Debate: feminismo, democracia y "cultura"
Full text
L
A auca ia. Año 7, Nº 13 P ime semes e de 2005
Deba e: Feminismo, Democ acia y Cul u a
E a Ma ínez Sampe e | Uni e sidad de Se illa
a publicación de dos lib os p óximos en el iempo, The claims o cul u e, de Seyla
Benhabib[1], y Ni pu as Ni sumisas, de Fadela Ama a[2], pone de elie e el
p oblema del menosp ecio en algunos casos o de la negación en o os, de los de echos
humanos de las muje es, las niñas y los niños, amenazados po la ba ba ie del
mul icul u alismo comuni a is a, que len amen e es á consiguiendo ab i se paso en
algunos Es ados, y las espues as di e enciadas an e el mismo que de ienden las dos
au o as, Seyla Benhabib, p o eso a de Ciencia Polí ica y Filoso ía en la Uni e sidad de
Yale, y Fadela Ama a, ciudadana ancesa, que es abajado a social y nacida y c ecida
en una ba iada ob e a, que ha pa icipado en el mo imien o SOS Racisme y ha
undado la asociación de nomb e muy e elado Ni pu as Ni sumisas.
Empecemos po el lib o de Seyla Benhabib. P opone un modelo de democ acia
delibe a i a y ella se conside a una eó ica de la democ acia an es que una eó ica
mul icul u alis a. Quie e expandi el cí culo de inclusión democ á ica, c i ica con oda
azón- la educción del amplio concep o de cul u a a iden idad y se lamen a de que
es a concepción domine el deba e. Benhabib es pa ida ia del cons uc i ismo social,
el cual iene en cuen a la acción e in e acción humanas y el uni e so alo a i o de las
pe sonas. Ap ecia la p o undidad de las di e encias cul u ales, pe o echaza el
mul icul u alismo ue e, el llamado mul icul u alismo mosaico, y p opugna que la
jus icia in e cul u al en e g upos humanos debe de ende se en nomb e de la jus icia y
de la libe ad y no en el de una elusi a p ese ación de cul u as.
En p incipio su azonamien o eó ico pod ía pa ece co ec o, pe o eo un p ime
p oblema en el én asis que pone en las di e encias "cul u ales" y en que se e ie a a la
jus icia in e cul u al en e g upos humanos, en luga de a la jus icia en las elaciones
in e pe sonales, sin más.
Seyla Benhabib es á a a o de la igualdad democ á ica en la es e a pública y en la
sociedad ci il. Se conside a uni e salis a, pe o es pa ida ia de la coexis encia de
a ios sis emas ju isdiccionales pa a di e en es adiciones cul u ales y eligiosas y
acep a una a iedad de diseños ins i ucionales pa a sociedades con ue es di isiones
é nicas, cul u ales y lingüís icas. Cen ando su a ención en los dilemas del
mul icul u alismo y los de echos de las muje es en países con adiciones di e sas,
alega que mien as esas es uc u as ju ídicas plu alis as no ulne en es condiciones
no ma i as, pueden se compa ibles con un modelo de democ acia delibe a i a
uni e salis a. Esas es condiciones son: 1. La ecip ocidad iguali a ia. Conside a que
los miemb os de las mino ías no deben ene un meno g ado de de echos ci iles,
polí icos, económicos y cul u ales que los de la mayo ía. 2. La au oadsc ipción
olun a ia. C ee que en sociedades mul icul u ales un indi iduo no debe es a insc i o
au omá icamen e en un g upo cul u al, eligioso o lingüís ico en i ud de su
nacimien o, y que es deseable que en algún momen o de su ida adul a se le p egun e
si acep a segui siendo miemb o de su comunidad de o igen. 3. La libe ad de salida y
asociación. La libe ad del indi iduo de sali del g upo de adsc ipción no debe
limi a se, si bien la salida puede es a acompañada de la pé dida de cie os ipos de
p i ilegios o males o in o males. Sin emba go, la olun ad de los indi iduos de
pe manece como miemb os del g upo incluso cuando se casen ue a del mismo, no
debe echaza se. Opina que se debe encon a acomodo pa a ma imonios
in e g upales y pa a la descendencia de los mismos, pe o no acla a cuáles se ían és os.
