen muy horrendo en el soldado. Aldean. Los Xefes validos de tales fueros ved que insultan al soldado alguna vez ;yque dueño no puede ser siempre el hombre de los impulsos primeros. Luis- ¿Pero qué motivos tienes pata pedir por el reo con tanto ahinco? ¿Es tu hermano, tu esposo ,tu primo ódeudo? Aldean. Puedo juraros ,Señor, que ni le conozco. Luis- ¿A ello qué te interesa pues? Dilo. Aldean. La piedad, yel ver que tengo un hermano en vuestras tropas, que áigual peligro está expuesto, para que en tal caso haya quien haga por él lo mesmo. Luir. No puedo servirte. Va andando el Rey ,yla Aldeana le detiene de la ropa. Aldean. ¿Es dable que no mueve vuestro pecho mi sinceridad? Señor, ¿qué señas daré en mi pueblo de que sois grande si no les doy de ello algún exemplo? Luis. ¿Con que tú para afirmarlo deseas primero verlo? Aldean. Si señor. Luis. ¡Qué candidez] Soltad ,Comandante ,al reo, yhacedle que por su vida dé las gracias al empeño. Aldean-Ahota. que sois mas que Grande con esta acción decir puedo, vase. Reyn. ¡Qué sinceridad ! Luis. Betnin, Sale Sernin. ¿queda el reconocimiento de la fábrica yel coste del Quaitel de Marte hecho? Bern. Si señor ^ytodo quanto resulta de él podéis verlo en este plan. Luis. Está bien. Demasiado es el exceso. ap. Colbert ,lee este papel, yme responderás luego. se le da. Bern. Amigo se logró el tiro. rrem.Pues,Bernin, no desmayemos, íJ^». que conforme lo deseamos nos salen nuestros proyectos. Luis. ¿Has visto ya del papel el contenido? Q}llr. ¡Ah perverso ap. Bernin! Si señor. Luis. ¿Y qué dices álo que hay expuesto en él? Colb.Qas en Colbert no caben tan iniquos pensamientos. Litis. No basta que tú lo digas. Colb. Pues ,Señor, lo dirá el tiempo. Lui's. Aquí me has perjudicado en tres millones ymedio. . Colb. La profusión que yo gasto lo contrario está diciendo. Luis. Vamos áPalacio ,vamos. Lab. Conseguimos nuestro intento, ap. Latí. Pero no ,que por mí mismo examinado resuelvo. Colb. Eso es loque quiero yo. Bern.'Wtá. que es un trabajo iamensotí-’ Luis. No importa. Colb. Con que vos mismo lo exámineis me contento. Luis. ¿Y si yo te hallo culpado? Dadme un castigo severo. Luis. Está muy bien. Ven, Bernin. Bern. ¿Determináis ahora verlo? , Luis. Sí. Aquí hay tramas ocultas, yes fuerza irlas descubriendo. Vamos :tú, vete áPalacio. Reyn. Conmigo venid. . Luis. Ei Cielo ,,•; para tan arduos asuntos . me dé luz para el acierto/ ADios ,heroycos ancianos. Soldados. Él premie vuestros desvelos.' Com. Yen aplauso del honor «ae en este día os ha hecho Dre- 38 morir por sí misma. ,en brazos de sus deudos ,fatigada dei tiempo ;¿no estás ya arto de gloria? ¿No estás ya iieno de triunfos? Luis amado, por la dicha que nos une modera el encono insano que te conduce ,ála guerra, ¿y con quién? ¡De imaginarlo me horroriza! Con tu primo, con tu deudo ytu cuñado, Xcon un Reyno en que empezó tu madre ácontar los años, tu esposa ácontar los dias, yen que tus nietos (presagio es del corazón) serán de su Trono Soberanos: sí ,un'impulso que no entienda me lo está vaticinando, yen mudas voces que escucho torpemente oigo "el aplauso, j)l.a delicia ,la ventura >?y el placer del suelo Hispana jj nacerá de tus augustos síNietos” todo alborozado al decirlo siento el pecho, jcon este anuncio grato en mi idea me figuro que veo verificarlo por medio de un Animoto, que qual el Grande Aiexandro sabe hacerse áun mismo tiempo temer yamar del vasallo. Después veo que le sigue un Pacifico ,que dando con la paz descanso al Reyno, enriquece sus Erarios ysus subditos, Aeste sucede luego animado del amor ,de la piedad, de la justicia ,ydel santo temor un Justo que siendo padre eficaz de su estado, hace florecer las artes, dá álas fábricas la mano, premia; el mérito ,consagra monumentos sublimados ála gloria ;yen fin dexa su dominio preparado para el colmo de la dicha en que ha de ensalzarle el Sahio Heredero en quien recae, yáquien sus heroycos rasgos adquirirán el renombrede gránde. ¿Pero con quanto motivo? Feliz España, quando llegue este presagio áconsumarse :de un padre en lugar de Soberano gozarás. Aver su rostro agradable atropellados correrán viejos yniños por las calles ,yde. aplauso* llenarán su invicto :pambre; sí, Luis, verificados verán los tiempos las glorias que digo. Los Soberanos de aquella región renuevos serán de tu tronco vasto.,., serán tus Nietos,.., ¿Sabiendo esto ,es posible que tu brazo ^o has de desarmar jamas contra España? Los tratados de la paz áfirmar vuelve, vuelve áser primo de Carlos, yfio destruyas el Reyno de tus Nietos, Si hg callado hasta aquí ,si á¡os furores que .tú rencor ha armado contra mi familia he sido silenciosa ,los presagios de que siento con violencia mi corazón agitado rompen mi temor ,animan mi voz ,quitan mis reparos - para qae habie, ycon ardor te suplique que con Carlos hagas la paz ,yque áEspaña mirescon aquel conato que merece un Reyno áquien has de dar tá Soberanos que sabrán por sus hazañas ser dignos de tus aplausos, Lw/r. Esposa ,yo te concedo 33 que esos vaticinios faustos se puedan veriñcar por carecer de hijos Carlos^ ¿pero por respeto de ellos debo desar mis agravios sin satisfacer? No es justo} uji decoro está ultrajado, yexige le satisfaga con las armas en la mano. B.eynposibie::- Lwí.Te cansas, Maria Teresa ,en vano. El insulto hecho ámis tropas he de desar castigado. Mont. Ved que en eso:;- Luis. Monterrey, evita el hacerme cargos, yvete. Mont. Ya os obedezco} pero ved que ha de pesares, vate. Reyn. ¡Contigo qué poco pueden mis súplicas yquebrantos. Luis. El decoro de los Reyes debe set muy respetado. Reyn. Coibert viene. Luis. 'No le digas nada de lo que ha pasado, que luego yo te diré cómo he de vengar su agravio. Sale Coibert con un fapel en la mano. ¿Qué traes? Colb. ¡Qué airado está! , Lm/V. Responde, ¿qué estas temblando. ¿Me has agraviado? Colb. Eso no, que Coibert es buen vasallo, ia/x. Está bien. ¿Qué pliego es ese? Colb. Uno en que vuestro Enviado de Constaniinopla avisa como se están preparando para atacar áViena ochenta mil Turcos. Luis. ¡Raro accidente! Reyn. Contra mí cada vez crecen los daños. Luis. Mucho poder es. La Casa de Austria para rechazatios debe unir todas sus fuerzas, Vaun con todo::- es necesario aquí mostrar mi heroísmo, mis agravios olvidando.^ Di al Embajador de España ala Reyque ya están hechas con Carlos (na. las paces ,yque mis tropas levantarán luego el campo de Luxemburg ,porque pueda proteger ásu aliado. Ymas haré en este lance} haré que quantos soldados se empleaban en el sitio se unan con los Austríacos, para que de esta manera corten del Turco los pasos, yvea el mundo que yo en los lances apretados tomo por mia la causa de mis mayores contrarios. Reyn. Esta hazaña tu memoria eternizará tus fastos. vase. Luis. Vamos átratar ,Coibert, si ácosta del Real erario se puede aliviar al pobre en los años que hay escasos. Colb. Me parece que sobre eso os tengo un proyecto dado. Nada me dice. Luis. Sí todos pensaran en estos casos como yo::- Colb. Yo voy áhablarle::- ap. Luis. Si cercenaran ios faustos::- ¿Pero qué tienes que estás