La cons ucción de Benhabib iene buena in ención, pe o es injus a e incohe en e,
como e emos. Yo no la compa o po que o bien el econocimien o legal de es os
g upos, de es as "comunidades cul u ales", supone un eco e o una negación de los
de echos humanos de cada pe sona, inse os en las Cons i uciones como de echos
undamen ales indi iduales, y ello es inadmisible po que ulne a la igual dignidad
humana de cada pe sona y su igualdad en de echos pa a exp esa su di e en e
indi idualidad; o bien su exis encia o mal no supone ninguna modi icación del
o denamien o ju ídico del Es ado, lo cual es á muy bien, pe o en onces ¿pa a qué
c ea las? Mucho me emo que si se p e ende que exis an es pa a algo, y ese algo es el
menosp ecio o la negación de la igual dignidad humana y la igualdad de de echos de
las muje es, niñas y niños que las in eg a ían, como e emos.
Benhabib se es ue za, siguiendo a Nancy F ase , po dis ingui las "polí icas de
econocimien o" de las "polí icas de iden idad", las cuales conside a ce adas en sí
mismas. Y echaza po ello las consecuencias de la es a egia de la "de ensa cul u al"
en Es ados Unidos en el De echo Penal. Veamos es ejemplos eales, que oma de
Susan Molle Okin. En Cali o nia una mad e no eame icana de asgos ísicos
japoneses ahogó a sus dos niños pequeños y después in en ó suicida se. La esca a on
an es de que se ahoga a. Explicó que en Japón lo que había hecho e a una cos umb e
hono able, dada la in idelidad de su ma ido. Sólo es u o en la cá cel mien as e a
juzgada. Fue absuel a. Es ob io que el asesina o de niños queda impune. En Nue a
Yo k, una muje no eame icana de asgos ísicos chinos es golpeada con una po a
has a la mue e po su ma ido. Es e explicó que su acción es aba aco de con la
cos umb e china de emo e la e güenza caída sob e él dada la in idelidad de su
esposa. Fue absuel o del ca go de asesina o. Es e iden e que el asesina o de muje es
queda impune. En Cali o nia, una jo en no eame icana de asgos ísicos laosianos es
ap ada de su abajo en la Uni e sidad es a al de F esno y es iolada. Su asal an e, un
emig an e de la "boa people" que huyó de Camboya y Laos en las úl imas ases de la
gue a de Vie nam, explicó que en su ibu es a conduc a es la mane a acos umb ada
de elegi esposa. La sen encia ue de 120 días de cá cel no la pena co espondien e a
los deli os de ap o y iolación- y la íc ima ecibió $900 como epa ación. En la
p ác ica, el ap o y la iolación quedan impunes. Benhabib conside a que la es a egia
de la de ensa cul u al es con a ia a la cláusula an idisc iminación del De echo
no eame icano po dos mo i os: a a de modo dispa a indi iduos p oceden es de
países ex anje os o con de e minados asgos ísicos ella usa la exp esión "cul u as"
ex anje as-; y disc imina a muje es, niñas y niños como se es menos aliosos, con
menos dignidad humana po su sexo o po su meno edad, añado yo. Benhabib dice
además que de esa mane a las íc imas de esa misma cul u a son a adas de modo
injus o, pe o ol ida que en las zonas del plane a de donde p o ienen, las muje es, las
niñas y los niños son menos aliosos que el a ón adul o, luego su disc iminación
ju ídica en Es ados Unidos es el iun o de sus cos umb es, que la au o a y un sec o de
la an opología, la iloso ía y la ciencia polí ica- conside an "cul u a". ¿Se ía la
Inquisición española una cos umb e odiosa o un asgo de la "iden idad cul u al"
española a p ese a ? Cómo es lógico, una ba ba ie que conseguimos aboli ,
demos ando así que las pe sonas y las sociedades pueden y deben ans o ma se pa a
mejo .
Seyla Benhabib dis ingue la c ecien e in luencia de es a "de ensa cul u al" en el
De echo Penal no eame icano de o as p ác icas mul icul u ales de o os países. En la
India, Is ael, Aus alia, y cada ez más Canadá y el Reino Unido, el plu alismo ju ídico,
i.e., la admisión de que la ju isdicción sob e cie os aspec os de las acciones e
in e acciones humanas puede queda den o de comunidades cul u ales di e en es y
más pequeñas que el Es ado nación, oma la o ma de un código de de echo pe sonal y
amilia , adminis ado po es as comunidades cul u ales, sus ibunales y sus jueces.
Gene almen e, es as comunidades cul u ales acep an un código común penal y ci il
incluyendo las leyes que gobie nan la economía- y demandan au onomía ju isdiccional
sólo sob e el ma imonio, el di o cio, la pensión, la cus odia de niñas y niños, y en
algunos casos, la he encia. Benhabib es conscien e de que es o supone un pac o en e
las éli es masculinas de las di e sas cul u as a cos a de la jus icia de géne o, como la
llama ella. Pone el ejemplo de Shah Bano Begum, epudiada po su ma ido musulmán,
al que ella demandó pa a que le siguie a pagando la pensión. El se negó alegando que
la había pagado du an e dos años y además le había p opo cionado una do e. El juicio
se cen ó en si la sección 125 del Código Indio de Enjuiciamien o C iminal e a aplicable
a las pe sonas musulmanas en la India. La sen encia del T ibunal Sup emo indio
decidió que sí y o denó que el ma ido aumen a a la pensión de Shah Bano, pe o ue
más allá. El p esiden e del T ibunal, el magis ado Chand achud, expuso la injus icia
hecha a las muje es de odas las eligiones, la con eniencia de ene un código ci il
común, como el con emplado po el pa ág a o 44 de la Cons i ución Fede al india, y se
e i ió a las p e isiones de la sha ía que es ablecen las obligaciones del ma ido
espec o a su esposa epudiada. Si bien se han modi icado las leyes que p ohíben la
disc iminación basada en el sis ema de cas as, que se aplican bajo la ju isdicción
ede al de los ibunales indios, se ha man enido en la es e a p i ada el código de
amilia basado en la eligión. Benhabib se con en a con pone de elie e las
con adicciones. Una ez más, a mi juicio, de lo que se a a es de jus i ica el
man enimien o de ínculos de dominación in e pe sonales que some en a las muje es,
las niñas y los niños al a ón adul o, y les p i an de la p o ección del o denamien o
ju ídico común del Es ado. Todo ello bajo el dis az de conside a la op esión de las
muje es bajo el p e ex o de la eligión, los usos o las cos umb es como "cul u a" que
hay que p ese a . Téngase en cuen a que el a ón adul o es á p o egido po los
de echos humanos sin ninguna es icción po cos umb es mo ales o eligiosas.
Po úl imo, pa a e mina con los casos a ados po Benhabib, la au o a se e ie e a la
p ohibición del pañuelo islámico en F ancia. Expone las con adicciones que a su modo
de e se plan ea ían en e la laicidad ancesa y el de echo a la libe ad eligiosa pa a
e mina p opugnando que las chicas que lle an el pañuelo islámico han ede inido su
signi icado y lo han con e ido de signo de disc iminación de las muje es en una seña
de "iden idad cul u al". Es o es sencillamen e wish ul hinking. No es posible, como
e emos, como ampoco es posible que el p íncipe b i ánico En ique se ponga un
uni o me nazi en una ies a de dis aces y que po eso cambie el signi icado del
epugnan e símbolo.
Se obse a, en cambio, cómo la p opiedad es á p o egida con ca ác e uni e sal en e
a cualquie a aque y jamás se ha admi ido, po ejemplo, que un ana quis a que la
conside e un obo y a en e con a ella sea absuel o po que la "cul u a ana quis a"
condena la p opiedad p i ada. Aquí se pone de elie e cómo el con a o social que es á
en el o igen del Es ado se hizo en e a ones adul os p opie a ios, quedando
inicialmen e excluidas de la ciudadanía polí ica y subo dinadas en la es e a p i ada las
muje es y las pe sonas meno es de edad. He ahí el pa ia cado mode no. Se ha pues o
in a las disc iminaciones basadas en la clase social o en las cas as, pe o es á
esul ando mucho más di ícil acaba con la dis inción en e lo público la es e a de los
iguales- y lo p i ado la es e a que admi e la subo dinación de las pe sonas po se de
sexo emenino y se meno es de edad-, y, po an o, con la disc iminación de las
muje es, las niñas y los niños, de endida aho a bajo el ba niz de la "cul u a", que no es
más que una excusa pa a que pe sonas que ienen de o as zonas del plane a, ienen
de e minados asgos ísicos, una conc e a eligión o cie as cos umb es, las man engan
po encima del o denamien o ju ídico del Es ado. A eso lo llamo la ba ba ie del
mul icul u alismo comuni a is a[3].