de tí mismo enagenado? Colb. ¿Qué hexLe tener? Que Coibert es ya de todos escarnio. Lwx. ¿Qué dices? De acusadores estás ,Coibert ,rodeado} yte juro que te han hecho los mas execrables cargos. Colb. Aunque me los hayan hecho, gran Señor} todos son falsos. Pero lo que ámí me asusta, lo que ámí me está agitando Ees 34es el ver muestro silencio, vuestra cautela yrecato. Ay Señor ,cómo recelo que ya estaréis trastornado, yque vuestra Real palabra -habréis olvidado::- i«fr. El labio cierra ,no prosigas ,cajla. J''an ásalir Tremull ,Laboasier yBérnin ,yse retiran al ver al Rey con Colbert. Trem. ¡El Rey con Colbert! Oigamos. Liuis. ¿Sabes que soy Luis Catorce? Parece te se ha olvidado. vase. Trem. El furor del Rey, amigos, acaba de asegurarnos. Colh. ¡Ciertos (¡Ay de mí infeliz!) ciertos fueron mis presagios! La desconfianza ,el silencio, yahora este enojo acabaron de verificar mi ruina, de ratificar mi estrago. Ya ,infeliz Colbert ,despojo miserable eres del mando; ya eres funesto trofeo del poder, ya::- pero en tanto tropel de angustias es fuerza pensar lo mas acertado á mi honor yámi decoro, ypasar áexecutarío. Se queda Colbert discurriendo áun lado ^ysalen Tremull ,Bernin yLaboasier al bastidor, Bern. Hablé áun Ingeniero amigo, ylo que dixo apoyaron ¡os demas ;yesto es la causa de haberse verificado. Trem. Es muy justo ;yno tan solo por el menosprecio de ambos, sino porque fue el autor de la proscripción ydaño de los Calvinistas. ¡Ah! Si una carta que aquí guardo vierais- ,compadeceríais de los tristes los quebrantos. Laboas. ¿Pero la Reyna os ha dicho sobre ei particular algo? Trem. Nada. Pero la tristeza de Colbert ,yel desusado enojo del Rey con él desvanecen los reparos mas fuertes ,yde su ruina dan los indicios mas claros. ¿Pero en qué nos detenemos? Vámonos al besamanos. Laboas. Colbert está allí. Trem, No importa: pasemos sin hacer caso, fasan sin Colb.Ya. lo pensé. Mas los tres {mirarle, vienen hácia mí. Trem.Los mandos áBernin yLaboas, en palacio, amigo mió, {y se entran. siempre son muy delicados. Colb. Ya me escarnecen. ¡Qué estrafias mutaciones los palacios producen! De todo el mundo estaba ayer respetado, yhoy ni la cara me miran, ni hacen de mí ei menor caso. Si acaso estos tres::- Bernin por lo menos me es contrario. ¿Y por qué? Porque procuro ser recto yjustificado. AI que tiene la desgracia de obtener un puesto alto, la justicia ,la injusticia, la claridad ,el engaño, el inSuxo ,la confianza, el poderío ,el aplauso, todo, todo en su perjuicio viene áresultar al cabo. íQué delicada es la suerte de estos destinos! Mas qué hago que no voy al Rey::- No debo Bi es bien hecho executarío antes de saber Gramont viene ,yno querrá::- es honrado ysincero ,ylo que sepa me dirá con tono claro. Sale Gram.Yoy ádecir ála Reyna que el Rey la espera en su quarto, ácuyo fin::- ¿Mas ,Colbert, qué no vais ai besamanos? eon af*- Venid ,amigo. 35 Colh. me¿De amigo tratáis? Mucho estrano. Grí«. iPot qué? Colb.Voxq^Q aquel Valido que está con el Soberano mal no tiene amigos. Gram. Pues yo lo soy vuestro. Colb, Deseando verlo estoy. Gram. ¿Pues qué pensáis que yo soy algún cortesano falaz? Colb. Pues si no lo sois decidme sobre mis cargos lo que resultó. Gram. No puedo detenerme ,que esperando está mi Rey ála Reyna. Coib. ¿Veis cómo me habéis dexado también? Gram. Vuelvo árepetiros que os estima mi conato. Colb. ¿En qué lo manifestáis? Gram. En la amistad que os consagro. Colb. Pero para mi consuelo:;- Gr«m.Colbert,no puedo hablar claro.