Sheyla Benhabib quie e ene en cuen a las denominadas demandas de ciudadanía
di e enciada y echaza el consenso supe icial libe al, el iguali a ismo libe al, las
je a quías de pode que se en elazan de modo plu alis a, lo que Ayele Schacha llama
"ju isdicciones mul icul u ales" en odos los e enos, y aboga como dije al p incipio-
po el en oque de la democ acia delibe a i a.
A mi juicio, la democ acia delibe a i a es un modelo muy limi ado. No si e po que
p e ende igno a el con lic o, como expuso muy bien Chan al Mou e[4]. La unanimidad
es imposible y cuando se p oduce un con lic o hay que hace polí ica. Quien eje ce el
pode de modo legí imo debe
decidi
y es o signi ica impone una solución pa a
man ene la sociedad democ á ica. Hay que aplica el o denamien o ju ídico
común
del
Es ado, p eciso yo. La obsesión po alcanza un acue do sob e odas las cues iones o el
con o ma se con un adecuado p oceso de delibe ación lo conside a Mou e con oda
azón iloso ía sin polí ica. Es a au o a echaza ambién las concepciones
comuni a is as que ampoco admi en el con lic o y exigen la sumisión p e ia de
muje es, niñas y niños- y las concepciones libe ales, y de iende una democ acia adical
que no sac i ique la libe ad indi idual en a as de un imposible consenso. Pensemos,
po ejemplo, que a quienes engan una ideología nazi, ascis a o es alinis a no se les
exige que compa an los alo es democ á icos a la ho a de aplica les la ley si come en
un deli o. Chan al Mou e de iende la democ acia como sus ancia, i.e., con un
con enido, en e a la me a democ acia como p ocedimien o. Conside a con odo
acie o que el plu alismo democ á ico iene como lími e el espe o y la ga an ía de los
de echos humanos de cada pe sona.
F en e a la buena olun ad de la cons ucción eó ica de Seyla Benhabib, pe o que en la
p ác ica es injus a e incohe en e po que no ga an iza plenamen e los de echos
humanos de cada indi iduo, el azonamien o y la conclusión de Fadela Ama a son de
una cla idad me idiana y espe an la igual dignidad humana de cada pe sona y su
igualdad en de echos pa a exp esa su di e en e indi idualidad.
Fadela Ama a cuen a el in ie no que i en las chicas ancesas de eligión musulmana
en las ba iadas ob e as po la op esión de los a ones jó enes de las mismas, los
he manos, pues en los úl imos ein e años la igu a pa e na ha pe dido alo a causa
del pa o, mien as c ece el descon en o en e la ju en ud po la caída de la in e sión
pública en los ba ios y las di icul ades pa a consegui empleo, lo cual empeo a sus
condiciones de ida y limi a sus expec a i as. Es o, unido a la disc iminación que
su en en muchas ocasiones las pe sonas ancesas de segunda o e ce a gene ación
que p o ienen del Mag eb, y que pueden se o no de eligión musulmana, hace que se
c ee un ambien e muy ep esi o con a las chicas den o de las ba iadas po los
chicos que, desg aciadamen e, no son nada ue a de ellas. Todo es o es el caldo de
cul i o de lo que Ama a llama los "imanes de los só anos", in eg is as que usan una
in e p e ación muy igo is a y ex ema de la eligión pa a impone su concepción
machis a de la sociedad. Los llama así po que p edican en locales sub e áneos o en
ga ajes, ue a de las mezqui as. Manipulan a la ju en ud pa a sus ines con el p e ex o
de da les una
iden idad cul u al.
El esul ado es un con ol exhaus i o sob e la
indumen a ia de las chicas: no a los aque os, a las camise as ajus adas, a lo que
esal e su eminidad, exigencia de que lle en el pañuelo islámico; sob e sus
mo imien os, idas y enidas; sob e sus elaciones con pe sonas del o o sexo: no
pueden sali con chicos de la ba iada, ni mucho menos ene elaciones sexuales, si
quie en sali con un chico iene que se de o o ba io y no deja se e con él en el
suyo. A las que no siguen es e código se les hace la ida imposible, llegando has a la
iolación colec i a y el asesina o, sigue denunciando Fadela Ama a.
A aíz de una Ma cha que empezó el 1 de eb e o de 2003 y llegó a Pa ís el 8 de ma zo,
se c eó en ab il del mismo año la asociación "Ni pu as Ni sumisas". Du an e el año
an e io hubo dos sucesos decisi os. En p ime luga , el 4 de oc ub e de 2002, el
asesina o de Sohane, una jo en de dieciocho años que ue quemada i a en un só ano
de Ci é Balzac, ba io de Vi y-su -Seine. Como esc ibe Ama a, Sohane, he mosa e
insumisa, pagó con su ida su nega i a a plega se a las no mas del uncionamien o de
la ba iada, a la ley del más ue e. Su he mana mayo , Kahina, a pesa del su imien o
y las p esiones, se negó a queda se callada y denunció la ba ba ie que acababa de
des oza la ida de su amilia. Quiso da a conoce el des ino de las chicas de las
ba iadas ob e as. Unos meses an es, Sami a Bellil publicó un lib o[5], un ela o en
p ime a pe sona de es as iolaciones colec i as, que desde en onces apa ecen en
i ula es en los pe iódicos. Fadela Ama a esal a cómo aquella muje es u o muy sola
en su lucha, pe o llegó has a el inal. Exp esa su g an admi ación po ella, po su g an
humanidad. Les acompañó en la Ma cha. Fadela Ama a con enció a a ias pe sonas
miemb os de la Fede ación nacional ancesa de las Maisons des po es[6] , que p eside,
de la necesidad de o ganiza una Ma cha pa a denuncia an e odo el mundo las
p ác icas de es os chicos de las ba iadas ob e as que, aun siendo una mino ía,
en enenan la ida en las mismas. El la go eco ido po odo el país se llamó "Ma cha
de las muje es de los ba ios po la igualdad y con a el gue o". Más cla o, agua. La
asociación Ni pu as Ni sumisas que su gió de ella es á compues a po muje es y
homb es, chicas y chicos, que quie en que se espe e su igual dignidad humana y sus
iguales de echos sin que se ean eco ados po su sexo, e nia, eligión o cualquie o a
condición o ci cuns ancia. De ienden la laicidad, la emancipación y la mixidad en la
mes iza República ancesa. Un plan eamien o de plu alismo democ á ico, que es el
único legí imo.
Fadela Ama a exp esa, analiza y alo a muy bien el p oblema de ondo, plu alismo
democ á ico en e a mul icul u alismo comuni a is a. La Ma cha y sus exigencias
ue on apoyadas po muchísimas pe sonas, pe o hubo una mino ía que e oluciona en
una es e a islámica de izquie das, dice Ama a, que llegó has a las amenazas y las
p esiones pa a in en a acalla a la mayo ía de enso a de la República laica. Como es
an cla a y p ecisa, oy a emplea sus palab as:
Algunos llega on has a a insul a me y a denos a a algunas mad inas que u ie on la
alen ía de pa icipa en los deba es. O os me acusa on de habe pac ado con el
neocolonialismo, de habe aicionado a mi comunidad de o igen lo que e ela sus
e dade as ideas- y de deja malpa ado al Islam, e o zando así de mane a pe e sa y
desca ada la asimilación Islam/islamismo. Siemp e esul a so p enden e cons a a que
los que pensaban da la pun illa, incluidos algunos in elec uales conocidos, no
p oceden de la inmig ación; y algunos de ellos sólo conocen la p esión social de las
ba iadas po que ue no icia en un eledia io de la noche. Son los mismos que se
calla on cuando la mayo ía de las chicas de las ba iadas, p ecisamen e, empeza on a
lucha y siguen luchando po no cede an e la p esión del ba io. También son ellos los
que ildan a los "p o-ley"[7] de acis as e islamó obos: pa a ellos, el elo no es más que
un de alle, uno de an os en la lis a de ei indicaciones globales en e a un sis ema
de icien e. Desde su pun o de is a, ¿cómo es posible que haya quien se a e a a
cas iga a las íc imas que son las muje es que lle an elo cuando, oda ía hoy, F ancia
se niega a mi a y a asumi su pasado e incluso su p esen e- colonialis a? ¡Absu do,
idículo! Es os a gumen os, que han e omado los islamis as, no si en en nues as
ba iadas más que pa a da c édi o a su discu so: ¡cla o que ienen azón, si has a los
in elec uales lo dicen!