®. Colb. ¡Qué he escuchado! Claramente mi ruina ha manifestado con su silencio :¡ay de mí! ¿Pero por qué me acobardo siendo inocente? Es preciso viendo mi honor infamado.^ ¿Quién ha dicho que lo está? La infamia recae quando hay delito ,quando hay^culpa; pero no sobre el que exáusto está de ella ,yno se siente del delito acongojado. ¿Qué debo hacer? Esperar con rostro firme el infausto destino que me predice el corazón. Tolerarlo con valor ,ysus rigores compensar con los alhagos que de la persecución saca el justo contemplando que los males de esta vida son unos indicios claros de que el Cielo por su medio quiete el pecho acrisolarnos, vase. Salón suntuoso de palacio con una puerta grandísima en el foro ,ion una cor tina de damasco corrida ,por aqua se verá un hermoso gabinete quando se corra. Con el coro salen de gala por un lado Tremull, Laboasier, Bermn.Gramont ,el Conde de Monterrey ,Soban, el Comandante de Inválidos ,y/ar que puedan ;>• por el otro lado Ana Dacier yDamas, también de gala. Al iado de 'la puerta estarán en dos filas los Archeros con su alabarda. Cera.... Del árbitro del mundo, del padre de los pueblos, ácelebrar los dias concurran placenteros los fieles corazones en alas de su afecto. Bern. Colbert no parece. Trem. Teme del Rey el furor insano. Laboas. Al fin con nuestras astucias conseguimos derribarlo. Gram.EÍ gozo que los tres tienen pronto han de mirar frustrado. Dac. ¿De nuestro asunto ,Boban, qué dices? Bob. Que el Rey es sabio. Trem. Gtamont, ¿se saben las gracias que dispensa ásus vasallos con motivo de sus dias el Rey? Gram. Nada he penetrado. _ Trem. Avos algo os tocara. Gram. Si han de envidiármelo acaso lo celebraré ,ysi no nada apetezco. Les Archeros dan un golpe para manifestar que los Reyes salen. Mont.Ya. avisaron los Archeros que los Reyes salen áhonrar sus vasallos. 7 3*^ .j Descorre Gramont la coriinS ,ysalen de su gahínste el Rey yl(i Rcyna de gala ,ydetras de los Reyes Colherf^ mientras se repite el coro les van be~ sanio la mano todos. Coro. Dal árbitro ,&c. Trem. El dia que ávuestro nombre el Reyno tributa aplausos, quiera el Cielo os lo repitan los siglos que deseamos. Mont. Yno solo lo desean, gran Señor ,• vuestros vasallos, sino todo el mundo entero, pues todo el mundo prendado de vuestros gloriosos hechos vuestra vida está deseando. Luis. Agradezco como es justo de todos el fiel conato; yatendiendo al' bien común de mis amados vasallos he mandado perdonarles los tributos atrasados, para que de esta manera respiren en sus trabajos. Reyn. Yo, que ámí costa se baxen los géneros necesarios para el pobre ,porque pueda vivir con algún descanso. Gram. En todo tiempo mostráis que sois benignos yhumanos. Luis. Toma, Gramont, lee las gracia^ que en general he hecho ávarios, que yo en particular luego diré las que áotros hago. Le dá un papel áGramont. Gram. Está bien. Pares de Francia, Cesar de Chiuseul ,Armando Nompar ,Antonio Gramont yRochifort. Pensionados: 'el Ingeniero Bufiers, el Poeta Corneille ,el Sabio Febre::-^ Luis. Adelante ,que luego yo m.andaré pubücarlos. Gram. Al célebre Cómico yPoeta Molier por último le hago, por su mérito ,mi Ayuda de Cámara. Trem. Vuestros rasgos en los siglos dexarán vuestro nombre perpetuado. Luis. Ya que las gracias oísteis que entre vosotros reparto, quiero hacer ver que si premio benigno ,castigo airado. ¿En mi presencia creereis que hay quien con despecho insano desconocido al favor de sus Reyes se ha arrojado ácometer los excesos mas iniquos yvillanos? Trem. ¿Y quién es ese mortal tan infame ytemerario? Luis. Colbert::- Trem. Corazón albricias. ap. Luis. Colbert:;- Cclb. ¡Ay de mí! 