B a o, de enso es de las libe ades: cuando se les habla de igualdad, es án de acue do;
cuando se les habla de exclusión, con es an que es p eciso lucha ; pe o cuando se les
habla de laicidad, balbucean, po que no ienen la alen ía de lle a su azonamien o
has a sus úl imas consecuencias, que no son o a cosa que la ede inición de la laicidad
desde sus pila es. Jamás c eye on en ella como ec o de emancipación. No se a e en
a a i ma lo en oz al a, po que saben que nues os conciudadanos los cas iga án a
a és de las u nas. U ilizan o os mé odos pa a impone sus pun os de is a. Al igual
que los islamis as, adulan a odos aquellos y aquellas que son suscep ibles de oí les. En
sus mo bosos cálculos, una pa e de la nue a gene ación sólo goza de su a o si
acep a la condición de íc ima que an bien han enido u ilizando desde hace muchos
años. Lle an el absu do has a el colmo de jus i ica cualquie o ma de iolencia po el
hecho de que una íc ima no puede con e i se en e dugo. Los más sabios de es os
abande ados de la ideología ic imis a conside an que el islamismo ampan e que
conocemos no es sino la exp esión de una up u a con el sis ema. Po consiguien e,
es án con encidos de que hay en él unas ene gías " e oluciona ias" que con iene
apoya . Ex aña o ma de azona , cuando hoy sabemos los es agos que p o oca el
islamismo, en p ime luga en los países musulmanes, y sob e odo a las muje es. Los
mo imien os eminis as de es os países, y de o os, nos han ad e ido sob adamen e
con a es a plaga. Algunos simulan es a ciegos o so dos a la ho a de undamen a su
análisis polí ico.
Es os manipulado es piensan y hablan po o os, so p e ex o que pe enecen a una
co ien e de pensamien o que aboga po el di e encialismo y, po consiguien e, po el
espe o de las cul u as y las adiciones, aunque és as a en en con a la in eg idad
ísica y mo al de un indi iduo. Po que los he is o y los he oído, engo cada ez más
dudas ace ca de es a desa o unada unión con el Islam polí ico. Ya no e a acep able
que, en nomb e de es a ideología, se ole a a la poligamia, la excisión y la desigualdad
en e los sexos; menos aún amos a acep a la ins umen alización del Islam con ines
polí icos.
Hoy ya no me cabe la meno duda de que el elo ep esen a el símbolo polí ico con a
el que hay que lucha cues e lo que cues e, si no que emos cae en el oscu an ismo.
Todos los discu sos que de iende es a mino ía ac uan e de la que acabo de habla no
son más que hipoc esía y men i a. P e ende ecupe a a una pa e de la ju en ud, po
mo i os polí icos y elec o alis as. Es a ascinación po el núme o que ep esen an los
jó enes de las ba iadas ob e as hace que se jus i iquen algunas des iaciones g a es
en la lucha con a el acismo.
Desde es a pe spec i a, algunos se nega án a ma cha con a el an isemi ismo, so
p e ex o de que hay que ab i la mani es ación a odas las o mas de acismo. Su
memo ia es bien co a y selec i a. Se han a iesgado a hace le c ee a la opinión
pública que los jó enes p oceden es de la inmig ación á abe-be ebe -musulmana no
se sien en implicados cuando se habla de an isemi ismo. Como si es a lucha ue a sólo
cosa de los judíos y la lucha con a las disc iminaciones de los demás. Boni a mane a
de encasilla en e nias la ba alla po los de echos humanos; es o pone cla amen e de