'Luis. En mis brazos recibe de tu inocencia la satisfacción yel lauro; ypues en público fuiste por la impostura infamado, en público tu Rey mismo vuelve áhonrarte por su mano. El Sancti Spiritus mió ponte. Colb. Señor:::- Luis. Fiel vasallo, leal Ministro ,átanto honor tus h'echos te han elevado.- Reyn. El título de Marques átus méritos añado. Gram. Ypor el Delfin ,Colbert, gozarás también al año de pensión diez mil escudos. Colb. Señor, para honores tantos mis méritos son muy cortos. Lern. Descubrióse nuestro engaño.- Luis. ¿Quién te parece ,Colbert, que ha sido el autor malvado de tus calumnias?Tremull. Colb. ¿Qué decís? Reyn. El declararlo me toca ámí. Trepuil fue , quien 37 quien me sugitió los cargos iniquos que se te han hecho. Luis. Pero han también coadyuvado Laboasier yBernin. B.eyn. Monstruos inhumanos ,al recato mismo ,ála misma virtud intentasteis temerarios denigrar ;pero no quiso cumpliros el Cielo santo vuestros deseos :de oprobio, de confusión yde espanto cubrios las frentes ,yhuid la vista del Soberano. Luis. Colbert ,una vez que átí mas que ámí te han agraviado, deposito mi poder en tí para castigarlos. Colb. Señor, ved::- Luis. Nada me digas, sino dispon todo quanto quieras 5de mis facultades usa ,pues yo te lo mando. Colb. ¿Y aquello que dispusiere será por vos aprobado ? Luis. Sí ,Colbert. Colb. Pues en fe de eso voy al punto áexecutarlo. . Toma esta insignia ,Tremull, tú, Bernin ,el Marquesado, yla pensión del Delfín para tí ,Laboasier ,guardo, que de esta suerte Colbert se venga de sus contrarios. Pero quiero que áBoban yála Dacier deis en cambio satisfacción. Trem. Por nosotros, pesarosos del engaño, lo ofrecemos- Colb. Justo es. Lab. Boban ,Dacier ,perdonadnos, Dac. Nuestro pecho generoso nunca al odio acostumbrado ya os lo dispensa. Bob. Seguros podéis estar ,olvidamos las injurias. Reyn. La terneza mi corazón ha ocupado 'ver tu bondad. Luis. Colbert, eres digno de este aplauso, ydigno del mismo af^to que siempre te he profesado. Aun resulta contra tí, Tremull ,otro enorme cargo, Trem. ¿Contra mí? Luis. Sí ,contra tí. ,, 9 Trem. ¿Qué será ,que no lo alcanzo. Luis. Tú del Calvinista rito ybaío. eres perverso sectario. Trem. ¿Yo ,gran Señor? Luis. Sí ,tú ,¡niquo: míralo aquí comprobado, le ensena la Trem. ¡Cómo' la carta he podido [carta. perder! Luis. Cúbrete de espanto al ver que te has hecho reo de un crimen tan negro " Pero si por tu vil secta eres perjuro ,falsario, calumniador yalevoso, por mi Religión soy grato, soy piadoso ,soy benigno, yádarte estoy inclinado un generoso perdón. Pero antes de executarlo quiero medites lo que es mejor ,tu secta óel santo Catolicismo :átí tu secta ymi Religión amí me manda set lo contrario. Trem. La fuerza de vuestras voces me hacen conocer mi engaño, ydetextar de una secta el error que alucinado adopté :el Catolicismo por vos ,gran Señor ,abrazo. Reyn. De esa suerte volverás átener parte en mi agrado. Luis. Virtuoso Colbert ,de nuevo vuelve áestrecharte en mis brazos. Gram. Yen los mios ,que no poco sentía yo tus quebrantos. Luis, Luis. Por tu virtud te haces digno de los honores mas altos con que te premie jvosotros ABoban yála Lacier. también quedareis honrados, yvosotros detened ALabeasier ,Bernin yTremull. vuestros envidiosos pasos, si lo que es piedad ahora no queréis que sea estrago. Reyn. Yde las dichas que Espafia ha de disfrutar por ambos. Todos. Apresure el Cielo el tiempo para bien del suelo Hispano. FIN.